Eres el Peregrino Número

sábado, 7 de junio de 2014

EL CAMINO DE LAS BALLOTAS (ASTURIAS): 1. LA RUTA DE ANTONIO DE LALAING, CRONISTA DE FELIPE EL HERMOSO.


Valdredo/Valdréu y El Cabo Vidío desde el Camino.
Las Chabolas
Tras subir desde Soto de Luiña/Soutu L.luiña, los peregrinos llegan al lugar de Las Chabolas, al lado de la carretera N-632 y dando vista al norte al pueblo de Ouviñana, en la rasa costera del Cabo Vidío y al occidente del concejo asturiano de Cudillero/Cuideiru. Allí, una vez pasado el hote del nombre del cabo, existe a manos derecha una doble señalización pues el camino de bifurca en dos

Tras pasar junto al hotel Cabo Vidío hallamos esta bifurcación: por la carretera de frente es el Camino de las Ballotas y a la izquierda es la subida por el Camino de La Sierra las Palancas
Uno es del Camino de La Sierra las Palancas, que sube a las montañas a la izquierda, solo recomendado para buenos montañeros, pues aunque antaño era este el más conveniente y empleado y ahora es el camino oficial, ahora es el más inhóspito y duro aunque bellísimo

Camino de Las Ballotas
Otro a la derecha es el Camino de Las Ballotas, transformado en buena parte en carretera, que es pese a ello más seguro, a pesar de las grandes vueltas y revueltas que da para salvar la sinuosidad de las boscosas laderas, pasando por diferentes pueblos donde pernoctar o suministrarse y cercano a muchas playas. En aquellos tramos en los que se separa de la nacional (antes y después de los pueblos), aunque naturales y muy hermosos, sí mostraran en determinados lugares la antaño célebre fragosidad del camino de Las Ballotas, pues pese a estar prácticamente en línea de costa recordarán una ruta de montaña con sus subidas, bajadas y bosques casi selváticos. Su principal inconveniente serán esas continuas subidas y bajadas a los estrechos valles (vallotas, de ahí el nombre) formados por los numerosos ríos y arroyos que, nacidos en la sierra costera, desembocan en el mar. De este es del que nos ocupamos en esta ocasión


Atendiendo a la doble señalización caminera optamos ahora por el Camino de las Ballotas


Para ello seguiremos la carretera N-632 saliendo de Las Chabolas


Desde el aparcamiento del hotel vemos a la derecha la Autovía del Cantábrico (A-8)


La carretera nacional tiene ahora escaso tráfico desde la apertura de la mencionada autovía pero en verano se multiplica. Es relativamente cómoda de caminar aunque hay que extremar las precauciones pues apenas hay arcenes y existe un polígono en las inmediaciones


Parece mentira que hasta hace un par de décadas fuese la comunicación costera principal, aparte del ferrocarril, entre Asturias y Galicia. Su dureza de antaño no impidió que fuese esta la ruta seguida por Antonio de Lalaing, cronista del viaje a España de Felipe el Hermoso y su séquito durante su peregrinación a Santiago en 1502. Aunque Felipe I El Hermoso visitó Santiago en su momento, su cronista decidió separarse de la comitiva real en Burgos, y vía León alcanzó Oviedo/Uviéu, para dirigirse por la costa a Santiago acompañado de su propio séquito.


Es el Polígono de Valdredo, que vemos entre los pinos, al otro lado de la autovía, junto al que pasaremos


Llegamos al paraje de La Barrera


Pasamos arrimados a la pared de la vereda de la carretera general


Es un buen tramo de sombra...


 Atentos al paso de vehículos


Llegamos a esta bifurcación en la que seguiremos por la carretera nacional, a la derecha


A partir del cruce la carretera baja un poco


Y se dirige a pasar bajo el puente de la Autovía del Cantábrico


 Llegando así al polígono


Una vez pasados al otro lado comenzamos una subida


Pasando al lado del vivero de mariscos


Y de otras naves en Las Llongas


Frente a algunas de estas naves y empresas hay césped y jardines


A nuestra izquierda está ahora la autovía y, al otro lado, más polígono


Más allá al sur vemos La Cuesta Ventana, subida al monte de este nombre, donde empieza a ascender el otro camino, en de Las Palancas


Terminamos d esubir en este tramo recto


Pasamos unos talleres


Y llegamos a una casa. Nosotros seguiremos de frente por la N-632 pero hemos de informar que este es el ramal que entra en Valdredo/Valdréu, donde hay bar y se puede bajar a la Playa Vallina


Seguimos, como decimos, por la carretera nacional


Desde la carretera tendremos una hermosa vista hacia el mar del pueblo de Valdredo o Valdréu, con sus casas esparcidas a lo largo de los caminos de la rasa costera.


El paisaje es bastante llano en su mayor parte, con grandes prados de pasto y siega.


En la distancia descubrimos el promontorio de Cabo Vidío o El Cabu Vidíu, con su faro inaugurado en 1950, atalaya del mar.


Aquella bajada boscosa es la del río El Carreiru, uno de los que empiezan a conformar esta zona de Las Ballotas, Vallotas o Val.loutas, que tras siglos perteneciendo al extenso concejo de Pravia pasó a formar parte del de Cudillero/Cuideiru tras lograr este su independencia municipal en 1836.


A lo largo de la línea de costa se suceden, sin que las veamos al estar ocultas por los acantilados, varias playas con sus pedreros y ensenadas, solo de acceso peatonal, a veces dificultoso: Vallinas, Gancéu, los Negros, Salencia...


Entramos así en Albuerne


Nada más pasar esta casa nos desviaremos de la N-632 a la derecha


Desvío que nos lleva al centro del pueblo de Albuerne.


El Camino pasa junto a un antiguo potru ferrar (potro de herrar el ganado).


El Camino pasa también al otro lado bajo un hórreo


Bajando suavemente por la zona de El Zarrón y siguiendo de frente tendremos buenas vistas de Albuerne, con su caserío dispuesto en barrios: El Campu, Campumingu, Xunta la Capilla (alrededor de la capilla, como su nombre indica), El Burgu, El Cuetu, o Los Horrios.


Xunta la Capilla, hacia donde nos encaminamos


A veces alambradas y a veces matas de árboles delimitan unas fincas de otras.


Hórreos y quintanas


Por arriba va la carretera, algunos peregrinos la siguen pero realiza grande curvas y enromes rodeos para salvar la orografía. Más conveniente para ciclistas


Nuestro camino es llano y asfaltado


Recorremos un entorno rural, turístico y residencial.


