Antes aún de Fonfría, los peregrinos de ahora, como los
romeiros y demás viajeros de antaño, podrán hace un alto en el Mesón o Casa do Acevo, recién entrados en tierras gallegas. La frontera está a unos dos kilómetros de aquí, bajando al otro lado de la montaña, y el Mesón do Acevo a otro tanto más o menos
Hemos subido a A Serra do Acevo desde Penafonte, la cabeza de esta parroquia, la última de Asturias en el Camino Primitivo, por El Zarro o Monte do Zarro, el más septentrional de la serranía, una buena cuesta que se suaviza notablemente al acercarnos a la carretera AS-12, que cruzaremos frente al Pico Cuia (1.109 m), el que da nombre al antiguo hospital de peregrinos y donde empieza, mirando desde el norte, la fila de aerogeneradores del parque eólico que ha hollado esta emblemática sierra
Ahí está el lugar en el que vamos a cruzar la AS-12, llamada El Corredor del Navia, pues empieza en el pueblo del Espín, enfrente de Navia (Camino Norte) y acaba en el Alto do Acevo, donde empieza a ser la LU-701. Antes fue la carretera AS-28 Grandas de Salime-Puerto del Acevo, nomenclatura que aún veremos en algunas guías y señales, pues estuvo vigente hasta 2017
Es el cruce con el camino que, entre los árboles de la izquierda, comunica la carretera con Bustelo del Camín, pero nosotros NO iremos por él, sino que nada más cruzar la AS-12 tomaremos una senda que sube a la sierra por esta ladera, la falda oriental del Pico Cuia, que sube hacia la izquierda para coronar el paso del Monte da Curiscada, donde acabará esta fuerte y continua cuesta por A Serra do Acevo
Y allí arriba en el alto, más o menos encima de Bustelo del Camín, era donde estaba el Hospital de Cuia o Cuiña, topónimo vinculado, tal vez, al latín
conditam 'oculta, escondida', "
aplicado a lugares de paso en loma o en cantizal, que permanecen ocultos en uno de los dos sentidos de la marcha", nos dice el erudito profesor y filólogo montañero
Xulio Concepción Suárez en su
Diccionario etimológico de la montaña asturiana. La palabra está emparentada con otras de similar significado, tipo
cuenya,
cueña,
cuendia, etc., que dan nombre a muchos lugares semejantes, pasos naturales entre los montes
Aquí podemos ver el camino a Bustelo del Camín (otro topónimo de evidentes resonancias camineras), abajo a la izquierda de la foto y, monte arriba y encima del bosque, el trazado del Camino, que se dirige a coronar el alto entre los dos aerogeneradores del parque eólico que ha hollado esta sierra, como tantísimas otras
Desde Bustelo del Camín vemos que también sube un camino por A Curiscada o Monte da Curiscada, uno de tantos topónimos con la raíz prerromana kor, referida a 'roca' o 'montaña', pero reiteramos que no es ese el que se emplea, aunque el nombre del pueblo puede delatar que antiguamente fuese también empleado por arrieros, peregrinos y demás viajeros. Este camino, que sale entre las casas, actualmente recorre toda la falda de A Serra do Acevo hasta A Brañota y O Carballín, entrando un Galicia, pero un ramal menor sube a la derecha y se une al Camín Grande, el trazado oficial, poco antes de llegar a la cima y solar del Hospital de Cuia
A Serra do Acevo es también llamada de Pedras Apañadas por el pico cimero de la misma, de 1.204 metros de altura, cuyo nombre, decía el historiador
Juan Uría Ríu, uno de los autores de
La peregrinaciones a Santiago de Compostela, podría deberse a que "
como en la Cruz de Ferro, próxima a Foncebadón, entre Molinaseca y Manjarín, en la provincia de León, habría en otro tiempo algún montón de piedras depositadas en aquel límite por los caminantes" (límite y paso de la Maragatería al Bierzo)
La idea de que este fuese el origen del topónimo de Pedras Apañadas es muy sugerente, aunque también podría deberse a las piedras que forman la cámara dolménica de los túmulos megalíticos, tan abundantes por doquier, a los trabajos de las explotaciones auríferas en la zona (Penafurada), o a formaciones naturales de canchales o amontonamientos de morrillos en cumbres y laderas, tan abundantes en estas sierras, producto de la erosión sobre la blanda roca pizarrosa
Acercándonos a la carretera, la fuerte subida desde Penafonte, pasando de 850 metros de altitud a cerca de mil en este lugar en kilómetro y medio de distancia, se suaviza notablemente y nos ofrece un 'descanso' o tregua antes de afrontar el duro repecho final por la falda del Pico Cuia, que tenemos enfrente
La subida a A Serra do Acevo desde Penafonte la hemos hecho bordeando las laderas de El Zarro o Monte do Zarro, el más septentrional de esta sierra, cuya cima, muy próxima, no vemos desde aquí aunque sí lo haremos subiendo por El Pico Cuia
Esta zona, donde además llegamos a un pinar, es muy empleada pues para que muchos peregrinos hagan un alto antes de acometer el repecho final de subida, nada más cruzar la carretera que, más antiguamente, fue la comarcal C-630 Pravia-Lugo
La carretera, siendo ya la AS-28, fue notablemente mejorada en 2008. No es normalmente de mucho tráfico pero este sí que pasa muy veloz, por lo que, como siempre decimos, hemos de extremar la precaución al cruzar
Más allá de Pedras Apañadas asoma El Pico da Lagoa (1.194 m) donde se encuentra la laguna de A Lagoa de Tembre. Entre ambos montes está el puerto de Pedras Apañadas (1.137 m), otro paso de Asturias a Galicia, por donde actualmente va la carretera LU-P-3601. Además de marcar la frontera asturgalaica, al sur de Pedras Apañadas, en A Volta, cerca de dicha carretera, está la divisoria entre los concellos gallegos de A Fonsagrada (a la derecha) y Negueira de Muñiz (izquierda)
Bajo Bustelo del Camín están las verdes camperas y bosquetes del Monte da Redonda y, poco más al sur, El Pico Aguión (1.028 m), donde están cuatro de los veintiocho aerogeneradores del parque eólicos de A Serra do Acevo
La frontera de Asturias y Galicia discurre también por El Monte de Bustarvelle (1.031 m), llegando a verse desde aquí algunos de los picos de este sector de la Cordillera Cantábrica, paso a tierras leonesas, donde destacan los 2.007 metros de altitud del Cuetu d'Arbas, donde la nieve de sus neveros permanece hasta bien avanzada la primavera, aunque cada vez menos
Enlazamos con la pista que comunica la AS-12 con la cima del Monte do Zarro, donde hay otros cinco aerogeneradores.

