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jueves, 29 de julio de 2021

SANTIAGU'L MONTE: LA VENTANIELLA, LA CAPILLA DE LOS REMEDIOS, EL BAILE DE CASA RUFA Y LA "RAZA DEL CUEPLU" (CASTRILLÓN, ASTURIAS)

El monte de La Lloba, por donde baja el Camino y La Ventaniella

El Camino Norte de Santiago ha salido de Piedras Blancas, capital del concejo asturiano de Castrillón, por la Sierra del Cordel, y luego, tras subir a La Lloba, ya en la parroquia de Santiagu'l Monte, baja al valle del río La Ferrería en dirección a otros barrios de esta parroquia, como el de La Ventaniella, donde existe la tradición de haber existido "luengo tiempo ha", un "alberguín" para los peregrinos, dado que allí, y en el mismo Camino, existe una capilla, dedicada a Nuestra Señora de los Remedios, de honda tradición romera, no muy lejos de la iglesia parroquial de Santiago


Bajando de La Lloba, el camín real, de "caja profunda", ha sido acondicionado como pista eliminando el empedrado suelto que tenía antaño. Desde él vamos contemplando el valle, donde se asientan la mayor parte de los barrios y lugares de Santiagu'l Monte, así como en las serranías y rasas circundantes, relativamente cerca, unos 3 kilómetros o 4 más al sur, dela Playa de Santa María del Mar, cuya carretera (CT-1) atraviesa el valle


Además de la Carretera de la Playa, enfrente sube del valle a la rasa costera la N-643, o Carretera del Aeropuerto, muy próximo, la cual habremos de cruzar para ir hacia el monte de La Granda, para lo cual tenemos dos opciones: una es directa y es el camín real original, que desde la Carretera de la Playa sube por el lugar y Sierra de El Cueplu. Había sido abandonado con las obras de la Autovía del Cantábrico pero recientemente se ha reseñalizado con los mojones oficiales, al menos parcialmente


Como camino alternativo, se empleó, al menos durante una década sino más, otro que da más vuelta y es todo de asfalto, el cual, tras cruzar dicha Carretera de la Playa, se dirige primeramente a la iglesia parroquial de Santiago, advocación jacobita cargada de historia, la cual vemos desde aquí, al lado del barrio La Banda, justo debajo de la Carretera del Aeropuerto, la cual se cruza poco más arriba, al pie de La Cabaña, para subir a La Granda


Vemos perfectamente, encima de la iglesia y de las casas de La Banda, la Carretera del Aeropuerto y su cruce con la de Ranón, que sube a la izquierda y es la que se emplea en este segundo caso u opción, pero no existe un camino público que suba directo desde la parroquial a ese cruce, por lo que los caminantes han de hacer un rodeo, dirigiéndose primeramente al cementerio, a la derecha de la foto


Desde el camposanto hay que subir a Las Bergañas, bajo La Cabaña y a escasos metros del aeropuerto


En Las Bergañas, donde estaba El Llagarón de María, tomaríamos un ramal a la izquierda para, un poco a la izquierda, cruzar por buen sitio y con mucha prudencia, la N-643, tomando la Carretera de Ranón bajo La Cabaña, lo más alto de la parroquia


Los dos caminos, el del Cueplu o camín real, y este de la iglesia y Las Bergañas se unen arriba, adentrándose en La Granda, monte de canteras y ocalitales donde antaño hubo pastos y brañas vaqueiras, siendo sus pobladores trashumantes de vacuno que permanecían aquí en el invierno y subían en verano a las brañas de alzada en los puertos de la cordillera, una trashumancia marcada por San Miguel de mayo y San Miguel de septiembre. Sus diferentes tradiciones y modos de vida frente a sus sedentarios vecinos llevaron al investigador Rogelio Jove y Bravo a hablar de una supuesta "raza del Cueplu", dentro de los cánones aún vigentes en el siglo XIX


Desde aquí sí que tenemos una estupenda vista de los barrios principales de esta parroquia de Santiagu'l Monte, en el valle del río La Ferrería y del río Pixorgo o La Fontaniella. Abajo las antiguas naves de Las Cuadras de Carniao, enfrente otra panorámica de la cuesta a Las Bergañas


Más a la derecha de Casa Paco Las Bergañas vemos algunas instalaciones del Aeropuerto de Asturias, inaugurado en 1968 a iniciativa de la Cámara de Comercio de Gijón, apoyada por las de Oviedo y Avilés, sustituyendo al antiguo, ubicado en La Morgal o La Llamorgal (Llanera), cerca de la capital asturiana, muy afectado por las nieblas, y cerca también del Camino en esa variante ovetense-avilesina


Para construirlo se aprovecharon unos terrenos adquiridos en su momento por el Ministerio del Aire para hacer un aeródromo militar cuyo proyecto había sido desechado. Aún a veces se le llama popular y erróneamente Aeropuerto de Ranón (cercano pueblo del concejo de Soto del Barco/Sotu'l Barcu), cuando realmente está en Anzu, parroquia de Santiagu'l Monte y concejo de Castrillón. Muy interesante es al respecto el artículo de Ignacio Pulido publicado en La Nueva España el 9-12-2009 y titulado precisamente Ranón ya renuncia al aeropuerto:
"La denominación del aeropuerto de Asturias ha sido motivo de controversia incluso desde antes de que la terminal se inaugurase el 17 de junio de 1968. A pesar de que la totalidad de su superficie se encuentra dentro de los contornos del concejo castrillonense, la terminal fue bautizada por una inmensa mayoría de los ciudadanos como aeropuerto de Ranón (Soto del Barco). Actualmente, tras décadas de tira y afloja, la población ha asimilado por completo que sus instalaciones se encuentran ubicadas en la parroquia de Santiago del Monte.
El primer documento sobre la construcción del aeropuerto de Asturias se remonta a 1953. Se trata de la valoración de unas fincas afectadas por la construcción del futuro aeródromo y se citan los terrenos de «Baruquera y Anzo». 
El alcalde castrillonense Leopoldo Sánchez Gelaz mantiene ese mismo año una profusa correspondencia con los militares de la Región Aérea Atlántica (RAA), ente encargado de expropiar una superficie de 1.222.000 metros cuadrados y que sería traspasada en octubre de 1965 a la Subsecretaría de Aviación Civil con el objeto de construir la terminal aérea. «En ese documento, el aeropuerto figuraba como aeródromo provisional de San Esteban de Pravia», relata José Ignacio Vega, jefe de terminal retirado y autor del historial del aeropuerto hasta 1968. 
En julio de 1956, el coronel jefe del sector aéreo de Asturias en la RAA citó al «aeródromo de Ranón» al referirse a unos incendios acaecidos en el monte de Anzo. Apenas dos meses después, el alcalde de Castrillón envió otra carta en la que mencionaba al «aeropuerto de Anzo», nombre que es desestimado por los militares, que optaron de nuevo por el de Ranón" 

Incluso comenzados los trabajos de la terminal, continuó la profusión de inexactas denominaciones: 
"Una vez iniciadas las obras de construcción, el Ayuntamiento de Castrillón, siendo alcalde Luis Treillard Fernández, puso en marcha trámites administrativos con el objeto de nombrar al aeródromo. A tales efectos, se proponen el 10 de marzo de 1965, mediante sesión plenaria, las denominaciones «Anzo-Avilés» o «Salinas-Avilés». «La gran mayoría de los metros ocupados se encuentran en el monte Anzo. Anzo era un nombre corto y fácil, sería estupendo. El único problema era que esas siglas ya habían sido asignadas para otro aeropuerto, lo que daba lugar a una dualidad que podría ser causa de errores», subraya Vega, el cual añade que la propuesta fue desestimada por el subsecretario de Aviación Civil

El Ayuntamiento de Castrillón solicitó apoyo al Consistorio avilesino a través de una carta. No obstante, apenas un mes después del Pleno castrillonense, Avilés manifestó en otra sesión su deseo de nombrar al aeropuerto como «Avilés de Asturias». Finalmente, la Subsecretaría de Aviación Civil «bautizó» a la terminal el 25 de mayo de 1965 como Aeropuerto de Asturias tras estudiar todas las solicitudes y comprobar la normativa aeronáutica internacional, así como la orden ministerial de denominación de aeropuertos. Cabe mencionar que la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) designa a la terminal asturiana con las siglas OVD y la Organización de Aviación Civil Internacional (OATI) con los caracteres LEAS"