Fincas de Albuerne: El Hórreo


Setos y parcelas


Casa Lali


Peregrinos en Albuerne.


Siempre con estas encantadores vistas de la marina costera y su caseríos dibujándose ante el verde de los campos y el azul del mar, avanzamos por el pueblo de Albuerne, entre viviendas nuevas y tradicionales quintanas con fincas y huertos


Seguimos rectos


Estamos al lado del campo de fútbol, donde se celebran las fiestas


Pasamos a la izquierda de esta casa


Y a la derecha de esta otra, con su entrada plantada de calas, Zantedeschia aethiopica, llamada también alcatraz, cala, cala de Etiopía, aro de Etiopía, lirio de agua, cartucho, flor de pato o flor del jarro, entre otros nombres. Es una planta ornamental considerada como las mejores purificadoras de aire



Tramo recto entre fincas y setos


Un pueblo encantador


Hermoso hórreo.


Quintana asturiana


Vivienda y hórreo.


Paisaje de Albuerne.


Trabajando en el huerto


Seguimos camino recto junto al prado cercado


Vemos ya la capilla de Albuerne


Barrio de Xunta la Capilla


A la derecha la sede de la asociación de vecinos


 Y de frente, en el campo de la capilla, iremos a la derecha


Capilla de Santolaya.


Acogedor pórtico


Desde el campo de la capilla seguimos ruta por el barrio de El Campo, pasando junto a Casa Lito


En este cruce seguimos de frente a la izquierda delante de estas casas


A nuestra izquierda y encima del pueblo Monte Prieto Y El Picu L'Acibín (291 mts.). Más allá crestea por la sierra el Camino de las Palancas


Más al oeste están El Picu  Esqueirubiu o L'Arquera (477 mts.) y a su izquierda El Picu La Paradiel.la, el más alto de La Sierra las Palancas con sus 716 metros de altitud fácilmente reconocible por la alta antena de su cima


Allí está el Camino de Las Palancas que, subiendo por los pinares próximos a la cima, por las cuestas de los altos de Las Cugruzas y El Boláu, cruza la pista que sube a lo alto y, sin llegar a la cima, inicia su bajada para encontrarse con este en el pueblo de Villademoros o Vil.lamouros, al oeste de Cadavedo/Cadavéu, ya en Valdés. El pico marca además por el sur la frontera entre los concejos de Cudillero/Cuideiru y de Valdés


Aún nos aguarda bastante trayecto antes de unirnos al Camino de las Palancas, de momento seguimos atravesando Albuerne por El Campo


La ruta es hasta ahota muy llana


Dinteles de piedra noble en esta hermosa fachada


En el cruce seguimos a la izquierda


Casa Hernán


Antiguas construcciones tradicionales.


Albuerne: el campo y el mar


Un hermoso caserón de piedra es el de Casa Rouco


Admiramos su fachada de ventana, yedra y balcones



Vamos a cruzar para ir de frente a Casa Ofelia


Atención pues al cruzar tomaremos el camino de la izquierda, pasando enfrente de la casa


Observemos las flechas


Pues, dejando ya el asfalto empezaremos a bajar hacia el profundo valle del río Llendebarcas


Tras la bajada al boscoso valle nos espera la subida al pueblo de Novellana, que desde aquí vemos


Novellana, a la izquierda el barrio de Campizu, con la braña de Gal.lineiru (Gallinero de Arcallana) al fondo



El Camino empalmará con la N-632 y atravesará Novellana por ella, rumbo a las escuelas (en el medio de la foto


Con Novellana en primer término tenemos un buen campo visual hacia las principales cumbres de La Sierra las Palancas. A la izquierda seguimos viendo los picos de Paradiel.la y L'Arquera o Esqueirubiu, que a su derecha tiene el Altu San Roque'l Picu, de gran tradición romera hay un venerado santuario. Asoma un poco más arriba en medio de la foto la campa "pelada" del Picu las L.liebres (672 mts.), por donde sigue bajando de Paradiel.la el Camino de las Palancas hacia El Picu la Bobia (494 mts.) a su dierecha. Justo sobre las casas de la derecha vemos El Picu la Sieche y Las Cugol.las (425 mts.) con las praderías de la braña de Busmarzu


Justo al sur, cercanos y ante nosotros tenemos El Picu Perina (443 mts.) a la derecha y El Picu Sabina o Monte Agudu (391 mts.) a la izquierda. Por entre ellos, en aquella collada, pasa el Camino de las Palancas


En concreto un poco más arriba de las casas de Monte Agudu, bordeando El Picu'l Gordu y visible desde aquí, vemos el citado Camino de las Palancas


Y de frente al Picu L'Acibín emprendemos la bajada al río Llendebarcas, que nace en aquellas estribaciones...


recorremos todo el muro de piedras


Y en este cruce iremos a la derecha


El Camino viene de Albuerne y sigue bajando


Atención a la flecha


Llegamos a la dulce sombra del arbolado


Bajando en zig-zag siguendo el Camino.


Flechas amarillas.


Tragados literalmente por el bosque, con Novellana en lo alto.


Sigue la bajada.


Flechas amarillas por doquier, para no equivocarnos.


Descenso continuado.


Helechales.


Casi ya abajo.


Llegando al río.


Paso del río Llendebarcas, sobre unas piedras.


Río Llendebarcas


Pasamos sobre las piedras


Y tras bajar toca subir.


Peregrinos subiendo a Novellana.


Fuerte cuesta arriba.


Eucaliptos.


Esto son ya Las Ballotas, los valles profundos y estrechos a los que hay que bajar y subir. Esta será la primera de las siete vallotas o profundos valles que dieron nombre a la comarca


Flechas en las piedras del Camino.


Flechas en la roca.


El sol se filtra en las ramas y troncos.


Celosía natural...


Se acaba la cuesta


Llegamos a las primeras casas de Novellana


En el barrio El Cabu


Pasamos esta hermosa parcela

Vamos llegando a lo llano


Llano y recto


Empieza el asfalto

 Pasamos entre las casas


Hábitat concentrado de hermosas quintanas


Hórreo y Camino


Un hórreo y otro hórreo


El primer cruce queda atrás


Seguimos haciendo camino


Admirando el paisaje y la arquitectura rural


Vista atrás


Paisaje de la rasa marina, con el mar siempre al norte, ahora a nuestras espaldas


Más hórreos.


Casas de la carretera, vistas desde atrás.


