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lunes, 13 de junio de 2016

NOREÑA Y ARGÜELLES EN EL CAMINO DE SANTIAGO EN ASTURIAS (y 6) EL PASO A SIERO POR LA IGLESIA DE SAN MARTÍN Y LA REVUELTA'L COCHE

Paisaje de Argüelles desde el Camino

Saliendo del concejo de Noreña, el Camino de Santiago que sigue el ramal caminero noreñense entra en el concejo de Siero, una vez dejada atrás la Villa Condal, por la parroquia de Argüelles, dando vista a sus campos y bosquetes, paisaje rural de prados de siega y pasto que se va tornando en residencial, donde su famosas sus fabes, que se producen bien en estos suelos arcillosos regados por El Ríu Noreña, afluente del Nora, que forma este gran valle central asturiano, pasillo natural hacia la Sancta Ovetensis, la catedral ovetense de San Salvador, a unos doce kilómetros de aquí, en la capital asturiana, gran centro de peregrinación desde el medievo con sus reliquias de la Cámara Santa, revitalizado con el Jubileo de la Santa Cruz en 1438,  que incluso llegó a competir con Santiago de Compostela, de ahí que por toda Europa se dijese que "quien va a Santiago y no va al Salvador, visita al criado y olvida al señor"


Dos hitos o referencia visuales marcan el itinerario jacobita que nos aguarda hasta la catedral del Salvador o de San Salvador (las dos formas son correctas, pese a cierta leyenda urbana que corre popularmente), uno es la ya cercana iglesia de San Martín de Argüelles (a la derecha de la foto) y otro El Monte Naranco, en lontananza, con los 637 m del Picu'l Paisanu y los 593 m del Pozu l'Agua o Picu la Miliciana como cotas más altas, que se yergue al norte de la capital asturiana, la cual aún no vemos desde aquí


Desde aquí vemos, en El Camín de la Iglesia, por donde nosotros continuaremos ruta, alguna de esas plantaciones de fabes de Argüelles que tanto renombre dan a la parroquia, donde se celebra una feria monográfica a ellas dedicada desde el año 1989, existiendo ocho productores agrupados en esta Indicación Geográfica Protegida (IGP).


En cuanto a la iglesia, que vamos a visitar prontamente, esta se yergue sobre las boscosas riberas del Ríu Noreña, que hace aquí varios meandros, y dando vista al boscoso cueto de El Cotorbán (229 m), donde está el depósito de agua


La estructura actual de la iglesia, que vemos parcialmente, con la casa rectoral tapándola en parte, es del año 1905, pero ya desde aquí su ábside que arranca en recto y sigue semicircular, delata una fábrica medieval románica, la cual sería a la vez sucesora de otra más antigua aún altomedieval, pues en una inscripción hallada al pie de su portada sur (esta plenamente románica, como veremos), infirma de su consagración el 28 de abril del año 583, siendo uno de los más tempranos documentos epigráficos de la cristianización de Asturias


El destacado epigrafista Ciriaco Miguel Vigil, que estudió dicha inscripción en el año 1887, halló otra fechada en 951 en la que se informa de su restauración por el presbítero Domingo, siendo ambas fechas confirmadas por estudios posteriores, lo que llevó a afirmar lo siguiente al historiador César García de Castro Valdés:
"En el templo de San Martín de Argüelles se encuentra el más antiguo testimonio aparecido hasta el momento en un edificio de culto cristiano en Asturias. La inscripción fundacional es paleográficamente coherente con la fecha que contiene (año 583), lo que a la vez se ve confirmado por la existencia de una inscripción perdida, cuyo texto conmemoraba la reconstrucción de este templo en el año 951"

La advocación a San Martín de Tours se ha vinculado estrechamente a las peregrinaciones a San Salvador y a Santiago de peregrinos francos, nombre con se se agrupaba a centroeuropeos de los Pirineos allende en general, pues el santo era de Sabaria (actual Szombathely, Hungría) en la antigua Panonia, aunque ejerció como obispo en Caesarodunum, actual Tours, Francia, de ahí su nombre, falleciendo en 397 en la también francesa Candes, que pasó a llamarse Candes-Saint Martin, pues sobre su sepulcro se hizo una capilla que, destruida y reconstruida varias veces, se convirtió en una importante parada en las peregrinaciones a Santiago de Compostela


También parece que su culto fue auspiciado en la segunda mitad del siglo VI (precisamente cuando se funda la iglesia de Argüelles) por otro San Martín de Panonia, San Martín de Braga, San Martinus Bracarensis, San Martín de Dumio, San Martín Dumiense, nacido entre 510 y 515, originario de la misma zona y cuya advocación se extendió por el noroeste peninsular pues vino (año 550) a convertir a los suevos, aquí asentados y que eran arrianos, al catolicismo, arribando por mar a Galicia, lo que enlaza con las tradiciones jacobitas. Esto hace que sea una de las advocaciones más antiguas en los templos cristianos


El antiguo camín real de Noreña a Argüelles cayó en desuso hasta desaparecer o ser muy dificultoso su paso, cuando empezó a construirse una nueva carretera entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, la cual no se dio por culminada hasta 1827, por ello, desde la calle de la Iglesia, y saliendo de la parroquial de Santa María de Noreña, tomaremos la Avenida de Oviedo, o carretera NO-1 que, entre los campos y naves de La Barreda y su polígono industrial nos lleva a Argüelles, dejando dicha avenida aquí, tras pasar las instalaciones del Matadero Central de Asturias, tomando un camino a la derecha, ya a la vista en la distancia de la iglesia de San Martín que Argüelles


Pasamos así junto a uno de los accesos al matadero, cuya nave vemos al fondo, teniendo aquí, enfrente del portón, el bar


El Camino sigue el vallado de cierre del matadero bajando suavemente hacia las vegas del Ríu Noreña, por las que antiguamente pasaba el viejo camino, cruzándolo por El Puente del Rebollar, abandonado y desaparecido también tras hacerse la carretera


Aunque no llegamos a ver el río, las altas alamedas de sus orillas delatan su curso más allá de otro de los edificios del matadero, abajo del todo, ya en la ribera y muy cerca de por donde discurría el camino antiguo


Dejamos otra de las entradas a las instalaciones del Matadero Central de Asturias y empezamos a llanear por esta vega cuando la pista hace un poco de curva a la izquierda


A la izquierda seguimos viendo la iglesia de San Martín de Argüelles y El Monte Naranco, que son excelentes referencias geográficas para orientarnos y hacernos una idea de nuestra aproximación a la Sancta Ovetensis


En las cercanías se han hallado algunos de los testimonios más antiguos de poblamiento humano en la parroquia, los "grupos de útiles de piedra y lascas hallados en el denominado "Regueru el Campón" y cuatro túmulos sepulcrales  en el "Alto la Mayá" cerca de Espinea (La Barreda)", según nos cuenta la historiadora María Dolores Alonso Cabeza en su libro El concejo de Siero en sus fiestas. Datos de su historia


En cuanto al viejo camín real, que pasaba unos metros más a la derecha, este era llamado también camino francés en los documentos de época, por el paso de dichos francos, muchos de ellos peregrinos, y porque también era comunicación con Francia, por supuesto. De él tenemos abundante información en las publicaciones del erudito Noreñense José Manuel Fanjul Cabeza, como Camino de Santiago por Noreña y otras, donde reivindica esta ruta histórica y estas sus alternativas en aquellos tramos en los que no pueda seguirse su antiguo trazado


Cuesta arriba a nuestra izquierda sigue la carretera NO-1 o Avenida de Oviedo a enlazar con la actual N-634, antigua carretera entre La Pola, capital de Siero, y Oviedo/Uviéu, cuya construcción auspició el abandono de los antiguos caminos reales. Luego, ya en la década de 1990, la recuperación y señalización oficial del Camino de Santiago en Asturias auspició en principio la puesta en valor de la ruta por El Berrón hacia Los Campones y Fonciello que es, con diferencia, la más empleada actualmente y la que suele aparecer en la mayor parte de las guías generales del Camino


En el año 2014 el Consejo de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias dio el visto bueno a este trazado noreñense, se colocaron algunas conchas, se pintaron flechas amarillas y se descubrió una placa en recuerdo del antiguo hospital de peregrinos, lo cierto es que el Camino de Santiago a su paso por Noreña sigue siendo un gran desconocido, aunque es posible que esto cambie cara al futuro, si se cumple algún día la frase Noreña a un paso del Camino de Santiago, con la que el periodista Franco Torre anunciaba en el periódico La Nueva España lo siguiente, en el ya lejano año de 2014:
"La Villa Condal de Noreña está ya a un solo paso de figurar por derecho propio en la ruta oficial del Camino de Santiago. La Consejería de Educación, Cultura y Deporte sacará este lunes a información pública el expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de "Vía Histórica", la ruta vinculada al camino jacobeo en Noreña. Una exposición pública anunciada ayer en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) y tras la cual, y de no mediar alegaciones, se debería concretar la declaración.
El expediente para declarar BIC el tramo noreñense del Camino se incoó el 12 de febrero de este año. En los meses siguientes, la Consejería de Educación, Cultura y Deporte procedió a tramitar los informes necesarios para concretar la declaración. Ahora, con los informes ya redactados, se procede a la exposición pública por un plazo de 20 días. Durante este período, cualquier persona puede consultar el expediente en el Servicio de Patrimonio Cultural y, si lo considera oportuno, presentar alegaciones. 
De concretarse la declaración del tramo noreñense como BIC, lo que supondría al tiempo su reconocimiento como ruta vinculada al Camino de Santiago, supondría la culminación de más de quince años de reclamaciones de vecinos, estudiosos y autoridades de la Villa Condal para subsanar una exclusión debida a algún problema administrativo no del todo aclarado. 
Ya en 1997, el Ayuntamiento de Noreña solicitó una rectificación de la ruta y la inclusión de la Villa Condal, pero esta reclamación no fue atendida y en 2003 se descartó rectificar el trazado del Camino para incluir Noreña. 
En 2005, y por iniciativa del cronista oficial de Noreña, Miguel Ángel Fuente, se reiniciaron las reivindicaciones e incluso se llegó a señalar la ruta por el interior del casco urbano con la colocación de unas conchas jacobeas. Estos movimientos motivaron en 2007 un informe que identificaba el tramo noreñense del Camino. 
Pero este informe no motivó ninguna modificación. No fue hasta 2012, cuando la asociación de Amigos del Camino de Santiago de Siero, Noreña y Sariego y el estudioso de la historia local José Manuel Fanjul reclamaron la rectificación de la ruta oficial cuando se retomó el asunto."

Esta misma señalización nos llevará de Argüelles a enlazar en Fonciello con el Camino que viene de El Berrón por Los Campones, yendo a Meres y Granda, pero sin embargo se conoce de otros que continuaban hasta el paso del Nora por Colloto/Cualloto y más allá, El Puente Vieyu en Llugones o La Ponte Cayés en Llanera, si bien este ya bastante más al norte y que era, y es empleado más bien pues es ruta jacobea oficial, para continuar hacia Avilés. Leemos al respecto de todo esto en la web Mundicamino de fecha 7-5-2016 con el artículo Noreña en el Camino de Santiago:

"Lleva razón el profesor Carlos González (LA NUEVA ESPAÑA, 21-IV-2016) al considerar que la polémica en torno a la ruta de Santiago por el enclave de Noreña lleva camino de convertirse en eterna, dadas las diversas posiciones o interpretaciones que está suscitando el mencionado trayecto. No obstante, las fuentes históricas (aunque muy escasas) están ahí y merece la pena repasarlas y tenerlas en cuenta. Sin ninguna duda, Noreña y Forfontía constituían dos puntos claves en las comunicaciones viarias en la Asturias central en la Alta Edad Media. En ambos lugares confluían o se entrecruzaban las rutas Turiellos-Gijón y Maliayo-Oviedo. La comunicación viaria directa entre el hospital de peregrinos de Río Seco y Fontefortia está atestiguada en la primera mitad del siglo XII. En esa misma centuria se reconocía una «canale antiqva» al oeste de la actual Noreña, que los romanos seguían hasta el enclave de Lugo de Llanera. Esta ruta discurría entre belgas y brañas (abelgas et branias), que todavía hoy son reconocibles en la toponimia de la zona. La antigua «canale» confluía en la villa de Nautiana o Nozana, en las inmediaciones de la actual Viella, para tomar rumbo norte en dirección a Lugo de Llanera. La pregunta se hace ahora inevitable: ¿debe entenderse que en el siglo XII existían ya otras rutas consideradas más modernas y paralelas a la «canale antiqva» romana? Parece lógico pensar que efectivamente era así, y que ya eran practicables otros caminos alternativos entre Noreña y Nozana. Desde este último punto, y según la dirección que tomaran los peregrinos para entrar en Oviedo, se podía vadear el río Nora por dos puntos: cruzando el cercano puente romano de Colloto o bien siguiendo la ruta noroeste hasta confluir en el puente medieval de Cayés, que ya está documentado a mediados del siglo XIII."

