| El río Navia y su agua embalsada. Peregrinos bajando al Salto de Salime se detienen a hacer fotos |
Uno de los trayectos del Camino Primitivo más recordados por los peregrinos a causa del larguísimo descenso que conlleva es la bajada desde el pueblo de Buspol, en el concejo asturiano de Grandas de Salime, hasta el Salto de Salime, el muro de la gran presa que, construida entre 1946 y 1955, anegó numerosos pueblos asturianos y gallegos y, con ellos el trazado de este y otros antiguos caminos varias veces milenarios entre Asturias y Galicia
En la actualidad, además de una impresionante bajada de entre dos a tres horas de duración según nuestro ritmo y paradas, no queda otro remedio que hacer además un formidable desvío hasta El Muro, la presa del embalse, por donde pasa la carretera AS-14, para luego subir por la misma a Grandas, la capital del concejo, a unos cinco kilómetros más allá, si bien salvando un duro y largo desnivel, aunque no tan fuerte y acusado como el que nos trajo hasta aquí en bajada
| Bajando a Buspol desde Os Coriscos |
Realmente, la bajada al Salto de Salime no comienza en Buspol sino unos metros más arriba, en el collado de Os Coriscos, en la Serra de Buspol o Serra da Costa, onde acaba la fuerte subida desde A Mesa, a unos 1.050 metros de altura sobre el nivel del mar, por lo que, si tenemos en cuenta que la carretera sobre el embalse está a unos 200, nos aguardan 850 metros de continua bajada, que se dice pronto; todo un 'rompepiernas'
En Buspol lo que hay es un rellano natural en esta falda occidental de la sierra en el que, el algún momento de la Edad Media, se fundó un hospital de peregrinos cuya casa se conserva y a la que le dedicamos toda una entrada de blog
Muy atentos a esta curva, pues será donde dejemos el asfalto de esta carretera local para tomar el sendero del viejo Camino, que sale de frente entre los árboles en dirección a Buspol y a la formidable bajada al Salto de Salime
Se produce entonces un verdadero fenómeno visual, común en las etapas más montañeras del Camino Primitivo y en otros similares, según el cual las distancias nos parecen mucho más cortas de lo que en realidad son
Desde la casería de Buspol, cuyas dependencias 'camuflan' la casa del antiguo hospital, vemos la villa de Grandas, capital del concejo, a solamente cuatro kilómetros de distancia en línea recta, lo que va a darnos una muy equivocada percepción de cercanía e inmediatez en espacio y tiempo. Realmente con la bajada y sus curvas y revueltas, así como la posterior subida a la población, podríamos multiplicar por cuatro en cuanto a kilometraje, horario y esfuerzo
Detrás del antiguo Hospital de Buspol, la capilla de Santa Marina, testigo del paso de miles de peregrinos a lo largo de la historia y a la que, junto con el hospital, le dedicamos una muy oportuna entrada de blog, señala la transición a la parte más abrupta y rotunda de este imponente descenso
Desde aquí, donde empezamos a ver las aguas embalsadas del Navia, encajadas en las profundidades de altas montañas, podemos percatarnos de la tremenda diferencia de nivel que vamos a acometer de manera enormemente rotunda y directa, zigzagueando para perder altura, pero muy rápida y abruptamente. Aún así, la bajada se hará sin duda larga, si bien, sin duda, preciosa, encantadora e inolvidable
Arriba a lo lejos, la Serra do Acevo señala el paso a Galicia y el tránsito del concejo asturiano de Grandas de Salime al gallego de A Fonsagrada. Allí en la frontera está el pico de Pedras Apañadas (1.202 m), en la mayor de dicha sierra. El Camino sube la sierra un kilómetro y pico más a la derecha, llamado Camín Grande, por Bustelo del Camín, a la izquierda del Pico Cuia (1.108), donde estuvo el hospital de peregrinos de ese nombre, último que fue del trayecto asturiano del ahora llamado Camino Primitivo, antiguo Camín Real de Galicia
Estas son las camperas verdes de Os Pradíos que se extienden, pinares adelante, hacia Vilar de Buspol, por donde nace El Rigueiro de Caso, uno de los numerosos afluentes que aquí dan sus aguas al Navia
Es la ladera occidental del Pico Buspol (1.220 m), hollado, como gran parte de estas sierras, por los numerosos aerogeneradores de uno de los muchos parques eólicos que, en número creciente, han marcado su impronta en el paisaje
