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viernes, 4 de septiembre de 2015

VALLINAOSCURA: EL VALLE DEL CROMAÑÓN (SUBIDA DE VALDEDIÓS A LA CAMPA,VILLAVICIOSA, ASTURIAS): TIERRA DE ESCULTORES Y GAITEROS, VALLE DE ARTE Y ARTISTAS


(ENLACE CAMINO DE LA COSTA A CAMINO PRIMITIVO)

El Camino sube a La Campa desde Valdediós por Vallinaoscura
El Conventín de Valdediós, primer santuario edificado en el valle, año 893
El Camino que desde el cruce de Casquita se dirige a la capital asturiana para venerar las Reliquias de San Salvador de Oviedo/Uviéu, tiene una nueva alternativa en el pueblo de Castiellu, parroquia de Ambás, un ramal sube directamente al Altu la Campa por Arbazal y otro se dirige al gran conjunto monumental de Valdediós, que podemos visitar y donde hay albergue de peregrinos.

Monasterio de Santa María de Valdediós (s.XIII). El albergue de peregrinos es la puerta de la derecha, bajo el balcón
 Es un buen alojamiento en un marco histórico y natural incomparable.


Un crucero en el cruce de caminos sito enfrente del monasterio es una estupenda referencia para el viajero, caminante y peregrino.


Así vamos viendo a un lado El Conventín de San Salvador


Mientras el Camino se dirige a la antigua escuela.


Y pasamos enfrente del monasterio de Santa María. Sobre Valdediós se alzan las alturas de La Rasa d'Arbazal, por cuya ladera discurre la AS-113 y algo más arriba el otro camino,que ya ha subido desde Ambás todo lo que tenía que subir para llegar luego a La Campa. En otra ocasión sin duda habrá que volver para recorrer, ese "otro camino", el que gana altura desde Castiellu a San Pedru Ambás y luego asciende a La Llomba camino de Arbazal, donde los cistercienses de Valdediós tenían su mesón para arrieros, peregrinos y caminantes, antes de llegar a La Campa, paso del concejo de Villaviciosa al de Sariegu en la ruta a la capital astur y su catedral de San Salvador, origen del Camino, de todos los caminos a Santiago.


 Pasada la escuela en este cruce tomamos el camino de la izquierda.


Nosotros aún no hemos empezado a ascender y, tras pasar los claustros del monasterio, continuamos por el fondo del valle, en trecho llano, dejando a la derecha el desvío a La Viña, topónimo que sin duda hacer referencia a las antiguas viñas del convento, y dirigiéndonos a Vallinaoscura junto a los muros del solar del monasterio.


El Camino es llano, se prepara para subir a Vallinaoscura y La Campa pero aún es pronto, pues apura al máximo el trayecto por el fondo del valle.


Larga es la tapia del muro de la finca monacal.


Abundan los castaños y otros arbustos.


Selva vegetal.


Camino colorista y muy verde.


Túnel formado por el propio arbolado.


Larga recta.


Caseta de aperos.


El camino pasa junto al antiguo almacén de los peones camineros.


Antaño había personas cuyo oficio y cometido era tener siempre limpios los caminos. Aquí guardaban sus cosas y herramientas.


Manantiales en las faldas de la montaña.


El valle parece estrecharse bajo las montañas de La Parea'l Peñéu al oeste, La Llomba al sur y Arbazal al este. Estratégico y resguardado enclave que estuvo poblado desde la noche de los tiempos pues aquí fueron hallados restos óseos del Hombre de Cromañón, los llamados "craneos de Valdediós" en el siglo XIX. Aquí tuvo también su taller el genial artista Joaquín Rubio Camín, inspirándose en la naturaleza y quietud del valle para muchas de sus obras.


En el cruce de El Polléu tomamos el ramal izquierdo quedando a nuestra derecha la quintana de Santi.


Nos encaminamos siempre en dirección a Vallinaoscura.


Santi desde el camino a Vallinaoscura.


Aquí el Camino empieza una cuesta muy suave entre prados y bosquetes, predominando los pastos y las pomaradas, haciendo el río un surco hondo como una trinchera al borde de la senda.


Al principio apenas se asciende. Obsérvese el hondo surco horadado al lado del Camino.


Visto desde aquí el trayecto que sube a La Campa no parece tan pronunciado, otra cosa es cuando nos veamos inmersos en medio de la subida.


Al final del valle, en el rincon más extremo. Al otro lado bajaremos al valle del Nora, concejo de Sariegu, paso franco hacia Siero y Oviedo/Uviéu.


Yegua y potro.


