Eres el Peregrino Número

lunes, 20 de junio de 2016

CAYÉS: ENTRADA EN LLANERA (ASTURIAS)

(REGRESO A LA COSTA RUMBO A AVILÉS)

El Molín de la Ponte, Cayés
Los peregrinos que desde la capital asturiana desean regresar al camino puramente costero se encaminarán hacia Avilés desde la catedral de San Salvador de Oviedo/Uviéu por la calle del Águila hacia Gascona, La Foncalada y Pumarín, recorriendo luego las laderas del Monte Naranco por Fitoria, Toleo y Cuyences hasta bajar al valle del Nora en La Ponte Cayés. Allí en la otra orilla, en términos del concejo de Llanera, parroquia de Cayés, veremos El Molín de la Ponte, viejo molino que trabajaba con la fuerza motriz del curso fluvial y llamado de esta manera por estar en La Ponte, paso de Oviedo/Uviéu a Llanera por el histórico puente allí existente.


Este antiguo molino harinero fue restaurado en 1997 pero su fábrica actual es del siglo XVIII, con dos pisos (casa-molino) pero su origen debe ser muy antiguo pues la presa que llevaba el agua para que trabajase su maquinaria es del siglo XII, si bien la que vemos actualmente es de 1836. Se sabe que esta presa afectó seriamente en 1522 a la estructura del puente, junto con las continuas riadas. En estos parajes se descubrió en el año 2001 una cueva prehistórica, La Torca L'Arroyu, con material neolítico tal como piedras pulimentadas y cerámica.


Y nos disponemos ya a cruzar el puente emplazado sobre la boscosa orilla, La Ponte, La Ponte Cayés, secular paso del río y del concejo de Oviedo/Uviéu al de Llanera.



La Ponte Cayés es un puente de dos arcos, uno mayor que otro pero casi ocultos por la vegetación, documentado desde el año 1267 pero cuya estructura actual es del siglo XVI. Por él pasaba el secular camino antiguo de Avilés, anterior a la carretera y recuperado ahora como senda xacobea. En 1270 el puente ya aparece mencionado en la Carta Puebla que Alfonso X El Sabio concede al concejo de Siero, realizándosele una profunda reparación a finales del siglo XV, cuando llegó a peligrar su integridad por causa del paso continuo de carros, el cual se prohibió y evitó colocando una gran piedra en medio. Las riadas del Nora afectarían después a su estructura en el siglo XVI, perdiendo uno de sus pilares en 1552 pese a las reparaciones, las cuales continuaron hasta los siglos XIX y XX, cuando pasada la guerra civil el mayor de sus arcos fue reconstrudo con hormigón armado. En la actualidad es paso seguro de vehículos, si bien solo uno de cada vez, no habiendo espacio para que dos turismos puedan cruzarse, por lo que el peregrino, andarín o bicigrino, ha de extremar las precauciones al caminar por él, si bien tampoco ha lugar a que los coches circulen demasiado rápido en este tramo.


Nada más pasar el puente a la derecha está la Capilla del Palaciu, edificada en 1738 como panteón, estilo barroco, de los Campomanes-Díaz- Maldonado.


Como tantas veces pasa, las sucesivas capas de hormigón para reparar la carretera han dejado la capilla a un nivel más bajo que el Camino.


La casona solariega de lo Campomanes-Díaz- Maldonado,El Palaciu, se encuentra justo delante un poco más arriba, entre hórreos, muros y caserías, mansión que fue reedificada en 1836.


Seguimos las señales.


Y pasamos junto a las casas de La Ponte Cayés.


Orillas del Nora.


Nos encontramos como hemos dicho en la parroquia de Cayés, subiendo de La Ponte a la Casa Luciano Arroyo, con piso alto, corredor y palmera en su parcela.


 A mano izquierda hay un polideportivo.


Y un parque infantil.


 Nos acercamos al campo de la iglesia parroquial


Lo reconocemos entre los árboles.


Pasamos junto a algunas casas...


El valle del Nora y Llugones al este.


Nuestro andar prosigue de frente hasta llegar al frondoso campo de la iglesia, bello templo rural de los siglos XVII-XVIII situado más allá de la arboleda.


Bajo la advocación de San Martín, este templo tuvo importantes reformas, la más destacada la de la torre-campanario añadida en el siglo XIX y de inspiración historicista.


