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domingo, 19 de abril de 2015

EL PARADOR Y EL PALACIO DE LA MAGDALENA: DEL OBISPO DE OVIEDO AL MARISCAL NEY Y LA ORDEN JAVIERANA. EL PASO DEL NALÓN EN SOTO DEL BARCO/SOTU'L BARCU (ASTURIAS)

Palacio de la Magdalena
Puente la Portilla, paso del Nalón.
Los peregrinos que recorren el concejo de Soto del Barco/Sotu'l Barcu, en Asturias, ya no pasan, como antaño, la Ría del Nalón en lancha, desde el embarcadero de El Castillo, Sus pasos han de encaminarse ahora en dirección sur hacia la capital municipal para subir al Palacio la Magdalena desde El Parador, antes de bajar al Puente la Portilla, construido en 1883 para cruzar el estuario sin necesidad de lanchas


Por los campos de Los Carbayinos venimos de El Castillo admirando una hermosa vista de esta parte del concejo, con el Monte la Granda al fondo, por donde viene el Camino, señalizado, desde Santiagu'l Monte, en Castrillón, y por el que hemos pasado para venir hasta aquí


Y desde Los Carbayinos nos dirigimos a la capital municipal, Soto del Barco/Sotu'l Barcu, en concreto a su extremo norte, el barrio de El Parador, donde se ha edificado mucho últimamente. La cercanía a Avilés y a las playas, el ser un importante núcleo de comunicaciones, y otras circunstancias lo han favorecido.


Aquí salimos a la Carretera L'Arena, la carretera SB-3 que comunica la capital del concejo con el pueblo pescador de L'Arena/San Juan de la Arena


Y en la carretera hay una bifurcación. Aquí hay un poco de "lío" con la señalización. Realmente para los peregrinos ninguna es en este momento satisfactoria dado que apenas hay arcenes, ni mucho menos veredas peatonales, pasos de cebra, etc. Un desafío en el Camino pues fue llamado en su momento "El Semáforo de Europa" para los coches y ahora lo es para los caminantes


Vamos a hacer caso a la señalización actual que nos recomendaría salir a la carretera N-632


Al pie de las instalaciones hoteleras del Palacio de la Magdalena, salimos a la carretera y vamos a la izquierda


Hemos de estar atentos al llegar a estas carreteras aunque el flujo de vehículos ha disminuido bastante desde que se inauguró el viaducto de la Autovía del Cantábrico y ya no se forman los atascos que hicieron de este el llamado Semáforo de Europa al que nos acabamos de referir


Carreteras y tráfico se unen al llegar a la rotonda, en lo que se llama El Parador


Aquí, con sumo cuidado, iremos yendo a cruzar a la derecha, al llegar a la rotonda


Así nos lo indican las señales


Antes aún de la rotonda había notables edificios, como el de La Puerta del Sol y La Ola marina, frente a los que tocaba la orquesta y había baile en días de fiesta. Era paso de notable animación en las vueltas ciclistas y parada de viajeros y mercancías ya en tiempo de los carruajes de caballos o xarrés, los carros camineros de bueyes o la llegada de los primeros autocares. Durante la Revolución de Octubre de 1934 hubo en El Parador intensos combates entre las columnas del general López Ochoa y las fuerzas revolucionarias de las Juventudes Socialistas, quienes habían protagonizado la conocida aquí como pequeña revolución, tras la toma del cuartel de la Guardia Civil y la ocupación de la villa.


El espacio fue totalmente remodelado hace décadas y a su alrededor hay varios bares y cafeterías, como el bar El Refugio y la Casa de los Hermanos Fierro, Higinio y Toribio, casados a sau vez con dos hermanas, origen de una de las familias que más contribuyeron al desarrollo del concejo en el siglo XX. Al fondo seguimos viendo el Palacio de la Magadalena. También hay un hotel, llamado Camino Norte


La antigua carretera, hoy una calle, nos dirige por estas anchas aceras, subiendo poco a poco, al Palacio la Magdalena


Hay bancos para sentarse en este precioso paseo


Luego de los edificios de pisos hallamos a nuestra izquierda estas quintas


Jardines delanteros


Una palmera delata el origen americano de esta mansión


Villa Carmen, casa de indianos, construida para Ramón Viña, quien hizo fortuna en Cuba, puestenía Ramón una importante sastrería en La Habana, famosa por sus vestidos de lino, entre otras especialidades


Nos acercamos al palacio


Subimos levemente


Nuevas urbanizaciones


Al sur mismo y a nuestros pies tenemos el centro de la capital del concejo, que se extendió un tanto apartada de la orilla del Nalón para evitar sus furiosas crecidas, que en la Edad Media perteneció a señores y monasterios y, hasta el siglo XIX, al concejo de Pravia, del que se independizó en 1836.


