| Llegando a A Mesa |
Bajando por A Prida da Madera hacia El Valle del Carbayín, procedentes de Berducedo, los peregrinos dejan el concejo de Allande para entrar en el de Grandas de Salime por la parroquia de A Mesa, cuya cabeza es el pueblo del mismo nombre, en la ladera al pie del Pico Buspol (1.120 m) y en la cabecera del valle que cierra por el este A Serra da Costa, de la que forma parte dicho pico y, por el oeste, El Cordal de Berducedo, por cuya falda, en El Valle de Gabás y al pie de Penabernaz (1.071 m), discurre el Camino, que en este tramo forma parte de la carretera local que comunica A Mesa con la carretera AS-14 Grandas de Salime-Puente del Infierno
A Mesa constituye en la actualidad un enclave de parada y fonda para muchos peregrinos que, no pernoctando en Berducedo, alargan la jornada cuatro kilómetros más para alojarse en el Albergue Miguelín, que cuenta con pensión, bar y restaurante, por lo que muchos también, paren o no, se detienen a tomar algo allí, desayunar, comer, avituallarse, descansar... antes de acometer la dura, fuerte y directa subida a Buspol por la falda del pico de este nombre
Si bien desde la iglesia ya se empieza a subir, es desde el Albergue Miguelín donde se empieza propiamente la subida de la Serra da Costa o de Buspol al pie de este pico. Aquí vemos, a la izquierda, A Casa Nova y, más arriba y a la derecha, una nave de ganado, justo encima de la que reconocemos bien el camino en plena cuesta, de ahí el nombre de Costa, que nada tiene que ver con litoral marítimo alguno
Más arriba, el Camino sigue subiendo siempre recto (véase la línea de árboles) por As Rozadas hacia Os Coriscos y El Pozo da Llavandeira, donde está el collado por el que se pasa a Buspol, que no vemos desde aquí por estar al otro lado del collado
Buspol sería un antiguo (com)bustum, antiguo terreno de monte que fue quemado para pasto en tiempos ancestrales, el cual habría sido propiedad de un tal Paulus en época tardorromana o altomedieval seguramente. Allí se fundó un hospital de peregrinos del que existe documentación y referencias al menos desde el siglo XIII, pues la campana de su capilla está fechada en 1327 y que fue retirada por motivos de seguridad, dado que está considerada la más antigua de Asturias que ha llegado a nuestros días. Al otro lado comienza la impresionante bajada, de unos 850 metros de desnivel, al paso del Navia por El Salto de Salime
No es de extrañar que, ante la vista de la cuesta que tenemos delante, se hiciera necesario fundar alguna institución en A Mesa que acogiese a viajeros, peregrinos, transeúntes, vagabundos y/o enfermos -malatos-, que viendo la dureza de la subida necesitasen antes descansar también lo más posible, cara también a la dureza del paso del Navia, en cuyo anegado pueblo de Salime hubo también hospital de acogida (salvo un par de casas todo el pueblo quedó cubierto por las aguas del embalse en la posguerra), estando el siguiente ya a la entrada de la villa de Grandas
Dado que el significado de malatos abarcó a afectados por enfermedades de la piel que se tenían por la misma enfermedad, puede que sea resultado de la memoria popular de algún establecimiento para pobres y vagabundos, entre ellos peregrinos, muchos enfermos y llagados, que se someterían a rudimentarios tratamientos como una mejor alimentación y baños con aguas consideradas salutíferas y milagrosas
No obstante, la malatería perfectamente documentada que existió en Grandas fue la de San Lázaro de Padraira, la cual se encontraba bastante más al oeste, más allá de la capital del concejo y también al paso del Camino, cerca ya de Galicia. De todas maneras, el que la iglesia de A Mesa esté consagrada a Santa María Magdalena, como lo suelen estar las capillas que fueron de las malaterías, es muy llamativo
De esta y otras paradas camineras grandalesas consultamos también lo que nos cuenta la Gran Enciclopedia Asturiana:
"Por Salime y Grandas pasó uno de los caminos jacobeos por el que transitaban los peregrinos que iban de San Salvador de Oviedo a Compostela de Galicia (...). Los peregrinos, ya en tierras allandesas, hacían escala en los hospitales de Cimadevilla, Fonfaraón, Valparaíso, Montefurado, Lago y Berducedo y se adentraban en el territorio de Salime, siguiendo el itinerario del camino francisco, es decir, "francés", donde encontraba seguro abrigo en la hospedería situada en las alturas de La Mesa, y después en los de Buspol, Salime y Grandas, siendo estos hospitales, para los peregrinos pobres, propios de los vecinos de los pueblos respectivos."
Asimismo, leemos en el Gran Atlas del Principado de Asturias que "Vinculados a este difícil tramo del camino francés existieron en los términos del actual concejo una hospedería en el alto de La Mesa y hospitales en Buspol, Salime y Grandas", resultando interesante esta distribución hospitalaria a lo largo del camino francés, pues así eran llamados todos los caminos procedentes de allende los Pirineos, aquí Camín o Carreiro Francés
De la documentación del Hospital de Buspol, de que se conservan el edificio propiamente hospitalario (actualmente, una casería) y su venerada capilla de Santa Marina, sabemos que, cuando estos términos pertenecían a la mitra ovetense y acaso después, pagaba al obispo y su cabildo un tributo en forma de "una libra de cera en torta". En 1753 el famoso Catastro de Ensenada informaba aún de esta hospedería, diciendo que era una casa particular, en la que seguían dando manta y techo a los peregrinos que por aquí circulaban
En aquellos lugares con menos visibilidad estemos especialmente atentos; tengamos en cuenta que normalmente, antes de ver a un vehículo (además de coches pasan tractores y demás maquinaria, camiones de la leche, de ganado, furgonetas de reparto e incluso autocares), llegaremos a oír el ruido de su motor
En la curva, y dado el desnivel existente, un guardarraíl separa la carretera del frondoso matorral que crece a la derecha. A la izquierda se ven claramente los trabajos de ensanche realizados hace años en esta calzada
Tras una curva a la derecha llega otra a la izquierda y el trazado zigzaguea otra vez a la derecha en El Texedón, lugar que, por su nombre, hubo de ser en tiempos un bosque de texos o teixos 'tejos'. De frente A Mesa se nos oculta momentáneamente por este saliente de la falda de Pena Taoya, otra de las estribaciones del Cordal de Berducedo, pero seguimos teniendo a la vista El Pico Buspol con su parque eólico
Hemos de decir que la parroquia de A Mesa fue uno de los territorios que dieron origen al actual concejo de Grandas de Salime: en la Edad Media toda esta comarca pertenecía a la Iglesia ovetense, pero en 1584 los vecinos pagan la redención de su independencia, aprovechando la Desamortización de Felipe II, por la que una bula del papa Gregorio XIII, el seis de abril de 1574, cede al rey el control de extensos territorios eclesiásticos, agradeciendo de alguna manera la intervención de la armada española en la batalla de Lepanto y la participación del país en las guerras de religión, donde sucumbían sus finanzas pese al oro que venía de América
Aquí, como en otros munchos lugares, los habitantes abonarían una cantidad al Estado para disponer de su propia jurisdicción administrativa, siendo entonces cuando las parroquias de Salime, Vilarpedre y A Mesa formarán el Conceyo de Salime, mientras que Grandas y Trabada constituirían otro, hasta integrarse en 1836 el primero en el segundo, naciendo así Grandas de Salime
Buena vista del Valle de Gabás, El Valle del Carbayín y El Regueirón. A la derecha vemos parte del tramo de carretera que acabamos de dejar atrás, recién llegados a ella por A Prida da Madera
Ahora llega una curva a la derecha, si bien aquí con bastante visibilidad para nosotros. Los cierres de alambrada delatan los usos ganaderos de esta campiña
Si bien parece que, en este sector tan sumamente montañoso, la ganadería predominó ampliamente sobre la agricultura ya desde la misma aparición de ambas en el Neolítico, la especialización del campo asturiano en la producción láctea y cárnica, sobre todo a lo largo del siglo XX, para satisfacer la creciente demanda de las también crecientes ciudades y áreas industriales, hizo que se abandonasen otros cultivos como los cerealísticos, para hacer el pan en casa, como era costumbre, los frutales e incluso muchos viñedos de esta comarca vitivinícola asturiana dentro de la DOP Vino de Cangas
El Camino, aquí carretera local como hemos dicho, al zigzaguear y dejarnos sin ver las casas de A Mesa, nos da la impresión que se alarga pero al menos es llano o en ligera bajada. Quienes han pernoctado en Berducedo, por ejemplo, estarán aún bastante frescos al llegar aquí, a no ser por el esfuerzo acumulado de días anteriores, pero quienes hayan partido de la capital allandesa ya se resentirán bastante de las continuas subidas y bajadas dejadas atrás
A su vez, quienes hayan hecho la famosa Ruta de los Hospitales que, aunque suelan acabar en Berducedo, no siempre es posible hallar plaza, tendrán más que ganas de llegar después de un día entero caminando
Hay quien desde La Puela/Pola de Allande ve factible hacer del tirón una etapa hasta Grandas, pero los 39 kilómetros que, sobre el papel hay de distancia, si bien factibles para un caminante avezado, experimentado y en forma, eso vale para trayectos llanos, no para la montaña media-alta que constituye este trayecto
Curva cerrada a la izquierda, sin visibilidad: arrimémonos bien a la vereda. Aquí ahora tenemos de frente el Alto de Vallongo
Seguimos siempre por la carretera, sin hacer caso a sendas o ramales que salgan a los lados, los cuales en su mayoría son accesos a las fincas
Casi repitiendo la historia, el Albergue Miguelín surgió, como pasó en otros pueblos, de los peregrinos que, deteniéndose a pernoctar en su antiguo albergue público que, recordamos, ya estaba abierto en la década de 1990, carecían de lugar para comer o comprar comida, por lo que preguntaban de adquirirla a los vecinos
Llegan ahora unos metros de recta antes de la siguiente curva, o serie de curvas, grande, pues pasa sobre El Regueiro dos Cabrios poco después de su nacimiento, pero que ha de ser la última de importancia antes de llegar a las primeras casas del pueblo, distante de nosotros menos de un kilómetro pero que da la sensación de que fuese algo más...