Cuatro años atrás, el 11-5-2012, la situación ya parecía más halagüeña cuando Franco Torre daba, también en La Nueva España, la noticia Los peregrinos ya pasan por Noreña:
«Para ir a Oviedo, voy por Noreña, ¿no?». El canadiense Yoland Roy es uno de los numerosos peregrinos que hacen escala en Pola de Siero durante su viaje a Santiago. En concreto, Roy es el peregrino número 111 que pernocta en el albergue de Pola de Siero este año. Un albergue que ayer estaba de celebración, ya que a la asociación Amigos del Camino de Santiago de Siero, Noreña y Sariego le había llegado la notificación de la Consejería de Cultura por la cual se reconoce una variante en la conexión del Camino de la Costa con Oviedo que incluye el paso por Noreña.ç 
«Llevamos muchos años reclamando que se incluya Noreña. Ahora esperamos que la Consejería señalice correctamente todo el tramo para informar a los peregrinos de la existencia de esta variante», señala al respecto Juan Rodríguez. 
En todo caso, la asociación ya ha informado a los peregrinos que se hospedan en el albergue de esta alternativa para llegar a Oviedo, que a su juicio es la correcta. De hecho, desde que en 2007 se difundió un estudio de Fructuoso Díaz que documentaba la existencia de esta variante, la asociación la ha tomado en sus peregrinaciones anuales hacia Oviedo. 
Esta decisión de la asociación Amigos del Camino también ha permitido revalorizar el camino de Las Viñas, conexión tradicional entre Noreña y Argüelles, localidad sierense que, merced a la decisión de Cultura, también entra a formar parte del trazado del Camino. «Es de justicia, se sabía que el Camino de Santiago pasaba por Las Viñas de Argüelles, está documentado y para nosotros es una satisfacción muy grande que por fin se reconozca», apunta al respecto Loli Prendes, presidenta de la asociación de vecinos de Argüelles, que hace unos meses señalizó por iniciativa propia el trazado de esta variante. 
Entre los investigadores y expertos en la historia local de Noreña, la decisión de la Comisión Permanente de Patrimonio Cultural, que ha permitido el cambio en la postura de Cultura, ha sido muy acertada. El historiador Carlos González Cuesta, coautor, junto a José Antonio Leirado, de varios trabajos sobre la historia de la Villa Condal, y que ha estudiado en profundidad el trazado del Camino en la zona, aplaude, además, la solución de Cultura de reconocer el tramo como una variante, lo que facilita su inclusión sin perjudicar a otros tramos ni a su tramitación como Patrimonio Mundial por la Unesco. 
«El poder definir un solo camino no sería la medida correcta. Se iba a pie y a caballo, y hay sitios que en determinadas épocas, o en determinadas circunstancias, podían ser impracticables. La gente hacía el camino por diversos motivos, y encontraba soluciones varias al problema, que era llegar a Santiago», señala González Cuesta. 
Más crítico es el cronista oficial de Noreña, Miguel Ángel Fuente, quien, si bien celebra el logro, apunta el por qué de la exclusión de Noreña: «En 1997, cuando César Movilla era concejal de Cultura, el Ayuntamiento no contestó a un requerimiento de la Consejería para que se aportase documentación a fin de incluir a Noreña. Por eso quedamos fuera. Y en todos estos años, el PP ha sido el único que ha defendido en la Junta General del Principado la inclusión», señala Fuente, quien también reivindica que fue durante su mandato, de un mes, en 2005, cuando se colocaron las conchas que marcan el Camino de Santiago en la Villa Condal."

En lo alto de una pequeña cuesta, esta casa mariñana, con su portalón central y hórreo delante, en su corrada, sería la primera de Siero y de Argüelles en este tramo del Camino


Camino que antaño veía por Les Viñes saliendo de Noreña por El Rebollar y su puente, más allá del Matadero Central de Asturias y del Polígono Industrial de la Barreda, que ya hemos dejado atrás. La desaparición de dicho puente y ha provocado que, junto con la desaparición del trazado caminero (aunque podría recuperarse pues su caja pervive en gran part), se haya tenido que escoger esta ruta alternativa, como escribe Fanjul Cabeza:
"Aunque el camino real sigue por la Calle de Les Viñes y cruza el río tras bordear y dejar a su izquierda la antigua finca de La Torre (en referencia al Castillo), en Solaiglesia (sin cruzar el regatu de La Reguera), falta el puente de El Rebollar y no se puede continuar el camino, pese a persistir la calzada del Camino Real en la margen opuesta, como ha sido referido.

Como ruta alternativa del camino desde la Iglesia de Noreña a la de San Martín de Argüelles se puede seguir la ruta por Avenida de Oviedo, dotada de aceras, y el camino asfaltado que conduce a la Iglesia Parroquial de Argüelles, enlazando con el antiguo camino Real..." 

El Matadero Central de Asturias, que corta además el viejo camino,  fue fundado a finales de la década de 1960 como nave frigorífica por Junquera Boves S.A. FRIJUNSA, llegando a convertirse en el principal de Asturias, , que reinició su actividad en enero de 2017 tras una prolongada crisis en la que la antigua dirección cerró las instalaciones en 2014 tras 48 años de historia


Asoman más allá y sobre las arboledas ribereñas algunos edificios de Noreña, llamada la Villa Condal por los antiguos condes-obispos que ostentaron dicho título desde que se lo concedieran los reyes castellanos al prelado Gutierre de Toledo en 1383 en premio a su fidelidad en las guerras trastamaristas que asolaron este territorio, quitándoselo al levantisco conde Alfonso Enríquez, quien a su vez lo había heredado como primogénito del rey Enrique II de Trastámara y de la dama asturiana Elvira Íñiguez, lo que dado que era fuera del matrimonio (como su padre) fue origen de serios conflictos prolongados durante años por sus derechos al trono


El título procedía de los antiguos señores feudales de la antigua Llanera de Siero, que incluía a Noreña y otros territorios, cuyo más destacado exponente, el magnate Rodrigo Álvarez de las Asturias, llegó a dominar gran parte del territorio asturiano, dejando a su ahijado, el futuro Enrique II de Trastámara, tierras y título, dada su relación con su padre el rey Alfonso XI, a quien había apoyado en sus conflictos dinásticos. Enrique se valdría de estos dominios para hacerse con el trono tras la batalla de Montiel y muerte del rey Pedro I. Así tal y como él lo haría, su hijo Alfonso lo intentaría repetidas veces


Los obispos serían condes de Noreña de manera efectiva hasta la supresión de los señoríos en 1827, pero posteriormente lo ostentarían honoríficamente hasta la extinción definitiva del título en 1951 al prohibirse que los religiosos tuviesen títulos nobiliarios civiles. No obstante, recalcamos, Noreña siguió llamándose Villa Condal pues esta situación de dependencia señorial-obispal fue fundamental para que se confirmase como concejo independiente de Siero en 1833, incluso aumentando su territorio a costa de este unos años después


Así a lo lejos, por los altos de Celles, hay enclaves noreñenses que, como la propia villa, forman 'islas' esparcidas dentro de Siero, las cuales van desde las cercanías del Alto la Madera, al norte, hasta las cimas de la Sierra de La Paranza, (La Pasera), al sur


Más a lo lejos, el Fariu conforma una serranía que ha sido otra de nuestras referencia visuales desde nuestra entrada en el valle del Nora por Sariegu. A la derecha, en La Peña los Cuatro Xueces (640 m) se une dicho concejo con los de Siero, Villaviciosa y Gijón/Xixón. La cota más alta es El Torrexón o Picu los Soldaos (737), fácil de reconocer por sus antenas


El Picu Fariu (707 m) propiamente dicho está más a la derecha, en el extremo sur de la sierra, sin embargo suele llamarse así al anterior y a este con otros nombres. A pesar de estar repoblado de pinares se ven algunas de sus peñas calizas, Les Peñes del Fariu, en la ladera que cae hacia el paso natural de Puertecampu


Casas de Noreña por la zona de La Reguera, por donde hubo otro camino, en su momento señalizado con flechas amarillas hace años, que iba por ahí a Argüelles, bordeando el pequeño valle del Noreña, el cual podría ser una alternativa cuando el río se desbordaba con las riadas o quedaba inutilizado el Puente del Rebollar


Ahí abajo vemos parte de la fábrica de Cárnicas La Pilarica, una de las empresas del sector que tan célebre hicieron y hacen a Noreña como capital chacinera, fundada en 1946, dedicada a la elaboración artesanal de embutidos tradicionales y salazones cárnicos. A lo lejos, las casas de La Pica (352 m), en Celles (Siero), muy cercanas a otra pequeña 'isla' de territorio noreñense: Serrapicón



A la izquierda, bloques de pisos de El Castrillón y, a la derecha, inmediaciones de El Rebollín, ambos en Noreña. A lo lejos La Barreona y La Peña (429 m) en Celles



Bordeamos la casa mariñana por detrás, haciendo el Camino, que vuelve a estar asfaltado (lo perdía a paetir del matadero), una curva cerrada a la izquierda


A la derecha, los prados caen en ladera hacia El Ríu Noreña, que discurre hacia el oeste, como nosotros, pero que seguimos sin ver entre su vegetación de ribera


El Camino, llano, serpentea y pasa al lado de otra casa, con las casas de El Peralín, En La Barreda, enfrente, campos de La Terrona, cerca de Fuentespino, La Revuelta'l Coche y Buenavista, al oeste de El Berrón


La Revuelta'l Coche debe su nombre al ser el sitio donde antiguamente daban vuelta los coches de caballos de la línea que por la antigua carretera, comunicaban La Pola y Oviedo/Uviéu. No mucho más allá sigue el Camino de Santiago en su trazado de El Berrón y Los Campones a Fonciello, donde nos uniremos a él


Si bien la antigua Llanera de Siero no es tan llana cuando toca recorrerla caminando, cierto es que buena parte de trayecto sí lo es, si bien alternando con suaves subidas y sus correspondientes bajadas, siendo este uno de tantos itinerarios jacobitas que, aunque se pisa asfalto, son muy agradables de caminar


A la derecha, prados abajo, vemos los tejados de una nave ganadera, hacia la que vamos a bajar enseguida. Justo encima y más allá son más casas del Camín de la Iglesia, cerca ya de La Torre, palacio que fue de otros de los partidarios de Enrique II de Trastámara, los Quiñones, estirpe leonesa a la que en premio les concedió tierras en Siero, donde algunas de sus ramas 'echaron raíces', emparentando con la nobleza local, tal y como también pasó con los Argüelles, de los Argüellos, al norte de León, con quienes se disputaron hegemonía, aunque después emparentaron con ellos


De estos Argüelles (algunos de cuyos miembros están enterrados en la iglesia parroquial) y su solar en este valle se ha dicho que parece venir el nombre de la parroquia, aunque como veremos, en un documento medieval aparece como Arbolies, es decir, 'tierra de árboles, de bosques'. Leemos de la historia de ambas estirpes en El concejo de Siero en sus fiestas. Datos de su historia de Mª Dolores Fanjul Cabeza:
"El rey de Castilla Enrique II (1360-1379) hizo numerosas concesiones y "mercedes" a sus partidarios, que le habían ayudado en las guerras contra Pedro I; por ello nombró Adelantado Mayor de León y Asturias al caballero leonés Pedro Suárez de Quiñones. El cargo se mantuvo hasta finales del s. XV en esta familia que alcanzó notable poder y señorío, Dª Leonor Suárez de Quiñones se casó con Diego Fernández Vigil, hijo de Fernán Díaz Vigil de Vega de Poja y de Dª Constanza, nieta del rico-hombre D. Lope de Hevia.

Pedro Suárez de Quiñones murió sin hijos, en su testamento dispuso que le sucediera en su Casa y hacienda el primogénito de su hermana Leonor, llamado como su padre, Diego Fernández Vigil, con la condición de que él y sus descendientes "se llamaran Quiñones y truxeran las armas de este apellido".

Diego Fernández Vigil de Quiñones aportó a este linaje, hasta entonces exclusivamente leonés, ascendencia asturiana, y del concejo de Siero, como descendiente por línea paterna de los Vigil de Vega de Poja. Se casó con Dª María de Toledo, el hijo Fernán Vigil de Quiñones constituyó su vecindad en Asturias y conservó parte de los bienes del antiguo solar de esta familia en Siero.

Tiempo después "La torre" palacio pasó a Los Rato y Hevia, más tarde a los actuales dueños."

Estudios históricos señalan el origen de los Argüelles en la tierra leonesa de Argüello, y como más antiguo en nuestra región a Gonzalo Suárez Argüelles, su hijo Alfonso González Argüelles fue mayordomo mayor de D. Enrique II, y Juan I le nombró Alcalde Mayor de Asturias en agosto de 1383, en el mismo cargo fue confirmado por Enrique III en 1394.

Importante también en este reinado fue el sucesor Rodrigo Suárez Argüelles, Contador del rey Juan II y comisionado por el futuro Enrique IV; tenía propiedades en Llanera y Siero.

Su heredero Lope Argüelles se casó con Dª María Valdés Vigil, Señora de la Torre y antiguo Solar de los Vigiles de San Martín de Vega de Poja y fundó vínculo de mayorazgo en la referida Torre y otros bienes, en favor de su hijo Juan Argüelles.

Por descendencia posterior la Casa de Vega de Poja enlazó con los Quiñones. Mas tarde, en el heredero Lope José Argüelles Quiñones se unieron las dos Casas, la de Vega de Poja y la de Argüelles de Meres."