Y, ya mirando atrás, vemos la parte posterior o cabecera de la capilla de Santa Marina, con el antiguo Hospital de Buspol detrás y, más arriba, el collado de Os Coriscos, donde hemos empezado a bajar tras subir desde el pueblo de A Mesa, capital de esta parroquia grandalesa
El Camino, entre prados, sigue unos metros en llano, separado de las fincas por murias de lousas de pizarra puestas 'a hueso', es decir, directamente una sobre otra y sin amalgama alguna de cemento, cal ni argamasa y, también, por líneas de chantas o chantos, grandes lajas pizarrosas hincadas, constituyendo ambos modelos los cierres habituales de terrenos y propiedades en la zona, aprovechando lo que ofrece el terreno, pizarra, también para las cubiertas de casas, hórreos, capillas, cuadras y todo edificio en general
Y así, al principio imperceptiblemente, podemos percatarnos de que el Camino empieza a bajar cuando llegamos a una portilla
No está puesta para que no pasemos nosotros sino para que el ganado no salga al Camino. Podemos abrirla y pasar, si bien cerrándola a nuestro paso, tal y como nos encomienda el cartel
Suelen estos cierres tener un muelle o resorte que los devuelve a su posición original, pero de no ser así, cerremos
Y al ganado dejémoslo tranquilo, ignorémoslo incluso, nunca lo espantemos ni hagamos aspavientos, movámonos con naturalidad, sin prisas ni carreras, pausadamente...
El sendero, en medio del prado, está bien pisado y definido; poco más allá hay un mojón que nos confirma la dirección a seguir
Ya se perfila el profundo tajo que constituye la bajada al Navia, con los montes de A Loma enfrente, donde destacan A Fontela (716 m) y, más a la izquierda, El Corno (739 m) y A Bornela (748 m),sobre la villa de Grandas, cuyas casas blancas destacan en la verde ladera de A Serra
Buspol es uno de tantos y tantos topónimos con la raíz lingüística bus y busto, del latín combustum) referidos a espacios ganados, hace cientos de años o incluso milenos, al bosque o monte bajo mediante quemas para pastizales y usos agropecuarios, de ahí la palabra 'combustible'. Otra teoría dice que viene de bois con el significado de bueyes, atribuido al ganado vacuno en general. El componente pol se referiría a un antiguo posesor de época tardorromana o altomedieval denominado Paulus
La villa de Grandas, tan cercana en línea recta como distante en el trayecto real. Se entra en la villa por las casas de abajo, barrio de El Ferreiro, luego de subir por la zigzagueante AS-14 a la sombra de las plantaciones de pinos de El Marco, dejando el asfalto dos kilómetro antes de la villa por los montes de A Valía Segunda
Si bien estamos a una distancia notablemente más larga de lo que aparenta, no deja de ser una etapa corta para quienes salen de A Mesa (un poco menos para los que lo hacen desde Berducedo), por lo que puede aprovecharse la tarde para descansar ahora que estamos aproximadamente a la mitad del trayecto total del Camino Primitivo, aprovechando para realizar la obligada visita al impresionante Museo Etnográfico de Grandas de Salime "Pepe El Ferreiro", que sin duda nos sorprenderá
Al ser capital del concejo, la villa de Grandas dispone de diversos servicios, como farmacia, centro de salud, tiendas, correos, etc. que podemos aprovechar. Otra visita interesante es la iglesia parroquial histórica Colegiata de San Salvador, tan vinculada al Camino y su historia, donde, algo avanzada la tarde, suele celebrarse la misa del peregrino
Pero también hay posada en el Hotel las Grandas, en Vistalegre, recién pasado el embalse, con bar, restaurante, albergue y excelentes vistas, por si deseamos hacer una etapa aún más corta y reservarnos la subida y visita a Grandas para el día siguiente
Y también, si deseamos alargar la jornada, podemos continuar más allá de Grandas para pernoctar en Albergue de Castro, cuatro kilómetros más al oeste, donde podemos también visitar el castro que da nombre al pueblo, El Chao Samartín, acometiendo al día siguiente la subida a la Serra do Acevo en la ruta de A Fonsagrada
