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miércoles, 25 de septiembre de 2013

LA COLEGIATA DE SAN SALVADOR DE GRANDAS DE SALIME (ASTURIAS) EL AYUNTAMIENTO, LA CALLE PEDRO DE PEDRE Y CASA SÁNCHEZ O DE ROMÁN CON LA CAPILLA DE LA INMACULADA

Iglesia de San Salvador de Grandas de Salime

Luego de visitar el Museo Etnográfico de Grandas de Salime "Pepe El Ferreiro", los caminantes jacobitas llegarán, subiendo por la Avenida del Ferreiro, ante la antigua Colegiata de Grandas, actual iglesia parroquial de San Salvador de Grandas, en el corazón de la villa de Grandas de Salime, capital del concejo homónimo, en cuya advocación revela su histórica relación con la Sancta Ovetensis o catedral ovetense de San Salvador y con la antigua vía interior de comunicación de Asturias con Galicia que fue empleada por los peregrinos de siglos pasados, bien conocedores del dicho que resonaba en toda Europa afirmando que "quien va a Santiago y no al Salvador visita al criado y olvida al señor"

Por la Avenida del Ferreiro llegando al Ayuntamiento (de frente) y la Colegiata (al fondo)

La Avenida del Ferreiro fue la antigua calle Mayor de Grandas, entrada en la población antes de la construcción de las primeras carreteras, que desplazaron el eje principal de la villa hacia la calle Pedro de Pedre y la actual Plaza de la Constitución, donde está el Ayuntamiento, construido en 1912 y fácil de reconocer por su torre-campanario del reloj público


La calle Pedro de Pedre es el trazado urbano de la actual carretera AS-14 Grandas de Salime-Puente del Infierno, que comunicó Grandas con Allande vía Berducedo y El Valledor por el puente de Salcedo, que quedó inundado al hacerse el gran embalse del Navia en El Salto de Salime, por lo que hubo de hacerse un nuevo trayecto a partir de la presa, que en buena parte es el que hemos empleado para llegar a la villa de Grandas

VISITANDO LA CALLE PEDRO DE PEDRE

La calle Pedro de Pedre, a la izquierda del Camino

La calle Pedro de Pedre, que vemos a nuestra izquierda al cruzar hacia el Ayuntamiento  y Plaza de la Constitución, está dedicada a un personaje legendario, natural del cercano pueblo grandalés de Castro (paso del Camino), a quien una discutida inscripción desaparecida en el también desaparecido puente de Salime le atribuye su construcción, así como la de la iglesia del pueblo (desaparecido bajo las aguas del embalse en 1954) y la de su hospital de peregrinos:
Pedro de Pedre
de Castro natural
hizo el puente de Salime
la iglesia y el hospital
y la catedral de Lugo
donde se fue a enterrar

Si bien hoy en día se estima que todo se trata de una mala interpretación de una inscripción de la que nada más se sabe salvo que habría estado en la clave del puente de Salime (reconstruido tras su derrumbe en 1936 por causas naturales y luego inundado por el embalse), construido en realidad en 1548 reinando Felipe II (se discute si sobre un puente anterior, bien el mismo lugar o en las inmediaciones), lo cierto es que la catedral de Lugo, en su estructura medieval románica, antecesora de la actual (que visitaremos haciendo el Camino), se hace siendo obispo un tal Pedro III Peregrino, a partir de 1129. En la misma época (año 1120) otro Pedro Peregrino, pero arquitecto, reconstruye el puente de Portomarín sobre el río Miño, paso del ahora llamado Camino Francés


Esta calle, como hemos dicho, sustituyó a la calle Mayor como la principal vía de acceso a la villa de Grandas al hacerse la carretera. En ella hay algunos elementos y lugares importantes que, por su inmediatez al trayecto del Camino, no hemos de soslayar


Aquí, por ejemplo, al empezar la calle tenemos un gran panel con el plano de la población y nuestra ubicación respecto a él


Un recuadro en amarillo nos lo indica, justo antes del Ayuntamiento y la Colegiata


Más a la derecha, es el trazado del Camino de Santiago, llegando al barrio de El Ferreiro, cerca de la antigua Casa del Hospital (de peregrinos) y tomando rumbo al Museo Etnográfico por la Avenida del Ferreiro


Y así llegamos al cruce de la Avenida del Ferreiro con la calle Pedro de Pedre, donde nos encontramos ahora


También vemos el trazado del Camino de Santiago saliendo de la villa por el barrio de El Carme con su capilla hacia Picovilar o Pico del Vilar


Esta fila de edificios se hicieron a partir de la construcción de la carretera, entre los siglos XIX y XX, el primero es el Café de Jaime, a cuyo frente está ahora la familia Álvarez Magadán, sucesores de los antiguos dueños, descendientes de sus fundadores. Nos lo explica el corresponsal de La Nueva España G. García al dar noticia del cierre del café el 3-1-2018, haciendo un repaso a su historia y a una anunciada reapertura:
"Tras más de sesenta años y dos generaciones trabajando detrás de la barra, la familia que dirige el Café de Jaime, en Grandas de Salime, ha decidido echar el cierre al negocio. La decisión ha supuesto todo un acontecimiento en el concejo y en la comarca del alto Navia, al tratarse de un local emblemático en la zona y con gran arraigo entre los vecinos y visitantes. "Ha sido un negocio que se ha convertido en una manera de vivir y de ver el mundo", reza la despedida que, a través de las redes sociales, han querido lanzar sus, hasta la fecha, propietarios. 
Ubicado en la calle Pedro de Pedre, a escasos metros del Ayuntamiento de Grandas de Salime y del Museo Etnográfico, el Café de Jaime ha sido, durante sus más de seis décadas de vida, un lugar de reunión y de encuentro para todos los grandaleses. Multitud de cafés servidos para acompañar charlas, encuentros y momentos que quedarán para siempre en el recuerdo. 
"Han sido cantidad de momentos compartidos con todos vosotros, que más que clientes sois amigos", apunta Tere Álvarez a través de una nota en las redes sociales. En la misma recuerda que en la memoria de sus propietarios están "los primeros caramelos, vuestros bailes, vuestras conversaciones en las noches de terraza, los cafés a cualquier hora del día, y las bebidas espirituosas acompañadas de risas, cordialidad y buen humor".
"Nos gusta pensar que el Jaime quizás sea, para algunos de vosotros, al menos un decorado de la película de vuestra vida. Nos sentimos agradecidos y afortunados por vuestra generosidad, continuidad y fidelidad", aseguran los propietarios, que añaden que "no se trata de un adiós; esto es un muchas gracias con mayúsculas". Es posible que el café reabra; eso sí, con otra gerencia. 
Las muestras de cariño hacia el negocio no se han echo esperar. A través del mismo medio, fueron muchos los vecinos y clientes que quisieron mostrar su simpatía por el negocio y por la familia que lo gestionó durante todos estos años. 
"Os vamos a echar de menos", apuntó una clienta, mientras que otra alabó el papel que el café realizó en el pueblo: "Grandas tiene que agradeceros todo el trabajo y el esfuerzo que hizo del Jaime un emblema y una carta de presentación al visitante de lo que significa venir a este pueblo", escribió". 
Efectivamente, no hubo de esperarse mucho, solo unos tres meses, a que en el mismo periódico se anunciase su reapertura, a fecha 14-3-2018:
"El Café de Jaime, un establecimiento histórico ubicado en pleno corazón de Grandas de Salime, ha vuelto a abrir sus puertas. Apenas un mes después de que la familia Álvarez Magadán, gerente durante décadas, anunciara el fin de su etapa al frente del negocio, otra familia grandalesa ha recogido el testigo. La reapertura ha causado gran expectación, como se puede apreciar en la imagen, en el municipio grandalés, al tratarse de un negocio muy frecuentado y conocido en el entorno, informa G. GARCÍA".

Unas imágenes de la barra y del interior, con numerosas mesas y sillas


Los espejos al fondo


Volvemos afuera, a la calle


Enfrente, tenemos la Farmacia Grandas de Salime, de Elisa Alonso Antón, otro de los establecimientos frecuentados por los peregrinos buscando remedios para sus curas, remedios y dolencias puntuales, desde tiritas a alcohol y material de botiquín, crema solar, vaselina, analgésicos...


Un poco más allá, en un edificio de tres plantas más bajocubierta, estaba el Hotel A Reigada, que se trasladó hace unos años enfrente, al edificio donde está la popular fonda-restaurante de este nombre, de la que hablaremos enseguida. Un poco más allá, aunque no lo vemos desde aquí, se encuentra el albergue privado Porta de Grandas, abierto en 2019 y del que hablamos a nuestro paso por el barrio de El Ferreiro o de El Hospital


Una casa de planta baja es la antigua Zapatería Grandalés, que conserva su viejo letrero pintado en la fachada


Su gran ventana, cerrada a cal y canto, hace las veces de tablón de anuncios. En el Museo Etnográfico de Grandas de Salime "Pepe El Ferreiro" tuvimos ocasión de conocer el antiguo Taller del Zapateiro en una sala de la antigua Casa Rectoral, con materiales de la Zapatería Manolín


Cruzamos la calle y nos dirigimos a la histórica Fonda A Reigada, restaurante y hotel, negocio fundado en 1957 por Ceferino López Cancio y sus padres Manuela y Aquilino como fonda y pensión


El edificio original, que conserva su letrero y la placa de la parada del autobús de línea, es el que vemos justo antes que el actual, fácil de identificar por la terraza. En el edificio antiguo estuvo antes El Bazar, negocio anterior al que los nuevos dueños cambiaron el nombre poniendo el del pueblo grandalés del que eran oriundos. Compartimos el apartado dedicado a la historia del establecimiento en su propia web, titulado Sobre nosotros:
"La historia de A Reigada,  comienza allá por octubre de 1957, cuando Ceferino López Cancio y sus padres Manuela y Aquilino dejan el pueblo de Arreigada y se trasladan a Grandas para poner en marcha una Fonda-Pensión en lo que era un bar tienda conocido por el nombre de “El Bazar”, con 6 mesas y 5 habitaciones con baño compartido. 
En 1979 , inauguramos edificio pensión de dos estrellas en la calle Pedro de Pedre Nº12, con 11 habitaciones que estuvo en funcionamiento hasta  hasta 2019. 
Este año, 2024, Alfonso López y Elena Pérez «Leni», que desde el año 1995 regentan A Reigada, abren las puertas de un hotel de nueva construcción,  orientado al turismo rural y peregrinos, que busquen un lugar cómodo y tranquilo para descansar".


