| Subiendo al Sesto da Fonte, con el pueblo de Montefurao y el puerto de El Palo atrás |
Tras la impresionante y dura bajada del puerto de El Palo, donde se han unido las rutas de los Hospitales y de La Puela/Pola de Allande, el Camino de Santiago llegó a la aldea de Montefurao, solar de uno de los históricos hospitales de peregrinos del concejo de Allande y, seguidamente, empieza la cuesta al monte del Sesto da Fonte por los prados de Estaxo
Se trata de una muy considerable cuesta en la que se salva un desnivel de unos cien metros entre los 915 metros de altitud en los que se encuentra el pueblo y los poco más de 1.000 que tiene la collada existente entre las dos cotas cimeras de la montaña, a salvar en unos 750 metros de distancia. A continuación llega la más suave, aunque larga (casi kilómetro y medio) bajada al Collado del Couso, en ruta a Llago y Berducedo
Hemos de tener en cuesta que, al llegar aquí, los peregrinos, hayan venido por la Ruta de los Hospitales o desde la capital del concejo, han hecho ya un esfuerzo más que considerable: los primeros con más de 15 kilómetros por las cuestas de las Sierras de Fonfaraón, La Marta y El Palo sin hallar núcleos poblados y los segundos una larga subida por el valle del río Nisón arriba en La Ferreirada hasta la gran cuesta final de La Reigada. Tras llegar ambas a El Palo la bajada a El Palo ha sido 'de las que no se olvidan', como suele decirse
Y ahora, siguiendo el relieve estilo 'montaña rusa' que constituye una de las características fundamentales del perfil de la mayor parte de las etapas del Camino Primitivo, llega esta nueva subida que, si bien no es de las más recordadas por su dureza, constituye un considerable esfuerzo, máxime si tenemos en cuenta que aún nos aguardan unas horas antes de dar por acabada la jornada en algún albergue o alojamiento de la ruta
El ganado pasta apaciblemente en estos prados, donde unas estacas o pequeños postes señalizan el Camino que sube recto ganado altura rápidamente
Y así llegamos al final del prado para entrar en un bosquete...
Predominan los robles, unos carbayos o rebollos jóvenes, así como un muy tupido monte bajo de helechos y zarzas que forman sendas barreras vegetales a ambos lados del Camino
También hay algunos acebos, como este al lado del Camino, el cual se estrecha entre la vegetación pero siempre se pasa bien por él
Tras una no demasiado larga pero sí esforzada trepada llegaremos, en este mismo bosque, al final de la subida, en este rellano de arboledas, El Rozón, en el que hay una portilla de cierre que, como otros que ocasionalmente nos encontraremos en estas y otras montañas, no son para que no pasen las personas sino para que el ganado no salga de unas fincas a meterse a otras o al camino
Algunas de estas portillas y cancelas tienen un paso, otras se abren y se cierran seguidamente de manera automática con un muelle, pero otras no, en ese caso dejémoslas cerradas nada más pasar. Fijémonos en la flecha amarilla
El Collado del Couso formaría el paso de la Sierra del Palo al Cordal de Berducedo, siendo el Pico Llago su estribación nororiental, que da paso, por la abrupta ladera de As Pedreiras y A Costa, al Valle Pibidal, El Pradón y El Valle Negro
El río Pumarín a su vez, da sus aguas al Llouredo, afluente del Navia, al pie del pueblo de Is, que reconocemos en las praderías de la Sierra de Muriellos, de la que nos cuentan así en la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
Vemos abajo, en primer término, la aldea de San Pedro, cerca de donde se encuentra el castro de El Cuturuyón, uno de los que vigilaría estos valles, caminos y montañas auríferas. De frente, en el pueblo de Is, es obligatorio destacar que está, prados abajo del pueblo la capilla de la Virgen del Ablano, advocación que se supone habría pasado a la capital del concejo al fundarse arse la Puebla de Allande entre 1262 y 1269, proclamándose así patrona de Allande, como leemos en Wikipedia:
El valle de Castaedo lo cierra aquí por el norte el monte A Prida (857 m), con su loma de El Rellayo. Esta su ladera meridional presenta grandes pistas zigzagueantes entre arboledas, monte bajo y canchales de piedra suelta en la zona conocida como Caminovo 'camino nuevo'
A partir de entonces, el viejo Camino pasó a ser vía pecuaria. Ruta de arriería, pastoreo y trashumancias, lo fue también de peregrinos, por lo que su trazado pasó a recuperarse y señalizarse cara al famoso Xacobeo'93 que supuso la revitalización de las sendas jacobitas
A lo lejos y más a la izquierda del Pico Llago, sigue el camino a Berducedo siempre cerca de la carretera por El Chao y La Llanana, con sus pinares repoblados. En la lejanía, 'el grueso' del Cordal de Berducedo se reconoce por su altura y su forma de loma alargada con bosquetes y praderías
Aquí vemos las laderas de A Costa, Pieidal y As Pedreiras, por donde bajan, desde El Collado del Couso, las carreteras locales que comunican las aldeas de Castaedo por un lado (abajo) y por otro (en recto por la ladera y de derecha a izquierda) Villar de Castaedo, San Pedro, El Caleyo y Pontenova con la AS-14
En la lejanía la vista llega a las sierras de Ouroso, San Isidro, A Bobia y Penouta, hacia Los Oscos (Os Ozcos), Illano (Eilao), Boal y otros concejos entre el Navia y el Eo próximos a la costa
Dejamos de ver Is pero no así la loma amesetada de la Serra de Muriellos con la de Carondio y su Parque Eólico de El Segredal en lontananza, paso a Villayón. Sierra de la que nos cuentan ampliamente en la Enciclopedia del paisaje de Asturias y que gustamos de compartir, pues algunas de sus características físicas, geológicas, naturales, etc., coinciden con las de todas estas serranías:
El Camino tiende a ir bajando suavemente por esta ladera septentrional del Sesto da Fonte en dirección a El Couso o Collado del Couso con El Pico Llago siempre a la vista, ya sus pies la carretera
Bajando, nos metemos en otro pequeño rebollar, entre más árgomas, brezales y helechos...
Los helechos surgen y se multiplican inusitadamente formando una espesa selva, pero el sendero siempre se mantiene expedito
El paisaje aquí ahora sin la niebla, cuando es habitual que aquí arriba haya sol y calor y abajo, cubiertos de nubes, en los pueblos del valle tengan frío e incluso lluvia al estar debajo de la nube en condensación, como Castanedo o Castaedo, bajo A Prida (del latín proditam 'cuesta que da salida a un alto), que separa este valle del del regueiro Rollón, otro afluente del Pumarín, cerrado al norte por el citado monte de Penasllongas (1.033 m)
Esta es la cabecera del río o Regueiro Castaedo, en As Fontaías y A Folgueira, al pie del Picu'l Palo, por donde viene hacia el puerto la famosa Ruta de los Hospitales (1.221 m) y por donde baja (o sube, según se mire), la zigzagueante AS-14). Más allá ahora sí que vemos muy bien la Fana da Freita con su gran pared vertical de roca cuarcítica dejada al descubierto a causa de los derrumbes 'fanas, argayos' ocasionados por la minería del oro. La técnica empleada era la mencionada arrugia o ruina montium, que en asturnatura.com nos explican de este modo:
Encima de tan inmensa fana, se estableció el Hospitalín de la Freita, siguiendo el trazado del Camino de los Hospitales, fundación de acogida que, expuesta a los cuatro vientos con total inclemencia, fue la primera en ser suprimida pese a la cercanía al puerto, en el siglo XVIII, que no obstante Santos Yanguas parece confundir con el de Valparaíso, situado este antes de La Marta y después del de Fonfaraón y en esa misma ruta:
Hemos de decir que, al pie de la Fana da Freita baja de La Marta, en la Ruta de los Hospitales, un camino que fue ruta jacobita oficial en los años 1990 y principios de la década siguiente, el cual llegaba a Montefurao por las cercanías de la braña de Vallinadosa pasando frente a la Cova de Xan Rata o Cueva de Xuan Rata, una galería aurífera en la que se dice habitaba el terrible cuélebre devorador. Dicho camino seguiría por aquí abajo el trazado de un antiguo canal de agua o antigua y es fácil suponer que, abandonado el Hospitalín de la Freita, se siguiese más este camino bajo por quienes venían de La Sierra de Fonfaraón, sin necesidad de subir El Palo, pero siguiendo estas históricas vías:
A nuestra izquierda, empezamos a ver las nieblas que cubren el valle del Río d'Or o río del Oro, que da estructura geográfica a la sierra y comarca del Valledor, 'valle del oro', al sur del concejo de Allande. La impronta aurífera fue tan intensa que marcó ampliamente toda la toponimia de la zona
Sobre la ladera de As Veigóas reconocemos los pinares de A Llanada, por donde va el Camino de Santiago hacia Berducedo, siempre cerca de la AS-14, insistimos. Reconocemos muy bien A Prida da Madera y El Pico Buspol a lo lejos, próximos hitos camineros hacia el vecino concejo de Allande
No vemos los pueblos, por lo que sus referencias visuales se nos ocultan, pero podríamos decir que estamos a unos dos kilómetros de Llago y a otros cuatro de Berducedo, lo que vendría a ser una hora y media caminando aproximadamente. El trayecto va a ser más llevadero que lo que hayamos dejado atrás, si bien hay un buen repecho desde la iglesia de Santa María de Llago hasta la carretera, para cruzarla y subir a El Chao y La Llanada donde, como su nombre indica, tendremos un tramo bastante llano
El suelo es pedregoso y, quitando los tramos por los pueblos, apenas caminaremos sobre asfalto y hormigón hasta la carretera local de A Mesa, ya en el concejo de Grandas, con la subida a Buspol. Luego ya llegará la bajada al Salto de Salime y nuestro reencuentro con la AS-14, pero es ya es otra historia que contamos en su oportuna entrada de blog...
