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viernes, 3 de enero de 2014

PRADEDA Y EL ALTO DA VAQUERIZA (BALEIRA, GALICIA) A CRUZ DE PEDRA Y ENTRADA EN EL CONCELLO DE CASTROVERDE

Pradeda y el Alto da Vaqueriza desde el Campo da Matanza

Los prados que dan nombre a Pradeda rodean, junto con fragas de árboles autóctonos y alguna plantación de pinos y eucaliptos, las casi cuatro casas contadas de esta aldea de la parroquia de A Esperela, en el concello de Baleira, por la que acometemos la subida al Alto da Vaqueriza, Baqueriza o Vacariza, que con sus aproximadamente 839 metros de altitud es el último puerto de cierta relevancia antes de llegar a la ciudad de Lugo distante aún unos 25 kilómetros pero que ya podremos divisar desde las cimas de esta sierra

Valle del Rego do Lameirón, a la salida de O Cádavo: a lo lejos Pradeda y el Alto da Vacariza

La subida al Alto da Vaqueriza empieza en realidad bastante más abajo de Pradeda, en las vegas del Rego do Baleirón, a la salida de O Cádavo, capital de este concello de Baleira, que forma un valle que es un pasillo natural en el el antiguo camino de Castilla se cruza con el de Asturias y Lugo, O Camín Vello 'camino viejo', también llamado Carrilleira de Santiago, al haber sido secularmente empleado por los peregrinos, actualmente denominado Camino Primitivo, que aquí tenía un par de ramales


Uno era este, "la ruta principal, la más antigua y mejor diseñada, dirigiéndose por la Campa do Chao a Pradeda y subiendo a A Cruz de Pedra (en el puerto de A Vacariza). Luego va a dar a A Fonte Seca y Vilalle (Castroverde)", como nos cuentan los historiadores Luz Durán y Ricardo Polín en Baleira no Camiño Primitivo de Santiago, folleto informativo jacobita publicado en colaboración con la asociación Amigos do Camiño Primitivo por la Librería Paradela de Castroverde cara al famoso Xacobeo'93 que supuso la señalización y recuperación de este y otros caminos de Santiago


Otro iba un poco más al norte, dicen estos autores, tratándose de una "desviación posterior realizada por algunos peregrinos para visitar el antiguo convento franciscano de Santa María de Vilabade (Castroverde). Desde O Cádavo va por Valcverde, hacia Os Penedos, Ínsua, Vilaselle, Perrelos y O Touzón, cruzando A Serra da Vacariza hasta la ermita del Carmen en Vilabade". Se sabe que además existió una hospedería de peregrinos, el Hospital de San Gabriel, lo que pudo favorecer sin duda que muchos peregrinos escogiesen esta ruta, pese a ser un poco más larga


Extrañamente, cuando en 1993 se señalizó oficialmente el Camino, se trazó por aquí, hacia Pradeda y el Alto da Vaqueriza, pero no bajando luego a Vilaselle sino a Vilabade. Posteriormente se marcó también hacia Vilalle, catalogándolo como camino oficial, mientras que el de Vilabade pasó a ser complementario. Pero sin embargo nunca que sepamos se jalonó por Vilaselle, Perrelos y o Touzón, pese a ser el itinerario histórico de esa variante


Un denso y hermoso bosque, así como hierba alta y vegetación ribereña, ocultan el curso del Rego do Lameirón que, muy posiblemente ni veamos ni nos demos cuenta que pasamos sobre él en este tramo llano que recorre su veiga antes de iniciar la subida a Pradeda y A Serra da Vaqueriza


Lameirón es un aumentativo de lama y lameira, lugar de barro, incluso marisma, que habría en esta vega antiguamente, ahora dedicada a praderías de pasto y siega, o 'diente y guadaña' como gustaba de decirse


El Rego do Lameirón, siempre tapado por la arboleda de ribera, sigue su curso hacia el norte, hacia Vilaselle, al otro lado del bosque, a nuestra derecha, donde recibe las aguas del Rego do Foro, que nace en lo alto de A Serra da Vaqueriza. Más adelante y recibiendo más afluentes pasará a llamarse Rego de Mosqueiros


Y en Fonteo 'fuente del Eo', al pie de A Serra do Miradoiro (1.029 m), prolongación hacia el norte de la de A Vaqueriza, dará su agua al recién nacido Eo. Estas sierras al oeste, junto con las de O Candín y O Pozo al este, forman un pasillo natural por donde va el camino a Meira y Mondoñedo y de allí y por San Martiño a Foz y su ría, ya en la costa. De la misma manera y en O Cádavo, dicho camino se cruza con este Camín Vello, Carrilleira de Santiago, Camino d'Ovedo en documento de 1265, Camino Francés de Asturias y otros nombres del ahora más conocido Camino Primitivo, pues forma parte del camino de Castilla, vía Os Ancares y Astorga, siendo otra secular ruta de la arriería, la de los célebres arrieiros maragatos


Pasando el Rego do Lameirón, muy posiblemente sin percatarnos de ello, repetimos, el Camín Vello, vía asfaltada entre O Cádavo y Pradeda, empieza a subir, al principio muy suavemente. Estamos en la zona del gallego oriental donde el término camín, como los diminutivos en ín, es el habitual en la fala local, si bien desplazándose, sobre todo institucionalmente, en documentos, cartelería, señalética, etc., por el más normativo camiño, de ahí que veamos cierta alternancia entre ambos resultados


Pero pronto esta camino local asfaltado asciende en buena rampa y gana altura rápidamente a la sombra del boscaje


Boscaje que alterna con bellas y verdes praderías en este trecho de subida hasta Pradeda, de topónimo de poca duda etimológica, del latín prateta, derivado de pratum 'prado', con sufijo eda en el sentido de abundancia, de prados en este caso


Estamos en un lugar de pastos que debieron ser explotados desde que, en el Neolítico, se dominaron y extendieron las artes agroganaderas, como ejemplifica la abundancia de medorras o túmulos megalíticos, sobre todo conservados, pese a los milenios transcurridos, en lo alto de las serranías


Es una buena cuesta, pues de los 690 metros de altitud del valle en el paso del Rego do Lameirón vamos a pasar a los 839 en el Alto da Vaqueriza, es decir, 149 metros de desnivel en dos kilómetros escasos de distancia


Ya no son las etapas montañeras y puertos de montaña de hasta más de mil metros que hemos dejado atrás, en Asturias, pero 'toda cuesta cuesta' como se suele decir


El Camino, eso sí, sube muy recto y gana altura rápidamente, siendo evidentes además los trabajos de ensanche de la primitiva calzada efectuados en su momento


Este es uno de los casos en los que el trazado del viejo Camino no desapareció con la apertura de la carretera de Lugo (actual LU-530) en 1894, sino que quedó relegado a vía pecuaria y de comunicación local


Tanto para comunicar el pueblo como para permitir el acceso de vehículos y maquinaria, la antigua senda fue ampliada, aplanada, asfaltada... y es el aspecto de este tramo del Camino de Santiago que tenemos hoy en día


