Eres el Peregrino Número

miércoles, 21 de junio de 2017

CAMINO ANTIGUO DESDE TOL (CASTROPOL) A VEGADEO/A VEIGA, TRABADA, VAL DE LOURENZÁ Y MONDOÑEDO (y 11): DE LINDÍN A MONDOÑEDO, A PONTE DO PASATEMPO Y OS MUÍÑOS

Llegando a Mondoñedo
El Camino en Lindín
Viniendo de O Val de Lourenzá el Camino sube a Lindín, ya en el concello de Mondoñedo, donde una cruz de piedra señala que hemos llegado a las primeras casas


Estamos en la antigua ruta por la que se pasaba desde tiempos seculares de Asturias a Galicia sin exponerse a las peligrosas corrientes de la ría en la que desemboca el Eo pues se cruzaba el río en Abres, para entrar en Galicia por el concello de Trabada en ruta a una de las antiguas capitales gallegas: Mondoñedo


Nos dirigimos hacia O Castro, en lo alto de la parroquia, el núcleo más poblado de la misma


El topónimo hace referencia a la existencia en el lugar de un castro galaico, antecesor del pueblo actual


Grandes pastizales, frutales y caseríos conforman el paisaje del lugar. El monte se halla plantado intensivamente de eucaliptos y pinos aunque hay bosquetes de arbolado autóctono


Por este túnel vegetal llegamos a un cruce


Y subimos a la derecha mientras vemos al oeste el monte Carracedo, de 831 metros de altura


Un nuevo cruce


Cruzamos la carretera y seguimos de frente


Abajo, a nuestra izquierda, vemos el estrecho valle del Rego de Baus, por donde hemos venido subiendo desde O Val de Lourenzá. En la lejanía es A Serra da Cadeira, por donde baja el Camino procedente de Trabada y Ría de Abres tras cruzar el Eo y dejar Asturias


En la distancia un pueblo: Oural, Más allá Ferreira, concello de Lourenzá


Tras cruzar la carretera continúa la subida cuando estamos a unos 156 kilómetros de Santiago, según el mojón indicador


 Pasamos junto a este muro de contención


Y estamos en O Castro


Se acaba la subida y seguimos de frente en esta encrucijada


Las señales así nos lo indican


Pasando entre las casas


En dirección al centro del pueblo. De Lindín era Francisco Otero González, que el 30 de diciembre de 1879 atentó infructuosamente a tiros contra el carruaje en el que iban el rey Alfonso XII y la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena por la Plaza de Oriente de Madrid. Falló en sus disparos y fue ejectuado cuatro meses más tarde pese a que el propio monarca solicitó su indulto y que se presentó como atenuante su estado de enajenación mental


Itinerario bien señalizado


Seguimos adelante...


Lindín está en un collado de la serranía que separa O Val de Lourenzá del valle del Masma y sus afluentes, como el Valiñadares, donde se asiente la ciudad de Mondoñedo, que fue capital de una de las antiguas siete provincias gallegas hasta las reformas administrativas del siglo XIX


Allí a lo lejos vemos el viaducto de la Autovía del Cantábrico (A-8)


En esta zona, la ruta al Alto da Xesta, la autovía es cortada bastantes días al año a causa de las nieblas


A ese collado habremos de subir


Cabazo y quinta de aire indiano en Castro


Villa Carmen, del año 1934



 Un hermoso jardín


Un poco más adelante está la escuela


Antes que se hiciese la autovía existían ya proyectos de viaductos en estas montañas para el paso de un ferrocarril que nunca llegó


Allí está el Monte de Argomoso


Pasamos frente a la antigua escuela


Salimos a la carretera y seguimos a la derecha


Allí a lo lejos, en un alto, vemos la iglesia parroquial de Santiago de Lindín, advocación muy relacionada con el Camino


A ella subiremos


A la izquierda O Chao de Lindín y valle del Rego de Lobrero


Camino de la iglesia otra cruz de piedra


Símbolos del Camino


Al fondo a la derecha vemos la cumbre del Padornelo (618 mts.)


