| Bajando el puerto de El Palo |
El famoso puerto de El Palo, considerado por muchos el 'techo del Camino Primitivo' con sus 1.147 metros de altitud, es el lugar donde confluyen la famosa Ruta de los Hospitales y el camino que sube de La Reigada viniendo por el valle del río Nisón (La Ferreirada) desde La Puela/Pola de Allande, capital del concejo de este nombre, ambas rutas oficiales del Camino de Santiago en Asturias que se separaron en las cercanías del pueblo tinetense de Samblismo. Tras reunirse ambos ramales y volver a ser uno solo se acomete la impresionante bajada del puerto en dirección a Montefurao, por un abrupto canchal de piedra suelta y ante un magnífico paisaje desde el que se llegan ya a divisar, en lontananza, tierras gallegas
Es el paso de la cuenca del Narcea a la cuenca del Navia, pues El Palo y su serranía forman parte de la gran divisoria geográfica, formada por la gran dorsal asturiana occidental, que desde la costa valdesana y naviega se extiende linealmente de norte a sur hacia los puertos de la Cordillera, separando ambas cuencas fluviales. Esta transición orográfica es también paisajística, histórica cultural y lingüística, pasando a la zona más montañosa. La Gran Enciclopedia Asturiana la explica de esta manera en sus primeras ediciones, en el contexto de las décadas 1970-1980:
"Las dos partes en que se divide el concejo por la línea que señala del Puerto del Palo (1.146 m) poseen distinta condición agrícola, agrupándose la oriental o "del Palo acá", con muchas diferencia, los pueblos o parroquias de mayor potencialidad agropecuaria, con terrenos propicios al cultivo intensivo y al aprovechamiento más moderno de los recursos ganaderos y campesinos. A sus habitantes, que hablan el bable occidental, los llaman coritos o curitos y son los antiguos pésicos del convento astur. En la zona "del Palo allá", "Tras el Palo" o "Tras la Sierra", encontramos las parroquias de paisaje bravío, montaraz y pastoril; sus pobladores, que reciben el nombre de gatsegos por su dialecto, y en alguna zona farracos, son herederos de los galaicos prerromanos"
Ambas rutas se unen en lo alto del puerto o, siendo estrictamente exactos, cuando se empieza a bajar, en este lugar, al final de la planicie que forma el collado que forma un paso natural en la Sierra del Palo, por donde viene a la derecha, la Ruta de los Hospitales y sigue, de frente, la que viene de la capital allandesa. La carretera AS-14 Grandas de Salime-Puente del Infierno, pasa aquí muy cerca, a la izquierda, pero no llegamos ni a pisarla
Los caminantes que han subido de La Reigada llegan de frente y siguen de frente en dirección oeste siempre, contemplando el maravilloso panorama que se ofrece a la vista de toda una continuidad de sierras, que dan paso a profundos valles, en la zona más occidental de Asturias y sus pasos hacia Galicia
Uno de los paisajes que suelen gustar los peregrinos es encontrarse con el relativamente frecuente mar de nubes que se forma en esta cuenca del Navia, el cual oculta los valles pero da lugar a estas imponentes vistas que todos se apresuran a fotografiar. El espectáculo suele ser efímero, pues las nieblas se disipan avanzando la mañana, pero no siempre, no pocas veces estas se agarran al suelo y no lo sueltan, frecuentemente en el mismo puerto, no dejándonos ver nada
A la derecha llegan al puerto y su unión de caminos los peregrinos que han hecho la Ruta de los Hospitales, bajando por la ladera del Picu'l Palo (1.221 m), viniendo de A Freita, L'Estreitín, La Marta y La Sierra de Fonfaraón
Desde el puerto y mirando atrás, al este, podemos ver bien dicha Sierra de Fonfaraón, donde están la mayor parte de los antiguos hospitales de peregrinos (desaparecidos, ruinas o cabañas de ganado hoy en día) que dieron nombre a dicha ruta. Más abajo se aprecia la hondonada del valle del río Nisón, por donde han subido los peregrinos que vienen de La Puela/Pola de Allande, por La Ferreirada (valle del río Nisón). Un poco más a la derecha tenemos la carretera
A nuestra derecha, al sur, vemos, al otro lado de la carretera, la Subestación Eléctrica del Parque Eólico Sierra de El Palo, cuyos aerogeneradores, Parque Eólico Sierra de los Lagos, vemos en la distancia
A la izquierda son las laderas de las estribaciones occidentales del Picu Panchón, que cierra este collado por su zona meridional. Este peñón con sus canchales de piedra suela es en concreto el Altu Panchón (1.382 m)
Aunque desde el puerto ya nos queda bastante atrás y no lo apreciamos bien, hemos decir que, más a la izquierda y al este, está la cota cimera, El Picu Panchón propiamente dicho, que con sus 1.411 m de altura está considerado el techo de Allande, cierra el valle del río Nisón por el sur y por su ladera pasa la carretera AS-14, así como un camino, señalizado en su momento como ruta jacobita y hoy bastante olvidado, que sube de la capital del concejo vía pueblo de El Mazu hacia la braña de Braniecha o Braniel.la (Branietsa), llegando a La Fonte las Muyeres en dicha carretera, cerca ya del puerto
Una vez conocido el entorno de El Palo, del que ofrecemos más información en las entradas de blog correspondientes a la subida de La Reigada a El Palo y a la Ruta de los Hospitales, volvemos al punto en el que estas dos rutas se juntan y desde donde empezamos a otear al occidente un paisaje maravilloso que nos acompañará durante toda nuestra bajada a Montefurao
Un panel informativo nos ofrece una descripción de las antiguas minas de oro aquí existentes, cuyas 'cicatrices' en formas de galerías, canales y pequeños embalses pueden verse a día de hoy, explotadas desde la prehistoria pero más intensamente tras la conquista romana, la cual 'casualmente' se produce cuando el emperador Augusto realiza una importante reforma económica basada en el patrón oro
En el mapa se marca en puntos azules una ruta que comunicaba algunas de las minas cercanas, la cual coincide básicamente con la antigua vía aurífera de Berducedo a Bustantigo, estudiada por el eminente erudito Narciso Santos Yanguas, en el tramo comprendido entre La Marta y El Palo (parte de la actual Ruta de los Hospitales) y hacia Montefurao, que es a donde vamos a bajar ahora...
Ahí tenemos la descripción de la ruta y sus lugares de interés. La laguna y el Alto la Marta han sido por donde ha venido la Ruta de los Hospitales, recordamos de nuevo
Características de la ruta y perfil de la misma. Quienes hayan venido por la Ruta de los Hospitales se habrán encontrado con otro anteriormente. Estos paneles suelen desgastarse con el tiempo y sustituirse por otros, por lo que es posible que cuando vengáis pueda haber otros
Un poco más a la derecha de este cruce, al lado del Camino de Hospitales, la laguna de El Palo es uno de los testimonios de la minería aurífera. Aquí se acumulaba el agua de fuentes y arroyos que luego era canalizada hacia las galerías excavadas más abajo por unos canales o antiguas que, en ligero pero constante desnivel, daban fuerza a su caudal, el cual entraba a presión, en galerías perforadas profundamente en la ladera, provocando el estrepitoso derrumbe de la misma ayudado además por la diferencia de temperatura del interior de dichos túneles, en los que se prendían grandes hogueras
Si bien cierto es que se debate cuál sería la técnica exactamente empleada en cada explotación, estaríamos ante el sistema de arrugia o ruina montium, ya explicado por los cronistas de la antigüedad y del que compartimos parte de su descripción en Wikipedia:
"Mediante este sistema los mineros excavaban galerías verticales de donde en diversos puntos partían otras horizontales y ciegas. En un momento dado, se soltaba en tromba a través de ellas agua, que previamente había sido acumulada en depósitos y presas, lo que provocaba la compresión del aire atrapado en su interior y hacía explotar el conglomerado de arcilla y roca que formaba la montaña. La masa de lodo obtenida se conducía por gravedad hasta los canales de lavado y filtrado. Los canales de filtrado eran estructuras de madera en las que se hacía pasar la masa resultante, una vez extraídos los cantos rodados, que se amontonaban formando lo que hoy conocemos como "murias" o "pedreiras", y se obtenía el oro a través de filtros realizados con ramas de brezo. Se precisaba de una gran cantidad de agua que se recolectaba por los alrededores mediante grandes infraestructuras hidráulicas y, así, en Las Médulas hay más de 400 km de canales con algunos de más de 100 km, y siempre a una altura superior a la de la explotación.
Tradicionalmente esta técnica fue atribuida a la ingeniería romana; sin embargo, el estudio de diversos castros astures cuyos materiales se adscriben únicamente a la Edad del Hierro (Castro de Ceruñales, Noceda del Bierzo, La Cogollina, Teberga) y cuyas defensas han sido excavadas mediante la técnica de Ruina Montium, permiten hoy día afirmar que se trataba de un sistema prerromano y tradicional de la minería de los astures."
