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miércoles, 18 de febrero de 2026

SUBIENDO AL PUERTO DEL PALO DESDE LA REIGADA (ALLANDE, ASTURIAS) EL PUEBLO DE PACHICÓN Y LOS HOSPITALEROS DE VALPARAÍSO: CRUZANDO LAS DOS PASARELAS DEL RÍO NISÓN


El Camino llega a La Reigada. Arriba a la izquierda la subida a El Palo. Fotografía otoñal

En la cabecera del valle del río Nisón, el Camino de Santiago llega a La Reigada, la última aldea de la pequeña comarca de La Ferreirada y lugar donde empieza la gran subida al puerto de El Palo, a unos cinco kilómetros al oeste de La Puela/Pola de Allande, la capital del concejo. Desde este lugar, a 740 metros de altitud, llegaremos a los 1.147 metros del puerto en un recorrido de unos tres kilómetros, uniéndonos arriba con la Ruta de los Hospitales, el otro camino oficial, del que nos habíamos separado en las inmediaciones del pueblo tinetense de Samblismo

Llegando a La Reigada

Siguiendo el valle hacia su cabecera, veremos laderas cubiertas de abundante piedra suelta, los canchales de piedra suelta tan característicos de estas montañas, producto de la erosión y acaso estériles resultado de la intensa actividad minera desarrollada hasta el siglo III para extraer el oro de la zona durante la dominación romana. A la derecha son las laderas de la Sierra de Fonfaraón, que enlaza de frente, por el collado de La Marta, con el pico de este nombre (1.167 m), con la Sierra del Palo, a la que pertenece el Picu Panchón, cuya falda vemos a la izquierda, cerrando el valle por el sur


Arriba, cerca de la cima del Picu la Marta, discurre dicha Ruta de los Hospitales, ya bastante cerca de El Palo, donde enlazaremos con ella y el Camino, siendo ya uno, emprenderá la bajada, formidable como lo es la subida, al pueblo de Montefurao, en la parte de Allande conocida como "del Palo allá". Estas serranías forman parte de la gran dorsal asturiana que, desde la costa hasta la Cordillera, divide de norte a sur la cuenca fluvial del Narcea, a la que pertenece el río Nisón, que forma este valle en 'V', de la del Navia. Esta parte es llamada "del Palo acá" y este valle en concreto el de La Ferreirada por la secular actividad de los ferreiros con sus ferrerías y mazos hasta aproximadamente finales del siglo XVIII


El Palo, como Fonfaraón y toda una serie de sierras, conforman una divisoria geográfica bastante imponente entre dos cuencas fluviales que fue también divisoria productiva, paisajística y cultural. La Gran Enciclopedia Asturiana la explica de esta manera en sus primeras ediciones, en el contesto de las décadas 1970-1980:
"Las dos partes en que se divide el concejo por la línea que señala del Puerto del Palo (1.146 m) poseen distinta condición agrícola, agrupándose la oriental o "del Palo acá", con muchas diferencia, los pueblos o parroquias de mayor potencialidad agropecuaria, con terrenos propicios al cultivo intensivo y al aprovechamiento más moderno de los recursos ganaderos y campesinos. A sus habitantes, que hablan el bable occidental, los llaman coritos o curitos y son los antiguos pésicos del convento astur. En la zona "del Palo allá", "Tras el Palo" o "Tras la Sierra", encontramos las parroquias de paisaje bravío, montaraz y pastoril; sus pobladores, que reciben el nombre de gatsegos por su dialecto, y en alguna zona farracos, son herederos de los galaicos prerromanos"

El río Nisón siempre ha estado cercano a nosotros, y siempre a nuestra izquierda, desde que entramos en el casco urbano de la capital allandesa, y por ahí seguirá aún durante bastante trecho pues nace monte arriba, casi en el mismo puerto de El Palo


Según avanzamos vemos, arriba y a la izquierda del pico de su mismo nombre, el Alto la Marta (1.105 m), donde la Ruta de los Hospitales, que viene a la derecha cerca de la cumbre del monte, cruza la carretera AS-364, acercándose a El Palo. Para el filólogo Xulio Concepción, del que tanto consultamos su Diccionario toponímico de la montaña asturiana, el nombre de La Marta tendría que ver con el animal (Martes martes), parecido a la garduña y también llamado foína en Asturias


Pero para el eminente historiador Narciso Santos Yanguas el topónimo no tendría que ver tampoco con animal alguno sino con morta, agua 'muerta' o estancada, de la que se embalsaba para aplicar las antiguas técnicas extractivas auríferas de la ruina montium y similares, explicándolo así en su trabajo La vía de Pola de Allande a Grandas de Salime (vía romana del Puerto del Palo):
"Este topónimo se conecta sin duda con el término latino morta (= muerta) y esta relacionado con las aguas estancadas (embalse del sistema hidráulico romano destinado a la explotación aurífera), de la misma manera que en el marco del concejo allandés encontramos otras denominaciones con las mismas connotaciones mineras antiguas, entre ellas la conocida como Fuente las Mulleres (en Sesto la Fuente) o bien el conocido como Pozo de las Mulleres Muertas (que hemos de identificar con embalses en los que se acumulaban las aguas y por ende en ocasiones estaban en estado de putrefacción), esta última en el límite entre los concejos de Cangas del Marcea, Ibias y Allande"

Efectivamente, a la derecha del pico se encuentra la laguna de La Marta, a 1.148 metros de altitud, uno de los lugares más fotografiados del Camino Primitivo, la cual es en realidad de construcción artificial, pues era una de esas 'piscinas' en la que se embalsaba el agua de las fuentes del cumbral, la cual era posteriormente dirigida a unos canales o antiguas que, en ligera pero continua pendiente para darle impulso y fuerza a la corriente, entraban en largas galerías horizontales horadadas en la montaña, dentro de las que se prendían grandes hogueras para, con la presión y diferencia de temperaturas, provocar el desgaje y derrumbe de vetas enteras, a las que se procedía a lavar para conseguir el oro directamente de las entrañas de la tierra


Si bien cierto es que se discute cual era realmente el procedimiento extractivo de cada explotación, este sería en líneas generales el de la ruina montium, que se pensaba introducido por los romanos pero con posteriores descubrimientos parece ser anterior y ya sería conocido y aplicado antes de la conquista de Augusto. Leemos de ello en Wikipedia:
"Mediante este sistema los mineros excavaban galerías verticales de donde en diversos puntos partían otras horizontales y ciegas. En un momento dado, se soltaba en tromba a través de ellas agua, que previamente había sido acumulada en depósitos y presas, lo que provocaba la compresión del aire atrapado en su interior y hacía explotar el conglomerado de arcilla y roca que formaba la montaña. La masa de lodo obtenida se conducía por gravedad hasta los canales de lavado y filtrado. Los canales de filtrado eran estructuras de madera en las que se hacía pasar la masa resultante, una vez extraídos los cantos rodados, que se amontonaban formando lo que hoy conocemos como "murias" o "pedreiras", y se obtenía el oro a través de filtros realizados con ramas de brezo. Se precisaba de una gran cantidad de agua que se recolectaba por los alrededores mediante grandes infraestructuras hidráulicas y, así, en Las Médulas hay más de 400 km de canales con algunos de más de 100 km, y siempre a una altura superior a la de la explotación. 
Tradicionalmente esta técnica fue atribuida a la ingeniería romana; sin embargo, el estudio de diversos castros astures cuyos materiales se adscriben únicamente a la Edad del Hierro (Castro de Ceruñales, Noceda del Bierzo, La Cogollina, Teberga) y cuyas defensas han sido excavadas mediante la técnica de Ruina Montium, permiten hoy día afirmar que se trataba de un sistema prerromano y tradicional de la minería de los astures."

Desde aquí pueden llegar a verse, detrás de los árboles en medio del valle, alguna de las tres casas de La Reigada, si bien mejor al acabar el otoño, en invierno, o en primavera temprana, pues en verano, cuando está tomada esta foto, los árboles, repletos de hojas, nos las tapan por completo. El nombre podría tener que ver con 'regada', tanto por el río Nisón como por El Regueiru la Solana que allí le da su agua, pero también con el latín radicetum, 'lugar de muchas raíces', referido posiblemente a la de los árboles de los bosques de su entorno, por los que subiremos hacia El Palo


Llegamos a otro gran canchal. No es de extrañar que la guerra de conquista (años 29 a. C. a 19 a.C.) se produjera a la vez que el emperador acometía una reforma económica basada en el patrón oro (áureos) y que, tres siglos después y a consecuencia de otro cambio económico, estas minas se abandonaron pues, si bien seguían teniendo oro, su explotación 'industrial' ya no era rentable


La vegetación creció en los yacimientos que transformaron el paisaje de valles y montañas, pero muchas de sus escombreras, canales, galerías, derrumbes y tajos abiertos permanecen totalmente visibles pese al mucho tiempo transcurrido desde entonces 


Son piedras calizas, areniscas, cuarcíticas y pizarrosas que han servido aquí para hacer un murete de contención de la empinada ladera y que esta no se desparrame sobre el Camino y el río


Tanto este camino del valle como el de la sierra aprovechan pasos naturales antiquísimos entre el este y el oeste, que se cruzarían en lugares como esos puertos con otros en dirección norte-sur (de la costa a los puertos de la Cordillera) lo que, unido al ancestral conocimiento metalúrgico, los vincularían a estos yacimientos auríferos


De los tiempos del Neolítico, Edad de los Metales o Edad del bronce serían los dos túmulos megalíticos hallados en La Marta, anteriores a la Edad del Hierro y a la cultura castreña mismamente, así como la senda de La Carreiriega los Gallegos, "un camino presuntamente prerromano", nos dicen en la Enciclopedia del paisaje de Asturias. "En sus laderas quedan muestras palpables del laboreo aurífero romano", añaden


Según avanzamos empezamos a ver, a la izquierda de La Marta, El Prau la Vechina con L'Estreitín o Picu la Casilla (1.159 m), cerca del que sube a El Palo la Ruta de los Hospitales, camino antiquísimo de la montaña que, como este del valle, estuvieron vinculados a la minería del oro. El cruce de ambos caminos formaría parte de una red viaria mucho más extensa, sigue diciendo Santos Yanguas quien, además de históricos, nos ofrece datos toponímicos:
"La sierra del Palo en época romana vendría contextualizada por el camino de comunicación conocido como "vía romana del Puerto del Palo"; su existencia se consolidaría entonces, aunque hemos de hacer remontar sus orígenes a la fase anterior de acuerdo con los testimonios que la cultura dolménica ha dejado en sus aledaños: en este sentido destaca la abundante localización de túmulos, de los que se ha descubierto un buen número de ellos en la próxima sierra de Fonfaraón. (...)

Hacia la población de Berducedo la vía romana que transitaba por el Puerto del Palo (conocido desde antiguo por los paisanos como "Puerto de las Dorniellas"), no cuenta con prominencias montañosas destacadas (sierras, cordilleras o montes) si exceptuamos, y ya en las proximidades del Puerto, al monte Panchón, que configura la elevación más pronunciada de todo el concejo allandés (de 1.414 ms. de altitud). 

El recorrido correspondiente al Puerto del Palo esta constituido por una altura que sobrepasa los 1.100 ms., contando a su izquierda con la sierra de los Lagos, por la que transitaría una vía o ramal, que enlazaría con la de la sierra del Palo en las proximidades de Montefurado. 

La denominación que reciben tanto la sierra como el puerto del Palo tal vez derive del término latino palus, que significa lago o laguna (de aguas estancadas); eso explica que la denominación toponímica de dicho paso montañoso (así como de la sierra en general) se relacione con los dos estanques de agua de tiempos romanos existentes en lo alto del puerto, utilizados como puntos de captación y concentración del agua con vistas al aprovechamiento de los recursos auríferos de la región"

La Vechina sería la vallina, hondonada o 'valle pequeño' entre ambos picos, collado por donde discurre la carretera a Bustantigo, en el extremo norte allandés y por donde la cruza la Ruta de los Hospitales. L'Estreitín sería un diminutivo de estreito o estrecho, referido a la crestería por donde pasa dicho camino rumbo a El Palo; mientras que La Casilla es la caseta-refugio existente en la cumbre, la cual puede llegar a verse a simple vista pese a la distancia:
"Por la sierra de Fonfaraón sabemos que en una etapa posterior (en relación con el Camino de Santiago por el interior aprovechando la vía romana que conectaba los núcleos de población de Lucus Asturum y Lucus Augusti) transitaba el llamado "camino del Hospital", que enlazaría después con la Sierra del Palo; en tiempos medievales pasaría a ser la ruta utilizada para las peregrinaciones a Santiago de Compostela por el interior, recibiendo por ello la denominación de "camín francés". 

 Aproximadamente a una altura de 800-900 ms. la ruta de comunicación romana proveniente del entorno del castro de Cimadevilla (por encima de la actual población de Pola de Allande) se dirigiría hacia la parte derecha de la Sierra del Palo iniciando un ascenso aún más pronunciado hasta alcanzar el lugar denominado Prado de la Vechiga. 

 En ese punto se bifurcaría en una doble dirección: 

- hacia su derecha el trazado se encaminaría hacia Santiellos (por la zona del Estreitín) con el fin de llegar a un distrito eminentemente minero en época romana, como era la región de Bustantigo

 - mientras que hacia la izquierda recorrería, a una altura que sobrepasaba los 1.100 ms., el territorio situado por encima de la sierra del Palo. 

 Con respecto al primero de los casos, en un lugar próximo al punto de entronque de ambos caminos (el procedente de la sierra de Fonfaraón y el de Cimadevilla), coincidiendo ya con la parte de allá de la Sierra del Palo tras atravesar El Estreitín, se detecta la presencia de un yacimiento minero romano conocido con el nombre de La Marta o La Morta, junto al que se encuentran restos materiales correspondientes a la cultura dolménica, en concreto los dos túmulos que portan la denominación de dicho lugar".

"El topónimo La Marta/La Morta, enclavado en las mismas estribaciones de la sierra del Palo, parece relacionarse con unos objetivos similares: embalse de agua destinado a almacenar una cantidad de litros significativa, cuya fuerza hidráulica sería utilizada en las tareas mineras."

"No debemos olvidar que la zona era conocida como Los Hospitales por hallarse emplazadas allí varias edificaciones destinadas a la acogida y alojamiento de peregrinos, es decir hospederías." 

Abajo a la derecha reconocemos el trazado de la carretera AS-14, la antigua carretera que, hacia 1883 conectó la villa de La Puela/Pola de Allande con Cangas del Narcea y, en una segunda fase, con Berducedo por El Palo, con lo que este camino del valle quedó relegado a vía pecuaria. La ruta o Camino de los Hospitales parece registra uso aún bastante después, pues en 1918 se tienen noticias que en uno de ellos, el último en servicio, el de Fonfaraón, una señora aún ofrecía cama, lumbre y sopa al precio de una peseta


Es muy posible que hasta que se generalizase plenamente el paso de los vehículos a motor, pastores, ganaderos, arrieros y algunos viajeros a pie o a caballo que no necesitasen bajar a la capital concejil, evitasen la bajada a la misma y posterior subida a El Palo empleando el Camino de los Hospitales, pues constituye un verdadero atajo respecto a este si el objetivo es ir hacia Grandas directamente, o hacia Galicia


No llegamos a ver, en La Casilla o L'Estreitín, el trazado de la Ruta de los Hospitales, pues discurre al otro lado, pero sí uno de esos canales o antiguas de las minas de oro. Poco más abajo se cruzan la AS-364 con la AS-14, la cual fue prolongada hacia Grandas y al hacerse en la posguerra el embalse o Salto de Salime, pasando encima de dicha presa


El final de la explotación aurífera 'masiva' no provocó el total abandono de la extracción del preciado metal, si bien de manera tan intensa. En documentos medievales, además de referirse al término de Alliande o Aliande (ad limiten, posiblemente por ser el límite secular asturgalaico) aparece el "territorio Hor u Or", es decir, 'del oro', que ha quedado grabado también en la toponimia: Valledor, Río d'Or, etc. El Gran Atlas del Principado de Asturias advierte así al comenzar el apartado de Historia en la parte dedicada a Allande:
"El término allandés se enmarca en la zona de los extensos concejo del occidente asturiano, compartiendo, en buena parte, la general evolución histórica de esa gran superficie comarcal. Sin embargo, quizá se perciba en este municipio como en ningún otro la separación la separación entre dos áreas submunicipales vinculadas a zonas diferentes dentro del punto de vista histórico y cultural. Del Palo allá habitan los gal.legos, que forman parte del ambiente extremo-occidental de Asturias; del Palo acá viven los curitos, enraizados en el mundo centro-occidental de la región. Esta división aparecerá aún más marcada en algunos de los procesos históricos que aquí se van a sinsetizar."

Antes de llegar a la aldea pasamos este hermoso arco vegetal, viendo al fondo las primeras casas de La Reigada...