Nosotros seguimos, evidentemente, a la izquierda, hacia la carretera, por este trecho tan llano y agradecido como corto
El trayecto de subida por la falda del Monte Cuia es relativamente corto, alrededor de un kilómetro calculo, unos quinientos metros menos que la cuesta de Penafonte hasta aquí, pero el peregrino del Camino Primitivo sabe de sobra, tras experiencias anteriores, que los metros sobre el papel de una guía o en la pantalla del ordenado, en dos dimensiones, se multiplican varias veces en relación al esfuerzo y al tiempo cuando se trata de distancias en montaña
El mojón jacobita nos señala el Camino. Es en esta zona donde muchos caminantes deciden hacer un algo a la sombra de los pinos de la plantación que aquí empieza a la derecha y que se extiende hasta la carretera
Esta es la falda suroccidental del Monte do Zarro, cuyo nombre parece deberse a antiguos cerramientos o acotamientos del terreno. Esta zona del concejo de Grandas de Salime fue, por su orografía, secularmente ganadera, sin embargo siempre hubo antaño cultivos de cereal para hace el pan, así como vid para la elaboración de vino
El impresionante éxodo rural acontecido tras la construcción del embalse quiso paliarse infructuosamente con el trabajo forestal, plantándose ingentes repoblaciones de coníferas a partir de 1955 aproximadamente, de ahí que las veamos continuamente y más en las cumbres de las montañas, antiguos pastizales
Ahora salimos a la carretera AS-12 en las inmediaciones del lugar de El Pacio, donde nace, a la izquierda, el río de este nombre, que da sus aguas al Ríodecabalos y este es a su vez tributario del Augüeira, afluente del Navia
A la izquierda de este collado, al pie de Bustelo del Camín, nace el río de Trasmonte o Regueiro da Buliqueira, que forma otro precioso valle hasta su desembocadura también en el Navia. Si bien todos estos ríos pertenecen a la misma cuenca fluvial naviega, el Camino discurre por el paso natural que separa dos vertientes de la misma, la del Navia y la del Augüeira
La carretera AS-12 es llamada
El Corredor del Navia, pues sigue, a más o menos distancia, el curso de este río entre el pueblo del
Espín, enfrente de
Navia y en la ría y desembocadura del río en el Mar Cantábrico (paso del Camino Norte), hasta el Alto do Acevo, donde pasará a ser la LU-701 hasta
A Fonsagrada
Cuando era la AS-28 se llamaba carretera Grandas de Salime-Puerto del Acevo, pues era el tramo que comprendía. Antes ya hemos dicho de fue la C-630
Pravia-Lugo. El trazado de estas carreteras relegó al camino antiguo a vía pecuaria y de comunicación local
Aunque entre dos curvas, este tramo recto de la carretera nos ofrece bastante buena visibilidad para cruzar al otro lado, pero siempre poniendo los sentidos. No nos cansamos de decir que se oye antes a los motores de los vehículos que que se les ve
A la derecha sale también a la carretera el camino vecinal que comunica la AS-12 con el pueblo de Monteseirín Pequeno. Aunque las distancias por carretera son diferentes a las del Camino, son aproximadas y por ello estas señales kilométricas nos sirven de referencia: estamos a doce kilómetros de Grandas de Salime, que hemos dejado atrás, a uno del puerto y a quince de Fonsagrada. Recalcamos que por carretera
Vamos a cruzar pues a tomar el camino a Bustelo del Camín, al pie del Pico Cuia y sus aerogeneradores, los nuevos 'molinos de viento' del paisaje, altísimos y claros, que se divisan desde muchísimos kilómetros de distancia
Al fondo vemos las primeras casas, pero no llegaremos hasta ellas ni mucho menos: tomaremos una senda que sube a la montaña poco más allá de los pivotes de la izquierda
Además de mirar a derecha e izquierda al cruzar la AS-12, hemos de estar pendientes de la salida y entrada de vehículos por el camino de Bustelo del Camín
Fijémonos en la pequeña flecha amarilla pintada en el poste de esta señal de tráfico, levemente inclinada a la derecha señalando el desvío, por lo que avanzamos hacia la vereda derecha...
El Camino haca un poco de bajada: allí mismo antes de la curva dejaremos el asfalto para tomar la senda que sube al pie del primer árbol
Aunque está bien señalizado, a veces las hierbas o las sombras pueden ocultar parcialmente el mojón allí emplazado
Cuidado también con esta cuneta-canaleta de aguas sobrantes, no vayamos a pisar mal, poner el pie en ella y tener un tropezón inesperado como le ha sucedido a más de uno...
Justo habíamos empezado a bajar cuando empezamos a subir por este sendero
Hay una portilla, normalmente abierta pero que si encontramos cerrada hemos de tener presente que no es para que no pasemos nosotros, sino el ganado, que ocasionalmente pueda saltar al Camino desde los campos circundantes. En ese caso volvamos a cerrarla tras pasar nosotros
El Camino sube pues recto y raudo entre setos, prados y arboledas. El suelo es de tierra y piedra, cómodo y agradable de caminar por tanto, a pesar de la fuerte rampa
Los eólicos parecen cerca, muy cerca, y cerca están, pero como hemos dicho y redicho las distancias en cuestas se multiplican en tiempo y esfuerzo respecto a las de los llanos. Tengamos en cuenta que el Camino no va a subir a estos primeros aerogeneradores sino a los que hay más a la izquierda, por lo qye la subida se suavizará relativamente
El ganado pasta prado abajo a nuestra izquierda, ofreciendo una bucólica estampa rural y ganadera al peregrino que emprende el gran repecho final por A Serra do Acevo
Algunos árboles salpican la campiña mientras arriba imperan los pinares repoblados, aunque se han plantado también árboles autóctonos, como enseguida vamos a comprobar
Vista prado abajo, donde pace el ganado y busca la sombra del arbolado
Resumiendo, es una hermosa senda montañera pero con una buena pendiente. La proximidad de los pinares de la izquierda sirve para verificar la distancia que nos queda para llegar arriba según ganemos altura
Pedras Apañadas a nuestra izquierda, donde hay un vértice geodésico. En esta su ladera oriental, la asturiana, se han descubierto explotaciones mineras del tiempo de Roma pertenecientes a una pequeña explotación con canales y depósitos de agua, además de una galería. Más atrás asoma A Lagoa y a la izquierda el Aguión
Estos árboles empezando la cuesta proporcionan alguna de las pocas sombras de esta subida, hasta llegar a los pinos de la cima, al menos
Son un lugar ideal para hacer un alto y respirar aire puro. Atención a los golpes de calor en verano
Se oye perfectamente el ruido de las aspas de los eólicos al girar. El inmenso poder de las eléctricas se hace patente incluso en el paisaje
"En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo; y, así como don Quijote los vio, dijo a su escudero:
–La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.
–¿Qué gigantes? –dijo Sancho Panza.
–Aquellos que allí ves –respondió su amo– de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.
–Mire vuestra merced –respondió Sancho– que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.
–Bien parece –respondió don Quijote– que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.
Y, diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que, sin duda alguna, eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes, iba diciendo en voces altas:
–Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete."
Efectivamente, como leemos en la web de
Energías Renovables Energía Eólica (ENEL): "Los aerogeneradores han sido llamados "
los molinos de viento del tercer milenio". Utilizan las corrientes de aires para producir un valioso recurso: la electricidad"
Según la descripción que nos ofrece dicha web, esta sería la descripción y medida de estos aparatos:
"La pala eólica (o aerogenerador o turbina eólica) es una pequeña obra maestra de la ingeniería, cuyo aspecto solo es aparentemente elemental. El tipo más extendido es la clásica pala eólica de eje horizontal, compuesta por una torre, una navega y un rotor, en cuyo extremo suelen colocarse tres palas (también llamadas aspas). Menos comunes son las palas eólicas de eje vertical, poco utilizadas por problemas de resistencia al aire.
La torre, con una altura comprendida entre los 80 y los 115 metros, eleva hacia el cielo la nave en cuyo interior se encuentran los distintos mecanismos que permiten convertir el viento en electricidad. La velocidad del viento aumenta con la distancia al suelo, por lo que se necesita esta altura para las palas eólicas. En el extremo de la nave hay un rotor, con un diámetro de entre 90 y 150 metros, compuesto por un buje al que se fijan las palas eólicas (de entre 10 y 85 metros de longitud aproximadamente).
El proceso es bastante sencillo. El rotor es accionado por el viento. Su rotación se transmite a un eje de entrada que acciona un generador eléctrico. Este sistema de guiñada permite orientar la góndola en función de la dirección del viento. El rotor empieza a funcionar solo cuando la velocidad del viento es superior a 10 km/h, mientras que la turbina eólica se apaga a velocidades superiores a 90 km/h, por razones de seguridad.
