Eres el Peregrino Número

jueves, 12 de febrero de 2015

ACEBÉU Y VILLAPAÑADA: EL BRON, LOS XAGÓS Y LOS HEREDEROS DE LOS TEMPLARIOS (GRADO/GRAU, ASTURIAS)


San Xuan de Villapañada desde el Camino de subida a El Freisnu. A la derecha la antigua escuela, actual albergue de peregrinos
Saliendo de Grado/Grau por la cuesta de La Podada y viendo la ciudad a nuestras espalda
En La Podada arranca la cuesta que, dejando atrás la villa moscona: Grado/Grau, subirá a El Freisnu, siguiente hito caminero del Camino Primitivo en sus primeros kilómetros, junto con el albergue de Villapañada, abandonando nosotros el valle del río Cubia, que forma esta gran vega y valle al ir a desembocar al Nalón, la cual admiramos tras dejar las últimas casas y mirar atrás, contemplando el panorama desde la foz o desfiladero de Peñaflor, a la izquierda de nosotros, hasta el Guileiro (369 m) a nuestra derecha


Al sur, el valle del Cubia y parte meridional de la villa de Grado/Grau, zona de El Casal y El Negueirón. Ahí vemos el campo de fútbol Marqués Vega de Anzo don de juega el mítico equipo local, el Club Deportivo Mosconia, fundado en 1945 y refundado en 1961. No sería la primera vez que el equipo renacería de sus cenizas manteniendo vivo el pabellón moscón


Esta es la primer cuesta que nos aguarda hacia El Freisnu. Pero primeramente iremos hacia Acebéu y San Xuan de Villapañada, donde hay albergue público de peregrinos


Es una buena cuesta que gana altura rápidamente.


Sigue la subida, quedando atrás las casas y pasando enseguida entre fincas y prados, caminando ahora nosotros por senda de tierra y grijo, que se hace más caminera, con las rodadas del paso de tractores


Pero no hay que subir aún demasiado. Crece la hierba en medio de las rodadas, no muy profundas, de esos tractores que pasan por esta vía rural, sensaciones que nos devuelven a un entorno totalmente natural, junto a este magnífico seto de hortensias


Aquí se acaba la subida, al menos de momento


Sigue el camino de hortensias


A la izquierda castaños


La vista ya abarca hasta muy al sur, hasta los montes de Rañeces Y El Picu Cogolla, e incluso más allá, hacia los cordales de Yernes y Tameza


Cruce y de frente


Andamos por zona muy llana, hasta que salimos a un trecho algo más al sol...

 
Caminamos junto a una gran campera verde a nuestra derecha, que nos deja observar al norte, los altos de La Folichosa (328m), con Llabayos abajo, parroquia de Castañéu


Caminamos junto a esta verde pradería en Quintana



Ante nosotros ya vemos La Sierra Miranda con la subida a El Freisnu, por donde va el ancestral Camín Real de la Mesa, con el que nos vamos a cruzar al llegar a su cresta en ese lugar



Una referencia importante es el predominante cueto boscoso que tenemos al oeste: El Picu Tablas (478 m), pues justo a su derecha están El Picu La Forca (409 m), solar de un castro astur muy afectado por las plantaciones de eucaliptos y por las prospecciones de una cantera, pero donde el profesor José Manuel González y Fernández Vallés halló restos de muralla derrumbada. Su peculiar forma denuncia su escarpadura artificial propia de un hábitat castreño. El Picu la Forca, relacionado al decir de la tradición, con la horca que usaron algunos comendadores de la Orden de Malta, (los hubo buenos y los hubo malos y peores) para ejercer su férreo control sobre este territorio, el cual no se incorporaría definitivamente al conceyu moscón hasta el año 1821. Fue en concreto el Comendador Fray Nicolás de Hortuza en 1770 quien instauró la horca en el mencionado monte y, queriendo aplicar la mano dura, consiguió unicamente que mucha vecindad abandonase estos lugares. Hemos de decir no obstante que el topónimo Forca, Forcá, Forcada, etc. se repite mucho en Asturias y tiene varios significados, uno el de paso entre dos vertientes, no necesariamente horca. Abajo la aldea de La Barraca, por donde pasa otro de los ramales que suben a El Freisnu desde Grado/Grau



A su derecha al otro lado de La Cabruñana se extiende La Sierra Sellera con El Picu Subarrionda (519 m), sobre el valle de La Reguerona


