Eres el Peregrino Número

lunes, 29 de agosto de 2016

CAMINO ANTIGUO HACIA VEGADEO/A VEIGA Y TRABADA (Y 11): DEL ALTO DA CADEIRA A VILANOVA DE LOURENZÁ

Bajando del Alto da Cadeira a Vilanova de Lourenzá

Subiendo desde el valle del Rego de Trabada los peregrinos que escogen esta variante, histórica, que evitaba el paso del estuario entre Asturias y Galicia subiendo río Eo arriba y pasando por Abres (Vegadeo/A Veiga) de Asturias a Galicia y entrando en el concello de Trabada para subir hasta aquí, el Alto da Cadeira, en las cercanías de la ermita de San Marcos.


Estamos entrando en el concello de Barreiros, otro de los que componen A Mariña lucense, pero solo serán unos metros, pues pronto estaremos ya en términos del de Lourenzá.  

  
Todavía nos aguarda algo de subida, al lado de una cabaña, antes de culminar la ascensión por una pista forestal en las inmediaciones de A Paleira.


Atrás al este vemos aún desde aquí el valle de Trabada...


 Al norte son las montañas de A Mariña lucense.



Buenas vistas del concello de Barreiros, en concreto del valle de Cabarcos, por donde va el Camino que viene de Ribadeo.


Más al norte tal vez reconozcamos los edificios de Foz.


A Paleira, cruce de caminos. Vamos a la derecha.


Hitos del Camino.


Buena y ancha pista forestal.


Desde aquí vemos al norte el mar con la villa de Foz a lo lejos, así como todas las numerosísimas aldeas del valle del Masma y las de la parroquia de Cabarcos por donde viene la ruta xacobea procedente de Ribadeo, destacando en el paisaje los viaductos de la Autovía del Cantábrico.

  
Al sur en la distancia lo que vemos es otro circo de montañas, entre ellas la Serra das Augas Santas, que nos ocultan las llanuras de A Terra Chá.

Aprovechemos para extasiarnos con el paisaje ahora pues poco a poco nos iremos internando en una pista forestal que, en recta y prolongada bajada, nos adentra en tupidos bosques.


Aquel viaducto nos señala la ruta a Vilanova de Lourenzá.


Ya vamos entre la arboleda...


Arbustos y helechales...


Concello de Lourenzá...


Estamos en plena bajada...


Eucaliptos...


Helechos...


Es un largo descenso.


A Pena Moura en la distancia...


Monte Camba, al oeste.

  
Luego de la arboleda, en la que a ratos predominan los eucaliptos, seguimos bajando, pero ya por terrenos abiertos de campos y pastizales, allá por la zona de Cortiña, Salgueiro y Teixeira, quintanas y casas de labor cayendo al valle del río Baos, reconociendo al fondo a la derecha la villa de Vilanova de Lourenzá, cabeza de este concello y meta de la etapa.


Llegamos al asfalto pero el largo descenso sigue.


Bajada al valle del río Baos, Val de Lourenzá


Impresionante bajada.


Casas labregas.


Ante nosotros otras montañas sobresalen alzando sus cumbres: As Cabanas, Monte do Muro, Lagoa Pequena, Cruz Pequena, Coto da Paleira...


Salgueiro y Val de Lourenzá.




Paso a paso continúa la gran bajada...


A 170 kilómetros... y pico de Santiego de Compostela.






A la izquierda el valle se abre en una bellísima estampa, por donde se extienden las parroquias de San Xurxo y San Tomé de Lourenzá, plagadas de aldeas y barrios al pie del monte A Granda.


En el momento de escribir estas líneas se asienta la alternativa de señalizar por allí salida directa a Mondoñedo como camino oficial.


Forxa, A Fonte do Cura, O Rego de Pereira, A Pateira de Baixo y de Riba, A Igrexa, O Cristo, o Pereiro...


Buenas vaquerías.



Pero la bajada sigue...


Val de Lourenzá, ¡qué maravilla!

  
Antes de llegar abajo del todo el Camino se desvía a la derecha.


Buena señalización.


Nos adentramos en las fragas o bosques autóctonos.



Pasamos cerca de la aldea de A Condomiña.


Y bajamos a la carretera LU-132.


Tomamos la dirección de Vilanova de Lourenzá, capital del concello.


Seguimos la señalización.


Cabazo con "picos".


Hermoso valle...


Ya vemos el casco urbano.


Buenas fincas.


Valle del río Baos.


Naves industriales.


Allí cruzamos el puente del río Chaos para dirigirnos al centro de la población, viendo al fondo las torres del histórico monasterio de San Salvador, puerta del Camino y de la historia.


El caballo blanco de Santiago en Vilanova de Lourenzá....


El río Baos. De vadum, cruce de río.



Ya nos acercamos a San Salvador de Lourenzá.


El peregrino que pasa por Vilanova de Lourenzá ha de saber que, además de por el propio Camino, esta villa lucense tiene una muy especial relación con Santiago de Compostela: la actual iglesia del monasterio empezó a construirse en el año 1735 y en ella se diseñaron unas líneas maestras, artísticas y arquitectónicas, que después se expresarían en la fachada barroca de la catedral de Santiago.


Finca del monasterio. Nada parece quedar a la vista del conjunto monacal que hubo anteriormente y que sin duda tendría elementos románicos y góticos, pues el cenobio fue fundado en el año 969 por el conde Osorio Gutiérrez, quien vino aquí desde Tierra de Campos para hacerse cargo de las posesiones heredadas de su padre Gutiérre Osóriz y de su tío Nuño, firmándose carta de fundación el 17 de junio de aquel año, siguiendo el convento la Regla de San Benito. El propio conde ingresó en la comunidad cuando más tarde enviudó, emprendiendo una peregrinación a Tierra Santa, de donde regresó con un sarcófago en el que a su muerte sería enterrado. Surgiría entonces una tradición también notablemente común a las de las barcas de piedra de la historia xacobea, pues el sarcófago con sus restos, sito en la capilla conventual de Nuestra Señora de Valdeflores y hecho en jaspe blanco veteado de azul, notablemente labrado, se dice vino flotando por el mar desde Palestina.



El monasterio, como tantísimos otros, fue extinguido en 1835 con la Desamortización de Bienes Eclasiásticos de Mendizábal. Su biblioteca se perdió y un incendio destruiría buena parte del claustro mayor en 1878. La vida monacal resurgiría en 1910 con el establecimiento aquí de una comunidad religiosa dependiente del monasterio de Samos, la cual se disolvería en 1942, pasando el conjunto a Seminario Menor a cargo del Obispado de Mondoñedo.



El santuario.


Antiguas dependencias monacales.


Blasones.


Casas frente al conjunto monástico.


Salimos al parque, con el Quiosco de la Música...


Y la rana.


Parte de la estructura del viejo monasterio fue habilitada como Casa do Concello.


La Casa do Concello y la iglesia. Aquí nos unimos a la variante que viene de Ribadeo por el valle de Cabarcos, concello de Barreiros.