El 27 de mayo de 1847 varios vecinos solicitaron hacer aquí un hospital de acogida de peregrinos y viandantes pero no llegó a hacerse porque se contemplaba clausurar los de Valparaíso y Fonfaraón, en la sierra de este nombre, para centrarse en este, por lo que se desestimó, optándose por cerrar eso sí, el de Valparaíso, manteniendo el de Fonfaraón
La apertura en 1883 de la carretera de Cangas hasta la capital Allandesa, ampliada en una segunda fase hacia Berducedo por El Palo, supuso el abandono de los viejos caminos como vías principales de comunicación, quedando estos relegados a vías pecuarias, aunque el de los Hospitales debió emplearse bastante, hasta la generalización de los vehículo a motor posiblemente, pues aún en 1918 hay noticias de que estaba en funcionamiento
Un pequeño poste clavado en el suelo nos indica continuar por esta pradería en suave descenso a la derecha de la carretera, que no tenemos necesidad de pisar, aunque la cruzaremos más abajo. En la posguerra fue prolongada hasta Grandas de Salime, pasando sobre la presa del embalse que cortó el antiguo tránsito hacia Galicia por el Valledor, siendo actualmente carretera AS-14 Grandas de Salime-Puente del Infierno, con la que coincidiremos varias veces en nuestro trayecto hacia la capital grandalesa
Desde este puerto, y más según bajamos de él, se nos ofrece una hermosa vista que, en días muy despejados, abarca los numerosos cordales que separan los pequeños y profundos valles formados por el río Navia y sus muchos afluentes y afluentes de sus afluentes. Destacando primeramente y en primer término, El Sesto da Fonte, El Pico Llago, el Cordal de Berducedo y, más al occidente, Valongo, el Penedo dos Coriscos, A Costa y El Pico Buspol, así como, más allá del Navia ya, la Serra do Acevo, paso del Camino de Santiago a Galicia por A Fonsagrada
Frente al Camino vemos el paso del Collado del Couso, que forma parte del Picu Llago (993 m), a cuya derecha sigue la carretera AS-14 que, en ese lugar, pasa al lado mismo del Camino. En verano solía ponerse una furgoneta que vendía bebidas, helados, etc., a los peregrinos. Mas a la derecha es el monte del Penedo Mosqueiro y, en la distancia, el picudo Alto de Valongo (1.082 m), en el extremo septentrional de la Sierra de Buspol, que nosotros subiremos más al sur y a la izquierda, por A Pena dos Coriscos, desde A Mesa hacia Buspol
A nuestra izquierda y al otro lado de la carretera vemos el "refugio para la guardería de las presas hidroeléctricas del Navia", dicen en la Gran Enciclopedia Asturiana, refugio de caza de El Palo dicen otros, con su peculiar forma de 'V' invertida para que la nieve no se amontone en su cubierta y caiga hacia los lados. Suele estar cerrado pues es de uso restringido pero en esta su parte oriental hay un pequeño porche que puede servir de mínimo y modesto refugio de vientos y acaso de lluvias, poco más. Frente a él está el Monte da Mouta (1.093 m) con el Pico da Soma (1.101 m), en las estribaciones más septentrionales de la Sierra del Valledor
Más a la izquierda y formando parte de la misma cadena montañosa de la Sierra del Palo que divide las cuencas de los ríos Navia y Narcea tenemos la Sierra los Llagos, los Lagos o los Chagos, donde destacan los 1.395 metros del Picu Mosqueiru. La rachas de viento, que llegan a los 210 km/h, favorecieron la instalación de un parque eólico, otra característica omnipresente en el paisaje de estos cordales. Allí se encuentra el pozo de El Chao ('lago'), laguna de origen glaciar "que fue utilizada como depósito romano para las explotaciones auríferas del río Fresnedo", leemos en la Enciclopedia del paisaje de Asturias
De frente y un poco más abajo vemos el primer mojón jacobita de esta bajada del puerto. Justo detrás de él está el Sesto da Fonte (1.021 m), por cuya ladera sube desde la aldea de Montefurao, donde hubo hospital de peregrinos, el Camino de Santiago, en dirección a Llago y Berducedo, que no llegamos a ver desde aquí pero sí el pico y el cordal de su nombre, respectivamente, más en lontananza
A nuestra derecha, una imagen de la laguna de El Palo en verano y con poca agua, cuando a veces llega incluso a secarse. El cruce de caminos aquí existente formaría parte de una red viaria mucho más extensa, dice Santos Yanguas en La vía de Pola de Allande a Grandas de Salime (vía romana del Puerto del Palo) donde, además de históricos, nos ofrece datos toponímicos:
"La sierra del Palo en época romana vendría contextualizada por el camino de comunicación conocido como "vía romana del Puerto del Palo"; su existencia se consolidaría entonces, aunque hemos de hacer remontar sus orígenes a la fase anterior de acuerdo con los testimonios que la cultura dolménica ha dejado en sus aledaños: en este sentido destaca la abundante localización de túmulos, de los que se ha descubierto un buen número de ellos en la próxima sierra de Fonfaraón. (...)Hacia la población de Berducedo la vía romana que transitaba por el Puerto del Palo (conocido desde antiguo por los paisanos como "Puerto de las Dorniellas"), no cuenta con prominencias montañosas destacadas (sierras, cordilleras o montes) si exceptuamos, y ya en las proximidades del Puerto, al monte Panchón, que configura la elevación más pronunciada de todo el concejo allandés (de 1.414 ms. de altitud).El recorrido correspondiente al Puerto del Palo esta constituido por una altura que sobrepasa los 1.100 ms., contando a su izquierda con la sierra de los Lagos, por la que transitaría una vía o ramal, que enlazaría con la de la sierra del Palo en las proximidades de Montefurado.La denominación que reciben tanto la sierra como el puerto del Palo tal vez derive del término latino palus, que significa lago o laguna (de aguas estancadas); eso explica que la denominación toponímica de dicho paso montañoso (así como de la sierra en general) se relacione con los dos estanques de agua de tiempos romanos existentes en lo alto del puerto, utilizados como puntos de captación y concentración del agua con vistas al aprovechamiento de los recursos auríferos de la región"
En el siglo III d. C. las grandes explotaciones auríferas se abandonaron, no por agotamiento del yacimiento sino porque otra transformación económica que afectó a todo el imperio romano hizo que dejasen de ser rentables. Sin embargo, el final de la explotación aurífera 'masiva' no provocó el total abandono de la extracción del preciado metal, si bien de manera tan intensa
En documentos medievales, además de referirse al término de Alliande o Aliande (ad limiten, posiblemente por ser el límite secular asturgalaico) aparece el "territorio Hor u Or", es decir, 'del oro', que ha quedado grabado también en la toponimia: Valledor, Río d'Or, etc. El Gran Atlas del Principado de Asturias advierte así al comenzar el apartado de Historia en la parte dedicada a Allande:
"El término allandés se enmarca en la zona de los extensos concejo del occidente asturiano, compartiendo, en buena parte, la general evolución histórica de esa gran superficie comarcal. Sin embargo, quizá se perciba en este municipio como en ningún otro la separación la separación entre dos áreas submunicipales vinculadas a zonas diferentes dentro del punto de vista histórico y cultural. Del Palo allá habitan los gal.legos, que forman parte del ambiente extremo-occidental de Asturias; del Palo acá viven los curitos, enraizados en el mundo centro-occidental de la región. Esta división aparecerá aún más marcada en algunos de los procesos históricos que aquí se van a sintetizar."
A nuestra derecha, La Sierra Muriellos, con la de Carondio un poco más atrás y, en la lejanía, las serranías alomadas valle del Navia abajo, hacia la costa
Paraje de A Mina, de indudable etimología en este aurífero puerto de cuyas explotaciones nos sigue contando Santos Yanguas:
"Siguiendo la cumbre de la Sierra del Palo el camino romano alcanzaría el collado del Palo, donde, a más de 1.100 ms. como en el caso anterior, hallamos restos claros de aprovechamientos mineros por parte de los romanos: entre ellos sobresale un embalse de extensas proporciones, así como otro, menos amplio, observándose igualmente abundantes canales de agua destinados a las tareas mineras visibles en ambas laderas del monte, especialmente en la occidental.El acarreo de agua, junto con el proveniente de la lluvia, se produciría desde la zona más elevada de la sierra del Palo, desembocando en los dos embalses mencionados; una vez retenido allí, se distribuiría, de acuerdo con las necesidades, en las explotaciones de una y otra vertiente de la sierra.Geológicamente la región del Puerto del Palo se corresponde con una zona de rocas fácilmente deleznables, desmontada por los romanos en amplias explotaciones a cielo abierto, al igual que sucedería, en el ámbito del concejo allandés, en el caso de la región del Valledor y Bustantigo.Este aprovechamiento aurífero sobre yacimiento primario requeriría la presencia de mano de obra empleada como fuerza de trabajo en las actividades laborales, aun en el caso de que la explotación de dichos recursos económicos solamente se llevase a efecto durante los meses del año de mejor temperatura; posiblemente dicha fuerza de trabajo hallaría alojamiento y cobijo en un conjunto de tendejones o cobertizos de madera, abandonados durante el período invernal."
El puerto de El Palo, sito en la serranía de su mismo nombre y que por aquí empezamos a bajar camino de Montefurao, así descrita en la Enciclopedia del paisaje de Asturias, mencionando a las dos rutas jacobitas que aquí se cruzan
"Alineación montañosa situada en la zona central del concejo de Allande, con 4 km. de longitud y sentido SSO-NNE, divisoria de cuencas orográficas: al este el Narcea, al oeste el Navia; y también diferenciadora climática, cultural y humana dentro del concejo de Allande: "Tras del Palo", los situados al oeste, zona más despoblada y de cultura más cercana a Galicia, de los denominados "Gachegos"; y "del Palo acá", los situados al este, la zona más densamente poblada, con la villa de la Pola a la cabeza, los llamado "Curitos". Es un apéndice de la sierra de los Lagos, y enlaza la misma desde el puerto del Palo con la de Fonfaraón, a través del alto de la Marta (collado Santiellos). Es atravesada por canales (antiguas), testimonio de la actividad minera romana, depósitos y explotaciones como la Fana, en ambas vertientes, pero intensamente en la vertiente oeste. El camino de Santiago cruza en toda su extensión la sierra, desde el collado Santiellos hasta el puerto del Palo y desde la Pola en constante subida hasta el puerto donde se unen ambos"
La frontera geográfico-cultural de El Palo y cordales aledaños llegó a tener su manifestación política cuando se creó el efímero Ayuntamiento de Corondeño, de efímera existencia durante el Trienio Liberal (1.820-1823), que englobaba las parroquias 'del Palo allá'
Anteriormente había sido un coto aparte fuera de la jurisdicción de los Señores de Allande, los Cienfuegos o, desde el siglo XVII también condes de Peñalba o Marcel de Peñalba, dentro de un contexto histórico que nos describen en Archivos de Asturias:
"Este extenso concejo del occidente asturiano presenta la peculiaridad de mostrar dos áreas submunicipales bien definidas desde el punto de vista cultural, separadas geográficamente por el Alto del Palo y que muestran una neta división entre una zona de cultura y tradición gallega, propia de los concejos del extremo occidental asturiano, y el territorio de los "curitos", enraizados en las tradiciones del centro-occidental de la región.
Todo el territorio de Allande conserva vestigios de un pasado remoto ligado a la minería del oro e indicios de una intensa romanización. Los primeros testimonios documentales concretos sobre el concejo aparecen en el periodo altomedieval, ligando el mismo a los extensos patrimonios eclesiásticos que la iglesia de San Salvador de Oviedo poseía en la zona occidental de Asturias. A partir del siglo X otras entidades eclesiásticas, principalmente los monasterios de San Juan de Corias y Santa María de Celón, incorporan un importante número de propiedades en el término de Allande. En 1214 el rey Alfonso IX ordena una pesquisa para deslindar los bienes y derechos de la corona respecto de los acaparados por el cenobio de Corias y pocos años después, en 1222, el mismo monarca redacta un privilegio que obligaba a los peregrinos que se dirigían a Santiago a pasar por Tineo y Obona, un trayecto que discurre en gran medida por tierras allandesas.
Entre 1262 y 1268 se funda la puebla de Allande a iniciativa del prelado ovetense don Pedro y se trata de un caso único en Asturias de pola de iniciativa regia y señorial a un tiempo, que permanece como un realengo peculiar en el que las posesiones principales estaban en manos de la Mitra ovetense. Sin embargo, el realengo se enajena a finales del s. XIII a favor de Rodrigo Álvarez de las Asturias y lo heredara a su vez Enrique de Trastámara, que lo incorpora en 1369 a las posesiones asturianas de la familia de los Quiñones.
En 1515 Rodrigo González de la Rua y Cienfuegos, contador de los Reyes Católicos y de Carlos V, compra las rentas y jurisdicción de Allande al Conde de Luna, Francisco Fernández de Quiñónes, en venta judicial. Desde entonces, Allande fue en su mayor parte señorío de los Condes de Peñalba, con excepción del pequeño coto de Corondeño de Berducedo, que tenía régimen aparte aunque dependiente del municipio principal. Era pues un municipio mixto, real y señorial, donde el merino o juez mayor era de nombramiento del conde y los otros dos jueces eran designados por los regidores de las demás parroquias. Esta situación no se modifica hasta las reforma constitucional de 1812 que suprime las prerrogativas de los condes y propicia el nombramiento del primer alcalde constitucional de Allande. Se suprime a su vez la pequeña jurisdicción de Corondeño, si bien en el Trienio Liberal (1820-1823) se independiza y forma ayuntamiento constitucional aparte durante este breve periodo.
