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lunes, 21 de julio de 2014

MONDOÑEDO: A VIRXE DOS REMEDIOS, A ALAMEDA Y EL HOSPITAL DE PEREGRINOS (LUGO, GALICIA)


No situados exactamente al lado mismo del Camino, pero sí muy próximos a él, en el mismo casco urbano de Mondoñedo, merecen estos lugares una visita por parte de todo peregrino sensible al conocimiento y disfrute de los lugares por los que está pasando, máxime si se aloja en la ciudad, pues toda ella es un impresionante conjunto histórico artístico.


En el año 1558, en la Pena do Outeiro, varios vecinos de Mondoñedo compraron al cabildo los terrenos en los que se construiría, por deseo del Obispo Benavides, una pequeña ermita dedicada a la Virgen de los Remedios. El mantenimiento se aseguraba con la donación por parte del prelado de una casa y varias tierras, nombrando a sus sucesores en el cargo patronos de la capilla. Al mismo tiempo se inaugura un primer y modesto albergue para los peregrinos, antecesor de otro mucho mayor que se fundaría siglos después y del que enseguida hablaremos.


En 1594 el regidor Luis de Luaces mandó plantar una alameda en el paraje, la cual sería un excelente campo de romerías y símbolo de la población. En 1643 el santuario, pequeño y con dos altares, estaba en ruinas y fue profundamente rehabilitado. La devoción fue creciendo y la Virxe dos Remedios fue aclamada Patrona de la Ciudad y Diócesis. En 1733 se acometió la obra del actual templo, tal y como hoy lo conocemos, iniciativa, al igual tantísimos proyectos de la época, del Obispo Sarmiento, siendo el arquitecto Fray Lorenzo Santa Teresa.


Se trata de una iglesia de planta de cruz latina, con crucero, capilla mayor y sacristía, hecha de piedra de granito y tejado de pizarra. La hermosa fachada de puerta adintelada y columnas es de unos años después, tal y tiene una inscripción: "Esta capilla se principió en el mes de julio de 1733 y se acabó en junio de 1738, siendo Obpo. y Sr. de Mondoñedo Dn. F. Ant. Alexandro Sarmiento de Sotomayor". En verdad la fachada se hizo en 1745 por Mateo Ángel de Ponte, cuando ya no vivía el obispo. A mediados de ese siglo XVIII es cuando se traen unas ricas telas de China que engalanan desde entonces el edificio durante las fiestas,


Dispone de dos grandes torres rematadas en cúpulas.

 
El arte barroco llega aquí a su plenitud en el retablo del Altar


Retablo con la imagen de la Virxe dos Remedios, aunque hay otros seis más. Asimismo dentro se encuentra el sarcófago con arco en el que está enterrado el obispo, quien en realidad mandó ser sepultado aquí pero en tierra y sin ostentaciones, aunque la posteridad quiso honrar su memoria con este mausoleo en 1759. El patronazgo mariano de la Virxe dos Remedios, aunque ya declarado, no fue proclamado hasta más de dos siglos después, con decreto del Papa Pío XII y proclamación del Cardenal Quiroga Palacios. La coronación canónica se celebró el domingo 12 de septiembre de 1954.


A Alameda o Campo dos Remedios sigue estando ahí, una de las más antiguas de España, escenario de numerosas fiestas mindonienses, como As San Lucas, As Quendas y la misma de Os Remedios, así como de las actuaciones de la banda municipal en el Quiosco de la Música. Es al mismo tiempo una soberbia atalaya y mirador de la comarca. En este lugar se celebró la primer Fiesta del Árbol de Europa el día 4 de febrero del año 1569, tal y como señala un monolito conmemirativo. Lo cierto es que ya a principios de esa centuria había en Mondoñedo disposiciones de protección de robles y castaños, castigando con multa de 600 maravedís a quien los talase sin motivo. En ese momento la ciudad vivía un crecimiento inusitado, de un 150%, pero el gran auge urbanístico sería en el s.XVIII, coincidiendo con el mandato del gran valedor de Mondoñedo que fue el Obispo Sarmiento.


Es entonces cuando el citado obispo, llamado en su momento "el mejor alcalde de Mondoñedo" por Enrique Cal Pardo, canónigo archivero de la catedral mindoniense, promueve este nuevo hospital, construido a partir de 1750, dado que los preexistentes de San Lázaro, para malatos o leprosos y San Pablo, que llegó a tener 16 camas para los peregrinos, eran ya insuficientes. Doscientos años antes, en 1546, ya se veía la necesidad de tomar cartas en el asunto pues eran  muchos quienes pasaban por esta ruta camino de Santiago de Compostela y de San Salvador de Oviedo... “caminan cada el día y pasan los que ban en Romería al Señor Santiago y a san Salbador” tal y como se expone en las respuestas que da la ciudad de Mondoñedo a la Real Provisión, institución que en aquel tiempo se ocupada de diversas tareas administrativas en el Reino. En 1616 se advierte contra la "promiscuidad" controlando que, sin son pareja, se compruebe feacientemente si los peregrinos están casados: “Se procure ynquirir que saben si es gente de buena vida o quando viniesen casados examinarles los papeles y Recaudos que traian y no lo siendo no sean administrados”. En 1623 se plasma un aumento de gastos en los libros de cuentas...“más en estos últimos años que en los quatro primeros pro razón de haver sido año Santo el de veynte y uno y desta causa acudido infinitos pobres peregrinos que se alvergaban en el biejo hospital”. En los documentos estudiados se sigue cada poco planteando el tema de los gastos para atender a los peregrinos a su llegada a Mondoñedo, en concreto el pago a los cirujanos del hospital (entonces entendidos cirujanos como médicos y cuidadores en general): “Como más les pague otros seis ducados  que les avía añadido los años de sesenta y tres y sesenta y quatro con ocasión de los muchos enfermos peregrinos, que concurren a dicho hospital y para que no les faltasse la asistencia de la cura que uno y otro hacen”. El gasto en atenciones subió, solo en un año (de 1675 a 1676), de 104 a 154 reales, en lo que habría de incluirse los ocasionados por "quatro religiosos y tres sacerdotes que estubieron enfermos en dicho hospital


No había ya en aquel momento en la ciudad espacio para una obra de tan gran tamaño y envergadura, razón por la cual la del nuevo gran hospital de Mondoñedo se decidió hacerla en lo que eran las afueras. La puesta en marcha de tan grande fundación hospitalaria se veía más que justificada pues los centros asistenciales anteriores estaban como hemos visto totalmente desbordados, tal y como expone el investigador Xosé Ramón Fernández Pacios en su obra "Hospitalidade e peregrinación"


Esta es la espléndida fachada barroca del antiguo hospital, con los escudos del obispo y de la ciudad, del que acaban las obras en 1755, siendo entonces fusionado con los preexistentes de San Pablo y San Lázaro, recibiendo peregrinos. En 1872 pasó a estar regentado por las Hijas de la Caridad, pues acogía a todo tipo de necesiatados y en 1909 empezó a depender de la Beneficiencia provincial aunque pa propiedad seguía siendo del obispado y hasta 1930 tuvo escuela de párvulos y adultos. Actualmente es centro asistencial






La fachada principal es la más soberbiamente trabajada


Todo este conjunto monumental de inspiración obispal estaría completado por un elemento más, la vieja cárcel, derribada hace unos años en lo que para no pocos fue una medida errónea



No muy lejos de aquí está el Centro Cultural da Alcántara, antiguo convento y actual centro de exposiciones al lado del que está el Albergue de Peregrinos. Luego podemos seguir ruta regresando a la Praza da Catedral