Siguiendo la lectura del citado artículo, vemos que hubieron de ser los propios vecinos de "ambos lados de la frontera" quienes pusiesen las cosas en claro, lo que dio lugar a las correspondientes anécdotas:
"Tras décadas de controversia, los vecinos de Ranón y Santiago del Monte corroboran que el aeródromo se ubica íntegramente en Castrillón. «La mayoría de las fincas del monte Anzo pertenecían a vecinos de Ranón. Quizá de ahí surgiera la costumbre de ubicar al aeropuerto en el pueblo sotobarquense», sostiene Mario Vega, vecino de Santiago del Monte que señala el riachuelo de Fontebona como el límite entre concejos. Su sobrino Mario Fernández, presidente de la asociación vecinal del núcleo castrillonense, recuerda anécdotas al respecto. «Hace unos quince años, contemplé en el cine un anuncio en el que se decía que la terminal estaba en Ranón», afirma.
Por su parte, el presidente del colectivo vecinal de Ranón, Jorge Noval, se remonta a los años previos a la construcción del aeropuerto. «El maestro local Félix García Tuñón realizaba mediciones con un anemómetro y un pluviómetro que después eran empleadas para estudiar la ubicación del aeropuerto», comenta. Noval sostiene que «la mayoría de la gente conoce a la terminal con el nombre de Ranón, aunque físicamente esté en la parroquia de Santiago del Monte». «De todos modos no todo son ventajas para el pueblo puesto que los visitantes piensan que Ranón son sólo las cuatro casas que circundan al aeródromo», enfatiza. 
Jorge Noval afirma que en más de una ocasión ha visto cómo diversos medios de prensa bautizaban al aeropuerto con el nombre de Oviedo o Gijón. Esta situación ha dado lugar a un constante juego de bromas entre sotobarquenses y castrillonenses. «Siempre hubo buena relación entre ambas localidades. Hoy en día es un tema superado, nadie se va a enfadar. Igual que me enorgullecía que se nombrará como de Ranón, no me rasgo las vestiduras porque se diga de Santiago», concluye Noval"

Destaca especialmente el sistema antiniebla de dicho aeropuerto, el cual se ve en la distancia. Si bien con visibilidad las maniobras de aterrizaje no ofrecen mayor problema, sin ella el desfase de altitud de la rasa costera, donde está el aeropuerto, con este valle, fue de siempre motivo de preocupación, siendo por ello este dispositivo modernizado y puesto al día varias veces.


La bajada son unos 500 metros en los que se pierden unos 75 de altura. Quedaban hace años restos de empedrado, pero sueltos. Ha sido acondicionado para viandantes y bicicletas. pero atención, hemos comprobado suben ocasionalmente desde entonces furgonetas y algunos turismos


Últimos metros del descenso bajo las hojas de los castaños, árbol muy vinculado a los caminos, pues según el Derecho de Poznera, recogida en el Derecho Consetudinario, los frutos caídos al camino son de todos, pudiendo mitigarse hambres...


De frente a nosotros del barrio de La Ventaniella, hacia donde nos dirigimos, un topónimo coincidente con los de otros similares en Asturias, principalmente el puerto de este nombre, en el concejo de Ponga


Ventaniella, como Ventana, parece vinculado al ventum latino (viento), lugar por donde pasa el viento, como es el caso de este valle, si bien en ocasiones se discute, con leyendas por el medio, de la existencia de una pequeña venta o posada caminera en tiempos pasados


Bifurcación: seguimos la bajada por la pista que es aquí el camín real. Observemos los canalillos hechos en el suelo para que el agua sobrante, tanto de lluvias como de manantiales. no arroye por el camino y vaya hacia el monte o los prados


Pese a la introducción masiva de especies de crecimiento rápido para la industria papelera, aún abundan los castaños en los caminos de la cornisa cantábrica. Tal fue su importancia hasta fechas aún históricamente recientes. De su historia hace un interesante compendio Loli Gallego en su artículo El castaño, un árbol con alma, publicado en La Voz del Trubia y del que extraemos estos retazos:
"Fue la gran “despensa” de las sucesivas y abundantes hambrunas que desde el siglo XIV e incluso en el siglo XX sufrió la clase más desfavorecida de nuestro país.
Las castañas, durante siglos, constituyeron la base de la alimentación de Europa. Se consumían asadas, secas o en forma de harina, hasta que la patata y el maíz se convirtieron en dos de los alimentos más frecuentes a partir del siglo XVI. Pero el fruto del castaño siguió teniendo protagonismo, sobre todo en aquellos terrenos que por ser abruptos no podían cultivar la patata y el maíz. 
Cábeme decir que Asturias es una región donde los grandes bosques de castaños, los castañeos que dan incluso nombre a muchos pueblos de nuestro territorio, fueron masas forestales que desde los romanos se extendieron imparablemente por esta nuestra Asturias y también por nuestro concejo. 
Para evitar las hambrunas muchos ayuntamientos como el de Proaza dedicaron en el siglo XVIII terrenos a la plantación de castaños, caso del conocido castañeo de la abadía, situado en la propia capital del concejo, de propiedad municipal, mientras el vuelo del árbol es privado. Esta donación en precario del suelo fue extendida a todo el concejo.
El castaño ya existía en España antes de la llegada de los romanos pero fueron éstos, muy aficionados a este fruto, los que hicieron una masiva plantación de este longevo árbol. Entre todas las especies de castaños catalogados es la llamada castaña sativa la única que se da en toda Europa"

Y en Las castañas como símbolo, otro investigador, Xulio Concepción, escribe:
"... las castañas tenían tantos términos como hicieran falta para identificarlas, seleccionarlas, clasificarlas, cuidarlas, curarlas, mimarlas, dosificarlas... a lo largo del año. Había que estirarlas desde setiembre hasta junio, por lo menos: todo un arte y responsabilidad para el ama de casa. 
Hasta se consideraba en los pueblos toda una habilidad el hecho de saber administrar las castañas. Recuerdan los alleranos un dicho de sus mayores: 
“La muyer que nun tien castañes pa los segaores pel verano, nun tien gobiernu”. 
Sin más miramientos: criterio firme y muy tenido en cuenta por los mozos y mozas con perspectivas casaderas en su tiempo. 
Castañares con cielo, pero sin suelo. Una interesante costumbre comunitaria sobrevive hoy en los pueblos lenenses: las castañares con cielo, pero sin suelo –que precisan los mayores. Se trata de una forma entre tantas de pagar en especie los servicios a los asalariados, a los colonos, a familias enteras. 
Es decir, cuando un componente familiar, o toda la familia incluso, trabajaba durante un tiempo para el señor feudal (el terrateniente), és-te le cedía un espacio (un rincón), para plantar una castañar o varias en su finca. 
Sólo una condición imprescindible: el terreno seguía siendo del señor posesor; el fruto y la castañar, del trabajador y la familia por herencia indefinida (una castañar puede durar 200-300 años...).. 
La conclusión era evidente: si la castañar se caía, enfermaba o se cortaba, el colono perdía todos los derechos al suelo y no podía plantar otra. Pero ambas partes quedaban contentas: el uno por voluntad, los otros por fuerza de la necesidad. 
Era la única forma de cobrar por los trabajos realizados, y mantener a castañas las 12-14... bocas que esperaban comer cada día en la precaria mesa familiar de una inmensa mayoría. 
No por casualidad, el primer salario fue en sal: como bien dice la palabra (lo que cambian los tiempos). Y como indican las castañas salarianas ya en época romana"

Ya caminando en llano, La Pontona. donde nos disponemos a pasar el río La Ferrería, cuyo nombre revela la antigua abundancia de fraguas que aprovechaban la vetas ferruginosas existentes 


Esta es una foto del paso del río a principios de la primavera, aún con pocas hojas en los árboles y menos vegetación


Es posible incluso que, oculto por matojos y foresta, el río llegue a pasarnos desapercibido. No es especialmente largo ni caudaloso, pero forma este hermoso valle, justo antes de alcanzar el del Nalón en su ría, un gran hito fluvial caminero


