Eres el Peregrino Número

martes, 25 de febrero de 2014

SANTIAGO DE PIÓN (VILLAVICIOSA, ASTURIAS). ADVOCACIÓN XACOBEA EN EL VALLE DEL RÍO ESPAÑA

Santiago de Pión desde el Camino
Llegando al Altu la Cruz con el Monte Sueve a las espaldas
 Subiendo desde Niévares, los peregrinos llegan Al Altu la Cruz, hito del Camino en el que dejamos atrás el gran valle central villaviciosino y las excelsas vistas del Sueve y Los Picos de Europa al este en la lejanía, pasando prontamente a la parroquia de Pión, en otro valle y con otro paisaje.


Desde este alto iniciamos la bajada al valle de Pión. Aunque suelen pasar poquísimos coches extrememos las precauciones y si vamos en grupo procuremos no ocupar toda la calzada, arrimémonos más al lado de la izquierda. Allí en aquel alto , aunque no está al paso de nuestra ruta, es preciso informar que está la necrópolis megalítica de La Llaguna de Niévares, al pie del Curiella, el pico más alto del Monte Cañéu y donde se ubica el vértice geodésico.


 Este es el valle del río España, río que nace en las alturas del Altu la Fumareda y recorre este valle que él forma hasta desmbocar en la Playa de España. Abajo vemos los barrios de la parroquia de Pión por los que vamos a pasar: Casamoria, abajo con la iglesia parroquial de Santiago a la izquierda del Camino. Luego en el medio del valle Llantáu y en la subida al Curviellu el barrio de Bárzana con sus casas desparramadas en pequeños grupos. En lo alto está el Altu'l Curviellu y asoma la ciudad de Gijón/Xixón con su bahía. Luego La Campña Torres con sus grandes bombonas, asentamiento del castro de Noega y primer origen de la ciudad. Al fondo es la rasa del Cabu Peñes, la punta más septentrional de España.


En primer término El Curviellu, luego una vista parcial de Gijón/Xixón y el puerto de El Musel y La Campa Torres con sus bombonas. Al fondo la planicie y suaves colinas del Cabu Peñes.


 Nosotros continuamos carretera abajo, dejando a la derecha el desvío al campo de túmulos del Picu Curiella.


Ante nosoros y encima del valle el monte de Peñes Blanques. Al fondo el horizonte marino y a la derecha la zona de Les Mariñes.


Les Mariñes (Villaviciosa).


Luego de unos metros de bajada nos encontramos con la pista por la que suben los peregrinos de la Ruta a Covadonga, nosotros NO la seguimos, AVANZAMOS DE FRENTE CARRETERA ABAJO.


La carretera sigue bajando, junto a plantaciones de eucaliptos.


El valle siempre a la vista ante nuestros ojos.


Reconocemos bien la iglesia de Santiago de Pión. Pasaremos enseguida muy cerca de ella.


En el largo y continuado descenso pasamos al lado de una caseta de aperos.


Más abajo ya tenemos una buena vista del valle del río España. Aquí abajo son los barrios de la parroquia de Pión y al fondo a la izquierda los montes de La Cuétara, al fondo en medio La Llomba Riosecu, ya en el concejo de Gijón/Xixón y a la derecha la subida a El Curviellu.


Según nos acercamos al centro de la parroquia vemos más casas, estamos en el barrio de Carpintosa.


Muchas son viviendas de fin de semana. Abajo muy en la distancia El Valle, otro de los barrios de Pión. Arriba las alturas de Arbezu y El Llanucáu en El Monte Cañéu. Muy a lo lejos a la derecha de la foto El Picu Fariu y La Fumarea.


Carpintosa, tierra de carpinteros, madera de eucaliptos para la industria papelera.


Abajo La Casona y Casamoria. Más allá El Prioratu, Fonfría y El Riberu, en el otro extremo del valle.


El Valle y Casamoria desde el Camino, bajo El Monte Cañéu o Cordal de Pión. Es el pequeño valle del río Casamoria, afluente del río España.


Sigue el descenso mientras dejamos a los lados la entrada a algunas casas.



Buen ejercicio para las piernas.


Nos acercamos al fondo del valle.


Pero la bajada se alarga.


En este tramo las flechas amarillas en el suelo son la tónica dominante.


Plantaciones de frutales.


Azulejos en una casa. Alegoría de su construcción.



Frutales y confluencia del valle del río Casamoria con el valle del río España.


ATENCIÓN: nos desviamos del asfalto a la izquierda.


Señales para no despistarnos.


Trazado antiguo del Camín Real no ocupado por la carretera.


Concha xacobea y flecha amarilla.


Primavera.


Un aljibe o depósito de agua.


Senda de tierra, piedra y hojarasca.


A la sombra de la arboleda.





Portiella de una finca.



La enramada queda atrás, bajamos al valle de Casamoria.


