Eres el Peregrino Número

sábado, 21 de mayo de 2016

LA AVENIDA DE LA COSTA; LA DE "LAS CONCHAS DORADAS": GIJÓN/XIXÓN (ASTURIAS)


El peregrino que accede al casco urbano gijonés desde Somió y La Guía se encontrará, una vez pasado el río Piles en Les Mestes, con esta señal en un hito xacobeo. Por un lado la concha y por otro la flecha. La flecha sigue el camino por la ribera del río hasta la Playa de San Lorenzo o San Llorienzo en El Puente del Piles, mientras la concha, aunque oficialmente es un emblema idicativo del Camino pero no direccional, parece indicarnos el trayecto a lo largo de la Avenida de la Costa, sucesora de la carretera y esta a su vez del milenario Camín Real.


A partir de aquí se señalizó hace años el itinerario urbano gijonés con conchas doradas en el pavimento de las aceras. Este itinerario es totalmente histórico pero en la actualidad pasa totalmente encajonado entre los edificios de la urbe y no deja ver ni la playa principal de Gijón/Xixón ni pasa por su casco histórico, alejado incluso de los lugares más directamente relacionados con las peregrinaciones xacobeas como son el solar del antiguo Hospital de Corraxos o peregrinos pobres o los Jardines del Náutico, donde se ubicaba hasta 1936 el Hospital de Caridad, su inmediato sucesor.


El Camino que se dirige al Puente del Piles y a la Playa de San Lorenzo, tampoco carece de rigor histórico dado que existió un ramal que desde el Camín Real entraba en la villa de Gijón/Xixón, entonces poco más que el actual barrio alto de Cimavilla, aunque no por esta parte sino unos metros más adelante, atravesando El Bibio y los arenales sobre los que se edificó el actual barrio de L'Arena. Era la entrada antigua a la primitiva población y por allí iban todos los viajeros que venían desde el este, incluidos los peregrinos en busca de cuidados y sustento en el Hospital de Corraxos. No obstante al estar marcado con las conchas doradas y aparecer también en las guías, queremos explicar también este trazado a lo largo de la Avenida de la Costa si bien, hemos de reconocerlo, no presenta actualmente tantos alicientes históricos, paisajísticos y xacobeos como la otra opción.


Antaño desde Les Mestes se vería el mar y lo que entonces era una pequeña villa, Esto eran praderías y tierras de labrantío cercanas a las primeras dunas. El río hacía un meandro y la gente acudía a lavar la ropa bajo el desaparecido Puentín de La Guía, mientras la ribera estaba poblada de junqueras y vegetación, existiendo marismas y barrizales o llamuergues.


Con la canalización del río el lugar empezó a edificarse a principios del siglo XIX pero predominan netamente aún las casas unifamiliares con parcela, aunque próximas a las urbanizaciones de pisos. Aquí hemos de cruzar por el paso de peatones (a la derecha de la foto, no se ve) y seguir de frente por la carretera de Villaviciosa hacia el corazón de la ciudad (por la derecha tomaríamos la opción para dirigirnos a la playa).


Un hermoso paseo, pero de intenso tráfico.


El Camino es ahora una ancha acera al lado del campo de fútbol El Molinón, del Real Sporting de Gijón.


El Molinón es un verdadero "santuario" que trasciende a lo meramente deportivo, dada la fuerte implicación histórica y social del Sporting de Gijón con la ciudad y con toda Asturias. No están muy claras las fechas de su construcción, su nombre procede de la antigua existencia de un gran molino que funcionaba con el agua que le llegaba a lo largo de una canal  desde El Ríu Piles, pero por reseñas periodísticas en el diario El Comercio se sabe que ya en 1908 se disputaban partidos, haciendo de él el campo de fútbol profesional más antiguo de España. Es campo oficial del Sporting desde el año 1915. A lo largo de estos más de cien años el estadio fue ampliándose, reformándose y creciendo, en sucesivas ampliaciones, de las que algunas de las más llamativas fueron las acometidas para el Mundial de Fútbol de 1982, y más recientemente las de las obras de los años 2009 a 2011, con nuevas dependencias y un aumento del aforo de hasta 30.000 espectadores.