De aquí era el célebre hospitalero Francisco Collar, Pachicón de La Reigada, que era además combativo guerrillero contra las partidas carlistas que, desde Galicia, se internaban en Asturias, así como contra la columna de Gómez, que se internó en Asturias en 1836 desde el puerto de Tarna


Pero el hospital de peregrinos no estaba aquí sino arriba en la montaña, el Hospital de Valparaíso, uno de los que jalonan la Ruta de los Hospitales, llamado también Hospital de Riba y Hospital de Pachicón por su hospitalero, que podemos figurarnos la buena cuesta que hacía desde su casa hasta casi la misma cima de La Sierra de Fonfaraón para atenderlo. Contaba con una capilla dedicada a la Magdalena en la que se celebraba su fiesta con "varias misas cantadas y rezadas, así como las vísperas, "dando pitanza y de comer a los sacerdotes ampliamente", explica la Gran Enciclopedia Asturiana en base a documentación de época


El Hospital de Valparaíso, con el sugerente nombre evocador de valle paradisiaco, tuvo como el de Fonfaraón tuvo grandes rentas y propiedades, ofreciendo a los peregrinos agua, sal, lumbre, manta y posada, incluso durante más de una noche si estaban enfermos


No obstante, en el año 1847 un grupo de vecinos solicitaron cerrarlos ante lo dificultoso que era mantenerlos abiertos en lo peor del invierno, y a cambio abrir uno nuevo en el Puerto del Palo, por donde ya se fraguaba sin duda hacer la nueva carretera. Al final se optó por clausurar el de Valparaíso y dejar el de Fonfaraón, que también acabaría desapareciendo ya algo avanzado el siglo XX


Antes aún, en el siglo XVIII desapareció el llamado Hospitalín de La Freita, situado unos pocos metros más al sur de L'Estreitín (hacia la izquierda de la foto) y, por lo tanto, más cerca de El Palo. Es posible que con su supresión se decidiese tomar un atajo que, desde La Marta bajaba a Vallinadosa sin necesidad de subir a El Palo y yendo directamente a Montefurao bajo el inmenso tajo aurífero de La Fana da Freita (La Ruta de los Hospitales pasa justo encima de ella, donde estuvo el mencionado Hospitalín de la Freita)


La distancia entre los hospitales, en el sentido de hospedaje más que en el de centro sanitario de nuestros días (aunque alguna modesta cura harían), de la montaña era muy corta en relación con la de los del valle, lo que da cuenta de su fragosidad, llegando a haber hasta cuatro a partir del tinetense  de La Paradiel.la en esas alturas. Sobre los hospitales allandeses del Palo allá y, por consiguiente, una vez reunidas las dos rutas, Montefurao, Llago y Berducedo, compartimos de la Gran Enciclopedia Asturiana:
"Traspasada la montaña se entraba en el llamado, hasta el s. XVI, "Cuarto del Camino", nombre sin duda bien alusivo, y que correspondía las parroquias de Lago y Berducedo. En Santiago de Montefurado tenían la obligación de dar tres voces por la noche, para que se pudiesen guiar los pasajeros, así como levantar estacas, en tiempos de nieves, indicando los senderos. Este hospital, que se reconstruyó en 1744, cobraba 845 reales y 5 maravedíes de rentas de tierras de labor. El de Lago, bajo la administración de la familia Álvarez de Sierra, se componía de "dos pisos, con portal, tres establos y cocina terrena, pajar y dormitorio alto, midiendo 15 varas de frente y 8 de fondo"; de prados y tierras cobraba 461 reales, 5 de casas y diezmos de trigo, habas, centeno, mijo, castañas, manteca, lino, lana, cabritos y cerdos; y de primicias centeno y mijo. Al de Berducedo se llegaba por el "carreiro francés", el cual, al parecer, había fundado en el siglo XIII el Señorío de Neira de Jusá; aquí también atendían a los malatos de la comarca y aún se conserva la rigueira dos melatos, al SO. del pueblo..."

Quienes escogían este 'camino del valle', no tenían otra institución hospitalaria en este largo tramo desde el Hospital de Cimadevilla en la capital del concejo hasta el de Montefurao, por lo tanto, siendo las dos rutas ya una bajando El Palo, quienes escogían este 'camino bajo' no tenían otra institución hospitalaria, lo que no quiere decir que no fuesen socorridos si fuera necesario en alguna de las pocas casas que jalonan el recorrido, tal que estas de La Reigada, donde vivían además los hospitaleros de Valparaíso, y acaso también de Fonfaraón, pues entran en su jurisdicción


Enlazamos con la pista hormigonada que comunica La Reigada con la AS-14 y continuamos hacia las casas. Se discute y se debate ampliamente sobre cual de las dos rutas oficiales existentes actualmente sería antaño la más transitada por los peregrinos, hablándose incluso de un 'camino de invierno' y un 'camino de verano' según la climatología y la estación del año


Como muestra de dichos debates recomendamos por ejemplo las entradas "Por Hospitales" y "A vueltas con Hospitales" del muy recomendable blog El Camino de Santiago por Asturias, pero podéis encontrar muchas más. Nosotros aportamos la entrada de este blog titulada La Ruta de los Hospitales por la Sierra de Fonfaraón, La Marta, La Freita y El Palo, así como el artículo del gran periodista y escritor especializado en el Camino de Santiago Antón Pombo en la Guía Gronze titulado Una etapa mítica: la Ruta de los Hospitales en el Camino Primitivo


No es en principio la Ruta de los Hospitales dada al trasiego de peregrinos poco montañeros y, aunque el Camino está bien trillado y señalizado, la aparición de nieblas, lluvias, vientos y, no digamos ya, nieve, la hacen menos recomendable, pues además desaparecen los impresionantes campos visuales, que van desde el Mar Cantábrico al norte a los puertos de la Cordillera al sur, así como desde Galicia al oeste hasta los mismos Picos de Europa al este en días muy despejados


Una concha confirma que vamos en la dirección correcta. Una de las ventajas de este camino bajo es que, además de pasar por algún núcleo poblado, no estamos nunca demasiado lejos de la relativamente transitada carretera AS-14 para cualquier imprevisto que pudiera surgir


En ambas rutas se requiere ir bien avituallado pero especialmente en la de Hospitales, pues desde El Barín de Borres hasta Berducedo es posible que no se halle más bar ni tienda alguna, sobre todo tras el cierre de Casa Serafín en Llago. Únicamente en verano aparecía alguna vez la furgoneta aparcada de un puesto de helados en algún lugar del Camino coincidente con la carretera. El agua es esencial en verano, pues por Hospitales apenas hallaremos fuentes además


Nuestra recomendación sería que quien haga el Camino por una opción repita lo antes posible para conocer la otra. En la actualidad el paso continuo de peregrinos ha hecho que, sobre todo en verano, las 'soledades' de Fonfaraón sean menos temidas y que, la existencia de servicios de taxis especializados en los caminantes, puedan recogerlos en La Marta o El Palo, por ejemplo, si el cansancio, la falta de provisiones o el tiempo se les echase encima. Pero atención, también hemos de decir que ya se han producido rescates a causa de lluvias, nieblas y nieves


La primera de estas casas de La Reigada tiene un gran portalón abierto al Camino en el que se ha recogido más de un peregrino para ponerse a salvo de un chaparrón o en días de intenso calor. Si bien las temperaturas en el norte de España suelen ser sensiblemente más bajas que en el sur, en verano hay días de calor intenso, especialmente en valles estrechos y profundos como este


En el portalón hay cuatro puertas según diferentes dependencias de la casa. Observemos el suelo de piedra donde hay un poyo o banco de piedra para sentarse. Fijémonos también en el suelo de la planta alta, de madera y sostenido por vigas


El Camino sigue siendo llano y hormigonado y siempre va paralelo al río Nisón, que baja de El Palo a nuestra izquierda. Al fondo vemos ahora El Picu Freitas (1.221 m) y su ladera E, llamada con el significativo nombre de El Desmonte. La otra, la occidental, la que no vemos, es donde está el inmenso derrumbe aurífero de la espectacular Fana da Freita, que los peregrinos de la Ruta de los Hospitales ven desde arriba (si alguno fuese por Vallinadosa desde abajo). Nosotros la veremos desde lejos, pasando Montefurao


Una freita, del latín fracta ('quebrada, rajada, estrecha') es una hendidura y es un topónimo relativamente abundante en Asturias, con su equivalente frecha en la zona central, tanto si es una formación natural como, en este caso, artificial. El historiador Luis Antonio Alías nos dice en su libro El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios:
"El hospital de La Freita, muy próximo al collado del Palo (...) estaba situado sobre la fana de La Freita, visible derrumbe provocado por el agua de las explotaciones auríferas romanas. Expuesto a todo viento e inclemencia, debió tener corta vida."

A nuestra izquierda, el ganado pasta apaciblemente en la ribera del Nisón. Atrás vemos el tramo de valle que acabamos de dejar atrás, por la zona de La Corra...


Pasamos ahora el puente sobre El Regueiru la Solana, que baja desde su cercano nacimiento a entregar su agua al Nisón en La Reigada


El regato nace cuesta arriba en las laderas más altas de Fonfaraón, al pie del Picu Cimeiro, que no llegamos a ver desde aquí, en un lugar llamado El Valle la Solana, orientado al sur, 'el valle al que da el sol', de ahí su nombre


El arroyo en pleno verano, cuando baja casi seco, por eso la Enciclopedia del paisaje de Asturias dice de él que es un curso de agua estacional


Y aquí llega al Nisón a nuestra izquierda, bajo El Monte'l Flaire, que acaso esté vinculado al famoso José Fernández, El Flaire (Fraile), dueño de gran parte de las riberas del Nisón y apodado de esta forma tal vez por haber hecho su patrimonio en tiempos de las desamortizaciones eclesiásticas...


Hermosa cancela hecha de tablas, que da acceso al prado de estas orillas en la que se unen los caudales


Una vez cruzado el puente, el Camino, que sigue hormigonado, sube suavemente hasta las siguientes casas de La Reigada. Luego seguirá por los bosques del fondo a la izquierda, siguiendo siempre el curso del Nisón, cuyo valle se estrecha aún más, acometiendo ya el gran repecho hacia el puerto


La última quintana es la de Casa Marisa, ante El Picu la Casilla y L'Estreitín. Narciso Santos Yanguas, que localiza y estudia todos los yacimientos mineros de la zona, manifiesta el misterio de saber dónde se albergaban los trabajadores de las mismas:
"Resulta problemático precisar el lugar de acogida de la mano de obra necesaria para las actividades mineras de dicho yacimiento aurífero, encontrándonos ante una encrucijada similar al caso de La Marta: teniendo en cuenta la cantidad de terreno mineralizable desmontado, lo que requeriría la presencia de fuerza de trabajo abundante durante varias décadas, hemos de pensar en la existencia de un poblamiento castreño en la parte más baja de la explotación, aunque dicha mano de obra pudo afluir del recinto poblacional conocido como Pico el Castro, emplazado en Arbeyales (parroquia de Santa Coloma)"

Un picudo peñón sobre las casas siempre nos ha llamado la atención, tal vez por su forma otro resultado de los ingentes movimientos de tierra efectuados en las minas. Arriba en la ladera de la loma de L'Estreitín se reconoce la línea formada por un canal o antigua de la minería del oro


Continuando con la descripción caminera que nos ofrece Santos Yanguas, proseguimos avanzando hacia El Palo atendiendo a sus explicaciones:
"Siguiendo la cumbre de la Sierra del Palo el camino romano alcanzaría el collado del Palo, donde, a más de 1.100 ms. como en el caso anterior, hallamos restos claros de aprovechamientos mineros por parte de los romanos: entre ellos sobresale un embalse de extensas proporciones, así como otro, menos amplio, observándose igualmente abundantes canales de agua destinados a las tareas mineras visibles en ambas laderas del monte, especialmente en la occidental. 

 El acarreo de agua, junto con el proveniente de la lluvia, se produciría desde la zona más elevada de la sierra del Palo, desembocando en los dos embalses mencionados; una vez retenido allí, se distribuiría, de acuerdo con las necesidades, en las explotaciones de una y otra vertiente de la sierra.

Geológicamente la región del Puerto del Palo se corresponde con una zona de rocas fácilmente deleznables, desmontada por los romanos en amplias explotaciones a cielo abierto, al igual que sucedería, en el ámbito del concejo allandés, en el caso de la región del Valledor y Bustantigo. 

 Este aprovechamiento aurífero sobre yacimiento primario requeriría la presencia de mano de obra empleada como fuerza de trabajo en las actividades laborales, aun en el caso de que la explotación de dichos recursos económicos solamente se llevase a efecto durante los meses del año de mejor temperatura; posiblemente dicha fuerza de trabajo hallaría alojamiento y cobijo en un conjunto de tendejones o cobertizos de madera, abandonados durante el período invernal."

A nuestra izquierda, un viejo henar se yergue como una torre a la derecha del Camino


Zarzales y helechos van cubriendo sus paredes, testimonio del éxodo rural y del abandono del campo o, cuanto menos, de las labores tradicionales de las antiguas caserías familiares


Ya en primavera y a lo largo del verano, gran parte de los rebaños suben a los pastos abiertos del puerto, donde veremos grandes vacadas y yeguadas, en libertad, no estabulado ni en terrenos cercados


Una vieja cuadra, desmoronándose como toda la quintana. A lo lejos y a la izquierda, El Picu'l Palo (1.221 m), en la sierra del mismo nombre, así descrita en la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Alineación montañosa situada en la zona central del concejo de Allande, con 4 km. de longitud y sentido SSO-NNE, divisoria de cuencas orográficas: al este el Narcea, al oeste el Navia; y también diferenciadora climática, cultural y humana dentro del concejo de Allande: "Tras del Palo", los situados al oeste, zona más despoblada y de cultura más cercana a Galicia, de los denominados "Gachegos"; y "del Palo acá", los situados al este, la zona más densamente poblada, con la villa de la Pola a la cabeza, los llamado "Curitos". Es un apéndice de la sierra de los Lagos, y enlaza la misma desde el puerto del Palo con la de Fonfaraón, a través del alto de la Marta (collado Santiellos). Es atravesada por canales (antiguas), testimonio de la actividad minera romana, depósitos y explotaciones como la Fana, en ambas vertientes, pero intensamente en la vertiente oeste. El camino de Santiago cruza en toda su extensión la sierra, desde el collado Santiellos hasta el puerto del Palo y desde la Pola en constante subida hasta el puerto donde se unen ambos"

Este tramo de cuesta acaba al llegar a la casa, que conserva su tejado de losas de pizarra (rectangulares e iguales) con sus cumbreras revestidas de tejas. Pero el edificio, deshabitado, se va también cayendo a la vez que cubriéndose de vegetación


Arriba, en lo alto del Picu'l Palo, vemos algunos pinares que son las únicas arboledas que hay en esas alturas. Esa cuesta tan pendiente se asemeja bastante a la que nos espera a nosotros antes de llegar al puerto, 'escondido' un poco más a la izquierda, al sur


Junto a la casa, el hórreo sobre bodega, donde solían guardarse los aperos pero podía tener otras funciones


Las losas de pizarra son irregulares, como las de las cubiertas antiguas. La estructura piramidal del tejado, con un solo pico o moño, viene a ser la diferenciación más definida entre el hórreo y la panera, y no el número de pegollos que, este hórreo, ni siquiera tiene


El tejado de la cuadra, este totalmente de tejas, está deshaciéndose paulatinamente. Tal vez cuando vengáis se haya caído del todo. Allí a lo lejos vemos el camino que comunica La Reigada con la carretera AS-14


La escombrera de estériles bajo la que hemos pasado y dicho camino, que baja de la AS-14 desde cerca del lugar de La Roza, atravesándola


A partir de aquí el Camino baja un poco junto a la casa, mientras las alturas de la sierra parecen ya desafiarnos. Pensemos que estamos a unos 740 metros de altura y que, en unos tres kilómetros solamente, pasaremos a los 1.146 metros de altitud en el puerto; es decir, 406 metros de desnivel, que se dice pronto


Este gráfico de Climbfinder puede darnos una idea de toda la subida desde la misma capital del concejo, a 526 metros de altura. Siguiendo el valle también hemos subido, si bien menos y mucho más escalonadamente que la rampa que nos aguarda


Otro hermoso tejado de pizarra en un cobertizo, a dos aguas, y hundiéndose. El tramo completo desde La Puela/Pola de Allande por el valle del Nisón puede ser posiblemente lo más duro del Camino Primitivo, si bien la percepción de cada persona dependerá de su estado físico, anímico, etc. al llegar al aquí. Son unos diez kilómetros escasos con un desnivel de 600 metros


Tengamos en cuenta que, seguidamente, de los 1.146 metros del puerto se bajará, abruptamente, a Montefurao, a unos 916 metros de altitud. No parece tanto como lo anterior pero es en un kilómetro y medio de distancia únicamente


Allí arriba, en el pinar de lo alto de la montaña (a la izquierda de la foto) es una buena referencia visualA sus pies pasa la carretera AS-14, que no llegamos a ver, pero a la que llegaremos unos metros más adelante tras subir por el bosque que crece en este desfiladero que tenemos aquí cerca, por donde baja al río Nisón