Uno de los barrios de la extensa parroquia de Pión.


La Casona.




El Camino se vuelve verde intenso.


En esta curva apenas se distingue el sendero de los campos circundantes. Todo es un manto de hierba.


Asturias es verde y hasta el Camino se confunde con los prado pues, en tramos, es tan herboso como ellos.


Por eso toda señalización es poca.


Camino tan verde como la hierba.


Aún queda que bajar.




Una Piedra en el Camino... como dice el cantar.


Canalización de agua para aprovechar los acuíferos de la montaña.


Zona embarrada. Abajo llegaremos de nuevo a firme asfaltado.


Salimos al asfalto y a las casas.


Y no paramos de bajar...


Hermosas flores...


Una panera en el Camino.


Descenso hacia las pomaradas.


Abajo, cruce de caminos.


En el cruce, a la derecha.


Las flechas amarillas nos lo confirman.


Casamoria y El Valle.


Pasamos junto a otro grupo de casas.



El Camino sigue a la derecha de la casa.


Bella quinatana asturiana.


Flechas en el suelo.


Casas restauradas.



Buen Camino.


Nos aproximamos a Casa Sinda en Casamoria, otro de los barrios de la parroquia de Pión.


Prado y Casa Sinda.


Viviendas nuevas en lo que fueron pastizales. En Casamoria hay casas con solera y otras más nuevas, la clásica combinación entre usos agropecuarios y residenciales que vemos en tantos pueblos y parroquias rurales, así como algunas quintanas asturianas restauradas con acierto. En algunos tramos las tapias separan los jardines del camino y al lado de los portones se asoman los perros guardinaes. Hay tramos en los que aún se verá la muria primitiva de piedra que separa la senda de las fincas, hay también horreos y tenaes, otro son chalets o viviendas levantadas más recientemente. Quedan setos o matos pero lo más son paredes de separación y algunas alambradas para que nadie se meta por los prados y las huertas, donde casi todo el año puede encontrarse a los vecinos trabajando con ahínco. Aquí, el rugir del traqueteo del motor de los tractores y el salpicar del agua de riego son componentes de la música que se puede escuchar de continuo atravesando el barrio. Los fines de semana viene más gente que el resto de los días reside en la ciudad y se acerca a pasar unas horas o unas jornadas en la aldea, entonces es como si la población de los pueblos se multiplicase, entrando y saliendo coches de seguido de las casas y chalets.


Últimos metros de descenso.


En el cruce de Casa Sinda giramos a la derecha.


Aquí se acaba la bajada, por fin llega lo llano. En este trazado, es fácil que nos encontremos en alguna ocasión con peregrinos que vienen en dirección contraria, haciendo el célebre Camín Xixón-Cuadonga.


No todos absolutamente los usuarios de estos dos caminos, el de Compostela y el de Cuadonga, están plenamente enterados de esta circunstancia y es necesario tener presente siempre esta advertencia para evitar errores y extravíos. Además hay otras fechas de varios colores señalizando sendas montañeras diferentes a estas.


Tras el paso entre estos campos verdes, llegamos a un cruce de caminos junto a Casa Gonzalo'l Jimenu y Casa Belarmino La Casona. La tradición afirma que aquí se impartió clase, posiblemente algún maestro o maestra particular que impartía enseñanzas a los hijos de los campesinos cuando las faenas del campo les dejaban un momento libre para aprender las nociones más elementales, aunque sin duda mejor aprovechadas, para desenvolverse en la vida.


Camino llano, florido y hermoso.


Flechas en el suelo.


Flechas en los muros.


Sol en el valle.


Pomaradas en el valle.


Camino entre los campos.


Buena señalización.


Encontraremos, cruzando Casamoria, desvíos y caminos a los lados, pero nosotros tenemos que encaminarnos de frente, como si fuésemos en línea recta hacia L'Altu'l Curviellu, que tenemos justo delante de nuestros ojos, en la cresta del monte, cada vez más próximo.



Estamos en un paisaje de verdes praderías donde pasta el ganado, cotemplando enfrente como las casas se extienden ladera arriba, hacia el barrio de Carral.






Por otra parte, si miramos al sur a nuestra derecha, percibimos instantáneamente toda la largura y profundidad del valle hasta las casas de la vecina parroquia de Candanal, que como las de Pión se diseminan a veces en barrios a veces más dispersas, desde las vegas del río hasta las faldas del monte que sube hacia L'Altu La Fumarea, con toda la sierra del Picu Fariu y las antenas del repetidor, y de allí a la Mesa los Cuatro Xueces y La Llomba de Riosecu, montañas donde confluyen los conceyos de Xixón, Siero, Sariegu, y Villaviciosa.


Esplendor en el valle.