Aquí si estamos atentos veremos en la fachada de una casa la imagen del Sagrado Corazón colocada en una hornacina mirando al Camino, poco antes de llegar a la carretera general


Frente a aquella casa saldremos a la N-632


Casa con porte indiano y hórreo


 La carretera con Cuetu Llobu, El Picu Perina y El Picu Monte Agudu en la distancia


Aquí hay lugar para sentarse


Salimos pues a la carretera y atravesamos Novellana de este a oeste


Pasamos frente al Lar de Lúa


A continuación va Villa Emilia


En el portón vemos la fecha de construcción. Año 1899


Villa Emilia, con elegante galería y bufarda o buhardilla


Al otro lado de la carretera vemos la antigua Escuela Pública de Niñas


Otro hermoso edificio



Algunas de estas viviendas son verdaderas mansiones en las que se ve la impronta de los indianos, los antiguos emigrantes a ultramar que, regresados varios con algo de fortuna, levantaron aquí sus palacetes


Esta dispone de un bien asomado balcón con galería


Vemos en su fachada que esta es del año 1924


Una tapia no muy alta separa una casa de la otra


En las paredes que dan a la carretera no es infrecuente ver azulejos, puestos por los propios vecinos a veces, para orientar a los peregrinos


Esta por ejemplo mira a la escuela, que veíamos antes


Fachada principal de la antigua escuela de niñas de Novellana


Al dejarla atrás vemos también una fecha


Año de 1926


Huertas y hórreo de tejado de pizarra


El Gavieiro, casa tradicional restaurada y dedicada al turismo rural


A su lado otro importante caserón


 Casa Antón de Crista, del año 1820


Los sabemos por una placa que hay en la fachada, a la derecha de la puerta arriba, casi en el balcón


Placa con dos trisqueles o símbolos celtas de rotación solar


Prados a la izquierda de la carretera


 Las Palancas siempre a la vista


En este cruce seguiremos de frente por la carretera pero podemos decir que a la derecha iríamos por Las Campas a La Playa Salencia


Pasando delante de estas casas nos llama la atención un escudo en la de la izquierda


Un blasón solariego


El Gavieiro y la escuela de niñas, detrás nuestro ya.


Seguimos por el arcén


Hacia otro grupo de viviendas restauradas


Otro edificio notable: Casa La Curra


Vereda izquierda


Jardín y pozo de agua


Panerona de ocho pegollos y altos muros de otra quinta


La verja cierra el jardín delantero


Sigue la recta de Novellana


Casa-bloque, casa tradicional de labranza en la zona anterior a la arquitectura indiana.


Al sur El Picu Acibín


Por arriba pasa el Camino de La Sierra las Palancas, la alternativa más agreste y montañera.


Otra casa con cierre de verja y panera


Pegada a ella a su derecha la Casa El Sordo


Arco, portilla y escalera


Seguimos hacia delante informando también que a la derecha, desviándonos eso sí del Camino iríamos a otra playa: L'Airín


Y llegamos a la iglesia parroquial de Santiago de Novellana, advocación que señala su vinculación a la ruta xacobea. Es del siglo XVIII


Ya Jovellanos informaba de enfrentemientos vecinales con los vaqueiros de alzada cuando estos bajaban a misa desde la braña de Resiellas y no les dejaban entrar, llegando a negárseles incluso la comunión a no ser a las puertas del templo


Años después, en 1820, se armó una gran pelea a  palos un domingo en el campo de la iglesia, logrando a partir de entonces los vaqueiros el derecho a entrar y ponerse donde quisieran.


En este campo se celebra alegre fiesta y romería


A la derecha está el citado desvío a L'Airín pero nosotros seguiremos adelante por la carretera N-632


Casa'l Roxu, que fue bar


Ahora más atrás está El Fornón, bar, casa de comidas y hotel


Unos metros más allá está el parque de Novellana


Un buen lugar para descansar, con césped, bancos para sentarse y senda de losas


Al norte, Las Campas, que se extiende hasta los acantilados y playa de L'Airín


Barrio de Las Campas y el mar, visto desde el parque


A la izquierda un monolito


Monolito en homenaje a un vecino ejemplar, Jesús Ondina


Un banco de madera y textos y fotos de Novellana




Un poco más adelante hay un hermoso hórreo en miniatura


Saliendo del parque volvemos desde la fuente a la carretera


Pasamos delante de esta casa


Caminamos por el arcén


Barrio de Cutiellos


Nos acercamos, carretera adelante, a las últimas casas de Novellana


Hórreos.


Un hermoso lugar a cada paso que das


Tiempo de siega.


Prados de Novellana, entre la sierra y el mar


Así, casi al final de Novellana, vamos a desviarnos por fin de la carretera para bajar por este ramal a la derecha


El hórreo a la izquierda y la casa a la derecha


 Por aquí se inicia una bajada


Una muy encajada senda asfaltada


Como una profunda trinchera


En aquel cruce iremos a la izquierda


 Y divisamos al fondo el pueblo de Castañeras


Castañeras, próximo hito poblacional del Camino, en esta misma parroquia de Novellana. Allí a la izquierda saldrá el Camino a la N-632 para dirigirse a la primera casa, Casa Ramiro, en el cenro de la foto a la derecha de la carretera


Cruce y a la izquierda En La Funtica


Fuente y bebederu de La Funtica.


Singular adorno


Subimos un poco


Casa en La Funtica


El Camino pasa delante de la puerta y va a la izquierda


Y va perdiendo el asfalto


Junto a otra fuente


Muy atentos a las flechas amarillas


Bajamos hacia la derecha en esta bifurcación


Las huertas a nuestra derecha


Estamos en otra "vallota" que se interna en los bosquetes y arboledas


"Siete vallotas y un vallotín, vaya'l demoniu que mal camín..." dice un refrán relacionado con esta tierra, un camino temido por su bravura por los viajeros de siglos pasados pero que ahora es el más recomendable pese a sus subidas y bajadas


En el bosque.


Hojas de castaño


Se conservan tramos de empedrado, la antiquísima "caja caminera" y alguna muria de piedra.


