Eres el Peregrino Número

domingo, 24 de abril de 2016

LA VILLA: LA POLA DE MALIAYO. VILLAVICIOSA (ASTURIAS)


Llegando a La Villa en Les Caleyes. A la izquierda La Carbayera Sorribes, a la derecha ribera pantanosa de La Ría de Villaviciosa. Al fondo El Cordal de Cañéu.
Les Caleyes y cruce de la N-632, entrando en el casco urbano de Villaviciosa
Viniendo de Carda y Tornón los peregrinos se acercan por el barrio Les Caleyes al casco urbano de Villaviciosa, comumente llamada La Villa, capital del concejo asturiano de este nombre, cruzando la carretera N-632 tras venir bajando de la iglesia de Santa Eulalia de Carda  luego de cruzar el puente sobre la Autovía del Cantábrico y pasar al pie de La Payariega, donde hay albergue de donativo


Aquí cruzamos la carretera general para proseguir de frente entre las casas de Les Caleyes


Aún en la parroquia de Carda puede decirse que ya entramos en el casco urbano de La Villa por La Casa Yuste o del Corredor, con corredor y columnas


Aún en la parroquia de Carda puede decirse que ya entramos en el casco urbano de La Villa por La Casa Yuste o del Corredor, con corredor y columnas


Junto al hórreo de Casa Yuste sigue el Camino...


 Aquí es donde el Camín Real cruza la avenida que entra en La Villa, nombre popular de Villaviciosa capital


A la derecha estuvo el célebre Llagar de Cuetu, que luego fue también tienda de tablas y complementos de surf


La autovía hizo desaparecer el antiguo matadero, la Casa Nieves, la de Xeromín y La Fuente'l Túnel, donde bebían los peregrinos de antaño


Y así pasamos junto a Casa Blanco o de Pinón y Aurora




Les Caleyes es una transición entre el entorno rural y urbano en los arrabales de La Villa


.Hileras de casas unifamiliares de una planta


Al lado izquierdo un hórreo y casa de dos pisos


Portones y muros de quintas, con su palmera, tramo llano y recto


Pasamos al lado de la larga portilla de otra casa


Muria de piedras y al fondo otra palmera y un cruce


En el cruce seguimos de frente hacia el centro de la población


Señalización de los cercanos observatorios de aves


Los porreos o terrenos ganados a la ría a partir del siglo XVIII son una zona de marismas y vegetación de gran riqueza e importancia ornitológica. Para preservarlos se hizo un puente debajo para que pasase la Autovía del Cantábrico en una costosa obra de ingeniería. Al otro lado de los porreos vemos las aldeas de la villaviciosina parroquia de Bedriñana


Aquí están los porreos de Bedriñana y El Salín, de los primeros que se hicieron en las zonas inundables


La Ría de Villaviciosa se abre paso luego de la confluencia de varios ríos antes de desembocar en este encantador estuario de juncos y cañaverales


Seguimos en Les Caleyes


Vamos en paralelo a la N-632, donde a la entrada de La Villa vemos estas urbanizaciones de chalets y una chimenea


Chimenea que es lo que queda de una antigua teyera o fábrica de tejas, testimonio del pasado industrial de esta zona actualmente de expansión urbanística


Más fincas


Extensas y verdes praderías en la ribera de la ría


Allí vemos el Campo Les Caleyes, campo de fútbol del  Lealtad de Villaviciosa, equipo  fundado en 1918


También vemos el polideportivo


Caballos asturcones en Les Caleyes. Eeste es el Porréu del Salín espacio ganado al estuario a partir de 1862.


Asturcones en El Porréu


Seguimos camino. Al fondo ya vemos próximos los edificios de pisos donde nos andentraremos al centro urbano


El itinerario sigue siendo llano y recto


Nos deleitamos con el paisaje que contemplamos


En este cruce seguiremos de frente


Pasando junto a esta casa de elegante fachada de piedra vista


Placa con el nombre del barrio y el escudo de Villaviciosa


Imagen de La Santina de Covadonga


Hermosas galerías


Flecha y conchas


Haciendo camino...


Calle Jesús de la Piedra


El centro urbano...


Viviendas obreras en El Camín Real, calle Jesús de la Piedra, comunicación con la fábrica de Sidra El Gaitero, que veíamos en el capítulo anterior, en Carda.


Vista de la calle Jesús de la Piedra. Estas casas de Les Caleyes fueron construidas en 1928 promovidas por Enrique de la Cordera.


Paralela a esta, en la calle Magdalena, existió una capilla con esta advocación, María Magdalena


En el cruce seguiremos de frente, ya junto a los bloques de edificios


Y seguimos por la acera


Casas de la izquierda


A un lado chalets y al otro pisos


Las flechas confirman la dirección que hemos de tomar


Y así llegamos a la gasolinera, pasando a su derecha


Y salimos a la calle Cervantes, la que nos dirige al Ayuntamiento y centro histórico


La calle Cervantes es una gran arteria comercial y de comunicación que atraviesa Villaviciosa, continuidad de la N-632, la antiguamente denominada Carretera de las Cinco Villas y Carretera de la Costa, sucesora del primitivo Camín Real


Si cruzamos la calle caminaremos por L'Acerona, paseo abierto en los años veinte del pasado siglo, yendo ahora en dirección al Parque Ballina


Parque Ballina, hecho en 1928 detrás del Ayuntamiento, donde antaño estaba la Puerta del Mercáu Vieyu, arrabal que perteneció a la desaparecida parroquia de San Vicenti La Palma


Las conchas nos indican seguir hacia la Plaza del Ayuntamiento


No obstante al Ayuntamiento de Villaviciosa, al fondo de la foto, también podemos ir atravesando el parque y visitándolo, pues merece la pena recorrer este espacio verde, nacido de la idea, expuesta en 1922 en el semanario Pan y Paz. En 1928 los hermanos Bernardo, Luis y Norberto de la Ballina Fernández llevan a buen puerto su iniciativa de construir este parque detrás del Ayuntamiento en terrenos cedidos por Manuel Fernández Miranda.


