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viernes, 3 de enero de 2014

LA VENTA DE PIEDRATECHA Y LA BAJADA AL VALLE DEL RÍO DEINA (TINEO/TINÉU, ASTURIAS)

Piedratecha o Paratecha desde el Camino

Al oeste del Alto Guardia y El Picu Puliares, muy transformada a lo largo del tiempo, los peregrinos verán, camino del monasterio de Santa María la Real de Oubona,  la "venta que llaman Paratecha, por cuyos muros pasa el camino que antiguamente era de los peregrinos que del Salvador de Oviedo pasaban para Santiago de Galicia", como bien escribía, a finales del siglo XVIII, el abad de dicho convento, Fray Millán Gutiérrez, al geógrafo Tomás López, de esta venta caminera de Paratecha o Piedratecha para su Diccionario geográfico de España, el cual se publicaría en 1804. Y es que dicha venta fue tal relevante "que los Abades del cenobio cercano se titulaban "Condes de Paratecha", escribe el historiador Rafael Lorenzo en su libro Tineo en la senda compostelana

Bifurcación de Puliares

Desde El Alto Guardia el Camino de Santiago bordea la cima del Picu Puliares y, cerca de Los Praos de la Sierra, en esta bifurcación, tomará el camino de la izquierda para ir a Piedratecha


El mojón jacobita, con su concha acompañada de la correspondiente flecha amarilla direcciónal así lo indica. Hay una pequeña subida pero el trayecto por esta falda norte del Picu Puliares será mayormente llano durante un buen trecho, antes de iniciar la bajada a Piedratecha


Tomamos pues este camino, que es además el oficialmente señalizado como itinerario jacobeo, aunque hemos decir que el otro, el que hemos dejado a la derecha, baja también al monasterio, pero sin pasar por Piedratecha; un panel colocado detrás del mojón nos lo indica


En un mapa vemos trazado en amarillo el Camino de Santiago y en verde el Camino de Obona


El Camino de Obona parece un poco más corto y atraviesa además el pueblo, donde hay un par de bares, Casa Santiago y Casa Bernardín, este con tienda y donde tienen las llaves de la iglesia del monasterio que, tras la desamortización de 1835, pasó a ser la parroquial de San Antolín


Nosotros en este caso optamos por el Camino de Santiago pues, además de estar convenientemente señalizado, sigue el trazado histórico por La Venta Piedratecha, tan vinculada a la ruta jacobea y al monasterio


Densos setos naturales de zarzal separan el camino de las fincas de Puliares, un topónimo tiene dos posibles acepciones, tal y como nos explica el profesor Xosé Lluis García Arias en Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos, las dos vinculadas al terreno pero de muy diferente etimología: 
"El asturiano poléu que se define entre otras cosas como ‘Mentha’ se origina en el lat. PUL¯EIUM ‘planta aromática’. Acaso (...) debamos ver un terreno abundante en poléu (...) 
Por el contrario (...), acaso deba entenderse como un participio fuerte del verbo POL¯IRE ‘limpiar, rozar un campo’ > ast. polir ‘afinar, ‘deslizarse’. El correspondiente participio débil perviviría en el adjetivo nominalizado políu ‘poste de madera’, ‘puntal que sostiene una viga’."

La abundancia de zarzas silvestres daría a entender que estos terrenos habrían sido ganados para pastos desde tiempos antiguosa base de rozar el monte bajo, con lo que es fácil que nos encontremos con la segunda opción como la más correcta


Por esta hermosa senda terrera avanzamos muy cómodamente en llano tras haber dejado atrás la larga subida desde la villa capital del concejo hasta el Alto de Guardia


A nuestra derecha tenemos Los Praos de la Sierra, donde viene a empezar la Sierra de Obona u Oubona, que se extiende hacia el norte guardando el valle de su nombre, al que bajaremos tras llegar a Piedratecha y cuya cota máxima son los 872 metros del Picu'l Cuernu, el cual no vemos desde aquí (tengamos en cuenta que nosotros estamos ahora a una altura bastante similar)


Sí nos parece reconocer Penas Forcas (868 m) parcialmente, otra de las altitudes de dicha sierra. Pero la que destaca, al noroeste, es La Sierra Ablaniego, cuyas cotas máximas son El Picu Ablaniego (1.075 m), La Chana Urdial (1.035 m), El Picu Zreicéu o Cerecéu (932 m) y El Picu Picaratines (924 m)


Un poco más a la derecha y al norte reconocemos la aldea de Ribiella, en la parroquia tinetense de Tabláu, dando vista más allá a las sierras de Adráu y de los Faeos, paso a la costa de Valdés por Las Ballotas y el Camín de las Palancas, los dos ramales del cercano Camino de Santiago del Norte o de la Costa, pues desde aquí en días claros llegamos a ver el mar, oculto en esta foto por una mas de nieblas pero cuyo horizonte puede vislumbrarse en la lejanía


La Sierra Adráu, que guarda el valle del Ese-Esva por el este, es un "Conjunto de alturas y montes que forman divisoria entre los concejos de Tineo y Valdés y se extienden entre la sierra Silvallana y los montes de Las Paniciegas. Sus alturas más destacadas son el alto de La Espina (793 m), vértice geodésico, y el Pico el Chano (741 m)", señalan de nuevo en la Enciclopedia del paisaje de Asturias


Estamos en la zona del Pozu'l Ruxidor, fuente que nace en estas arboledas que tenemos enfrente, etimológicamente del latín rugire, 'rugir', hacer ruido, posiblemente por el agua al brotar



De frente tenemos la zona más alta del Picu Puliares, a 933 metros de altitud, aunque para nosotros no llegue a ser más que una pequeña colina, pues estamos caminando, insistimos, a una  cota ligeramente más baja, allí donde La Sierra de Guardia va dando paso a su prolongación occidental por La Sierra Cortina


Este trecho, tan llano, se agradece especialmente después de la larga cuesta que dejamos atrás, insistimos. Entre las arboledas autóctonas aparecen ejemplares de pinus pinaster, especie introducida en las reforestaciones efectuadas desde mediados del siglo XX


Realmente, este camino hacia el monasterio de Santa María la Real de Oubona subiendo estas sierras y desplazándose hacia el norte depués de Piedratecha, supone un cierto rodeo respecto a otras rutas más directas hacia Galicia por el interior, a no ser que se emplee, como hacían no pocos peregrinos de antaño, para desviarse a la costa por otro monasterio situado un poco más al norte y a continuación, el de San Miguel de Bárcena (Bárcena del Monasterio). Este 'rodeo' se debe a que el rey Alfonso IX, fundador hacia 1214 de la Puebla de Tinegio, dejó estipulado ocho años después, en 1222 y por escrito, que esta fuese, al menos para los peregrinos, la ruta principal hacia Galicia...


"Y mando y dispongo que todos aquellos que marchen en romería a Santiago de Galicia lo hagan por mi Puebla de Tineo y por mi convento y monasterio de Santa María la Real de Obona. Y que nadie, ni vecino ni soldado, osare el separarles de esta ruta ni mandarles por otra distinta", decía aquel documento y, para favorecer esta muy clara y enérgica disposición, tanto la hospitalidad monacal en el mismo cenobio como la posada de La Venta de Piedratecha lo favorecerían


Siguiendo la orografía del terreno, el Camino hace un poco de curva a la derecha al llegar a estos árboles y helechales del Pozu'l Ruxidor


Se ven las rodadas de algún tractor Pascualín de los que trabajan en las fincas, único 'tráfico' muy muy ocasional, junto con algún todoterreno, que en algún momento podríamos encontrar por estos andurriales


Los setos vivos o sebes pueden llegar a ser muy espesos y hasta más altos que una persona, formando lo que los franceses denominan el bocage


Otro de los pinos del Pozu'l Ruxidor, 'surgiendo' entre helechales. El Camino sigue en llano


Y salimos a unas praderías donde los cierres de alambre revelan los usos ganaderos imperantes. Fijémonos en el brezo que crece en la vereda


Son los prados de Fulgueirinas, donde está la fuente de este nombre, un topónimo referido a 'lugar de helechos', como sería la zona antes de que fuese rozada para pastizal; especie que como vemos crece fácilmente en los lugares no desbrozados


Al lugar se perfila la grande y larga 'muralla' de serranías que, formando una continuidad de norte a sur, desde la costa al interior, separan las cuencas de los ríos Esva y Negro al norte y Narcea al sur de la cuenca del Navia, paso a la zona más occidental de Asturias y tránsito a la ya muy cercana Galicia, transición geográfica, paisajística, social, etnográfica y cultural de los antiguos astures pésicos a los galaicos albiones, de las viejas Asturias de Tineo a La Honor de Suarón o de Grandas, del asturiano occidental al asturgallego...


La vista de esa 'gran pared', máxime si se divisaba cubierta de nieves o nubes tormentosas, podía persuadir a los peregrinos de antaño de seguir por estos caminos del interior y dirigirse a los de la costa, de clima más benigno, aunque para ello tuvieran que atravesar las numerosas rías existentes en insestables barcas de caro pasaje, dado que no existían los grandes puentes de hoy en día en estuarios como el de Navia o el del Eo


Nosotros nos dirigimos al puerto o alto de El Palo, que veremos desde un poco más adelante; ahora la que identificamos, a lo lejos y a la izquierda, es La Sierra Fonfaraón, "de unos 8 km de longitud que se extiende con dirección ESE-ONO, haciendo de divisoria entre los concejos de Tineo (parroquias de Cerredo y Porciles), al norte, y Allande (parroquia de la Pola), al sur", señala la Enciclopledia del paisaje de Asturias


Destaca desde aquí el emblemático Picu Cimeiro o del Hospital (1.292 m), cerca de cuya cima discurre la famosa Ruta de los Hospitales, uno de los dos caminos oficiales existentes para subir a El Palo, así conocida por la existencia antaño de varios hospitales de acogida en ese trayecto eminentemente montañero. Un poco más cerca y a su derecha es El Picu Caborno (1.107 m), por cuya falda sube desde el pueblo de La Mortera dicha ruta. Detrás y con una línea de cumbres de altura muy similar se reconoce La Sierra la Muria, las cuales forman precisamente eso, una muria o 'muro, pared, muralla'


Y, frente a nosotros, el emblemático Picu Mul.leirosu o Mucheirosu, que "es el accidente más singular dentro de la Sierra de Fonfaraón, elevando su cima a la altura de 1.253 m, destacando sobre los inmediatos", leemos en la Enciclopedia del paisaje de Asturias


Más bajo y a la derecha tenemos La Chana Mul.leirosu (1.118 m), La Chana Fontón (1.026 m) y La Pena Mosca (1.081 m), monte "ubicado en las proximidades de Ceceda y Recorba, entre los montes de La Solana y Raboiro"


A su derecha comienza La Sierra Ablaniego, Abraniego o Braniego, que "se extiende como cordal orográfico desde el macizo de Fonfaraón hasta las proximidades de Navelgas, haciendo de divisoria de la cuenca del río Rellanos (que es el principal afluente del Navelgas) y presentando su mayor elevación en el monte Chana Urdial de 1.035 m y en el de Pico Ablaniego (este último también es llamado pico Braniego), de 1.075 m)". 


Esta sierra cierra por el oeste el llamado Cuarto de los Valles, una de las cuatro partes en las que se divide secularmente el concejo de Tineo/Tinéu, llamado El Concechón por su gran extensión. Un poco más abajo que El Picu Ablaniego tenemos El Picu Picaratines (924 m), El Picu Cerecéu (932 m) y El Picón de Cerecéu (914 m)


Más a la derecha y más bajos aún, también sobre Navelgas (que no llegamos a ver) y el Cuarto de los Valles, están El Picu Cuetu (727 m), El Campu'l Perru (708 m), El Picu Burdiallos (747 m), El Picu'l Sellón (657 m), El Alto Fontanón (621 m), El Picu Espinas o Cerra (755 m) y otro Picu Cuetu (692 m)


Pero lo que más destaca es, más atrás y más alta, La Sierra Bullacente, "que sirve de frontera entre los concejos de Villayón y Tineo (Tinéu); en su vertiente nordete marca también el límite de aquéllos con Valdés. Su disposición es suroeste-noroeste con alturas que superan los 900 m. Tiene su altura más importante en la cima de la Bobia con 1.003 m". Más atrás se reconoce el Parque Eólico del Segredal, situado al sur del alto de este nombre, paso del concejo de Valdés al de Villayón


Ahí destaca la línea de cumbres de La Sierra Busmente, en Villayón, con El Picuventosu (894 m), Las Enconceyadas (948 m) con El Chanu l'Oural, La Regueirona (911 m), La Pena'l Carneiro (963 m) y El Picu la Fana (943 m), cumbres holladas, como tantas, cada vez más, por los aerogeneradores, los nuevos 'molinos de viento' del paisaje. También tenemos allí, más baja, La Sierra la Cogocha (596 m), "que se extiende por la en la parte meridional de la cuenca del río Navelgas hasta el cauce del arroyo Choreiro y la cuenca del Yerbo", explican asimismo en la Enciclopedia del paisaje de Asturias. 


Es una alineación de areniscas y pizarras que destaca en la distancia en la que La Pena'l Carneiro es la cota cimera:
"La culminaciones suaves se explican por la presencia de pizarras y areniscas (de la formación Agüeira), así como por la formación de lagunas, sobre las pizarras impermeables; en torno a la Pena'l Carneiro hay dos pequeñas lagunas, la del Llanetín y la de Llomba'l Picu. La vegetación dominante es el matorral. Próximo al área discurre el camino vaqueiro de cumbres. El topónimo es posiblemente el resultado de una interpretación popular a partir de la raíz "kar-n-" en relación con la piedra; quizás trasnformada después en animal por la forma del paraje, o por alguna historia de lucha de carneiros en disputa por pastos limítrofes"

Un collado separa La Pena'l Carneiro de La Pena la Fana, también con la clásica forma alomada de todas las cumbres de la sierra, "que termina en pendientes importantes, aquí mucho mayores hacia la cuenca del río Negro que hacia la del Navia. En esta zona se extraía llousa para construcción (losa de pizarra de la formación Agüeira, en capas dispuestas casi verticalmente). En su falda norte está el alto de Los Cándanos, por donde pasa la carretera que une Eirías con Masenga."


