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jueves, 2 de julio de 2015

BARQUEIROS, EL HOSPITAL DE PEREGRINOS DE JARRIO/XARRIO Y CARTAVIO: COAÑA (ASTURIAS)

Capilla de Santa Ana y Casa del Hospital o de Basilio
Puente sobre la Ría de Navia.
El puente sobre la ría deja atrás la villa y concejo de Navia mientras nos acercamos al de Coaña en dirección al núcleo del Espín en la parroquia de Folgueiras.


L'Espín, núcleo de edificios donde arranca la subida por la N-634 hacia el cercano Hospital de Jarrio o Xarrio, importante centro sanitario del occidente astur. En la práctica casi sería una continuidad urbana de Navia, aunque pertenece a otro concejo y parroquia.


Aquí hubo antaño venta caminera y se conserva una capilla.


  Pero antes justo de llegar a la capilla y a los pocos metros de cruzado el puente nos desviamos a la izquierda por la carretera de Folgueiras.


 La carrretera CÑ-3 que tiene una ligera subida en este tramo.


Así pasamos junto a la espectacular Casa Xenrón, casa de indianos de 1898 para Celestino García Méndez. emigrante que salió de su pueblo de nacimiento, Medal, en este mismo concejo de Coaña, para emigrar a Cuba con varios hermanos, teniendo suerte con los negocios del café y de industras alimentarias, junto con inmuebles. Se casó con una asturiana emigrante, Catalina García Suárez, y tuvo ocho hijos. A su regreso se isntalaron en Medal pero solo mientras acababan una casa anterior a esta que adquirieron en el lugar. El nombre de Casa Xenrón es el de la casa familiar en Medal.


En 1920 hubo reformas y se pusieron los hermosos balcones, uno adelante, este que mira al Camino, y otro atrás.


Fallecido poco después de su último viaje a Cuba, allá por el año 1930, en esta casa vivieron dos hermanos suyos y aún hubo una reforma más en 1992 que no rompió con el aspecto dejado tras la de 1920.


 A nuestra izquierda tenemos la vía del tren y al fondo vemos la ría naviega con el viaducto de la Autovía del Cantábrico al fondo.


Llegamos así a  Barqueiros, núcleos de casas como La Borolla y Casa Rico,


Casa Rico, de  excelentes vistas de Navia y la ría, con el artístico puente de arcos de la autovía al sur, en medio del valle sobre el estuario y la factoría papelera de CEASA en la distancia.


Soberbia vista de Navia desde  Barqueiros.


En el siglo XVIII, cuando aún no había puente, funcionaban en Barqueiros dos barcas de pasajeros a precio de cuatro maravedís por persona y ocho por caballería para pasar la Ría de Navia.


Barqueiros revela en su nombre que era el hogar de los barqueros y embarcadero donde tenían su base estas barcas, propiedad del Marqués de Santa Cruz de Castropo.


La construcción del puente, bien avanzado el siglo XIX, acabó con aquellas sigladuras fluviales de las lanchas ribereñas.


Jardines de Barqueiros.


Ría de Navia, ría cruzada por aquellos cronistas-viajeros que fueron Antonio de Lalaing en 1502, Antoine Jouvin, Guillermo Manier, el peregrino Jean Pierre Racq, Luigi Salandra, o George Borrow.


Navia y al fondo las altas montañas del Pico'l Can, Panondres, El recatón, La Cruz de los Caminos... hacia Valdés y Villayón.

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En este recorrido por Barqueiros veremos otra casa de indianos, La Costa Rica, de 1928.


Fueron sus fundadores los hermanos Benigno y Manuel González Prada, nacidos en este pueblo y emigrantes Costa Rica (de ahí el nombre de la casa). Fueron afortunados en los negocios de comercio y salas de billar. Esta mansión fue su quinta de recreo para los veranos.


Desde La Costa Rica disfrutamos también de unas excelentes panorámicas del estuario y su entorno.