El Camino-carretera local sigue en suave y hermoso descenso ante este bello paisaje grandalés. Aquí el topónimo A Mesa, como otros similares relativamente abundantes en la orografía montañera, tendría que ver con la forma de mesa, latín mensam, del Pico Buspol y de toda su serranía, de ahí también la palabra 'meseta'
Pero tampoco se excluye, para alguno de estos topónimos, otras razones filológicas, como advierte el filólogo Xosé Lluis García Arias en su obra Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos cuando escribe que "conviene ser cautos porque, desde el punto de vista de la expresión, en algún caso pudo haber confluencias con los derivados del también latino MESSEM 'mies' término con el que guardan relación etimológica loa apelativos asturianos esmesar, mesories, mesoriar, mesqueiru, etc."
Por entonces "No faltan en todas las aldeas y caseríos pequeños lotes de frutales, entre los que destacan los perales y manzanos, higueras y cerezos, que contribuyen a enriquecer y hermosear la campiña de Salime". En la actualidad los arándanos exponen la vuelta a determinadas tareas hortofrutícolas de gran demanda
Veamos las huertas e invernaderos frente al Albergue Miguelín. Antaño, la huerta tenía "relativa importancia y, aparte de las berzas o coles que en las casas se recogen todo el año, son los repollos, cebollas, ajos, lechugas y otras especies similares, las que dominan las pequeñas parcelas que al lado de casa casa son destinadas al huerto familiar", huertos que posteriormente disminuyeron exponencialmente
En todo momento están bien a la vista los desmontes efectuados a la izquierda para ampliar la calzada
Más arriba, predomina en la flora silvestre el monte bajo, del que también se ocupa la Gran Enciclopedia Asturiana:
Apenas vemos el río, sumido por la vegetación, aunque sí podamos oír el ruido del agua bajando entre los cantos y formando pequeños saltos
Nace en las estribaciones del Cordal de Berducedo, entre Penatoya y A Pena del Grillo, recibiendo las aguas de varios afluentes mientras conforma el hermoso Valle del Carbayín
Y a la derecha: nave de ganado en la ribera del río; de frente, casi totalmente oculta por el arbolado, Casa Miguelín y arriba en la falda del monte, A Casa Nova en la subida a Buspol
Llega un trecho ya más recto y rampa abajo en el último tramo de descenso, el cual acaba frente a la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, la cual veremos enseguida
La línea de cumbres de la Serra da Costa o de Buspol se extiende de norte a sur sobre El Valle del Carbayín; así y a partir del final de la subida a Buspol tenemos Os Coriscos (1033 m), Os Pozos (1.087 m), El Cabo del Monte (1.092 m), El Penedo del Rayo (1.096 m) y, en su extremo norte, el picudo Alto de Vallongo (1.082 m)
Allí está el pueblo de La Figuerina o A Figueiría, que pertenece a la parroquia allandesa de Berducedo, solar de la estirpe de los Lozano-Lozano, de la Casa de Marqués, así como de la ermita de Nuestra Señora de la Caridad, advocación tal vez vinculada al paso por estas antiguas sendas, de enfermos, peregrinos y necesitados 'sin hogar fijo' de quienes se solían ocupar las instituciones hospitalarias en incluso a veces párrocos y particulares
El pueblo se alza en una loma sobre El Regueirón y valle de El Carbayín, formado por El Regueiro dos Cabrios, afluente del Rozadas que lo es a la vez del Llouredo que da sus aguas al Navia, el gran río que configura toda esta cuenca fluvial
Más a la derecha, al extremo de los prados de Alturria, reconocemos un tramo de la carretera AS-14, viendo en la distancia el cónico monte de El Peno Blanco (632 m) y en la lejanía, la vista llega a la Serra da Bobia y a la Serra Penouta, ya en Boal y, por lo tanto, cerca del Mar Cantábrico, que no llegamos a divisar desde aquí
Un poco más cerca y también el norte van quedando atrás las sierras de Muriellos, Carondio y otras que nos han servido de referencia geográfica y ubicación visual desde que bajamos el puerto de El Palo en ruta a Montefurao, el Sesto da Fonte, Llago, El Carreiro Francés, Berducedo...
Entre el actualmente denominado Camino Primitivo y el antiguo Camino Francés de Bayona a Galicia, hoy Camino Norte o de la Costa, existen varios pasos naturales por las sierras del Alto al Bajo Navia, viejas sendas empleadas sobre todo antaño por los ganaderos trashumantes pero también por arrieros, vecinos y todo tipo de viajeros, incluso peregrinos, si bien como rutas muy secundarias... o a veces no tanto; el que la famosa quiastolita, piedra variedad de andalucita considerada protectora y abundante en Boal (paso del alto al bajo Navia), además de llamada pedra da cruz por el dibujo cruciforme que forma, fuera llamada pedra de Santiago e identificase a los peregrinos es un dato muy a tener en cuenta, según leemos en la Wikipedia:
"La quiastolita llegó a los museos y colecciones europeas a mediados del siglo XVI, como un amuleto o recuerdo aportado por los peregrinos que volvían de Santiago de Compostela. En los catálogos se cita con el nombre de "lapis crucifer" o "lapis cruciatur", traducible por "piedra de cruz". la primera representación gráfica de una quiastolita aparece en el libro de Laet, De Gemmis et Lapidibus, publicado en 1648. Posteriormente apareció representada en otras obras. Entre las imágenes más notables están las de la Metallotheca, catálogo de la colección de minerales del Vaticano, preparada por Mercati pero publicada en 1717, mucho después de su muerte (y de la desaparición de la colección). Las planchas fueron grabadas por Eisenhot hacia 1580. Entre las secciones de quiastolita puede verse un ejemplar tallado en cabujón para su uso como gema.
Durante varios siglos solamente se conocían los yacimientos asturianos, situados en el entorno de Boal, hasta que a principios del siglo XVIII se encontró en el río de Las Cruces (que tomó el nombre precisamente de la presencia de esta piedra), un afluente del río Laraquete, en Chile. A mediados de ese siglo se encontraron también en Salles de Rohan (Francia), y posteriormente en otros muchos lugares".
![]() |
| Foto: Minerales del mundo |
Hoy en día es muy común que os la encontréis a la venta en toda Asturias pero sobre todo en esta zona, especialmente en poblaciones del Camino y en tiendas de recuerdos, artesanía, bisutería, joyería, etc. pero con el nombre más comercial de 'piedras celtas' y surgen en torno a ellas todo tipo de leyendas, tanto populares y ancestrales como otras de nuevo cuño relativas a esta piedra de misterioso origen de formación:
"La teoría más clásica y de más amplia aceptación acerca del proceso mineralógico metamórfico que permite que se formen estas curiosas cruces se apoya en la tesis propuesta por Frondel en 1934 acerca de la incrustación selectiva de impurezas en los cristales. Según esto, los cristales de andalucita, que son de crecimiento rápido, van incluyendo impurezas carbonosas mientras crecen y estas se van acumulando solo en determinados puntos (en las esquinas de los cristales). En la medida en que va aumentando la concentración de inclusiones (fundamentalmente grafito) en esos lugares, se va inhibiendo (desacelerando) el crecimiento del cristal. Esto concentra las inclusiones en la característica cruz de malta porque va produciendo reentrantes, donde el grafito es absorbido por el crecimiento del porfiroblasto de la andalucita. Este ciclo (crecimiento-retardo-crecimiento) se repite y va formando un patrón que se asemeja a una pluma de grafito en los cuatro brazos de distribución radial.
Estas «gemas», aunque opacas, pueden ser pulidas con fines de joyería y otros propósitos ornamentales. Tienen gran atractivo debido al simbolismo de la forma de cruz, se utilizan con frecuencia como amuletos, ofrecen espacio a la fantasía y a que se difundan localmente diversas leyendas sobre el origen de ellas".