Allí, aunque no pasaremos justo al lado de ella, pero sí muy cerca, tenemos uno de los muchos templos de la ruta dedicados a Santiago, que junto con los de San Salvador, advocación de la catedral de Oviedo/Uviéu, así como San Roque y San Martín, parecen ser los más ligados al santoral directamente relacionado con las peregrinaciones.


La iglesia parroquial de Santiago de Pión era un clásico templo rural asturiano que fue reformado enteramente en el año 1929, quedando una iglesia de grandes dimensiones con nuevas dependencias y elementos, tales como la fachada y la torre cuadrada.


Bajo esa torre hay un pórtico o cabildo con dos portadas de estilo románico decoradas con los clásicos motivos geométricos y vegetales de este arte del medievo. Estas portadas parece ser que pudieron venir, junto con otras piezas notables como los canecillos de la cabecera, de una ermita que existió muy antiguamente unos metros más atrás, en el barrio de Casamoria, por el que estamos pasando y en el que se sabe que también hubo una Casa Rectoral de la que no queda nada, quitando las menciones de los libros de registro como el Diccionario de Pascual Madoz (1845-1850) en el que se lee... "En la Casa Rectoral hay una capilla bajo la advocación de San Juan de Dios en cuyo día se canta en ella una misa solemne..."


En la diplomática medieval asturiana Santiago de Pión aparece ya mencionado como "Sancti Iacobi", advocación a Santiago que seguramente tenga que ver con el paso por el lugar de la ruta xacobea de la costa.


Santiago de Pión tal y como se ve desde el Camino en Casamoria.


Dando vista a El Campón y La Cuetra.


Al sur el valle del río España se extiende hasta Candanal.


El Camino viene de Casamoria.


Valle del río España, parroquias de Pión y Candanal.


Pasamos pues enfrente de La Venta, una casería con panera y cuadras que como su nombre indica fue venta o alberguería de posada y hospedaje para los que pasaban por el Camín Real.


Vista del valle desde La Venta.


Tenemos ya de frente la popular parrilla de Casa Pepito al lado del río, en el fondo del valle.


En La Venta hay un cruce, por el que torcemos a la izquierda en ligero descenso.


Casa Pepito, en el barrio de Llantáu, y subida por Bárzana a Peñes Blanques y El Curviellu.


Rumbo pues al barrio de Llantáu.


Al Camino baja levemente.


Vacas en el pasto.


Pomaradas.


Es la temporada de pañar o recoger la manzana para luego mayar sidra.


La tentación de la manzana...


Fruta del Paraíso y del conocimiento.


Pasamos al lado de los manzanos.



Buenas vaquerías. Aún es relativamente frecuente aquí encontrarnos a nuestro paso con algún gran rebaño. Una escena todavía cotidiana hoy en día en el campo asturiano pero que no sabemos si continuará en el futuro, si nuestros descendientes continuarán viendo estampas como esas o si estaremos asistiendo a una forma de vida que desaparece...


Casas en el ramal que va a la iglesia y que dejamos atrás.



Casa Pepito, cuando nuestro camino, aquí carretera VV-8 se cruza con la VV-7 que viene de Puente Arroes, en lo que antes llamaban La Obra, lugar de parada de los andayones que atraviesan el valle de Pión. Aquí hay comedor, barra, merendero y parrilla a nuestra disposición, paraíso de la gastronomía asturiana en todas sus especialidaes en un ambiente gratamente acogedor, tanto para comer de mesa y mantel como para tomarse un tentenpié, pues también corre que da gusto la rica sidra de los llagares villaviciosinos. A la entrada tiene un tendejón con bancos y sillas alargados, en el que bien se agradece parar él en días de lluvia o mucho calor. Incluso los caminantes más mañaneros se sientan un poco y toman un café pues desde aquí nos queda un largo trayecto cuesta arriba hasta volver a encontrar cobijo en otro chigre.


Merendero de Casa Pepito.


Pasando el puente del río España, el gran "hacedor" de tan bello valle, aquí parcialmente canalizado para evitar desbordamientos.


Grandes toneles de sidra en el barrio de Llantáu, paisaje sidrero en la subida a L'Altu'l Curviellu.


































En la diplomática medieval asturiana Santiago de Pión aparece ya mencionado como "Sancti Iacobi", advocación a Santiago que seguramente tenga que ver con el paso por el lugar de la ruta xacobea de la costa. Recordemos una vez más que en este trayecto vamos a encontrarnos, hasta La Villa, con indicaciones del Camino de gijón a Covadonga que vienen en dirección contraria a nosotros. No todos absolutamente los usuarios de estos dos caminos, el de Compostela y el de Cuadonga, están plenamente enterados de esta circunstancia y es necesario tener presente siempre esta advertencia para evitar errores y extravíos. Además, en la bajada del Altu la Cruz hay otras fechas de varios colores señalizando sendas montañeras diferentes a estas.



 Texto basado en nuestro libro El Camino de Gijón a Covadonga. Editado por Gran Enciclopedia Asturiana.