Seguimos viendo la iglesia de San Martín, aunque algo más tapada por los árboles, a cuya sombra subiremos dentro de poco en dirección al templo, situado justo encima del Camino y un poco más arriba del mismo. Llama la atención en él la torre campanario, si bien es uno de sus añadidos de principios del siglo XX. Como tantas otras, fue incendiada en 1936 y reconstruida en la posguerra


Con las casas de La Revuelta'l Coche en lontananza, donde saldremos a la Carretera General para cruzarla y continuar hacia Fonciello, caminamos en dirección oeste oliendo la fragancia de las flores de las flores que crecen en esta vereda


Y ahora curva a la derecha y empezamos a bajar a la derecha con la iglesia de San Martín siempre de frente, la cual aparece mencionada en una donación del rey de Asturias Ordoño I en el año 857, que dice "In arbolies eccelesias sancti Martini et Sancti Juliani et seneram que dicitur episcopalis". Este arbolies sería el topónimo antes citadi que, con el tiempo, daría en Argüelles porque, si bien es verdad que se trata de una interpolación del obispo Pelayo en su Liber Testamentorum, y habría sido redactado en realidad dos centurias posterior (hacia 1118), esa fecha es muy anterior a la presencia de la familia Argüelles en Argüelles, valga la redundancia


Otro documento posterior, donación del rey Ordoño II a la catedral del Salvador fechado en el año 921, dice que "in territorio Siero... eclesiam ... Sancti Martini de Siero", pero estaríamos también en una interpelación del mismo obispo y podría referirse a los otros dos sanmartinos sierenses, San Martín de Anes, parroquia en cuyo término parece estar integrado Argüelles todavía en 1132, o San Martín de la Carrera. Más verosímil parece otro documento, fechado en 1064, por el que la villa de Argüelles fue donada junto con otras propiedades por el obispo Froilán a la Iglesia ovetense, es decir, la catedral y la mitra asturiana, dueños de gran parte de la Llanera de Siero por entonces, junto con el monasterio, también ovetense, de San Pelayo


El Camino baja recto hacia la nave de ganado cuyas cubiertas veíamos desde un poco más atrás. Unos metros más allá, detrás de ella, pasa el río


Vemos que se trata de una buena casería de vacas


Abajo es El Camín del Rancho que, según los planos de Fanjul Cabeza, formaría parte del antiguo camín real, aquí convertido en vía de comunicación local y pecuaria


Y llegando pues al Camín del Rancho, continuaremos a la izquierda delante de esta casa


Nada más bajar nos va a tocar empezar a subir, directos ya hacia la iglesia de San Martín, que desde aquí ha quedado momentáneamente oculta, al otro lado de aquel bosquete


Un seto bien podado separa el camino de otra casa, a nuestra izquierda


Pasamos delante de su entrada y subimos poco a poco hacia la parroquial de San Martín entre sebes y arboledas


Los peregrinos que antaño caminaban por aquí sin duda verían un paisaje muy diferente, pues es posible que, más que prados, hubiese en esta vega cultivos de cereal, básicos para la alimentación durante siglos, escanda, maíz, mijo, centeno, trigo... que irían siendo sustituidos por el maíz a partir del siglo XVIII, el cual dejaría de ser plantado, salvo como planta forrajera, cuando el campo asturiano se especializó en la ganadería de leche para el suministro de lácteos a los crecientes núcleos urbanos a lo largo del siglo XX


El Camino no es muy ancho pero salvo el paso bastante ocasional de vehículos y maquinaria agrícola, junto con el coche de alguno de los escasos residentes en esta zona, no es usual encontrarse con mayor tráfico


Un poco más arriba la pequeña cuesta se suaviza cuando empezamos a ver las casas que hay al lado del campo de la iglesia, en el barrio de Fuentespino, uno de los que conforman esta parroquia de Argüelles


Una fila de árboles proyecta su sombra sobre el Camino, proporcionando una umbría que bien se agradece cuando castiga el sol. Los romeros jacobitas que pasaban por  la parroquia de Argüelles, que antes de los Argüelles acaso sería llamada de San Martín, ansiarían aquí llegar a la Cámara Santa de la catedral para acogerse a la devoción de sus reliquias, no sin antes postrarse ante el Cristo románico, símbolo del Camino de Santiago en Asturias, para luego dirigirse a la Rúa de los Albergueros (actual calle Schulz), donde como su nombre indica estaban los albergues de peregrinos, entre ellos el Hospital de San Juan, erigido donde estaba el antiguo palacio de Alfonso III El Magno


Muy posiblemente habrían pasado la noche anterior en el hospital de pobres y peregrinos de Noreña, u hospitales, pues eran dos, el Hospital de Arriba, de los Santos Mártires San Fabián y San Sebastián, y otro el Hospital de Abajo, de Nuestra Señora del Rosario, uno en cada planta del mismo edificio


También es fácil que viniesen desde el de La Pola, antigua Alberguería de San Pedro, origen de la población, que luego pasaría a ser San Pedro de los Hospitales y, andado el tiempo, estaría también dedicado a los Santos Mártires


Arriba a nuestra derecha, la casa rectoral, justo detrás de ella está la iglesia


Aún subimos unos metros más entre estos árboles, observemos el abeto ornamental que nos da la bienvenida al campo de la iglesia


El Camino ya casi llanea y sigue todo de frente y en recto, pero estemos atentos si queremos subir a ver la iglesia


Y es que, rodeada de árboles, podemos no verla y pasar de largo, esta es una foto de otoño, con buena parte de los árboles de hoja caduca ya casi sin hojas, cuando puede verse bastante bien desde el Camino


Y esta es una foto de primavera avanzada, con los árboles y arbustos en su plenitud, que la 'camuflan' totalmente. Para ir a ella tomaremos el camino que sube a la derecha


Vamos a poner las fotos 'otoñales' en las que el santuario se ve un poco mejor. El camino que a él va pasa junto a la casa rectoral y se dirige al templo por el ábside o cabecera


Recordamos de nuevo que la traza actual de la iglesia responde a las grandes reformas del año 1905 junto con la reconstrucción de la posguerra, pero algunos elementos románicos pueden verse desde el exterior si nos acercamos a ella, en concreto la portada meridional, cobijada bajo el pórtico sur, que reconocemos desde aquí


El ábside no es exactamente románico pero, como hemos dicho, su forma y estructura pueden seguir su patrón arquitectónico, no sabemos si siguiendo sus cimientos o recreando un ábside de la época dentro del gusto artístico-arquitectónico imperante a principios del siglo XX, como pasa en la portada occidental, de 1905


Nada parece haber quedado no obstante en pie de aquella iglesia altomedieval-paleocristiana salvo la inscripción de Ciriaco Miguel Vigil que decía XIII KALENDAS MAIAS FONDATA EST... ERA DCXXI, "En el decimocuarto día del mes de mayo del año de la era 621, se construyó", traducción que admite variantes y que, según la fuente, se referiría a lo que para nuestro calendario sería el 18 de abril del año 583. Leemos al respecto en Románico digital:
"El templo románico de Argüelles fue construido a finales de la duodécima centuria siguiendo los modelos del estilo románico difundidos en el entorno. De él se conservan únicamente una portada, el arco triunfal y la nave rectangular, que en origen comunicaría con un ábside semicircular, derribado posteriormente con el fin de construir la cabecera y el crucero que podemos ver hoy. Esta estructura románica sustituyó a la de otro edificio construido en el año 951, según recogía una lápida hoy desaparecida, a la que pertenecerían el rosetón y las dos celosías de estilo prerrománico que se han conservado en el templo. Algunos autores consideran que la primera fábrica de San Martín se remonta al año 583, fecha que, según ellos, se recoge en la inscripción de una lápida fundacional que se halla bajo una de las jambas de la portada meridional. Esta interpretación ha sido cuestionada por otros estudiosos a pesar de que parecen existir razones epigráficas e históricas que podrían avalarla: en primer lugar, los caracteres de la inscripción responden a una tipología que era habitual en la epigrafía emeritense del siglo VI y de la primera mitad del VII; en segundo lugar, aunque en la historiografía asturiana pesa fuertemente la idea de una tardía cristianización del norte peninsular, no se puede descartar la presencia de comunidades cristianas en la llanura central asturiana, que fue ampliamente romanizada, especialmente si se tienen en cuenta los últimos descubrimientos arqueológicos de Veranes, que es un lugar no muy alejado del concejo de Siero.

Según el Testamento de Ordoño I, datado en el año 857, dicho monarca cedió a la catedral de Oviedo el templo de San Martín. Este documento fue interpolado por el obispo Pelayo, aunque si tenemos en cuenta la temprana existencia de la iglesia de Argüelles, pudo llevarse a cabo la donación de la misma y haber sido incluida en el mencionado testamento por el prelado ovetense junto a falsas concesiones. La iglesia se cita en el documento antes mencionado de 1064 y en el inventario de parroquias redactado por orden del obispo Gutierre entre 1385 y 1386 y recogido en el Libro Becerro, donde consta que el propio obispo de Oviedo presentaba los capellanes de la iglesia de San Martín y recibía los diezmos de la misma."

Gutierre de Toledo, recordemos, fue el obispo al que se concedió el título de conde de Noreña en premio a su fidelidad, con el que él y sus sucesores en la prelatura confirmarían sus dominios sobre el valle con este título vigente plenamente hasta 1827 y honoríficamente hasta 1951, siendo D. Francisco Javier Lauzurica y Torralba el último de los 66 que lo ostentaron


El Camino gana altura haciendo una curva a la izquierda entre el abeto del campo de la iglesia que antes veíamos desde el Camino y la casa rectoral


Si bien nada parece haber quedado de la iglesia que habría aquí en el siglo VI y poco de su fábrica románica, sí hay importantes elementos de un edificio existente entre ambos periodos y que correspondería a la etapa del Arte Asturiano (prerrománico), uno es la celosía-rosetón que vemos en la pared meridional de la capilla del crucero, al que está añadida la sacristía


Esta celosía en rosetón se dataría en el siglo IX, bastante anterior por lo tanto a la obra románica y acaso hecha algo antes de los tiempos de otra de las inscripciones estudiadas, la del año 951 que señala su reconstrucción, hoy desaparecida, pero que gracias a Ciriaco Miguel Vigil sabemos que decía...
IN NOMINI DOMINI NOSTRI INHESU CRISTI
IN ERA DCC
CCL XXX A
RESTAURABIT
DOMINGUS PRESBITER
BASELICA ISTA. O
VOS SACERDOTES VEL
HOMNES HOMINES O RARE PRO ME

(En nombre de nuestro Señor Jesucristo, en la era DCCCCLXXXVIIII (951 d.C.), restauró el sacerdote Domingo esta iglesia. Vosotros, sacerdotes, así como todo el pueblo, rogad por mi)


Signos de la erosión y del paso del tiempo en esta maravilla del arte altomedieval solución al filtrado de la luz que entraba en el interior, dando sensaciones de recogimiento antes de que se generalizase el uso de vidrieras



La sacristía, entre la capilla y el ábside, adosada en su tramo recto


Sus canecillos, apoyos de los aleros del tejados, con formas que imitan también los motivos geométricos del arte románico, puntas de diamante, semicírculos, etc.


Y entre ellos y en la cornisa, rectángulos a manera de elemento intermedio, todo ello fruto de las obras de 1905


Proseguimos ahora hacia el pequeño pórtico meridional que guarda la portada románica conservada


Arriba en el alero, más canecillos


Salvo que coincidamos con misas o eventos, o preparativos de alguna actividad, lo normal es que hallemos la iglesia cerrada, pero como hemos dicho podremos ver la portada desde la verja que cierra el pórtico, asomándonos a los barrotes de la puerta de la que fue además la primera escuela de esta parroquia


Esta portada, de arco de medio punto, es plenamente románica con columnas y capiteles profusamente labrados, temas vegetales y figuras humanas que se alternan con adornos en zigzag y otros detalles y alegorías. Así, como bien la explica el historiador Luis Antonio Alías en su libro El Camino de Santiago en Asturias. Itinerarios, "La Portada lateral, del siglo XII, es de dos arquivoltas sobre cuatro columnas con basas de de diente de sierra" y, al respecto, volvemos a leer en Románico digital:
"En efecto, protegida por un pórtico, se abre en dicho costado la única portada románica conservada, que consta de dos arquivoltas semicirculares que están protegidas por un guardapolvo y reposan sobre columnas acodilladas."

Llama la atención la decoración del arco, así descrito en la misma web:
"El guardapolvo es liso, al igual que las impostas y la primera arquivolta, mientras que la segunda rosca presenta almohadillados egipcios, motivo de origen oriental difundido en otros ámbitos del románico hispano, especialmente en el leonés, según se puede apreciar en los templos zamoranos de San Leonardo y de Santiago del Burgo, y que en Asturias no se ha encontrado en otras construcciones" 

Y la de una de las columnas de la izquierda, la más pegada a la puerta, estilo picos en zigzag, dando sensación de movimiento, "Los capiteles que coronan las mencionadas columnas evidencian la relación con el grupo ovetense, aunque su tratamiento formal no presente similar finura en la talla".


Vamos a estudiar los capiteles de este lado izquierdo. En ellos destacan los temas vegetales y en la parte más pegada a la puerta nos llaman la atención un grupo de figuras humanas sentadas a la mesa:
"El primero de la izquierda se decora con motivos vegetales que se prolongan en la jamba y que recuerdan los que se esculpieron en varios capiteles pertenecientes al antiguo claustro de San Pelayo, aunque estos últimos presentan un mayor preciosismo."