Básicamente, el rotor convierte la energía cinética del viento en energía mecánica. Una caja de engranajes transforma las lentas rotaciones de las palas (entre 18 y 25 por minuto) en rotaciones más rápidas (hasta 1800 por minuto) que pueden alimentar el generador eléctrico. El generador eléctrico convierte la energía mecánica en electricidad. Un transformador transfiere la electricidad de un circuito a otro (en este caso la red eléctrica), modificando sus características.
Varios sistemas de control están situados en la góndola para supervisar continuamente los parámetros de funcionamiento del aerogenerador, produciendo así energía renovable de forma segura y maximizando la eficiencia del parque eólico".
Y, de la misma web, un esquema de sus componentes y funcionamiento
Cuando en 1999 se aprobó su construcción se redactó un plan especial para este parque eólico, en el que, entre otras muchas cosas, establecía:
"... la Permanente de la Comisión del Patrimonio Histórico de Asturias, dependiente de la Consejería de Educación y Cultura, emitió informe respecto al Expte. IA-IA-0363/99, a fecha de 4 de abril de 2000, en el que se informó favorablemente del anteproyecto de parque eólico, con las siguientes condiciones:
1°. El ámbito de protección del Conjunto Histórico del Camino de Santiago (franja de 100 metros a cada lado del trazado) quedará libre de cualquier tipo de instalación.
2º. Si se produjera solapamiento o intersección entre el Camino de Santiago y los viales de acceso o servicio, se diseñarán medidas correctoras.
3º. Los viales interiores aprovecharán las franjas de cortafuegos.
4°. Para el resto de caminos de acceso, se presentará descripción pormenorizada de obras (escala 1:5.000), quedando sujetos a medidas correctoras si discurrieran por las proximidades de bienes de interés histórico.
5°. El aerogenerador n° 22 deberá situarse fuera del área de protección del yacimiento de Piedras Apañadas.
6° La pista de acceso al aerogenerador nº 23 no podrá ser ampliada, ni rematarse con asfalto ni hormigón.
7º. No se construirán pistas de nueva planta que afecten al área de protección del yacimiento de Piedras Apañadas.
8°. Deberán identificarse y balizarse el yacimiento de Piedras Apañadas y el solar del antiguo hospital de peregrinos de Cuia.
9°. Con anterioridad a la ejecución del proyecto, deberá presentarse a la Consejería de Educación y Cultura, un proyecto de actuación arqueológica extensivo a todas las remociones de tierra generadas por la construcción del Parque Eólico".
La cuesta sigue directa y parece que va hacia 'los molinos de viento del tercer milenio'. Sin embargo pronto girará a la izquierda, siguiendo en dirección sur la falda del Pico Cuia. "
La ladera asturiana posee monte bajo y repoblaciones de pino y abedul, mientras la ladera gallega mantiene una densa mancha de bosque caducifolio rico en fauna de pequeño porte", explica la
Enciclopedia del paisaje de Asturias
La uz, el brezo, es planta característica de estos puertos por donde pululaban los peregrinos de antaño, pero también los arrieros, los grandes transportistas de la antigüedad, al igual que pastores y ganaderos, vecinos yendo y viniendo de ferias y mercados como los de A Fonsagrada y Grandas, artesanos ambulantes, emigrantes estacionales, sobre todo a la siega a Castilla, todo tipo de funcionarios e inspectores, como los visitadores eclesiásticos comprobando el buen funcionamiento de todo y un largo etcétera de viajeros de todo tipo
Para quienes andaban 'per ager', esto es, por el campo, 'sin techo ni morada', de ahí 'peregrinos', que incluían a pobres, enfermos y caminantes, se construían los hospitales, en el sentido más de hospedería de necesitados u hospital de caridad que de sanatorio, aunque alguna cura a veces había, como el de Cuia, del que existe escasa documentación pero del que sabemos era propiedad del conde de Altamira, poderoso magnate de la antigua Tierra de Burón, que abarcaría los actuales concellos gallegos de A Fonsagrada y Negueira de Muñiz

Además de motivaciones piadosas y sociales, estos hospitales habrían de ser mínimamente rentables, pues habían de mantener al menos hospitalero y 'mayordomo' o administrador (no pensemos en los mayordomos de las películas de potentados). Por ello, solían tener tierras cuyas rentas repercutían en la economía del hospital, bien fundacionales o bien producto de donaciones, además de limosnas y otros privilegios, ya fuesen estos hospitales de fundación o gerencia nobiliaria, como el de Cuia, vecinal, del concejo o de instituciones religiosas
Otra vista del Monte Aguión, sobre el valle de A Valía del Gato, nacimiento del Rigueiro del Gato, que da sus aguas al Trasmonte o Rigueiro da Buliqueira. A lo lejos el Monte de Bustarvelle con el Monte dos Chaos y, en la lejanía, los puertos y picachos de la Cordillera Cantábrica en el sector de Cangas del Narcea principalmente
El Aguión, repoblado masivamente de pinares y con sus cuatro aerogeneradores, debe su nombre a su forma picuda 'aguijón', mientras que A Valía do Gato ha de referirse a una vallina o pequeño valle habitado posiblemente en tiempos por gatos, monteses se entiende (Felis silvestris), eso si no se trata de algún apodo o antropónimo
A su izquierda, en Bustarvelle está la cabecera del valle formado por el Rego de Silvaña, que recibe las aguas del Rigueiro da Brañota y da sus aguas al Trasmonte. Echamos en falta a un experto montañero que nos dijese los nombres de aquellos picos en el horizonte, al sur, sierras de El Counio, Muniellos, Degaña, Pandelos y otras que se extienden hacia los límites con León
Sí reconocemos A Pena Mouxada (1.006 m)y, al oeste, al otro lado del 'cañón del Navia', El Pico Busbeirón (1.286 m), donde entroncan las sierras de Vilar y de Gallardo. Estas dos cumbres señalan la frontera astur-gallega en esa zona, pues el concello de Negueira de Muñiz se extiende formando una cuña al otro lado del río
Y aquí tenemos, tras de nosotros, El Monte do Zarro (1.023 m) con sus aerogeneradores y su pista-cortafuegos. Un poco más abajo, subiendo de Penafonte por el bosque de su ladera, hemos llegado nosotros de Penafonte a cruzar la AS-12 (véase el cruce a la izquierda)
Y, poco más abajo, la carretera. En la lejanía y más allá de la larga loma descendente de A Serra de Gallardo están las montañas del Valledor, serranía allandesa que divide la cuenca del Navia de la del Narcea, cuya piedra clara destaca en la lejanía
Su cota cimeira es El Pico Orúa o Ouría (1.369 m), pero también tenemos al Mosqueiru (1.331 m), el Alto de Brañueta (1.271 m), Pena Dereita (1.322 m), El Pico da Veya (1.342 m), El Pico Gargalóis (1.312 m), El Pico Lampazoa (1.343 m), Pena del Avieiru (1.233 m), El Sillón (1.285 m) y otros sobre el valle del Río d'Or o río del Oro, que da nombre al Valledor y que desemboca aquí en el Navia