Muria y flecha amarilla


Vamos en bajada


Curva para bajar al río que forma el boscoso y estrecho valle


Flecha en el árbol


Un pasamamos o baranda de madera, caído, también con flecha


Pronunciada cuesta


El pasamanos se cubre de musgo


Más abajo otro tramo de vieja baranda


Continuación del zig-zag. Bajada a las profundidades del bosque ribereño


Paso de un arroyo, de los que forman el regato de El Prau Llagón


Pasamos y seguimos al otro lado


Vegetación exuberante en la umbría


Siga la flecha


Barro, musgo, muria y helechos en la subida


Un árbol ha caído sobre el Camino


Pero sus raíces al salir arrancadas de la tierra han formado un paso alternativo


Por aquí vamos nosotros


Pasando bajo el tronco


Se oye el murmullo del agua


Otro arroyuelo.


Orilla de juncos


Flecha amarilla en medio de la selvática enrramada


El arroyuelo hay que pasarlo


Caminando sobre estas piedras


Evocador y sugerente paraje


Tras pasar el reguero iniciamos la subida a Castañeras. "por donde pasa el Camino Real de la Costa, tiene ahora seis o siete vallotas o quebradas, que forman los riachuelos que bajan de la sierra", escribía refiriéndose a esta abrupta orografía  el juez, regidor e historiador Antonio Juan de Banzes y Valdés en 1806


De nuevo, tras bajar al río toca subir al pueblo. "Tiene siete montes y uno más pequeño, que se llaman las siete Ballotas y el Ballotín", escribía también en su momento el cronista del concejo Agustín Bravo Roque.

Senda muy pisada por los peregrinos


Flecha pintada en la roca


Sendero entre la vegatación


Subida por la arboleda


Un último esfuerzo para llegar a la carretera


 Salimos del bosque...


Para enlazar con la carretera general


Siguiendo por aquí a Castañeras


Curva a la derecha 

Novellana al este


Y Castañeras al oeste


Barrio de La Barrera


Campos de siega


Aún subimos un poco más


Hasta llegar a Casa Ramiro, entrando en Castañeras


Concha y nombre de la casa


A la izquierda La Barrera


A la derecha más praderías, chalets y casas


Casa Ramona y Lolo, con su hórreo


Placa en la fachada


Casas de la carretera


Atención, aquí nos desviaremos a la derecha, casi ya al final de Castañeras


Tomamos a la derecha el ramal que deja la N-632 en dirección a La Playa del Silencio


Y al llegar a Casa Marcial tomamos a su vez el camino de la derecha


Nos dirigimos al barrio de La Calea Baxu


A nuestra derecha otra de las vallotas a las que hemos de bajar; el valle del río Cándanu, tan profundo, estrecho y boscoso como los anteriores. Bajar para luego subir a otro de los pueblos del trayecto: Santa Marina


Santa Marina pertenece a la parroquia de Ballota o Val.louta, la más occidental del concejo


Santa Marina se sitúa en otra de esas llanadas costeras en las que se asientan los pueblos costeros de la zona, con las montañas al sur, al norte el mar y a los lados los valles de Las Ballotas, que era como se conocía a todo este territorio antes de la creación del concejo en 1836


Pasamos junto a esta casa y seguimos adelante


Fincas ganaderas


Toros, vacas y terneros


Atras Las Palancas


Adelante el mar


Abajo oímos las olas del mar en La Playa la Ribera o del Molín, con las peñas de El Castru, El Cabanón, La Caldeirina, La Forcada, La Playa'l Calabón, La Conchona o Aguadulce y La Playa Gueirúa.


Picudas peñas que afloran a la superficie


De ellas enseguida hablaremos


Y ahora delante de Casa Pachín nos desviamos a la izquierda

NOTA IMPORTANTE: 


UNA VEZ LLEGADOS AQUÍ ES TOTALMENTE RECOMENDABLE SEGUIR UNOS METROS Y ADMIRAR UNA DE LAS MÁS BELLAS CONCHAS DE LA COSTA ASTURIANA: EL GAVIEIRU O PLAYA DEL SILENCIO:


Y es que si se está bien de tiempo y fuerzas, es recomendable una visita a la citada playa, espectacular, al menos para contemplarla desde lo alto


Vayamos o no vayamos a El Gavieiru para continuar hemos de bajar por este camino


Rumbo a las hondas profunidades del río Cándano


Las Palancas y Castañeras ante nosotros, a lo lejos


A la izquierda de la foto, por la falda sur del Picu Cabornín discurre el Camino de las Palancas o Camín de los Vaqueiros, A continuación están el Esqueirubiu y el Alto San Roque. A la derecha el omnipresente Picu Paradiel.la


La capilla de San Roque'l Picu y El Picu Paradiel.la con su antena. Aquellas personas que por circunstancias metereológicas, de cansancio, etc. quieran dejar la ruta de Las Palancas pueden bajar al pueblo de Ballota por la carretera que viene bajando de la sierra hacia esta capilla


Campos y setos silvestres constituyen la primera parte del paisaje más inmediato en esta larga bajada


Luego una alambrada





Muchísimo cuidado en esta bifurcación: seguimos de frente a la izquierda, viendo arriba el barrio de La Calea Riba


Luego viene un murete de piedras


Flecha caminera


Más bajada



Curva a la derecha, mentiéndonos definitivamente en la umbría


Ahora nuevamente nos adentramos en un bosque, predominantemente autóctono y muy tupido, incluso con algo de junquera y cañaverales


Murias o muretes


Selva de juncos





Eucaliptos y arbustos



 Hay unos mojones telefónicos en los que se han pintado flechas en este itinerario


Es en estos parajes selváticos y en ocasiones embarrados cuando nos damos cuenta de la fama que tuvo este camino en tiempos pasados por su dureza


Se sabe que en la Edad Media esta marina no estaba demasiado poblada y las ventas camineras, para arrieros, pastores, viajeros y peregrinos, se encontraban en lo alto de la serranía de Las Palancas, camino de altura pero directo por las cimas de la cordillera, aunque muy expuesto a los vientos


A partir del siglo XVIII este de Las Ballotas empezó a emplearse más, creciendo todos estos pueblos de la ruta que estamos recorriendo, hasta que también el viejo camino fue sustituido por la carretera y esta luego a su vez por la autovía


Fue ardua la tarea de localizar estos milenarios senderos cubiertos de bosque, siguiendo más o menos el trazado del antiguo Camino de las Ballotas. Salvo para bajar a algún molino llevaban mucho tiempo sin emplarse


Bajada a la izquierda


Flecha pintada


Senda bien pisada.