Numerosas pistas recorren aquí delante, las lisas camperas de la Sierra Campo la Bobia, formada por El Picu L.liebres (855m), El Picu Fontes (779 m), El Picu Monterizu (731m) y El Picu Carbaín (615 m), al oeste de Naraval, otra poblacióm tinetense del Cuarto de los Valles que no llegamos a ver tampoco...


Más al norte del Picu la Fana está La Campona, donde está el río de este nombre, afluente del río Negro que desemboca en Luarca/L.luarca, la capital de Valdés, pasando por el Puente del Beso. En primer término tenemos los campos del Picu'l Cuernu (872 m)


La línea de cumbres que cierran por el oeste la cuenca de dicho río Negro comprende El Picu d'Eirías (875 m), entre Los Cándanos y El Llanetín; El Picuverde (849 m), El Picu la Xubia (786 m) y El Picu'l Sagredal (687 m) con el alto de su nombre (687 m), El Picu Requeirón (793 m) con La Pena Xugadeira (661 m) enfrente, El Picu Miro (795 m), El Picón (848 m), El Panondres (843 m), dando vista al mar mientras hace de frontera entre Navia y Valdés


La línea de cumbres se extiende luego hacia el norte y paralela a la costa por Las Sierras Busecu frontera valdesana-tinetense con alturas como La Bobia Bullacente (845 m), La Penona (816 m), La Pena la Gallega (939 m), Capiellamartín (991 m) y otros. Luego van La Sierra l'Estoupu (848 m), La Sierra Silvallana con El Picu'l Sarrapiu (746 m) y el paso del Alto de Aristébano (561 m) hacia Valdés y El Picu Agudu (611 m)


Ante nosotros son los campos de Penas Forcas, Brañas y Penas Póntidas (843 m) hacia La Trisiecha, La Chomba, El Visu y Las Bachinas con las casas de Ribiella ante las montañas que cierran la cuenca del valle del Ese. En la lejanía puede adivinarse, más que verse claramente a causa de las nieblas, el horizonte marítimo del Mar Cantábrico más allá de La Sierra Adráu


Más a la derecha de Silvallana, multitud de pistas recorren la ladera norte del Picu Chagunalu (733 m), en La Sierra Adráu, que cierra el valle del Esva por el este y en cuyas camperas occidentales se ven algunas casas de las aldeas de La Chamborra y Rellosu


Esta parte de la cima un llano, apenas destacado a su derecha por El Picu la Pruida (747 m). Allí abajo el río Las Pontigas da sus aguas al Ese, naciendo en las cercanías regueiros como el de Riocamín, del Águila o La Regueirona, también llamado La Xerga


En La Sierra Adráu destaca más El Picu Espina (792 m) y donde hay un vértice geodésico, un repetidor de televisión y dos túmulos


Un poco al sur se reconoce El Monte Cheidosa (772 m), frontera de los "Concejos de Valdés y de Tineo (Tinéu), parroquia de Ayones. Paisaje Protegido de la Cuenca del Esva". Fijémonos cómo se perfila en la lejanía, pese a las nieblas marinas, el Mar Cantábrico


A la derecha tenemos El Picu'l Chanu (741 m) en Las Panciegas. Más cerca reconocemos el pueblo de Fastias, donde se encuentra la iglesia parroquial de Santiago, advocación jacobita que podría delatar alguna de aquellas rutas que, cruzando de sur a norte estas sierras, comunican el interior con la costa, las cuales eran seguidas también por algunos peregrinos, como vimos al hablar del Camín de los Caminantes en El Pedregal


Las carreteras TI-8 y AS-359 que allí confluyen sustituyen a aquellos viejos caminos, ahora convertidos en vías pecuarias y/o de acceso a algunas brañas, cuando no desaparecidos. Un poco a la derecha está el barrio o aldea de El Fondar, bajo La Pena'l Chano


Y, en lo más alto, La Pena los Molinos (872 m), cota cimera de la misma montaña. Observemos ahora qué bien se distingue el Mar Cantábrico


Más cerca tenemos la falda septentrional de La Pena las Canteironas con los prados de El Fayéu y, aquí abajo, el bosque oculta El Regueiru de Guardia, que nace en el alto de este nombre, paso del Camino


Y más a la derecha y también a nuestras espaldas tenemos la cima de La Pena las Canteironas (993 m), en la parte occidental de La Sierra Tinéu o de Grullomayor. Su nombre se debe a las canteras de piedra en ella existentes, con la que se hizo el monasterio de Santa María la Real de Oubona. Ladera abajo son los prados y camperas de Los Chanos, Los Piqueiros y El Potril


Como en todas estas serranías los parques eólicos se han enseñoreado de sus alturas, donde se conservan, como en casi todas ellas también, necrópolis megalíticas de varios milenios de antigüedad, al menos tantos como el camimo que recorre sus cresterías, transformado en pista ganadera y de mantenimento de los aerogeneradores


A su derecha y también a nuestras espaldas es La Pena'l Chao (981 m), en la llamada Sierra de Guardia, que no deja de ser una parte de la de Tineo, en su extremo occidental. Recordamos como siempre que las altitudes pueden variar según cada mapa o fuente empleada


Con La Sierra Fonfaraón y El Picu Mul.leirosu enfrente de nosotros continuamos avanzando rumbo oeste por la cresta de La Sierra Cortina. "Una modesta agrupación de pequeños montes, ubicados entre la llamada sierra de Sebrán y los montes de la sierra de Tineo", nos informa la Enciclopedia del paisaje de Asturias
 

Magnífica vista desde el Camino de estos cordales del Cuarto de los Valles con esta cima amesetada de La Sierra de Obona u Oubona al lado nuestro, exetendiéndose de sur a norte desde La Fulgueirina y Puliares hacia Los Praos de la Sierra, Fontes Caberas, El Picu'l Cuernu y Penas Póntidas, "configurando una superficie casi llana, ubicada al norte de Penas Forcas. En sus proximidades existen interesantes restos de túmulos funerarios prerromanos", volvemos a leer en la Enciclopedia del paisaje de Asturias, túmulos también existentes en Penas Forcas (868 m)


Seguimos camino entre prados y maizales, plantados estos ahora básicamente como planta forrajera, al contrario que antes, como cereal para hacer la borona, el pan de maíz


Nel Picu Mul.leirosu es un hermoso poema del escritor y poeta tinetense Xuan Bello, nacido en la aldea de Paniceiros, situada justo enfrente de su recia mole, no muy lejos de aquí:
Conocí un pastor en monte, na costera del Picu Mul.leirosu
hai una montonera d'años. Yo yera un novatín inda
pero llevaba de la mano la soledá. Alcuérdome que me dixo
que pel hibierno na cabana, cabe'l fueu, había vagar abondo
pa pensar na vida. 
Pienso agora nes manes del pastor, engarabíes
pol fríu de munchos iviernos, caleciéndose al amor del llar.
Cierra los güeyos y ve como s'aparten les imáxenes del día
en viniendo otres, duces o terribles, d'otru tiempu, que lu acompañen. 
Ye un bierzu coloráu, que fixera so padre pa él, que yera un nen;
ve una casa que quema, que quema y depués, más tarde,
ve'l mundu convertise n'andamios y carpinteiros que xiplen, allegres,
Adios muchachos; ve bueis xuncíos; ve homes segar
praos de nublina; ve un barcu, ta viendo'l mar y la ciudá de L'Habana y l'amanecerín del 2 de marzu de 1940; ente los rescualdos
mira la bataya de l'Ebru, caballos al avance, aquellos soldaos alemanes en Tinéu, alredor d'una pipa vino, cantando un cantar mui triste. 
Hai munchos años conocí un pastor, hai munchos años. Dicíame
que pel iviernu, na cabana, había bien de tiempu pa pensar na vida.
Yo yera un novatín inda, pero llevábame de la mano la soledá.

Más a la izquierda seguimos viendo La Sierra la Muria, que a efectos viene a considerarse parte de la de Fonfaraón, cuyo Picu Cimeiro destaca en el horizonte, con la loma del Alto del Hospital (1.236 m) a su izquierda, por donde sube la ya mencionada y mítica Ruta de los Hospitales


En este momento, el no menos mítico puerto o alto de El Palo está tapado por el árbol que tenemos al final de este trecho recto, por lo que lo veremos bien desde un poco más adelante


Eso, si no está tapado por las frecuentes nubes y nieblas que cubren esas alturas, incluso en los días calurosos del verano, por las mañanas, tal y como se lo encuentran muchos peregrinos que han madrugado saliendo de su pernocta tinetense...


Quedan atrás, definitivamente, La Sierra de Tineo o Grullomayor con el Alto Guardia, el Brañugas, La Pena'l Chao y La Pena las Canteironas


Si no hay nubes ni nieblas desde estos campos de Puliares cercanos a La Fonte Fulgueirinas podremos ver el paisaje como en un mapa, incluyendo los pueblos de la zona más occidental del Concechón por los que pasaremos en nuestro trayecto hacia El Palo, el cual se dividirá en dos un poco más allá de Borres o Bourres, que tal vez podamos identificar un poco a la derecha, en una loma verde y en parte boscosa al pie del Mul.leirosu


Desde el lugar de La Solana, la Ruta de los Hospitales sube a La Sierra Fonfaraón pasando primeramente por la parte alta del pueblo de La Mortera por las laderas meridionales del Picu Picón (975 m) y El Picu Caborno (1.107 m) -a la derecha de la foto-, en dura cuesta al collado entre este y El Picu Tableiros (1.077 m) para seguir ascendiendo por La Portiel.la y La Campa la Braña hacia el Alto del Hospital. La otra ruta se separa de la anterior en La Solana, pasa por Samblismo hacia la barte baja de La Portera y continúa por las faldas inferiores de la sierra hacia La Campa Chavadoira, bajando al valle del río Nisón para llegar a La Puela/Pola de Allande, la capital allandesa


Por aquí abajo son los prados de Los Conforcos, topónimo que hace referencia a cruces de caminos o sendas, allí donde nace el río Deina, en aquella masa boscosa sobre la que asoma parcialmente el pueblo de Obona u Oubona, hacia donde se encaminan nuestros pasos


Más a la derecha, por La Casa Nueva, baja desde las cercanías del Picu'l Cuernu el Camino de Obona que hemos dejado atrás en la bifurcación



El topónimo Obona/Oubona se dice procedería de Aqua Bona, 'agua buena', bien referida a la del río Deina, que pasa más abajo, o bien a la de la  mítica Fonte del Matoxu que ahí abajo nace, al lado del monasterio de Santa María la Real, al pie del pueblo pero tapado por los árboles. El río Deina está vinculado a Deva, la diosa céltica-indoeuropea de la naturaleza cuyo nombre se encuentra en numerosos hidrónimos, que a su vez dieron nombre a montes, lugares y poblaciones, de gran parte de Europa


Atraviesa el pueblo la carretera AS-350, la cual se dirige a Bárcena del Monasterio donde enlaza con la AS-219, la que va a Luarca/L.luarca vía Navelgas, Naraval y Aristébano. En la carretera están Casa Bernardín, tienda y bar donde tienen las llaves de la iglesia monacal, que desde la desamortización es la parroquial de San Antolín y, poco más adelante, el también bar de Casa Santiago, enfrente de donde el Camino de Obona llega a dicha carretera y enfrente de la bajada al monasterio desde la misma (parte inferior izquierda de la foto)


Y justo encima del pueblo están los campos de La Comuña, bajo los que El Regueiru Campizu baja, por los bosques de Penas Cabeiras, a dar sus aguas al Deina bajo La Casa Nueva


Y aquí tenemos la loma del Picu'l Cuernu (872 m) dando vista a las vistosas serranías donde confluyen los concejos de Tineo, Valdés y Villayón, cercanas también al de Navia, de las que tanto hemos hablado anteriormente


Y por esta ladera meridional de la loma del Picu'l Cuernu vemos el Camino de Obona, de derecha a izquierda, que se cruza con la pista que comunica Piedratecha con Ribiella y Tabláu y, seguidamente, se bifurca (a la izquierda de la foto, entre unos arbustos), siendo el ramal de la izquierda el que habría que tomar para bajar al pueblo por La Casa Nueva


Penas Forcas, donde están La Fonte'l Cachu y La Fonte las Anzas. A lo lejos las sierras de Busecu. L'Estoupo y Silvallana


 Los Praos de la Sierra y en la lejanía La Sierra Adráu, que ya van quedando también a nuestras espaldas


Caminamos ahora por la falda septentrional del Picu Puliares, con el pueblo de Obona/Oubona abajo a la vista


Más allá del pueblo vemos, cerrando el valle del río Deina por el sur, La Sierra Villaluz, con sus bosques en la ladera, por donde continúa el Camino de Santiago más allá del monasterio de Santa María la Real. Encima están los prados de La Vachina (a la izquierda de la foto). Luego el Camino seguirá por Las Tiendas (justo encima de La Vachina), tras pasar por Veiga o Vega de Rey y Berrugoso o Verrugosu, subiendo hacia el alto de Campiello


El Camino parece que tiende a bajar suavemente al llegar al árbol tras del que veremos el Alto del Palo



Obona/Oubona y sus barrios de La Calea Baxu y La Calea Riba, donde está La Fonte'l Fongonal. Más arriba es La Pasada'l Carbaín. Oculta entre los árboles de la derecha está Casa Conrado con La Fonte'l Chano, paso del Camino de Obona tantas veces mencionado


El pueblo y su parroquia, por cuyos términos estamos caminando, formaban parte de "la demarcación del primitivo territorio asignado en la escritura fundacional del monasterio" de Santa María la Real, como dice la Gran Enciclopedia Asturiana, a lo que añade, según datos de su edifición de los años 1993-1999:
"Se trata de unas tierras donde la fertilidad natural, el persistente cultivo y la suavidad del clima, han favorecido el fomento de una gran riqueza agrícola y pecuaria (...). Las principales producciones de la parroquia son las derivadas de su ganadería (carne de ternera, leche y mantequillas), teniendo también renombre las judías de Obona, las peras de invierno y las manzanas "del paraíso"

Se decía también que estos montes de la parroquia, "existe un criadero natural de corzos", por lo que es posible nos encontremos con alguno, más fácilmente en parajes boscosos, como los que tendremos bajando al monasterio o en el camino de Villaluz, otro de los pueblos de la parroquia


Y ahora sí, ahora ya vemos bien el puerto de El Palo, allá en la lejanía (izquierda de la foto), el gran paso del Camino de Santiago a la zona más occidental de Asturias y de la cuenca del Narcea a la del Navia


Teniendo como referencia El Picu Panchón (1.411 m), el más alto del vecino concejo de Allande (arriba a la izquierda de la foto), justo a sus pies está El Palo (1.147 m), donde la Ruta de los Hospitales, que llega por la derecha, desde el también mencinado Picu Cimeiro (a la derecha), se une a la que ha subido desde La Puela/Pola de Allande por el valle del río Nisón, pueblos de El Mazu, Penaseita y La Reigada


Ambas rutas, como hemos dicho, se separaron en La Solana, al oeste de Borres o Bourres. Una sube La Sierra de Fonfaraón y otra recorre los pueblos situados abajo, en la parte inferior de sus faldas, Samblismo, La Mortera, Colinas, Porciles, Chavadoira...


