Eres el Peregrino Número

viernes, 5 de agosto de 2016

VARIANTE DE TAPIA (y 4). PENARRONDA, VILLADÚN Y A PONTE DOS SANTOS: POR EL NORTE DE CASTROPOL A RIBADEO, PUERTA DE GALICIA POR LA COSTA


Playa de Penarronda
El Camino en la concida como variante de Tapia, el más próximo a la costa, se va acercando a Galicia tras subir senda arriba desde las dunas de la bellísima playa de Penarronda, por donde hemos pasado del concejo de Tapia de Casariego, viniendo de Villamil, parroquia de Serantes, al concejo de Castropol por la parte norte de la parroquia de Barres.


El topónimo Penarronda sin duda se refiere al gran peñón situado en medio, de 15 metros de altura, El Castelón, perforado de lado a lado por una gruta natural.


 Por su parte los 650 metros de arenal se extienden hasta los acantilados de A Robaleira al este, sobre los que está la capilla de San Lorenzo, anteriomente de Santa Águeda, junto a la que pasamos para venir aquí, luego de atravesar los arenales por el paseo de tablas encima de sus dunas.


Al este son las islas de As Pantorgas y As Oseiras. Más allá aún vemos la villa de Tapia de Casariego con el islote de El Hórreo, frente al faro


Subimos un poco más junto al bar


Llegando a As Meninas y As Fontías, un lugar encantador para disfrutar de la costa. Al oeste, en la Punta da Rubia, hay otro de esos numerosos castros marítimos que guardaban estas costas hace milenios, fondeaderos y puertos naturales de la antigüedad



 Fantástico paisaje marino


Pasamos delante de esta vivienda de veraneo


Y en la zona de El Torno el Camino realiza una curva a la derecha


Apartándose un poco de la costa para entrar en el pueblo de Villadún


Barres, la cabeza de la parroquia, está algo más al sur. Por allí va la ruta de Tol a Figueras/As Figueiras y, algo más allá, la que se dirige a Vegadeo/A Veiga para cruzar el Eo por Abres


 Llegamos a Villadún


En Villadún llegamos a un cruce y seguimos a la izquierda


Todo recto


Llegando a esta casa restaurada


Que es ahora restaurante


Vamos hacia Casa Félix


 Hay casas a ambos lados de la calle


Casa Charruco y hórreo


Establos...



Trecho muy llano y recto


Mucha atención en este cruce. De frente podemos ir hacia Figueras/As Figueiras, donde en Rozadela está el albergue Camino Norte y enlazar con el camino que, procedente de Tol, cruzará A Ponte dos Santos por su pasarela peatonal sur. Pero si queremos pasar ya a Ribadeo por la pasarela norte del puente habremos de ir a la derecha


Y yendo a la derecha del cruce  llegaremos cerca de As Pedreiras a Casa El Cristo


Desdicada a apartamentos turísticos


Siguendo hasta la siguiente casa


Enfrente de ella la ruta de bifurca


Tomaremos la opción dela izquierda


Ahora hemos de ir caminando por una larga recta al sur, directamente a Ribadeo y A Ponte dos Santos


Al fondo reconocemos ya los edificios de la villa gallega de Ribadeo y arriba el Monte Mondigo, el más alto del concello (569 mts.)


Más a la izquierda asoman algunos edificios de la parte alta de la villa asturiana de Figueras/As Figueiras y las grúas de sus astilleros


Asoman un poco los carteles de la Autovía del Cantábrico y, encima, el depósito de agua. A la derecha es Rozadela, donde está el albergue


Se avanza bien en recto


Con Ribadeo y Galicia ahí mismo adelante...


