Eres el Peregrino Número

jueves, 4 de septiembre de 2014

O CARGADOIRO: ANTIGUO CARGADERO DE HIERRO EN RIBADEO. LUGO (GALICIA)

O Cargadoiro

Pasando de Asturias a Galicia por A Ponte dos Santos admiramos la Ría de Ribadeo o del Eo en sus riberas asturianas, que vamos dejando atrás, y ante sus orillas gallegas, a las que nos aproximamos, viendo numerosos lugares dignos de mención. Uno de ellos es O Cargadeiro, estructura de pilares de piedra y armazón metálico que nos llamará poderosamente la atención, testimonio de la historia minera e industrial de la comarca


En el año 1902 la empresa Chavarri Petrement y Cia empezó a construir este muelle-cargadero del hierro que se sacaba de las minas de Vilaoudriz, en A Pontenova, traído hasta aquí en ferrocarril minero. El ferrocarril se inauguró en 1903 y a partir de 1905 fue aprovechado también como transporte de pasajeros. Tenía un trayecto de 34 kilómetros y su primer idea arranca en 1897, cuando el empresario vasco Julio Lazúrtegui visita la comarca con la idea de explotar estas minas de hierro, trabajadas desde tiempo inmemorial, y que en aquel momento explotaba la sociedad de Sucesores de J.B. Rochet. Así en el 1900 constituye la Sociedad Minera de Villaodrid (SMV), participada por la sociedad primero mencionada, así como otros destacados inversores. En 1901, por Real Orden, se aprueba el proyecto ferroviario, aunque con un cambio posterior, aumentar a un metro el ancho de la vía para enlazar con el que sería el Ferrocarril Ferrol-Gijón así como poder prolongar la línea a Lugo y Villafranca del Bierzo, un plan que se vio viable en los primeros años de despegue de la empresa. Luego, con la I Guerra Mundial y el peligro para la navegación marítima, el tren minero, cuyo producto llegaba a Ribadeo para embarcar, vivió una época de decadencia en la que se fue abandonando aquel pensamiento de enlazar con esas otras vías.


Al acabar el conflicto mundial hubo un nuevo renacimiento ferroviario que duró poco, pues enseguida se suprimirían ciertos servicios ya que no terminaba de recuperarse la demanda de hierro a nivel internacional, aunque un aumento de las tarifas alivió momentáneamente la situación, al igual que una ayuda estatala para las líneas férreas en crisis. Existió la oportunidad desaprovechada de adaptarse a las necesidades de la industria forestal que llevaba madera a Asturias, aunque la empresa poco hizo salvo seguir empleando sus estructuras ya existentes sin hacer cambios para cargar esta mercancía tan valiosa para entibar ( asegurar con troncos las galerías subterráneas) de las entonces abundantes y prósperas minas asturianas, las cuales además ofrecían incentivos y sueldos mucho más altos a los trabajadores ferroviarios. Además de todo ello se hacía sentir la competencia del camión, aL ir mejorándose el trazado de las carreteras.


Otra oportunidad fue, ya en los años 30, el ofrecimiento, nunca aceptado por el Estado, de emplear este ferrocarril como tramo del de Gijón-Ribadeo, incluyendo la estación ribadense. Nada de ello culminó y cuando estalló la guerra civil la vía llegó a tener una actividad relativamente importante, pero para transporte de productos alimenticios del campo. Aún así su estado era tan calamitoso que padeció el hundimiento del túnel número doce en diciembre de 1937, no recuperándose el tráfico hasta marzo de 1938.


Mientras, los gigantes alemanes del acero, la empresa Krupp, se haría cargo de la explotación del hierro, pero prohibiría el transporte de pasajeros y el circular a más de 20 kilómetros por hora dado el desastroso estado del trazado.