Salimos de una arboleda y ya tenemos a la vista las primeras casas de Pradeda, aldea de la parroquia baleirense de A Esperela, a la que también pertenece O Cádavo, la capital del concello. Recordemos que en Galicia, como en Asturias y otros lugares del mundo, la parroquia rural constituye una entidad administrativa civil, no solo religiosa, menor que el concello (municipio o Ayuntamiento)


Aparecidas documentalmente con el Parroquial Suevo (Parrochiale Suevorum o Divisio Theodomiri) en la segunda mitad del siglo VI, sin duda responden a más antiguas divisiones territoriales suprafamiliares romanas o prerromanas (la gens y similares)


Prados huertas y algunos frutales en la falda oriental de A Serra da Vaqueriza conforman el paisaje que se nos ofrece a la vista al llegar a Pradeda. Más arriba imperan las fragas de arbolado autóctono y algunas plantaciones de pino y eucalipto


En el año 1809 las partidas napoleónicas del mariscal Soult que venían de incendiar A Fontaneira persiguiendo al general inglés Sir John Moore fueron derrotadas en Pradeda por un ejército improvisado de paisanos de estos pueblos dirigidos por Xosé Páramo y Montesino. Esta fue su vía de escape y por ello esta parte del Camín Vello es conocida también como Camiño dos Franceses, como nos cuentan en Galipedia (quien conozca el gallego mejor acceda al texto original, sin traducir:
"En 1809, el municipio fue arrasado por los ejércitos napoleónicos al mando de Soult, que perseguían al general británico, el escocés Sir John Moore. Incendiaron A Fontaneira, pero los habitantes de Baleira —liderados por Xosé María Páramo e Montenegro y apoyados por vecinos de Neira de Xusá y Castroverde— les plantaron cara. El ejército francés fue perseguido implacablemente por el territorio municipal; la persecución siguió una ruta a lo largo de la cresta de la Serra da Vaqueiriza —pasando cerca de núcleos de población como Puñago, Pradeda y O Cádavo— y recorrió un pequeño sendero que más tarde se conocería como el "Camino Francés" (coincidiendo con la ruta de peregrinación a Santiago desde A Fonsagrada, también conocida como Camino Primitivo).

Uno de los líderes de la resistencia local fue Gonzalo Manuel Osorio. En algunas parroquias del municipio —como A Braña, por donde pasó el general François Fournier-Sarlovèze el 8 de marzo de 1809 con una fuerza de más de 2.000 soldados— no hubo víctimas mortales. Es posible que hubiera afrancesados (colaboradores) o simplemente personas que deseaban evitar el combate para sobrevivir. Sin embargo, sí se produjeron enfrentamientos entre los ejércitos en la zona comprendida entre A Lastra y A Fontaneira, lo que también causó bajas entre la población civil".

La duración de la guerra y las varias entradas y salidas de los franceses en Galicia y por todo el noroeste, causaron mella en la población, pues al estar Baleira en la gran encrucijada del camino entre la costa y Castilla con que comunica Galicia con Asturias, los movimientos de tropas eran constantes y los soldados se alimentaban con lo que hallaban en los caseríos:
"En el otoño de 1809, los vecinos de la parroquia de Cubilledo presentaron quejas ante los tribunales por la carga que suponían las tropas españolas; según los lugareños, los soldados dejaban tras de sí un gran sufrimiento y sumían a la parroquia en la pobreza y la ruina al obligar a los habitantes a suministrar raciones de pan y carne, alojamiento y otros víveres. Asimismo, alegaban verse obligados a realizar pagos y abonar impuestos a la capital provincial de Lugo sin recibir reducción ni compensación alguna. 

 A finales de 1812, los habitantes de los coutos (jurisdicciones señoriales) de Vilaselle, Fonteo, A Fontaneira y Córneas facultaron a un representante para defenderlos ante los tribunales frente a la imposición de prestar servicios al cuartel militar de Ferreiros, una carga que, según alegaban, nunca había existido anteriormente. Asimismo, se quejaban de las continuas penurias que suponía proporcionar transporte de equipaje, alojamiento y raciones a los soldados que transitaban entre Lugo y Asturias, o desde la zona de Mondoñedo hacia Castilla".


Parece muy posible que esta circunstancia, junto con los cambios políticos acontecidos durante la contienda (Cortes de Cádiz) favoreciesen la creación del concello, o Ayuntamiento Constitucional como se decía entonces, de Baleira al año siguiente. Anteriormente y desde la Edad Media las parroquias pertenecían a jurisdicciones territoriales: Baleira, Castroverde, Neira de Rei, Pena Maior y el coto de Córneas


Hasta la supresión de los señoríos, el linaje de los condes de Amarante imperaba en el dominio del valle de Baleira, título concedido por Felipe IV de España a Juan López de Lemos Sarmiento y Acuña el 31 de agosto de 1648, pero que en realidad era para su padre, Alonso López de Lemos, fallecido en batalla antes de recibirlo. Siguiendo la costumbre, lo recibían sus descendientes


La casa de Lemos (de Monforte de Lemos) aparece vinculada en origen a los Trastámara, estirpe de origen gallego que se hace con el trono castellano con Enrique II, por lo que estamos ante linajes beneficiados por el triunfo trastamarista en las guerras contra Pedro I de Castilla. El título de conde de Lemos surge autónomamente en 1456 con Pedro Álvarez de Osorio, quien participaría activamente contra la revuelta antiseñorial de los Irmandiños. Compartimos su biografía de la entrada que le dedica la Wikipedia:
"Era hijo de Rodrigo Álvarez Osorio y de Aldonza Enríquez. Heredó el señorío de Cabrera y Ribera, y un conjunto de villas y lugares como Balboa, Vega de Valcarce, Corullón y Matilla. Casado en primeras nupcias con Beatriz de Castro —quien heredó los señoríos gallegos de su padre, Pedro Enríquez de Castilla, conde de Trastámara y su esposa Isabel de Castro, en 1434 consiguió ampliar sus extensos dominios gracias a la donación, por parte del monarca Juan II, de las tierras que este le había expropiado a ella y a la familia a causa de la traición de Fadrique, aunque haciendo excepción del condado de Trastámara y las villas de Arjona y Arjonilla. Con esta maniobra, los Osorio se transformaban en uno de los grandes linajes nobiliarios que enclavaban sus señoríos en el reino de Galicia y en la comarca leonesa del Bierzo. Entre las villas que poseía se hallaban Ponferrada, Villafranca del Bierzo, Monforte, Sarria, Triacastela y algunas otras más que ya había adquirido con anterioridad del acuerdo con el rey, como Cacabelos, donada por el arzobispo de Santiago Rodrigo de Luna. 
En 1453 fundó mayorazgo sobre su único hijo varón, Alonso Osorio. Al mismo tiempo moría su hija María y, dos años después, en 1455, su esposa Beatriz. 
El 26 de junio de 1456, por una real carta fechada en la ciudad de Sevilla, el rey Enrique IV de Castilla le concedió el condado de Lemos con carácter hereditario y perpetuo. 
La muerte de su heredero Alonso en 1467, con los problemas sucesorios que esto acarreaba, lo llevó a tramitar una bula apostólica para legitimar a su nieto Rodrigo. No obstante, y para mayor seguridad, al año siguiente contrajo segundo matrimonio con María Bazán —hija de Pedro de Bazán, vizconde de la Valduerna y señor de La Bañeza, y de Mencía de Quiñones—. 
Por estos mismos años se enfrentó a los irmandiños de Galicia, quienes le derribaron las fortalezas de Corullón, Moeche, Monforte, Sarria y las murallas de la villa de Puente de García Rodríguez. No obstante, fueron derrotados y Enrique IV le concedió al conde de Lemos un juro de 698.000 maravedís, que utilizó para comprar nuevas tierras: las villas de Arganza, Campelo y la Puebla de Brollón, por ejemplo. 
El conde falleció en 1482 en el castillo de Cornatel, Priaranza del Bierzo. Por entonces, era, en opinión de los cronistas Hernando del Pulgar y Jerónimo de Zurita, el mayor señor del reino de Galicia".