El entorno de El Molinón fue también recuperado hace unas décadas. Por aquí prosigue el Camino.


Alegoría y deificación del deporte del balompié.


Nosotros nos dirigimos al centro ciudad.


Tapias de quintas y algunos jardines.


En la otra acera hallamos terrazas y establecimientos hosteleros.


A la derecha El Molinón desde las parcelas de las antiguas quintas.


Ya nos acercamos a los altos edificios de la urbe. Estemos atentos pues habremos de cruzar el paso de peatones del fondo para seguir por la Avenida de la Costa.


Como hemos dicho, el itinerario urbano señalizado con conchas jacobeas en las aceras entra en la ciudad desde El Puentín de La Guía siguiendo toda la Avenida de la Costa, la cual es la sucesora del histórico Camín Real. No entraba directamente en la antigua población, que era poco más que la actual Cimavilla, pero sí varios de sus ramales de acceso, aunque luego, con el crecimiento de la ciudad, quedó esta vía secular integrada totalmente en su entramado, pasando de carretera a Avenida tras construirse la Autovía del Cantábrico y crearse la Ronda Sur.


Aquí cruzamos la acera y continuaremos ruta hacia el centro de la ciudad.


De frente veremos la entrada a las instalaciones deportivas del Real Grupo Cultura Covadonga, institución fundada en 1938, aún en plena contienda y que, tras una primera sede principal en el barrio de L'Arena, adquirió estos terrenos a finales de los años 60 del siglo XX.A la derecha uno de los colegios del barrio. Aquí ahora NO cruzaremos, seguiremos por la acera, de la farola a la derecha. Obsérvese el carril-bici.


Por el carril bici los ciclistas y por la acera los caminantes avanzamos camino del centro  de Gijón/Xixón.


El carril-bici y el antiguo canódromo, actual colegio. El canódromo se inauguró en 1976 pero no duró muchos años. En 1986 ya se hizo aquí el centro de enseñanza.





Nuevas urbanizaciones ocupan el terreno de antiguas quintas.


Así vamos acercándonos a los altos edificios de la ciudad.


Anchas aceras y carril-bici.


Jardines...


Zona netamente residencial


Una de las últimas quintas que quedan en pie, aunque en un estado lamentable.


Más jardines.


Nos adentramos en el barrio de El Bibio.


El Bibio es topónimo de resonancias camineras si es acertada la hipótesis que le hace derivar del latín bivium (encrucijada, bis dos y via camino) si bien no se descarta un antropónimo, vibium, lo que significaría propiedad de un tal Vibius.


En terrenos de cultivo y canales de los cercanos molinos harineros que aquí existieron se fueron instalando quintas del extrarradio residencial de la zona este de la ciudad, las cuales dieron paso a las actuales viviendas. En los bajos veremos comercios y cafeterías con sus terrazas.


El Colegio de la Asunción e iglesia de San Francisco Javier.



Siempre al lado del carril-bici.


La iglesia.


Al pasar junto al templo admiramos su arquitectura basada en la impronta del arte gótico.


Más aceras y parcelas de viviendas unifamiliares en El Bibio.




Y así llegamos a la Plaza de Toros de El Bibio, inaugurada en 1888 tras dos años de trabajos con proyecto de Carlos Velasco Peyronnet y obras dirigidas por Ignacio de Velasco.


La plaza es de estilo neomudéjar. Es decir, imita el estilo mudéjar de Al-Andalus dentro de las corrientes historicistas de la época.


Un número recuerda la celebración de sus 125 años...

Entrada principal mirando para la calle y el Camino.


El exterior ha sido remodelado. Además de corridas de toros durante las fiestas de Begoña, en el mes de agosto, se celebran aquí fiestas, conciertos, eventos, actuaciones.


Al fondo esta el Parque les Cocheres, donde estuvieron las cocheras del desaparecido tranvía. En la zona se localizó una necrópolis relacionada sin duda con la también desaparecida capilla de San Nicolás del Mar o de Bernilde, la cual daría nombre a un barrio situado un poco más al sur, El Coto de San Nicolás. Ahora ahí empieza el barrio de L'Arena, construido sobre los antiguos arenales. Hace siglos se veía desde aquí perfectamente bien la costa gijonesa con la entonces pequeña villa al fondo.