El río Navia estará casi siempre a la vista en esta espectacular bajada, el llamado 'Río de los Tres Caminos', pues nace en Busnullán, aldea de Pedrafita do Cebreiro, cerca del paso del Camino Francés, sigue hacia el norte y se encuentra con el Camino Primitivo aquí abajo en Salime (pueblo anegado por el embalse salvo un par de casas), para desembocar en el Mar Cantábrico en la villa asturiana de su mismo nombre, Navia, paso del Camino Norte
Vista del río y de la villa de Grandas de Salime, con todo el recorrido hacia la Serra do Acevo, paso a Galicia, que vemos siempre en lontananza
A los lados de Grandas vemos dos montes boscosos: el de la izquierda es El Coto Grandas (692 m) y el de la derecha As Campas (690 m). Entre ellos, en la zona de El Marco, el Camino, que ha seguido por la vereda de la AS-14 desde el embalse, se separa de ella dos kilómetros antes de entrar en la población, adentrándose en los bosques de A Valía, en la ladera norte de El Coto Grandas
Por ahí baja El Rigueirón, otro afluente del Navia, que nace arriba, en La Loma de Grandas, entre los altos de Meixeira y A Serra, a la izquierda de A Bornela (748 m)
El Camino llega a Grandas por el barrio de El Ferreiro y sigue por la avenida del mismo nombre pasando junto a la antigua Casa Rectoral, actual sede del museo etnográfico. Poco más allá pasa al Ayuntamiento y la Colegiata y sube hacia El Carme para, prados arriba, hacia Picovilar y A Farrapa
En esa zona, la meridional de Grandas, se concentran la mayor parte de los alojamientos, si bien el albergue público El Salvador, inaugurado en 2011, está cerca del barrio de Cimadevila, subiendo hacia la derecha, sustituyendo al anterior, que estaba en los bajos del Ayuntamiento y que anteriormente había sido la primera sede del museo etnográfico. El antiguo hospital de peregrinos estaba muy cerca de la Avenida de El Ferreiro y su casa se conserva. Por poco no la vemos pues esa parte nos la tapa la ladera de El Coto Grandas (izquierda)
Como hemos dicho, se sale de Grandas por el barrio El Carme, pasando frente a la capilla de esta advocación, subiendo y saliendo a los prados de Picovilar para llegar a la carretera AS-12 en A Farrapa, pasando al lado de la factoría de Industrias Lácteas Monteverde, la del famoso Queso Tres Oscos, que vemos desde aquí (a la izquierda de la foto)
Luego dejamos la carretera y subimos, más suavemente y más arriba de A Costa da Farrapa, por los prados de Os Chaos y Xuntacasa para llegar a Cereixeira, donde estaba el bar-tienda de Casa Federico, cerca de la tan recordada parrilla del pueblo. Ambos establecimientos figuraban como cerrados últimamente
El Camino será bastante llano entre prados y bosques hasta Malneira y Castro, a no ser la pequeña cuesta antes de llegar a este segundo pueblo, pudiendo decirse que su primera casa es la del antes citado albergue, cerca del castro del Chao Samartín. En la lejanía y fuera del Camino son los montes de A Lumbreira (841 m) y a su izquierda A Cernada (832 m), en Trabada y, en la lejanía, la alargada colina de Pena Tiñosa con El Pico Cuadros (785 m) señala la frontera con Galicia en este sector por el vecino concejo de Santalla (Ozcos)
Seguimos el mojón. De frente seguimos viendo Grandas
Sobre grandas el alto de A Bornela (748 m). Vemos, un poco encima de la población, subiendo por la ladera, la carretera AS-28, comunicación con O Alto do Acevo, paso a Galicia por A Fonsagrada. El Camino pasa un poco más abajo, saliendo del centro por el barrio de El Carmen cuesta arriba (en el centro y un poco a la izquierda de la foto) y luego sube hacia dicha carretera por los prados de la izquierda
Ahora, justo a la izquierda de Grandas, veremos por donde sigue el Camino, en A Farrapa, con la factoría quesera bien a la vista (en el medio y un poco a la derecha de la foto). Justo enciMa asoma Cereixeira y, a su izquierda, la llanura, entre prados y bosques, que va a Malneira
Más a la izquierda de Malneira Castro y Padraira
Y, subiendo poco a poco, Xestoselo, bajo A Pena das Lamas y, arriba a la izquierda, Penafonte, ascenso a El Zarro y A Curiscada, alturas estas últimas que dan paso a tierras gallegas y fonsagradinas
Grandas de Salime, tan cerca... aparentemente
La gran bajada al Salto de Salime se inicia verdaderamente aquí con sus curvas y revueltas, que hemos de tomar con calma, atendiendo a la señalización y a los cruces, no forzando demasiado las piernas, pues vamos a bajar y bajar.