Este río nace en La Matiella, concejo de Candamo, atraviesa la Sierra de Pulide, y desde su mismo nacimiento va siendo alimentado por varios regatos afluentes que le proporcionan agua. No es de gran cauce ni caudal pero cuando llueve puede formar ocasionalmente grandes inundaciones, arroyadas o crecidas


Aquí hay una presa o ñora, de las que servían para llevar el agua canalizada a alguno de los varios molinos que existieron en este valle


El río desemboca poco más allá, entre las playas de La Llada y La Puela (Santa María del Mar), parroquias de Naveces y Santa María


No vemos el pequeño puente sobre el que pasamos, pero nada más cruzar el río, yendo a derecha e izquierda, podremos echarle un vistazo


Esta es la parte que mira al sur del puente de La Pontona, también llamado La Puente Santiago o de La Campa, que parece haber sido reforzada en su momento. Sin duda es la que más aguanta los envites de las riadas



Está formando por dos arcos de medio punto, que aquí parecen consolidados con hormigón


Con dichas riadas, pueden llegar taponarse con la tierra arrastrada y las ramas, al menos uno de los ojos. Si no se limpian regularmente estas orillas pueden llegar a anegarse 


Y esta es su cara norte, que parece más antigua, pues los dos arcos de medio punto están hechos en piedra. En tiempos debió tener algo de murete, casi desaparecido. Se sabe que muchos de estos puentes fueron habilitados en el siglo XVIII para el paso de carruajes como las carrilanas de línea, de cinco caballos, el primer servicio de transporte regular de pasajeros, exceptuando a los espoliques que se contrataban como guías, alquilando sus servicios, entre los que estaba el caballo o mula, u otra caballería de la que dispusieran


Visto el puente, la pista, siempre bastante ancha, inicia una cuesta, acercándonos al barrio de La Ventaniella


Ahora vemos, ante nosotros, las cuadras de Carniao


Frutales den el camino. A la izquierda, cerca del río, molía antaño El Molín de los Chelos


Más lejos Casa Forosa, en La Campa, donde había más molinos, como el de Casa Jesús y Casa los Molineros


Y otro de los grandes viaductos de la Autovía del Cantábrico salvando el desnivel de estos valles costeros, el de La Ferrería, los vemos mientras seguimos subiendo poco a poco por el camín real


La verdad que fueron portentosas obras de ingeniería que, su bien se cobraron su tributo en el paisaje, acercaron el centro y el occidente de Asturias, así como la vecina Galicia, tras décadas de sinsabores por una "infame carretera" que llegó a ser llamada La Torturadora


Vemos los árboles en torno a las casas de La Ventaniella, hay sobre todo manzanos y demás frutales, pero también otros ornamentales, destacando los cipreses


Y buenos rebaños de vaca roxa asturiana pastando ante las antiguas Cuadras de Carniao


Enfrente, una buena vista de la subida a la rasa o sierra de El Cueplu, con el lugar de este nombre, por donde sube el Camín Real de la Costa, la ruta original, como hemos dicho, que fue cortada con motivo de las obras de la autovía y ha vuelto a balizarse hace unos años


De ahí, y de otras aldeas y núcleos como Anzu y Panizales, era oriunda la llamada raza del Cueplu, que no era tal raza en el sentido étnico ni biológico del término, sino un prejuicio secular por la trashumancia vaqueira de sus moradores. Leemos por ejemplo en El rincón del entomólogo una somera descripción del lugar:
" Está muy cercano al núcleo principal de la parroquia, y se llega por una empinada caleya. Fue zona vaqueira, y le es de aplicación lo dicho sobre otro lugar cercano, Panizales: Jove y Bravo (que eran uno) decía que en Panizales moraban algunas familias que por sus rasgos, costumbres, tradiciones, etc., se diferenciaban del resto de los habitantes del concejo. "Como grupo rezagado de una emigración de pueblos primitivos..." Esto hace referencia a la antigua creencia de que los vaqueiros eran miembros de una raza distinta, "la raza del Cueplu"

Por su parte en el Diccionario Geográfico de Asturias trae así:
"Se sitúa  a 140 m de altitud, sobre la ladera occidental que limita la carretera que asciende al aeropuerto. Presenta un tipo de poblamiento disperso, con buenas muestras de arquitectura tradicional asturiana. Hay un manantial, utilizado como fuente por los vecinos. Según Jove y Bravo, mantenían una fuerte endogamia, así como otras características similares a las presentadas por los vaqueiros, lo que le llevó a a hablar de una supuesta "raza del Cueplu"

Se percibe una buena y profunda caja caminera, lo que delata la antigüedad del camín...


A la izquierda, una porción de viejo muro. Es posible que, aparte que hubiese sido ensanchado o arreglado, forme parte del acondicionamiento general de este camino en el siglo XVIII, cuando se habilitó para el paso de carruajes


Subiendo un poco más y al ir llegando a las casas, la pista pierde su firme de tierra y empieza a estar asfaltada


Hay una bifurcación y en ella vamos a la derecha...


Veamos la concha con la flecha en la muria que tenemos enfrente


Llegamos a otra bifurcación y seguimos recto y de frente


Sigue la cuesta, si bien algo más suavizada en este trecho...


Otra bifurcación y vamos también de frente


Nos acercamos paso a paso al núcleo central de La Ventaniella, en torno a la capilla de Los Remedios, junto a la que pronto vamos a pasar


La romería de Los Remedios, que se celebra al domingo siguiente de la gran fiesta de San Adriano, el 8 de septiembre, de la que hablamos en la entrada correspondiente a la Sierra del Cordel, es importante en el calendario, pues al celebrarse a mediados de ese mes, viene a señalar en Castrillón el final de las fiestas del verano


A la izquierda Casa los Redondo, que conforma una hermosa quintana


A la izquierda Casa Martín, casa tradicional reformada. Planta cuadrada y tejado a cuatro aguas


Ya desde El Cordel, el camín real parece buscar siempre la línea recta, lo que nos recuerda a las calzadas romanas, o a esa vía Brigantia (A Coruña o Betanzos) - Ossarun (Oyarzun o Irún) que, basada en otras más antiguas, podría haber sido la base del Camín Real de la Costa sus variantes a lo largo de todo el litoral cantábrico


De frente la Casa las Cabreras, Casa'l Llargu, donde hubo carreteros. Uno de ellos, El Neno, fue también lechero


Fijémonos en el hórreo, con un mandil o faldón de tablas verticales en la cara que mira al norte, la más umbría y expuesta


Las casas se extienden adosadas, formando bloques o filas...


Hortensias y conjunto de hórreos de Las Casas de las Cabreras, a nuestra izquierda


Continúa la cuesta, muy liviana ya, cuando llegamos al corazón de La Ventaniella


Aquí hay un cruce y explanada, en medio de viviendas y quintanas


De frente Casa Calín, con su gran panerona sobre el camino...


A la derecha, la fuente y bebederu de La Ventaniella


A la izquierda, bajo la panera de Casa Calín, un buen banco en el que poder sentarnos a descansar si precisamos recuperar un poco el aliento


Y una concha del Camino de Santiago con su correspondiente flecha, nos encamina en la buena dirección


La panera es una evolución en tamaño del hórreo para guardar las grandes cosechas de maíz tras su creciente implantación al ser traído de América, apareciendo en el siglo XVII. Es muy común que dbajo haya un espacio cerrado, la bodega, destinado normalmente a almacén de aperos 


A la derecha, la Casa los Redondo, tiene un hórreo a la misma altura


Desde que ya no se muele en los molinos y no se hace el pan en casa, hórreos y paneras ha perdido sus funciones originales, la de graneros elevados para evitar que suban los roedores


En muchos casos se conservan en otros no. Más o menos reformados, con nuevos usos, así como las antiguas cuadras y las tenadas o henares... hasta las ruedas del viejo carro de labranza


Seguidamente un conjunto muy importante...