El señorío de los Amarante sobre Baleira y gran parte de Galicia y otros territorios no terminaría definitivamente hasta 1837, en plena carlistada (Primera Guerra Carlista), ya que abolido, como todos los señoríos, en 1811 por las citadas Cortes de Cádiz, pero al regreso al trono de Fernando VII, este derogó esa medida en 1814, se restituyó luego con el Trienio Liberal y el mismo rey la volvió a anular tras la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis


No fue hasta la ley del 26 de agosto de 1837 con el gobierno de la regente María Cristina de Borbón-Dos Sicilias (esposa de Fernando VII) cuando se aplica definitivamente y se suprimen los señoríos, entre ellos el de los conde de Amarante sobre Baleira. Aún así los carlistas añoraban la situación anterior y una de sus partidas, compuesta por doce hombres, prende fuego a los libros y papeles del registro civil de Baleira la tarde del 5 de abril de 1873 (Tercera Guerra Carlista)


Hermosa y extensa campiña de A Campa do Chao de Pradeda a nuestra izquierda, Regada por el Rego do Lameirón, que nace al pie del Alto da Vaqueriza. La gran pradería, abierta, llega hasta la carretera LU-530, que discurre entre las arboledas del fondo, casi en lo alto del puerto


Cruce de caminos frente a este gran caserón, la primera casa de Pradeda en el Camino: nosotros seguimos todo recto cuesta arriba hacia la siguiente casa


El escritor, historiador, periodista y gran cronista de las sendas jacobeas Antón Pombo dice, en su tantas veces reeditada Guía del Camino de Santiago. Camino Norte, que este trayecto de O Cádavo a Lugo es "una etapa para disfrutar del paisaje", como todas las demás naturalmente, pero se refiere a que, una vez superado el puerto del Alto da Vaqueriza, el resto del itinerario hasta Lugo será mucho más suave pues se habrán acabado las duras etapas montesinas son ya recuerdo y solamente nos deleitaremos con el paisaje sin poner tan a prueba nuestra fuerza y resistencia:
"Las montañas han quedado atrás, y el descenso hacia la Chaira, como es conocida la gran meseta lucense, se va a convertir en un delicioso paseo que, además, se verá realzado por la presencia de caminos antiguo, prados con ganado y bosques autóctonos"

No obstante no deja de ser una etapa 'larga' de 30 kilómetros, en la que se suele llegar a Lugo avanzada la tarde. Por ello no pocos peregrinos gustan de dividirla en dos desde que se abrió el albergue de A Pociña de Muñiz (literas, habitaciones y cantina) en Vilar de Cas, a unos quince kilómetros de aquí, del que hablaremos en su momento


Quienes haya optado por hacer una etapa más larga habrán de restar unos nueve kilómetros a los treinta que separan o Cádavo de Lugo. En la placa bajo la flecha se nos informa que estamos a 128 kilómetros y 59 metros de la Praza do Obradoiro, donde se localiza el Kilómetro Cero del Camino de Santiago, frente a la catedral compostelana


Si tenemos en cuenta que al final de la cuesta del barrio lucense de A Chanca está el Kilómetro 100, una sencilla cuenta nos permite saber que estamos a 29 kilómetros del centro urbano de Lugo, la ciudad intramuros, a la que accederemos por la Porta de San Pedro en dirección a la catedral de Santa María


Dividir la etapa en dos, pernoctando en Vilar de Cas, nos permitiría, además de descansar merecidamente, visitar y conocer un poco Lugo, una de las tres grandes ciudades históricas del Camino Primitivo, junto con Oviedo/Uviéu y la misma Santiago. Va a merecer la pena


Más prados a nuestra derecha hacia el monte o Cotón (804 m), en estas estribaciones de A Serra da Vaqueriza, por cuya cresta seguirá el Camino en dirección a la bifurcación donde decidiremos continuar hacia Vilalle o hacia Vilabade


El un buen momento para detenernos y volver la vista atrás, viendo la villa de O Cádavo en medio del valle del Rego do Lameirón y bajo A Serra do Candín, también llamada A Serra do Pozo


En lo alto está el alto de A Medorra, donde hay una necrópolis megalítica compuesta por varios túmulos, mámoas o medorras en gallego, de ahí su nombre. A su lado pasa el Camino antes de bajar a O Cádavo por la Carrilleira de Santiago, Camín Vello o Camín da Feira


Es el famoso Campo da Matanza, donde la leyenda dice que aconteció una gran batalla entre cristianos y musulmanes, al que algunos han puesto hasta fecha, el año 813, reinando Alfonso II El Casto. Algunos van más allá e incluso afirman que el combate se libró durante la misma peregrinación del rey hacia Compostela a verificar el hallazgo del que se tiene por sepulcro de Santiago


Esta tradición, muy afianzada, llegó a plasmarse en el escudo de Baleira, que tuvimos ocasión de ver en la fachada de la antigua Casa do Concello, donde se representa esa lucha. El descubrimiento en el entorno de la antigua iglesia de A Esperela, a donde se dice bajó la sangre derramada en la pelea, de sepulcros, armas y armaduras avaló dicho suceso en el que se hace especialmente difícil separar realidad de ficción


Para mayor intriga en 2024 se anunció el descubrimiento de un posible campamento romano que, como el localizado en el Monte de Penoucos de Fonfría (A Fonsagrada), del que también hablamos en la correspondiente entrada de blog, pues está al paso del Camino, pudo tratarse de un sistema de vigilancia de este estratégico camino, vital para la minería aurífera de la comarca, o bien de un frente de ataque e irrupción, dada la cercanía siempre de castros galaicos


Vista parcial de o Cádavo, en concreto de las casas en torno al Campo da Feira y la plaza, por donde viene el Camino de Santiago y por donde hemos pasado. Al fondo un edificio blanco en forma de nave es el albergue público de peregrinos, inaugurado en el año 2000 al pie del Camino, que vemos bajar del Campo da Matanza. A la derecha está la iglesia de la Inmaculada Concepción, de estructura moderna, inaugurada en 1995 a instancias del párroco Jesús Antonio Trigo López sobre otra, mal construida y con riesgo de derrumbe. La iglesia antigua está en A Esperela, cabeza de la parroquia, un kilómetro más al norte, barroca del año 1760 con elementos románicos del siglo XII


Seguimos subiendo pues hacia las siguientes casas de Pradeda, sitas a una altura de unos 730 metros sobre el nivel del mar, por lo que aún nos aguarda un desnivel de más de cien metros hasta el Alto da Vaqueriza


Un viejo caserón labrego se va cubriendo de vegetación a nuestra derecha, símbolo del éxodo rural y del abandono del campo, del que también nos cuentan en Galipedia:
"El municipio mantuvo una población relativamente estable entre 1860 y 1950; sin embargo, la población comenzó a disminuir en la década de 1960, tendencia que se ha intensificado en tiempos recientes (véase la tabla). Es una de las zonas de la provincia que ha registrado mayores niveles de emigración y actualmente presenta una densidad de población muy baja (9,5 habitantes/km²). Las condiciones climáticas adversas, la gran fragmentación de la estructura de la propiedad de la tierra, la falta de apoyo financiero y el deseo de mejorar el nivel de vida fueron los principales factores que impulsaron la emigración desde el medio rural".