La carretera local serpentea y hace grandes y cerradas curvas siguiendo la sinuosidad de esta ladera occidental del Cordal de Berducedo, que cierra este valle por el sur. Vayamos controlando bien el paso de vehículos aunque no suele haber mayormente tráfico
En la curva, y dado el desnivel existente, un guardarraíl separa la carretera del frondoso matorral que crece a la derecha. A la izquierda se ven claramente los trabajos de ensanche realizados hace años en esta calzada
Hemos de decir que la parroquia de A Mesa fue uno de los territorios que dieron origen al actual concejo de Grandas de Salime: en la Edad Media toda esta comarca pertenecía a la Iglesia ovetense, pero en 1584 los vecinos pagan la redención de su independencia, aprovechando la Desamortización de Felipe II, por la que una bula del papa Gregorio XIII, el seis de abril de 1574, cede al rey el control de extensos territorios eclesiásticos, agradeciendo de alguna manera la intervención de la armada española en la batalla de Lepanto y la participación del país en las guerras de religión, donde sucumbían sus finanzas pese al oro que venía de América
Aquí, como en otros munchos lugares, los habitantes abonarían una cantidad al Estado para disponer de su propia jurisdicción administrativa, siendo entonces cuando las parroquias de Salime, Vilarpedre y A Mesa formarán el Conceyo de Salime, mientras que Grandas y Trabada constituirían otro, hasta integrarse en 1836 el primero en el segundo, naciendo así Grandas de Salime
Ahora llega una curva a la derecha, si bien aquí con bastante visibilidad para nosotros. Los cierres de alambrada delatan los usos ganaderos de esta campiña
Si bien parece que, en este sector tan sumamente montañoso, la ganadería predominó ampliamente sobre la agricultura ya desde la misma aparición de ambas en el Neolítico, la especialización del campo asturiano en la producción láctea y cárnica, sobre todo a lo largo del siglo XX, para satisfacer la creciente demanda de las también crecientes ciudades y áreas industriales, hizo que se abandonasen otros cultivos como los cerealísticos, para hacer el pan en casa, como era costumbre, los frutales e incluso muchos viñedos de esta comarca vitivinícola asturiana dentro de la DOP Vino de Cangas
El Camino, aquí carretera local como hemos dicho, al zigzaguear y dejarnos sin ver las casas de A Mesa, nos da la impresión que se alarga pero al menos es llano o en ligera bajada. Quienes han pernoctado en Berducedo, por ejemplo, estarán aún bastante frescos al llegar aquí, a no ser por el esfuerzo acumulado de días anteriores, pero quienes hayan partido de la capital allandesa ya se resentirán bastante de las continuas subidas y bajadas dejadas atrás
Hay quien desde La Puela/Pola de Allande ve factible hacer del tirón una etapa hasta Grandas, pero los 39 kilómetros que, sobre el papel hay de distancia, si bien factibles para un caminante avezado, experimentado y en forma, eso vale para trayectos llanos, no para la montaña media-alta que constituye este trayecto
Curva cerrada a la izquierda, sin visibilidad: arrimémonos bien a la vereda. Aquí ahora tenemos de frente el Alto de Vallongo
Seguimos siempre por la carretera, sin hacer caso a sendas o ramales que salgan a los lados, los cuales en su mayoría son accesos a las fincas
Tengamos presente que todo este trayecto será por asfalto hasta llegar a Buspol, incluyendo toda la subida desde A Mesa, un trazado liso que nos permite avanzar rápidamente pero que castiga tremendamente nuestros pies con la dureza del suelo
Tramo además plenamente al sol, los peregrinos suelen gustar de madrugar bastante para subirlo al buen fresco mañanero. No recomendamos, eso nunca, salir a caminar cuando aún es de noche, pues es muy fácil equivocarse en los cruces que hay bajando al antiguo Hospital de Buspol, sobre todo en el que se dirige a la casa y la capilla, donde se dejará el asfalto
Y es que acaso el mismo origen habría tenido aquella hospedería o malatería que habría existido en el pueblo, ideal para aquellos que ya no tuviesen fuerzas para la cuesta que viene a continuación y posterior en inmediato descenso rotundo a Salime
Un poco antes del Albergue Miguelín está A Retoral, casa de aldea de turismo rural que fue pionera en cuanto a los alojamientos privados que hubo en el pueblo. Cerró hace unos años y fue, como su nombre indica, la antigua casa rectoral, residencia del párroco
El Albergue Miguelín cuenta con habitaciones privadas además de las del albergue con sus literas y su amplia barra y comedor constituyen un acogedor punto de encuentro no solo de peregrinos sino de vecinos y visitantes del concejo, atraídos además por el buen hacer de su cocina, con suculentos menús y platos basados en gran parte en la gastronomía tradicional de la zona
La carretera baja suavemente y va perdiendo altura. Fijémonos entre los árboles en el tejado de las primeras casas antes dichas, una de ellas llamada precisamente Casa Miguelín, la de quien dio nombre al albergue, que abrió sus puertas en 2017, Miguel Álvarez García, si bien muchos conocerán siempre al frente atendiendo a los huéspedes a su madre Conchita García
La parroquia de A Mesa constituye una pequeña cuña grandalesa al este del Pico Buspol. Un poco más allá, en Penedo Gordo y Seixo Blanco, sus estribaciones meridionales, vuelven a ser términos allandeses pertenecientes a Busvidal, parroquia de Samartín del Valledor y a cuyos habitantes se les conoce como queixeiros, es decir, queseros, hacedores de queso
Si nos fijamos, a la izquierda del tejado del Albergue Miguelín veremos un poco el de la antigua escuela, que se reconoce bien y se diferencia de los demás al ser de teja en vez de pizarra. Más a la izquierda, y a la izquierda de A Retoral, una arboleda oculta la iglesia parroquial de Santa María Magdalena
El Camino-carretera local sigue en suave y hermoso descenso ante este bello paisaje grandalés. Aquí el topónimo A Mesa, como otros similares relativamente abundantes en la orografía montañera, tendría que ver con la forma de mesa, latín mensam, del Pico Buspol y de toda su serranía, de ahí también la palabra 'meseta'
Pero tampoco se excluye, para alguno de estos topónimos, otras razones filológicas, como advierte el filólogo Xosé Lluis García Arias en su obra Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos cuando escribe que "conviene ser cautos porque, desde el punto de vista de la expresión, en algún caso pudo haber confluencias con los derivados del también latino MESSEM 'mies' término con el que guardan relación etimológica loa apelativos asturianos esmesar, mesories, mesoriar, mesqueiru, etc."
Según avanzamos, reconocemos cada vez mejor el albergue y sus instalaciones, incluyendo una capilla, de nuevo cuño pero que imita a las dieciochescas de estilo rural en la que, pese a no estar acabada, nos cuentan se improvisó alguna misa en su momento por parte de algunos peregrinos
Además de este negocio, la familia tiene su ganadería y su empresa de recogida de leche, de la que vemos el camión aparcado en la explanada frente al albergue, así como una plantación de arándanos, frutos rojos que representan una vuelta a los usos agrícolas con este producto de gran demanda, fundamento de uno de sus excelentes postres caseros, como vemos en este reportaje de la Radio Televisión del Principado de Asturias (RTPA) de fecha 1-12-2022:
"A pie del Camino Primitivo de Santiago se encuentra el Albergue Miguelín, una empresa familiar que abría sus puertas en 2018. Además del albergue y restaurante, cuentan con ganadería, empresa de recogida de leche para la industria quesera y plantación de arándanos.
Al frente de los negocios está Miguel Álvarez, Miguelín, y tras los fogones, su madre Conchita García. Fue su marido, también Miguel, quien en 2016 inició el cultivo de los arándanos y hoy cuentan con más de tres hectáreas y 13.000 kilos recogidos en la última campaña.
En la campaña de verano se contratan varios empleados para su recolección, que comercializan a través de un distribuidor. Gran parte de su producción se va a una gran superficie comercial, aunque también venden en su propio establecimiento.
No solo comercializan el fruto ya que desde hace años, además, elaboran y venden su propia mermelada.
Fue Cristina, la hija de Conchita García, quien creó la receta y consiguió la textura que distingue a la mousse de arándanos del albergue Miguelín, con la mezcla perfecta de ingredientes.
La elaboración es muy sencilla, y el único secreto, explica Conchita, es batirlo muy bien para que todos los ingredientes se integren perfectamente. Desde los inicios del establecimiento, la mousse de arándanos fue un éxito total y no falta ningún día del año en la carta.
No es temporada de arándanos y en lugar de utilizar el fruto como en otras ocasiones, se decora con la propia mermelada. Un remate perfecto para un postre que ya es seña de identidad de la casa".
Según avanzamos, nuestro campo de visión se va abriendo a nuevos horizontes, como por ejemplo ahora que caminamos en dirección sur...
Campos verdes en la ladera de A Pena del Grillo, otra de las alturas del Cordal de Berducedo y, más al fondo, el monte de El Canedo (1.009 m)
Seguimos bajando y nos acercamos a la siguiente curva que, como hemos dicho, forma la última gran revuelta antes de entrar en el pueblo de A Mesa
Frondosa arboleda ribereña del Regueiro dos Crabios. "Como especies indígenas, predominan los castaños, los robles, los humeros, los abedules, las hayas, los acebos y otras que también en los concejos inmediatos son abundantes", leemos en la Gran Enciclopedia Asturiana según datos de sus primeras ediciones en los años 1970-1980
Por entonces "No faltan en todas las aldeas y caseríos pequeños lotes de frutales, entre los que destacan los perales y manzanos, higueras y cerezos, que contribuyen a enriquecer y hermosear la campiña de Salime". En la actualidad los arándanos exponen la vuelta a determinadas tareas hortofrutícolas de gran demanda
Como siempre decimos hasta la saciedad, además de contemplar el paisaje y entablar amenas conversaciones con nuestros acompañantes, vayamos pendientes del Camino, que hace ahora esta curva cerrada a la izquierda
En todo momento están bien a la vista los desmontes efectuados a la izquierda para ampliar la calzada
Más arriba, predomina en la flora silvestre el monte bajo, del que también se ocupa la Gran Enciclopedia Asturiana:
"La flora del concejo no presenta diferencia notable con la que en los municipios inmediatos, y aún en todo el occidente, se muestra como característica. Entre las asociaciones más frecuentes registradas en sus montes bajos, con cotas superiores a los 450 m., se citan las Ericas cinerea y umbellata con las especies de Pteris, Nardus, Calluna, Daboecia cantabrica, Lotus, Hypericum humifosum, Brunella, Arrhenauterum y Danthonia; forman, en suma un brezal donde las dos Ericas citadas, con los helechos, poseen clara preponderancia".
