Eres el Peregrino Número

viernes, 2 de septiembre de 2016

PRAZA DA CATEDRAL DE MONDOÑEDO: EN EL CORAZÓN DE UNA DE LAS ANTIGUAS CAPITALES DE GALICIA


Praza da Catedral. Mondoñedo. El Camino continúa desde aquí por la rúa del fondo hacia A Fonte Vella
Una vez llegados a la catedral de Mondoñedo y esta visitada, el peregrino puede continuar directamente hacia A Fonte Vella para ir saliendo de la ciudad, pero estimamos mucho más interesante hacer de este, a poder ser, un final de etapa, pues el romero y visitante que llega, al igual que el que llega a la misma "ciudad Santa" de  Santiago de Compostela, debería dedicar una jornada al menos a conocer esta que fue una de las siete capitales de la antigua Galicia, dado su significado para el Camino y para la historia, pues además bien merece la pena y sin duda lo recordará para siempre, constituyendo uno de los momentos que permanecerán intactos y evocadores en la memoria de sus vivencias más intensas. Es más, en Mondoñedo el albergue de peregrinos público no se encuentra en el mismo Camino, sino unos metros más arriba, buena excusa para recorrer la población un poco más. Además, tiene la población el alojamiento privado Albergue Montero y posadas y pensiones, además del propio seminario.


De mano, el lugar que se visita "sí o sí" pues por aquí discurre el Camino es la Praza da Catedral luminosísima plaza, de la que parten todas las rúas de Mondoñedo. Un encanto con sus edificios porticados, terrazas y cafés, realzado durante la celebración de fiestas y mercados. Pegado a la catedra y enfrente del paso de los peregrinos se halla el Pazo Episcopal.



Cruzamos la plaza y vamos de frente a aquellos espacios porticados.


A la buena sombra...


Dando siempre vista a la catedral.


Las terrazas del local de O Rei das Tartas, una verdadera institución en Mondoñedo.


Un buen lugar para el descanso...


Y por supuesto un buen lugar para endulzarnos la vida con la riquísima Tarta de Mondoñedo, una tarta de origen medieval y sin duda relacionada con la repostería monacal, episcopal y señorial de esta histórica ciudad, elaborada al horno con bizcocho, almíbar, hojaldre, almendras, cabello de ángel y frutas (higos y cerezas).


"No solo de Camino vive el peregrino". Aunque al decir de las crónicas ya hay una primera representación de la Tarta de Mondoñedo en un dintel del siglo XII en el Pazo de Xelmírez de la Catedral de Santiago, su gran impulsor fue el maestro obrador Carlos Folgueira, apodado O Rei das Tartas, promocionándola a todos los niveles y recibiendo premios y distinciones.


Esta tarta que llegó a nuestros días fue creada por él a mediados del siglo XX.


La popularidad abarcó a toda España e incluso a nivel internacional en los años 70 y 80 de la pasada centuria.


Buen descanso...


Mirando a esta plaza se encuentra la antigua Casa do Concello.




De frente muestra el escudo Imperial del águila bicéfala. Así como en la otra fachada una imagen de San Roque. 

  
Así como en la otra fachada una imagen de San Roque del siglo XVIII. 



Terminó de hacerse en 1569 y fue mejorada poco después, en 1575, siendo reformada en el siglo XVIII en la fachada del balcón de hierro que mira a la catedral. Poco más atrás tenemos la Oficina de Turismo, donde nos pueden aconsejar y dar información sobre lo mucho y bueno que hay que ver en Mondoñedo.




Por estas rúas podríamos subir hacia el Albergue de Peregrinos, visitando otros lugares muy emblemáticos de Mondoñedo.


Y esta es la escultura del insigne escritor Álvaro Cunqueiro, nacido en Mondoñedo en 1911, obra del artista Juan Puchades e inaugurada el 17 de mayo de 1991 con motivo del Día das Letras Galegas.