Aunque también vemos casas campesinas bellamente conservadas y rehabilitadas, como esta a la izquierda, que nos recuerda a la que dejamos abajo, en la cuesta, con sus vanos adintelados y sus cubiertas de louxa de pizarra


Cerca del nacimiento del Rego do Lameirón, un antiguo molino rememora los tiempos en los que se llevaba a moler a él el grano del cereal cultivado para luego amasar y hacer el pan en casa. Hoy en día aquí esa cultura cerealística prácticamente ha desaparecido y la mayor parte del terreno se aprovecha para hierba y demás forrajes


La especialización del campo gallego, como el asturiano y otros, en la producción láctea y cárnica para suministro de las ciudades supuso uno de los grandes cambios acontecidos en el agro en el siglo XX. Salvo pequeñas huertas familiares y de consumo propio, con algún excedente para los mercados, y cultivos de invernadero, que se vienen potenciando desde hace tiempo acá, los grandes campos de trigo o centeno han desaparecido o casi (veremos alguno en Gondar, concello de Lugo)


Se planta maíz, pero como forraje, no ya para consumo humano, salvo casos bastante excepcionales. La mejora de las comunicaciones permitió que el pan de las tahonas llegase diariamente a los pueblos, antaño en burro y hoy en furgoneta, y el especio del cereal quedase para prado de pasto y siega o 'de diente y guadaña', eso cuando no se plantó de coníferas o eucaliptos, empezando por los comunales, como seguimos leyendo en Galipedia:
"Baleira posee una economía rural basada en el sector primario, siendo la ganadería y la silvicultura las actividades principales. La agricultura es mayoritariamente de subsistencia y cuenta con una superficie cultivada limitada —destinada principalmente a huertas, patatas o maíz para el ganado—, si bien existen algunos viñedos en los microclimas más cálidos de la zona. En los valles del Eo y del Neira, las explotaciones se centran sobre todo en la producción de carne, lo que da lugar a una gran abundancia de prados y pastizales. El sector ganadero constituye el eje económico del municipio y emplea al 73,9 % de la población activa. Se caracteriza por un claro predominio de la ganadería bovina —específicamente de las razas Rubia Gallega y Asturiana de los Valles, criadas para carne—, mientras que aproximadamente el 5,8 % de las explotaciones son granjas lecheras de pequeña escala, con rebaños de entre 8 y 10 cabezas. La ganadería porcina y ovina completa el sector, aunque estas actividades se destinan casi exclusivamente al autoconsumo.

Dentro de la industria maderera, destaca el importante valor de este subsector. Aunque en número reducido, existen instalaciones para el procesamiento de madera, hierro y aluminio; asimismo, está documentada la existencia de minas de hierro, zinc y oro, concretamente en Mendreiras, en la parroquia de Martín. El sector secundario es prácticamente inexistente, siendo la construcción —con una presencia mínima— su principal exponente. El sector terciario ha experimentado un desarrollo significativo en los últimos 20 años, lo que se refleja en el crecimiento de los servicios administrativos, financieros y comerciales, todos ellos concentrados en el núcleo municipal. La puesta en marcha de la Fundación para el Desarrollo Regional, en el marco del Plan de Desarrollo Regional de Galicia, está brindando un apoyo eficaz para poner en valor los recursos naturales de estas zonas montañosas".


Otro hermoso conjunto de vivienda campesina tradicional, con corral o espacio delantero, cerrado enfrente o en torno a la vivienda, en cuyo muro una flecha jacobita confirma la dirección a seguir


Los hórreos, fundamentalmente graneros elevados, aislados del ataque de los roedores, perdieron su razón de ser originaria al desaparecer la cultura cerealística que motivó su construcción. Unos languidecen, otros han desaparecido y algunos han servido para nuevos usos


El estilo tradicional de la zona es el de planta cuadrada con cubierta a cuatro aguas, similar a los que vimos en Asturias. Será llegando a Lugo y, sobre todo a partir de Lugo, cuando veamos más el estilo cabazo, cabozo y otros, propios de otras partes de Galicia


El final de la estructura de explotación agroganadera tradicional planteó cambios en la construcción de  las nuevas casas aunque sean campesinas. Las pequeñas explotaciones de autoconsumo familiar dieron paso, para aquellos que siguieron con ella, a grandes naves de decenas, a veces cientos, de cabezas de ganado vacuno, única manera de lograr rentabilidad en las explotaciones que continuaron activas


Arriba, las cimas de la sierra se plantaron, como hemos dicho, de coníferas y eucaliptos para la industria maderera y de celulosa. Consultamos de nuevo en la Galipedia:
"En 1957, el Estado decretó la ocupación de varias superficies de tierras comunales en Baleira con fines de reforestación: A Cruz da Nena, A Vacariza, Serra do Pozo, Penas, Monteiro, Fontoira y Restelo. El ministerio alegaba que dichas tierras eran improductivas; sin embargo, en realidad, en ellas pastaban cientos de cabezas de ganado y se cultivaban diversos cereales. Esta expropiación forzosa provocó la emigración de parte de la población de Baleira, al verse privada del uso de cientos de hectáreas esenciales para su sustento, un hecho corroborado por testigos directos de las parroquias afectadas".

A la izquierda, un ramal comunica Pradeda con la carretera, mientras que el de la derecha es la entrada a una casa, por lo que nosotros seguimos de frente y en recto, sin parar de subir


La cuesta, que se había suavizado levemente, hace otra rampa en dirección ya a la última casa de Pradeda que, como la primera, está a cierta distancia de este pequeño grupo principal


El mojón, bien visible junto al vallado, confirma siempre el camino y dirección a tomar


El vallado, extendido por el límite de las fincas sujeto a los pertinentes postes, revela, como el vallado o los postes eléctricos, los usos ganaderos de las fincas, evitando que el ganado que paste en ellas salga al Camino


Las plantas silvestres, como la uz o brezo, las retamas o xestas y otras especies del sotobosque hacen acto de presencia según vamos ganando altura


Aquí tenemos otra buena rampa hasta la última casa, donde hay un rellano. El Alto da Vaqueriza se ve próximo, pero aún queda una fuerte pendiente antes de llegar a él, como enseguida vamos a comporbar


Al menos, buena parte de este repecho lo haremos a la sombra de la arboleda, que se agradece en días de intenso calor y sol castigador