Bajar y bajar, eso sí, absortos por el paisaje que se domina en estas alturas y que abarca, poco más abajo, gran parte del valle inundado por las aguas del embalse. Entorno que nos embelesa, según nos vamos asomando, paso a paso, al fondo del impresionante paraje que constituye esta comarca en la que las montañas parecen hacer caer a pico sus laderas, desplomando su desnivel literalmente sobre el pantano, como esculpidas por el hachazo de un titán.
Las aguas del embalse, aunque muy abajo al fondo del todo, se nos antojan relativamente próximas. En realidad no es así, nos aguardan unas dos horas de bajada más alto de tramo llano, incluso otra pequeña subida, pasar a la altura de la presa, seguir un buen tramo más allá y luego otros veinte minutos de bajada hasta la carretera y el mirador de la Boca de la Ballena. En total pueden ser entre dos horas y media y tres las horas que empleemos, siempre caminando con calma, "sin prisa y con no demasiada pausa para no perder el ritmo", en llegar a El Muro, la pared del embalse, por donde pasa la carretera
Curva a la derecha: empiezan los grandes zigzags para perder prontamente altura. Buspol está a unos 1.000 metros de altitud y el río a unos 200. Un formidable desnivel
Vemos en la distancia los montes que caen hacia el Navia, con A Lomba (706 m) en primer término
Caminamos hacia el siguiente mojón. Al fondo, en la montaña de enfrente, vemos A Paiciega, en el concejo de Pesóz/Pezós, unos de los poblados que se construyeron a mediados del siglo XX para albergar a los muchísimos trabajadores que vineron a las obras del embalse. Más al fondo los montes de Pesóz o Pezós
De frente As Campas (691 m) y más a lo lejos A Bornela (748 m) y a su derecha El Corno (739 m)
Monte bajo, brezales, toxos, vegetación de puerto de montaña
El sendero no tiene pérdida y será el principio de un largo y continuo zig-zag
Inmensa caída hacia el valle. A la izquierda vemos en todo momento Grandas de Salime
Seamos prudentes en esta rampa impresionante. Hay mucha piedra suelta
Ahora el río está a nuestra izquierda. Abajo los pinares de Trasmonte. Arriba Pedras Apañadas
Curva a la izquierda
A lo lejos seguimos teniendo la villa de Grandas como referente
Grandas más cerca... o eso parece. La carretera que sube a la población también es muy visible. Por allí subiremos
Caminando en dirección sur con el río enfrente, abajo. Es un camino muy pedregoso
Más al sur es el concello gallego de Negueira de Muñiz. La frontera autonómica entre Asturias y Galicia hace grandes entrantes a ambos lados del río, divisoria sinuosa que sigue montes, regueiros y picachos
Camino, embalse y montañas. También reconocemos, dibujando colinas en la citada serranía, los surcos y vaguadas boscosas formadas por los arroyos que a él desembocan desde aquellas cimas... El Rigueiro del Gato, El Riguerio da Brañota, praderías de aldeas como Penafurada, Airela y Armilda, bajo A Pena Mouxada, o la zona del castro de Pelóu, ya en la raya con el concello gallego de Negueira de Muñiz. Más abajo de ellos discurre El Rigueiro da Bulliqueira, son corrientes fluviales lejanas que no podremos reconocer tampoco, ocultas en el boscaje, pero sí su evidente acción en la orografía de la montaña
En nuestro trayecto a veces la bajada se suaviza y a veces se torna más directa, atrás van quedando los pastizales y nos internamos en un paisaje de monte bajo, con brezos y arbustos, abedules, aunque pronto caminaremos bajo las extensas repoblaciones de pinos
No pocas veces, insistimos, el paisaje que veamos sea este: el de las nieblas del Navia
Suelen ir desapareciendo a medida que avanza la mañana
Y sale el sol
Luego de otra curva a la derecha viene un cruce de caminos al entrar en un pinar
Bajamos a la izquierda
Es eso sí una pista muy ancha, sin pérdida
Siempre bajando
