Eres el Peregrino Número

domingo, 31 de julio de 2016

VARIANTE DE TAPIA (2): EN LA VILLA TAPIEGA (ASTURIAS)


Puerto de Tapia de Casariego
Llegada a Represas.
Los peregrinos que, haciendo la denominada variante de Tapia en el Camino Norte o de la Costa, entran en el casco urbano de Tapia de Casariego, capital del concejo, llegan desde Campos y Salave por Mántaras y San Antonio al Ribeiro de Represas, playa rocosa con extensos pedreros y arenal, barrio de San Martín y desembocadura del río Os Córrigos.


Represas cuenta con algunos islotes, entre ellos el de A Pilara, que se une a la playa en bajamar, justo en medio, y los demás, Os Castelíos y O Castelo Rapao entre otros, algo más apartados.


Al lado esta la calle San Martín aunque preferimos caminar por este sendero al borde de los acantilados, con pasamanos de madera.


El lugar es muy importante, aquí al oeste está el castro de El Toxal, antecesor de la actual villa de Tapia, con dos fosos defensivos, aunque bastante alterado por varias construcciones.


El Toxal.


Hay dos lagos, el Lago Dulce y el Lago Salado (agua de río y de mar), además de senda sobre el acantilado


Mirador con área de descanso. Un colector de residuos urbano hace que sea esta playa desaconsejada para el baño. Nota discordante ante tanta belleza de la que, lamentablemente, no podemos disfrutar plenamente.



Y en el Camino, muy destacado también, un albergue público de peregrinos en este rincón de sublime hermosura entrando ya en el casco urbano.


Enfrente, un gran lavadero guarda el testimonio de cuando antiguamente acudía la vecindad a hacer la colada.


Detrás de lavadero está la finca de Represas y al fondo alguno de los barrios tapiegos a la entrada de la villa por la carretera.


Seguimos por el borde del acantilado.


Y nos acercamos a El Toxal.


Ahora sí que entramos plenamente en el casco urbano tapiego, aquí donde la calle San Martín discurre junto a estos edificios porticados.


Pasamos junto a la Fonte Alfonsín.


Desde Represas, el peregrino que desee salir pronto del centro urbano no ha de hacer sino seguir la calle San Martín y llegar a la Avenida del Muelle, subiendo a la izquierda y llegando a la Avenida de Galicia para salir de la población tras dejar atrás el instituto y la parte posterior de la iglesia. Pero verdaderamente no es de recibo hacer la "variante de Tapia" sin conocer alguno de los más bellos lugares del Camino, sobre todo si nos alojamos en el albergue o en cualquiera de las numerosas posadas existentes.


 Esta es la parte posterior del Instituto de Enseñanza Secundaria Marqués de Casariego, con 150 años de existencia.


El Camino pasa también al lado de la iglesia y saldría de Tapia siguiendo, detrás de ella, la Avenida de Galicia, pero como hemos dicho no sería de recibo hacer esta variante sin conocer al menos un poco esta hermosa villa de la costa occidental asturiana.


Ya que mencionamos a la iglesia, empezaremos por ella, pues su construcción tiene mucho que ver con el origen de la villa. En la alta Edad Media se documentan los monasterios de San Esteban y San Martín de Mántaras, fundamento de dos jurisdicciones parroquiales que en el siglo XIII empezarían a llamarse Tapia, topónimo relacionado con el "Puerto de las Tapias", denominación antigua basada en los cerramientos que protegían las fincas del salitre y la arena. Ambas parroquias fueron unificadas definitivamente en 1892, haciéndose entonces este nuevo templo de estilo neogótico cuyas obras empezaron en 1896 impulsadas por Fernando Pérez-Casariego con fondos propios, aportaciones populares y del obispado.


Cruz de piedra.


La iglesia de San esteban de Tapia, también de las de alta torre-campanario, se abre al conjunto monumental del histórico Campo Grande, actual Plaza de la Constitución y popularmente El Parque, donde está la entrada principal al Instituto Marqués de Casariego.