En un determinado lugar, en un instante, sí llegaremos a ver el monasterio de Santa María la Real desde lo alto, en el valle del río Deina y al pie del pueblo


Está aquí abajo entre estos árboles, del que reconocemos su cabecera de ábside románico, los tejados que dejan ver su estructura de planta basilical de tres naves, la espadaña, el cementerio a la derecha y algo de su inacabado claustro barroco a la izquierda


Aquí vemos el camino que baja de la carretera; sin embargo nosotros llegaremos por la derecha tras cruzar el río Deina. Realmente para llegar a El Convento, como se denomina al lugar, hay que apartarse unos metros del Camino, retomándolo después para seguir por el bosque del Monte Villaluz a través de los parajes de Los Carriles y Los Cazotares, bajo la meseta de su verde cima de La Vachina y La Fayona


Y, poco más arriba, volvemos a ver la casería de Las Tiendas, donde vemos el Camino subir al Alto de Campiello, pueblo que vemos parcialmente a la izquierda de la foto, famoso por sus alojamientos para peregrinos de Casa Ricardo y Casa Herminia, establecimientos señeros y veteranos que se han adaptado al paso continuo de romeros jacobitas. Más adelante están El Freisno y L'Espín, con el albergue Casa Pascual y, un poco más allá, en Borres/Bourres, siempre fácilmente reconocible en la ladera de El Picón y mirando al sur, el albergue Santa María de la antigua escuela, a cargo del popular establecimiento de El Barín de Borres y el albergue privado La Montera


Desde Borres/Bourres (aquí arriba a la derecha de la foto), se sube por la ladera del Picu'l Cuernu (787 m) al referido lugar de la bifurcación de Caminos de La Solana, muy cerca de Samblismo, también con albergue privado, fundado por el tristemente fallecido hospitalero Javier Yela. Quienes sigan por abajo tienen también el albergue privado Los Hospitales, desde el que puede seguirse a Porciles y Chavadoira para bajar por Ferróy a La Puela/Pola de Allande o, desde el mismo albergue, subir a la Sierra de Fonfaraón por un camino desde el pueblo


Quienes suban por Los Hospitales, que es como se conoce a la ruta por La Sierra Fonfaraón por la antigua existencia de varios hospitales de peregrinos en esas abruptas serranías, han de ir más avituallados, con algo de comida y bastante agua, sobre todo en verano pues hasta bien pasado El Palo, al menos hasta Berducedo, si no se abre algo nuevo antes, no hallarán tienda ni bar


La gran loma formada a la izquierda del Picu Cimeiro por el Alto del Hospital hacia El Picu l'Águila (1.137 m) y El Picu Formiguera (1.027 m), encima de Chavadoira, nos impiden ver el resto de la ruta hacia El Palo por La Marta y La Freita, pero sí podemos decir que, cuando lleguemos a dicho alto, empezaremos a ver, en lontananza, los montes del Alto do Acevo, paso de Asturias a Galicia


El Picu Mul.leirosu domina la escena con su 'hermana pequeña', La Pena la Mosca a la derecha. Aquí abajo, a la izquierda de la pradería de La Vachina, meseta de La Sierra Villaluz, va la carretera (TI-3), que va directa de Piedratecha a Campiello


Como podemos comprobar la bajada al monasterio de Santa María la Real de Oubona supondría un considerable rodeo aparte de subir esta sierra para luego bajarla hasta el valle del río Deina y luego continuar retomando el camino más directo hacia Allande y El Palo. Pero el deseo del rey Alfonso IX en 1222 hizo de este el camino principal


Acaso podríamos figurarnos que los arrieros y demás viajeros se alojasen en La Venta de Piedratecha o, en la documentación histórica, Paratecha y que, desde allí, siguiesen más directos al oeste por La Fayona, pero los peregrinos sí bajarían al hospital de acogida que existiría en el cenobio


Realmente, según nos cuenta la Gran Enciclopedia Asturiana, "Más que hospital propiamente dicho sería una de tantas hospederías monasteriales" y, si bien se tienen noticias de su existencia desde siglos atrás, la proclama de Alfonso IX favoreció mucho su labor y prolongada existencia:
"Todavía durante el s. XVIII y principios del XIX actuó en este monasterio, con fama de excelente médico y cirujano, un caritativo lego llamado fray Valentín Calviño, siendo de suponer que éste no haya sido el primer fraile que en Obona ejerciese tales actividades"

"En la parroquia se conserva la memoria de algunos remedios tradicionales que los frailes aplicaron en sus tiempos, como los usos medicinales del muérdago, la formación y poda de frutales, la conservación de la nieve para su empleo en verano, y la utilización de las plantas medicinales", es lo que nos cuenta al respecto de la transmisión de los saberes de los antiguos monjes y su pervivencia hasta nuestros días


También es posible que, peregrinos bien avisados, bajasen directamente al monasterio por el Camino de Obona, algo más directos que bajar a Piedratecha para luego variar el rumbo del oeste al norte para llegar a El Convento vadeando el río Deina, como vamos a hacer nosotros siguiendo la ruta oficial, pero a falta de investigaciones es solamente una elucubración


Por si fuese aún poco 'rodeo', también se iba a recabar la hospitalidad del monasterio de San Miguel de Bárcena, unos seis kilómetros más al norte y valle abajo, retomando la ruta a El Palo subiendo a La Mortera, en la subida a Fonfaraón. Aunque esa ruta sí podía ser factible y directa para aquellos romeros que deseasen abandonar las montañas para proseguir por la costa


Comparto unas fotos de Fonfaraón y El Palo 'emergiendo' de un mar de nubes matutinas sobre los pueblos de la ruta, una bella estampa a muchos peregrinos que se encuentran con ella


La claridad arriba es tal que podemos reconocer pese a la lejanía las torres de la Subestación Eléctrica del Parque Eólico Sierra El Palo. Una larga pista recta en la ladera del Alto del Hospital es una antigua o canalización de agua hacia las minas de oro hecha durante la explotación de las mismas en tiempos de los romanos. A la izquierda y bajo El Picu Formiguera destacan las casas blancas de Chavadoira, donde el Camino de 'abajo' está a punto de entrar en el concejo de Allande


Lo que para nosotros es una imagen pintoresca podía causar temor a los caminantes de antaño, sobre todo a los peregrinos que, no tan conocedores de los caminos como los vecinos, los arrieros, los pastores y vaqueiros trashumantes, los emigrantes estacionales y otros viajeros habituados, podían escoger tomar las de villadiego y dirigirse al litoral, más poblado y de clima más benigno, donde las nieblas, habituales o no, no serían tanto problema como aventurarse por esta muralla de abruptas y altas montañas


Pero las costas también tenían otro importante inconveniente, si bien había más villas con sus fundaciones hospitalarias, mercados y otros servicios, las rías no tenían puentes y había que abonar caros pasajes en endebles balsas o embarcaciones de más o menos confianza pero atestadas de gentes, ganados y mercancía por los barqueros para sacarles mayor rendimiento, lo que aumentaba el riesgo de zozobra y que todos se expusiesen a caer a las procelosas corrientes de rías de más o menos envergadura, como era el temor, manifestado por escrito, hasta en el Codex Calixtinus, la 'guía del peregrino medieval'


La red caminera existente, si bien había rutas principales, como esta, era enormemente amplia, cruzándose aquí y allá múltiples caminos de este a oeste y de norte a sur,  algunos de origen mismamente prehistórico, que fueron readaptados y reaprovechados a lo largo del tiempo


Caminos de trashumancia y arriería que, aprovechando los pasos naturales existentes, se hicieron también de peregrinación, favorecidos por la existencia de no pocas instituciones hospitalarias y ventas y posadas camineras, tanto en las villas como en aldeas e incluso parajes más abruptos y despoblados, como las montañas hacia las que nos dirigimos


La bajada se hace más palpable en este largo tramo recto en el que tal parece que el Camino tiende a estrecharse entre los setos según pasamos ya a la falda noroccidental del Picu Puliares


Más al sur de El Palo, el formidable murallón de montañas tiene su continuidad con las sierras de Los Llagos y El Valledor, formando una línea de norte a sur que constituye la citada divisoria de las cuencas fluviales de los ríos Narcea y Navia. Ahí tenemos, en la primera, justo al sur del citado Picu Panchón, las alturas de La Fonte Roxa (1.228 m), El Picu Hoyo (1.297 m), El Picu Garabis o Grabis (1.306 m), El Picu Gromil (1.291 m), La Cazarnosa de Sabadiecha (1.297 m) y otros todos ellos hollados por inmensos parques eólicos


Y aquí tenemos ya a nuestra izquierda el costado occidental del Picu Puliares, donde está localizada otra de las necrópolis tumulares megalíticas de estas sierras, de las que en el pasado hubieron de existir muchas más, desaparecidas por los seculares usos agropecuarios de la misma y también, en no pocos casos, por las repoblaciones forestales


Orográficamente caminamos por la cresta de una serranía que forma una unidad geográfica que empieza al salir de La Espina y entrar en tierras tinetenses por La Pereda o La Preda, siendo llamada Sierra de Busmayor, de Grullomayor, de Tineo, etc., según por donde pasamos, la cual se extiende de este a oeste


Esta zona de Puliares suele aparecer a veces, según el mapa o la fuente consultada, dentro de la parte denominada Sierra de Guardia, del Alto de Guardia acá, otras como extensión de la llamada Sierra de Cortina, la cual se alarga hacia el oeste-suroeste, prolongándose incluso por La Sierra Sebrán, nombre de otro de los puevlos de la zona, y otras como parte de la Sierra de Obona. Realmente todo ello serían ramificaciones de una gran sierra que, extendiéndose de este a oeste a partir de La Espina, es una continuidad de la divisoria de cuencas fluviales de estas montañas que constiyeron un paso natural hacia el occidente de Asturias


Cuesta abajo y a la izquierda tenemos El Picu las Pinanquinas (859 m). Más a lo lejos sigue la cuesta descendente de La Sierra Cortina, nombre de un pueblo situado al pie de su falda sur. A lo lejos otro hermoso panorama de Fonfaraón, El Palo y El Panchón sobre las nubes


Un muy hermoso panorama del que suelen disfrutar los caminantes más madrugadores pues suelen disiparse avanzando la mañana... aunque no siempre


Bajando, esta zona aparece también denominada Las Canteironas y es posible formase parte de las canteras de piedra con las que se construyó el monasterio de Santa María la Real, con fase románica (acaso sobre otra anterior) y fase barroca. Más abajo volvemos a ver el bosque de Los Conforcos; aquí nace el río Deina o Deyna, "actualmente denominado río Obona, el cual tiene su nacimiento en el paraje de las Canteironas, cerca de las fontes Caberas", explica la Enciclopedia del paisaje de Asturias


El río hace un ángulo recto y, del oeste se encamina al norte, pues tras pasar a los pies del viejo monasterio "se adentra en el llamado Barranco de Obona, que se conforma entre las laderas de Villaluz y de El Rondo", posteriormente "atraviesa varias parroquias, alimenta algunos viejos molinos y desemboca en el río Bárcena en las proximidades de Orderias, tras un recorrido de más de 8 km.". El río y su valle configurarían el camino que, por La Pasada del Carbaín, en lo alto de Obona/Oubona, va hacia Bárcena del Monasterio (Bárzana) y su monasterio de San Miguel por las aldeas de Murias, Villatriz, Francos (nombre de relevante vinculación con asentamientos francos, franceses y centroeuropeos en general, siguiendo estas viejas rutas), Troncéu


Dichos pueblos se encuentran al otro lado de la loma de La Comuña y del Picu'l Cuernu. Como hemos dicho, los peregrinos que iban hacia la costa podrían proseguir hacia el norte por Navelgas, Naraval y Aristébano para pasar al concejo de Valdés en dirección a su capital


Pero otros, como también decíamos, optarían por retomar la ruta interior hacia Allande siguiendo el curso del río Bárcena y su valle aguas arriba hacia Santiago Cerredo (Santiáu) y llegar a La Mortera


Y en La Mortera, antiguo coto de Las Morteras de Villarmilde, que no se integró en el concejo de Tineo/Tinéu hasta las reformas administrativas liberales del siglo XIX que pusieron fin al régimen señorial, aquellos peregrinos de antaño decidirían si subían a Fonfaraón, donde les aguardaban los hospitales de acogida de La Paradiel.la, Fonfaraón, Valparaíso y La Freita (además del de Montefurao, una vez bajado El Palo), o el de Cimadevilla si optaban por dirigirse, por el camino de Colinas, Porciles y Chavadoira, a La Puela/Pola de Allande


Es de suponer que los arrieros y otros viajeros con rumbos más fijos y siguiendo más ventas y posadas que hospitales de asistencia a romeros tomasen desde Piedratecha un camino más directo hacia Campiello, Borres/Bourres y La Mortera o, incluso, ni siquiera subiesen a estas sierras, empleando para ello desde la villa de Tineo/Tinéu el llamado por Rafael Lorenzo El Camino de Mirallo, el cual discurre algo más al sur, por Relamiego, Xera o Gera, San Facundo y Cabanas