Empezamos a la derecha por la capilla de Nuestra Señora de los Remedios de La Ventaniella. Se dice que pudo ser construida en el siglo XII su bien su estructura actual es más bien del XVII


Es de planta rectangular, con un pequeño pórtico abierto que se sostiene sobre dos columnas. Arriba hay una pequeña espadaña de piedra


Aquí es donde, según la tradición local, hubo un pequeño refugio para los peregrinos, unos dicen "alberguín", pero sin duda este es un concepto moderno. Otros dicen que era un lugar "donde se metía la gente". Tal vez, como era usual, fuese el mismo pórtico o una parte de él


Por un placa en esta fachada conocemos que restaurada en 1999


Adentro se venera la imagen de la patrona, Virgen de los Remedios


Esta es la crónica de su romería en La Nueva España del 11-9-2013, firmada por I. Montes:
"Santiago del Monte celebra el domingo la festividad de los Remedios. Los actos comienzan el sábado con una verbena a partir de las once de la noche amenizada por el dúo «Bross». El domingo a las doce y media de la mañana en la capilla de los Remedios se oficiará una misa solemne seguida de procesión con la imagen de la virgen que da nombre a la capilla y que estará acompañada por un grupo de gaiteros. Por la tarde, a las cinco y media arrancará la romería con Javier y sus teclados.

La asociación de vecinos de Santiago del Monte que preside Mario Fernández, celebra el domingo el día del socio con el reparto del bollo preñao y la botella de vino a los socios de la entidad. El reparto comenzará a las seis de la tarde en el centro social de la localidad ubicado en las antiguas escuelas de Santiago del Monte.

La Virgen de los Remedios se celebra todos los años en septiembre, el primer domingo después de la fiesta de San Adriano, que tuvo lugar el pasado día 8, como marca la tradición popular"

Al otro lado del camino Casa Olga, o Casa Aladino, que fue una de las clásicas y antaño tan abundantes tiendas-chigre, que había en los pueblos, donde se comprada de todo y había bar, de animadas partidas nocturnas, "de cuando un café una peseta". Olga era hija del matrimonio que llevaba antaño el bar y baile de Casa Aquilino, en Carceo, donde arranca la carretera hacia la playa

Más atrás de Casa Olga La Casa'l Ferreru, el antiguo herrero del barrio

Allí vemos un detalle que nos llamará poderosamente la atención si llegamos a fijarnos en él...

Una columna con su fuste, basa y capitel, todo profusamente labrado. El capitel con motivos vegetales, la columna con estrías onduladas y rectas. Se dice puede proceder de una antiguo palacio, pero no hemos podido de momento recabar más datos

A la izquierda, la fachada principal de Casa Calín


Ya en lo alto de La Ventaniella continúa el Camino Norte por Casa Olga...


A nuestra derecha, cerrada por verja y con hermosos jardines, la Quinta El Rebecu


Pasamos frente al portón y caminamos ahora hacia la izquierda...


Desde el portón admiramos una gran panerona en el jardín


Pasada la quinta, bifurcación y a la izquierda...


Volvemos a ver desde aquí, muy cerca, la iglesia parroquial de Santiago, bajo la carretera del aeropuerto, templo dieciochesco reformado varias veces cuyo origen podría estar no obstante en una anterior, del siglo XII


El investigador Rogelio Jove y Bravo asegura tuvo, como otros santuarios, una viga en el suelo que no permitía pasar de ella a los vaqueiros. De esta circunstancia volveremos a hablar según avancemos hacia el occidente, pues existió en otras iglesias, conservándose en una, cercana al Camino, incluso la viga, en San Martín de Luiña


Pasamos ahora al lado de la Casa los Chelos, contemplando su larguísimo corredor


A la izquierda muro y huertas. Se planta buena faba asturiana...


Nos acercamos al grupo en torno a La Casona, ya próximos a la Carretera la Playa, donde se dividen los caminos...


 A la izquierda está Casa Jamín d'Andrés o Casa Colasa



A la derecha Casa los Charangas, con preciosa galería, un elemento que triunfó con la industria del vidrio, a partir de 1880, y se extendió rápidamente, muchas veces de la mano de los indianos. Con las galerías se cerraron muchos corredores ganándolos térmicamente para el interior de la vivienda


Otras se hicieron ya de mano con grandes y hermosas galerías, como Casa Ablanedo


Especialmente enromes y llamativas son estas, las que miran al sur...


Aquí salimos a la carretera CT-1, la que se dirige a la Playa de Santa María. Es en este lugar donde se produce la bifurcación de caminos de la que hemos hablado:

-Cruzando a la derecha se va a la iglesia, subiendo luego a la Carretera de Ranón por Las Bergañas: es más largo pero sube más pausadamente y se nos ofrecen hermosas vistas del valle, aunque prácticamente es todo por asfalto hasta el monte de La Granda

-Cruzando de frente, a la izquierda, es el trazado original del camín real, que es el que vamos a tomar nosotros en esta ocasión. Fue cortado con motivo de las obras de la autovía, señalizándose como alternativa el anterior, pero ha sido recuperado con algunos mojones nuevos 



Y a la izquierda La Casona, preciosa vivienda soberbiamente restaurada, donde estuvo el chigre y baile de Casa Rufa, toda una institución en Castrillón en sus años de esplendor, cuando acudía "la mocedá" de aquellos tiempos a bailar al son de las orquestas, los domingos de tarde, hasta las diez de la noche, que se cerraba


Hubo también grandes concursos de dominó y brisca con cuantiosos premios: de primero 300.000 pesetas, de segundo tres vacas, de tercero tres terneros. Luego se rifaba un caballo. Un camionero contratado llevaba el ganado a los ganadores a su propia casa, ya al día siguiente por la mañana, cuando acababa en concurso, al que venía gente desde Cangas del Narcea a Santander...



Fue también célebre el caso de un vecino que, accidentado en una pierna al hacer el servicio militar en Marina, venía al baile el mes en el que estuvo escayolado, pues aprovechando el permiso no quería perdérselo por nada del mundo pese a sus circunstancias. Tras serle quitada la escayola, otro mes de permiso más por convalecencia también lo aprovechó en aquellos domingos de bailes


Cuando se construyó el Aeropuerto de Asturias fue tal la cantidad de gente que acudió a trabajar a sus obras que se alquilaron las habitaciones, llegando gente a dormir hasta en la cocina, según nos cuentan los vecinos que lo conocieron


Aquí cruzamos dicha carretera CT-1, la que comunica con la Playa Santa María. Mucha atención al hacerlo pues la haber rectas suele pasar el tráfico a bastante velocidad, siendo especialmente intenso en verano...


Al otro lado de la carretera, el camino sigue entre casas, fincas y parcelas


La placa roja a manera de poste es la señal de la parada del autobús. Al lado tenemos el mojón correspondiente que nos indica la ruta


En este lugar empezamos a subir a El Cueplu, primero suavemente...


Y esta es la Fuente de Xunta'l Praín, que fue restaurada...


Más arriba, pasamos entre dos quintas con jardines: El Palmobar


Entre ellas hay una explanada,  donde se acaba el asfalto


En esta cuesta el camino conserva su viejo trazado a lo largo de unos cuantos metros...


Subimos poco a poco: la senda es ancha y el paso está normalmente limpio y segado


Pasamos al lado de otro portón y continuamos en suave ascenso...


Es una muy bella senda de hierba, a la sombra de algo de matorral u arbustos


También los árboles de la quinta alargan sus ramas sobre el sendero. Aquí acaba la tapia que la cierra, donde crecen las hortensias


Pero poco después este precioso trecho resulta cortado abruptamente por la Carretera del Aeropuerto, la N-643


A ella hay que bajar por estas escaleras, para luego cruzarla al otro lado, donde hay otro tramo de escaleras...


En El Camino de Santiago por Asturias. Topoguía 2. Ruta de la Costa, lo explican así:
"... se conserva un tramo de 100 m en los que se inicia la salida al valle por la ladera occidental, pero la carretera del aeropuerto supone otra barrera sólo superable por unas escaleras improvisada para el paso"

Aunque en la actualidad la mayor parte del tráfico que se dirige al aeropuerto, o sale de él, emplea la AI-82 o Autovía Urbana al Aeropuerto de Asturias, que enlaza con la Autovía del Cantábrico, la carretera sigue siendo transitada por numerosos vehículos, que suelen pasar veloces. Aprovechamos para urgir una solución más conveniente para todos: la mejor un paso peatonal superior; otra, que al menos pongan limitaciones de velocidad y señales luminosas


Llegados pues al otro lado, subimos ahora las correspondientes escaleras para recuperar el trazado caminero


El monolito que nos lo indica es bien visible, situado en el arranque de la subida


Las escaleras disponen al menos de buena barandilla a la derecha


Y llegamos arriba, donde salimos a otro camino en L'Umeiru


En este lugar otro mojón nos indica continuar subiendo a la derecha


Efectivamente, por aquí ya hemos dejado definitivamente atrás el valle, ascendiendo a la rasa costera


Estamos en una zona eminentemente residencial, con varias quintas y chalets con terreno


Grandiosa mata de hortensias de vivos colores...