En el parque está la escultura "Exaltación de la Manzana", un gran sombrero del que salen enormes manzanas, obra de Eduardo Úrculo.


La escultura está dedicada a José Cardín, uno de los grandes promotores de El Gaitero


La manzana, fundamento de la industria sidrera


 L'Acerona desde el Parque Ballina


El paseo del parque, paralelo a L'Acerona


Señalización de la Ruta de la Manzana y la Sidra


Busto del pintor Guillermo Simón


El pintor de lo asturiano 


Detrás el parque infantil o zona de juegos


En medio del parque La Pérgola


En La Pérgola está la placa que recuerda a quienes patrocinaron este espacio verde, los hermanos Bernardo, Luis y Norberto de la Ballina Fernández


Enfrente, la Oficina de Turismo, donde pueden darnos las oportunas indicaciones sobre el itinerario a seguir, alojamientos, hostelería, comercios y servicios, etc.


 Al lado la fuente y parte posterior del Ayuntamiento de Villaviciosa


Pero antes de ir al Ayuntamiento recomendamos acercarnos a otro lugar excepcional en el mismo parque


El estanque de los patos


También allí, calle de comercios, así como bares y sidrerías con animadas terrazas


Fauna silvestre...


Maravilla de jardines


El Ayuntamiento asoma entre los árboles


La fuente...


El pato toma el sol...


 No le incomodemos...


Las siempre simpáticas y relajantes anátidas...


Los machos


Maravilla natural


Las hembras...


Todos juntos...


Volvemos sobre nuestros pasos...


En el enlosado sendero


Vamos pues hacia la fuente y el Ayuntamiento


Fuente también con un pequeño estanque



El agua mana de una simpática escultura, de la representación de una angula agarrada por un niño


Al fondo La Pérgola


Paseantes por el parque


Nos dirigimos pues al Ayuntamiento y su plaza


La popularmente llamada Plaza'l Güevu y oficialmente del Ayuntamiento


Subimos a los soportales de la fachada principal


El Ayuntamiento se construyó entre 1902-06 y ante él se extiende su plaza, antaño Plaza Pidal y popularmente Plaza'l Güevu, que articula los dos ensanches villaviciosinos que se extendieron más allá del originario núcleo medieval


Ondean las banderas


Aquí estaba anteriormente El Mercáu Vieyu, con sus hórreos y paneras, en terrenos la extinta parroquia de San Vicenti la Palma que en 1892 pasaron a ser de La Villa. Otra parte de San Vicenti pasó a la vecina parroquia de Fuentes.


Gran explanada donde se celebran fiestas y actividades


Bajamos las escaleras y atravesamos la plaza. Plaza de Pidal, Plaza del Ayuntamiento o Plaza'l Güevu, antiguamente del Mercáu Vieyu


Ahora, mirando atrás, contemplamos toda la fachada principal de las consistoriales villaviciosinas.


El Ayuntamiento fue edificado en el Prau Casa Fernández, urbanizado un par de décadas antes para mercado de ganados. Se hizo sobre un proyecto de 1872 de Ignacio Velasco que por escasez de presupuestos no vio la realidad hasta 1902 cuando se escoge el sitio definitivo para su ubicación y es encargada la reforma del diseño original para efectuar su construcción al arquitecto Antonio Suardíaz, dirigiendo las obras  Manuel de la Ballina Montoto y terminándose cuatro años más tarde


Formaba parte el consistorio del plan de renovación urbana de La Villa hasta tal punto que tuvo prioridad incluso al malogrado ferrocarril que por entonces se planteaba entre Sariegu y Villaviciosa para comunicar con la cuenca minera, ferrocarril que nunca llegó a materializarse


Para su construcción hubieron de venderse las dependencias del antiguo hospital de peregrinos (del que pronto hablaremos) así como del antiguo Ayuntamiento de la calle del Sol. Ambos edificios fueron subastados en 1907 con la tasación del mismo Suardíaz


Durante un tiempo estuvieron también aquí las dependencias del Juzgado de Distrito


Fecha de 1906 en la fachada


El artístico reloj con su torre y campana


La Plaza es el magnífico escenario de las grandes romerías de Villaviciosa: las fiestas del Portal.




Todo el entorno más inmediato es un gran entramado comercial y hostelero, tiendas, cafés, bares, confiterías y por supuesto las tan renombradas sidrerías de la Comarca de la Sidra, pues estamos en tierras de la capital manzanera por excelencia. El Camino sigue de frente, al fondo, hacia la calle Valle, Ballina y Fernández.


Cruzando hacia la calle Valle, Ballina y Fernández, al fondo





Al pasar junto a la farmacia flechas y conchas xacobeas nos lo indican



 Las vemos a la derecha


Y aquí, tomamos la calle a la izquierda


Calle Valle Ballina y Fernández


Al enfilar la calle veremos a nuestra derecha el Ateneo Obrero de Villaviciosa, construido a partir de 1917 por iniciativa de Obdulio Fernández mas una suscripción de los emigrantes a la Habana


El Marqués de Villaviciosa, Pedro Pidal, cedió los terrenos y el arquitecto Manuel del Busto realizó el proyecto de forma grautita


Pero sigamos por la calle Valle Ballina y Fernández hacia adelante, viendo en este banco concha y flecha amarilla indicadora


La calle Valle Ballina Fernández ya sigue el trazado de lo que fueron las viejas rúas medievales aunque ni se conservan la muralla ni los edificios originales, aunque sí su disposición.


Más tiendas y comercios


Atención al cruce


Más flechas amarillas. Esta nos indica ir a la derecha al llegar a la calle Sol


En la calle del Sol un café ocupa ahora la planta baja del Ayuntamiento viejo, que parece ser del siglo XVII aunque muy reformado tras su venta en 1907. Anterior a esto las reuniones se celebraban en el cabildo de la iglesia de Santa María de la Oliva, también llamada por esa razón Santa María del Conceyu, celebración del conceyu o asamblea vecinal.