Existen en el interior dependencias muy interesantes, destacando el museo de cámaras fotográficas que el gran fotógrafo local Everardo Fernádez Cadenas, El Súcaro, legó al pueblo de Tapia.


Enfrente y al otro lado de El Parque están el Ayuntamiento de Tapia de Casariego, y las escuelas, costeado todo ello también por Fernando Fernández-Casariego, marqués de Casariego, a partir de 1863, fecha en la que este benefactor, banquero y comerciante, logró con su influencia la independencia municipal de Tapia respecto a Castropol.


Esta es la  razón por la que el monumento al marqués, (obra de Arturo Sordo, 1932) preside esta plaza y por la que desde 1872 este concejo adoptó denominarse oficialmente Tapia de Casariego.



Los planos de los edificios son obra de Juan María Yáñez Caballero.


El Parque es escenario de ferias, fiestas y mercados, uno de los más destacados el de la Feria Campomar.





Al lado, la Plaza Juan de Mairena está dedicada a este ficticio personaje creado por Antonio Machado, su heterónimo o persona figurada a quien hace autora de parte de su obra, y a quien hace fallecer aquí en 1865.



Destaca también un monumento al Santiago Villamil y los héroes de Cuba, alegoría de este ilustre marino, caído con su tripulación ante la escuadra norteamericana en la batalla de Santiago de Cuba en julio de 1898, y que, entre numerosas proezas, realizó la circunnavegación del mundo en la fragata Nautilus, siendo además el inventor del destructor.




Como hemos dicho, desde detrás de la iglesia sigue la Avenida de Galicia que, señalizada, nos lleva a la salida de Tapia rumbo al occidente, rumbo a las playas y de allí al concejo de Castropol para pasar a Ribadeo por A Ponte dos Santos. Si bien también está señalizada la posibilidad de tomar rumbo sur, por el pueblo de Casariego y de allí tomar el camino del interior que pasa por Tol. De todas maneras es la visita al muelle y zona costera lo que completará con todo detalle la visita a Tapia de cualquier peregrino

 CAMINO AL MUELLE DE TAPIA


Bien desde El Parque o bien directamente desde Represas podemos dirigirnos al puerto pesquero tapiego siguiendo la Avenida del Muelle.



Esta es la Plaza del Mar, la explanada del muelle de Tapia, con el emotivo monumento a los pescadores, donde uno desde la lancha salva a un compañero caído al mar.




Desde la Plaza del Mar nos asomamos al puerto de pescador, alos diques de su puerto, desde los que se otea ya la costa cantábrica gallega hasta Foz y Burela, así como la rampa de las lanchas.


Muy al fondo, a la izquierda de la foto, Burela.


Es la parte antigua de Tapia, casas añejas pero muy restauradas, con callejuelas extendidas a lo largo y ancho de la península que conforma la villa desde Represas hasta aquí.


Buena parte de las casas disponen en sus bajos de negocios de hostelería y en la explanada del puerto se habilitan terrazas, especialmente concurridas en verano.


Una imagen de la Virgen del Carmen preside los muelles desde uno de sus muros, copatrona tapiega con cofradía de 1622, centro de solemnes fiestas y renombradas romerías marineras.


 
 .
Aquí desembocaba el río Córrigos, formando el Lago El Espinadal, hasta que se desvió su curso hacia Represas en el siglo XIX.


Tomamos ahora el paseo de la izquierda, en la calle El Pozo.


La Plaza del Mar queda atrás.


 Y las terrazas.



Aquí tomamos una senda sobre los acantilados.


En A Atalaya existió una torre medieval para vigilancia de los mares y actualmente la capilla de San Sebastián domina puerto y mar océana.


No hemos de olvidarnos del extinguido Hospital de Peregrinos de San Esteban de Tapia, con casa de planta alta y huerto, una cama para romeros y otra para sacerdotes mas una caldera de cobre en la que se hacía la comida. Su mantenimiento se basaba en cuatro chupines de pan, un ducado, un ferrado de trigo y limosnas de los feligreses. Era propiedad del vecindario y su usufructuario, Juan Fernández de Salave, había de dar posada a los peregrinos que lo solicitasen.