Valle de encantos naturales y paisajístricos. No nos extraña nada que reyes y abades escogiesen estos parajes como morada.


Praderías en el valle y tupidos bosques en las alturas.


Pomaradas. Muy atrás a lo lejos, viéndolo a nuestras espaldas, esta el Altu la Cruz, por donde se dirige a Gijón/Xixón el otro camino, el más próximo a la costa, que se separó de este en el cruce de Casquita.


Pero nosotros seguimos de frente, inmersos en esta hermosura.


Arriba a nuestra izquierda va la carretera y aún más arriba, en La Rasa Arbazal, se adivina la antigua senda, también señalizada, que desde Castiellu y San Pedru Ambás sube a La Campa. Por allí si escogiésemos aquella opción no pasaríamos por Valdediós aunque sím tendríamos una magnífica vista de valle y conventos desde lo alto.


Cumbres coronadas por especies de crecimiento rápido. Los eucaliptos, traídos primeramente como árbol ornamental, fueron pronto aprovechados para la construcción y la minería. La industria maderera se incrementó con la papelera y ello ocasionó estos grandes monocultivos en buena parte del norte de España.


Mas abajo predominan arbustos y arbolado autóctono.


Senda cómoda entre fincas.



Al sur La Llomba y La Campa. Empezamos a subir muy poco a poco.


Allí a lo lejos vemos Polléu y La Viña, volviendo la vista al norte.


La Viña, en la distancia, topónimo que hace referencia al ser el lugar donde los monjes de Valdediós plantaban sus vides, aunque hace siglos que no se trabaja aquí la uva. Es tierra de manzana y sidra.


Un encanto de paisaje.


Pomaradas de manzana de sidra.



Llegamos a la primer casa de la aldea de Vallinaoscura, parroquia de Pueyes.


El Camino, junto a las casas...


Y es que la verdadera ascensión comienza al ganarse altura para llegar a Vallinaoscura, otro revelador topónimo en esta aldea de hábitat concentrado que tiene a gala ser productora de las delicias de la huerta de Valdediós, siempre apreciadas en el mercado de Villaviciosa.


El Camino se estrecha un poco, encajonado entre una casa y la muria de una finca.


Seguimos junto a más casas y hórreos.


El Camino viene subiendo.


Los hórreos de Vallinaoscura.


Buen conjunto de arquitectura popular.


Sigue la ruta.Vallinaoscura debe su nombre a que se dice que no le da el sol la mitad del año, oscurecida por las sombras de La Llomba.


Es Vallinaoscura patria de grandes gaiteros, como Antonio Lozano, a quien se rinden merecidos homenajes. Obsérvese la concha xacobea indicadora del Camino.
Hermosas quintanas de Vallinaoscura

Otra bella quintana asturiana.


Camino de los hórreos.


Esencia del paisaje astur...


El Camino.


La colada en el corredor. Pasamos bajo ella.


Puerta de la cuadra, el establo del ganado.


Hermosos grupos de casas, huertos y hórreos deleitarán nuestro paseo por el lugar, del que saldremos en otra cuestuda rampa, bajo los árboles, hasta Villarica.


En la subida a Villarica admiramos al norte el Cordal de Cañéu, paso al valle de Pión por el Altu la Cruz subiendo de Niévares arriba, ruta como hemos dicho a Gijón/Xixón desde Casquita pasando antes por Pión en el valle del río España y ascendiendo a El Curviellu.


La Parea del Peñéu, estribaciones de La Llomba.


Admirando el valle de Valdediós.


La Parea del Peñéu.


La unión del Cordal de Cañéu con La Llomba, tierra de túmulos y dólmenes, santuarios megalíticos de milenios de antigüedad, hallazgos de hachas votivas de primitivas civilizaciones pastoriles y ofrendas, antiguas civilizaciones pastoriles que llegaron casi hasta nuestros días cuando, ante el éxodo rural y abandono del campo, todo fue dejado en manos de masivas plantaciones de pinos y eucaliptos. Aún así, abajo, en los pueblos, predomina en el hábitat rural el boscaje autóctono.


Seguimos subiendo.


El monasterio Valdediós empieza a verse de nuevo, ahora a nuestras espaldas mientras continuamos ascendiend. Arriba se observa bien El Pedrosu, por donde va la N-632, así como la ascensión desde La Torre de Niévares (arriba en medio de la foto) a las crestas del Altu la Cruz, la ruta a Gijón/Xixón, que se cruza en sentido inverso con el famoso Camín Xixón-Cuadonga/Gijón Covadonga


También en medio del valle de Rozaes la larga recta de la Autovía del Cantábrico.