Ahora el paso continuo de peregrinos tras su señalización ha recuperado estas ancestrales vías de comunicación


Final de la bajada


Llaneamos junto a los helechos


La gran selva verde


Hacia el río


Zona encharcada. Los caminantes buscan el paso seco a la derecha, junto a los troncos


Y llegamos a las orillas del río Cándanu, otro reguero sin apenas profundidad en lo que es el cauce pero sí en lo que es su valle


Río que pasamos también sobre las piedras


Con cuidado no meter el pie en el agua ni por supuesto resbalar


Y como en ocasiones anteriores, tras bajar al río hay que subir al pueblo


Un buen recuesto


Helechos en la vereda...


Gran remontada


Revuelta para ganar altura


Buen ejercicio


Paso a paso se va lejos...


Benditas flechas que nos ayudan a saber que vamos siempre bien


Ascendiendo desde las honduras del río Cándanu


 Los eucaliptos


Se ve de nuevo cerca el cielo azul, señal que nos acercamos al final de lo cuestudo


Aquí vemos algo que nos soprende, antiguos postes telefónicos de madeera, uno sobre el Camino


Las históricas piezas de cristal


Otro abajo a la derecha casi oculto por la espesura


Bajan sujetos a ellos unos cables, señal que aún tienen uso


A la sombra de los ocalitos, tan intensa y extensivamente plantados en la costa para la industria papelera


La subida sigue


Parece que se suaviza un poco...


De ahí abajo venimos


La senda se estrecha pero se pasa bien


Ya está ahí la esperada cima


De pronto se acaban los árboles y se percibe una planicie: es la carretera general.


Así es como salimos a la carretera N-632 y llegamos al pueblo de Santa Marina, otra meseta de verdes prados bajo las montañas costaneras y ante la rasa.


A lo lejos, en la cresta de las cumbres, pasa el Camino de las Palancas


Barrio de La Reguerina, al sur de Santa Marina


Se ven prados en las laderas de la sierra


Son los de la braña de Resiellas, la de aquellos indómitos vaqueiros de ancestrales pleitos para tener asiento en la iglesia de Novellana


Si nos fijamos, un poco más arriba, en la ladera norte del Picu'l Gordu, veremos pasar el Camino de la Sierra las Palancas


Entrada en Santa Marina. Justo pasado el cartel observemos el camino de la derecha, por el que vamos a ir


Desvío a la derecha. Proliferan las señales. Seguir de frente parece recomendado a bicicletas pero el ramal derecho tiene también su flecha amarilla y te aparta de la nacional


Vamos pues a seguir esas flechas hacia la derecha


Otro hito telefónico aparece en este tramo


Pasamos junto al hórreo


Y delante de la casa...


Un bello lugar...


A nuestra izquierda hay unas naves ganaderas


Continuamos hacia aquellas casas


 Luego dejamos atrás el ramal que va a la Playa Gueirúa. Si estamos bien de tiempo, sobre todo si vamos a hospedarnos en Santa Marina (hay alojamientos) y tenemos unas horas libres podemos bajar a verla o al menos asomarnos a su acantilado


Esta es la Playa Gueirúa, no en el mismo camino pero sí próxima a él, a la izquierda cerrada por el promontorio de El Barcón Vieyu y a la derecha las peñas de La Forcada


Son varias peñas que se adentran en el mar: la primera y más grande, con un poco de verde en su cima es el Peñón de los Ayos, así llamado por las plantas que en él crecen, que asemejan ajos. Hay también una cetárea abandonada. Luego van El Carreiro las Muyeres, La Salguera, La Pulgona, y más allá Los Prietos, El Salto, Marinas y La Forcada. A la derecha de estas peñas el la Playa del Calabón


En el año 1950 un barco vasco, el Bienvenida, naufragó frente a esta playa pudiendo los marineros salvarse y ser ayudados por la vecindad, pero el barco fue abandonado en este lugar ante el coste que supondría su recuperación, siendo sus restos aprovechados por las gentes del lugar


Hay un pequeño puerto de lanchas pesqueras: La Casina los Barcos


Al este reconocemos las peñas de El Gavieiru o Playa del Silencia: La Punta Nocedal, Las Botas, La Cogolla, Sarnina, Gamallas, María Gamallas, Candanón...


Luego de asomarnos a la playa podemos retomar el Camino


Grandes flechas amarillas nos orientan


Vemos ahora la parte delantera de tan soberbia panera, junto a la otra casa del cruce que va a Gueirúa


En el cruce seguimos adelante a la izquierda


Dejamos así atrás ese primer grupo de casas y las naves


Otra gran flecha en un muro


Y otra en un poste telefónico a la derecha, junto a la Casa los Molineros


Seguimos de frente y nos aproximamos otra vez a la N-632


Pasamos junto al hórreo de la Casa El Molinero


 Y salimos a la carretera en El Cándano, donde seguiremos a la derecha, en dirección oeste


Flecha amarilla en el quitamiedos


Dejamos atrás El Cándano


Pasamos frente a la Casa El Molinero


Y seguimos de frente hacia El Parque


El Parque, espacio verde a la izquierda de la carretera


Árboles y plantas


Fila de casas en Santa Marina.


Delante de ellas está El Parque


Podemos descansar aquí


Lugar para el reposo, la paz y el sosiego


Huertas al otro lado de la N-632. Al norte, sin verlas, están las playas de Gueirúa (de la que hemos hablado), La Ribera l'Ouca y Pumarín


Reanudamos la marcha carretera adelante


A este lado una casa larga de planta baja, la de Apartamentos El Parque


Y luego al pie de este alto edificio de planta baja y dos pisos


Con hórreo detrás


A la derecha vemos otra casa de labranza restaurada...


Panera y jardines. Fijémonos en el yugo de uncir


La carretera hace aquí una larga recta


A la izquierda La Reguerina y los campos y colinas de El Conto, La Fontina, La Solana y El Candanal, bajo La Sierra las Palancas


Siempre rectos por la carretera


Nos acercamos al siguiente grupo de casas. Una de ellas, una vivienda tradicional de la zona


Con un banco para sentarse mirando a la carretera


Y una flecha indicadora


Pasamos delante de la casa tradicional


Pasamos el hórreo...


Y llegamos al bar de Casa Gayo con menús peregrinos y alojamientos


Luego va La Reguerina...