A mediados del siglo XIX el concejo vive un modesto auge de la tradicional industria artesanal del hierro, con la apertura de tres nuevas herrerías por el sistema de forja catalana y alimentadas con carbón vegetal. Sin embargo, la competencia de las factorías industriales de altos hornos acabaron con este despunte preindustrializador en la década de los ochenta. La capital del concejo sufre en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX un cierto impulso dinamizador con la apertura de la nueva carretera a Cangas, la llegada de la luz eléctrica y el telégrafo y la construcción, en 1906, de la actual Casa Consistorial. Sin embargo, el proceso modernizador corre parejo al auge de la emigración de los allandeses a América, principalmente a Cuba, Argentina, Puerto Rico y la República Dominicana. En la actualidad el concejo apenas sobrepasa los 2.600 vecinos, menos de un tercio de la existente a principios del siglo XX, y su economía es marcadamente agrícola y ganadera."
Una foto al atardecer, a unas horas en las que no suelen pasar peregrinos por estas veredas...
El sol, entre las nubes de la anochecida con uno de los aerogeneradores del Parque Eólico Sierra de Carondio, cuya construcción sobre una gran necrópolis megalítica fue "una oportunidad perdida para el conocimiento de la Prehistoria reciente cantábrica", leemos en la web de la Universidad Complutense, en el estudio de este título del historiador David González Álvarez:, del que compartimos lo siguiente
"En la Sierra de Carondio hay más de una treintena de túmulos que en su mayoría contaban una cámara de piedra. En la actualidad se conservan casi siempre en mal estado debido a la intensa actividad de los chalgueiros o buscadores de tesoros, alentados por leyendas que recogían la existencia de riquezas en su interior. Excepcionalmente se ha preservado una cámara dolménica casi completa, la conocida como A Llastra da Filadoira o dolmen de Carondio. En lo alto de la sierra, en el túmulo de A Tumba el Castellín se encontraba una laja de pizarra de dos metros de altura con grabados de meandros y semicírculos que es conocida como la Piedra dolménica de Carondio: una pieza de arte megalítico excepcional en Asturies y en toda la orla cantábrica. En algunos casos, los túmulos forman agrupaciones, siendo el caso más interesante el de Peneosmalos, donde un gran túmulo aparece rodeado de otros tres de menor tamaño, lo que es un caso que podría informarnos de fenómenos de jerarquización entre este tipo de arquitecturas, o quién sabe si entre las personas enterradas en cada uno de esos túmulos.Carondio sobresale en importancia como un verdadero conjunto arqueológico que cobra especial interés visto de forma global. En este espacio con una presencia tan densa de megalitos, sin duda existirían otros elementos menos apreciables a simple vista, como los asentamientos donde los pastores prehistóricos se establecerían durante las temporadas estivales en las que conducían sus rebaños hasta las sierras del interior asturiano.Tradicionalmente, la época comprendida entre el Neolítico y la Edad del Bronce se caracteriza en el ámbito cantábrico por la ausencia de evidencias de hábitat, frente a la abundancia de testimonios funerarios. Este déficit informativo ha sido paliado en las últimas dos décadas en las regiones vecinas, con el reconocimiento en Galicia y en Cantabria de las evidencias habitacionales que han permitido completar la imagen vital de estas poblaciones pastoras. Los asentamientos de las gentes megalíticas muestran localizaciones cercanas a las ubicaciones de los monumentos tumulares, sobre todo en las inmediaciones de surgencias o acumulaciones de agua, y se componen de cabañas realizadas en materiales perecederos, además de espacios donde se realizarían actividades de procesado de alimentos, fabricación de utensilios…(...)El proyecto constructivo del parque eólico no despertó las simpatías de muchos de los habitantes del área circundante. La oposición ciudadana provino fundamentalmente de colectivos vecinales ayandeses y de la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies (CEA), quien sufrió de forma directa las malas prácticas del ejecutivo regional en materia de transparencia de la información de interés público. La consulta del expediente del Serviciu de Patrimoniu le fue denegada tanto por la propia Conseyería de Cultura y Turismu, como por la Oficina de Proteición y Réxime Xurídicu del Principáu d’Asturies.No es ésta una forma adecuada de transferir información y conocimiento a la ciudadanía. Si los ciudadanos se interesan por las condiciones y los entresijos de la actuación de la Administración pública en materia de protección del Patrimonio en Carondio, sería deseable que los gobernantes facilitasen tal información a los gobernados. Chocamos aquí con un grave problema que en el ámbito de la Arqueología profesional se prodiga especialmente. Cientos de informes arqueológicos son entregados cada año a las Administraciones, cuyo contenido rara vez verá la luz pública. Con esta situación, la ciudadanía –que es en definitiva la depositaria del Patrimonio cultural y a instancias de la cual se promulgan leyes como la que vela por la protección del Patrimonio arqueológico– se ve privada de la información y el conocimiento referidos a los bienes patrimoniales. (...)El conjunto tumular de la Sierra de Carondio es un ejemplo destacado del megalitismo cantábrico. Con la construcción del Parque Eólico Sierra de Carondio, hemos perdido una gran oportunidad de conocer mejor algunos aspectos clave, como las formas de poblamiento y subsistencia que adolecen en la actualidad de severas carencias informativas, limitando la solidez de nuestras interpretaciones arqueológicas. En el espacio afectado por las obras no se han realizado las necesarias actuaciones preventivas que evalúen el calibre de los daños ocasionados por el proceso constructivo sobre los monumentos megalíticos y su entorno. Se debe aclarar que estas carencias no responden a la mala praxis de los profesionales que realizaron tales trabajos. Desde las Administraciones públicas competentes no se han exigido los niveles necesarios de calidad, con lo cuál –y con toda lógica– ni las empresas contratantes ni los profesionales encargados de tales trabajos, inmersos en el competitivo mundo del libre mercado, han asumido el sobrecoste que implicaría la elevación del nivel de exigencias en la realización de su trabajo.En este sentido, los arqueólogos profesionales son una víctima más del contexto laboral y normativo de la Arqueología asturiana. En todo el proceso administrativo referente al Patrimonio arqueológico, o al menos en las partes que los ciudadanos interesados hemos podido conocer, sólo se alude a la protección de cada elemento megalítico de forma singular, sin contemplar en ningún momento la existencia de conjuntos ni posibles áreas en las que, potencialmente, puedan existir otras evidencias arqueológicas distintas a las funerarias: ¿Se habrá perdido algún rastro valioso de los grupos prehistóricos constructores de megalitos? Nunca lo sabremos."
El mojón con su azulejo de concha y flecha amarillas sobre fondo azul, resaltado con una más grande flecha amarilla pintada más abajo nos indica inequívocamente proseguir cuesta abajo, tal y como parece evidente; sin embargo, toda indicación es bienvenida en este lugar en el que, tantas, veces, la niebla es tan densa que no se ve ni un palmo delante
Surge frente a nosotros el picudo monte de A Prida y El Rellayo, que separa el valle del río Castaedo o Castanedo, a la izquierda, del Regueiro Rollón (Valle del Caución también llamado). "Orográficamente es una zona muy montañosa y accidentada, formada por un espinazo central, la Sierra del Palo, que hace no solamente de divisoria hidrográfica, sino también dialectal, costumbrista, económica y eclesiástica", detalla de la geografía allandesa la Gran Enciclopedia Asturiana, añadiendo:
"Todas estas estribaciones dejan entre sí valles y cañadas angostos, por los que discurre un buen número de arroyos que van a llevar sus aguas al Narcea, por medio del Argancinas, con sus afluentes el Nisón, que baña la villa de Pola de Allande, el Prada y Merúa, o al Navia, por medio del Oro, con sus tributarios el Trabaces y Orúa (...)Estas series de montañas y valles no dejan entre sí apenas llanuras, que son aprovechadas en extremo por las praderas y los llanos de alguna extensión son más abundantes en las montañas que en los valles."
Asoma buena parte de la loma de la Sierra de Muriellos al fondo a la derecha, de la que nos cuentan así en la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Cordal situado en el cuadrantes noroccidental del concejo de Allande, entre las cuencas del río Lloredo por el sur y este y por el arroyo de Carondio por el lado oeste. En el norte nace en el collado de Veigosabades, mientras que en el sur es la cuenca del Lloredo el límite extremo. El eje de la sierra mantiene una dirección NE-SO, y sus alturas apenas superan los 1.000 m de altitud. Es una sierra desforestada (con repoblaciones de coníferas) y plana, utilizada como pastos de alta montaña para el ganado de los vecinos pueblos, y que se concentran en la braña de Is. Forma parte del contrafuerte de la sierra de Carondio y se encuentra protegida por la declaración de Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor."
El historiador Luis Antonio Alías, buen conocedor también de estos parajes, incide en su condicionante de lugar de paso y transición geográfica y cultural en su libro El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios:
"Difícil divisoria de 1.146 m. de altura entre el Allande de los coritos o curitos (Palo p'acá), herederos de los pésicos y falantes del bable occidental, y el de los gatsegos o farracos (Palo p'allá), herederos de los galaicos lucenses y falantes del bable gallego. Ofrece un amplio dominio visual, enriquecido generalmente por bellísimos juegos de luz, nubes, sol, nieve y lluvia sobre la región del río Navia."
Compartimos parte del extenso y ameno artículo publicado en La Voz de Asturias del 20-8-2016 por Miguel Barrero titulado Una etapa por el puerto del Palo en el que nos narra sus impresiones de este trayecto, esta en concreto, al llegar a la cima, contemplar y paisaje y empezar a bajar:
"...la cima al puerto del Palo depara una de las mayores alegrías de todo el Camino Primitivo. Las vistas son espléndidas. La sensación de triunfo, colosal. Hemos superado un desnivel de más de 500 metros en apenas 8 kilómetros, y sólo una vez aquí podemos cerciorarnos de que el esfuerzo vale la pena. Ante nuestros ojos se despliega un paisaje espectacular que invita en primer lugar a tomarse un pequeño descanso, pero que luego incita a seguir caminando con el fin de profundizar en sus misterios. Cabe señalar que el Puerto del Palo constituyó desde siempre una pequeña frontera dentro de los límites del concejo de Allande. Los que vivían «del Palo p'acá» (es decir, desde la cima hasta la capital del municipio) recibían el sobrenombre de curitos (se dice que por la relación de dependencia que sus tierras mantenían con la diócesis de Oviedo), mientras que quienes poblaban las tierras que se extendían «del Palo p'allá», hacia Salime, eran considerados gatchegos. Desde la cumbre, presidida por una pequeña central eléctrica y un refugio de montaña casi anecdótico por sus reducidísimas dimensiones, se divisa ya las casas de Montefurado, hacia donde nos dirigimos por una senda que recibe también a los peregrinos que hayan decidido venir directamente desde Campiello a través de la variante de Hospitales. Es un camino de montaña en el que acaso tengamos que aguardar a que nos abra el paso alguna vaca, pero cualquier trance resultará nimio en comparación con lo que ya hemos pasado."