Se trata de una magnífica representación de la Última Cena, proseguimos en Románico digital:
"La cesta contigua se adorna con el tema de la Última Cena, pues en ella se representan los apóstoles. Ocho de ellos aparecen ataviados con trajes talares y se disponen en torno a una mesa con una marcada isocefalia, mientras que los otros cuatro únicamente muestran sus cabezas"

Todas las figuras miran de frente, como observando a la gente al entrar, un repertorio iconográfico que para Románico digital está estrechamente relacionado con la obra románica de la catedral de San Salvador
"La dependencia de San Martín de Argüelles de la catedral de Oviedo podría explicar la influencia del románico ovetense que acusa este templo, influencia que se ejerce más bien en los repertorios, pues en el tratamiento de los mismos triunfa el esquematismo formal. Sin embargo, esto último no impide datar este templo a finales del siglo XII, cuando habían finalizado las obras en los principales centros religiosos de la capital asturiana."

Dado el especial interés de las representaciones de la Última Cena en el arte medieval aportamos lo que dicen de ello en el Diccionario de símbolos del Blog de románico:
"Según la cronología de los evangelios, la cena para conmemorar la Pascua –en la que se sacrificaba un cordero en recuerdo de la noche previa a la salida del pueblo hebreo de Egipto–, fue la última ocasión en la que Jesús se reúne con sus discípulos antes de morir crucificado. Simbólicamente se supone que este sacrificio del cordero pascual es una analogía del más trascendente sacrificio del “Cordero de Dios que quita los pecados del mundo” en la cruz.
Al margen de las controversias y opiniones relacionadas con temas rituales y cronológicos, lo cierto es que, básicamente, se utilizan esta serie de circunstancias y hechos no casuales para instituir el sacramento de la eucaristía, que es lo que verdaderamente importa. Todo lo cual ha sido motivo para justificar una abundante iconografía relacionada con el acontecimiento principal de la cena, como por ejemplo el lavatorio de los pies a los discípulos, la predicción de la traición de Judas Iscariote, la negación por tres veces de Pedro antes del canto del gallo, la oración del huerto de los olivos posterior a la cena, el pago de las treinta monedas a Judas y el subsiguiente prendimiento de Jesús por los soldados romanos. 
Todos ellos episodios representados con más o menos profusión alrededor de la escena principal que es el momento de la cena en la que Jesús no solo instituye la eucaristía, sino que encarece a sus discípulos que se amen los unos a los otros como Él les ha amado. 
La celebración eucarística no es más que un sacrificio incruento vinculado al cruento de la crucifixión, por lo que su celebración se efectúa alrededor de una mesa (altar) como si se tratara de una comida al estilo de las que celebraban los primeros cristianos recordando el mandato de Jesús: «Haced esto en memoria mía». En muchas ocasiones el altar se sustenta sobre pilares o soportes adornados con vegetales haciendo hincapié en el ritual sacrificial no cruento. 
En la iconografía románica las representaciones incluyen casi siempre el pan, las copas de vino y los peces, uno de los símbolos cristianos de los primeros tiempos, relacionado directamente con el acróstico formado por las iniciales griegas de “Jesucristo de Dios Hijo Salvador” que significa “pez”. El resultado final es la representación de Jesucristo de tres maneras: En persona rodeado de los apóstoles, en el simbolismo del pan y el vino (cuerpo y sangre) y en teriomórfica del “pez”."

Vamos la base de las columnas, también con formas en zigzag o dientes de sierra, como cuenta Alías. Elementos repetitivos que, además de aspecto de movimiento podrían buscar también sensaciones de infinito y eternidad, aunque luego quedasen como meros motivos decorativos


Estos motivos también se reflejan en la base de las columnas de la derecha, al igual que los vegetales de los capiteles, "uno de los fustes de las columnas se adorna mediante zigzag, mientras que el resto de los mismos no cuenta con ornamentación".


Junto a las columnas, en la misma pared al lado de ellas, hay esculpidas dos figuras muy interesantes del patrón San Martín de Tours


Arriba con hábito y báculo de obispo. Su fiesta se celebra en noviembre y con ella la Feria de les Fabes de Argüelles, organizada por la asociación de cosecheros Sociedad San Martín Faba Argüelles


Y abajo mostrando su clásica imagen a caballo compartiendo la capa con un pobre, si bien para otros se trata esta segunda de la escenificación de la despedida del caballero, bajorrelieve muy usual en el medievo:
"Bajo los capiteles del lado derecho, que presentan repertorios similares a los de la primera cesta del lado izquierdo, se encuentra un relieve que muestra al santo patrono como obispo y una escena que establece de nuevo la relación con el grupo de Oviedo. Se trata de la figura de un jinete sobre su montura ante una figura de pie que parece cogerle por el hombro. Quizás se muestre una Despedida del Caballero en dicha escena, puesto que sigue un esquema compositivo muy similar al de otras representaciones de este tema que aparecen en varias construcciones del románico ovetense, como San Esteban de Sograndio y San Pelayo de Oviedo. No obstante, al emplazarse bajo la efigie de San Martín obispo, puede referirse al episodio más conocido de su hagiografía, cuando el santo, a caballo, reparte la capa con un pobre. De todos modos, aunque el tema esculpido fuese este último, es evidente el préstamo iconográfico que recibe de la mencionada representación caballeresca..."

La iglesia presenta ahora planta de cruz latina y dos sacristías; en el interior, la bóveda de cañón sustituye seguramente a lo que fue una cubierta de madera a dos aguas. Luego, entre la nave y el actual crucero está el arco triunfal románico, que en origen daría acceso al altar en la cabecera del templo románico que, "de acuerdo con las características de los restantes elementos románicos conservados debió de seguir el esquema benedictino de un ábside semicircular precedido del correspondiente tramo recto. Dicho arco se compone de una doble rosca protegida por guardapolvo, que reposa en dos pares de columnas acodilladas y coronadas con capiteles esculpidos con motivos de apomados, de cestería y de hojas y piñas." 


Como en el caso de su vecina la iglesia de Santa María de Noreña, tras la destrucción de su imaginería se trajo un retablo castellano, de Tamariz de Campos. A la derecha del crucero se encuentra el sepulcro de Ruy González de Argüelles "y una losa, con las cinco flores de lis que forman el blasón familiar", cuenta Alías, en la que se lee:
MUY HONRADO Y DISCRETO VARON DE BUENA MEMORIA 
FINO DOMINGO XXXI DIAS DEL MES DE ENERO DE MIL Y CCCCLXX Y III AÑOS


Volviendo afuera y antes de seguir camino vamos a fijarnos en este tramo del muro meridional pasado el pórtico


Veremos en lo alto de este mismo muro sur otra de las antiguas celosías del Arte Asturiano de esta iglesia que, como la otra, se piensa es del siglo IX y está también labrada en una sola pieza


Presenta otro rosetón y, debajo, una ventana bífora usual del Arte Asturiano, todo ello con el característico sogueado de este estilo


Así, como bien dice el historiador Luis Antonio Alías, "En las paredes del lado sur restan dos excelentes celosías prerrománicas -doble rosetón sogueado y rosetón con anillos y sogueado- de la primera fundación", que no obstante acaso sería la segunda en caso de la muy posible fiabilidad del año 583, de la que nada queda sino su inscripción


Vamos a ver ahora la portada occidental de la iglesia que, como hemos dicho, es una de las filigranas historicistas hechas en las obras de 1905. Observemos también el muro del cementerio, al norte del templo como es bastante habitual


La portada es de arco de medio punto, con sus columnas, fustes y capiteles historiados con temática vegetales


Y encima de la portada la fecha de 1905 a la que, insistimos, pertenecen estas obras, restauradas en la posguerra


Sobre la fecha una cruz remata este frontón triangular


Por el campo de la iglesia, solar de renombradas romerías, tomamos el sendero que nos devuelve al Camino


Aquí nos detenemos un momento a leer los textos que narran las características del santuario que, en la página Podcast para viajar, nos describen así de evocadoramente:
"En el Principado de Asturias, en España, se encuentra la pintoresca parroquia de Argüelles. Este lugar, rico en historia, alberga la iglesia de San Martín de Argüelles, un edificio sagrado que data del 28 de abril de 621, testigo de siglos de devoción y arquitectura religiosa local. Las simples pero fascinantes estructuras reflejan las tradiciones y el arte que se han transmitido a lo largo de los siglos. No podemos olvidar a las personas que han habitado estos lugares, contribuyendo a su historia y cultura. Aunque la parroquia no sea famosa por personajes destacados a nivel mundial, cada habitante ha desempeñado un papel fundamental en la creación de la comunidad actual."



Y aquí está plantado el totémico texu... el árbol del tejo tan vinculado a espacios sagrados desde la remota antigüedad. Aquí la fiesta grande de Argüelles es la sacramental, que suele celebrarse el cuarto fin de semana de agosto con el domingo como día grande, con sonadas romerías a lo largo de tres o cuatro días


Se celebraba antiguamente la fiesta de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, que contaba con su propia cofradía, la cual había adquirido propiedades y, según nos informar Mª Dolores Alonso Cabeza en su libro, se subastaban productos "en animada concurrencia", sabiéndose que en 1850, por ejemplo, se pagaron 52 reales por 16 docenas de cohetes, 24 por el tambor y la gaita y  40 por los músicos de Noreña; en 1872 se subastaron dos novillas que llegaron a los 360 reales


A nuestra derecha, El Camín de la Iglesia, donde vemos el poblamiento disperso de la parroquia, como nos dice Alonso Cabeza, de "viviendas unifamiliares y suntuosos chalets", aunque se "conserva alguna casa típica de aldea con su corredor, hórreo o panera"


Cuando publica su libro en 2007 señala que "Va en aumento la urbanización de Fuentespino", el barrio más poblado de la parroquia, urbanización que ha ido en aumento con las citadas viviendas unifamiliares con terreno, muchas tipo chalet


Es por lo tanto la característica transformación de lo rural en residencial que tanto abunda en la franja costera que recorre el Camino de Santiago del Norte desde su mismo comienzo en en Hendaya o Irún y que seguiremos viendo hasta adentrarnos bien en Galicia


Casas del cruce con El Camín de la Terrona, a simple vista lo que más vemos son chalets y casas independientes de nuevo cuño, edificadas en antiguos prados de pasto y tierra de cultivo


A lo lejos El Sabariegu y La Fuente, en Les Vegues de la Torre, que riega El Ríu Noreña y solar del Palacio de los Argüelles, oculto entre los bosquetes de ese pequeño valle


En la derecha, a la distancia, El Picu Santufirme, en Llanera (439 m), por cuyas laderas occidentales (a su izquierda) sube desde Posada a La Miranda el Camino de Santiago de regreso a la costa rumbo a Avilés por el valle de Solís, Cancienes y Nubleo, en Corvera. A su izquierda y más lejos están El Pedregalón (623 m) mal llamado Gorfolí, entre Llanera e Illas y, más a la izquierda, El Gorfolí 'auténtico' (586 m), en Llanera, otras referencia visuales y geográficas en el Camino de Santiago a Avilés


Los chalets con terreno forman sendas filas a lo largo del Camín de la Iglesia, comunicación con la Carretera General en La Revuelta'l Coche


La primera casa a la izquierda es Casa Parrondo, hacia donde nos dirigimos ahora


Era el restaurante de José Parrondo, que conserva su nombre en la cristalera de la terraza, el cual llevaba tiempo cerrado las últimas veces que vinimos. Aún en 2009 participaba con sus menús especiales en la Feria de les Fabes de Argüelles, como recoge esta noticia de La Nueva España firmada por Franco Torre:
«Tenemos una cosecha muy buena, la mejor en varios años. De hecho, yo no recuerdo una campaña como ésta». Las buenas perspectivas iniciales se cumplieron y, tal y como señala Ulpiano Huergo, secretario de la sociedad «San Martín», que conforman los productores de fabas de Argüelles, la cosecha de este año es excepcional. Toda una cosechona. Una circunstancia que, además de resarcir a los agricultores tras un nefasto 2008, permitirá recuperar la Feria de les fabes de Argüelles, cancelada el año pasado por el retraso en la recolección, y cuya vigésima segunda edición se celebrará este domingo. 
A diferencia del año pasado, la meteorología de los últimos meses ha sido mucho más benévola con el concejo sierense. Según explican los productores de fabas, la cuestión no es tanto que haga buen tiempo como que se respeten los períodos estacionales normales. Este año, la plantación se realizó a mediados de mayo, y en julio y agosto cayeron unas lluvias que vinieron muy bien a la cosecha. El viento y el sol que lució las semanas anteriores a la recolección del otoño también fueron beneficiosos para las fabas. 
El año pasado, por contra, las intensas lluvias y las continuas heladas primaverales retrasaron más de un mes la plantación, que se realizó la tercera semana de mayo. Esta situación se vio agravada con la temprana llegada del otoño, y además la faba no se pudo recoger hasta el mes de diciembre, lo que incluso motivó la cancelación de la feria local. El resultado de tantos contratiempos fue una cosecha nefasta. «El 70 por ciento de las fabas estaba para ir directamente a la basura», asegura Huergo. «Yo casi diría el 80 por ciento», estima Manuel Álvarez, otro de los productores de Argüelles. 
Dejando a un lado las cifras, los agricultores explican que las fabas no llegaban al mínimo de calidad exigible. «Las heladas las malograron. Eran fabas duras, no tenían buen sabor, y daban problemas de cocción», afirma Huergo. Esta situación contrasta con la de este año. «Éste es un grano bien consolidado, que además ha dado un buen rendimiento» señala Huergo. Según sus propias estimaciones, este año se han recogido de media entre 1.600 y 1.800 kilos por hectárea en las plantaciones de Argüelles, unas cifras que atestiguan ese buen rendimiento al que aluden los productores. 
Del total de la cosecha, una tonelada de fabas se pondrá a la venta el domingo, durante la XXII Feria de les fabes de Argüelles. La feria, organizada por la sociedad «San Martín» y la Asociación de Vecinos «Parroquia de Argüelles», bajo el patrocinio de Caja Rural, es el gran escaparate de la faba de la localidad, famosa en todo el territorio regional. No obstante, el asentamiento definitivo de la feria data de 1994, año en el que se funda la sociedad de productores, «San Martín», que conforman cinco agricultores, y cuyas fabas se comercializan bajo la marca única «Vegargüelles». 
La feria comenzará a las 11 de la mañana en las escuelas de Argüelles, donde se habilitará un mercado de fabes, abierto hasta las 15 horas, y también unos puestos para degustar fabes y arroz con leche. 
Al mediodía, la iglesia parroquial acogerá una misa en honor de San Martín, en la que actuará el coro mixto «Reconquista». Tras el oficio religioso, actuará el grupo «El Piñote» de Argüelles, y a las 13.15 se celebrará la tradicional subasta de ofrendas. Además, en los restaurantes Casa Parrondo, La Fusta, Casa Cornelio y El Asador de Abel se celebrará una jornada gastronómica con protagonismo de la fabada asturiana y el arroz con leche. Y las fabas, por supuesto, serán de Argüelles."

