Eres el Peregrino Número

viernes, 31 de enero de 2014

NUESTRA SEÑORA DE LA BLANCA EN NUEVA DE LLANES, ASTURIAS: LA NIÑA "NACIDA PEREGRINA" Y LA GRANDIOSA ROMERÍA


El Camino de Santiago por la Costa llega a Nueva de Llanes, cabeza del valle de San Xurde, población importante y de sumo interés, pues allí tenemos, un poco al norte de la iglesia parroquial al lado del Camino, la capilla de Nuestra Señora de la Blanca, ante la plaza donde se planta la h.oguera o joguera (se pronuncia con hache aspirada pero, a pesar del nombre no se quema), popular fiesta el ocho de septiembre con su bando propio.

 
Romería solemne, vistosa y enormemente emotiva en la que la mocedad arrastra un gran tronco de eucalipto (antiguamente eran otros árboles) y lo levanta con gran esfuerzo en la plaza del santuario, una tradición existente en otras partes de Asturias y del mundo pero que en Llanes adquiere especial relevancia.





Los romeros visten de azul y blanco, en honor a la patrona, la Virgen de la Blanca...






Es un gran esfuerzo comunitario que afianza el sentimiento de grupo y colaboración. Se planta la tarde del siete de septiembre en un multitudinario desfile. La tradición hace que el árbol haya de ser "robado" y para ello se "vigila" antes los eucaliptales de los montes cercanos compitiendo a ver donde se localiza el mas grande. Anteriormente a la introducción y plantación masiva de ocalitos se empleaban otros árboles de alto porte. Unos días antes se planta la h.oguera infantil, razón esta por la que vemos siempre dos, una grande y otra más chica, en la plaza de la capilla de la Virgen de la Blanca.



La capilla formó parte del histórico hospital de peregrinos que aquí existió y que ahora es la vivienda contigua, el cual dependía del párroco y era administrado por un vecino que se escogía a votación el último día del año, San Silvestre, 31 de diciembre. No era una tarea fácil pues estos administradores solían salir tan endeudados que a veces sus débitos habían de ser saldados tiempo después por sus hijos o viudas, pagando en dinero o tierras, no siendo extraño pues que a veces nadie quisiera ocupar este cargo.


Se registra el paso de peregrinos mendicantes que pedían limosna para subsistir, entre ellos un santanderino y un vizcaíno muertos aquí en el siglo XVIII.  Pero...¡también hay nacimientos!, como el de Teresa Silvestre, hija de romeros alemanes y por lo tanto "nacida peregrina", un hecho solventado en media línea, un simple registro de nacimiento, pero no por ello un suceso menos extraordinario y hasta romántico y maravilloso.


Se sabe de peregrinos que vienen, van, vuelven, comen, viven, trabajan, e incluso asaltan y pelean, se sabe de peregrinos pobres y ricos, que llegaban a su destino o que se quedaban por el Camino. Se conoce de pícaros y truhanes, de peregrinos a cualquier parte, de vagabundos y trotamundos, de verdaderos y falsos peregrinos pero no es tan común "nacer peregrino", o como en el caso que nos ocupa, "nacer peregrina", esta niña hija de romeros alemanes, que hace trescientos años registró su nombre, no ya en los tristes Libros de Difuntos, como era corriente entre los sufridos peregrinantes, sino,  y eso es lo hermoso, en los Libros de Nacimientos. NACIDA PEREGRINA pues, esta pequeña infanta de la que la historia vuelve a perder para siempre el rastro.



Nos gustaría hubiese llegado a Santiago con sus progenitores, así como regresado felizmente a su tierra natal. Lo que pasó realmente nunca lo sabremos seguramente, eso pertenece al ámbito de nuestra mágica mente y de nuestra imaginación


Acceso al santuario de la Virgen de la Blanca


En el interior...


Ante el altar...


Retablo e imágenes...


La Virgen de la Blanca


En el día de la fiesta...




La Virgen de la Blanca entre flores el día... o los días de su romería, de una fuerte alegría y emotividad. El viajero, visitante y peregrino que tenga la oportunidad que no deje de ser un romero más, esas jornadas, principalmente siete y ocho de septiembre (día grande). Sin duda nunca lo olvidará... y fácilmente regresará:

































Todos participan: los más pequeños adelante, donde el enorme tronco es más delgado y ligero...


Más atrás, más mayores, en un indescriptible y duro ejercicio...









Transportar a hombros tan descomunal carga, peso, volumen y longitud es una imponente prueba de fuerza y pericia, además de una compenetración al detalle entre tantísimas personas, parando a veces con motivo de un pequeño descanso o cuando surgen dificultades...
 







¡¡¡NO CABE EN LAS CALLES!!!







Pero moviendo y calculando se sale del paso y se continúa adelante, hacia la Plaza de la Blanca...







Cantares y tambores, vestidos llaniscos, indumentaria del oriente asturiano. Se les llama también trajes porruanos pues en Porrúa, parroquia de este mismo concejo de Llanes, se dice fue donde más se mantuvo la indumentaria tradicional astur...





Solemnidad y emotividad a flor de piel


Llegada al lugar donde se plantará la joguera...




El hueco concienzudamente preparado de antemano...


Siguen los sones, música y cánticos que acompañan al trabajo...
 




Público expectante... empieza la operación de izado.




















 



































Cruzándose con la joguera infantil, plantada hace unas jornadas...



YA ESTÁ... ¡CONSEGUIDO!







Otra peripecia increíble, alguien tiene que burlar al vértigo y trepar muchos metros tronco arriba para desatar las cuerdas que ayudaron a plantar la joguera...


La longitud total del tronco es de 49 metros...




Y a bajar... entre aplausos al valor y algarabía.

                                      


Alegría desbordante... Y AL DÍA SIGUIENTE, 8 DE SEPTIEMBRE, DÍA GRANDE de la fiesta de la Virgen de la Blanca en Nueva de Llanes...



Eso sí, si fuimos a la Blanca no dejemos de ir al Cristo, otro bando de Nueva, con su capilla del Cristo del Amparo  (1712) y h.oguera plantada un poco más al sur, en el barrio de Triana o Llende'l Ríu, con monumental fiesta y romería una semana después que la de la Virgen de la Blanca, siempre en sana competencia y rivalidad vecinal.