Terminamos de bajar y llegamos a un rellano. Un poco más adelante vemos un mojón


Cruzamos un puente sobre otro regueiru afluente del Nisón. De este no conocemos el nombre


Nada más cruzar el puente, el hormigón desaparece y el suelo deja ver su antiguo empedrado a partir del mojón 


Empezamos con una pequeña cuesta contemplando dicho empedrado, que mucho nos llama la atención, restos del suelo del viejo Camino


Mirando atrás, contemplamos las cubiertas mixtas de las dependencias de la quintana que acabamos de pasar, parte de pizarra y parte de teja, también muy llamativas


De frente, el valle del Nisón se prolonga en su cabecera por la zona de El Pumar, ofreciéndonos este bucólico paisaje según se va estrechando paulatinamente río arriba. A la izquierda es la boscosa ladera del Monte'l Flaire y a la derecha, las de L'Estreitín y El Picu la Casilla, montes todos ellos englobados normalmente parte de la Sierra del Palo, considerada a su vez parte de la Sierra los Llagos, que se extiende hacia el sur, como parte de aquella gran dorsal asturiana que separa las cuencas del Narcea y del Navia


El Camino y la vega del Nisón se extienden por una más bien estrecha franja entre estas dos barreras vegetales que conforman ambas laderas, formando aquí un pasillo caminero


La subida final a El Palo, larga e intensa, podemos decir que ha comenzado, al principio en una cuesta bastante moderada y con un bello paisaje 'extrospectivo', con buenas vistas hacia las cumbres de El Palo y sus inmediaciones


Actualmente el terreno cultivable, en la vega del Nisón, se reserva a la hierba, al prado de pasto. Antaño es posible que se reservase a cultivos, al menos en parte: trigo, centeno, maíz, etc., absolutamente indispensable pues su grano, una vez curado, se molía en algún molino y su harina se empleaba para hacer el pan en casa


En la actualidad la cultura cerealística ancestral ha desaparecido y, con la especialización ganadera, todo o casi todo el terreno, fuera del forestal, se emplea para forraje. Incluso si hay plantaciones de maíz en algún lugar este se planta con dicho fin, no ya para hacer el pan


Cuesta arriba, el Camino se introducirá en un bosque lineal que llega desde las fincas que caen al valle hasta la carretera. La ruta ascenderá entre ambos, el Nisón y la N-634, durante un buen trecho


Se perfilan perfectamente las dos partes bien diferenciadas de la ascensión al puerto, esta primera cercana al río que desde sus vegas continúa por las arboledas de El Pumar y bajo El Desmonte, y una segunda, casi sin árboles, desde que crucemos la AS-14, hasta el puerto, mucho más abrupta además, pero grandiosamente bella por sus vistas hacia El Picu Panchón y hacia Fonfaraón


Coronado el puerto el premio serán también unos paisajes impresionantes de buena parte de la cuenca del Navia y, en lo que a nosotros respecta, del recorrido que nos resta desde El Palo al Alto do Acevo, puerta de Galicia, llegando a ver, además de los montes allandeses 'del Palo allá', algunos de Grandas de Salime y concejos vecinos y, en lontananza, algo de las comarcas gallegas de A Mariña y A Terra Chá en días muy despejados. Efectivamente, veremos tierra gallega por primera vez siguiendo el Camino Primitivo


La frontera geográfico-cultural de El Palo y cordales aledaños llegó a tener su manifestación política cuando se creó el efímero Ayuntamiento de Corondeño, de efímera existencia durante el Trienio Liberal (1.820-1823), que englobaba las parroquias 'del Palo allá'. Realmente había sido un coto aparte fuera de la jurisdicción de los Señores de Allande, los Cienfuegos o, desde el siglo XVII también condes de Peñalba o Marcel de Peñalba, dentro de un contexto histórico que nos describen en Archivos de Asturias:
"Este extenso concejo del occidente asturiano presenta la peculiaridad de mostrar dos áreas submunicipales bien definidas desde el punto de vista cultural, separadas geográficamente por el Alto del Palo y que muestran una neta división entre una zona de cultura y tradición gallega, propia de los concejos del extremo occidental asturiano, y el territorio de los "curitos", enraizados en las tradiciones del centro-occidental de la región. 
Todo el territorio de Allande conserva vestigios de un pasado remoto ligado a la minería del oro e indicios de una intensa romanización. Los primeros testimonios documentales concretos sobre el concejo aparecen en el periodo altomedieval, ligando el mismo a los extensos patrimonios eclesiásticos que la iglesia de San Salvador de Oviedo poseía en la zona occidental de Asturias. A partir del siglo X otras entidades eclesiásticas, principalmente los monasterios de San Juan de Corias y Santa María de Celón, incorporan un importante número de propiedades en el término de Allande. En 1214 el rey Alfonso IX ordena una pesquisa para deslindar los bienes y derechos de la corona respecto de los acaparados por el cenobio de Corias y pocos años después, en 1222, el mismo monarca redacta un privilegio que obligaba a los peregrinos que se dirigían a Santiago a pasar por Tineo y Obona, un trayecto que discurre en gran medida por tierras allandesas. 
Entre 1262 y 1268 se funda la puebla de Allande a iniciativa del prelado ovetense don Pedro y se trata de un caso único en Asturias de pola de iniciativa regia y señorial a un tiempo, que permanece como un realengo peculiar en el que las posesiones principales estaban en manos de la Mitra ovetense. Sin embargo, el realengo se enajena a finales del s. XIII a favor de Rodrigo Álvarez de las Asturias y lo heredara a su vez Enrique de Trastámara, que lo incorpora en 1369 a las posesiones asturianas de la familia de los Quiñones. 
En 1515 Rodrigo González de la Rua y Cienfuegos, contador de los Reyes Católicos y de Carlos V, compra las rentas y jurisdicción de Allande al Conde de Luna, Francisco Fernández de Quiñónes, en venta judicial. Desde entonces, Allande fue en su mayor parte señorío de los Condes de Peñalba, con excepción del pequeño coto de Corondeño de Berducedo, que tenía régimen aparte aunque dependiente del municipio principal. Era pues un municipio mixto, real y señorial, donde el merino o juez mayor era de nombramiento del conde y los otros dos jueces eran designados por los regidores de las demás parroquias. Esta situación no se modifica hasta las reforma constitucional de 1812 que suprime las prerrogativas de los condes y propicia el nombramiento del primer alcalde constitucional de Allande. Se suprime a su vez la pequeña jurisdicción de Corondeño, si bien en el Trienio Liberal (1820-1823) se independiza y forma ayuntamiento constitucional aparte durante este breve periodo
A mediados del siglo XIX el concejo vive un modesto auge de la tradicional industria artesanal del hierro, con la apertura de tres nuevas herrerías por el sistema de forja catalana y alimentadas con carbón vegetal. Sin embargo, la competencia de las factorías industriales de altos hornos acabaron con este despunte preindustrializador en la década de los ochenta. La capital del concejo sufre en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX un cierto impulso dinamizador con la apertura de la nueva carretera a Cangas, la llegada de la luz eléctrica y el telégrafo y la construcción, en 1906, de la actual Casa Consistorial. Sin embargo, el proceso modernizador corre parejo al auge de la emigración de los allandeses a América, principalmente a Cuba, Argentina, Puerto Rico y la República Dominicana. En la actualidad el concejo apenas sobrepasa los 2.600 vecinos, menos de un tercio de la existente a principios del siglo XX, y su economía es marcadamente agrícola y ganadera."

Así pues este valle, que en esta foto vemos al sol de la tarde, cuando apenas pasan ya peregrinos, tuvo una incipiente industria metalúrgica del hierro cortada casi de raíz ante la competencia de los primeros altos hornos, de ahí que a esta pequeña comarca formada por La Reigada, Penaseita y El Mazu, aldeas por las que hemos pasado tras salir de la capital allandesa, sea conocida como La Ferreirada


Hermosa vista del Nisón serpenteando mientras pierde altura a la vez que nosotros la ganamos. El hidrónimo parece claramente un aumentativo de nisu, una variedad de ciruela (Prunus domestica), pero podría elucubrarse en una evolución fonética del latín nidus 'nido' pero formada con el carácter de nidilus 'refugio', que en origen se aplicaría a lugares profundos y al resguardo de las montañas, como es el caso de su estrecho valle. La Enciclopedia del paisaje de Asturias nos dice así de él:
"Nace en la vertiente oriental de la sierra del Palo, al sureste del puerto del Palo. En su primer tramo fluye en dirección noreste para posteriormente, a partir de La Reigada, tomar dirección E-SE atravesando por medio La Pola, capital del concejo de Allande. Tras dejar la parroquia de Pola de Allande, discurre a través de Villagrufe, Celón, Villavaser y Linares, para finalizar uniéndose al río Arganza por la izquierda, en el límite con el concejo de Cangas del Narcea. Sus afluentes por la izquierda son el Fresnedo, Cereceda, Prada y Abaniella; por la izquierda se unen el Solana, el Mouras y el Valle Couz. Se le conoce también, a partir de la Pola, como río de la Pola o de la Puela. En la Ponte Llinares hubo un famoso balneario, el de Fontoria, a orillas del río..."

Con sus aguas funcionaban varios molinos y mazos hidráulicos, base esto de las antiguas ferrerías y que dieron nombre a La Ferreirada y a El Mazu, propiedad también de los llamados Señores de Allande, como leemos en Wikipedia:
"El escaso complemento industrial, estaba en los mazos de hierro hidráulicos que se utilizaban para estirar el hierro, situados en El Mazu d'Arriba, El Mazu d'Abaxu, El Colobréu y La Ponte. Todos ellos eran propiedad de un viejo poder feudal: el conde de Peñalba, señor de Cienfuegos. Si hay algo que llama la atención de la evolución histórica moderna de Allande es la resistencia anti señorial protagonizada por sus vecinos"

Tanto el Nisón como sus afluentes forman una continuidad de saltos de agua, más o menos pequeños y sonoros, desde su nacimiento hasta bastante valle abajo, a consecuencia de la gran diferencia de altura por la que bajan en poco tiempo. Si bien de escaso caudal normalmente, este puede incrementarse notablemente con las lluvias y deshielos, formando fuertes torrentes


El resto del tiempo el Nisón discurre apaciblemente en este idílico paraje. Como tantas veces decimos, la belleza del paisaje compensa el esfuerzo y en la dureza del Camino Primitivo radica toda su hermosura 


Las etapas montañeras del Camino Primitivo puede decirse que empiezan casi desde su principio por las laderas del ovetense Monte Naranco (La Cuesta Naranco), volviendo en las cuestas de L'Escampleru, El Freisnu, La Espina, Alto Guardia, etc., pero en lo que podríamos calificar más bien de montaña 'media' o 'baja'. Es aquí en El Palo donde pasamos a la montaña 'media-alta'. Tengamos en cuenta que El Palo es el punto más alto de todo el trayecto de este trayecto jacobita


Otro importante puerto que nos aguarda es el mencionado Alto do Acevo, del que acabamos de hablar, pero antes tendremos la subida de A MesaBuspol seguida de la impresionante bajada al Salto de Salime, todo cuesta abajo pero de larga duración, seguido de la subida a Grandas. Las etapas 'montañeras', que son para muchos la esencia característica del Camino Primitivo, podemos decir que no acaban hasta el Alto da Vacariza, entre O Cádavo (Baleira) y Castroverde, a 20 kilómetros de Lugo


Al pie del Camino y por lo tanto más alto que el río hay un pequeño canal, tal vez de un antiguo molino o acaso de regadío. Parece baja a las casas...


Robles y castaños, junto con avellanos y otras especies autóctonas pueblan mayoritariamente estos bosques, dando paso, monte arriba, a las repoblaciones forestales de pinos efectuadas entre la posguerra y la década de 1970 


La vegetación de montaña, brezos, tojos, retamas, se va haciendo cada vez más patente camino arriba y llegarán a ser el monte bajo imperante en los puertos junto con los citados pinos de las repoblaciones


Los cierres de alambradas, así como los pastores eléctricos, colocados ambos para evitar que el ganado se vaya y pase al Camino, delatan los usos de estas camperas. Ambos tipos de cierres desaparecerán en el puerto, donde el ganado pasta en libertad en pastizales abiertos, constituyendo otra de las estampas más divulgadas del Camino Primitivo. Tanto en un caso como en otro dejemos siempre tranquilos a los animales y nunca nos causarán ningún inconveniente


El repecho de la cuesta se intensifica al acercarnos al bosque, pronto caminaremos a su sombra. Sobre castañares y robledales asoman algunos altos pinares


Nos apartamos del río pero no demasiado, no olvidemos que, a la vez que nosotros subimos, él baja, por lo que lo reencontraremos bosque arriba en otro idílico lugar


El denso boscaje ya nos cubre con su agradecida sombra y así será ya hasta que salgamos a la carretera


Antes de adentrarnos en la foresta volvemos la vista atrás y admiramos esta vista del valle con La Reigada en medio y, poco más arriba, la carretera en las inmediaciones de La Roza, ladera del valle de La Solana en la falda del Picu Cimeiro (1.292 m), cuya cumbre ya se 'medio divisa' desde aquí. Cerca de esta está la cabaña del que fue el Hospital de Fonfaraón u Hospital de Baxu, uno de los que jalonan la Ruta de los Hospitales y el último que estuvo dando servicio en esas fragosidades


Algo más a la derecha es la zona de La Rasa y El Campu Tabión, más allá de La Roza y de La Reigada. El peregrino y escritor Víctor Guerra, quien en su libro Los caminos a la catedral de Oviedo hace esta ruta al revés, bajando de El Palo, como los peregrinos que, tras visitar Santiago, volvían a casa por la Sancta Ovetensis, dice así de este itinerario:
"Hasta que el valle no se abre un poco, apenas si deja opción al asentamiento urbano, solo lo hace cuando el valle lo permite dando lugar al asentamiento de La Reigada. La Soledad es la gran señora que preside toda esta bonita etapa"

Ciertamente, tras salir de la villa de La Puela/Pola de Allande, únicamente hallaremos los pequeños caseríos de El Mazu Culubréu, Penaseita y La Reigada, de escasa población entre todos (si bien en Penaseita tenemos el célebre bar de Casa Viñas y el cercano albergue público de peregrinos de la antigua escuela, subiendo a la carretera) y los peregrinos se reparten entre esta ruta y la de los Hospitales, pero la soledad puede ser relativa en las mañanas de la temporada alta, cuando los peregrinos suelen madrugar para acometer la subida hasta El Palo y se sucede en este trecho grupo tras grupo o romero tras romero, vayan solos o acompañados


De esta manera, prefieren subir El Palo a ser posible antes de los calores del mediodía, tan habituales en verano, o ya desde finales de la primavera, que es cuando recorren la ruta la mayor parte de los caminantes, aprovechando sus vacaciones. Este tramo a la sombra, aunque en cuesta prolongada, es el más llevadero


El valle se hace aquí estrecho desfiladero a nuestros pies, con El Monte'l Flaire cerrándolo a la izquierda, bajo La Penona (1.141 m), estribaciones septentrionales del Picu Panchón. Penona que no tiene que ver con ninguna 'tristeza profunda' sino con 'peña grande'


El arbolado queda cortado linealmente en esta zona de manera muy llamativa en la cuesta más pendiente del monte, justo encima del río


Allí parece haber otro canal, bien marcado, muy posiblemente alimentando en tiempos a un molino, mazo o fragua de los ferreiros que dieron nombre a La Ferreirada


Del paisaje 'extrospectivo' pasamos en un momento al 'introspectivo', en el que solamente vemos lo que tenemos justo enfrente de nosotros: árboles y Camino


Unos avellanos a la izquierda, surgiendo en la vereda de la alambrada. A la derecha un castañar


Si bien es cierto que suele preferirse subir El Palo al frescor mañanero, no recomendamos para nada emprender la marcha antes de que amanezca. Si bien el Camino está bien definido y hay pocos cruces, no es difícil en la oscuridad despistarse y, por ejemplo pasar de largo el desvío de Fontelvira, en el que dejamos la AS-14 a la salida de La Puela y El Mazu para seguir por este valle


Como es habitual en los trayectos más umbríos, las piedras se cubren de musgo


El suelo siempre parece mullido por una capa de hojarasca en lugares como este. A la derecha, en la ladera, se aprecian afloramientos rocosos...


El sol, filtrando su luz en la celosía natural del ramaje y follaje de la fronda allandesa


La hoja caída sigue cubriendo el suelo del viejo enlosado caminero, habitual en cualquier época del año pero mucho más, naturalmente, acabando el verano y transcurriendo el otoño


Una foto más primaveral y al sol de la tarde, iluminando el suelo, más libre de hojarasca, lo que nos permite apreciar la estructura del firme caminero


Robledal de castaños jóvenes a la luz de una mañana de verano...