Seguimos pues en la gran comarca aurífera del occidente asturiano, a la que hemos entrado en el Camino Primitivo al cruzar el Narcea en el concejo de Salas y que continuará por parte de Galicia. Más o menos coincidente con la veta pizarrosa, la del oro llega desde la costa al Norte hasta bien entrado Portugal al sur
No es para nada de extrañar que Augusto hiciese coincidir la campaña de conquista de este territorio coincidiendo con su declaración del patrón oro como base económica de su imperio. No obstante se desconocen con exactitud los muchos escenarios de dicha campaña, entre los años 29 a.C a 19 a.C., que podrían haber abarcado un gran teatro de operaciones desde El Bierzo al Esla y los Picos de Europa, irrumpiendo posteriormente por los puertos de la Cordillera hacia los puertos del Cantábrico, donde habría desembarcado la flota de Aquitania
Es más, habría una parte del noroeste peninsular que ya habría sido conquistada en sucesivas fases que empezaron en el 197 a. C. con
Décimo Junio Bruto, quien añadiría a estos el nombre de Galaico tras la conquista. La existencia de oro en la comarca ya sería conocida por ellos desde entonces al menos, pero es posible que desde mucho antes, al menos desde las navegaciones comerciales griegas y fenicias, así como por propio contacto directo de rutas comerciales con la meseta

El oro sería ya fundido y apreciado desde la edad de los metales, conociéndose de ofrendas de objetos con él fabricados en túmulos de la Edad del Bronce. Con la Edad del Hierro y los avances técnicos de forja y fundición la orfebrería castreña alcanzó importantes niveles de calidad
El conocimiento previo de estos yacimientos auríferos, como aquí en el valle los de Penafurada con sus largas galerías o el mencionado de Pedras Apañadas, alentó pues a los romanos a la conquista y a la posterior aplicación intensiva de las más modernas técnicas mineras para rentabilizar al máximo los trabajos extractivos
Pero hacia el siglo III los trabajos se detienen, no por agotamiento de las vetas, aunque posiblemente lo más accesible sí se hubiera extraído, sino porque los cambios económicos aplicados por los emperadores de entonces abandonaron el oro como gran patrón económico y dejaron de ser rentables
No obstante aún en la Edad Media se hace mención a alguna mina de oro, así como de plata y azogue (mercurio) y el prehistórico sistema de bateo del oro en el lecho de los ríos pervivió entre muchos vecinos hasta nuestros días, mantenida por familias como los
Sanfiz del pueblo tinetense de Navelgas, en base a cuyo impulso se creó el
Museo del Oro de Asturias y se organiza el
Campeonato Internacional de Bateadores de Oro
El pedregoso y terroso camino, duro pero bien apto para subir 'trepando', serpentea ligeramente mientras gana altura rápidamente subiendo recto por esta falda occidental del Pico Cuia, bajo las aspas de los eólicos, que cuando giran emiten su clásico ruido de hélices al viento. "Zumbido rítmico o susurro constante producido por el choque y la fricción del viento contra las palas al girar", se dice más técnicamente
Para el peregrino del Camino Primitivo, que ya ha dejado atrás puertos como el de El Palo y otros, no ha de constituir ninguna novedad la ascensión, pero todo esfuerzo requiere su sacrificio y más ahora con tantos kilómetros a nuestras espaldas. Leemos en la
Guía Gronze sobre el camino de Grandas hacia A Fonsagrada
"Si hemos llegado indemnes a Grandas de Salime, la tumba del Apóstol Santiago se halla a nuestro alcance. Hoy avanzamos por un territorio más dócil que el de las etapas precedentes, por zonas rurales, agrarias y ganaderas, saliéndonos al paso numerosas pequeñas parroquias, algunas con servicios para los peregrinos. La jornada está marcada por la subida, larga, pero suave y progresiva, al Alto del Acebo, sierra que separa las comunidades de Asturias y Galicia".
Verdaderamente, puede decirse que, desde el paso de la presa de
El Salto de Salime, sobre el Navia, no hemos cesado de subir, con diferente intensidad, salvo en la bajada de
A Farrapa a
Cereixeira y las llanura, en parte boscosas, de Cereixeira a Malneira y
Castro. De Castro a
Padraira y
Xestoselo ha habido una cuesta suave pero constante por el bosque del Monte de Padraira y A Pena Longa
Luego al lado de la carretera AS-12 hasta
Penafonte fue todo una rampa ascendente y, de Penafonte aquí, son los repechos más cuestos y pendientes, que nos iremos tomando con calma, si bien hay peregrinos muy en forma que lo suben todo del tirón. No es nuestro caso, y menos haciendo fotos continuamente aquí y allá...
Unos metros más arriba el Camino hace un ángulo recto al pie de la cima del Cuia en una curva cerrada a la izquierda al llegar a este bosquete
Árboles, arbustos y brezales hacen un poco más honda la caja caminera que delata la antigüedad del Camín Grande aquí llamado, Camín Real de Galicia o Camín Francés, como se denominaba a tolos que provenían de allende los Pirineos
La subida sigue con igual ímpetu, tomando el Camino ahora dirección sur-suroeste en dirección al collado y paso natural entre El Pico Cuia y el de Pedras Apañadas
Una verdadera prueba física montañera de las muchas que nos encontramos en el Camino Primitivo, pero es en ellas en donde radica su singular belleza
"Coronando el puerto se fatiga un peregrino de rostro enrojecido por el sol, con calzón corto, mochila, bordón y sombrero de cazador de safari (sólo le falta la tira de piel de leopardo de Stewart Granger en «Las minas del rey Salomón»). Me detengo para charlar un rato, pero me dice:
—No hablo español.
—Bueno -concedo, y él añade: Las únicas palabras de español que sé, son: no sé español.
Se trata, sin duda, de un humorista que tiene pocas ganas de hablar".
Hay aquí a la izquierda en un recodo un pequeño rellano que nos ofrece una buena oportunidad para hacer un alto y recobrar resuello...
A la vez que nos deleitamos con el paisaje: ahí tenemos de nuevo enfrente El Monte do Zarro, con sus eólicos, la pista y la carretera a la que sale el Camino, así como sus alineadas plantaciones de coníferas
Más a la derecha aún y en el horizonte la Sierra del Valledor, que con las de Llagos, El Palo y otras forma la gran dorsal asturiana que, además de separar las cuencas fluviales de los ríos Navia y Narcea, es una divisoria orográfica, etnográfica, cultural y lingüística en el occidente astur
Miremos ahora de nuevo a la izquierda, pues desde El Pico Buspol la línea de cumbres sigue hacia El Penedo dos Coriscos (1.092 m) y El Pico Vallongo (1.082 m), el más septentrional de A Serra de Buspol o Serra da Costa
Por su ladera baja desde Allande la carretera AS-14 Grandas de Salime-Puente del Infierno, cuyo trazado desde Berducedo, en tiempos de la C-630
Pravia-Lugo, hubo de cambiarse y hacerlo pasar por allí pues la carretera antigua, que pasaba por el valledor, quedó cortada por el embalse en Salcedo, uno de los pueblos que, con su puente, quedaron bajo las aguas en 1954