Las conchas xacobeas van guiando nuestro itinerario hacia El Ancho.


Calle del Sol hacia El Ancho


Más comercios y casonas con escudos blasonados


La antigua nobleza feudal terratieniente fue abanadonando, conforme se prolongaba la baja Edad Media, sus lúgubres, fríos e insalubres castillos y torreones por los desparramados campos para instalarse en las nuevas polas o villas, cerca de los nacientes centros políticos y comerciales, para seguir estando presentes e influyendo en los nuevos vaivenes de la sociedad del momento


Y nuevas estirpes ganaban, de una u otra manera, su pretendida hidalguía, con sus méritos demostrados en las cancillerías pertinentes...


Cuando la calle del Sol sale a la de García Caveda, aproximándonos a El Ancho, reconocemos una gran agrupación de edificios notables con su solemne heráldica


Algunos viviendas y otros como este están hoy en día dedicados a usos hoteleros


Abundan los blasones en sus fachadas


Yelmos e iconografía 


En la ruta a El Ancho...


A mano izquierda, en la Plaza de Carlos I está la Casa del médico Bernardo Corripio, que en 1929 sucedió como alcalde de Villaviciosa a Norberto de la Ballina. Edificio de notables dimensiones hecho donde había comprado a los Cavanilles Peón la Casa del Arcediano o de la Fábrica, edificio medieval desaparecido en 1921


Inspiración en la arquitectura montañesa. Actualmente es hotel y cafetería. Esta es la fachada que mira a la Plaza de Carlos I.


Las obras duraron al menos hasta 1925 y su arquitecto fue Manuel del Busto


Vivió un tiempo en ella el escritor Alejandro Casona


De frente a la del Sol seguimos por la calle García Caveda, en lo que se da en llamar El Ancho, larga fila de palacios urbanos blasonados conforma la fachada de este paseo abierto en 1885: el de Cienfuegos, el de los Reguero, Busto, Posada, Estrada... todos de entre los siglos XVII y XVIII


Lagar fila de edificios palaciales urbanos...


Aunque estos actuales edificios del casco histórico no son exactamente medievales sí guardan la disposición en "cuadriellas" de la antigua Pola de Maliayo (antiguo nombre de Villaviciosa, La Villa), fundación con Carta Puebla de Alfonso X El Sabio en 1270, como tantas que estamos visitando en este Camino Costanero de Santiago


El Paseo ante las casas, lo que es propiamente El Ancho (por su anchura), se tiene por la obra más significativa hecha en Villaviciosa en el siglo XIX, financiado por suscripción popular pero con una aportación fundamental del indiano Manuel Fernández del Valle, realizándose las obras en 1885.


Numerosos balsones nobiliarios de las linajudas estirpes que aquí edificaron sus palacios.


Acabando la Edad Media y con el correr de los siglos la vieja nobleza terrateniente fue asentándose desde sus torres, castillos y casonas rurales a las nuevas villas nacidas con el espíritu repoblador de los reyes de Castilla, nuevos centros de administración, poder y control del territorio que antes se gobernaba desde castros y fortalezas.


El Ancho es un paseo muy concurrido, al igual que todas las calles del centro de La Villa, con numerosos comercios, cafeterías, terrazas...


A la izquierda de estos primeros edificios de El Ancho está la antigua Plazuela los Peón. Allí se yergue (derecha de la foto) el imponente Palacio de los Valdés, construido en 1806 aprovechando una torre medieval de esta estirpe, testigo de las violentas peleas de la nobleza de la época en las escaramuzas de 1481 y 1483. Junto a este, en la calle del Agua y ante esta misma plaza, el Palacio de los Peón (izquierda de la foto) fue después el Colegio San Francisco, célebre institución villaviciosina... "dos coses tien La Villa que nun les tien Xixón, el Colegio San Francisco y La Enciena de Tornón"


Un monumento rememora el desembarco de Carlos de Flandes en Villaviciosa en 1517, busto del emperador dispuesto en medio de esta plaza y ante ambos palacios


El joven Carlos tenía en aquel momento 17 años y, entre no pocos vaivenes políticos y resistencias, venía a hacerse con el legado de su abuelo Fernando II de Aragón (Fernando el Católico). Su viaje, narrado por el cronista Laurent Vital, coincidiría en gran parte con el Camín Real que hemos recorrido desde Unquera hasta aquí, milenario camino que fue también ruta de peregrinos y clasificado actualmente como ruta xacobea del Camino Norte o de la Costa


Llegaría, con no pocas guerras y quebrantos a ser dos veces emperador, de España y de Alemania...

Don Carlos por la gracia de Dios Rey de Romanos Emperador Semper Augusto.
Doña Joana su madre y el mesmo Don Carlos por la mesma gracia Reyes de Castilla, de Leon, de Aragon, de las dos Sicilias, de Ierusalen, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorcas, de Sevilla, de Cerdeña, de Cordova, de Corcega, de Murcia, de Jaen, de los Algarbes, de Algezira, de Gibraltar, de las Islas de Canaria, de las Indias islas y tierra firme del Mar Oceano,
Condes de Barcelona,
Señores de Vizcaya e de Molina,
Duques de Atenas e de Neopatria,
Condes de Ruysellon e de Cerdenia,
Marqués de Oristan e de Gorciano,
Archiduques de Austria,
Duques de Borgoña de Bravante.


