Eres el Peregrino Número

domingo, 6 de julio de 2014

MUROS DE NALÓN (ASTURIAS): ERA Y LA PUMARIEGA, LA COLONIA DE ARTISTAS, LA PLAZA Y EL MERCADO, CASAS Y PALACIOS


Muros, sobre la ría del Nalón y el Puente la Portilla
Los peregrinos bajan del Palacio de la Magdalena a la Ría del Nalón, importante hito del Camino, y se disponen a cruzar el Puente la Portilla, inaugurado en 1883 para evitar el paso del estuario en las endebles lanchas expuestas a las fuertes corrientes que eran el medio secular para pasar al concejo de Muros


Nosotros andaremos por el estrecho paso para viandantes a la izquierda del puente
 

 El puente antiguo fue volado la noche del 8 de septiembre de 1936 para impedir el paso a las tropas nacionales, por lo que el río fue frente de guerra más de un año, hasta la caída definitiva de Asturias y de todo el Frente Norte en octubre de 1937. 


A ambas partes del puente existen varios embarcaderos de lanchas, no muy distintos a los que hubo antaño en La Barquería del Castillo, por donde salían antes de 1883 las embarcaciones que surcaban la ría.


La Torre del antiguo Castillo de San Martín, la barquería y el pueblo del Castillo según los vemos desde el puente de La Portilla (a la derecha)


El Cañón, riberas acantiladas profusamente plantadas de eucaliptos: entramos en el concejo de Muros de Nalón


Es la carretera N-632, con buenos arcenes, aunque los peregrinos prefieren tomar esta senda sobre la hierba pisada para iniciar la subida a la capital del concejo


Nos acercamos al cruce de Muros (a donde vamos) y San Esteban, histórico puerto carbonero de antaño donde, no obstante estar fuera del Camino, hay albergue privado, alojamientos, tiendas y comercios, hostelería y buen patrimonio portuario soberebiamente restaurado 


Pasamos bajo esta otra señal...


Salimos, ahora sí, al arcén


Y este es el cruce con el ramal que va a San Esteban. Nosotros, salvo que deseemos desviarnos allí, seguiremos de frente, continuando con esta ligera subida


A la izquierda una nave, un silo y una casa: La Casilla


Atención pues justo después de La Casilla nos desviaremos a la izquierda


No sin antes ver a la derecha el pueblo de L'Arena y la desembocadura del Nalón


Puerto de pescadores célebre por las captura de la preciada angula y puerto deportivo. Los tradicionales usos pesqueros ha cedido paso a los servicios y a la industria del turismo, con buena oferta hotelera y hostelera y rica gastronomía marinera. Las casas nos tapan la Playa los Quebrantos, que veremos algo mejor desde un poco más arriba


Allí son los altos de Ranón, la gran llanura donde se emplaza el Aeropuerto de Asturias. Abajo en la ribera es El Picu, antiguo desguace de barcos


Como un buque fantasma, los restos de una embarcación señalan el lugar en el que estaba el antiguo desguace, al lado del campo de fútbol del Atlético Arenesco, refundación del año 2010 del anterior Arenesco, refundación de 1998 de su antecesor de 1966 La Arena


Atención, este es el desvío a la izquierda dejamos el sufrido asfalto de la N-632 y nos desviamos por esa senda que sube


La carretera va quedando abajo, junto a El Hortón


La subida se vuelve más pronunciada


Pero es una delicia de Camino...


Hay una mata de arbolado y pasamos junto a un prado.


En este recorrido iremos viendo al norte una maravillosa estampa de la desembocadura del Nalón, con San Esteban a la izquierda de la ría y L'Arena a la derecha. No son poblaciones que estén en el itinerario jacobeo señalizado, pero no es infrecuente que algunos peregrinos, sobre todo bicigrinos, los visiten.


L'Arena, con su puerto pequero y deportivo y aquí el malecón o dique del puerto de San Esteban.


San Esteban, llamado de Pravia (se ha intentado recuperar el más antiguo apelativo de Bocamar) por la antigua dependencia de este territorio al antaño extensísimo concejo praviano, fue hasta los años 80, lo hemos dicho, muelle comercial y carbonero, aunque los lodos de la ría no permitían navegación de gran calado, por lo que fue superado prontamente por los puertos de Gijón/Xixón y Avilés. Conserva su línea ferroviaria y estación, mientras su fachada marítima fue restaurada y recuperada, incluyendo los viejos cargaderos y las típicas grúas o drops, buscando en el turismo nueva actividad económica. También veremos al lado de la población un astillero.