Aquí la cuesta se vuelve más pronunciada, pues sube de frente, linealmente, ganando rápidamente altura


Esa es una de las características del Camino Norte a lo largo de buena parte del litoral cantábrico, sobre todo en el centro y occidente de Astujrias: los valles están a un nivel más bajo, con diferencias de cota bastante evidentes, respecto a la rasa costanera, por lo que cada vez que nos aproximamos a un río toca bajar, y seguidamente toca volver a subir. Esto se hará aún más perceptible a partir de ahora, al menos hasta el Navia y el Porcía


Por ello, y salvo en algunas variantes como la de Las Palancas, el Camino Norte no suele ascender a la altura que llega, por ejemplo, su hermano el Camino Primitivo, pero es en buena parte un continuo subir y bajar, como una montaña rusa...


Si bien en nuestros días valoramos las cuestas dentro de nuestra moderna visión de la naturaleza y el Camino, los peregrinos y viajeros de antaño sólo lo hacían fijándose en las dificultades que esta podía plantearles. La Xacopedia nos pone algún muy ilustrativo ejemplo
"Si en la actualidad se valora de forma positiva la naturaleza incluso en condiciones extremas durante la ruta y se acepta el padecimiento momentáneo como parte de la experiencia del Camino -siempre habrá la oportunidad de una ducha y un reparador descanso al final del día-, el peregrino histórico tenía una visión de esta cuestión completamente distinta. Incluso caminantes tan animosos y dispuestos a disfrutar del viaje y de cualquiera de sus oportunidades como el italiano Nicola Albani (s. XVIII) observan y valoran el entorno natural en función sobre todo de sus dificultades"

 No es ello óbice para que los romeros de hoy en día no se cansen, máxime si llevan ya muchos kilómetros a sus espaldas, y también se fijen lo que queda o deja de quedar en cada cuesta, por ello es bueno proponer alguna parada de segundos o instantes para recuperar el resuello, tal que aquí, sonde podremos disfrutar del paisaje


Son algunos de los barrios de la ladera izquierda del valle según lo vemos desde el sur, con la N-643 en medio


A la izquierda La Banda de Riba. Más arriba sube la Carretera de Ranón, por donde va el otro camino


Camino que sube desde la iglesia a Las Bergañas, donde cruza la Carretera del Aeropuerto


La iglesia y en primer término el barrio de La Banda, con las escuelas a la izquierda de la foto, más cerca, ahora sede vecinal, Un poco más arriba Las Bergañas, ya a un paso del aeropuerto


Tras la iglesia su totémico carbayón, el gran roble. bajo el que pasan los peregrinos que escogen ese camino...


Camino, el nuestro, el de El Cueplu, que retomamos nosotros ahora reiniciando la marcha todo en ascenso


En este trayecto, el camín real, como otros caminos vecinales, ha sido ensanchado y asfaltado. Los antiguos pastizales han sido parcelados y en los prados se han edificadas viviendas unifamiliares


Nos llama la atención aquella composición en el jardín, donde hay un busto mirando al camino


Ánfora, busto y losa de piedra con la inscripción Marta y Miguel


Y en el muro, una pequeña hornacina


Y en la hornacina una imagen de la Santina de Covadonga, que también parece querer indicarnos el Camino. Hemos encontrado algunos altares populares similares en ciertos lugares de Asturias. Estos pequeños oratorios hechos por las gentes, sin estar en su inmensa mayoría necesariamente sacralizados oficial y eclesiásticamente, son relativamente abundantes en casas y caminos. Cuando lleguemos a Galicia veremos que en algunas partes son llamados esmoleiros


Seguidamente un banco, estratégicamente situado, es como si quisiera invitarnos a sentarnos en él


Entorno caminero de tapias y muros que cierran casas y jardines


Este hórreo señala que hemos llegado al barrio El Cueplu en Casa Velina, a la que llegamos sin parar de subir. De los hórreos de este concejo escribe María Esther García López en L'Espaciu agrariu en Castrillón:
"Los hórreos, además de ser un espacio donde se guardan los productos del campo, como las patatas, el maíz, fabes, manzanas, cebollas, etc., eran, tiempo atrás, lugar para dormir en ocasiones especiales. En algunas casas las mujeres parían en el hórreo, y también era lugar donde dormían los familiares que venían de otros lugares a la casa, en fiestas o de visita"

Preciosas hortensias en esta vereda de la cuesta a El Cueplu, lugar y serranía que tuvo antaño una personalidad diferenciada que se extendía por otros parajes de esta rasa, hasta Anzu y Panizales, de cuyos antiguos moradores leemos en Apellido Sirgo
"El apellido Sirgo, en origen, perteneció a vaqueras/os de alzada (trashumantes) que pasaban los meses centrales del año en Torrestío (San Emiliano, León), de donde parece que procede el apellido, y los meses extremos en varios sitios de la parte central asturiana, como Gijón/Llanera/Siero, Gozón, y quizá Castrillón. En Gijón estaban en las brañas de Curiel (Aguda, Carbaínos y Peñaferruz -l’Abadía de Cenero-), Curiel era propiedad de la entonces muy poderosa familia de los Valdés, de la que formaba parte el Inquisidor General de España, Fernando de Valdés y Salas, el cual tenía alguna propiedad en Torrestío, eso pudo ser causa de que algunos vaqueiros tuviesen brañas en esas ambas partes; en Gozón había vaqueiros en la zona de les Cabañes (en Verdicio y Santa Eulalia de Nembro), y en la de la Cabrera (Vioño y Manzaneda). En parroquias gozoniegas como Laviana, Ambiedes, Podes, y Vioño, y en San Pedro Navarro-Valliniello (desde hace décadas pertenece a Avilés), practicaban la arriería varios vaqueiros. En Castrillón había vaqueiros en zonas como Pillarno, y probablemente en el Cueplu (Santiago del Monte).  A principios del siglo XVIII, seguramente fuera uno de los dos apellidos más frecuentes en Torrestío, junto con Álvarez, pero ahora pocas personas o ninguna se apellida Sirgo allí. Algunas personas trashumantes se hicieron campesinas nómadas en las brañas de invierno"

Por su parte, Rogelio Jove y Bravo, en la obra Asturias, daba así noticia de la por él llamada  "raza de El Cueplu", grupo étnico establecido en tierras de esta parroquia de Santiagu'l Monte:
"En el pueblecito de Panizales, al extremo de la meseta del Cueplu, moran algunas familias que, por sus rasgos fisionómicos, costumbres, la distribución interior de sus casas, trato y otros caracteres, acusan un origen distinto del resto de los habitantes del concejo .Como grupo rezagado de una emigración de pueblos primitivos, ha vivido allí durante siglos, sin mezclarse con los demás habitantes, guardando íntegras tradiciones exclusivas suyas, la endogamia y el aislamiento voluntario que ella supone mantuvieron esa separación y el carácter tradicional"