El Desembarco del joven emperador


El águila bicéfala de Carlos

 

Esta es la Plazauela de los Peón, con el monumento a Carlos V y de frente Palacio de los Valdés con sus tres plantas, torre, blasones, balcones y larguísimo corredor. A la derecha El Ancho, tal y como los vemos haciendo camino


Era el Palacio de los Valdés una primitiva torre que en origen tenía su entrada principal por la calle del Agua, a unos 100 metros de otra de las puertas de la desaparecida muralla, la Puerta del Puente. Fue muy reformada hasta conferirle el aspecto que tiene ahora


La crónica de García Salazar nos habla de las sangrientas rencillas nobiliarias cuando Suero de Nava estaba aquí "escaramuzando un día en Villaviciosa con algunos de Valdés, que estaban en una casa-fuerte, fue herido de una saeta y tan fuertemente le dio por los pechos que le salio a la otra parte, porque habíase desnudado las corazas que siempre traía vestidas, ca era ya llegada su hora y murió de aquel golpe a cabo de seis días."


Dos años después, en 1483, los hermanos Suero y Alfonso de Caso cercaron la torre con la idea de matar a Diego Valdés. Esto ocasionó el derribo de la torre por mandato del Corregidor del Principado (representante real) en 1492. Sesenta años después un sobrino de Diego Valdés la reedifica pese a la oposición de su rival Gutierre de Hevia, quien protestó en vano. En 1806 hubo serias reformas en la casona, la cual cambió su orientación para que la fachada principal, sobre la que se dispuso una larga balconada-voladizo, mirase a la plazuela. Este es el palacio que ha llegado a nuestros días


Por su parte el Palacio de los Peón, a su izquierda, se edificó en el siglo XVII sobre varias quadriellas medievales de la calle del Agua y ante él se dispuso esta Plazuela de Peón, ideada para hacer más imponente este edificio. Este es pues el origen de la plaza donde antes había casas humildes y fraguas


El palacio tuvo panera anexa y una traída propia de agua procedente de un pozo. Los Peón llegaron a acaparar tanto poder que se discute si en la práctica fue Villaviciosa un verdadero señorío del linaje.


En 1923 la Fundación benéfico-docente San Francisco de Villaviciosa compra el viejo palacio y lo reforma para impartir clases de Segunda Enseñanza, nacía así el famoso Colegio de San Francisco



Colegio San Francisco,  toda una institución villaviciosinam que hizo realidad los deseos de su fundador Francisco García de la Cueva, creador de la fundación en 1919 pero que no llegaría a verlo hecho realidad


El Colegio se clausuró en 1992 y después pasó a residencia.


Blasón nobiliario del primitivo linaje


Alegoría de San Francisco


Aactual residencia


Cierra la plaza por la otra parte el Palacio Caveda, solar del escritor y erudito José Caveda y Nava, uno de los más relevantes hijos de Villaviciosa, historiador, político, crítico de arte, investigador y escritor en asturiano. La fachada blanca es la que mira a la plazuela y su aspecto sobrio se buscó aposta para no competir con el Palacio de los Peón


La fachada que mira a la calle es la que ostenta orgullosa su blasón


Aquí están las placas en honor, memoria y homenaje al gran autor asturiano



Un poco posmoderno ha quedado el Palacio de los Hevia tras las recientes rehabilitaciones, en la misma calle del Agua y muy cerca de la Plazuela de Peón


Era ya en el siglo XV un espacio independiente, con dos hórreos, dentro del casco urbano, así como huerta de naranjos y frutales y cercado ante la calle pública.


Fue aquí donde pasó su estancia en Villaviciosa, siempre entre honores y fiestas, el joven emperador Carlos V en 1517


Era propiedad de Rodrigo de Hevia, jefe de coro de la catedral de Oviedo/Uviéu y por su caracter de palacio urbano debió ser lo más digno que se encontró para alojar a Carlos de Flandes. Alberga en la actualidad diversas dependencias municipales


En agradecimiento a hospedar a Carlos I la casona tuvo derecho a mostrar en uno de los blasones de la fachada el escudo imperial




Aunque reformada en parte en 1853 conserva alguno de sus elementos originales, como la puerta de acceso de arco de medio punto


Una placa recuerda la estancia del emperador


 De la Plazuela los Peón regresamos al Camino en las terrazas de El Ancho


 El Camino, las terrazas y las casonas


Señalización de la ruta en El Ancho


Villaviciosa se fundó gracias a la intensa política repobladora del monarca Alfonso X El Sabio, quien el 17 de octubre del año 1270 concedió el preciado documento de la Carta Puebla, origen de la actual población y llamada primeramente Pola de Maliayo, centro urbano, económico y administrativo de todo el territorio o alfoz, luego concejo de Villaviciosa


En una de estas casas-palacio de El Ancho está la placa en honor del médico Don José Pando Valle


Estas fundaciones repobladoras daban a sus moradores derecho a hacer villa amparada por fueros y murallas contra las pretensiones de los señoríos laicos y monásticos, celebraban mercados y rendían cuentas directamente al rey.


No obstante y con el tiempo muchas volverían a caer en la órbita de señores terratenientes y feudales, bien por anexión directa bien como dádiva que los monarcas posteriores daban para comprar sus fidelidades, pues eran quienes armaban tropas y ejércitos en los virulentos tiempos de la baja Edad Media en Asturias


En principio La Pola de Maliayo no iba a estar aquí sino al otro lado del Puente Buetes, paso a la otra orilla de la ría, un poco más al oeste


Luego se decidió emplazarla en esta otra ribera, en un espacio más amplio, más llano, abierto y habitable, más luminoso y con fuentes y arroyos, además de estar algo más alejado de la que sin duda fue inquietante silueta de la fortaleza que había en lo alto de La Peña Castiellu, símbolo del poder guerrero de la aristocracia medieval y que guardaba el paso del puente


Avanzamos por El Ancho


Más casonas y blasones


La Pola de Maliayo que posteriormente será llamada Villaviciosa (villa fértil), como verdadero reclamo para el aporte de nuevos pobladores, tendrá pues derechos especiales que la librarán de esa dependencia secular de la nobleza y los monasterios, con leyes propias y ayuntamiento o conceyu abiertu.