El Pico Llago tiene dos cimas, la cumbrera, a la izquierda, son 993 metros y, a su derecha, la del penedo de A Pedreira son 956. Un cortafuegos delata el trazado de la línea de torres de alta tensión. "En su cumbre tiene una torre de repetidores, y un testimonio tumular perteneciente a la necrópolis tumular del cordal de Lago-Berducedo", señalan en la Enciclopedia del paisaje de Asturias
Sin duda ya por entonces se conocería la riqueza aurífera de estas montañas, extraída primitivamente bateando minúsculas pepitas de los ríos pero posteriormente empleando técnicas extractivas más evolucionadas, galerías, cielo abierto y derrumbes de montañas para sacar directamente las vetas de oro de las entrañas de la tierra. Esto evolucionaría en la Edad del Hierro, con la población, al menos en buena parte, fortificada en castros, y se ampliaría drásticamente con la conquista romana
A veces parece que el camino 'se pierde' pero según avanzamos se reconoce perfectamente, siempre bien pisado y trillado
Aquí encontramos otra cancela ganadera. Recordamos que si la encontramos cerrada, al abrirla volvamos a cerrarla: no está hecha para que no pase la gente sino el ganado
Las tierras de Allande, en aquel convulso siglo XIX, vio el paso por estos caminos de las partidas carlistas que, procedentes de Galicia, se internaban en Asturias, a las que haría frente el célebre entusiasta Francisco Collar, Pachicón de La Reigada, natural de este pueblo de la subida de La Ferreirada a El Palo y, además, hospitalero del Hospital de Valparaíso en la Ruta de los Hospitales, además de guerrillero liberal. El Cronista Oficial de Allande, Armando Barredo Suárez, nos apunta lo siguiente:
Efectivamente, la columna carlista de Miguel Gómez, procedente de Amurrio (Álava) atravesó Asturias en ruta hacia Galicia tomando numerosas villas y ciudades, entre ellas la misma Santiago de Compostela, durante breve tiempo, pues nada más conquistar una la evacuaban inmediatamente, perseguidos por las más numerosas y pertrechadas tropas gubernamentales
Un cuarto de siglo antes había sido el general francés Gauthier quien entraría con su ejército en Allande, atribuyéndosele el incendio del archivo municipal
Y sale a la otra vertiente de esta loma en A Vaguada, siempre en dirección oeste y con El Pico Llago de frente, donde vemos la carretera en esta su falda oriental. El Camino sigue al lado de ella, muy poco más abajo, donde hay una repoblación de pinares
Y es que ahora, mirando al sur, tenemos una hermosa vista del valle del Río d'Or o río del Oro que, nacido de la unión de los regueiros del Forno y la Cereixal o Zreixal, al pie de Montefurao, viene del este, por la izquierda, bajo el monte A Mouta y El Pico da Soma, en las estribaciones más septentrionales de la Sierra del Valledor, y pone rumbo sur, estructurando la comarca allandesa de este nombre, al sur del concejo
Fijémonos bien en las líneas rectas y verticales de los pinares de repoblación, que también se extienden monte abajo a nuestra izquierda
Crece el exuberante matorral, pero únicamente acaso alguna vez toque apartar una zarza con nuestro bastón, casi sin detenernos, con los brotes primaverales
Magnífica vista de A Mouta con sus 1.093 metros de altitud señalando el comienzo de la Sierra del Valledor. Un poco más al sur el El Pico da Soma (1.101 m), que la Enciclopedia del paisaje de Asturias presenta como la estribación septentrional de la misma, por lo que A Mouta es considerada como una prolongación de la misma
Los topónimos con la raíz soma proceden del latín summun 'lo más alto' y están vinculados a palabras como asomar, que en origen significaban 'llegar a la cima'; "en realidad sólo quedan en el uso común términos como asomase: situarse en el punto más alto necesario, para otear algo desde la cima. Queda también el derivado somero: 'superficial, por encima de la superficie'", explica el profesor Xulio Concepción Suárez en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana
"Ostenta un relieve muy abrupto, con el pico Orúa como cénit con 1.366 m", añade, ofreciendo la muy oportuna explicación:
En la falda occidental de Penapalanca es posible que reconozcamos, pese a la distancia, las casas de la aldea de L'Enxertal, rodeadas de bosques, en la parroquia de Samartín del Valledor. Más a lo lejos seguimos divisando Pena Colmea, con A Pena l'Aigla (806 m) a la izquierda
Si bien en invierno, cuando la mascarada se celebra, no pasan demasiados peregrinos, y tampoco estos tienen normalmente tiempo ni fuerzas para verlo y conocerlo todo, máxime si han de hacer desvíos del Camino para ello, no queremos dejar de recomendar que, si tienen oportunidad, máxime si se alojan por ejemplo en Berducedo, puerta del Valledor por el norte, se encuentren con tan sonora y alegre comparsa en una sonora y retumbante comitiva, de la que da cuenta esta noticia de la Radio Televisión del Principado de Asturias (RTPA) del 23-10-2019, al cumplirse su décimo aniversario:
Enseguida salimos a un tramo más abierto en el que vemos la cabecera del valle del Rego da Zreixal o Cereixal, uno de los que forman el Río d'Or o río del Oro, topónimo vinculado con la antigua minería aurífera, conocida ya en época prerromana pero extendida intensamente por los romanos en estas sierras hasta el siglo XIII. Al fondo vemos la collada de Los Llagos o de Braniego, en la divisoria con Cangas del Narcea y paso de la Sierra del Valledor, al sur, a la Sierra los Llagos, a la izquierda y al este. Allí está la braña de Braniego, a la que los vaqueiros subían el ganado en verano. Nos lo cuenta asimismo la Enciclopedia del paisaje de Asturias en la entrada dedicada a la braña y al monte:
"Situados en la parroquia de Las Montañas (Cangas del Narcea), el monte y la braña vaqueira de Braniego fue hasta 1962 uno de los mayores asentamientos de alzada de Asturias. Propiedad de los vaqueiros de la parroquia de La Montaña (Valdés), fue vendida a la empresa Explotaciones Forestales Pumar SA para su reforestación a base de coníferas. En su origen Braniego fue propiedad de 33 vaqueiros de alzada que anualmente se desplazaban desde los pueblos valdesanos de Buseco y Buchacente, en la parroquia de La Montaña, para pasar la temporada estival en estos fértiles pastos de montaña. Llegó a contabilizarse más de un centenar de cabezas de ganado vacuno. Los vaqueiros contaban con dos núcleos de residencia, en la Campa de Abajo (1.000 m) y en la de Arriba (1.100 m), y unas sesenta cabañas de piedra, de las que aún son visibles sus restos. Está situada en un lugar privilegiado, en una amplia vallina que atraviesa el reguero del mismo nombre que vierte sus aguas en el río Pumar en el lugar de La Cruz de los ríos. En la sierra se encuentran los Llagos de Braniego que servían para beber el ganado vacuno en épocas estivales y de escasez de agua y que fueron en parte tapados por la construcción de un cortafuegos. Tiene una extensión de unas 450 hectáreas, limitando al NO con la sierra del Valledor o de Los Lagos, el SE con el monte del Pumar y la braña de Ladrada (Cangas del Narcea). En la actualidad la parte más alta del monte, por encima de la Campa de Arriba, está a monte raso a consecuencia de la presión de los frecuentes incendios. Por debajo de esta altitud predominan el pino americano y silvestre, además de los hayedos, acebos y abedules. Desde 1994 es propiedad del Principado al ser adquirido dentro de los programas europeos de protección del oso pardo y otras especies protegidas. Junto al monte del Pomar, está catalogado como cercado y vallado, inscrito en el registro de terrenos de Régimen Cinegético Especial."
Ganando altura predomina el monte bajo, sobre todo los brezales tan propios de los puertos de montaña. Al fondo arriba a la izquierda, donde hay un cortafuegos, vemos la cota máxima del Sesto da Fonte (1.021 m), monte que considera parte de las estribaciones más occidentales de la Sierra del Palo. Pero no llegaremos tan arriba sino un poco a su derecha, antes de empezar a bajar
Volvemos a meternos en otro robledal a la vez que seguimos subiendo todo recto, de frente y sin tregua, por esta ladera. Los topónimos en Sesto o Sestu tienen cierta presencia en esta zona y su origen parece ser numeral, bien en relación con antiguas minas o con particiones de tierras, como explica el erudito filólogo Xosé Lluis García Arias en Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos
"En las minas modernas, es decir en los pozos mineros, a veces aflora al exterior alguna de sus capas; del número de orden de estas capas pueden tomar su nombre algunos terrenos, así Los Terceros de Mariana (Mieres), El Quintu Carbones (Llangréu), El Sestu o Sestu Pisu Carbones (Llangréu), Sestorrasu (Cangas del Narcea), etc.
Pero otras veces el número puede hacer referencia a la partición de la tierra por una herencia, o por un reparto u otra causa; así aparece ya en la Edad Media cuando los documentos consignan cosas como: “illa mea racione que ibi abuerit de la octaba illa tercia...”. O bien: “et per sesto de Ualle minor”, “et per sestum qui exit ad fonte de Karut”, “et per sistu de Caiake usque in flumine Luinia et per Petrosela usque in Castrum et perrexit ad era Daniel et per sistum usque in Lemnese de rege”.
En algún caso parece que se encuentran los derivados del lat. SEXTUM ‘sexto’, ‘sexta parte’
En una ocasión, un informante nos aseguraba que en este caso existía la variante Xesto da Fonte, por lo que estaríamos entonces ante un lugar abundante en plantas de xesta (genista). El otro componente del topónimo, Fonte 'fuente', no ofrece mayor dificultad de interpretación
Tras una no demasiado larga pero sí esforzada trepada llegaremos, en este mismo bosque, al final de la subida, en este rellano de arboledas, El Rozón, en el que hay una portilla de cierre que, como otros que ocasionalmente nos encontraremos en estas y otras montañas, no son para que no pasen las personas sino para que el ganado no salga de unas fincas a meterse a otras o al camino
Algunas de estas portillas y cancelas tienen un paso, otras se abren y se cierran seguidamente de manera automática con un muelle, pero otras no, en ese caso dejémoslas cerradas nada más pasar. Fijémonos en la flecha amarilla
El Rozón debería su nombre a que estamos en un lugar en el que, antiguamente, se hicieron rozas del terreno para hacer de él pastos. De ser así el monte bajo hace tiempo ha vuelto a imperar en el terreno, aquí con estos helechales...
Y aquí, saliendo del robledal, brezos y otras especies de media y alta montaña. De frente vemos ya El Collado del Couso, al pie del cónico Pico Llago (993 m), bajo el que pasará el Camino, al lado mismo de la carretera AS-14 durante un tramo, en dirección a los pueblos de Llago y Berducedo
Por ahí va el río Castaedo o Castanedo, que por A Zaranceira llega al la aldea de Pontenova, donde se une al Pumarín, bajo El Penedo San Román, en la falda del Pico Buxói (737 m). Más allá y más alta tenemos la hermosa Sierra de Muriellos, desforestada y aplanada, de poco menos de mil metros de altura. Más atrás asoman algunas de las cumbres más destacadas de la Sierra de Carondio. Violla (1.011 m), El Pico Vigueira (1.118 m), El Pico Guileira (1.184 m), El Pico Fomón (1.172 m) o el mismo Pico Carondio (1.222 m), este ya en el vecino concejo de Villayón
"Cordal situado en el cuadrantes noroccidental del concejo de Allande, entre las cuencas del río Lloredo por el sur y este y por el arroyo de Carondio por el lado oeste. En el norte nace en el collado de Veigosabades, mientras que en el sur es la cuenca del Lloredo el límite extremo. El eje de la sierra mantiene una dirección NE-SO, y sus alturas apenas superan los 1.000 m de altitud. Es una sierra desforestada (con repoblaciones de coníferas) y plana, utilizada como pastos de alta montaña para el ganado de los vecinos pueblos, y que se concentran en la braña de Is. Forma parte del contrafuerte de la sierra de Carondio y se encuentra protegida por la declaración de Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor."
Vemos abajo, en primer término, la aldea de San Pedro, cerca de donde se encuentra el castro de El Cuturuyón, uno de los que vigilaría estos valles, caminos y montañas auríferas. De frente, en el pueblo de Is, es obligatorio destacar que está, prados abajo del pueblo la capilla de la Virgen del Ablano, advocación que se supone habría pasado a la capital del concejo al fundarse arse la Puebla de Allande entre 1262 y 1269, proclamándose así patrona de Allande, como leemos en Wikipedia:
"Hay fundadas afirmaciones acerca de que el primitivo culto a esta advocación de la Virgen del Avellano hubiese comenzado en el pueblo de Is del mismo concejo, puesto que en ese pueblo existe una ermita románica dedicada a la Virgen del Ablano o Virgen del Avellano (ablano significa avellano en bable), cuyo culto se remonta a la época románica en la zona, aproximadamente el siglo IX o X. Para más seguridad de la afirmación, en el interior de esta ermita se encuentra un retablillo que contiene una imagen románica, hecha en madera, de la Virgen del Avellano."