Caminamos en Quintana



Según avanzamos mejora nuestro campo visual y volviendo la vista al sureste divisamos el Aramo y el Monsacro, monte este donde estuvieron guardadas las reliquias del Arca Santa de Jerusalén antes de ser custodiadas en la entonces basílica, después catedral, de San Salvador de Oviedo/Uviéu, reinando Alfonso II El Casto, quien hizo de la ciudad su capital y desde donde salió a comprobar el suceso de la inventio de Santiago de Compostela, naciendo entonces este Camino y todos los caminos a Santiago


Estamos en este momento siguiendo, pero a la inversa, el camino de las columnas francesas del mariscal Ney hacia Peñaflor, donde se celebró tan cruenta batalla durante la Guerra de la Independencia, asalto que no habría de ser el único protagonizado por las fuerzas napoleónicas, pues tras él vendrían las tropas de Kellerman y, en 1810, las del general Bonet, siempre causando quebranto entre los civiles. Se trataba de tropas de flanco, fuertes, rápidas y peligrosas pero relativamente escasas, apartadas de los frentes principales, las cuales habían de avituallarse tomando, muchas veces por asalto, aquello que necesitaban, e incluso llevándose numerosos objetos de valor, ejerciendo represalias durísimas contra cualquier oposición


Así caminamos junto a una casa con hórreo y terreno, Quintana, bien custodiada normalmente por perro ladrador, antes de salir a otro tramo de senda con algunos castaños más...


Al fondo, a la derecha del hórreo, vemos el Camino, subiendo a Acebéu por La Barrera, por donde enseguida caminamremos. A la derecha El Picu Tablas


Firme de asfalto


Fila de árboles a la izquierda


Murias o muretes de piedra separan senda y campos


Predominan los castaños.


Vemos ya las primeras casas de Acebéu y, más al oeste, en medio de aquel collado, una campera verde en un pequeño montículo ente montañas es el solar del santuario de El Freisnu, paso de los valles y cuenca del Nalón a los del Narcea y, antiguamente, de las llamadas Asturias de Oviedo a las Asturias de Tineo.


Atentos a las señalizaciones


Pasamos el puente sobre el enlace con la Autovía de La Espina y seguimos a la derecha de esta casa


Ya llegamos a las casas de La Barrera.


La Barrera, quintanas del pueblo de Acebéu.


En aquel collado a la derecha del Picu Curuoza o Curueza (527 m) acaba la subida a El Freisnu y comienza la bajada al valle del Narcea, ruta a Cornellana y Salas


Más a la derecha el Picu Tablas, de 476 metros en su cota más alta. Abajo Acebéu, por donde iremos subiendo


La cuesta es aún muy liviana y el entorno ganadero de fincas separadas unas de otras y del Camino por pequeños postes de madera con alambre de púas, es la tónica general del paisaje, junto con las quintanas de naves ganaderas, viviendas campesinas, hórreos y paneras.


Arriba a nuestra derecha ya vemos la iglesia parroquial de San Xuan de Villapañada, cabeza de esta parroquia. Bajo ella hay otra ruta que fue paso de pregrinos por el lugar de La Barraca, con el puente de Santiago, nombre de una antigua capilla que allí existió, dedicada a Santiago, hoy desaparecida, con fiesta en honor del Apóstol que en 1852 se trasladó a Grado/Grau, donde se sigue celebrando con gran romería, demostrándose una vez más la intensa relación de esta zona con el Camino Primitivo. El antiguo topónimo de "Lleñapañada" quiso buscársele razón en base a un pago de tributos, en leña, a los monjes y comendadores de la Orden de Malta, pues los terrenos a ella pertenecientes o "encomienda" se poblaban con colonos que ayudaban con sus pagos a la manutención de la fundación, la cual la empleaba también para limosnas y sufragar las posesiones de la Orden en Tierra Santa, donde estaban los castillos que guardaban los Santos Lugares, así como grandes monasterios sanjuanistas


San Xuan de Villapañada, antigua posesión de la Orden de Malta, que ejerció un férreo dominio en estos lugares del Camino, conserva en su advocación la del patrón de esta orden también llamada de San Juan o de Rodas. Justo detrás de la iglesia aunque desde aquí algo tapada por los árboles está la antigua escuela, actual albergue de peregrinos


Pasamos La Barrera


Y sigue el Camino, subiendo poco a poco


 Así llegamos a El Cascayal, otra de las aldeas o barrios de la parroquia de San Xuan de Villapañada


Buenas paneras y más quintanas.


Las señales nos ayudan a identificar cada lugar por el que pasamos.


