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sábado, 30 de julio de 2016

DE TOL HACIA FIGUERAS/AS FIGUEIRAS Y A PONTE DOS SANTOS: PASO DE ASTURIAS A GALICIA POR TIERRAS DE CASTROPOL Y RIBADEO


A Ponte dos Santos y Ribadeo: paso de Asturias a Galicia.
Cruce de Tombín: a la derecha se sa va Barres (3 kms.) y Figueras/As Figueiras (6 kms.)
Tras salir de Tol el Camino llega al cruce de Tombín, en tierras del concejo asturiano de Castropol: a la derecha la carretera sigue el trazado del Camín Vello hacia As Figueiras (Figueras), el que ahora vamos a seguir,  y a la izquierda es la variante para ir a Castropol y hacia Vegadeo/A Veiga.


Tomamos pues el camino directo a la Ría del Eo o de Ribadeo, ruta hacia Figueras/As Figueiras, por una recta bastante monótona entre campos y pinares hasta el polígono industrial de Barres y El Campón.


Este es el Camín Vello, actual carretera AS-31 en El Campón. A la altura del polígono hay aceras.


Casas de labranza.


Acto seguido cruzaremos la N-640 a Outeiro, cerca de diversos establecimientos de hostelería de la parroquia de Barres.


Casas de la carretera.


Fuente y fincas de Barres.


Outeiro está ahí, en un otero, sobre el que se alza la iglesia parroquial de Barres.


Vemos a nuestra izquierda la iglesia parroquial de San Esteban de Barres, citada desde tiempo inmemorial, que guarda en su interior retablos e imaginería barrocos.


Se dice hubo un santuario antiquísimo y un cementerio. El edificio primitivo fue ampliándose y en 1639 se le añadió una capilla del lado de la epístola dedicada a San Pedro, edificada por los pescadores y marineros, según las inscripciones. Un siglo después, en 1740, se le añade la espadaña del campanario, una de cuyas campanas es de 1789.


En la fiesta de San Pedro se celebra procesión con la imagen del santo cuando era niño, en una embarcación portada por marineros que simulan los bandazos del oleaje. Importante es también la del Ecce-Homo, cuya talla se dice fue un mascarón de proa hallado por los marineros de As Figueiras, engalanada con una planta color granate, Amaranthus hybridus, especialmente cultivada para tan solemne ocasión.


Junto a la iglesia está la casona de los López de Barres y Villamil, del siglo XVIII y retocada en el XIX y el XX.


Blasón de la casona.


Seguimos por la carretera en Barres.


Las escuelas de Barres, actual cooperativa de consumidores.


Avanzamos por la carretera hacia la aldea de Lois.


Setos y yedra en algunas casas.


Lois, con las también dieciochescas casonas de los González de Lois y los Magadán.


La carretera en Lois, ya en la parroquia de Figueras/As Figueiras.


Ahora estamos entrando en el casco urbano de As Figueiras o Figueras; unas señales nos indican el camino del puerto, a la izquierda, ramal seguido cuando se cruzaba la ría en lancha, y otro al centro urbano, a la derecha, que es el que ahora vamos a relatar pues es el que más se emplea desde la inauguración en 1987 de A Ponte dos Santos para salvar la ría.


Tomamos a la derecha la calle Costía de Lois.


Luego A Lagúa.


Casas de A Lagúa.



No hay mayormente pérdida: por las calles Castío de Lois y A Lagúa llegaremos al pequeño espacio ajardinado donde un escudo conmemora la independencia de la población en el siglo XVIII (a la izquierda de la foto).


No hay mayormente pérdida: por las calles Castío de Lois y A Lagúa llegaremos al pequeño espacio ajardinado donde un escudo conmemora la independencia de la población en el siglo XVIII. Lo cierto es que ya en 1378 y pese a pertenecer hasta entonces a los eclesiásticos dominios de la Tierra de Ribadeo, con capital en Castropol, el obispo Gutierre de Toledo cedió este enclave en encomienda al marqués de Astorga Alvar Pérez Osorio. Tiempo después, en 1538 fue comprado por Arias Pardo de Donlebún.