La senda se estrecha un poco. Es fácil que antiguamente fuese tan ancha como el tramo anterior, pero la falda del monte fue ganando algo de terreno, sobre todo cuando el viejo Camino quedase en desuso cuando se hizo la carretera


El mismo lugar una tarde primaveral. Además del paso continuo de peregrinos, los desbroces periódicos dejan siempre el sendero abierto


Es lo que se llama popularmente 'limpieza de caminos', que no se refiere a limpiarlo de basuras (que por suerte hasta ahora en este tramo hemos visto más bien pocas o ninguna -cruzamos los dedos-), sino a desbrozarlo para mantenerlo abierto. Esta es una de las noticias puntuales de dicha tarea, que abarca apartar ramas y troncos caídos, la cual podemos encontrar en le web del Ayuntamiento de Allande:
"La etapa que parte de Pola de Alande en dirección a Berducedo, ascendiendo  por el valle de la Ferreirada hacía el Puerto del Palo, es sin duda una de las más atractivas del itinerario jacobeo, ya que transcurre por itinerarios propios de un parque natural. 
En esta zona los trabajos de limpieza de matorral, árboles y ramas caídos, se realizan con especial cuidado para alterar el entorno en la menor medida posible. 
A lo largo de esta semana se limpiaron más de 5 kilómetros de senda, desde la desviación hacía el alberge de Peñaseita hasta el punto donde el Camino Cruza la carretera AS-14.
Concluida la limpieza, los trabajos se centrarán en la reparación de dos pasarelas de madera, y se procederá también a la construcción de otra nueva sobre uno de los arroyos que atraviesa la senda."

Durante unos metros, el Camino llanea 'o casi' junto a estas peñas que forman una pared pétrea en este recodo, aunque cubierta de vegetación


Una de las treguas que nos ofrece la montaña en este primer tramo de subida, bosque arriba hacia la carretera


Una gran losa de roca caliza, muy clara y lisa, a la derecha, es otra de las referencia del Camino al llegar a un pequeño claro


Luego seguimos entre tupido arbolado a la izquierda y la pared casi vertical de la ladera en este lugar, en la que crecen arbustos, retamas y más árboles


Agua de regueiros en algunos lugares, que cruzan el sendero y se sumen en la foresta, cuesta abajo a la izquierda


El Camino queda aquí encajado en esta profunda caja caminera


Un poco más allá se vislumbra otro pequeño claro, a la entrada de una finca, donde una vaca roxa nos observa...


Guardiana del desfiladero, parece darnos la bienvenida a estos impresionantes parajes montañosos de El Palo


Fijémonos en lo que nos hemos separado del río Nisón, metido ya en aquellas profundidades allá abajo, oculto por su tupida cubierta vegetal ribereña



El hermoso desfiladero entre la falda de El Picu Panchón por la parte de La Penona a la izquierda  y El Desmonte del Picu Freitas a la derecha, por donde discurre la senda


Después del tramo relativamente llano volvemos a subir por otro lugar en el que la senda vuelve a reducirse en anchura


Muchos morrillos y piedra suelta. Los estériles resultado de los inmensos movimientos de tierra y rocas de las montañas con la minería del oro siguieron desmenuzándose con el paso del tiempo producto de la erosión, la gelifracción, "también conocida como gelivación o crioclastia, es un proceso geológico que implica la fragmentación de las rocas debido a las tensiones generadas por la congelación del agua contenida en sus grietas, fracturas y poros", leemos en Wikipedia


El río Nisón está ahí abajo, al final del prado, es ahora la sombra de los árboles la que nos lo oculta en este magnífico paisaje


El sendero, sin bifurcaciones ni encrucijadas, no ha de ofrecernos mayor posibilidad de pérdida ni de error o extravío. Avanzamos direccionalmente seguros por el bosque adelante


Ahora sí vemos abajo un poco del río y, a la derecha, su canal


El firme, lleno de morrillos y pedregoso, conforma un empedrado que perfila y marca además perfectamente esta tan trillada senda con un adoquinado natural en este trecho


Allí arriba a cierta distancia vemos la carretera del Palo, como por aquí se denomina también a la AS-14, en la falda de La Penona (1.141 m). Nosotros saldremos a ella mucho más cerca y subiremos a El Palo no por allí sino por otro lado


Una foto del mismo lugar al sol de la tarde y en primavera, con la sombra en esta vertiente y el sol iluminando plenamente la ladera de La Penona, con los árboles aún en pleno brote. Abajo discurre el Nisón


La hermosura de la naturaleza del Camino Primitivo de hace bien patente en estas veredas montañeras


Ganando altura nunca nos separamos demasiado del río ni del fondo del valle, es más, parece que volvemos a acercarnos a su orilla, y así es, pues lo cruzaremos un poco más arriba


El río, al fondo siempre cercano a los árboles y, por el medio del prado, su canalillo, que parece que es allí donde empieza


Ahora parece hubiera dos canales, un a pie de camino y otro un poco más abajo y cercano al Nisón, una 'pequeña Venecia' en la montaña de El Palo


Algunos viejos troncos que caen o vuelcan sobre el Camino, sobre todo en invierno, cortando o dificultando el paso, son talados (a la izquierda) y depositados en la vereda (derecha), donde se secan, cubren de musgo y descomponen siguiendo el ciclo de la naturaleza


He aquí uno grande, tal y como estaba hace unos años


A base de pisar cantos estos forman un enlosado, empedrado o adoquinado natural...


En La paz del sendero, como diría el gran escritor asturiano Ramón Pérez de Ayala, donde "Todo yace en reposo, ajeno de inquietudes", añadía, cosa que no siempre se consigue y hasta los peregrinos, con necesidad o no, viven en muchas ocasiones prisioneros por ejemplo del reloj, incluso sabedores de que hay cama o litera aseguradas. La vorágine de la vida cotidiana de la que cuesta desprenderse a veces incluso en el Camino


Roquedos poblados de musgos y líquenes flanquean el Camino formando dos murias de piedras sueltas, una a cada lado


A la derecha, con ellas, se ha hecho un muro de contención para que la pronunciada ladera no se desparrame y corte el Camino


Caminamos en este momento en dirección sur y por otra zona bastante llana, en la que el valle vuelve a hacerse plenamente visible en este sector a nuestra izquierda


Ya hemos advertido que vamos a estar en todo momento muy cerca del Nisón, pues la ruta transcurre muy cerca de él hacia sus fuentes, a algo más de mil metros de altura, al pie del puerto, que está a 1.147 metros


El muro de contención aprovecha otro de los numerosos canchales de cuarcita resultado de la erosión de los estériles de las antiguas minas


En otra de sus obras, Hábitat castreño, minería del oro y romanización del suroccidente de Asturias: el concejo de Allande, el erudito historiador Narciso Santos Yanguas explica la relación de estas vías con las minas y su resultado, la romanización del territorio:
LA HISTORIA ANTIGUA DEL concejo de Allande, en especial los dos siglos antes de nuestra era y las dos centurias primeras de la misma, ofrece unas características que, aunque resultan comunes a los territorios que lo circundan, configuran una singularidad en el ámbito del Noroeste peninsular. En este sentido la etapa previa a la presencia de los romanos, con su poblamiento típico (los recintos castreños, cuya vigencia se prolongará a lo largo del Alto Imperio), configura un tipo de organización en el marco de las comunidades astures, que la administración romana transformará, al menos en parte. 
Eso significa que a la conquista del suelo seguirá la implantación de unos parámetros de organización del mismo por parte del Estado romano, para pasar a continuación a la explotación de sus recursos, completando de esta manera el proceso de colonización de la zona. 
Aunque desconocemos hasta la fecha la implicación de este territorio en los enfrentamientos bélicos entre indígenas y romanos, sin duda el interés puesto de manifiesto por la administración romana con relación a los distritos mineros redundaría en una serie de cambios sustanciales en la organización de sus pobladores (los pésicos). 
De esta manera los castros permanecen como centros de población, aunque resuelvan algunos problemas arquitectónicos (como la solución de las esquinas), al tiempo que los caminos de comunicación los pondrán en contacto con las cortas mineras correspondientes, facilitando de esta manera el acceso de la mano de obra indígena a los mismos. 
Se pueden trazar así cuatro vías de comunicación de tiempos romanos en suelo allandés, que en parte seguirían el recorrido correspondiente a las corrientes fluviales más significativas (la de Cangas del Narcea a la Pola por el valle del Arganza y sus afluentes; la vía de Pola a Grandas de Salime o vía del Puerto del Palo; la vía del río del Oro y del Valledor; y la vía de Berducedo a Bustantigo). 
A pesar de las similitudes que nos presentan en muchos casos, cada una de ellas ofrece sus peculiaridades con respecto a aspectos tan significativos como la producción en kilogramos de oro; la cronología de los aprovechamientos; la heterogeneidad de la mano de obra utilizada en las actividades mineras, así como en cuanto al poblamiento (junto a los castros, remodelados o no, tendejones o barracones de madera de carácter temporal); la administración romana de las explotaciones, centralizada desde el erario imperial; la salida del oro en dirección a la capital del Imperio; el régimen alimenticio; el impacto ambiental; los cambios en la organización indígena a consecuencia de su participación en dichas tareas…"

Las vías aprovechan a su vez sendas prehistóricas que, siguiendo pasos naturales, discurrían de este a oeste y de norte a sur. Entre las primeras una de ellas sería la famosa Lucus Asturum-Lucus Augusti que enlazaba los dos lugos, asturiano y gallego, el de Llanera, acaso un precedente de cabeza político-administrativa de la Asturias central trasmontana, con la ciudad de Lugo, capital del Conventus Lucensis de la antigua Gallaecia, en base a la que se trazó la ruta más importante a Santiago de Compostela en siglos posteriores


Dentro de este entramado caminero tenemos las dos vías principales para llegar a El Palo y pasar el puerto en este sector, las cuales son actualmente los dos caminos oficiales a Santiago, uno es este y otro el de los Hospitales, en La Sierra de Fonfaraón, dos de cuyas cimas, cerca de las que discurre dicho camino, veremos ahora al darnos la vuelta y mirar atrás


Ahí tenemos El Picu Cimeiro (1.292 m) y, a su izquierda, El Picu Cotón (1.204 m), por esta su ladera sur pasa, bastante recta, la Ruta de los Hospitales entre el Hospital de Fonfaraón u Hospital de Baxu, que estaría algo más al este, a la derecha del primero; y el Hospital de Valparaíso. Hospital de Riba u Hospital de Pachicón, que estaría más al oeste y a la izquierda del segundo. Hasta ahí arriba subía desde La Reigada Francisco Collar para atenderlo, y con él los demás que fueron hospitaleros de este o de ambos, una buena cuesta


El Camino Primitivo se considera tiene su techo en esa zona de la Ruta los Hospitales, donde llega a unos 1.240 metros de altitud, aunque puede llegarse más airadamente ya que no se pierde altitud al bajar al valle. El trazado caminero  se llega a ver, bastante recto y lineal, bastante cerca de ambas cimas, insistimos, pero lo que se ve mejor es el canal aurífero o antigua, que discurre más abajo y también muy recto de derecha a izquierda, atravesando un gran canchal o pedregal


Desde más arriba, saliendo a las camperas rasas de El Palo, veremos mucho mejor Fonfaraón y todas estas serranías, ahora nos adentramos en lo que sin duda es lo más profundo de este hermoso bosque


Es posible que volvamos a oír ya de aquí el sonoro murmullo del río, a cuya misma orilla vamos a llegar ahora en este lugar. Como avisábamos, a la vez que nosotros subimos el Nisón baja y, de la misma manera que en La Reigada estábamos a su lado, más arriba nos separábamos de él al ir ganando altura, y ahora volvemos a coincidir


Ahí tenemos la primera de las pasarelas sobre el río Nisón, que el camino cruzará dos veces en este rellano en medio del denso bosque, realmente encantador, como enseguida vamos a poder comprobar


Debajo de ella, el río realiza sus hermosos saltos, que le dan su característica sonoridad natural


La banda sonora de la naturaleza se hace aquí especialmente patente en toda su idílica musicalidad


Como siempre insistimos, nunca nos apoyemos en las barandas de estos puentes y sendas pues suelen ser los elementos que primero ceden y fallan


Y por supuesto, al pasar estemos atentos siempre al estado de las tablas


Todos los componentes de estos puentes tienen su mantenimiento pero toda precaución es poca


Al pasar quedamos maravillados por este maravilloso entorno fluvial...


El río, bajando a nuestra derecha...


Pasando bajo nosotros y saliendo a nuestra izquierda...


Y poco más allá desaparece entre la selvática vegetación que crece en sus orillas, donde abundan los cantos rodados


Al llegar al otro lado miremos al suelo, hay dos escalones de madera...


Y una roca, que viene a ser otro más


Ahora el Nisón está a nuestra derecha. Fijémonos en la flecha amarillas pintada en un pequeño poste de madera clavado en el suelo en la vereda del sendero


Nos indica seguir de frente, tampoco aquí ha de haber riesgo de pérdida ni extravío...


 Andamos por la ribera boscosa, subiendo poco a poco...


No es de extrañar que aquí se haya colocado también un banco de madera para sentarse en este paraje que invita a detenerse y al plácido descanso


Fijémonos en las raíces que afloran a la superficies. Antes estaba aquí la segunda pasarela, que hace tiempo se puso unos metros más adelante


El Camino sube, el río baja, en armoniosa unión ambos en este mágico enclave de la inolvidable subida a El Palo


Estamos en un verdadero escenario de cuento de hadas, no nos extrañaría ver a una xanaencantadamoura o ninfa similar peinar sus cabellos en la orilla, como se cuenta en las leyendas


Y aquí tenemos ahora la segunda pasarela, donde volvemos a cruzar el Nisón


Como acabamos de decir, sustituye a otra que estaba poco antes, junto al banco


El río a nuestra izquierda, surgiendo de la vegetación


El Nisón a nuestra derecha, bajando recto


Pasamos ya al otro lado y seguimos subiendo suavemente por la arboleda


Como hemos dicho, estamos en lo más profundo del bosque, a partir de aquí será cuesta arriba todo ya hasta la carretera


Una flecha amarilla pintada en un peñasco señaliza la senda  


No es que se vean caminos alternativos en los que equivocarse pero en estos vericuetos de luces y sombras se agradece la garantía de que no nos hemos saltado ningún desvío que nos haya pasado desapercibido


Lo muy pisado del camino revela también que es de mucho tránsito, y aquí este es casi únicamente de peregrinos y algún montañero y senderista, además de por supuesto de algún vecino hacia las fincas cercanas


Quien esto escribe en uno de sus periplos deambulando por esta senda del Nisón subiendo a El Palo


Una baranda nos separa del desnivel que cae hacia el río. Insistimos, nunca os apoyéis, y mucho menos os sentéis, sobre ellas



Llega una cuesta importante, ya no tan suave, sino un continuo repecho que gana altura rápidamente subiendo muy recto


Nunca olvidemos que estamos ante la que se considera la etapa más dura del Camino Primitivo, lo que no quiere decir que sea el punto más alto del mismo, sino en el que se salva un mayor desnivel en una distancia determinada


Pese a que por aquí estaremos a solamente un kilómetro y medio del puerto aproximadamente, la percepción de las distancias se multiplica varias veces yendo todo el tiempo cuesta arriba, tanto a nivel de tiempo como de esfuerzo


Si bien es verdad que hay peregrinos muy en forma y, entre ellos, no pocos montañeros, no todos los caminantes tienen la misma resistencia física, ni están tan acostumbrados a las rutas de montaña, por lo que, si lo estimamos necesario, dosifiquemos nuestras fuerzas y evitemos prisas y agobios, ya que aún nos aguarda un buen remonte, pese al aparentemente cortísimo trayecto que nos queda para llegar arriba


El suelo es mayormente de tierra y algo de cascajar suelto, pero bastante liso, por lo que se pisa y anda bastante bien, siempre con un mínimo de cuidado para no pisar algún canto más inestable o resbaloso


Grandes y bellos helechos crecen en algunos vericuetos de la vereda de la derecha


Esta continua pista recta y ascendente no acabará ya hasta llegar a la carretera, muy cerca de aquí, pero un paso en cuesta equivale a unos cuantos más en liso..