Si no encontramos ningún mojón estemos ojo avizor para ver las flechas amarillas, pues pueden estar pintadas en cualquier lugar, como en este contenedor


Arriba a nuestra izquierda y en medio de un prado reconocemos la arruinada ermita de Os Remedios, el antiguo santuario de Pradeda, para el que ya en 1993 Ricardo Polín y Luz Durán reclamaban una restauración urgente que aún no ha llegado ni parece que se la espera


Se reconoce una espadaña de campanario de un solo vano y una nave sin techo, que era a dos aguas


No se aprecia bien la forma de la cabecera; arriba una línea de árboles en la cima delata el paso de la carretera. Ahí estaba A Cruz de Pedra, un pétreo cruceiro que dio nombre al lugar


Capela de Nosa Señora dos Remedios, "capeliña milagreira" la llama también Ricardo Polín, y línea de cumbres de A Serra da Vaqueriza, que marcan la frontera con Castroverde 


La arboleda se extiende linealmente a lo largo del Camino formando un túnel vegetal a la vez que empieza un duro repecho


Se acaba el asfalto pero nos percatamos por el gusto por los caminos alicatados que caracterizan tantos tramos del Camino de Santiago en Galicia desde hace años y de los que hemos hablado abundantemente en otras entradas de blog


La mayor parte de los peregrinos, que suelen haber pernoctado en O Cádavo, acometen la subida a Pradeda y el Alto da Vaqueriza al frescor de la buena mañana temprana, a salvo aún de los rigores del sol, que puede ser especialmente intenso en verano


Cuneta honda a la izquierda que canaliza las aguas sobrantes de las lluvias y deshielos (aunque casi no nieva ya en estas latitudes), evitando que arroyen por el Camino y lo deshagan


Aún tenemos desde aquí una preciosa vista más de O Cádavo, la capital baleirense, en medio del valle y bajo el Campo da Matanza


Reconocemos ahora bastante bien la explanada de su plaza, donde se celebran sus ferias mensuales de los días 12 y todo el entorno del Campo da Feira, la zona más septentrional de la villa


Una foto al sol de la tarde: así es cómo ven a O Cádavo los peregrinos que, saliendo de A Fonsagrada, apuran su jornada unas horas más para acabar la etapa en Castroverde


Vemos a ver muy bien la iglesia, con su estructura del campanario que recuerda a un castillete minero. A su izquierda están el albergue público de peregrinos y las primeras casas con las que se encuentra el peregrino bajando del Campo da Matanza, cuyo camino vemos en el tramo a partir del depósito de agua. Más a la derecha está la Pensión Porta Santa y abajo, ya entre las demás casas, el albergue privado San Mateo


El Camino por la mañana, cuando se concentran la mayor parte de los peregrinos. No recomendamos para nada salir antes del amanecer, quien lo hace suele equivocarse al no ver bien indicaciones ni senderos, acabar en la carretera o metido entre fincas, bosquetes, pinares u eucaliptales, con lo que todo lo aparentemente ahorrado en tiempo y esfuerzo se pierde y con creces


Hermosa vista a la derecha de los prados de O Cotón: en uno rumian las vacas apaciblemente tras pacer mientras que en otro los tractores trabajan en la siega, cuya fragancia a hierba cortada llega hasta aquí


Viene ahora lo que a nuestro entender es el recuesto más pendiente y duro de la subida, al menos eso sí a la buena sombra


Un precioso castañar forma un arco vegetal en plena cuesta. El Camino parece, tras su alicatado hace unos años, una pista forestal


Por aquí suben los peregrinos con el ímpetu de la mañana, recién descansados y desayunados, rumbo primeramente a Castroverde, bien por Vilalle o bien por Vilabade, luego seguirán hasta Lugo, no pocos deteniéndose en Vilar de Cas, donde podrán pernoctar


Ahí llega un trecho a pleno sol, las sebes o setos silvestres forman altas barreras de vegetación, infranqueables, a ambos lados


Se gana así altura rápidamente, pero a costa de sudores mañaneros y fatigas tempraneras nada más empezar el día


Quienes llegan de tarde esta última gran ascensión es el remate final a una jornada muy exigente, con bastantes subidas y bajadas desde A Fonsagrada


Bifurcación y a la derecha, siempre por la pista que constituye el camino principal, tal y como nos señala el mojón


No es la subida a aquellos puertos como El Palo desde La Reigada en Allande, la Ruta de los Hospitales, La Espina, A Serra do Acevo y otros, pero en cuanto a la dureza del repecho que tenemos en este tramo nada tiene que envidiarles


Dos elegantes cipreses a la derecha, a la entrada de una finca y, poco más allá, una bifurcación al llegar al eucaliptal


En ella iremos a la izquierda, como nos manda el mojón. En la foto el Camino está muy oculto por la sombra de la arboleda


No es demasiado difícil por tanto pasarse de largo y continuar por la derecha, si nos ocurriese y nos percatásemos hasta mucho más adelante, llegaríamos a Perrelos, desde donde también podríamos subira a la cima de la sierra por Touzón, retomando arriba el Camino


Pero dado que ese tramo no está señalizado pese a haber formado parte del camino histórico hacia Vilabade desde Castroverde, lo mejor es que, salvo que seamos buenos veteranos avezados a esos avatares, retomar el Camino y continuar a la izquierda a partir del mojón


Por aquá avanzamos en esta ascensión que no nos ofrecerá tregua hasta llegar a la cima


Un murete de piedras a la izquierda separa el Camino de una arbolada finca


Seguimos la ruta de avance y retirada de las tropas derrotadas del mariscal Soult, el Camiño dos Franceses. Otros se decantan porque el origen del nombre sean los franceses, la mayor parte peregrinos, que caminaron por este Camín Vello a lo largo de los siglos. Con ese nombre y con el de francos se conocía no solamente a los actuales franceses sino a centroeuropeos en general


La cuesta sigue y sigue hasta donde llega la vista y más. Detengámonos a recuperar aliento cada vez que lo precisemos


La pista zigzaguea un poco más arriba y sigue su cuesta implacable a sol y a sombra...


Viendo el cielo muy cerca, se tiene la impresión que ya no hay mucho más que subir y que ya estamos llegando a la cumbre


Pero llegados al siguiente recodo comprobamos que la fuerte rampa continúa sin verse aún el final


Esta es la razón por la cual las distancias de los mapas, guías y aplicaciones parecen multiplicarse en la realidad. Unas docenas de metros pueden ser toda una proeza


Cierto es que hay peregrinos en plena forma que suben imponentes cuestas sin amilanarse, pero otros necesitamos un poco más de paradas para recuperar aliento y fuerzas


Ahora sí que intuimos, más que vemos, el final de tan 'corta' como intensa subida al Alto da Vaqueriza. La cuesta parece volver a suavizarse poco a poco...


