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martes, 14 de junio de 2016

EL BERRÓN: EL CRUCE Y EL MONUMENTO A LOS FERROVIARIOS (SIERO, ASTURIAS)

(ENLACE CAMINO NORTE O DE LA COSTA Y CAMINO PRIMITIVO)

El Berrón desde el Camino, con las montañas del Aramo al fondo.

El valle del Nora conforma el gran valle central asturiano que, a través de los concejos de Sariegu, Siero y Noreña, nos dirige a la capital astur: Oviedo/Uviéu siguiendo este trazado del Camino Norte o de la Costa que desde Villaviciosa se encamina hacia el interior. Saliendo así de La Pola, capital de Siero, nos dirigimos a El Berrón o a Noreña, pues en la parroquia de La Carrera tenemos esta doble opción. En este caso nos dirigimos a El Berrón. Al norte en la lejanía destacan los cuetos de Ceyes y los picos y cordales en torno al Alto la Madera, que separan Siero de Gijón/Xixón y este gran valle central asturiano de la rasa litoral.


Ceyes, muy al norte, reconocible por su iglesia parroquial al pie de los altos de La Cubilina.


Estamos en la parroquia de La Carrera y al sur tenemos un buen panorama del valle del Nora atravesado por la N-634, el ferocarril de Feve y la Autovía, zona cada vez más densamente poblada, principalmente por chalets, viviendas unifamiliares y numerosas naves comerciales, empresas y almacenes, asentadas en este lugar privilegiado para las comunicaciones. Más al sur delimitan el valle las suaves colinas de Valdesoto, Hevia, Carbayín y Santa María, parroquias de la parte meridional de Siero, ya en la divisoria con la cuenca del Nalón.


Forfontía o Forgontía, campos de siega y parcelas...


El Camino viene subiendo entre fincas y chalets.


Y llega al depósito de aguas.


Hay una buena explanada.


Y desde aqui contemplamos el industrializado en este tramo valle del Nora, con sus polígonos industriales, carreteras y autovías.


Como contraste, en estas camperas pastan apaciblemente las caballerías...


No muy lejos, en dirección noroeste vemos Noreña.


Paisajes de L'Arrionda y La Carrera hasta Ceyes, al norte.


El Camino viene bajando.


Y ya empezamos a ver los edificios de El Berrón, una población que creció al amparo de dos importantes cruces, uno de carreteras, la carretera Carbonera y la antigua carretera de Santander (N-634), y otro de ferrocarriles, el famoso Ferrocarril de Langreo y el de los antiguos Económicos de Asturias, luego integrados en Feve y Adif.


Es un paisaje de modernos edificios netamente urbanos en medio de una verde campiña de pastizales y huertas.


Vamos bajando lentamente hacia el valle, con sus prados llanísimos.


Al suroeste levantan son moles calizas, gran parte del año cubiertas de nieve, los altos picos del Aramo o como más propiamente se dice por parte de pastores y vecinos, El Puertu l'Aramo, cordillera situada en el mismo centro y corazón de Asturias, sobre los concejos de Lena/L.lena, Riosa y Morcín al este y sobre los de Santo Adriano, Proaza y Quirós al oeste. Sus cumbres llegan a pasar de los 1.700 metros de altura, destacando El Gamoniteiru con 1.786, El Barriscal de 1.734, El Gamonal 1.712, El Picu Xistras con 1.775 y Penapodre de 1.631, así como Las Bizarreras de 1.626 y Pelitrón de 1.562. Entre sus alturas destaca también L'Angliru, a 1625 metros de altura, una collada entre los picachos que ocultan buena parte del año sus cimas entre nieves o a veces entre nieblas, no siendo extraño que no pocas veces se eleven más altos que las propias nubes. Es una braña o majada, territorio de pastos, desde hace milenios, ahora famosa a nivel internacional por ser culmen una de las míticas etapas de montaña de competiciones ciclistas como la Vuelta a España.


Antes de llegar a El Berrón vamos caminando por las inmediaciones de Rancho Grande, topónimo que nos recuerda incluso a una famosa canción mexicana.