Álvaro Cunqueiro es un símbolo de Mondoñedo y de Galicia entera: novelista, poeta, dramaturgo, periodista y gastrónomo, uno de los máximos escritores de Galicia en gallego y en castellano. Estudiante en Lugo se matriculó después en Filosofía y Letras en la Facultad de la Universidad de Santiago, donde vivió y se relacionó de joven con lo más granado de los ambientes culturales gallegos, se afilió al Partido Galeguista y fue redactor de periódicos y revistas como El Pueblo Gallego. En 1936 es profesor en Ortigueira y estallando la guerra civil se afilia a la Falange, llegando a colaborar con las publicaciones franquistas. Pasada la contienda trabajó en Madrid en el diario ABC hasta que en 1943 rompió con el partido Fe-Jons y le fue retirado el carnet de periodista, acabando bruscamente su colaboración con el régimen de Franco.Volvió a Galicia y gracias al apoyo de su amigo el intelectual y escritor Francisco Fernández del Riego pudo colaborar en los periódicos La Noche, El Progreso, La Voz de Galicia, La Región y El Faro de Vigo donde estaría en plantilla en 1961, llegando a subdirector en 1964 y a director entre 1965 y 1970, siendo sus seudónimos más habituales Patricio Mor, Álvaro Labrada, Manuel Mar


Fue además de periodista, narrador, novelista, autor teatral y traductor. Sus obras más destacadas en poesía en gallego son Mar ao Norde (1932), Poemas do si e non (1933), Cantiga nova que se chama Riveira (1933), Dona do corpo delgado (1950), A noite vai coma un río (1965), Palabras de víspera (1974) y Herba aquí e acolá (1980). En prosa en gallego están Merlín e familia (1955), Crónicas do Sochantre (1956), Si o vello Sinbad volvese ás illas (1961), en teatro O incerto señor Don Hamlet, Príncipe de Dinamarca (1958), A noite vai coma un río (1960), en relato Escola de Menciñeiros (1960), Xente de aquí e de acolá (1971) y Os outros feirantes (1979). Luego en ensayo tenemos Tesouros novos e vellos (1964) y A cociña galega (1973). En castellano es autor de Elegías y canciones (1940), Balada de las damas del tiempo pasado (1945), Crónica de la derrota de las naciones (1954), Las mocedades de Ulises (1960), Flores del año mil y pico de ave (1968), Un hombre que se parecía a Orestes (1969), Vida y fugas de Fanto Fantini della Gherardesca (1972), El año del cometa con la batalla de los cuatros reyes (1974), Tertulia de boticas prodigiosas y escuela de curanderos (1976), La cocina cristiana de Occidente (1969), Fábulas y leyendas de la mar (1982) y El pasajero en Galicia (1989)



En esta Praza da Catedral, tal y como recuerda una inscripción, fue ejecutado uno de los grandes personajes de Galicia. En la baja Edad Media, el mariscal Pardo de Cela, noble gallego que tomó partido por Juana la Beltraneja y se opuso enérgicamente, con sangrientas luchas, a la nueva política ejercida por su rival Isabel la Católica, casada con Fernando de Aragón. Esta "rebeldía" contra el nuevo orden de los Reyes Católicos le llevaría a su detención y posterior muerte, tanto de él como de su hijo Pedro, en los primeros días de octubre de 1483 en esta misma Praza da Catedral de Mondoñedo. Es en ese momento cuando su mujer Isabel de Castro, que era prima de la reina Isabel, traía al galope con su séquito el papel con la firma del indulto real, pero fue parada aposta en el puente sobre el Valiñadares sito en el barrio de Os Muiños, por unos clérigos que, buscando cualquier excusa, le hicieron perder el tiempo justo mientras se efectuaban las decapitaciones. Desde entonces, el antiguo puente, llamado Ponte dos Ruzos, empezó a ser conocido como A Ponte do Pasatempo.


 Más terrazas ante tan bella plaza.


 Y escudos...


Jardines...


Y soportales...


La Praza da Catedral se llena de animación y bullicio cuando se celebra As San Lucas, grandiosa fiesta y feria caballar de Mondoñedo desde 1156.


Siguiendo de frente, bajo las torres de la catedral, el Camino atraviesa la plaza.


Pasa también bajo el Pazo Episcopal con su escudo del Obispo Riomol y Quiroga.


Y se dirige hacia A Fonte Vella.