Buena panera en la quintana


El Cascayal, donde se guarda la memoria de los artesanos caldereros de los que prontamente hablaremos, viejo oficio de artesanos ambulantes


Pasamos al lado de esta vieja casa campesina


Esta queda a nuestra derecha


Subimos ahora otro tramo corto a mano derecha


Pasaremos junto a alguna más de estas quintanas, para llegar a un grupo de casas, también con hórreos, cuadras y terrenos, formando un muy embellecido y cuidado conjunto


Un hórreo con vivienda debajo, en la bodega


Y acabando la cuesta tenemos de frente un cruce, en el que iremos a la izquierda



La flecha amarilla nos lo indica, viendo al fondo La Barraca, El Carbaín y La Llamiella


Hórreos de Acebéu



Horreo, casa, caseta y cuadra


Al sur vemos la aldea de La Llinar y los montes de La Sierra Miranda, por donde va El Camín Real de la Mesa.


El Camino sube poco a poco


A la izquierda una mata de árboles no separa de la autovía


Y llegamos a El Valle


El trayecto sigue recto justo de frente al cueto, entre boscoso y pelado en su cima, del ya mencioando Picu Tablas, referencia visual muy importante en este trecho. Abajo vemos el Camino dirigiéndose a La Venta: cruce de la ruta: a la izquierda se sube directamente a El Freisnu y a la derecha a San Xuan de Villapañada y su albergue


A veces paece que la niebla quiere dominar las alturas de El Freisnu, divisoria de los concejos de Grado/Grau y Salas



Al sur, nueva vista de La Llinar los montes de La Corona, El Picu las Paraixinas (509 m) y El Picu las Pruyales (669 m)


Y al norte San Xuan de Villapañada.


Al norte, en la distancia, medio oculta por los campos, ya reconocemos más cercana la iglesia parroquial de San Xuan de Villapañada, antiguamente de Lleñapañada (leña recogida). Ahora sí vemos un poco mejor la escuela detrás, actual albergue de peregrinos.


 Grandes castaños y buenos pastos de hierba fresca...



Extendidas a lo largo del ramal a la iglesia, se ven las casas del pueblo, donde fueron famosos los tratantes de ganado, pero también los caldereros, hacedores de calderos, ollas y otros recipientes de metal (bronce), quienes tenían una jerga profesional, el bron, habla gremial con la que mantenían sus conversaciones sin que los entendiesen personas ajenas al oficio. Jerga y gremio que aportaron sin duda del gran núcleo de caldereros que existió en Miranda, Avilés (Camino de la Costa). Se trataba de artesanos ambulantes que, divididos en partidas, recorrían Asturias y buena parte de Galicia, León, Castilla, etc. ofreciendo su trabajo y sus piezas. Dentro de ese argot, la palabra más reveladora es la de xagó, amigo, calderero, compañero, como se ellos se llaman a sí mismos


Se trataba de artesanos ambulantes que, divididos en partidas, recorrían Asturias y buena parte de Galicia, León, Castilla, etc. ofreciendo su trabajo y sus piezas. Dentro de ese argot, la palabra más reveladora es la de xagó, amigo, calderero, compañero, como se ellos se llaman a sí mismos.


Las pesquisas hechas por los investigadores relacionan esta palabra con Sant Yago (Santiago), pues el bron está muy estrechamente vinculado a las hablas de los caldereros de Auvernia, en Francia, y del valle de Fornela, en León, sospechándose que tiene que ver con que tanto la jerga como la profesión hayan venido por el Camino de Santiago, al igual que vinieron otros muchos artesanos, comerciantes, escribanos, religiosos, etc. recorriendo esta senda que unió a Europa

La Venta, antigua parada de arrieros, peregrinos, pastores, caldereros y viajeros en general.
Los trabajos y estudios de José Manuel Feito, párroco de Miranda, y los de Álvaro Valdés Díaz, este respecto al caso concreto de Villapañada, son muy sustanciosos a este respecto. Por su parte, la adscripción de la palabra bron parece clara: bronce. Luego, cuando los caldereros fueron a menos, el bron fue empleado por el otro gremio de importancia en esta aldea y parroquia, los tratantes de ganado


Esta casa fue antiguamente la importante Venta'l Cuernu, otra de aquellas históricas y ancestrales posadas "de arrieros y caminantes" que tanta importancia tuvieron, pues pasaron a la toponimia de estos lugares



En La Venta llegamos a una encrucijada muy importante, en la que nos decimos entre ir al albergue, a la derecha, o seguir ruta hacia El Freisnu, Doriga y Cornellana