Este es el típico paisaje llamado 'introspectivo', en el que solamente vemos lo que tenemos inmediatamente a los lados y delante, inmersos en la foresta


Bonito y duro, la característica del Camino Primitivo incluso cuando ya va a dejar atrás sus etapas más montañeras


Ya se ve más claramente que la rampa se va volviendo más liviana, aunque aún no hemos dejado de subir


Encantadora vista de los bosques del Alto da Vaqueriza a nuestra izquierda, que ocultan la carretera


Esas estribaciones son conocidas como A Serra de Puñago, cerca del pueblo de este nombre, por donde también huyeron los franceses de Soult, tomando la dirección hacia el camino de Castilla posiblemente. Ahí se encuentra el Monte dos Penediños (751 m) 


Más al sur está A Serra de Fontoira, pero lo que más destaca son las estribaciones más occidentales de la Cordillera Cantábrica, con algunas alturas que rozan los dos mil metros en la zona de Ibias y Os Ancares, donde Galicia, Asturias y León se dan la mano


Los peregrinos que vienen desde más lejos se han encontrado con la Cordillera en Guipúzcoa, siendo este pues su límite occidental, el cual se hace aún bien visible camino de Lugo


Y una vista de primeras horas de la mañana en verano, cuando las persistentes nieblas del Alto Navia, formadas a consecuencia de la condensación de grandes cantidades de aguas evaporadas de los embalses el día anterior, aún no se han disipado

 
Con la lejanía de la Cordillera Cantábrica en nuestra retina y en nuestra memoria más inmediata, se produce un fenómeno curioso en muchos peregrinos, a quienes produce cierta congoja despedirse de las etapas más genuinamente montañeras del Camino Primitivo, que lo hacen tan singular, en las que radica su dureza a la vez que su suprema belleza


No obstante, entendemos muy bello también pasar a una siguiente fase del Camino Primitivo, la de la chaira lucense, que pronto empezaremos a ver al oeste y que tampoco es tan llana cuando se hace caminando, como vamos a descubrir


Ya casi llaneamos al pasar el siguiente mojón. Los árboles siguen flanqueando el Camino en este pausado final de la cuesta


A la izquierda, una gran finca y, poco más allá, la carretera LU-530, de la que reconocemos el guardarraíl y podemos ver a los vehículos pasar. Al fondo las camperas de Pena Petada (908 m)


Bellísima llegada sin duda, aquí al Alto da Vaqueriza, Baqueriza o Vacariza, que de todas estas maneras veremos escrito, un topónimo vinculado con la secular actividad ganadera de esta montaña, especialmente la del ganado vacuno


Otra finca a la derecha, con prados que bajan hacia Pradeda, y el arbolado por donde acabamos de subir desde dicho pueblo


Ahí volvemos a ver A Medorra (844 m) y el Campo da Matanza, con el Camino, que baja del Alto de Carballín (907 m) y a la derecha del Ato da Legúa (927 m), procedente de A Fontaneira


Y ahí están a lo lejos el Alto da Fontaneira y el pico de este nombre (1.003 m). Por O Picato, Penedo Apertado y A Pena da Vieira ha subido el Camino desde A Lastra


Pero la montaña propiamente dicha aún no se ha terminado tampoco, tras el Alto da Vaqueriza toca bajar por la ladera occidental de la sierra hacia Castroverde, bien vía Vilalle o bien vía Vilabade


Siguen los tramos 'a sol y sombra entre más prados, bosquetes y arboledas


Encantador entorno rural para, como dice Antón Pombo, "disfrutar del paisaje" sin mayores proezas ni desafíos. El Alto da Vaqueriza es sin duda la transición de paisajes de la montaña a las suaves colinas y llanadas lucenses, antesala sureña de la famosa Terra Chá


Prados y bosques y, a lo lejos, plantaciones de especies de crecimiento rápido, pinos y eucaliptos


El Camino sigue recto y se notan las rodadas de vehículos de trabajo en las fincas


El intenso amarillo del brezo o uz contrasta con la gama de verdes imperantes, incluso en el suelo 


A la izquierda la carretera, muy próxima, pero que no llegaremos a pisar, al menos no hasta que la crucemos en el barrio de Tarrío, entrando en Castroverde, justo después de la reunión de los caminos por Vilalle y por Vilabade


El Camino, prácticamente llano ya, en el intenso verdor primaveral es una verdadera delicia de color


Encantadoras sensaciones que transmitirá al peregrino, sobre todo si este gusta de captar y vivir la esencia de los parajes por los que camina


Filas de árboles y arbustos flanquean la senda según llegamos ya al alto, preservando la senda con su sombra y frescor


La senda hace un poco de curva a la izquierda a la vez que se aproxima a la carretera


Caminaremos en paralelo a la LU-530 un buen tramo pero, insistimos, no la llegaremos a pisar en ningún momento


Preciosa vegetación puebla las veredas y un par de árboles forman un arco de triunfo vegetal


Pasamos debajo de esa magnífica arquería de ramas y hojas y salimos a un campo más abierto, siempre junto a la carretera


A nuestra izquierda, un gran cartel, orientado a los vehículos que vienen de frente, en dirección a O Cádavo y A Fonsagrada, llamará nuestra atención


Nos volvemos a verlo: da la bienvenida Reserva de la Biosfera Río Eo, Oscos e Terras de Burón, que abarca varios concellos gallegos y asturianos, declarada como tal por la Unesco en 2007, entre ellos Baleira y A Fonsagrada