Más a la izquierda ya lo lejos está El Pico Carondio (1.222 m, en la sierra de este nombre y, aquí abajo, la carretera AS-12 en El Pacio, con A Pena as Lamas (822 m), un poco más adelante, formando una loma por cuya ladera oeste viene del Camino de Santiago de Padraira a Xestoselo y Penafonte. Más allá, la campiña grandalesa se extiende hasta la gran caída al Navia. Justo bajo El Pico Vallongo vemos el monte de El Coto Grandas (692 m) con su cortafuego, por cuya falda entra en la villa de
Grandas de Salime el Camino, subiendo desde el embalse por
Vistalegre. Poco más abajo, por El Rigueirón, lo hace la AS-14. A su izquierda el monte As Campas (690 m)
Un poco más a la izquierda llega a divisarse la nave de la fábrica de Quesos Tres Oscos de A Farrapa, junto a la que pasa el Camino subiendo de Grandas para bajar a Cereixeira. Poco más arriba es el monte A Bornela (745 m) y, en lontananza y a la izquierda de Carondio está El Pico Os Gargalóis (1.165 m) y otros en los paso del Alto al Bajo Navia
Tras un instante de reposo acometemos estos repechos de la ascensión a a Serra do Acevo por la falda del Cuia arriba. La pista es ancha en este tramo y la uz o brezo, junto con árboles y arbustos forman una muralla vegetal flanqueando el Camino
Luego llegamos a un trecho más abierto, al menos a la izquierda, donde hay un campo de helechos y volvemos a ver Pedras Apañadas 'techo de Grandas de Salime' a ser el punto más alto del concejo. Recordemos que ya veíamos estas montañas desde El Palo y, sobre todo, desde Buspol
Un poco más atrás asoma A Lagoa, fijémonos en las inmensas plantaciones de coníferas que pueblan esa parte de la sierra a partir de aquí. Entre ellas hay algún bosquete autóctono
El Monte Aguión con sus cuatro aerogeneradores y el boscoso valle de A Valía del Gato. Observemos lo abajo que ha quedado el camino de Bustelo del Camín que, como hemos dicho, recorre la ladera de la sierra hasta A Brañoya y O Carballín, al pie y a la derecha del Pico da Lagoa, aunque con un ramal secundario que también sube por allí al puerto
Justo por aquí abajo están las casas, dando vista a A Valía do Gato, al Monte Aguión, al Monte de Bustarvelle y a la Cordillera
Y aquí abajo está El Monte da Redonda (964 m), así llamado por su forma sin duda, cuyas verdes praderías contrastan con las tupidas forestas de la sierra
Bustarvelle es uno de tantísimos topónimos de raíz latina
(com)bustum -de ahí 'combustible'-, que designan a terrenos que fueron quemados para convertirlos en pastos. '
Velle', por su parte, acaso haga referencia a la orografía del terreno, del celta latinizado
bedum 'zanja, arroyo', que aquí haría referencia a la profunda garganta del río Trasmonte
La plantación de pinos es una buena referencia: al llegar a ella habremos terminado la cuesta. Luego llegará un tramo llano y un último y corto repecho hasta llegar a lo alto del puerto, entre los eólicos
Realmente la mejor referencia para saber lo que nos queda de cuesta son los eólicos, pues el camino se cruzará con la pista que los comunica antes de iniciar la bajada al Alto do Acevo, entrando en Galicia
En A Serra do Acevo, por su estratégica situación, además de los 28 aerogeneradores y otros elementos de su parque eólico, se encuentran los medios de alerta forestal de incendios de Asturias y Galicia, con casetas de vigilancia visual y control electrónico. Tengamos en cuenta el gran campo visual del que disfrutamos y aún sin haber llegado a la cima
Por los montes vemos sendas y pistas, Algunas 'antiguas' o canales auríferos de Penafurada, bajo el Aguión, pasaron a ser, como en El Palo, El Valledor y demás parajes mineros del oro, caminos, y como tales fueron empleados hasta nuestros días, leemos en
Castros de Asturias:
"Desde que el emperador Augusto estableció el oro como patrón moneda, el suministro regular de este metal se convirtió en un asunto de importancia trascendental para Roma. Por están razón, las montañas del occidente de Asturias, ricas en depósitos auríferos, fueron intensamente exploradas y removidas por los mineros. Para ello se requería el aporte continuo de agua que tan sólo una cuidada red hidráulica auxiliar podía garantizar
El canal del que forman parte los túneles de Penafurada fueron construidos para abastecer la mina de Valabilleiro con los arroyos de la sierra del Acebo. La mínima pendiente lograda y la regularidad en su trazado a lo largo de varios Kilómetros favorecieron su reutilización durante siglos como caminos, denominados en muchos sitios de Asturias como "Antigüas".

Y en Turismo Grandas de Salime nos ofrecen estos datos sobre la longitud de estos túneles, que llegan subterráneos, de aquí a Teixeira, al lado de Xestoselo, paso del Camino:
"Los tuneles de Penafurada fueron excavados en una enorme cresta de roca entre Paradasolana y el valle Vendañuelo, conservándose un tramo del canal en las inmediaciones del túnel. Es posible acceder hasta el pueblo de Teixeira a través de los túneles excavados en la roca. La mínima pendiente lograda y la regularidad en su trazado a lo largo de varios kilómetrros favorecieron su reutilización durante siglos como caminos, denominados en muchos sitios de Asturias como "Antigüas". Parte de las galerías mineras forman parte de la Ruta Arqueológica de Grandas de Salime (PR.AS-109)".
Hermosa vista del Monte da Redonda, que tiene una casería en lo alto, en medio de los pastos. Entre él y el Aguión baja El Rigueiro del Gato a darle sus aguas al Trasmonte
El río Trasmonte nace a la izquierda del Monte da Redonda y recibe, además de las del Rigueiro del Gato, las aguas del Silvaña, que nace bajo el puerto de Pedras Apañadas. Al otro lado del valle está A Pena Mouxada (1.006 m) con El Pico Busbeirón (1.286 m) en la lejanía, al otro lado de la gran hondonada del Navia
En la ladera norte de A Pena Mouxada están las aldeas de A Airela y A Armilda, que pertenecen a Grandas de Salime y, por lo tanto, a Asturias, aunque son parte de la parroquia de Negueira, en el concello gallego de Negueira de Muñiz. Recordemos que en Asturias, como en otros lugares, la división parroquial rural trasciende su significado religioso y adquiere entidad administrativa civil. A lejos se suceden las lomas descendentes de las sierras de Vilar y de Gallardo y, más al oeste, los picachos de la del Valledor
Allí abajo volvemos a ver la carretera AS-12 en la ladera de El Zarro por El Val da Valía, donde vemos otro de los caminos a Bustelo del Camín
La ladera de A Pena Mouxada se extiende a lo lejos hacia el pueblo de Pelóu, donde está El Castrelo, castro romanizado que durante un tiempo vigiló las explotaciones auríferas pero cuya fundación es mucho más antigua que la conquista romana, en el Bronce final. Estuvo habitado hasta el final del Imperio y pasó por diferentes periodos de poblamiento, siendo refortificado al ocaso de Roma
El Camino, la carretera y la pista a los eólicos del Monte do Zarro, con A Serra de Buspol y El Palo en la lejanía, recuerdos de las etapas que hemos dejado atrás...