Pese a la larga cuesta desde la capital del concejo hasta el Alto Guardia y, posteriormente, a la bajada a Piedratecha y de allí al valle del río Deina o río Obona, estamos, en todo el trayecto  hasta Villaluz, en uno de los tramos más queridos por muchos peregrinos por la belleza de los paisajes, tanto los boscosos como los más abiertos y los escasísimos metros de asfalto que toca pisar


Y es que, como tantas veces se cuenta, en la misma dureza del Camino Primitivo se encuentra todo su esplendor y belleza, como bien podemos comprobar


Siguiendo la bajada, muy recta, vemos cómo nos aproximamos al Picu las Pinanquinas, fácil de reconocer por su verde pradería que cae hacia el valle del río Deina por la zona de Alto Paso


Su promontorio es una atalaya natural entre las cuencas del río Narcea al sur y las de los ríos Negro y Ese-Esva al norte


Aquí tenemos su característica cresta o penacho de pinos plantados en medio de los prados. Antes de llegar a ella bajaremos a la izquierda, directos a Piedratecha. Queremos destacar en la lejanía la gran loma alargada del Monte o Montes del Buñu, cuya cota más alta son 899 metros en la línea divisoria con el concejo de Allande. "En el lugar del Llano del Buñu permanecen restos de una necrópolis tumular", añaden en la Enciclopedia del paisaje de Asturias. A lo lejos y a la izquierda del Picu Panchón es El Mosqueiru (1.396 m), con el Alto los Llobos (1.194 m)


Numerosos promontorios salpican el paisaje de aquí a Fonfaraón, como el Alto la Cierva (689 m) o, más allá, el Alto del Chanechín (789 m), en La Sierra Calcabo, a cuya derecha el río La Mortera configura la orografía en la ruta hacia el pueblo de este nombre y el siguiente de Colinas. A su izquierda es el valle del río Villaverde, cerrado al sur por los picos Montouto (823 m) y La Texera (835 m) y cerca de cuyo nacimiento en la falda del Picu Tableiros pasarán los peregrinos que se encaminen por la ruta hacia Porciles, cerca de donde nace también el río de este nombre, guardado al sur por El Picu Entre los Cuernos (844 m), ya cerca de los Montes del Buñu...


En verdad, más allá de La Sierra Cortina, el mismo trazado del Camino de Santiago se realiza por una cresta, bastante llana, pero cresta, que separa las cuencas fluviales del Narcea al sur,  de las del Esva y del río Negro al norte


Así, al lado de Las Tiendas, nace El Regueiru Chamazar o L.lamazar, que forma un pequeño valle a su izquierda, bajo de Alto de Campiello y su necrópolis tumular. Dicho arroyo, con otros, formará aguas abajo el río Samartín, que uniéndose al Villaverde, será el Xera, afluente del Narcea...


Y aquí abajo por otro lado el mencionado río Deina se une al Bárcena, el cual a su vez se unirá a los de Navelgas y Naraval más al norte para pasar luego a ser el Ese y luego el Esva, quien desemboca en el  La Playa Cueva o L'Arena en Canero/Caneiru, paso del Camino Norte de Santiago



Al otro lado de la loma de La Pandiecha, donde vemos el pueblo de Sabadel (al fondo a la izquierda) se ve bien el profundo surco del río Bárcena bajo La Sierra Pedruces (687 m), prolongación oriental de la de Fonfaraón. Y detrás de ella, bajo La Sierra Ablaniego, otro hondo surco es el del río Yervo, otro de los afluentes del Navelgas


El río Yerbo o Yervo nace a los pies del Picu Mul.leirosu, que se considera a efectos parte de la Sierra Fonfaraón, mientras que el Bárcena lo hace bajo El Picu Cimeiro de la misma sierra. Allí, la loma de La Espina, en la que se asienta Borres/Bourres, separa su valle del del río Villaverde; el primero pues de la cuenca del Esva y este segundo de la del Narcea


Y más allá, reseñamos una vez más, la gran muria de sierras de El Palo, Los Llagos y El Valledor constituyen la gran barrera natural hacia la cuenca del Navia, la cual de Allande pasa a Cangas, Ibias y continúa hacia Los Ancares, unión de Asturias, Galicia y León. No demasiado lejos ya de O Cebreiro, el mítico paso a Galicia del Camino Francés


Naturalmente, entre O Cebreiro y El Palo hay no pocos puertos de paso de esta formidable barrera natural, eran secundarios respecto a los anteriores, pero no por ello no desconocidos ni transitable, tanto es así que por uno de ellos, el de Tormaleo, pasó todo un ejército, el del mariscal Michel Ney, el favorito de Napoleón, cuando invadió Asturias desde Lugo en la primavera de 1809


Otro paso importante hacia el occidente es el del mal llamado Pozo de las Mujeres Muertas, entre Cangas del Narcea y Allande, que "Límite ademñas de variedades linguísticas es conocido dependiendo del valle como el Pozu Mucheres Muertas o Pozo Muyeres Mortas", nos cuentan en la Enciclopedia del paisaje de Asturias, donde nos dan la pertinente explicación:
"La dificultad del paso en épocas de invierno y el original topónimo son origen de numerosas leyendas. La posible confusión fonética lleva a la tradición oral a reconocer el Pozo de las Mujeres Muertas como un lugar donde encontraron la muerte víctimas del frío unas vaqueiras que transitaban por el puerto y se vieron obligadas a causa de una tormenta de nieve a buscar refugio y abrigo en el pozo existente en la cima. Sin embargo la etimología del topónimo está más cercana a la palabra latina mollis, en asturiano mullar, en referencia a tipo de piedras blancas que anbundan por el lugar, acompañado del adjetivo mortas en alusión a las aguas estancadas o muertas que recogidas de la lluvia permanecían en los depósitos o pozos en el culminaban las antiguas" (canales de la minería romana del oro)

Pero no hace falta ir tan lejos, mucho más cercano a nosotros discurría otro camino mucho más empleado, también por peregrinos, al que Rafael Lorenzo denomina en su libro la Senda Rierana de La Barca, pues sigue el curso del Narcea hasta cruzarlo en la parroquia tinetense de La Barca (Soutu/Soto la Barca) y dirigirse a Allande por Santianes, San Pedro de Areñas, La Silva, Villanueva y Arganza, sin ni siquiera por la capital del concejo


Y, más cerca aún, ya hemos hablado también del Camino de Mirallo, que va bastante paralelo a este pero por los pueblos situados bajo esta sierra. Sin embargo, como ya hemos apuntado otras veces, fue la del Narcea la que tuvo posibilidad de constituirse en la principal cuando, en 1511, una gran riada del Narcea varió el curso del río frente a Cornellana y dejó en seco para siempre su antiguo puente, La Ponte Vieya, que fue abandonado. Solamente la rápida intervención de los frailes del monasterio de San Salvador, con su hospital de peregrinos y derechos de paso y pesca, organizando un vadeo en barcas y luego un puente de madera, lo evitó


Y allí vemos la pista de hormigón que, procedente de Ribiella y Tabláu, nos llevará, justo al llegar a las praderías del Picu las Pinanquinas y yendo a la izquierda, a La Venta Piedratecha, siempre bajando...


Seguimos bajando; ahora las helechales forman los setos que separan el Camino de las fincas colindantes


Todo el horizonte es una larga recta de cumbres hasta allí donde llega la vista, desde el extremo sur, hacia Ibias y Los Ancares...


Hasta el extremo norte, concejos de Valdés y Villayón, montañas que son ya cordales costeros, desde las que se divisa el azul del mar


Y aquí en medio Obona/Oubona, en su ladera bien orientada al sur, aprovechando sus casas al máximo la luz directa del sol durante todo el día


Allí vemos la carretera AS-350 (abajo a la derecha de la foto), que acaba de pasar sobre el río Deina; la parte posterior de Casa Bernardín (en medio, sobre unos cobertizos), Casa Santiago (a la izquierda a la salida), y el camino que baja a El Convento, solar del antiguo monasterio de Santa María la Real


La cresta en forma de cepillo de los pinos del Picu las Pinanquinas asoma sobre los helechos



Y ya empezamos a ver el cruce en el que saldremos a la pista de hormigón que hace un momento desde un poco más arriba, al pie de aquellos árboles


El sendero se ensancha antes de llegar a él. A la derecha un cierre de mallas de alambre cierra una finca


La cuesta se suaviza antes de empezar a caminar un corto trecho ligeramente más llano al llegar a la encrucijada


Esta pista hormigonada viene de Ribiella y Tabláu tras cruzarse con Camino de Obona en Los Praos de la Sierra y El Picu'l Cuernu y se dirige ahora primeramente a la carretera local que comunica Piedratecha con el Alto de Guardia 


Al llegar a ella se acaba el largo tramo de camino de tierra y piedra que hemos recorrido desde el lugar de La Braña, en los arrabales de la villa capital del concejo, iniciando la subida al Alto de Guardia por el Mirador de Letizia. Aquí seguimos a la izquierda


El mojón, volcado entre la vegetación, nos confirma la dirección a seguir. El Camino empieza a bajar poco a poco


Un poco más adelante vemos el siguiente cruce


Aquí enlazamos con otra pista que viene de la otra falda, la meridional, del Picu Puliares


Y seguimos recto y de frentecuesta abajo, como hace aquella peregrina que vemos unos metros más adelante


A nuestra derecha, la cima del Picu las Pinanquinas, donde hay una antena 


A partir de aquí la bajada se hace algo más pendiente. El suelo de hormigón delata ese desnivel, al ser un firme no tan deslizante como el asfalto es lo que se suele emplear al pavimentar estas cuestas abruptas


Tenemos ante nosotros de nuevo la magnífica y amplísima vista, al sur, de las montañas del Alto Narcea. Tampoco aquí llegamos a ver en ningún momento el río pero sí reconocemos su hondo curso y el de sus numerosísimos afluentes


El primer término tenemos La Sierra Armayán con alturas como El Castro (626 m), La Sierra Losa con El Caleyu (634 m), el Alto las Cruces (642 m) y otros montes y alturas surcados por arroyos que, nacidos en la falda de esta sierra, van uniéndose formando diferentes afluentes del Narcea, hacia el que se 'precipitan' un poco más adelante


Divisamos las praderías de la parroquia de Santuyanu (Ponte) con El Picorgo (609 m) regadas por El Regueiru Ansarás. Un poco más allá es El Picu Cándana, en la caída al Narcea, así como El Picu las Arcas (601 m). Más allá y al otro lado de la hondonada de dicho río están L'Altu y la gran loma del Picu'l Mouru (930), que señala la frontera con el concejo de Cangas del Narcea. Más a lo lejos se contempla un gran elenco de serranías hasta los puertos de la Cordillera, desde Penamanteiga a la izquierda hasta Dagüeño, Quintanal, La Cabra, La Serrantina, La Muela y tantas otras hasta el puerto de Leitariegos o L.leitariegos, paso al leonés valle de Laciana o L.laciana


A la izquierda de Penamanteiga la vista llega hasta los cordales de La Mesa, Somiedo y otros hacia la zona central asturiana y otros pasos hacia la meseta


Aquí a la izquierda del Monte Armayán reconocemos La Sierra la Cogocha, separadas ambas por el profundo tajo del río Rodical, otro afluente del Narcea, que recibe a su vez las aguas del Máñores o Máñules, del Villar y varios más


Esta que tenemos enfrente es La Sierra la Cogocha con El Picu Buduréu (781 m) en su cota cimera. A su izquierda está el monte de Miranda (760 m)


La Sierra la Cogocha se considera una prolongación hacia occidente de La Sierra la Curiscada, con larga loma de pradeerías donde vemos El Picu'l Cuernu (758 m). Más lejos y al este los eólicos pueblan la cresta de La Sierra Bixega, puerta del Alto Narcea


Aquí empezamos a ver la villa de Tineo/Tinéu, la capital del concejo, en concreto su barrio bajo o Fondosdevilla. Prados abajo está la llanura de Las Eras, donde se encuentra el Cementerio Nuevo


Más al este aún es La Sierra'l Courío, que asoma sobre la planicie de la loma de La Curiscada, donde hay aeródromo y helipuerto de los servicios contra incendios


El llamado Camino de Mirallo por Rafael Lorenzo, la ruta que seguía hacia Allande sin necesidad de subir a La Sierra ni Piedratecha discurre por estos pueblos que tenemos aquí abajo, desde Máñores o Máñules, a la salida de la población por Fondosdevilla a Piedralonga/Paral.longa, Piedrafita/Parafita, y justo a nuestros pies y entre los árboles, Santuyanu o Santullano


Y aquí vemos lo que ha sido nuestra subida desde la villa al Alto de Guardia por La Sierra arriba bajo el Brañugas o Picu Navariego (1.016 m), que es por donde discurre el Camino de Santiago oficialmente señalizado


Seguimos bajando con toda esta maravillosa pléyade de cordilleras que se suceden ante nosotros al sur hasta allá donde llega la vista, a los dosmiles de la Cordillera, como El Cuetu Arbas (2.002 m) o El Cornón (2.188 m)


Otras montañas, no por ser más bajas son menos emblemáticas, ni mucho menos, una de ellas es La Pena la Fana (1.426 m), que destaca allí de frente, alta y a lo lejos, reconocible por su larga hendidura, una fana o argayu, corrimiento y desprendimiento de tierras y rocas en su abrupta ladera, la llamada Fana Xinestaza o Genestaza


A diferencia de otras formaciones similares, esta no es producto de la ruina montium o procedimiento extractivo aurífero romano sino una formación natural aunque, como suele suceder, siempre hay una leyenda, en este caso que la hizo el propio diablo arrastrando a su madre por los pelos, un dantesco panorama muy alejado de la realidad, por supuesto, ya discernida por el ingeniero de minas Guillermo Schulz cuando la visitó a mediados del siglo XIX, escribiendo así de ella en su Atlas geológico y topográfico de Asturias publicado en 1858, en el que se dice que "dan a esta clase de accidentes en las montañas de cuarcita, el nombre genérico de fana, especialmente cuando el revenimiento es muy grande", añadiendo esta explicación descriptiva:
"... a tres leguas al sur de la villa de Tineo, cuyo primer desgaje ocurrió a fines del siglo pasado y habiéndose agrandado sucesivamente en los tempporales de lluvia, es hoy la mayor y más asombrosa de Asturias, y concluirá en los siglos venideros con cortar hondamente en dos la elevada sierra de la Cabra, en cuya ladera occidental se halla este hundimiento, y ha cortado ya más de la mitad del espesor o anco de dicha sierra, tiñendo de blanco con sus arenas en tiempo de lluvia el agua del río Genesztaza que corre por su pie."