No estanos muy lejos de El Castelón o Castrillón, el famoso Castro de Coaña, pero hasta este milenario emplazamiento castreño no llega el Camino.


El Camino señalizado se desvía a la derecha, siguiendo cuesta arriba.


El paisaje al sur, con el viaducto y el humo de las chimeneas de la papelera.


Las flechas nos indican seguir saubiendo.


Aquí el Camino pierde el asfalto.


Más flechas confirman que vamos en la dirección correcta.


Dejamos momentáneamente las zonas pobladas.


Subimos un poco más.


Y se acaba el ascenso al llegar al lado de este depósito de agua.


Árboles y praderías.


Pequeños bosquetes de árboles autóctonos, destacando algunos carbayos y castaños.


Fincas.


Estamos en el lugar de La Curota, ante el pueblo de Xarrio o Jarrio, sito en ladera a la derecha de Folgueiras y bajo El Pico Xarrio o Carbayosa.


Xarrio o Jarrio.


 BelloCamino...


A la derecha no muy distante tenemos la N-634. Al otro lado, entre las casas, está el Hospital de Jarrio, hospital en el sentido actual del término como centro sanitario, inaugurado en 1989 para dar servicio al noroccidente asturiano.


Senda en la hierba de los prados, ante los maizales y las naves ganaderas.


Hitos del Camino en la verde campiña.


Cruzamos con sumo cuidado y atención las vías del tren.


Y pasamos junto a estas naves ganadereas.


Primeras casas de Jarrio o Xarrio.


Atravesamos el pueblo junto a la casería de Ganadería Eloy.



Robustas casas de piedra.


Acto seguido llegamos a la capilla de Santa Ana, que fue parte del hospital de peregrinos que aquí fundó bajo esta advocación en 1370 Álvaro Pérez de Coaña, el cual aún funcionaba en 1753, siendo entonces su administrador Pedro Fernández Santa Eulalia, vecino de Serandinas en Boal, tal y como informa el Catastro de la Ensenada, así como que "toda su renta, manutención y asistencia se debía a los peregrinos". Realmente el hospital, este en el significado antiguo de lugar de acogida de romeros y necesitados, siguió trabajando hasta principios del siglo XIX. Al lado del santuario está precisamente la Casa Basilio o Casa del Hospital, testimonio de la antigua fundación. Ahora, no muy lejos pero en el mismo pueblo, disponemos de un más que digno sucesor: el Hospital Comarcal de Jarrio, este sí en el moderno sentido del término como centro médico y sanitario.


La capilla tuvo importantes reformas a lo largo del tiempo.


Retablo de Santa Ana en el interior.


Desde la capilla seguimos camino...


Pasamos un par de casas...

El Caleyón de Calzada
 Y subimos por El Caleyón de Calzada, caja del viejo camino excavado en la misma roca, con murias de piedra y bajo una tupida enramada que forma un verdadero túnel vegetal.


El Camino subie poco a poco...


Se forma un túnel vegetal.


Seguimos subiendo.


Hermosa y deliciosa umbría.


Buen Camino.


 Aquí llegamos a un cruce con una vía asfaltada y seguimos unos metros a la derecha.


Enseguida llegamos a las antiguas escuelas por donde el Camino prosigue a su izquierda, subiendo otro trecho.


Placa en castellano y asturgallego informando de la restauración del antiguo colegio del pueblo.


Pasamos pues junto a las escuelas.


La carretera nacional va junto a aquellas casas, un poco más abajo a la derecha.


Llegamos así a un evocador paraje, A Fonte dos Pelegrinos.




Casas y huertas.


Estamos en la falda norte del Pico Xarrio, a la altura de El Barganaz. En este cruce vamos por el camino de abajo.


Camino de tierra y hierba al pie de esta casa.


Campos y cultivos.


La vista se extiende de Xarrio A Mohías por la rasa costera y las camperas de As Molledas.


La costa, muy cerca.


La iglesia de Mohías en la distancia.


