Eres el Peregrino Número

sábado, 1 de febrero de 2014

LAS "ANGUILAS CORONADAS" DE SAN ESTEBAN DE LLECES: DE SAN PEDRU A VEGA (RIBADESELLA/RIBESEYA, ASTURIAS)

"Anguila coronada" de la iglesia de San Esteban de Lleces
Subiendo a San Pedru desde el Arenal de Santa Marina
El Camino Norte de Santiago sale del casco urbano de Ribadesella/Ribeseya, villa capital del concejo de este nombre, luego de cruzar el Puente del Sella y atravesar el paseo marítimo del Arenal de Santa Marina para, luego de las nuevas urbanizaciones de apartamentos y chalets, regresar a lo rural en el ramal que sube a la aldea de San Pedru, en la parroquia de Lleces


En la rotonda al final de las urbanizacione un ramal sube a Tereñes y otro, a la izquierda, a San Pedru: es este el que hemos de tomar


Al lado del camping salimos en dirección a San Pedru


Al principio vamos por una buena recta bastante llana
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Pasamos al lado de la entrada al autocine y seguimos de frente


Y empezamos a subir mientras al oeste divisamos San Esteban, cabeza de esta parroquia de Lleces, arriba en lo alto de un collado sobre el valle del río San Pedru


Reconocemos más al fondo El Picu Babú en El Sueve, con sus 929 metros de altura, así como El Picu les Duernes (1.059 mts.) y El Picu Pienzu, la máxima altitudo, con 1.161 metros


Allí están la iglesia parroquial, una torre medieval y la escuela, ahora albergue de peregrinos


Subiendo llegamos al lugar de La Vallina


Hemos llegado a San Pedru


Aún hay que caminar unos metros más para llegar a las primeras casas


En este banco podemos sentarnos a descansar de la subida


Mientras admiramos este paisaje del valle, bajo los altos boscosos de Les Pandales y La Llana


Entramos en San Pedru


Fincas y casas


Al fondo las plantaciones de eucaliptos de la subida a Abéu, que nos aguarda, pueblo del que vemos arriba a la izquierda algunas casas


Las casas se disponen a ambos lados del Camino...

 Pasamos entre ellas


Setos y jardines


Palmeras


El trayecto por el pueblo es bastante llano


En las bifurcaciones, como esta, seguimos por la calle principal


Todo recto


Hacia las casas del fondo


Un delicioso paseo...


Seguimos por la carretera


Hay alojamientos de turismo rural


El pueblo se dispone en la ladera


Pasamos junto al quitamiedos


Vista a la izquierda, al sur. Abajo está el valle del río San Pedro. Arriba los altos de San Estaban, la cabeza de la parroquia


Lavadero restaurado


Concha xacobea en la fuente


Nos acercamos a las últimas casas


Abajo hórreos y quintanas


Caserón del siglo XVIII


Soberbia puerta adintelada


En el valle vemos la capilla de San Pedro, que antiguamente fue iglesia parroquial, hasta 1892


El templo antiguo se destruyó en la guerra civil y hubo de ser reconstruido


Frutales a la salida de San Pedru...


Un túnel vegetal anuncia que se inicia una subida...


Pasamos el puente sobre el río San Pedru


El río, afluente del Sella


Y comenzamos el ascenso...


En mitad de la rampa un caserón de piedra


Y seguimos subiendo


Arriba está el pueblo de Abéu, con sus barrios de La Quintana, El Cuetu. El Mansu, La Rocina y L'Armadera... pueblo donde hubo antaño mesones camineros (La Venta del Manso)


Viendo el pueblo campera arriba


Y entramos en Abéu por El Cantarillón, vieno al fondo La Peña Pegadín (416 mts.)


A la derecha una alegoría xacobea





El mundo mágico del Camino...


El guardián protector



Duende peregrino...


Concha xacobea...


Pozo del agua...