La mayor parte de los troncos se yerguen aquí como lanzas verticales hacia el cielo, pero otros, de árboles más antiguos posiblemente, muestran caprichosas formas


Avanzamos todo cuesta arriba, pensemos que al llegar a la carretera tendremos una pequeña tregua de tanta subida antes de acometer la segunda parte de la ascensión al puerto


Una pequeña canalización de aguas sobrantes, para que el agua de las lluvias no encharque el Camino


Ahora a la derecha otro de las muchas paredes de sostenimiento del terreno que hemos visto en el valle y que continúan monte arriba


La cuesta se suaviza momentáneamente en este recodo, donde el Camino hace un poco de curva a la izquierda



Pasa sobre él otro de los numerosos regatos que lo cruzan, fluyendo entre la vegetación a la derecha y desapareciendo entre la de la izquierda


Uno de tantos regueiros sin nombre, o que no se conoce o que se ha perdido y olvidado, con los que nos hemos encontrado y que alimentan al Nisón


Pasamos sobre el arroyo y el repecho sigue subiendo rotundamente y con ímpetu, ganando altura rápidamente


Más viejos troncos, caídos hace tiempo, se amontonan en la empinada ladera a la derecha, ciñéndose sobre el Camino


Divisamos sobre el ramaje La Penona (1.221 m), estribaciones del Picu Panchón, techo de Allande con los 1.411 metros de altitud en su cota más alta. Al salir del bosque contemplaremos mejor sus cimas


La cuesta no ofrece tregua, por lo que si lo necesitamos no dudemos en echar el freno para recuperar aliento unos instantes. Respirar intensamente este aire puro del bosque y la montaña es gloria pura para nuestros pulmones


Presentimos cada vez más claridad, lo que indica que nos acercamos al gran desmonte de la AS-14. Es posible que ya desde aquí oigamos el motor de algún vehículo que sube o baja del puerto


Pero la cuesta no ha cesado ni mucho menos. Es más, da la impresión que en estos últimos metros antes de la carretera se empina aún un poco más. No sabemos si es realmente así o una sensación que tiene nuestro fatigado cuerpo


Los finos troncos de estos árboles, combados sobre el Camino, forman un precioso arco vegetal


Aún queda un corto repecho más antes de llegar al asfalto carreteril y poder caminar unos metros en llano


Tupido bosque de avellanares en plena subida proporciona otro trayecto de densa umbría arbórea


Nos topamos con otro muro de sostenimiento del terreno a nuestra derecha


Asienta bien el firme de la carretera, que tenemos aquí ya justo encima


Ni vemos ni oímos el río, que ha quedado allá bajo entre la intrincada arboleda, aunque tampoco demasiado lejos


Un par de zancadas más y ya salimos al sol, viendo los guardarraíles de la AS-14 sobre nuestras cabezas...


Si bien llegar al asfalto, y menos al de una carretera general, no suele constituir alegría ninguna para ningún peregrino, aquí constituye todo un hito, pues significa que ya hemos pasado la primera y más larga parte de la subida a El Palo


Y también significa que llegamos al que debe ser el único tramo verdaderamente llano de toda la ascensión al puerto; hasta la siguiente curva, a unos 80 metros nada más. Al fondo reconocemos ya perfectamente el collado del paso del puerto de El Palo, el Alto'l Palo, la mítica divisoria geográfica y cultural allandesa


Una flecha amarilla en la pared rocosa de la derecha nos confirma que hay que seguir de frente. Estemos muy atentos pues la carretera carece de arcén y tenemos una curva muy cerrada enfrente


Por fortuna no suele haber demasiado tráfico, incluso es posible que no nos crucemos con ningún coche en este más bien corto trecho, pero la carretera, aunque con muchas curvas, es buena, y los vehículos suelen pasar a cierta velocidad. Los conductores han de estar pendientes, eso sí, no solamente al paso de viandantes, casi todos peregrinos y algunos montañeros, sino a que pueden encontrarse ganado suelto en la calzada, como advierten, en ambos casos, las señales viarias pertinentes


Como siempre hacemos en estos casos, nos arrimamos bien al guardarraíl izquierdo para ver bien a los posibles vehículos, turismos, camiones, tractores, algún autocar... que puedan venir de frente, tal y como estipulan en estos casos las normas de circulación. Nunca caminemos en grupo invadiendo la calzada de parte a parte ni andemos por el medio de la carretera, por nuestra seguridad. Si bien es posible que oigamos antes el motor que veamos al vehículo no debemos confiarnos demasiado aunque veamos la carretera expedita


El Palo está ahí mismo, a un paso, poco más de un kilómetro nos separa de él, pero nos aguarda un muy fuerte repecho a pleno sol

 
La apertura de la carretera de Cangas en 1883 fue seguida de la que de la capital allandesa va a Berducedo por este puerto, comunicando las vertientes del Palo acá y del Palo allá. Desde Berducedo se seguía a Grandas por la carretera del Valledor, pero la construcción de la presa de Salime cortó dicha comunicación, por lo que se prolongó hasta allí esta misma carretera, denominada actualmente AS-14 Grandas de Salime-Puente del Infierno, donde enlaza con el Corredor del Narcea (AS-15)


A la derecha, una de las balizas de nieve de la carretera, que delimitan su borde en caso de que la nieve cubra la calzada. La apertura de esta carretera ocasionó el abandono del antiguo camino como comunicación principal, si bien la vía de Hospitales siguió empleándose unas décadas más, hasta la plena generalización de los vehículos a motor


Llegamos al final del quitamiedos o guardarraíl y tenemos una estrecha franja verde que nos permite apartarnos ligeramente de la calzada al llegar a lo más cerrado de la curva


Fijémonos en la gran curva de la carretera a la izquierda, pasando sobre el boscoso y muy tupido cauce del río Nisón en este lugar. Luego hace una curva cerradísima a la derecha y sube, la vemos unos metros más arriba, por la falda del Picu Panchón, bastante cercana a su cima


Dicha curva, un giro completo de 180 grados, se realiza allí, al pie de la cota más alta del Panchón, por donde sube también al Alto'l Palo un tercer camino antiguo, el que desde La Puela/Pola de Allande y por El Mazu sube a la braña de Braniecha. Las altas torres de alta tensión de la línea desde el Salto de Salime sigue más o menos su trazado


Efectivamente, aunque no lo veamos tampoco, bajando entre la espesura, volvemos a estar, realmente siempre lo hemos estado, al lado mismo del Nisón, el cual pasa debajo de la AS-14 en este lugar, en el que nosotros vamos a cruzar la carretera precisamente, antes de llegar al puente


No existe paso de cebra ni otra advertencia para los conductores del paso de viandantes que la señal que indica el cruce de peregrinos en este lugar, es decir, en plena curva. Empleemos para ello el máximo cuidado y atención


Al cruzar, el Camino sigue de frente al otro lado, después de la señal, dejado la AS-14


Se trata de una curva de la antigua carretera, eliminada, cuyo firme se ha cubierto con grava, quedando un gran rellano que puede ser un sitio ideal para hacer un alto antes de volver a empezar a subir, fuertemente, por el tramo final de subida al puerto, al menos si el sol no castiga demasiado en este pequeño 'horno' en verano


Señales de los trabajos de la caja de la carretera, labrada en roca viva. La construcción de la carretera permitió el paso de grandes carros, mejorando las rutas de transporte, así como el de carruajes con el establecimiento de las primeras líneas de viajeros en diligencia y similares, primero todo ello con 'tracción sangre', es decir, de caballerías o de bueyes y vacas, luego ya a motor


La curva de la carretera esta bastante más cerrada que la actual, ahí tenemos también el puente viejo


Atención porque antes de llegar a él tomaremos el camino que sube a la derecha del guardarraíl del fondo, dejando esta calzada antigua justamente al empezar la curva


El camino, pedregoso, sube directo entre la helechal de la izquierda y la retama o escoba de la derecha


Es bien visible y está bien definido. Un mojón nos señala esta dirección al empezar la cuesta


Suelo de abundante grijo o zahorra, piedra menuda y suelta que, para subir, no presenta demasiados inconvenientes pero, si tuviéramos que bajar, sí es propenso a hacer resbalar



Aquellos pinares en la ladera del Picu'l Palo serán nuestra única sombra antes de llegar al puerto, el resto será a pleno sol. De ahí que muchos peregrinos estén ansiosos por emprender este trecho morrocotudo antes del mediodía, aunque no es bueno tener demasiadas prisas para no poner al límite nunca nuestras fuerzas


Un poco más arriba, por el canto o cresta del monte, baja hacia El Palo la Ruta de los Hospitales, con la que vamos a enlazar arriba, justo al finalizar la subida


Como siempre decimos, a la vez que nosotros subimos el Nisón baja, y lo hace por esta vaguada cubierta de vegetación, "rala, a base de monte bajo y algunos pinos de repoblación", como dice la Enciclopedia del paisaje de Asturias


El Camino, de suelo de morrillos, hace una curva cerrada a la derecha ante esta ladera cubierta de brezos, tojos, genistas, retamas... las especies características de los puertos


Nos percatamos de los cambios del paisaje que hemos visto en este trayecto, desde los prados de la vega del Nisón en La Reigada hasta los bosques autóctonos que crecen en las laderas de las montañas y, ahora, el monte bajo habitual en las alturas de los puertos


Un par de pinos sueltos, que prendieron en el lugar apartados de los pinares repoblados de más arriba, conforman todo la representación arbórea en este tramo zigzagueante en el que volvemos a ganar altura muy rápido


El brezo oculta una pared rocosa y terrosa, no sabemos si resultado de algún desmonte viario resultado del ensanchamiento del Camino efectuado durante la explotación minera en la comarca o posterior. Producto de ello, de las obras para hacer los canales o antiguas, de los estériles y de la misma erosión natural de estas rocas 'fácilmente deleznables', como dice Santos Yanguas, son los grandes montones de piedra que se ven en las laderas de estas sierras, los canchales


Bajo nosotros, la carretera vieja y su puente, junto al que hemos empezado a subir, arriba El Picu Panchón y su ladera bajo su cumbre cimera


Y la carretera nueva, con su trinchera bajo la que pasa el Nisón, mucho menos pronunciada. Allí hay una gran explanada de aparcamiento, que sirve de base para senderistas y montañeros en alguna de las varias rutas existentes por estas totémicas montañas. Al fondo, La Penona


Vamos llegando a los pinos; pasamos bajo el cable de la línea de telefónica, que pende de una línea de postes de madera ladera arriba


Volvemos a ver El Picu Cimeiro, llamado así por ser con sus 1.292 metros el más alto de este sector de La Sierra de Fonfaraón. También se le llama El Picu del Hospital o Picu L'Espital, al estar sobre el Hospital de Fonfaraón u Hospital de Baxu


Esta curva a la izquierda es un muy buen lugar para contemplarlo, casi incluso sin detenernos si no deseamos estar echando el freno continuamente


Primeramente y mirando abajo, reconocemos el lugar de la carretera al que llegamos a ella tras salir del bosque y la prefecta 'V' del valle del río Nisón, la cual delata su origen, producto de la erosión fluvial


A la derecha del Picu Cimeiro es el Alto del Hospital (1.236 m), por donde viene, a la derecha, la Ruta de los Hospitales, tal y como nos informa la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Altura situada en la sierra de Fonfaraón, noroeste del concejo de Allande (parroquia de La Pola), en el límite con Tineo (parroquias de Porciles y Cerredo). Posee una altitud de 1.236 m. Por sus laderas pasa el camino de Santiago que va por el interior, y que desde Tineo y Obona se dirigía a La Pola de Allande*, y en la vertiente allandesa todavía se distinguen las ruinas del antiguo hospital de peregrinos de Fonfaraón"
*Realmente, hemos de decir que la Ruta de los Hospitales entra en Allande por allí, pero no pasa por La Pola o La Puela, su capital, como sí hace, ha hecho, este camino por el que vamos nosotros


En días muy claros, mejor con un zoom, prismáticos, o similares, no es demasiado difícil reconocer a la derecha el solar de dicho Hospital de Fonfaraón, casi en el canto del Alto del Hospital que marca la frontera de concejos, mirando al sur y algo protegido de los vientos del norte por El Picu Cimeiro y la ladera de dicho collado


Posiblemente reconozcamos el emplazamiento de los hospitales de la serranía si nos fijamos en las murias que cierran el terreno en torno a ellos. En este caso, además, en esta foto quizás reconozcamos una cabaña a la derecha de dos árboles. Justo a la izquierda del segundo hay otra cabana, ese era el Hospital de Fonfaraón


Desde el Hospital de Fonfaraón el Camino de los Hospitales asciende fuertemente por la falda sur del Picu Cimeiro, pasando sobre el gran canchal en el que crecen los matorrales y bajo el de la cima del picu


Luego baja suavemente por el collado del Hospital de Riba y ladera sur del Picu Cotón (1.204 m) (cotón es equivalente a 'cuetón', aumentativo de 'cueto'. Observemos algo más abajo la muy definida línea del canal o antigua que llevaba el agua de las 'piscinas' donde se embalsaba en estas cimas, procedente de fuentes de las cumbres, hacia los lavaderos de La Campa Chavadoira, cerca de los que hemos pasado al entrar en el concejo de Allande procedentes del tinetense pueblo de Porciles. Nos dice al respecto Santos Yanguas:
"Desde La Marta/Morta se detecta la presencia de dos antiguas, una de las cuales avanzaba hasta Lavadoira (tiene su origen en el lugar conocido como Fuente las Mulleres, en concreto en la parte más elevada de la Sierra del Palo), mientras que la otra se desplaza, a un nivel más bajo, hasta Chavallos (Ferroy), muy cerca de la carretera de Luarca"

Ahí sí que vemos, de izquierda a derecha, el trazado del Camino o Ruta de los Hospitales. Un gran cercado de piedras a la izquierda delata el lugar en el que estaba el Hospital del Paraíso que atendía el célebre hospitalero Pachicón de La Reigada, unas ruinas en el pequeño collado que da paso al monte Picaratín, cuya cima no llegamos a ver desde aquí. Resaltar cómo se gustaba de emplear nombres evocadores en alguna de estas fundaciones: Valparaíso, 'valle del paraíso'


Esta es la revuelta que hace el Camino aquí para seguir subiendo y ganando altura hacia El Palo, topónimo que, como vimos, Santos Yanguas explica etimológicamente, como posibilidad, en base al latín palus, 'lago, laguna', en este caso de aguas estancadas, pues allí hay dos estanques empleados para embalsar agua destinada a la técnicas mineras de explotación aurífera


El Palo, como topónimo, se repite en bastantes lugares de Asturias, auríferos o no; el profesor Xulio Concepción en su citado Diccionario toponímico de la montaña asturiana le dedica una amplia entrada a sus posibles acepciones etimológicas, de la que compartimos varias precisiones que abarcan desde efectivamente el agua a la orografía y aprovechamientos del terreno, eso sí, nada que ver, en principio, con 'palos de madera' ni 'el palo' como expresión popular de 'esfuerzo':
"A pesar de la facilidad que supondría la voz común palu, nada ha de tener que ver en un puerto alto y entre peñas. Por la naturaleza común a lugares con estos nombres, se suele pensar en una voz prerromana con el sentido de 'roca, pendiente', o de 'agua'. No obstante, la presencia de camperas próximas en algunos parajes observados no descarta otros orígenes. Por ejemplo, en relación  con los pastos (latín pabulum)"

Pone de ejemplo Xulio Concepción varios altos de El Palo existentes en la Cordillera, donde las lagunas se forman con el deshielo primaveral, solo que aquí serían producto de la minería del oro. En relación con El Palo Allandés nos ofrece esta explicación:
"Zona alomada de pastos veraniegos con abundantes pedreros y piedra suelta por todas sus vertientes. La cara que da al norte, muy azotada por las ventiscas, carga abundante nieve en los inviernos, formando espesos *trabes en las crestas cimeras.

Todo el cordal del Palo es zona de **tsagos, tsaguetes y lagunas de invierno, sobre todo, que sirven de abrevaderos a los ganados en el verano (La Laguna'l Palo, Pozu Secu...). En el mismo cordal a Berducedo están Llago y Couso, que hacen referencia también a lugares cercados para el agua"
*un trabe es en asturiano 'viga grande'; y aplicado al terreno, 'un montón de nieve que permanece después del deshielo, impide el paso, y, en ocasiones, puede desprenderse en forma de aine ('alud')", explica en el mismo diccionario Xulio Concepción

** tsagos, tsaguetes, 'lagos, laguitos', también se escribe normativamente l.lagosl.laguetes (transcripción de la 'che vaqueira' de la zona occidental asturiana)

No existe, sin embargo, unanimidad plena a la hora de fijar etimológicamente el topónimo; es más, no es descartable que la misma palabra diera nombre a diversos lugares por diferente causa:

"La diversidad de parajes no deja claro el topónimo. Por la presencia de peñas en muchos casos, convendría la misma raíz citada prerromana *pal-, *pal-l-o- ('roca').

Para algunos casos donde predomina el 'agua', podría tratarse de la misma raíz *pal-, en su acepción de 'agua estancada, lugar pantanoso'. Tal vez aquella que dio el latín palus -udis, 'laguna, charca, agua estancada'. En el mismo campo hidronímico existen voces como palafitos: viviendas levantadas sobre lagos; palustre: relativo a los pantanos y lagunas; paludismo, enfermedad transmitida por mosquitos de lagunas.

El hecho es que el topónimo Palos/s está muy extendido por la toponimia peninsular. Por esta razón se suele relacionar la voz con culturas prerromanas.

Finalmente, como se dijo, la coincidencia de pastos de verano con estos nombres no descarta un origen en latín pabulum ('pasto'). Tendría la misma evolución fónica que otros casos del tipo fabulare > falar, parabolare > parlar, etc. Por lo mismo pabulum daría Palo. Se da la circunstancia que todos estos lugares que llevan el componente Palo, son aprovechados como pastizales buena parte del año..."