El valle de Castaedo lo cierra aquí por el norte el monte A Prida (857 m), con su loma de El Rellayo. Esta su ladera meridional presenta grandes pistas zigzagueantes entre arboledas, monte bajo y canchales de piedra suelta en la zona conocida como Caminovo 'camino nuevo'
El Sesto da Fonte alarga su cresta hacia el Collado del Couso por A Vaguada, haciendo un pasillo natural por este camino, que llegó a ser el principal entre Asturias y Galicia por el interior hasta que se construyó la actualmente denominada carretera AS-14, que vemos ladera abajo, la se hizo en dos fases, una desde La Puela/Pola de Allande a Cangas del Narcea, inaugurada hacia 1883, y otra hasta Berducedo por El Palo
A partir de entonces, el viejo Camino pasó a ser vía pecuaria. Ruta de arriería, pastoreo y trashumancias, lo fue también de peregrinos, por lo que su trazado pasó a recuperarse y señalizarse cara al famoso Xacobeo'93 que supuso la revitalización de las sendas jacobitas
A lo lejos y más a la izquierda del Pico Llago, sigue el camino a Berducedo siempre cerca de la carretera por El Chao y La Llanana, con sus pinares repoblados. En la lejanía, 'el grueso' del Cordal de Berducedo se reconoce por su altura y su forma de loma alargada con bosquetes y praderías
A su derecha y justo encima del Pico Llago se reconoce el picudo Alto de Valongo (1.082 m), que pertenece a la Serra de Buspol y es su extremo septentrional, por cuya ladera baja la AS-14 en la prolongación que se hizo hasta Grandas cuando, en la posguerra, el embalse del Salto de Salime en el Navia anegó numerosos pueblos y caminos, entre ellos los del Valledor, más al sur, por donde iba la antigua carretera
En El Cordal de Berducedo destaca al sur (izquierda de la foto) Pena Palanca (1.129 m), cerca del venerado santuario de Bedramón, de gran tradición romera. Más a la derecha están A Pena del Corvo (1.095 m), A Pena del Grillo (1.045 m), A Pena Taolla o Taoya (1.055 m), en la frontera de Allande con Grandas, seguida de Pena Bernaz (1.071 m) y Gabás (1.038 m)
A la derecha de Gabás el Camino de Santiago subirá El Cordal de Berducedo por A Prida da Madera para entrar en el concejo de Grandas de Salime por la parroquia de A Mesa; subirá luego a Buspol por A Costa en la sierra de su nombre (a la derecha de la foto, donde está el Parque eólico de La Cuesta), cuya cota máxima es El Pico Buspol (1.1.20 m) e iniciará la impresionante bajada al Navia, donde enlazaremos con la AS-14, pasando por ella la presa del embalse y subiendo hacia la villa grandalesa
Poco a poco y según avancemos de irán perfilando mejor los hitos geográficos que nos aguardan hasta Grandas, a no ser que nos lo impidan nubes o nieblas, bastante frecuentes en las mañanas, incluso en verano, las cuales, eso sí, suelen ir disipándose al acercarse el mediodía, sobre todo en los picos más altos, aguantando más en los valles
Aquí vemos las laderas de A Costa, Pieidal y As Pedreiras, por donde bajan, desde El Collado del Couso, las carreteras locales que comunican las aldeas de Castaedo por un lado (abajo) y por otro (en recto por la ladera y de derecha a izquierda) Villar de Castaedo, San Pedro, El Caleyo y Pontenova con la AS-14
Justo detrás están las lomas, decrecientes hacia el valle, de Os Penedóis y Os Vaqueles, encima de San Pedro, y más atrás, El Pico A Veiga del Castro y El Monte Omedo, donde se encuentra el castro de A Garganta
Dejamos de ver Is pero no así la loma amesetada de la Serra de Muriellos con la de Carondio y su Parque Eólico de El Segredal en lontananza, paso a Villayón. Sierra de la que nos cuentan ampliamente en la Enciclopedia del paisaje de Asturias y que gustamos de compartir, pues algunas de sus características físicas, geológicas, naturales, etc., coinciden con las de todas estas serranías:
"Sierra en los límites entre los concejos de Villayón, Illano (Eilao) y Allande, concejo éste cuyos límites se han ajustado por parte del Instituto Geográfico Nacional a la alineación sur de pico Carondio, Pico Sorribas, Pico Vigueira, y que anteriormente se hacían llegar al cordal de Gargalóis a costa del concejo de Eilao. Carondio es parte del Paisaje Protegido previsto en el PORNA junto con la sierra de Valledor. En Villayón, los límites del Paisaje Protegido son: A Pena'l Conde, Picuagudo, Aguamaroza (pueblo), serra de Prao de Roque (sigue por la divisoria), alto de Barandón, Pico Gargalóis, Chao del Pino, Carondio.El área se corresponde con la cuenca de recepción del río Carbonel, integrada por los arroyos y ríos que nacen en pequeñas fuentes (fontecayas desde las que el agua se va juntando hasta formar regatos) alrededor de los 900 m; salvan desniveles considerables, formando barrancos y saltos de agua que resuenan en el silencio de las tierras altas; destacan Vallourés, Llastrina, da Fayúa, Agredos, Llouseira o Roidiez. La vegetación varía en función de las pendientes y de la acción antrópica; hay alisos (humeiros, Alnus glutinosa) y fresnos de hoja estrecha (Fraxinus excelsior) en las riberas fluviales; el matorral de brezos (distintos tipos de eriáceas) predomina en las vertientes más alteradas, mientras que los bosquetes de roble con rebollo de castaños y abedules tienen importancia en las vertientes de los arroyos (especialmente entre los cauces del Llouseira y del Agredos, o monte de A Cuitella). Llama la atención el abancalamiento de la vertiente entre Castaedo y Barandón, realizado con potentes paredes todavía perfectamente limpias de maleza.De los antiguos molinos de centén aún funcionaban dos (el de Mingosuare y el de A Sella), ambos en el río dos Agredos. Entre Villayón y Allande, un camín real de vaqueiros recorres el cordal entre la Pena'l Conde y las inmediaciones del Pico Carondio; alineados a lo largo de dicho camino antiguo hay túmulos. Entre Villayón y Eilao, en el collado de Entrerríos, se encuentra uno de los dólmenes más importantes de la región, A Llastra da Filadoira. Por Villayón, la carretera llega a Castaedo (VY-6), continuándose por una pista suficientemente afirmada hasta Barandón y por otra hasta Augamaroza; desde los tres pueblos, varios caminos y sendas llevan hacia los cordales y los picos: eran los caminos usados hasta no hace mucho por los pigureiros, chavales cuidadores de ganado menudo en los pastos altos.En el concejo de Allande la sierra de Carondio y de Muriellos llegan hasta la pena del Conde por el Norte y el Navia por el sur. Tiene una longitud de 11 km dispuestos de sureste a noreste. En esta sierra se destaca la presencia humana la presencia humana desde tiempos neolíticos con numerosos testimonios tumulares que han llegado a formar un camino, denominado la Carreiriega de los Gallegos, y que ha sido utilizado desde tiempos prerromanos hasta nuestros días para la crianza de ganado vacuno y caballar.Desde Illano presenta una dirección sur-oeste a norte-este, con altitudes que sobrepasan los 1.000 m (Vigueira, Violla, Carondio, etc.) hasta descender a los 800 m en las cercanías del río Navia, e incluso los 600 m en la zona de los altos de Berveraso. Está cubierta fundamentalmente por matorrales y geológicamente es un área muy diversa con pizarras negras, cuarcitas, y pizarras en general."
A nuestra derecha, A Prida y El Rellayo quedan casi completamente ocultos por la niebla. Justo después están As Penonas (814 m -a la derecha de la foto) y La Cuesta'l Ríu, en Penasllongas
Más a la derecha, la vista llega a la Serra da Cabra o de Leiroa, con El Picu Queimáu (1.151 m), en la frontera allandesa-tinetense. A su izquierda, El Pico Doce Penas (1.115 m), es su estribación occidental. Más abajo son los 971 metros de A Garganta (topónimo que se repite ampliamente) y los 1.007 de A Peral. A su derecha se encuentra El Pico Freitas o Las Freitas (1.204 m), con el gran derrumbe aurífero de la Fana da Freita, provocado por la técnica de la ruina montium, sobre el que pasa la Ruta de los Hospitales, el cual veremos mejor desde algo más adelante
El Camino tiende a ir bajando suavemente por esta ladera septentrional del Sesto da Fonte en dirección a El Couso o Collado del Couso con El Pico Llago siempre a la vista, ya sus pies la carretera
Bajando, nos metemos en otro pequeño rebollar, entre más árgomas, brezales y helechos...
Salimos del arbolado y el Camino prosigue por la sinuosa falda norte del Sesto da Fonte, donde crecen algunos arbustos entre el monte bajo
Los helechos surgen y se multiplican inusitadamente formando una espesa selva, pero el sendero siempre se mantiene expedito
El Camino hace una pronunciada curva a la derecha y seguimos admirando este impresionante paisaje que se ha hecho característico en el valle del Navia, el de las nieblas provocadas por la evaporación de grandes cantidades de agua embalsada, creando condiciones que favorecen su condensación en laderas y valles
Si bien cierto es que siempre hubo nieblas, estas se han intensificado ampliamente, alterando el microclima local y la dinámica fluvial con las presas de los embalses de Salime, ya cercano de aquí y por donde cruzaremos el Navia, inaugurado en 1954; el de Doiras en Boal, del año 1934 y más antiguo que el anterior, situado más al norte y por último, el de Arbón, concejo de Villayón y el más cercano a la desembocadura, que es posterior a los dos, del año 1967
La gran masa de agua de los tres es la causa de la mayor humedad ambiental, lo que facilita la formación de brumas y nieblas, sobre todo en episodios de inversión térmica, cuando una capa de aire frío queda atrapada bajo una de aire caliente, como aquí está pasando
Con los embalses siempre altos o a rebosar, su incidencia climática en toda esta cuenca fluvial entre Asturias y Galicia es constante, alterando la dinámica del Navia y sus afluentes
El paisaje aquí ahora sin la niebla, cuando es habitual que aquí arriba haya sol y calor y abajo, cubiertos de nubes, en los pueblos del valle tengan frío e incluso lluvia al estar debajo de la nube en condensación, como Castanedo o Castaedo, bajo A Prida (del latín proditam 'cuesta que da salida a un alto), que separa este valle del del regueiro Rollón, otro afluente del Pumarín, cerrado al norte por el citado monte de Penasllongas (1.033 m)
Vemos la carretera local que comunica Castaedo con la AS-14 por El Collado del Couso; del pueblo apenas los tejados de pizarra, negra pero que se vuelve plateada al sol. En astura.com se nos dice que "quedan varios ejemplos notables de arquitectura tradicional, como casonas, paneras, un molino, una fábrica de luz, una capilla dedicada al Santo Ángel... En sus inmediaciones quedan restos de actividades mineras romanas"
De aquí es oriundo Marcelino Lozano Sol, nacido en 1947 en Casa Pascual, autor de varios libros dedicados a estos pueblos allandeses, uno de ellos titulado. De aquí es oriundo Marcelino Lozano Sol, nacido en 1947 en Casa Pascual, autor de varios libros dedicados a estos pueblos allandeses, uno de ellos Castaedo y Monón en poucas palabras, Vocabulario y memoria viva, publicado en 2014. Fallecido en diciembre de 2025, Demelsa Álvarez le dedica este obituario en el periódico La Nueva España:
"La parroquia de Lago, en Allande, despidió este jueves a mediodía a su vecino Marcelino Lozano Sol, de 78 años, natural de la localidad de Castanedo, aunque de joven había emigrado a Avilés para trabajar en una fábrica de aluminio. Además de su trabajo, también se dedicó a la investigación y es autor de varios libros que reflejan la vida rural en los años cincuenta y sesenta del pasado siglo.