En medio se sitúa la Plaza Herminio de La Noval, donde están la iglesia, el Ayuntamiento y el viejo cine. Ya en el año 1039 se funda el monasterio de San Pedro, San Pablo y San Salvador de Soto por el presbíero Govoldo que en 1045 entraga al monasterio de San Vicente de Oviedo/Uviéu la iglesia de San Pedro, advocación también de la actual parroquial, edificio reconstruido o rehecho totalmente en el año 1942 con cargo al benefactor Ildefonso Fierro Ordóñez e inaugurado el día 20 de junio, fiesta del patrón.


La leyenda dice que Ildefonso se fue totalmente desolado y no se quedó al acto pues él deseaba el santuario se pareciese a la Iglesia Nueva de Sabugo, casi una catedral, en este barrio de Avilés por que que también pasamos en el Camino Norte. Pero el resultado no se le parecía


Al suroeste al otro lado del Nalón el pueblo de Los Cabos, en Pravia y más allás las sierras de Fontebona y San Damías


El Camino sigue por la antigua carretera pero, a mínimamente que se pueda, recomendamos una visita al Palacio de la Magdalena, subiendo a la derecha a la hermosa quinta


La entrada, desde el Camino, se realiza precisamente por los jardines de la finca, con árboles, flores y arbustos


Buen arbolado.

 
El Palacio de la Magdalena fue edificado por los Llano-Ponte a finales del siglo XVIII, cuando Juan de Llano Ponte era Obispo de Oviedo/Uviéu. Anterior a esta hubo una construcción anterior.


En 1810 sería ocupado como cuartel las tropas napoleónicas del mariscal Ney


El Palacio, con capilla dedicada a Santa María Magdalena, fue vendido al llegar el siglo XX a los Castro, quienes lo dejaron tras la guerra civil, siendo reformado entre 1950-60 para la Escuela Profesional Santa Bárbara, dependiente de la Caja de Jubilaciones de la Minería Asturiana. Luego pasó a sede educativa de Formación Profesional hasta su cierre a principios de los años 90


Luego pasó a ser empleado por el Ayuntamiento hasta ser rehabilitado como hotel, inaugurándose en en el año 2007


Especialmente recordadas son las monjas de la Orden Javierana responsables de los estudios que aquí se impartían y así se les rinde homenaje en un pequeño monumento mariano sito en este jardín, por parte de sus antiguas alumnas.



Emotivas palabras...


Un buen banco para sentarse al lado de este pequeño oratorio.


El Camino sigue más allá


Pero es totalmente recomendable asomarse a los muros almenados de la quinta que miran a la Ría del Nalón


La ría forma un gran meandro


Allí la desembocadura, con El Castillo a la derecha (por donde vinimos caminando) y San Esteban a la izquierda.


La torre y cercado almenado del que fue el Castillo de San Martín de Soto y La Barquería del Castillo, por donde se cruzaba el Nalón en lancha en tiempos pasados, en muy sufridas condiciones. Al norte L'Arena


Y San Esteban, antiguo puerto comercial y carbonero del Cantábrico en una ribera poblada desde la remota noche de los tiempos y puerto natural a resguardo del estuario que perteneció en la Edad Media, la monasterio de Santa María de Lapedo en Belmonte por donación de la reina Urraca la Asturiana (año 1148)


Más tarde San Esteban aparece unido al coto señorial de Muros, propiedad de Alonso de las Alas y Rodrigo de la Rúa, destacando como puerto pequero y comercial del Cantábrico, castigado eso sí por algunas crecidas del río y ataques corsarios


En el siglo XIX la salida comercial de parte del carbón de la Cuenca del Caudal por aquí dio gran prosperidad y crecimiento a la población


Ya en el s. XVIII el ilustrado Jovellanos afirmaba que en San Esteban podía hacerse uno de los mayores puertos del norte, opinión compartida por el estudios Martínez Marina


De todas maneras un primer plan del ingeniero Fernando Casado de Torres para sacar el carbón de las cuencas mineras por San Esteban, transportado en chalanas, fracasó por su alto coste (sobre todo al realizar el viaje de vuelta remontando el río) y por la construcción de la Carretera Carbonera primero y el Ferrocarril de Langreo después llevando los recursos carboníferos al puerto de Gijón/Xixón


Pero San Esteban no iba a quedarse atrás, en 1868 un proyecto de Pérez de la Sala es pionero para dotar al lugar de un buen puerto, y en 1900 el Ministerio de Fomento autoriza la ampliación de las viejas instalaciones portuarias con la construcción de un muro dique y 600 metros de malecón


Un año después, con la concesión por Real Orden de la concesión del ferrocarril vasco-asturiano logra que se embarquen hasta 76.696 toneladas de carbón