Lagunas, de nieve o embalses auríferos, pastos, alturas pendientes, todas estas acepciones tendrían pues estos topónimos en base a Palo, y todas posibles. El historiador Luis Antonio Alías incide en su condicionante de lugar de paso y transición geográfica y cultural en su también citado libro El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios:
"Difícil divisoria de 1.146 m. de altura entre el Allande de los coritos o curitos (Palo p'acá), herederos de los pésicos y falantes del bable occidental, y el de los gatsegos o farracos (Palo p'allá), herederos de los galaicos lucenses y falantes del bable gallego. Ofrece un amplio dominio visual, enriquecido generalmente por bellísimos juegos de luz, nubes, sol, nieve y lluvia sobre la región del río Navia."

De dichas espectaculares vistas, bella y extraordinariamente cambiantes según la hora del día, la climatología y la estación, habremos de hablar ampliamente en la entrada de blog que le dedicamos al puerto, unión de caminos, geografías, paisajes, falas, etnografía y culturas


"Orográficamente es una zona muy montañosa y accidentada, formada por un espinazo central, la Sierra del Palo, que hace no solamente de divisoria hidrográfica, sino también dialectal, costumbrista, económica y eclesiástica", detalla de la geografía allandesa la Gran Enciclopedia Asturiana, añadiendo:
"Todas estas estribaciones dejan entre sí valles y cañadas angostos, por los que discurre un buen número de arroyos que van a llevar sus aguas al Narcea, por medio del Argancinas, con sus afluentes el Nisón, que baña la villa de Pola de Allande, el Prada y Merúa, o al Navia, por medio del Oro, con sus tributarios el Trabaces y Orúa (...)

Estas series de montañas y valles no dejan entre sí apenas llanuras, que son aprovechadas en extremo por las praderas y los llanos de alguna extensión son más abundantes en las montañas que en los valles."

El Camino es aquí pedregosa senda que avanza directa por esta falda del Picu'l Palo, de frente al pinar que encontraremos poco antes de culminar nuestra ascensión al puerto y que va a ser toda la sombra que hallaremos en este corto pero muy empinado recuesto


El río sigue mostrando su valle en 'V' perfecta entre las montañas desde su mismo nacimiento al pie del alto


Si nos fijamos, veremos al Camino subir hacia los pinos, por donde pasaremos dentro de poco, a su sombra, atravesando por el medio el pinar


Llegamos a reconocer en la distancia el guardarraíl de la carretera al llegar a lo alto. A su derecha llega el Camino al puerto, uniéndose escasos metros más allá con el de Hospitales. Fijémonos también en las balizas para nieve

A nuestra izquierda, uno de tantos canchales de morrillos o cantos sueltos de los que tanto abundan en estas montañas


En la ladera de enfrente hay otro, casi totalmente cubierto por la vegetación

De las profundidades del Nisón a las alturas del Panchón, con la carretera por el medio. Allí vemos también los canchales de piedras sueltas, resultado de la erosión y de actividad minera según se dice. Así lo cuentan en la Enciclopedia del paisaje de Asturias:

"Máxima altura del concejo de Allande (parroquia de la Pola) con 1.411 m de altitud. Tiene un vértice geodésico. Forma parte de la sierra de los Lagos, situándose al sur del alto del Palo, desde donde se realiza la ascensión. Por su vertiente norte discurre la carretera AS-14 y la línea de alta tensión que proviene del embalse de Salime. Su estructura geológica a base de canchales cuarcíticos fruto de la gelifracción hace que la cubierta vegetal sea casi nula, excepto en la collada de Fresnedo, antesala del Mosqueiru, destacando matas de brezos y escobas. En sus laderas se encuentran diversas muestras del trabajo minero romano, explotaciones auríferas del río Fresnedo, el Carcabón del Monte Redondo y las explotaciones auríferas de la sierra del Palo. Únicamente grupos de caballos se mantienen durante el invierno en este lugar, azotado por un inclemente viento"

El Panchón, con su rocoso y llamativo picacho sobre la carretera que constituye otra de sus cimas, el Altu Panchón (1.382 m), debería su nombre a la raíz pando, del "latín PANDUS, A, UM lo mismo significaba ‘arqueado, alabeado’ que ‘abombado, cóncavo’ (DCELC s.v. pando). Ello se debe, quizá, a modificaciones semánticas debidas a fenómenos de contigüedad en el espacio y por eso encontramos en asturiano una variación significativa para tales expresiones", explica García Arias en Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos


El esfuerzo se compensa con la hermosura de este paisaje de montaña, si bien es verdad que si nos toca subir el repecho al sol todos tendremos ganas de acabar de tanta cuesta y coronar El Palo y, a poder ser si el tiempo lo permite, disfrutar de sus impresionantes vistas, sobre todo al oeste

El Nisón nace justo al pie de la cima del puerto... "Indistintamente denominado Alto del Palo o Collado del Palo, de 1.146 m. de altitud, es paso abierto en la sierra del Palo (Allande), en el entronque con la sierra de los Lagos en Orúam cuya cumbre principal, el pico Panchón, domina el ámbito", explica también la Gran Enciclopedia Asturiana, a lo que prosigue:

"En el puerto existe un refugio para la guardería de las presas hidroeléctricas del Navia, pasando una línea de alta tensión y la carretera que enlaza Pola de Allande con Grandas de Salime, cuya ruta sigue varios km. por la fina arista de la sierra. El puerto del Palo se halla a 43 kilómetros de distancia de Grandas de Salime; 12 de Pola de Allande; 108 de Oviedo y 138 de Gijón."

El Palo forma parte de la sierra de su nombre, que a su vez se considera dentro de La Sierra los Llagos, los Lagos, Los Chagos, Lagos de Orúa, Lagos de Braniegos... y otros nombres, que se extiende hacia el sur, como una más de la larga dorsal asturiana occidental que separa las cuencas del Narcea y del Navia:

"Aunque es extensa (10 km. de SO. a NE.), sus alturas no rebasan los 1.221 m. Situada en el concejo de Allande, se une con la de Berducedo por el SO.; con la de Fonfaraón, por el NE., y con la de Los Lagos de Orúa (en el Pico Panchón) en el centro de la sierra, orientada hacia el S. Las profundas barrancas del Río de Oro, Forno, Castañedo y Nisón la circundan, Freitas y el Sexto de la Fuente son sus cumbres principales, y en ella hay ásperos breñales, pedrizas cuarzosas y camperas donde abunda la caza menor. Por la cimera (en el puerto del Palo) pasa una importante vía de comunicación"


La Xacopedia la considera la cota máxima del Camino Primitivo, lo cual puede ser cierto si empleamos esta ruta, pues por Hospitales se llega a unos 1.240 metros de altitud. Si bien es correcto que sea uno de los trayectos más duros del Camino tanto por una opción como por otra:
"Situado en el Camino Primitivo (1.146 m). A 210 km de Santiago. Esta cima constituye la máxima cota de altura del Camino Primitivo. Se encuentra entre las poblaciones de La Reigada -parroquia de Pola de Allande- y Montefurado -parroquia de Lago-, en el concejo de Allande, Principado de Asturias. 
Aquí convergen las dos rutas posibles que cubren el tramo entre Samblismo -proximidades de Borres- y Montefu-rado; es decir, es el lugar donde se reúnen los peregrinos que han realizado el camino de los Hospitales con los que cruzaron Pola de Allande. 
En ambos casos el ascenso al alto del Puerto del Palo supone uno de los tramos más difíciles de todo el Camino Primitivo, ya que es una subida larga y pronunciada. Una vez en la cima, se divisa una panorámica de 360º compuesta de prados, yermos, cordilleras y horizontes a los que no alcanza la vista"

Sobre las dos áreas culturales, el investigador y escritor Luciano Castañón, citando a Manuel González García y su obra El cuarto de los valles, dice en el Diccionario geográfico popular de Asturias en cuanto a los apodos de ambos lados del puerto:
"Coritos y curitos, a los del Puerto del Palo p'acáGatchegos y farracos a los de las parroquias situadas del puerto del Palo p'allá, Tras el Palo, o Tras la Sierra. Curita a la mujer, se lo llaman los de Villayón. También se lo llaman los de la parte de Grandas.

Gallegos: A los de la zona Sudoeste, según celestino Valledor en "Anales de la Universidad de Oviedo, 1903-1905"

Recogida bajo el peñón del Altu Panchón se encuentra una de las lagunas que pudieron dar nombre tanto a el Palo, según una de las acepciones de su discutida etimología, y a la Sierra los Llagos y su gran comarca aurífera


Y ahí tenemos la pica cimera del Picu Panchón y sus canchales. Un poco más abajo vemos llegar a la carretera la antes citada ruta a El Palo que sube desde El Mazu hacia Braniecha, que hace años estuvo señalizada como senda jacobita pero que ahora solamente es empleada por montañeros y ganaderos básicamente


Ahí tenemos la confluencia de dicho camino bajando a la carretera, si bien el cruce mismo nos lo tapa esta colina en primer término


La AS-14 sobre el precipicio, con su quitamiedos y sus balizas amarillas


Las torres de alta tensión que llevan el cableado eléctrico de la electricidad producida en el Salto de Salime. Entre ellas pasa el camino de Braniecha


La Penona, que ha sido una de nuestras referencias visuales desde La Reigada, con la grandes curvas de la carretera


Atrás va ocultándose Fonfaraón, con el solar del hospital de este nombre. Sus hospitaleros, como los de Valparaíso, La Freita, Cimadevilla y Montefurao, manifestaban que era de fundación real, aún desconociéndose documentos que acreditasen ni siquiera fecha de fundación. En la práctica se titulaban patronos de ellos los poderosos Señores de Allande, los Cienfuegos condes de Peñalba. Algo antes del de Fonfaraón estaba el Hospital de la Paradiel.la, en tierras tinetenses, 'pequeña parada', como dice su nombre, antes de la subida al Alto del Hospital


Según avanzamos, el collado puerto se oculta detrás del pinar al que nos vamos acercando. Compartimos parte del extenso y ameno artículo publicado en La Voz de Asturias del 20-8-2016 por Miguel Barrero titulado Una etapa por el puerto del Palo en el que nos narra sus impresiones de este trayecto, de momento hasta llegar hasta aquí (en negrita, la parte correspondiente a esta entrada de blog):
"Para muchos ésta es sin duda la etapa reina del Camino Primitivo, y aunque afirmaciones de ese calibre terminen siempre generando controversia no puede negarse que, al menos, la subida al puerto del Palo inaugura una serie de varios trechos a los que caracteriza su dureza. Iniciamos la andadura en el mismo lugar en el que la concluimos ayer, es decir, en el corazón de Pola de Allande. La avenida de Galicia, de oportuno nombre, es la prolongación natural de la avenida de América, y por ella avanzamos bajo las torres del palacio de Cienfuegos para avanzar por la carretera a lo largo de una distancia aproximada de un kilómetro. Pasamos junto a una gasolinera y al lado del cartel que anuncia el poblado de El Mazo antes de introducirnos en un sendero que nace a la izquierda y nos desciende hasta la vega del río Nisón. La subida que emprendemos a partir de este momento va desarrollándose de una manera tan plácida que sin duda correremos el riesgo de pensar que el ascenso hasta la cumbre no puede ser tan duro como nos lo habían pintado: craso error. Pasaremos a la vera de El Teixu, El Colobreu y el desvío que conduciría nuestros pasos hasta el albergue de Peñaseita y algo más adelante pasamos por el puente  del Xestu Molín sobre el reguero de Fonfaraón para llegar hasta el caserío de La Reigada.
Es a partir de este punto cuando de verdad empezamos a percibir toda la crudeza de la etapa. Tanto el valle como el propio Camino se hacen mucho más angostos y lo que hasta ahora era una leve pendiente se va trocando poco a poco en subida y pertinaz. Tanto, que cuando nos demos cuenta nos veremos encajonados en una cuesta interminable que en algún momento puede dar la impresión de carecer tanto de principio como de final. En realidad no estamos demasiado lejos de la carretera, pero lo tupido de la vegetación y el hecho de que aquélla no esté demasiado transitada provoca que lleguemos a sentirnos en el mismísimo epicentro del vacío. Hay regueros y hay puentes que ayudan a salvarlos y hay, en definitiva, un paisaje embriagador que nos envuelve y exige ser contemplado con cierta morosidad, pero nada de eso evita que las fuerzas flaqueen, la respiración nos salga entrecortada y nuestros pasos se hagan cada vez más y más lentos. El que las árboles y las hojas apenas nos permitan ver más que lo que queda bajo nuestros pies no hace más que acentuar esa sensación de eternidad que uno tiene mientras avanza desconociendo cuánto queda por delante. Por eso sorprende tanto como alegra la repentina desembocadura en la carretera general que asciende en espiral por la loma del puerto. Pensamos, al tropezarnos con el asfalto, que ya hemos dejado lo peor atrás, pero volvemos a equivocarnos. Hay, eso sí, una mínima tregua que discurre sobre el arcén para llevarnos hasta la ladera acariciada por el sol, pero en seguida se inicia otro ascenso, éste más breve pero también mucho más pronunciado y, por lo tanto, más abrasador, por un camino de piedra que maltratará nuestros pies y nos dejará al pie de una senda ya recubierta por hierbas reparadoras..."

Aquí sí que impera totalmente la masa vegetal del monte bajo tan propia de las alturas superiores ya a los mil metros. En el Plan Forestal de la Comarca de Pola de Allande, de la Consejería de Medio Rural y Pesca del Principado de Asturias se dice que es el brezal la especie predominante en el concejo y otros limítrofes:
"Entre las formaciones forestales arboladas más importantes por extensión ocupada destacan los castañedos, pinares (pino silvestre, pino del país y pino insigne) y abedulares. Los brezales son la formación que mayor extensión ocupan con 27.000 halo que supone más del 45% del territorioSe corresponden generalmente a matorrales seriales y constituyen etapas de degradación de los bosques naturales, excepto las comunidades estables de matorral en las zonas altas de montaña por encima del límite altitudinal del bosque. La gran extensión que ocupan estas formaciones de matorral, se debe al uso tradicional del fuego para el manejo de pastizales. Los más abundantes son los brezales de brezo rojo (Erica aragonensis) que ocupan alrededor de 8.500 ha, constituyendo la formación vegetal más extendida en la Comarca"

El Camino va a hacer aquí una curva en ángulo de 45º a la izquierda mientras sigue subiendo, ya al pie del pinar. Recabando impresiones del 'palo de la subida al Palo', como se suele decir popularmente, encontramos la de los miembros de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León "Pulchra Leonina" que realizaron esta etapa en abril de 2019:
"Salimos de Pola en ligero ascenso por la carretera AS-14 y, aproximadamente, al cabo de un kilómetro, nos desviamos por un camino a la izquierda que baja hasta el río Nison y sin cruzarlo, seguimos ascendiendo suavemente hasta llegar a Peñaseita. Cruzamos el reguero de Fonfaraón por el puente del Xestu Molín y pasamos otro arroyo antes de llegar a la Reigada. El valle se estrecha aún más y el ascenso comienza a hacerse notar. Andamos unos cien metros por el asfalto de la AS-14 que abandonamos por la derecha, subiendo por una senda pedregosa. Ésta si que es dura y hace honor al nombre del puerto, -“un palo”-. El esfuerzo es cada vez mayor pero ya queda menos para la cima, situada a 1.146 metros de altitud. Desde la salida de Pola hasta el Puerto del Palo hemos ascendido un desnivel de unos 550 metros 
¡Y llegamos al punto más elevado del Puerto del Palo!. Aquí nos abrigamos, pues el viento sopla fuerte y la temperatura es más baja y aprovechamos para reponer fuerzas. El ascenso al Puerto del Palo, entre castaños al principio y brezos al final, no lo olvidaremos."

Efectivamente, ni decir tiene que no siempre se tiene la suerte de hacer esta subida en condiciones óptimas, pues incluso en verano puede llover o, en cualquier época del año, nieblas, más o menos densas, que unas veces se van yendo a mediodía pero otras no y que, pese a su romántico 'halo mágico', nos privan de este paisaje y nos obligan a andar con más atención y cierta preocupación para seguir avanzando

 
El peñón del Altu Panchón ahora ante nosotros, fijémonos en la torre de alta tensión cercana a su cima y, más abajo, la franja vertical de terreno desbrozado la pie de la carretera


Los brezales flanquean el sendero, que aquí tiene algo más de suave hierba


Todo el recorrido del Camino es un auténtico mirador hacia las cumbres del Panchón, sus cumbres, sus peñas, y sus canchales


Y hacia el valle del Nisón, que va quedando allá abajo. Fijémonos a la izquierda en la subida que hemos realizado desde la carretera y, al fondo, en El Picu Cimeiru y el Alto del Hospital en La Sierra de Fonfaraón, que volvemos a divisar


Se debate la etimología de Fonfaraón pero nada tiene que ver con los faraones egipcios. El primer componente, fon, está claro que se refiere a fonte 'fuente'. Faraón acaso se refiera a 'farallón', relativo a sus peñascos y pedregales, al una variante de farón 'faro grande' como el antiguo Campo del Faraón de Avilés, pues estos faros eran grandes hogueras que se prendían, tanto en la costa como en el interior, para guiar en la noche (y formaban parte de los cometidos de los hospitaleros), pero también puede tener que ver con el terreno, como se decanta Xulio Concepción, quien recoge además otras variantes del topónimo:
"Varias pronunciaciones matizan los lugareños. En asturiano un farfagón, forfogón, es una 'hondonada del terreno con maleza y a veces con agua'. En el uso toponímico la voz se interpreta popularmente como faraón, aragón..."