Luego nos desviamos a la derecha


Por este ramal


A la derecha O Castro


De frente desvío a la izquierda


Para subir a O Caxigo


En buena pendiente


Atrás queda O Castro


Al llegar a esta casa termina la cuesta y nos desviamos a la izquierda


Siguendo la señalización


Huertas que se extienden desde Caxigo a O Castro


Allá ha quedado también O Val de Lourenzá, bajo A Serra da Cadeira


Cruce de caminos que cruzamos para seguir subiendo


Ya casi en lo alto del collado


Y llegamos a la iglesia parroquial de Santiago de Lindín, construida en el siglo XVIII y reformada en el XIX, la cual albergua en su interior un retablo barroco procedente de la iglesia de San Pedro de Alcántara en Mondoñedo cuando esta se desamortizó y que hubo que desmontar, dividiéndolo en dos partes, para que pudiese estar en esta su nueva localización. En él se conservan las imágenes originales de San Bernardino, la Virgen del Rosario y San Francisco. Otro retablo también procedente de San Pedro de Alcántara tiene las imágenes de San Pedro y San Pablo. Hay un retablo más del siglo XIX



Anterior a este hubo otro templo en Lindín del que solo se conserva el topónimo A Igrexa Vella, pero no en este lugar. Se trata de un desaparecido santuario mencionado en la donación del obispo Nuño II a la mesa capitular de la catedral de Mondoñedo en 1261


Desde la iglesia larga recta...


A esta altitud, sobre O Chao de Lindín, vemos un poco mejor O Val de Lourenzá, en concreto los barrios de la parroquia de Santo Adrao, por donde baja el Camino de A Cadeira hacia el Pazo de Tovar


En este primer cruce continuamos de frente, rectos


Subiendo un poco más


En otra recta


Viando atrás los viaductos


Y abajo O Castro


En este cruce vamos a ir a la derecha


Para seguir subiendo


El Viaducto de Lindín, el más largo de la Transcantábrica en Lugo, con 757 metros de largo, cuyo primer antecente, si bien sobre el papel, fue el proyecto de ferrocarril de Ribadeo a Lugo de 1863


Y allí está Barral de Cima


Ya en lo alto de la cuesta iremos a la derecha


Ya llaneando, a unos 400 metros de altura


A lo lejos el Padornelo con sus antenas y su circuito de motocross


Llegando a Barral de Cima


Otro de los barrios de la parroquia de Lindín


Con el viaducto muy cerca: bajo él pasaremos


Para ello llegados a este cruce cruzamos la carretera y seguimos de frente


Rumbo al viaducto


 Directos al viaducto


Llegamos a otra encrucijada


También aquí cruzamos


Y seguimos hacia abajo


Al fondo nos llama la atención un picudo y cónico monte


A Pena Morcán con sus 737 metros de altitud, que domina el valle del Valiñadares


Justo antes de llegar al altísimo viaducto encontramos a mano derecha una fuente


Fuente antigua con abrevadero y restos del antiguo lavadero


Y en ella el escudo de Mondoñedo


Justo encima del caño del que mana el agua


Dejamos la fuente...


Y caminamos bajo el viaducto


No deja de producirnos cierta sensación de vértigo mirar desde aquí hacia arriba


Sigue la larga bajada a Mondoñedo


Aún no vemos el valle pero sí las alturas que lo cierran por el oeste, como A Serra da Toxiza


A Toxiza, 833 metros


Lejanos penedos de A Mariña...


Más eucaliptos


Ya empezamos a ver un poco mejor el valle


Aunque aún no a Mondoñedo


Es el valle del río Valiñadares. Abajo el barrio de A Fábega. Por aquellos prados ladera arriba sube desde Mondoñedo uno de los dos ramales en los que se divide el Camino, por Maariz, donde está el albergue O Bisonte de Maariz, hacia Lousada, el Alto da Xesta y Abadín


Justo al pie de aquellas casas pasa ese Camino, el más empleado por los peregrinos y el más recomendado


La bajada se acentúa


Curva a la izquierda. El Camino, aquí carretera local, sigue la sinuosa ladera perdiendo altura rápidamente


Ahora, en un recodo del Camino, en As Abidueiras, vemos con emoción la mítica ciudad de Mondoñedo


En ese cruce seguimos bajando


No sin antes fijarnos, arriba en lo alto, en un gran monasterio


Es el Mosteiro dos Picos o de San Martiño de Vilalourente, que se supone fue construido en el año 1348 por los franciscanos, siendo luego hospital de peregrinos. Su estructura actual se debe a las reformas dieciochescas del obispo mindoniense Juan Antonio Muñoz Salcedo, siendo tirada la iglesia original y construyéndose una gran torre del campanario. El claustro se hizo a partir de 1687 y su fachada principal es barroca. En la actualidad, pese a alguna iniciativa tendente a remediarlo, está en ruinas


Y así seguimos rampa abajo por la carretera principal


Prados de pasto


Vaquerías


Valle del Valiñadares y al fondo Alto da Xesta


Maariz


Camino de Santiago


Más bajada, siempre de frente


Hagamos siempre caso a la señalización


Estamos a 153 kilómetros de Santiago


Un valle de ensueño



Valiñadares...