Y es que su roca de cuarcita es tan resquebrajada y deleznable que no puede sostenerse en las rápidas laderas de su respectiva montaña y donde, ayudada su poca coherencia por una resudación especial del terreno, se ha desgajado parte de la montaña y sigue agrandándose paulatinamente el revenimiento desde el pie hasta la cumbre de la sierra, presentando semejante ruina un aspecto en alto grado imponente, máxime cuando el observador la ve desde algún cerro enfrente y del lado del sol por entre las ráfagas de nubes o niebla", sigue diciendo Schulz


La Sierra la Cabra sirve de divisoria entre los concejos de Miranda (Belmonte), Somiedo y Tineo/Tinéu y cierra por el este el valle del río Xinestaza, en la parroquia tinetense de Tineo, la cual forma una cuña administrativa tinetense entre Miranda y Cangas del Narcea que se alarga hasta por el sur hacer frontera con Somiedo


Justo a su izquierda está la referida Penamanteiga, cuyo nombre, 'traducido' en Peña Manteca en algunos mapas, se vincula a sus pastos, que daban al ganado una leche manteigosa, es decir, mantecosa, según le contaron al profesor y filólogo Xulio Concepción Suárez los lugareños de la zona, y como tal lo publicó en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana


La máxima altitud de Penamanteiga es El Picu l'Hurru o L'Urrun(1.527 m), de la raíz prerromana ur, 'lugar elevado', teniendo a la derecha Los Calastros del Pousadorio (1.419 m) y a la izquierda El Picu la Vallinona (1.414 m), Pena Furada (1.474 m), L'Altu del Pozu (1.479 m) y El Picu la Riegla (1.401 m). Fuera de la sierra y un poco más bajo es el Alto de Reigada (961 m)


Más cerca tenemos los roquedos vereticales de La Pena Montañales, a la izquierda de Canares, en la Sierra la Cogocha, bajo la que vemos la aldea de Valserondu y, más cerca aún, Las Escaldas (581 m), en La Sierra Armayán, así como algunas campiñas, El Rebochar y El Barréu, al sur del pueblo de Ponte



El paisaje de grandes prados, bosques autóctonos y repoblaciones de pinares es la característica de esta zona entre El Monte Armayán y La Sierra de Tineo, Grullomayor, Alto de Guardia y Cortina...


Paisaje de campiñas que llega a la capital del concejo y La Sierra la Curiscada, que vamos viendo un poco mejor, al este, según bajamos hacia Piedratecha...


También vemos un poco mejor Santuyanu, aquí a nuestros pies, paso de la carretera AS-217 y también del "camino real o "camino antiguo" como dice Rafael Lorenzo, la ruta a Mirallo


Piedralonga o Paral.longa se extiende linealmente un poco más allá, sobre el pequeño valle del curso alto del río Rodical, que acaba de nacer en las estribaciones de La Sierra. Al fondo tenemos un excelso panorama de las sierras de La Cogocha y La Curiscada-Cetrales con la picuda Pena Aguda (501 m), donde empieza el parque eólico de La Sierra Bixega 


Y allí tenemos otra estupenda vista de La Sierra Bixega con con sus cimas del Alto Mondarrión (795 m), El Picu Caunéu (1.087 m), Las Cobertorias (1.112 m) y El Picu la Bobia (1.059 m). Un poco más a la derecha y separado del resto de la serranía por El Colláu las Bobias reconocemos El Picu Gaméu (972 m)


La Sierra'l Courío, la situada más al este, llega en su cima más alta a los 1.017 metros, esta sierra hace de frontera entre Miranda y Salas y es una de las montañas que nos sirvieron de referencia visual y geográfica desde que salimos de La Espina y nos adentramos en tierras tinetenses, como lo fue La Curiscada y su larga loma planicie, que seguimos contemplando desde aquí


También vemos algo mejor la capital del concejo por su barrio de Fondosdevilla, en cuyo espolón de Las Campas, ahora totalmente edificado, se hallaba El Castillo, fortaleza en torno a la que nació la antigua Puebla de Tinegio, fundada por Alfonso IX, aquel que exigió, más que pidió, que a los peregrinos no se les apartase de otros caminos que del que desde aquí, subía a La Sierra y Piedratecha en la ruta al monasterio de Santa María la Real de Oubona


Pero no se le hizo del todo caso, un poco más abajo de Fondosdevilla tenemos algunas casas de Máñores o Máñules, por donde salía de la villa el Camino de Mirallo, siendo otro de sus hitos, aquí un poco más a la izquierda, Piedrafita o Parafita, donde tenía su hoy desaparecida casona Eugenio Manuel Álvarez Caballero, ministro de Carlos IV, quien participó en el juicio a su hijo, el futuro Fernando VII, por el famoso motín de Aranjuez en el proceso de El Escorial


Cuando el ilustrado prócer gijonés Gaspar Melchor de Jovellanos recorrió el suroccidente asturiano en 1795, yendo desde aquí a la entonces llamada Cangas de Tineo, hoy del Narcea, empleó el camino de abajo, conociendo la casa, hoy desaparecida salvo su capilla, de quien fuera también su fiscal del Consejo Supremo de Ordenes Militares y Ministro del Consejo Real, escribiendo en sus Diarios: "Casa de don Eugenio Manuel Alvarez fiscal de mi consejo, o nueva o reparada, con un gran escudo de armas a la parte del Camino". Posteriormente viviría allí don Pedro Álvarez Caballero, doctor en Teología y miembro de la Sociedad Económica de Amigos del País


Y aquí tenemos una hermosa vista del Navariego o Brañugas con los bosques y camperas de su falda meridional, por donde hemos subido al Alto Guardia por los parajes boscosos de La Freita, El Rebuchar y Riumayor


El Alto de Guardia da a entender la posible existencia de un puesto de vigilancia de la importante encrucijada allí existente, la cual fue muy transitada hasta que, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, se abrieron las actuales carreteras que sustituyeron a los viejos caminos reales (del 'reino') y otras rutas históricas, relegándolos a vías pecuarias


Sobre la otra ruta, la de la Barca, viene del concejo de Salas por Arbobas y entra en el concejo de Tineo/Tinéu por Calabazos y llega a Castiellu la Barca (al otro lado de La Sierra la Cogocha), llega al Hospital de Santa Catalina de la Ponte la Barca, acogida de peregrinos, y cruza el Narcea hacia el sur subiendo por Areñas a La Silva, donde había otro hospital, el de San Lázaro, este más bien especializado en malatos o leprosos, bajando seguidamente a Villanueva, donde se volvía a cruzar el Narcea, esta vez hacia el norte...


Los macizos montañosos del Narcea, más allá de Armayán, son los 'guardianes' de esos pasos. De Villanueva y su puente subían al desaparecido Castillo de Santa Cruz o de Ovilley y llega a Arganza, cruzándose allí con el viejo camino a Cangas del Narcea empleado por Jovellanos 


Luego, por "las proximidades del molino de Arganza, pegado al "Camino del Gavín" que conduce a El Puelo y la frontera con los concejos de Cangas del Narcea y Allande", como explica Rafael Lorenzo, los peregrinos de antaño continuarían ruta hacia La Sierra la Lisa, donde se cruzarían con la ruta del Camino de Mirallo cercano a la aldea de Cabanas, siguiendo a Tamayanes y pasar a tierras allandesas, las cuales divisamos en la lejanía, al oeste, con El Buñu y El Palo como principales referencias


Planto roturado, posiblemente para ser plantado de maíz, vemos el tractor aparcado un poco más adelante, a la entrada de la finca


Perdemos altura rápidamente en esta bajada un tanto 'rompepiernas' pisando el duro y rugoso suelo de hormigón de esta bajada de La Sierra Cortina, que aquí hace un poco de curva a la derecha


Todo este trayecto, como buena parte del anterior, es una gran atalaya natural y, lo mismo que antes teníamos excelentes vistas al oeste y al norte ahora las tenemos al este y al sur


Al sur a las montañas del Alto Narcea y toda la zona suroccidental asturiana, parte meridional de las antiguas Asturias de Tineo


Y al este a toda la 'plataforma geográfica' que, al pie de La Sierra, constituye un paso natural, de llanuras y suaves colinas, por donde discurre el antiguo Camino de Mirallo, empleado por no pocos peregrinos, pese a las advertencias de Alfonso IX, así como numerosos viajeros, algunos especialmente ilustres, como Gaspar Melchor de Jovellanos


Otro renombrado viajero que anduvo por estos mismos caminos fue el botánico Michel Charles Durieu de Maisonneuve, quien quedó prendado de esta tierra durante sus pesquisas e investigaciones de la flora cantábrica, dando nombre a numerosas especies por él estudiadas y descubiertas, pasando por aquí rumbo a Arganza, como Jovellanos, para dirigirse, como hizo él, a Cangas del Narcea


Pocas décadas después se pondrían en marcha las primeras carreteras actuales, primero hacia La Espina y el centro de Asturias, luego a otras villas del occidente, quedando los viejos y, en muchos casos, varias veces milenarios caminos, desbancados frente a las nuevas vías de comunicación


Algunos tramos de los mismos desaparecieron pero en su mayor parte pueden seguirse hoy en día, transformados en caminos de acceso a las fincas y vías de comunicación local. Quedaron por lo general bastante cambiados, con trechos ensanchados, asfaltados, hormigonados, pero otros, aunque los menos, mantienen parte de su traza caminera, incluso con restos del antiguo empedrado. Así Rafael Lorenzo pudo seguir los cuatro principales: esta Ruta Interior del Camino de Santiago (ahora llamada Camino Primitivo), el Camino de Mirallo (parte de cuyo trazado divisamos desde aquí), la Senda Rierana de la Barca (en torno al valle y curso del Narcea con montañas aledañas) y el Desvío hacia Bárcena y la Costa (por Bárcena del Monasterio, Navelgas, Naraval y Aristébano, del que acabamos de hablar también)


Desde aquí empezamos a ver las casas de Piedratecha, sitas en un rellano de La Sierra Cortina


Allí la carretera al Alto Guardia por el antiguo  Camín de Riveiros, a la que vamos a salir ahora, sale a la AS-350 que se dirige a Bárcena del Monasterio, la cual seguiremos un trecho por su vereda pero enseguida la dejaremos para bajar de Pidedratecha a Oubona por los bosques de La Cuesta, El Monticiel.lu y El Monte'l Cierru, yendo posteriormente a Villaluz. Al fondo, por el valle de Relamiego o Rel.lamiegu, entre las sierras de Sebrán y de Armayán, va, rumbo a Allande, el Camino de Mirallo y, poco más allá, por Arganza, la Senda Rierana de la Barca


"Casería de la parroquia de Obona (Tineo). Su población es de 5 habitantes. Está emplazada a 810 m de altura en un paraje de extraordinaria belleza natural", dice de Piedratecha el Diccionario geográfico de Asturias. Ciudades, Villas y Pueblos antes de hablar de su antigua venta caminera, su emplazamiento y su vinculación con los poderosos monasterios medievales del occidente asturiano:
"Entre sus edificios destaca una vieja venta, que fue parada de arrieros y caminantes, que fue parada habitual de arrieros y caminantes, Piedratecha es topónimo citado en la escritura fundacional de Obona en el 781; y aparece como lindero del Villar de Ponte, donado al monasterio de Corias en 1061 por Menendus Moniz y su hermana Ildoncia. Entre los títulos del abada de Obona figuraba el de Conde de Peratecha"

"La distancia a Tineo es de 6 km" nos dicen también, aunque con la subida a La Sierra y la posterior bajada del Alto Guardia requieren un esfuerzo que parece duplicar esa distancia. Verdaderamente por la carretera, aunque no sube tanto, la distancia es similar, con sus numerosas curvas


Pueblos del Camino de Mirallo con Piedrafita en medio, debajo de Tineo visto desde aquí, solar de "la capilla de San Pelayo, que estuvo adjunta a la casa-palacio (construida en 1736) que tuvo Eugenio Manuel Álvarez Caballero, que cita Jovellanos en sus Diarios", explica también el Diccionario Geográfico de Asturias...


Y, más atrás, de la capital del concejo dice así la Gran Enciclopedia Asturiana:
"Villa asentada en la sierra de Tineo y Grullomayor, orientada al mediodía, alrededor de la colina que en otro tiempo ocupó el castillo y su plaza de armas. Fue residencia de los gobernadoresde distrito o condado, también llamados comissos. Según cuenta la tradición un obispo ovetense enjuició a esta población afirmando de ella que "como villa no es una maravilla; pero como braña la mejor de España"

Bajamos ya todo recto hacia Piedratecha o Paratecha, topónimos que parecen reflejar la existencia de una piedra, 'techada', posiblemente la cámara funeraria de un túmulo megalítico."Su altitud es de 797 m y en sus proximidades se encuentran numerosos túmulos funerarios prerromanos, pero no la cobertoria del dolmen que dio lugar al topónimo", consultamos en la Enciclopedia del paisaje de Asturias.


De la venta caminera allí existente antaño no se conoce de su fecha de fundación, la cual estaría acaso relacionada con la del monasterio de Santa María la Real, si bien esta fluctúa dado lo confuso de la misma, como nos indican en el Gran Atlas del Principado de Asturias:
"... las primeras noticias referentes a las tierras del actual concejo de Tineo se hallan en prudente cuarentena por lo dudoso de sus procedencias. Nos referimos, en primer lugar, a la supuesta fundación en una fecha muy temprana (781) del monasterio de Obona por Adelgaster, un pretendido hijo del rey Silo, contraria al propio texto de las crónicas asturianas".

