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domingo, 4 de mayo de 2014

EL CASTILLO DE SAN MARTÍN DE SOTO: EN LA DESEMBOCADURA DEL NALÓN (ASTURIAS)

El Castillo de San Martín de Soto y sl norte L'Arena, desembocadura del Nalón
Bajada por el monte de La Granda
La senda xacobea costera pasa del concejo de Castrillón al de Soto del Barco/Sotu'l Barcu por el monte de La Granda, un itinerario boscoso, arriba en lo alto repleto de plantaciones de eucaliptos que, al iniciar la bajada hacia la ría del Nalón, se torna en un paraje selvático donde predominan más las especies autóctonas


Salimos del bosque dando vista al barrio El Castillo desde Casa Ramón Camino


Casa con hórreo y capilla particular


Enfrente, al otro lado de la carretera de L'Arena, vemos entre los árboles de lo alto de un promontorio natural el Castillo de San Martín, del que se conserva parcialmente una única torre


El baluarte fue erigido, como otros de la costa, por el rey Alfonso III El Magno para defensa de la ría ante los ataques continuos de los normandos. Para ello se valió de una fortificación romana levantada a su vez sobre un castro astur. Siglos después el Castillo de San Martín fue tomado por Gonzalo Peláez "El Conde Rebelde" en sus guerras contra Alfonso VII El Emperador, volviendo a perderlo ante las huestes de Suero Vistrario, al servicio del monarca. Luego, a finales del siglo XIV, fue plaza fuerte de las revueltas de Alonso Enríquez contra la dinastía Trastámara


Ahora el lugar es una extensa finca con jardines y arbolado, mas una casa con galería al pie de la torre y otras dependencias, propiedad de la familia Fierro, pues en 1918 el empresario y benefactor del concejo, Ildefonso Fierro, compró y restauró lo que quedaba del enclave. Era Ildefonso natural de Lugueros, en León, pero fue a estudiar Comercio a Avilés a los 14 años, empezando pronto a trabajar en empresas familiares, pues su padre, antiguo arriero, había emprendido otras empresas al margen del tradicional oficio de la arriería. Su actividad abarcaría toda esta comarca del Bajo Nalón, casándose en 1910 con la sotobarquense Inés Viña Campa, quien moriría prematuramente a los pocos meses, casándose más tarde con su hermana Florentina. Además de la compra y restauración del antiguo castillo costeó la nueva iglesia y fundó la Biblioteca Municipal.


Al pie de El Castillo, con su extensa finca cerrada por una cerca almenada, va la carretera carretera SB-3, la que va desde Soto del Barco/Sotu'l Barcu, la capital del concejo, al pueblo pesquero de L'Arena. Hay paralela a la carretera, que pronto habremos de cruzar, una senda peatonal


Vemos la Ría del Nalón o Ría de San Esteban desde el Camino. Así como la Casa Elena'l Campón (a la derecha de la foto) y abajo Casa Octavio, que tuvo carpintería


Estas riberas están ahora protegidas por su relevancia ambiental y faunística, paisaje de junqueras y vegetación de estuario fluvial. Al otro lado es el concejo de Muros, llamado oficialmente desde el siglo XIX Muros de Nalón.


Un poco más al norte y semioculto está San Esteban, oficialmente denomiando aún San Esteban de Pravia pese a que hace siglo y medio al menos que no pertenece, como Muros y otros concejos de la zona del Bajo Nalón, al antaño extensísimo concejo de Pravia. Hace un tiempo hubo una iniciativa para recuperar su histórico nombre de San Esteban de Bocamar, topónimo relacionado con su cercanía inmediata a la desembocadura del Nalón, pero popularmente es llamado simplemente San Esteban. Fue importante puerto comercial y carbonero


Allí hay unos astilleros. Arriba es el barrio de Reborio, en la ruta al mirador del Espíritu Santo desde Muros, capital del vecino concejo, que aún no vemos desde aquí


Sigue la bajada


Y llegamos a la antigua escuela


Una placa recuerda a su benefactor, Ramón Suárez Inclán, gracias al que estas fueron inauguradas en el año 1860


Desde las escuelas sigue el descenso


La bajada acaba para desviarse en aquel cruce a la derecha, cruzando el puente de La Güelga, sobre el arroyo de La Canal o de Caseras


El puente apenas se ve, entre la vegetación,y una pradera de verde hierba ocupa su firme


Se trata de un puente medieval con al menos dos ojos, pero estos apenas pueden adivinarse


