Eres el Peregrino Número

miércoles, 19 de marzo de 2014

EL ANTIGUO MONASTERIO DE SAN SALVADOR DE DEVA: "POR EL AMOR DE LA REINA VELASQUITA" (GIJÓN/XIXÓN, ASTURIAS):

San Salvador de Deva
Los peregrinos que bajando de los altos de La Olla en la gijonesa parroquia de Deva se alojen en el camping municipal de Gijón/Xixón (que ofrece bungalows a los romeros), en Asturias, sito a una hora aproximada de distancia de la ciudad, en el bello entorno natural y rural de la divisoria de las parroquias de Deva y Cabueñes, pueden realizar, si lo desean, llegan a buena hora y están bien de tiempo y fuerzas, algunos cortos paseos por los alrededores.

Camping Municipal en la divisoria de Cabueñes y Deva
Uno de ellos es el que ahora vamos a relatar, especialmente vinculado a la historia de las peregrinaciones. El paseo, todo hay que decirlo, además de los alicientes del paisaje, la historia, el patrimonio, con todo en sentimiento que ello conlleva, también puede verse amenizado por la existencia de varios chigres y merenderos, renombrados establecimientos hosteleros de cocina asturiana, a bastante buen precio, los más con instalaciones también al aire libre.
 


Y es que, desde el camping, sale El Camín de la Pasadiella, pista asfaltada que nos lleva a la carretera de Deva, la cual viene de El Cruce: alli podemos seguir la Senda del río Peñafrancia, la cual viene de la ciudad y que actualmente ha sido señalizada como opción alternativa para ir al casco urbano, aparte del Camino oficial por el histórico Camín Real de la Costa a su paso por Cabueñes y Somió.


El Camín de La Pasadiella sale a la carretera de Deva cerca de El Cruce, la cruzamos y, en vez de seguir a la derecha hacia la ciudad, si queremos visitar la iglesia y su entorno tomamos la dirección de la izquierda:


Estamos en Deva, barrio de Zarracina, al lado del río Peñafrancia que da nombre a la senda. Aquí pasamos bajo el puente de la Autovía del Cantábrico.


La pista es ancha y llana.


Hay muchísima vegetación ribereña.



Después de llegar al otro extremo de esta pasadizo bajo la autovía, subimos una cortísima cuesta y vuelve la senda a ir en paralelo con la carretera, llegando ahora a otro barrio de Deva, La Reguera.


A la derecha está Casa Eugenio'l Molín, El Molín de Deva, también conocida como Casa Anita'l Molín, útimo antiguo molino que nos vamos a encontrar en este maravilloso recorrido, más antiguamente aún de Robustiano y Generosa, donde en la actualidad vive Roberto Solar, gran informante en nuestras andanzas por Deva y alma-mater de la comisión de fiestas.  Es una de las pocas caserías con ganado que quedan en esta parroquia que pasó en pocas décadas de ser rural a convertirse en netamente residencial. Aquí vivía también su hermano Larso, quien se hizo famoso por todas las fiestas al construir, pieza a pieza, una gramola, que llevaba contratada de romería en romería.


 Cruzamos El Camín del Molín, allá a la derecha existe otro de esos establecimientos que dan fama a la zona por su estupenda gastronomía, con gran comedor y amplio merendero, El Rinconín de Deva, antes Casa Marino y Josefa, que comenzó siendo, como su nombre indica, un rinconín muy pequeño, para transformasrse en el espacioso local que es ahora, así como todo su amplio entorno.


Nosotros seguimos adelante al lado ya de La Quinta'l Conde, cuyos muros se alzan en el otro lado de la carretera, carretera por la que antes tanto circulaba Alicio'l Lecheru, que bajaba de Pión, con su caminoneta cargada de latas y calderos para llevar la leche de las entonces numerosas caserías de Deva a venderla a La Plaza'l Sur. Alguna vez debió bajar gente en la camioneta de Alicio, constituyendo el primer transporte a motor que hubo en Deva para desplazarse a Xixón, pues antes o se iba andando, o en burro, o en xarré o carruaje de caballos, pocos eran los que tenían bicicleta de aquella. La primera línea regular de autobuses fue la de Cele, que llegaba hasta El Cruce, pero después a veces seguía hasta Deva por esta misma carretera, que eran un par de kilómetros más, pues tenía aquí una hermana.