Y es que, según dichas crónicas, de verosimilitud más segura, los reyes Silo y Adosinda, con su corte en Pravia, no tuvieron hijos, promoviendo Adosinda a la muerte de su esposo en 783 un primer acceso al trono de su sobrino, quien sería Alfonso II El Casto, siendo este rápidamente en depuesto por Mauregato, hermanastro de Adosinda, teniendo que esperar ocho años a recuperarlo con la abdicación de Bermudo I, sucesor de Mauregato, tras su derrota en el río Burbia frente a las tropas del emir de Córdoba Hisham o Hixem I. Otras "noticias más seguras de este periodo altomedieval se encuentran las epigráficas: una inscripción de Obona del siglo XI, hoy desaparecida"


Y aquí mismo prado abajo vemos la carretera AS-350 a la que, como acabamos de decir, vamos a salir en el cruce, que tenemos ya muy cerca (derecha de la foto)


Aunque prontamente la dejaremos al seguir ruta de Piedratecha a la derecha, adentrándonos en los bosques que caen hacia el río Deina y el monasterio


Justo enfrente del cruce está una de las casas de Piedratecha, pero no es la venta, esta se encuentra un poco más a la derecha, aquí oculta por estos árboles que tenemos enfrente


Según bajamos veremos un poco más. Tras la desamortización de 1835 habría pasado, como otros bienes del monasterio, a particulares. No sabemos si durante algún tiempo siguió cumpliendo alguna función de taberna, posada o refugio, pues por aquí se trazó la carretera hacia Navelgas y Luarca/L.luarca, pero lo cierto es que la debió de perder en su momento, siendo en nuestros días una casería


Pensar si antiguamente hubo aquí, o en los caminos alternativos una mansio, una caupona, una mutatio u otro tipo de 'parada y fonda' o parada de postas en tiempos más antiguos, vinculada a las rutas hacia las minas dentro de la famosa calzada Lucus Asturum-Lucus Augusti, si bien entra dentro de lo posible, es una elucubración al no hallarse señales de las mismas y, es más, sin existir seguridad acerca del itinerario de dicha vía entre su salida (Llugo de Llanera) y su llegada (Lugo). No obstante Rafael Lorenzo parece estar bien seguro de ello:
"El origen de esta instalación ventera, ahora en desuso, hay que remontarlo seguramente a tiempos de la romanización. Su ubicación en un importante cruce de caminos, que tienen sus primeras trazas en las sendas romanas por lo menos, así lo hace suponer..."

De la misma manera, tampoco estamos seguros de cuál habría sido el trayecto de Alfonso II El Casto, a quien se le llama 'el primer peregrino', al menos de nombre conocido. Es más, tampoco existe la seguridad plena, pues los documentos que la avalan se escriben con siglos de posterioridad, de que hubiera ido personalmente dicho rey, o hubiera mandado a sus representantes o enviados, acaso los nobles palaciegos de más confianza, pues sí es cierto que por entonces algo ocurrió respecto al descubrimiento de la que se tiene por tumba de Santiago el Mayor y sus discípulos Atanasio y Teodoro, acontecimiento, llamado inventio en el sentido de 'hallazgo' más de 'invención', siempre abierto, acaso desde su mismo origen, al debate histórico, pues como dice la Xacopedia...
"No es un acontecimiento que conozcamos a través de datos y fuentes históricas, sino a partir de una narratio, narración literaria basada en la tradición. En sentido estricto, no resulta adecuado utilizar la expresión ‘invención’, ya que a esta habría que darle el significado actual, que en sus acepciones más habituales se separa por completo del sentido medieval de una inventio, acontecimiento basado en una revelación [revelatio] divina previa, que lleva al hallazgo de un cuerpo santo o de parte de sus reliquias en un determinado lugar, existiese o no cierta tradición al respecto".

A la derecha de La Venta Piedratecha/Paratecha tenemos la loma de La Penirá (811 m), en La Sierra Cortina, por donde va la carretera TI-3 hacia Villaluz, donde nosotros saldremos a la misma tras salir del monasterio


Y volvemos a tener buenas panorámicas hacia el oeste, viendo de nuevo El Panchón y El Palo, hito caminero por antonomasia


Como lo es, a su derecha, La Sierra Fonfaraón con su Alto del Hospital y El Picu Cimeiro, que remata su larga loma en este sector. Justamente desde allí, repetimos, empezaremos a ver, en la distancia, algo de Galicia, así como el extremo occidental de Asturias en su divisoria


Quienes van por abajo habrán de esperar un poco más para ello, cuando suban a El Palo, pero a cambio disfrutarán de las excelencias allandesas en el paisaje, patrimonio y gastronomía de lugares como La Puela, la capital del concejo, El Mazu, Penaseita, el valle del río Nisón...


Mucho más segura parece documentalmente la peregrinación de Alfonso III El Magno, quien "previsiblemente en el año 872 y, con seguridad, en el 874, acompañado de su esposa Jimena, una de las primeras mujeres peregrinas conocidas. Realizaron una donación en la que se incluía una cruz de oro y pedrería de estilo asturiano montada sobre madera. Es la ofrenda a Santiago más antigua de la que hay constancia concreta y una de las más famosas de la historia". Dicho rey aumentó privilegios y donaciones a Compostela, continuando las de sus antecesores, su hijo Ordoño I y su abuelo Ramiro I, sucesor de Alfonso II:
"El obispo compostelano Sisnando I aprovechó estas visitas para solicitar al monarca apoyo para la construcción de un nuevo y más vistoso templo del Apóstol. Alfonso III no sólo aceptó, sino que facilitó materiales de gran calidad que hizo traer en algún caso desde el sur de la Península Ibérica, fruto de sus conquistas. En mayo del 899 volvió a Compostela, desde Oviedo, la capital del reino, para presidir la consagración de la nueva iglesia. Vino acompañado de un amplísimo séquito, un gesto que contribuyó a la consolidación del nuevo centro de peregrinación."

Se atribuye además a Alfonso III El Magno la construcción del primer hospital de peregrinos de la historia del Camino, el cual habría estado en un lugar del antiguo coto de Las Morteras que se sitúa en las afueras de Borres/Bourres, es decir, ya muy cerca de aquí, poco antes de donde el Camino Primitivo se divide en dos ramales hacia Allande y El Palo, el cual haría depender directamente de la Iglesia de Santiago, que no de la Sancta Ovetensis ni de los monasterios cercanos, si bien a veces se le sitúa en La Espina por una coincidencia de topónimos


Llegamos así a la carretera que baja a Piedratecha del Alto Guardia, la cual habíamos cruzado y seguido unos metros para pasar a La Llamavieya y faldas del Puliares, la del Camín de Riveiros que dice Rafael Lorenzo


A partir de aquí empieza el asfalto y, lógicamente iremos a la derecha, bajando ya más suavemente...


Por si hubiera alguna duda aquí tenemos el pertinente mojón que nos lo indica, con son concha amarilla, con su concha que identifica al Camino y la flecha amarilla que marca la dirección a seguir


Y ya bajamos todo recto a la encrucijada de Piedratecha, "donación fundacional del Monasterio de Santa María la Real de Obona, que además servía de linde de sus propiedades territoriales desde la instauración monacal del siglo VIII", dice este historiador si se dan por válidas las 'dudosas noticias' de su fundación en el siglo VIII. Más seguro es que "La Venta ya existía, al menos, en el siglo XVIII y no es erróneo pensar que hubiese casa de parada y fonda desde la Edad Media"


Y aquí a la derecha, prado abajo, vemos los edificios de La Venta, "Dedicada a granero por haberse, hace no muchos años, trasladado sus servicios", comenta el historiador Luis Antonio Alías en su libro El camino de Santiago en Asturias. Itinerarios


Hermosa vista de Piedratecha/Paratecha con La Penirá y El Palo en lontananza, simbiosis de símbolos camineros de la senda compostelana astur. "El alto de Piedratecha domina la panorámica del entorno", resalta también Alías


La parte de La Venta que mira a la carretera TI-3 es en la actualidad la vivienda de la casería y es la más reformada, el resto, ahora cuadras y henares, mantiene más las "formas y portón típicas de venta caminera por la que pasaron arrieros, peregrinos, salteadores y viajeros". Los segundos se dice dieron incluso nombre al cercano pueblo de El Peligro, en el Camino de Mirallo



No vemos el portón, integrado en la vivienda, que mira a la TI-3, pero sí un gran cobertizo, acaso una cuadra, con su portón pero metálico, y tejado de una sola ala, añadido hace años a su edificio original, algunos de cuyos tejados son de teja árabe mientras otro es de l.lousas o losas de pizarra con teja en sus cumbreras o aristas


"Difícil divisoria de 1.146 m. de altura entre el Allande de los coritos o curitos (Palo p'acá), herederos de los pésicos y falantes de bable occidental y el de los gatsegos o farracos (Palo p'allá), herederos de los galaicos lucenses y falantes del bable gallego" es como describe Alías el Alto del Palo, el cual "Ofrece un amplio dominio visual, enriquecido generalmente por bellísimos juegos de luz, nubes, sol nieve y lluvia sobre la región del río Navia", como comprobaremos cuando crucemos dicho puerto hacia el occidente


"La sierra de Fonfaraón, que introduce sus brazos desde Allande entre el río allandés La Pola y el tinetense Bárcena, con los trucheros ríos Villaverde, Fontalba y Gera tallando barrancos, coloca su alto y largo cuerpo verde sobre el camino"; así sigue su descripción Alías de todos estos hitos camineros y paisajísticos que divisamos desde aquí


Y esta es la descripción que nos ofrece la Gran Enciclopedia Asturiana:
"FONFARAÓN, Sierra de. Ofrece la particularidad de que la línea cimera central es limitoria de los concejos de Tineo y Allande, la punta NE. se enclava en Tineo y la SO. en Allande. Su extensión se acerca a los 10 km. en forma de gran "N", siendo una de las vértebras de la gran serranía que desde la cordillera, se dirige a la costa por el occidente asturiano. Por el NE. se eleva sobre el pueblo de La Mortera, donde se conserva la antigua ermita de San Pascual. Este primer trazo de la sierra está poblado de pinares y comprende las cumbres de Cahorno, Tableiros, El Viso y Hospital, sobre el áspero barranco del Bárcena. El segundo "recorte" (NO.), penoso de pasar por la abundancia de espinosas aulagas, comprende el pico Cimeiro, Fonfaraón y Santiellos; a sus pies nacen los barrancos del Besapié y del Navelgas. El final de la sierra vuelve a inclinarse en la primera dirección, declinando en el collado del Estreitín (1.150 m.), paraje donde se encumbra una carretera forestal. La máxima altura de la sierra alcanza 1.291 m., y las faldas allandesas sirvieron de paso alas rutas jacobeas."

Y otra encantadora vista del Mul.leirosu con la peña llana de La Chana Fontón a su derecha, collado que da paso a La Pena Mosca


Va acabando la bajada a Piedratecha, cuyo "caserío se encuentra al otro lado de la carretera, sin prestar servicio alguno, aunque en tiempos existió una venta y después un bar. La jornada sigue junto a la carretera AS-350...", es decir, hacia la derecha, nos dicen en Caminos del Norte del periódico La Nueva España


Vayamos atentos pues en dicha AS-350 puede haber en ocasiones bastante tráfico pero, poco o mucho, siempre pasa veloz


De frente vemos la carretera TI-3 que se dirige a las casas de Piedratecha pero, como hemos dicho, el Camino no va por allí sino que va a la derecha, eso sí, cruzando la AS-350


Hemos de cruzar con muchísimo cuidado pues no hay paso de cebra, semáforo ni señales lumínicas como existen en otros cruces complicados


Al otro lado las señales jacobitas nos indican ir a la derecha y en llano, viendo al fondo, entre los árboles, los tejados de La Venta Piedratecha, "mirador natural de excelentes vistas y con dilatados horizontes", ensalza del lugar la Enciclopedia del paisaje de Asturias


No caminemos por el asfalto, tomemos el sendero que aquí comienza en el prado de este rellano y sigamos por él a la derecha


Este sendero paralelo a la carretera nos ofrece caminar a salvo del tráfico en esta carretera sin arcén y en una curva muy cerrada y sin visibilidad


Y ahora caminamos en dirección norte, viendo ahora la falda sur del Picu las Pinanquinas ante nosotros


Tras un corto trecho relativamente llano empezamos a bajar en paralelo a la carretera en un muy suave descenso


Nos acercamos al asfalto pero nunca precisaremos pisar la AS-350 en este, recalcamos, un tanto peligroso tramo


Piedratecha queda ahora a nuestra izquierda, La Venta propiamente dicha y la otra casa de la carretera, en la cresta de La Sierra Cortina, "modesta agrupación de pequeños montes, ubicados entre la llamada sierra de Sebrán y los montes de la sierra de Tineo", explican en la Enciclopedia del paisaje de Asturias, "con una altura máxima de 814 m. junto a los túmulos de Fuentemarina"


"La construcción actual, que presenta un ancho portalón de dos hojas, da paso a un patio interior al que rodean las que fueran caballerizas y cuadras, sobre ellas la parte dedicada a los habitáculos de personas de reducidas dimensiones que tenían su entrada por otra puerta aneja a la anterior en la misma fachada...", es decir, la que mira a la TI-3. Esta es la descripción que nos deja Rafael Lorenzo de sus instalaciones tal y como él las conoció en su momento


"Conserva las paredes de una reforma del siglo XVIII, con amplia cocina, antes lar asturiano ("llariega"), horno para hacer el pan, intercomunicada con las habitaciones que se extienden por la parte Norte y Oeste de la edificación", es como prosigue esta amena relación de sus dependencias el historiador tinetense


En la década de 1980 los dueños de La Venta "se trasladaron a una nueva edificación situada enfrente mismo, que también hace las veces de establecimiento comercial, continuando, de modo moderno, la tradición posadera que habían heredado de aquel vecino censado como ventero en 1824, y de apellido Villareyo", este establecimiento de la casa de enfrente fue posteriormente la peluquería de Montserrat García Fernández


Este sendero presenta aquí firme de asfalto, por lo que debe ser sin duda parte de la carretera antigua, que hacía una curva más pronunciada. En el suelo ha sido pintada alguna flecha amarilla


A nuestra izquierda, un hermoso valle es el que forma un arroyuelo, El Regueiru Piedratecha, afluente del río Deina. Por allí, con El Picu Mul.leirosu en lontananza, bajaremos hacia el monasterio de Santa María la Real de Oubona


La bajada se hace por el bosque de la derecha, El Monticiel.lu, una hermosa senda por la arboleda en continuo descenso entre los lugares de La Cuesta y El Monte'l Cierru, donde se encuentra la bifurcación para ir al monasterio por un lado o continuar directos a Villaluz


No vemos Villaluz, pero sí de nuevo Borres o Bourres, con la subida a La Solana, donde se bifurcan los caminos


La Sierra Villaluz a nuestra izquierda, con algunos pinos de repoblación entre la arboleda autóctona de castañares, fresnos, hayas y carbayos. A lo lejos reconocemos bien la subida de la Ruta de los Hospitales por El Picu Picón, El Picu Caborno, La Campa la Braña, el collado de La Portiel.la, El Picu Tableiros, el Alto del Hospital y El Picu Cimeiro


Nos percatamos que el Camino ha hecho una 'V' completa: hace un momento estábamos al este del Picu las Pinanquinas, luego hemos bajado en dirección sur-suroeste a Piedratecha y ahora tomamos rumbo norte-noroeste por la falda occidental del picu...