Pero los poderosos señores ejercerán desde siempre gran presión política en los asuntos de la naciente pola, lo que no quitará de todas maneras que esta logre un gran desarrollo, llegando incluso a tener su propia representación en las cortes y hermandades concejiles.


Blasones de barras, escudos, águilas y leones, símbolo de toda una era...


Águilsa bicéfala imperial


La traza actual de las calles del casco antiguo sigue conservando la disposición de las primitivas "cuadriellas", espacios delimitados para construir las primeras casas y edificios.


Precisamente en el siglo XV sucederán graves altercados entre miembros de las familias nobiliarias asentadas en La Villa, las cuales estaban enfrentadas por cuotas de poder, influencias y cargos públicos. Aún en 1507 un vecino, Pedro Peón, se quejará de la existencia de jueces y regidores homicidas, prohibidos por ley.


Bellas balconadas


En 1484 un gran incendió asoló La Villa, que pese a ello consiguió recuperarse prontamente gracias a una aportación de 15.000 maravedís anuales durante quince años por parte de los Reyes Católicos así como el derecho a celebrar mercado todos los domingos


En 1517 Carlos de Flandes, el que sería futuro emperador Carlos I de España y V de Alemania llegará a Villaviciosa viniendo por mar desde tierras flamencas tras desembarcar en Tazones, a donde una galerna los desvió de su ruta a Santander. Venía a hacerse con el trono por herencia y, pese a ser un acontecimiento casual, tuvo una gran repercusión histórica en estas villas que jalonaron su recorrido.


En años venideros, ferias y mercados continuarán prosperando y el tráfico comercial por la ría será intenso, causa de algún pleito también con el vecino puerto de Tazones. Aquel crecimiento de los siglo XVII y XVIII se ve claramente en los muchos edificios de la época.


Durante la francesada Villaviciosa será ocupada varias veces por los ejércitos napoleónicos. Pasado aquello el siglo XIX traerá consigo el capital indiano y la primera industrialización, basada sobre todo en empresas alimentarias, a las que habrá que ir sumandol el turismo, ya en el siglo XX, al igual que una potente hostelería.


Ahora venimos a la Plaza Obdulio Fernández, antigua Plazuela de Solares, donde se alza el monumento de La Manzanera en honor de este insigne benefactor e impulsor de la industria señera por excelencia de Villaviciosa Obdulio Fernández Pando.


Es obra de 1932 de Mariano Benlliure. Presenta a una aldeana, la manzanera, con un cesto de manzanas para hacer sidra. Abajo muestra efigie y placas en honor del homenajeado custodiadas por hermosas figuras de gaitero, tamboritero y aldeanas manzaneras. Caras de querubines y animales manan el agua de la fuente.


De frente a La Manzanera destaca el majestuoso porte de la iglesia de Santa María de la Oliva o Nuestra Señora del Conceyu, donde se celebró el conceyu abiertu de la nueva Pola de Maliayo y fue la primera parroquial de La Villa.


Alegoría del origen e historia de Villaviciosa. La Manzanera y La Oliva.


La Manzanera y los palacios de El Ancho.


En esta plaza está el Teatro-cine Riera, inaugurado en 1945 para suceder al desaparecido Teatro Alonso, destruido en la guerra civil. Arquitecto Fernando Cavanilles Batalla.


La Manzanera y el Riera...


Gaitero.



Obdulio Fernández Pando (1858-1927).


Gaiteru y tamboriteru flanquean a Don Obdulio bajo la manzanera.


Tamboriteru o tamborilero.




Escudo de Villaviciosa...


Una aldeana...


Gestos de suma expresividad.


Placa en honor de Obdulio Fernández, donde se muestra que el monumento se erigió gracias a la suscripción popular y asturianos emigrantes.


Otra aldeana y escudo de Asturias.


Madreñes y escarpinos...



La Manzanera, El Ancho y las Escuelas Graduadas (izquierda de la foto).


La placa y las aldeanas, flanquedas en la foto por la iglesia de Santa María de la Oliva y las Escuelas Graduadas.



Gaita y tambor...


Palacios de El Ancho.









Por su parte el Teatro Riera fue rehabilitado y dispone de una variada programación en nuestros días.


Fue su constructor Fernando Cavanilles Batalla.


El Ancho, La Manzanera y el Teatro-cine Riera en la Plaza Obdulio Fernández


Nos dirigimos pues a la iglesia de Santa María de la Oliva o del Conceyu, viendo primeramente su ábside cuadrado con contrafuertes, lo que delata que es un románico tardío, ya de transición al gótico, o bien que se trate de una reconstrucción de esta cabecera en el siglo XV. Se trata en verdad de un templo de gran verticalidad construido a caballo entre los siglos XIII y XIV. Durante las primeras décadas de su existencia La Pola de Maliayo carecía de templo parroquial y la liturgia se oficiaba en la cercana iglesia de San Xuan d'Amandi, a dos kilómetros de aquí.


Aquí está la ventana románica, la que da luz al altar, de arco de medio punto, columnas, fustes y capiteles labrados con hojas y motivos geométricos. La banda del arco en zig-zag es muy usual en el románico pues, aparte de otro simbolismo, le confiere sensación de movimiento. Cenefas sobre ella y sobre los capiteles muestran el detallismo de los artistas canteros. Las bases de las columnas están esculpidas con lo que parecen ser cuadrúpedos muy desgastados.


La sacristía que mira al sur (izquierda de la foto) es un añadido del año 1658 obra del arquitecto trasmerano Ignacio de  Caxigal y por aquel entonces se construye también la capilla de la Soledad para dar salida al aumento de representaciones y procesiones de la Semana Santa. Fijémonos también en los canecillos románicos de los alerones del tejado, sumamente labrados.


Abundan las figuras y rostros humanos.