El Ayuntamiento de Allande, que expresó a través de sus redes sociales su pésame a la familia, reconoció a su vecino por una “trayectoria vital y literaria que ha sido un valioso legado para la memoria y la identidad de nuestro concejo”.
“Dedicó una parte importante de su vida a recoger, documentar y transmitir la memoria del mundo rural asturiano, desde dentro, con sinceridad y profundidad. Fruto de ese empeño son sus obras que constituyen testimonios imprescindibles para conocer la vida campesina tradicional de Allande y del occidente de Asturias”, detallan.
Su primera publicación fue “Castaedo y Monón en poucas palabras. Vocabulario y memoria viva” (2014), en el que recoge las palabras y las vivencias en ambos pueblos allandeses. Luego llegó “Las abejas, con el viento en contra. Hábitat e historia en Allande” (2020), dedicado a la apicultura, tan presente en el concejo allandés. Su último libro, publicado el año pasado es “El camino del emigrante. Reflexiones y testimonios orales”.
El Ayuntamiento de Allande hace un reconocimiento institucional a Marcelino Lozano Sol “por su labor cultural y humana”, ya que aseguran que con sus trabajos “no solo preservó palabras y saberes casi olvidados, sino que también contribuyó a fortalecer el conocimiento del patrimonio inmaterial de Allande, ayudando a que futuras generaciones puedan conocer y entender el modo de vida de sus antepasados”.
El monte A Prida es, como El Sesto da Fonte, una de las estribaciones más occidentales de la Sierra del Palo, la cual forma parte de la gran dorsal asturiana que, extendiéndose de norte a sur entre la costa y los puertos de la Cordillera, separa la cuenca del Navia, esta en la que estamos ahora, de la del Narcea, que ya hemos dejado atrás, constituyendo una barrera natural que ha marcado una divisoria geográfica que es además paisajística, cultural y lingüística
Esta es la cabecera del río o Regueiro Castaedo, en As Fontaías y A Folgueira, al pie del Picu'l Palo, por donde viene hacia el puerto la famosa Ruta de los Hospitales (1.221 m) y por donde baja (o sube, según se mire), la zigzagueante AS-14). Más allá ahora sí que vemos muy bien la Fana da Freita con su gran pared vertical de roca cuarcítica dejada al descubierto a causa de los derrumbes 'fanas, argayos' ocasionados por la minería del oro. La técnica empleada era la mencionada arrugia o ruina montium, que en asturnatura.com nos explican de este modo:
"...consistía en la realización de galerías en el interior de las montañas y el establecimiento de una red de canales de agua que conducían a grandes depósitos, desde los cuales se arrojaba el agua, de forma repentina, sobre las explotaciones; la alta temperatura alcanzada previamente con la realización de hogueras en el interior de las galerías y la fuerza del agua hacían que el monte se derrumbase. De esta forma se conseguía un sedimento más fino y fácilmente lavable en unos canales en cuyo fondo quedarían depositadas, por su propio peso, las partículas de oro"
No es de extrañarnos que la conquista romana se produzca a la vez (años 29-19 a. C.) que el emperador Augusto aplica y desarrolla una nueva política económica basada en el áureo, es decir, en el patrón oro. La existencia de estas minas ya la conocerían los romanos desde muy antiguo, así como las técnicas extractivas, si bien tras la conquista las extienden intensamente, leemos en Wikipedia:
"Mediante este sistema los mineros excavaban galerías verticales de donde en diversos puntos partían otras horizontales y ciegas. En un momento dado, se soltaba en tromba a través de ellas agua, que previamente había sido acumulada en depósitos y presas, lo que provocaba la compresión del aire atrapado en su interior y hacía explotar el conglomerado de arcilla y roca que formaba la montaña. La masa de lodo obtenida se conducía por gravedad hasta los canales de lavado y filtrado. Los canales de filtrado eran estructuras de madera en las que se hacía pasar la masa resultante, una vez extraídos los cantos rodados, que se amontonaban formando lo que hoy conocemos como "murias" o "pedreiras", y se obtenía el oro a través de filtros realizados con ramas de brezo. Se precisaba de una gran cantidad de agua que se recolectaba por los alrededores mediante grandes infraestructuras hidráulicas y, así, en Las Médulas hay más de 400 km de canales con algunos de más de 100 km, y siempre a una altura superior a la de la explotación.
Tradicionalmente esta técnica fue atribuida a la ingeniería romana; sin embargo, el estudio de diversos castros astures cuyos materiales se adscriben únicamente a la Edad del Hierro (Castro de Ceruñales, Noceda del Bierzo, La Cogollina, Teberga) y cuyas defensas han sido excavadas mediante la técnica de Ruina Montium, permiten hoy día afirmar que se trataba de un sistema prerromano y tradicional de la minería de los astures"
La red de caminos existentes en estas sierras, de origen prehistórico, sería bien aprovechada durante la romanización para servicio de las minas. El profesor Narciso Santos Yanguas las compila en La vía de Pola de Allande a Grandas de Salime (vía romana del Puerto del Palo), de la que compartimos lo siguiente:
"...hemos de contextualizar el camino de comunicación antiguo que nos disponemos a analizar, conocido comúnmente por parte de los investigadores como «vía romana del Puerto del Palo»; su existencia parece consolidarse precisamente en época romana, teniendo que hacer remontar, sin embargo, sus orígenes a la fase histórica anterior de acuerdo con los testimonios que la cultura dolménica nos ha dejado en sus aledaños: en este sentido destaca de manera especial la abundante localización de túmulos, de los que se ha descubierto un buen número de ellos en la Sierra de Fonfaraón. (...)Para algunos paisanos, conocedores avezados de la geografía y toponimia de la zona, la denominación que reciben tanto la Sierra como el Puerto del Palo tal vez deriven directamente del término latino palus, que significa lago o laguna (de aguas estancadas); eso explica que la denominación toponímica de dicho paso montañoso (así como de la Sierra en general) tenga mucho que ver con los dos estanques de agua de tiempos romanos existentes en lo alto del puerto del mismo nombre y que serían utilizados como puntos de captación y concentración del agua con vistas al posterior aprovechamiento de los recursos auríferos de la región.Esta ruta, a la que podemos catalogar como eminentemente minera y que acabaría desembocando con toda seguridad en el litoral cantábrico, atravesaría igualmente todo el concejo de Tineo. (...)A una altura cercana a los 900 ms. la ruta de comunicación romana se dirigiría hacia la parte derecha de la Sierra del Palo iniciando un ascenso aún más pronunciado hasta alcanzar el lugar denominado Prado de la Vechiga, donde se bifurcaría en una doble dirección: por un lado, hacia su derecha, el trazado se encaminaría hacia Santiellos (por la zona del Estreitín, o muy próximo al mismo) con el fin de llegar a continuación a un distrito eminentemente minero en época romana, como era la región de Bustantigo, mientras que por el otro (hacia la izquierda) recorrería, a una altura que sobrepasaba los 1.100 ms., el territorio situado por encima de la Sierra del Palo.En el primero de los casos hemos de destacar, en un lugar relativamente próximo al punto de entronque de ambos caminos (y ya en la parte de allá de la Sierra del Palo tras atravesar El Estreitín), la presencia de un yacimiento minero romano conocido con el nombre de La Marta o La Morta, junto al que se encuentran restos de cultura dolménica, en concreto los dos túmulos que portan la denominación de dicho lugar.Este topónimo se conecta sin duda con el término latino morta (= muerta) y esta relacionado con las aguas estancadas (embalse del sistema hidráulico romano destinado a la explotación aurífera)... (...)Los problemas surgen, sin embargo, a la hora de concretar con precisión el lugar de habitación (y/o alojamiento) de la mano de obra destinada a trabajar en este centro minero y en el no muy alejado de La Freita: para solucionarlos podemos pensar o bien en la presencia de edificaciones de carácter temporal fabricadas a base de madera (tendejones o barracones) y destinadas a dar acogida a la fuerza de trabajo utilizada en el yacimiento minero de La Marta durante los meses estivales en que se llevarían a cabo dichas labores en la corta minera, o bien en la existencia de un recinto poblacional asentado al pie de la explotación correspondiente a la Fana la Freita, una parte de cuya población se desplazaría diariamente para trabajar en la corta que estamos analizando.Desde El Estreitín, al igual que lo había venido haciendo por la Sierra de Fonfaraón a partir del cruce con el concejo de Tineo, cumbreando por la Sierra del Palo en dirección al Puerto del Palo, hallamos restos de la ruta que enlazaría ambos puntos y que transitaría a escasa distancia de la parte superior del yacimiento romano conocido como Fana o Panas la Freita, que se corresponde con el lugar denominado El Desmonte: en la actualidad el acceso a dicho centro minero romano se lleva a cabo por la braña del Cabral en dirección a la base correspondiente a dicha explotación de época antigua.Nos hallamos ante una mezcla de aprovechamientos auríferos realizados tanto en yacimiento primario (sobre roca o filón stock-werk) como en secundario o de aluvión, en ambos casos con un predominio claro de las cortas a cielo abierto; el tipo de aprovechamiento se desarrollaría sobre terrenos auríferos en roca, más o menos alterados por la erosión y por toda una serie de fenómenos meteóricos.En este sentido se ha calculado, tal vez un poco exageradamente, que los metros cúbicos de terreno mineralizable removido sobrepasarían los 9 millones resultando en la actualidad bastante visibles los restos de canales de agua destinados a abastecer del líquido necesario a esta ingente explotación."
Encima de tan inmensa fana, se estableció el Hospitalín de la Freita, siguiendo el trazado del Camino de los Hospitales, fundación de acogida que, expuesta a los cuatro vientos con total inclemencia, fue la primera en ser suprimida pese a la cercanía al puerto, en el siglo XVIII, que no obstante Santos Yanguas parece confundir con el de Valparaíso, situado este antes de La Marta y después del de Fonfaraón y en esa misma ruta:
"Por encima de la Fana la Freita se hallaba enclavado en época medieval-moderna un nuevo hospital, conocido con el nombre de Hospital de Valparaíso, sin duda un punto de parada y hospedaje más de los correspondientes durante esas épocas al trayecto correspondiente al Camino de Santiago por estos parajes del interior.A pesar de todo resulta difícil precisar el lugar de alojamiento de la mano de obra necesaria para las labores y actividades mineras de dicho yacimiento aurífero, encontrándonos con un problema similar al del caso de La Marta: dado el enorme volumen del terreno mineralizable desmontado, lo que haría necesaria sin duda la presencia de una fuerza de trabajo abundante durante varias décadas, nos inclinamos por la existencia de un poblamiento castreño en la parte más baja de dicha explotación, ya que resulta problemático pensar que dicha mano de obra afluyera por ejemplo del recinto poblacional conocido como Pico el Castro, emplazado en Arbeyales (parroquia de Santa Coloma) a causa de la distancia existente entre ambos enclaves.A partir de aquí, siguiendo la cumbre de la Sierra del Palo, el camino romano alcanzaría el collado del Palo, donde, a más de 1.100 ms. como en el caso anterior, encontramos síntomas evidentes de explotaciones mineras romanas: destaca sobre todo un embalse de proporciones amplias, así como otro más reducido, divisándose al mismo tiempo abundantes canales de agua destinados a las tareas mineras visibles en la ladera occidental de dicho relieve montañoso.El aporte de agua, además del proveniente de la lluvia, se acarrearía desde la parte más elevada de la Sierra del Palo, yendo a desembocar en los dos embalses mencionados; una vez concentrado allí, se distribuiría, de acuerdo con las necesidades, en las explotaciones de una y otra vertiente de la Sierra.Desde el punto de vista geológico esta región del Puerto del Palo se identifica con una zona de rocas fácilmente deleznables, que sería desmontada por los romanos en amplias explotaciones a cielo abierto, al igual que sucedería, en este mismo ámbito del concejo allandés, en el caso del Valiedor y Bustantigo.Este aprovechamiento aurífero sobre yacimiento primario requeriría la presencia de mano de obra empleada como fuerza de trabajo en las actividades laborales del lugar, aun en el caso de que la explotación de dichos recursos económicos solamente se llevase a efecto durante los meses del año de mejor temperatura; tal vez por ello es posible que dicha fuerza de trabajo encontrase cobijo en un conjunto de tendejones o cobertizos de madera, que fácilmente podían ser abandonados durante el período invernal."