Estamos en una preciosa atalaya en este lugar en el que la pedrosa senda hace un giro a la derecha asomándose a estos imponentes altozanos


Retomamos el rumbo oeste enfilando ya de frente el collado de El Palo, que vuelve a asomar detrás de los pinos


Los tojos surgen ahora en este tramos junto a una zona de afloramientos rocosos


La senda, siempre pedregosa, sube recta hacia el pinar, y recta seguirá hasta atravesarlo y, al otro lado, llegar a La Fonte'l Palo, un abrevadero de ganado en un rellano al que enseguida llegaremos


No hemos de olvidar que tras esta sensacional subida llegará una imponente bajada, por lo que el desgaste al que es sometido nuestro juego de piernas no tiene parangón, por lo que se hace necesario posiblemente hacer una parada aquí y allá para darles un respiro. Si bien es verdad que hay expertos caminantes que suben todo 'del tirón'. Así nos lo cuentan, por ejemplo, en el blog Mundiplus:
"Se parte de Pola de Allande (540 m) y en unos 8-9 km se asciende hasta 1.146 m sobre el nivel del mar, ganando alrededor de 600 metros de desnivel. La pendiente en algunos tramos es exigente y prolongada, por lo que conviene marcar un paso constante y apoyarse en bastones para aliviar las piernas. 
La subida al Puerto del Palo se considera uno de los tramos más difíciles de todo el recorrido debido a su longitud y inclinación. Este puerto de montaña, que históricamente fue temido por los peregrinos medievales, hoy ofrece una recompensa incomparable: una panorámica de 360º de cumbres y valles asturianos que quita el aliento. 
Cabe señalar que en este tramo confluyen dos variantes: la tradicional por Pola de Allande y la famosa “Ruta de los Hospitales” que sube al mismo punto desde el lado opuesto. Ambos recorridos se unen precisamente en el Alto del Palo. 
En cualquier caso, tras un descanso en la cima, queda aún la segunda parte de la etapa: el descenso y camino hasta Berducedo. La bajada inicial desde el puerto es empinada pero luego se suaviza, convirtiéndose en un recorrido de cresteo entre montes. Aunque físicamente el grueso del esfuerzo es la subida, hay que tener precaución al descender (especialmente con mal tiempo o niebla, frecuentes en la zona alta)."

Ni decir tiene que, en días de intenso sol, un buen lugar para hacer una parada es a la sombra de este pinar al que por fin llegamos ahora, el cual nos proporciona un delicioso frescor


Estas son las impresiones de otros peregrinos, o mejor dicho peregrinas, en Egeria Siglo XXI mujeres en viaje, "blog para los que huyen de viajes organizados", y en un día de niebla, además. Es imprescindible entrar en dicho blog para ver las fotos correspondientes a este ameno texto, en el que resaltamos en negrita la parte correspondiente a este tramo:
"El camino es una gozada. En el recorrido se ven, a la derecha, laderas pedregosas que vierten hacia el camino y que parecen estar relacionadas con explotaciones de oro de la epoca romana (Fana da Freita). 
El valle se estrecha en la zona próxima al Caserío de la Reigada. Al llegar a la aldea vemos, al fondo entre la niebla, los altos de La Marta, La Freita y El Palo que pronto vamos a empezar a subir. 
Este valle, que continúa atravesado por río Nisón, es de una belleza difícil de igualar. Hay que verlo. Hay que remontarlo. 
Por suelo rocoso bordeamos la ladera e iniciamos la subida. Al principio se sube despacio, después el camino se empina mientras siempre con el río Nisón a la izquierda. 
La alta montaña va transformando la vegetación. Hay musgo en los troncos y ¡setas!. Cruzamos dos veces el río Nisón que acaba de nacer un poco más arriba. Caminamos un trecho junto a él por última vez y lo abandonamos para seguir trepando. 
Llegamos al cruce de la AS-14 y ya tenemos el Alto del Palo, cubierto de niebla, ante nosotros. 
Dejamos la carretera por un empinado sendero pedregoso a la derecha. Ascendemos bordeando la ladera y las vistas se abren. El sendero se mete en un pinar de montaña que da lugar a un paisaje increible (foto del inicio). 
Alcanzamos la Fuente de El Palo en la que conviene abastecernos de agua pues ya no hay más fuentes hasta dentro de un buen trecho. Un empujón más y estamos en lo alto del puerto donde se unen las 2 variantes del camino (Hospitales y Pola de Allande). Como casi siempre en este lugar: niebla. 
La bajada de El Palo es de las que se recuerdan. Los 14 kilómetros que me separaban de la Mesa, con niebla espesa, sin apenas referencias y con continuos cambios de dirección en los senderos, se me hicieron eternos... aunque tengo que reconocer que aquellas horas solitarias estuvieron llenas de magia. 
La vereda que desciende pedregosa, con un importante desnivel y piedrecilla suelta, se hace mirando siempre al suelo, atentos a lo poco que puedes ver u oir (hay sonidos de carretera, cercana pero invisible). La cruzas finalmente para alcanzar el primer lugar reconocible en la niebla: la aldea de Montefurado, antiguo hospital de peregrinos. Solo ves las casas de piedra y las vacas, que hay que apartar, en medio del sendero. Luego, quedan 4 km. de descenso hasta Lago, pero antes hay que subir el monte Sesto da Fonte..."

El suelo de piedra da paso al de más suave y mullida pradería, con algún tramo terroso del continuo pisar de los peregrinos. Tras un primer grupo de árboles llegamos al siguiente tras un corto trecho a pleno sol


Hay aquí una muy agradecida sombra que invita incluso a sentarse en la vereda. Otras interesantes descripciones de esta mítica etapa las hallaremos en  la web de la Asociación de Empresarios del Camino Primitivo y en Turismo Asturias


Luego viene otra rampa al sol hasta la siguiente mata de pinos en estos ultimísimos pero durísimos metros antes del puerto, del que dice también de su carácter 'fronterizo' Miguel Barrero:
"Cabe señalar que el Puerto del Palo constituyó desde siempre una pequeña frontera dentro de los límites del concejo de Allande. Los que vivían «del Palo p'acá» (es decir, desde la cima hasta la capital del municipio) recibían el sobrenombre de curitos (se dice que por la relación de dependencia que sus tierras mantenían con la diócesis de Oviedo), mientras que quienes poblaban las tierras que se extendían «del Palo p'allá», hacia Salime, eran considerados gatchegos." 

En la web Altimetrías, si bien describiendo el ascenso por carretera, pues es una página dedicada a rutas en bicicleta, encontramos esta explicación que puede ser asimismo muy válida para nosotros, salvo acaso en el tramos final, que en la carretera se suaviza pero para nosotros se empina, como estamos viendo in situ:
"... el Palo se hace grande a medida que vamos ascendiendo debido, más allá de su dureza, a la indudable belleza. Las inmensas posibilidades de esta zona quedan de manifiesto también aquí, puesto que en la primera parte de la ascensión podremos ver con nitidez las cimas de La Marta y de El Palo. Al primero, como vimos aquí, se llega tras una segunda fase (después del desvío) bastante dura, con rampas que rondan el 8-9%, en tanto que el segundo (el Palo) es más suave, permitiéndonos disfrutar más de la subida"

Una verdadera trepada montañera que, según afirma también la famosa Guía Eroski, es auténticamente inolvidable:
"El ascenso al Puerto del Palo, desde los castañares que pueblan el fondo del valle hasta los brezos y tojos de las cotas superiores, se queda grabado para siempre. Sin duda alguna, el mayor desnivel del Camino Primitivo es, sin duda, junto a la Ruta de Hospitales, una de las jornadas más gratificantes de toda la peregrinación."

Al llegar aquí apuntan que por fin hemos dejado la "senda pedregosa que sí es un verdadero palo. El ritmo decrece mientras alcanzamos la ladera de solana y posteriormente una senda herbosa entre una masa de pinos (...) y ánimo, la cima ya está a un paso".


Como abajo, en los tramos de Penaseita a La Reigada y de La Reigada hasta las pasarelas del Nisón, a un trecho de sombra le sigue otro de sol, solo que aquí estos segundos son notablemente más largos que los primeros


Justo aquí, en esta hondonada a nuestra izquierda, entre brezales, nace el río Nisón, que ha sido nuestro compañero desde nuestra llegada a la capital allandesa. Jamás nos hemos separado demasiado de él, ni siquiera cuando subimos a Casa Viñas de Penaseita (bar, apartamentos y llaves del albergue de peregrinos en la antigua escuela)


Restos de una gran flecha hecha de losas de piedra colocada en medio del Camino, especialmente gratas de encontrar en jornadas de intensa y densa niebla, bastante frecuentes en estos parajes


Llegamos a otro pinar. Aquí la escasa vegetación de esta vereda y una cierta forma de asiento a la sombra la hacen apetecible para recuperar aliento antes de rematar tan larga cuesta


También, un rellano a nuestra izquierda. Si bien escalonadamente y con tramos muy suaves y otros llanos así como algunas bajadas y subidas, puede decirse que desde la Plaza de Abajo en la villa de La Puela, enfrente de la iglesia de San Andrés, no hemos hecho más que subir


Esa sucesión de subidas y bajadas, no demasiado duras pero sí cual 'montaña rusa', con algún trayecto más llano puede decirse también que terminó en La Reigada. A partir de las últimas casas la ascensión prácticamente no ha conocido más 'tregua' que la zona de pasarelas del río Nisón y el recorrido por la carretera, ambos muy cortos


Y desde la carretera aquí para qué decir más, una subida soberbia en dureza pero también en belleza, impresión en la que vienen a coincidir todos los que relatan sus vivencias jacobitas en el Camino Primitivo


Hermoso y compacto pinar que se extiende entre la senda y el hondo nacimiento del Nisón, con su sombra siempre fresca y gratificante


El sol, filtrando su luz en la celosía natural de las ramas de los pinos. Al final es normal que, saliendo de La Puela, nos pille aquí el mediodía o poco más o menos. Recordad que no es recomendable andar de noche pues es muy fácil equivocarse al no ver las señales


A partir de aquí puede encontrarse algo más de pedregal de nuevo


Arriba a la derecha, la falda sur-sureste del Picu'l Palu, que cae hacia el puerto. Por allí arriba a media ladera discurre la antigua o canal minero, empleada como camino ganadero. La Ruta de los Hospitales baja algo más arriba, como pronto vamos a ver


Si bien El Palo no es en sí mismo un final de etapa, ocurre una sensación parecida cuando nos acercamos a un lugar al que ansiamos llegar ya: a medida que nos aproximamos parece como que 'se alejara', siempre hay un trecho más, y otro, antes de la deseada 'arribada'


Salimos de los pinos y nos dirigimos a otros en otra fuerte rampa. Tal y como decimos, siempre parece que hay unos metros más de los que parece antes de festejar nuestra llegada a la cima


El Altu Panchón, casi ya a nuestro lado, con su gran torre eléctrica en la corona. Pasar el nacimiento del Nisón representa que hemos llegado al extremo occidental de la cuenca fluvial del río Narcea en el Camino, a la que entramos en el alto de El Freisnu, bajando por La ReazDoriga a La RodrigaCornellana, en el concejo de Salas


Las piedras se amontonan aquí en un surco en medio de dos franjas más terrosas, formando una especie de canal por donde baja el agua de lluvias y deshielos


Los pinos, a nuestra izquierda. Etapa 4: Pola de Allande - Puerto del Palo - Grandas de Salime 39,6 KM es como titula Guillermo, del blog Con pan y vino esta entrada en la que realizó todo este imponente trayecto, siguiendo, como él mismo reconoce, pensando en los kilómetros en llano, algo bastante más común de lo que se piensa, tanto sobre el papel (mapa), la pantalla del ordenador, o la experiencia de caminos más llanos (como siempre, en negrita lo correspondiente a este trecho y, imprescindible, entrar en su blog para ver sus fotos):
"Me equivoqué, lo reconozco ahora al tiempo que estoy redactando este nuevo post. 
Me equivoqué al planificar y realizar estas dos etapas naturales en una sola, guiado solo por el corto kilometraje  de ambas etapas e ignorando su perfil, la complicada orografía del terreno y el desgaste físico acumulado. 
Pero independientemente de mi error logístico, esta jornada fue una de las bonitas en cuanto a paisajes se refiere, sufriendo y disfrutando a partes iguales. Masoquismo en estado puro. 
Comencé ese día como las anteriores jornadas, con el horario auto-impuesto de las 7 de la mañana, mis compañeras de viaje del día anterior lo iniciarían horas después. 
Transitando por la calle principal de Pola de Allande, dejo atrás sus últimas casas y se continua por la carretera AS-14, al cabo de algo mas de un kilómetro se alcanza la barriada de El Mazo.
Un kilómetro mas adelante unas flechas pintadas en el asfalto indican al peregrino abandonar este para continuar por un estrecho sendero junto a sucesivas huertas regadas por el río

Es un recorrido por un carril hormigonado y delimitado por vallas de madera que transita varias "cortijadas" con pobres corrales de vacas ubicados en su planta baja.

Así se llega al desvío del albergue de Peñaseita, tras andar algo mas de 3 km
A partir de aquí el entorno se vuelve mas boscoso, el sendero se torna mas estrecho a la vez que se va aproximando a la ribera del pequeño río que en ocasiones cruzo saltando por sus musgosas piedras o por varios puentes de madera que ayudan a salvar sus aguas. 
Si bien la ruta por la variante de Hospitales resulta fascinante según opinión de algunos peregrinos con los que compartí charla por las vistas que ofrece el recorrido sobre la cresta de las montañas, el ascenso al Puerto del Palo desde Pola de Allande no merece menor consideración ya que el entorno por donde se realiza esta subida es de una belleza impactante, sobre todo en este primer tramo junto a la orilla del río y a contracorriente. La cuesta no es muy pronunciada y el caminar se vuelve aún mas placentero bajo la verde bóveda  que la  forman los numerosos madroños y acebos. 
 Agradecí aquel momento de soledad absoluta que me ofrecía aquel bucólico entorno. Para mi, hombre del sur, de parajes áridos, escasos de corrientes pluviales y vegetación, aquel terreno por donde ahora circulaba fascinado, soponía la antítesis de mi tierra de origen. 
Este reconfortante paseo se prolonga durante algo mas de 3 km. hasta enlazar de nuevo con la AS-14, pero que se abandona enseguida cruzándola por su margen derecho donde, ahora si, comienza una fatigosa subida por un zigzageante sendero de piedra suelta y peligrosa que atraviesa una ladera carente de masa arbolada que nos proteja del implacable sol. 
Un bicigrino que me dio alcance se quedo clavado en su avance debido a lo escarpado del terreno, tuve que empujarle varios metros hasta tomar el impulso suficiente para seguir pedaleando. 
Mas adelante tras superar una masa de pinos me encontré con una fuente de construcción alargada que seguramente servía como abrevadero tanto para el ganado vacuno como a los caballos asturcónes que pastaban libremente cerca del alto del puerto. 
Continuo subiendo los últimos metros para, por fin, alcanzar la cima de el Puerto de El Palo con un desnivel de 620 m. desde Pola de Allande. Este también es el punto convergente con la ruta original de la variante por Hospitales. 
Desde aquí las vistas eran espectaculares y me dediqué un largo rato disfrutando de ellas a la vez que me recuperaba el aliento por el esfuerzo."

En este pinar, sin vegetación, ha animado a más de un peregrino a detenerse a comer o incluso a echarse una siesta reparadora si el tiempo lo permite, tanto el tiempo en horas como el tiemplo climático


Ya estamos casi al pie de la carretera. Efectivamente, el tramo de casi cuarenta kilómetros entre las capitales allandesa y grandalesa se acomete en dos jornadas andando normalmente, pues tendremos ocasión de comprobar, realmente ya lo estamos haciendo, que es tremendamente exigente


Y aquí están los últimos pinos de la larga subida a El Palo; un poco más atrás tenemos la ladera del collado, con las balizas de la nieva y el quitamiedos de la AS-14


A finales del verano, unas flores muy llamativas aparecen en este herboso suelo del Camino...


Su color blanco y malva destaca sobre el verde o tonos cremas, marrones, dorados o anaranjados que puede tener la hierba, seca y agostada, en esta época del año


Os aporto un vídeo del canal (os invito a suscribiros) dedicado a esta cuesta final hasta el alto del puerto en el que hablamos de ellas...


Es el llamado 'azafrán falso', científicamente Crocus serotinus, pero tiene otros muchos nombres relacionados con la época en la que florece, como 'azafrán de otoño', si bien como decimos ya aparece acabando el verano, y con lo que pasa en esa época, el descenso de las temperaturas, por lo que se la denomina 'quitameriendas', es decir, avisa que ya va acabando la época de meriendas campestres


Es también espantapastores, pues con el cambio de clima y de estación se emprende la trashumancia. Relacionado con ello es el nombre espantavaqueiros con el se la conoce en parte de Asturias, porque cuando sale anuncia a los vaqueiros de alzada que se acerca la hora de abandonar los grandes pastos altos de los puertos de la Cordillera, llegando el momento de trasladarse con sus ganados a las brañas de los valles interiores y de la marina o cercanos a ella, de clima más benigno


A pesar de su nombre y parentesco con el azafrán común esta es tóxica, pero realmente preciosa...