Vamos a pasar ahora por la fachada sur, donde está el pórtico, otro de los elementos añadidos muy a posteirori a un construcción, así como la espadaña del campanario. Tuvo también un pórtico en la fachada principal, su objeto era aglutinar a los vecinos a techo para celebrar el conceyu, de ahí el nombre originaria de Santa María del Conceyu. Fue por lo tanto edificio de doble función, religiosa y laica, pues aunque en el siglo XVII se habilitó una primer Casa Conceyu o Ayuntamiento, aquí se realizaban elecciones o se miraba la hora en el reloj que se puso en la fachada, "hora oficial de Villaviciosa" controlada directamente por el Conceyu. Arriba, encima del pórtico, hay otro elemento original del medievo: cuatro ventanas bíforas.


Estas ventanas bíforas del costado sur presentan motivos ornamentales geométricos de inspiración entre el románico y el gótico.






Hay noticias además de la existencia de un cementerio en el siglo XVII.


Bajo el pórtico hallamos la portada sur de arcos de medio punto y dos columnas a cada lado.


Capiteles de las columnas... pájaros afrontados y escena de cacería en los de la derecha...


Pájaros enfrentados.


Caza del jabalí, animal totémico en gran parte de la Europa Atlántica.


Capiteles de la izquierda.


Las tres cruces, grabadas en las piedras del muro sur.


Por la portada sur podemos acceder al interior, viendo el altar, donde hay dos magníficos arcos ojivales, otra muestra evidente del paso del románico al gótico.


El primer arco carece de decoración, el segundo está profusamente labrado. Ambos son grandes y majestuosos. Nos hallamos en un edificio de notable verticalidad.


De nuevo los motivos en zig-zag recorriendo el arco. Arco toral o triunfal, donde está el altar.


Dos fieras y en medio una figura humana pueden simbolizar la escena bíblica de Daniel en el foso de los leones, animales no conocidos en vivo por los escultores sin duda, por lo que se basaban en los dibujos de los códices, más figurativos que realistas.


Cuadrúpedos enfrentados.


Columnas, arcos y capitales.


Otro motivo románico, figura humana, básicamente cara y brazos, sosteniendo el arco.


Cabeza de cuya boca salen serpientes o alimañas. Símbolos de pecados y castigos...



Bóveda del altar, prácticamente de nervadura típicamente gótica. Luz difuminada que entra por la ventana del ábside que hace un momento veíamos al exterior...

Exterior de la ventana del ábside

La nave de la iglesia desde el altar. El arquitecto Francisco Antonio Muñiz realizó en 1814 diversas obras en el edificio.


En 1838 dejó de ser iglesia parroquial, pasando esta sede al convento de San Francisco, entonces ya desamortizado.


En el interior, sepulcros góticos.


Las rivalidades nobiliarias tuvieron también aquí escenario, como consecuencia del derecho de asiento y de sepultura en el interior del santuario.








Vista de la nave desde el interior. Al fondo la portada oeste, que antiguamente fue la principal. A la derecha la portada sur, por donde se entra normalmente en la actualidad. Démonos cuenta de la luz difuminada que entra por el rosetón gótico de la fachada.


Vista de la nave y el altar desde la puerta occidental. A los lados los sepulcros góticos. Quizás en un lateral estuviese la capilla de los Mártires o San Martín donde se ubicaban los sepulcros de los Peón a mediados de la centuria del 1500.


Luz exterior filtrada por las ventanas laterales y la que hay sobre el altar.


Volvemos a salir hacia el exterior por el pórtico. Casi enfrente, por donde va el Camino, estuvo otra de las puertas de la muralla villaviciosina. La Puerta del Puente o Puerta del Río, la que comunicaba con el histórico Puente Buetes, salida natural desde Villaviciosa al norte- noroeste, sobre el puente de la ría, aquí aún bastante estrecha. Luego, a partir de 1845, vio la luz un proyecto para la construcción de la carretera del Salín, ideada en principio para trasportar carbón desde Sama Llangréu (cuenca minera del Nalón) a unos embarcaderos pero que no llegó a prosperar, no obstante eso y el trazado de la nueva carretera a Gijón/Xixon hicieron que los terrenos al norte de la muralla, entre La Villa y el puente, empezasen a ser apetecibles para edificar. La puesta en marcha de una carbonería fue también determinante y por iniciativa particular se adquiere El Praón de La Oliva, que empieza a edificarse a partir de 1866 naciendo así el barrio de este nombre: La Oliva, delante de la iglesia.


Dejamos para el final lo que habría ser ser lo principal, la fachada oeste y la portada principal (valga la redundancia), una impresionante portada de arcos ojivales, columnas de fustes y capiteles profusamente labrados con numerosas figuras y motivos, además de un rosetón en lo alto que le da esa mágica sensación de verticalidad con la que parece casi levitar y alzarse hacia el cielo, efecto totalmente buscado aposta por los arquitectos del románico.


Rosetón gótico y arco apuntado con cuatro arquivoltas, cuatro columnas a cada lado, guardapolvos, impostas y numerosos detalles artísticos y arquitectónicos.


Sobre esta portada reconocemos los apoyos del entablado del tejado del antiguo pórtico oeste, añadido al edificio medieval y luego quitado, el de las reuniones vecinales o conceyos.


Arcos ojivales, columnas de fustes y capiteles profusamente labrados con numerosas figuras y motivos, presidida por la imagen de la Virgen con el Niño.


Hexapétala a manera de "estrella de David"
 

Profusión de detalles en torno a esta magnífica portada.


Pájaros afrontados picando un fruto. Detalle muy del románico y que parece representar a las almas de los justos alimentándose de la Gracia. 


Capiteles de la izquierda, plagados de bajorrelieves pormenorizadamente trabajados. Abajo  hay tallas de santos o patriarcas muy afectadas por las destrucciones de la guerra civil. 

 
La iglesia fue declarada Monumento Histórico-Artístico en 1931 pero padeció incendio en la contienda, siendo restaurada a mediados de los años 50 pòr Luis Menéndez Pidal.



Admiración de quien contempla estos capiteles tan detallistas.