Buena subida.


Emoción en el paisaje.


Estampas inolvidables.


Valdediós, testigo de tantos y tantos episodios de la historia...


Valle de Valdediós y de Rozaes, el gran valle central villaviciosino.


Sigue la subida.


Siguen las vistas. Más allá de El Pedrosu es el Monte Llan y La Cobertoria.



 Laderas de Arbazal a nuestra izquierda.


Camino sombriegu como bien dicen en Asturias, pero luminoso ante Valdediós...


Valdediós "se oculta" entre los bosques.


Llegada a Villarica... que "nin ye villa nin ye rica", según dicen algunos vecinos.


El Camino, antes de las primeras casas de Villarrica, sube directo a la izquierda.


Villarica, unas casas en hilera al borde del Camino, que vemos a nuestra derecha según continúa la subida.


Los topónimos villa hacen referencia a antiguos poblamientos. Fundaciones medievales o anteriores, incluso romana. Estos parajes estuvieron habitados, como hemos visto desde la noche de los tiempos.


Villarica es un idílico piño de viviendas, cuadras y hórreos con excelentes vistas sobre Valdediós, las cuales nos seguirán acompañando, cada vez más altas y panorámicas, según continuemos la subida que, en sus metros finales, se verá libre de árboles y esto nos permitirá divisar todo el entorno sobre el valle de Boides hasta El Cordal de Cañéu y aún más allá, El Pedrosu y otras cumbres entre las que parcialmente asoma la costa de Les Mariñes pero, todo ello subiendo duros repechos donde se alternan tramos de bosque con claros al sol...

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A la sombra de la arboleda.


Túnel vegetal en una pronunciada curva para ganar altura.


Nuevos repechos.


La subida no es larga pero sí intensa.


La luz se filtra entre hojas y ramas que forman una celosía natural...


Belleza...


Valdediós desde lo alto, el valle de Rozaes y El Pedrosu, donde arriba asoma un trozo de mar en la zona de Les Mariñes.


Valdediós. Se ven bien los claustros y la iglesia del monasterio de Santa María. Un poco tapado por la espadaña, más atrás, está El Conventín de San Salvador.


Valle de reyes, arte y artistas.


Otra revuelta para ganar altura.


El pueblo de Lluaria, con sus casas extendidas a lo largo del camino que atraviesa La Llomba de oeste a este y que pronto se cruzará con este, nos hace figurarnos el modo de vida que hasta hace poco llevaba la gente en estos cordales costeros que separan el litoral de los valles del interior.


 El Camino sigue en dura ascensión: arriba la selva, abajo el valle, de Valdediós...






En zig-zag el Camino gana altuta con el monasterfio abajo.




De pronto los árboles dejan paso a campos abiertos, ya se divisa La Campa, final del ascenso pero a la vez este se torna más áspero y rudo, aunque quizás más bello...



Por aquellas colinas y cumbres discurre el Camino que viene de Arbazal, con el que pronto nos uniremos.


La Rasa Arbazal.


Valdediós, siempre a nuestras espaldas, parece darnos ánimos para continuar.

Valdediós y el Camino



Los árboles vuelven a dar paso a los verdes prados...


Entre las fincas setos silvestres o sebes y bosquetes.


Verdísimas praderías.



Nos acercamos a las casas que están a la entrada de Lluaria y por las que el Camino, al acabar la cuesta, se dirigirá a las de La Campa, a la izquierda de la foto de arriba.


Vemos muy a lo lejos el pueblo de Arbazal.


Allí está la carretera y, poco más arriba el camino que viene de Arbazal a La Campa.


El Camino por el que venimos subiendo desde Valdediós.


La cuesta termina en la carretera local que comunica Lluaria con La Campa, pasando junto a una casa.


 Lluaria, en lo alto de La Llomba.


Llegamos a la carretera general (AS-113)


Paisaje de Villaviciosa desde La Campa.


Aquí estuvo El Mariñán, chigre y casa de comidas tan añorada por peregrinos, viajeros, caminantes, bicicleteros y "cocheros", al lado de la gasolinera. Era una estupenda parada, perfecta para reponer fuerzas y tomar algo antes de bajar al valle de Sariegu.


Cruzamos la carretera La Campa (AS-113) y a la derecha de una fila de casas tomamos la carretera de Nava.


Por la carretera de Nava  andamos solo unos pocos metros pues vamos a dejarla a la derecha casi a continuación por La Caleya la Campa. Aquí nos unimos a la otra variante, la que viene de Arbazal, entrando en el concejo de Sariegu.