Entrada a la Plaza de Toros de El Bibio.


Nos acercamos a Les Cocheres, donde como decimos estuvieron las cocheras de los tranvías de Gijón/Xixón, los cuales circularon entre 1890 hasta 1964. A la derecha es propiamente el barrio L'Arena, a la izquierda La Florida.


En un principio los tranvías eran tirados por mulas y a partir de 1909 por electrecidad. La primera línea de tranvías seguía el trazado del Camín Real desde aquí hasta la Plaza Villamanín en Somió, lo que hizo que esa zona fuese pronto un gran espacio de ocio y esparcimiento con bailes, chigres, merenderos...


A la izquierda de la foto reconocemos el Sanatorio Begoña, construido en 1932 y obra de los arquitectos Manuel del Busto Delgado y su hijo Juan Manuel del Busto González para clínica del doctor Villamil. En medio de la misma foto distinguimos el Colegio del Corazón de María


Las conchas doradas orientan nuestros pasos.


Jardines de Les Cocheres. Cuando se acabó el servicio de tranvías las cocheras quedaron en desuso y fueron tiradas al comienzo de los años 70. En 1980 se hizo en el lugar un parque público obra de Belén Fernández Amado.


Nos disponemos a cruzar la Avenida de Castilla y continuar de frente hacia el centro de la ciudad atravesando el barrio de L'Arena.


Los antiguos arenales dieron paso al Ensanche de la ciudad cuando a finales del siglo XIX se demolieron las ya inútiles defensas de la muralla erigida durante las guerras carlistas. Paulatinamente el casco urbano fue creciendo en esta dirección cubriendo primeramente con tierra procedente del dragado del muelle gijonés estos terrenos donde se fueron plantando huertas y construyendo las primeras viviendas humildes y algunas quintas y chalets más pudientes. Pronto llegarían las ciudadelas obreras y con el boom urbanístico de los años 60 del siglo XX los actuales edificios de pisos, sumamente altos, que cambiaron por completo la fisonomía del barrio.


Las conchas siguen guiándonos por las aceras.


Los altos edificios le confieren en determinados tramos cierta oscuridad a la avenida, gran arteria comercial en nuestros días. Anchas aceras y árboles forman un hermoso bulevar.


Nos cruzamos con la calle del Piles, que dejaremos a nuestra derecha. Es interesante señalar que tiene un trazado diferente a las demás de su entorno, que forman cuadros perfectos de manzana de casas a diferencia de esta, con un ángulo más acusado y que no es ni paralelo ni perpendicular a las otras, siendo ello debido a que sigue el trayecto de un viejo camino desde la primitiva y pequeña villa a la capilla de San Nicolás del Mar. Antaño hubo aquí un subbarrio denominado La Catalana, desconociéndose el porqué. Es curioso que el arenal aparece denominado en alguna ocasión como Arenal de San Nicolás en vez de San Lorenzo.


Nos aproximamos al edificio de El Continental.


El Cotinental. Los terrenos urbanizados a la izquierda constituían el lugar de La Florida.


La Avenida de la Costa es la que sigue de frente a la izquierda. La de la derecha es la de Marqués de Casa Valdés, por la que, si quisiéramos, accederíamos al casco histórico. La playa también está cerca de aquí, si lo deseáramos tomaríamos cualquier calle a la derecha.


Otros jardines en una plazoleta.


Plazoleta dedicada a la actriz Aurora Sánchez



Placa en homenaje a Aurora Sánchez de Arriba, rememorando su biografía


Más conchas doradas en el suelo, antes de cruzar la calle Navarra


Terrazas de bares y sidrerías. La Avenida de la Costa es de las de más tráfico de la ciudad.


Nos dirigimos al puerto deportivo, antiguo muelle pesquero y comercial del viejo Gijón/Xixón. Nos acercamos a Los Campos, cruce de la Avenida de la Costa con la calle Ramón y Cajal (izquierda) y con Menéndez Pelayo (derecha, en dirección a la playa).