Un gaitero acomañado de un oso (a la izquierda de la foto). Pensadas para una población que en su mayoría no sabía leer, estos motivos historiados eran la manera de ejemplificar todo tipo de escenas, desde pecados y castigos a estamplas sagradas, fiestas, tentaciones, etc. impartiendo así dogmas, cánones, ideología, doctrina y liturgia buscando la sorpresa y la atención de quien los contempla, cosa que siguen consiguiendo.


Gentes que toncan panderos y tambores. La iconografía románica llega a su esplendor con músicos y danzarines esculpidos en la piedra, cacerías y todos los demás bajorelieves.



Una de las figuras que más "ha dado que hablar".


Se trata de la "polémica" representación de un jabalí relizando una felación a una persona. Los motivos eróticos e incluso implícitamente sexuales son característicos y muy usuales en buena parte del arte románico. No en vano estos capiteles fueron no hace muchos años aún objeto de polémica al ser plasmados en un cartel dedicado a las tan renombradas fiestas del Portal, cartel que fue retirado y sustituido.




Dos fieras comiéndose a una persona: castigos y/o martirios


Hojas y tallos, elementos muy naturalistas.


La imagen de la patrona, Santa María con el Niño, de inspiración gótica, preside como dijimos esta admirable portada de acceso.






Capiteles de la izquierda, leones enfrentados.


Un castillo y un caballo u otro animal al galope o corriendo.


Lobos o dragones...


Parecen comerse a un ave, pues asemejan plumas esto que se ve. Todo bajo las omnipresentes cuatripétalas, flores de cuatro pétalos.


Otro motivo de aves frente a frente comiendo un fruto.




El glouton o monstruo que "traga una columna", recurso muy empleado por los artistas del románico.


Bajo los capiteles, más figuras destrozadas.


Portando el Libro de los Evangelios posiblemente se trate de algún evangelista.


Flores de cuatro pétalos también en los fustes de las columnas...


Cruz a la derecha de la portada.


 Cuatripétala, un dibujo que se repite hasta la saciedad.


Sobre la portada el rosetón.


Impresionantes detalles trabajosamente esculpidos.


Sensación indescriptible la de visitar esta iglesia.


Pasamos ahora al muro norte.


Aquí hay otra portada romámica, la más pequeña de todas, muy sencilla y sin apenas decoración en ella cincelada. La portada norte.


También en este muro hay cosas esculpidas: cruces, revelándose de distintas épocas y estilos


A la izquierda de la iglesia, según vemos de frente su portada y fachada principal, al otro lado de la calle García Caveda, por donde viene señalizado el Camino desde El Ancho, el Teatro Riera y La Manzanera, están las Escuelas Graduadas de Villaviciosa


 Escuelas Graduadas levantadas en 1925 en el solar del antiguo Hospital de Peregrinos Sancti Spiritu, que había pasado a ser cárcel


Se sabe del hospital que este ya existía en el siglo XV y que empezó siendo patronato del monasterio de Valdediós, cedido luego al vecindario de Villaviciosa, quien se reunía en conceyu en el cabildo de la iglesia para escoger mayordomo y hospitalero


A diferencia de otras instituciones hospitalarias esta aparece bien administrada y saneada, con bienes en las parroquias rurales de los alrededores, además de médico y cirujano para atender a los albergados. Disponía en el siglo XVIII de doce lechos en una sala mas cocina con diversos utensilios


Se registra el paso de peregrinos mayoritariamente extranjeros: franceses, italianos, flamencos y alemanes, ocupándose también de numerosos pobres por lo que, aún en 1818, cuando habían disminuido notablemente las peregrinaciones, las Constituciones del Santo Hospital dicen: "Se dará hospitalidad acostumbrada a los peregrinos que transiten a Roma y Santiago de Galicia siempre que por sus pasaportes resulte ir en peregrinación y en esta casa por una noche, con cama y had de leña, y para tal efecto se destinará una habitación separada"


En 1818, con el declive de las peregrinaciones, se dispone que el hospital (en su primera acepción hospedaje) pase a atender a enfermos de La Villa, naciendo aquí y en otros lugares el significado actual de hospital como centro sanitario. En 1869 hubo un primer intento de incautación por parte del Ayuntamiento que quedó anulado por el Gobernador. Habría de esperarse a 1885 para su municipalización, no sin quejas por el alto coste. Luego fue cárcel del Partido judicial


En 1925 la sociedad Valle, Ballina y Fernández, propietaria de El Gaitero, asumió la construcción aquí de estas Escuelas Graduadas, decisión comunicada por su gerente Obdulio Fernández al consistorio en febrero de aquel año

Enfrente de ellas pasa la señalización del Camino


Señalización que, en La Oliva, se dirige a la iglesia


Cruzando la calle hacia la modesta portada norte


Y volvemos a la iglesia


Viendo nuevamente su portada


Al lado de la iglesia, en su campo o jardín, un monolito remora la declaración del Camino Norte como Patrimonio Mundial en el año 2015



Estamos a 378 kilómetros de Santiago... solamente


Volvemos a la iglesia de Santa María de la Oliva o del conceyu, viendo atrás el Teatro-Cine Riera


 Tomamos así la calle Cabanilles para ir saliendo del centro urbano


Pasamos junto a las antiguas naves e instalaciones de Sidra Miravalles, testimonio de la histórica industria sidrera villaviciosina


Luego vienen los edificios de pisos...


Esta es la confluencia con las calles Pedro Pidal y Nicolás Rivero, pero nosotros seguimos de frente hacia el fondo, siempre por la calle Cabanilles


Siguiendo camino nos hallamos a las puertas del chalet El Encanto


Chalet de dos torres, una cuadrada y otra circular, construido por los hermanos José y Bernardo Solís García en lo que fue El Prau los Morales, diseñado por el arquitecto  Enrique Rodríguez Bustelo, estilo regionalista. Su nombre viene de los Almacenes El Encanto que eran unos pequeños y grandes almacenes establecidos en Cuba por estos indianos donde aprendieron a hacer negocios los asturianos César Rodríguez, primer presidente de El Corte Inglés así como su primo y primer socio José Fernández Rodríguez Pepín, el de Galerías Preciados, al igual que Ramón Areces, sobrino de César Rodríguez, su sucesor en El Corte Inglés.