Desde el puerto de Tapia esta senda sobre el cantil nos permite también dirigirnos a la salida de la villa, retomando el Camino, no sin antes recorrer su preciosa fachada marítima, siempre a la vista del faro, inaugurado en 1859 con ampliaciones en 1922 y 1962,  ante el islote de El Hórreo.




 Caminamos sobre la boca del puerto.


Así llegaríamos al promontorio de Os Cañois, donde en 1780 se emplazaron piezas de artillería para la defensa del enclave.


Unos cañones rememoran las vicisitudes de la época, cuando se defendía esta larga línea de costa con estas baterías dispuestas en puertos y ensenadas. Al fondo en primer plano es la costa asturiana de Tapia a Castropol, pero poco más allá divisamos el litoral lucense de Galicia, con Illa Pancha en Ribadeo. En las montañas ribadenses destaca el Monte Mondigo con sus 569 metros de altura. Algunos edificios de la villa de Ribado son visibles en lontananza.


Más a lo lejos, Burela.


Aquí cerca, Entreplayas.


Vista hacia Rinadeo.


Junto con los cañones otro elemento de interés son unas balizas de gas que alumbraban la entrada al puerto desde 1958 a 1991.




Mochilas en Os Cañóis, ante el Faro de Tapia.


Seguimos camino.


Un delicioso paseo este el que por el barrio de San Blas nos lleva a la piscina de agua salada habilitada en el lugar de una antigua cetárea, en pleno roquedo.



Os Cañóis han quedado atrás.


Pasamos sobre pedreros y acantilados.


Pasamos ya sobre esa encantadora sucesión de playas muy turísticas de arena fina y clara, con dunas y cantiles, que caracteriza el paisaje marino tapiego: A Ribeiría, As Furadas, El Murallón Os Campos y Anguileiro (desembocadura del río homónimo). Esta primera es A Ribeiría.




Al otro lado de la playa existe un cabo, A Reburdia con A Punta del Zarredo, intensamente urbanizado por el Plan Entreplayas de 1969.


Desembocadura del río Anguileiro. Abajo El Murallón, As Furadas y Os Campos.


Playa Grande, Playa de Anguileiro o Playa de Tapia son nombres con los que se aglutina a toda esta sucesión de arenales.


"Desde el Faro a Ponte Grande/ desde Reburdia al Toxal, nun hay tarrón nin hay pedra/ que, si podera falar, / nun soupera decir cousas/ que nos fixeran chorar... / ¡Qué tempos aquelos tempos/ de que hoy me quero acordar!" escribía Ignacio Catalina, al igual que Conrado Villar Loza "Chufa Xixón a sua playa/ Santander a su Bahía/ y con razón chufa Tapia/ a playa da Ribeiría".



Por este paseo por el que andamos, justo encima de tan magníficos arenales, saldríamos a A Volta, la carretera que sale de Tapia por la Avenida de Galicia y por donde prosigue el Camino, señalizado desde la iglesia.

 
Seguimos por la acera, bajando poco a poco.


A Volta, como su nombre indica, una gran vuelta o curva de la carretera.


Aquí tomamos ahora este ramal a la derecha.


Y bajamos junto a este chalet.


Así llegamos a las vegas del río Anguleiro, junto al campo de fútbol en A Xungueira, del Real Tapia Club de Fútbol, fundado por los vecinos en 1947.



 Playa de Anguleiro.


Río Angueliro.


Playa Anguleiro, cruzando el río por pasarela peatonal de madera, entrando así en la parroquia de Serantes y subiendo unos metros a las urbanizaciones de Entreplayas en A Reburdia.


Saliendo así de Tapia nos dirigiremos por la costa hacia Serantes, ruta al concejo de Castropol y al paso a Galicia rumbo a Ribadeo por A Ponte dos Santos.