Ni que decir tiene que bueno sería que cuando pasaseis el restaurante hubiese reabierto, tanto para dar cuenta de los manjares de Argüelles como para tomar algo, sin embargo no ha de faltar mucho para llegar a dos de los reseñados, El Asador de Abel y La Fusta, en La Revuelta'l Coche, en la Carretera General


Luego de Casa Parrondo El Camín de la Iglesia, después de unos metros totalmente en llano la, sube ligeramente en Fuentespino, con las mencionadas casas unifamiliares y chalets con terreno cerrado por setos y tapias a ambos lados de la calzada, paisaje residencial de 'baja densidad', como suele llamarse


Dejamos a la derecha El Camín de La Barreda y seguimos todo de frente rampa arriba


Si bien pues es una zona urbanizada predomina el elemento vegetal, con numerosos frutales y árboles ornamentales en cada finca, terreno, solar o parcela. El recorrido pues, sino es es eminentemente rural sí es sumamente agradable y placentero


Y vamos subiendo paso a paso atravesando este barrio que toma su nombre de una antigua fuente del lugar, a la que antiguamente se acudía a por agua antes de que se dispusiera felizmente de ella en las casas


Un poco más arriba llegamos al cruce con El Camín del Cristo, donde seguiremos de frente, subiendo a La Revuelta'l Coche, cuyas casas vemos ya al final de la cuesta


La flecha amarilla nos confirma que hay que seguir, efectivamente todo recto y de frente


Pero estimamos oportuno ofrecer una explicación, pues según José Antonio Fanjul Cabeza, un antiguo ramal histórico, no señalizado, seguía a la derecha "por la Venta del Cristo, Cementerio de San Miguel de la Barreda, Venta Blanca, Bobes y tras cruzar el Pico Sierra, en Granda, llega al Pontón de Santa Marta, donde está el límite entre Siero y Oviedo", este Camín del Cristo se dirige pues hacia dicha venta caminera, La Venta del Cristo, cuya memoria pervive en la toponimia, no obstante a partir de ella dicho camino ha quedado al parecer muy trastocado por los polígonos industriales construidos y acaso por ello se ha decidido señalizar la ruta hacia La Revuelta'l Coche y Fonciello


Subimos pues entonces un poco de recuesto más hasta la Carretera General, donde vemos ya el tejado del Asador de Abel, al final de la cuesta y en el cruce con dicha carretera


A nuestra derecha vemos el mencionado Camín del Cristo, que hemos dejado atrás, en ruta a La Venta'l Cristo y Venta Blanca, ambos topónimos netamente camineros en la ruta histórica de Noreña a la Sancta Ovetensis, sobre cuyo itinerario Fanjul Cabeza nos ofrece este interesante documento acompañado previamente de su explicación:
"Por incluir a Noreña en la descripción del antiguo camino real desde Granda a Pola de Siero, tiene especial interés la apelación que formularon los vecinos el 24-X-1788 contra el proyecto de crear el actual trazado de la carretera desde el Puente de Colloto a Pola de Siero, hoy N-634, denominada Carretera de La Barreda. (Cedido por: Pedro Pisa Menéndez). En tal apelación se detalla el antiguo camino real que cita el juez Antonio Llanes en el documento precedente pero dejan claro que para ir a Pola de Siero desde la Venta del Cristo se utilizaba la carretera que va a Oviedo desde Noreña”. Tal fue el planteamiento “con estacas” que propuso realizar el Arquitecto Reguera y es lo que solicitan los vecinos “por ser la menos costosa porque a corto trecho tropieza (continúa) con la otra igual carretera que va á la villa de Noreña”-. Los apelantes querían preservar sus tierras de cultivo y evitar los mayores trabajos que tendrían que realizar en sextaferia:
“ Martín de Villanueva en nombre y virtud del poder especial que en debida forma presentó y juró de Manuel de la Cueba y Agustín de la Cueva labradores y vecinos de la Parroquia de Granda, Concejo de siero, en el Principado de Asturias, por su mismo derecho y por el de los demás feligreses de la misma Parroquia sus convecinos: Ante VA me presento en grado de apelación del auto proveido en 27 de septiembre de este año por el Regente de aquella Real Audiencia en los que está atendiendo sobre la construcción del Camino que va desde el Puente de Colloto á la Villa de la Pola … . … Se confió su dirección al Arquitecto D.n Manuel Reguera González, de la Real Academia de San Fernando, prometiéndose que por su mucha inteligencia y conocimiento practico del terreno, tiraria las líneas de suerte que se consiguiese su execucion con la maior brebedad y menos costo, evitando en lo posible el daño y perjuicio a los terratenientes, dueños particulares de las posesiones confinantes con el camino proyectado construir. En efecto manifestó este Arquitecto su juicioso descernimiento en el desempeño de su cargo delineando los parages por donde debía tener su dirección, señalando y poniendo estacas que encaminasen las líneas, pòr el sitio que llaman Pico de Sierra, que es el Camino antiguo, en el que existen a distancias proporcionadas dos ventas fabricadas de tiempo inmemorial, nombradas la una la Blanca y la otra la del Cristo, entre las que media una Iglesia Parroquial con el título de San Miguel de la Barreda, cuio termino ò hería de este nombre se extiende por más de dos leguas, sin otras casas, techos ni abrigo, que las dos referidas Ventas para el aloxamiento y descanso de los pasajeros, y el socorro de la Parroquia interemedia para cumplir con el precepto de oir misa los días festivos. Y es assi que siendo la dirección dada a dicha carretera por el Arquitecto Reguera Gonzalez la mas ventajosa al Publico por la solidez del terreno; la más aceptable à los viageros por la disposición de pernoctar en las ventas; la menos costosa porque a corto trecho tropieza con la otra igual carretera que va à la villa de Noreña, y la mas benefiosa a los dueños de tierras, por el poco o ningun perjuicio que recibirían en su construcción, sin embargo de estas y otras preferentes cualidades, que por su notoriedad merecen el aprecio comun de todos los hombres instruidose imparciales, sucede en el día, que prevaleciendo la eficaz persuasión poderosa y particular interres de algunos Regidores del mismo Concejo, lograron que sin noticia, audiencia ni citación del vecindario de la Parroquia de Granda mi parte se mudasen las líneas y variase la dirección de la carretera trazada por el expresado Arquitecto, enderezandola arbitrariamente por una heria que es la mas fértil y abundante en frutos de cuantos sitios y tierras labrantías comprenden los tres lugares del mencionado camino, … ”

El Naranco siempre en lontananza, al oeste, era la referencia que seguían los peregrinos del Camín del Cristo, así como los arrieros y demás viajeros. Los peregrinos sin duda apurarían hasta la Sancta Ovetensis, donde en su Rúa de los Albergueros tenían sus centros de acogida, siguiendo sin duda la ruta que nos señala Fanjul:
"De Argüelles seguía el camino antiguo -siempre algo al Norte de la carretera- a San Miguel de la Barreda, a Balbona y a Boves, yendo a atravesar el río Nora por el antiguo puente de Colloto, … pasando por santa Eulalia de Colloto, ermita del Espíritu Santo y Cerdeño. … Las entrada a la ciudad se hacía en la época barroca por la puerta llamada la Noceda, próxima al antiguo convento de benedictinas de San Pelayo, desde donde los peregrinos iban por delante del de San Vicente a salir a la plaza del Obispo, para entrar en la Cámara Santa por la puerta que se abre en el crucero meridional de la Catedral."


Justo detrás de la casa que vemos en medio de la foto está el cerro o cueto de El Cotorbán antes citado, en el paso de la parroquia de Argüelles a la de La Barreda, Samiguel o San Miguel de La Barreda, otro topónimo relacionado con el barro, tan usual en esta tierra llana y arcillosa



A la derecha de El Cotorbán (230 m) reconocemos una gran extensión plantada de Fabes de Argüelles, desde su ladera hacia la vega donde mana la fuente de Fuentespino que da nombre a este barrio


Y este es el Palacio de Argüelles, uno de aquellos linajes de origen leonés asentado en esta parroquia (y en buena parte de la Asturias central), junto con el de los Quiñones, tras las guerras trastamaristas, con los que emparentaron aunque previamente, como hemos dicho, se disputaban el poder feudal


"Los Arguelles constituyeron el linaje de más influencia y prestigio en la capital del principado a mediados del siglo XV", nos dice Mª Dolores Alonso Cabeza, "Disputaron con los Vigil el predominio en el concejo de Siero, donde se establecieron en diferentes Casas", y así "Enlazaron con los Quiñones, se anexionaron la familia Vigil de Vega de Poja, fundaron mayorazgo en esta localidad, en Meres y en Celles, dieron origen a otros solares secundarios como los de Bobes y La Carrera."


Sobre esta casa-palacio con capilla de D. Carlos Argüelles Meres, que aquí en esta foto vemos con les fabes recién plantadas, diremos que es de planta rectangular, bajo, piso y ático, con gran puerta de entrada de arco rebajado y, a la izquierda, capilla anexa barroca. Al sur se le añadió una hermosa galería acristalada posteriormente:
"En la fachada principal se halla el escudo de los Argüelles.

A  mediados del siglo XVIII la familia Argüelles de la Rúa tenía su casa en la parroquia de Argüelles, pagaba anualmente una fanega de pan a la parroquia como renta por unas fincas que pertenecían a la iglesia.

En 1770 D. Bernardo Argüelles de la Rúa pagó 62 reales que era el valor de la fanega de pan ese año. El 14 de julio de 1784 D. Bernardo funda una capellanía colativa en una ermita que había edificado a su costa en el barrio de Cortobán, con la advocación de San Bernardo y San Antonio.

Para que dicha ermita se conservase siempre con la decencia y aseo correspondiente al ministerio santo y demás funciones que se pudiesen ofrecer en el discurso del tiempo, la dotó el mencionado D. Bernardo como Patrono, con una casa vividera, con sus entradas y salidas, corral correspondiente, un cabañón que pega con dicha casa, tres cuartas partes de un hórreo, medio día de bueyes de labrantío y un controzo de prado de dar un carro de hierba, sitos todos estos bienes en el barrio de la Cuesta y lindan con casa y bienes de Francisco Mencía y Juan del Campo; cuyos bienes valen en renta, fanega y media de pan a cuyo abono se obliga por escritura de donación que quedó de hacer y poner copia de ésta en el Libro de Fábrica de esta iglesia.

En la parroquia de Limanes, en el barrio de Mieres, a finales del s. XVI tenían una importante mansión y en terrenos de su propiedad Andrés Argüelles Meres edificó en 1730 la capilla del Carmen. Gabriel Argüelles Meres en 1743 obtuvo el título de hidalgo "como lo había sido su padre Andrés y su abuelo Rodrigo, descendientes de la casa de Argüelles y Solar de Meres".

En 1784 la casa fue transformada en el palacio actual por D. Juan Argüelles Meres, regidor, así consta en el dintel del balcón volado del piso superior y entre dos escudos de armas, uno del propio Argüelles, el otro de mayor tamaño une a las 5 flores de lis figuras de diferentes parentescos nobiliarios. 

Alejandro Argüelles Meres nacido en Limanes en 1835, siguió la carrera de las armas y prestó sus servicios en el ejército.

Hoy la propiedad pertenece a otros dueños.

El 31 de mayo de 1886 a instancia de herederos de D. Carlos Argüelles Meres de la parroquia de Argüelles fue nombrado capellán de la capellanía de San Bernardo D. Camilo Álvarez Argüelles con obligación de celebrar en ella una misa rezada cada día festivo y una cantada y dos rezadas en la capilla de la Casa del mismo señor en la parroquia de Limanes.