Por aquí se entra tanto al bar y restaurante, sito en la planta baja, cuyo comedor se extiende a la derecha, como al hotel situado justo encima. Hemos de decir que Grandas de Salime puede ser un lugar ideal para hacer un alto a medio camino del Primitivo y disponer de una jornada entera para descansar, conocer el Museo Etnográfico y visitar la Colegiata, con sus joyas históricas y artísticas, disfrutando de paso de las excelencias gastronómicas de la tierra de Grandas


Vemos también el interior: la barra


El comedor...


Decoran sus paredes cuadros y fotografías de la construcción del Salto de Salime


Y del Museo Etnográfico de Grandas de Salime "Pepe El Ferreiro"


Destaca una reproducción del gran mural de Joaquín Vaquero Turcios y que también vimos en A Casoa de dicho museo, en él se repasa la historia de la construcción del Salto de Salime, sito en su sala de Turbinas. Nos cuenta de él Natalia Tielve García en la web Patrimoniu Industrial:
"El monumental aprovechamiento hidroeléctrico de Salime, construido entre los años 1945 y 1955, es una soberbia manifestación de la labor integradora desarrollada por Joaquín Vaquero Palacios en colaboración con su hijo Joaquín Vaquero Turcios. 
En la sala de turbinas de la Central de Salime encontramos dos de las intervenciones más interesantes: una composición geométrica que reproduce la descarga eléctrica entre dos polos y un gran friso narrativo que da cuenta de la laboriosa experiencia constructiva del salto. La composición, a gran escala, exige una lectura continua para aprehender el relato, la narración de los trabajos emprendidos desde la génesis del proyecto hasta llegar a las aplicaciones de la electricidad y de sus protagonistas. 
El relato plástico arranca con la invención del Salto y la representación de los Consejeros de las empresas promotoras -Hidroeléctrica del Cantábrico S.A. y Electra de Viesgo, S.A.-  así como de los Ingenieros responsables de los estudios técnicos. A la síntesis de los trabajos constructivos -accesos, transporte y edificios– siguen los Obreros, protagonistas del tramo central del mural; les sobrevuela la escena de la Pietá, en la que una mujer apesadumbrada sostiene entre sus brazos a un obrero, en recuerdo de los fallecidos durante las obras. Continúan el relato los Directores y los Artistas: el padre, Vaquero Palacios, representado como escultor; el hijo, Vaquero Turcios, como pintor. 
Más adelante, junto a la alusión al embalsamiento y el hundimiento de las fincas y edificios preexistentes, son esquemáticamente reproducidos los elementos que integran el salto: la presa, el aliviadero, la central, la subestación de intemperie, los grupos de turbina-alternador, los mandos y el transformador. Culmina el mural con el encendido de una bombilla y la producción de la energía, el calor, la fuerza, la luz y sus líneas de transporte. 
El resultado es una obra rotunda y equilibrada en la que quedan armónicamente acompasados verismo y simbolismo. El tratamiento digno, severo y solemne de las monumentales figuras, de porte épico, la rotundidad plástica, la vivacidad cromática e intensidad emotiva nos permiten enlazarlo con las composiciones del muralismo mexicano".

Los descubridores del lugar: la profundidad del valle del Navia, estrecho, hondo y largo, fue la razón por la que se hicieron este y otros embalses. Siguen a la derecha el trabajo de los topógrafos, las reuniones empresariales...


Y a continuación arquitectos, ingenieros y demás especialistas trabajando en los planos


El trabajo del transporte de materiales, el teleférico, los camiones (su escaso número en la posguerra motivo la solución del teleférico), y hasta los bueyes que tiraron de los carros. Todo el sistema de hormigoneras, andamiajes y también los trabajadores, sobre los que una Piedad hace referencia a los muy numerosos accidentes laborales. También vemos un poblado


El encofrado, de nuevo los topógrafos e ingenieros, e incluso abajo vemos a Joaquín Vaquero Turcios esculpiendo en piedra a la Virgen de la Luz que vimos en el embalse


A la derecha, el trabajo en las turbinas y en la central eléctrica, actualmente automatizado en su totalidad. Arriba otro grupo de trabajadores y sus familias con otro de los poblados al fondo


Aquí se plasma la sala de trabajo del personal de la central hidroeléctrica


Las torres de alta tensión que soportan el cableado que transporta la energía producida en el embalse. A la derecha ejemplos de utilidad de la energía eléctrica, desde la bombilla, luz y sonido a la misma industria


De primero, una suculenta fabada


El menú del mediodía suele repetirse a la noche. Muchos peregrinos apenas comen y cenan muy temprano


Nos servimos a discreción


Cesta de pan


De segundo, chorizo criollo con patas fritas


Jugoso y abundante


De postre 'tarta de la abuela', galleta, crema pastelera y chocolate


Tras dar cuenta de las exquisiteces culinarias grandalesas regresamos al Camino


No olvidemos que también podemos tomar algo en la terraza, sita enfrente, en este rellano enlosado con grandes lousas de pizarra,  con sombrillas para el sol...


Y un poco de cobertizo para la lluvia. Al fondo es el barrio El Vilar

EL AYUNTAMIENTO Y LA COLEGIATA


Volvemos pues, al paso de la Avenida del Ferreiro hacia la Plaza de la Constitución con el Ayuntamiento a la izquierda y la Colegiata de frente. A la derecha empieza la Avenida de la Costa, la carretera AS-12, comunicación con el litoral, como su nombre indica


El Camino, recalcamos, sigue de frente por la iglesia parroquial y antigua colegiata hacia El Carme, pero si deseamos hospedarnos en el Albergue Público El Salvador habríamos de tomar la Avenida de la Costa a la derecha, dejando momentáneamente el itinerario jacobita


La primera sede del albergue público El Salvador fue en los bajos del Ayuntamiento. Allí estaba abierto ya en el famoso Xacobeo'93 que supuso la recuperación del Camino de Santiago Astur-Galaico del interior, posteriormente llamado Camino Primitivo


El albergue de peregrinos estaba a la derecha del edificio consistorial, con su propia puerta. Había sido entre 1984 y 1989 la primera sede del Museo Etnográfico y antes aún la antigua escuela


La casa consistorial se construyó en 1912 en un periodo, a caballo entre los siglos XIX y XX, en el que muchos concejos asturianos quisieron dignificar sus ayuntamientos habilitándolos con toda clase de mejoras, empezando por su luminosidad, salubridad, etc., para mejorar las tareas administrativas y reuniones de los concejales y los plenos


Grandas de Salime se instituyó como concejo en 1836, durante las reformas liberales, al unirse los de Salime y Grandas. Las tierras habían sido propiedad de la Iglesia ovetense hasta que con la Desamortización de Felipe II, en 1584, se crearon los citados concejos que decidieron unirse dos siglos y medio después


Al pasar frente al consistorio contemplamos la torre del reloj público, cuya maquinaria fue instalada por el famoso relojero leonés Antonio Canseco y Escudero, nacido en Rabanal del Camino y de tan insigne biografía que de ella se ocupa hasta la Real Academia de la Historia:
"Debió de iniciar su aprendizaje en su ciudad na­tal. Viajó a Madrid a la edad de veinte años y para entonces ya había fabricado un reloj de pesas, pa­tentado con el nombre “sistema Canseco”. Abrió primero tienda en Madrid, en la calle Mayor, nú­mero 55. Después se trasladó a la plaza del Ángel, número 10, esquina a la calle de San Sebastián. Por último, aparece localizado en la calle Mesón de Paredes, número 21. Estaba en posesión del “Privilegio de Invención en España y Francia”, que le permitía montar el reloj que él mismo había diseñado. Estable­ció contactos con la región francesa de Morbier, cer­cana a Morez, zona relojera de gran tradición, que le suministraba parte de su maquinaria, que él adaptaba a las necesidades del establecimiento.
Construyó un gran reloj de autómatas, conocido durante muchos años como el de “los chinos”, por te­ner dos figuras policromadas casi de tamaño natural, un chino y una china, delante de la máquina del reloj, que hacían sonar la campana tirando de un cordón al dar la hora. Este reloj aparece mencionado por Benito Pérez Galdós en su novela Misericordia. 
El 28 de agosto de 1889 entregó un reloj y sus cam­panas al Ayuntamiento de Aranjuez. En su catálogo aparece como “Campanario de 4 columnas de fundi­ción de hierro dulce. Modelo A”. 
Construyó también el reloj de torre del Hospital Militar de Carabanchel (actual Hospital General de la Defensa), instalado el 31 de mayo de 1893 y res­taurado recientemente, con gran acierto, por Pedro Portellano Pérez, coronel de Sanidad. Una de las dos campanas que coronaban el conjunto del reloj, la más pequeña, fue fabricada también en los talleres de Canseco en 1892. En ella consta, aparte del nombre de Canseco y la fecha de fabricación, la inscripción “Proveedor de la Real Casa”. 
Fue autor también de un reloj para el Palacio Real de Madrid y de otro para el monasterio de El Esco­rial. Suyos son también los relojes de torre de Órgiva (Granada), de Vegas del Condado, de su pueblo natal, Rabanal del Camino (León), de Santa Colomba de Somoza (León) y el de la antigua cárcel, hoy Archivo Histórico Provincial de León, construido en 1885. 
Falleció en su domicilio madrileño del paseo de las Delicias, en 1917".