El Camino seguirá al lado mismo de la carretera y pegado a ella a partir de aquí, pero nunca saliendo a la vía asfaltada. Un poco más abajo de los árboles del fondo nos meteremos en el bosque


Hermosa vista de los prados de La Cuesta y de este pequeño pero muy coqueto valle entre las serranías


"Desciende el camino, hoy de difícil determinación, por la parte izquierda de La Venta Piedratecha", escribe Rafael Lorenzo cuando aún no se había determinado totalmente el trazado oficial para señalizar el Camino de Santiago


Se trata sin duda de este precioso camino que baja, efectivamente, a la derecha de La Venta para nosotros y a la izquierda visto de frente, desde su entrada en la carretera TI-3, y que ahora es una vía de servicio a estas fincas de La Cuesta


Es muy posible que fuese parte de un camino que comunicase directamente La Venta Piedratecha con el monasterio de Santa María la Real y que enlazase, valle abajo, con el que vamos a tomar nosotros cuando dejemos la AS-350


Y es que dicho camino de La Venta, como podemos ver, se pierde al llegar abajo y desaparece entre los prados en los que pastan las vacas roxas


Entre la hierba, un tomo más oscuro en el pastizal delata las plantas ribereñas que revelan el curso del regueiru afluente del río Deina, que aquí nace


Un poco más allá de La Penirá, acaso la "Pena Virada" de la que habla en su libro Rafael Lorenzo, se encuentra el referido lugar de Fuentemarina, curioso nombre para un lugar no situado en la costa, aunque podría tratarse de un antropónimo. Ahí se encuentra otro campo de túmulos, el cual formaría parte de otra de las numerosísimas necrópolis megalíticas de estas montañas. Uno de esos túmulos sería el que dio nombre a Piedratecha o Paratecha


Según avanzamos, desaparecen tras la colina de Piedratecha los altos picachos de las montañas del suroccidente y de los puertos de la Cordillera, que volveremos a ver cuando salgamos a la TI-3 en Villaluz


El Camino llanea un tramo por esta franja de asfalto del antiguo trazado de la AS-350 y pasa a la sombra de este esbelto carbayu


En su tronco se ha pintado una flecha; como tantas veces decimos, aún cuando aparentemente no exista posibilidad de pérdida, el que exista alguna señal vinculada al Camino de Santiago cada cierto trecho sirve para confirmar que avanzamos en la dirección correcta y no nos hemos saltado ningún desvío que no hubiésemos visto


Nos acercamos a la carretera, observando los desmontes en la ladera de Las Pinanquinas realizados para ensancharla y hacer algo menos cerrada esta curva de Piedratecha


Piedratecha, que también va quedando atrás en este idílico paisaje de grandes prados enmarcados por las sierras del Alto Narcea en lontananza


Ahí abajo es donde el camino que baja de La Venta desaparece al llegar a las fuentes del arroyo, un terreno acuoso convenientemente cerrado por alambrada para que el ganado no se meta en él y se hunda


A partir de aquí el Camino vuelve a empezar a bajar, suavemente...


Las montañas de Fonfaraón representan ahora el siguiente desafío de la ruta, sobre todo para aquellos que suban "por Hospitales". El ver las montañas despajadas y libres de nubes, nieves y nieblas alegrará especialmente a quienes hayan decidido acometer esta etapa montañera


La ruta de abajo es también sumamente bella, apta para cuando las condiciones meteorológicas no sean las adecuadas y para aquellas personas menos avezadas al montañismo o, simplemente, que prefieran conocer los pueblos de la ruta a la capital allandesa, disfrutando de sus excelencias y, posteriormente, del recorrido inolvidable por el valle del río Nisón. Ambas rutas se reunirán en El Palo


A diferencia de otros caminos, el Primitivo no tiene más que un par de variantes oficialmente pero ambas muy significativas, especialmente esta doble posibilidad para subir a El Palo, donde ambos caminos se reúnen


Tanto si ya sabemos nuestra preferencia como si no, la decisión definitiva la adoptaremos al final según se presente la climatología. Estemos pendientes de las previsiones meteorológicas y recabemos información en los albergues a los hospitaleros


Una banda de helechos nos separa de los pendientes prados de La Cuesta. Caminamos ahora al lado mismo de la carretera pero sin pisarla, destacamos una vez más


Una franja de hierba nos separa del asfalto; poco más allá el intenso color magenta del brezo destaca sobre el verde-pardo de la hierba que crece en la ladera


A partir de la siguiente curva, las primeras arboledas anuncian que nos acercamos al bosque, sobre el que se alzan, a lo lejos, El Picu Mul.leirosu y La Pena Mosca


Pese a andar al borde de la carretera el entorno sigue siendo sumamente hermoso tanto en nuestra inmediatez como cuando miramos en la distancia. Puede decirse que no volveremos a pisar asfalto ni firme duro hasta llegar al pueblo de Villaluz, pueblo del que nos separan unos 3-4 kilómetros únicamente


Hierba segada de los desbroces periódicos depositada en la vereda, a la izquierda de este sendero


Hemos de advertir que, aunque ello suponga un pequeño desvío, bien merece la pena acercarse al monasterio de Santa María la Real de Oubona, pues su visita, tanto para los apasionados del arte y de la historia como los que no tanto, supone un momento absolutamente inolvidable


Recorrer su ruinoso e inacabado claustro barroco, visitar su iglesia románica, deambular por sus estancias y, si lo deseamos, subir al pueblo, donde en Casa Bernardín disponen de la llave del templo monacal, actual parroquial de San Antolín, recordamos, es una experiencia digna de ser vivida


 Aquellos peregrinos que, acuciados por las prisas, o bien a causa del desconocimiento no se acercan allí, suelen en muchos casos arrepentirse de no haberlo hecho, circunstancia que propicia eso sí, en muchísimos casos, regresar a hacer el Camino Primitivo


Hermosa vista de La Sierra Cortina o de Villaluz; según bajamos las montañas de El Palo se ocultan también tras su boscosa loma. Reaparecerán a nuestra vista más adelante


La carretera y el sendero tienen ahora un trayecto recto bajando en rampa. Un poco antes de la siguiente curva será donde nos adentremos en el bosque, otra maravillosa experiencia, como enseguida vamos a poder comprobar


En días de muchísimo sol esta umbría que aquí comienza se agradece muy especialmente. No es infrecuente encontrar a algún peregrino sentado en esta vereda percibiendo todo su frescor, sin esperar siquiera a introducirse en el gran bosque


Sendas franjas vegetales nos separan de la carretera a la derecha y del prado cuesto de la izquierda, donde una línea de árboles forman toda una barrera de cierre natural


En los troncos de algunos de ellos crece la hiedra; el Camino es sumamente cómodo y agradable de caminar con su liviana bajada


Y ahora volvemos a ver, al noroeste, La Sierra Ablaniego y sus cumbres; como hemos dicho hemos dado un giro completo bajando a Piedratecha y luego tomando el camino de Oubona


Esta carretera, recalcamos, es la principal entre las capitales de los concejos de Tineo y Valdés, por lo que, si bien sin un excesivo tráfico salvo, por ejemplo, en verano, en fiestas u ocasiones similares, los vehículos suelen pasar casi siempre a bastante velocidad. Evitemos poner pie en ella pues no es necesario y sigamos este sendero


Las montañas embelesan con su magnífico porte y hacia ellas puede írsenos la vista. Estemos ahora pendientes, no obstante, pues nos acercamos a la curva antes de la cual nos separaremos de la carretera


El mismo sendero es toda una señal, mientras lo veamos bien pisado es señal que por él han pasado muchos peregrinos y el Camino sigue


Un poco más adelante está el mojón jacobita que nos indica irnos a la derecha, pero si la hierba de la cuneta está alta puede estar parcialmente tapado por ella, como es este el caso


Según nos acerquemos lo iremos viendo mejor, aún así el lugar donde bajaremos por la espesura es fácilmente identificable


Hay aquí un pequeño rellano hormigonado y el Camino baja a la izquierda, entre la sombra, dejando la vereda de la carretera


Es una senda de tierra y piedra en la que veremos, siempre en bajada, restos de su antiguo empedrado en varios tramos


El Camino bajará más rápida y directamente que la carretera, poniéndose inmediatamente a un nivel más bajo que esta al adentrarse en la espesura


Aquí vemos perfectamente bien el mojón. La posición de la concha no implica, pese a la creencia más generalizada, necesariamente la dirección, sino que identifica al Camino de Santiago. Es la flecha amarilla el único símbolo obligadamente direccional de la señalización jacobea


Del paisaje 'extrospectivo' que hemos tenido hasta aquí, en el que han predominando las amplísimas vistas hacia muy alejados horizontes, pasamos al paisaje 'introspectivo' de ver apenas más de lo que tenemos justo delante y a los lados, con toda su muy diferente gama de sensaciones y, por supuesto, su agradecida sombra


La bajada no va a ser, mayormente, demasiado acusada pero sí bastante larga hasta el cruce entre el camino a Villaluz y el que va al monasterio, a algo menos de un kilómetro más abajo. "La mayor parte de la jornada vamos a discurrir por una cota entre los 600 y los 700 m por tierras en los que el dominio ganadero alterna con bosques autóctonos de gran belleza, los que atravesamos a la partida de Tineo, entre Piedratecha y Villaluz", apunta el escritor, historiador y peregrino Antón Pombo en su Guía del Camino de Santiago. Camino Norte tantas veces reeditada


Dado su periplo de subidas y bajadas, en una de tantas 'montañas rusas' que nos ofrece la senda compostelana en estas etapas montesinas, los peregrinos que van de la capital tinetense a la capital allandesa suelen dividirla en dos jornadas, dado además la proliferación de albergues en varios de los pueblos de este itinerario


Y es que, pese a que la distancia entre ambas poblaciones es solamente de unos 27 kilómetros, se hace bastante necesario dividir este trayecto en dos, no solamente ya por el esfuerzo, sino para disfrutarlo en toda su intensidad, visita al monasterio incluida, y sin agobios ni prisas que para eso ya tenemos el resto del año


La hoja caía se amontona sobre todo en esta vereda y, al secarse, se transforma en barro cuando se deshace. El musgo cubre de verde las piedras de la muria. Estos son algunos detalles que podemos contemplar en este nuestro paisaje introspectivo...


Y las hojas de los árboles nos permiten identificarlos inmediatamente, aquí castaños, allá robles...


Las rodadas de los carros aún marcadas en el suelo empedrado tras varios siglos nos permiten conocer cuán debió ser empleado este camino en el pasado


Camino relativamente ancho cuya caja caminera revela asimismo su antigüedad


Si quienes se dirigen a La Puela/Pola de Allande gustan de dividir este itinerario en dos jornadas, para los que suban a Fonfaraón por la Ruta de los Hospitales ello se hace prácticamente imprescindible, dado que una vez se empieza a subir es posible que no encontremos albergues, tiendas ni bares hasta llegar a Berducedo, unos doce kilómetros más allá de El Palo


Para ellos, además del preceptivo descanso para acometer una etapa eminentemente montañera, se hace obligado pues avituallarse bien dada la cantidad de kilómetros que puede haber antes de que tengan oportunidad de hacerlo, y sin necesidad de venir sobrecargados ya con ello desde la villa


Vuelven a hacer su aparición en escena nuestras amigas las flechas amarillas, aquí tenemos una pintada en una muria


En aquellos lugares, tal que este, en los que se hace difícil el paso de un vehículo, aunque sea todo terreno, para transportar y colocar un mojón de hormigón, toda señal inconfundiblemente jacobita se agradece especialmente


Insistimos en que no hay pérdida posible y que el Camino avanza bien trillado y perfilado, pero si pasan unas decenas de metros sin que se vea alguna señal es fácil que nos preocupemos y nos preguntemos si algún cruce nos ha pasado desapercibido


No hace mayormente falta explicar el topónimo La Cuesta, es una larga cuesta abajo la que nos aguarda por esta fronda de El Monticiel.lu camino de Oubona y Villaluz


Suelo de tierra y piedra, siempre a la sombra hasta llegar al monasterio, por un lado, y también siguiendo camino hasta Villaluz, donde el paisaje se abrirá rumbo a Campiello



Hay empedrado y también afloramientos rocosos, de la roca madre que aflora en la superficie, como en este lugar


Si bien el trayecto baja bastante recto y muy directo, recalcamos, hace las oportunas curvas para bajar bastante rápido a la vez que sigue la orografía del terreno


La ladera del monte hace de límite del Camino por la derecha, mientras largas murias lo cierran por la izquierda, a ambos lado son denso boscaje y sotobosque, que se antoja selvático e infranqueable


La intrincada arboleda, además de protegernos del sol, lo hace también en parte de la lluvia y de los vientos, si bien no tanto en invierno, cuando la mayor parte de los árboles, de hoja caduca, se quedan desnudos, entrando a cambio el sol, cuando sale, a muchos rincones que en verano están en plena sombra


Aquí las piedras de la muria están a la vista, sin musgo, pero crece la hierba en su parte superior, formando una estrecha y larga pradería sobre el murete


Aquí desaparece la hierba, pero crece el musgo sobre ellas...