La senda da vista a la derecha a una buena finca en la vega del valle, con prau y pumarada. Pomaradas de manzana de sidra. Al otro fondo es El Valliquín, con sus casas y parcelas que suben hacia el barrio de San Antonio, donde existe una capilla dedicada a este santo, de honda tradición en Deva, perteneciente a La Quinta La Torre, dedicada al turismo rural, la cual aunque próxima, no divisamos convenientemente desde este tramo.

 
Así será como lleguemos a la grandiosa entrada a La Quinta'l Conde, que vemos a la izquierda, a la otra vereda de la carretera, con su gran arcada de piedra en la que en su parte superior ostenta los escudos nobiliarios de una estirpe que arranca con los Revillagigedo como parte de la casa de los Ramírez-Jove y que llegarían a Deva hace unos quinientos años, a principios del siglo XVI, cuando Juan García de Jove va a adquirir "la casa de Arnado en Deva, con todos sus edificios y dos orrios y el molino debajo de ella, con la Torre de Deva, heredades, llantados, huertos, naranjos y limones, con los montes de Grandeño y más que en dicha parroquia pertenecen al vendedor, Miguel de Valdés, por herencia de sus padres y por la del bachiller de Gijón su abuelo...


Blasón sobre la entrada.



Camino ya de la iglesia hay un cojunto de varios carbayones en fila a lo largo de la carretera, catalogados dentro de los árboles notables de Xixón. De altura tienen entre los 13 y los 17 metros y el tronco abarca entre 3,40 y 4,40 de grosor.


En algunos tramos aún podremos reconocer, pegado a la derecha del suelo del camino, el surco de la canal que traía el agua del río desde su nacimiento en El Güeyu Deva hasta El Molín de Deva.


A la izquierda, los muros de La Quinta'l Conde presentan varios ventanucos a manera de desagüe, viendo, sobre ellos y asomando más allá de la tapia, los edificios principales del conjunto palacial.


Ahora es cuando  llegamos a la iglesia parroquial de San Salvador de Deva, a nuesta izquierda, mirando hacia la carretera y la senda, reconstruida enteramente después de la guerra civil y que fue fundada como monasterio por la reina Velasquita, esposa de Bermudo II rey de Asturias y León, poco antes del año 1000. La advocación a San Salvador, como la catedral de Uviéu, revela el paso de un primitivo camino de peregrinación hacia la capital asturiana, para venerar las Reliquias catedralicias, y de allí continuar a Santiago. Por ello podemos decir que la parroquia de Deva tuvo de siempre una relación histórica muy importante con el paso de peregrinos, dado que por aquí pasa uno de los ramales del Camino Costanero a Santiago de Compostela, tal y como dice aquella máxima medieval de origen francés:
                                   "El que va a Santiago
                                     y no va al Salvador
                                     visita al criado
                                     y olvida al Señor"


Y es que muchos de aquellos perefrinos venían de Francia, razón por la que se les llamaba "francos" y por eso es que a muchas sendas de peregrinaciones se les da en llamar "El Camín Francés" . No conviene olvidarse que las primeras rutas a Santiago de Compostela pasaban por Asturias, allá por los tiempos en los que el rey Alfonso II El Casto, o alguno de sus emisarios, visitó los territorios gallegos para confirmar la realidad del supuesto hallazgo del sepulcro del Apóstol alrededor del año 815, cuando Galicia formaba parte de los dominios del monarca asturiano

Del viejo monasterio apenas quedan unas porciones muy concretas tras 1000 años de reformas y destrucciones. Desde el exterior, en la pared que mira hacia el norte, podemos acercarnos a ver, dentro del cabildo y en una parte cerrada, una artística arquería ciega de piedra y el arranque de otra. También en el interior algún tramo de la primitiva pared con adornos geométricos labrados en forma de zig-zag o dientes de sierra parece ser parte del convento original y representaría uno los pocos ejemplos exixtentes en Gijón/Xixón del Arte Asturiano prerrománico

