Eres el Peregrino Número

viernes, 21 de noviembre de 2014

EL CRISTO DE LOS AFLIGIDOS EN LA PEREDA: ENTRANDO EN EL CONCEJO DE TINEO/TINÉU (ASTURIAS)


Capilla del Cristo de los Afligidos en La Pereda. Tineo/Tinéu (Asturias)
Subiendo de La Espina a La Pereda
El peregrino contempla el paisaje de La Espina, concejo de Salas, que acaba de dejar atrás, subiendo la suave pero prolongada cuesta que desde sube allí al pueblo de La Pereda o La Preda, el primero del concejo de Tineo/Tinéu que nos vamos a encontrar en nuestro trayecto por el Camino Primitivo


Dando vista al sur a la gran planicie que se extiende desde Bodenaya y La Espina hacia el valle del Narcea y ante los altos de la Sierra del Courío entramos en La Pereda. Estas primeras casas de La Preda pertenecen al barrio del Humiadoiro, llamado así por la antigua existencia de un humilladero o cruceiru de piedra, en el también denominado "Camín Francés" que es la ruta a Santiago.


Un mojón jacobeo enfrente de Casa Carlos sustituye de alguna manera a aquel humilladero que dió nombre al lugar.


 Desde este lugar disfrutamos de unas excelentes panorámicas de la meseta de La Espina y de las montañas de la cuenca del Narcea al sur.


La Sierra del Courío. El Camino sigue a la derecha.


Aquí tenemos ahora la restaurada capilla del Cristo de los Afligidos, la cual, desdejada en los años sesenta del pasado siglo, sirvió de gallinero hasta su recuperación, hace un tiempo, cuando las asociaciones de amigos del Camino de Santiago implicaron a las autoridades municipales y autonómicas para evitar su desaparición.


Ahora, el viejo Cristo, tantos lustros "exiliado" en la cercana iglesia parroquial, vuelve a presidir su santuario.


Cristo de los Afligidos, una veneración sin duda también relacionada con el paso de los antiguos peregrinos y que hace honor a sus vicisitudes y penurias, tan durísimas en las peregrinaciones de antaño.


Y un reloj del sol conmemorativo del lugar ha sido instalado al lado de la puerta, mirando al Camino.


"Afflictivus lentae celeres gaudentibus horae"
Lentas son las horas tristes, rápidas las felices. Dice la latina inscripción.



Desde la capilla del Cristo de los Afligidos, toda de piedra, sube directa una senda hormigonada hasta las casas de la parte alta de La Preda. Si por alguna razón necesitásemos de un bar, tengamos presente que el que hay, Casa Capitán, está abajo, en la carretera, pues después de este habremos de caminar un buen trecho antes de encontrar el próximo


Primer tramo de la subida al barrio de Reconco.


Hay trechos de cuesta a la buena sombra de árboles, arbustos y rosaledas.


Otros un poco más al sol.


 Señales en la yedra...


Pista hormigonada.


El centro del pueblo va quedando abajo y, al ganarse altura, se contempla mejor esa gran meseta verde que se extiende al sur, contemplando en la distancia los picachos de las cordilleras.


Pasamos junto a una alta construccion en chaflán, como una torre de esquina redondeada, hecha en piedra y recrecida con ladrillo, perteneciente al establo o cobertizo de una casería.


Ahora vemos la aldea desde lo alto, comprobando que parte del pueblo, hórreos y casas, tienen tejados de teja roja, y otra parte de pizarra, atentos a esta verdadera "transición de paisajes",  pues la gran veta geológica pizarrosa empieza a predominar aquí y continuará hasta casi llegar al final de la provincia de Lugo. Por lo tanto, los tejados negros u oscuros de pizarra o de l.lousa (pronunciado "tsousa"), van a ser la característica del paisaje y la arquitectura locales.


Desde la casa en chaflán sigue un poco más de cuesta.


Y llegamos a una vivienda, profusamente decorada y ante la que mucha gente se hace fotos.