En el entorno más inmediato el paisaje sigue siendo totalmente rural.


Atendamos siempre y en todo momento a las flechas indicadoras, máxime en los cruces, pintadas en no pocos casos donde más buenamente se puede y es factible, tal que aquí en esta portiella de acceso a una finca.


Atrás va quedando la iglesia parroquial de San Martín de La Carrera, en medio de una zona residencial de viviendas unifamiliares y polígonos industriales a lo largo de la N-634.


Huertas y quintanas.


El Camino en bajada.


El Berrón, más cerca.


Campo y urbe.


Prados y edificios.


Entrando en El Berrón.


Hito del Camino y firme llano.


Una placa nos informa que estamos en el barrio de El Morralín.


El Morralín: hilera de casas populares de planta baja. Estamos caminando en estos metros prácticamente por la frontera misma de los concejos de Siero y Noreña.


Po raquí salimos a la carretera AS-246, la famosa Carretera Carbonera.


Y vamos hacia El Cruce, donde la Carretera Carbonera se cruza con la N-634, antigua Carretera de Santander. El famoso Cruce del Berrón, como se le conoce popularmente.


El Berrón, población sierense netamente urbana con edificios de pisos, que creció notablemente gracias a ser un importante cruce ferroviario y de carreteras.


Atrás ha quedado El Morralín y allá al fondo vemos los tejados de Noreña.


Adelante las señales jacobeas nos dirigen a cruzar la N-634, respetando escrupulosamente semáforos y pasos de cebra, para adentrarnos en la urbe.


Cruzamos asimismo en medio de El Berrón la AS-246 o Carretera Carbonera, inaugurada en 1842 para transportar en carros de bueyes el carbón de la cuenca minera del Nalón al puerto de Gijón/Xixón y darle salida comercial. No en vano estamos en El Cruce, donde dicen se instaló uno de los primeros semáforos que hubo en Asturias, no muy lejos de la estación del tren, donde el histórico Ferrocarril de Langreo, la cuarta línea ferroviaria de España y tercera de la Península, hecho por la misma razón que la Carretera Carbonera, enlaza en un importante nudo ferroviario con la que fue la vía de los Económicos de Asturias, fundada en 1887 para la comunicación ferroviaria con Santander, ambas fusionadas en Feve y posteriormente Adif.


Luego de cruzada nos encaminamos a tomar la Avenida de Oviedo, en dirección oeste, verdadera arteria comercial de la población.


No es por ello nada extraño que, caminando ahora por la acera de esta Avenida de Oviedo, junto a terrazas, sidrerías, cafés y tiendas, nos hallemos con un espacio ajardinado en el que una estatua rinde tributo al ferrocarril y a los ferroviarios.


Homenaje de la Sociedad de Festejos San Martín de La Carrera (parroquia a la que pertenece El Berrón) al ferrocarril y los ferroviarios.


El Ferroviario y un bellísimo parque público.


Continuando itinerario por la Avenida de Oviedo atravesamos El Berrón en dirección oeste, viendo aún alguna de las antiguas casas de la localidad, la cual experimentó un grandísimo crecimiento,de unas decenas de habitantes en los años 60del siglo XX a cerca de 3.000 en la actualidad, pese a haber cerrado incluso alguna de las importantes industrias que daban vida y empleo a la zona, siendo la cuarta entidad urbana del concejo de Siero, tras La Pola, Llugones y La Fresneda.


Las flechas amarillas.


Las aceras y las terrazas.


Aquí estuvo el Hotel Samoa, un verdadero emporio de ocio y diversión con su sidrería, baile y fiestas, una auténtica industria que dió vitalidad a El Berrón cuyo cierre, hace ya unos años, supuso un importante mazazo a la economía del lugar.


Atravesando El Berrón de este a oeste los altos edificios empiezan a dar paso a viviendas unifamiliares en la Avenida de los Campones.


Avenida de Los Campones.




Filas de casas.


Hórreo.


Casas y Camino.


Hacia la farmacia.


Bares y sidrerías.


Otra vista de la farmacia.


