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viernes, 17 de junio de 2016

FONCIELLO Y MERES: EL VALLE DEL NORA EN LA PARROQUIA DE TIÑANA (SIERO, ASTURIAS)

(ENLACE CAMINO NORTE O DE LA COSTA Y CAMINO PRIMITIVO)

Fonciello
El Camino llega a Fonciello, una aldea de la parroquia de Tiñana, en el concejo de Siero, placidez rural y residencial no muy lejos de la autovía y de los polígonos industriales pero que suele ser un remanso de paz en el trayecto hacia la capital asturiana, viniendo de El Berrón por Carbayal.


El Camino es llano y muy agradable de andar pese a estar asfaltado, jalonado de casas y fincas a cada lado del Camino.


Abajo, estre la arboleda de la vegetación de ribera, discurre el río Nora. que forma este gran valle central asturiano que nos ofrece paso franco hacia la capital, Oviedo/Uviéu.


Fonciello, como tantos núcleos rurales cercanos a las ciudades, ha visto transformado paulatinamente su entorno rural y residencial, pero ahí están las quintanas asturianas tradiciones, que vemos a cada paso que damos.


Como es el caso de Casa Manolo, con su vivienda, panera y cuadra.



Es un buen lugar para sentarse, contemplar y meditar...


Huertas  y soberbias paneras.


Manzanas de buena pomarada sidrera.


Más allá, los chalets.


Más acá el Camino.


Hórreos y mansiones.


El soleado valle.


La luminosa campiña.


Filas de árboles que dan buena y agradable sombra.


Llanas praderías.


El Camino en Fonciello.


Un hórreo...


Una casa...


Portones de acceso.


Una quintana espléndidamente restaurada.


Un trecho bajo sendas hileras de árboles  cercanos a La Fuente Fanxul nos llevará ahora a Meres por la parte de La Ortea.


El Camino se estrecha un poco.


La Ortea, en Meres, también de la parroquia de Tiñana.


Bellos y verdes parajes.


Chalets y quintanas en La Ortea.


Pastos.


Cierres de fincas.


El valle del Nora.



Prados y bosquetes, paisaje dominante en el valle del Nora así como en gran parte de Asturias.


Tomamos esta senda que sube un poco.


Atentos al cruce.


Seguimos camino.


Y pasamos junto a unas casas.


Por las casas de San Xuan Obispo, al sur del Colegio de Meres y al lado de la urbanización Palacio de Meres/Fontemera, pasa el Camino.


Abajo,en las vegas del Nora y no reconocible desde aquí, está la capilla de Nuestra Señora de la Cabeza, de grandísima tradición romera documentada al menos desde el siglo XVII. Es la primer fiesta de prau, pues se celebra a finales de mayo, y los devotos frotan en el manto de la santa, abogada de los males de la cabeza, flores, ramas, pañuelos... quedando así bendecidos.



Desde aquí se divisan al sur las parroquias de Santa Marina y Tiñana.


Si nos fijamos bien reconoceremos en un alto la iglesia parroquial de Santa Marina de Cuquiellos, con su picuda torre campanario dominando el valle del Nora.


Entre casas, fincas y huertas sigue el Camino.


El Camino en Meres.


Más quintanas.


Un hórreo con mazorcas, panoyes de maiz enrriestráu. Algo no demasiado usual en nuestros días.



Nuestra caminanta continúa en Meres.


Al sur las colinas de La Paranza, que dividen Siero de Langreo/Llangréu.


Cruce de Caminos y desvío a la derecha.


Hermosa quintana asturiana.


Mojones y flechas.


Más allá de las casas de Meres asoma el Monte Naranco.


Y allí está el famosísimo Palacio de Meres, sito en un altozano parcialmente oculto por el arbolado, El Monte'l Palacio.


Su primer elemento es una torre bajomedieval, obra del siglo XV o anterior, de la que poco se conserva, hecha para el noble Gonzalo Rodríguez de Argüelles, que era contador mayor del rey Juan II de Castilla y en torno a la que fue construyéndose el actual conjunto palacial, erigido entre los siglos XVII-XVIII.

Mientras avanzamos hacia El Monte'l Palacio seguimos admirando el paisaje de Tiñana, en concreto la aldea de Fozana, a lo lejos.


Buen Camino.


Caballos en el prado junto al Colegio Meres, importante institución de enseñanza.


Zona residencial.


Caminamos junto a los muros del colegio.


Y este queda atrás.


Luego pasamos una casa.


Y tomamos esta pista a la izquierda.


De nuevo en el agro.


El Palacio Meres más cerca.


El sendero en el bosque...


Un rincón de gran belleza.


Vieja muria de piedras.


Llegamos al Palacio de Meres, donde hay un mojón del itinerario.


Antes de continuar podemos visitar algunas dependencias palaciales.


El tejo, el texu sagrado siempre en el campo de las capillas y santuarios


La capilla de Santa Ana (1696-1707) está al lado mismo del Camino, a la sombra de grandes tejos y con soberbio frontón de trabajadas columnas.


Su fábrica es monumental y sirvió de iglesia cuando, en el pasado, los vecinos de estos pueblos no podían acceder a la parroquial de Tiñana por causa de las crecidas del Nora, que anegaban repetidamente el valle. Está hecha sobre otra anterior y es, como el palacio, Monumento Histórico-Artístico, una joya del barroco asturiano, planta de cruz latina con dos torres a los pies, obra auspiciada por Antonio Argüelles Valdés y su hermano Francisco, que era abad de la poderosa Colegiata de Arbás (Puertu Payares, divisoria de Asturias y León). El templo dispone de una buen retablo con una imagen de la Virgen con el Niño hecha de la mano de Antonio de Borja, excelente maestro tallista barroco.


Al lado se sitúa uno de los accesos al palacio.


El Palacio de Meres dispone de dos torres con cuerpo central de dos pisos, el de abajo con tres arcadas de medio punto bajo otros tantos balcones, patio central y otro cuerpo, este sin arcos, que une esta parte con el templo. La vivienda está guardada por una cerca almenada que también ostenta los blasones de las estirpes que aquí tuvieron solar.


Rodeado por una gran finca, en el palacio se filmaron existosas series y películas siendo ahora lugar de celebración de bodas, comuniones, bautizos, reuniones y eventos en general.


El Camino pasa bajo la extensa quinta del Palacio de Meres...





El Camino y el disperso hábitat del pueblo.


El Camino y la alta tapia del palacio.


Un conjunto singular, símbolo de las antigua estirpes de Siero.


El Camino ahora baja un poco.


Nuestro itinerario cruza la carretera local a la derecha de una casa junto a Puente Sandín, ya en las mismas riberas de los meandros del Nora y entrando en la también sierense parroquia de Granda.