Teniendo como referencia pues este cruce primero vamos a ir hacia el albergue, a la derecha



Caminando hacia la iglesia por la ladera que baja del Picu Tablas en La Reguera



La ruta es un verdadero mirador natural



al sur el valle del Cubia y montes de Proaza, línea de cumbres del Aramo


Y así llegamos a San Xuan


Donde está la iglesia de San Xuan de Villapañada. Atrás está la antigua escuela, actual albergue


Tal y como hemos dicho, la actual iglesia parroquial de San Xuan de Villapañada estuvo relacionada en la antigüedad con la mítica Orden de Malta o de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, guardianes de la isla de Rodas, pero que tuvieron posesiones y encomiendas en toda la cristiandad, pasando a llamarse "de Malta" tras asentarse en esta otra isla mediterránea después de perder Rodas ante los turcos


La Orden, con rama militar y rama religiosa, creció en poder al recibir los bienes de otras órdenes, entre ellas la de los Templarios, los Pobres Caballeros de Cristo, guardianes de los más esotéricos secretos del cristianismo. La Orden de Malta iría luego transformándose paso a paso desde lo castrense a lo honorífico al ponerse "de moda" entre la nobleza. Dispuso además de hospitales de peregrinos a lo largo de las diferentes rutas a Santiago de Compostela, como fue también aquí el caso, en San Xuan de Villapañada, donde hubo uno, construido como esta fundación, entre los siglos XIII y XIV y que aún en el XIX poseía rentas y bienes en Grado/Grau , Salas, Candamo y Babia


Es Álvaro Valdés Díaz en El Bron de San Juan de Villapañada, quien nos relata que la iglesia fue antaño más pequeña, con elementos románicos, y que a su lado la Casa Rectoral formó parte del monasterio sanjuanista y del hospital de peregrinos, así como ejerció funciones de Ayuntamiento y cárcel. Dentro del santuario se encuentran dos imágenes interesantes, una de la Virgen de Loreto y otra de San Roque


No será esta la única ocasión, ni mucho menos, que nos encontemos con los hospitalarios caballeros de San Juan de Jerusalén en nuestro camino hasta Santiago. Su presencia será especialmente recordada cuando pasemos por sus antiguas posesiones en el actual concello de A Fonsagrada (Lugo, Galicia)


A la izquierda de la iglesia sigue el Camino al albergue, bien señalizado


Iglesia y casa rectoral


Bajamos unos metros y a la izquierda vemos la antigua escuela, hoy albergue


Por lo común, quienes llaman para hospedarse aquí, primeramente se suministran en alguna tienda o supermercado y luego suben a Villapañada para llegar a comer o a cenar, apurando la etapa para pernoctar en el albergue de peregrinos que se ubica, como acabamos de decir, en las antiguas escuelas, detrás de la iglesia y a donde ahora llegamos



Llegamos a la fachada delantera y subimos por la escalera



Al campo de la escuela...


Símbolos de peregrino anuncian la entrada al albergue de Villapañada


Y ya estamos en el albergue, otro balcón natural sobre el valle


Un fantástico mirador, ante la misma entrada


 Un lugar con hermosas vistas desde un altozano, tamién con un pequeño prado enfrente, provisto de mesas y bancos de madera, una verdadera maravilla



El gran valle donde se unen los ríos Nalón y Cubia, solar de la villa moscona está literalmente a nuestros pies, así como gran parte del recorrido que hemos hecho para subir hasta aquí, jalonado de pueblos y quintanas




Vista de Grado/Grau, y a su derecha la autovía y La Mata. Arriba El Picu'l Cantu o Guileiro (346 m)


Más al este el Monte Naranco con La Peña Llampaya. Por sus faldas caminábamos nada más salir de la capital asturiana.


La Llinar, ante las montañas.


Belleza de la alta montaña asturiana. El Aramo


Al este en la lejanía Peña Mayor


Y en la lejana distancia Los Picos de Europa, impresionante la distancia que se abarca desde aquí


Pernoctando en el albergue, y recordando siempre a Domingo, el gran y querido hospitalero, volvenos al Camino viendo de nuevo enfrente La Folichosa


Bajando las escaleras y regresando sobre nuestros pasos, a la izquierda



Bajando primero por La Reguera



Y luego bajar de nuevo hacia La Venta, comprobando la subida que nos aguarda aún antes de llegar a El Freisnu



Y ya estamos otra vez en La Venta


Dispuestos a culminar el ascenso a El Freisnu, en ruta a Doriga y Cornellana, concejo de Salas