A Fabega: vamos hacia las casas, viendo nuevamente algo de Mondoñedo prados arriba a la derecha


En concreto se ve muy bien la iglesia parroquial de Santiago, con su ábside y torre-campanario, edificio de estilo neogótico, muy del gusto de entre los siglo XIX y XX y llamada A Igrexa Nova por ser la única "nueva" que existe en el casco histórico. No en vano fue mandada construir por el obispo Fernández de Castro con la idea que la parroquia de Santiago tuviese su propia sede. Empezó a erigirse en 1890 pero su consagración no se celebró hasta diez años despues, dado que los trabajos hubieron de interrumpirse por problemas de presupuesto




Entramos en A Fabega


A Fabega, casas unifamiliares en este barrio en el que, en la práctica, ya estamos entrando en el casco urbano de Mondoñedo, cuyo centro urbano vemos ya muy cerca


La bajada no cesa


La rúa se estrecha un poco entre las casas


Por ello hemos de tener precaución ante el paso de vehículos


Florida vereda...


Casas viejas


Cada vez vemos mejor la ciudad de Mondoñedo, extendida en el valle


Seguimos viendo la iglesia de Santiago, pero lo que ahora destaca más es el Seminario de Santa Catalina, el tercer seminario fundado en España, resultado de la decisión tomada en el famoso Concilio de Trento de Crear un seminario en cada dióceses. Por ello ya en 1865 se solicitó su construcción, hecha realidad en 1583


En un principio no estaba en su actual ubicación, sino en unas casas de la rúa Alfonso VII: Allí, en 1699 se acomenten las primeras ampliaciones y en 1770 se decide, por intervención del obispo Losada y Quiroga, construir un nuevo edificio, este que llegó a nuestros días, al lado mismo de la catedral, acabado en 1775, cuando, contando con el patronazgo del rey Carlos III, se le concede el título de Real Seminario Conciliar de Santa Catalina, con doscientos seminaristas. En las cercanías del lugar estuvo más antiguamente uno de los barrios judíos de Mondoñedo, en la actual Ruela da Leña



Bajamos entre los muros de piedra de unas fincas


Y aquí nos desviamos a la izquierda


Magnífica vista de Mondoñedo


Aquí cerca vemos primeramente, abajo a la izquierda de la foto el barrio de Os Muíños, atravesado por canales de agua del río Valiñadares, río Ares o río Vello, para dar fuerza a molinos (de ahí Os Muíños) y otros ingenios hidráulicos con los que trabajaban los panaderos, ferreiros, carpinteiros, oleiros (alfareros) y muchísimos más


Fue Mondoñedo capital de una de las antiguas siete provincias gallegas y sede episcopal desde tiempos muy remotos. Toda esa población de monasterios, conventos, catedrales seminarios y personal administrativo tanto laico como religioso tenía que ser suministrada diariamente de alimento y objetos de uso. En Os Muíños estaba buena parte de ese suministro


En el barrio artesano de Os Muíños podemos tener la suerte, si hacemos de Mondoñedo parada y fonda en nuestro Camino, de visitar algunos de estos ejemplos del trabajo tradicional gallego, hay zocas o madreñas, forjas de herreros, pasteleros, madereros, telares... y como no, alfareros, conocidos como cacharreiros o cazoleiros, que antaño tenían sus hornos extendidos por toda la ciudad, especialmente en cuatro o cinco de sus barrios. Con el deseo de revitalizar e impulsar la tradición artesana se celebra aquí ahora todos los años la Feiramostra Os Muíños, con artesanos del barrio que abren las puertas de sus talleres o ponen sus puestos, al igual que otros que vienen de otros lugares de Mondoñedo o de las comarcas aledañas


Desde Os Muíños el Camino seguirá por la rúa de San Roque, a la izquierda de la foto, hasta A Fonte Vella, donde enlazará con el que viene de Ribadeo procedente de la Praza da Catedral de Mondoñedo, cuyas torres vemos a lo lejos