Justo aquí nos desviamos a la izquierda para subir a la aldea de Campiello, uno de los barrios de esta parroquia de Cayés, concejo de Llanera.


Al fondo vemos una construcción que nos llama la atención.


Se trata del conjunto de fuente, bebederu y lavadero restaurados en donde podemos descansar, si nos apetece, a esta agradable sombra.


Hay un banco para sentarse y un poco más allá están las casas, hacia las que se dirige el Camino.


Otro poco de subida...


Quintanas y huertas de Campiello.


Más allá de aquel hórreo, a la derecha, veremos El Palaciu, en Cadaxe.


El Palaciu de Cadaxe es una robusta casona de origen medieval pero cuya actual fábrica en forma de "U" y sendas torres correspondería a los siglos XVII-XIX.


Hórreo y colada.


 La cuesta acaba cuando salimos a las últimas casas, las cuales dan paso a un paisaje de campos llanísimos en dirección a la capital concejil, que vemos muy próxima.


Posada, capital de Llanera, ya al fondo...


 
Llanísima es esta campera del valle del Nora que nos encontramos al salir de Campiello, fincas delimitadas por algunas alambradas de espinos, dedicadas a huertos, invernaderos y pastizales, junto con algunas pomaradas y frutales.


El  grandioso y verde valle de extiende hacia Posada de Llanera, cuyos edificios vemos a pocos kilómetros. Tras la población, El Picu Santufirme, con 437 metros de altura, al igual que El Picu Cogolla con 318, guardan en sus también castreñas altitudes la llanura al norte, paso al Alto la Miranda, la ruta a Avilés.


Bajo El Picu la Cogolla.


 Más cerca tenemos las aldeas de L'Arroyo y Andorcio, con sus naves ganaderas y chalets, ya en la parroquia de Ables, cuya iglesia de picudo campanario reconocemos a lo lejos.


El Camino se dirige por aquí a La Habana, curioso nombre de aquellas caserías antes de Posada.


Flechas a la capital de Llanera.


Nos asomamos a ver el valle.


 Ante nosotros, antes de Posada, el Polígono de Asipo, en la zona de Coruño, área industrial cuyo precedente fue la fundación por W. Guisasola en 1868 de la Tejería Mecánica, nacida con la idea de explotar los yacimientos de arcilla allí existentes, la cual sería apodada La Estufa y con el tiempo sería Cerámicas Guisasola S.A. cuya chimenea y naves de ladrillo ( La Fabricona)representaron todo un emblema del concejo.  Luego I. Corujedo y J. Guisasola pondrían en marcha una fábrica de pólvora, integrándose antes del cambio de siglo en la Unión Española de Explosivos. Se hacía realidad un importante espacio fabril que, aún desaparecidas aquellas opineras, constituirían el germen del Asipo actual así como del cercano Parque Científico y Tecnológico. Es asimismo frecuente ver sobrevolar estos cielos por avionetas de recreo, dado que poco más al norte se emplaza el aeródromo de La Morgal o La Llamorgal (de llamarga, terreno de barrizales). Su proyecto arranca en 1934 y fue ya eventualmente utilizado durante la guerra civil, incluso las tropas de Aranda sublevadas en Oviedo/Uviéu intentaron hacerse con su control los primeros días de contienda. De todas maneras no empezó a estar oficialmente en activo hasta 1942, llegando a ser en mayo del año siguiente improvisado campo de aterrizaje de un avión aliado. Tuvo usos militares hasta que en 1952 se habilitó para la aviación comercial civil, suspendida una década más tarde a causa de las peligrosas nieblas, por lo que el nuevo Aeropuerto de Asturias se instaló bastante más al norte, junto a la costa, en Santiagu'l Monte (Castrillón). Tras estos usos del Ejército del Aire y  de compañias civiles, el aeródromo, ya dedicado a la aviación deportiva, pasó al Principado de Asturias en los años 80, llegando a constituirse también en una importante base para los servicios de emergencias, seguridad, control de tráfico, bomberos, etc.  pese a que últimamente existen proyectos encaminados a su desaparición.


Señalando el Camino...


Camino de Posada...


Pista de tierra ancha y hermosa de caminar, con praderías a los lados.


El Camino se acerca a La Habana...


Y dando vista a Asipo, los edificios de Posada, capital de Llanera...