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martes, 21 de junio de 2016

SAN CRISTÓBAL: ENTRE LA RÍA DE AVILÉS Y EL MAR (ASTURIAS)

La Ría de Avilés desde la subida a La Sablera, parroquia de San Cristóbal

El peregrino sale de Avilés por el barrio de Sabugo, viendo desde la Avenida de Alemania el popular barrio de El Nodo, con su iglesia y Plaza de San Telmo, santo de honda raíz marinera, memoria de los pescadores y navegantes avilesinos. La ría avilesina se reconoce hasta su ribera derecha, con diversas instalaciones portuarias y, encima, los altos de Los Carbayeos, en Vallliniello, parroquia de San Pedro Navarro.


Aquí la Avenida de Alemania sube hacia la parroquia de San Cristóbal por el barrio de Valdredo o Valdréu. Hasta hace unos años campos de zona rural hacia los que se expande el casco urbano.


Primeramente pasamos, en suave pero continuado ascenso, al lado del Centro de Formación Profesional para el Empleo.


Abajo, a mano izquierda, el Colegio Paula Frassineti


Y Valgranda.


Al fondo se reconoce el Hospital de San Agustín.


Más allá El Montán y sus urbanizaciones.


A la derecha, viviendas unifamiliares.


A la izquierda, bloques de pisos.


Al fondo, la Residencia Santa Teresa de Jornet, en el barrio de Solaiglesia.


Desde aquí tenemos una buena vista de la zona de la ría.


De la Avenida de los Telares a la Avenida de Lugo, con la Ría de Avilés y al otro lado las alturas de Los Carbayeos y El Monte Tuñés. Más al fondo Las Tabladas, en el concejo de Gozón.


Cantos, con las viviendas obreras de Jardín de Cantos y las instalaciones del puerto de Avilés. Al fondo el Monte del Estrellín con su cantera y arriba a la izquierda Llodero.


 Solaiglesia, aunque siguen las aceras los edificios dejan paso a los prados en el ascenso a una quintana de viviendas ya totalmente rurales, con terreno y paneras.


La cuesta acaba en aquella quintana.


Una vieja panera: el Camino asciende detrás de ella.


Conchas xacobeas cofirmando la ruta a seguir.


Más vistas de la Ría de Avilés, desde La Maruca a Cantos, Valliniello y el concejo de Gozón. La Ría de Avilés, con su tráfico portuario, prados abajo, donde se sitúan las casas de Jardín de Cantos, muchas de ellas construidas para los empleados de Cristalería Española, que empezaron a edificarse en 1952 poco después del traslado de esta empresa desde Burgos (1958), todo ello bajo las alturas del Monte L'Atalaya, que también vamos viendo en el trayecto, así como a lo lajos y al otro lado del estuario, las colinas del concejo de Gozón.


Las primitivas civilizaciones prehistóricas habitaron este estuario desde hace milenios, luego los astures la fortificaron con castros y durante la romanización fueron construidas villas y abiertos caminos que comunicaban estos puertos naturales con el interior del país.


Castros que dieron paso a castillos en la Edad Media y a fuertes posteriormente, defensa contra vikingos, corsarios y flotas enemigas que atacaron esta costa desde tiempo inmemorial, atraídos a la rapiña a causa de la prosperidad de una villa y puerto que nacieron en este estratégico lugar, amparados por fueros de sabios reyes y que en el último siglo fue protagonista de un crecimiento industrial y urbano impresionante.


Jardín de Cantos y las naves e instalaciones portuarias a ambos lados del estuario.


Por aquí salieron a surcar los mares muchísimas estirpes de marinos y pescadores que llegaban al Gran Sol, los mares de Irlanda, y más allá. Ría en las que se pronuncia el evocador nombre de San Balandrán, santo navegante de la Verde Erín que exploró todos los confines del mundo conocido... y desconocido, dando nombre a una desaparecida isla en el medio de esta ría, así como una playa.


Y atrás, la ciudad, con sus edificios y las chimeneas de la factoría siderúrgica.
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Adelante el campo, barrio de La Sablera, zona rural ya de Avilés en esta parroquia de San Cristóbal.



En La Sablera, justo en los últimos metros cuesta arriba, tenemos a mano izquierda una hilera de casas en un cruce: Casa Ramón El Ferreru pegada a Casa la Margaya y al lado Casa Meleno, que tuvo bar y bolera de batiente (una de las modalidades asturianas).


Ya por firme llano todo son prados y viviendas entre lo rural y lo residencial.


Vemos a la izquierda la iglesia parroquial de San Cristóbal de Entreviñas, construida hacia 1790 sobre un templo anterior del que ya existen referencias en la Edad Media. La tradición popular afirma que en el pasado dormían peregrinos en su cabildo.


Buena acera a mano izquierda...


Y a mano derecha...


Siguiendo camino, un almacén fue antaño el baile de Solís. Poco después la antigua escuela de niñas es ahora sede de la Asociación de Vecinos La Atalaya.


El hábitat se torna disperso tras pasar el cruce del Club de Tenis, con casitas a lo largo del trayecto y en los campos colindantes.


Vamos llegando así a la quintana de En Cá'l Rei con sus hórreos.


Hórreos y casas desde el Camino.


En Ca'l Rei, tal y como se ve desde el Camino.


Una siesta o pigazu bajo el balcón...


Pita Pinta asturiana.


La arquitectura popular, no siempre bien conservada por diferentes razones...


Luego a mano izquierda veremos otro hermoso conjunto de arquitectura popular en La Cabianca.


Llanas praderías.


Jardines...


Llegamos al Campo del Conde o  El Campu'l Conde, donde un prestigioso restaurante ocupa el local donde antaño abría sus puertas Casa Maneiro, que fue chigre, tienda y bailecruce donde tenemos una doble opción señalizada:a la derecha iríamos por Cá Bastián, La Garita y La Cuesta a entrar en el concejo de Castrillón por Raíces y Salinas. A la izquierda el Camino, también señalizado, sigue de frente y cerca de El Caleyu entra en Castrillón al pie del Coto Carcedo, siguiendo por el pueblo de La Plata hasta Piedras Blancas, capital de ese concejo, donde se reunirán ambas opciones