Ante nosotros la cima de Pena Taoya señalando la frontera de los concejos de Grandas de Salime y Allande
Más allá, la desafiante subida a Buspol por As Rozadas, otro topónimo de evidentes resonancias ganaderas, relacionado con el rozado del monte bajo para aprovechar el terreno para pastizales, como bien está a la vista, salvo en la cima de la sierra y en los terrenos más abruptos
Junto a él, si veremos mejor el río, surgiendo entre la vegetación
Nace en las estribaciones del Cordal de Berducedo, entre Penatoya y A Pena del Grillo, recibiendo las aguas de varios afluentes mientras conforma el hermoso Valle del Carbayín
Acabando el no demasiado largo trayecto en recto nos acercamos a la que, ahora sí, será la última doble curva en el zigzagueante descenso hacia A Mesa
Y a la derecha: nave de ganado en la ribera del río; de frente, casi totalmente oculta por el arbolado, Casa Miguelín y arriba en la falda del monte, A Casa Nova en la subida a Buspol
Más naves y cobertizos a los lados del Camino; de frente la ladera de Penedo Gordo, estribaciones meridionales del Pico Buspol, encima de El Toucedo y Valiamayor, por donde existían caminos, secundarios respecto a este, que se dirigían a Galicia por El Valledor e Ibias, por donde pasaban a tierras lucenses
La construcción del Salto de Salime transformó toda esta comarca y los caminos del Valledor a Galicia quedaron anegados y cortados por sus aguas, entrando en servicio, eso sí, un lancheiro que comunica ambas orillas unos kilómetros más al sur, en Vilarpedre o Villarpedre
A la derecha, la señal que anuncia nuestra entrada en el pueblo. Si bien existen varios caminos a Vilarpedre y no pocos peregrinos preguntan por ellos para tener la experiencia de la singladura en lancha, ello supone un gran desvío, no bien señalizado, respecto al itinerario oficial, incluso incrementando el trayecto y algunos se han perdido. Nosotros recomendaríamos ceñirnos al trayecto marcado y, si se repite la ruta, ya bien informados y experimentados, aventurarnos a dicho recorrido alternativo si le tenemos ganas
A Mesa es un pueblo de en torno a una veintena de habitantes (la parroquia tiene unos diez más), que viven en una media docena de casas o poco más, esparcidas aquí y allá a lo largo del Camino o en su cercanía. La apertura del Albergue Miguelín con su bar y restaurante ha contribuido a ponerlo en el mapa de las rutas jacobeas con letras de oro
En el siguiente cruce continuamos de frente mientras contemplamos el jardín de Casa Miguelín, 'camuflada' y oculta tras la arboleda de frutales y especies ornamentales
A la entrada un cartel nos indica la proximidad del albergue, a solamente 300 metros ya
Una flecha amarilla en el suelo confirma la dirección a seguir, siempre carretera adelante
Hermosos y característicos tejados de llousa, de pizarra, en casas, cuadras y hórreos
Unos metros más adelante, como hemos dicho, empezamos a ver la iglesia de Santa María Magdalena, cerca de la cual habría estado según la tradición la malatería u hospedería de A Mesa
A nuestra izquierda, Casa Uría, soberbio caserón de piedra, con corralada o espacio delantero. De frente está la cuadra
Y a su izquierda el hórreo, de corredor y con bodega también dejada en piedra vista, un espacio que se destinaba a almacén de aperos pero que también podría servir de cuadra, gallinero, taller, o lo que fuese menester. "Es un lugar de gran atractivo turístico, tanto por sus paisajes como por su arquitectura destacada por piedra caliza y pizarra. Dicho pueblo consta de ocho viviendas y un albergue de peregrinos, leemos de A Mesa en la web Allandízate de Miguel Lozano López y Rubén Conde Menéndez
Aquí lo óptimo sería cruzar la calle y tomar la senda peatonal que empieza a la derecha
Losas pizarrosas hincadas, llamadas chantas, separan el Camino de las fincas a la derecha. A la izquierda hay una barandilla o pasamanos de madera que lo separa y protege de la carretera, que hace otra pronunciada curva, ya en llano y antes de llegar a la iglesia
Esta hermosa vereda constituye un hermoso paso andariego por el que caminamos ya plenamente en llano
Y aquí tenemos primeramente A Retoral, seguidamente y a la izquierda la iglesia parroquial de Santa María Magdalena y, al fondo, el Albergue Miguelín, por donde el Camino empieza el fuerte repecho hasta Buspol
A nuestra izquierda está el camino que va al cementerio, el cual comunica también con el pueblo allandés de Paradas El topónimo Paradas podría hacer referencia a las antiguas paradas camineras de aquellos viejos caminos de El Valledor 'valle del oro', aunque también podría hacer referencia a antiguas paradas de sementales equino
La iglesia fue construida entre los siglos XVII y XVIII, en medio de un campo, ligeramente elevado como un pequeño cueto, con algunos carbayos, cuyo ábside mira de espaldas al Camino. Realmente está situada sobre un túmulo prehistórico de varios milenios de antigüedad, cristianizando un lugar de culto ancestral
Su advocación de Santa María Magdalena, vinculada con San Lázaro a las malaterías (dentro de la confusión entre los diferentes lázaros de los evangelios) y la tradición de la existencia de una malatería, otros dicen hospedería, en El Pradón, constituye uno de los alicientes históricos del Camino en este lugar
Los túmulos son enterramientos megalíticos que, generalmente, suelen datarse entre 3.000 a 5.000 años de antigüedad 'milenio arriba o abajo', siendo testimonio del amplio periodo prehistórico en el que las comunidades humanas iban progresando en las artes de la agricultura, la ganadería, la metalurgia..., toda una amplísima época que abarcaría desde el final de los cazadores-recolectores hasta los albores de lo castreño en la Edad del Hierro, sucesora de la Edad del Bronce
Si bien suelen abundar más en las montañas, estos testimonios de las más antiguas culturas pastoriles que habitaron estos parajes, se sabe que estas necrópolis existían también en los valles, si bien al ser lugares más roturados, desaparecieron en gran parte, a excepción de algunos como este, que fueron resacralizados por las religiones y creencias que llegaron posteriormente, hasta el cristianismo
"Como en otros concejos en la zona occidental asturiana, lo poco que sabemos de los primitivos habitantes de esta comarca está relacionado con el culto que los mismos pobladores rendían a los cadáveres. Así, en las planicies de las montañas, se encuentran en el concejo grandalés abundantes vestigios de enterramientos con tumbas que las gentes sencillas frecuentemente atribuyen a los mitológicos moros", es lo que nos dice de esa larga época tumular la Gran Enciclopedia Asturiana
La iglesia no sigue el eje este-oeste de las antiguas y medievales sino el norte-sur, con la cabecera orientada al norte, dando espalda al Camino y la portada principal, oculta por un pequeño cabildo cerrado, al sur, posiblemente resultado de una reconstrucción total del templo adaptándola a nuevos tiempos, liturgias y necesidades entre los siglos XVII y XVIII. Leemos de ella en la muy recomendable web del Museo Etnográfico de Grandas de Salime "Pepe el Ferreiro" (museo de obligada visita, por cierto):
"Situada al borde del Camino Primitivo, la iglesia de Santa María Magdalena en A Mesa (Grandas de Salime) es un buen ejemplo de la arquitectura religiosa popular de la comarca. Construida con la característica pizarra local, el edificio que hoy vemos sufrió varias remodelaciones a lo largo del tiempo, siendo la parte más antigua la que se corresponde con la cabecera cuadrangular y la nave única. Posteriormente, la nave fue ampliada y se añadió un portal a los pies.
A Mesa se enclava en un paraje que fue lugar de frecuentación y de tránsito para las comunidades humanas ya desde época prehistórica, como pone de manifiesto la existencia de un túmulo funerario (tumba prehistórica) sobre el que se alza parcialmente la iglesia. Como ocurre en otros lugares, la construcción de la iglesia supone la cristianización de un espacio que ya era un referente simbólico milenario para la comunidad".
La iglesia es de planta rectangular y una sola nave, con cabecera cuadrada que es algo más alta. Un pequeño pórtico y espadaña de dos vanos como campanario. Esta es su descripción en la web del Ayuntamiento de Grandas de Salime:
"Está construida con la característica pizarra del occidente asturiano y sufrió varias remodelaciones a lo largo de su historia. Es un templo de nave única con una capilla adosada y ábside cuadrangular, con un pórtico añadido a los pies posteriormente. En su interior guarda un retablo policromado de época barroca. La iglesia se levanta parcialmente sobre un túmulo funerario prehistórico, lo cual pone de manifiesto la importancia simbólica del lugar escogido para su edificación".