Hemos de decir que, al pie de la Fana da Freita baja de La Marta, en la Ruta de los Hospitales, un camino que fue ruta jacobita oficial en los años 1990 y principios de la década siguiente, el cual llegaba a Montefurao por las cercanías de la braña de Vallinadosa pasando frente a la Cova de Xan Rata o Cueva de Xuan Rata, una galería aurífera en la que se dice habitaba el terrible cuélebre devorador. Dicho camino seguiría por aquí abajo el trazado de un antiguo canal de agua o antigua y es fácil suponer que, abandonado el Hospitalín de la Freita, se siguiese más este camino bajo por quienes venían de La Sierra de Fonfaraón, sin necesidad de subir El Palo, pero siguiendo estas históricas vías:
"Desde el Puerto del Palo el trazado viario seguiría la dirección correspondiente a la margen derecha de la carretera actual: iniciando el descenso hacia Montefurado, por un recorrido que en buena medida se identifica con el correspondiente a la vía de comunicación de nuestros días, el camino antiguo enlazaría con la explotación minera romana conocida como Cueva de Xuan Rata, localizada en la vertiente occidental del Puerto del Palo y a una altura que ronda los 950 ms.Nos hallamos en este caso nuevamente ante un yacimiento primario sobre roca (filón stock-werk), en el que parece combinarse desde el punto de vista técnico-minero el lavado superficial con el sistema de explotación constituido por el minado-pozo.En cualquier caso se trata de un claro ejemplo (prácticamente el único, o cuando menos el más significativo de todos los correspondientes a este distrito que estamos analizando) de minería subterránea; en dicho contexto minero destaca la presencia de galerías y pozos, lo que constituye un sistema de aprovechamiento de los recursos auríferos mucho menos frecuente en todo el cuadrante nordoccidental de la Península Ibérica que el de las cortas a cielo abierto.Se recurre a este tipo de explotación con el fin de beneficiar el aurum canaliense o canalicium de Plinio, puesto que las vetas o filones se iban excavando mediante la apertura de canales o galerías subterráneas, configurando así un procedimiento que sería aplicado únicamente en los yacimientos mineros cuyos filones ofrecían una potencia y una ley considerables.Por lo que se refiere a la mano de obra hemos de tener en cuenta que el tajo de dicha explotación se hallaba a una altura elevada, lo que puede llevarnos a pensar en la existencia de un aprovechamiento minero de carácter temporal, en el que la fuerza de trabajo pudo encontrar alojamiento en una serie de edificaciones de madera (cobertizos o tendejones), cuya vigencia temporal y mantenimiento en uso no serían excesivamente prolongados.Muy próximas a la Cueva de Xuan Rata, y sin duda enlazadas Igualmente por esta vía romana que estamos analizando, se encontraban dos nuevas explotaciones mineras de oro trabajadas sobre yacimiento primario (filón stock-werl) a una altura aproximada de 950-1.000 ms., conocidas respectivamente con los nombres de Cortas de Xuan Rata I y II y enclavadas en los alrededores de Montefurado; en este caso resultan totalmente visibles en la actualidad los restos de los canales correspondientes a las conducciones de agua destinadas a ser utilizadas en los tajos de las respectivas explotaciones."
Saliendo de La Sierra del Palo y "siguiendo siempre más
o menos la dirección que corresponde a la carretera actual, la ruta antigua
descendería desde la cumbre hacia El Couso: el trazado cruzaba la carretera moderna y discurría, casi paralela a la misma (apenas unos metros
por encima) a la derecha de la actual calzada", prosigue Santos Yanguas
Es decir, exactamente este mismo trayecto por el que estamos caminando nosotros hacia Llago o Lago, otro topónimo más relacionado con las minas de oro, en este caso con sus embalses:
"... cuya denominación toponímica quizás obedezca precisamente a la laguna, charca, lago o embalse que existe en dicho lugar, que se halla inmerso en el contexto de la explotación minera de oro conocida como Carcabón de Orúa.Se corresponde con un aprovechamiento aurífero sobre yacimiento primario o roca (filón stock-werk), enclavado en la margen derecha del río del Oro, a una altitud aproximada de 900 ms., cuyo sistema de explotación se identifica con minería a cielo abierto.De acuerdo con las indicaciones de Schuiz en este lugar se beneficiaría pirita de hierro aurífera en filones de cuarzo, abasteciéndose este tajo de explotación mediante el agua procedente del mismo canal o conducto que llegaba hasta la Cueva de Xuan Rata."
Reconocemos muy bien desde aquí toda la bajada hacia El Couso en la zona conocida como El Sesto Valle Grande, donde un peñasco cuarcítico sirve de base a una torre de alta tensión de las líneas procedentes de la Central Hidráulica de Salime, sita en la presa del embalse
Justo a la izquierda del peñón, vemos la abrupta ladera de San Pedro y Carcedo, al sur de Llago, en la cuesta de Armenande por El Valle la Braña
El topónimo El Couso es eminentemente caminero, cuya raíz sería el latín cursum 'carrera, curso', relativo a este paso ancestral de la Sierra del Palo al Cordal de Berducedo, del que nos cuenta la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Pequeña cordillera que se extiende a lo largo de más de 10 km entre las profundas quebradas del río del Oro, al este, y los arroyos del Couto y los Crabios al oeste. Con dirección SSO-NNE, se desgaja como un ramal de la sierra del Palo, con una altura máxima de 1.139 m y cumbres señaladas en la Penabernaz, Pena del Grillo, Pena del Corvo y Pena Palanca. Ofrece un aspecto grandioso, con una línea cumbrera de formas redondeadas y en ella son visibles las profundas huellas de la minería romana. En su extremo sur se levanta el santuario de Nuestra Señora de Bedramón, uno de los centros de culto mariano de mayor relevancia en la zona."
No vemos los pueblos, por lo que sus referencias visuales se nos ocultan, pero podríamos decir que estamos a unos dos kilómetros de Llago y a otros cuatro de Berducedo, lo que vendría a ser una hora y media caminando aproximadamente. El trayecto va a ser más llevadero que lo que hayamos dejado atrás, si bien hay un buen repecho desde la iglesia de Santa María de Llago hasta la carretera, para cruzarla y subir a El Chao y La Llanada donde, como su nombre indica, tendremos un tramo bastante llano
Hermosos parajes de A Vaguada ante nosotros, con su imperante cubierta vegetal de brezales, helechales, rebollares y pinares
El Pico Llago tiene dos cimas, la cumbrera, a la izquierda, son 993 metros y, a su derecha, la del penedo de A Pedreira son 956. Un cortafuegos delata el trazado de la línea de torres de alta tensión. "En su cumbre tiene una torre de repetidores, y un testimonio tumular perteneciente a la necrópolis tumular del cordal de Lago-Berducedo", señalan en la Enciclopedia del paisaje de Asturias
Las relativamente abundantes necrópolis tumulares localizadas revelan el poblamiento humano existente en el Neolítico y Edad del Bronce, con el fenómeno cultural del megalitismo y sus grandes construcciones de piedra, siendo entonces cuando se dominan las artes de la agricultura y la ganadería, así como de la metalurgia, incluyendo el oro
El paso continuo de peregrinos y algunas labores periódicas de desbroce lo mantienen expedito
Tras las importantes pruebas físicas que constituyen El Palo y El Sesto da Fonte, el trayecto hacia Llago va a ser una hermosa 'tregua' que nos ofrece la montaña
La senda es aquí una pista muy recta que sigue bajando poco a poco y cómodamente
Según bajamos, vamos perdiendo de vista la línea de cumbres del horizonte, a occidente, que nos va tapando El Pico Llago
Más arriba de Meres es Penouta. En todas estas serranías se han localizado túmulos, testimonio de los antiguos pobladores de estos parajes...
Enlazamos con otra senda, más ancha, y seguimos a la derecha, bajando entre helechales y brezales, ahora bajo el peñón que veíamos en la bajada
Tras las importantes pruebas físicas que constituyen El Palo y El Sesto da Fonte, el trayecto hacia Llago va a ser una hermosa 'tregua' que nos ofrece la montaña
Según bajamos, vamos perdiendo de vista la línea de cumbres del horizonte, a occidente, que nos va tapando El Pico Llago
Pero al norte, a nuestra derecha, seguimos teniendo una hermosa vista del monte A Prida y su abrupta ladera meridional de El Sesto y Caminovo. A su derecha A Garganta con el Alto da Cruz y, al fondo, los montes de Santa Colomba o Santa Coloma, que cierran por el norte el valle del río Pumarín y del Santiellos, uno de los que lo forman. A lo lejos, las sierras de Muriellos y Carondio en todo su esplendor, forman sendas murallas naturales de este a oeste
No siempre se tiene la misma visibilidad, naturalmente, siendo común que las altas cumbres oculten sus crestas entre las nubes, tal que aquí
Vemos las casas de Meres y Santa Colomba, en la ladera del Pico da Campa (849 m). A su derecha es Branadis (879 m). Al fondo La Sierra Muriellos, con su ladera sur, sobre el valle del río Llouredo
A lo lejos, en Entrerríos, Sierra de Carondio, está el famoso dolmen de la Llastra da Filadoira, que la leyenda dice llevó allí una mujer xigante sobre la cabeza, caminando mientras hilaba, de ahí su nombre, 'hilandera'. Leemos en Asturias paraíso natural:
"Dice la leyenda, que el dolmen de Entrerríos o de la Llastra (piedra) da Filadoira, la transportada una vieja hilandera en la cabeza sin parar de hilar, por toda la sierra desde San Roque hasta la Sierra de Entrerríos, para colocarla como cubierta de un dolmen. Alejándonos de leyendas, la más antigua huella del paso del hombre por estas tierras altas de la cuenca del Navia han sido las correspondientes a las primeras comunidades vinculadas a una economía de producción.
Ligados a una actividad ganadera y a una incipiente explotación agrícola del territorio, no renuncian a la tradicional actividad de caza y recolección. Estos grupos fueron los constructores de las primeras arquitecturas monumentales que conocemos, dólmenes, círculos líticos y estructuras tumulares diversas. Son éstas, construcciones megalíticas de carácter funerario no exentas de cierto contenido territorial."