Seguimos subiendo por la "caja" del viejo camino costanero.


Abundan los helechos


Y la hojarasca


Aquí acaba la cuesta, en la carretera local que entra en el pueblo de Era


Al sur, al fondo, vemos Muros, la capital municipal


Era, con una soberbia vista de la desembocadura del Nalón, con San Esteban y L'Arena


L'Arena, en la ribera sotobarquense, es puerto pesquero con rula o lonja y nuevo muelle deportivo. Igualmente promociona el turismo como fuente de ingresos, dado además su acceso al inmenso arenal de La Playa los Quebrantos, que junto con su vecina Playa del Sablón o Playón de Bayas, concejo de Castrillón, conforma un arenal de tres kilometros de largo


L'Arena y su puerto


Y aquí en Muros San Esteban, bajo El Monte y L'Atalaya...


Puerto de San Esteba, con su paseo e intalaciones portuarias. Se ven las antiguas grúas o drops, restauradas, aunque hace décadas que dejó de ser puerto carbonero


Parajes de ensueño que, como enseguida veremos, embrujaron el corazón de escritores y artistas


Buenos bancos para sentarse y contemplar el panorama...


A las puertas de Era y Muros


Puerta del mar y de la tierra... no en vano en esta zona veraneaba el poeta Rubén Darío. Abajo vemos ahora los astilleros de San Esteban


Arriba de L'Arena, en Ranón, se ve la línea de búnkers construidos por los republicanos para la defensa del Frente del Nalón, frente que quedó estabilizado durante todo un año entre 1936 y 1937, durante la guerra civil


Algo más allá asoma tras los acantilados La Isla la Deva, la segunda isla en extensión del Cantábrico. Su nombre, similar al de numerosos topónimos europeos, hace referencia a la antigua diosa celta de la naturaleza, simbolizada principalmente en las aguas


A los críos se les decía que los niños "venían de La Deva" (como cuando se dice que vienen de París), mientras que las niñas "venían de El Rebeón", peñasco del vecino concejo de Cudillero/Cuideiru



El Camino en Era


Hórreo y casa en Era



Pasamos junto al seto y las tapias de estas viviendas unifamilares


Casas y hórreos


Una buena recta comunica todo el pueblo de Era, con quintanas, chalets, viviendas nuevas, hórreos y paneras en ambos márgenes del Camino.


A oeste divisamos el pueblo de Somao, ya en términos de Pravia, donde destacan en lontananza sus edificios de impronta indiana, muy característicos y llamativos, bajo las sierras de Monteagudo, El Picu Santa Catalina y La Peñona, atalayas sobre valle y costa.


Somao, destaca sobre todas la Casa Amarilla o de La Torre, de 1912


Seguimos ruta


Las Vinadas


En este cruce seguimos de frente


Al fondo vemos cada vez más cerca la capital del concejo .


Muros de Nalón


Nos asomamos un momento a esta tapia


Y es que abajo a nuestra derecha está el barrio de La Pumariega, al otro lado de la carretera, también con alguna hermosa quinta de relumbrante galería


Como la que fue residencia del pintor Tomás García Sampedro, nacido en Somao, amigo y discípulo de Casto Plasencia, con el que pasó aquí algunos veranos desde 1884, fundando una colonia de artistas con la ilusión de formar una escuela paisajista, a la que se unió un buen número de creadores. La muerte de Castro Plasencia dio al traste con su proyecto de construir unas casas que fuesen la sede artística definitiva


Por su parte Tomás García Sampedro, después de una estancia en Roma, regresó aquí en 1892, donde instaló su pabellón-estudio.


Años después la quinta recibiría al famoso pintor Joaquín Sorolla, quien retomó la inspiración de aquellos artistas para recrearse y plasmar los paisajes del Bajo Nalón.


Era y Muros


Sigue la recta


Filas de casas y hórreos


Precioso paseo en Era...


Más hórreos


Casas restauradas


Concha xacobea y muela de antiguo molino...


Blasón...


A la derecha, un banco para sentarse


Y contemplar nuevas vistas de La Pumariega.


Paso del Camino


Panera y subidoria.