"A Mesa es uno de estos pueblos que te invitan a quedarse un poco más, Sea por la belleza de sus casas hechas de piedra, su preciosa iglesia de Santa María Magdalena, el idílico entorno en el cual está ubicado o simplemente por la amabilidad de sus gentes", escribe en su Diario la viajera y peregrina Daniele Leoz
El campo de la iglesia está cerrado por una empalizada y, al pasar junto a ella, podemos apreciar la estructura del túmulo sobre el que fue erigida, el cual parece haber resultado parcialmente afectado por algún trabajo de ensanche de la calzada, donde hay un pequeño muro de contención
"... en el alto se encuentra un parque eólico, uno de tantos que surcan el occidente asturiano, que no dudo de su necesidad, pero que destrozan el paisaje", apunta el gran viajero, gastrónomo y divulgador Luis Javier del Valle Vega en su blog Dendecagüelu, del Parque Eólico Sierra de la Cuesta cuyos aerogeneradores del Pico Buspol dominan la escena
Y esta es la cabecera cuadrangular o ábside, donde está el altar, la cual sería la parte más antigua, aunque también remozada, sobre la que se hizo la iglesia actual, en la que se realizaron varias intervenciones
Entre ellas alguna de las más evidentes sería la de las ventanas de la nave, hechas grandes para permitir una buena iluminación interior con luz natural
Y este es el pequeño pórtico, cerrado a sus pies que, como la nave, es de tejado a dos aguas
Aunque suele estar cerrada, si tenemos la oportunidad de encontrarla abierta, podremos conocer el interior y ver la estructura de madera del tejado de la nave
A la iglesia y como nuevo oratorio se ha añadido en el pueblo la pequeña capilla junto al Albergue Miguelín, que vemos al fondo
Y de frente tenemos A Retoral, la antigua casa rectoral o del párroco, habilitada como vivienda y que, durante unos años, estuvo dedicada al turismo rural y "se ofrecían a los peregrinos servicios de alojamiento y comida", nos dice la Guía visual del Camino Primitivo, que cuenta así también del Albergue Miguelín:
"... en el mes de enero de 2018 ha abierto un nuevo Albergue privado para peregrinos que también tiene bar, restaurante y piscina. Sin duda supone una apuesta muy positiva por los peregrinos. Es un lugar precioso para descansar y recordar las imágenes inolvidables que ha venido grabando en su memoria."
Frente A Retoral se acaba el paseo de las chantas y una flecha amarilla pintada en un poste telefónico de hormigón confirma la dirección a seguir carretera adelante, saliendo a un rellano donde suelen aparcarse los coches
Desde aquí tenemos una preciosa vista al norte del Valle del Carbayín, entre El Cordal de Buspol a la derecha y A Serra da Costa o de Buspol a la izquierda
Más allá destacan los picos de la Serra de Carondio, cuya cota máxima es el pico de este nombre (1.222 m) y donde hay otro parque eólico. Más cerca y más abajo se reconoce la más plana y amesetada Serra de Muriellos, cuyo Campo Ordial llega a los 1.003
La carretera bordea el túmulo sobre el que se alza la iglesia haciendo esta curva delante de A Retoral
Un azulejo de cerámica de concha amarilla sobre fondo azul marca el Camino. Si bien no hay riesgo de pérdida, ver algo de señalética jacobea cada algunos metros garantiza que no nos hemos salido de la ruta sin querer
Lado norte de la iglesia a nuestra izquierda; aunque la patrona de la iglesia es Santa María Magdalena la fiesta mayor que se celebra es San Pedro, a principios del verano. Salvo que el día del santo sea domingo esta se traslada al más próximo
En este gran prado ante la iglesia se celebra la romería y algunos actos, como la sesión-vermut, se hacen en el Albergue Miguelín
También se organizaba una gran comida de hermandad bajo la carpa, a la que invitan a los peregrinos que pasan y por supuesto a los que pernoctan. Una gran carpa garantiza el éxito de la fiesta llueva o haga sol. Son unos días en los que la bucólica paz de la aldea se transforma en grandiosa romería que inunda de jolgorio el valle, fiestas de San Pedro a las que acuden vecinos de aquí y de todos los contornos, así como muchos grandaleses que ya no viven en el pueblo pero que a él retornan en fecha tan señalada
Ahora la vereda peatonal sigue por la izquierda, separada del campo de la iglesia por la empalizada y de la carretera por otro tramo de barandas de madera
Nos acercamos ya de frente al Albergue Miguelín, cuyo complejo de bar-restaurante, pensión, hórreo, capilla y demás dependencias, incluyendo el aparcamiento con el camión de la leche, vemos ahora al completo
Justo detrás empieza la dura subida por la falda del Pico Buspol y A Pena dos Coriscos, del latín coruscum 'brillante', acaso por el color pétreo claro de sus penedos
Ahora vemos un poco mejor la antigua escuela que, como hemos dicho, fue albergue público. Frente a ella está la bifurcación en la que nosotros tomaremos el camino de la derecha, el de la ascensión a Buspol
Pero antes vamos a ir al Albergue Miguelín, como hacen la mayoría de los peregrinos, unos a pernoctar y cenar, otros a comer y tomar algo... y es que aún quedan 15 kilómetros hasta Grandas de Salime y se hace necesario
Subimos al bar y recepción, en lo que es el edificio principal, por esta escalera hecha de piedra local y pasamanos metálico de gran ayuda para subir y bajar los fatigados romeros jacobitas. A la izquierda, en una losa colocada en vertical, hay un caño metálico en el que podemos llenar nuestra cantimplora
Delante del bar, terraza y jardín y, en la fachada y sobre la entrada, una gran concha jacobea
A la derecha, hórreo de corredor con bodega, también restaurado y muy similar al que acabamos de ver en Casa Uría
Al fondo, el albergue en la casa tradicional rehabilitada, a la que se va por este suelo de losas de pizarra. A la derecha la piscina, esperando su puesta a punto cara al verano
A la izquierda, el jardín, ideal para tomar el sol, con tumbonas y, casi al borde, una mesa de piedra y sus bancos corridos. Fijémonos en la cuba de recogida de leche y, de frente, en A Pena del Grillo, A Pena del Corvo (1.095 m) y, al fondo, en Pena Palanca (1.129 m), el pico más alto del Cordal de Berducedo, parte del Monte Bedramón, al extremo sur del cordal y ruta al venerado santuario de Nuestra Señora de Bedramón, de honda tradición romera y de peregrinaciones locales
Entrando en el albergue, nos detenemos a contemplar este grande y muy llamativo mural
Representa el trazado completo del Camino Primitivo resaltando el lugar de A Mesa
Y la famosa frase "Quien va a Santiago y no al Salvador visita al criado y olvida al señor", que se decía, con sus múltiples variantes, en toda Europa desde la Edad Media, afirmando la necesidad de visitar la catedral ovetense de San Salvador si se va a Santiago
Cuando llegamos, estaba la brigada de desbroce de montes, que acondiciona el Camino a principios de la primavera y antes de la gran llegada de peregrinos pasando la Semana Santa y que se prolonga todo el verano y parte del otoño. A la derecha nos recibe Conchita
En invierno pasan menos peregrinos pero siempre hay alguno. Al aumentar las horas de luz se va notando su incremento, ya en el mes de abril
El comedor en la cena, se llena...
El menú del mediodía se mantiene en la cena, que es cuando suelen coincidir la mayor parte de los peregrinos: primer plato, segundo, postre, pan y bebida...
La cesta del pan, siempre cerca y al lado
Para postre pedimos mousse de arándanos de producción propia. Hemos cenado como en las mejores bodas
Saliendo del albergue volvemos a contemplar este bello paisaje del pueblo en medio de este valle con El Cordal de Berducedo al fondo
Retomamos el Camino, dirigiéndonos pues ahora a la antigua escuela, mientras la cuesta se va haciendo poco a poco más pendiente y pronunciada
Vemos a nuestra izquierda, al sur, Eiravella y Leiras con el valle del río Ferradal o del Couto, afluente del Navia, que fluye cuesta abajo entre estas sierras y con la del Valledor en lontananza
A nuestra derecha, el Albergue Miguelín con su terraza al sol y su terraza cubierta
Bifurcación de Busvidal: reiteramos que tenemos que tomar el camino de la derecha, la 'temida' subida a Buspol, una 'maravilla para empezar la mañana con buen pie e intenso esfuerzo'
Justo antes del mojón jacobeo hay un poste con la señalética del Sendero de Gran Recorrido Asturias Interior del Camino Natural de la Cordillera Cantábrica GR-109, con el que coincidimos en este tramo
Según se nos indica, estamos a poco menos de 15 kilómetros de la villa de Grandas de Salime, capital del concejo
La escuela y antiguo albergue languidece. En este campo, sentados a estas mesas, compartieron cena y charla numerosos peregrinos
Fila de chantas y más excelentes vistas hacia El Valledor y sus antiguos pasos de montaña hacia el sur, hacia Ibias y hacia el oeste, hacia Galicia, estos segundos cortados al hacerse el embalse de Salime
Realizamos una vuelta completa pasando ahora detrás del Albergue Miguelín... ahora sí que empieza 'lo bueno' de la cuesta
Habitaciones y otra terraza...