 Antiguo azulejo


Seguimos avanzando


Ojo en el siguiente cruce


Vermos unas flechas amarillas: una nos señala seguir de frente y otras dos a la derecha. De momento recomendamos seguir de frente pues por la derecha daríamos un largo rodeo solo para acabar unos metros más allá


Quinta de época que hoy es la Pensión Prada, que vemos a nuestra izquierda. Atrás, los picos de Las Cruces, L'Arquera y Alto San Roque: La Sierra las Palancas, paso del otro itinerario hacia tierras valdesanas


Buenas galerías y balcones. Se trata de una casa de indianos construida en 1920 para vivienda del emigrante a Cuba Ángel González, quien hizo fortuna en hostelería. Se casó con una sobrina mucho más joven, Ángela. Explotaron una casería  y pensaban tener numerosa descencencia, de ahí el tamaño de la casa y sus muchas habitaciones. Pero al final no llegaron a ser padres y fue heredada por sus sobrinos, quienes la vendieron


 Las cinco habitaciones de abajo y otras tantas de arriba fueron óptimas para abrir una pensión


Continuamos nuestro periplo por Santa Marina


Otra casa típica, con su galería y terreno


Ya se divisa el final del pueblo, con el Alto San Roque al fondo. A la izquierda es la finca El Zarrón y a la derecha otra gran casa de indianos, con sus palmeras, símbolo de tantas estirpes de emigrantes


Se llama precisamente Las Palmeras


Pasamos frente a su verja, fachada y jardín


Cocheras...


Allí a la izquierda hay unas casas, la primera a la derecha es el centro social de la asociación de vecinos. Tras ella hay una navez y luego van las antiguas escuelas. Al fondo se ve la ermita de Santa Marina, advocación que da nombre al pueblo


Ermita de Santa Marina, de la que se sabe ya existía en el siglo XVII


Al norte hay un barrio llamado Portugal, como el país


Otra encantadora parcela


Pasamos junto al portón


Atravesamos el pueblo de Santa Marina de este a oeste


Andamos por estas veredas...


Delicias del paisaje rural de los pueblos de la costa asturiana


Al norte, cerca de la Playa Pumarín, el barrio de La Calea Baxo


Muria de piedras...


Y flores que engalanan finca y jardín


Nos acercamos al último grupo de casas


Esta muy antigua y conservada, con la forna u horno de hacer el pan a la derecha


Ahí en aquel cruce tendremos un dilema. Justo al pasar esta vivienda de piso alto


Una flecha nos indica seguir de frente, la otra desviarnos a la derecha. Si realmente, como se dice, estamos haciendo el Camino de Santiago y no la carretera, lo óptimo sería, aquí sí, separarnos de ella para ir al siguiente pueblo: Ballota o Val.louta. No obstante aquí vamos a presentar ambas posiblidades:

1) DE SANTA MARINA A BALLOTA POR EL BOSQUE
 

En este caso y como hemos dicho vamos a desviarnos de la carretera N-632 a la derecha pasando frente a Casa Ricardo
 


Dejando la carretera a la izquierda y bajando un poco por el camino de la derecha


Esta es nuestra ruta


Por allí bajamos unos metros. La flecha nos orienta


Pero unos metros más adelante, justo donde aquel poste telefónico, en el que hay una flecha amarilla, nos desviaremos a la izquierda


Este es el desvío a la izquierda


Nosotros venimos


Nos desviamos del asfalto


Y seguimos por el sendero


Durante unos metros es senda de tierra y de hierba


En otro cruce seguiremos de frente a la derecha, bajo los árboles


Subimos un poco


Y salimos aquí, bajando otra vez por camino asfaltado


Al fondo vemos ya Ballota o Val.louta



La bajada se acentúa: estamos empezando a bajar una vallota más, la del río San Roque o río L'Agua


Bajando pasamos junto al cierre de una casa en La Cruz


Venimos bajando


Camino del bosque, donde el suelo pierde el asfalto..


Flecha en la corteza del tronco de un pino


Rumbo al bocage


Pista muy trillada


Tojos, helechos y arboleda


Pinares...


Fantasía natural hecha realidad


Nos acercamos a un tramo de umbría


Junto a una parcela plantada de pinos


Al fondo se adivina un gran claro...


El Camino sale a un prado. Por aquella arboleda discurre un arroyuelo, el Regueiru Pasconeiros


Pastizalesa de caballos


Paso a paso volvemos al bosque


Va acabándose la bajada


Al fondo, unos juncos


Por allí pasamos. El arroyo está a nuestra izquierda


Más caballos...


Y más Camino...


Saliendo a otra verdísima pradería y viendo la vegetación ribereña


Caminamos por el sendero...


Flechas en las piedras


Una vez más en el bosque de arbustos


En la selva verde...


La selva esmeralda


Empezamos a bajar...


Flecha en el poste


La bajada se acentúa y vemos allí el final del descenso..


Otra baliza señalizadora y caminera


Aquí, aunque apenas nos percatemos, hay un puente: La Ponte


Sobre El Regueiru La Ponte


Aquí empieza la subida a Ballota, pero podemos meternos un momento a la derecha para ver el viejo puente por el que acabamos de pasar


La Ponte, puente antiquísimo cubierto de vegetación


Más flechas en los troncos. Tras bajar empezamos a subir


Tramo llano


Otra junquera


Con una advertencia de propiedad en el cartel


La selva boscosa...


La fuerza de la naturaleza...


Otro arroyo, el río de San Roque, que nace en el alto de este nombre, un poco más al sur


Aquí no hay puente, hemos de pasar con cuidado al otro lado


Seguimos por la orilla y cruzamos al fondo


Sobre las piedras...


E inmediatamente subir un buen repecho



Parajes de inusitada belleza...


Belleza que se cobra su tributo en la empinada cuesta y su necesario esfuerzo


Helechos y foresta...


Seguimos el sendero


Árboles y ramas filtran la luz del sol...


Buen Camino


Flores silvestres...


El Camino sube a la derecha, pero a la izquierda podremos ver una vieja fuente, al lado del arroyo que baja de Ballota


Nos acercamos a inspeccionarla


Con estanque y tejado triangular, en ella hay una inscripción


Año de 1891


Si las piedras pudiesen hablar cuantas cosas contarían


Volvemos arriba, al Camino


Y aún seguiremos subiendo


Pronunciada curva para ganar altura


Son los últimos metros en ascenso antes de llegar al pueblo


Verdor en las veredas


Se conservan porciones del viejo empedrado caminero


Se va acabando la subida


Las amapolas ofrecen vivo colorido al Camino...