Vemos desde aquí el pueblo de Montefurao, así como el Camino (y a su derecha la carretera), llegando a sus casas de tejados de pizarra negra que, al sol, presentan tonos gris-plata. Allí al empezar está la pequeña capilla de Santiago, que da paso al caserón de la Casa'l Pintu o Casa del Hospital, solar que fue del Hospital de Santiago de Montefurao, "de remota fundación y reconstruido en 1744", explica también Alías, quien nos ofrece retazos de su historia:
"Mayor vida y renombre tuvo el hospital de Montefurado, pueblo así llamado por atravesarlo la larga galería minera que los romanos, sedientos de oro, excavaron. Vida y renombre fácil de rastrear en la capilla de Santiago. (...) Las rentas de las tierras de labor que disfrutaba ascendían por entonces a 845 reales y 5 maravedíes. Los albergueros debían dar tres voces por la noche e hincar estacas en el camino para evitar que los peregrinos se extraviaran"
Desde Montefurao vemos al camino subiendo entre prados y pinares al monte bajo en el Sesto da Fonte, por donde prosigue cercano a su campa cimera, donde hay un robledal. Luego baja por La Vaguada hasta llegar al borde de la carretera en el Collado del Couso y al pie del Pico Llago (a la derecha en la foto)
Después se separa de ella hasta llegar al pueblo de Lago o Llago (que no vemos desde aquí), al que sube, la cruza y sigue subiendo hacia el Chao de Llago, entrando en los pinares repoblados de La Llanada para continuar en dirección a Berducedo. En la lejanía vemos el Parque Eólico de la Cuesta, a cuya derecha veremos la subida de A Costa, para llegar de A Mesa a Buspol
Existieron más al sur caminos secundarios hacia Galicia por los pasos de la Sierra del Valledor, a los que se iba por esta de Los Llagos. Su itinerario se vio cortado por el embalse de Salime en el Navia, así como la carretera antigua vía Berducedo
Entre las sierras de Muriellos y Carondio a la derecha y las de de Berducedo y Buspol a la izquierda se abre el profundo valle del río Lloredo, del que nos explican también lo siguiente en la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"También llamado Llouredo. Afluente del río Navia por la derecha, nace al norte del concejo de Allande, en las estribaciones orientales de la sierra de Carondio, y se desliza por la zona central del concejo recibiendo aguas provenientes de las sierras de Carondio, Muriellos, el Palo y Buspol. El principal afluente es el río Pumarín, que proviene de la sierra del Palo..."
El río Pumarín nace de los arroyos de Santiellos y A Corba, en esta vertiente de El Palo y un poco más al norte de aquí
Luego fluye al otro lado de A Prida y El Rellayo, donde se juntan los valles y ríos Rollón y Castaedo, uniéndose al Lloredo bajo el pueblo de Is, de cuya ermita de la Virgen del Avellano se dice surgió la advocación de la patrona allandesa, al ser trasladada su devoción (que Is tampoco perdió) a la Puebla de Allande (de ahí La Puela), tras su fundación en el siglo XIII, existiendo un santuario a ella dedicada, como tuvimos ocasión de ver al pasar a sus pies (acaso en el solar de la antigua iglesia parroquial. Leemos al respecto en Wikipedia:
"Hay fundadas afirmaciones acerca de que el primitivo culto a esta advocación de la Virgen del Avellano hubiese comenzado en el pueblo de Is del mismo concejo, puesto que en ese pueblo existe una ermita románica dedicada a la Virgen del Ablano o Virgen del Avellano (ablano significa avellano en bable), cuyo culto se remonta a la época románica en la zona, aproximadamente el siglo IX o X. Para más seguridad de la afirmación, en el interior de esta ermita se encuentra un retablillo que contiene una imagen románica, hecha en madera, de la Virgen del Avellano..."
Empieza ya el gran pedregal de la parte más abrupta de la bajada de El Palo, siempre con Montefurao y el Sesto da Fonte frente a nosotros, como hitos que nos guían en nuestro periplo por la zona más occidental de Asturias, 'a un paso de Galicia' como podemos ver, pero aún con el formidable reto que constituye la bajada al Salto de Salime con inmediata subida a Grandas
La bajada tiene muchísima piedra suelta, además de no pocos 'baches' y pozos, surcos, etc., por lo que no son infrecuentes las 'caídas de culo'. Vayamos mirando con atención en dónde ponemos el pie para evitarlas. Hagamos caso a JFcamina que en su blog senderista y caminero nos advierte así:
"Descenso fuerte y pedregoso que cae sobre la propia carretera AS-14 la cual volveremos a cruzar entre dos guardarailes y nos precipitamos con fuerza por otra estrecha vereda pedregosa hasta la entrada de Montefurado. Mucho cuidado con esta dura bajada, un lesión inoportuna puede echar al traste con nuestras aspiraciones de llegar a Santiago de Compostela. "
"La vereda que desciende pedregosa, con un importante desnivel y piedrecilla suelta, se hace mirando siempre al suelo, atentos a lo poco que puedes ver u oir (hay sonidos de carretera, cercana pero invisible), es lo que leemos en otro blog, Egeria XXI mujeres en viaje, que resalta que "La bajada de El Palo es de las que se recuerdan"
Abajo a nuestra derecha vemos la carretera AS-14, que hace grandes curvas para salvar el desnivel de esta ladera occidental de El Palo, la cual cruzaremos enseguida
Vemos ahora muy bien el valle del río Castaedo, con el pueblo de este nombre, parroquia de Llago, que apenas se ve entre los bosques que lo circundan, abajo en el fondo de esta grande y profunda hondonada
Comunicado por una carretera local que parte de la AS-14, en astura.com se nos dice que "quedan varios ejemplos notables de arquitectura tradicional, como casonas, paneras, un molino, una fábrica de luz, una capilla dedicada al Santo Ángel... En sus inmediaciones quedan restos de actividades mineras romanas"
De aquí es oriundo Marcelino Lozano Sol, nacido en 1947 en Casa Pascual, autor de varios libros dedicados a estos pueblos allandeses, uno de ellos titulad Castaedo y Monón en poucas palabras. Vocabulario y memoria viva. Fallecido en diciembre de 2025, Demelsa Álvarez le dedica este obituario en el periódico La Nueva España:
"La parroquia de Lago, en Allande, despidió este jueves a mediodía a su vecino Marcelino Lozano Sol, de 78 años, natural de la localidad de Castanedo, aunque de joven había emigrado a Avilés para trabajar en una fábrica de aluminio. Además de su trabajo, también se dedicó a la investigación y es autor de varios libros que reflejan la vida rural en los años cincuenta y sesenta del pasado siglo.
El Ayuntamiento de Allande, que expresó a través de sus redes sociales su pésame a la familia, reconoció a su vecino por una “trayectoria vital y literaria que ha sido un valioso legado para la memoria y la identidad de nuestro concejo”.
“Dedicó una parte importante de su vida a recoger, documentar y transmitir la memoria del mundo rural asturiano, desde dentro, con sinceridad y profundidad. Fruto de ese empeño son sus obras que constituyen testimonios imprescindibles para conocer la vida campesina tradicional de Allande y del occidente de Asturias”, detallan.
Su primera publicación fue “Castaedo y Monón en poucas palabras. Vocabulario y memoria viva” (2014), en el que recoge las palabras y las vivencias en ambos pueblos allandeses. Luego llegó “Las abejas, con el viento en contra. Hábitat e historia en Allande” (2020), dedicado a la apicultura, tan presente en el concejo allandés. Su último libro, publicado el año pasado es “El camino del emigrante. Reflexiones y testimonios orales”.
El Ayuntamiento de Allande hace un reconocimiento institucional a Marcelino Lozano Sol “por su labor cultural y humana”, ya que aseguran que con sus trabajos “no solo preservó palabras y saberes casi olvidados, sino que también contribuyó a fortalecer el conocimiento del patrimonio inmaterial de Allande, ayudando a que futuras generaciones puedan conocer y entender el modo de vida de sus antepasados”.
El Palo, como topónimo, se repite en bastantes lugares de Asturias, auríferos o no; el filólogo Xulio Concepción Suárez, en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana le dedica una amplia entrada a sus posibles acepciones etimológicas, de la que compartimos varias precisiones que abarcan desde efectivamente el agua a la orografía y aprovechamientos del terreno, eso sí, nada que ver, en principio, con 'palos de madera' ni 'el palo' como expresión popular de 'esfuerzo':
"A pesar de la facilidad que supondría la voz común palu, nada ha de tener que ver en un puerto alto y entre peñas. Por la naturaleza común a lugares con estos nombres, se suele pensar en una voz prerromana con el sentido de 'roca, pendiente', o de 'agua'. No obstante, la presencia de camperas próximas en algunos parajes observados no descarta otros orígenes. Por ejemplo, en relación con los pastos (latín pabulum)"
Pone de ejemplo Xulio Concepción varios altos de El Palo existentes en la Cordillera, donde las lagunas se forman con el deshielo primaveral, solo que aquí serían producto de la minería del oro. En relación con El Palo Allandés nos ofrece esta explicación:
"Zona alomada de pastos veraniegos con abundantes pedreros y piedra suelta por todas sus vertientes. La cara que da al norte, muy azotada por las ventiscas, carga abundante nieve en los inviernos, formando espesos *trabes en las crestas cimeras.Todo el cordal del Palo es zona de **tsagos, tsaguetes y lagunas de invierno, sobre todo, que sirven de abrevaderos a los ganados en el verano (La Laguna'l Palo, Pozu Secu...). En el mismo cordal a Berducedo están Llago y Couso, que hacen referencia también a lugares cercados para el agua"
*un trabe es en asturiano 'viga grande'; y aplicado al terreno, 'un montón de nieve que permanece después del deshielo, impide el paso, y, en ocasiones, puede desprenderse en forma de aine ('alud')", explica en el mismo diccionario Xulio Concepción
** tsagos, tsaguetes, 'lagos, laguitos', también se escribe normativamente l.lagos, l.laguetes (transcripción de la 'che vaqueira' de la zona occidental asturiana
No existe, sin embargo, unanimidad plena a la hora de fijar etimológicamente el topónimo; es más, no es descartable que la misma palabra diera nombre a diversos lugares por diferente causa:
"La diversidad de parajes no deja claro el topónimo. Por la presencia de peñas en muchos casos, convendría la misma raíz citada prerromana *pal-, *pal-l-o- ('roca').Para algunos casos donde predomina el 'agua', podría tratarse de la misma raíz *pal-, en su acepción de 'agua estancada, lugar pantanoso'. Tal vez aquella que dio el latín palus -udis, 'laguna, charca, agua estancada'. En el mismo campo hidronímico existen voces como palafitos: viviendas levantadas sobre lagos; palustre: relativo a los pantanos y lagunas; paludismo, enfermedad transmitida por mosquitos de lagunas.El hecho es que el topónimo Palos/s está muy extendido por la toponimia peninsular. Por esta razón se suele relacionar la voz con culturas prerromanas.Finalmente, como se dijo, la coincidencia de pastos de verano con estos nombres no descarta un origen en latín pabulum ('pasto'). Tendría la misma evolución fónica que otros casos del tipo fabulare > falar, parabolare > parlar, etc. Por lo mismo pabulum daría Palo. Se da la circunstancia que todos estos lugares que llevan el componente Palo, son aprovechados como pastizales buena parte del año..."
"Toda esta zona fue aprovechada por el imperio romano para abastecerse del mineral más preciado: el oro. Muestra de ello son las numerosas zanjas y “cicatrices” que apreciaremos a lo largo de la ladera de la montaña y una laguna artificial fruto de estas excavaciones. En este descenso iremos apreciando poco a poco la cercanía de Montefurado, pueblo que tan sólo habita una persona pero que goza de una gran belleza, destacando la pequeña ermita de Santiago conocida como El Pintu y que en la antigüedad fue un hospital de peregrinos. Los hospitaleros salían al paso de los antiguos romeros para guiarlos y evitar así que se perdieran entre las intensas nevadas, durante las cuales también colocaban estacas indicando así el camino correcto para llegar al refugio. El nombre de esta zona rinde honor a las galerías y túneles excavados por los romanos para regar las minas de oro con el agua de los ríos cercanos."