Empezamos pues las duras rampas hacia Buspol, que se prolongan a lo largo de un kilómetro o poco más, sin tregua hasta coronar el collado de Os Coriscos
Si bien El Pico Buspol está algo más alto que el collado en el que acaba la cuesta, nos sirve de referencia para hacernos una idea de la cota a subir
Mojones conchas y flechas nos lo confirmarán de todas formas. Únicamente una vez culminada la cuesta y cuando empecemos a bajar al otro lado habremos de estar pendientes del desvío al caserío de Buspol, donde dejaremos el asfalto, pero aún falta un poco para ello
La distancia de 14,7 kilómetros hasta Grandas de Salime puede parecer aparentemente corta para una sola etapa pero, con el tiempo y esfuerzo acumulado, veremos que va a ser más que de sobra. No obstante, sobre todo si salimos de A Mesa, es bastante factible dormir un poco más allá de la villa de Grandas, en el Albergue Juvenil de Castro, a otros 5 kilómetros de Camino
De todas maneras nos gustaría recomendar también hacer una etapa corta para tener tiempo de visitar, en la capital grandalesa, el Museo Etnográfico Etnográfico de Grandas de Salime "Pepe el Ferreiro", como volvemos a insistir. Bien es verdad que en Castro también podemos visitar, aquí ya mejor con cita previa, el castro del Chao Samartín que le dio nombre, así como su centro de interpretación
Esta es la bifurcación con la carretera local que comunica A Mesa con el pueblo allandés de A Figueiría o La Figuerina: nosotros seguimos de frente siempre cuesta arriba
Llega ahora un poco de curva y una imponente cuesta llegando a la siguiente casa, A Casa Nova, que debe ser la última del pueblo en el Camino, saliendo para Buspol, algo apartada de las demás
Ahí tenemos el repecho de A Casa Nova, en el que la cuesta sigue hasta donde llega la vista y más allá
Es además esta una cuesta casi toda a ella a pleno sol, por lo que los peregrinos gustan de subirla antes de que empiece el calor, con la fresca de la mañana, algo factible si se empieza la jornada andariega aquí, y también desde Berducedo, pues ni está muy lejos, a no ser que allí se nos peguen demasiado las sábanas
Pensemos que tras la subida a Buspol nos aguardan dos horas y media o más de continua bajada hasta El Salto de Salime, mas otras dos horas o algo menos de subida sin tregua a la villa de Grandas. Estamos ante una etapa solo corta sobre el papel, pues en tiempo y energías equivale sin duda a una bien larga
Llegamos a la entrada de A Casa Nova y seguimos subiendo rectos por este fuerte recuesto de muy acusado desnivel
También aquí se notan trabajos de ensanchamiento para permitir el paso de dos vehículos que se cruzan, además de maquinaria. Hay buena visibilidad hacia adelante, aunque con un cambio de rasante
Aquí se apilan y amontonan troncos y ramas, almacén de madera del que hacer leña para el fuego. Veamos el suelo lleno de virutas
Vista hacia el valle, donde están Casa Miguelín y Casa Uría, por donde entrábamos al pueblo. Enfrente toda la ladera occidental de Pena Taoya, de pastos y brezales
El camino de tierra que sale a la derecha es la entrada a una casería: nosotros seguimos de frente en empinada ascensión
Luego de este primer gran repecho bastante recto hay una curva a la izquierda y el Camino sigue ganando altura muy rápidamente
Divisamos los prados de As Rozadas que antes veíamos llegando a A Mesa. Llegando allí arriba no estaremos ya demasiado lejos del collado de Os Coriscos que representa el final de la impresionante subida
Praderías de Mon, arriba a media ladera del Pico Buspol, a nuestra izquierda
Aquí abajo vemos la carretera local de La Figueirina/A Figueirina y a lo lejos, los montes y Picos del Picu Morrundu (958 m), Doce Penas (1.115 m), La Pena la Cabra (1.101 m) y El Picu Queimáu (1.151 m). Más a la derecha asoma El Picu la Marta (1.167 m), a cuyo otro lado pasa la Ruta de los Hospitales camino de El Palo
A lo lejos, los bosques y plantaciones de pinares de A Prida da Madera y el Gabás, en El Cordal de Berducedo, por donde salíamos a la carretera de A Mesa cerca de El Texedón
El mismo paisaje en pleno verano, con los prados del Cordal de Berducedo recién segados y más ocres
Aquí pasamos al pie de un bosquete, aunque al subir la cuesta por la mañana lo más fácil es que nos de el sol de pleno. Por la tarde ya puede hacérsenos muy tarde para llegar a Grandas, por lo que estimamos conveniente hacer parada en A Mesa o en Barducedo. Tengamos en cuenta, eso sí, que subiendo del embalse de Salime tenemos el hotel, bar y restaurante Las Grandas, en Vistalegre, que dispone de albergue de peregrinos y puede ser factible también dormir en él, cinco kilómetros antes de la villa de Grandas
Según miramos abajo, vemos lo rápido que el Camino gana altura; ahí abajo ha quedado ya la nave de ganado
Las fatigas de la subida pueden verse compensadas con el que todo este trayecto es verdaderamente un largo mirador en constante ascenso y que, allá donde nos detengamos a recobrar resuello, disfrutaremos de extraordinarios paisajes, más sin duda según continuamos subiendo y ganando perspectiva
Otra empinada rampa llega ahora en As Rozadas. A lo lejos, al norte, volvemos a ver las sierras de Carondio y Muriellos
Carondio con su parque eólico y Muriellos con las praderías de la Braña de Is
Es el valle del río Llouredo, uno de los más importantes afluentes del Navia en este sector, que recoge las aguas de todos los que nacen en estas serranías del Palo acá
Se trata de una verdadera dorsal asturiana que, de norte a sur, desde el mar a Ibias, separa esta cuenca fluvial del Navia de la del Narcea haciendo de límite natural, geográfico, paisajístico, cultural y lingüístico desde tiempos inmemoriales
No llegamos a ver aún el puerto de El Palo pero sí los montes de La Freita y collado Santiellos de sus inmediaciones, paso de la famosa Ruta de los Hospitales
Más cerca y debajo nuestro, el Valle del Carbayín ha quedado casi oculto ya en sus profundidades
Más cerca tenemos en todo momento a la vista A Prida da Madera y la línea de cumbres del Cordal de Berducedo, que se extiende de norte a sur a lo largo de unos diez kilómetros
La serranía se extiende además desde El Río d'Or o río del oro al este a estos valles del Regueiro dos Crabios y del Couto, al oeste, siendo esta línea cumbrera de la que tanto estamos hablando: Gabás, Penabernaz, Pena Taoya, A Pena del Corvo, A Pena del Grillo, A Pena da Palanca y Monte Bedramón las de sus cotas cimeras
Está en un verdadero paso entre valles y montañas: El Cordal de Berducedo al este, el Pico Buspol y Serra da Costa al oeste, el valle del Regueiro dos Crabios al norte y el del río del Couto al sur
Y miramos arriba a la izquierda, porque la proximidad de la cima del Pico Buspol nos permite saber cuánto más habremos de subir
Si bien el Camino no va hacia el pico, sino al paso de Os Coriscos y A Poza da Llavandeira situado un poco más al norte, y más abajo, recordamos
El Camino zigzaguea y, aunque sigue subiendo, tal parece lo hace algo más suavemente, señal que, paso a paso, nos aproximamos al ansiado final de la cuesta
No hay absolutamente duda alguna ni riesgo de pérdida en todo el trayecto, recalcamos, eso sí, una vez empecemos a bajar, ya dentro de poco, estemos atentos a los varios cruces que nos encontraremos
Pero no adelantemos demasiado los acontecimientos pues aún nos quedan unos cuantos metros de subida, si bien parece que tendiendo a suavizarse
Ahora sí que vemos desde aquí bastante bien el puerto de El Palo, asomando sobre la cuesta también llamada A Costa, al norte del Cordal de Berducedo
A la derecha del Panchón es El Picu Mosqueiru (1.396 m), ambos en la Sierra los Llagos, también hollada por un parque eólico. A la derecha de El Palo está el pico del mismo nombre (1.221 m), en el canto o cresta de l'Estreitín, por donde llega al puerto la Ruta de los Hospitales
Y a continuación está La Fana da Freita, tremendo tajo excavado en la roca por las explotaciones auríferas romanas. Sobre ella se hizo El Hospitalín de la Freita, desaparecido en el siglo XVIII como consecuencia de su tremenda exposición a los cuatro vientos, siendo el primero en suprimirse de la línea de hospitales de acogida de El Palo
Sobre A Costa del Cordal de Berducedo asoman las camperas del Pico Cabana del Corno (887 m), que con El Pico l'Aigla (912 m) están en las praderías del Monte de Corondeño, cerca del que pasa el Camino procedente de Llago por A Chanada y sus pinares, en ruta a Berducedo por El Carreiro Francés
Otra fotografía del mismo paisaje en verano, siempre sublime en cualquier estación y siempre abrupto y duro, pues es donde radica su belleza, como en todo el Camino Primitivo
Pero antes de llegar a Galicia aún nos quedan unas cuantas cuestas arriba y abajo, la primera esta, que aún no se acaba
Brezos y toxos, a base de subir y subir llegamos a la zona de vegetación más propia de las alturas, como corresponde al puerto que vamos a pasar
Sigue habiendo buenas arboledas, tal que aquí tomando la última gran curva antes de llegar arriba del todo
Recordamos una vez más: aunque es de escaso tráfico, es común que nos crucemos con algún vehículo, por lo que andemos con cuidado al llegar a zonas sin buena visibilidad, como esta
Campos del Camín Nou y Os Salgueiros y otra espléndida vista hacia el norte
La Figuerina o A Figueiría, ahora desde lo alto, con los campos de El Verxel a la derecha y el camino que comunica con A Mesa, cuya bifurcación vimos al empezar estos repechos
Más a lo lejos El Pico Os Gargalóis (1.165 m), que con El Pico das Grovas (1.159 m), El Pico Barandón (1.143 m) y El Pico El Castello (1.147 m), constituyen un "conjunto de resaltes cuarcíticos alineados de noroeste a suroeste, que separan la cabecera del río Cabornel, por levante, del valle del río Navia, por poniente", nos dice la Enciclopedia del paisaje de Asturias. Del Gargalóis propiamente dicho cuenta así:
"Pico situado en el límite entre los concejos de Eilao (parroquia de Bullaso) y el de Villayón (parroquia de Ponticiella), cuya altitud es de 1.165 m, cubierto por praderías de alta montaña, en un área geológica de cuarcitas y pizarras. Posee además un vértice geodésico".