Casas a ambos lados, con Somao siempre al fondo


Calle, como un patio de vecindad


Coquetas casas de planta baja


Grandioso caserón...


Pasamos a sus pies, admirando su gran balcón-corredor


Casa Mari Ángeles


Hay tramos con aceras


Finca y panera


Jardines


Vistas del Nalón


Riberas de El Pedreón y viaducto de la Autovía del Cantábrico (A-8)


Cruce de caminos: a la derecha sigue la ruta hacia Muros. A la derecha está el albergue de Casa Carmina


Fuente y concha del Camino.


Esta es Casa Carmina, albergue turístico.


Un hermoso lugar...


Por ahí abajo hemos de cruzar la carretera con sumo cuidado para llegar a Muros


Bajamo pues a la N-632


La subida hacia Muros. Pero no iremos apenas por la general. La cruzaremos y, un poco más allá del ciclista, justo después de la señal de 70, nos desviaremos por un sendero a la derecha


Caminamos con precaución por este lado


Cruzamos con suma atención y máximo cuidado...


Y nos desviamos a la derecha


Hemos llegado a La Pumariega


Caminamos junto al muro de una quinta


Vamos hacia la casa de los antiguos caseros y la mansión


Esta quinta es la que fue residencia del pintor Tomás García Sampedro, de galerías y buhardilla


Y alta palmera


Recuerdos y añoranzas de aquel fantástico proyecto que fue la colinia de artistas


Casas de La Pumariega


La subida a Muros pasa bajo el edificio de pisos de la derecha hacia la iglesia, cuya torre-campanario nos sirve de referencia


Hacia allí vamos, desde este cruce de La Pumariega a la izquierda


 No sin antes admirar las esculturas expuestas delante de esta casa


Julio César


Legionario romano


Escudo de águila bicéfala


Blasón


Divinidad femenina inspirada en el arte clásico grecolatino


Otro blasón


 Barco mallorquín


Busto femenino


Arte en el Camino. Hoy como ayer arte en La Pumariega


Al final, el arte y los artistas siempre presentes en este rincón del Alto Nalón


Figuras dieciochescas...


Luego de ver este pequeño museo de escultura tomamos, como hemos dicho, el ramal del cruce a la izquierda


Fijémonos en las conchas camineras...


Seguimos ruta...


Muros nos aguarda



Cruzamos esta carretera local y seguimos de frente


Los Carbayones


Hórreo con maíz...


En este otro cruce vamos a la izquierda, subiendo


La flecha nos lo señala


Y pasamos bajo el hórreo


Luego otro hórreo


El Pozo...


Sigue la subida, junto a arbustos y matorrales


Casa en ruinas



Nuevas urbanizaciones. Tramo de acera


Abajo está la gasolinera. Al fondo Monteagudu (339 mts.)


En esta bifurcación iremos a la izquierda por la calle Arango


Placa de la calle


El Camino...


Hacemos un poci de bajada...


Muros y los montes de Pravia: la Sierra Gamonéu


La panadería de Muros, debajo nuestro. Al otro lado de la general vemos el lugar de El Parador, con sus viviendas de pisos y el antiguo parador o parada de postas que le dio nombre, actualmente restaurante (a la izquierda de la foto, tapado por el árbol)


En este cruce seguimos a la derecha, subiendo de nuevo, a no ser que deseemos ir a El Parador. Aquí están también los apartamentos turísticos La Flor, con precios especiales para peregrinos


El Parador, a nuestra izquierda


El Camino a nuestra derecha...


Acera y concha indicadora


Una barandilla nos separa de la calle


A escasos metros del centro urbano reconocemos la gran galería de la casa solariega de los Arango, estirpe que da nombre a esta calle, así como los miradores de Casa de María Paz Uría, al lado del antiguo Mesón de Muros, a la entrada de la población por este el viejo camino


Vemos bajo la casa un cartel


Se trata de un mapà de etapa de la ruta xacobea


Las etapas son orientaciones aproximativas y esta es larga, de 32 kilómetros. No obstante, dada la afluencia de peregrinos y estando además en zona turística, existen en buena parte del trayecto albergues públicos y privados, aparte de otros alojamientos, para hacer estas etapas a nuestro gusto haciendo noche donde queramos


Accedemos por aquí al centro de la villa de Muros


Esbeltas construcciones


Ventanales y galerías: en el cruce seguimos de frente a la izquierda


La cuesta va acabando


Construcciones tradicionales...