Jove y Bravo, dentro de los parámetros decimonónicos imperantes en su época, atribuía un origen étnico-racial distinto a los moradores de estas aldeas de El Cueplu, si bien posteriormente se comprobó que se trataba, recordamos, de una diferenciación social basada en diferentes valores sociales entre gentes nómadas y sedentarias. En similares argumentos, de la etnografía del siglo XIX, continuaba exponiendo:
"Sólo desde hace algunos años se ha quebrantado el aislamiento y el matrimonio con gentes de otros pueblos empieza a comunicarlas con ellos. La exogamia deshace su estratificación de un pueblo y la raza del Cueplu no tardará en fundirse con la otra de que vive rodeada: sólo quedará de ella el recuerdo y el problema de su origen. De los vaqueros se ha escrito mucho; pero aún los que más concienzudamente han investigado su filiación no se deciden a formular una conclusión que a ellos mismos les deje satisfechos, antes la afirman con vacilaciones, después de todo fáciles de explicar, porque esas razas singulares aisladas en la corriente de la vida, son como las rocas silíceas arrojadas en la del río: el agua que pasa en torno de ellas las desgasta, las redondea, las arrastra lejos del sitio donde cayeron, mas nos las destruye sino después de muchos siglos. Cuando se las encuentra es imposible averiguar en qué paraje, de cuál roca y en cuál tiempo se han desprendido, porque no son los caracteres esenciales sino los puramente formales los que los distinguen"
Y estas son las conclusiones de sus indagaciones:
"La raza del Cueplu, según lo que de ella cuentan, parece ser un grupo de vaqueros; de la existencia de éstos en aquellos parajes no cabe duda, porque aún no hace mucho tiempo mostraban en la iglesia parroquial de Santiago del Monte la tradicional línea divisoria que en el templo separaba a los vaqueros del resto de los fieles"


Cuesta arriba estaban Casa Ismael y Casa Jesusa, cerca la Fuente El Cueplu


Pasamos junto a la citada Casa Velina, con su gran galería y cierto porte indiano



Hórreo de corredor, también con faldón en su cara norte, bodega y gran subidoria



Seguidamente y a la derecha, Casa Lucía


Sigue la cuesta, pero más suave, al pasar al lado de estas primeras casas de El Cueplu


Esta ladera y la rasa costera hacia el aeropuerto, Anzu y Panizales era hasta hace año pasto y braña, ahora lo rural ha dejado paso a lo residencial y las camperas donde pacían las vacas a ocalitales y canteras, como veremos cuando lleguemos a lo alto de la rasa y el monte de La Granda


Si bien el camín real, recalcamos, ha sido aquí acondicionado para el paso de vehículos, parecen conservarse tramos de la vieja caja caminera


Cuesta arriba, Casa María Carmela


Detrás de ella el camino sigue buscando en su trazado la línea recta



Pasamos así a su lado, por su parte posterior, y seguimos ascendiendo todo seguido...


Aquí ya es raro encontrarse con algún coche, el camino sigue asfaltado pero es un bello paseo, pese también a ser cuesta arriba. Volvemos a releer la muy importante Xacopedia para darnos cuenta cómo ha cambiado el concepto de paisaje y naturaleza a lo largo del tiempo:
"El estimulante contacto con la naturaleza que el Camino de Santiago proporciona es para algunos peregrinos y estudiosos más un mito contemporáneo que una realidad contrastada, tanto a lo largo de la historia como en el presente. Es fácil observar que los textos y testimonios históricos de la peregrinación apenas mencionan la naturaleza en sentido positivo y cuando lo hacen aparece de pasada y en relación con algún momento o lance de la ruta. Los testimonios escritos contemporáneos, con darse más al disfrute del entorno natural, tampoco la confirman, al final, como un elemento determinante en la voluntad del peregrino
Las penalidades que a los caminantes históricos les ocasionaba la naturaleza sin aditivos, que obligaba a grandes esfuerzos de supervivencia, no estimulaba precisamente los sentidos para una percepción positiva del medio físico. Para el peregrino medieval y de los siglos posteriores el entorno era, como casi todo, un concepto utilitario: resultaba bueno en función de si ayudaba o no en el viaje"

Según nos acercamos a lo alto, el camino tiende a estrecharse un poco. Fijémonos en ello a partir de aquí

Es posible que esta caja sea la original, o muy poco alterada, lo justo para que pasase un carro, al menos desde las obras acometidas en muchas de estas vías para adecuarlas al paso de carruajes en el siglo XVIII

Lo cierto es que, normalmente y si no ha habido alteraciones recientes, la caja del camino suele ser un detalle que revela su antigüedad

El trayecto sigue ascendiendo cuando caminamos delante de Casa Hilario'l Cueplu



Viejo murete de piedras asentando una pared de la caja. Otro elemento que demuestra el mucho tiempo que tiene esta vía histórica 



Aquí dejamos un poco la línea recta pues el camino hace una pronunciada curva a la derecha...


Luego llegamos a una bifurcación, a la altura de Casa Ismael y Casa Jesusa'l Cueplu: hemos de ir a la izquierda


Continuamos subiendo como si fuésemos a Casa Hilario'l Cueplu...


Pero atención, no hay que entrar en la casa para nada, el Camino Norte sigue a su derecha, perdiendo aquí el asfalto de nuevo...


Empieza así, entre hortensias y castaños, una hermosa senda...


Otra vieja muria de piedras separa la casa del camino...


Alguien nos observa desde la cubierta de este tendexón...


Dejamos así las casas de El Cueplu y con ellas la parroquia de Santiagu'l Monte y el conceyu de Castrillón para entrar en el de Sotu'l Barcu


Aquí sí estaríamos ante un buen tramo del camino primigenio, o así dicen en El Camino de Santiago por Asturias Topoguía 2. Ruta de la Costa:
"Superada la aldea del Cueplo, el Camino continúa ascendiendo en un segmento de 500 m para llegar a la superficie de la amplia rasa de aquel mismo nombre, próxima a los 200 m de altitud. En este tramo gana medio centenar de metros de cota que acumulados a los traídos por debajo del Cueplo suponen cerca de 125 desde el fondo del valle de Santiago del Monte. Sus características físicas responden a una caja de taludes marcados y firme sólido, a base de un empedrado pequeño e irregular"

Es un delicioso paraje boscoso, al menos dentro de nuestros parámetros de belleza caminera actual, no siempre compartidos por los viajeros y peregrinos de antaño, tal y como hemos visto consultando la gran fuente de información que es la Xacopedia:, que lo compara con la percepción actual que tenemos del paisaje:
"Distintas declaraciones y encuestas consideran que el disfrute de la naturaleza es uno de los principales motivos que animan a los nuevos caminantes jacobeos a realizar el Camino de Santiago. Sin embargo, experimentados peregrinos ponen en entredicho que sea un fundamentado motivo de peso. Es sabido que en la Ruta Jacobea no todo es naturaleza y belleza paisajística. En algunos tramos el entorno desanimaría a cualquier persona que no fuese un animoso peregrino. Además, el cansancio físico se compadece mal, incluso en el presente, con el disfrute de la naturaleza. De ello pueden dar prueba muchos peregrinos. 
Sí está demostrado que el entorno natural ayuda al caminante actual a crear el microcosmos que lo acompañará durante su largo viaje. Se establece una relación de proximidad con el mundo físico que no se siente y vive en la vida diaria y que aporta nuevas sensaciones. Pese a esto, el contacto con la naturaleza es un elemento más de los que, interrelacionados, dan forma a la vivencia del Camino. No es en ningún caso el elemento definitorio: el peregrino como tal, de surgir, va surgiendo gracias a la experiencia poliédrica de la Ruta, y en ello tan determinante puede ser un excepcional entorno natural como una experiencia de comunicación con otro peregrino, un sentimiento espiritual que se aviva en un momento determinado, enfrentarse a las dificultades para hacer noche o un sencillo bocadillo al final de la etapa del día. 
Por lo tanto, situar a la naturaleza como motivo de referencia para realizar el Camino de Santiago no deja de ser una forma apriorística de minusvalorarlo. En todo caso, muy pocas veces resultará una realidad que acabe determinando la experiencia final. En este sentido, se puede afirmar que estamos ante una de las leyendas contemporáneas -exitosa, sin duda- que han animado inicialmente a muchos peregrinos a comenzar la ruta hacia Compostela"

Y dentro del paisaje, un elemento tan inmediato como los árboles, también tienen un apartado muy especial en esta gran enciclopedia jacobita