Aún no han acabado las cuestas, aunque ya damos la vuelta al Pico Buspol, caminando ahora por su ladera norte
Campos de Os Coriscos, con sus brezales y praderías que nos acercan al collado en el que por fin acabaremos las cuestas para iniciar la bajada a Buspol, antesala del asombroso y duro, aunque bellísimo, descenso al Salto de Salime, el paso del Navia por la presa del embalse, paso de la AS-14
A la derecha del collado de Os Coriscos está El Pozo da Llavandeira y a continuación los penedos de Os Pozos (1.087 m).
Bajo los penedos, grandes formaciones rocosas que se extienden por la cresta de la sierra, hay una buena franja de praderías de pasto en las que pacen las vacas roxas. Más abajo impera el brezal
Más a la derecha, el canto de la serranía sigue por El Cabo del Monte (1.092 m), que antes también veíamos desde abajo y ahora casi estamos a su altura
Y también vemos El Penedo del Rayo (1.096 m), El Penedo dos Coriscos (1.083 m) y El Alto de Vallongo (1.082 m)
El Camín Nou y la profunda trinchera de uno de los arroyos que dan sus aguas al Regueiro dos Crabios, con Muriellos, Carondio y Os Gargalóis siempre a la vista, al norte
Si hoy el Camino nos parece duro, podemos figurarnos los avatares de los peregrinos de antaño al llegar aquí, sin duda con ganas de llegar al Hospital de Santa Marina de Buspol, pese a la corta distancia (sobre el papel) respecto al anterior, que estaba en Berducedo, independientemente de la existencia posible de la recitada hospedería o malatería de A Mesa
El siguiente tampoco estaba lejos: cuesta abajo, en Salime; la corta distancia de uno respecto a otro da idea de la fragosidad de la ruta a lo largo de estos puertos. A continuación llegaría el de Grandas, a la entrada de la población, cuyo edificio, como el de Buspol, se conserva, no así el de Salime, pueblo anegado por las aguas del embalse en la posguerra, como tampoco el de Cuia o Cuiña, en lo alto del pico de este nombre y cerca de Bustelo del Camín, última aldea asturiana del Camino Primitivo antes de entrar en Galicia
El término 'hospital' era bastante ambivalente: en origen tendría más que ver con 'hospedar' a pobres y necesitados, 'gente sin hogar' y transeúntes, como eran los peregrinos, si bien algunos tendían a especializarse en unos o en otros, que con hospital sanitario en el concepto actual del término, aunque se proporcionaban curas más o menos rudimentarias a los sufridos caminantes, pues no pocos caían enfermos. De ahí arrancaría el significado de hospital en el sentido médico del término, si bien el uso como hospedaje de pobres sigue vigente en el término hospital de caridad de nuestros días
Bien por evolución, bien ya desde su fundación, algunos hospitales asumirían un papel sanitario como acogida de malatos, es decir, malaterías, términos alusivos en principio a enfermos de lepra pero que, según conocimientos de la época, acogían a enfermos de todo tipo de síntomas que se tuvieran por dicha temida enfermedad, incluso a enfermos en general, e incluso en cuarentena, de ahí que la palabra lazareto (por San Lázaro, patrón de los leprosos) llegase a ser equivalente, al menos en determinadas lenguas y en determinadas épocas, a hospital
No deja de ser llamativo que, pese a ser una de las enfermedades más temidas de la antigüedad a causa de las terribles desfiguraciones que provocaba, la lepra fuese tratada, dentro de los conocimientos de la época, en establecimientos situados en los caminos más transitados, así como que algunas leproserías o malaterías acogieran a peregrinos sanos a la vez que, al revés, en algunos hospitales de peregrinos se presentasen leprosos, según la documentación existente. De la misma manera, pese a las disposiciones que castigaban duramente, hasta con azotes, a los leprosos que anduviesen entre los sanos, no se sabe hasta qué punto se aplicaron
Allí vemos una campera que ha sido rozada, es decir, cortar el monte bajo para ganar terreno al pasto y/o, emplear esas plantas como mullida o cama, 'rozo', para el ganado, de ahí el topónimo Rozadas también existente en estos parajes
No deja de ser curioso que no hayan aparecido señales de actividad humana en el Paleolítico (lo que no quiere decir necesariamente que no hubiera), aunque esta se multiplica al llegar el Neolítico, por lo que puede suponerse que, o bien no existía poblamiento o este era muy escaso y circunstancial. Pudiera pensarse que con la agricultura, y acaso más con la ganadería, la presencia de gentes se multiplicase en estos lugares ganados a pastos, como la abundancia de los topónimos Bus, como Buspol, ya reseñados, del combustum latino 'terreno quemado para conseguir pastos', podrían avalar esta tesis, al igual que el de Rozadas y otros
Parece que la ganadería prevaleció sobre la agricultura en estas zonas sumamente montañosas desde un origen, sin bien el paisaje nunca fue el mismo, algunos cultivos, como los cereales, eran fundamentales pues el pan se hacía en casa, así como también el viñedo y otros, que fueron desapareciendo o casi, ante la especialización del campo asturiano en la producción de leche y carne para satisfacer la demanda de los crecientes núcleos urbanos, sobre todo a lo largo del siglo XX
Campos de Villalín, los términos allandeses y grandaleses cruzan sus fronteras siguiendo los condicionantes geográficos y límites territoriales de aprovechamiento del terreno existentes desde la Prehistoria pero marcados documentalmente algunos desde el medievo. Se discute sobre si los monumentos funerarios neolíticos-megalíticos fuesen en algunos casos hitos camineros y fronterizos entre las diversas comunidades
El paisaje al oeste de El Palo y otros puertos y pasos de estos cordales es aún más montañoso y, en muchos casos, pedregoso o rocoso, que el de más al este, lo cual condicionó el modo de vida de sus habitantes, secularmente más proclives a la ganadería y al pastoreo
Del hallazgo fortuito de pepitas en el lecho de los ríos se pasó a las artes de la batea y, seguidamente, a hurgar en las entrañas de la tierra buscando los filones y vetas auríferas directamente, aplicándose técnicas extractivas que, al parecer, ya era conocidas por los pobladores prerromanos y que estos aplicaron intensamente durante siglos, pasando a los romanos, quienes la evolucionaron y extendieron al máximo
No es de extrañar que a la vez que el emperador Augusto aplica una política económica basada en el patrón oro se proceda a una larga y costosa guerra de diez años para incorporar al imperio romano todo el noroeste peninsular, rico en yacimientos del preciado metal conocidos desde muy antiguamente y que a la vez, cuando en el siglo III se aplican distintos patrones, esta minería del oro deje de ser rentable económicamente y se ponga a su fin, aunque documentalmente existan noticias de minería medieval, en menor escala y, por supuesto, la pervivencia del bateo en los ríos. La Fana la Freita, sobre la que en esta foto sobresale El Pico Cimeiro (1.292 m), uno de los significativos hitos de la Ruta de los Hospitales, es uno de los ejemplos de las muchas cicatrices que la minería aurífera dejó para siempre en estos cordales
En el collado de Os Coriscos, con gran gusto sin duda, empezamos a llanear, una pequeña tregua que nos ofrece la montaña antes de bajar al Salto de Salime, descenso en el que emplearemos un par de horas al menos, que se dice pronto, paradas aparte
Pasamos a ver la ladera occidental del Pico Buspol, menos abrupta, aunque solo aquí, en Os Coriscos, que la oriental por la que acabamos de subir. Aquí predominan las praderías, separadas según usos y propiedades por estacas y alambradas, algo que revela siempre usos ganaderos
Al principio muy suave e imperceptiblemente empezamos a bajar, con El Pozo da Llavandeira a la derecha y, en lontananza, comenzamos a apreciar nuevos paisajes y horizontes ante nosotros
De Pedras Apañadas, a la izquierda, a, Pico Cuia, a la derecha, otro de los muchos parques eólicos construidos en estas montañas, cuyos aerogeneradores o 'nuevos molinos de viento' destacan su silueta al sol de la tarde. A la izquierda del Pico Cuia, en un collado y al paso del Camín Grande, "se encuentran los restos de una antigua hospedería, el hospital de Cuia, a la vera del camino, antes de entrar en Lugo", explica la Enciclopedia del paisaje de Asturias. Si nos fijamos veremos las curvas de la AS-14 cercanas al puerto (Alto do Acevo). El Camino sube un poco más arriba, desde las casas de Penafonte, algunas de las cuales vemos desde aquí, bajo El Monte do Zarro (1.022 m), reconocible con su largo cortafuegos