El 15 de mayo de 1896 a instancia de herederos de D. Carlos Argüelles Meres, vecino de Oviedo fue nombrado capellán de la capellanía colativa de San Bernardo, fundado en la capellanía del mismo título que tiene unida a la Casa que posee en esta parroquia de San Martín de Argüelles, Don Vicente González Martínez con el cargo de una misa cantada todos los días festivos en dicha capilla y dos rezadas en la capilla de la Casa que el testador tiene en la parroquia de Limanes, además quedaría adscrito a la parroquia de Argüelles para colaborar con el párroco.

No conocemos las relaciones de parentesco que hicieron coincidir las dos Casas Argüelles-Meres, de Limanes y de Argüelles, procedentes de la misma Casa originaria de Meres, en la persona de D. Carlos Argüelles Meres, como claramente se expresa en el Libro de fábrica de la iglesia de Argüelles, ni los motivos de la posterior separación.

El nombre Carlos se repitió en sucesivos descendiente de la Casa de la parroquia de Argüelles.

D. Carlos Argüelles-Meres Longoria que falleció en Oviedo a los 81 años de edad, el 8 de enero de 2005 recibió las honras fúnebres de cuerpo presente en la iglesia de Argüelles. Le sucede en la Casa el sobrino D. Carlos Argüelles-Meres Arias."

El Camín de la Iglesia llega así a La Revuelta'l Coche, yendo ahora en dirección sur


Se va acabando la cuesta al acercarnos a la Carretera General, empezando enseguida a llanear


Y aquí tenemos ya la Carretera General o Carretera del Berrón, con la Sierra la Paranza en lontananza, que cierra al sur el valle del Nora, separándolo del valle del Nalón


Y en La Revuelta'l Coche, saliendo a la carretera,  El Asador de Abel, al que antes nos hemos referido, así glosado en El Comercio del 26-5-2016 por Luis Antonio Alías que, además de ser gran historiador, es un excelente gastrónomo:
"Abel Terente (y la Goodfood Dixieland Astur Company) nos saluda y despide cada vez que llegamos o marchamos de la Tierrina desde el aeropuerto. Allí está, en una gran foto, junto con la más florida big band gastronómica asturiana, la de los integrantes de Fomento de la Cocina: Javier, Pedro, Roberto, Luis Alberto, Juan Ramón... Abel es, con diferencia, el grandón;una humanidad la física a la que incorpora por completo la personal, y que hace de su asador un clásico consulado de Lúculo en la Revuelta del Coche. 
¿Qué es la Revuelta del Coche? Un lugar. Igual que la Cruz de Ceares, el Altu L'Infanzón o Venta la Uña. Resulta sumamente curioso que exista un topónimo tan pintoresco y motorizado:lo bautizó y dejó el veterano y popular restaurante anterior. No nos cabe duda que El Asador de Abel, alzado sobre los cimientos de La Revuelta, más temprano que tarde impondrá su nombre en los mapas; de hecho ya lo relega en el de Campsa, en el de Michelín, en el de Repsol, en el de Race ¡Hasta en el de Google! 
De reconocimientos y premios anda el Asador sobrado, aunque los únicos que de verdad estima Abel le llegan vía comentario de una clientela bastante más variopinta de lo que imagina el primerizo:los veinte euros del menú llevan mantel, copa y vino selecto. 
Abel Terente, langreano de nacimiento, tevergano de crecimiento, ovetense de estudios y, durante veintitantos años, encargado de la mítica y llorada La Gruta, con obligaciones cambiantes y crecientes, decidió abrir sus propias puertas eligiendo un lugar de paso, encuentro y cambio de dirección La Revuelta mitad urbano e industrial, mitad rural y ganadero, elaborando una oferta medida y avalada por la selección del producto y la naturalidad de las transformaciones. Y puso bajo la eficaz garantía de su nombre un asador decorativamente sobrio y cálido, con una central y acogedora zona de barra y mesón a la que se suman elegantes comedores de banquetes y una soleyera terraza. 
Abel no ejerce de cocinero. Ni de camarero, recepcionista, barista o parrillero; compleja y sencillamente diseña, supervisa, incide, prueba, acepta, ultima y explica lo que ofrece y sirve. 
La parte de asador, importante en un todo plural, usa el soporte de parrillas y chapas para las brasas vegetales y el reposo preciso de los cortes vacunos y los pescados. Y si los entrecotes y chuletones de carne roxa espuman jugosos y fragantes, iguala sucede con los salmonetes, pixines, reyes, lubinas, chopas o besugos. Y hasta el recuerdo anda próximo oricios de cucharilla y paladeo. 
De cucharilla a cuchara, cada día trae su concreto empleo: largos e invertidos cocidos maragatos, potes caldosos de huerta y gochu mimado, lentejas enchorizadas, garbanzos con bacalao y espinacas capaces de desarmar al más pintado, pulpo con patatines de mojar pan... 
Además, la fabada lleva faba de la parroquia, que Argüelles las produce de primera, y compangos de fiar, con Noreña a la vista. Y quien lleve tiempo de espera podrá premiarse con un arroz de caza, o de almejas y verduras, en punto y gozo. 
Javier, el cocinero, cuidadoso y perfeccionista, siempre dispone de seducciones gustosas al margen de lo pregonado: cocochas de bacalao, tronco de pulpo de pedreru, bacalaos a los varios modos, perdices escabechadas o con verduras, mollejas de ternera, estofado de jabalí, callos: planteada la duda recurramos al buen criterio del anfitrión. 
En postres, el nacionalismo, por una vez delicado y gustoso, se impone sin trampa, cartón, atajos o mistificaciones: arroz con leche, casadielles, canutillos, frixuelos 
En una muy anterior visita citábamos a Nestor Luján cuando decía que sólo quien borda lo sencillo puede resolver lo complicado: las verduras a la parrilla, acompañadas por aceites aromáticos, frutos secos y escamas de sal testimonian que aquí tal aserto se cumple plenamente. Esta vez preferimos citar el latinajo «finis coronat opus», que resume la trayectoria profesional de Abel y su asador: capacidad, experiencia, seriedad y naturalidad con refinamiento."

El Asador de Abel es también Casa Farpón desde que el chef Javier Farpón se hiciese cargo de él, tal y como anunciaba, también en El Comercio, el 11-5-2023:
"Abel Terente se jubila, pero no su restaurante. El testigo de El Asador de Abel (Argüelles, Siero) lo recoge Javier Álvarez Farpón, quien hasta ahora estaba al frente de Casa Farpón en Mamorana (Lena). «La continuidad está asegurada», celebran ambos una cuestión que llevan pergeñando el último mes y que en hostelería no siempre es fácil de garantizar, sobre todo, cuando el testigo no lo recogen familiares directos. 
Ambos están trabajando codo con codo para asegurar un «relevo sin parón intermedio» y, así, continuar la historia de un establecimiento hostelero que Abel Terente remodeló y abrió en 1999 tras un periodo anterior en que se denominaba La Revuelta del Coche. Ahí llegó Terente tras 26 años de oficio en La Gruta, un icono de Oviedo; y ahora cede el testigo de un negocio que él se encargó de convertir en referente. 
Las riendas se las entrega a un cocinero que conoció en el verano de 2017, cuando ambos recibieron la Caldereta de Don Calixto, en las categorías de Maestro Nacional y Joven, respectivamente. Los premios que anualmente concede este periódico les puso en contacto «y han desembocado en un traspaso». 
El alcalde de Siero, Ángel García, celebra la continuidad del establecimiento donde se cerró, entre otros, el acuerdo para que Amazon se instalase en el concejo. Entiende que «tener restaurantes de referencia es importante para el territorio», al tiempo que apunta que llegó a tener «miedo» a que el relevo no llegara a sabiendas de lo «difícil» que es hallarlo. «Tenemos lugares de referencia en Siero, pero no quería que pasase con el asador lo que pasó con El Panduku hace unos años», recuerda. 
El restaurante de Argüelles mantendrá personal, proveedores, filosofía, carta, equipo y, por el momento, también nombre. «Mi cocina y la que defiende Abel son similares, con la cuchara, el producto de calidad y la tradición como piezas clave», apunta Farpón. Mantendrá la brasa porque «me gusta», aunque no fuera su máxima en Casa Farpón, e incorporará su visión de la cocina y las recetas que él defiende. 
El 'heredero' está «muy contento e ilusionado» con el proyecto, con el que pone punto y seguido a su trayectoria tras siete años en el negocio que empezó de cero en la casa familiar lenense. Lo de Mamorana, por el momento, está cerrado: «Me voy a centrar en lo de Siero», arguye, «y ya veremos qué pasa con lo demás». 
Terente, por su parte, tiene una sensación agridulce. «Estoy feliz de haber hallado relevo, sé que Javi lo hará maravillosamente bien. Y eternamente agradecido a los clientes y al equipo que me han acompañado, pero es difícil dejar algo que es como un hijo», explica quien, por fin, podrá pensar en la jubilación. «No es fácil de asimilar porque son más de 50 años dedicados a la hostelería, pero es hora de tener tiempo para la familia y los amigos».

Atendamos ahora, antes de salir a la carretera, a un gran panel a nuestra izquierda


En él un mapa nos informa de nuestra ubicación en Argüelles, que podemos ver abajo del todo remarcada en naranja


Esta es nuestra situación en la Carretera General


Al llegar a la carretera iremos a la izquierda, contemplando al sur la línea de cumbres de La Sierra la Paranza, límite de Siero con Langreo/Llangréu, con cumbres como La Peña l'Agua (531 m) en La Pasera, enclave noreñense como una 'isla' entre ambos concejos. También están ahí La Peña les Tisieres (538 m), La Peña Villa (591 m), El Picu Murón (554 m), El Cuetu la Pila (561 m), La Peña'l Cadaval (513 m),  El Cuitu (456 m), El Picu Suanu (487 m) o El Castiellu (420 m)


En el poste telefónico vemos la señalización del Camín de los Santuarios, que comunica Oviedo/Uviéu con Covadonga y Santo Toribio de Liébana, señalizada en ambas direcciones y con la que coincide el Camino de Santiago desde Marcenao y El Rayu (Siero), poco antes de La Pola


Nos toca pues caminar unos metros por carretera y en dirección este, es decir, en el sentido inverso hacia la capital asturiana, lo que nos hacer percibir una cierta sensación de dar 'marcha atrás' durante unos metros, haciendo algo de rodeo, lo que nos hace pensar en que el trayecto por La Venta'l Cristo y La Venta Blanca había de ser mucho más directo


La Carretera General, si bien con arcenes a ambos lados, no es uno de esos trayectos, ni falta que hace decirlo, de los que suelen gustar los peregrinos pues además, si bien gran parte del tráfico se ha desplazado hace tiempo ya a las autovías, este sigue siendo intenso y pasa muy veloz en esta recta



Al menos disponemos de un buen arcén para caminar con cierta seguridad, dejaremos la carretera al llegar a las casas del fondo, donde hay una nave industrial


Dejamos atrás entonces El Asador de Abel-Casa Farpón, viendo su entrada y parking, del que realiza además dos buenos reportaje el gastrónomo David Castañón en su web Les Fartures que queremos recomendar, con abundantes fotos uno en agosto y otro en noviembre de 2023. Otros excelentes artículos son los de Lo que coma Don Manuel, de Igor Cubillo, y Fuego de Mortero, por citar algunos, mientras en Guía Michelín leemos así:
"Un gran clásico que toma un nuevo rumbo bajo la dirección del chef Javier Álvarez, que se ha trasladado aquí desde el antiguo Casa Farpón de Mamorana. El local, que mantiene la estética de un asador rústico con la zona de brasas a la vista desde el comedor, centra su propuesta en una carta de mercado con varios platos de cuchara (destaca la Fabada de Argüelles y su compango), elaboraciones del día (como las Patatas rellenas, el Pote asturiano o las Verdinas con centollo), pescados frescos de Rula procedentes de captura artesanal, carnes rojas de Trasacar... y un buen menú degustación. ¡Completa bodega con apartado de vinos asturianos!"

Carretera General adelante, no existe paso de peatones ni semáforo que nos permita cruzar con total seguridad en todo este tramo pero, al menos, es una larga recta con mucha visibilidad y eso ayuda a pasar al otro lado, estando, eso sí, muy pendientes de los vehículos, pues suelen pasar muy veloces


También tenemos arcén a ambos lados; estas carreteras, en origen más estrechas y sin asfaltar, se empezaron a hacer a finales del siglo XVIII aunque por diversos avatares, entre ellos la francesada, no fueron culminándose hasta avanzando el siglo XIX. Permitían el paso de carros, incluso los grandes, y también los carruajes, por lo que se establecieron las primeras líneas regulares, de ahí en nombre de La Revuelta'l Coche


Estas carreteras sustituyeron a los antiquísimos caminos reales, basados muchos de ellos en vías romanas e incluso anteriores, sendas y pasos prehistóricos, de trashumancia y arriería, los cuales o desaparecieron como en el caso del tramo noreñense del Puente del Rebollar y Les Viñes, o se transformaron en vías pecuarias y locales. En un documento presentado por Fanjul Cabeza se dice que "En 23 de junio de 1802, se comenzó a trabajar en la carretera de Oviedo, … Costó la carretera 40.300 reales. Fueron comisionados Don Joseph Argüelles Meres, Alcalde mayor, Don Menendo de Llanes y Don Diego Escalera".