El Pico Vallongo, una de nuestras referencias bajando de El Palo, también ha quedado muy atrás. Según subimos vamos descubriendo nuevos detalles en el paisaje al ampliarse nuestro campo de visión ganando altura
Tras de nosotros, suben más peregrinos. Su paso es bastante continuo a partir de abril, sobre todo por las mañanas, pero a partir del mediodía el flujo disminuye notablemente, hasta casi desaparecer por las tardes, pero aún así alguno se ve subiendo estas quebradas, incluso al atardecer
Contemplar el paisaje es una buena excusa para echar el freno, tomarnos un descanso y seguidamente reemprender la subida con energías renovadas
Paso a paso nos acercamos al collado del antiguo Hospital de Cuia. Podemos imaginarnos las ganas de los peregrinos de antaño sabedores de la proximidad y cercanía de la institución patrocinada por el conde de Altamira, con castillo en A Proba de Burón, antigua capital de la Tierra de Burón, por donde iba antaño el camino principal, antes de que este se desplazase este a A Fonsagrada

Estamos aparentemente muy cerca de la cima, si bien es verdad que el gigantesco tamaño de los 'molinos de viento del siglo XXI' puede distorsionar un poco la sensación de distancia y hacernos pensar que está más próxima de lo que está
Comprobando las fotos, tal parece que alguno de los aerogeneradores haya sido cambiado de posición con objeto de aprovechar mejor la fuerza del viento. Ahí tenemos el repecho final antes del tramo llano que nos aguarda entre los pinares
No sabemos si es una sensación nuestra o es una realidad, pero tenemos la impresión que en este trecho la subida se hace menos pendiente
Pasamos al pie de uno de los aerogeneradores del parque eólico cuando el Camino hace otra curva a la izquierda
Y luego zigzaguea un poco siguiendo la orografía de esta ladera, con el espeso bosque y sotobosque a la derecha y la campa pelada y rozada cuesta abajo a nuestra izquierda
Ya asoman ante nosotros y sobre el Camino las copas de los pinos donde sabemos acabará la cuesta
Pinar que será además una buena tregua en este recuesto casi todo él al sol, si deseamos estar un poco a la fresca sombra de las coníferas
Y sí, es llegar a los primeros pinos y casi empezar ya a llanear
Siguiendo camino, llegamos a un cierre ganadero a la entrada del pinar, que da paso a una pista que atraviesa la plantación forestal
Antes de seguir, este sí que es un buen lugar para detenerse y admirar el paisaje, pues casi nos estamos despidiendo ya de Asturias y, tras un trayecto atravesando el pinar, al bajar ya por la vertiente gallega, las vistas serán completamente diferentes, no hacia el este sino hacia el oeste, hacia A Fonsagrada
Abajo El Monte da Redonda y enfrente A Pena Mouxada, con El Pico Busbeirón a lo lejos
A Serra de Vilar con Sesto del Horrio (1.131 m), seguida de A Serra de Gallardo con A Pena da Madera (1.216 m), El Picu Bustagudo más al este (1.292 m) y en lontananza los lejanos picos de la Cordillera, sobre un mar de nubes
A Armilda, A Airela, Viladefondo y Pelóu con El Monte Castrelo. A lo lejos la siempre destacada Sierra del Valledor, con Los Chanos de Braniegu a su izquierda, antigua braña vaqueira de alzada, de ganaderos trashumantes que pasaban el verano con sus ganados en aquellas alturas, aprovechando sus grandes pastos, regresando en otoño a las brañas de La Montaña, concejo de Valdés
La carretera, el Camino y El Zarro, con los tejados de Bustelo del Camín aquí mismo cuesta abajo
Magnífica vista del Pico Buspol con el puerto de El Palo y sus montañas en lontananza
A la izquierda, el collado de El Pacio hacia A Pena As Lamas y la campiña grandalesa hasta A Bornela
Llegamos a reconocer, en la llanura delante de A Bornela, los pueblos de Cereixeira y Castro, con Carondio y Os Gargalóis al norte. Pero fijémonos en un detalle muy importante más a la izquierda: se ve el mar, el horizonte marítimo cantábrico
Y esta es una imagen desde este mismo lugar una mañana temprano con el clásico mar de nubes cubriendo el valle del Navia
El espectáculo causa sensación y los peregrinos se detienen a verlo. Está provocado por la evaporación, sobre todo en verano, de ingentes cantidades de agua de los embalses del río, que se condensan al atardecer, al bajar las temperaturas y persisten hasta la mañana siguiente
Suelen disiparse según sube la temperatura, por lo que antes del mediodía desaparecen, pero si, por ejemplo, amanece nublado y la temperatura no sube, persisten
El Valledor sobre el mar de nubes allí donde El Río d'Or o río del Oro da sus aguas al Navia
Ahora sí que seguimos ruta, pasamos el cierre y enlazamos con la pista, que seguimos a la izquierda
La pista es llana, o más bien en muy ligera bajada. Ahí enfrente tenemos el mojón que nos indica el rumbo a tomar
No hemos llegado aún a la cima pero casi, primeramente caminaremos unos 200 metros por esta pista ancha, apta para los vehículos forestales y de mantenimiento del parque eólico
Y así, en una bajada muy suave, el Camino avanza, ancho, entre los pinos y hace un poco de curva a la derecha
Luego llegará un trecho más llano y recto, siempre entre pinos
Poco más allá un poco más de ligera bajada en una curva a la izquierda...
Enlazamos con el Camino que sube de Bustelo del Camín y seguimos de frente
Dejamos a la izquierda un camino secundario, cerrado con postes y alambres y empezamos a subir la cuesta que quedaba hasta llegar a lo alto del paso de la montaña que dio nombre al Pico Cuia y al antiguo hospital de peregrinos del conde de Altamira
Fijémonos en el mojón que tenemos a la izquierda, parcialmente oculto por la hierba. Siempre viene bien encontrar alguno en estas 'tierras antiguas y antiguas soledades' que decía Alías, aunque aparentemente no debería haber mayor complicación para seguir ruta
El Camino sube recto en otra ascensión rápida y directa que gana altura inmediatamente
Estas rectas nos recuerdan a las de las vías romanas, posiblemente sea el trazado, más o menos conservado de la mítica
Lucus Asturum-Lucus Augusti o 'autopista del oro', a la que se tiene por precedente histórico del Camín Real de Galicia y ahora Camino Primitivo, aunque sin duda alguna este paso natural es mucho más antiguo, prehistórico...
Es El Camín Grande que corona El Monte da Curiscada en medio de A Serra do Acevo. "
Alineamiento montañoso situado a caballo de Asturias y Lugo, concejos de Grandas de Salime y Fonsagrada", como nos dicen en la
Enciclopedia del paisaje de Asturias. Su nombre, común a varios puertos y parajes altos, hace referencia al árbol del acebo, si bien escrito con '
v', aunque hay versiones con '
b'
El pinar de la izquierda está cerrado por alambrada, no así el de la derecha, aunque el sotobosque lo hace infranqueable. No tenemos que meternos por ahí para nada, solamente seguir la senda en todo momento
Es El Camín Grande, Camín Antiguo o Camín Francés, el Camín Real de Galicia y es posible que la vía o calzada
Lucus Asturum-Lucus Augusti, plasmada en el
Itinerario de Antonino, plano de las rutas del imperio romano del siglo III con algunas modificaciones posteriores, como en el
Anónimo de Rávena, de hacia el año 670 pero basado en textos de los siglos III y IV
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| Itinerario de Antonino. Fuente: Via6 en Wikipedia CC BY-SA 4.0 |
En este mapa general del Itinerario de Antonino, Anónimo de Rávena aparecen todas sus rutas. Hemos resaltado en rojo la
Lucus Asturum-Lucus Augusti, a la que sin embargo diversos historiadores y eruditos le buscan diferentes trazados. Se asume por lo general considerar a
Lucus Asturum con una 'ciudad perdida' al lado de la actual Llugo de Llanera y, aún más seguro, a
Lucus Augusti con la actual ciudad de Lugo. Los topónimos intermedios:
Passicin,
Amnei,
Lugisonis, Fonte Albei... son más dudosos aunque se relaciona a
Fonte Albei con A Fonsagrada
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| Hisania Romana |
Algunos, como este, en el blog
Hisania Romana, le buscan un trayecto más costero hasta Navia, con esta tabla de equivalencias:
.png) |
| Fuente: Hisania Romana |
Sería una especie de compendio entre los que ahora llamamos Camino Primitivo y Camino Norte a su paso por Asturias y Galicia
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| Fuente: elespanol.com |
Pero no eran un solo camino ni dos, había toda una red, como podemos ver en este mapa de vías romanas en el noroeste extraído de la web
Ástures que a la vez lo comparte del periódico
El Español
Resumiendo mucho, una gran estructura de vías romanas, algunas hechas ex-novo y otras aprovechando sendas mucho más antiguas, caminos prehistóricos, fue la base de los caminos posteriores, incluyendo este, los cuales fueron los principales hasta la construcción de las primeras carreteras, algunas acabando ya el siglo XVIII pero mayormente bien avanzado el siglo XIX y principios del XX
La trascendencia de esta es que atravesaba de lleno la gran comarca aurífera del occidente asturiano y oriente gallego, con ramales que comunicarían con la costa y con los puertos de acceso a la meseta para la comercialización del producto, llegada de trabajadores, de soldados de guarnición, funcionarios, etc.
