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lunes, 8 de julio de 2013

LA TORRE DE SALAS (EL CASTILLO): EL MUSEO DE ARTE ASTURIANO DE SAN MARTÍN Y LA CAMPA. ASTURIAS

La Torre de Salas o Torre de La Villa
La Colegiata de Salas
La Colegiata de Salas, uno de los grandes hitos históricos del Camino de Santiago en Asturias sae extiende ante la Plaza del Ayuntamiento. El Camino Primitivo llega, procedente de Cornellana y por los pueblos del valle del río Nonaya hasta aquí, dirigiéndose siempre hacia el occidente, hacia Compostela.


Pue bien, siguiendo ruta y Plaza del Ayuntamiento adelante nos dirigimos a otro monumento excpecional, La Torre de Salas, pasando bajo los balcones y galerías de esta hermosa fila de edificios en los que abren sus puertas farmacia, comercios y bares.


Justo a la izquierda está el Palacio de los Valdés Salas, casa natal de Fernando de Valdés-Salas fundador de La Colegiata, Inquisidor General y fundador de la Universidad de Oviedo. Es del siglo XVI y tiene capilla propia. Fue muy reformada en su interiro en 1986 para acoger la oficina de turismo, casa de cultura, así como hotel y restaurante.


Aquí el Camino nos lleva a pasar bajo el puente que comunica la Casa de los Valdés-Salas con la Torre de Salas. Un momento tremendamente simbólico caminar al pie de estas históricas piedras...
 

Caminar bajo La Torre de Salas o Torre de la Villa.


Torre bajomedieval que dominaba la naciente villa en el convulso medievo.


La Torre de Salas se construyó en el siglo XV sobre un torreón anterior que formaba parte del "Castillo de Salas de Nonaya" (Nonaya es el río cercano, que daba antaño nombre a la comarca) mencionado ya en documentos del año 1120.


Fortaleza de la nobleza semifeudal pero que también amparó los fueros de la Carta Puebla concedida hacia el año 1270. Iba a ser restaurada en el año 1959 cuando como consecuencia de un aguacero se vino abajo, por lo que hubo de ser reconstruida totalmente, dándole este toque a lo "Camelot" muy en boga en aquel tiempo, con almenas de las que carecía el edificio original. También se la conoce como La Torre los Valdés, poderosa estirpe en aquellos siglos.


Pasamos entonces bajo el túnel y salimos, al otro lado, a la Plaza la Campa, por donde sigue el Camino.


Ya tenemos enfrente La Campa.


Pero miramos hacia atrás y echamos un vistazo a La Colegiata. Es realmente casi como "traspasar un umbral",


Los peregrinos llegan pues a La Campa...


Y se encuentran con Casa Pachón, a la hora de los menús.


Casa Pachón, La Campa y el Camino.


Tras la sopa, que fue "deglutida" antes de poder fotografiarla, llegan los primeros platos...


Mientras comemos pasan más y más peregrinos...


No solo de Camino vive el peregrino.


Los segundos...



Hora de los postres...



Otros han pedido fabada

Aquí tenemos ahora unas hermosas vistas de la Torre del Castillo de Salas, así como del Palacio de los Valdés-Salas.


El Palacio de los Valdés Salas Se restauró como dijimos en 1986 para casa de cultura, restaurante, hotel y oficina de turismo. Entre uno y otros vemos el puente que comunica ambos edificios y bajo el que pasamos para llegar a La Campa.


Vamos a ir ahora al Palacio de los Valdés-Salas.


Merece la pena una visita a su patio interior, una verdadera delicia, más aún si va acompañada de los manjares de la tierra.


Merece la pena una visita a su patio interior, una verdadera delicia, de larga balconada y suelo empedrado, bien engalanado de macestas con vistosas flores y plantas que alegran el lugar.


 


Desde la oficina de turismo vamos a visitar el Museo del Arte Asturiano prerrománico que muestra elementos de la antigua iglesia de San Martín, en la subida al Monte El Viso. Primeramente subimos por la estrella de caracol que imita a la del Castillo desde la Oficina de Turismo al Aula Didáctica del Prerrománico, donde nos informamos de las características del Arte Asturiano, desde sus precedentes hasta el contexto en el que nació y se desarrolló...


Desde aquí y por el puente de piedra que comunica la antigua Casa-Palacio de los Valdés-Salas con la torre, accederemos a su interior...


No sin antes admirar un buen panorama sobre el Camino, según viene este de La Colegiata...


Saetera.


 Accedemos al interior de la torre...


Aquí, ya en la primer planta, tenemos una gran cantidad de piezas procedentes, como hemos dicho, de la antigua iglesia parroquial de San Martín de Salas...


Cada placa tiene un texto explicativo...


Y cuando hay textos se adjunta una traducción.

 

Las hermosas ventanas del Arte Asturiano...


Bellísimas filigranas...



El museo resace una grave actuación, en la que se quitaron los elementos prerrománicos de la antigua parroquial de San Martín, causando un desastre arqueológico al romperse las piezas...



También tenemos lugar para sentarnos y solazarnos en los asientos de piedra de estos ventanales de la torre, viendo la villa desde ellos...


Y continuamos nuestra visita...


Esta es la estrecha, angosta, escalera de caracol, de piedra, que comunica las diferentes plantas de la torre. Abajo se va a las mazmorras, que dejaremos para el final...