Caminamos hacia las viviendas obreras.


Esta larga fila de viviendas obreras de planta alta se alarga calle adelante, con más casas unifamiliares delante.


Caminando junto a los portales.



Al norte a escasos metros la zona de Buenavista.


Parcelas.


Otro bloque de viviendas obreras y edificios más modernos.


Arquitectura industrial.


Frente a estas quintas cruzamos la Avenida de Buenavista.


Por allí, cruzando la avenida, seguiremos ruta.


Cruzamos junto a estas quintas.


 Y tomamos camino a Carbayal.


Cruce y Camino al atardecer.


A Carbayal, ya en zona netamente rural.


Atrás queda el casco urbano de El Berrón con la Avenida de Buenavista.


Caminamos al lado de extensos prados muy llanos que dan vista más adelante a los polígonos industriales de la zona de La Revuelta'l Coche.



Fincas y casas de labranza transformadas en vivienda residencial.


Estamos en la parroquia de Tiñana.


Al oeste el llamativo y mítico Monte Naranco nos indica hacia donde nos encaminamos, pues a sus pies se adivina una gran ciudad con sus enormes arrabales urbanos e industriales que llegan a los concejos vecinos. Es un continuum urbano que desde Oviedo/Uviéu se desparrama hacia La Corredoria, Llugones, Silvota, Asipo, Colloto/Cualloto, Granda... abarcando además del de la propia capital parte de los concejos de Siero y Llanera.


El Naranco, con 637 metros en su altura máxima y por cuyas laderas los astures erigieron castros, los habitantes romanizados villas y los reyes asturianos iglesias y palacios, frente de combate también en el asedio de Oviedo/Uviéu durante la guerra civil, plagado de búnkeres y trincheras ocultos en buena marte por el boscaje.


Unos buenos bancos para sentarse en el Camino.


Berzas y polígonos y al sureste Peñamayor.


Siempre fijándonos en las señales camineras.


Pasamos un puente sobre la vía férrea y la Autovía A-8.


El trazado ferroviario desde el puente y vista al oeste al Monte Naranco.


Luego pasamos sobre la autovía.


Echamos un vistazo a nuestras espaldas mientras nos despedimos de El Berrón.






Vistas de El Berrón.


El ferrocarril.



Buenavista y Los Campones.





Fozana y la cabeza de esta parroquia de Tiñana, donde está la iglesia, vista al sur.


Pasamos el puente y volvemos a los verdes pastos.


Nos acercamos a Carbayal.


Xatu en prau.


Vaca roxa...


Buena vacada.


Hay buena casería.


Carbayal, topónimo derivado de carbayos o robles. En este momento no parece haber muchos pero en el pasado esto debió de ser una gran carbayera. En este cruce seguimos de frente.


Haciendo casosa a flechas y conchas.


Carbayal, quintanas y viviendas nuevas cercanas a la ermita del lugar.


El Camino es llano y normalmente de muy escaso tráfico rodado.


Viviendas tradicionales restauradas y nuevas construcciones residenciales en las parcelaciones.


Casa de corredor y hermoso jardines en el Camino.



Al otro lado, al sur, campos y boscaje.


Ya empezaremos a ver bien cerca las riberas del Nora, con su alto arbolado en las orillas en medio de una espaciosa vega a la izquierda.


Hórreo, camino y casa.


Otro buen ejemplo de corredor asturiano en Carbayal.


Con espléndida parra.



Otro hórreo en el florido camino...


Pomaradas y rosales.


Agradable paseo en Carbayal.


Aroma de flores.


Hórreo y subidoria.


Salimos ahora a la carretera AS-17 y nos dirigimos a la derecha.

Y ya vemos Fonciello, otra aldea de la parroquia de Tiñana en Siero.


Cruzamos ahora a la AS-17 para entrar en Fonciello.


Aquí nos unimos al camino que viene de Noreña por Argüelles.


Pasamos junto a algunas fincas...


Y nos encaminamos hacia aquel túnel.


Pasamos al otro lado.


Flecha y concha amarillas,


Y seguimos ruta por Fonciello hacia Meres.