Vuelve ahora a destacar en medio de Mondoñedo el Seminario de Santa Catalina, que fue transformado e Fortaleza en 1835 a consecuencia de la Guerra Carlista. En 1888 se acomete la construcción de un segundo piso bajo los auspicios del obispo José María Cos y Macho, pero las más sucesivas intervenciones y cambios se realizarían en el siglo XX. En 1930, con Monseñor Solís, se hace realidad el Seminario Menor (desaparecido a mediados del siglo XX) con un pabellón para la cocina y comedor, en 1947 con Quiroga Palacios se plantea una gran ampliación rematada diez años después. En 1954 Monseñor Vega Mestre inaugura la nueva Capilla Mayor. En 1967 se lleva el Seminario Mayor a Salamanca, diez años después los seminaristas de Mondoñedo-Ferrol van a Santiago de Compostela con la idea de hacer un Seminario Regional con los de otras diócesis gallegas. La última gran obra acometida fue en 1992 con la residencia sacerdotal y la hospedería, reformándose las habitaciones de los alumnos, así como otros trabajos. La última gran obra acometida fue en 1992 con la residencia sacerdotal y la hospedería, reformándose las habitaciones de los alumnos, así como otros trabajos



La fachada es de piedra de pizarra oscura, propia de la zona, con dos torres pequeñas en cada lado así como un frontón en medio presidido por la imagen de Santa Catalina. La biblioteca dispone de más de 25.000 libros, con incunables y un manuscrito del siglo XIII. Aún hubo obras en el año 2007: la sala de exposiciones de San Rosendo (907-977), santo galaico, obispo de Mondoñedo y patrón de la ciudad (era su Año Jubilar) y la de proyecciones. Obras que continuaron en el 2008: la conservación del enlosado, renovándose definitivamente la práctica totalidad de su cubierta, mas dos nuevas salas en el segundo piso (claustro principal) para investigaciones. Alumnos destacados fueron los escritores Xosé Crecente Vega, Antonio Noriega Varela, Nicomedes Pastor Díaz, Xosé María Díaz Castro o Aquilino Iglesia Alvariño. Cara a los peregrinos y viajeros es de suma utilidad su citada hospedería, situada en la planta alta y con dos secciones, una la de San Rosendo, con diez habitaciones dobles y dos individuales y la otra la de Santa Catalina, con 18 habitaciones, cuatro de matrimonio y 14 dobles. Antaño fue colonia de aprendizaje de inglés promovida por los jesuitas



Por su parte la Catedral Basílica da Asunción de Mondoñedo, sin duda el edificio más emblemático de la ciudad, empezó a construirse en el año 1219 como remate de una larga sede de vicisitudes que empezaron siglos atrás. En el siglo VI numerosos bretones, pueblo celta de la actual Gran Bretaña, se asentaron al norte de la actual provincia de Lugo y oeste de Asturias. Escapaban de las invasiones de anglos y sajones producidas tras la desaparición del Imperio Romano y, al igual que hicieron en la actual Breizh (Bretaña francesa), iniciaron una nueva vida en tierras de pueblos amigos con los que ya había relación directa por mar desde tiempo inmemorial. Fundaron una Diócesis de Britonia, que regularía su administración tanto en lo religioso como en lo civil, la cual vendría a extenderse más o menos por su territorio de implantación, a lo largo de la franja entre las actuales poblaciones de O Ferrol (Galicia) y Navia (Asturias). Su sede estaría en la actual Bretoña, en A Pastoriza, unos kilómetros al sur de Mondoñedo, y mantendría buenas relaciones con los suevos que dominaban entonces el noroeste peninsular, los cuales tenían su sede en Dumio (Braga, actual Portugal), y por lo tanto citados en el Parroquial Suevo y en el Concilio de Lugo (año 569), definiendo su territorio y nombrando a su obispo Mailoc. Tras los suevos los visigodos se harían con el poder en estos lugares de la antigua Gallaecia, siguiendo Britonia representada en los Concilios de Toledo, capital goda. La invasión musulmana provocaría un cambio de sedes, pues el obispado de Dumio o Dume se trasladaría más al norte, a la costa, al lugar de Mendunieto, en Foz, Mariña Lucense, fundándose la Basílica de San Martín de Mondoñedo, todo ello alrededor del año 866. Unos cien años después será la sede de Bretoña la que venga también a este lugar al ser destruida por las incursiones vikingas, siendo a partir de entonces sede episcopal doble, dumiense y britona. Un paraje en el que ya existía un monasterio anterior, denominado Maximo. El nuevo templo de San Martín o San Martiño de Mondoñedo, regido por un obispo-abad, como el antiguo de Santa María de Bretoña, seguía el modelo religioso-administrativo de las comunidades cristianas bretonas. Sería una de las más antiguas catedrales de España