"Es uno de los elementos de referencia del Camino de Santiago. Según la Ruta discurra o no por zonas arboladas así serán las sensaciones y la forma de afrontar el itinerario. El árbol forma parte de los recursos del Camino proporcionados por la naturaleza, a veces con alguna colaboración humana, como el agua o la piedra 
Quizá por esto el Codex Calixtinus (s. XII) no le presta especial atención. Sólo en el libro V alude de pasada a si alguna zona está más o menos arbolada. Le confiere, sin embargo, ciertas connotaciones divinas (...)
En relatos posteriores no se les concede una especial relevancia a los árboles del Camino, quizá porque la convivencia con ellos era lo habitual. Estaban en el Camino y cumplían su misión. Aportaban sombra para el descanso en verano y cobijo contra la lluvia en invierno y días de lluvia. Como mucho se podían echar en falta en algunos tramos desarbolados. Pero también, llegada la ocasión, representaban una amenaza latente -robos, asaltos, misterios, espíritus desconocidos- en las zonas excesivamente boscosas prolongadas en un interminable y sombrío corredor hasta el reencuentro de nuevo de los espacios abiertos, casi siempre más seguros y menos dados a exacerbar la imaginación"

Seguimos subiendo, si bien bastante suavemente ahora, mientras reparamos en la buena anchura que tenía este camino, aquí más o menos intacto, al menos en lo concerniente a su forma y estructura básicas

El historiador Iván Muñiz dice de este tramo en la entrevista publicada en El Comercio-La Voz de Avilés el 30-6-2019 con el título Un viaje histórico por el Camino:

«una zona boscosa y de pasto en la que se asentaron los pobladores de El Cueplo. Y muy cerca, la braña de Panizales, un poblado vaqueiro cuyos moradores se conocían en el siglo XIX como la raza del Cueplu. Los viajeros que por entonces atravesaban aquellas tierras narraban historias sobre asaltos de bandoleros»

Bandidos, bandoleros y ladrones fueron frecuentes en los caminos hasta épocas relativamente recientes. En Asturias mismamente El Bernabé actuó en la zona oriental hasta mediados del siglo XX, aún en plena posguerra, pero desde que hay datos, en la Edad Media, se registran estas actividades delictivas contra viajeros y peregrinos. Hemos obligadamente de volver a echar mano de la Xacopedia:

"Durante la Edad Media, resultaba muy frecuente la presencia de ladrones en el Camino de Santiago. Según recoge Arribas Briones, gran estudioso español de la picaresca en la Ruta Jacobea, probablemente en el siglo XI los peregrinos ya eran víctimas frecuentes de robos. El expolio a estos viajeros ha constituido uno de los episodios comunes y desagradables de la historia de todas las peregrinaciones (también a Roma y Jerusalén) y ha ocupado abundantes episodios en la literatura odepórica jacobea, así como referencias en el Códice Calixtino, donde se retrata a los ladrones como una amenaza que acecha al peregrino. También desde muy temprano, los nobles se emplearon en substraer a los peregrinos sus pertenencias y ofrendas e incluso llegaron a detenerlos o matarlos, lo que puede considerarse esta otra modalidad de robo. Fue en Galicia donde estuvo más extendido este fenómeno del bandolerismo nobiliario.

Los asaltantes sabían que el peregrino solía viajar con dinero para poder hacer frente a los gastos, pero sobre todo era portador de limosnas y ofrendas, no sólo para la basílica compostelana, sino también para otros santuarios del Camino. Conocedores de que podían ser atracados, algunos romeros recurrían al truco de portar las monedas en los pliegues del sayal o en bordones huecos"

Otra modalidad de robo eran los que se hacían pasar por peregrinos para ganarse su confianza, asaltándoles después. En Asturias actuó el célebre Barholomeus Cassanu, quien fue ajusticiado no muy lejos de aquí, en Salas, en el Camino Primitivo, de él también habla la Xacopedia:

"Peregrinó en 1586, desde Italia, Génova. Supuestamente, este caminante habría cometido uno de los múltiples delitos que salpicaban el Camino de Santiago desde la baja Edad Media. A Bartholomeus Cassanu se le acusó de robar en las localidades de Zarautz y Salas, en el Camino del Norte. Según la tradición, utilizó el hierro del bordón para descerrajar, en la noche del 11 de abril de 1586, la puerta de la iglesia parroquial de Zarautz y robar diversos objetos y ornamentos sagrados. Tras sustraerlos, los escondió debajo del tejado en una casa abandonada, prosiguiendo después su camino hacia Santiago, sin que nadie hubiese sospechado de él. Al llegar a la villa de Salas, en el Principado de Asturias, intentó repetir la práctica: entró en una capilla cerrada de la iglesia Mayor y robó los candeleros de plata. En esta última ocasión fue capturado, condenado a la horca, al descuartizamiento y finalmente a que sus restos estuvieran expuestos en los caminos, sentencia que se cumplió en septiembre de ese mismo año"

Los robos iban desde el hurto hasta la sustracción por violencia, siendo frecuentes los asaltos en los bosques, montes, quebradas y cualquier paraje solitario o propicio para la emboscada. Una forma de defenderse era uniéndose varios peregrinos, que formaban comitivas, existiendo lugares muy concretos para ello, ya desde las profundidades de Europa. Lugares propicios para esta defensa y agrupamiento eran los hospitales de peregrinos, que en muchas ocasiones se fundaban en esos parajes inhóspitos. 

Legislativamente se aplicaba, como hemos visto, una ley muy severa contra estos bandoleros, aunque también los hubo digamos institucionales, aunque no recibían este nombre. En la baja Edad Media, algún obispo ovetense, en litigio con nobles laicos sobre derechos de portazgos, echaba a sus hombres a los caminos, bien armados y pertrechados, a cobrar sobre la marcha, en un asalto en toda regla, a quien osase pasar desaprensivamente por caminos que decían suyos o de su señor

En otros casos, todo hay que decirlo, los latrocinios los cometían algunos peregrinos, y así lo apunta la Xacopedia:

"El peregrino fue víctima en muchas ocasiones, aunque también ejerció como delincuente. Muchos de los hurtos que se realizaban, protagonizados por los propios peregrinos, eran para abastecerse de comida y así aliviar las penurias del hambre, robaban gallinas, frutas, etc., estropeaban los huertos y se escondían en los bosques"

En el siglo XIII, el rey Alfonso X El Sabio promulgó en Las Siete partidas las penas para estos robos, que iban desde la multa hasta la muerte. Cuatro siglos después, con Felipe IV, se aplicaba pena de muerte a ladrones y asaltantes de caminos

“dando además derecho a reclamar un premio y su ahorcamiento, descuartizamiento, y exhibición posterior de los restos troceados en los lugares públicos, si eran detenidos por las autoridades”

Es más que posible que los peregrinos, como otros viajeros, se uniesen a los arrieros, que ya de por sí formaban grupos con sus recuas de mulas, así como a pastores trashumantes, artesanos ambulantes y otras comitivas, si bien también existiría cierta desconfianza hacia los gallofos o falsos peregrinos. Arrieros y peregrinos coincidirían en muchos caminos y a base de conocerse entablarían relación, si bien los arrieros solían dirigirse a pernoctar a las ventas, a veces un simple refugio con lumbre, comiendo de lo que ellos mismos llevaban, mientras que los romeros solían buscar los establecimientos a ellos dedicados, los hospitales de peregrinos, con su sistema de acogida piadosa, que solía darles además algún alimento, manta, salvoconducto, etc.