Con motivo de la restauración acometida en el reloj en 2012, es decir, un siglo exacto después de su colocación, el corresponsal del periódico La Nueva España Ana M. Serrano publicaba la noticia Grandas vuelve a sentir las campanas, a día 12 de noviembre de dicho año, aportándonos varios interesantes datos que queremos compartir:
"El reloj del Ayuntamiento de Grandas de Salime, con cien años de antigüedad, vuelve a dar las horas. La maquinaria dejó de funcionar por una avería que se detectó hace unas semanas y el Ayuntamiento grandalés contrató a una empresa viguesa especialista en las maquinarias de relojes centenarios, con el fin de solucionar un problema en esta pieza emblemática para la villa grandalesa. 
La empresa desplazó a un técnico y un ayudante que realizaron una revisión general y repusieron un piñón de la maquinaria que hacía mover la agujas del reloj, y que estaba roto. Este piñón tuvo que ser elaborado en el taller de la compañía gallega, con el fin de adaptarlo a las medidas que necesitaba el mecanismo. 
El alcalde de Grandas, Eustaquio Revilla, destacó ayer la importancia del reloj para Grandas por su proyección histórica. En los últimos años, la maquinaría no había tenido problemas. El reloj del Ayuntamiento alerta de las horas en punto gracias a una campana situada en un templete en el piso superior. Según los expertos que han solucionado la avería, la maquinaria tiene una particularidad: no funciona con pesas como la inmensa mayoría de estos relojes, sino con unos inmensos «muelles reales» de lámina de acero (la «cuerda» de los relojes de pulsera, bolsillo y algunos de pared). 
«Es sumamente importante que existan personas con sensibilidad para conservar nuestro patrimonio», indicó Pedro Pagán, de la empresa viguesa, y también artífice de la puesta en marcha del reloj de la torre de Figueras. 
El reloj de Grandas tiene la firma «Canseco», según las investigacinoes de los especialistas. Antonio Canseco (1838-1917) fue un reputado profesional de la relojería que instaló múltiples relojes de torre en varios lugares de España. Se cree que Canseco trajo las maquinarias de la region de Jura. En España, las adaptaba según las necesidades del lugar de colocación. 
El reloj el Ayuntamiento de Grandas de Salime tiene dos cuerpos: movimiento y sonería. Los especialistas necesitaron dos días de trabajos para dar con la avería y solucionar el problema, que necesitó de la construcción de una pieza específica".

Farolas isabelinas jalonan el recorrido hacia la iglesia parroquial y antigua colegiata de San Salvador de Grandas


Su título de colegiata llegaría de la mano del rey Fernando II, quien en 1186 donaría un monasterio aquí existente, mencionado tiempo antes como San Salvador de Dubris, a la Iglesia asturiana como manera de contrarrestar la influencia de los cercanos monasterios de Villanueva de Oscos/Vilanova d'Ozcos y Meira, en Lugo 


Donaba con él el rey al prelado ovetense la tierra de Grandas y el convento preexistente pasaba a ser colegiata dependiente directamente de la mitra asturiana. Cuando en 1584 el territorio pasa a ser concejo independiente con Felipe II la colegiata se hace iglesia parroquial, siempre bajo la advocación de San Salvador o El Salvador (las dos fórmulas son correctas), aunque seguirá siendo conocida como La Colegiata


Cuando Fernando II donó el viejo monasterio al cabildo catedralicio ovetense, debió de aprovecharse para hacer una nueva iglesia siguiendo el estilo imperante por entonces, el románico, el cual habría tenido algún añadido gótico posterior, como enseguida veremos. Posteriormente toda su obra románica original quedará completamente transformada con las reformas de los siglos XVII, XVIII y XIX
 

Así, las capillas del crucero y las sacristías son de las centurias del XVII y XVIII; torre, presbiterio y cúpula se hicieron entre 1607 y 1624 mientras el robusto pórtico que la rodea, con sus múltiples ventanas de arco de medio punto y alguna portezuela, es del siglo XIX. Se dice que en él dormían los peregrinos


"La iglesia actual es de planta de cruz latina, una sola nave, crucero con cúpula sobre pechinas, cabecera cuadrada y torre también cuadriforme a los pies", leemos en el Gran Atlas del Principado de Asturias, que añade que "a principios del XIX (1806-1820) se añade el último tramo, que une el cuerpo con la torre", mientras que en el Diccionario geográfico de Asturias. Ciudades, Villas y Pueblos nos dicen así:

"La iglesia de San Salvador de Grandas es, sin duda, uno de los elementos más emblemáticos de la villa. Su origen se fecha en 1186 y las sucesivas reformas realizadas a lo largo del tiempo, hacen que este templo -con planta de cruz latina y de una sola nave-confluyan varios estilos arquitectónicos"

Dejamos atrás el Ayuntamiento y de la Plaza de la Constitución tomando ahora la calle Méndez Valledor, donde se dividen las carreteras hacia Lugo (de frente, por esta calle) y a Navia (a la derecha, la Avenida de la Costa)

La apertura de estas carreteras entre los siglos XIX y XX cambió la fisonomía y estructura de estas villas camineras desde el momento en que se constituyeron como las vías principales de comunicación, desplazándose el eje principal de las poblaciones hacia ellas a partir de la vieja calle Mayor que seguía el Camín Real, Camín Antiguo o Camín Francés (como se llamaba a todos los caminos que procedían de Francia)

Sobre si el antiguo monasterio de San Salvador de Dubris, citado en un documento del año 972, podría haber sido fundado en base a una villae o mansio de tiempos de Roma en este ancestral Camino, ligado a las explotaciones auríferas de la comarca astur-galaica y que pudo ser parte de la famosa vía Lucus Asturum-Lucus Augusti o 'autopista del oro', pertenece al terreno de las elucubraciones, pero a tenor de los orígenes de otros núcleos monásticos no es para nada descartable, aunque sin evidencias arqueológicas ni documentales

Según el documento del año 972, un tal Tructino Ueremudiz dona junto con su mujer Fakilo a día 30 de mayo el monasterio de Sancti Saluatoris de Dubris in Gandras (Grandas), así como otros muchos bienes a la Iglesia de Oviedo. Si bien se considera una interpolación o falsificación realizada en 1118 por el obispo ovetense Pelayo para su Liber Testamentorum buscando aumentar las propiedades eclesiásticas, demuestra la existencia de un cenobio en este lugar en la alta Edad Media

El topónimo Dubris es prerromano, del celta dubron 'agua, corriente fluvial, río', sin duda referido a El Rigueirón, afluente del Navia que nace y pasa por las cercanías. También prerromano es Grandas, plural de granda, del prerromano ganda, 'pendiente rocosa', que da nombre a lugares que en sus tiempos fueron tierras incultas de monte bajo, de suelo de piedra o arenoso, como pudo ser el lugar en tiempos pasados y como aún lo son algunos montes cercanos, o fueron, antes de las repoblaciones

Llegando a este rellano frente a Casa Carmina, cruzamos la calle Méndez Valledor, dedicada a José María Méndez Valledor y Guzmán, abogado y escritor decimonónico autor de la monografías de Grandas de Salime y Pesoz/Pezós para la revista Asturias de los eruditos asturianistas Octavio Bellmunt y Fermín Canella. Calle arriba está el Café-Bar La Esquina

De frente a La Colegiata estuvo el Café Centro, que tantos recordarán con sus terrazas en la explanada peatonal al pie de la torre de la iglesia, por donde pasa el Camino. Dentro del gusto romántico de la época, en el Diccionario de Madoz (1847) cuenta que "Se dice con algún fundamento que perteneció a los Templarios", dando el más cierto dato de que "Las pilastras y el cornisamiento de la iglesia indican ser más del principio del siglo XVIII, y que entonces se destruyó el antiguo edificio para formar el actual, conservándose únicamente el vestíbulo y el arco de la puerta interior", es decir, la portada románica, que veremos prontamente


La nave y la torre, junto con su tramo de pórtico correspondiente, están revocadas y pintadas de blanco, mientras que las de la sacristía y capillas laterales están a piedra vista. La cubierta es de pizarra, como el lo habitual en esta zona. El Diccionario de Madoz informa que "Esta iglesia fue colegiata con muchas rentas: en tiempos modernos, cuando subsistía el diezmo, se sostenían en ella un abada y 3 racioneros o canónigos", dando cuenta además que "Cítase esta parroquia en un pergamino fechado en Salamanca el 18 de octubre de 1186, por el que Fernando II y su hijo el rey Alfonso donan a la Iglesia de Oviedo la tierra de la susodicha parroquia, libre y exenta, junto con el castillo de Burón", sito este en A Proba de Burón, actual concello de A Fonsagrada y que fue capital de la extensa Tierra de Burón y paso antaño del camino principal hacia Santiago


Tiene la iglesia dos capillas laterales, dedicadas a Nuestra Señora del Rosario y Nuestra Señora del Carmen, cuyas imágenes y retablos, como los del altar mayor, veremos en el interior, así como su magnífico museo parroquial


Detrás de la cabecera, que alberga el altar mayor, hay también un tramo de pórtico. Ahí empieza la Avenida de la Costa, por la que van los peregrinos que se dirigen al albergue público, como hemos dicho


Ahí tenemos el Estanco Grandas, quiosco de prensa y tienda de menaje, juguetes, deportes, papelería, etc.


