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viernes, 22 de enero de 2016

LOS ZAPATEROS DE NOREÑA, LA IGLESIA Y EL CASTILLO (ASTURIAS)


Iglesia de Noreña
La calle de la iglesia, saliendo de Noreña. A la derecha Les Cases de los Zapateros
Saliendo del casco urbano de Noreña por la calle de la Iglesia, bien viniendo de la Plaza la Cruz y Plaza de la Constitución o bien desde la calle Fórez Estrada, hallaremos hileras de viviendas entre las que destacan Les Cases de los Zapateros, que fueron construidas por iniciativa del Doctor Dionisio Cuesta Olay, quien vivía en una quinta cercana, allá por 1860, luego adquiridas hacia 1915 por Pedro Alonso para viviendas de zapateros, artesanía que tantísimo auge tuvo en el pasado, al menos desde su primera referencia en 1587, llegando a señalarse más de doscientos en el Catastro del Marqués de la Ensenada (1751).

Les Cases de los Zapateros
 Vendían en los principales mercados asturianos y llegaron a tener notable relevancia. Sería además a finales de ese siglo XVIII cuando hallásemos las primeras referencias escritas a la calidad de las carnes y embutidos de Noreña, germen de una industria chacinera y conservera que alcanzaría un notable auge desde fines del s. XIX hasta nuestros días.

Casa Rectoral e iglesia de Noreña
Llegando a la iglesia encontramos adosada a su parte posterior la Casa Rectoral.


Flechas amarillas en la columna primera del pórtico.


Pasamos bajo el pórtico. Al fondo, en el campo de la iglesia, vemos un crucero de piedra.


Crucero ante la iglesia.


La actual iglesia parroquial de Santa María de Noreña aparece mencionada por primera vez con motivo del entierro en su capilla mayor del obispo de Oviedo y Conde de Noreña don Diego Rodríguez de Guzmán en 1441, pues era su patrono.


El templo fue construido sobre otro anterior románico y a la vez tuvo grandes reformas y ampliaciones en los siglos XVI-XVII. Destaca por su robusta y altísima torre-campanario y por su largo pórtico al lado del Camino, a cuya sombra y cobijo podemos andar, este hecho en 1952. Padeció destrucción en la guerra civil y fue reconstruido, fiel al anterior, bajo la batuta del arquitecto noreñense Enrique Rodríguez Bustelo, autor de otros notables edificios de la villa condal, sin ir más lejos el antiguo instituto femenino (1966), al otro lado de esta calle, o el ayuntamiento nuevo. Tras las destrucciones de la contienda fue preciso adquirir nuevos retablos para el santuario, muchos de ellos procedentes de Castilla, exceptuando el de la Asunción.


Justo enfrente de la parroquial se hallaba el Castillo de Noreña, del que nada se conserva pero fue símbolo de la historia del antiguo condado. Se supone fue mandado levantar por Rodrigo Álvarez de las Asturias, quien heredó esta tierra de sus antepasados, separándola definitivamente de Siero, aunque recibiendo de sus antecesores poder y encomiendas sobre gran parte de Asturias, que ellos a la vez recibieron como administradores o encomenderos de las posesiones del monasterio de San Vicente en la capital astur. No sabiéndose no obstante a ciencia cierta quien fue el primer señor de Noreña y los avatares concretos de su independencia frente a Siero pese a estar en su mismo centro. El topónimo parece hacer alusión primeramente al río, afluente del Nora y con el que guarda una clara relación filológica en un más que posible pasado prerromano. Rodrigo Álvarez de las Asturias falleció en 1333 y, pese a que tenía dos hijos bastardos, estos no heredaron los extensos dominios de su padre sino que lo hizo su ahijado Enrique de Trastámara, hijo extramatromonial del rey Alfonso XI a quien Rodrigo favoreció en sus guerras y disputas y por lo que fue obsequiado por el monarca con numerosos bienes, además de con este ahijamiento. Enrique heredaría el título de Conde y Señor de Noreña, valiéndose de sus plazas asturianas para sublevarse contra el nuevo monarca Pedro I El Cruel. A su vez su hijo bastardo Alfonso Enríquez haría también lo mismo con sucesivos reyes, disputándoles el trono castellano, pero sin tanta fortuna, siéndole confiscados título y señorío, los cuales pasarían a los obispos oventenses. El título de conde sería ostentado por los obispos de la diócesis, más como cargo simbólico que provisto de verdadero reconocimiento oficial, hasta 1951, fecha en que se prohibió que estos portasen títulos nobiliarios civiles. En lo relativo al castillo, perdió su valor bélico y fue abandonándose, pese a que aún en 1522 fue cárcel. En el siglo XVIII ya se habían caído al río torre y lienzos de muralla y todavía estaba parte en pie en el siglo XIX, antes de su completa desaparición.



Delante de la iglesia de Santa María de Noreña hay una sidrería en un cruce de caminos: a la derecha la calle del Calvario, a la izquierda la Avenida de Oviedo y en medio El Camín de les Viñes, al lado del cementerio, el cual sería la ruta original, donde estaba La Venta la Cocina, pero aunque se conserva la caja de la histórica senda y hay derecho de servidumbre de paso por las fincas, se ha perdido El Puente del Rebollar abajo en el río Noreña.


Es por ello que en este momento aparecen señalizadas dos alternativas, una a la derecha de la sidrería y otra a la izquierda.


Una alternativa sería tomando a la izquierda la Avenida de Oviedo y carretera NO-1 hasta llegar al desvío que se dirige a la iglesia parroquial de San Martín de Argüelles (otro de las advocaciones a San Martín de Tours en la ruta), pasando nuevamente a términos del concejo de Siero.


La otra alternativa, también señalizada con flechas amarillas y con conchas va a la derecha por la calle del Calvario y pasa junto al camposanto para desviarse luego a la izquierda en el barrio de La Reguera (a la derecha de la foto) y luego llegar a la iglesia de Argüelles por los lugares de Pumares y La Cuesta.

Iglesia de Argüelles.
De todas maneras, pendiente en este momento de una correcta señalización y recuperación del itinerario, aconsejamos al caminante y peregrino que esté atento a la confirmación definitiva del trazado del camino a Argüelles desde Noreña.