Seguimos de frente hacia la Finca El Anzor


Del cruce siempre hacia adelante


Pasando al lado de la casa y subiendo cuesta arriba


Apenas entramos en Abéu, por su extremo sur, salimos de él


Al fondo divisamos el pueblo de Tereñes, acceso también a los acantilados donde se han localizado más huellas de dinosaurios: los acantilados de Tereñes. Del pueblo se dice la copla... "cuando voi pa Tereñes llevo madreñes porque hai munchu barru peles caleyes"


Según subimos divisamos a la izquierda la iglesia parroquial de San Esteban y las antiguas escuelas, hoy albergue de peregrinos


Al acabar la cuesta llegamos a un cruce de caminos: de frente continuaríamos hacia Vega siguiendo la ruta xacobea, a la izquierda iríamos al albergue y a la iglesia


Esta es la doble señalización


Dado su interés, iremos primeramente al albergue, para conocer también la historia del templo parroquial y de la cercana torre medieval


Camino de la iglesia pues, otro poco de subida entre los prados donde pastan las vacas.


A nuestras espaldas, buenas vistas de Abéu y el mar


En lo alto está el Palacio de Argüelles, trasladado aquí desde Caravia


Llegamos a nuestro primer destino. Así a un lado tenemos las antiguas escuelas de San Esteban de Lleces, el actual albergue de peregrinos. Se rata de las escuelas más antiguas del concejo que han llegado a nuestros días, construidas en 1888. Los antiguos alumnos celebran una reunión anual


 Al otro lado del camino, que sale aquí a la carretera N-632, está la iglesia parroquial de San Esteban


Situada en un hermoso campo, La iglesia parroquial de San Esteban de Lleces es de origen medieval,  aunque resultó destruída en la guerra civil sobreviviendo pocas de sus partes antiguas al restaurarla


La primera mecnión a Lleces aparece en el Libro de los Testamentos o Liber Testamentorum de la catedral ovetense, fechado en el año 921 pero que se supone una interpolación del siglo XII hecha con objeto de demostrar el territorio de la diócesis y su antigüedad frente a otras. Mencionada como Leduas, esta tierra se unió en 1270 a la de Melorda o Meluerda para formar el actual concejo de Ribadesella/Ribeseya, con motivo del otorgamiento de la Carta Puebla de la que sería su capital. En fechas históricamente más cercanas se sabe de dos peregrinos franceses que fueron aquí enterrados, uno en 1742 y otro en 1764


En la esquina derecha nos llama la atención un local anexo


El cine-hogar parroquial...


Vamos a ir hacia la parte posterior para reconocer alguno de los elementos románicos que han llegado a nuestros días


Aquí están la sacristía y el ábside, alto y cuadrado


Estos canecillos en en saliente del tejado muestran diversos motivos tallados dentro del gusto románico


Es significativos que la mayor parte aparecen esculpidos con el llamativo motivo de lo que parecen ser peces con corona


Si bien en algunos textos aparecen citados como reptiles, tienen cola y aletas pisciformes, en lo que parecen ser salmones o más aún anguilas coronadas


El simbolismo de la iconografía románica está sujeto muchas veces a diversas interpretaciónes. Realizado en un momento en el que la inmensa mayoría de la población no sabía leer (tampoco se consideraba aún indispensable, más bien cosa de escribanos y sacerdotes), las imágenes transmitían dogmas, doctrina, ideología, ideas y mensajes, a veces incluso con más de un significado superpuesto


La del pez coronado es una figura especialmente chocante, símbolo cristiano con posibles reminiscencias paganas, desde el antiguo símbolo de Cristo a las leyendas artúricas del Santo Grial o las célticas del Salmón de la Sabiduría, entre otras


A la derecha otros capiteles son lisos o con figuras de animales, aves y cuadrúpedos


Otros capiteles, a la izquierda, aparecen decorados con rollos y figuras geométricas


El de la esquina presenta también el tan repetido pez con corona


Tal vez símbolos de alguna estirpe protectora, alguna metáfora religiosa... casi imposible saberlo con total seguridad


A su izquierda hay algún canecillo liso o de escueta forma y decoración


Luego se repiten los de animales


Pero predomina totalmente la "anguila coronada"


Una junto a un lobo o un oso


Dos y en medio otra fiera que puede ser un lobo o león. La representación de las fieras es muy usual en el románico