Otro elemento de grandísimo interés, sino el que más, es la estela de consagración, aparecida en pedazos después de la guerra civil y después recompuesta y colocada encima de la puerta principal en la pared que mira hacia el sur. Gracias a ella podemos saber la fecha hacia la que se fundó el monasterio y el nombre de su benefactora. El texto, escrito en latín medieval, está guardado por la cruz asturiana con el alfa y omega, y dice así...
"HINC NOMINE DOMINI IHESUCRISTI PRO CUIUS AMORE VELASQUITAE REGINAE PROLIS RAMIRI EDIFICABIT TEMPLUM DOMINI SANCTI SALVATORIS ET RELIQUIE QUI
HIC SUN RECONDITE UT IN SINU SANCTE RECIPIAT PREMIA DIGNA ET IC FELICITER VIVAT ET REGNUM DEI POSSIDEANT AMEN, QUO CONSECRATUM EST TEMPLUM HOC"

La posible traducción, que como siempre pasa en estos casos, tiene diversas posibilidades e interpretaciones, vendría ser más o menos de esta manera:

"En el nombre del Señor Jesucristo, que por su amor la Reina Velasquita, hija de Ramiro, edificó el Templo del Señor San Salvador y depositó las reliquias que aquí están guardadas, para que reciba dignos premios en el santo seno, y vivan felizmente y posea el Reino de Dios. Queda consagrado este templo" 

La reina Velasquita fue la primer mujer de Bermudo II y realizó esta fundación al empezar su reinado, hacia el año 984. siete años después, a finales del 991, su marido la repudia al no tener hijos varones y ella pasa a residir en el convento de San Pelayo, el de las célebres Pelayas, en Uviéu.


 Del año 1006 se conserva un documento, de fecha 29 de agosto, guardado en el Libro de Los Testamentos de la catedral de por el que Velasquita hace donación de San Salvador de Deva a favor de la iglesia de San Salvador de Oviedo/Uviéu.


Es alrededor de estas fechas cuando se piensa que se debió de fundar este cenobio de Deva "por el amor de la Reina Velasquita", rechazada por su marido como tantas otras reina de aquel entonces a causa de problemas de descendencia, un mundu cruel en el que el amor se dejaba absolutamente de lado en cuanto acontecían asuntos dinásticos. De todas formas Velasquita tampoco habría de quedarse muda y en sus años de vida en Las Pelayas transmitió a todas las personas influyentes de su entorno un juicio nefasto de Bermudo II. El Obispo Pelayo tampoco vería muy bien el segundo matrimonio del rey con Elvira, que sería la nueva reina, y por todo ello iba a escribir en su crónica una visión sumamente negativa de su reinado y que sería el origen de la leyenda negra que acompañó a la biografía de este monarca hasta nuestros días

De San Salvador de Deva poco sabemos documentalmente, nada más que 300 años después, en 1305, el monasterio ya estaba extinguido y el santario pasó a ser iglesia parroquial pasando por numerosísimas reformas. Fue quemada en el verano de 1936 reconstruyéndose dos años después. Volvió a inaugurarse el día 6 de agosto de 1941, fiesta sacramental de Deva. En esas obras los trabajaron los vecinos a sextaferia (labor comunal del sexto día o sábado) y el precio de todo subió a las 77.486,99 pesetas. De conservarse tal y como era en el año de su fundación constituiría un interesante eslabón artístico entre el Arte Asturiano prerrománico y el primer románico en Asturias.


En el campo de la iglesia, junto al aparcamiento, vemos el calvario de las tres cruces



 Algunas presentan inscripciones.