El gran inconveniente fue que la basa o fondo de lodos de la ría no permitía la entrada de grandes embarcaciones por mucho que se limpiase y a partir de 1950 San Esteban perdió definitivamente su condición de población portuaria de interés respecto a Gijón/Xixón, actividad que cesó definitivamente a principios de los años 80 del siglo XX


Ahora, con las instalaciones del histórico puerto restauradas, el turismo y la hostelería son nuevas fuentes de ingresos alternativas. Hay alojamientos y albergue privado


Al otro lado es el Puente la Portilla, de 1883, que evitó el paso del Nalón en lachas zozobrantes desde la Barquería del Castillo


Y arriba Muros, la capital del concejo, por donde pronto pasaremos


Muros empezó a ser llamado oficialmente de Nalón por disposición municipal en el siglo XIX para diferenciarse de Pravia, antaño extenso concejo al que pertenecía y al que estuvo a punto de volver a integrarse por aquel entonces


Desde aquí vemos la subida entre las casas hacia la iglesia, bien reconocible por su torre-campanario, por donde pasa el Camino


A la izquierda de Muros está Somao, pueblo que sí pertenece al concejo de Pravia


Debajo de Somao la Autovía del Cantabrico, con su túnel y viaducto


Somao es famoso por sus casas de indianos. Destaca allí La Torre, construida en 1912 por Manuel del Busto para el indiano Fermín Martínez, quien quería imitar la del Marqués de Muros. A la izquierda está La Casona, en estilo Sezesión para Gabino-Álvarez por el arquitecto García Nava y que cuenta con capilla panteón. También asoma más a la izquierda la iglesia que, como la escuela, fue iniciativa de los indianos. Al fondo la Sierra Gamonéu


La historia de los indianos, los emigrantes a las américas, pese a ser conocida y comentada, sigue teniendo muchos tópicos y leyandas. Los cierto es que solo un 10% de los asturianos que fueron a ultramar en busca de fortuna o al menos de mejorar su vida y la de sus familias regresaron a su tierra. Su origen nació de la necesidad, aumentos de población, hambres y guerras obligaron a salir a buscarse la vida a generaciones enteras. Los que pudieron volver lo hicieron, en su casi totalidad, luego de pasar al menos media vida trabajando en todas las condiciones imaginables. La inmensa mayoría de los que volvieron lo hicieron con lo puesto o, como hemos dicho, ni siquiera pudieron retornar, unas veces por incapacidad económica y otras por, si no demostraban éxito, evitar ser llamados americanos del pote, tan cantados en las coplas populares: "Americanu del Pote ¿cuando vinisti cuando llegasti?,  "¿la cadena y el reló qué lo fixisti yá lo empeñasti?". La cadena y el reloj, junto con buenas y tropicales ropas y otros abalorios, eran símbolos de la fortuna del emigrante retornado


Los que regresaban en ocasiones reformaban la vieja quintana familiar y en otras hacían una nueva casa, no siendo el indiano un estilo en sí mismo único y diferenciado sino una arquitectura diferentes sgún cada casa, con inspiraciones como el arte regionalista, el ecleticismo, historicismo, Art-Decó, funcionalismo... junto con los gustos autóctonos evolucionados de galerías, corredores, zaguanes, etc


La época dorada de los indianos fue entre 1870 y 1930, las guerras carlistas y de Marruecos fueron otro acicate para que los jóvenes que no querían entrar en la milicia emigrasen. Por otro lado el crac de la Bolsa de Nueva York en 1929 supuso que América fuese dejando de ser la ansiada Tierra de Promisión y de oportunidades. En la posguerra española hubo otra emigración, no tan numerosa pero importante, de asturianos a ciertos países americanos, pero ya no están englobados en el fenómeno de los indianos, pues su historia y características son diferentes


 Bajamos desde El Palacio al barrio de La Madalena con los altos de La Peñona (496 mts.) al fondo


La Madalena, con algunas casas notables, estilo modernista, de piedra y galería


El Camino en La Magdalena.


Seguimos disfrutando de una muy buena panorámica de la Ría del Nalón


Entrando en el barrio, con filas de casas a ambos lados del Camino


Esplendorosa quinta


Impresionante fachada de numerosos balcones


Año de 1871


Edificio de plantas


Seguimos ruta


Buenas galerías, con vistas al sur de la capital del concejo


En el cruce seguimos de frente


Pasamos al lado de otro magnífico chalet de época...