Ya estamos ante las primeras casas de Ballota


Salimos definitivamente del bosque


Nos dirigimos hacia el cruce del fondo, en el que iremos a mano izquierda


Pero antes veremos en esta fachada una antigua fecha


Año de 1839


En el cruce como hemos dicho iremos a la izquierda


Volvemos a pisar sobre asfalto, ya nuevamente en llano


Mientras vamos hacia las casas


Con prados cerrados por muros de piedra


Caminamos bajo el hórreo


Hacia el siguiente cruce


En el que tomaremos la dirección de la izquierda


Hermosa casa del año 1881


Tal y como leemos en el montante de la puerta


Otras viviendas más modernas


Que según avanzamos también dejamos atrás


Allí adelante otra encrucijada


Donde seguiremos el ramal de frente a la derecha pero viendo a la izquierda La Clínica, vivienda indiana que tuvo clínica, de ahí el nombre


En el cruce andamos delante de la casa de turismo rural Entrefaros


Magnífica quinta


Y salimos a la carretera N-632, donde iremos a la derecha


Aquí enlazarían los peregrinos que hayan venido por la carretera desde Santa Marina



Los dos caminos ya son uno y este se dirige al otro extremo del pueblo, donde hay bar

2) DE SANTA MARINA A BALLOTA POR LA CARRETERA


El recorrido por la carretera N-632 no tiene mayor misterio, es más monótono y pisando asfalto, largo pues sigue la sinuosidad de las laderas pero no presenta subidas ni bajadas pronunciadas. La carretera, desde que se inauguró la Autovía del Cantábrico, tiene escaso tráfico, a no ser en verano para ir a las playas o a los alojamientos turísticos pero no dispone apenas de arcenes


Salimos así de Santa Marina pasando junto a la explanada de la báscula de camiones


Apartada de las demás casas de Santa Marina vemos a nuestra izquierda la Granja la Cuesta, bajo las montañas costeras, granja que puede visitarse pues realiza visitas guiadas


Precisamente al lado mismo de la carretera tiene una exposición de carros, arados y otros enseres agrícolas


Nos detenemos unos instantes a contemplarlos


Continuamos ruta carretera adelante


Al otro lado de la carretera los caballos de la granja


Frondosa vegetación del pequeño valle que forma el arroyo de La Fontina


La carretera pasa sobre él por un puente


Pronunciada curva


Abajo el ferrocarril


Las picudas hojas de un acebo rimpen la monotonía de las plantaciones masivas e intensivas de pinos y sobre todo eucaliptos


Otro puente, este sobre El Regueiru Pasconeiros


Pasaremos bajo el viaducto de San Roque de la A-8 (Autovía del Cantábrico)


La vía del tren, un poco más al norte


Quitamiedos y talud


Abajo, antigua estación de Ballota, bastante alejada del pueblo


Portón de la finca de la estación


Puente sobre otro arroyuelo afluente del San Roque


Y ya vemos Ballota, destacando el edificio de La Clínica


Otro puente...


Y pronto llegamos a Ballota, último pueblo de este concejo de Cudillero/Cuideiru, al que accedemos por el barrio de La Calera Baxu


Un grupo de peregrinos se ha detenido a preguntar en estas primeras casas.


Los vecinos están acostumbrados. El trasiego de gentes es continuo y más a lo largo de los últimos años.


Las distancias kilométricas, los lugares donde dormir, comer, comprar, etc. son alguna de las consultas más comunes.


Seguimos ruta en La Calera Baxu.


Atravesamos el pueblo de Ballota también por la carretera.


Ahí está el puente sobre el ferrocarril, paso a otro barrio: La Calera Mediu.


Apeadero de Ballota.


Caminamos junto a las casas.


Vista atrás de La Calera Baxu. "El llugarín de Val.louta desde fuera parez villa, tien un clavel a la entrada y una rosa a la salida..." dice el cantar.


Llegamos a La Clínica, quinta de indianos construida para José López Fierros, emigrante a Cuba que trabajó en Farmacia, llegando a abrir la suya propia. Regresó a Asturias e hizo esta casa a primeros del siglo XX, casándose con Pilar Fierros y teniendo dos hijos, José y Pilar (nombres de los padres). José el hijo estudiaba Medicina pero la penuria económica le hizo emigrar también a Cuba a trabajar en mercería y de noche ayudando como enfermero en la Quinta Covadonga, sociedad de salud fundada por los asturianos emigrantes


Regresó a España, acabó la carrera y ejerció de médico en la antigua Guinea Española, donde estuvo nueve años hasta que por fin pudo tomarse unas vacaciones y aprovechar para visitar su tierra en el verano de 1936, sorprendiéndole aquí la guerra por lo que no pudo volver. Entonces, ayudado por sus tres hijos, fundó aquí su clínica


Y aquí a nuesta derecha sale el camino que viene del bosque subiendo desde el río San Roque luego de bajar a él desde Santa Marina


Siguiendo carretera adelante delante de esta mansión


Para llegar al otro extremo del pueblo

EN RUTA A LA PLAYA RICABU


 Tanto si venimos por la carretera como por el camino desde el valle del río San Roque la ruta xacobea atraviesa Ballota de parte a parte siguiendo la N-632



La carretera general realiza en Ballota una larga recta hasta el final del pueblo


 Hay casas y fincas a ambos lados de la calzada


Suelen tener jardines muy cuidados


Al sur se alza el Alto San Roque y La Sierra las Palancas


Sigue la recta


Sigue la recta


Y esta es Villa Mercedes, construida en 1930 con motivo de la boda de Arsenio Peláez, hijo de Constantino Peláez y Venancia Martínez, quienes tenían una casa aquí anterior a esta, con Mercedes González, cuyo hermano Gabino costeó la casa, pues disponía de cierta fortuna al haber trabajado en Inglaterra, Alemania y Francia


Ante la casa hay una placa


La placa guarda la memoria del pintor Dionisio Fierros, hijo de este pueblo nacido en 1827 y que inaugura la gran saga de pintores asturianos de los siglos XIX-XX. El artista, casualidades del Camino, vivió de niño en Santiago de Compostela antes de comenzar sus estudios pictóricos en Madrid


Abundan los tejados de pizarra


Y también los de teja


Avanzamos


Hórreo y casa con puertas y ventanas adinteladas


Paso a paso...


Paso de peregrinos


Avanzando carretera adelante


Preparando el huerto


Caminando por la carretera entre grandes caserones


En esta fachada vemos, en el montante de piedra de la puerta, la fecha del año 1893


Hotel Casa Fernando


Enfrente, la casa adintelada junto a la que pasábamos


Seguidamente otra vivienda de piso alto y bufarda


Inscripción Dionisio Fierros año 1891


Detrás Casa Chicha


Pozo de agua...