A mediados del siglo XIX la corporación municipal quiso que los terrenos de La Florida fuesen destinados a zona de esparcimiento como "uno de esos lugares conocidos como Campos Elíseos" inspirándose en París. Así en 1875 se inauguraba el Cine-Teatro Obdulia que cambiaría su nombre por el de Campos Elíseos. El cine estuvo activo hasta el año 1964 y su popularidad causó que la zona cambiase su nombre de La Florida por Los Campos dado que en su ubicación, calle Ramón y Cajal esquina Avenida de la Costa, venía siendo conocido como Cine los Campos.


En Los Campos Elíseos se celebró la Exposición Regional de 1899, importante antecedente de la actual Feria Internacional de Muestras de Asturias.


Los Campos: a la izquierda sigue el Camino por la Avenida de la Costa, junto al edificio erigido donde estuvo el Cine los Campos. A la derecha es la calle Uría que se dirige a la Plazuela de San Miguel y directamente al "centro del centro" de la ciudad.


Cruzamos la calle Uría y en el kiosko retomamos la Avenida de la Costa donde están los jardines de la Plazoleta del Escritor Luis Fernández Roces.


Tradicionalmente se denomina al lugar Plaza los Capuchinos por la iglesia de San Antonio de Padua de los Padres Capuchinos sita justo enfrente (calle Uría), templo erigido en 1934 en la unión de los antiguos barrios de El Tejedor y La Florida con el de L'Arena. Este lugar concreto es asimismo llamado Los Capuchinos.


Conchas en la plazoleta. Parada de autobús en la Avenida de la Costa.


La iglesia fue proyectada en 1934 por Miguel García de la Cruz y terminada por Manuel García Rodríguez en estilo racionalista.


Un buen lugar para el reposo en un importante cruce de caminos.



Cruzamos la calle de Luciano Castañón y seguimos por la Avenida de la Costa.



Cruce con las calles Garcilaso de la Vega (derecha) y Alfonso I (izquierda).

Aquí estaba situado el barrio de El Tejedor, topónimo de origen desconocido y que podría tratarse de una castellanización de texedor (zona de texos -tejos- o de tejedores de tejidos) o bien de teyedor, oficio de hacedores de tejas y ladrillos. Independientemente de todo ello el barrio pasó a conocerse más como Zarracina a causa de la empresa Industrial Zarracina, que vino aquí en 1863 tras su fundación en Somió en 1857, dedicada fundamentalmente a la elaboración de sidra champanada y luego a demás bebidas y alimentos, fundamentalmente dulces.


Este lugar en concreto fue conocido hasta hace poco como "donde la Casa Socorro" pues aquí estuvo muchos años (cruce con Alfonso I y Enrique Martínez) la Casa de Socorro hasta su traslado a la cercana calle Uría.


Sidrerías y terrazas.


En el edificio del fondo a la izquierda, esquina con la calle San Luis, estuvo ubicada Industrial Zarracina hasta su traslado hace unas décadas al Polígono Industrial de Porceyo en las afueras de la ciudad. Actualmente está ubicado (al otro lado), el Centro de Salud de Zarracina, mirando para el parque de este nombre, El Parque Zarracina.


La volumentría del edificio de pisos construido en el solar de la antigua fábrica aportó angostura y oscuridad a la avenida. Estamos cruzando la calle de Garcilaso. Antaño a la izquierda estaba el barrio de El Balagón, llamado El Balagón de Rendueles por estar allí antes El Prau los Hermanos Rendueles. Fue barrio de viviendas muy modestas casi todas desaparecidas y con alguna industria y artesanos, como zapateros remendones y hornos de pan. Por su parte El Tejedor aparece a veces mencionado como El Balagón de Arriba y se registra el topónimo Los Balagones, topónimo plural y aumentativo de la palabra asturiana bálagu, montón de cosas, principalmente de hierba segada amontonada, lo que haría referencia a los prados de siega aquí existentes hace mucho.


El terreno fue ganado al extrarradio de las desaparecidas defensas de las carlistadas y parcelado por el empresario Manuel Sánchez Dindurra, al que se le dio el nombre de la calle paralela a esta avenida a la derecha, por lo que la zona es conocida más actualmente como "Dindurra".


El barrio de Dindurra aparce mencionado así como tal en un acta municipal del año 1899. Las calles eran particulares hasta 1895 cuando pasaron a formar parte oficialmente de la ciudad.


