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lunes, 11 de mayo de 2015

EN EL VALLE DE DIÓS LA PLAZA DEL DIABLO Y EL SANTO GRIAL. CAMINO DE VALDEDIÓS EN LA RIVERA, PARROQUIA DE PUEYES (VILLAVICIOSA, ASTURIAS)


Castiellu Ambás: cruce de caminos. En medio vemos El Palaciu con su capilla
Si en Casquita, a cuatro kilómetros al sur de La Villa (Villaviciosa capital), nos decidimos a tomar este enlace en ruta a la capital asturiana, y luego, en Castiellu Ambás, seguimos, entre las dos opciones, seguir el rumbo hacia el monasterio de Valdediós, atravesamos este pueblo de Castiellu desde la capilla de El Palaciu...

El Palaciu

Camino y capilla de El Palaciu. Allí estuvo el chigre y baile de Ángel y Ción. Hay una palmera y y texu o tejo.


Casa y tapia de finca: atravesamos la aldea de Castiellu.


Al fondo: un cruce.


Enfrente del portón de esta quintana nos vamos a la izquierda.


Ahora, ante el cueto repleto de vegetación que fue otro de esos castros o castiellos de la zona vamos a bajar al fondo del valle del río Valdediós.


Bajada al valle...


Mientras bajamos vamos divisando a lo lejos El Cordal de Cañéu, bajo el que se extienden los caseríos de Rozaes y Niévares, parroquias atravesadas hoy en día por la autovía, pero que conservan un fantástico paisaje rural y natural, de vegas arboladas y altas montañas.


No es dificultoso reconocer en lontananza y a la derecha La Torre de Niévares, por cuyas inmediaciones pasa el trayecto que va a Gijón/Xixón, subiendo al Altu la Cruz.


Sigue el descenso: al fondo a la izquierda son los altos de La Llomba, divisoria con el vecino concejo de Sariegu.



Casares, en Niévares, al pie del Altu la Cruz, en El Cordal de Cañéu, por donde sube la otra opción de camino, la que bajando al valle del río España sube luego El Curviellu y se dirige a la bahía gijonesa, el tramo más costanero.


Aquí en este rincón del valle confluyen las parroquias villaviciosinas de Ambás, Niévares, Rozaes y Pueyes.


Sigue la bajada...


Ya en el fondo del valle caminamos a la sombra del arbolado autóctono.


Al sur, Valeri, cabeza de la parroquia de Pueyes: al pie de Peñacalva, estribaciones de La Llomba.


Al sur también La Llomba, cordal costero que divide el valle de Villaviciosa del gran valle central asturiano, el valle del Nora, por el que proseguiremos, luego de subir La Campa, hacia Sariegu, Siero y Oviedo/Uviéu.


Villanueva a lo lejos, cabeza de la parroquia de Rozaes.


El Camino y Valeri, allí está la iglesia parroquial de Pueyes, parroquia a la que también pertenece Valdediós. En esa zona, concretamente en el prado llamado El Requexu, fueron halladas monedas y cimientos de construcciones muy antiguas, tal vez una villa romana o altomedieval o, sin ser necesariamente excluyente de lo otro, el palacio del rey asturiano Alfonso III El Magno, del que se sabe tenía su residencia de recreo en el Valle de Boides, relacionado con este gran valle de Rozaes, el valle de Villaviciosa por excelencia.


Valle de Boides, de bois, literalmente bueyes pero aplicado al ganado vacuno en general. Sin duda en tiempos remotos buenos pastizales para los numerosos rebaños de la trashumancia, que en invierno bajaban a los valles y a la marina y en verano subían a los pastos altos o de alzada, en la cordillera...


Ante Valeri: cruce de caminos, de frente a Valdediós por La Rivera, por donde señalan las flechas. No obstante hemos de decir que, si aún estamos indecisos, tenemos la opción de tomar el camino alternativo a Gijón/Xixón muy cerca de aquí, a la derecha, enlazando con él justo antes de Casares y de pasar bajo el viaducto de la autovía.


Pero para ir a Valdediós seguimos a La Rivera.


Seguimos las flechas amarillas.


Camino llano y agradecido de caminar pese a estar asfaltado.


Pomaradas de manzana sidrera para elaborar rica sidra asturiana...


Camino de las pomaradas.


Al sur, Valeri y Peñacalva.


Más cerca, apenas visible entre los árboles está el caserón de Conceyeru, arriba de un pequeño altozano.


Conceyeru, parroquia de Rozaes...


Aquí entramos en la parroquia de Pueyes, viendo cerca la vegetación ribereña del río Valdediós, afluente del Rozaes.


Arbolado autóctono jalonando la ruta.


El valle y la montaña.


Fincas, pastos y bosques.


Predomina el arbolado autóctono aunque hay algunos eucaliptos.


Un hermoso camino rural.


Al sur arriba, Lluaria...


A la izquierda de Lluaria La Campa, a donde subiremos desde Valdediós y pasaremos a Sariegu.