Esta jurisdicción señorial pudo ser adquirida por fin por la vecindad tras cuarenta años de pleitos y el pago de 680.000 maravedís en 1775 constituyéndose entonces en ayuntamiento, logro que no duraría demasiado tiempo, pues en diciembre de 1826 y por disposición de Fernando VII este y numerosos municipios pequeños habrán de pasar a sus vecinos más grandes, como fue aquí el caso de Castropol, al que As Figueiras/Figueras pertenece desde entonces.


Bloques de pisos.


Filas de casas.


Ahora por la Avenida del Carbayo vamos hacia la Casa del Mar, Instituto Social de la Marina.



Dejamos atrás la Casa del Mar.


Chalets y parcelas.


Las señales viarias indican también el Camino, de la rotonda a la izquierda.


Caminando hacia la rotonda.


No es un paso caminero realmente óptimo pero al menos hay espacio para el viandante.


Ya nos dirigimos a la Ponte dos Santos no sin primeramente realizar un descanso en el área recreativa existente en A Atalaya, donde se sitúa la ermita de San Román, en la que se venera también a la Virgen del Carmen, de honda tradición marinera y al Cristo del Buen Viaje, devoción viajera y peregrina. Hay buena romería el día de San Román, se disfruta de unas excelentes vistas sobre la ría, y la capilla presenta una llamativa torre-mirador almenada, la Torre de O'Connor, siendo obra todo ello de 1842 a expensas del Gremio de Mareantes y reconstruida en 1901 por doña Socorro S. de García. Aún existían señales en la pared de los disparos de la guerra civil.


Este santuario de san Román junto con el de San Miguel en Ribadeo, al otro lado del puente, son a los que debe el puente su nombre, A Ponte dos Santos, que no de Todos los Santos, como alguna vez se ve escrito. Inaugurada en 1987 y ensanchada once años después para el trayecto de la Autovía del Cantábrico (A-8), cuando se le hizo un paso peatonal a ambos lados. Hasta entonces no estaba permitido oficialmente el paso de viandantes.


Centro de Información Turística y al fondo A Ponte dos Santos, la Autovía del Cantábrico y Ribadeo.


Nada más resta ya que disponernos a cruzar el puente, ampliado en 2008 para el trazado de la autovía pero dejándole un estrecho paso a los viandantes, compensado eso sí, por las maravillosas panorámicas del estuario.


De frente Ribadeo, con  su puerto deportivo a la derecha y a la izquierda el comercial.


En medio de la foto "el ascensor". Antaño romeros y viajeros subían calle arriba tras desembarcar luego de la arriesgada singladura por el estuario.


Destaca en el centro de ribadeo la famosa Torre dos Moreno, destacado ejemplo de arquitectura indiana.


Paso del puente, donde se habilitó a ambos lados un estrecho paso peatonal.


Al sur, Castropol, donde se dirige otro ramal muy poco utilizado, pues antaño también desde allí, la capital concejil, se cruzaba la ría en lancha. Al fondo la larga ribera del estuario, bajo un circo de colinas y montes, ansiando adivinar A Veiga (Vegadeo), al fondo del todo.


Otra alternativa histórica y posiblemente la más antigua es la que va por la falda de las colinas próximas hacia Vegadeo/A Veiga, cruzando el río posteriormente en Abres, donde estaba A Ponte Vella. Ese camino evitaba el paso de la ría en zozobrantes embarcaciones y caro pasaje, ahora aunque señalizado espera por una efectiva promoción.


La torre de la iglesia de Santiago de Castropol, dominando villa y puerto, hace de esta una estampa inolvidable del paisaje de la ría. 



Cruzado el puente vamos a pasar por la senda que discurre por debajo.


A la derecha vamos a la capilla de San Miguel (al fondo de la foto) y al centro de la villa de Ribadeo.


A la derecha llegaríamos al albergue de peregrinos.