Cruce con la calle Cabrales, llamada así en honor del fundador del Hospital de Caridad, Juan Nepomuceno Cabranes, que por un error de transcripción muy usual en Asturias cambió de Cabranes (concejo del centro-oriente) a Cabrales (concejo afamado del oriente por sus quesos y zona de Picos de Europa). El Hospital de Caridad tiene su origen en el testamento de su fundador en 1836, por el que legaba al Ayuntamiento la mitad de sus bienes. Estuvo en el solar de los actuales Jardines del Náutico hasta las reformas urbanísticas del gobierno del Frente Popular en la guerra civil y fue el sucesor directo del Hospital de Corraxos o peregrinos pobres sito en Cimavilla o barrio alto y antiguo.


Cruzamos la calle San Bernardo, así llamada por una capilla diechochesca dedicada primeramente a la Concepción y pasamos al Paseo de Begoña.


Aquí estaba el Monte Begoña, topónimo que viene directamente de una capilla construida hacia el año 1670 en lo más alto de esta loma en la que estuvo la primera línea de asedio de las tropas trastamaristas a la ciudad vieja y sus murallas en 1395 que supuso la destrucción prácticamente total de la villa medieval. La advocación a la Virgen de Begoña, patrona de Vizcaya delata las intensas relaciones con toda la costa cantábrica y atlántica pues se sabe del asentamiento de muchos pescadores y marinos vascos en las poblaciones del litoral asturiano desde tiempo inmemorial. La palabra es euskera y viene del bego oina o quieto el pie que dicen exclamó la Virgen María a un hombre que llevaba material para la construcción de una ermita mariana en el Monte Artxanda o Santo Domingo (actual casco urbano de Bilbao) con la intención de que se detuviera y la hiciese en aquel preciso lugar.


Actuamente la Iglesia de Nuestra Señora de Begoña de los Padres Carmelitas, sucesora de la primitiva capilla de Begoña, se sitúa al otro lado de nuestro trayecto por la parte del paseo que da a la Avenida de la Costa. Antaño el santuario original estaba más al norte, donde es actualmente el Café Dindurra, sito en el mismo paseo. En 1740 una escritura de María Antonia Valdés Gendín afirma que la capilla había sido construida por su padre Gregorio Valdés Gendín, del que se sabe por otro documento de 1720 que había comprado aquel solar, tratándose tal vez de un acondicionamiento o nueva construcción sobre un primitivo oratorio El templo quedó en ruinas a principios del siglo XIX tras la francesada o invasión napoleónica y se reconstruyó definitivamente en 1880 transformándose durante la guerra civil en el Cuartel Máximo Gorki y luego, en los años 70 del siglo XX se derriba y se construye en el mismo sitio la residencia de los Padres Carmelitas, con su iglesia.


En 1849 el historiador Juan Junquera Huergo propone trasladar aquí unas ferias ganaderas que se celebraban junto al histórico santuario de Nuestra Señora de Contrueces para revitalizarlas tras años de decadencia, ferias ampliadas a quincallerías y otros objetos además de fiestas que, dirigidas a dar ambiente a la villa en pleno verano y con afluencia de forasteros, triunfan plenamente en esta nueva ubicación y que, ahora bajo el patronazgo de Begoña, se convierten en la fiesta grande de la ciudad hasta nuestros días. Es la Semana Grande o Semanona, en torno a la Virgen de Agosto (día 15 de ese mes) en plena temporada turística.


Antaño estubo en Begoña una de las fuentes que abastecían de agua a la creciente ciudad: La Fuente Begoña o Fuente Vieya. El paseo como tal estuvo terminado en 1875 y durante los muchos años que fue parte del extrarradio de la población se instalaron algunas industrias, aunque pronto triunfaría como zona de ocio y expansión con la construcción como ejemplo del Teatro Dindurra en 1899. Actualmente cafeterías y sidrerías, terrazas y numerosos comercios, suceden aquella tradición.


El Paseo de Begoña tuvo numerosas reformas a lo largo de su existencia, es más, la expresión "otra vez obres en Begoña" es altamente popular entre los gijoneses, casi todas las corporaciones realizan alguna intervención urbanística aquí en su mandato, unas com mayor y otras con menor éxito, dado que es uno de los lugares más transitados del casco urbano y... llama la atención.