Hermoso paisaje 'a vista de pájaro' del valle de Castaedo con los prados de Sesto Pelayo más abajo de la carretera, en la bajada al río y al pueblo. De aquí era D. Manuel Antonio Fernández de Sierra, nombrado el 2 de enero de 1804 juez por los llamados Señores de Allande, condes de Peñalba o Marcel de Peñalba, título concedido en el siglo XVII a los Cienfuegos, dueños de buena parte de este concejo desde la baja Edad Media (por compra a los Quiñones), puesto que tenían potestad para nombrar sus cargos de 'Justicia y Regimiento' (ayuntamiento), el vecino de Castaedo
Ocho años más tarde con las Cortes de Cádiz y Constitución de 1812 se abolió el régimen señorial y Allande se vio libre de su férreo dominio feudal, con gran disgusto para los condes, que se mostraron abiertamente partidarios del absolutismo de Fernando VII con la esperanza de revertir la situación. Menos de una década después se creaba el Ayuntamiento de Corondeño, de muy breve duración como decíamos al principio, que agrupaba estas parroquias allandesas al oeste de El Palo
Aquí encontramos otra cancela ganadera. Recordamos que si la encontramos cerrada, al abrirla volvamos a cerrarla: no está hecha para que no pase la gente sino el ganado
Las tierras de Allande, en aquel convulso siglo XIX, vio el paso por estos caminos de las partidas carlistas que, procedentes de Galicia, se internaban en Asturias, a las que haría frente el célebre entusiasta Francisco Collar, Pachicón de La Reigada, natural de este pueblo de la subida de La Ferreirada a El Palo y, además, hospitalero del Hospital de Valparaíso en la Ruta de los Hospitales, además de guerrillero liberal. El Cronista Oficial de Allande, Armando Barredo Suárez, nos apunta lo siguiente:
"Un Francisco Collar dirigió la acción de Limés/L.lumes en 1810 durante la francesada, ¿el mismo? Lo que si hicieron los carlistas fue un auténtico "escarnio" con Pachicón cuando pasaron por Valparaíso, posiblemente durante la expedición de Gómez que pasó en dos ocasiones por el lugar en el verano de 1836."
La idea de la Expedición de Gómez era establecer un nuevo frente de guerra estable con el apoyo de los pretendidos apoyos a la causa que iría encontrando a su paso, cosa que no consiguió en ningún caso pese a deambular por media España durante seis meses, hasta su regreso al País Vasco con sus tropas en diciembre de ese mismo año de 1836
Aún sin hacerse las primeras carreteras, los caminos empleados eran estos, por lo que, como vemos, no solamente transitaban arrieros, pastores, vaqueiros, peregrinos y demás viajeros y transeúntes, sino también invasores. Los carlistas también tuvieron sus partidarios allandeses, destacando Dionisión Lombán, del pueblo de Buslavín, cerca ya del Navia
Un cuarto de siglo antes había sido el general francés Gauthier quien entraría con su ejército en Allande, atribuyéndosele el incendio del archivo municipal
Luego llegarían las carreteras en las últimas décadas de la centuria y estas sendas quedarían relegadas a vías pecuarias con el paso muy ocasional de contadísimos peregrinos (hasta 1918 al menos funcionó el Hospital de Fonfaraón) hasta la recuperación de las rutas a Santiago a partir sobre todo del Xacobeo'93
Y sale a la otra vertiente de esta loma en A Vaguada, siempre en dirección oeste y con El Pico Llago de frente, donde vemos la carretera en esta su falda oriental. El Camino sigue al lado de ella, muy poco más abajo, donde hay una repoblación de pinares
La pista, de zahorra y abundantes piedras sueltas, parece ensancharse aún un poco más en este tramo por A Vaguada, en el que se avanza muy cómodamente tras los importantes retos de esfuerzo que hemos dejado atrás
Los brezales cubren los canchales de piedra suelta y menuda que forman el suelo de este canto y laderas en las que sigue predominando el monte bajo, aunque enseguida llegaremos a los rebollares y a las repoblaciones de pinos al pie del Pico Llago
Además, al cambiar de vertiente en esta crestería en el paso de la Sierra del Palo al Cordal de Berducedo, se nos ofrece un panorama visual diferente muy importante y a destacar
Cierra el valle por el oeste, a la derecha, El Cordal de Berducedo. A lo lejos, al pie de la Serra Busteagudo, donde se distingue Pena Colmea (1.005 m), El Río d'Or pone rumbo oeste para dirigirse al Navia, del que es afluente, entrando en el concejo de Grandas de Salime. La Enciclopedia del paisaje de Asturias nos explica que se trata de toda una cuenca hidrográfica que articula todo el sector meridional allandés:
"... en especial de la comarca del Valledor. Se desarrolla entre las sierras de Los Lagos, al este, donde nace en la confluencia del arroyo del Fornu y del Cereixal, lugar donde se ubicó una ferrería hoy desaparecida -ferrería de Villarín (Montefurado)-, de la que solo se conserva el canal de abastecimiento; la sierra del Valledor al sur y sureste, el cordal de Lago-Berducedo al norte y al oeste. Recibe numerosos afluentes de todos estos cordales, siendo el más importante el río Valledor, que nace en las inmediaciones del Pozo de las Mujeres Muertas, en el límite con Cangas del Narcea e Ibias. Atraviesa las parroquias de Lago, Berducedo, San Martín y San Salvador del Valledor, en Allande, y la de A Mesa en Grandas.En toda su cuenca se mantienen diversos restos de las antiguas explotaciones auríferas (Allande) el Carcabón del Monte Redondo, las explotaciones del Río del Oro I, del río Valledor, etc. Igualmente quedan testimonios de la ferrería de Armenande, hoy transformada en un molino hidráulico, y situada en la orilla izquierda del río a cientos de metros de la capilla de Nuestra Señora de la O.Desemboca en le orilla derecha del río Navia, a la altura del embalse de Salime, ya en el concejo de Grandas. En sus márgenes se mantienen ricos bosques de ribera, y la fauna piscícola es rica y abundante, en especial de truchas de montaña. Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor."
Si nos fijamos, en el canto de la ladera oriental del Pico Llago vemos la carretera y el Camino arriba, en la parte más cercana a la cima, a punto de dar la vuelta a la montaña. Más abajo una pista es la que comunica la carretera AS-14 con la ribera del Río d'Or por la zona de El Llaniego
Más al sur y a la derecha, en El Cordal de Berducedo, vemos la planicie de El Llano, que se encuentra sobre El Valle la Braña y las citada aldea de Armenande, cuya ferrería fue fundada, como la de Villarín, a mediados del siglo XIX, en lo que fueron momentos de esplendor para esta incipiente industria que tuvo de todas maneras corta vida, pues unas tres décadas después fueron cerrando al no poder hacer frente a la competencia de los altos hornos fundados por entonces en el centro de Asturias
Precisamente es a mediados del siglo XIX cuando en el famoso Diccionario de Madoz se señala los usos de las aguas de esta cuenca fluvial, "que los naturales utilizan para el riego de los prados, por medio de cauces formados por empalizadas que llaman torulas y chapacuñas, y consiguen que aquellas den impulso a varios molinos harineros", advirtiendo que abundaban "osos, lobos y jabalíes que causan daños en los pueblos inmediatos", describiendo una técnica empleada para cazar a los primeros:
"... forma parte de este lugar la caza de osos, y la ejecutan con trampa que llaman Pezugo: ésta consiste en una larga viga apoyada en una colmena y cubierta con un ramaje espeso, que forma una especie de caseta con solo una entrada, y por donde el oso descubre la colmena: este entra ansioso a apoderarse de aquella, y tan luego como la abraza y hace el esfuerzo natural para separarla de su sitio, se desploman la viga y caseta, quedando el oso a merced del cazador. Las pieles de dichos animales, siendo negras, se venden a buen precio."
A la izquierda, son las laderas occidentales de A Mouta y del Pico da Soma, en la zona conocida como As Carcabías, diminutivo de 'cárcavas', que son las de las zanjas y barrancos que vemos en la falda de la montaña, donde los rebollares cubren los canchales de piedras sueltas producto de la erosión y acaso de los ingentes movimientos de tierras de la minería aurífera
Presenta el valle la característica forma de 'V' que delata su origen fluvial. Su extensión total es, en longitud, de unos 26 kilómetros. Fijémonos en la línea de peñascos que asoman en la cuesta de la derecha. El Camino pasa algo más arriba. En la lejanía y a la derecha se ve bien Pena Palanca (también escrito Penapalanca), de la que consultamos en la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Pico cimero del cordal de Berducedo, con 1.128 m de altitud. Está situado en el extremo occidental del concejo de Allande, limítrofe con Grandas (parroquias de Berducedo y A Mesa, respectivamente. Está inmersa en la mayor plantación de coníferas de Asturias, que tapiza todo el monte de Bedramón. A sus pies se encuentra la ermita de Nuestra Señora de Bedramón, que se festeja cada 15 de agosto, y de gran predicamento en todo el concejo y aledaños. La cumbre del monte se encuentra cruzada por varios cortafuegos. Se integra en el Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor."
El camino, que sigue siendo una pista muy ancha, hace un poco de zigzag antes de llegar a la altura de la carretera en El Collado del Couso, paso de La Sierra del Palo al Cordal de Berducedo o Llago-Berducedo
Por aquí, a unos 853 metros de altura, continuamos este pasillo montañoso natural que separa dos cuencas fluviales de sendos afluentes del Navia: los citados Río d'Oro o del Oro al sur y el río Llouredo al norte
A la derecha vemos la AS-14 y los dos ramales que de ella salen: el primer baja a Castaedo y el siguiente, junto a una marquesina, a Villar de Castaedo, San Pedro, El Caleyo y Pontenova
A la izquierda de la marquesina y también al otro lado de la carretera hay un rellano en el que aparcaba, algunos veranos, una furgoneta de venta de bebidas, helados, chuches y demás vituallas
Hemos de recordar que, desde que cerró en Llago Casa Serafín, y a no ser que se abra algún establecimiento en algún momento, el lugar más cercano para tomar o comprar algo (y pernoctar) es Berducedo, lo que puede antojarse bastante largo para los sufridos peregrinos, sobre todo si han hecho la Ruta de los Hospitales
Si no hay necesidad, no tenemos ni que salir a la carretera: aquí la senda va paralela a ella durante unos metros, cruza la pista que baja al río y sigue de frente
Atentos al mojón, pues puede quedar más o menos tapado cuando crece la hierba, pues el Camino se hace senda aquí y prosigue, bastante llano, unos pocos metros por debajo de la AS-14, como ya avisábamos antes
El sendero vuelve a estrecharse pero se pasa bien. Uno de los grandes alicientes de este trayecto, siempre lo decimos, es la escasa presencia de asfalto y hormigón, salvo al pasar por núcleos poblados, hasta las cercanías del pueblo grandalés de A Mesa
Ahí tenemos, ya sobre nosotros, El Pico Llago y su penedo cimero, repetidor a su derecha y torre de alta tensión, así como en su falda, los característicos canchales
Y, a nuestra izquierda y abajo, los canchales de Os Chagozos de Villa, dando vista enfrente a A Mouta (903 m), en el extremo norte de la Sierra del Valledor, con El Pico Hoyo (1.297 m) en La Sierra los Llagos o Los Lagos. Entre ambos discurre El Río da Cereixal, uno de los que forman El Río d'Or
El Camino sigue recto y llano por la ladera y bajo la carretera, y así seguirá, salvo alguna liviana cuesta, hasta llegar a la iglesia de Llago, donde se inicia una subida, dura pero empinada, hacia la AS-14, de la que nos habremos separado un poco más al llegar allí
La vegetación cambia de color según la estación, y del intenso verde chillón pasa a ocres, naranjas y dorados que podremos ver dependiendo de la época en la que vengamos
El recorrido no ofrece duda ni riesgo de pérdida, no hay cruces y está bien pisado y perfilado; no obstante, algún mojón y alguna flecha aquí o allá, confirmará cada ciertos metros que seguimos por el buen camino...