Además de la torre-campanario en la iglesia hay una pequeña espadaña en este lado meridional, con su correspondiente campana, es la campana de señales, sita sobre la sacristía, del año 1794. En la torre, en su sala de campanas, se encuentran la campana El Salvador, del año 1717, y la campana Santa Bárbara, también de 1794, según la web de Campaners de la catedral de Valencia, donde encontramos un gran catálogo de campanas de las iglesias de España, por lo que compartimos la ficha correspondiente a San Salvador de Grandas:
"Inventario de campanas

Colegiata de El Salvador - GRANDAS DE SALIME (PRINCIPADO DE ASTURIAS)

Referencia 11262 
Fecha de construcción Siglo XVII. 
Descripción El campanario sirve de fachada a la colegiata, al frente de la plaza mayor de Grandas de Salime. Es una torre robusta, sin demasiadas licencias a la decoración, que guarda a sus pies el pórtico de acceso a la iglesia. De hecho, al campanario se accede a través del coro alto de la colegiata y por mediación de unos forjados interiores de madera, tímidamente iluminados por algunas saeteras. La sala de campanas se abre al exterior a través de cuatro grandes ventanales en forma de arcos de medio punto, en cuyas dovelas se alternan sillares de color negruzco con otros blanquecinos, para crear un efecto bícromo. El campanario se cierra con un chapitel bulboso de pizarra, sostenido por una potente estructura de madera interior. 
Estado actual Tanto la fábrica del campanario como sus forjados interiores se encuentran en un estado aceptable, pese a la abundante suciedad existente, causada por la entrada de aves al campanario. Las campanas padecen los daños naturales del paso del tiempo, en piezas expuestas a las inclemencias de la intemperie. Dolencias, en cualquier caso, mayoritariamente subsanables mediante intervenciones de mayor o menor calado, propuestas en las fichas técnicas de las campanas. 
Campanas Como es propio de una iglesia de tal dignidad, la colegiata de Grandas cuenta con dos niveles de campanas, de usos diferenciados y, por consiguiente, deliberadamente separados en espacios distintos. Las campanas más importantes en cualquier iglesia son las litúrgicas, las encargadas históricamente de la regulación de los tiempos de la vida de la comunidad. La colegiata cuenta con dos: la mayor, dedicada al Salvador, fundida en 1717 en el mismo foso que otra campana ya desaparecida, que bien podría haber sido la antigua menor de la torre. Lo cierto es que la actual campana menor fecha en 1794 y es obra del mismo fundidor anónimo que, aquel año, fundió el bronce de señales, aún conservado en una espadaña sobre la sacristía de la colegiata. 
Toques tradicionales de campanas Las magníficas instalaciones de las campanas litúrgicas evidencian los usos que antaño se les dieron. Cotidianamente, ambas campanas serían repicadas por sacristanes y acólitos desde la base del campanario, tirando de largas sogas que descenderían desde su badajo. En las solemnidades, y tal vez en algún otro toque, las campanas eran balanceadas, tirando de cuerdas atadas al extremo de las palancas de los yugos. Características, todas ellas, propias de la tradición campanera asturiana y gallega. 
Toques actuales de campanas Las dos campanas de la torre se limitan a repicar, por acción de un peculiar ingenio: sendos electromazos, instalados delante de cada campana, tiran de sus badajos por mediación de cadenas. La solución, bien concebida desde el plano de la conservación del vaso de las campanas, dificultaría en cambio eventuales toques manuales. 
Autor 
SARRIÓ ANDRÉS, Pau M. [Documentación fotográfica del campanario y las campanas, y fichas] (06-08-2021)


El obispo Pelayo debía tener especial interés en mostrar este territorio como perteneciente a la mitra ovetense, pues además de la reseñada donación que fechó falsamente en 972 interpola otra, pretendidamente de 976, por la que el conde Froila Velaz dona a la misma Iglesia de Oviedo el monasterio costero de Santa María de Cartavio y Ordás, entre cuyos bienes aparece Gandras (Grandas)


Más verosímil es la pesquisa del año 1090 por la que el conde Pedro intenta discernir los siervos de los monasterios de Todox y Cartavio, "donde se enumera una interesante genealogía de Xemeno y Monio Sanxiz, que pertenecían a San Salvador de Grandas y tenían su heredad en Pelou, aldea de San Salvador de Neguerira, que aún conserva esta grafía", dicen en la Gran Enciclopedia Asturiana. Por su parte, en Románico digital nos explican así la historia antigua del templo y su entorno:
"Antes de la Edad Media el territorio de Grandas gozaba ya de considerable actividad gracias a los asentamientos prerromanos de pueblos especializados en el trabajo de los metales, factor que serviría de reclamo para posteriores asentamientos romanos dedicados a la explotación minera. La documentación más antigua referida a Grandas es la aparecida en el testamento de Tructino Veremudis y su esposa Fakilo, recogida en el Libro de los Testamentos, donde se menciona la donación realizada el 30 de mayo del año 972 a la iglesia de Oviedo de muchos bienes heredados de sus padres con la principal propiedad del monasterio de Gandras (Grandas) y de una amplia serie de iglesias y propiedades dependientes que formaban el arciprestazgo del “Honor de Grandas” que dominaba un extenso territorio en Asturias y en Galicia. Aunque como en tantos casos ya mencionados, el documento parece corresponder a una de las interpolaciones del obispo don Pelayo, está dando cuenta de la importancia concedida en el siglo XII a dicho territorio. En el año 1186 Fernando II donó a la iglesia de Oviedo la tierra de San Salvador de Grandas junto con el castillo de Burón, que comprendía la mayor parte del territorio entre los ríos Navia y Eo. Otro dato histórico destacado fue el el paso de Alfonso IX por Grandas en el año 1222 en su peregrinación a Santiago de Compostela por el camino jacobeo interior. Ya fuera de la etapa medieval, durante el reinado de Felipe II en el año 1584, Grandas pasó a formar parte de las propiedades de la corona. 

La iglesia de San Salvador presenta en la actualidad una fábrica de proporciones considerables que conserva poco de su estructura románica original. Su origen quizá se remonte al siglo XII, pero sufrió considerables reformas en diferentes épocas de la historia. En el siglo XVI se construyó su torre y su vestíbulo, y en el XVII se renovó por completo su estructura que, a mediados del siglo XIX fue rodeada por un amplio pórtico perimetral. Actualmente presenta planta de cruz latina de una sola nave, remata en muro de testero recto y se cubre con cúpula en el crucero y bóvedas de crucería en la capilla y primer tramo de la nave. De la primitiva fábrica medieval se conservan varios restos significativos, destacando la portada románica, que se empotró en el muro septentrional del pórtico interior".


La cesión por parte de Fernando II de la tierra de Grandas y del castillo de Burón completa el extensísimo señorío jurisdiccional de la Iglesia ovetense en el occidente de Asturias, siendo obispo don Rodrigo o Rodrigo I, escapándosele únicamente la posesión del monasterio de Villanueva de Oscos/Vilanova d'Ozcos. Es entonces cuando se crea la colegiata, templo católico que, sin ser catedral, posee un cabildo u órgano colegiado de clérigos al frente de los cuales se encuentra un abad o prior, la cual como hemos dicho quedará suprimida oficialmente al transformarse en parroquial en 1584


Entre ambas fechas, Grandas vivió los años de esplendor de la ruta jacobea interior, simbolizados especialmente por el paso por Grandas del rey Alfonso IX, hijo de Fernando II, en 1222 en una de sus numerosas peregrinaciones a Santiago, en la que empleó esta ruta que él mismo promocionó, como leemos en el Gran Atlas del Principado de Asturias:
"Los siglos bajomedievales aparecen particularmente animados en este concejo suroccidental, sin dida por efecto de la ruta jacobea que atravesaba Asturias por el interior, en la que Grandas constituía el último enclave asturiano de entidad. El itinerario había sido promovido por el propio monarca Alfonso IX, quien, mediante un privilegio de 1222, obligaba a los peregrinos a que hiciesen el trayecto pasando por Tineo y Obona. Por otro privilegio que el mencionado Rey otorgó al monasterio de Corias se sabe que Alfonso IX se hallaba en aquella ocasión en San Salvador de Grandas: era el mismo año en que había favorecido la variante itineraria que conducía a la localidad grandesa".
Alfonso IX. Tumbo A de la catedral de Santiago. Fuente: Wikipedia Comons

Dado que estamos ante un verdadero rey peregrino estimamos muy oportuno compartir la biografía que nos ofrece la Xacopedia para hacernos una idea de su trascendencia para esta y otras rutas jacobitas:
"Rey de León y Galicia (Zamora 1171-Sarria, Galicia 1230). Reinado: 1188-1230. Se le conoce como Alfonso IX, aunque hacía el número ocho de los “alfonsos” leoneses, motivo por lo que también se cita a veces como Alfonso VIII de León. Destacado benefactor del mundo jacobeo, Alfonso IX continuó y amplió el camino abierto por su padre, Fernando II, en este ámbito. 
Monarca de gran alcance histórico -aportó al reino numerosos territorios musulmanes peninsulares y fundó la Universidad de Salamanca- logró completar el cuerpo románico de la catedral compostelana, obra esencial para la peregrinación jacobea. Para esto, concedió un salario anual de cien maravedíes de oro al maestro Mateo, autor del Pórtico de la Gloria. La basílica se consagró en 1211, en tiempos del arzobispo Pedro Muñiz, en una solemne ceremonia a la que este monarca acudió con un amplísimo séquito llegado de todo el reino. Ese mismo año volvió a Santiago por causa peregrinationis -exclusivamente como peregrino-. 
Alfonso IX fundó varios hospitales para peregrinos a lo largo del reino e impulsó la vida socioeconómica del Camino de Santiago, fundando en él nuevas poblaciones que contribuyeron a dinamizar la Ruta y su entorno. Así sucede, por ejemplo, con las villas lucenses de Sarria, a finales del siglo XII, y de Triacastela, lugares de referencia del Camino, que potencia todavía más (1228). Fundó también la ciudad de A Coruña y su iglesia de Santiago, referencias para los peregrinos llegados a Galicia por mar en la baja Edad Media. 
Realizó durante su gobierno generosas donaciones a la Orden de Cluny, destacada por el apoyo que dispensaba a la Ruta Jacobea. 
 