Macetas de hermosas flores haciendo de este un rincón privilegiado


A continuación una fuente ornamental, con bancos enfrente para sentarse


Tiene un pequeño estanque circular


Pasamos a su lado...


Mientras atravesamos Ballota


Nos acercamos ya a lo último del pueblo de Ballota, pero aún nos quedan cosas interesantes por conocer


Allí hay un edificio de relevancia histórica, con terreno y panera


Es la Casa del Médico,  donde vivió José López Fierros, el médico de La Clínica


José López Fierros vivió aquí al casarse con Pilar, hija de Francisco Álvarez Riestra, que fue quien hizo esta casa


Francisco fue emigrante a Cuba de muy joven, donde estudió comercio con los jesuitas y llegó a administrador de una empresa azucarera, además de teniente de guerrilla.


A su regreso Francisco mandó hacer esta quinta antes de casarse con con María Martínez Martínez y tuvo tres hijos, Julia, Teresa y Pilar, la que se casó con el médico


Destacan su altura y sus detalles arquitectónicos


La memoria de los indianos, tan patente en todos estos pueblos costeros como en los del interior


Viviendas nuevas


Palmeras


Hórreos y arquitectura popular


Nos acercamos al bar de Ballota, la popular Casa Fernando, al final de la recta


Hórreo y casas de labranza. "El llugarín de Ballota ye pequeñu pero llargu, aunque nun tien pesetas tien mociquinas con garbo" (dicho popular)



Dejamos atras los cruces y continuamos siempre de frente por la N-632


 En esta zona sí suel haber algo más de tráfico y apenas hay arcén, extrememos las precauciones



Tejado de pizarra


Casa la Panera


Panera, esta con tejado de pizarra, y abajo bodega y vivienda.


Al sur La Sierra de las Palancas. Reconocemos bien de El Picu los Huesos (izquierda), El Picu Cabornín (en medio) y seguidamente a la derecha los altos de Las Coguruzas y El Boláu, ascenso al Picu Paradiel.la, de 716 metros de altura, a la derecha, la línea de cumbres que, haciendo de frontera entre los concejos de Cudillero/Cuideiru y Valdés (al sur), marca el itinerario del otro camino alternativo


Y justo antes de Casa Fernando vamos a detenernos un instante a ver otra espléndida quinta de Ballota


Villa Conchita, llamada así en honor a Concha (Concepción), esposa del donostiarra Jesús Suárez, dueño de una naviera, quien compró esta casa que había sido edificada en 1910 para vivienda de Jesús Fierros, emigrante a Cuba y familar de los Fierros de La Clínica


Admiramos su majestuoso porte


Pasan los ciclistas bicigrinos


Al fondo el aparcamiento de camiones y autobuses de Ballota


Y aquí Casa Fernando, fundada en 1945 como bar-tienda y peluquería por el matrimonio de Fernando Alonso, quien ejercía de barbero, y su esposa Leonor, negocio continuado por sus hijos Fernando y Luis Carlos, siendo reformado en 1984 por Fernando y Josefina Sierra, ampliándose a hotel (este y el que vimos poco antes), restaurante, cafetería y terraza


Tras el fallecimiento de Josefina en el año 2012 y la inminente jubilación de su esposo Fernando es su hijo Miguel Ángel Alonso quien se decide con su mujer Beatriz Tenreiro de continuar la saga hostelera y hotelera pero un grave accidente se lo impide, siendo cerrado el negocio hasta que ambos salen de una larga convalecencia, siendo reabierto por ellos, Miguel y Beatriz, el 1 de mayo del año 2013. Son estas pues las tres generaciones de Casa Fernando de Ballota



Luego de Casa Fernando seguiremos haciendo ruta por el arcén


Así iremos saliendo de Ballota


Al sur el barrio de L'Espín y el Alto San Roque, subida a la capilla allí existente. Los peregrinos que vean que la ruta de Las Palancas se les hace larga o dura pueden bajar desde la sierra por San Roque'l Picu a Ballota por carretera


Aquí dejamos a la izquierda el enlace con la Autovía del Cantábrico y seguimos de frente a la derecha por la carretera N-632


Salimos de Ballota


La carretera empieza a bajar


Y ya vemos la costa del vecino concejo de Valdés


La Punta'l Cuernu que cierra la playa de La Ribeirona en Cadavedo o Cadavéu


Vemos un pequeño sector de plauya y arriba, en La Garita, El Campu la Regalina, con la capilla de este nombre, la grandiosa romería impulsada por el sacerdote y gran escritor Fernán Coronas, El Padre Galo. Más en la distancia la gran rasa del Cabo Busto


Costa de impresionantes acantilados que vamos a conocer


La carretera realiza una curva a la izquierda


Y sigue bajando


Pero muy pronto abandonamos la N-632 para tomar una pista de tierra y piedra a la derecha, apta no obstante para vehículos todoterreno, que baja en prolongado descenso hasta el río Ricabu, el cual desemboca en La Playa Ricabu y hace de frontera con el concejo de Valdés.

Ojo a las flechas amarillas


Bajada a la playa.


Señales del Camín.


Desenso entre la arboleda


En cualquier cruce o bifurcación vayamos siempre por la pista principal hacia abajo


Al fondo los altos de Tablizu nos esperan


Otra de las vallotas del Camino, la del valle del río Ricabu


Vista desde el Camino del valle hacia el sur, hacia Las Ballotas, con El Picu Cabornín en medio


Y el famoso Viaducto Pintor Dionisio Fierros de la Autovía del Cantábrico, galardonado incluso por prestigiosos premios de arquitectura, como el Puente de Alcántara



Vamos de esta manera bajando a otro más de los profundos valles de Las Ballotas


Flores silvestres del camino a la playa


Prolongado descenso


Valle plantado masivamente de eucaliptos


Prolongado descenso


Bosques autóctonos que sobreviven entre los eucaliptales


Pasamos una cantera


Y seguimos bajando


Hitos telefónicos aprovechados para pintar flechas xacobeas


Ya vemos de nuevo el mar, la cuesta va terminando


Trecho más abierto


Ya asoma al fondo La Playa Ricabu



Paraíso azul y verde.


Vamos a la playa


Es de regodones con un poco de arena en la parte más próxima a la orilla


Realmente, poco antes de llegar a la playa, las señales nos indican desviarnos a la izquierda, para pasar el histórico puente aquí existente y acto seguido subir a Tablizu


Pero dada su proximidad al Camino prácticamente todos los peregrinos se acercan un instante al menos a conocer La Playa Ricabu.