Eres el Peregrino Número

miércoles, 31 de julio de 2013

BODENAYA Y LA ESPINA: LA GRAN MESETA (SALAS, ASTURIAS)



Desde Salas la subida a La Espina se ha acabado en Porciles, ahora la montaña nos ha dado una "tregua" y caminamos por los terrenos llanos de la parroquia de Bodenaya o Boudenaya, aproximándonos a este pueblo que tenemos justo antes de lo que es propiamente la población de La Espina, cuyos edificios ya vemos muy cerca, bajo las alturas de La Sierra, ya en términos del vecino concejo de Tineo/Tinéu, al pie del Picu La Pereda (946 m)


Símbolo y emblema del Camino en este lugar es el Cruceiru de Bodenaya, al lado del camposanto.



Pasamos unas naves ganaderas y pasamos bajo uno de los puentes del enlace de la carretera y autovía


Nos acercamos a la iglesia parroquial de Santa María de Bodenaya por El Camín de Misa.


Apenas se ve, pero el Camino pasa sobre el río de Casandresín, apenas un regato oculto en la vegetación a la sombra de los árboles de ribera.


Pasamos al lado de la iglesia.


Desde la iglesia el Camino va hacia el centro del pueblo, con sus casas al lado del Camino


Este pueblo fue famoso porque de él procedían muchos de los célebres aguadores de Madrid, que llevaban antaño el agua de las fuentes a los domicilios.


También fue preciado de siempre el ganado aquí criado, caballar, vacuno, mular, lanar y de cerda, siendo el oficio de la arriería, el transporte de mercancías en mulas, la ocupación de gran parte de la vecindad de antiguamente.


Fincas de Bodenaya.


Al lado del Camino sendas y ramales comunican las casas y quintanas de Bodenaya.


Algunas de estas casas presentan un saliente cilíndrico hacia afuera, es la forna, el horno donde antes se arroxaba, esto es, se cocía el pan, pues el pan antaño se hacía en casa.


Se molía en los molinos harineros del río el grano, principalmente maíx, tigo, escanda... y luego la farina se amasaba y arroxaba en la vivienda campesina.


Construcciones de piedra.



En Casa Piquero, un banco para sentarse, al lado del Camino


Pero si por algo es conocido Bodenaya hoy en día es por este, su albergue de peregrinos.


Xacobeas por doquier.


Concha peregrina y distancia a Santiago: 256 kilómetros de nada...


Alegoría caminera a las puertas del albergue...



Mojón artesano.


Trisquel y xacobea.


Salimos del albergue camino adelante...


Quedan atrás los hórreos...


Y atrás queda el centro del pueblo bajo Las Penonas, peñas rocosas de la parte occidental de La Sierra Bodenaya


Nos acercamos a la carretera, la N-634.


Atención al cruce.



Campos muy llanos en esta meseta de La Espina...


Cruzamos con cuidado y seguimos de frente, detrás de aquellas casas. Las casas del fondo son Las Casas de Riba. Estamos en la famosa Recta de La Espina...


Miremos buen a ambos lados.


Campos de siega y huertas...


Las Casas de Riba.


Dejando atrás la carretera, en este cruce de caminos tomamos el de la izquierda, pasando enfrente de esta casa y viendo en lontananza, alguna de las primeras de La Espina.


Pista de zahorra


Vemos también al sur las llanadas Los Carrizos y de  El Zarrín, donde hay un polígono industrial, y más allá El Monte'l Molinón (701 m), un pequeño cueto alargado sobre estos campos.


Allá La Sierra Bodenaya y la Autovía de La Espina



Arboleda


Ya estamos enfrente de las primeras casas de La Espina: a la izquierda las de la carretera, a la derecha las del Camino


Y así seguimos pista adelante


La Espina, al occidente del concejo de Salas, donde hallaremos algunos comercios, albergues, alojamientos y reputada hostelería, así como testimonio de los históricos hospitales de peregrinos y malaterías que aquí existieron en el pasado.


Murias de piedra delimitan camino y fincas


Curva a la izquierda


Estamos al occidente del concejo de Salas unos 54 kilómetros al occidente de Oviedo/Uviéu, principio del Camino Primitivo, en lo que suele ser una segunda o tercera jornada para la mayor parte de los peregrinos. Bien es verdad que cada uno puede emplear el tiempo que estime necesario, máxime ahora que además de los albergues públicos también están los privados, especializándose otros alojamientos como pensiones, hoteles, etc. cada vez más en el trato a los peregrinos.