Es posible que Alfonso IX sea el rey que más veces peregrinó a Santiago. Gran entusiasta del Apóstol, inició el viaje a Compostela en cuatro ocasiones -1188, 1211, 1221 y 1230- para visitar exclusivamente su sepulcro. En la última -mayo de 1230- se encontró con la muerte. Falleció en la villa de Sarria, en pleno Camino Francés, apenas a 110 km de la meta. 
Alfonso IX fue enterrado, como su padre Fernando II, en el Panteón Real de su amada catedral compostelana. Los dos sepulcros pueden verse en la capilla de las Reliquias, donde están enterrados otros miembros de la nobleza vinculada a Galicia".

Y aquí tenemos la descripción del templo que nos presenta este panel informativo



La noticia de que en este pórtico, construido en el siglo XIX, se cobijaban los peregrinos, da a entender que las peregrinaciones a pie no cesaron del todo en esa centuria, ni tampoco en la siguiente, antes de la revitalización de las sendas compostelanas a raíz del Xacobeo'93 antes mencionado


Quien esto escribe durmió con sus acompañantes muy plácidamente en agosto de 1993. El albergue público en el bajo del Ayuntamiento ya estaba operativo pero al llegar a una hora sumamente intempestiva, bien pasada la medianoche, pensábamos que estaría cerrado. No era así, como comprobamos a la mañana, pero fue mejor, de esta manera no interrumpimos el sueño de los peregrinos, no muy numerosos, pero que eran unos cuantos


Y tal y como hicimos por entonces, entramos por aquí a este grande y acogedor pórtico o cabildo, para recorrerlo y visitar luego el interior del santuario


Esta sería la zona oeste del pórtico, la que alberga la portada occidental, el acceso principal al templo. A la izquierda es la calle El Salvador


En este acceso principal y occidental hay un nártex o vestíbulo debajo de la torre, delimitado entre estos dos arcos de medio punto que tenemos en este tramo del pasillo. Tanto la entrada al pórtico (izquierda) como a la iglesia (derecha) son también de arco de medio punto


Una bóveda de crucería forma la cubierta de este espacio debajo de la torre, la cual forma parte de las obras de reforma acometidas entre 1607 y 1624, que sin duda tendrían que ver con su transformación en iglesia parroquial tras la extinción de la colegiata, al dejar de pertenecer a la mitra ovetense, en 1584


La clave de la bóveda presenta una filigrana decorativa en forma de roseta


De la misma manera que la bóveda de crucería sería un legado de la arquitectura gótica la portada de arco de medio punto sería, en este caso, de la renacentista o barroca, tal y como nos dicen en la Wikipedia:
"El arco de medio punto ya se empleaba en Mesopotamia (arquitectura caldea) en el tercer milenio a. C. Su uso pasó a la arquitectura etrusca, y de esta a los romanos. Es característico del arte romano y de los estilos que derivaron de él, como la arquitectura románica, la arquitectura renacentista y la arquitectura barroca".

Es habitual que se mezclasen diferentes estilos en un mismo edificio en esta época, pues el arte gótico en Asturias, como en Galicia y otros lugares, se extendió extraordinariamente en el tiempo, sobreponiéndose al renacentista y enlazando con el barroco. En el interior y al otro lado de esta puerta está la portada románica, que se conserva si bien desplazada respecto a su posición original


Antes de conocer el interior de la iglesia proponemos un paseo recorriendo este magnífico pórtico, donde tantos peregrinos se cobijaban antaño. En la actualidad, sirve de refugio de frescor en días de sol estival castigador, así como de las lluvias y tempestades en días tormentosos


En esta zona occidental de la parroquial hay sendos grandes arcos de medio punto cerrados con verja de hierro a los lados del de la entrada. Desde aquí pasaríamos al costado septentrional, el más umbrío


A partir de aquí la cubierta del pórtico es de madera cubierta de tejas por fuera. Hay más pequeños arcos de medio punto formando ventanas y, este primero, otra entrada secundaria


Un largo banco corrido se extiende por este muro, aquí se sentarían los vecinos en misas, liturgias o reuniones. En estos pórticos se celebraban antaño los conceyos abertos o juntas vecinales tras la salida de la iglesia en la misa dominical tratando asuntos del común, antes de que hubiese edificios consistoriales. También fueron sede de alguna de las primeras escuelas


Este es el Hostal-Bar Occidente, en la calle Antonio Machado, tal y como lo vemos desde el pórtico, que fue famosos por su pulpo entre otras especialidades, y decimos en pasado porque últimamente figuraba como cerrado. A ver si hay suerte y ha reabierto cuando vengáis


El toldo está intacto y en él se anuncia su "Especialidad pulpo a la gallega"


Seguimos por el lado norte de la iglesia, bien iluminado por esta serie de ventanas de arco de medio punto


Aquí hay un teixo o tejo, "plantado en 1991 siendo párroco D.A. Rodríguez Catalina. Miede unos 3 metros de alto y tiene una cuerda de 86 cm. No tiene corra pero la loseta de la acera le deja poco espacio para respirar. En la actualidad su estado es bueno" según leemos en la web de Amigos del tejo en una entrada del ya lejano año de 2011, por lo que algunos de estos datos habrán cambiado. Siete años después, y también firmado por Ana, nos encontramos con esta actualización:
"Hace un rato leyendo una entrada de una bitácora que me gusta, La nuestra tierra, me acordé de este lugar y de su tejo. Grandas de Salime no es un pueblo al que le queda solo un habitante como en el texto de Julio Llamazares, pero cada vez que voy parece mas vacío y el único que sigue creciendo con ganas es el tejo de la iglesia.
El abandono de la zona rural no es un caso aislado en Asturias, vivir de espaldas a la naturaleza parece ser la propensión y duele comprobar como esos sitios van quedando vacíos o siendo habitados solo en verano, la pérdida de vida es evidente y produce cierta tristeza. Desconozco lo que hay que hacer para revertir la tendencia, pero el proceso ya parece irreversible. Nos quedarán los tejos como testigos mudos de lo que allí sucedió y los recuerdos de los buenos momentos. En Grandas tendremos, entre otras cosas, el tejo y el museo etnográfico creado por José Naveiras Escanlar, que tuvo la gran visión en los años 70 del siglo XX de ir recuperando objetos que la gente no utilizaba y que eran reflejo de una forma de vivir que estaba desapareciendo. Ya en aquellos años Pepe se dio cuenta que lo rural tenía poco futuro, es una lástima que los gestores no fueran conscientes de ello; siempre nos quedará el museo por mucho que algunos pretendan lo contrario".

En aquellos tiempos aún se vivía intensamente el tremendo desaguisado acontecido ocho años atrás con la destitución de Pepe El Ferreiro como director del Museo que él creó e impulsó, un suceso que marcó a la sociedad grandalesa y asturiana en general durante mucho tiempo y cuyo eco e impacto aún se percibe, pues ha pasado a los anales de la historia local


El pasillo del cabildo sigue la forma de las paredes del templo, bordeando aquí la de una de las capillas laterales


Aquí las ventanas están casi a ras de suelo, continuando este hermoso espacio porticado


Las esquinas son de piedra de sillería mientras que las paredes lo son de mampostería revocada


Seguimos en el lado norte del santuario, dirigiéndonos ahora hacia la cabecera


En la pared, un detalle de las ménsulas de piedra en la que se apoya la viga que soporta la parte superior de la cubierta de madera


La parte inferior se apoya en el muro de los soportales. Esta abundancia de ventanales en el pórtico es una de las singularidades más llamativas de esta antigua colegiata


En el paso del lado norte a lado este vemos el comienzo de la Avenida de la Costa


Por allí se sube, repetimos una vez más, hacia el albergue público el Salvador, pasando al lado del Parque del Toural o Príncipe de Asturias, donde se celebran ferias, fiestas conciertos y otros eventos, poblado de castaños de indias, plátanos aligustres, arces, hayas y fresnos


Más arriba, vemos algunas casas del barrio de Cimadevilla 'en la cima de la villa'


Siguiendo camino, vamos a fijarnos ahora en este arco y en concreto en su pared interior


Muestra algunos grafitis que parecen ser de cierta antigüedad


Acaso, como en los de otras iglesias y edificios antiguos, merecerían algún estudio, pues a veces muestran detalles llamativos de una época o tiempos pasados


Vamos ya bordeando la cabecera del templo y pasamos a su costado oriental, a la derecha


Avanzamos pasillo adelante en dirección al otro extremo según avanzamos en nuestra circunvalación alrededor del santuario


Aquí está el Estanco Grandas antes mencionado


Y poco más allá el arranque de la calle Pedro de Pedre, que hemos cruzado para venir a la Plaza de la Constitución desde la Avenida del Ferreiro


En este lugar tan acogedor dormimos en 1993 pensando que estaba cerrada la puerta del albergue de peregrinos


Fue no obstante una noche sumamente plácida y nos despertamos tan ricamente en este lugar, viendo salir a los peregrinos