                                         

Pocos meses después de acabada la guerra y dado el estado de saturación de los almacenes de Ribadeo, donde no podía embarcarse la mercancía, se produce un parón de tráfico ferroviario que duró 199 días. En 1942 vuelve a autorizarse el transporte de viajeros, pero los reveses económicos eran continuos y las cantidades de mineral llevadas eran casi simbólicas cuando no nulas. Ya en 1952 el Estado quiso rescindir la concesión ferroviaria, pero no habría de ser hasta 1964 cuando la propia compañía dejase de explotar el ferrocarril, iniciándose los trámites oficiales para su desmantelamiento en 1965.


Pasado el tiempo una parte del trayecto, entre San Tirso de Abres (Asturias) y A Pontenova (Galicia), se transformó en vía verde peatonal y cicloturista, y otra, este cargadero, fue recuperado. Al principio se eliminaron sus estructuras metálicas pues amenazaban con venirse abajo, constituyendo un peligro, y posteriormente se reconstruyeron imitando a las originales. Todo ello es un excelente parque-mirador al lado del también histórico Forte San Damián, donde se emplazaban antiguamente las baterías de defensa costera de la ría y a escasos metros del albergue de peregrinos, atalaya sobre A Ponte dos Santos y la boca del estuario.





El Albergue de Peregrinos de Ribadeo se encuentra a relativa distancia del centro urbano pero a cambio está próximo al Camino, así como al puerto, en un rincón apartado y de notable belleza y en un entorno privilegiado.



Castropol (Asturias), desde el albergue.



Si desde el albergue nos dirigimos al sur, hacia la villa de Ribadeo, podremos tomar, en dirección a San Lázaro, el Camino oficial que se dirige a Vilela y de allí, en sucesivas etapas, a Vilanova de Lourenzá, Mondoñedo, Vilalba... 




Pero si nos dirigimos al norte podremos realizar la llamada Variante Marítima, para lo cual hemos de seguir el itinerario de la senda costera que se dirige a Illa Pancha y de allí, vien por la misma senda, o atajando un poco por el interior, continuar al puerto de pescadores de Rinlo, luego hacia a Augas Santas o Praia das Catedrais y posteriormente por las playas del concello de Barrerios llegar a la ría de Foz y girar hacia el sur, rumbo a San Martiño de Mondoñedo y de allí a la misma Mondoñedo.


Si hacemos la Variante Marítima O Cargadeiro nos "pilla de paso" y si no, dada su proximidad al albergue de peregrinos, sin duda merece nuestra visita:
 

Las estructuras supervivientes y su entorno, reaprovechadas como parque etnográfico...


Inolvidable sensación acercarse al viejo muelle de carga...



Largo pasillo sobre el estuario...



Al fondo, la costa asturiana...


Al sur, A Ponte dos Santos, con una vista parcial de Ribadeo (Lugo, Galicia) a la derecha y de Castropol (Asturias), en la distancia...



A Punta da Cruz, el extremo noroccidental de Asturias, en el concejo de Castropol.


Al norte a nuestro pies la Praia do Cargadoiro y el Forte de San Damián, también recuperado...


Acantilados de A Atalaya (Castropol)


 Navegación hacia la boca de la ría, saliendo de puerto.


A Punta da Cruz...


Viejas estructuras portuarias.



Paseo y Castropol...


Unas vistas al amanecer, cuando suelen salir a hacer ruta los peregrinos...





Textos explicativos de la avifauna del estuario.




Plano de la ría...



Buenos días a Asturias y a Galicia desde este encantador espolón de O Cargadeiro...





Pescadores a faenar...

Playa, paseo y fuerte...






La gabarra...





El sol se yergue sobre el horizonte...



Señalización de fuerte y cargadero...


Vista desde el sur a la caída de la tarde...


Imágenes de la bajada a la Praia do Cargadoiro o Cargadeiro.




O Cargadeiro y A Ponte dos Santos




Bajo el Forte de San Damián.


Costa castropolenese...








Carriles y huecos de viejos transportes en vagoneta...








Dominando la escena: un gran reloj de sol.







A escasos metros, próxima visita: Forte de San Damián: las antiguas fortificaciones marítimas contra corsarios y flotas enemigas.