Antes de la inuguración de la de El Bibio en 1888 se instaló aquí una provisional plaza de toros. Al fondo vemos el antiguo cuartel de la policía armada, ahora Escuela de Hostelería y Turismo.


Iglesia de los Carmelitas. Aún pervive entre los gijoneses la expresión "zona del Goya" para señalar esta ubicación pues en el edificio de la izquierda de la foto, al otro lado de la Avenida de la Costa, estuvo el Cine Goya. Ahora hay un hotel.


Los Carmelitas e Iglesia de Begoña. En la extinta capilla tuvieron sede y cofradía el gremio de carpinteros bajo el patronazgo de la Asunción, y el de zapateros con el de San Crispín, los cuales hubieron de trasladarse, tras perder un pleito con los carpinteros, a la capilla de la Consolación sita en el Hospital de Caridad del que hemos hablado antes.


Según los avatares y tiempos que tocasen el lugar pasó por diferentes nombres, Plaza de Begoña, Paseo de Alfonso XII, Alameda de Begoña... es lugar hoy como ayer no solo de paseos sino de eventos, ferias, conciertos y fiestas. El Teatro Dindurra, actualmente Teatro Jovellanos y el Café Dindurra, en origen vinculado al teatro, donde estuvo el primer solar de la capilla de Begoña estarían situados al fondo de la foto, tapados por los árboles.



Pasamos junto a la iglesia de Nuestra Señora de Begoña de los Padres Carmelitas.


Conchas doradas al lado de la iglesia.


Cochas antes de cruzar la calle Alfredo Truán. Hubo aquí un velódromo construido en  1888 cuando se rellenaron los fosos de la antigua muralla de las guerras carlistas construido por los empresarios Humbert y Lozana frente a la Fábrica de Vidrios Cifuentes y Cía, La Industria (la cual fue derribada en 1959), por lo que también fue llamada calle del Velódromo y calle de la Industria de Vidrios


Aquí estuvo también La Plaza del Retén por el puesto de guardia de las extintas murallas.


Seguimos por la Avenida de la Costa.


Cruzamos la calle Domingo de la Fuente para seguir siempre por la Avenida de la Costa. Estamos a uno de los extremos de la Plaza de Europa, donde también había foso y murallas de las carlistadas.

Cuando en 1833 muere Fernando VII y las disputas al trono provocan la primera de las tres guerras carlistas Gijón/Xixón es declarada plaza fuerte y se dispone su fortificación con muralla en forma de estrella y foso. La ciudad quedaría defendida militarmente con este "foso contra el carlismo" pero su crecimiento sería segado de raíz durante décadas. Las defensas empezaron a construirse en 1837 siguiendo la pautoas del militar Celestino del Piélago, aunque no supuso el derribo de edificios pues entonces la ciudad no llegaba hasta aquí sí supuso la tala de bosques en los que el ilustrado Jovellanos había previsto que con el tiempo serían espacios de esparcimiento de la ciudadanía. Declarada ya inservible en 1863 no habría de ser demolida hasta 1876 cuando acabó la Tercera Guerra Carlista.


La población pronto saltó de sus murallas pero en buena parte el trazado de las calles y plazas céntricas se basa en su primitiva disposición.



A nuestra izquierda vemos la Avenida de la Constitución, actualmente una de las principales entradas a Gijón/Xixón. Fue la carretera a Castilla abierta en el siglo XIX para sustituir a los angostos entonces ya caminos reales (reales, del reino, o sea públicos) basados en calzadas y vías romanas y/o pasos naturales ancestrales.


Y esta es la Plaza Europa, hermoso espacio abierto en 1889 tras rellenarse el foso de las murallas derribadas y plantarse arbolado. Su disposición en forma de "V" (antes hemos pasado por su otro extremo) sigue lo que fue la línea de la fortificación. Era aqui la puerta de entrada a la ciudad desde la carrtera a Castilla o carretera a Oviedo/Uviéu y que tenía continuidad en la Plaza del Seis de Agosto con el Arco del Infante.


A su alrededor se dipusieron quintas, mercados y el Asilo Pola.



 El Asilo Pola es el actual museo Nicanor Piñole, dedicado a este gran pintor asturiano.