En la puerta del cementerio una placa recuerda al escritor Andrés Solar Santurio, Andresu'l de Deva, nacido en la parroquia en  el año 1955, hijo de campesinos y labrador, estudió en las antiguas escuelas, que están justo más arriba de la ermita de Peñafrancia. Desde muy joven comenzó a colaborar en iniciativas vecinales, como la Comisión de Fiestas de Deva. Fruto de esta inquietud natural fue su activa participación en el proceso de recuperación cultural asturiana. En 1978, estando en contacto con los cantautores Xulio Ramos y Carlos Rubiera entra en contacto con la histórica asociación Conceyu Bable y publica sus primeras obras y artículos en el diario El Comercio, que empezó escribiendo en sacos de pienso. Gran escritor en asturiano, enseguida iba a destacar como autor consagrado, ganando sus primeros galardones literarios en 1979 y 1980: los del Instituto Jerónimo González, de Sama, que lograría dos veces seguidas, y compartiría con el escritor Miguel Solís Santos el del Segundo Concurso de Narraciones Curties n'Asturiano convocado por la antigua Diputación Provincial en 1981, así como los de Conceyu Bable y el Ayuntamiento de Llanera. Además de sus obras literarias Andrés Solar publicó diversos trabajos de investigación en prensa y revistas, al igual que artículos de opinión. Sobresale su estudio sobre la toponimia de Deva hecho junto a Carlos Rubiera y plasmado en la revista de las fiestas de 1979. Participó en diversas asociaciones culturales como la ya mencionada Conceyu Bable, pero también en la Xunta d'Escritores Asturianos, Teatru Infantil Xaréu o la Xunta pola Defensa de la Llingua Asturiana. Falleció en un desgraciado accidente de tráfico en Sotrondio en 1984 a los 29 años. Muchas de sus obras fueron editadas después de su muerte gracias al trabajo de Carlos Rubiera y Ramón d'Andrés, los dos escritores y amigos de Andrés Solar, al que se le dedicó hace años la Selmana de Les Lletres Asturianes. Todos los años, la Xunta pola Defensa de la Llingua Asturiana falla los Premios Andrés Solar, que llevan el nombre de este gran asturianista y que valen para premiar a las personas, instituciones, entidaes, asociaciones, o empresas que más destacan a lo largo del año en la defensa y promoción del idioma.


Salimos ya del campo de la iglesia de Deva y continuamos ruta por la Senda del Ríu Peñafrancia, la cual sigue en parte el trazado de la antigua canal del molín, contemplando enfrente El Prau La Cámbara, donde se celebraban antiguamente las romerías, bañado por el río. Aseguran que hace muchísimos años, antes de la guerra, la juventud pagaba a un organillero para que alegrase la romería, pero un cura que había le abonaba aún más para que no viniese pues aún se consideraba por aquel entonces una música pecaminosa que incitaba a bailar a lo agarrao, con gran quebranto para las morales más pudorosas.


Justo encima de La Cámbara, al otro lado del río y sobre una pequeña elevación, vemos los hórreos, cuadras y viviendas de la quintana de Casa Robustiano, en el barrio de San Antonio, donde también está la Rectoral...y al sur, las alturas del Monte Deva, que se divisan desde todos estos contornos.



 Poco más allá la senda llega a su final, en El Llavaderu Deva, donde están fuente y lavadero.

El Güeyu Deva es un de los lugares mágicos de Gijón/Xixón, su propio nombre significa "diosa", "divina", un sitio perfecto con su precioso conjunto de lavadero, puente, y bebedero, conservado como elemento destacado de la arquitectura popular asturiana en esta clase de edificaciones comunales donde, como ahora los caminantes y peregrinos, se juntaban antes todos los vecinos como lugar de encuentro y reunión a la hora de lavar la ropa o llevar las vacas a beber.



Ahora son muchas las personas que se acercan a pasar la tarde en días de asueto: ciclistas, andariegos, excursionistas, o grupos de amigos y familias que vienen a pasar el tiempo en este rincón lleno de naturaleza entre álamos, carbayos y lloreos (laurel)...


Escuchando los sones musicales del agua que sale del caño...


O los sonoros murmullos de la pequeña presa del río, o de la que sigue el curso de la corriente nada más nacer el río unos metros más allá.
 

Aguas que brotan bajo una peña sobre la que se sitúa una ermita, que es donde está el güeyu propiamente dicho, por donde salen las aguas que dan nacimiento al río Peñafrancia, aguas que llegan subterráneas por una gran galería bajo tierra desde los sumideros del valle de Riosecu, detrás del Monte Deva, este que vemos dominando toda la parroquia, y que vienen a salir exactamente aquí, al pie de la ermita de la Virgen de Peñafrancia, una misteriosa virgen negra relacionada con La Santina de Covadonga pues celebra también su fiesta el 8 de septiembre.

Y es que "Deva", nombre de origen céltico, denomina a Diosa Naturaleza de origen indoeruopeo, la Gran Diosa Madre que da la vida, simbolizada en las aguas y el nacimiento de los ríos, como es del caso del Peñafrancia. Esta Diosa Madre de la Naturaleza (agua es origen de vida) quedó cristianizada en la advocación a la Virgen María, pues según el cristianismo es también una Gran Madre del género humano.