Otras dos con un capitel liso en medio


Dos flanqueando una figura antropomorfa


Otras dos y un cuadrúpedo


Uno de tantos enigmas del Camino


Canecillo con un motivo vegetal, aparentemente


Vamos atender ahora al ventanuco románico del ábside que da luz al altar


Otro de los elementos medievales que se conservan y han llegado a nuestros días


Tiene arco de medio punto liso y columnas con fustes y capiteles


Estos capiteles sí están labrados, con una escena similar en ambos


Los pájaros afrontados, tan característicos también del románico


Las almas de los justos alimentándose de la Gracia


Desde la cabecera, con tiento, bajamos a  la carretera a seguir "inspeccionando" esta iglesia y su arte


En buena medida, y aparte de las reconstrucciones de posguerra, se aprecian las profundas reformas acaecidas en este edificio en el siglo XVIII, una época que, por circunstancias poblacionales, fueron rehechos y ampliados muchos santuarios y otras construcciones


También desde aquí, mirando hacia el alerón del ábside, medio tapado por un arbusto, veremos algunos de sus canecillos


Unos canalones, necesarios contra las humedades pero que afean el conjunto, disimulan un poco esos citados canecillos


Canecillos lisos o con algún bajorrelieve


Entre ellos, una vez más, la anguila coronada


Al otro lado de la carretera está La Torre de Lleces, bajomedieval (siglos XIV-XV), en una hermosa quintana


Desde estas torres y casonas la antigua nobleza feudal controlaba el territorio y el paso por estos caminos


Su estructura está a medio camino entre el torreón defensivo o baluarte de vigilancia y la casona-palacio señorial, ostentando el linaje de la estirpe


Los Ruiz de Junco, señores de la torre palacial


Floridos balcones en las casas de la torre


Antaño hubo bar


Volvemos a la iglesia. Por aquellas escaleras podemos subir al cabildo


Disfrutando de unas matavillosas vistas del entorno: primeramente el Monte Corquiéu y, más allá, La Sierra del Fitu y El Monte Sueve o Puertu Sueve. Abajo el pueblo de Torre, cuyo nombre tiene que ver con otra torre medieval


Volvemos así a las escuelas


Y retomamos el camino que nos trajo hasta aquí


Regresando a Abéu por La Cuestona


Volvemos a bajar hasta la encrucijada


Y seguimos el Camino a Vega


El Camín Real


Ladera arrriba a nuestra izquierda La Casona


La Casona, donde hubo una antigua estación frigorífica de manzana de mesa, en lo alto de la colina que se extiende a la derecha de San Esteban


Pasamos junto a las casetas del agua...


Atrás quedó San Esteban...


El albergue de peregrinos, antigua escuela, y Los Picos de Europa al fondo, El Cornión o macizo occidental


 Enmcima de la misma colina y más allá de La Casona está El Forniellu, donde se hallaron antaño estelas funerarias y monedas romanas


Pisadas grandes, como de bota de peregrinos, han quedado impresas en en suelo hormigonadp


Terminamos de subir, el Camino se torna llano


Pero pornto iniciaremos una buena bajada


A la sombra de la enrramada


Rumbo a Vega y su playa


El Camino pierde altura...


En los cruces siempre por el camino principal, que baja


Ganamos terrenos llanos, en el fondo del valle


Un arroyuelo...


Larga recta eb este verde valle. A nuestra izquierda las laderas boscosas de Llames, al oeste de frente unas casas



Barréu, bajo los altos de El Calderón, plantados de eucaliptales y por donde baja la N-632


Hitos del Camino


Hermosísimo paisaje


Más abajo divisaremos en el fondo del valle el pueblo de Barréu, con la Mina Ana


Mina Ana, lavadero de fluorita, instalación industrial de tratamiento de minerales de espato-flúor, que antaño se extraía de varias explotaciones de estos concejos y que llegó a ser muy determinante por su alta importancia estratégica


Más allá El Monte Corquiéu


El Camino sigue discurriendo por la ladera de La Campellina


Subimos un poco


Y llegamos a la carretera local RS-4, en la que iremos a la derecha


En dirección a Vega...


Subimos unos metros más...

Caballos blancos del Camino


Acabada la subida vemos al fondo el mar


Pronto llegamos a ver el pueblo de Vega, desde una bellísima senda empedrada que hacia él desciende entre praderías, con la playa y el mar enfrente, oteando a lo lejos hasta El Cabu Llastres en la costa de Colunga.