Si no llevamos bastón con nosotros muchos peregrinos se hacen con algún palo para hacer más llevadero el gran descenso al Salto de Salime
Curva a la derecha. En este gran peñasco hay un buen balcón natural
El Navia debe su nombre a a la diosa celta (o precelta) Navia, vinculada a la abundancia, cosechas, fertilidad, suerte... y que da nombre a no pocos lugares de Europa occidental, relacionados con hidrónimos. La raíz indoeuropea se hace ya patente en el sánscrito navya (curso de agua), y algunos topónimos de este origen son en Asturias, además de este río y la población de su desembocadura, Naviegu, Navelgas, Nava, Navidiellu o Nalón (antiguo Nauilo), así como Fontenavia, Nonaya, Bodenaya, y otros, en Galicia podemos encontrar el Navea, río afluente del Sil (Ourense) y el Nabalia, actual Eck, afluente del Rhin, en Alemania, o el Nauaeus, ahora Naver, en Escocia, el Naseby o antiguo Naubesia en el condado inglés de Northants o el Neber, el viejo Nabarcos, hoy Neber, en Gran Bretaña
Diversos lingüistas relacionan el nombre de esta diosa celta de la abundancia y la fertilidad con la palabra nava como equivalente a valle, e incluso con nave (barco), navegar, navegación, etc, lo que le daría fundamento como divinidad acuática en ríos navegables y espacios naturales en valles y lugares similares. No en vano se ha querido traducir Navia como la "diosa barquera", y como tal aparece en los mitos y sagas irlandesas: bella mujer que conduce a las almas al "otro lado", así cuando el héroe Cúchulainn hiere sin saberlo a us hijo Conlaoch o Connia, este se arroja a una lancha de cristal donde un hada le dice...
"los inmortales te invitan. Serás uno de los héroes del pueblo de Tethra. Día tras día se te verá en las asambleas de tus abuelos, en medio de aquellos que te conocen y te aman"
Escena parecida se repite cuando las hadas llevan al rey Arturo a Avalon, la Insula Pomorum o paraíso de los celtas...
Desde su nacimiento hasta el mar el río sigue una dirección muy rectilínea y directa hacia su desembocadura, a diferencia de la mayor parte de los ríos cantábricos, que hacen grandes revueltas y meandros
Esta foto es diferente a las anteriores. Vemos el pinar calcinado. Este bosque resultó por un pavoroso incendio forestal en abril de 2017 del que sin duda tardará muchos años en reponerse si es que alguna vez se repone del todo
Seguimos bajando bajo otro gran peñasco
La bajada se va haciendo cada vez más impresionante
Curva a la izquierda
Y más pinos...
Aquí estamos más o menos a la altura de la villa de Grandas. Recordemos que habrá que bajar hasta el embalse y volver a subir. Se trata y puede sonar a broma, con retranca pero se trata en cierta manera de una verdadera explicación práctica de la Teoría de la Relatividad y del binomio espacio-tiempo. El precepto fundamental teoría de la relatividad es que "la localización de los sucesos físicos, tanto en el tiempo como en el espacio, son relativos al estado de movimiento del observador". Bien, pues aquí tenemos al fondo la villa de Grandas, vista tan cercana, pero a pesar de ello nuestro camino y esfuerzo por esta ruta la va a hacer extremadamente más lejana
El gran río encajado entre altas montañas
El Navia se nos irá ocultando
Curva a la derecha
El zig-zag y sus continuas vueltas
Mojones con conchas peregrinas, con piedras encima depositadas por los caminantes, nos confirman siempre la dirección correcta, pero de momento insistimos que no hay mayormente pérdida, es todo cuesta abajo en largos tramos zigzagueantes. Pronto los pinares nos ocultarán momentáneamente la panorámica del entorno y nos meteremos en las frondosidades del bosque
A lo lejos, en el monte de enfrente, otra vista de A Paicega, en el concejo de Pesóz/Pezós
Uno de aquellos poblados construidos para los trabajadores del embalse y sus familias
Sigue la bajada
Los pinos predominan totalmente en el paisaje
Y así sigue este larguísimo descenso
Curvas y curvas...
