Eres el Peregrino Número

jueves, 16 de julio de 2015

PALADÍN: LES REGUERES (ASTURIAS). LA FONTE LA SIERRA Y LA PATRIA DE JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ

Paladín desde el Camino
En lo que viene a ser la primera etapa del Camino Primitivo el peregrino atraviesa los concejos de Oviedo/Uviéu y Les Regueres. En este último, tras dejar Valdunu, la carretera local que es aquí el Camino hace entonces una curva, apartándose un poco de la orilla para acercarnos, cuesta abajo
al pueblo de Paladín, en el pequeño valle que forma aquí el río La Riera, aguas arriba conocido como el río Sotu, el cual corre a desembocar al Nalón tras su nacimiento de los regueros que bajan de las cumbres de La Degollada, serranía que vemos también desde aquí, al norte.

Montes de La Degollada desde Paladín. Allí estuvo el frente durante un año en la guerra civil y se conserva una tupida rede de trincheras, búnkeres, casamatas... recientemente recuperados en parte
En esa cordillera, ahora totalmente plantada de árboles, estuvo casi detenido durante un año en Frente Norte durante la guerra civil existiendo una serie de rutas basadas en sus construcciones defensivas, la del Espacio Histórico Frente del Nalón

Lugar donde se supone estuvo el Mesón L'Aspra. Arriba el Palacio de Bolgues
En Paladín estuvo en otro tiempo el famoso Mesón de L'Aspra, que ofrecía posada con vino, comida y cama, mas hierba y cebada para los caballos. Posiblemente se trate de la primer casa a la izquierda, de piso alto y corredor.

El Palacio de Bolgues y El Picu Cimeru
Más arriba, en un altozano, se enseñorea la fachada de piedra del Palacio de Bolgues, gran mansión noble y antigua, que vemos en la distancia, solar de la estirpe del historiador Tirso de Avilés, gran estudioso de la historia asturiana, de su epigrafía y heráldica.

El Palacio de Bolgues, cuna del historiador Tirso de Avilés
 Nació aquí hacia el año 1530 pero renunció a los derechos de primogenitura, dedicándose a la carrera eclesiástica, llegando a canónigo de la catedral de Oviedo/Uviéu y a juez de su Cabildo. El Palacio de Bolgues está en el pueblo homónimo, bajo las alturas de El Picu Cimeru, de 448 metros, así como de las laderas de El Cantu y El Munticiellu.


Pero si en Bolgues nació Tirso de Avilés, en este pueblo de Paladín vio por primera vez la luz, el 15 de octubre de 1906, el gran historiador e investigador asturiano José Manuel González y Fernández Valles, siempre imprescindible para descubrir la más remota historia de estos lugares, reconocedor y catalogador de los más de los castros, cuevas, túmulos y dólmenes asturianos. En sus obras plasmó muchas leyendas relacionadas con lugares arqueológicos, abarcando su trabajo la linguística, el folklore, la toponima, los textos antiguos, además, por supuesto, de la misma arqueología. Sus estudios se centraron muchas veces su tierra de nacimiento, Les Regueres, aunque recorrió Asturias entera en todos sus rincones. Miembro de diversas instituciones, sus alumnos de la Universidad de Oviedo/Uviéu le llamaban Piedrina, por llevar a las clases numerosos materiales que encontraba en las prospecciones que realizaba. Localizó unos trescientos castros, un centenar de necrópolis megalíticas, cuevas y yacimientos paleolíticos, asentamientos de la Edad del Bronce y numerosas fortalezas del medievo. Falleció en el año 1977, veinte años más tarde se le tributó un emotivo homenaje por parte de sus convecinos y diversas asociaciones e instituciones, descubriéndose una placa a él dedicada en la iglesia de Valdunu.



Pensamos que el caminante sensible que transita por estos senderos siempre ha de recordarlo al llegar a esta aldea de Paladín, atravesada por el río homónimo, que va a desembocar al Nalón a pocos metros de aquí.

La Fonte la Sierra, a la derecha de la casa y casi oculta por unos árboles, tal y como se ve desde el Camino, a la derecha.
Paladín, donde numerosos ciclistas se apean de sus bicis, así como los andarines posan palo y mochila, para descansar a la sombra del lavadero de la Fonte la Sierra.

La Fonte la Sierra
Noble construcción de piedra y tejado de un ala, cubierto de tejas, junto al arbolado del monte, en una pradería próxima al Camino, aunque a veces algo tapada por las sábanas y mantas puestas a secar, tras hacer la colada, colgadas del tendal o tendedero que hay enfrente.

El viejo lavadero
A esta fuente le dedicó José Manuel González unos hermosos versos

SOLEDAD



¡Ay de la fonte serrana!


¡Ay del penosu llugar,


Qué sola ta la quintana!


Ya les mucines non van cortexar,


Curre que curre, Camín de la fonte,


Onde se xunten, allegres, so’l monte


Tan que les vieyes encarnen el llar.


Ya na quintana, detrás la llabor,


Fala que fala, la xente non  posa


De la vida fo’ntós llaboriosa


Y hoy non ye cosa que triste dolor.


Ya, mien que se oi la pipera ruxir,


Friega que friega les fresques ferrades,


Non canten, non, nin cortexen sentades


Hasta que entaina la lluna a llucir.


Nin les esquiles que marquen el son,


Dale que dale, del pasu l’hacienda,


Nin los que lleguen de fer la mulienda,


Nin la collecha que taba’n sazón.


Nada nin nadie de’ntós se ve ya.


¡Ay de la fonte serrana!


¡Quintana de soledá!

Manando agua.

El Camino en Paladín a la altura de La Fonte la Sierra.

Así pasamos bajo los corredores de madera de alguna casa de Paladín, yendo rumbo al puente.


Casa ante el paso del puente de Paladín.


Jardines y río.


El río Paladín o Río Soto.


Peregrinos en el puente.


Al cruzar tomamos ruta a la izquierda.


Y seguimos nuestro camino. Aquí carretera local AS-234.

Flechas amarillas
Casa Felicitas
Saliendo pues de Paladín en dirección sur el a llevará en dirección sur ahora hasta la cercana Casa Felicitas.

Casa de planta alta y con una gran panerona, donde podremos detenernos a ver y fotografiar los motivos tallados en la puerta y en les colondres o tablas que componen la pared.

Motivos geométricos de variado cuño.


Aquí vemos tetrasqueles a manera de símbolos solares, estrellas de cinco puntas y otros motivos.


En principio tuvieron el caracter de amuletos para guardar y preservar lo que en el interior se guardaba, la garantía de supervivencia de una familia campesina, pues son detalles que ya aparecen muchos de ellos en la cultura castreña. Más tarde pasaron a ser elementos decorativos.


De paso nos fijamos que el nombre de la casa, en la fachada, presenta una concha peregrina con la Cruz de Santiago.


Más adornos tallados.



 Dejamos atrás la panera.


Y pasamos frente a la casa donde tantas veces hay un mítico Seat-600 aparcado.


Vemos el viaducto de la autovía A-63, la Autovía La Espina, ante El Picu Tuero y EL Picu Mariona


Y volvemos a las vegas del Nalón en Puerma.