Vamos a subir a la planta de arriba, por estos escalones así dispuestos por motivos defensivos...


Una acción artísticas de sonoras chapas metálicas se expone en este piso, muy iluminado por bastantes ventanas.


Gruesos muros...



Saeteras de disparo...


Luz en cierta mágica penumbra.


Nos hacemos a la idea de cómo sería la vida en estos fríos castillos.


Más chapas, el toque posmoderno al medievo imperante.


Subiendo vamos a la siguiente planta...


Aquí más elementos del Arte Asturiano.


 La Cruz de la Victoria, emblema del Reino de Asturias, es una pieza destacada. Se colocaba en la fachada de las fundaciones reales y, según la leyanda, era en origen una cruz de madera que ostentó Pelayo en la batalla de Covadonga. Independientemente de la realidad o no de esa tradición, fue recubierta de oro y piedras preciosas en tiempos de Alfonso III El Magno y es actual emblema del Principado de Asturias...



Textos casi borrados...


Otros muy bien conservados...


Símbolos del pasado, el presente... y también el futuro...


Impresionantes estancias...


De nuevo la Cruz de la Victoria, con las letras alfa y omega, la primera y la última del alfabeto griego, símbolo de Principio y Fin, la Eternidad, el mismo Dios y la forma de referirse a Cristo en el Apocalipsis...



Al lado de la omega aparecen unos antiquísimos graffitis muestran símbolos paganos, en concreto una pentalfa o estrella de cinco puntas y una palma o rama, entre otros...


Símbolos también la lado de la letra alfa...


Enigmas de la Cruz...


Más inscripciones...




Estancias de la historia...


Ventanas para asomarse al exterior...


Es la parte más residencial de la torre. Cuando pasando la Edad Media estos castillos fueron perdiendo su importancia defensiva y de control del territorio la vieja nobleza aquí fortificada fue transformándolos en casonas, en otra forma de demostrar su poder y estirpe más acorde con los nuevos tiempos. El final de las veleidades feudales, nuevas realidades político-administrativas y el uso de la pólvora fueron, entre otras cosas, paulatinamente acabando con esta época de fortificaciones de piedra.


Pero aún se conservan ejemplos de aquel largo periodo de la Historia. Subimos ahora a los tejados...


Al exterior por la estrella de caracol...


Las almenas no son originales, pues tal como dijimos, son fruto de la rehabilitación del siglo XX, cuando al restaurar la torre se quiso incrementar su "aspecto medieval"...


Excelentes vistas de Salas en medio del valle del río Nonaya. con La Colegiata enfrente según miramos al este.



El Camino como tal viene de la izquierda, del pueblo de Mallecín o Maicín, al fondo de la foto.


 La Colegiata y el Camino...


Los barrios del río. Al fondo está el pueblo de San Martín, donde se encuentra la antigua iglesia de Salas, actual capilla del camposanto, santuario del que proceden los elementos del museo...


Salas, en el valle del Nonaya.


Dominando la población y las rutas que en ella confluyen, como los castellanos de antaño.


Vista ahora al oeste, por donde sube el Camino en dirección a La Espina, desde las casas de Ondinas, a la izquierda del río Nonaya. Destaca también a la izquierda el viaducto de la autovía.


Abajo, La Campa, arriba La Sierra de Poles y La Siera de Bodenaya o Boudenaya...


La Campa y el valle del río Nonaya...


La Campa y el Camino...


El Camino a nuestros piés.


Casas de la ribera...


Techo de piedra...


La chimenea...


Volvemos abajo...


Ahora, al bajar, volvemos a tener una visión de la escalera de caracol, muy impresionante...


Estructura buena para la defensa en caso de que los enemigos irrumpiesen en el interior. El asaltante lo tenía bastante difícil para subir peleando dada la ventaja del defensor. Muy complicado para subir, más aún para emplear armas desde una posición inferior, más baja.


Bajamos ahora todas las plantas...


Estrechez pétrea...


Cierta sensación de vértigo incluso. Mucho cuidado al pisar.


Luz para la escalera...


A las mazmorras, en el sóntano...


Escaleras a la mazmorra...


Lúgubre y cerrado espacio...


Más chapas en el suelo...


Volvemos hacia arriba. Un recorrido fascinante...


 El recorrido en video, hasta volver a salir afuera.


Volvemos al exterior, a los pies de la torre.


Al pie de La Torre de Salas pasa el río Nonaya. Por allí al fondo se subirá a La Espina.


Puente sobre el río. El albergue de peregrinos se encuentra en la Plaza la Veiga.



Venimos subiendo desde La Torre, el Palacio y Casa Pachón.


Aquí mismo al otro lado de esta plaza tenemos otro albergue, este privado, el Albergue La Campa.


También podemos comer en el bar La Campa.


Rico chosco, producto muy de la zona...


Buenos lugares todos estos para disfrutar de tan buena plaza caminera...


 Plaza y albergue...


El Camino, según sale de La Campa...


Nuestra "Gran Plaza".


Un moderno potru ferrar, esto es, un potro de herrar el ganado, aparcado en La Campa, junto al Camino.


Dejando La Campa los peregrinos siguen por este suelo adoquinado para salir de la plaza rumbo a calle Ondinas, por onde marcharán de Salas para iniciar la subida de La Espina.