Tramo de bajada recta: A Costa de Salime
Pico de Valiel (867 m)
Nos adentramos en lo más profundo del bosque
Es agora cuando viene la parte más puramente sicológica pues, tapadas nuestras referencias visuales y geográficas por el tupìdo pinar nos parece estar bajando sin que se vea un final de tan prolongado descenso
Y así sigue la gran bajada de Buspol al Salto de Salime
El embalse ya a nuestros pies
Allí está otro antiguo poblado, Vistalegre, en El Salto, justo al lado de El Muro o presa del embalse, que no vemos aún. Por allí sube la carretera a Grandas y por allí subimos nosotros. La única casa habitada es la del hotel Las Grandas, que tiene también bar y albergue de peregrinos
Tomándolo con calma, pues estas largas bajadas pueden hacer resentirse un poco músculos y articulaciones, el descenso culmina en un cruce de caminos
Suele estar esta bifurcación bien señalizada, también con flechas y mojones: hemos de seguir camino A LA DERECHA. El ramal de la izquierda es testigo de algún que otro despiste y quebranto, pues forma parte a una larga bajada hasta la orilla del agua, hacia las pocas casas, normalmente deshabitadas, que quedaron del pueblo de Salime tras la construcción del embalse. De allí no hay continuidad posible...salvo volver a pie por el mismo camino. En teoría un lancheiro pasa o pasaba antes a determinadas horas o días, al parecer más en verano, con su barca, pero no nos arriesguemos, últimamente hasta ese ramal parecía estar en desuso y bastante abandonado. Por eso, recordemos siempre: al llegar al camino llano, dirijámonos a la derecha, la ruta a la presa o Salto de Salime
Pinos y penedos
Impresionante falda boscosa
Ahora vamos a caminar un tramo relativamente llano
Montes de Taladona, Os Rozois y Valía Longa
Ahora vemos entre el boscaje una construcción muy peculiar
Un cortín donde se guardaban las colmenas tradicionales, trobos o truébanos, de las apetencias de los osos
Bajo el cortín pasa el Camino... en otra curva
Ahora cesa la bajada, incluso se sube un poco por esta pista
Precipicio a la izquierda
Pared de roca a la derecha
Señales del gran incendio de 2017
Mucha piedra suelta...
Abajo, los pinos nos dejan de nuevo ver el río Navia. Por allí va la carretera subiendo a la villa de Grandas, siguiendo la ladera boscosa de A Costa hacia A Loma da Valía con los altos de As Campas (691 m)
Foto del mismo lugar antes de los incendios
Engañosamente puede parecernos estar cerca de las riberas, pero aún no, aún estamos muy altos. En este momento, tal vez algo cansados de la bajada, también nos da la impresión de estar próximos al mencionado paso del embalse por la carretera, pero hemos de tener paciencia, la senda, aunque más llana, sigue sinuosamente toda la forma de la falda del monte, nunca nos apartemos de ella, hay un verdadero precipicio cuesta abajo.
Muchos pueblos desaparecieron cuando se construyó el embalse. De ello hablaremos en el siguiente capítulo de esta ruta.
Al fondo los boscosos montes del Coto de Grandas
Subimos un poco más por el arrasado pinar
Más peñascos o penedos, otro estupendo mirador...
Gran masa de agua... y profunda la del embalse. La carretera sube bajo las faldas de Zreixolón y sobre A Costa (la cuesta)
El trayecto, bastante llano parece alargarse, es otra sensación que puede darnos en este momento, donde la gente a veces se preocupa un poco, pese a que es paso ancho y cómodo, pues puede dar la impresión que "la carretera al embalse nunca llega", y es que aún hemos de pasar a la altura del muro de la presa, pero más arriba de ella, entre los árboles..
Otra vista de Vistalegre
Gran penedo...