Fanjul Cabeza nos sigue diciendo que la construcción de la carretera de La Barreda desde Pola de Siero al Pontón de Santa Marta (Futura N634) la inició el Ayuntamiento de Siero el año 1793, estuvo abandonada hasta 1827, por lo no se concluyó hasta 1829:
"La construcción de la nueva carretera por Calle de la Iglesia y Avenida de Oviedo con su puente ocasionó el abandono del Antiguo Camino Real a Oviedo en el que desapareció el puente de El Rebollar. Consta en el “Expediente de Remate de la carretera de La Barreda. (1836-37): “ … . 
En una hoja suelta del expediente se cita «Noreña. Caminos: Expediente promovido por el Ayuntamiento en solicitud de permiso para disponer de 1.930 reales para el reparo de la calzada desde las casas de Miraflores a la carretera de Siero, etc.»”.
El antiguo camino real se continuó utilizando gracias a las piedras pasaderas que allí existieron para vadear el río, atravesando el actual polígono industrial de La Barreda hacia Argüelles por la calzada que aún se conserva. Fue abandonado en tiempos recientes (±1960) debido a las obras de Saneamiento realizadas por la Confederación Hidrográfica del Norte y está cortado a nivel de la finca del Matadero Central de Asturias. Pese a ello la recuperación de este antiguo camino real parece fácil puesto que existió un proyecto para crear un paseo fluvial entre Riegos y Argüelles, utilizando este tramo del camino".

A la izquierda, tenemos otro paraíso gastronómico de los también citados antes, La Fusta, con su gran explanada de aparcamientos


Restaurante La Fusta de Argüelles titula su artículo para El Comercio del 13-1-2022 Luis Antonio Alías, en el que repasa su historia, trayectoria y especialidades, justo cuando la casa cumplía sus cuarenta años abierta:
"La Fusta nació cuando las carnes sobre brasas apenas comenzaban a popularizarse. Faustino, naveto de origen y emigrante en Argentina (lo que le volvió empresario cordial y discreto en dos países) reinterpretaba modos culinarios porteños para disfrutes familiares y conveniencia de obreros de mono y ... ejecutivos de traje. El tiempo pasa, pero el arte y las virtudes permanecen dentro del amplísimo aparcamiento, el chalet grande, la entrada de barra chigrera, los destacables cuadros de temas y firmas asturianas, el sereno y luminoso comedor de diario, y los amplios salones para bodas y banquetes.
De la cocina, y desde el principio, se encarga Gini. Y si la parrilla, ahora interior pero en manos del adecuado especialista, sigue dando lumbre a costillas y chuletones, los fogones ofrecen potes recios, callos magníficos, lubinas salvajes, pixines salseros, bacalaos nacarados, cabritos y lechazos de jugosa ternura, y lo que aprendió e imparte de la familia, de la experiencia, y del mismísimo Bulli. 
«Cumplimos cuarenta. Por favor, quede claro nuestro agradecimiento profundo a las generaciones de clientes que nos vienen distinguiendo» -subraya Faustino. 
En el entorno 
Iglesia de San Martín de Argüelles. Visible desde La Fusta, en pleno camino del interior, a la sorpresa de dos trabajadas celosías prerrománicas, une su portada románica, su arco de triunfo también románico, la belleza de los capiteles vegetales o representando la Útima Cena, y en la jamba, dos bajorrelieves con San Martín partiendo la capa y la despedida de la dama al caballero."

A lo lejos, vemos las señales que anuncian la proximidad de la glorieta de enlace con las actuales carreteras N-634 (a la derecha) y NO-1 (a la izquierda, entrada a Noreña por la Avenida de Oviedo), no obstante esto nos sirve únicamente de referencia, pues antes de llegar allí tomaremos un camino a la derecha

Más allá de la rotonda vemos algunas naves de la Carretera del Berrón y a continuación, los tejados de El Morralín, por donde baja a El Berrón el ramal jacobita más empleado actualmente que, sin pasar por Noreña, viene de La Pola por La Carrera, y con el que enlazaremos, recalcamos, en Fonciello, al oeste de Los Campones


Destaca a lo lejos por su forma El Picu Castiellu de Marcenao (435 m), del que hablamos ampliamente desde nuestra entrada en Siero procedentes de Sariegu, solar de un antiguo castro que, en la Edad Media se habría transformado en un castillo desde el que algunos piensan se gobernaba la Llanera de Siero antes de la fundación de La Pola


Su ladera occidental, libre de ocalitos, ofrece una buena rampa natural por la que se sube a la romería de la Santa Cruz, en septiembre, recuperada por los dos vecinos en 2017 tras veinte años sin celebrarse


Justo después del cartel de la rotonda hay unas casas, allí será donde dejaremos esta Carretera General a la derecha, antes de llegar a dicha glorieta, como hemos dicho


A nuestra derecha, una palmera en una quintana acaso revele cierto origen o tradición de los antiguos indianos que hicieron las américas


A la derecha, donde estuvo el llagar, hay una tienda de vinos, Evinar, Vinos Argüelles, empresa de la que escribe Jessica S. Puga en El Comercio del 27-4-2024:
"El teléfono de Silverio Argüelles no descansa, por lo que él tampoco. Lleva desde 2018 –con su hermano Luis Manuel– al frente de la empresa familiar que fundó en 1970 su abuelo Manuel, aunque entonces su actividad era el embotellado de vino (Vinos Argüelles). La distribución –fundamentalmente de bebidas– empezó en 1983, en el marco geográfico de la cuenca del Nalón. Con los años han ido ampliando concejos y catálogo. Esta semana presentó 'Nuestres fabes con CM', las jornadas que se prolongan hasta el 5 de mayo y en las que participan 72 restaurantes de toda la región, ofreciendo menús con la faba como ingrediente fundamental y dos vinos de las Bodegas Matarromera. 
–Todo empezó con una empresa dedicada al embotellado y ahora distribuyen cientos de referencias líquidas. ¿A qué se debió el cambio? 
–Lo provocó que nos dieran, en 1983, la distribución de Schweppes y PepsiCo para la zona centro de Asturias.

-¿Y con quién llegó el crecimiento de referencias? ¿Quién es el que apostó por los vinos?  
–Yo. Antes solo llevábamos una gran marca de vinos, Bodegas y Bebidas, que luego pasó a ser Pernod Ricard. Ellos llevaban vinos de muchas denominaciones de origen, pero para mí era poco. Quería vinos de otra clase, de más gama y mayor diversidad, y conseguir la mejor relación calidad-precio.

¿Asturias era buena plaza para mover eso? 
–Había mercado para ello, así que fui picoteando en bodegas que me interesaban, como CM, Viña Pedrosa, Dehesa de los Canónigos... Hablamos de bodegas grandes no tanto en volumen, sino en prestigio y recorrido. 
–La distribución pone en contacto a las bodegas con el cliente final, que en su caso principalmente es el canal Horeca. Pero, ¿qué más hace el distribuidor? 
–Esto es como tener un hijo pequeño al que tratas de enseñarle todo. Cuando contacto con una bodega lo tomo como si yo fuera una extensión de ella y no solo fuera parte de la compra-venta. Mi misión es convencer a mis clientes de que el producto que les llevo va a ser bueno y va a pegar fuerte entre su clientela. Y les ofrezco una relación calidad-precio que muy pocos ofrecen. Además, tengo que conseguir que mis comerciales se sientan dentro de todo. 
–Los de la distribución son actualmente, según el ramo, los malos de la película, los que suben los precios. 
–Ahí hablamos de las grandes cadenas de alimentación, que se quedan todo el margen de beneficio. En mi caso es la bodega la que trabaja con el sector primario. Nosotros no engordamos el producto en origen porque no trabajamos ahí, sino ya desde un canal de venta; somos el que lo acerca al consumidor y cobramos por ese servicio. 
–¿Qué cambios en la distribución ha traído la pandemia? 
–Han cambiado los hábitos de consumo; antes se salía a cenar a las 23 horas y se tomaba la primera copa a las 2 de la mañana; ahora, en cambio, se sale a comer y se hace un buen tardeo, y si se queda a cenar, que sea a las 21 o 22 horas como mucho. Y se acaba primero, claro. 
–¿Y se bebe menos? 
–Se bebe lo mismo, pero por el día. Yo no noto que se beba menos, la verdad... 
–En una época que hay más servicio a domicilio que nunca y las ciudades son más para peatones que nunca, ¿qué retos tiene su sector? 
–Nuestro principal objetivo es seguir ofreciendo el mejor servicio posible a la hostelería asturiana. E inmediatez. Porque en 24 horas, e incluso en 12, estamos listos para servir los pedidos que nos hagan. También es importante la trazabilidad, que nosotros implementamos en 2014, y la digitalización, a lo que particularmente invertimos mucho tiempo y recursos."

Según pasamos por la entrada a la casa, veremos el hórreo, dando vista a la serranía de La Paranza, 'lugar de parada', como su nombre indica, pues por esa línea de cumbres pasa otro antiguo camín real, el que comunica Oviedo/Uviéu con el valle del Nalón y, de él, con la meseta por Tarna, uno de los puertos de la Cordillera Cantábrica


En la actualidad, por esa crestería, discurre otra vía de peregrinación señalizada como GR-105, la Ruta de las Peregrinaciones, entre la aldea ovetense de La Covadonga y la Covadonga de la Cueva la Santina, la canguesa, puerta de los Picos de Europa


Vayamos por la izquierda o por la derecha, insistimos una vez más, dejaremos la carretera al llegar a aquellas casas antes de la rotonda


En lontananza, al este, seguimos viendo El Picu Fariu; todos estos cordales y cumbres en torno al valle del Nora y sus afluentes no son de una altitud especialmente relevante, pero se ven y son vistos desde muchísimos kilómetros de distancia, elevándose sobre esta gran depresión geográfica que, junto con las de los valles del Piloña, Sella y Güeña forma un largo pasillo natural entre el oriente de Asturias y el centro hasta el valle del Bajo Nalón


El Picu Fariu  está al fondo a la izquierda, en medio la mole caliza de Peña Careses (552 m) y, a la derecha y más lejos, los altos de La Llomba, entre Sariegu y Villaviciosa, por la zona de Valloberu


Al otro lado de La Llomba, por La Campa, dejábamos Villaviciosa y su valle de Valdediós para entrar en Sariegu bajando a Figares


La Peña Careses destaca por su caliza gris clara casi blanca, pasábamos casi a sus pies cuando entrábamos en Siero por El Castru procedentes del saregano pueblo de Aramanti. Por ahí discurre la frontera entre ambos concejos


A la izquierda de Careses, buena vista del Picu Fariu hasta El Torrexón o Picu los Soldaos con sus antenas. Más abajo y más cerca los altos de Celles, en Siero y más abajo aún, algunos edificios de Noreña...


Abajo, el Polígono de La Barreda y, poco más arriba, los edificios de la colina de El Rebollín que, junto con la del Castañéu la Soledá, son las dos sobre las que se asienta Noreña, la Villa Condal


Una buena referencia, por ejemplo, puede ser la torre-campanario de la iglesia parroquial de Santa María, a cuyos pies pasábamos saliendo de la población


Justo a su derecha y más atrás es el bosquete de El Rebollín, donde está, oculto por los árboles, el palacio de este nombre


A la derecha de los árboles hay un bloque de pisos que, a su derecha a su vez, nos sirve de referencia para ver un poco de la Torre del Reloj, donde actualmente se muestra la Exposición Permanente Zapateros de Noreña, dedicada a este histórico gremio. A lo lejos, algunos de los barrios de la parroquia de Celles, parte de Siero pero con enclaves noreñenses


Más a la derecha, y como la torre de la iglesia casi tapados por la arboleda ribereña del Ríu Noreña, asoman algunos edificios del centro urbano, atravesado por el Camino de Santiago en la Plaza la Cruz y La Playina, solar de los hospitales de peregrinos de Arriba y de Abajo


Más a la izquierda El Truébano, Traspalacio y bloques de casas de El Castrillón. El Truébano "Ha sido un barrio en el que había zapateros, agricultores, curtidores, pero la mayoría de las familias se dedicaban a la industria cárnica", nos cuenta José Manuel Fanjul Cabeza en su libro Noreña entrañable, "En él estuvo La Perla Asturiana, fábrica de embutidos construida por Nicanor Fanjul Fernádez (1878-1967) en 1921-22".  También estaban La Esther, Colunga Mencía y La Esperanza, entre otras


En la lejanía y en la ladera del monte reconocemos la iglesia de Celles y el barrio de Santianes sito a su izquierda, antaño propiedad del monasterio ovetense de San Vicente, al lado de la catedral y que, como esta, tenía fuertes intereses y tierras en el valle



A la izquierda, El Castañéu de la Soledá, solar de la capilla del Ecce-Homo e histórico campo de romerías de la fiesta mayor noreñense, en septiembre. A lo lejos, la colina del pequeño lugar de Serrapicón, 'isla noreñense' en Siero y, al norte, los cordales de los altos de Muñó: La Soma (505 m) y Los Ablanos (561 m)



Y en la distancia El Picu Samartín, Picu l'Águila o Pangrán (519 m), frontera con Gijón/Xixón, por el Alto la Madera, sito a su izquierda, paso de la Carretera Carbonera, inaugurada en 1842 para transportar el carbón de la cuenca del Nalón y Siero hacia el entonces aún pequeño muelle local gijonés, proyecto jovellanista que no se hizo realidad hasta entonces por iniciativa de Alejandro Aguado, Marqués de las Marismas del Guadalquivir, con importantes concesiones mineras en la cuenca, quien no obstante fallecería en su inauguración