El albergue estaba, recordamos, en el bajo del Ayuntamiento a la derecha, con su propia puerta, donde anteriormente había estado el Museo Etnográfico y antes aún las escuelas


Más grafitis antiguos, estos muy gastados


Pasamos ya al lado sur de la iglesia, este es el costado de la cabecera, fijémonos en los contrafuertes, de piedra de sillería o cantería, y en las paredes, de mampostería


Entre dos de los arcos, la portezuela recta que antes veíamos al exterior. Suponemos habría en su tiempo algún tipo de escalera de madera en este lugar


Desde aquí nos asomamos a ella antes de seguir por el costado meridional


Al fondo vemos el arranque de la Avenida del Ferreiro, en cuya esquina está el comercio de Alimentación Martínez, donde podremos comprar las correspondientes vituallas para nuestra cena comunitaria o para emprender la ruta hacia A Fonsagrada


Esta es la pared de la capilla lateral sur


A la izquierda siguen los arcos porticados de medio punto


Casa Carmina, frente a la que cruzábamos la calle Méndez Valledor para dirigirnos a La Colegiata


Sigue la estructura de madera de la techumbre del cabildo


Otro detalle de canecillos que soportan el armazón de madera del tejado en su apoyo en la pared. De ellos leemos en Románico digital:
"En el lado meridional del pórtico existen algunos canecillos sencillos que siguen la tipología de los existentes en otros templos del extremo suroccidental de la región, como Santiago de Pesoz y Villanueva de Oscos. Se trata de piezas lisas, decoradas con una pequeña moldura a modo de filete en su panza. Uno de estos canecillos recuerda remotamente la forma de los modillones de rollos".

Aquí nos llama la atención esta hornacina en lo alto de la pared


El esmero de sus detalles adintelados y en piedra de sillería nos hace pensar que hubo de albergar en sus tiempos una imagen religiosa, acaso para oración de los peregrinos que aquí se cobijaban


Bordeamos la pared a la derecha, en un corto tramo en la que la del pórtico carece de arcos


El suelo es, todo él, de losetas de pizarra, de tamaño irregular pero que buscan un rectángulo perfecto


Y ahí tenemos la puerta lateral existente en el muro meridional


Es en este lugar donde nos encontramos dos sepulcros con arcosolio "de transición románico-gótico, con arcos apuntados y ornamentación esculpida", leemos en el Gran Atlas del Principado de Asturias


Como no disponen de inscripción alguna podríamos figurarnos que se trata de las tumbas de algunos abades o priores, o acaso de alguna familia poderosa de la zona, que gustaban de enterrarse en sagrado, tal vez incluso protectores de La Colegiata, pues los obispos hubieron de buscar apoyos en la nobleza local, guerrera y feudal, para administrar y conservar sus posesiones en la convulsa baja Edad Media, como leemos en la Gran Enciclopedia Asturiana:
"En 1321 hicieron homenaje los castillos de Cancio y Burón al obispo de Oviedo, Fernando Álvarez, confirmando el señorío que sobre estas tierras tenía la mitra ovetense. En el Catálogo de los pergaminos de la Catedral de Oviedo, de Santos García Larragueta, Oviedo 1957, aparece fechado en Valencia el 3 de marzo de 1368 un documento por el cual Alvar González, canónigo y criado del obispo de Oviedo, Sancho, da las encomiendas de Ribadeo y Grandas a Alvar Pérez Osorio, señor de Villalobos. Pocas fechas después, concretamente el 23 del mismo mes y año, en León, el obispo don Sancho concede a Alvar Pérez Osorio las encomiendas de Ribadeo y Grandas, para que guarde en especial la puebla de Castropol, y es el propio señor de Villalobos el que se reconoce como vasallo del sucesor en la mitra, el obispo Gutierre, al que presta homenaje, en Uña, lugar del conde Fadrique, el 9 de junio de 1378, obligándose, entre otras cosas, a guardar el pendón de la diócesis y a participar en las huestes con sus caballeros, cuatro por la encomienda de Ribadeo y dos por la de Grandas. Pero a pesar de todo continuaron frecuentes luchas entre partidarios de las diferentes banderías, los Osorio, obispo de Oviedo y aún el mismo rey "con mucho mal e dapno, e muertes de parientes, e robos, e destroymentos de los cuerpos e de las faziendas", por lo cual fue necesaria la presencia del obispo en Castropol (1381) para apaciguar la tierra y firmar la paz. Las revueltas de aquellos tiempos, por otra parte, entre el rey Juan I y su hermano el conde Alfonso, obligaron al primero a mandar a los concejos, en julio de 1381, jueces, hombres buenos fijosdalgo y foreros de las tierras del obispo de Oviedo, entre los que se encontraba la de Grandas, para que no pusiesen justicias ni oficiales en dichas tierras por mandato del conde Alfonso, su hermano, no le den a éste "viandas ni yantares", ni le paguen pedidos ni tributos, pues los hombres que las habitan son vasallos del obispo y no del conde.

Después de varios siglos bajo la jurisdicción episcopal, formando uno de los partidos de la extensa obispalía con capitalidad en Castropol, llega el momento de la emancipación en el reinado de Felipe II, cuando el rey obtiene autorización pontificia  para vender los bienes eclesiásticos..."

Desconocemos la identidad de quienes están aquí inhumados pero tal vez una cornisa-guardapolvo, con canecillos todos ellos con forma de cabezas humanas que recorre la parte superior de ambas tumbas, podría dar alguna pista al respecto. Volvemos a consultar en Románico digital:
"... los elementos más destacables del exterior son dos nichos de trazas góticas que también se ubicaron en el flanco sur con una función funeraria. Se encuentran realzados sobre el muro exterior de la nave y presentan una disposición de arcos apuntados y envueltos por un guardapolvo realzado por pequeñas cabezas. Estos arcosolios repiten un esquema que se encuentra también en el presbiterio de Santa María de Villanueva de Oscos, aunque en el caso que nos ocupa parecen más tardíos y sin duda de época gótica. Las roscas ojivales de los arcos se decoran con molduras que inscriben botones y tetrapétalas".

La impronta gótica o gotizante (románico tardío) podría hacernos pensar que se hicieron sobre la obra románica de La Colegiata (de principios del siglo XIII), cuya portada, románico pleno, es de arco de medio punto, como enseguida vamos a ver


El arcosolio de la derecha, con su arco exterior decorado con los motivos en forma de botones, redondos excepto alguno rectangular


Dos de las cabezas sobre él


Y cabezas sobre el arcosolio de la izquierda, en el que se aprecian algunos motivos esculpidos en forma de flor tetrapétala en su arco exterior


He aquí dos de las cabezas, cuyos rasgos no se aprecian muy bien, en parte porque no han sido muy desarrollados por el escultor y en parte por el desgaste a causa del transcurrir del tiempo


En su estudio Comportamientos funerarios en la Asturias medieval: una revisión arqueológica, los arqueólogos Alejandro García Álvarez-Busto e Iván Muñiz López nos dicen así:

"A partir del siglo XIII se constata el triunfo de los espacios funerarios aristocráticos segregados del resto de los enterrados, tal y como recogen las Partidas de Alfonso X, reservando el interior de los templos para la realeza, aristocracia y eclesiásticos. Ahora vive su momento de mayor brillo el uso de enterramientos privilegiados por parte de las clases sociales dominantes, testimonio de las más altas cotas de desigualdad social habidas desde la Alta Edad Media".


Las dos cabezas de la derecha, en sus canecillos


Vamos avanzando ya junto a la pared de la nave, donde se encuentra la puerta de la sacristía. A la derecha está la calle por la que hemos entrado en este cabildo de la colegiata


Puerta lateral sur, dos peldaños más arriba que el nivel del suelo del pórtico


Y por aquí fue por donde entramos al pórtico...


De nuevo en la portada principal, hemos dado la vuelta a todo el cabildo


Salimos un momento a la calle El Salvador, por donde continúa el Camino


Y admiramos la grandiosa torre cuadrada de la iglesia desde enfrente, aquí al sol de la tarde, con toda la estructura de la iglesia detrás, de cuyo devenir histórico cuenta la Gran Enciclopedia Asturiana: en su primera edición de 1970:
"... iglesia parroquial que se destaca especialmente por su recio pórtico cerrado con arquería de piedra. El conjunto del edificio es sólido y macizo, pero no exento de belleza. Este templo fue monasterio en la Edad Media, colegiata después y por último parroquia. La presentación de la Abadía y Ración pertenecía al obispo de Oviedo en los cuatro meses ordinarios y en los restantes al rey. La iglesia sufrió diversas reformas, la más importante en el s. XVIII, bajo la dirección del abad párroco Matías Menéndez de Luarca, personalidad que se ocupó mucho por los progresos de su parroquia, y la última y más desafortunada a principios de esta centuria, al unir su torre, exenta, al resto del edificio".

Torreón soberbio de tres plantas en la que la última es la sala de las campanas El Salvador y Santa Bárbara antes referidas; el tejado a cuatro aguas remata en llamativo pináculo con cruz metálica en lo alto


Vamos de vuelta pues hacia la portada occidental pasando bajo la preciosa bóveda de crucería antes comentada


Primeramente pasamos a un zaguán o vestíbulo a manera de antesala del espacio litúrgico de la nave de la iglesia


Al fondo de la nave vemos el altar mayor con su gran retablo. A la izquierda, en el muro septentrional, se empotró la antigua portada románica, datada entre finales del siglo XII y comienzos del XIII


Muy posiblemente, su monumentalidad y simbolismo, así como buen estado, motivarían que se decidiese conservarla como recuerdo de la antigua colegiata, así como la pila bautismal. De ella dicen en el Gran Atlas del Principado de Asturias:
"La portada, por su estructura y la calidad de su talla, es excepcional en la zona occidental asturiana. Tiene cuatro arquivoltas semicirculares constituidas por boceles y medias cañas, con guardapolvos en forma de gruesa moldura toral que descansan en imposta trabajada con relieves de hojas. Las arquivoltas exteriores apoyan en tres columnas por cada lado, con capiteles ricamente esculpidos que alternan la decoración vegetal con figuras humanas y animales, mientras la interior se asienta directamente sobre la jamba, donde se tallan dos figuras, masculina y femenina, quizá Adán y Eva, situados de manera simbólica a las puertas del templo, asimilado al Paraíso".