No es de extrañar que algunos castros de la zona, aunque fundados siglos antes de la conquista romana, se urbanizaron con la romanización y, de agrícolas y ganaderos pasaron a mineros y, seguidamente a núcleos comerciales, volviendo a amurallarse con la crisis final del Imperio, como El Castrelo de Pelóu
Aunque ahora plantadas de pinares y alguna arboleda autóctona, es muy fácil que estas sierras fuesen grandes pastizales en los que las viejas civilizaciones pastoriles neolíticas transitaban con sus rebaños, muy posiblemente practicando la trashumancia, siendo su testimonio los túmulos, dólmenes y petroglifos. La Edad del Hierro, y antes aún el Bronce final, asentó poblaciones, sino todas sí buena parte, en castros, que fueron, además de agropecuarios, metalúrgicos, extrayendo el mineral de las propias montañas, cuando para hacer armas y herramientas y cuando joyas
Y así acaba la cuesta y llegamos al punto más alto del Camín Grande en la cúspide de la sierra, a unos 1.130 metros de altura aproximadamente, donde acaba la cuesta
Aquí nos cruzamos con la pista que recorre toda la cresta y línea de cumbres de la sierra comunicando los aerogeneradores del parque eólico, la cual nosotros cruzaremos para seguir recto y de frente, como señala aquel mojón que vemos al otro lado, por donde siguen los pinos
Se supone que por esta zona habría estado el antiguo Hospital de Cuia, del conde de Altamira con casa-fuerte en el castillo de Burón, pero nada parece delatar, al menos a simple vista, cuál era su ubicación exacta
Los siglos de abandono, junto con el gran movimiento de tierras hecho para plantar coníferas masivamente, debieron remover completamente el terreno y los restos del antiguo hospital, aunque algunos eruditos, como el filólogo
Ricardo Polín, sí conocerían su localización más exacta en este entorno, recalcamos, sumamente transformado y removido en el siglo XX
El siguiente hospital de peregrinos del que se tienen noticias no estaba muy lejos, era el de Fonfría, del que sí se conserva el edificio, a unos cinco o seis kilómetros de aquí yendo hacia A Fonsagrada, patronazgo de la
Orden de Malta
El Camín Grande, de tierra y de hierba, muy suave y mullido, baja lentamente por el pinar poco más de medio kilómetro de la frontera con Galicia, a la que llegaremos prontamente
Al siguiente núcleo de población, O Acevo, nos aguarda aún un kilómetro y medio aproximadamente. Ahí está A Casa do Acevo o Mesón do Acevo, donde el Camino y la carretera se unen momentáneamente y, de la que podemos decir que es la única del lugar y la primera de Galicia, además, por lo que nos espera sin duda un merecido recibimiento y grato descanso al entrar en tierras gallegas
De nuevo las 'antiguas soledades' que nos dice Alías en su libro se hacen patentes en este puerto totémico, especialmente en el Camino de Santiago
Caminamos por la ladera norte del Monte da Curiscada, que sube en cuesta a nuestra izquierda hacia Pedras Apañadas. La senda está bien pisada y no tiene pérdida
Tras las tremendas cuestas dejadas atrás este tramo, constituye un verdadero alivio para los fatigados caminantes, no todos acostumbrados a las durezas montañeras, aunque ya hayan pasado con creces las pruebas de puertos como El Palo, Fonfaraón, La Espina y otras importantes subidas que prácticamente han empezado nada más salir de la capital asturiana, por
El Monte Naranco
Aunque no vamos a tener puertos similares a este al llegar a A Fonsagrada, no podemos negar que la subida a esta población desde Paradanova va a ser sin duda alguna la última prueba de esfuerzo y resistencia de la jornada, ya al final de la misma
De momento bajamos lenta y tranquilamente por El Camín Grande estos últimos metros ya del Camino Primitivo de Santiago en Asturias
Los árboles forman su barrera de hojas y ramas a ambos lados, pero oteando aquí y allá, en algún pequeño claro, podremos reconocer paisajes más en lontananza, tal que aquí a nuestra derecha
Aquí abajo vemos la carretera AS-12 en la falda occidental del Pico Cuia, la cual, un poco más abajo, pasará a ser la LU-701 al entrar en Galicia. A su izquierda es la cabecera del valle del Rigueiro del Navalón, que nace aquí mismo en A Valía da Fonte, que está en Galicia, pero pasa inmediatamente a Asturias unos metros valle abajo, cerca de Veigaicima
Vemos las casas de Folgosa, parroquia de Trabada en Grandas de Salime, en concreto de su barrio de El Rañadoiro. Al norte está A Pena Rebuqueira (759 m), en la frontera con Galicia. Más al norte es la caída al valle del río Allonca, que da nombre a la parroquia fonsagradina a la que pertenece Quintela, pueblo compartido entre Asturias y Galicia, en concreto entre A Fonsagrada y Santalla, en la falda sur del Pico Cuadros (785 m), en A Serra de Pena Tiñosa. A la derecha está el profundo valle del río Augüeira. A lo lejos se divida A Serra de Ouroso (1.032 m) y llega a reconocerse el mar, pues es el paso hacia
A Veiga/Vegadeo,
Ribadeo y
Castropol por el puerto de A Garganta

El paisaje hacia Galicia cambia respecto al de Asturias, las altas serranías dan paso a suaves colinas que, mirando al norte, llegan de A Fonsagrada hacia Meira y A Terra Chá. En días muy claros pueden divisarse las sierras de Meira, Posadoiro y Lourenzá, A Cadeira e incluso la costera Serra do Xistral, más allá de Mondoñedo
Y este es un paisaje de una mañana de verano, cuando aún no se han disipado las nieblas del agua evaporada el día anterior y condensada durante la noche
Si los pinos no han crecido mucho es posible que podamos ver hasta A Serra do Hospital, solar del
Real Hospital de Santiago de Montouto, más allá de A Fonsagrada, que no podemos ver, oculta por la niebla. Dicho hospital, de fundación real (
Pedro I de Castilla), como su nombre indica, se encuentra en el collado que divisamos arriba a la izquierda de la foto, del que se conservan sus ruinas y la capilla, que celebra fiesta el 25 de julio, día de Santiago. Allí se unen la ruta de A Fonsagrada y la antigua vía principal de
A Proba de Burón, solar del castillo del conde de Altamira, señor de estos parajes. A la izquierda está A Carba (1.076 m) con su parque eólico, parte de dicha Serra do Hospital
Pero esencialmente el paisaje va a ser, en este trayecto, mayormente introspectivo, es decir, que solamente veremos nuestro entorno más inmediato, encajados en la fronda
Únicamente en algún recodo, hueco o claro entre los árboles, como los vistos anteriormente, nos permitirá otear en lontananza
Ahora los pinos comparten espacio con arbolado autóctono. El Camino sigue recto y sin cruces ni bifurcaciones que nos puedan inducir a error
Como hemos dicho, es un muy agradable paso de Asturias a Galicia tras los esfuerzos que hemos hecho atrás. Si hemos podido ver A Fonsagrada entre los pinos puede darnos, como siempre pasa, que ya casi estamos en ella, pero aún nos aguardan algunas horas de camino, según nuestras paradas y ritmo
Parada que se hace obligada en O Mesón do Acevo, que ya nos gustaría ver también desde aquí, tanto o más que A Fonsagrada. Será desde un poco más abajo
No son muchas las señales que hay en este tramo; tampoco hay demasiados lugares donde colocarlas, pero tampoco, insistimos, cruces ni desviaciones: todo es ir derechamente pues no hay otra alternativa