A nuestra izquierda a lo lejos San Xuan de Moldes, concejo de Castropol, Asturias. El Camino histórico a Vegadeo/A Veiga, Abres, Trabada, O Val de Lourenzá y Mondoñedo va por las laderas del Monte San Marco, a su izquierda


Vemos los carteles de la Autovía del Cantábrico anunciando la llegada al puente de A Ponte dos Santos


A lo lejos, al otro lado de la ría, en términos de Ribadeo, vemos la subida por el Monte da Santa Cruz, por donde continúa el Camino a Vilanova de Lourenzá y Mondoñedo, donde se unirá al trazado antiguo que pasa por Vegadeo/A Veiga, Abres, Trabada y O Val de Lourenzá


A la izquierda al otro lado de la autovía el albergue


Si deseamos pernoctar en él podemos desviarnos a la izquierda. El Camino sigue recto todo de frente al fondo



Campos de Granda y Figueras/As Figueiras


A la derecha de la gasolinera, al otro lado de la autovía, pasa el camino de Tol hacia Figueras/As Figueiras presto ya a pasar también A Ponte dos Santos


Atención pues al fondo hay un cruce importante


Ya vemos la boca de la ría


Allí en Galicia vemos Illa Pancha con su faro


En el cruce vamos a la izquierda, rumbo a la rotonda antes del puente


 Campos de maíz y balizas de navegación marítima


El faro de Illa Pancha se empezó a instalar en 1857 e inauguró oficialmente su luz el 30 de diciembre de 1861, luego de ser construido y previamente licitado en algo más de 47.000 reales


Los primeros destellos eran de luz de gas... el faro actual sucede al original y fue inaugurado en 1983


 Illa Pancha, poco más de una hectárea pero indómitamente bella


La rotonda y la autovía: nosotros iremos a la derecha


Ahí vemos la señal caminera para los peregrinos del acceso peatonal a Galicia y del área de descanso


Por allí vamos...


Al lado mismo de la autovía


Hitos kilométricos viarios y, al otro lado, el antiguo puesto de información turística, cuando por el puente pasaba la carretera nacional


También al otro lado hay un área recreativa: A Atalaya, donde se sitúa la ermita de San Román, en la que se venera también a la Virgen del Carmen, de honda tradición marinera y al Cristo del Buen Viaje, devoción viajera y peregrina


Hay buena romería el día de San Román, se disfruta de unas excelentes vistas sobre la ría, y la capilla presenta una llamativa torre-mirador almenada, la Torre de O'Connor, siendo obra todo ello de 1842 a expensas del Gremio de Mareantes y reconstruida en 1901 por doña Socorro S. de García. Aún existían señales en la pared de los disparos de la guerra civil


Este santuario de san Román junto con el de San Miguel en Ribadeo, al otro lado del puente, son a los que debe el puente su nombre, A Ponte dos Santos


Símbolo del Camino en su paso de Asturias a Galicia


Al otro lado del puente, ya en Ribadeo, destacan las cúpulas de la Torre dos Moreno, llamada así por los hermanos Moreno, Pedro María y Juan Moreno Ulloa, que nacieron en el barrio de Os Garitos y fueron bautizados en Ove, también concello de Ribadeo, a mediados del siglo XIX, el primero en 1840 y el segundo en 1845. Emigraron, como muchos de su generación a "hacer las américas" a Cuba y lograron hacer fortuna, invirtiendo buena parte de ella en diversas obras en beneficio de su tierra natal, como el camposanto o el instituto, entre otras, siendo nombrados estos indianos Hijos Predilectos de Ribadeo. Allí, en 1911, encargarían esta mansión de estilo entre modernista y ecléctico, es decir, mezcla de corrientes artísticas y arquitectónicas, estando su diseño y proyecto en manos del arquitecto Julián García Núñez y del ingeniero Ángel Ardex


Ahora llegamos al área recreativa de nuestro margen


Con más paisajes de Illa Pancha y el paseo que desde Ribadeo y su albergue de peregrinos comunica con ella


Dando ya vista a la gran desembocadura del río Eo en su ría podemos parar unos instantes en esta área recreativa


La costa gallega, al oeste de la Ría del Eo o de Ribadeo.


Desde aquí disfrutamos de  una hermosa visual de la Illa Pancha, al norte de Ribadeo, destacando en ella su faro de 1857.