El chalet fue quemado en la guerra civil y fue reconstruido en 1946 con proyecto de Francisco y Federico Somolinos


Bajo los muros de la finca del chalet, al nivel del suelo, una concha xacobea sobre la misma acera...


A la derecha más bloques de viviendas


A la izquierda, asomando sobre el muro de piedra, más dependencias de El Encanto


Este es el edificio hecho por Ricardo y Casimiro Miyar en la unión de las calles cabanilles y del Carmen


Confluencia


Pasamos ahora al lugar en el que estuvo La Torre la Pedrera, otra de las entradas-salidas de la vieja cerca o muralla medieval


 Cruzamos el paso de peatone dejando atrás el edificio de Ricardo y Casimiro Miyar


A nuestra izquierda encontraremos ahora el Palacio de la Torre de La Pedrera, casa solar de los Peón, a unos 200 metros de donde estuvo La Puerta'l Cañu, una de las de la desaparecida muralla medieval


En el incendio de 1558 la antigua Casa-torre de La Pedrera, construida por el linaje de los Peón, quedó parcilamente destruida, por lo que la familia encargó un nuevo palacio


Artística portada de acceso


Blasones del águila bicéfala


El palacio es hoy en día edificio de oficinas de la empresa Sidra Escanciaador, que tiene màs allá sus naves y otros edificios


Justo detrás está La Capillina la Torre, histórica capilla de la Concepción de la Torre, cuya historia arranca en 1616 cuando fallece en Lima Gonzalo del Toral, nacido en la parroquia de Samartín del Mar y que deja en testamento a "su alma por heredera" así como 5.500 pesos para que su hermano Toribio fundase capellanía en la citada parroquia (al otro lado de la Ría de Villaviciosa), nombrando a este y a sus descencientes patronos de la misma.


Los hernanos de Gonzalo del Toral  dieron Poder a su primo Cosme de Peón Hevia, quien a su vez era hermano del mayorazgo de la Casa de Peón, Gonzalo de Peón Hevia, a recoger el dinero legado por Gonzalo del Toral cuando esta cantidad llegó a la Casa de Contratación de Sevilla en 1618. Entonces el hijo de Gonzalo de Peón, Diego de Peón y Estrada, fue el primer capellán de la nueva capellanía.


En 1623 Toribio del Toral solicita el traslado de la capellanía de Samartín del Mar a La Torre la Pedrera, alegando que el templo original estaba en territorio despoblado (entonces en La Isla Monasteriu, en pleno estuario). La idea era traerla a este estratégico enclave al lado de una de las puertas de La Villa. Toribio hizo cesión del patronato al mayorazgo Gonzalo Peón., señor de la Casa de la Pedrera. Con el dinero Cosme de Peón Hevia rentó a los capellanes de la fundación y a su cargo pagó la construcción de esta nueva capilla que en testamento señaló haber costado 2.000 ducados


Tras los correspondientes permisos y dispensas en 1632 estaba construido este nuevo santuario siguiendo los parámetros artísticos del arte barroco y el proyecto de Juan de Naveda En 1667 la capilla pasa a ser hijuela de San Salvador de Fuentes y en 1888 de Santa María de Villaviciosa.


Saqueada en la guerra civil, fue cerrada al culto aunque se acometieron obras de restauración hace unos años


A la izquierda Instalaciones sidreras y a la derecha naves de industri láctea, dos grandes pilares empresariales de Villaviciosa


Desde aquí divisamos al sur la iglesia de San Xuan d'Amandi, templo que fue entidad religiosa y laica de La Pola de Maliayo antes de la construcción de Santa María del Conceyu.


En 1862 se inauguró la Carretera L'Infiestu, un nuevo acícate para el crecimiento de La Villa hacia el sur. Por aquí seguimos ruta.


Conchas en las viviendas obreras y populares de la calle Maximino Miyar del barrio Les Colomines, siguiendo El Camín Real al lado de las industrias lácteas.


Peregrina en la calle Maximino Miyar.


Bellos jardines de Les Colomines.


Saliendo de Les Colomines nos desviamos para ir hacia L'Alameda.


Entrada a L'Alameda, L'Alameda, hermosura de parque fluvial junto al río Llinares (que formará La Ría de Villaviciosa y donde antaño se venía a lavar la ropa)


Hermoso parque de L'Alameda.


Bancos de L'Alameda.



Río Llinares, donde antaño se venía a lavar la ropa.


Aquí la ría empieza a configurarse.


Senda peregrina en L'Alameda.



Fauna fluvial.


Filas de árboles.


Especies arbóreas notables.


Sendas ribereñas.


Maravilloso paseo.






Camino de la hojarasca, el follerón.



Camino de L'Alameda.





Peregrinos en L'Alameda, detrás de las casas de L'Escorial en Amandi.




Abundante vegetación ambas orillas.


Llegan más peregrinos.




Encantos de la naturaleza en L'Alameda.


Río, paseo y Camino...


Sendas fluviales.


Al lado del barrio El Sur en Amandi.



Puentes que dejamos a nuestra derecha.


Quintas en los altos sobre el valle.


Atrás queda el puente que comunica con otras sendas fluviales.


Al final de L'Alameda, salimos a la carretera AS-255 por detrás de los edificios del restaurante El Escorial, antigua Casería del Furriel, donde hay alojamientos, restaurante, y el bar de Casa Martínez, El Cepelu, antes Gran Vía, en ruta a La Mantequera de Amandi, El Palaciu y la iglesia de San Xuan d'Amandi.