El "puerto del Palo, Goliat del Camino Primitivo", leemos en la guía del Camino Primitivo de La Nueva España, que destaca este "descenso, raudo y áspero entre los canchales. Es en este océano de las montañas de Allande donde se mimetiza Montefurado". Así nos cuenta cómo prosigue la ruta hasta el pueblo:
"un sendero de fuerte desnivel y piedra suelta se lanza ladera abajo, una crueldad para los cuádriceps que retienen como pueden el peso del binomio peregrino-mochila. Procurando no resbalar desembocamos medio kilómetro después en la AS-14, que cruzamos para proseguir la bajada por otra senda. Este segundo tramo es mucho más benévolo, pasando junto a unas peñas y tomando la vereda que conduce a Montefurado, como una isla en medio del océano..."
Tras la bajada de El Palo, el viejo camino y la carretera siguen el paso natural de una crestería que separa el valle de Castanedo del valle del río del Oro, sito este a la izquierda. "Este nombre tiene su origen en unas instalaciones que perforan una montaña para hacer pasar el agua del río del Oro (Orúa) hasta un determinado lugar donde existieron lavaderos de Oro. El lugar donde se extraía el oro es una cueva llamada de Xuan Rata", leemos en el Diccionario geográfico de Asturias. Ciudades, Villas y Pueblos
La crestería sigue por el Sesto da Fonte, pero mientras la carretera discurre por su ladera norte el Camino sigue hasta cerca de la cima en un primer tramo, para sí bajar por dicha falda septentrional hacia La Vaguada y el ya recitado Collado del Couso, cuya descripción en la Enciclopedia del paisaje de Asturias es la siguiente:
"Paso situado en el extremo septentrional del cordal de Berducedo, (zona centroccidental del concejo de Allande, parroquia de Lago), por donde discurre la carretera AS-14 y la carretera local hacia Castanedo. Tiene una altura de 853 m, y por él pasa el camino de Santiago con dirección a Grandas de Salime"
El Pico Llago o Lago tiene dos alturas, la de la izquierda (993 m) y la de la derecha (956 m), con su impresionante ladera de As Pedreiras, conocida así por sus peñascos y por donde va la carretera a Pontenova, donde el río Castaedo da sus aguas al Pumarín. "En su cumbre tiene una torre de repetidores, y un testimonio tumular perteneciente a la necrópolis tumular del cordal de Lago-Berducedo", cuentan también en la Enciclopedia del paisaje de Asturias
Luego están Os Pozos (1.087 m), El Pozo de Lavandeiro con el Penedo de Coriscos (1.091 m) paso de A Mesa a Buspol y El Pico Buspol (1.120 m) ya mencionado. Muy en la lejanía reconocemos vagamente la Serra do Acevo con El Pico Cuía (1.091 m) y Pedras Apañadas (1.202 m). Más cerca, en la loma del Cordal de Berducedo, está la Prida da Madera, por donde sube el Camino hacia A Mesa. Más a la izquierda están el monte Gabás (1.038 m), Pena Bemaz
Si bien según las fuentes consultadas las cifras varían, podemos decir que, desde el puerto a Montefurao, en 2,3 kilómetros de longitud bajamos unos 207 metros, de los que el tramo hasta la carretera constituye la parte de mayor desnivel
Monte abajo vemos los canchales de piedra suelta, como grandes escombreras, producto de la erosión de las rocas, fácilmente deleznables, de estas serranías, así como resultado de los inmensos movimientos de tierra ocasionados con la minería del oro, de ahí que esta zona sea conocida como La Mina o A Mina
Según bajamos, descubrimos nuevos detalles en el paisaje: a la derecha de El Rellayo, y cerrando el valle del Regueiru Rollón, vemos ahora el monte de As Penonas (813 m) con La Cuesta'l Ríu (916 m). Detrás seguimos reconociendo muy bien la Sierra de Muriellos, con la de Carondio justo detrás. Más a lo lejos y al otro lado del Navia están las de San Isidro, La Bobia y Ouroso con el puerto de A Garganta, paso hacia la costa en ruta a la Ría del Eo
Unos metros por debajo de la carretera está la Cova de Xan Rata o Cueva de Xuan Rata, famosa galería aurífera por la que pasa, justo enfrente, el camino del Alto la Marta a Montefurao por Vallinadosa, la cual fue en los años 1990 y primeros de 2000 Camino de Santiago oficial (no subían a El Palo quienes hacían la Ruta de los Hospitales), conservándose incluso un mojón. En este blog le dedicamos la oportuna entrada en: https://xurdemoran.blogspot.com/2013/08/vallinadosa-la-tercer-alternativa-de-la.html
Dicha ruta pasa debajo de la Fana A Freita, un inmenso derrumbe de la ladera en esta vertiente occidental de la Sierra del Palo (la Ruta de los Hospitales lo hace por arriba) ocasionado por la ruina montium, luego sigue una antigua o viejo canal aurífero empleado como camino, pasa frente a la Cova de Xan Rata y continúa, por debajo de la carretera y acercándose a la misma, hasta llegar a ella y cruzarla poco antes de Montefurao, enlazando con este nuestro camino unos metros antes de la capilla de Santiago
Es muy posible que, con la clausura del Hospitalín de la Freita que existía en el monte, pues, expuesto a los cuatro vientos, fue el primero en desaparecer del Camino de los Hospitales, allá por el siglo XVIII, se estimase innecesario subir a su emplazamiento y seguir hacia El Palo, ahorrándose distancia, y con ella tiempo y esfuerzo, para proseguir camino
No sabemos la razón por la que dicha ruta fue 'desoficializada' y se decidió señalizarla por aquí, pero hasta hace un tiempo estaba marcada con flechas amarillas y aún conservaba un mojón en las cercanías de Vallinadosa. En su blog Dendecagüelu, de Luis Javier del Valle Vega, este erudito nos cuenta la leyenda de la razón del nombre de la cueva:
"A Cova de Xuan Rata, también conocida como Xan Rata, es una galería en desuso de este tipo de explotación situada entre la braña Valllinadosa y la aldea de Montefurado, en la pista que comunica ambas, bien visible y señalizada. Envuelta en una leyenda popular. La cuál cuenta que en ella vivía un “cuélebre”, perteneciente a la mitología asturiana escenificado como una especie de dragón, con ojos chuscos incandescentes, cuerpo recubierto de escamas y alas en su espalda que le permitía volar. Legendaria criatura vigilante de tesoros –las ayalgas asturianas-, el que allí vivía no realizaba esta función, sino la de atemorizar a los lugareños y comer sus alimentos y ganados, lo que motivo que uno de los vecinos más valientes, Xuan, le hiciese frente calentando al rojo vivo una piedra y dándosela a comer como si fuese una hogaza de pan, su ingesta provoco su entrada en la cueva como una rata donde desapareció para siempre (Afuracou pa dentro como unha rata e desapereceu n´o fondo da cova), lo que motivo el nombre de la cueva.
Por aquí pasa el PR-AS-255 conocido como la “Ruta de los teixos” que discurre entre las localidades de Santa Coloma y Lago, a 10.700 kms y 4,100 kms respectivamente de Montefurao."
Estos viejos caminos seguirían antiguos pasos naturales prehistóricos que quedarían integrados en la red viaria aurífera y los principales formarían parte de la verdadera 'autopista del oro' que fue la vía Lucus Asturum-Lucus Augusti que comunicaba Asturias y Galicia o, dicho en términos de por entonces, el Conventus Asturum y el Conventus Lucensis de Gallaecia, mencionada en la cosmografía del Anónimo de Rávena, texto de autor anónimo del siglo VII basado en datos de los siglos III y IV, transformado por sucesivos copistas
Salvo las localidades de su principio y final, los lugos asturiano y gallego, el resto de los topónimos plasmados en la obra están abiertos a discusión pues no han sido localizados con total seguridad, excepto acaso Fontem Albei en la actual A Fonsagrada
Así, para algunos autores, la ruta iría por el interior y para otros por la costa, bien por Avilés y/o por Pravia, existiendo varios caminos antiguos que darían pie a esta posibilidad, así como también aquí. Ese camino daría pie al Camín Francés (todos los que procedían de allende los Pirineos eran así llamados) o Camín Real de Galicia en la Edad Media, que daría pie a lo que ahora denominamos Camino Primitivo, nombre divulgado ampliamente y que primeramente era más conocido como Camino Astur-Galaico del Interior en los albores de la recuperación de las rutas jacobitas
Se supone habría sido el empleado por el rey Alfonso II El Casto en algún momento de su largo reinado, para salir de su naciente capital ovetense hacia el extremo occidental de sus dominios a verificar el hallazgo del que se tiene por sepulcro de Santiago (y el de sus discípulos Atanasio y Teodoro) en el monte de Libredón (actual Compostela)
De todas maneras, el camino que realmente hubiera empleado el monarca, con sin duda un nutrido séquito, se desconoce; es más, los primeros documentos de su viaje-peregrinación son muy posteriores, más de dos siglos después, por lo que no es seguro si realmente se produjo siquiera, o si en vez del rey fueron sus enviados, nobles palaciegos, como plantean algunos autores o, sencillamente, si es uno de tantos textos elaborados para dar empaque al lugar relacionándolo con fundaciones y fueros regios
Más segura parece la peregrinación, o peregrinaciones, de Alfonso III, pero tampoco sabemos el itinerario seguido, aunque la fundación en 883 de un hospital de peregrinos por parte del monarca (se afirma que el primero de la historia jacobea) en las inmediaciones del pueblo de Borres o Bourres y casi al lado mismo del lugar en el que se separan el camino hacia La Puela y la Ruta de los Hospitales, podría arrojar luz sobre el tema
No se contaría con la actual señalización y los caminantes jacobitas, desconocedores casi todos de la red viaria por la que pasaban, irían pululando de aquí allá según les contaban vecinos, hospitaleros y otros viajeros, principalmente los arrieros, tras de cuyos pasos muchos proseguían
La existencia de nieves, por ejemplo, o duras invernadas y temporales, solía apartarlos de la montaña para desplazarse hacia la costa, de clima más benigno, pero también los que seguían las rutas litorales se desplazaban a veces hasta el interior, eludiendo el cruce de las rías (donde no había puentes) y sus peligrosas corrientes (además del caro pasaje en inestables embarcaciones atestadas de gente, ganados y mercancías)
En esta serranía de El Palo estas rutas comunicarían los grandes yacimientos auríferos entre Bustantigo y Berducedo, estudiados por Santos Yanguas y cuyo trazado describe así en La Sierra del Palo (Allande, Asturias) y las explotaciones mineras de oro romanas en su entorno:
"Siguiendo la cumbre de la Sierra del Palo el camino romano alcanzaría el collado del Palo, donde, a más de 1.100 ms. como en el caso anterior, hallamos restos claros de aprovechamientos mineros por parte de los romanos: entre ellos sobresale un embalse de extensas proporciones, así como otro, menos amplio, observándose igualmente abundantes canales de agua destinados a las tareas mineras visibles en ambas laderas del monte, especialmente en la occidental.El acarreo de agua, junto con el proveniente de la lluvia, se produciría desde la zona más elevada de la sierra del Palo, desembocando en los dos embalses mencionados; una vez retenido allí, se distribuiría, de acuerdo con las necesidades, en las explotaciones de una y otra vertiente de la sierra.Geológicamente la región del Puerto del Palo se corresponde con una zona de rocas fácilmente deleznables, desmontada por los romanos en amplias explotaciones a cielo abierto, al igual que sucedería, en el ámbito del concejo allandés, en el caso de la región del Valledor y Bustantigo.Este aprovechamiento aurífero sobre yacimiento primario requeriría la presen cia de mano de obra empleada como fuerza de trabajo en las actividades laborales, aun en el caso de que la explotación de dichos recursos económicos solamente se llevase a efecto durante los meses del año de mejor temperatura; posiblemente dicha fuerza de trabajo hallaría alojamiento y cobijo en un conjunto de tendejones o cobertizos de madera, abandonados durante el período invernal."