Al otro lado divisamos la subida a El Castillo (derecha de la foto)


Cruzamos el puente


Siempre a la vista del Castillo de San Martín


Su emlemática torre


Llegamos a la carretera


Y la cruzamos con cuidado, pues es de bastante tráfico y veloz


Al otro lado va la senda hormigonada que sube a El Castillo


Camino tallado en la misma roca de este promontorio que hacía también de defensa natural de la fortificación


Desde aquí vemos el Camino que baja de La Granda la carretera, por el que hemos venido, desde, arriba a la derecha, Casa Ramón Camino y La Escuela. Este es el puente nuevo, junto a Casa Octavio. Al fondo Casa Elena'l Campón


Al fondo Casa Amor.


También vemos parcialmente al norte San Esteban y el promontorio del Espíritu Santo, en el vecino concejo de Muros de Nalón


Pasamos por delante de Casa Amor



A la derecha está la calle que, alargándose entre las casas, sigue hasta la torre y el antiguo embarcadero de lanchas allí existente a sus pies, la Barquería del Castillo, secular paso del Nalón en siglos pasados. Actualmente el Camino no pasa por allí, a no ser que deseemos visitar el histórico puerto en estos parajes tan emblemáticos y bellos. Este ramal lo dejamos atrás y continuamos de frente


Así seguimos un poco más de cuesta en Casa Salomé, donde vivía arriba Maruja la de Alfredo. Enfrente estaba Casa Javier, antiguo chigre del pueblo. Es la calle del Peregrino, donde subimos otro poco más junto a Casa Miguel Ángel (al fondo).


Placa callejera.


Subiendo hacia Casa Miguel Ángel


 La concha nos guía


Fila de viviendas haciendo calle: Casa María Marino, Casa Angelín de Lolo y Casa'l Botello.


La ría forma aquí un gran meandro


Allí está Puente la Portilla, inaugurado en 1883 y puso fin al cruce de la ría en lancha, cosa cara y arriesgada, cara por los precios del pasaje y arriesgada por las endebles embarcaciones, a veces sobrecargadas con gente y caballos, expuestas a las fuertes corrientes


Ello no obstante nos obliga ahora a realizar un importante rodeo para llegar al puente


Ahí están las marismas de La Xunquera y El Cañón, espacio natural protegido


Casa Virita y Marino



Pasamos también delante de Casa Luisina o Luisa la de La Torre y Casa Eloy


 Maravillosa vista de El Castillo, pueblo, fortaleza y embarcadero


Y es que ahora, allá abajo, vemos junto a las murallas La Barquería del Castillo, hoy en día modesto muelle con embarcaderos de lanchas hechos de madera de forma artesanal


Antaño las barcas de pasajes salían de aquí rumbo al embarcadero de El Forno, al otro lado de la ría


Y arriba la torre del castillo, prácticamente el único elemento relevante que ha llegado a nuestros días de la antigua fortaleza.


En 1447 el príncipe don Enrique entrega la fortaleza a Pedro Suárez de Quiñones, poderosa familia a quien el Conde de Valencia de Don Juan, Juan de Acuña, le disputará en 1462 esta posesión, al recibirla en pago por sus servicios el rey Enrique IV, mientras su dueño y heredero Diego Fernández de Quiñones era partidario del rival del rey, el príncipe Alfonso.


Diego recuperará el dominio del castillo para su linaje en 1466.


No mucho después los Reyes Católicos intentarán hacerse con el control para la corona de todas las fortalezas de sus reinos, delegando esta operación en sus representantes o corregidores, como es el caso aquí de Luis Mejía primero y después de Alonso de Valderrábano. Así en 1490 el Conde de Luna, de la saga de los Quiñones, se ve obligado a entregar la plaza junto con otras fortificaciones.


Un bellísimo mirador sobre el estuario



El paso de las rías significaba antaño un desafío formidable para viajeros y peregrinos, porque según las crónicas, barcas y barqueros, cuando los había, solían cobrar muchas veces precios elevados por pasar personas y caballerías. Al mismo tiempo las embarcaciones no eran en su mayor parte un portento de seguridad, era fácil caer al agua e incluso zozobrar y naufragar por la fuerza de las corrientes. Por ello muchas personas, temerosas de sus dineros y vida, solían desviarse hacia el interior. Esta es la razón en Asturias de los enlaces (no señalizados actualmente como rutas xacobeas salvo el que va de Oviedo/Uviéu a Avilés) entre Camino de la Costa y Camino del Interior o Primitivo, pues también ocurría en ocasiones lo contrario: en épocas de nieves, fríos o tormentas, muchos preferían bajar al más benigno clima costero para seguir ruta, pese al inconveniente del paso de las rías.