Estamos en A Cruz de Pedra, antigua ubicación de un cruceiro o cruz pétrea colocada en 1866 con motivo de la muerte de un vecino, desaparecida, según denuncia Ricardo Polín, con motivo de unas obras de ensanche de la carretera, como leemos en la web de la Asociación de Amigos do Patrimonio de Castroverde. El historiador añade diversos avatares ocurridos también con el Camino y su trazado:
"A la atención del Comité Asesor del Camino de Santiago 
Lugo, 17 de diciembre de 2007 
En relación con el expediente (…) y dado que compromisos laborales nos impiden asistir a la reunión del Comité Asesor del día 18 —tal como hubiéramos deseado—, sentimos la obligación moral de someter a su consideración la siguiente información. Consideramos que dicha información es de interés para el patrimonio del Camino Primitivo en relación con el asunto que se aborda en este punto del orden del día: 
1º.- El trazado original del llamado Camiño Francés o Camiño Vello —situado en la cima del alto de Vacariza, en el límite entre los municipios de Baleira y Castroverde— fue destruido una mañana de mediados de julio de 1994 por la Consejería de Obras Públicas, dirigida entonces por Xosé Cuíña Crespo. 
2º.- Su firme y el material superficial circundante se utilizaron como escombros y material de relleno para la ampliación de la carretera C-630 (actualmente la 530) entre Lugo y A Fonsagrada; al mismo tiempo, la arboleda que protegía la ruta jacobea y definía el entorno paisajístico del antiguo camino fue totalmente talada. 
3º.- Contrariamente a las apariencias, esta actuación no se debió a que el camino histórico interfiriera con la carretera —ya que esta discurre a cierta distancia de aquel—, sino al simple deseo de aprovechar materiales cercanos (y, por tanto, económicos y de fácil acceso) para el firme de la vía. 
4º.- Junto al camino se alzaba un cruceiro de piedra que databa de 1866, conocido como A Cruz de Pedra. Este nombre señala el lugar donde un viajero cayó muerto mientras regresaba a su hogar en la aldea de Fontela —en la parroquia de Santiago da Fontaneira, situada precisamente en el Camiño Primitivo (Camino Primitivo)—. Este trágico suceso quedó conmemorado en la inscripción de la cruz y en la memoria local: «Año 1866. Aquí murió Juan Neira, de Fontela». 
5º.- A Cruz de Pedra —un bien cultural de mediados del siglo XIX— fue arrancada por una excavadora y desechada sin miramiento alguno en una zarzalera cercana. 6. Antes de este desastre, la Asociación de Amigos del Camino Primitivo de Santiago notificó reiteradamente a las autoridades «competentes» —por escrito— la probabilidad de que la primera ruta jacobea de la historia, la Cruz de Pedra y su entorno en el Alto da Vacariza, resultaran destruidas; un hecho que finalmente se produjo. No hubo respuesta ni se tomaron medidas al respecto; o, más bien, se adoptó tácitamente una política de no intervención. 
7.- En la fecha señalada, el abajo firmante acudió al lugar para documentar visualmente los hechos, captando el instante preciso en que la maquinaria arrancaba del suelo el cruceiro para arrojarlo a un vertedero. Estas imágenes fueron difundidas por los principales periódicos gallegos, generando una notable repercusión mediática. (La cruz sería reinstalada mucho tiempo después por las asociaciones de Amigos del Camino Primitivo de Galicia y Asturias —utilizando una piedra de molino como base— en el emplazamiento más cercano posible, dada la negligencia de las instituciones). 
8.- Tras la indignación pública, el Sr. Ameixide, arqueólogo del Departamento de Cultura de Lugo, visitó el lugar; sin embargo, no consta resolución alguna relativa a los procedimientos administrativos supuestamente iniciados. 
9.- La consecuencia inmediata de este atentado contra el patrimonio cultural fue el corte y la obstrucción del antiguo camino —que desde tiempos inmemoriales conectaba los municipios de Baleira y Castroverde a lo largo de un tramo de 10 kilómetros en dirección a Compostela— y su transformación en una franja de terreno devastada que posteriormente sirvió como vertedero. 
10.- Con el Camino bloqueado y ante la inacción de las instituciones, cayó en desuso el tramo original de la ruta jacobea situado entre el alto de A Vacariza y la localidad de Santiago de Castroverde; este trazado discurría a los pies del castro de Vilalle y cerca del dolmen de Marrondo, conocido como Cova dos Mouros. Se trataba de un hermoso y tradicional tramo de ocho kilómetros pavimentado con losas de piedra, conocido como "A Calzada", que atravesaba el Monte Vello. Los vecinos han expresado su indignación por este abandono —que se prolonga ya más de una década— tras haber presenciado, con absoluta incredulidad, los hechos anteriormente descritos: 
11º.- Bajo la dirección de la Sra. María Antón Vilasánchez, el Xacobeo aprobó un trazado precario para el Camiño Primitivo. Al llegar al citado punto de ruptura —y en lugar de mantener la línea recta del camino antiguo y restaurar el paso original—, la ruta introduce un giro de 90 grados que asciende por la cresta del Mirador do Monte Pradairo. Tras otro giro brusco de descenso y un rodeo de varios kilómetros por pistas forestales sin mayor interés, la ruta se precipita en fuerte pendiente hacia la Ermida do Carme de Vilabade, una fundación piadosa de finales del siglo XVII sin vínculo intrínseco con la ruta jacobea. 
12º.- Cuando los entonces alcaldes de A Fonsagrada (Sr. Bertín Deza) y Castroverde (Sr. Miguel Rodríguez) cuestionaron al responsable de Xacobeo sobre este absurdo histórico y cartográfico —que desafía la lógica más elemental del trazado de caminos tradicionales—, la respuesta recibida fue que la administración había optado por esta vía por considerarla una "ruta de futuro". 
13º.- En relación con esta inesperada desviación del itinerario histórico del Camiño Primitivo entre Baleira y Castroverde —que elude la ruta antigua a través de la aldea de Vilalle—, consideramos oportuno señalar la creación de un establecimiento de turismo rural en la parroquia de Vilabade. Dicha iniciativa vino acompañada de una importante campaña publicitaria que resaltaba su ubicación junto a la ruta jacobea primitiva, sumada a la presión ejercida por ciertos intereses vinculados al complejo monumental de la zona. 14.- Curiosamente, mientras se ideaba una ruta de acceso tortuosa hacia Vilabade y se dejaba en desuso el camino original por Vilalle, resulta llamativo el desconocimiento —tanto oficial como extraoficial— existente sobre el llamado "Camino Real a Vilabade", que parte de la localidad de O Cádavo. Se trata de un camino directo y ancestral hacia el santuario —«Monumento Nacional» desde 1979—; una vía antigua, hermosa y bien conservada que asciende la sierra en diagonal siguiendo un trazado medieval. Fue utilizada habitualmente hasta tiempos recientes por los habitantes de la zona de Tras da Serra, recorriendo el valle de Baleira por lo que en 1236 se conocía como la Costa de Férbeda. Esta histórica ruta alternativa —que documentamos exhaustivamente en nuestro libro titulado Á Baleira de Camiño— conducía directamente a la iglesia de Santa María de Vilabade; el documento fundacional del templo, que data de 1457, destaca su condición de santuario dedicado a la Virxe do Camiño (Virgen del Camino) y señala su ubicación en la ruta de peregrinación que iba desde San Salvador de Oviedo hasta Santiago de Galicia. (Este histórico camino a Vilabade carece de cualquier tipo de protección y se ve actualmente afectado por el proceso de concentración parcelaria en las parroquias de A Esperela y O Cádavo). 
15. En conclusión —y más allá del desastre cartográfico que hemos descrito brevemente, el cual ha puesto en peligro la ruta durante la última docena de años—, consideramos esencial priorizar y restaurar el trazado tradicional del Camiño Primitivo subsanando los daños en A Vacariza. Se trata de un enclave emblemático situado a 830 metros de altitud, que ofrece la primera vista lejana de la Ciudad del Santísimo Sacramento. Marca un punto de inflexión entre las sierras orientales y las llanuras de Lugo; es un lugar idóneo para ofrecer información de manera discreta y un sitio donde los peregrinos han establecido espontáneamente el ritual de colgar coronas de flores en el crucero de piedra. Como mínimo, esto implica aportar tierra para recuperar la suave pendiente del terreno, reubicar el crucero de 1866 en su emplazamiento original y fomentar la regeneración de la vegetación autóctona para crear una pantalla protectora entre el Camino y la carretera local. Malgastar fondos públicos en arreglar cunetas y limpiar pistas forestales —sin conexión alguna con la ruta histórica a Compostela, mientras esta languidece debido a una reiterada incompetencia e inacción— no es, ciertamente, lo que la cultura espera de nosotros en este momento histórico. (Por cierto, sería oportuno que los departamentos administrativos responsables de estos atentados contra nuestro patrimonio asumieran la tarea de restaurar el lugar y se hicieran cargo de sus actos). 
Atentamente, 
RICARDO POLÍN"

Caminando al lado mismo de la LU-530, cruzamos una pista asfaltada y, sin salir para nada a la carretera general, insistimos, seguimos de frente y entramos, como anuncia el cartel, en términos del concello de Castroverde