Junto con los pinos hay algunos ejemplares de árboles autóctonos, predominando los pequeños robles rebollos, a veces ejemplares sueltos o en pequeñas matas de arbolado, otras formando bosquetes, como tendremos ocasión de comprobar en este itinerario
Hay también fresnos y otras especies, y el monte bajo de helechos y zarzales, junto con brezales, forma una intrincada maraña en ambas veredas, pero el sendero, aunque más estrecho, ofrece siempre un paso franco
La carretera siempre a nuestra derecha, aquí muy próxima además, como vemos por el guardarraíl
Aquí tenemos una de esas pequeñas y suaves cuestas, más bien escasas, que hallaremos en el kilómetro y poco más que nos aguarda hasta la parroquial de Santa María
Las inconfundibles hojas de roble parecen querer acariciar nuestras cabezas, mientras que las helechales llegan a crecer bastante, como si sintiesen envidia de los árboles y desearan compararse en altura...
Al final de esta corta subida, tal parece que saliésemos a la AS-14, vista la cercanía del quitamiedos...
Pero el sendero sigue recto, y de nuevo vuelve a ser llano. Poco a poco iremos apartándonos, imperceptiblemente, de la carretera, de ahí que, para volver a ella, tengamos el advertido repecho a partir de la parroquial
Preciosa vista de la cabecera del valle del Río d'Or entre las sierras del Valledor, Los Llagos y El Palo, que seguirán siendo, cada vez que miremos al este, una buena referencia geográfica y visual, sobre todo desde lugares altos, al menos hasta la Serra do Hospital, más arriba de Montouto, parroquia de A Fonsagrada y más allá de esta villa, ya adentrándonos bien en Galicia
Magnífica vista de A Mouta con sus 1.093 metros de altitud señalando el comienzo de la Sierra del Valledor. Un poco más al sur el El Pico da Soma (1.101 m), que la Enciclopedia del paisaje de Asturias presenta como la estribación septentrional de la misma, por lo que A Mouta es considerada como una prolongación de la misma
Los topónimos con la raíz soma proceden del latín summun 'lo más alto' y están vinculados a palabras como asomar, que en origen significaban 'llegar a la cima'; "en realidad sólo quedan en el uso común términos como asomase: situarse en el punto más alto necesario, para otear algo desde la cima. Queda también el derivado somero: 'superficial, por encima de la superficie'", explica el profesor Xulio Concepción Suárez en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana
A Mouta, por su parte, como otros topónimos semejantes, tendría una razón parecida, o al menos eso explica el también filólogo y erudito Xosé Lluis García Arias en Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos:
"representan con toda probabilidad una palabra para la que se señala un origen desconocido, tal vez prerromano, pero extendida ampliamente por gran parte de la Romania. Sin duda la aplicación oronímica tiene el sentido de ‘pequeña elevación del terreno’ como, quizá de un modo metafórico, recuerda la actual palabra asturiana mouta ‘borla’, ‘borla de algunas plantas como la de la Anthylis vulneraria’, ‘lindero cuando se señala con un montón de tierra’
El sendero, muy en llano, hace ahora la curva a la derecha siguiendo la sinuosidad de la falda del Pico Llago. A la izquierda, una franja de helechos casi oculta las copas de los pinos que surgen cuesta abajo. Según los periodos de crecimiento rápido de estas especies nuestro campo de visión será más amplio o se verá reducido drásticamente
Penedos y canchales, entre brezos y algunos árboles y arbustos diseminados por sus pendientes conforman en paisaje de este sector de La Sierra del Valledor, una de las varias, o más bien muchas, que conforman la "divisoria natural entre las cuencas del Navia y del Narcea", apuntan en la Enciclopedia del paisaje de Asturias dentro , señalando que es además "divisoria entre los concejos de Allande y Cangas del Narcea y límite lingüístico de la variante occidental de la lenguas asturiana con el gallego-asturiano"
"Ostenta un relieve muy abrupto, con el pico Orúa como cénit con 1.366 m", añade, ofreciendo la muy oportuna explicación:
"Este relieve tiene su explicación por los resaltes cuarcíticos y la alternancia con las pizarras. Los ríos van encajados, siendo la cuenca del río del Oro la articuladora del territorio del Valledor, que va desde la sierra de los Lagos hasta el Navia, en el embalse de Salime, y por el sur los límites con Cangas del Narcea, Ibias y Lugo, en las sierras de Busteagudo y Valbaler. En total 22 kilómetros lineales."
En la falda occidental de Penapalanca es posible que reconozcamos, pese a la distancia, las casas de la aldea de L'Enxertal, rodeadas de bosques, en la parroquia de Samartín del Valledor. Más a lo lejos seguimos divisando Pena Colmea, con A Pena l'Aigla (806 m) a la izquierda
Más a la izquierda y al este es El Pico da Lampazoa (1.343 m), que pertenece a la zona meridional de La Sierra del Valledor y hace frontera con Cangas del Narcea, así como, más lejos, La Sierra la Gubia y Los Picos de Cerro Badán, que forman parte de las estribaciones sureñas del Valledor y en su límite meridional, paso al concejo de Ibias por el famoso 'Pozo de las Mujeres Muertas':
"Puerto de montaña en los límites de los concejos de Cangas del Narcea y Allande, donde existe un vértice geodésico, situado en las estribaciones meridionales de la sierra del Valledor y muy próximo al alto de Valvaler que alcanza el concejo de Ibias. Tiene una altura de 1.098 m y a lo largo de la historia ha funcionado como un importante paso de montaña entre las tierras del Coto (Cangas del Narcea), el Valledor (Allande) y Seroiro y los Fornos (Ibias). Actualmente lo corona la carretera AS-29, que comunica La Regla de Perandones con San Antolín de Ibias. En el mismo alto, existe una desviación a la derecha que desciende al Valledor. Límite además de las variedades lingüísticas es conocido dependiendo del valle como el Pozu Mucheres Muertas o Pozo Muyeres Mortas.Por todo el entorno son visibles y reconocibles los vestigios de antiguas (canales de aguas) que recogían y transportaban el agua de altitudes mayores y lejanas hasta el pozo (depósito) para ser aprovechada en las explotaciones auríferas romanas. Las últimas obras llevadas a cabo estos últimos días en la mejora de la carretera han desvirtuado y hacen irreconocible el lugar y los antiguos restos.La dificultad del paso en épocas de invierno y el original topónimo son origen de numerosas leyendas. La posible confusión fonética lleva a la tradición oral a reconocer el Pozo de las Mujeres Muertas como el lugar donde encontraron la muerte víctimas del frío unas vaqueiras que transitaban por el puerto y se vieron obligadas a causa de una gran tormenta de nieve a buscar refugio y abrigo en el pozo existente en la cima. Sin embargo la etimología del topónimo está más cercana a la palabra latina mollis, en asturiano mullar en referencia a las aguas estancadas o muertas que recogida de la lluvia permanecían en los depósitos o pozos en que culminaban las antiguas..."
Otros antiguos históricos caminos secundarios hacia Galicia desde El Valledor, pasando el Navia hacia Negueira de Muñiz, también empleados por antiguos peregrinos, quedaron cortados, como quedó la posterior carretera a Salime, cuando se construyó el embalse de este nombre en el Navia, quedando esta comarca allandesa cerrada prácticamente como un fondo de saco
No siempre se dan las condiciones óptimas para tener unas hermosas perspectivas del valle y sus serranías limítrofes, pues la gran cantidad de agua embalsada en el cercano Navia provoca pertinaces nieblas con la evaporación y posterior condensación en toda su cuenca fluvial. Suelen disiparse según avanza la mañana y ello da lugar a unos bellos paisajes de mares de nubes como los que hemos visto bajando del Sesto da Fonte y como los que se ven desde El Palo
La comarca del Valledor fue de las pioneras en la recuperación de antiguas tradiciones que inspiraron a otros pueblos a hacer lo mismo, destacando la de Os Reises, un entroido o antruejo, ancestral mascarada de invierno, que se celebra coincidiendo con los días en torno a la fiesta de Reyes
En ella, sus protagonistas se disfrazan con atuendos de estruendosos y pícaros personajes que hacen comedias con sátira social, según costumbre cuyo origen se sume en la noche de los tiempos, en alegre comparsa que recorre diversos pueblos de la comarca que pide el aguinaldo por las casas, mascarada recuperada en 2009 por el grupo Vezos Astures y el etnógrafo Xosé Antón Ambás. Así la describen en Asturias Paraíso Natural:
"Se trata de una de las mascaradas de invierno más tradicionales, que tuvo gran implantación en esta zona de Allande e Ibias, y se celebraba el sábado después de reyes, de ahí su denominación de Os reises.
Antiguamente la mascarara la formaba una comitiva exclusivamente masculina, formada por una serie de personajes bien definidos, como El choqueiro, personaje tocado con cencerros danzaba y saltaba con una vara a modo de pértiga, La basoira, personaje femenino que ataviada con una escoba vegetal, El rodalo, personaje similar, ataviado con un rodalo de limpiar el horno del pan, A cardadoira mujer ataviada con una carda de lana, Os gochos que recogían en un saco los aguinaldos recibidos, el militar, la novia, etc.
La comitiva recorría todo el valle del Valledor e incluso se desplazaba a algunas Parroquias de Ibias y Cangas del Narcea pidiendo el aguinaldo, al igual que otras mascaradas procedentes de estos lugares venían al Valledor.
Con los obsequios obtenidos durante el recorrido que solía durar una semana, consistentes fundamentalmente en comida, los mozos participantes celebraban uno o varios banquetes una vez concluido el recorrido de la comitiva.
"Desde hace una década, hay un día al año en el que el silencio del Valledor se rompe para recibir a la mascarada de 'Os Reises'. La tradición se recuperó en 2009 y desde entonces, llueva o nieve, no han faltado a la cita el fin de semana más próximo a la festividad de Reyes.
Fue la asociación Conceyu de Cultura Tradicional Vezos Astures la que se encargó de recoger de la tradición oral toda la información sobre esta comparsa, que llevaba medio siglo sin celebrarse, y la Asociación Cultural Amigos de Fonteta tomó después el testigo tratando de recrear lo que se hacía antiguamente.
Son 11 personajes en total, divididos entre los guapos y los feos, 'os de a roupa boa' y 'os de a roupa ruía'.
Los feos encabezan la comitiva. Al frente siempre 'el choqueiro', que anuncia la llegada de 'Os Reises' y es el encargado de proteger a la comparsa, para que nadie les quite sus máscaras.
El más travieso y revoltoso es 'el rodalo'. Armado con el tradicional utensilio que se utilizaba para sacar las brasas del forno de pan, no deja de arrodalar a todos y a todo lo que se encuentra a su paso.
Junto a él 'a cardadoira' que, además de cardar la lana, se preocupa de despiojar a todos los presentes. Completan el listado de los feos, 'los maragatos'.
En el grupo de los guapos, 'el militar' y 'el valenciano' y sus respectivas madamas, precedidos por el único a cara descubierta: 'la gocha’. Su misión, saco en mano para recoger el aguinaldo, es llegar a las puertas y preguntar si se puede cantar.
Así recorren cada año los pueblos de Villalaín, Fonteta y San Salvador, contagiando su buen humor y entusiasmo a todo el que se encuentran por el camino."