Ahora iremos viendo en la parte asturiana A Punta da Cruz, el extremo noroccidental de Asturias, A Punta Llan, que da sombra por el norte a la Playa Arnao, guardada al sur por la Punta Arroxo, ahora remanso de paz, con áreas recreativas, aeródormo de ultraligeros y senda costera, pero antaño frente fortificado de defensa de la boca del estuario.


A Punta da Cruz.


Arnao.


Llegando hacia A Ponte dos Santos, con Ribadeo al fondo. A Ponte dos Santos, que no de Todos los Santos, como alguna vez se ve escrito. Puente inaugurado en 1987 y ensanchada once años después para el trayecto de la Autovía del Cantábrico (A-8), cuando se le hizo un paso peatonal a ambos lados. Hasta entonces no estaba permitido oficialmente el paso de viandantes.


Nada más resta ya que disponernos a cruzar el puente, ampliado en 2008 para el trazado de la autovía pero dejándole un estrecho paso a los viandantes, compensado eso sí, por las maravillosas panorámicas del estuario


Parajes inolvidables para pasar de Asturias a Galicia pese al veloz y ruidoso tráfico que se soporta y la fuerza de la brisa marina, que golpea con fuerza y frío en invierno pero que es una deliciosa frescura en el verano.


Estrecho paso para peatones y ciclistas pero algo es algo...




Hay varias calas y salientes: Punta do Castelo, As Carraias, Pena do Cocho...


A Pena dos Apóstoles (esta al lado de Illa Pancha).


 Más allá se extiende el caserío de Vilaselán: Campo Redondo, As Casas de Abaixo, O Espín...


Ahí está O Cargadoiro, estructura de pilares de piedra y armazón metálico que nos llamará poderosamente la atención, testimonio de la historia minera e industrial de la comarca.

  
En el año 1902 la empresa Chavarri Petrement y Cia empezó a construir este muelle-cargadero del hierro que se sacaba de las minas de Vilaoudriz, en A Pontenova, traído hasta aquí en ferrocarril minero. El ferrocarril se inauguró en 1903 y a partir de 1905 fue aprovechado también como transporte de pasajeros. Tenía un trayecto de 34 kilómetros y su primer idea arranca en 1897, cuando el empresario vasco Julio Lazúrtegui visita la comarca con la idea de explotar estas minas de hierro, trabajadas desde tiempo inmemorial, y que en aquel momento explotaba la sociedad de Sucesores de J.B. Rochet. Así en el 1900 constituye la Sociedad Minera de Villaodrid (SMV), participada por la sociedad primero mencionada, así como otros destacados inversores. En 1901, por Real Orden, se aprueba el proyecto ferroviario, aunque con un cambio posterior, aumentar a un metro el ancho de la vía para enlazar con el que sería el Ferrocarril Ferrol-Gijón así como poder prolongar la línea a Lugo y Villafranca del Bierzo, un plan que se vio viable en los primeros años de despegue de la empresa. Luego, con la I Guerra Mundial y el peligro para la navegación marítima, el tren minero, cuyo producto llegaba a Ribadeo para embarcar, vivió una época de decadencia en la que se fue abandonando aquel pensamiento de enlazar con esas otras vías.


 Al acabar el conflicto mundial hubo un nuevo renacimiento ferroviario que duró poco, pues enseguida se suprimirían ciertos servicios ya que no terminaba de recuperarse la demanda de hierro a nivel internacional, aunque un aumento de las tarifas alivió momentáneamente la situación, al igual que una ayuda estatala para las líneas férreas en crisis. Existió la oportunidad desaprovechada de adaptarse a las necesidades de la industria forestal que llevaba madera a Asturias, aunque la empresa poco hizo salvo seguir empleando sus estructuras ya existentes sin hacer cambios para cargar esta mercancía tan valiosa para entibar ( asegurar con troncos las galerías subterráneas) de las entonces abundantes y prósperas minas asturianas, las cuales además ofrecían incentivos y sueldos mucho más altos a los trabajadores ferroviarios. Además de todo ello se hacía sentir la competencia del camión, al ir mejorándose el trazado de las carreteras.