Conchas y placas callejeras.


Vista atrás de la Casa de los Arango


Vista adelante llegando al final de la cuesta arriba


La Casa Consistorial. Ayuntamiento de Muros de Nalón. Y la iglesia de Santa María de Muros.


  Estamos en la Plaza del Marqués de Muros, el núcleo histórico de la villa


De la iglesia se habla ya en documentos del siglo XII, además de otros anteriores más cuestionados de tiempos de la monarquía asturiana, siendo construida sobre primitivos cimientos de edificios romanos, localizados en esta plaza por el investigador Fortunato Selgas.


El mismo topónimo Muros hace referencia a este milenario asentamiento. El templo se reformó a finales del XVI y se reedificó entre los siglos XVIII-XIX, siendo saqueado por las tropas francesas del mariscal Ney. En 1811 se quemaron retablos, sillería, lápidas y todo lo que ostentaba el blasón de la casa de Miranda, dueños de la tierra, en un disturbio antiseñorial. Su aspecto, con esbelta torre-campanario, es producto de las reformas y ampliaciones hechas con capital de los indianos en 1883.


Por su parte el ayuntamiento es de 1876 con ampliaciones posteriores.


La plaza está dedicada al primer marqués de Muros, Constantino Fernández Vallín y Álvarez, cuyo busto está colocado frente las consistoriales.


Nacido en la emigración de La Habana en 1830, hizo la carrera diplomática y fue diputado y senador vitalicio. Gran benefactor del naciente concejo, el rey Amadeo de Saboya le concedió el título de Marqués de Montoro, luego cambiado a petición del interesado por el de Marqués de Muros.

El Camino que viene subiendo desde la ría (al fondo) y el Ayuntamiento de Muros
Perteneciente también al gran territorio o alfoz de Pravia, el primer precedente del futuro concejo fue la creación del Coto de Muros al final de la Edad Media, cedido en 1521 a Rodrigo de la Rúa, relacionado con la corte de Carlos V, al casarse con Gutierre González de Cienfuegos, época en la que se levantan las primeras casas de La Plaza.


Reintegrado el coto a la jurisdicción praviana en 1827  logrará sin embargo ser concejo independiente dos décadas después. Conjuró algunos intentos de reincorporación a concejos mayores y en 1916 adoptó su denominación oficial de Muros de Nalón como manera de afianzarse totalmente frente a Pravia.


 Gracias a los libros parroquiales sabemos de numerosos peregrinos que pasaron por Muros en el pasado yendo camino de Santiago. Al registrarse los fallecimientos, conocemos nombres y procedencia de algunos de ellos: En 1661 el flamenco Francisco Vanch, en 1669 el paduano Jacobo Valerio y el francés de Toulouse Antonio Max, en 1765 el también francés Pedro Labadía, de San Prey, obispado de Lauch, Languedoc. 



Al mismo tiempo, otros viajeros y peregrinos dejaron sus impresiones escritas en algunas de sus obras, pues el paso de la ría a nadie dejaba impasible: Antonio de Lalaing, señor de Montigny en 1502 acompañando a Felipe el Hermoso en su primer viaje por España, el francés Guillermo Manier en 1726, Juan Llano Ponte en 1864, o entre otros muchos, el célebre George Borrow, predicador evangelista inglés del que tanto hablamos en esta ruta, quien cuenta que hospedándose en una fonda de La Plaza el posadero se sentó a su lado con la escusa de que "un asturiano, es buena compañía para un rey y, a menudo, de mejor sangre", informándole de una historia de espías rusos la cual se supone invención del mismo Borrow.


La Plaza es un gran espacio abierto donde se celebra mercado, privilegio otorgado por el emperador Carlos V por iniciativa de Gutierre González de Cienfuegos, señor del coto de Muros e hijo de Rodrigo de la Rúa, quien quería hacerlo a imitación del de Medina del Campo, donde ejercía de Corregidor.


Era domingo de mercado hasta que en 1786 pasó al sábado para no estorbar a las misas y actos litúrgicos de la iglesia.


Las casas que miran a esta plaza son de diferentes estilos, llamando la atención los corredores de toda una hilera, mas otra fila seguida a esta con construcciones del siglo XVIII


Entre ellas la Casa las Pilotinas, hijas del piloto de mar Andrés del Riego.