Sea como fuese, lo cierto es que, andado el tiempo los poderosos abades de Mondoñedo llegaron a ocupar importantes cargos también en la floreciente catedral de León, llegando a preferir establecer allí su residencia y descuidando gravemente su propia diócesis. A ello hubo de poner coto, desde Roma, el Papa Clemente VII, sustituyéndose los monjes por otros, canónigos regulares de la Orden de San Agustín, justo después de otra medida aún más enérgica, un nuevo cambio de sede auspiciado en el año 1112 por la reina Urraca, pues de Foz iría a parar a Vilamaior do Val de Brea o Vallibria, que cambiaría su topónimo por el de Mondoñedo en recuerdo a la antigua sede y fundación. Además la parte oriental de la vieja Britonia pasaría definitivamente al obispado de Oviedo. La nueva sede episcopal necesitaría un gran templo que estuviese acordes con su estatus, así en el año 1219 se comienza a construir la actual catedral de Mondoñedo, al principio en estilo románico luego en gótico hasta su finalización en el siglo XIV. Las dos torres son resultado de las reformas del siglo XVIII



Un poco más arriba está el Hospital de San Pablo y San Lázaro, del que vemos su parte posterior. En el año 1558, en la Pena do Outeiro, varios vecinos de Mondoñedo compraron al cabildo los terrenos en los que se construiría, por deseo del Obispo Benavides, una pequeña ermita dedicada a la Virgen de los Remedios. El mantenimiento se aseguraba con la donación por parte del prelado de una casa y varias tierras, nombrando a sus sucesores en el cargo patronos de la capilla. Al mismo tiempo se inaugura un primer y modesto albergue para los peregrinos, antecesor de otro mucho mayor que se fundaría siglos después, concretamente en 1750, por iniciativa del obispo Sarmiento, a quien tanto debe Mondoñedo, acabando las obras en 1755, siendo entonces fusionado con los preexistentes de San Pablo y San Lázaro recibiendo peregrinos. En 1872 pasó a estar regentado por las Hijas de la Caridad. En 1909 pasó a depender de la Beneficiencia provincial aunque la propiedad seguía siendo del obispado y hasta 1930 tuvo escuela de párvulos y adultos. Actualmente es centro asistencial


Más arriba aún, en las laderas del Monte da Atalaia está el Mosteiro dos Picos, del que ya hemos hablado


El monte se cubre de eucaliptos


Bajando a Mondoñedo por los campos de A Fabega


Casa en ruinas


Mondoñedo, que perdió su capitalidad durante las grandes reformas liberales decimonónicas, se mantuvo en buena parte casi intacta como población monumental hasta nuestros días, en medio de este grandisos valle o... como en su momento se dijo "en un pozo", eso al menos era lo que decía el documento que desestimó definitivamente en 1928 que el Ferrocarril Central Gallego pasase por aquí, a iniciativa de varias sociedades de emigrantes en La Habana, afirmándose asimismo que el gasto para salvar las "enormes montañas" era inasumible


Allí donde la rúa de San Roque sale de Os Muíños vemos la capilla de esta advocación


Nuestro Camino pasará justo enfrente


La bajada se va suavizando


Casas escalonadas, seguimos a la derecha


Entre más filas de viviendas


Aquí a la derecha hay una vieja fuente


Aún mana un chorrito de agua. No obstante recomendamos en nuestro peregrinar no beber más que agua con garantías, agua embotellada o potable del grifo


Ahora de frente hacia abajo a la izquierda


Os Muíños


Y sobre el río Valiñadares, Río Vello o río Ares un lugar excepcional, A Ponte dos Ruzos, más conocido como A Ponte do Pasatempo por un legendario acontecimiento


El llamativo nombre tiene su origen en un trágico episodio inmortalizado por la literatura gallega. En la baja Edad Media, el mariscal Mariscal Pardo de Cela, noble gallego, fue ejectudado tras rebeldía,  bien porque tomó partido por Juana la Beltraneja y se opuso enérgicamente a la nueva política ejercida por su rival Isabel la Católica, casada con Fernando de Aragón, o bien según otros porque se enfrentó simplemente a la centralización del poder ejercido por estos monarcas