Otra flecha, esta pintada en un tronco...


Estas son algunas fotos en primavera temprana, cuando el follaje aún no es tan tupido como en verano y hay un poco menos de umbría


También en la bajada se hace necesario a veces parar un instante y detenerse a hacer un alto, descansando nuestro sufrido cuerpo y especialmente las piernas...


Llega ahora otro trecho todo recto y, como siempre, en continuo descenso


Fatiga: tras la larga subida al Alto Guardia y, seguidamente iniciar la bajada a Piedratecha a la que inmediatamente sigue esta al río Deina, acometemos otra de las clásicas etapas estilo "subeybaja" que nos esperan a lo largo de varias jornadas sucesivas


Impresionante frondosidad, según bajamos nos metemos más en esta mágica penumbra del bosque asturiano


La hoja suelta caída durante el otoño sigue formando buenos montones en estas veredas y recovecos


Según bajamos nos acercamos en la parte conocida como El Monte'l Cierru, topónimo relativo a lugares cerrados y cercados, como lo serían las propiedades del antiguo coto monástico, de ahí que también sea conocido como El Monte los Flaires...


Nos detenemos a escuchar 'los sonidos del silencio', apenas únicamente los trinos de algunos pájaros o el ruido del viento, cuando lo hay, agitando ramas y hojas


Otras fotos en verano y a mediodía, con el sol en todo su esplendor, cuya luz forma una celosía natural al ser filtrada por ramas y hojas


La falta de referencias visuales más allá de nuestra inmediatez puede darnos la impresión de avanzar más lentamente de lo que realmente lo hacemos, con la sensación de que la travesía boscosa se hace más larga de lo que realmente lo es


Como a la mitad de la bajada al Monte'l Cierru se ve, durante un momento, un poco más de paisaje en lontananza


La Sierra Villaluz, por donde continúa, más abajo, el camino hacia dicho pueblo...


La Sierra Fonfaraón con El Picón, El Picu Caborno, El Picu Caborno, el Alto del Hospital y El Picu Cimeiro


La Sierra la Muria y El Picu Mul.leirosu, que se alza sobre el valle del río Bárcena, cuenca fluvial del Ese-Esva


En ocasiones parece que la senda tiende a estrecharse, pero siempre se pasa bien y sin problemas, aunque sea en fila india


Y así se yerguen los árboles, altos y majestuosos, sobre el Camino, guardianes de la foresta en cuyas profundidades nos sumimos paso a paso


Aquí sí se ha llegado a poder colocar un mojón, que 'surge' entre las hierbas y los zarzales


Otra flecha amarilla pintada en un tronco, a continuación, bien visible


La muria de piedras de la izquierda desaparece y vuelve a aparecer, intermitentemente


Algún tramo va desmoronándose, como este, con algunas piedras por el suelo


Y así continúa esta bajada por El Monte'l Cierru o Monte los Flaires, atravesando el "hermoso robledal que endulza ahora el viaje", como leemos en la serie Caminos del Norte. El bosque de Obona, como se le suele llamar en algunas guías y relatos sobre el Camino de Santiago, una hermosa antesala para llegar al monasterio


Bajando y bajando, el Camino parece vuelve a ensancharse un poco más en otro largo trecho, de suelo de tierra


El Camino siempre bien pisado y trillado, continúa su bajada en este maravilloso arbolado evocador de paisajes y leyendas 


Observemos en todo momento lo muy pisado que está el Camino, testimonio del paso continuo de peregrinos, de per ager, 'por el campo', caminantes por el país


"Estaban en el Camino y cumplían su misión. Aportaban sombra para el descanso en verano y cobijo contra la lluvia en invierno y días de lluvia. Como mucho se podían echar en falta en algunos tramos desarbolados. Pero también, llegada la ocasión, representaban una amenaza latente -robos, asaltos, misterios, espíritus desconocidos- en las zonas excesivamente boscosas prolongadas en un interminable y sombrío corredor hasta el reencuentro de nuevo de los espacios abiertos, casi siempre más seguros y menos dados a exacerbar la imaginación", nos dice sobre los árboles y su significado para el Camino la Xacopedia, plasmando las diferentes impresiones que tenían los peregrinos de antaño frente a los de ahora cuando atravesaban parajes boscosos, tal que este


En este lugar hay algo menos de bosque bajo y se contempla el bosque desde otra perspectiva en la que predominan los troncos de los árboles irguiéndose sobre el suelo de hojarasca y helechos cuesta abajo hasta donde llega, no mucho más lejos, eso sí, la vista


"Según la Ruta discurra o no por zonas arboladas así serán las sensaciones y la forma de afrontar el itinerario. El árbol forma parte de los recursos del Camino proporcionados por la naturaleza, a veces con alguna colaboración humana, como el agua o la piedra", continúa diciéndonos la Xacopedia. Es de suponer que estos términos dentro de un coto monacal estarían acaso más vigilados, al menos en los tiempos de esplendor del cenobio, pero el miedo a los bandoleros era una constante para los caminantes de las peregrinaciones históricas, pues sabían que los asaltantes sabían que los romeros podrían, por ejemplo, llevar algunas monedas, fruto de donativos y limosnas


"Los árboles actuales del Camino, como en el pasado, definen etapas, establecen lugares de descanso, reparan con su solitaria sombra los prolongados descampados del Camino -también necesarios e igualmente reveladores- y animan el espíritu. En muchos casos, permanecen en la memoria, aunque no todos los caminantes perciban y sientan su presencia", sigue diciendo la Xacopedia en su entrada dedicada al árbol en el Camino de Santiago


Al igual que la roca madre, las raíces de algunos de estos árboles surgen sobre el suelo. Estos lugares que estamos recorriendo aparecen en el relato del escritor José María García Álvarez titulado El sueño de Obona y que podemos encontrar en la web El Camino de Künig:, del cual compartimos este
"En la cumbre de la sierra descansó un momento sin dejar de admirar las montañas majestuosas; algunas de las cuales podía observar ahora por encima de sus cimas; los extensos bosques, y la generosidad de la naturaleza. La fragosidad de aquellos espacios le hizo recordar a su abuelo cuando le contaba que se había tropezado con un oso en Asturias. Desde aquel punto, no le quedaba más que descender por la vertiente opuesta para alcanzar el valle escondido, donde ubican el pueblo de Obona y el monasterio del mismo nombre. Tomó un sendero bastante pendiente que bajaba casi directo al valle y pronto divisó una aldea situada en la ladera contraría; poco después, asentado en lo que parecía una rica y cultivada llanura, le sorprendió el tamaño y aislamiento del monasterio".

"El camino, todo él ancho, está limitado en casi su totalidad por muros de piedra ya cubiertos por el musgo, lo que delata el paso del tiempo y la umbría de este magnífico bosque de viejos castaños, robles y abedules", explican por su parte de este periplo caminero en la web del grupo de montaña Asociación Deportiva La Curuxa. Fijémonos ahora en las flechas de esta muria, esta de la izquierda, muy desgastada ya, la primera...


Caminamos unos pocos metros más...


Y he aquí la segunda. La bajada no ofrece tregua y en el rocoso suelo volvemos a encontrarnos con las marcas de las ruedas de los carros, pese a que hace mucho tiempo que dejaron de rodar por aquí...


En todo momento en el Camino predomina la línea recta, lo que nos recuerda a la técnica constructiva de las vías romanas, aunque esto no quiera decir necesariamente, como los empedrados, que este sea su origen, pues tanto puede ser de esa época como posterior, medieval, como el monasterio, o mismamente anterior, prehistórica, como las numerosas necrópolis megalíticas de la zona o los castros cercanos


El antiguo empedrado, así como la muria, sí tiene pinta de ser de los tiempos en los que los frailes dominaban este su coto, extinguido como el monasterio en 1835


Las huellas de las ruedas de los carros sin duda corresponden también a los siglos en los que el monasterio marcó su impronta en el occidente asturiano


Aquí volvemos a verlas y extraordinariamente bien durante un trecho un tanto largo, con los surcos bien marcados


Son las maravillas del 'paisaje introspectivo', el más próximo e inmediato, tan a destacar como el de los horizontes lejanos, pero que a veces con las prisas o nuestro despiste, absortos en nuestros pensamientos, no percibimos en su intensidad


Esto revela que el camino al monasterio tenía su importancia, pues no todos eran de carros ni mucho menos; no pocos eran 'caminos de herradura', solamente hábiles, aparte de para andarines, por supuesto, para caballerías, las célebres recuas de mulas de los arrieros en concreto, los grandes transportistas de la antigüedad


Las roderas forman pequeños canalillos labrados en la roca por el paso de rodadas y rodadas durante siglo


El que la cuesta sea tan larga y recta, además de relativamente suave, parece diseñada especialmente para el paso de los carros, evitando abruptas pendientes que lo dificultarían, tanto para bajar como para subir


Miremos aquí lo magníficamente perfiladas que están...


Ponemos varias fotos para que podáis apreciarlas con detalle


Profundo y bien perfilado surco...


Hojas, tierra, piedrecillas, ramas... los cubren en algunos puntos


Pero puede seguirse su estela durante unos metros camino abajo...


La hendidura de la izquierda se nota bastante más...


Detalle de cerca...


Aquí se ve más el rodal de la derecha


Y ahora, la caja caminera...


Nueva porción de muria, algo más alta tal vez que las anteriores


Y sigue sin tregua la larguísima bajada, siempre recta por este "camino carretero que se introduce en un amplio y denso robledal, uno de los mejores bosques que se pueden disfrutar en el Camino Norte, salpicado por alisos", como lo describe Antón Pombo


De nuevo un poco más de rodada de carro labrada en la roca, sobre todo en el surco de la izquierda


En estos bosques tinetenses, antaño mucho más extensos, han querido ver los cronistas de antaño ver al rey Alfonso IX recreándose con la caza en animadas monterías durante sus repetidas visitas


Otros, sin embargo otros no creen tuviera demasiado tiempo para ello, despachando disposiciones para separar las tierras de realengo de las monacales o fomentando el casi obligado paso por aquí para los peregrinos de su tiempo, lo que delata deberían ser mínimamente numerosos para que se tomase tal inquietud y la plasmase por escrito en un documento oficial


Tiempo después en el famoso Libro de la Montería de otro de los alfonsosAlfonso XI, se citan montes asturianos y, entre ellos los tinetenses de "La Cabeza de Basuredo (hoy Valsoredo); el pico de la Corba y Bustiello, las armadas en el llano de Brañalonga, y el Camino de La Espina, la armada en Grande Muelle; el monte de Veduledo "que es cabo Tineo" (hoy Viduredo, al sur de Tineo). También se nombran la vocería de Castañera, el monte de "Los Valles y Riodese" con el valle de Mollerosos (hoy Mulleiroso), valles de la Cuerva, Brañúas, Paradella (hoy Paradiella) y el pico de Fofarago (hoy Fonfaraón", nos cuenta la Gran Enciclopedia Asturiana


Y, de nuevo, más rodadas talladas en la roca de los carros de antaño en este que fue camino de gran tránsito entre La Venta Piedratecha y el monasterio, cuyos abades se nombraban condes de estos parajes


Por estos canalillos discurren las aguas sobrantes de las lluvias y las que rezuman de la muria con sus plantas y musgos


Un detalle de cerca. En aquellos lugares donde la piedra, de tanto pisarse, esté muy lisa, puede ser resbalosa con dicho musgo y, sobre todo, cuando se moja con las lluvias. Vayamos pendientes de dónde ponemos el pie


Hay por aquí cruces con caminos secundarios, muy poco pisados y perfilados, que se adentran en el bosque a los lados, tal vez sendas de jabalís o de cazadores. Nosotros vamos siempre por la vía principal, recta y en continuo descenso


Este antiguo Coto de Obona fue suprimido en 1827 con la supresión de los señoríos aprobada por entonces, ocho años antes de la desamortización del monasterio y exclaustración de los monjes, incorporándose al concejo. Sus bienes pasaron al Estado y, con el tiempo, a otras entidades como ayuntamiento y, por subasta en algunos casos, a particulares


Aquí enlazamos con un camino de más entidad a nuestra izquierda: nosotros seguimos bajando recto y siempre de frente. Una flecha, muy borrada, en este primer árbol así nos lo indica

 
El pueblo de Obona/Oubona está justo delante, en la ladera de enfrente, que cae al valle, solamente lo vemos parcialmente en invierno, así como el monasterio, cuando en invierno los árboles se desprenden de las hojas


Aquí pasado el cruce de caminos encontramos este otro mojón, que nos confirma que hay que seguir bajando. A partir de aquí el Camino tiende a ensancharse un poco más...


Una cierta claridad algo más intensa al fondo indicaría que no estamos muy lejos de salir del bosque si nos decidimos a visitar el monasterio 


Una especie de surco a nuestra derecha más que de rodada parece más formado por agua de las lluvias que caen por esa vereda hacia el río Deina, ya muy cercana


Desde aquí tenemos ya a la vista el cruce de caminos donde tomaremos esa decisión, o seguir de frente para visitar primeramente el monasterio o seguir a la izquierda y pasar de largo, poniendo ya rumbo a Villaluz

 
El Camino, más ancho y apisonado, de tierra baja un poco más pendiente en este tramo que queda hasta la bifurcación


Quienes sigan hacia Santa María la Real seguirán bajando unos metros más hasta el paso del río Deina subiendo posteriormente un poco para llegar a El Convento. Quienes vayan a Villaluz tendrán un trecho llano antes de unas cuestas no demasiado pronunciadas antes de llegar al pueblo, a un kilómetro y medio aproximadamente de la bifurcación a la que vamos a llegar ahora


Un viejo tronco crece sobre el borde de la caja del Camino y se cubre de musgo. Nosotros no tenemos dudas, salvo que se vaya mal de tiempo y fuerzas recomendamos sinceramente visitar el monasterio y que incluso preparemos nuestra etapa del día contando con ello


Y allí tenemos el mojón que nos señala las dos opciones: a la izquierda siguiendo a Villaluz, a la derecha al monasterio de Santa María la Real de Oubona, símbolo del Camino y puerta de la historia, legendaria fundación medieval con un no menos misterioso fundador...





















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