Se plantea, entonces, que estas minas serían trabajadas en primavera-verano y, llegado o avanzado el otoño, con las inclemencias del tiempo, paralizarían la producción o la reducirían drásticamente al menos. El camino esbozado por Yanguas pasa por A Cova de Xan Rata...
"Iniciando el descenso hacia Montefurado, recorrido que en buena medida se identifica con la margen derecha de la carretera actual, el camino antiguo enlazaría con la explotación minera romana conocida como Cueva de Xuan Rata, localizada en la vertiente occidental del Puerto del Palo y a una altura que ronda los 950 ms. nos hallamos de nuevo ante un yacimiento primario sobre roca (filón stock-werk), en el que parece combinarse desde el punto de vista técnico-minero el lavado superficial con el sistema de explotación constituido por el minado-pozo.Se trata de un ejemplo evidente (prácticamente el único, o cuando menos el más significativo de todos los de este distrito aprovechado por Roma) de minería subterránea: sobresale la presencia de galerías y pozos, lo que constituye un sistema de aprovechamiento de los recursos auríferos mucho menos frecuente en todo el cuadrante nordoccidental de la Península Ibérica que el de las cortas a cielo abierto.Este sistema de explotación estaba destinado a beneficiar el aurum canaliense o canalicium de Plinio33, ya que los filones se excavaban a través de canales o galerías subterráneas, procedimiento aplicado únicamente en los yacimientos mineros cuyas vetas de explotación ofrecían una potencia y una ley considerables.Respecto a la mano de obra partimos del hecho de que el tajo de dicha explotación estaba a una altura elevada, lo que puede llevarnos a pensar en la existencia de un aprovechamiento minero de carácter temporal, en el que la fuerza de trabajo encontraría alojamiento en edificaciones de madera (cobertizos o tendejones), cuya vigencia temporal y mantenimiento en uso no serían prolongados. Cerca de la Cueva de Xuan Rata, y enlazadas igualmente por esta vía romana, se hallan dos nuevos aprovechamientos auríferos sobre yacimiento primario (filón stock-werk) a una altura en torno a 950-1.000 ms., conocidos con los nombres de Cortas de Xuan Rata I y Xuan Rata II, ubicados ambos en los alrededores de Montefurado; en este caso resultan visibles los restos de los canales correspondientes a las conducciones de agua destinadas a ser utilizadas en ambos frentes de corta.Sin embargo, no es posible concretar con certeza la procedencia de la mano de obra utilizada en dichas actividades mineras: o bien estaría alojada en barracones de madera (tendejones o cobertizos) durante los meses en que se llevarían a cabo dichas labores en las cortas (las actividades serían estacionales), o bien existiría un poblado castreño, de dimensiones reducidas, enclavado en las inmediaciones de Montefurado, que serviría como alojamiento de esta fuerza de trabajo."
Siguiente tramo de la vía: Montefurao, hacia donde nos dirigimos nosotros. Si las cicatrices de las minas en la montaña siguen estando bien a la vista, la toponimia las refleja por doquier:
"La vía romana de comunicación atravesaría la carretera actual y se desplazaría hasta las inmediaciones de Montefurado, en la margen derecha del arroyo del Forno, tributario del río del Oro; el embalse de agua correspondiente al yacimiento aurífero próximo a dicho lugar se ubica en la parte izquierda, observándose con total nitidez la presencia de canales de conducción de agua.En el contexto de dicha explotación se mezclan labores sobre yacimiento primario (roca) y sobre secundario (aluvión), teniendo constancia igualmente de la presencia de minería subterránea o de interior en una cueva de varios metros de profundidad existente en la falda del monte.Por su parte la fuerza de trabajo de esta corta minera hallaría cobijo en construcciones de madera (cobertizos, barracones o tendejones), o bien en un hipotético emplazamiento castreño de vigencia temporal escasa en un lugar próximo, que podía abastecer al mismo tiempo a las explotaciones mineras del Puerto del Palo, así como a las cortas de Xuan Rata I y Xuan Rata II.En este mismo ámbito territorial se enmarca la zona minera conocida como Fuente de las Mulleres, que comprende un gran embalse de agua y una ramificación de varios canales que entroncan con el mismo: en torno a unos 1.000 ms. de altitud, su emplazamiento esta próximo al lugar denominado Sesto de la Fuente, habiendo sido identificada con un yacimiento primario sobre roca.Todos estos vestigios de aprovechamiento aurífero resultan comparables a los del llamado Pozo de las Mujeres Muertas, en el límite entre los concejos de Allande, Ibias y Cangas del Narcea (en este caso a una altitud cercana a los 1.100 ms.); dicho enclave coincide más o menos con lo que constituye el origen de la vía romana de comunicación que transitaba por el río del Oro en el valle del Valledor.En cuanto a la mano de obra empleada en dicha explotación, dada su relativa proximidad a Montefurado, parece vincular este centro de aprovechamiento aurífero con el hipotético recinto de hábitat castreño existente en dicho lugar, a pesar de que hasta la fecha resulta problemática su localización."
Dicho recinto castreño podría ser El Cuturuyón, sito en el pueblo de San Pedro, donde el río Castaedo se une al Pumarín, al fondo de este valle, a la derecha del Collado del Couso y El Pico Llago:
"Seguidamente, abandonando poco a poco las estribaciones correspondientes a las Sierras del Palo y de los Lagos, y siguiendo siempre más o menos la dirección que corresponde a la carretera actual, la ruta antigua descendería desde la cumbre hacia El Couso: el trazado cruzaba la carretera moderna y discurría, casi paralela a la misma (apenas unos metros por encima) a la derecha de la actual calzada; tras remontar la cumbre nuevamente discurriría junto a la actual población de Lago, cuya denominación toponímica quizás obedezca precisamente a la laguna, charca, lago o embalse que existe en dicho lugar, que se halla inmerso en el contexto de la explotación minera de oro conocida como Carcabón de Orúa.Se corresponde con un aprovechamiento aurífero sobre yacimiento primario o roca (filón stock-werk), enclavado en la margen derecha del río del Oro, a una altitud aproximada de 900 ms., cuyo sistema de explotación se identifica con minería a cielo abierto; de acuerdo con las indicaciones de Schulz en este lugar se beneficiaría pirita de hierro aurífera en filones de cuarzo, abasteciéndose este tajo de explotación mediante el agua procedente del mismo canal o conducto que llegaba hasta la Cueva de Xuan Rata.La problemática planteada por la mano de obra parece tener mejor solución en este caso que en otros anteriormente analizados, puesto que sin duda el centro de aprovechamiento minero de época romana estaría unido mediante una vía de comunicación (o un ramal cuando menos) con el recinto poblacional castreño denominado El Cuturuyón, emplazado en el territorio correspondiente a la actual población de San Pedro, perteneciente igualmente a la parroquia de Lago.Este poblado castreño de tiempos romanos, conocido con el nombre de El Cuturuyón, se hallaba ubicado a una altitud que apenas sobrepasaría los 800 ms., teniendo constancia igualmente de la presencia de un poblamiento más antiguo en la zona a través de restos correspondientes a la cultura dolménica, como los dos túmulos de Penas por ejemplo".
"A continuación este camino romano del Puerto del Palo en dirección a Grandas de Salime atravesaría junto a la explotación aurífera de Lago, enclavada igualmente en la margen derecha del río del Oro, en un enclave casi equidistante de las actuales poblaciones de Lago y Berducedo; se identifica con un aprovechamiento minero de oro sobre yacimiento secundario o de aluvión, cuya mano de obra podía proceder del poblado castreño conocido con el nombre de Pico Castello, emplazado junto a la población actual de ese mismo nombre, a 1 Km. aproximadamente al Nordeste de Baldedo, en territorio correspondiente a la parroquia de Berducedo."
El camino minero prosigue hacia Berducedo, donde se encuentra el importante castro del Castello o Pico Castello, de origen prerromano, donde apareció la famosa arracada de Berducedo, joya de la orfebrería castreña, readaptado por los romanos para controlar estos yacimientos y parece que alojar a su mano de obra
En el apartado de periodización se nos informa del hallazgo de la famosa arracada; también se nos cuenta de su estado de conservación y de sus leyendas:
"Por consiguiente la vía antigua, desde el emplazamiento de Lago, discurriría por la parte más elevada del cordal, siempre a la derecha, aunque próxima, al trazado de la carretera actual que cumbrea, hasta desplazarse junto al poblado castreño de Castello, que constituye un ejemplo típico de los recintos fortificados de época romana en la región asturiana, y más en concreto en el territorio allandés situado más allá del Puerto del Palo."
"... en lo que respecta al personal laboral empleado en la explotación del Carcabón de Orúa no podemos desdeñar la presencia, más o menos abundante, de mano de obra procedente del Castello de Berducedo, sobre todo si tenemos en cuenta que entre Lago y Berducedo (y bastante cercana al poblado fortificado de Castello) existiría otra explotación minera de oro".
Sobre el Castello de Berducedo, la web ArqueoAstur del arqueólogo Eduardo-Perez Fernández, nos informa que fue identificado el 25 de julio de 1956 por el eminente profesor José Manuel González y Fernández Valles, incluyéndolo diez años después en su catálogo de castros. En 1990 fue integrado en la Carta Arqueológica de Allande por Jorge Camino Mayor y Yolanda Viniegra Pacheco y forma parte del Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA) desde el 23 de diciembre de 2013 y del Catálogo Urbanístico del concejo de Allande, la descripción arqueológica es la siguiente:
"Recinto de difícil definición debido a las diversas alteraciones que ha sufrido la colina. Se localiza en una pequeña loma a 836 m.s.n.m. en la parte alta de un contrafuerte derivado del Cordal de Verducedo hacia el N, a modo de resalte sobre el collado que lo une a la sierra por el S. Dos torrenteras discurren por los lados E y W y un arroyo por el septentrional, aislando la colina del entorno inmediato.