Esta rebeldía contra el nuevo orden de los Reyes Católicos le llevaría a su detención y posterior ejecución, tanto de él como de su hijo Pedro, en los primeros días de octubre de 1483 en la misma Praza da Catedral de Mondoñedo. Es en ese momento cuando su mujer Isabel de Castro, que era prima de la reina Isabel, traía al galope con su séquito el papel con la firma del indulto real, pero fue parada aposta en este puente por unos clérigos que, buscando cualquier excusa, le hicieron perder el tiempo justo mientras se efectuaban las decapitaciones. Desde entonces, este antiguo puente, llamado Ponte dos Ruzos, empezó a ser conocido como A Ponte do Pasatempo


Fuente restaurada en el empedrado que baja hacia el histórico puente


Un gran canapé de piedra y una cruz al lado del puente


Era un delicado momento social y político aquel que, independientemente de la veracidad de la leyenda, motivó aquellos acontecimientos trágicos vividos en Mondoñedo y en toda Galicia: las Guerras Irmandiñas acababan de terminar y la parte sur del histórico Reino de Galicia, Portugal,  acababa de constituirsese independiente. En esos delicados momentos es cuando, fallecido el obispo en 1445 Pardo de Cela llega a ser alcalde de Viveiro y es nombrado Mariscal en 1474, alcaldía de la que es privado dos años después por los Reyes Católicos, unos dicen que dada su postura favorable a la hermana de Isabel, Juana la Beltraneja, en sus derechos al trono durante la guerra sucesoria que estalló tras el envenenamiento de Enrique IV y otros, como ya hemos expuesto, por una oposición a su política centralizadora. Independientemente de ello Juana era apoyada en Galicia y Portugal, pues estaba casada con el rey portugués Alfonso


Dado su partido, el Mariscal es expulsado de Viveiro y se le niega la entrada en Ortigueira y Mondoñedo, previa carta en este sentido de los Reyes Católicos, siendo entonces cuando se hace fuerte en Frouxeira, derrotando con Pedro de Bolaño y Pedro de Miranda a las tropas castellanas en 1480


Mientras, los nuevos obispos de Mondoñedo le reclamaban la devolución al obispado de la dote de su esposa otorgada por su antecesor el obispo Pedro Enríquez, pleito fallado en contra de Pardo de Cela por el corregidor de la ciudad. Un fallo discutible por cuanto se dice que eran esto parte de los bienes patrimoniales propios y personales del obispo, y no del obispado, aunque por ello fue condenado a muerte por rebeldía, resolución que permitía de paso librarse a los Reyes Católicos de un poderoso rival, pues no en vano Fernando de Aragón contrata los servicios del mercenario francés Luis Mudarra, quien al mando de 300 jinetes consigue apresar al Mariscal


No obstante, dada la resistencia en A Frouxeira, hubieron de valerse de la traición de 23 "criados" del castillo, quienes abrieron sus puertas mientras Pardo de Cela visitaba a su aliado Pedro de Miranda en otro centro de resistencia, el castillo de Castro d'Ouro. Fue entonces cuando a su regreso él, su hijo, su aliado y numerosos partidarios fueron detenidos por las tropas de Mudarra y llevados a Mondoñedo para ser ejecutados públicamente en la Praza da Catedral


Es entonces cuando nace el mito, las hazañas del mariscal como valedor son narradas en trovas y poemas, cantadas en ferias y mercados, como defensor de los derechos de Galicia frente al nuevo poder asentado en Castilla. Esto ha dado, da y dará origen a numerosos estudios históricos que ahondarán en estos fundamentales sucesos, intentando separar lo épico de lo real. Independientemente de todo ello, la figura del Mariscal Pardo de Cela será a partir de entonces una de las más importantes de la historia y estudios gallegos.