Otra oportunidad fue, ya en los años 30, el ofrecimiento, nunca aceptado por el Estado, de emplear este ferrocarril como tramo del de Gijón-Ribadeo, incluyendo la estación ribadense. Nada de ello culminó y cuando estalló la guerra civil la vía llegó a tener una actividad relativamente importante, pero para transporte de productos alimenticios del campo. Aún así su estado era tan calamitoso que padeció el hundimiento del túnel número doce en diciembre de 1937, no recuperándose el tráfico hasta marzo de 1938


Pocos meses después de acabada la guerra y dado el estado de saturación de los almacenes de Ribadeo, donde no podía embarcarse la mercancía, se produce un parón de tráfico ferroviario que duró 199 días. En 1942 vuelve a autorizarse el transporte de viajeros, pero los reveses económicos eran continuos y las cantidades de mineral llevadas eran casi simbólicas cuando no nulas. Ya en 1952 el Estado quiso rescindir la concesión ferroviaria, pero no habría de ser hasta 1964 cuando la propia compañía dejase de explotar el ferrocarril, iniciándose los trámites oficiales para su desmantelamiento en 1965


Pasado el tiempo una parte del trayecto, entre San Tirso de Abres (Asturias) y A Pontenova (Galicia), se transformó en vía verde peatonal y cicloturista, y otra, este cargadero, fue recuperado. Al principio se eliminaron sus estructuras metálicas pues amenazaban con venirse abajo, constituyendo un peligro, y posteriormente se reconstruyeron imitando a las originales


Todo ello es un excelente parque-mirador al lado del también histórico Forte San Damián, donde se emplazaban antiguamente las baterías de defensa costera de la ría.


Desde tiempo inmemorial, milenios incluso, la protección de las rías, verdadero acceso directo por mar al interior del país, se basaba en castros que, como es este el caso, dieron nombre a poblaciones enteras (Castropol), las cuales guardaban los numerosos puertos interiores, todos embarcaderos naturales, existentes en el estuario


A partir del siglo XVI, los cambios en las condiciones técnicas y defensivas con la implantación definitiva del uso de la pólvora y cañones, hicieron transformar la estrategia existente y se erigieron nuevas fortalezas con baterías en las mismas bocas de estas rías. Este es el caso de la llamada Torre Nova, antecedente del actual Forte de San Damián


Los continuos ataques corsarios y las guerras endémicas con Inglaterra, Holanda, Francia... provocaron entonces una mayor fortificación de la antigua muralla de Ribadeo, erigiendo en ella nuevas torres y baluartes, pero también en el exterior, como en este preciso lugar, donde se construyó la Torre Nova, la cual establecía un fuego cruzado con baterías situadas en la orilla asturiana para repeler cualquier intento de incursión


Sobre ella se hizo el Forte de San Damián, construido en el siglo XVII por el marqués de Cerralbo sobre un emplazamiento defensivo anterior, A Torre Nova. Cruzaba fuegos con las baterías de costa de la vertiente asturiana para impedir el paso de naves enemigas, siendo destruido por los ingleses en 1719 cuando ocuparon momentáneamente gran parte de la ría. Reconstruido en 1774 fue vuelto a asaltar en 1809 durante la francesada o invasión napoleónica


 Actualmente, restaurado y recuperado, es sala de exposiciones del Concello, conservándose la muralla, tronera, foso y contrafuertes.


Justo al pie del puente de A Ponte dos Santos y dando vista a O Cargadoiro tenemos el albergue de peregrinos de Ribadeo.


 Un lugar con excepcionales vistas del estuario...



El albergue y los acantilados...


Ya estamos pisando a terra galega. Aquí bajaremos e iremos a la derecha



Así nos lo dicen los hitos del Camino


Y allí llegaríamos debajo del puente: a la izquierda se va al albergue de peregrinos, a la derecha se entra en Ribadeo por la capilla de San Miguel