"Os Reises es una tradición que se celebraba antiguamente en el Valledor y que consistía en pedir el aguinaldo por las casas y después, todos juntos, disfrutar de lo conseguido en un pequeña fiesta a la que todo el mundo que quiera puede asistir. Tras décadas de olvido en un pequeño pueblo, Fonteta, decidieron retomar la tradición.
Por eso, desde hace un par de años, cada primer fin de semana de enero, la celebran desde tempranas horas hasta altas horas.
La comparsa de Os Reises está dividida en dos tipos de personajes; os feos y os guapos; no son más que personas disfrazadas que interpretan uno de estos papeles:
En el grupo de os feos nos podemos encontrar:
El Choqueiro: anuncia la llegada de la comparsa saltando sobre su larga vara de avellano y agitando sus chocas. Hay que tener cuidado con él y mantener la distancia porque protege al resto de enmascarados implacablemente.
A Cardadora: la vieja que carda lana sin parar. A veces se le ocurre echar sal al fuego de las cocinas y quizás os despioje mientras carda vuestro pelo y vuestra ropa.
A Basoira: hace sitio a la comparsa barriendo con su inseparable escoba plazas y caminos, es como una barrendera pero atigua. Hay que tener cuidado con ella, sobretodo, las mujeres porque no son de su agrado. A la Basoira le gusta barrer los pies; y cuidado los vecinos que no le dan buen aguinaldo porque les barrerá la casa, echando la suciedad hacia dentro.
El Rodalo: es inquieto e inagotable no cesa de hacer trastadas con su rodalo, enredando, revolviendo y deshaciendo lo que a su paso encuentre.
El Maragato: es un comerciante que va armado con su romana, pesa no sólo el aguilando sino también cualquier parte de la anatomía que la gente le permita. Siempre te ofrece un trozo de ‘queso’ que en realidad es nabo.
La Maragata: que acompaña a su marido pese a su próxima maternidad. En cualquier momento se pone dar a luz.
A Gocha: al llegar a cada casa pregunta “¿andamos, cantamos o andamos?” y se encarga de guardar en su saco todo lo obtenido en el aguilando.
El Valenciano: de impecable traje blanco y sombrero con cintas de colores.
El Militar: con uniforme y fusil. Canta y baila con sus Madamas, vigilándolas de cerca cuando tontean con los vecinos, por eso, hay que tener cuidado con él.
As Madamas: mujeres (u hombres) elegantes, pizpiretas y atrevidas, son más bien de moral distraída y no pierden ocasión de coquetear.
Os Músicos: siempre alegres y dicharacheros acompañan con sus sones el camino de la comparsa y ponen música a los cantares de Os Guapos."
"Las trastadas, pillerías y bromas llegaron con el año nuevo a los pueblos del Valledor, en Allande, de la mano de la mascarada de invierno “Os Reises”. La comparsa llevó su cántico para pedir el aguinaldo casa por casa en los pueblos de Villalaín, San Salvador y Fonteta, que se vuelcan con esta tradición y esperan a los enmascarados con la mesa puesta, llena de comida y bebida.
La comitiva va encabezada por el “Choqueiro”, que desde hace tres años tiene un acompañante muy especial, de ocho años, que le sigue allá donde va y replica sus actuaciones. Es Iker Fernández quien cuenta que quiso participar “al ver a mi padrino y me prestó mucho”. Junto a la “Basoira” y el “Ródalo” fueron los encargados de robar gorros y esconderlos, barrer los pies de los asistentes, mojar a todos con agua del lavadero y lanzar tierra e incluso trozos de calabaza al numeroso público que acompañó a la comparsa. A alguno también le tocó comerse nabo crudo que obligaba a tragar “El Maragato”, mientras que las “Madamas”, el “Soldado” y el “Valenciano” se encargaban de cantar y bailar. Además, la música tradicional amenizó los pueblos al paso de la mascarada.
Un ambiente que cada año atrae a más gente a este rincón del Suroccidente, alejado de las capitales de concejo. “Llevo cinco años viniendo de Avilés porque me gusta el ambiente que hay, es una gozada, lo pasas como un crío”, aseguraba Manuel Intriago, que confesaba que espera cada año que llegue la fecha de coger el coche hacia el Valledor, “un viaje que merece la pena”. Con él siempre suele llevar a familiares y a amigos para que descubran el lugar y la tradición. Este año fue acompañado por sus dos hermanas, Ana María que repite: “Esto es muy prestoso, nos gustan los pueblos y vivir sus tradiciones”; y Marta que asistía por primera vez después de muchos años queriendo conocer la tradición de “Os Reises” y confesaba que “me está gustando mucho”.
También se estrenó en la celebración José Antonio Iglesias, desde Cudillero, que no tenía duda de que el viaje de dos horas realizado había merecido la pena. “Es un sitio muy guapo y esto es muy entretenido, este tipo de tradiciones asturianas es muy importante que se conserven”, insistía.
Ver que año tras año sigue llegando gente por primera vez a conocer a “Os Reises del Valledor” es algo que sorprende a los organizadores. Creen que la clave de su atractivo es la combinación de entorno, la hospitalidad de los vecinos y la propia celebración. “La gente de los pueblos se vuelca, en Villalaín y San Salvador hay vecinos que vienen de Madrid para abrir la casa a “Os Reises” y en Fonteta hoy tenemos el doble de casas abiertas que habitualmente, cuando somos 7”, explicó Lidia Díaz, integrante de la Asociación Cultural Amigos de Fonteta “Os Reises del Valledor”, que reconoció que es un evento que da mucho trabajo y que “sin el apoyo del Ayuntamiento no lo podríamos hacer porque somos una asociación pequeña”.
Una maravilla de paisaje completa la jornada para quien percibe que el Camino no es solo una batida de kilometrajes en pos de una meta y disfruta de captar la esencia de los lugares por los que pasa, incluyendo su cultura, tradiciones e idiosincrasia, como aquí, en la puerta del Valledor el valle del Río d'Or, el valle del oro...
Sigue el Camino la sinuosidad orográfica de la ladera del Pico Llago repoblada de pinos que se disputan el espacio con restos de arbolado autóctono en este penedo que nos recuerda a un acantilado
Más atrás (arriba a la izquierda de la foto), reconocemos las camperas de El Chao y el pinar de A Llanada, por donde prosigue el camino a Berducedo
La carretera está unos metros más arriba, pues nos hemos separado de ella considerablemente en este trayecto, enseguida subiremos a ella
Penedos de El Llaniego y valle del Valledor, hitos del Camino que vamos dejando atrás. Las advocaciones de San Salvador y San Martín (Samartín) revelan el paso de antiguos, olvidados y cortados caminos que fueron también sendas de peregrinación, arriería y trajinería
Una muestra de cómo cambia el paisaje según la estación y época del año, aquí con los brezales y tojales en sus más vivos e intensos colores. Una verdadera delicia para el pleno disfrute de nuestros sentidos a cada paso que damos
Los peregrinos de antaño ya serían sin duda conocedores al llegar aquí de la cercanía del hospital de peregrinos de Llago, del que eran sus patronos los Álvarez de Sierra, familia de la nobleza local de la que uno de sus miembros, José Álvarez Sierra, figura, junto con José Magadán de Montefurao "y cinco más", como "arrendatarios de la Taberna de la parte del concejo de Allande que llaman del Palo, en la que solicitan al Ayuntamiento de Allande la fijación del precio de venta del vino en seis reales, que fue denegada por el Ayuntamiento en sesión extraordinario del 6 de junio de 1852", según leemos en Archivos de Asturias
Es curioso que, a partir del de Montefurao, los hospitales de peregrinos allandeses ya no tenían el patronazgo de los Señores de Allande, dueños del concejo durante largos siglos, pues por ejemplo el siguiente, el de Berducedo habría sido fundado por el señorío gallego de Neira de Jusá (Baralla) en el siglo XIII, siendo reedificado en 1785 cuando era su patrono Josef Álvarez Lozano
Ya fuera de la jurisdicción allandesa, en el antiguo concejo de Salime (integrado en el de Grandas en 1836, resultando Grandas de Salime), estaba el de Buspol, vinculado a la mitra ovetense, pues pagaba en tiempos al obispo y su cabildo "una libra de cera en torta". Otros dos hospitales de acogida, el de Grandas y el de Cuía, aguardaban al peregrino antes de entrar en Galicia, pues el de San Lázaro de Padraira estaría en principio más bien reservado a malatos o leprosos
Sigue siendo pues muy importante el elenco de hospitales de peregrinos de la ruta primitiva, algunos de ellos muy cercanos, lo que da idea del trasiego que debieron de tener y de su dureza. Sin embargo también es verdad que buena parte de las noticias que tenemos de ellos, al menos las más fidedignas, son a partir de los censos y catastros del siglo XVIII, cuando estos ya estaban, como las mismas peregrinaciones, en plena decadencia
El Camino pasa ahora al pie de estos acantilados penedos y hace una curva a la izquierda...
Y empieza a subir ligeramente en dirección a una caseta blanca, un depósito de agua...
Una manguera cruza el Camino, normalmente algo encharcado en este lugar por el agua que surge en esta ladera
Puede haber algo de barro pero el firme parece filtrar bien y salvo algún lugar concreto no suele formarse lodazal
Y así del paisaje 'extrospectivo' de los lejanos horizontes del Valledor pasamos al 'introspectivo' del bosque, en el que la visibilidad se reduce a nuestro entorno más inmediato
"En el Camino formamos parte de una gran tradición, la de millones de personas que antes han recorrido el mismo itinerario, por distintos motivos, hacia una meta común. En todo momento, los vestigios de esta aventura configuran un escenario del cual, justo ahora, somos los actores", añade también este experto erudito jacobita y romero divulgador de las rutas compostelanas
Alías escribía su libro en 1992, cuando aún no se sabía la repercusión que iba a tener la rotunda revitalización de las sendas jacobeas a partir sobre todo del año siguiente con boom del Xacobeo'93, "Sumando nuevas huellas dejadas por cientos de miles de europeos que realizaron previamente la larga travesía hacia el Finisterre, corriente multicultural de fraternidad e intercambio cultural como pocas hubo..."
Llegados a un mojón, el Camino se ensancha en esta curva a la derecha, a la vez que sigue subiendo
Seguidamente, llega ahora un tramo todo recto y siempre ascendente...
Pasamos al lado del cementerio parroquial, arriba a nuestra derecha
Un poco más allá, a la entrada, hay unos cipreses, caminamos a su sombra y a la de los demás árboles del bosque
La cuesta se acaba, de momento, al llegar a la explanada de acceso al camposanto. Aquí el suelo empieza a estar hormigonado
Seguimos todo recto y de frente, directos hacia el prado que vemos al fondo
Una flecha amarilla, casi borrada ya de lo gastada, nos indica el rumbo...
Al fondo, una pared blanca y un techo de pizarra, con cumbreras de teja, es la cabecera de la iglesia parroquial de Santa María de Llago. Si nos fijamos, veremos además algo de la espadaña del campanario, sito sobre la portada, que mira al oeste
A su izquierda está el monumento natural que es el Teixo de Llago, con sus nueve metros de altura, uno de los tejos emblemáticos del Camino de Santiago, con sus connotaciones espirituales ancestrales, cristianizadas en estos lugares de culto y podremos visitar, como a la iglesia, de acogedor pórtico, antes de subir al pueblo, que extiende sus casas entre el arbolado camino arriba hasta la carretera, donde vemos algunas de ellas, la de la izquierda la de Casa Serafín, que tanto echamos de menos los peregrinos que la conocimos y en ella dimos cuenta de algún tentempié o refrigerio antes de proseguir al ya cercano Berducedo...

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