La adoración a la diosa Deva es un ejemplo de la veneración y el respeto de las antiguas culturas para con el entorno natural que hace posible la vida y de la que el agua es el principal fundamento. No es de extrañar que un elemento fecundador y femenino como es el agua quedase divinizado por un ser también femenino, Deva, y este fuese con el tiempo transformado o asilimado a nuevo nombre, aunque no de función, cuando una nueva religión se superpone a las anteriores. Es un caso similar al que se da también en Covadonga, pero muchos y numerosos son también los sitios de Europa que conservan el nombre de esta diosa.


En Asturias mismo tenemos el río Deva en la frontera con Cantabria (que cruzamos entre Unquera y Bustio por este Camino de la Costa), La Peña o Isla La Deva casi enfrente de la desembocadura del Nalón, o también El Ríu Deva que nace en el Monte Auseva en Cuadonga, pero hay muchos más desde Europa hasta la India y entre ellos destacamos en Galicia el Río Deva en Pontevedra, Deba en el País Vasco que también denomina a un río y a una villa, el Deventer en Holanda, la ciudad de Devon y Devonshire en Inglaterra, les Divonna de Francia, Diviciacos, famoso druida galo; el Dvina, río de Rusia y Letonia, la Diva de los persas y un larguísimo etc. que sería harto prolijo ennumerar. También este culto a Deva parece estar muy emparentado con las creencias en los seres femeninos del agua y las cuevas que existen en la mitología de todas las culturas y que en Asturias están representados en les xanes que se aparecen en fuentes, ríos y lagos. Precisamente arriba, en el Monte Deva hay un prado llamado Campuxuanes del que se cuenta que era donde bailaban las xanas algunas noches y alboradas como la de San Xuan

El río Peñafrancia  fue llamado en la antiguedad también Deva, topónimo que pasó al de la parroquia, que es la que lo conserva, llamando mucho la atención la similitud que guarda con el Deva que nace en Cuadonga. Tanto uno como otro nacen en lugares sagrados en los que sin duda hubo alguna veneración antes de la llegada del cristianismo y en los que había devoción a esa "Deva" o Diosa Naturaleza. Existe además una antigua leyenda transmitida antaño de generación en generación por los habitantes de Deva según la cual el día de la legendaria batalla de Cuadonga el agua que salía del Güeyu estaba roja de la sangre de los caídos en el combate. Se trata de la repetida tradición de la "comunicación subterránea" de este tipo de lugares sagrados o mágicos, y que en este caso pueden tener una explicación lógica: las aguas que nacen en El Güeyu Deva pasan en su recorrido subterráneo por alguna veta de mineral de hierro. Esto dicen algunos geólogos que puede verse claramente en una piedras que se encuentran o se encontraban en el mismo nacimiento del río y que están teñidas de herrumbre roja, lo que pudo dar origen a esta tradición popular tan sumamente sugerente.

Por ello el santuario es otra posible cristianización de un lugar de ancestral veneración. Esta ermita fue edificada acabando el siglo XVII vinculada a las posesiones de los condes, al ser el panteón familiar de esta estirpe. La tradición popular afirma que la Virgen se apareció en este lugar a un vecino de Deva un día 8 de septiembre, Natividad de Nuestra Señora. La gente empezó a acudir allí para adorar una imagen mariana representativa del acontecimiento hasta que se decidió trasladarla a la cercana iglesia parroquial de San Salvador, pero no pudieron porque la imagen siempre volvía milagrosamente a la peña, encima del Güeyu, tantas veces como la llevaban. A causa de eso tuvieron que hacer la ermita de Peñafrancia. No obstante, la historia nos informa de la construcción de este templo de otra manera. En el año 1689 Don Luis Ramírez de Valdés, prior de la Catedral de Oviedo/Uviéu, pide permiso a D. Juan Manuel Ruiz Amaya, arcediano y gobernador del Obispado, para hacer en un prado de su propiedad una capilla dedicada a la Virgen de Peñafrancia, advocación originaria de la sierra del mismo nombre en Salamanca. Dos años después, concedidos los permisos, se acaba la obra y se oficia la primera misa el día 6 de septiembre de 1691. El santuario sigue la traza de las ermitas de la época, con planta de cruz latina y pequeña cúpula en el medio, pero con un especial esfuerzo de los constructores para asegurarla bien encima de la roca. Tiene tres pisos o niveles: el de arriba o superior, donde están el altar mayor (presbiterio) y el camarín de la Virgen; el del medio o central, con una cúpula bajo la que están las tumbas de los condes, y el de abajo o inferior con los bancos de misa. La entrada se sitúa en la pared que mira hacia el este y debajo el pórtico hay una ventana con una reja que permite la entrada de luz al interior. En la romería de Peñafrancia destacaba por su alegría en la puya'l ramu  Jesús El Policía, rifa con panes, patatas, pimientos, llacones, fabes, pitos, coríos... todos los productos del campo, así es que no pocas veces empezaba a la una y media y acababa a las tres, justo para escapar a comer a casa