Tras haberse estrechado un poco, la pista vuelve a ser bastante ancha. Realmente lo es todo este trayecto, solo que, cuando se siega y desbroza, sale al descubierto toda la antigua vía. Por eso se le llamaba a este El Camín Grande
El que nada más bajar el puerto, donde estaba el Hospital de Cuia hubiera un mesón, se dice que documentadamente desde cuatro siglos atrás y, que, no demasiado lejos, en Fonfría, hubiera un hospital de romeiros de la Orden de Malta, dice mucho de las necesidades asistenciales en estos pasos de montaña
El siguiente hospital de peregrinos de importancia sería el de la Santísima Trinidad en A Proba de Burón que, al ser capital de la extensa Terra de Burón, dividida en los concellos de A Fonsagrada y Negueira de Muñiz en 1836, era hacia donde se dirigía el camino principal, antes de subir al de Santiago de Montouto
Sin embargo, desde el medievo, otra población, A Fonsagrada, ofrecía la posibilidad de seguir directamente a Montotuto sin tener que bajar antes a A Proba de Burón para volver a subir, ahorrándose un buen trecho. Esto fue fundamental para que el camino principal se desplazase hacia ella paulatinamente, como acaso sucedía en época romana en la
mansio o parada de Fonte Albei allí situada
Esta situación hizo de A Fonsagrada una población en competencia directa con A Proba de Burón que, al mostrarse más partidaria de los liberales que la tradicionalista y nobiliaria Proba, favoreció que estos, en sus reformas, eliminasen la capitalidad de la segunda sobre la Terra de Burón que, como hemos dicho, también sería suprimida como ente administrativo en 1836. Es más, uno de los dos concellos creados sería el de A Fonsagrada, quedando A Proba de Burón como una más de sus parroquias
Al llegar aquí, prestemos atención: a la izquierda hay un mojón 'olvidado' que, a diferencia de otros, no ha sido limpiado, repintado ni recolocada su antigua concha. Tal vez, cubierto de hierba y musgo, pasó desapercibido en esta sombría vereda
Y a la derecha, un elemento excepcional, una de las señales de madera hechas artesanalmente para balizar el trayecto del Camino Primitivo cara al
Xacobeo'93, el que supuso la recuperación de esta y otras rutas jacobeas
Tras varias décadas a la intemperie sigue cumpliendo su función: muestra en la punta una concha que se parece más a un sol: amarillo sobre fondo blanco. Una pieza digna de figurar en cualquier museo jacobita
Pero la señal, clavada con dos clavos a un palo de madera, se encuentra al lado de un cortafuegos donde, dependiendo también del crecimiento de los pinos, podemos ver A Fonsagrada, en lo alto de un monte, de ahí que se diga que "a A Fonsagrada nunca bajan los lobos... ¡porque tienen que subir!"
A Fonsagrada se la distingue por su prominente ubicación en la cima de la montaña en la que destacan sus casas y edificios, mayormente blancos, recortando su silueta, al fondo, con la loma de Laguaseca, A Lagúa Seca o Lagoa Seca (1.108 m), una de las cotas cimeras de
A Serra do Hospital, por cuya falda sube al Real Hospital de Santiago de Montouto el camino de Burón, en larga cuesta
Más a la derecha, al norte, es El Pico do Muradal (1.108 m) en la sierra de su nombre, separado de la del Hospital por el collado de Brañas. Como vemos, los parques eólicos dominan también la escena, pues los 'molinos de viento del tercer milenio' no paran de crecer extendiendo sus dominios. Más abajo de A Fonsagrada y cerca de nosotros es la carretera LU-701, continuidad hacia Galicia de la AS-12 y antigua C-630 Pravia-Lugo.
El Camino de Santiago pasa un poco más a la izquierda, por el Chao de Follons o Chao de Foláis, tras subir de O Acevo y su mesón. Más allá se pasa cerca del Pico da Cendadella (1.048 m), cerca de A Serra de Liñares, y por A Serra de Follabal se baja a
Paradanova, donde se bifurcan los caminos hacia A Fonsagrada y A Proba de Burón
Desde Paradanova la subida a A Fonsagrada es considerable, pero luego ya no hay que bajar para volver a subir, como pasa en el Camino de A Proba de Burón, que pasa a la derecha. En honor a la historia se han señalizado ambas rutas como oficiales pero es la de A Fonsagrada la que lleva a la inmensa mayoría de los peregrinos, empleándose la vía buronesa solo por aquellos más experimentados que ya conozcan la fonsagradina. Es más, si se desea ir por A Proba lo adecuado es hacer alto en A Fonsagrada, dada la práctica inexistencia de alojamientos en A Proba de Burón y su trayecto, salvo alguna casa de turismo rural

La vieja señal y el Camino, entre la niebla, Una piedra lisa nos ofrece también lugar para sentarnos mientras contemplamos las "
cumbres suaves, características del dulce paisaje gallego, en su mayor parte ocupadas por praderas, bosquetes caducifolios residuales y pinares repoblados", como evoca el escritor y erudito investigador jacobita, además de eminente y erudito pionero peregrino
Antón Pombo en su tantas veces reeditada
Guía del Camino de Santiago. Camino Norte
Pero aunque la vemos, verdaderamente aún no hemos entrado en Galicia, aún quedan unos metros más andando por el bosque 'pinarizado'
A Fonsagrada, además de por sus albergues y demás alojamientos, es un buen lugar para hacer parada y fonda, pues cuenta con variados servicios: centro de salud, comercios, tiendas, farmacias, panaderías, entidades bancarias, confiterías renombradas, cafés, bares y casas de comidas, algunas de ellas afamadas pulperías. Podremos visitar su museo etnográfico, Museo da Fonsagrada y asistir a la misa del peregrino en la iglesia de Santa María, al lado del Camino y de la Fonte Sacra o fuente sagrada que dio nombre a la población, conociendo sus leyendas

Aunque el paisaje de abruptas e imponentes serranías asturianas de paso al de las suaves colinas gallegas, ello no quiere decir, recordamos, que las jornadas más montañeras del Camino hayan acabado. Las 'cumbres suaves' que nos destaca Antón Pombo no son ni mucho menos llanuras. La cuesta de Paradanova hacia A Fonsagrada, la subida a A Serra do Hospital, la bajada a
Paradavella o
A Costa do Sapo y el Alto da Fontaneira, retos cara a una siguiente etapa, quedarán sin duda grabados en nuestra memoria para siempre, por duros y por bellos
Pronto veremos también la del Chao de Foláis desde O Acevo, corta pero que añade un repecho más en nuestro camino a A Fonsagrada, etapa de 26 kilómetros desde Grandas de Salime, de 16 desde Castro y unos 30-31 desde Vistalegre, que son los lugares con alberguería más próximos
De momento el Camino llanea antes de empezar la bajada final y más directa hacia O Acevo, allí donde hay un pequeño claro al que vamos a salir ahora
Hay una bifurcación, pero el ramal de la izquierda ni lo tenemos en cuenta ni nos fijamos en él, pues se adentra en el impracticable pinar: el sentido está claro y es ir de frente sin pérdida
Por si acaso, un mojón a la izquierda, lo confirma. Al empezar lo más fuerte de la bajada se ha detenido un grupo de peregrinos aprovechando una pequeña sombra
Justo aquí, hay una línea de piedras colocada atravesando el Camino: es donde se unen Asturias y Galicia, estamos entrando en
Jakobsland de los vikingos, el País de Santiago, como se decía en las crónicas peregrinas de antaño. Es un momento muy especial y digno de alborozo: son nuestros últimos pasos en tierras asturianas y nuestros primeros en tierras gallegas camino de
O Acevo
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