La casa fue mandada hacer por el presbítero y canónigo Don Juan del Riego y cuenta con algunas inscripciones religiosas.


Abren sus puertas y sacan sus terrazas varias casas de comidas y bares


Tiendas y más edificios urbanos clásicos, alguno de indianos como el de Francisco Grande, y una casona, cierran la vistosa y luminosa plaza


Día de mercado


La gente acude a los puestos...


Otros toman algo en las terrazas


Luego nos dirigimos al fondo de la plaza


Así atravesamos la villa de Muros


Más terrazas, ante estos soportales con columnas


Filas de árboles


Dependencias municipales


Por aquí iremos saliendo de la Plaza del Marqués de Muros


No sin percatarnos de la belleza de esta casona con su balcón-corredor


Y su blasón en la fachada


Escudo solariego


Un buen espacio de socizalización, con más bares y terrazas


Aquí dejaremos atrás la Plaza del Marqués de Muros


Tomando la calle Gerardo González


 Paso a paso iremos saliendo también del centro urbano


Pasamos bajo esta casa de galería


Con más terrazas


Seguimos las señales


La calle se estrecha un poco


En este cruce cruzamos hacia el paseo peatonal del parque pata ir a la derecha


Estamos en el campo del Palacio de Valdecarzana, solar de ferias ganaderas entonces y ahora hermoso espacio verde, donde se sitúa el fielato o puesto que fue de recaudación de bienes de consumo en la posguerra


El Campu'l Palacio, donde vemos la ruinosa portada de acceso al que fue el palacio de los antaño poderosos señores de Valdecarzana


Es una construcción a medio camino entre la fortificación defensiva y la mansión señorial, construcción atribuida a la mano del arquitecto Juan de Cerejedo (s.XVI), quien lo edificó, tal vez sobre una construcción anterior, por encargo de Gutierre González de Cienfuegos, Corregidor de Medina del Campo e hijo de Rodrigo de La Rúa, señor de este que fue coto señorial de Muros y contador del emperador Carlos I


El coto de Muros era también propiedad de Mencía Fernández, hija de los señores de Trasona y de los de la Casa del Portal en Oviedo/Uviéu


El conjunto padeció también destrucción y quema parcial durante la francesada en mayo de 1809 a causa de los desmanes de las tropas del mariscal Ney, el favorito de Napoleón


Al otro lado del portón cerrado vemos el palacio completamente arruinado


Los blasones de antiguos linajes recuerdan momentos de olvidado esplendor


Al lado el parque se ha ampliado con un nuevo y gran espacio verde con árboles, césped, bancos y mesas, un buen lugar para hacer un alto y descansar de nuestra larga caminanta


Y es que la ruta  siggue a la derecha de la almenada cerca


La senda peatonal pasa también al lado del antiguo fielato...


Deja atrás tan magnífica portada palacial...


Y sigue hacia las casas...


Ventanas tapiadas, símbolo de una larga languidez y decadencia...


El parque y el Camino...


Aún podremos visitar, al otro lado de la carretera, otro elemento notable de la historia de la población


Allí hay un pequeño santuario ante el que también descansan vecinos y peregrinos


Se trata de la capilla de Santa Eulalia, que también fue de los señores de Valdecarzana, con sus antiguos retablos, como el que vino desde la ermita del Espíritu Santo, un poco más al norte frente al mar


Interior de la capilla


Aquí hay una fuente de agua fresca.


Frente a la capilla, al otro lado de la calle, pasa el Camino. No obstante hay aquí un desvío por carretera a La Playa d'Aguilar, a unos dos kilómetros, da un buen rodeo pero se recomienda a las bicicletas si no quieren meterse por el bosque que vendrá enseguida, más apto para los peregrinos andariegos


No obstante "cerca de la playa" es donde sitúa el Catastro del Marqués de la Ensenada al Hospital de Peregrinos de Muros, del que se tienen noticias desde 1631, cuyas rentas, bienes y derechos eran administrados por el señor del coto Diego Fernández de Muros. El marqués de Valdecarzana cedió casa y terrenos para esta fundación, siendo entonces hospitalero Fernando Bermejo. Se sabe aún subsistía de donaciones caritativas y de dádivas de los marqueses en 1772.