En el año 1709 un peregrino francés llamado Lorenzo Boyer llegó aquí caminando desde Burdeos, quizás con la idea de seguir hasta Santiago, pero quedó encantado de la belleza de Deva y de la ermita de Peñafrancia, haciendo del lugar su morada y sirviendo de freru (santero asturiano) y ermitaño al cuidado del santuario hasta su fallecimiento en 1740. Su recuerdo seguía estando presente hasta hace algún tiempo entre las leyendas de los vecinos y vecinas de Deva que la transmitían como símbolo de la hermosura de su parroquia
 
Según nos informaron vecinos que conservan viejos papeles y documentos, el Llavaderu del Güeyu se hizo por cuenta de la petición de un aguador de Ciares que vendía agua por las casas de la ciudad y que se suministraba de las fuentes de Cabueñes, hasta que un día, como consecuencia de algún problema, dejó de ir por allí y pidió permiso al Conde de Deva, dueño de la mayoría de la tierra de la parroquia, para poder sacar agua de aquí, solicitud que le hizo por escrito un párroco.


El Conde contesta afirmativamente y hace construir una primera fuente algo más adelante del nacimiento del río para que le sea más fácil sacarla al aguador.


De esta manera nace la Fuente'l Güeyu o Fuente Peñafrancia, donde después se haría este gran lavadero para la vecindad, afirmándose que era "el periódico de Deva" porque además de para ir a por agua y hacer la colada era un auténtico lugar de reunión vecinal, donde todo el mundo se enteraba de todo al entrar en conversación, no siendo extraño incluso, que durante los veranos se entablasen grandes discusiones y algaradas entre las lavanderas y los molineros del cercano Molín de Deva, aventándose les tables de llavar contra'l matu, por culpa de la escasez de un agua que todos querían aprovechar. Muchas de estas lavanderas lavaban ropa de la ciudad por encargo, principalmente de hoteles y negocios, así como de alguna casa pudiente, transportando la colada de acá para allá en carros tirados por burros.


Aquí se inicia además una importante ruta de peregrinaciones: el Camín Xixón-Cuandonga, Camino de Gijón a Covadonga.


Nos acercamos hasta los tres caños de la fuente, como un poste triangular de piedra, que arrullan con el apacible son del chorro de agua a los caminantes, así como el agua de la presa cuando esta cae del "muelle" o "pozón".


La presa está bajo el puente de la carretera.




Hacia la presa nos dirigimos desde la pontica de piedra y ladrillo que desde el lavadero pasa encima del río y sigue por un tramo empedrado del Camín del Valliquín de Baxo para salir a la zona conocida como L'Arbolón, cruce de caminos.



Allí podemos asomarnos a ver El Muelle Peñafrancia, un gran pozón o estanque en el mismo nacimiento del río, donde antes de la guerra del 36 podían pescarse truchas. La gente se colocaba por aquí a echarles el anzuelo, aunque había quien era capaz de cogerlas con la mano según pasaban por la salida de los canales hechos para su reproducción. De aquella el pozo era un verdadero lago de dos metros de profundo que se limpiaba todos los meses por iniciativa del Conde, quien pagaba a perrona la cesta de hojas sacadas del agua, labor que solían realizar las mujeres y los niños de Deva

 No muy lejos de aquí hallaremos más chigres y merenderos como Casa Yoly o El Chabolu. Un avez llegado aquí podemos retornar al camping y decidirnos entre el Camino oficial o la senda del Peñafrancia para llegar a la ciudad, distante unas dos horas andando