Enterrado en la catedral con el beneplácito obispal, sus bienes confiscados serán en parte devueltos a su viuda, exceptuando el Castelo da Frouxeira, que sería comprado por Munzo o Mouso Mudarra. Su hija Constanza, aún un tiempo más en rebeldía. acabaría claudicando y, perdonándosele la vida, e ingresa, voluntariamente o a la fuerza, en un convento. Su hermana Beatriz conseguiría la devolución a su vez de parte de sus también confiscadas propiedades. Pero las trovas en ferias y mercados seguirán catando aquellas gestas y llegarán a nuestros días, inmortalizado estos epìsodios, la oposición a la autoridad de los nuevos reyes, la traición de A Frouxeira capitaneada por Roi Cofano do Valadouro, o las gentes del obispo entreteniendo a su mujer en el puente cuando esta llevaba en su mano el papel del perdón, mientras su marido, siempre en la voz del romancero, perdía su cabeza y esta rodaba, aún con fuerzas para decir la famosa letanía... "Credo, credo, credo" (creo, creo, creo)... y es que la costumbre era que a los reos se les dejase rezar el Credo antes del ajusticiamiento, pero parece ser las prisas fueron evidentes. Sus símbolos y blasones fueron borrados y quísose cayesen en el olvido pero el día 16 de marzo de 1965 aparece, durante las obras efectuadas en la catedral, una tumba con su escudo de armas y la leyenda... Pardo de Cela arno (arcediano) de Viveiro. 

Los restos del Mariscal Pardo de Cela volvían a la luz...


Pasamos pues A Ponte do Pasatempo y dejamos atrás la larga bajada desde Lindín


Y atravesamos el barrio de Os Muíños


Al lado del río, seguimos al lado del canal


Pasamos esa pasarela a la derecha


Y seguimos entre las casas


Como si fuera una pequeña Venecia...


Un apacible paseo al lado del agua...


Murete de piedra


A la derecha al otro lado del río la antigua escuela


Saliendo a la calle vamos a la izquierda


Pasamos el puente sobre el canal y nos dirigimos a la Praza dos Muíños


Pasamos al lado del Paseo do Poeta Díaz Jacome, nacido en Mondoñedo en 1910, siendo nombrado Cronista Oficial e Hijo Predilecto tras una intensa carrera cultural, literaria y periodística


Sus primeros poemas aparecieron en la prensa gallega, La Voz de Mondoñedo y Vallibria, luego en otros peridódicos gallegos y asturianos. Llegó a ser redactor jefe de El Pensamiento Navarro y en los años 40 director de las revistas asturianas Albor, Cuadernos de Poesía y Pregón. Luego en los 50 fue director de La Voz de Asturias hasta su jubiliación en 1983, así como Presidente de Honor de la Asociación de la Prensa de Oviedo. Entre sus obras destacan Primeras cántigas de amor de 1936, con epílogo del también ilustre mindoniense Álvaro Cunqueiro,  La huella del ángel en 1943 y Muiño Fidel de 1983. Fue Primer Premio Juegos Florales de Vigo con la poesía A lenda de Cristo y con la Flor Natural de certámenes de Buenos Aires, Montevideo, Nueva York y Barcelona, así como la Medalla Castelao de la Xunta de Galicia


Nosotros seguimos de frente atravesando la Praza dos Muíños en este extremo


Nos dirigimos a la Taberna do Valeco, reconocido establecimiento de solera en Mondoñedo, fundado en 1956


La taberna a la derecha el Camino sigue de frente adelante


Y ahora vamos a la derecha


Subiendo un poco por la rúa de San Roque


Al lado de otro de los canales


Tramo enlosado


Calle de viviendas populares...


Acabamos la pequeña cuesta en esta curva a la izquierda


Y ya llegamos a la capilla de San Roque


La capilla de San Roque es del siglo XV o XVI, aunque reformada varias veces, su traza actual es consecuencia de las reformas del siglo XVIII


Aquí los obispos juraban los foros antes de entrar en la sede episcopal de Mondoñedo


Sigue la rúa de San Roque entre las casas


Suelo de buena piedra de cantería gallega


Más hileras de casas a la derecha


Edificios nuevos en la Avenida de Bos Aires. Más atrás la parroquia de O Carme y sus aldeas: Longalera, Ramís, A Valoría, Monfadal... todo ello bajo el Padornelo


Y ya volvemos a ver las torres de la catedral


Otro momento de profunda emoción


Seguimos pues calle adelante. Arriba vemos a lo lejos una capilla


Se trata del Centro Cultural da Alcántara, que en origen fue un conjunto formado por el Convento de Alcántara, la Iglesia de San Pedro de Alcántara y la Capilla de la Venerable Orden Tercera. Fue en las primeras décadas del siglo XVIII cuando el obispo Muñoz y Salcedo planeó fundar monasterio de Padres descalzos alcantarinos y lo propone al Cabildo, que tras mostrarse de acuerdo inicia las gestiones pertinentes y en 1727 ya llegan los primeros religiosos buscando lugar para asentarse, terrenos que fueron estos, propiedad del Cabildo catedralicio de Mondoñedo. Hubo incluso un pleito dada la opisición del cercano Convento de Los Picos pero en 1729 y tras llevar el asunto a Roma se sigue con las obras. Roma dio el visto bueno definitivo en 1731. No obstante la vida monacal aquí duró muy poco, desde ese año hasta la Desamortización de Bienes Eclesiásticos de Mendizábal de 1835. Ahora allí está también el Albergue de Peregrinos de Mondoñedo


Y seguimos calle adelante


Una gran cruz de piedra empotrada en el muro de piedras a nuestra izquierda


Hermosa fila de casas de paredes blancas






A mano izquierda vemos un oratorio en la fachada


Nos detenemos a verlo...