Dejamos definitivamente atrás ya el centro de Muros


Y seguimos por esta senda marchando también del Campu'l Palaciu


Más viviendas y comercios


Desde el campo del Palacio de Valdecarzana la ruta sigue por este paseo hacia el hórreo de la oficina de turismo.


Punto de información


Aquí nos disponemos a pasar el puente sobre la vía del tren


Al disponernos a pasar el puente mucho nos llamará la atención la espléndida mansión que se alza en lo alto, en la lejanía


Se trata nuevamente en Somao la Casa Amarilla o de La Torre, que ya veíamos cuando veníamos por Era


Casa que fue de Fermín Martínez García, vecino de Somao e hijo de campesinos que emigró a Cuba a los 18 años con tanto exito que empezó como y cinco años más tarde como era director general del almacén de coloniales que los americanos del pueblo tenían en la cubana ciudad de Caibarie


Fermín, que se casó dos veces, regresó de Cuba pero se asentó en Madrid, dedicado a invertir en bolsa, pero quiso hacer en su pueblo natal su residencia de vacaciones


Con esta idea le encargó el proyecto de su casa al arquitecto Manuel del Busto Delgado, con planos fechados en 1910 y obras acabadas dos años después


Así cruzamos el puente


Las vías...


Del puente cruzaremos a la derecha


Así nos lo indican las orientaciones


Es la calle Francisco Cabal


Donde entramos en el barrio de Villar.


La calle pasa entre las casas y la caja de la vía férrea


Tramo recto y llano


Villar, con sus chalets y detrás de ellos los edificios de El Chamberí (era usual poner este tipo de nombres "famosos" -Chamberí, barrio de Madrid- a los bloques de pisos y viviendas).


Villar y Chamberí


Caja de la vía

Jardines...


Caminamos paralelos a las vías


Y llegamos a la antigua estación, actualmente bar y apeadero


Elemento de arquitectura ferroviaria, con viviendas en la parte superior, donde antes vivía el Jefe de Estación


Seguimos hacia aquel grupo de casas entre las que destaca la quinta indiana de Casa Ángel y Rosendo García Menéndez (1888).



Caminamos hacia allá


Pero justo antes de llegar a la quinta indiana nos desviamos a la izquierda


Atención a estas señales


Bordeamos el muro de la quinta, donde se construyeron otras viviendas más recientemente


Y en este cruce vamos a la derecha


Así pasamos al lado del portón de la quinta y seguimos de frente


Vemos la mansión desde la verja del portón


Flecha amarilla en el muro


Subimos ligeramente


Estamos en El Salgueiro


Atentos a esta señal


Pues nos indica que, en este cruce, vayamos por el camino de la izquierda


El Salgueiro, con los montes de Gamonéu y La Peñona a la izquierda


Caminamos junto a las verjas de un jardín.


Camino florido


Vamos saliendo de zona poblada


Aún pasaremos algún chalet antes de adentrarnos en los bosques que se divisan a lo lejos. En este cruce iremos de frente hacia abajo. Fijémonos que un contenedor tapa el mojón xacobeo del cruce


Este es el "mojón oculto". Al fondo las casas de L'Escorial


L'Escorial


Muy a lo lejos El Campu Santana, Santana de Montarés, templo de gran devoción mariana en toda la comarca y especialmente en el concejo de Cudillero/Cuideiru, hacia el que nos aproximamos paso a paso


El Camino pierde el asfalto



Nos adentramos en el bosque


Y pasamos nuevamente un puente sobre el ferrocarril


L'Escorial a lo lejos


El Camino baja poco a poco...


Por la tupida foresta...


Se adentra en la selva...


Espesura y frondosidad.


Helechos.


Enrramada.



Más fuerte descenso.


Cuesta abajo...


Frondosidad y umbría...


Las señales confirman que vamos en buena dirección.


Más bajada.


Rudimentario puente en forma de tubería abajo, en el río Aguilar


Bajada al puente, a la izquierda


Revuelta y gran curva para ir al río



Los peregrinos colocan piedras sobre los mojones camineros siguiendo ancestrales tradiciones romeras de amontonar piedras a modo de secular costumbre señalizadora...


Pasamos pues el puente


Sobre el río Aguilar, que desemboca en la playa de este nombre, un poco más al norte.


Y entramos en el concejo de Cudillero/Cuideiru, en ruta a Arancés, parroquia de Piñera, donde está el Palacio Selgas.








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