Mª Soledad Álvarez Martínez, Doctora en Historia del Arte, nos dice en su libro El románico en Asturias, destaca estas cuatro arquivoltas "de perfil en bocel y trabajo esmerado que descansan sobre impostas talladas, con curvadas hojas de acanto de escaso relieve. Éstas coronan las jambas estriadas, en cuyos codillos se ubican tres columnas a cada lado, de fustes decorados y capiteles esculpidos". Por su parte en Románico digital nos describen así esta majestuosa portada:
"Se trata de un excelente conjunto de arco de medio punto integrado por varias arquivoltas que descansan sobre jambas acodadas. Las arquivoltas carecen de repertorios ornamentales pero están recorridas por molduras de boceles y medias cañas. Las jambas acogen entre sus retranqueos tres columnas a cada lado, que presentan un relieve integrado de considerable interés en sus capiteles y descansan sobre un plinto muy desarrollado con basas integradas por toro, escocia y baquetón. Las columnas de la jamba izquierda presentan un fuste liso, la central, un fuste acanalado, la exterior, y un fuste helicoidal, la interior. Pese a encontrarse muy erosionados en algunos casos, todos los capiteles presentan un relieve de ejecución cuidada y considerable plasticidad".

Vamos a ver ahora los tres capiteles de la izquierda, sobre los que se dispone una imposta que se decora con motivos vegetales en mediorrelieve

El capitel exterior del lado izquierdo muestra cuatro figuras con motivos vegetales al fondo. Las dos del medio aparecen abrazándose y se interpreta como María e Isabel en la escena de la Visitación:

«En aquellos días María se puso en camino y fue aprisa a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. 
Y sucedió que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando a voz en grito, dijo: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno"» (Lc 1, 39-42)

«La "visitación" de María a Isabel se convirtió así en visita de Dios a su pueblo» (CIC, 717)

El siguiente capitel, el intermedio, "presenta amplias y carnosas hojas de acanto dobladas en su extremo superior", explican en Románico digital

Y el capitel interior de este lado izquierdo muestra el "clásico tema paleocristiano de dos aves bebiendo de una crátera, que representa la fuente de la vida".

Y luego, en la jamba, la imagen de un caballero que suele interpretarse como Adán

Así y por ello, a la derecha, en la otra jamba, la dama representada se relaciona con Eva y entre ambos pasaban los fieles a la iglesia, Paraíso y Casa de Dios. Románico digital no identifica a estas figuras y prefiere ofrecer la siguiente explicación:

"Completando el relieve monumental de la portada, en el interior de las jambas se representan en relieve las figuras de un caballero y una dama, situados respectivamente a la izquierda y a la derecha del vano de ingreso. La talla de estas figuras parece ejecutada por diferente mano que la de los capiteles y es menos delicada. Las figuras, de mayor expresionismo, resultan desproporcionadas y presentan unas vestimentas trabajadas sumariamente"

Vamos a fijarnos entonces ya en los tres capiteles de la derecha, cuyo repertorio está relacionado con los del lado izquierdo que acabamos de describir


El exterior, a la derecha, "presenta dos esbeltos cuadrúpedos afrontados sobre un fondo vegetal. Como en el capitel de las aves del lado opuesto, éste puede representar dos venados alimentándose de las ramas del árbol de la vida".


En el del medio se representa la Anunciación, el episodio en el que el ángel Gabriel se presenta a la Virgen María para anunciarle que será madre de Jesús: 
"El siguiente capitel presenta, sobre un fondo de grandes hojas de acanto, dos personajes en relieve abultado que por la forma de sus siluetas, su posición y su actitud están representando a María y San Gabriel en la escena de la Anunciación. La pieza se encuentra muy desgastada, pero queda claro que la escena forma parte de una narración desarrollada en ambos lados de la portada con una intención didáctica. El deficiente estado de conservación no permite apreciar el grado de detalle con el que se trabajaron las figuras, ni sus rasgos formales, pero sus volúmenes dan cuenta de la atención prestada a las proporciones y a los atuendos, que dan plasticidad y naturalismo a las escenas, lo mismo que la comunicación establecida entre las figuras".

La temática del capitel interior de este lado derecho es plenamente vegetal, de grandes hojas de acanto


Una imposta retranqueada remata estos capiteles, decorada con relieves de acantos sobre los dos exteriores, siendo lisa en el interior


Detalle de las columnas al completo, con sus capiteles, fustes y basas


"Las características de todos los relieves descritos, así como la presencia de las estatuas- columna permiten fijar una cronología tardía para esta portada, que no debe de ser anterior al siglo XIII", dicen en Románico digital, mientras que Mª Soledad Álvarez Martínez vincula este repertorio con modelos ovetenses, a cuya mitra pertenecía La Colegiata:
"El estilo evolucionado de estos relieves, en los que se evidencia la tendencia naturalista y humanizada del románico avanzado en la temática ("Anunciación" y "Visitación") y en las formas (buena proporción, esmero en el estudio de los cuerpos y los paños y gran plasticidad), parece deudor de las soluciones difundidas en Oviedo, fáciles de explicar si se tiene en cuenta la dependencia de este templo de San Salvador de Oviedo y su emplazamiento en la ruta principal de peregrinación desde dicha ciudad hasta Galicia. La representación de las escenas figuradas sobre follajes, como en el grupo ovetense, así como un capitel con águilas sobre dicho fondo, igual que en la Cámara Santa, respaldan también dicha hipótesis"

Y esta sería la pila bautismal, con una cruz tallada entre líneas verticales

Fijémonos en el detalle de la base

En la pared de enfrente, donde está la escalera que sube al coro, hay otros elementos conservados de la antigua colegiata románica. Seguimos leyendo en Románico digital:

"En el mismo vestíbulo, frente a la portada, se han empotrado en el muro dos canecillos de cabezas monstruosas que representan sendas fieras con sus fauces abiertas y amenazantes. Se trata de piezas talladas en altorrelieve de acusado expresionismo. Bajo ellas, y adosada al muro septentrional, se encuentra una pieza que ha sido mal interpretada como pila bautismal. Se trata de un bloque monolítico que ronda el metro de altura, de cuerpo prismático cuadrangular y remate superior en forma de copa, en el que han tallado dos pequeñas cabezas humanas de forma elemental y primitiva. Este elemento debe de proceder de la fábrica primitiva, pero fue sometido a una intervención para cumplir la función de benditera".

Y estas son las dos 'fieras', interpretadas como canecillos o gárgolas según las fuentes

La de las grandes y amenazantes fauces de afilados colmillos

Esta también presenta una gran boca abierta y enorme dentadura, aunque sin colmillos definidos

Segú avanzamos hacia el altar contemplamos la planta de cruz latina del templo desde el interior y en toda su plenitud. La colegiata románica se dice era sensiblemente más pequeña que la iglesia actual, que como hemos dicho fue ampliándose sucesivamente desde el siglo XVII hasta el siglo XIX


Los arcos de medio punto separan la nave del crucero y, a la vez, del altar mayor y de las capillas laterales. La bóveda de la nave presenta una cierta curvatura aunque no tanta como la de dichos arcos, que harían de ella una bóveda de cañón plena, acaso pueda calificarse como de medio cañón, pero mejor opinen los entendidos en arte

Sendas ventanas laterales, en lo alto de la pared, aportan buena luz natural al interior: Hay otras dos más arriba en el coro (sobre nosotros, que veremos después) y otras dos más adelante, a ambos extremos del brazo del transepto o nave transversal que forma el crucero. A los lados son los cuadros en relieve de las catorce estaciones del Viacrucis

Antes de crucero y del altar mayor, tenemos sendos retablos dieciochescos a los lados de la nave

El de la izquierda es el retablo del Crucificado, obra del gallego José Faxín, de la Escuela Andaluza del Niño Jesús


Lo preside la escena de Jesús en la cruz del monte Gólgota o monte Calvario. A la derecha hay una imagen del Nazareno y a la izquierda de la Dolorosa

A sus pies, un ángel con una espada y otro con una lanza aludirían a los instrumentos de la Pasión y la milicia celestial. Debajo hay un Cristo yacente

Remata el retablo un Niño Jesús con hábito Nazareno y portando una pequeña cruz. A sus lados sendos ángeles, uno con escalera y otro con látigos representan elementos de la Pasión, como la jarra y la mano simbolizan el lavado de manos de Poncio Pilatos

El retablo de la derecha está dedicado a San Antonio

Las imágenes de San Antonio y de San Benito de Palermo (la de la derecha) son obra del madrileño Froilán Barruego. A la izquierda hay una talla más, de San José con el Niño

Este retablo se remata en forma ojival, lo que nos llevaría a pensar si en algún momento estuvo encajado en una estructura gótica. Arriba hay una hornacina con la imagen de otro santo, más pequeña

Y ya estamos en el crucero donde, como su nombre indica, se cruzan la nave central y la transversal o transepto, frente al altar mayor

Sobre el crucero, otra de las singularidades constructivas de esta iglesia, las bóvedas de media esfera sobre pechinas, cuatro triángulos esféricos que permiten pasar de la planta cuadrada del crucero a la circular de dicha bóveda