Una cruz metálica. Ahora estamos justo a la altura de la presa del embalse, pero todavía no la vemos. La frontera concejil nos hace pasar aquí del concejo de Grandas de Salime al de Allande durante el trecho que nos aguarda hasta El Salto
Los pinos dejan paso a un gran castañar
También resultó afectado por el incendio de abril de 2017, si bien parece que no tanto o se ha recuperado mejor
Hay una fresca humedad y umbría
Sendero labrado en la roca...
Sigue el tramo llano
Un verdadero túnel vegetal
Salimos aquí a un tramo más abierto
Es ahora cuando con alegre sorpresa vemos abajo a la izquierda la gran presa del Salto de Salime y algunas de las instalaciones que se hicieron durante su construcción, estas a su lado y abandonadas. Arriba del todo están El Cerro dos Burros, As Carquelas (concejo de Grandas de Salime) y a su derecha A Paicega, A Llananda y A Lomba (concejo de Pesóz/Pezós)
No solo hemos llegado a la altura de la presa sino que la hemos pasado ampliamente. Por algo se nos antoja este recorrido tan largo, donde además del esfuerzo físico se requiere calma y paciencia de mente, pues el tiempo transcurre y aún queda bastante para llegar a la villa de Grandas, aquella que ya en Buspol, antes de empezar a bajar, nos parecía tan cercana
Fijémonos con atención al llegar, poco más allá al siguiente cruce
Dejamos esta llana pista para bajar a la derecha
Estamos a 7 km de la capital del concejo
El mojón de labajada...
Este sendero es más estrecho que la pista por la que bajábamos desde Buspol
Vuelve el descenso en zigzag, rápido y directo, por los castañares. Si echábamos de menos las bajadas aquí tenemos otra buena...
Es un castañedo precioso
Crecen los helechos
Tramo recto y llano
Pronto otra curva cerrada en continuo descenso
Unos metros en llano...
Y a seguir bajando... son las laderas boscosas y rocosas de A Pena de Armadela
En pleno bosque de castaños
Flechas amarillas confirmando ruta
Crecen los helechos en el suelo...
Cruce y hacia abajo. Pronunciada curva a la derecha
Entre piedras y musgos...
Piedras pizarrosas...
Un paraje inolvidable
Curva a la izquierda
Desde aquí, nuevas referencias visuales
Ahora sí que vemos cada vez mejor El Santo de Salime, con todas las viejas instalaciones de silos, cargaderos, etc. situados en la vertiente contraria, construidos en una ladera empinadísima, con muchos penedos o roquedos, pinos, matojos y arbustos, por donde venía el teleférico en el que se transportaban los materiales desde el puerto de Navia para tan titánica empresa. Más arriba de El Salto Vistalegre con la carretera y, sobre el poblado, las laderas de Fonte Carbayín, Zreixalón y As Charquelas, bajo el Cerro dos Burros y A Fontela (716 m). En torno a la presa se unen las fronteras de los concejos de Allande, Grandas y Pesóz/Pezós
Y continúa nuestro periplo castañar abajo
Desde el comienzo del larguísimo descenso, en Buspol, los músculos se resienten un poco
Esta parte de la bajada es algo más suave
Hojarasca y pizarra...
Torres eléctricas del embalse
Y ahí está "el gran salto", El Salto de Salime
La bajada no parece acabar nunca, es como un descenso a las entrañas de la tierra...
Tramo más sombrío...
Otra flecha amarilla
En esta zona podemos oír el ruido de los vehículos
Y es que ya estamos a la vista de la carretera AS-14, con la que hemos coincidido desde El Palo o desde La Puela/Pola de Allande quienes vienen desde allí
Llegamos a la carretera...
Y de ella seguimos a la izquierda
Sigue la bajada pero ya no tan pronunciada. Pese a ser asfalto muchos peregrinos sienten un gran alivio al llegar aquí, pues se va culminando la gran bajada desde Buspol
No hay arcén. Hay que tener cuidado
El Salto de Salime, por fin el espacio y el tiempo volverán a sus parámetros ante los muros de embalse. Antes de llegar a él tenemos que hacer una visita a su mirador: La Boca de la Ballena
















































































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