Eres el Peregrino Número

sábado, 18 de junio de 2016

COLLOTO/CUALLOTO: PUENTE ROMANO Y PASO DE SIERO A OVIEDO/UVIÉU (ASTURIAS)

(ENLACE CAMINO NORTE O DE LA COSTA Y CAMINO PRIMITIVO)

Puente Romano de Colloto/Cualloto
El Camino procedente de Granda entra en Colloto/Cualloto donde pasaremos de términos del concejo de Siero al de Oviedo, pero antes aún pasaremos el llamado Puente Romano sobre el río Nora.


Su apelativo de romano parece avalarse además por el hallazgo, cuando se intentó su voladura durante la guerra civil, de monedas del Imperio (siglos IV-V) escondidas en los arcos del puente.


El puente es de 36,6 metros de largo y 3,5 metros de ancho siendo su altura máxima de 8 m. Son dos arcos de medio punto pero uno de forma ojival. No existe un acuerdo total sobre la cronología del puente pues parece ser fue, a tenor de sus características, rehecho varias veces.


Arco ojival. Al lado del puente se erigieron una capilla y un molino, de los que nada parece conservarse, a no ser un pequeño puente a manera de desagüe aguas abajo y al pie del Camino.


El río Nora desde el Camino. Aunque el origen y antiguas reconstrucciones del puente no son conocidas sabemos eso sí que en el siglo XVI tuvo algunas reformas y que sus primeros testimonios escritos son medievales.


Formaba parte de la calzada que unía Cantabria con Gallaecia por el interior, con ramal a Lucus Asturum (Llugo de Llanera).


El pavimento original de este magnífico puente de piedra es también característicamente romano, siendo restaurado el conjunto varias veces, siglos XVII y XVIII y, por última vez en 1997.


Fue además de paso obligado de viajeros, arrieros y peregrinos,  escenario de no pocas batallas, desde las medievales de las huestes de Pedro y Cruel y Enrique de Trastámara hasta la francesada.


La ribera del Nora...


Tras el apacible tránsito por las orillas del Nora y una vez dejado atrás el Puente Romano, salimos durante un pequeño trecho nuevamente a la carretera, divisando al otro lado la antigua fábrica de cerveza El Águila Negra, fundada en 1898 y que espera largo tiempo por una rehabilitación integral.


La antigua fábrica del Águila Negra desde el Camino.


Ahora nos desviamos a la izquierda, por la calle que va al paso a nivel con barreras.


Vemos las barreras al fondo de la calle.


Fila de casas unifamiliares...


En el paso a nivel.


Calle y vías del trazado ferroviario de vía estrecha.


El paso a nivel quedó atrás. Hay algunos bares y casas de comidas.


Paso del tren.


Avanzando hacia el centro de la población nos encontramos con edificios de pisos, netamente urbanos.


Estamos en la calle Luiz Álvarez Ximielga, dedicada a este gran monologuista asturiano, donde van predominando los nuevos edificios de pisos y abren sus puertas bastantes bares y tiendas, en lo que es el  barrio de Camín Real, claramente relacionado con esta histórica ruta


Vamos adentrándonos en el meollo de la población, aquí tornándose ya netamente urbana pero que sigue presentando acá y allá casas y elementos de su pasado rural.


Seguimos en Colloto/Cualloto pero es cruzar una calle y pasar del concejo de Siero al de Oviedo/Uviéu, constituyendo un mismo espacio urbano.


Una artística y refrescante fuente ornamental...




Seguimos calle adelante.


Vista atrás, El Picu Fariu, bajo cuyas estribaciones pasábamos cuando íbamos de Sariegu a Siero.


Calle adelante.


Abundan las sidrerías y tambiénlos célebres llagares, jalonando el recorrido, en los que se celebran animadas espichas, fiestas sidreras en la que se abre la espita (en asturiano espicha) de los toneles y se acompaña con ricas viandas.




Casas de corredor.


Una rotonda: seguimos de frente.


Así será como lleguemos al busto en homenaje a Pepín Rodríguez, obra de Josep Clara dedicada a este vecino indiano, emigrante a América y gran benefactor de su pueblo, pues nació aquí en 1866.



Un poco cuesta abajo las viviendas unifamiliares y antiguas casas populares parecen volver a predominar en la vereda derecha, junto con más llagares.


Aceras y las famosas farolas estilo Oviedo.


Otro llagar.


Vamos calle abajo.


Seguimos caminando por las aceras.


Al fondo divisamos los altos edificios de la ciudad de Oviedo/Uviéu, capital de Asturias.


Nuestra salida desde aquí a la carretera N-634 nos devuelve al intenso tráfico junto al Polígono del Espíritu Santo, un poco al norte de la capilla de esta veneración.



Al fondo reconocemos bien el Monte Naranco. Luego de llegar a la catedral los peregrinos decidirán entre regresar a la costa rumbo a Avilés, pasando por la ladera de la montaña que vemos desde aquí (Villamexil, Fitoria, Toleo, Cuyences...) o tomar el Camino Primitivo, que también va por las laderas, pero en la zona más occidental, tapada desde aquí. Los edificios de pisos son de los barrios de Pontón de Vaqueros y de La Cadellada.


Cruzaremos con cuidado por el semáforo y paso de cebra aquí existente y seguiremos unos metros por la vereda.


La circulación, sobre todo en días laborales, es densa y continua.


Señalización del polígono.


Más allá del polígono la urbanización La Monxina.


Van guiándonos las flechas indicadoras hacia una rotonda en medio de las naves comerciales sitas a la derecha de la carretera.


Es un cruce sumamente peligroso para los viandantes: tengamos cuidado.


Allí un ramal nos orienta de frente saliendo del polígono para pasar bajo el viaducto de la A-66 con sus numerosos pilares de colores, y continuar por una senda peatonal hormigonada por las vegas del río Trigales (ahora cubierto).


Senda hormigonada bajo el viaducto.


Arte urbano postmoderno...


Pilares metálicos de vivos colores.


Vegas del río Trigales o rio Santuyano.


Vista atrás.


Instituto de Enseñanza Secundaria de Cerdeño. Estamos viendo la gran ciudad siempre ante nosotros, extendida sobre una loma bajo las alturas del Monte Naranco. Quedan allá a nuestra derecha la urbanización La Monxina y el barrio de Guillén Lafuerza, asomando más a la izquierda los enormes edificios del HUCA (Hospital Universitario Central de Asturias) en La Cadellada, terrenos del antiguo Psiquiátrico.


Estamos en Cerdeño, antes una aldea del extrarradio de Oviedo/Uviéu literalmente absorbida ahora por la población. Ya en el año 1003 se nombra en un documentos a los molinos del río de Cerdeño en una donación al monasterio de San Vicente, pues Cerdeño perteneció a la Mitra hasta que fue comprado por la ciudad en el siglo XVI (Desamortización de Felipe II).


En Cerdeño Salimos a la carretera, rumbo al centro de la urbe ovetense...