El Camino, que sigue siendo carretera local, empieza a bajar algo más acusadamente y es ahora cuando habremos de estar atentos a los cruces pues no mucho más abajo, al llegar a los últimos árboles del fondo, empezaremos a ver Buspol, donde dejaremos el asfalto, reiteramos
Como siempre pasa, la relativa cercanía del paso a Galicia nos engaña en las distancias reales respecto a lo que divisamos en línea recta. Efectivamente, solo quince kilómetros nos separan de la frontera en recto, pero nos ponemos tranquilamente en el doble haciendo el Camino y, en esfuerzo, como si fuese el triple al menos respecto a un recorrido que fuese llano
Sabemos además que el peregrino no tiene tiempo, fuerzas ni ganas para verlo y conocerlo todo, pero estimamos la visita al museo etnográfico de Grandas algo esencial, así como visitar la antigua colegiata de San Salvador de Grandas, tan vinculada al Camino, su historia y su presente, uno de los templos, no muy numerosos, donde hay misa del peregrino, además suele ser avanzada la tarde, cuando se ha tenido tiempo de descansar y de ver el museo, al menos en muchos casos
Insistimos aún a riesgo de parecer pesados: a partir de esta bajada atención a los cruces, pues no pocos peregrinos, a base de pasar de largo, se pierden el que baja a Buspol, que aún no es este, pero estemos atentos igual
Este, efectivamente, lo dejamos a la derecha y no le hacemos caso, pues seguimos recto y en rampa, ahora rampa abajo, carretera adelante y en recto
Decíamos, consultando al filólogo Xosé Lluis García Arias, que el topónimo Os Coriscos tiene la raíz etimológica latina coriscum 'brillante' y, dado que estamos en zona lingüística asturgallega, puede ser interesante que la palabra corisco aparece definida en el RAG como 'nieve fina o granizo que cae acompañada de viento fuerte y frío' y 'viento frío del norte' y existe también en portugués
Las señales del GR-109 marcan el kilometraje: 13 kilómetros nos dicen que nos restan hasta la villa de Grandas por lo que, reiteramos una vez más, nos puede parecer que 'está hecho' o casi. Nada más lejos de la verdad, como pronto vamos a tener ocasión de comprobar
Seguimos avanzando en recto con A Serra do Acevo en lontananza avisándonos de la cercanía a Galicia, el Jacobsland o País de Santiago de los peregrinos germánicos y, con otros motivos menos piadosos, también los vikingos
El Monte do Zarro y El Pico Cuia, que vemos en su ladera norte-nordeste anuncian los últimos repechos asturianos de tan extraordinaria ruta. Los viajeros de antaño tenían, una vez pasado el puerto y ya en Galicia, el Mesón do Acevo y, no mucho después, el Hospital de Fonfría, que dependía de la Encomienda de Portomarín, dependiente de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, luego Orden de Rodas y Orden de Malta. Como vemos, la nutrida presencia de hospitales de acogida continuaba por tierras gallegas
Desde el Camín Grande empezaremos a ver la villa de A Fonsagrada en un altozano, donde también existió un hospital de peregrinos en la rúa Ron, cerca de la iglesia de Santa María, "donde se dice que hacían fuego y tocaban la campana en los días de niebla densa para que los peregrinos no se perdiesen", explica la Xacopedia
Sin embargo, durante siglos el gran centro neurálgico de la antigua Terra de Burón fue A Proba, situada más allá y valle abajo, también para los peregrinos, nada menos que has con tres hospitales de acogida, cosa que solamente se daba en poblaciones de gran relevancia, cuenta asimismo la Xacopedia:
"Fue uno de los núcleos medievales más significativos en el Camino Primitivo y como tránsito de la ruta de peregrinación referida como “Camino d´Ovedo” se constata documentalmente desde el siglo XIII. Se guardan documentos también de la existencia de tres hospitales vinculados al Camino de Santiago: el de la Santísima Trinidad -fundado hacia el 1338-, el de la Reina y el de Santiago -mencionados en un testamento de 1384- en los que los peregrinos solían buscar cobijo. En esta zona existieron también numerosas leproserías -centros en los que se daba cobijo a pobres y peregrinos- entre las que se cuentan la malatería de San Lázaro y la desaparecida iglesia románica de A Bastida, perteneciente a los Caballeros de San Juan de Portomarín.
Poco antes del centro de A Proba de Burón se encuentran antiguos y más recientes humilladeros, donde los peregrinos y caminantes amontonan piedras como parte del ritual peregrinatorio. Debido a la cantidad de piedras, esa área se conoce actualmente como barrio de Milladoiro".
Sin embargo, el que la ruta por A Fonsagrada fuese más corta, implicaría que empezase a ser más seguida por muchos viajeros, entre ellos peregrinos, pues evitaba tener que bajar para luego volver a subir a la Serra do Hospital, donde estaba el siguiente hospital de peregrinos, el de Santiago de Montouto. Los cambios sociopolíticos liberales del siglo XIX transformaron la situación, la demarcación de la Terra de Burón quedó suprimida y se formaron los concellos de A Fonsagrada, donde A Proba de Burón quedó enclavada como una parroquia más, y Negueira de Muñiz, este al sur
Y, más al sur de Pedras Apañadas, El Pico da Lagoa (1.194 m) se encuentra en la raya con ese concello de Negreira de Muñiz, por donde iban algunos caminos secundarios entre Asturias y Galicia que, como los de la comarca del Valledor, quedaron sumidos por las aguas del embalse de Salime
Más abajo y más cerca están El Monte Aguión (1.028 m), en la misma Serra do Acevo en su vertiente asturiana, y Pena Mouxada (1.006 m), este en la frontera de Grandas con Negueira
Las lejanas sierras asturgalaicas del Acevo y Pedras Apañadas desaparecen momentáneamente a nuestra vista según seguimos descendiendo, tomando ahora esta curva a la derecha
En lontananza apreciamos en esta parte serranías más suaves y alomadas al oeste de Grandas, las cuales empezábamos a ver ya en el puerto de El Palo y que, de Grandas hacia Santalla (Oscos), pasan de Asturias a Galicia por A Xerra de Sendina o Barbellos, A Serra de Fontangordo, A Serra do Rosadoiro y otras, como la de Meira, que anuncian los pasos a Terra Chá, paso del Camino del Norte y sus ramales
Aunque no haya posibilidad de error, un monolito jacobita garantiza que no nos hemos desviado del buen camino, pero prestemos atención
Y es que aquí, al fondo y al final de esta curva, empezamos a ver los tejados de la casería de Buspol, antes de la cual, repetimos una vez más, sí habremos de dejar la carretera
Y es que antes aún habrá todavía un cruce de caminos en el que todavía no nos desviaremos, prestemos pues atención, que no seríamos los primeros peregrinos en pasar de largo...
El Camino avanza de nuevo un tramo recto que terminará justo en el lugar en el que abandonaremos el asfalto para bajar a Buspol e iniciar el tremendo descenso al Salto de Salime, verdadera obra de titanes en estas titánicas montaña que pusieron a prueba las fuerzas y ánimos de tantísimos peregrinos a lo largo de la historia
Aquí es donde empezamos a ver el primer cruce al que nos hemos referido, con sendas pistas, a izquierda y derecha del Camino y carretera local
Dejamos ambos ramales de lado y continuamos rectos con los tejados de Buspol como referencia
Al fondo y más allá de Os Vales es El Pico El Corno (739 m), a la derecha del Pico Bornela (748 m). A lo lejos es El Monte Vieiras (849 m) en Samartín d'Ozcos (Oscos)
A la izquierda tenemos un viejo mojón jacobita que, atención de nuevo, es fácil que nos pase desapercibido, como puede pasar con el que nos indicará, poco más abajo, el desvío a Buspol
Una nave de ganado y otras construcciones camuflan el caserón principal del antiguo Hospital de Santa Marina de Buspol, el cual, como tantos otros, pasaría por las pertinentes reformas cuando quedó extinguido y pasó a particulares para hacer una casería de explotación agropecuaria. La capilla, justo detrás, permanece oculta pero sí vemos, más allá del tejado de pizarra, un poco del Camino, dirigiéndose entre los prados al pequeño pinar que hay al comienzo de la gran cuesta descendente que constituirá nuestra siguiente prueba de resistencia y proeza jacobita
Y ahora, pasados los matorrales, vemos ya por fin la villa de Grandas, resaltada por sus muchas casas blancas, que destacan en la ladera del Pico Bornela y A Serra
.jpg)


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu visita y contribuir con tu comentario... Únete a la Página Oficial en Facebook para descubrir nuevos contenidos....Ultreia!