Y junto a las casas


Fila de viviendas


Otra formidable mansión


Continuamos hasta las casas del fondo


Pasamos bajo este maravilloso balcón-galería porticado


En esta bifurcación vamos a la derecha para ir bajando al Puente de La Portilla


Empezamos una bajada hacia La Bellosa


La Portilla y San Esteban con El Sablón, la cuña de marismas en la que el estuario forma un gran meandro


La Portilla, un puente cercano


El estuario y allá la ribera de El Pico, a la derecha, donde hubo desguace de barcos. Al fondo a la derecha L'Arena y a la izquierda La Barra de San Esteban, estructuras portuarias y desembocadura del Nalón, bajo L'Atalaya y Punta del Espíritu Santo, antiguo emplazamiento de artillería para defensa de la ría


Cuesta abajo...


A La Bellosa...


El Nalón y el viaducto de la Autovía del Cantábrico (A-8)


Sigue la bajada


Y siguen las espectaculares panorámicas del valle


En medio hay islas: Dosalín, El Pedregalón y sobre todo la Isla Arcubín o El Dosal


Arcubín y sus plantaciones de kiwis


Bajamos entre más casas


Este tramo, ahora con escasísimo tráfico pues está cortado al paso de vehículos al llegar al puente, es el viejo trazado de la N-634, que ahora baja directamente al Puente la Portilla desde la rotonda de El Parador. Arriba, altos de Las Funtinas y Monteagudu


Soto del Barco/Sotu'l Barcu ya quedó atrás...


Vista del centro de la villa: de izquierda a derecha y en la misma altura el Ayuntamiento, el antiguo Cine Clarín, la iglesia de San Pedro y el Colegio Público Gloria Rodríguez.


Y aquí el río Nalón con el viaducto de la Autovía del Cantábrico, por donde pasa actualmente la mayoría del tráfico, principalmente el pesado.


Sigue el descenso


Observando al peregrino...


Guardián del Camino...


Dejamos poco a poco atrás las casas


Una gran palmera


Curva a la derecha


Al oeste Somao


Y Muros de Nalón


El Camino subirá en medio de aquellas casas a la iglesia


En el cruce seguimos de frente por la vieja carretera hacia abajo


A la derecha Muros y a la izquierda Somao. Abajo Las Benasas (izquierda), El Puntigu (derecha) y detrás, apenas visible, La Veiga


Camino del puente


El Cañón, riberas itensamente plantadas de eucaliptos


El Castañéu y Muros de frente


Nuevas vistas de Muros, Somao, Las Benasas, El Puntigu, La Veiga...


Otro cruce, seguimos la bajada


Vamos acabando el descenso y vemos al fondo el pueblo de El Castillo y el Monte la Granda, por donde viene el camino desde Avilés y Castrillón


Placa en homenaje a los fusilados en la guerra civil que fueron aquí enterrados en una fosa común: la Fosa de la Cantera del Puente



Aquí es donde se corta la carretera vieja a los vehículos, pero no a los peatones


Nosotros seguimos de frente al puente


Salimos a la carretera nacional, la N-632, que baja desde El Parador


Al cruzar al otro lado iremos viendo más barquerías hechas de palos y tablas, a ambos márgenes del puente


 Así debían ser los viejos embarcaderos de las lanchas que cruzaban la ría, endebles y peligrosas, aparte de caras, por ello su cruce era continuamente lamentado por peregrinos, viajeros y cronistas que plasmaron sus sufridas impresiones surcando las aguas


Por ello no debe de extrañarnos que en ocasiones se prefiriese remontar río arriba la orilla, a veces varios kilómetros, hasta hallar un mejor paso, a veces bastante lejos. Otras veces se optaba, si las condiciones climáticas son buenas, enlazar con los caminos del interior


Muros, más cerca, nos aguarda


Nosotros andaremos por el estrecho paso para viandantes a la izquierda del puente (a la derecha hay otro pero no recomendamos para nada cruzar la calzada en esta curva). El puente antiguo fue volado la noche del 8 de septiembre de 1936 para impedir el paso a las tropas nacionales, por lo que el río fue frente de guerra más de un año, hasta la caída definitiva de Asturias y de todo el Frente Norte en octubre de 1937.


A la derecha, El Castillo, con su barquería, La Barquería del Castillo, pueblo por cuyas casas viene el Camino, ahora rodeando, antes cruzando directamente la ría en lancha o chalana


La Barquería del Castillo sigue siendo un pequeño puerto de pescadores


Larga muralla almenada o cerca de El Castillo


El antiguo Castillo de San Martín de Soto o... lo que queda de él, una de sus torres, vigilancia de este paso natural ancestral, fuerte romano sobre castro astur, luego castillo del Reino de Asturias contra los vikingos, luego símbolo del poder señorial y disputas palaciegas, guardián de los caminos y de la historia


Riberas acantiladas de El Cañón


Entramos en el concejo de Muros, donde empezamos a subir


Hay buen arcén pero los peregrinos prefieren seguir esta verde y trillada vereda de verde hierba, en ruta a Era y a Muros, capital del concejo de Muros de Nalón.