Por este camino, pese a su boscosa naturaleza, oiremos intenso tráfico muy cerca, estamos acercándonos al paso sobre la Autovía Urbana Acceso al Aeropuerto de Asturias (AI-82), que como su nombre indica es la comunicación directa del aeropuerto con la Autovía del Cantábrico (A-8)

El guardarraíl y el firme asfaltado delatan esta circunstancia: esta fue la razón por la que, hacia el año 2000 y mientras duraron las obras, esta parte del camín real estuvo cortada, siendo entonces la ruta desviada desde Casa Rufa hacia la iglesia y luego la Carretera de Ranón (AS-318) 

Acabada la obra y vuelto a abrir el paso, la señalización con nuevos monolitos no fue repuesta hasta casi una década y media después. En ese tiempo la práctica totalidad de las guías plasmaron el cambio de itinerario, y por lo general siguen mostrándolo todavía

Es más, cuando escribimos estas líneas solamente se habían repuesto los mojones vistos anteriormente desde Casa Rufa, a partir de aquí habremos de guiarnos por los antiguos

El otro camino pasa unos metros más al norte, pero mientras este lo hace sobre un puente, aquel pasa por debajo

Y ya ante nosotros el paisaje de la Rasa del Cueplu, que no de la raza, ahora eucaliptal y cantera

A la izquierda vemos, al oeste, la Autovía del Cantábrico cerca del Alto'l Praviano

El topónimo no deja de recordarnos que este concejo de Sotu'l Barcu o Soto del Barco perteneció al extenso alfoz de Pravia hasta su emancipación el 29 de diciembre de 1896. Tomó el nombre de su nueva capital, sita en un soto o bosque de la ribera del Nalón, con paso de la ría en barca, si bien el territorio del nuevo concejo era llamado, antes de crearse, Las Merucas o Cuarto de Las Merucas

Si nos fijamos veremos a la izquierda de la autovía la carretera N-632.También oculto va por ahí el ferrocarril. Es curioso cómo las vías de comunicación de todos los tiempos y épocas coinciden en estos pasos naturales del litoral

Pasado el puente el paisaje cambia, es mayormente llano, ya estamos en la rasa costera, donde vuelven a predominar los eucaliptos como especie arbórea

Nos puede sorprender esta señal de prohibición de aparcar en este lugar, pero se debe a que estamos en zona de canteras y paso de camiones

Aquí uno de los antiguos monolitos, que vuelve a prestar servicio a los peregrinos que vuelven a pasar por este trecho del camín real

Y estas son las canteras de áridos, arcillas, arenas, gravas, etc. del monte de La Granda, explotadas por el Grupo Mota, fundado en Avilés en 1973 por os hermanos García Pérez

Por supuesto, nunca nos metamos en la zona de trabajo aunque no veamos actividad en ese momento y no salgamos del camino, estando muy pendientes del paso de camiones

Viendo esta planicie pelada no nos extraña que se decidiese construir el aeropuerto de Asturias en esta misma rasa, un poco más al norte

Es cierto que es un paisaje pelado y un tanto desangelado, a los conocedores del Camino Francés, por ejemplo, tal vez les recuerde por momentos a algunos lugares de la meseta, así como a los del Mozárabe, La Plata y otros

El camino es una ancha pista de zahorra que realiza una larga recta

En esta bifurcación, que cuando pasamos estaba sin señalizar, seguiremos de frente

A partir de aquí el entorno de hace más boscoso, primero de matorrales y arbustos, luego de plantaciones de eucaliptos...

En El Camino de Santiago por Asturias. Topoguía 2. Ruta de la Costa, explican así el cambio del aspecto del camino y su entorno respecto a la subida por la castañar desde El Cueplu:

"En la planicie estos rasgos se modifican sustancialmente debido a su utilización como pista para maquinaria pesada que le hace cobrar más anchura y un firme distinto, pero continúa con su rumbo al oeste dejando varios cruces a los lados sin que hayamos de desviarnos por ninguno de ellos"

Es pues lo correcto continuar avanzando por la pista principal, rumbo oeste, marcada por las señales viarias de los vehículos de la cantera:

"No obstante, el Camino que fue aprovechado en gran medida por la pista que surca la sierra a veces se separa de ella en cortos tramos pero su enlace resulta un tanto problemático por lo que es aconsejable continuar por la pista..." 

La línea de postes telefónicos es también una referencia buena. Insistimos en que aquí debería colocarse alguna señalización oficial del Camino, o al menos que alguien autorizado pintase las correspondientes flechas amarillas, aprovechando por ejemplo estos postes

Pero atención pues unos metros más adelante hay una bifurcación muy a tener en cuenta

Ya en la distancia si nos fijamos aparece por fin un mojón jacobeo..

Aquí habríamos de dejar la pista principal, que sigue de frente pues es la comunicación con la N-632 de la cantera, para tomar el ramal de la derecha

El monolito es uno de los antiguos, ha perdido su concha y solamente una flecha amarilla muy borrosa indica este camino a la derecha

Es sin duda uno de aquellos primeros monolitos colocados en el Camino Norte en Asturias, de los años 1993 a 1994, por lo que es ya verdadera arqueología del Camino. Algunos de los peregrinos que pasan depositan sobre él alguna piedra indicando eso, que es paso franco y correcto en este trecho no del todo bien señalizado

El cruce forma en medio un triángulo verde. Más a la derecha está el siguiente mojón

Si la hierba está muy alta o la vegetación ha crecido mucho tal vez no lo veamos: es la conformación del rumbo a tomar en este lugar

Como en el caso anterior, hace muchos años que ha perdido su concha y la flecha amarilla correspondiente está casi borrada. Un montoncito de piedra a manera de hito señala que han pasado más o menos recientemente más peregrinos

El Camino sigue siendo una pista, ahora quizás un poco menos ancha, que se adentra en la ocalital...

Al principio la ancha pista tiende también a seguir la línea recta

Ahora aquí realiza una ligera curva a la derecha...

Por esta zona estaba La Fuente'l Güeyu, desaparecida en la maleza, así como uno de los caminos a Caseras, si bien este muy desdibujado por las plantaciones y la vegetación 

Luego llega otro tramo recto o bastante recto, y siempre en llano o bajando de manera casi imperceptible, muy ligeramente

Efectivamente, nos cruzaremos con algunas pistas secundarios pero nosotros seguiremos siempre de frente y en recto

Los helechos son una de las plantas predominantes en estas sendas, un superviviente de la vegetación existente en los tiempos de los dinosaurios, que impera en cunetas y veredas, normalmente la que primero tiende a querer ocupar al camino

Ahora un poco de curva a la izquierda...

En este lugar enlaza con esta otra pista...

Y continuamos inmersos en la eucaliptal

Como solemos decir en estos casos, dado que es una especie de crecimiento rápido, el paisaje puede cambiar varias veces en no muchos años dad la relativa frecuencia de las talas y el nuevo periodo de crecimiento. De esta manera lo que hoy es un paraje sombrío mañana puede ser una rasa pelada y al revés

La monotonía del entorno la rompe a la derecha esta laguna, formada por agua de lluvia y algunos manantiales en la gran hondonada de una cantera abandonada

No deja de tener cierta belleza, pero mejor no dejemos el camino, hay bastante vegetación y en ocasiones el terreno puede estar bastante inestable


En esta foto, con menos vegetación, vemos que las paredes forman un verdadero acantilado, procuremos pues no aproximarnos


El otro camino, el que viene de la iglesia, va un poco más al norte, recién ha dejado la Carretera de Ranón, y se ha metido también en estos parajes de La Granda


En torno a esta gran charca la naturaleza parece asemejarse a las de determinadas zonas lacustres, si bien abundan los tojos y demás plantas silvestres propias de estos lugares


Luego nos metemos otra vez en la ocalitera, llegando prontamente a una bifurcación



Mucha atención: aquí la señalización de otro viejo mojón dice que hemos de ir a la derecha, pero nosotros vamos a optar por ir a la izquierda

Estamos ya a muy escasos metros de la bifurcación con el otro camino, si bien si seguimos rectos por el ramal de la izquierda atajamos bastantes metros: ir a la derecha implica extrañamente y sin aparente razón, salvo ver otro arenero, ir un poco hacia atrás...


Tomamos pues esta pista, que sigue recta y todo de frente en la misma dirección norte-noroeste


Hay otra bifurcación a su vez a la izquierda de esta pista, parece la entrada a una de estas plantaciones de ocalitos. Sigamos por la pista recta y no salgamos de ella


Caminamos unos metros más y ya vemos la unión de los dos caminos


Así, ya aquí mismo, enlazamos con la ruta procedente de la iglesia, la que durante tantos años se señalizó como alternativa a esta y que sigue empleándose


El camino, siendo ya uno, sigue siendo buena pista, ancha y recta, pero pronto nos acercamos a una nueva bifurcación


En ella hemos de ir a la derecha, si bien es cierto que, sobre el papel, según el mapa, podríamos ir directamente al paso actual de la Ría del Nalón por el Puente de la Portilla, vía Caseras y la parte norte de la villa de Sotu, por El Parador y La Magdalena, pero esto nos aparta del camino original de los antiguos peregrinos, que iban a cruzar el estuario en la barquería de El Castillo, al pie de la fortaleza que da nombre a ese lugar, hito importantísimo dentro de la historia del Camino en Asturias, al que llegaremos tras atravesar este Monte la Granda...




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