Valeri, allí excavo a primeros del siglo XX el sacerdote y profesor del Seminario de Valdediós descubrió baños y termas de tiempos de Roma, tal vez formando parte de una villa o palacio reaprovechado después para palacio de señores y monarcas. Luego todo fue tapado todo y jamás volvió a excavarse. Topónimos como La Villa y La Torre son absolutamente reveladores al igual que la leyenda de la mora encantada enterrada en esos parajes legendarios.


Cierres de fincas.


Pequeña subida.


Y así por estas vegas del río Valdediós nos acercaremos al barrio de La Rivera por la quintana de La Requexada.


Otro poco de subida.


Dejamos La Requexada


Y de La Requexada llegamos a El Carbayal.


El Carbayal, topónimo que hace referencia a carbayos o robles, de los que aún hay varios ejemplares...


Subimos junto a El Carbayal.


Nos llama la atención de la fecha del año 1256. Tal vez exista alguna referencia a esta casa en algún documento del viejo monasterio


Ese año es un poco posterior a la consagración del monasterio de Santa María de Valdediós, que tanta influencia ejerció en el valle, el cual formaba parte, junto con otras tierras y extensos dominios, de las propiedades monacales.


El Carbayal.


Camino, praderías y arbolado.


A continuación viene una sucesión de casas desde la llamada Plazoleta El Diablu, curioso nombre, tal vez algún mote, para el camino a Valdediós.


Placa de la Plazoleta del Diablu



Bancos para sentarse romeros y vecinos en la Plazolela del Diablu.


Descanso con el diablo en el Camino de Dios, paradojas camineras cuando la vía se estrecha al pasar por las casas del barrio de La Rivera, parroquia de Pueyes.


Cuadra y leña para el invierno.


Casas y fincas.


La Rivera extiende sus casas a lo largo del Camino.



Portones de fincas.


Arado de hierro, hoy elemento decorativo.


Quintanas, hórreos y paneras entre las que se encuentra la Casa l'Escribanu, que se dice fue del escribano del monasterio, la Casa'l Carteru, El Tarreru, así como algunos antiguos molinos que funcionaban con la fuerza del agua del río, hoy en desuso y varios desaparecidos, al igual que antiguos llagares tradicionales.


Hórreo soberbiamente restaurado.


Quintana y camino.


Casa de piso alto y corredor.


Umbría del boscaje...


Más quintanas y llagares camineros.


La senda asfaltada es llana y estrecha pero apenas pasan vehículos.


Flores a la puerta.


Es junto a una panera donde un añejo caserón con gastada escalera de piedra nos hará detenernos.


Esta casona presenta ventanas y puertas adinteladas y blasón en la fachada.

El Santo Grial de los cistercienses en La Rivera
El blasón es nada menos Santo Grial labrado en el montante de piedra de la puerta, símbolo que delata la morada en la que, al decir de la tradición transmitida de generación en generación, vivieron algunos de los primeros frailes cistercienses que vinieron a asentarse en Valdediós cuando aún el monasterio estaba en construcción, a primeros del siglo XIII.


Ante casa, hórreo y Camino hay una buena corrada o espacio delantero


Soberbia panera con puerta tallada, pegollos o pilares de piedra arenisca y el xugu o yugo colgando de les colondres o tablas que componen su pared.


El lavadero de La Rivera y detrás el molino, restaurado.


El Molín de La Rivera.


La Fuente la Rivera.


En el río hubo varios molinos, los de esta zona son conocidos como Los Molinos de Baltasar.


El Camino, encajado entre los prados.


Viejo carro de labranza, cubriéndose de yedra.


Otro antiguo molino.



Hermosa quintana.


Estamos en El Peredal.


Buena casa de pisos...


Y viviendas de corredor.


El Peredal, formando una fila ante la senda xacobea y milenario Camín Real. Hermosa fila de viviendas, como la de Luis El Llargu o la fragua de Pachín El Ferreru



Una muy bonita quintana asturiana.


Si tiene tres colores dicen que es gata.


Seguimos de frente, ahora el Camino pasa por la orilla misma del río Valdediós, dejando a la derecha este paso a la finca.


Aquí estaban El Molín Nuevu y El Molín de Serevando, desaparecidos.


El río Valdediós.


Seguimos camino, ya muy cerca de Valdediós.



Nos cruzamos con la carretera que viene bajando de de Ambás.


Vamos de frente directos al Mesón de Valdediós, antigua Casa don Jaime, donde puede pararse a comer o tomar algo.


El Mesón de Valdediós, también con blasón en la fachada.



Al lado estuvo antiguamente El Chigre'l Conventu o Bar de Alfonso.


Ahora podemos disponernos a visitar el conjunto monástico de Valdediós, formado por El Conventín de San Salvador y el posteriormente construido monasterio cisterciense de Santa María, este con todas sus dependencias, celdas de los monjes, claustros, etc. los cuales se fueron añadiendo y reformando a lo largo del tiempo

El Conventín
Santa María