La Plaza Europa fue reformada en 1999 por F. Nanclares.


Hermosa fuente. El arbolado más antiguo supera el siglo de existencia. Hay magnolias, cedros, olmos y tejos.



Al fondo a la izquierda de la foto vemos el ambulatorio Puerta la Villa y en medio, entre los árboles, el Mercado del Sur.


La Puerta la Villa fue una antigua puerta de la ciudad en la que estaba el monumento de entrada del Arco del Infante. Se encontraba exactamente en la adyacente Plaza del Seis de Agosto y allí se emplazó entre 1781, cuando se demolió la del Arenal de la Trinidad, y 1886, cuando fue derribada. Esta zona es conocida por lo tanto también como La Puerta la Villa.


La Plaza del Seis de Agosto no la podremos ver pues entre esta y la de Europa está el Mercado del Sur, plaza de abastos de arquitectura en hierro construida entre 1898-99 por el arquitecto Mariano Melarde y el ingeniero Buenaventura Junquera.


Antaño vendía la gente de las aldeas los productos del campo y en su alrededor pululaban las sardineras del barrio de pescadores de Cimavilla. Había pequeñas tiendas y una gran actividad comercial dentro y fuera. Tras años de abandono fue reformada y adaptada a los nuevos tiempos con más o menos fortuna y acierto, según opiniones.


Espectacular fuente de La Plaza Europa.


Desde la Plaza de Europa vemos, en el Paseo de la Infancia, el Hogar Materno-Infantil, hospital infantil construido en el año 1949 con la idea de suplir las carencias que tenía su antecesor, el de La Gota de Leche, que veremos a continuación.

 
Pertenece al estilo arquitectónico del Movimiento Moderno. Se trata de una iniciativa del médico puericultor Avelino González y actualmente es sede de diversas dependencias municipales.


A nuestro lado seguimos teniendo la fuente de La Plaza Europa.


Allí, al lado del Hogar Materno-Infantil está el edificio de los antiguos Juzgados.




Concha en el pavimento cuando nos disponemos a dejar la Plaza Europa. Al fondo está el edificio de la Estación de Autobuses.


Mas buenas vistas del Hogar Materno-Infantil que admiramos según vamos avanzando. Fue una obra proyectada por el arquitecto Pedro Cabello.





Ahora llegamos a la calle Álvarez Garaya, uno de los benefactores del Hospital de Caridad de Gijón/Xixón. Antaño estuvo aquí La Güerta Melitón, un grupo de casas muy humildes auspiciadas por el naviero Melitón González. Había varias ciudadelas obreras hoy totalmente desaparecidas y unos terremos en La Güertona.


Estamos en L'Acerona, anchísima acera inaugurada en 1962 en lo que fue una auténtica novedad urbanística para la ciudad que configuraba sus grandes ejes comerciales.

 
Destaca en el panorama el soberbio edificio de La Gota de Leche, antiguo Instituto de Puericultura del doctor Avelino González fundado en los años 20 del pasado siglo y que es actualmente Fundación de Servicios Sociales del Ayuntamiento. La Gota de Leche era como se denominaba en España a estas instituciones creadas para paliar la desnutrición y mortalidad infantiles en las familias de recursos más bajos que no podían permitirse una nodriza. Es de estilo regionalista montañés obra del arquitecto municipal Miguel García de la Cruz y Laviada.



En 1925 se abrió en Gijón/Xixón este Instituto de Puericultura, conocido como “La Gota de Leche” por la razón expuesta, reparto gratuito de leche para niños necesitados. Disponía de diversos servicios como el de maternidad, guardería infantil para madres trabajadoras y las policlínicas para niños, así como la escuela de puericultura, una de las primeras de España, donde se formaron matronas, médicos, enfermeras y maestras puericultoras.


L'Acerona también pasó por diversas vicisitudes y arreglos, pues hasta el suelo es arte...


Una placa que suele pasar desapercibida señala que pisamos el Pavimento Artístico obra de Bernardo Sanjurjo, año 1995.


Pavimento Artístico.



Las terrazas de L'Acerona.



Conchas y terrazas.

Al fondo la Iglesia San José y El Rascacielos o Edificio Bankunión.