La figura de un minero saludando preside la escena.


Y así vamos llegando al barrio de Reconco.


Siempre con impresionantes vistas al norte.



La rosa blanca nos indica el camino.


La fauna doméstica sale a recibirnos cuando llegamos a la parte alta de La Pereda...



Abajo los prados y los cultivos se extienden hasta los barrios de la parte inferior de La Preda, próximos a la carretera y en el ramal que se dirige a la iglesia.


La ascensión desde la subida acaba en un camino recto que sigue rumbo al oeste entre más caserías con hórreos, paneras y huertas, como Casa Aladino. en el barrio de Reconco.


Después de Casa Aladino va Casa Marrón.


Maizales y patatales.


Casa Marrón.


Más allá es absolutamente esplendoroso el paisaje de la campiña con su prados de hierba verde y bocage de arbustos que se prolonga hacia el sur, en los suaves cuetos de La Sierra Idarga, Las Muel.les y Las Penas de L'Aural, toda la extensa llanera que va de La Espina a La Curiscada.


El historiador Juan Uría Ríu en sus estudios del Camino de Santiago en Asturias llegó a comparar la meseta de La Espina con la meseta castellana, solo diferente a esta por las montañas en lontananza.


También predomina el verdor la mayor parte del año.


Asoma un poco, muy poco, en el medio de la foto, el campanario de la iglesia parroquial.


Las casas de más arriba son un verdadero mirador sobre el pueblo y el paisaje abierto e inmenso...


Paisaje desde el Camino.


Caballos en los pastizales.


Vacas en la casería de Casa Marrón.


Cerca de Casa Ramón llegamos al lavadero de piedra de La Fonte Reconco, del año 1809, con suelo empedrado y tejado cubierto de hiedra, buen cobijo si nos pilla una tormenta.


El abrevadero.


Grandes losas de piedra componen este viejo abrevadero...


Salimos de Reconco.


Y marchamos junto las última del barrio.


Casa con protectora portalada o portalón abierto al Camino.


Y nos adentramos por la ladera de La Sierra, senda ancha, de tierra, por la que únicamente suelen circular los tractores, bajo muchos castaños y algún roble o carbayu, separada de las fincas que bajan a nuestra izquierda por muretes de piedras, por lajas de pizarra hincadas, o por alambradas.


Siempre atentos a las flechas amarillas y a los mojones.


La meseta de La Espina que se algarga por tierras tinetenses hasta la bajada al valle del Narcea.



El Courío desde el sendero caminero...


Es una pista muy cómoda y ancha. En el transcurso del trayecto irá estrechándose o ensanchándose pero este entorno y paisaje será la tónica general hasta que lleguemos a la capital del concejo, la villa de Tineo/Tinéu, a unos diez kilómetros de aquí.


Campos de La Veiga, Las Mueches, La Turbera la Molina, La Sierra Carrales y La Sierra Idarga. Más al fondo El Courío.


Bajo las ramas y las hojas de los castaños...


Paisaje de mil maravillas...

 De momento el Camino es bastante llano...


Cierres de fincas ganaderas.


Encantos del paisaje.


Vista atrás de Reconco en La Picota.


La Pereda y al fondo al este La Espina, con el polígono de El Zarrín, el Monte'l Molinón (a la derecha de la foto) y en medio La Sierra Boudenaya con su parque eólico, paisajes que se nos han hecho familiares caminando hasta aquí.


En una bifurcación tomaremos el camino que sigue a la derecha, por la falda del monte La Sierra.


Pero antes echaremos un vistazo de despedida al pueblo...


El Reconco y sus naves ganaderas, junto a las que acabamos de pasar...


Y prados abajo el centro del pueblo, cabeza de la parroquia del mismo nombre.


Desde aquí vemos, abajo, la iglesia parroquial de Santo Tomás de La Pereda, ya citada en la Edad Media y vinculada al antiguo hospital de peregrinos que existió en las cercanías