La llegada a La Espina por el Camino es un entorno marcadamente rural, caserías ganaderas y quintanas de hórreo y paneras entre pastizales...


Y centenarios caserones de piedra y cabañas, en medio de los campos.


Vista desde la senda.


A mano izquierda, en la carretera N-634 ya vemos en cambio los edificios de trazas más urbanas al principio de la población. Hallaremos bares, comercios y albergues. Al fondo vemos El Zarrín con su polígono industrial y El Monte'l Molinón, que se alza sobre esta gran meseta de La Espina.


En este ramal, si lo deseásemos, podríamos bajar a la carretera, que es aquí como una gran avenida que atraviesa la localidad de este a oeste. Allí están los primeros establecimientos.


Son edificios de dos, tres o más plantas, de trazas urbanas.


Vista a la izquierda.


 Ahora a nuestra derecha tenemos las escuelas.


En estas escuelas siguen impartiéndose clases, a diferencias de otras muchas de las zonas rurales, clausuradas por mor de la concentración escolar.


 La carretera cada vez más cerca.


Seguimos ruta por la calle de La Escuela.


Tras las escuelas de La Espina, nuestro paso avanza por la calle que pasa detrás de las casas y edificios que por la otra fachada dan a la carretera general, que atraviesa la localidad.


Llegamos entonces al centro de salud, cerca de uno de los albergues de La Espina: El Texu,



Y al pequeño parque tras la Plaza la Iglesia, saliendo ya al templo parroquial de San Vicente de La Espina, junto al que, cuenta la historia, durmieron los generales Gómez y Espartero durante una de aquellas carlistadas o guerras carlistas del siglo XIX, los dos en campaña por estos estratégicos puertos y pasos de montaña.


La iglesia debió estar relacionada más antiguamente con la renombrada Malatería de La Espina, hospital de leprosos también conocido como de Nuestra Señora del Baçar, donde los enfermos que querían ingresar habían de presentarse al sustituto del Mayordomo de la Casa de Salas, quien les daba un documento en el que un médico certificaba la enfermedad de lepra o pelagra


El Mayordomo tenía que supervisar también las curaciones y los malatos dados de alta. Los leprosos podían pedir limosna por todos los conceyos de la zona, Salas, Tineo/Tinéu y Valdés. Hasta 1761 las tierras de La Espina pertenecieron a la malatería, cuando se registraron, pocos años después, los últimos ingresosDe aquella malatería nada queda, una vieja imagen de San Lázaro, patrón de los leprosos, fue destruida en la guerra civil, imagen a la que los vecinos llevaban agua para emplearla después en remedios caseros y curaciones.


El único vestigio que llegó a nuestros días es, como tantas veces ocurre, un topónimo, La Manteiría, un lugar en los alrededores de la actual iglesia, además de referencias en documentos escritos desde el año 1224, con privilegios de reyes como Alfonso IX, que la eximían de impuestos.



Enfrente de la iglesia se extiende una gran campera, que da vista a la parte trasera de los edificios situados frente al cruce de la carretera N-634, que baja a Trevías (Valdés), con la que va a Tineo/Tinéu (AS-216), bajo los picudos montes de La Preda: Las Ourales y L'Altu la Degol.lada


Arriba a nuestra derecha hay un parque con un busto dedicado al doctor Manuel González Suárez, quien fuese médico de la localidad.


Aquí tomamos la dirección de la derecha.


Salimos así a la carretera desde la iglesia


Así por la acera derecha pasamos bajo una panera y seguidamente al lado del estanco, ya frente del cruce de carreteras.