Estamos en la zona de L'Humedal, con la Plaza del Humedal al lado, terrenos que hasta el siglo XVIII fueron espacios empantanados y con laguna, plantados luego de árboles, sirviendo entonces de paseo público pero que se convirtió en campo de instrucción de las tropas de la guarnición, volviendo a ganarse a la población al derribarse la "muralla carlista". En el paraje se celebraban ferias ganaderas y rastro, construyéndose en 1890 la iglesia de San José, destruida en la guerra civil y vuelta a edificar en el comienzo de la actual calle de Pedro Duro, hacia donde nos encaminamos, no sin antes ver EL Solarón, espacios ganados a la antigua estación del Ferrocarril de Langreo, muy remodelada y que estuvo años en desuso pero que fue parte de una de las primerísimas líneas ferroviarias de España, por la cual venía el carbón de la Cuenca del Nalón a los antiguos muelles carboneros de Gijón/Xixón.
 Se pensaba que el topónimo Humedal hacía referencia a las humedades de las charcas aquí existentes hace siglos pero la documentación antigua aporta más bien a ser zona plantada de umeros o olmos, Alnus Glutinosa, parte de los antiguos bosques en los que Jovellanos proyectaba espacios públicos.



Caminando por L'Acerona y cruzando las calles Asturias.


L'Acerona y L'Humedal.


Iglesia de San José. A su izquierda sigue el Camino por la calle Pedro Duro. La iglesia es obra del arquitecto Enrique Rodríguez Bustelo inspirada en el barroco colonial aunque también se habla de revival renacentista



Cruzamos la Avenida Álvarez Garaya. Al lado de la iglesia el Edificio Bankunión o El Rascacielos es obra de los arquitectos Francisco y Federico Somolinos edificada entre los años 1957 y 1961. La iglesia de José fue el lugar del sonado encierro de pensionistas del año 1971 en el que tras nueve noches fueron desalojados violentamente por la fuerza pública en lo que constituyó un impactante drama que constituyó todo un símbolo para la historia más reciente de la ciudad y de la transición democrática.


Conchas en la acera junto a la iglesia de San Pedro, en la calle Pedro Duro, donde estaba el barrio de La Rueda, fue también Paseo de la Muralla por la tan citada muralla de las contiendas carlistas.




Aquí estuvo el Cine Fac y luego la Sala Quiquilimón.


Las conchas nos llevan a cruzar la calle del Carmen, llamada así por una antigua capilla que dio nombre a este popular barrio gijonés en el que nació uno de los grandes de la canción asturiana como es José González El Presi. La capilla cerró al culto en el año 1898 y posteriormente desapareció.


Al fondo unos arcos delatan que estamos llegando a la calle del Marqués de San Esteban.


Calle Marqués de San Esteban, llamada pòpularmente Los Arcos por sus edificios porticados. La ruta sigue por la calle Pedro Duro para salir al puerto deportivo en la calle Rodríguez San Pedro (al fondo). A la derecha el edificio de la Agencia Tributaria.



Pasaremos bajo este edificio al cruzar la calle Marqués de San Esteban, obra de 1931 influenciada por el art decó con pautas de los arquitectos Manuel y Juan Manuel del Busto que dejan una verdadera impronta neoyorquina muy en boga en aquel entonces.


Destacan sus motivos inspirados en el arte precolombino azteca.













Y por Pedro Duro ya salimos a la calle Rodríguez San Pedro, dedicada a este abogado creador de numerosas empresas y que se supone fue la primera persona declarada Hijo Predilecto de Xixón, en 1908, según datos explicados por Luis Miguel Piñera en su libro Las calles de Gijón Historia de sus nombres, otra obra siempre a recomendar y de gran ayuda para conocer de manera impecable el porqué de los nombres, actuales y antiguos, de la ciudad.

Aquí, admirando el puerto deportivo y los antiguos muelles de El Fomento y El Fomentín nos unimos al camino que, procedente de La Guía y El Puente del Piles pasa por la Playa de San Lorenzo/San Llorienzo, Cimavilla en ruta al Hospital de Corraxos y se acerca aquí por La Plaza del Marqués y los Jardines de La Reina, rumbo a La Playa de Poniente, antiguo Arenal del Natahoyo y de allí al barrio de La Calzada...