Es un Cristo crucificado


Con flores y ofrendas



Y la frase de Isaías "Fue llagado por nuestra iniquidades, quebrantado por nuestros pecados"


Continuamos al Camino


Por la rúa de San Roque


Ya en el centro de Mondoñedo


Hermosas fachadas restauradas



Al fondo un cruce de calles


Iremos a la derecha


Viendo las torres de la catedral de la Asunción de Mondoñedo


En el siguiente cruce iremos a la izquierda


Pero no sin antes pasar delante de la fachada de la casa natal de otro insigne hijo de Mondoñedo, el gran Álvaro Cunqueiro, aquí nacido el 22 de diciembre del año 1911, novelista, poeta, dramaturgo, periodista y gastrónomo, uno de los máximos escritores de Galicia en gallego y en castellano. Estudiante en Lugo se matriculó después en Filosofía y Letras en la Facultad de la Universidad de Santiago, donde vivió y se relacionó de joven con lo más granado de los ambientes culturales gallegos, se afilió al Partido Galeguista y fue redactor de periódicos y revistas como El Pueblo Gallego. En 1936 es profesor en Ortigueira y estallando la guerra civil se afilia a la Falange, llegando a colaborar con las publicaciones franquistas. Pasada la contienda trabajó en Madrid en el diario ABC hasta que en 1943 rompió con el partido Fe-Jons y le fue retirado el carnet de periodista, acabando bruscamente su colaboración con el régimen de Franco.Volvió a Galicia y gracias al apoyo de su amigo el intelectual y escritor Francisco Fernández del Riego pudo colaborar en los periódicos La Noche, El Progreso, La Voz de Galicia, La Región y El Faro de Vigo donde estaría en plantilla en 1961, llegando a subdirector en 1964 y a director entre 1965 y 1970, siendo sus seudónimos más habituales Patricio Mor, Álvaro Labrada, Manuel María Seoane, etc.


Fue además de periodista, narrador, novelista, autor teatral y traductor. Sus obras más destacadas en poesía en gallego son Mar ao Norde (1932), Poemas do si e non (1933), Cantiga nova que se chama Riveira (1933), Dona do corpo delgado (1950), A noite vai coma un río (1965), Palabras de víspera (1974) y Herba aquí e acolá (1980). En prosa en gallego están Merlín e familia (1955), Crónicas do Sochantre (1956), Si o vello Sinbad volvese ás illas (1961), en teatro O incerto señor Don Hamlet, Príncipe de Dinamarca (1958), A noite vai coma un río (1960), en relato Escola de Menciñeiros (1960), Xente de aquí e de acolá (1971) y Os outros feirantes (1979). Luego en ensayo tenemos Tesouros novos e vellos (1964) y A cociña galega (1973). En castellano es autor de Elegías y canciones (1940), Balada de las damas del tiempo pasado (1945), Crónica de la derrota de las naciones (1954), Las mocedades de Ulises (1960), Flores del año mil y pico de ave (1968), Un hombre que se parecía a Orestes (1969), Vida y fugas de Fanto Fantini della Gherardesca (1972), El año del cometa con la batalla de los cuatros reyes (1974), Tertulia de boticas prodigiosas y escuela de curanderos (1976), La cocina cristiana de Occidente (1969), Fábulas y leyendas de la mar (1982) y El pasajero en Galicia (1989)


En la placa de su casa natal vemos la frase "Álvaro Cunqueiro, nado nesta casa o día 22 de decembro de 1911, soubo facer da realidade poesía e fantasía"


Y enfrente de la casa natal de Álvaro Cunqueiro, A Fonte Vella, donde nos unimos al Camino que, procedente de Ribadeo y también ruta oficial, viende de la Praza da Catedral de Mondoñedo


A Fonte Vella, más historias que contar en el centro histórico de Mondoñedo