Y sobre el pueblo


Mirando de frente al Castillo de San Martín


Un lugar idóneo para descansar


En 1492 el delegado real Hernando de la Vega lleva la tenencia del Castillo de San Martín y no volverá a haber luchas entre la nobleza por su pertenencia, los reyes serán sus dueños y de esta manera Felipe II otorgará a perpetuidad a finales del siglo XVI el título de "Castellano de San Martín" a Sancho de Miranda.


 El alcázar iría perdiendo su valor defensivo: al extenderse el uso de la pólvora la protección de la ría del Nalón o de San Esteban pasaría a cargo de unas baterías de cañones emplazadas en el promontorio del Espíritu Santo, sobre su misma desembocadura, a varios kilómetros de aquí y en términos del concejo de Muros.


No obstante aún en el siglo XVIII las crónicas nos informan que era esta aún una construcción soberbia, con capilla dedicada a San Martín y siendo verdaderamente dos castillos con plaza de armas y torre del homenaje, la que llegó a nuestros tiempos, así como un túnel que comunicaba el puerto con la barquería, donde estaban las barcas que comunicaban las dos orillas


Esta ribera de El Castillo tiene no pocas reminiscencias mitológicas, pues aquí, en el Cañu del Charcu, se dice vivía un cuélebre (serpiente alada de la mitología asturiana), con unas alas grandísimas, al que un día se llevó la marea


Cementerio de barcos...


La barquería y sus lanchas...


Venimos del mirador pero no dejamos de contemplar tan encantador paraje


 Así llegamos a la Casa María Letra


 Suelo enlosado...


Hermoso paisaje del gran meandro que forma aquí la ría


Salimos de El Castillo por la calle La Quintana y por la cresta de este cueto por el que andamos llegaremos a El Rial, Casa Cotarelo y otras, ya entre fincas y prados que caen a cada lado del Camino


La Quintana...


Nos detenemos al acabar la subida


El inconveniente del peligroso cruce del estuario en frágiles embarcaciones cesaría aquí en 1883 al construirse El Puente la Portilla, paso del Nalón por la nueva carretera, el cual admiramos sobre las aguas, junto a más pequeños embarcaderos de tablas, en la lejanía, bajo las alturas de las montañas que dominan el litoral, en cuyas faldas se asientan las aldeas.


Junto al puente hay también un islote herboso, El Yaín. Atrás es El Sablón. El propio nombre del concejo de Soto del Barco/Sotu'l Barcu es un topónimo referente al lugar: un sotu es un bosque junto al río y el barco hace referencia a los pequeños puertos naturales fluviales que comunicaban ambas riberas, como los pequeños embarcaderos de lanchas o barquerías existentes también al lado del puente


El puente antiguo fue volado la noche del 8 de septiembre de 1936 para impedir el paso a las tropas nacionales, por lo que el río fue frente de guerra más de un año, hasta la caída definitiva de Asturias y de todo el Frente Norte en octubre de 1937


Atrás va quedando El Castillo


La Torre y su finca


Atrás va quedando también atrás La Quintana


Un poco más de cuesta...


Llegamos al alto


El paisaje cambia: al fondo a la derecha vemos la villa de Soto del Barco/Sotu'l Barcu, la capital del concejo, hacia donde vamos. A la derecha es el valle de Caseras, con el barrio de este nombre


Nos dirigimos por las casas de Los Carbayinos a Soto, cabeza de este concejo, con su gran rotonda y sus nuevos edificios, chalets y urbanizaciones. Primeramente es la zona de El Parador y La Puerta del Sol


Altos de Rubines


Caminamos al pie de este hermoso cueto



Más vistas de Caseras


Arriba el Alto'l Praviano


Caseras abajo y arriba a la izquierda Foncubierta


Foncubierta


Foncubierta y, bajo nosotros a nuestra izquierda, está junto a la carretera la aldea de La Florida, al pie del monte de La Granda


La Florida


La carretera de L'Arena


El depósito de agua


Más vistas de Foncubierta


Y de Caseras


Atravesamos pues Los Carbayinos


Viviendas unifamiliares y parcelas


Nos dirigimos pues a Soto del Barco/Sotu'l Barcu, la capital del concejo