Recinto de planta oval con tendencia rectangular y ángulos curvos con unas dimensiones aproximadas de 75 x 65 metros y superficie bastante llana con un ligero abombamiento o apuntamiento en la cima. Su aparato defensivo estaba compuesto por una serie de taludes escalonados y paralelos que, con trazado concéntrico, debieron extenderse por toda la colina, conservándose sus restos solo en los frentes E y SE (Camino y Viniegra, 1990). La línea defensiva superior que delimitaba el recinto es definida como un caballete elevado de un metro sobre el espacio intramuros y con caida en forma de escarpe de unos 5 metros hacia el exterior. Los numerosos derrumbes en este sector sugieren los vestigios de una muralla. En el extremo SE se documentó un gran socavón interpretado como un pozo de saqueo o cantera. La segunda o intermedia línea defensiva es descrita como una plataforma de 6 metros de ancho seguida de otro escarpe o talud de 2’50 metros de caída hacia el exterior, también con derrumbes de bloques de pizarra que fueron interpretados (González, 1976) como los restos de una muralla. La última línea defensiva o externa se dispone más abajo y está conformada por otra explanada, de entre 10 y 30 metros de anchura, seguida de otro talud elevado sobre la base de la colina entre 3’50 y 4 metros; según González (1976), este escarpe exterior rodeaba la loma a lo largo de unos 550 metros y los derrumbes reconocidos en su parte alta podrían indicar otra línea de muralla. Según Menéndez (2019), en algunas imágenes aéreas se pueden apreciar dos líneas de humedad que podrían indicar más estructuras negativas como fosos que, en paralelo, cerrarían la vertiente SW y enlazarían con los taludes del SE y E."
"El hallazgo más importante de yacimiento arqueológico es una arracada aúrea que fue hallada alrededor de los años 1932 o 1934 por gente de la zona hacia la parte inferior del acceso al castro. La pieza fue comprada por Joaquín Manzanares a su posesor, Justo Castrillón (González y Manzanares; Menéndez, 2019).
Los vecinos que la encontraron también refirieron la aparición de «fragmentos de cacharros» y una pieza de piedra redondeada que pudiera ser una catillus (González y Manzanares, 1959) así como un fragmento de tegulae o teja plana con pestaña (Maya, 1988).
Aunque no ha sido excavado, los materiales hallados, como la arracada, parecen referirse al momento prerromano, mientras que la existencia de tegula indica una pervivencia romana, que podría tener relación con la ubicación del enclave en un área de intensa explotación aurífera en época altoimperial.
Estado de conservación
Es descrito como malo debido a la «destrucción de gran parte de las defensas por la roturación de las fincas y establecimiento de dos caseríos», además de haber sufrido varios saqueos y la erosión en ladera (Camino y Viniegra, 1990).
Leyendas y tradiciones
Los vecinos que excavaron en Castello en 1932 o 1934 fueron orientados por una tradición oral que decía que «En el Castello de frente la Mesa, hay un tesoro. Cavarás en la parte de abajo, de la Baragaña, a la Palomera» (González y Manzanares, 1959)."
Y por supuesto, vamos a incluir la ficha, también en ArqueoAstur, del más cercano castro de El Cuturuyón, incluyendo sus diversas denominaciones y las diferentes conclusiones a las que han llegado diversos investigadores:
"Denominación
El Coturuyón (González Fernández, 1976; Camino Mayor y Viniegra Pacheco, 1990, Fanjul Peraza, 2004 y 2014) El Cuturuyón, El Curtión, El Cumarón y El Pumarón (Menéndez Blanco, 2019)
Historiografía
Identificado el 23 de julio de 1962 por José Manuel González y Fernández Valle, siendo añadido a su catálogo de castros de 1966. Incluido en la Carta Arqueológica del concejo de Ayande elaborada en 1990 por Jorge Camino Mayor y Yolanda Viniegra Pacheco, Ficha 14.
Régimen de protección legal
Incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA) del 23 de diciembre del 2013 y en el Catálogo Urbanístico del concejo de Ayande.
Camino Mayor J., y Viniegra Pacheco, Y. 1990
Recinto de difícil delimitación protegido naturalmente por el flanco N por el cauce del arroyo de Casteñedo y por el E y SE por una torrentera subsidiaria.
La ladera es cortada por el S por un foso de trazado algo arqueado tallado en la pizarra con unas dimensiones de 18 metros de ancho de boca, 4 metros de base y una profundidad entre 7 y 6 metros. Sobre el foso y en paralelo al mismo se documentó una línea de muralla levantada en pizarra de unos 37 metros de longitud y un ancho de 3 metros. En su tramo central se reconoció un hundimiento que ha sido interpretado como la huella de un saqueo. A continuación el recinto desciende ladera abajo unos 70 metros, con una superficie en desnivel cercano al 60%. En los lados restantes del recinto se apreciaron más elementos defensivos, salvo algunos afloramientos rocosos.
Menéndez Blanco, A. 2019
Recinto de pequeñas dimensiones, unos 200 m² cubierto por una gran cantidad de derrumbes que delatan la ruina de una construcción de dimensiones importantes. El elemento defensivo más visible es un foso monumental que corta transversalmente la ladera, con unas dimensiones que alcanzan los 7 metros de ancho y los 6 de profundidad. No se reconocen los restos de la muralla descrita en el Inventario Arqueológico. En el sector más septentrional del recinto se describe un muro levantado en pizarra de trazado rectilíneo del que es visible solamente una cara de un metro de altura y una zanja paralela que pudo deberse a expoliadores. El enclave es interpretado como una construcción destinada al control del territorio.
Fanjul Peraza, A. 2005 y 2014
No se trataría de un castro, siendo interpretado como torre medieval.
Periodización
Para los autores del Inventario Arqueológico del concejo se trataría de un castro o poblado fortificado de la Edad del Hierro, mientras que para Fanjul habría que hablar más bien de una torre medieval y para Menéndez de algún tipo de construcción romana destinada al control de territorio.
Estado de conservación
Malo, derrumbes de las paredes de la muralla y colmatación parcial del foso así como la erosión de ladera y la construcción de cortinos en el recinto (Camino Mayor y Viniegra Pacheco, 1990: ficha 14).
Leyendas y tradiciones
Menéndez Blanco reconoce diversas tradiciones orales sobre el enclave 2019:125-127"
La existencia de una torre medieval no excluiría para nada que esta estuviera hecha sobre una anterior, romana, o sobre un castro o fortificación prerromana. No olvidemos que además Allande estuvo en la órbita señorial durante la mayor parte de su existencia como concejo constituido, siendo los Cienfuegos, desde el siglo XVII condes de Peñalba, los dueños del coto tras su compra a los Quiñones, sus anteriores dueños, que lo recibieron tiempo atrás en premio a sus fidelidades trastamaristas
El 2 de enero de 1804 fue nombrado juez del coto, pues los llamados Señores de Allande, los citados condes de Peñalba o Marcel de Peñalba, tenían potestad para nombrar sus cargos de 'Justicia y Regimiento' (ayuntamiento), el vecino de Castaedo D. Manuel Antonio Fernández de Sierra
En concreto lo nombró el mayordomo y administrador del conde. D. Antonio Rodríguez Trelles, quien además le releva de tener que depositar la fianza habitual y le concede que "del sello huse y ejerza su empleo complentamente dentro del distrito deste conzejo"
Se adivinan más que ven las casas de este pueblo que, no pocas veces, está bajo las nubes mientras que en El Palo luce el sol
La cuenca del Navia, en uno de esos majestuosos mares de nubes en los que Castaedo y su valle quedan sumidos debajo de ellas, ocultos en el fondo, como todos los demás del Navia y sus afluentes, Alguien ha dicho que este tramo es "hacer el Camino de Santiago por encima de las nubes"
La cantidad de morrillos cubriendo el suelo es enorme en toda esta bajada. Los peregrinos gustan de caminar por los bordes, menos pedregosos en esta " fuerte bajada en la que hay que ir con cuidado, especialmente si ha llovido, ya que hay mucha piedra suelta", apuntan acertadamente en Escapada rural
Comprobamos lo rotundo y abrupto de esta formidable bajada a cada paso que damos, en la que perdemos altura rápidamente
Otro de los postes con flecha amarilla que jalonan el trayecto, cuya función para marcar el Camino es muy de agradecer, como lo es la de las balizas de la carretera, que vemos más abajo, para los conductores
Un esfuerzo compensado con este impresionante paisaje moldeado por la antigua minería aurífera y cuyo resultado sigue estando patente a la vista, como explica Narciso Santos Yanguas:
"Cuando los romanos, finalizadas las tareas extractivas del oro, abandonaran el territorio de Allande dejarían un medio físico que habían modificado al menos parcialmente, puesto que lo habían alterado tanto en sus estructuras físicas como en sus relaciones dinámicas: la amplitud de algunas cortas y tajos del terreno, así como las labores sobre yacimientos aluviales, llegarían a limpiar amplias superficies del suelo, que no serían recolonizadas más que muy lenta y tardíamente por la vegetación (y no en todos los casos).En cuanto a los taludes que dominan las terrazas serían cortados por los tajos tipo circo, mientras que las vertientes no explotadas estarían recorridas por canales muy numerosos cavados en el suelo, expuestos además a la posibilidad de que el agua pudiese romper sus diques, con lo que, aunque la brecha fuese rápidamente taponada, el desmonte adquiriría unas características fuertes y arroyaría el terreno.Frente a estas acciones erosivas, que producirían el corte tanto de las terrazas como de las vertientes, los estériles de la explotación se amontonarían en la base de los tajos, imposibilitando cualquier aprovechamiento agrícola-ganadero del terreno al quedar enterrados bajo estos conjuntos de piedras (grandes o pequeñas), que impedirían el desarrollo de la vegetación en los prados.Los pequeños valles quedarían así prácticamente barridos, produciéndose al mismo tiempo el estancamiento de las aguas y la acumulación de los estériles más pequeños, lo que contribuiría a la creación de ciénagas, que se irían rellenando poco a poco60; en la actualidad estas zonas se encuentran ya saneadas por lo general, aunque permanecen marcadas en cuanto al paisaje, como se observa con toda nitidez en la base de la explotación de la Fana la Freita (o en el conjunto de cortas mineras romanas de la región de Bustantigo).A su vez en las márgenes de los ríos o arroyos los estériles no se acumularían con una rapidez suficiente para llegar a interceptar la corriente de agua, aunque recubrirían sin duda la parte más baja de dichos cauces.De esta manera, si en la zona de extracción minera la cubierta vegetal quedaba destruida y los suelos arrasados, hacia su parte más baja serían sepultados bajo los estériles; por otro lado, al desarrollarse la explotación remontando progresivamente las laderas desde abajo hacia arriba, una corta abandonada sería enterrada al instante bajo los estériles provenientes de la extracción de los aluviones situados en la parte superior, lo que prolongaba en un mismo lugar el tiempo durante el cual toda recolonización vegetal y toda reconstrucción del suelo serían imposibles.Hemos de destacar a este respecto el hecho de que los vestigios de tales actividades mineras romanas resulten tan visibles en el caso del concejo allandés tras casi dos milenios constituye en sí mismo algo enormemente significativo, siendo comparables sus efectos negativos a los propios de las actuales minas de carbón (antracita), incluyendo las explotaciones a cielo abierto que se vienen realizando en el Suroccidente de Asturias y en el suelo próximo de León."