Tal vez y pese a la distancia, lleguemos a reconocer la Carretera Carbonera, muy lineal, a su paso por Grandarrasa y La Madera. Pasaría una década y la carretera, apta para grandes carros de bueyes, se vería superada por el Ferrocarril de Langreo en su cometido, pero cumpliría una muy importante vía de comunicación por carretera hasta la inauguración de la Autovía Minera en 2003


Y aquí de nuevo vemos la iglesia de Argüelles, que acabamos de visitar, lo que nos permite percatarnos, una vez más, del rodeo que hacemos a partir del cruce con El Camín del Cristo


Es fácil de reconocer en lo alto de un pequeño promontorio, con su torre-campanario. A lo lejos, montes de La Belga con El Campón (223 m)


Al fondo, en la rotonda, cercana ya a El Berrón, darían vuelta los carruajes y diligencias que dieron nombre a este lugar La Revuelta'l Coche


Si aún no hubiésemos cruzado la Carretera General tendríamos pues que hacerlo ahora, insistimos que con mucha atención y máxima precaución pues no hay ni paso de peatones ni semáforo y advertencia alguna a los automovilistas del posible cruce de viandantes de la calzada en todo este tramo


Allí al otro lado y a la izquierda de la casa tomaremos El Camín de Fonciello, tomando dirección sur


Fijémonos en las señales existentes al empezar dicho camino


Placa del Camín de Fonciello


Azulejo con la concha del Camino de Santiago y señalización del Camín de los Santuarios



Un alivio sin duda dejar la Carretera General y caminar más tranquilamente por estas vías locales


Nos dirigimos primeramente todo recto hacia aquella nave del fondo, donde hay una bifurcación


Y al llegar a la bifurcación, donde enlazamos con otro camino delante de dicha nave, continuaremos a la derecha, siempre por El Camín de Fonciello y siempre en dirección sur


Hay una gran explanada y en ocasiones aparcan coches y camiones aprovechando este buen espacio, sigamos, recalcamos, todo recto


Y pasamos junto a estas casas con parcela y jardín, la segunda es la de La Cuadra de Antón


El camino tiende a bajar un poco muy suavemente, siguiendo siempre en dirección sur, que es la que predominará hasta llegar al cruce de Fonciello, donde enlazaremos como el ramal del Camino de Santiago procedente de El Berrón por Los Campones, a un kilómetro escaso de aquí


Hermosos parterres y la maqueta de un hórreo


Pasamos junto a la nave viendo a lo lejos la Sierra de la Paranza y algunas casas de la vecina parroquia de Santa Marina, también en Siero, en su ladera norte, cayendo hacia las riberas del Ríu Nora, reconocibles por su vegetación


Una concha en La Cuadra de Antón confirma que vamos en buena dirección


Pasamos junto a otra nave-cobertizo y seguimos caminando hacia el sur, con La Paranza como referencia visual


Y a la derecha, las casas de la carretera con El Monte Naranco al fondo, nuestra referencia para saber donde está la Sancta Ovetensis


Ahí está la zona de El Cristo, por donde sigue, un poco más al norte, El Camín del Cristo por el solar de la antigua venta de este nombre, que sería el camino original y más directo, hacia Picu Sierra


El Monte Naranco, con la zona de Villamexil y Toleo abajo en su ladera sur (a la derecha), por donde irán, bordeando su falda este hacia Cuyences, los peregrinos que, tras visitar la catedral ovetense de San Salvador, quieran seguir por el Camino Norte regresando hacia la costa vía Llanera, Corvera, y Avilés


Asoman varias naves del ya cercano Polígono de Granda y en la lejanía algunos edificios de la capital. Más en la distancia, las sierras del Alto Narcea y del Camín Real de la Mesa, límite secular de las antiguas Asturias de Oviedo con las Asturias de Tineo, paso del Camino Primitivo por El Freisnu y divisoria de las cuencas del Nalón (del que el Nora es afluente) y el Narcea


Y desde El Freisnu, los peregrinos que, desde Santiago, emprendían el viaje de regreso a casa con la idea de venerar las reliquias de San Salvador, veían ya la torre solitaria de la catedral desde esas alturas en las que el Camín Real de Galicia se unía al Camín Real de la Mesa. En la actualidad, y tras el crecimiento de la ciudad de Oviedo/Uviéu al oeste hacia Buenavista, esa visión magnífica, comparable a la del Monte do Gozo, ha desaparecido con la construcción de altos edificios


Llegamos a esta encrucijada y continuamos de frente y recto por el camino principal, siempre en llano y hacia el sur


Empieza aquí ahora El Camín del Apeadero, que como su nombre indica se dirige al apeadero del tren, junto al que pronto vamos a pasar


Hermosas y bellas camperas que hacen honor al antiguo nombre medieval de la Llanera de Siero, como se conocía a este territorio antes de la fundación de La Pola en base a la Alberguería de San Pedro, posada que se transformó en hospital de peregrino y en base a la que nació la población. En esta zona, el topónimo El Prau l'Obispu hace referencia a antiguas posesiones de los prelados ovetenses en torno a su Condado de Noreña


A nuestra derecha las instalaciones de Juan Roces, proveedor de materiales de construcción, que ocupan una gran superficie al sur de El Cristo


El Camino hace ahora un poco de curva a la derecha al pasar delante de esta casa...


El Camino continúa todo llano a la sombra de un alto seto de cierre vegetal


Pasamos delante de otra casa, esta con grandes galerías orientadas al este y seguimos a su derecha por El Camín del Apeadero


Las señales nos advierten de la proximidad del paso a nivel y de dicho apeadero


Al llegar frente al portón de acceso de Juan Roces, el camino hace curva cerrada a la izquierda


Y avanzamos junto al muro de cierre de sus naves e instalaciones


Y ahí están el paso a nivel y el apeadero, al otro lado de la N-634, que vamos a cruzar ahora


Aquí cruzamos con sumo cuidado dicha carretera N-634 pues suele haber intenso y veloz tráfico rodado de coches, camiones y autobuses a casi todas horas


Luego van el paso a nivel y el túnel bajo la Autovía A-64 Oviedo-Villaviciosa


El tren, en el apeadero Fonciello-Tiñana, esta era la de los Ferrocarriles Económicos de Asturias, integrada en la estatal Feve en 1972. La línea se inauguró en noviembre de 1891 pero este apeadero no se hizo hasta mucho después, con el desarrollo urbano e industrial de la zona


Muy atentos pues a las barreras y al paso frecuente de trenes...


Advertencia de esta doble vía, con trenes circulando en ambos sentidos


Las flechas amarillas nos indican entrar en el túnel...


El túnel, ancho y casi sin tráfico, dispone de acera a la izquierda, suelen formarse charcos grandes con las lluvias


Al otro lado, espléndidas vistas al sur de la parroquia de Santa Marina con La Paranza al fondo, donde está La Pasera, otro de los enclaves noreñenses repartidos por Siero, este además limítrofe con Langreo/Llangréu


Ahí están El Picu Murón (554 m), La Peña l'Agua (531 m) La Peña les Tisieres (538 m), La Peña (460 m), El Cuitu (455 m), La Peña Llamargu (426 m) y otras alturas


Dos edificios notables destacan en Santa Marina, la iglesia parroquial, con su alto campanario y, a la derecha, la escuela, construida en 1932, aunque desde 1983 los alumnos acuden a clase al Colegio Público los Pomares de la vecina parroquia de Hevia


La iglesia de Santa Marina se construyó entre finales del siglo XIX la década de 1920, pues se sabe que aún estaba en obras cuando se celebró su consagración en junio de 1925, es de estilo historicista, muy en boga por entonces, y sustituye a otro templo anterior ya mencionado en la diplomática medieval asturiana


Pasado el túnel tenemos una nueva bifurcación, en la que tomaremos el camino a la derecha, en lo que sigue llamándose El Camín del Apeadero


Ahí tenemos la señal que nos lo indica y nos orienta


Camino siempre llano entre setos, fincas y arboledas


Zona de muchos paseos para la gente de estos pueblos y del cercano núcleo urbano de El Berrón


Otro de tantísimos trayectos camineros en los que, pese a pisar asfalto, el recorrido es un bellísimo paseo por la campiña


Bifurcación y ahora a la izquierda, en curva, una flecha amarilla pintada en la parte posterior de esta señal de tráfico nos lo advierte


Y también, esta señalización en los árboles, de papel plastificado clavado en el tronco


Les sebes o setos naturales separan el Camino de las fincas colindantes, sigue siendo un tramo de muy escaso tráfico y ocasional paso de vehículos


Avanzamos todo recto y en dirección sur llegando así a Fonciello, un antiguo fundum posiblemente, palabra con muy diferentes acepciones etimológicas, según nos señala el filólogo Xosé Lluis García Arias en Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos:
"Con un sentido cercano a villam debió de emplearse FUNDUM (EM). Lo que ocurre es que esta palabra acaba coincidiendo en su expresión con otra derivada del latín (PRO)FUNDUM > ast. fondu ‘hondo’, ‘profundo’  hecho que hace hoy difí cil el análisis. A ello ha de añadirse que fondu, a, o, así como sus derivados fondeiru > fonderu, etc. pueden tener un valor locativo ‘lo alejado’ —> ‘lo más alejado’ . 
Por eso en ocasiones no sabemos si nos encontramos ante los restos de una explotación agrícola, ante una hondonada del terreno o ante un elemento de localización que indica ‘el lugar más bajo’

En cuanto a Tiñana podría ser un antopónimo en base al nombre de un antiguo posesor de época tardorromana o altomedieval, un tal Tinius o Tennius, acaso, según algunos familiares, antepasados de Pelayo, cuyo origen localizan en esta zona. Escribe de ello Paula Tamargo en La Nueva España del 28-4-2023, ¿Tuvo Pelayo tierras en Siero?:
"¿Tuvo don Pelayo tierras en Siero? Hay documentación histórica que así lo refiere, según explica César García de Castro en la publicación sobre la exposición "Covadonga 722-2022. Las huellas y los relatos", que permaneció en el Museo Arqueológico de Asturias hasta principios de este mes de abril. 
"Por un documento del año 869 sabemos que Pelayo poseía fincas en el centro de Asturias, en Tiñana (Siero), pues en tal fecha Alfonso III las donó a la basílica de Iria Flavia, haciéndonos saber que le habían sido transmitidas por herencia de su antepasado Pelayo", explica García de Castro al escribir sobre la emblemática figura del considerado primer monarca asturiano. 
Lo que no queda claro es si la existencia de estos bienes pudieran tener que ver con alguna vinculación de origen de don Pelayo con Siero o si se trata de propiedades que le vinieron dadas por su condición de mandatario. 
"No podemos conocer si estos bienes proceden del patrimonio previo de Pelayo, lo que podría dar pistas sobre su origen territorial, o si fueron adquiridos por él tras su acceso al poder, lo que anularía la deducción precedente", concluye García de Castro."

En los cruces vayamos siempre recto, hacia el sur, insistimos, el hábitat es muy disperso en esta parte, con casas a cierta distancia unas de otras, con terrenos a ambos lados del Camín del Apeadero


No existe mayor problema de pérdida o extravío, proseguimos nuestra marcha entre prados y casas


Magnífica panera de corredor en medio del prado a nuestra derecha, La Llosa Gorín


Los tramos de asfalto cierto es que abundan en prácticamente todos los caminos de Santiago pero cierto es que con este bello entorno es este un 'mal menor', además suele avanzarse por ellos bastante bien y cómodamente, salvo por el pisar constantemente en suelo duro, por ello es tan necesario saber qué calzado nos es más conveniente


Árboles frutales y ornamentales jalonan nuestro recorrido junto a más prados, fincas y parcelas


Invernaderos y rosaleda; la señal nos informa que nos acercamos a un cruce viario


Con la Sierra la Paranza siempre en lontananza, donde existió una malatería o albergue-hospital de leprosos hasta el siglo XVIII, nos acercamos a dicho cruce, situado justo delante de las casas que tenemos enfrente


Es la  famosa recta de Fonciello, en la que fue la antigua carretera AS-17, otro importante acceso al la Cuenca del Nalón desde el centro de Asturias, la cual ahora ha sido desdoblada y pasa unos metros más atrás, como autovía


Antiguamente había aquí muchísimo tráfico, hasta la inauguración dicha autovía, cuyo vallado en forma de pantalla visual-acústica reconocemos unos metros más allá


En la actualidad no hay tanto tráfico, pero es frecuente el paso de vehículos a velocidad; al llegar a ella iremos a la izquierda...



Apenas hay arcén, por lo que iremos bien arrimados a la izquierda, viendo a los coches que puedan venir de frente


A nuestra izquierda, una gran pradería llana se extiende hacia Carbayal, por donde viene el camino de El Berrón, con el que enseguida nos vamos a cruzar...


La carretera hace un poco de curva a la derecha, al final del misma, pasada una caseta con tejado a cuatro aguas, nos cruzaremos con dicho camino


El Camín del Carbayal que, justo allí a lo lejos, donde se ve un camión de leche, sale a esta misma carretera y viene hacia aquí, señalizado por este mismo arcén


Aquí pues, se unen ambos caminos y, siendo ya uno, cruzamos la carretera a la derecha, también con la mayor precaución, y seguimos por Fonciello rumbo a Meres, Granda y Colloto/Cualloto donde, cruzando el Nora por su 'puente romano', entraremos en términos ovetenses en la ruta a la catedral de San Salvador























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