El trazado y empedrado del viejo Camino, como henos visto, desapareció por una desgraciada intervención en 1994, solamente un año después de la celebración del Xacobeo'93 que supuso la recuperación y señalización de las rutas jacobeas


En la actualidad, una ancha pista forestal, paralela a la carretera en estos primeros metros, sigue el trazado caminero a la entrada en el concello de Castroverde


Según el mojón, nos hallamos a 126 kilómetros y pico de Santiago, y a 26 km y poco más de Lugo por tanto


Sendas franjas de árboles y arbustos flanquean la pista: la de la izquierda separa el Camino de la carretera y la de la derecha de un piñeiral


Carreteras, concentraciones parcelarias, plantaciones forestales y demás actuaciones y decisiones trastocaron tanto el Camino de Santiago como su itinerario histórico


A la derecha dos paneles informativos un mojón jacobita


El primero de los paneles es un mapa del Camino de Santiago en el concello de Castroverde


Aunque cuando vinimos estaba muy deteriorado, aún se entendía bastante bien. Esperemos que cuando vengáis haya otro o este haya sido repuesto y arreglado


Aquí se ve nuestra posición actual (a la derecha de la foto), junto en la divisoria de concellos: de trazo amarillo se ha marcado el camino oficial, que discurre hacia la villa de Castroverde por Vilalle y, poco más arriba, la alternativa por Vilabade, en línea de puntos verdes


Se ven los monumentos de Vilabade y la reunión de ambos caminos a la entrada de Castoverde, también con sus monumentos, además de albergue y otros servicios. Hablaremos más de ambas opciones cuando lleguemos a la bifurcación, que ya está muy cerca


Sigue la línea amarilla del Camino de Santiago atravesando el concello de Castroverde por San Miguel, Souto de Torres, Pipe, Moreira y Vilar de Cas, donde aparece otra 'protuberancia'


Es la línea de puntos del camino complementario por Soutomerille, que nos atrevemos a recomendar salvo que se vaya muy justo de tiempo y fuerzas, pues veremos cosas que merecen ser conocidas, como explicamos en la oportuna entrada de blog


Visto este panel, pasamos ahora al siguiente. Aunque muchos caminantes suelen pasar de largo, a veces nos ofrecen información sumamente importante que nos evita dudas y sorpresas


Este es una foto aérea del Alto da Vaqueriza y su ámbito más inmediato, el que recorre el Camino de Santiago a su paso por la sierra. Hay también gráficos, planos y curvas de nivel


También aquí aparece el Camino de Santiago trazado en amarillo pero, ATENCIÓN, solo el que va a Vilabade, que fue el único señalizado y oficial hasta el año 2017


Pero si nos fijamos, también aparece bien visible en la foto aérea la bifurcación con el camino que va a Vilalle, siempre próximo a la carretera, un poco encima y a la izquierda de nuestra posición actual. Esta parte del monte es de la comunidad de A Frairía, parroquia de Castoverde a la que pertenece esta zona


La siguiente parte del monte es la de la comunidad de Vilalle, pueblo que no sale en la foto, como tampoco Vilabade, pero sí sus campos cercanos y aledaños. Observemos cómo sigue la línea amarilla del camino a Vilabade


Otro de los gráficos de este panel, en el que Camino Primitivo aparece pintado de rojo a su paso por este tramo de A Serra da Vaqueriza (aparece la variante Bacariza), con las diferentes partes del monte por las que pasa


El mojón confirma que hemos de continuar pista adelante, recorriendo la cresta de esta sierra que separa las cuencas fluviales del Eo y del Miño


Además de entrar en Castroverde hemos entrado en la Comarca de Lugo, formada por estos dos concellos más los de O Corgo, Friol, Guntín, Outeiro de Rei, Portomarín y Rábade


El Camino, pista ancha como una carretera local, pero de zahorra, avanza muy recto flanqueado por la fronda, que forma una muy tupida espesura


A la derecha, un piñeiral. Estamos en la zona del monte de la parte de Cuteiro, Ransedo, Queimada y Coto


Más adelante es el paraje conocido como As Veigas de Frairía por la parte de Cornedo y Fonteseca


Después de la subida desde O Cádavo, con el importante repecho antes de Pradeda, se agradece este tramo llano


A lo lejos, en la distancia, se vislumbra el Alto das Penas (918 m), que nada tiene que ver con tristeza alguna sino con peñas


Quienes escojan el Camino por Vilabade seguirán de frente por dicho monte, una de las costas de esta Serra da Vaqueriza


Sin embargo, quienes escojan ir por Vilalle tomarán el ramal que baja a la izquierda, unos pocos metros más adelante


Desde aquí vemos ya el panel explicativo y los dos mojones que indican el trayecto por cada senda. Hasta 2017 el único camino oficial y señalizado era el que sigue de frente hacia Vilabade, que en realidad históricamente no iba por aquí, sino que subía directamente de O Cádavo vía Vilaselle, Perrelos y O Touzón


Vilabade es pueblo de gran importancia histórica y patrimonial relacionada con el Camino, donde los franciscanos fundaron en la baja Edad Media monasterio y hospital de peregrinos, centro asistencial que hizo que muchos romeiros siguiesen esa ruta, hallando, antes del santuario, la Capela do Carme y su carballeira con fuente, campo de romerías


Pero otros muchos peregrinos tomaban aquí el camino histórico más antiguo hacia Vilalle, un sendero ligeramente más corto, señalizado en 2017, pero que elude el paso por los importantes enclaves que acabamos de mencionar. Ambos se reencontrarán en Tarrío, a la entrada de Castroverde


Aquí entonces es donde tomaremos definitivamente la decisión de cuál de las dos opciones tomar


Aquí están el cartel en el que figuran las dos rutas y los mojones respectivos de cada una de ellas


En en mapa del cartel explicativo aparecen trazados ambos caminos con sus distancias


Por Vilabade en verde (arriba), y por Vilalle en rojo (abajo), siendo ligeramente más largo el primero


Vilalle en el Camino, que vemos que tiene asimismo una pequeña subvariante en el mismo pueblo (otro pequeño camino trazado en verde)


Y Vilabade con su importante patrimonio histórico artístico: la carballeira con la ermita del Carmen y, poco más allá, la iglesia de Santa María de Vilabade, que fue del monasterio franciscano allí existente, llamada por sus dimensiones y arquitectura 'la catedral de Castroverde'


El Camino oficial por Vilalle está señalizado como de dificultad baja y de 4,592 kilómetros, mientras que la variante o camino complementario por Vilabade es considerada también de dificultad baja y cubre una distancia de 5,282 km


Y esta es la unión de ambos caminos en Tarrío, donde está el albergue público de peregrinos. Viendo también el itinerario jacobita por la villa de Castroverde, un poco al sur de la carretera LU-530, la cual cruzaremos dos veces, una al entrar, poco más allá de dicho albergue, y otra al salir de la población, tomando el camino a San Miguel do Camiño


Nuestra es ahora la decisión: seguir de frente hacia Vilabade o a la izquierda a Vilalle. Como hemos dicho, cada trayecto tiene aquí su correspondiente entrada de blog






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