Estamos en la falda norte del Pico Xarrio, a la altura de El Barganaz.


Pasamos junto a otra casa.


Amplio paisaje abierto hacia las casas y naves de la N-634.


La Autovía del Cantábrico A-8 a la vista.


Abajo, en la carretera.


Llegamos a firme asfaltado.


Más buenas vistas del litoral de Coaña con el Mar Cantábrico al fondo.


La Autovía A-8 ante nosotros.


Buen lugar para el descanso.


Y este a la sombra.


Llegamos así a Torce, otro de los pueblos de la parroquia coañesa de Folgueiras.


Justo aquí, antes de la casería de L'Outeiro tomamos el camino de la derecha.


En medio del cruce hay un banco y una fuente.


Fuente y Camino...


Y seguimos avanzando rumbo al occidente.


L'Outeiro queda a nuestra izquierda, bajo El Pico Xarrio.


Casas de Torce y Montres d'Abredo.


Grandes extensiones de cultivos.


Bosques, prados, tierras de cultivo y aldeas.


Pista de zahorra.


Pasamos al lado de la autovía.


Puente sobre la A-8.


Esteler, entramos aquí en la también coañesa parroquia de Cartavio.


Nos desviamos aquí a la izquierda.


Pasamos junto a esta casa.


El Camino baja poco a poco.


Nos acercamos más a la costa.


Y a las casas junto a la carretera nacional.


Bajando a la N-634.


La general, a un paso.


La recta de Cartavio: aquí cruzaremos la N-634 y la seguiremos unos metros por la parte derecha.


Aquí enseguida nos desviamos del arcén por este camino paralelo.


Señales por doquier.


Pasamanos de madera y más maizales.


Camino de verde hierba a partir de esta casa.


Siempre atentos a los mojones camineros.


Allí a lo lejos reconocemos un campanario.


Nos dirigirnos a lo largo de los campos de la marina hacia las cercanías de la iglesia parroquial.


Otro cruce y más señales.


A nuestra izquierda, la gasolinera.


Una casa en el Camino.


A la buena mesa...


Iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario de Cartavio, Santa María, de traza moderna pero que conserva elementos muy antiguos.


Se tienen noticias del templo desde el año 976 cuando fue donada por el Conde Froila Velaz y su esposa a la Iglesia ovetense, hay una lápida con inscripciones del siglo X mas otra del XII y una tercera ilegible empleada como mesa del altar, además de una ventana circular románica. Figuraba como monasterio en la alta Edad Media.


Poco después volveremos a la carretera nacional frente a la gasolinera y junto a la Casa de Castro, quinta con capilla propia que es actualmente hotel.


Hay una pequeña cuesta abajo.


Al fondo reconocemos los tejados de Arboces y arrabales de A Caridá o La Caridad, capital del concejo de El Franco.


Cruzamos la carretera general y nos desviamos por este ramal señalizado a la izquierda.


Una concha confirma nuestro sentido.


Iremos entre parcelas y viviendas de traza residencial, un poco al norte de la aldea de Xonte.


Concha y rosal.


Desvío a la derecha.


El Camino, en paralelo a la N-634.


Camino "parcelado".


El trayecto es llano y va muy cercano a la N-634.


Camino en bajada junto a las hortensias.


Hasta ahora las señales nos hacía salir nuevamente a la N-634 y pasar bajo un peligroso puente del ferrocarril, casi sin arcén, para inmediatamente dejar el asfalto y subir por una senda a la izquierda.


Ahora es mejor no seguir hacia la carretera, sino de frente a un lavadero y subir unos metros a la derecha para tomar un puentecillo sobre las vías del tren, eliminando todo riesgo.


 Pasamos el puente sobre las vías del ferrocarril y entramos en el concejo de El Franco.


Hemos entrado en el concejo de El Franco, donde una gran Cruz de Santiago, obra del artesano Jesús Trabadelo González, de A Caridá, la capital franquina, nos da la bienvenida.