Una hacia Trevías y otra hacia Tineo/Tinéu, que es la que va de frente y por donde continuamos nosotros, cruzando a la acera de enfrente. Ahora es allá, a mano izquierda, al otro lado de la avenida y encrucijada, cuando vemos un edificio antiguo, de piedra y planta baja pero alargado, con gran portal de acceso justo donde la calle se cruza con un ramal local, se trata de La Venta La Espina, otra importante referencia caminera



La Espina es llamada La Puerta del Occidente, cruce de caminos y carreteras que vieron el paso de viajeros, peregrinos, arrieros y también de  bastantes invasores ansiaron la posesión de tan valioso lugar, a doce kilómetros de Salas pero que perteneció a Tinéu hasta el siglo XVI. Parece ser que fue una braña vaqueira que prosperó gracias a esta estratégica posición, y en la que acontecieron sucesos muy relevantes, pues en La Espina se firmó, el 14 de mayo del año 1277, una carta de hermandad entre Avilés, Pravia, Grau, Salas, Somiedo, Valdés, Tinéu, Cangas y Allande: la primer federación de concejos asturianos de la que se tiene noticia


La casa actual de La Venta es del siglo XVIII, cuando era su dueño el Marqués de Villel. La Venta hizo de Ayuntamiento cuando La Espina  fue capital de un municipio independiente que únicamente duró tres años (1820-23), durante el "trienio liberal"


En La Venta paraban arrieros y vaqueiros, pastores trashumantes con su ganado, y demás viajeros que compartían espacio con algún peregrino que no parase en los cercanos hospitales. Entre los visitantes ilustres hemos de citar a Gaspar Melchor de Jovellanos, quien la cita en sus Diarios, si bien no de manera entusiasta, el miércoles 5 de octubre de 1796:

"Venta de La Espina: Dios me libre de ella"


Además de esta venta, en La Espina existieron desde bien antiguo hospitales de peregrinos, uno dependiente del propio obispo de Santiago, fundado quizás con los bienes que en el año 883 el rey Alfonso III El Magno donó al santuario compostelano. El otro hospital, el de San Pedro Apóstol, fue auspiciado por Fernando Valdés salas, el Inquisidor General. Hospitales y malaterías desaparecieron hacia el siglo XVIII.


El primer fin de semana de julio, en pleno trasiego de romeros santiagueros, se celebra La Festona, una multitudinaria celebración de gran raigambre popular.


Desde La Venta seguimos de frente y vemos el hotel de Casa Aurelio. A la izquierda está el albergue El Cruce.


En la otra acera, algún edificio notable.


Atrás quedan los bloques de viviendas, de diferentes épocas y estilos, y adelante pasaremos junto aunas quintas. Al fondo, casi al final, está Casa El Cándano, comercio y bar de gran celebridad.


Y adelante pasaremos junto aunas quintas. Al fondo, casi al final, está Casa El Cándano, comercio y bar de gran celebridad.


 En Casa El Cándano podemos cruzar con cuidado la carretera. A la derecha tiene supermercado. A la derecha es el bar, famoso por sus sabrosos pinchos y  bocadillos.


Seguidamente viene otro cruce donde hay tres casas pegadas de planta baja, entre ellas Casa Marina.


Aquí salimos de La Espina, dirigiéndonos a la rotonda


Y nos desviamos a la derecha


Tomando este bello sendero entre setos silvestres y arbustos


Bien señalizado, que sube poco a poco


Tramos de sombra...


Y campos abiertos junto a unas fincas


Así dejamos el concejo de Salas y entramos en el de Tineo/Tinéu, viendo ya al fondo algunas casas del pueblo de La Pereda


Atrás  quedó La Espina


Túnel vegetal...


Sigue la cuesta, liviana pero seguida...


Más árboles...


El Camino se ensancha y presenta, poco antes del pueblo, las clásicas rodadas en el suelo de tractores y todoterrenos. Vamos volviendo de esta manera a lo rural en la entrada al conceyu de Tineo/Tinéu, llamado El Concechón por su gran tamaño y extensión (el segundo de Asturias).


Aún queda subir un poco más


Una parada antes de la última cuesta antes del pueblo


En la subida hay un buen mirador...


En la cuesta tendremos oportunidad de ver una hermosa panorámica de La Espina y La Sierra de Boudenaya antes de llegar a las primeras casas del pueblo, despidiéndonos así también del concejo de Salas, hasta la próxima...


La Espina desde el Camino...


Ante la vista de la Sierra del Courío entramos en el pueblo de La Pereda, la primera que vamos a recorrer del Concechón, el concejo de Tineo/Tinéu, dirigiéndonos primeramente a la capilla del Cristo de los Afligidos