Parece querer guiarnos el el Camino, creciendo a lo largo de él...


Pero más en las veredas, donde nada ni nadie la pisa, ni ganado ni pastores ni peregrinos...


Y por todo el prado, ladera abajo, por supuesto


Y al prado hemos llegado, donde pasta el ganado, que a esta hora se echa plácidamente en el acolchado suelo...


Los xatos o terneros, en una bucólica estampa... más abajo se nota una franja de humedad


Es el agua de La Fonte'l Palo, que puede llegar a pasarnos desapercibida a la derecha, a la sombra de aquel matorral


Más a la derecha sube, prado arriba, el Camino, en este último repecho hasta la carretera, que no llegaremos a pisar realmente si no lo necesitamos, porque la senda discurrirá por su vereda


Si bien no es recomendable beber agua de fuentes y menos en zonas ganaderas, algunos caminantes y montañeros se refrescan aquí, pues se ha acabado para muchos el agua de sus botellas y cantimploras, y aún quedará un buen trayecto hasta encontrar un grifo, bastante más una tienda o bar. Hay un caño en Montefurao, nada más bajar el puerto, pero no todos los que pasan lo ven


Por ello hay que decir que no pocos peregrinos, incluso de la Ruta de los Hospitales, más proclive al agotamiento de las reservas de agua y que pasa bien cerca, se acercan aquí con la esperanza de llenar sus cantimploras


El agua mana a la derecha del bebederu pero en verano es apenas un hilo. Una manguera, que baja de la carretera entre la vegetación, parece alimentarla


 Al acercarnos, observemos en la flecha amarilla, casi borrada del todo, en la pared del abrevadero


El agua mane de un orificio y sale cayendo a través del canalillo de este pingón, gota a gota, por lo que se requiere paciencia y nada de prisa


Sobre la fuente fue colocada una placa de mármol...


Está dedicada a Antonio Josa Pérez, peregrino catalán de 52 años de edad que peregrinaba junto a su esposa cuando, el 26 de agosto de 2018 falleció repentinamente mientras ascendía al puerto del Palo, tal y como leemos en la web de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago. Una frase dice "Hasta el final de nuestro Camino vivirás en nuestro corazón. Te queremos et Suseia"


La fuente está en una hermosa campera que es también uno de los lugares de parada para muchos peregrinos antes de acabar definitivamente la subida


El Camino sigue, como hemos dicho, a la derecha de la fuente en su cuesta final...


A falta de otra señalización, alguien ha hecho una gran flecha de piedras en el suelo


Es bastante similar a la que veíamos, ya deshecha, unos metros más abajo. No dudéis en reponer alguna piedra que veáis descolocada, es de muchísima ayuda para aquellos que les toca subir con una niebla tan densa que no se ve ni un metro de frente


Primeramente, un poco de cuesta pedregosa, en curva a la derecha


Luego, un tramo de suelo de hierba, en la que la senda se ensancha


A nuestra derecha, abajo, el pinar, con La Sierra de Fonfaraón, esplendorosa y a lo lejos, al este


El Alto del Hospital a su derecha, solar del Hospital de Fonfaraón, por donde llegan los peregrinos del Camino de los Hospitales, subiendo desde La Paradiel.la. Más cerca, la carretera AS-14


Abajo no se llega a ver el fondo del valle pero podemos hacernos una idea de la gran ascensión que hemos realizado desde La Reigada


El Picu Cotón a la izquierda y el solar del Hospital de Valparaíso. Más abajo la antigua y, más abajo aún, la carretera AS-364 que, desde la AS-14, sube al Alto la Marta comunicando con Bustantigo, en el extremo norte del concejo de Allande


Más a la izquierda es El Piacaratín (1.219 m), por cuya ladera viene hacia El Palo la Ruta de los Hospitales, pasando antes por la laguna y el Alto la Marta, L'Estreitín, La Casilla, La Freita... 


Para que no las echemos en falta llega ahora un poco de cuesta arriba bastante pendiente


La subida a El Palo parece que quiere cobrarse su tributo de esfuerzo añadido hasta el último metro...


Nos vamos despidiendo aquí del valle del Nisón y de la cuenca del Narcea, admirando maravillados este sublime paisaje de alta-media montaña


No divisamos La Reigada pero sí la curva de la AS-14 donde empezamos a remontar este último y formidable gran recuesto hacia los pinares y la fuente


Por poco no vemos La Reigada, ha quedado en lo más hondo del valle, pero podemos hacernos una idea de la grandísima subida y bajada que hacían los hospitaleros, como Pachicón de La Reigada, para subir a los hospitales de Valparaíso y Fonfaraón


Atendemos a lo que nos cuenta de estos lugares y las fundaciones hospitalarias en ellos radicadas Luis Antonio Alías en su recitado libro, publicado en 1992 con motivo del inminente Xacobeo'93 que supuso la revitalización de las sendas jacobitas, El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios:
"La sierra de Fonfaraón, que introduce sus brazos desde Allande entre el río allandés La Pola y el tinetense Bárcena, con los trucheros ríos Villaverde, Fontalba y Gera tallando barrancos, coloca su alto y largo cuerpo vertical sobre el camino.

La Paradiella, abierta campera hacia infinitos, todavía contaba con ermita hace siglo y medio y, posiblemente, algunas de sus piedras estén entre los restos de las cabañas existentes. El Camino, cierto y sobrevivido en amplios tramos, rodea la cumbre del monte Hospital, entre el Cimero y el Águila, que recibió su nombre de las cercanas casas de acogida. Primero aparecía la de Fonfaraón, auxiliadora aún durante todo el pasado siglo y luego, tras una loma, la de Valparaíso, también en uso durante el XIX -permanecen algunos restos de la capilla que tuvo, la de La Magdalena, clausurada en 1819, conservando los descendientes de los últimos hospitaleros, en La Reigada, la imagen de la Santa Mujer. Las dos ejercían de faro contra la "escabrosidad y excesivas nieves" del sitio y su proximidad hizo que varios vecinos solicitaran, el 25 de mayo de 1847, dadas las limitadas posibilidades de prestar ayuda cuando el invierno arreciaba, el cierre de los dos y la construcción de una nueva y mejor alberguería sobre el páramo de El Palo. El ayuntamiento estimó mejor cerrar el de Valparaíso y destinar las rentas a mejorar el más elevado y estratégico de Fonfaraón. Pero la historia se aceleraría durante la segunda mitad del siglo XIX y las pocas instituciones hospitalarias aún abiertas y se encontraban tocadas de muerte.

Estos hospitales eran dueños de extensas propiedades y buenas rentas que los aposenteros, por dar a los peregrinos agua, sal, lumbre, una manta y un sitio donde pasar la noche -más de una si estuvieran enfermos- disfrutaban."

En cuanto al Hospital de La Freita, "muy próximo al collado del Palo (...) estaba situado sobre la fana de La Freita, visible derrumbe provocado por el agua de las explotaciones auríferas romanas. Expuesto a todo viento e inclemencia, debió tener corta vida". No vemos la fana pero sí la antigua o canal acuífero en esta ladera del Picu'l Palo, empleada, como dijimos, como camino por los ganaderos


Un poco más arriba enlazaremos con esa senda de la antigua, otra hermosa atalaya sobre el entorno


La antigua ofrece un buen paso desde La Marta hasta aquí, sin tanta cuesta arriba hacia L'Estreitín y La Freita, pero mucho más sinuoso pues sigue la ondulante orografía de sus laderas orientales


Para evitar confusiones de última hora en esta bifurcación, especialmente cuando la niebla nos deja sin referencias, mojón nos indica ir a la izquierda


No sin antes echar un vistazo al paisaje al este de El Palo, que ya vamos a dejar totalmente atrás


El Camino hace aquí un giro completo y sube ya la que es la última rampa, viendo arriba las instalaciones de la Subestación Eléctrica del Parque Eólico de la Sierra del Palo, autorizada en mayo de 2009


El panorama de altísimas torres de alta tensión de este y otros parques eólicos, así como del embalse del Salto de Salime será otro de los elementos que caracterizarán parte del paisaje en estas montañas que dan paso a la cuenca del Navia


En el puerto la ausencia de árboles es prácticamente total, imperando plenamente el tojo y el brezal; más adelante, ya bajando el puerto, volveremos a encontrar arbustos y algunos árboles, así como pinares a cierta distancia del Camino


Ahí tenemos el quitamiedos de la carretera, que veíamos según subíamos, y que nos servía de referencia visual para saber dónde estaba el puerto y se acababa la cuesta


Un bicigrino, que ha subido por la AS-14, se detiene frente al cartel que anuncia la llegada al puerto de El Palo. Observemos a su derecha las balizas de la nieve


Saca una foto a la señal...


Y se hace una selfie. Leemos en la Xacopedia de la entrada bicigrino
"Término con el que se conoce a quienes realizan alguna de las rutas del Camino de Santiago en bicicleta. No reconocido todavía por el Diccionario de la Lengua Española, nació con el boom de la peregrinación jacobea en los pasados años noventa e intenta resumir y unir en una única palabra una afición y una vocación: la de ciclista y peregrino
En un primer momento el vocablo tuvo cierta connotación despectiva, dado que la Ruta Jacobea en su concepción contemporánea se había interiorizado como un itinerario ajeno a cualquier tipo de artilugio mecánico. Por ello, los ciclistas que se adentraban por el Camino -sobre todo los que lo hacían y hacen por la propia senda jacobea- fueron vistos como seres ajenos al espíritu del Camino, pese a que ya desde los años sesenta habían llegado a la Ruta para quedarse y eran reconocidos por la Iglesia de Santiago, al concederles la compostela como a los peregrinos a pie. Uno de los primeros bicigrinos fue el popular hospitalero navarro Pablito el Varas (1966). 
Con el tiempo los ciclistas lograron formar parte del paisaje propio del Camino y el término acabó siendo asumido por ellos mismos, inicialmente con ironía y finalmente con naturalidad y hasta con orgullo. Son varias las páginas web y los foros sociales en los que los bicigrinos se citan entre ellos de esta manera y se intercambian todo tipo de información y productos específicos para realizar el Camino en bicicleta." 

Volvemos a ver los pequeños postes con flechas amarillas pintadas, especialmente útiles cuando hay niebla o nieve, al menos cuando esta no cubre mucho y no quedan tapadas y no se ve el Camino


Aunque en invierno no hay muchos peregrinos, estos suelen seguir, en el caso de fuertes nevadas, la carretera, una vez que pasen las quitanieves y, por supuesto, el temporal amaine. Otros, una vez que la nieve cuaja, emplean crampones, pero es un esfuerzo extra para el que es preceptivo estar ya preparados y con experiencia antes de hacer este largo camino


Este es un vídeo a finales del otoño, sin nieve pero con mucho viento, de estas últimas cuestas a El Palo


Dos vacas se nos quedan mirando, parecen darnos la bienvenida al puerto. Poco más allá vemos otro poste que nos señala el camino, sin necesidad de pasar para nada a la carretera


El paisaje, al coronar el puerto, es un gran contraste con las quebradas que acabamos de dejar atrás; estamos ante una gran planicie, una rasa sin árboles y tampoco sin demasiada vegetación, con el mismo cielo como inmediato horizonte


Se abren dos caminos en el suelo pisado. Este poste con flecha amarilla nos indica tomar el de la derecha y seguir de frente y en recto


El Camino 'se pierde' pero los postes nos marcan el rumbo. Si son útiles con visibilidad plena imaginemos con niebla o nieve


A nuestra derecha, por la ladera sur-suroeste del Picu'l Palo viene a cruzarse con este el Camino de los Hospitales, la otra de las dos rutas oficiales jacobitas, de la que nos hemos separado, recordamos, en las cercanías del pueblo tinetense de Samblismo


El Camino acaba de pasar por El Picu Freitas sobre La Fana da Freita, solar del Hospitalín de la Freita tantas veces mencionado. Antiguos caminos por pasos naturales intensamente empleados para comercializar el oro y controlar su producción


Ahí tenemos las famosas yeguadas de ganado caballar que pastan libremente en estas camperas y que tanta admiración causan a los peregrinos.


Son especialmente característicos de la Ruta de los Hospitales pero también los podemos ver aquí, siendo una de las estampas más fotografiadas en esta etapa del Camino Primitivo


No son, exactamente 'caballos salvajes' como a veces se dice evocadoramente, son caballadas que pastan en libertad en estos pastizales abiertos, al igual que las vacas. Incluso pueden pasar a la carretera, existiendo las señales pertinentes de advertencia a los automovilistas


Hermosa imagen del potro que nos mira. Al fondo vemos L'Estreitín y El Picu Freitas, señalados por Santos Yanguas como hitos de la vía minera hacia el norte, hacia Bustantigo, por Santiellos


El potro, al galope, constituye otra de tantas imágenes imborrables para siempre en nuestra memoria en este maravilloso encuentro con la naturaleza


Seguimos caminando, prado adelante y en dirección siempre oeste hacia el grupo de 'monolitos' que vemos al fondo


Caminamos a cierta distancia de la carretera, a nuestra izquierda. Allí tenemos el Altu Panchón, y, a sus pies, la subestación eléctrica con sus torres de alta tensión, edificios y transformadores


Más al fondo, el Parque Eólico Sierra de los Lagos, cuyos primeros aerogeneradores vemos en El Alto Fresnedo y El Cordal, estribaciones del Picu Mosqueiru (1.396 m)


Y aquí tenemos los 'monolitos' que se veían en la distancia, cada uno de diferentes características


Este primero a la derecha es el conmemorativo del Camino de los Derechos Humanos, que tiene colocada una placa de las que hemos visto varias en algunas poblaciones de la ruta


Son en total unas treinta placas de bronce, diseño del artista español dEmo (Eladio de la Mora) a lo largo de diferentes etapas de varios de los caminos de Santiago, dedicadas a cada uno de los treinta artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, patrocinadas por personas particulares, organizaciones privadas y estamentos públicos de todo el mundo


En el Camino Primitivo se colocaron siete de ellas en el año 2016 por parte de la Fundación ISHR con la empresa Where is Asturias. Además la artista Giannina Coppiano Dwin, embajadora de la fundación, realizó la exposición Infinitum en la sede de la Fundación Valdés-Salas, en Salas, al paso del Camino. En 2017 se colocaron otras tres placas


Y aquí tenemos los demás 'monolitos': primero un mojón caminero, luego algunos paneles informativos y, a continuación un par de mesas y bancos de piedra, ideales para sentarse a comer el bocadillo si el tiempo lo permite. A lo lejos empiezan a perfilarse los montes de Berducedo y Buspol, próximo escenario de nuestras andanzas hacia el río Navia y Grandas de Salime


La carretera, ya en bajada y, poco más allá, el antes citado refugio de El Palo, que suele estar cerrado pues es de uso restringido. Fijémonos en su peculiar forma, para que la nieve no cuaje sobre él y caiga a los lados


Nos parece reconocer la carretera y el camino a Llago y el Cordal de Berducedo, frontera con el concejo de Grandas de Salime. En la lejanía divisamos el Parque Eólico Sierra de la Cuesta con el Pico Buspol (1.121 m), por cuya ladera sube e Camino de Santiago desde A Mesa a Buspol, donde hubo hospital de peregrinos, en el comienzo de la gran bajada al Salto de Salime. Más a lo lejos están Pedras Apañadas (1.203 m) y A Serra do Acevo con El Pico Cuía (1.108 m), paso de Asturias a Galicia en el Camino Primitivo, en la ruta hacia A Fonsagrada


En los topónimos ya percibimos la transición geográfico-cultural del Palo acá al Palo allá...y más allá, como el Ultreia et Suseia de los peregrinos. En las vistas, si tenemos suerte de disfrutar de un día plenamente despejado, abarca hasta los montes de la comarca gallega de A Montaña y divisar incluso la llanura de la también gallega Terra Chá


Después de unos metros llaneando por esta pequeña llanura del collado empezamos a bajar, al principio suave y casi imperceptiblemente al lado de estos bancos y mesas


Tal y como avisábamos, al empezar a bajar volvemos a ver algunos matorrales y, a lo lejos, varios pinos en la vertiente occidental del Picu'l Palo


Y en este lugar, donde la bajada se hace evidente y un panel nos informa de la historia de la minería del oro allandés, llega a nuestra derecha la Ruta de los Hospitales


En el mismo cruce, un poste con una flecha nos indica continuar de frente. A la derecha, junto a unos montículos, hay otra mesa de piedra con sus respectivos bancos, un poco más a resguardo de los vientos posiblemente. Apetecible rincón, en la unión de caminos de El Palo, para descansar unos instantes y contemplar el paisaje que nos deleitará en la gran bajada a Montefurao...








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