La ermita de Santiago de Montefurao, a la entrada del pueblo, simboliza la cristianización de estos parajes, tal y como describe el escritor y peregrino Víctor Guerra en su libro Los caminos a la catedral de Oviedo, en el que realiza esta ruta pero a la inversa, tal y como lo realizaban muchos peregrinos que, llegados a Santiago por otros caminos, emprendían la vuelta a casa por las 'veredas de San Salvador', en Sancta Ovetensis atendiendo al dicho medieval, cantado en toda Europa, que proclamaba que "Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y olvida al señor":
"Este primigenio y agreste camino, cuyo territorio se hallaba ocupado en un principio por castros habitados por las más diversas tribus autóctonas, se fue trufando con oscuros orígenes godos, y por distintas presiones políticas y religiosas los castreños fueron dejando sus antiguos asentamientos y creencias paganas. En este sentido, el Camino Primitivo nos deja contemplar esa realidad, pues pronto el trazado es jalonado por ermitas, iglesias, monasterios y hospitales dedicados primeramente a San Salvador o santidades, mártires y santos pertenecientes al altar godos, lo cual nos daría una primigenia red peregrina con destino a Oviedo, a modo de capital religiosa jalonada por hitos salvadoreños de muy vital importancia: Roncesvalles, Oña, Leyre y las casi 60 advocaciones salvadoreñas sitas en Asturias.Luego, estas primigenias redes camineras peregrinas pasaron a ser colonizadas por los jalones jacobeos, lo que trajo el establecimiento de templos dedicados a Santiago, advocación muy abundante entre iglesias y capillas, hasta completar un trazado muy abundante entre iglesias y capillas, hasta completar un trazado místico-religioso de raíz cristiano-católica de cierta importancia, lo que conllevó la marginación de las creencias propias o singulares, consideradas paganas, de cada territorio."
"Fue este un trazado, el Primitivo, que ocupó y se desarrolló en gran parte a través de ejes conformados a partir de ejes conformados a partir de vías romanas como la vía de Aquitania (Vía Agripa), y en el caso de este camino, se utilizaron en alguna medida, aquellos ejes que unían el centro de la región con Lucus Augusta (Lugo)", prosigue Víctor Guerra sobre las antiguas rutas sobre las que caminarían los viajeros de antaño arrieros, los grandes transportistas de la antigüedad, y los peregrinos, entre otros muchos
Trotamundos, artesanos ambulantes, pastores y ganaderos trashumantes, tratantes y feriantes, emigrantes estacionales, vagabundos y transeúntes, funcionarios de la administración, monjes fundadores de monasterios y sus administradores, así como un amplio elenco de usuarios que abarcaría hasta los endémicos bandoleros e invasores formarían parte de aquel gran elenco de usuarios de estos caminos que, de origen prehistórico, serían mejorados con la romanización y perfilados definitivamente en el medievo con la aparición de nuevas poblaciones y, con ellas, de sus fundaciones hospitalarias y otras entidades de acogida, como sigue diciendo Víctor Guerra:
"Siglos más tarde, y una vez creadas las diferentes polas asturianas, esto conllevó la emergencia y el desarrollo paulatinos de la nueva red viaria en base a un modelo en parte implementado por las calzadas romanas. Al final, todo este compendio dio como resultado los llamados caminos reales que, junto con otras redes de caminos secundarios, veredas de arriería y senderos peoniles, fueron conformando el trazado de las llamadas veredas de San Salvador, las cuales fueron, como ya expuse, reutilizadas por las redes camineras jacobeas de las que surgió el Camino Primitivo a Santiago, en este caso cambiando el destino de Ovetao por Compostela."
Manifiesta Víctor Guerra que un incipiente culto a las reliquias de San Salvador, guardadas en la Cámara Santa del templo salvadorano en la naciente capital ovetense de Alfonso II El Casto, con sus rutas de peregrinación, quedó prontamente relegado por el culto a Santiago en Compostela, siguiendo las rutas jacobeas que a las salvadoranas se superpusieron y/o impusieron, en un proceso que sigue siendo objeto de debate histórico
En las pesquisas censales efectuadas sobre todo a partir del siglo XVIII, los hospitaleros de los hospitales allandases de Montefurao, Valparaíso, Fonfaraón y, en la capital del concejo, el de Cimadevilla o Cimavicha, manifestaban que estos eran de fundación real, eco acaso del antiguo territorio realengo allandés, pero no existen sin embargo documentos fidedignos que lo avalen, desconociéndose incluso la fecha de fundación
En la práctica eran sus patronos los Señores de Allande, los tan mencionados Cienfuegos condes de Peñalba, dueños del territorio y su jurisdicción hasta las Cortes de Cádiz de 1812, que intentaron mantener mostrándose partidarios del absolutismo posterior. La Gran Enciclopedia Asturiana nos dice que "percibían por esta regalía tres yantares para su persona, criado y perro"
Los demás hospitales allandeses tenían otros patronos, como la familia local de los Álvarez Sierra en Llago y el señorío gallego de Neira de Jusá el de Berducedo. Leemos de este y de los de Montefurao y La Freita lo siguiente también en la Gran Enciclopedia Asturiana:
"El Hospitalín de La Freita funcionó precariamente porque estaba emplazado en la misma Sierra del Palo o Sierra de las Dorniellas, y que azotaban todos los vientos. Traspasada la montaña se entraba en el llamado, hasta el siglo XVI, "Cuarto del Camino", nombre sin duda bien alusivo, y que comprendías las parroquias de Lago y Berducedo. En Santiago de Montefurado tenían la obligación de dar tres voces por la noche, para que se pudiesen guiar los pasajeros, así como levantar estacas, en tiempos de nieves, indicando los senderos. Este hospital, que se reconstruyó en 1744, cobraba 845 reales y 5 maravedíes de rentas de tierras de labor. El de Lago, bajo la administración de la familia Álvarez de Sierra, se componía de "dos pisos, con portal, tres establos y cocina terrena, pajar y dormitorio alto, midiendo 15 varas de frente y 8 de fondo"; de prados y tierras cobraba 461 reales, 5 de casas y diezmos de trigo, habas, centeno, mijo, castañas, manteca, lino, lana, cabritos y cerdos; y de primicias: centeno y trigo. Al de Berducedo se llegaba por el "carreiro francés", el cual, al parecer, había fundado en el siglo XIII el Señorío de Neira de Jusá; aquí también atendían a los malatos de la comarca y aún se conserva la rigueira dos melatos, al SO. del pueblo, en el lindero con La Mesa; sus rentas consistían en 142 reales y 8 maravedíes de diferentes tierras y 115 de foros..."
Junto con los hospitales dedicados a 'pobres, enfermos y peregrinos', habría ventas camineras, ventas y posadas. En Archivos de Asturias se recoge la "Instancia de José Álvarez Sierra, vecino de Lago, José Magadán de Montefurado, y cinco más, arrendatarios de la Taberna de la parte del concejo de Allande que llaman del Palo, en la que solicitan al Ayuntamiento de Allande la fijación del precio del vino en seis reales, que fue denegada por el Ayuntamiento en sesión extraordinario del 6 de junio de 1852", es decir, antes todavía de hacerse la actual carretera
Un grupo de peregrinos llegando a la carretera. Antiguamente, antes de la villa de Grandas y ya en términos de su concejo, los peregrinos de antaño tenían el Hospital de Buspol, que pagaba al obispo y su cabildo un tributo en forma de "una libra de cera en torta". En 1.753 el famoso Catastro de Ensenada informaba de esta hospedería, diciendo que era una casa particular, en la que seguían dando manta y techo a los peregrinos que por aquí circulaban
En la actualidad y tras el cierre del bar de Casa Serafín en Llago no será hasta Berducedo, a unas dos horas de andadura de aquí, cuando hallemos bares para tomar algo y comer, además de varios alojamientos. Los peregrinos, hayan empleado cualquiera de las dos rutas, suelen pernoctar allí o en A Mesa, concejo de Grandas, pues el recorrido hasta la capital grandalesa es muy considerable con la impresionante bajada al embalse y posterior subida hasta la villa. Aún así algunos caminantes lo hacen, con considerable esfuerzo físico y de tiempo
Poco antes de la carretera parece que la bajada se hace menos abrupta y hace un poco de bajada a la izquierda
Brazales, piornales, tojos, retamas, la vegetación clásica de la alta y montaña impera en el puerto, junto con los pinos producto de las repoblaciones forestales y algunos arbustos autóctonos
Montefurao es una especie de 'isla' u 'oasis' en medio de la ruta del puerto, una sensación que perciben especialmente los peregrinos que han hecho la Ruta de los Hospitales, los cuales llevan unos cuántos kilómetros sin pasar por núcleos poblados
Volvemos a distinguir bien el Camino, entrando en el pueblo, cuyos primeros edificios son la pequeña capilla de Santiago, restaurada en 1974 y, seguidamente, el caserón de la Casa'l Pintu o Casa del Hospital, solar del que fue el Hospital de Santiago de Montefurao. La Xacopedia dice así de este lugar:
"Lugar que cuenta con 1 habitante (930 m). Está situado en el Camino Primitivo, en el concejo de Allande, Principado de Asturias. A 209 km de Santiago de Compostela. Situado en el lomo de una sierra, se accede tras bajar del Puerto del Palo. Conserva una capilla dedicada al Apóstol que da cobijo a una imagen de tradición popular de Santiago. La Asociación de Amigos del Camino de Santiago Astur-Galaico del Interior ha convertido esta talla en un símbolo de la recuperación de la peregrinación en tiempos modernos. Antiguamente contó con un hospital de peregrinos, de donde posiblemente procede la escultura apostólica. A día de hoy el recinto en el que se asentaba es una propiedad privada conocida como casa-hospital."
Montefurao 'monte perforado' por la minería del oro, un pequeño grupo de casas lleno de historia en otro de los grandes símbolos del Camino de Santiago en Asturias. Observemos en los altos pinares en ambas laderas bajo la cresta; los de la izquierda junto al Camino, los de la derecha al pie de la carretera. De este pueblo dice así Víctor Guerra:
"El topónimo del pueblo nos remonta a las viejas explotaciones auríferas romanas, en esa perpetua labor de ir "furando" montes y laderas para enriquecimiento del imperio romano. En este caso, tales trabajos han dejado un túnel que atraviesa todo el montículo por el que hemos pasado, o sea que va desde la AS-14 hasta dar vista al río Oro, concluyendo el paso en el lugar denominado El Castelo, donde se procedía a lavar el mineral. (...)Esta diminuta aldea, aunque no lo creamos, contó con un hospital de peregrinos que se registra documentalmente en 1744, aunque la fecha de su fundación es incierta. Antiguamente ocupaba la casa conocida como "El Pintu", en cuyas cercanías se encuentra la capilla dedicada al apóstol Santiago, que data del siglo XVIII, la cual contiene una rústica imagen de Santiago peregrino.Este enclave fue parte de las posesiones de los condes Marcel de Peñalba, que fueron sus patronos. Los hospitaleros que gestionaban tal establecimiento tenían la obligación de dar tres voces a la noche para que los peregrinos se pudiesen guiar en caso de niebla. Además estaban obligados a colocar grandes estacas cuando caían las grandes nevadas para de este modo señalizar el camino. Hoy el caserío de Montefurado es un mudo recuerdo de aquellos viejos tránsitos peregrinos."
El Camino de Santiago baja al lado del pequeño peñón que vemos aquí abajo (a la derecha de la baliza amarilla) y llega al pueblo al enlazar con una antigua o canal minero empleada como pista ganadera. Al lado del montículo de la derecha llega, tras cruzar la AS-14, el camino que viene de La Marta por Vallinadosa y A Cova de Xan Rata
La carretera la vamos a cruzar nosotros aquí, siguiendo luego de frente para retomar el sendero al otro lado, en el espacio abierto existente entre dos guardarraíles
Una flecha amarilla pintada en el quitamiedos y, detrás, el correspondiente mojón jacobita, señalan el camino a Montefurao, casi todo él cuesta abajo menos la cuesta final. Un descenso en principio más llevadero que el que acabamos de dejar atrás pero que, como todo camino requiere su esfuerzo, eso sí, en un paraje realmente maravilloso...
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