Este tipo de bóvedas las hallaremos también en las capillas laterales, como esta del lado del evangelio

Es la capilla de la Virgen del Rosario, que vemos en su retablo. En la pared meridional hay un Cristo crucificado, bajo una ventana

Y arriba tenemos la correspondiente bóveda de media esfera

Detalle de la Virgen del Rosario, imagen de vestir, en su retablo policromado. Fijémonos en el rosario que lleva en sus manos y en el representado a sus pies, tallado en el mismo retablo

El Cristo crucificado, en el que el artista representó toda la tensión muscular al tallar el cuerpo

Vamos ahora a la capilla del otro extremo del transepto, la del lado de la epístola

Es la capilla de la Virgen del Carmen, con un gran retablo

Lo preside naturalmente la imagen de la Virgen del Carmen, obra también de Froilán Barrueto, documentada en 1780 aunque su calle o franja vertical central fue modificada para albergar la imagen de la Virgen, colocándose esta una gran hornacina saliente sobre ménsulas con angelotes y rematada en guardamalleta o pieza de tela, o que imita a tela, semejante a un toldo, de la parte superior

Si la del Rosario se identifica rápidamente por su rosario, la del Carmen es por los escapularios que llevan tanto ella como el Niño. A los lados hay sendas tallas de santos coronados, el de la derecha lleva una cruz y una copa y el de la izquierda una cruz y una vela

El retablo, dorado y policromado, presenta rica decoración esculpida. Debajo, tres angelotes sostienen la peana sobre la que está la Virgen del Carmen

Más arriba hay una hornacina con una imagen de la Virgen en los cielos y varios querubines, datada en el siglo XVII. Remata el retablo un escudo coronado de la orden del Carmelo (tres estrellas) y sostenido por otros dos ángeles

Y ahí arriba vemos la tercera bóveda de media esfera de esta iglesia

La bóveda del altar mayor es de bóveda de crucería y, al contrario que las anteriores, presenta policromía

Esta es de temática vegetal, flores y plantas, con una roseta en la clave, pintadas entre los nervios de la bóveda

El grandioso retablo es obra de Juan de Castro, escultor gallego nacido en Mondoñedo, que empezó a trabajar en él en 1626, como nos explica el historiador Pelayo Fernández Fernández en El escultor Juan de Castro, contemporáneo y émulo de Francisco de Moure en la zona suroccidental de Asturias durante el primer tercio del siglo XVII, donde hace un pormenorizado estudio de esta obra, a la que considera la principal de este artista, seguidor del compostelano Francisco de Moure. Cita asimismo Pelayo Fernández al también erudito historiador del arte barroco asturiano Germán Ramallo Asensio y a una curiosa apreciación del Diccionario de Madoz de mediados del siglo XIX:

"El retablo mayor de la antigua colegiata de San Salvador de Grandas de Salime (4,69 metros aproximadamente de anchura) es, hoy por hoy, la obra más importante y monumental de Juan de Castro. 

Hito importante en la primitiva ruta jacobea, la fundación de la colegiata se remonta a los siglos XII-XIII, siendo ampliada a mediados del siglo XVI (tramo occidental de la nave y arranque de la torre) y totalmente renovada en el último tercio del XVIII, destacando la reforma del presbiterio que obligó a una modificación del retablo para adaptarse a su nueva altura (1771-1773). De la parte medieval tan solo se conserva la que fue portada principal y dos arcosolios góticos en el muro meridional de la nave.

Según Madoz «el retablo mayor es antiquísimo, dorado y lleno de raros adornos que recuerdan la época del mal gusto». 

Fue Ramallo quien lo documentó por obra de Juan de Castro en 1626, comenzándose poco después los pagos, y aclara que las hornacinas del primer piso y la parte inferior de los paneles del banco (parte inferior de Apostolado) se añadieron a mediados del siglo XVIII. Dichos añadidos fueron documentados por Javier González Santos como obra del escultor José Fagín Becerra (documentado en Asturias en 1761-1780), natural de La Coruña, que trabajó en ellos entre 1771- 1773, siendo abad de la colegiata don Matías Ignacio Menéndez, para adaptar el retablo a las dimensiones del nuevo presbiterio, como va dicho43. 

El retablo se inició entre 1626-1628, en tiempos del curato de Juan Rodríguez de Ron y de la mayordomía de Andrés López de la Braña. En la Visita apostólica del 22 de abril de 1626, don Jerónimo Bermúdez, visitador del partido de Grandas, mandó que se haga un «retablo con su custodia en la manera que al cura le pareciese», dorado y estofado, y en un plazo desde el día de la visita hasta el de san Miguel (29 de setiembre) de 1626. Asimismo, ordenó que la obra se adjudicase por baja, poniendo autos y proclamas en las ciudades de Oviedo y Mondoñedo y en la villa de Ribadeo: 

En la yglesia de San Salvador de Grandas, a veinte y dos días del mes de abril de seiscientos y veinte y seis años, su merced del señor licenciado don Jerónimo Vermúdez, visitador general de este obispado por su señoría, haviendo uisitado la dicha iglesia parroquial y en ella Santísimo Sacramento, Sanctos Óleos, pila bautismal y lo más que visitar se debía […]. Otrosí, mandó su merced se aga un retablo y custodia en la manera que al cura le pareciese y si en dicho día que ay se siruiere, se dore y estofe por dentro y fuera, de forma que esté más deçente, y se cunpla ansí y se aga el concierto y se comienze a hacer desde aquí al día de San Miguel de septiembre que primero viene deste año, y se aga por bajas, poniendo el auto en Oviedo, Riuadeo y Mondoñedo, y lo cumpla el mayordomo y cura, pena de dos mil reales a cada uno si se dilatare por descuido y negligencia suya […]. 

La obra la tomó a su cargo Juan de Castro, vecino de Mondoñedo, donde estaba trabajando en «los acomodos» de la capilla de la Asunción de la catedral. Desconocemos cuándo se iniciaron los trabajos del retablo de Grandas, aunque el 17 de setiembre de 1628 se registran los primeros 220 reales librados por la fábrica que prosiguieron hasta setiembre de 1629. En la Visita de 1629, se dice que el escultor tiene recibido mucho dinero para esta obra, ordenándose que no se le dé «más blanca» hasta que no prosiga los trabajos: 

Parece que el escultor que ace el rretablo desta yglesia tiene rescibido mucho para en quenta dél, y echo poca obra; mandó su merced que el cura y mayordomo no le den blanca asta que baya aciendo más obra, con apercibimiento que si yciere alguna falta en el dicho retablo corerá por su quenta […].

En 1630, las imágenes estaban por labrar, según se desprende del pago de 2 reales por el vino que se dio a un hombre por serrar un nogal para realizarlas, y 4 reales a Pedro Sánchez (de Agrela) por la madera que serró para el retablo. Tras la muerte de Castro, los pagos se fueron sucediendo durante cinco años (1631), cuando Catalina Alonso, su viuda, se dio por satisfecha con las cantidades recibidas.

En su hechura se utilizó madera de nogal. Exceptuando los añadidos del siglo XVIII, el retablo de Grandas se estructura en banco, frontispicio de cinco calles y ático también de cinco hornacinas. Destaca el retranqueo alternativo de las calles, originando un sencillo movimiento de planos y un entablamento quebrado, mantenidos en la ampliación de José Fagín. Todas las columnas del retablo original son de orden corintio: las del primer piso, con fustes torsos y el tercio inferior entallado con ignudi, tarjas y máscaras manieristas, cartuchos y borlas con motivos vegetales; y las del ático, también terciadas, pero con estriado torso alternante y enfrentado. El retablo remata en bolas y pirámides asimismo con estriado torso.

Desde el punto de vista ornamental, destacan las cabezas de querubines distribuidas por los frisos y en las enjutas de las hornacinas del ático; la pareja de jarrones, en los extremos del primer friso, y los motivos entallados en el tercio inferior de las columnas, como va dicho. Las hornacinas laterales del ático están rematadas por un frontón triangular y una vistosa y ostensible venera, motivo que se repite en los mensulones centrales de las calles laterales. Es este un motivo simbólico de gran expresividad y significado, dada la localización de Grandas y de su colegiata en el Camino de Santiago, siendo esta uno de los hitos fundamentales en la ruta jacobea primitiva". 

El retablo actual no es tampoco el original pues el piso inferior, así como el banco o base, donde hay cincelados hermosos bajorrelieves, fueron añadidos entre 1776 y 1778. Actualmente está estructurado en dos pisos con banco y ático, formando cinco calles o secciones verticales y presenta el llamado 'movimiento en planta', con las calles laterales y la central adelantadas. Las imágenes están en su mayoría en hornacinas de arco de medio punto sobre pilastras o columnas:

"El retablo original con sus imágenes, como aquí lo hemos descrito, fue dorado entre 1640-1645 por Pedro Díaz de Villabrille y Mon (San Martín de Oscos, Asturias, h. 1610-1669)50, asistido por los oficiales Juan de Santalla y Baltasar Rey. En la Visita del 24 de junio 1641, se dice que el retablo se está pintando y que por falta de dinero se autorizó tomar 2.200 reales a censo y sobre él, cargar los bienes de la fábrica. Por entonces, la obra no estaba muy avanzada, aclarándose que tardarán mucho tiempo en terminarla. El 11 de julio de 1641, comenzaron los pagos a los pintores, entregando el licenciado Ron 2.189 reales; el 3 de mayo de 1642 se dieron a Pedro Díaz 2.423 reales y una «anega» (fanega) de centeno que valía 13 reales; y el 16 de julio de 1643, se le pagaron otros 176. La última cuenta se hizo efectiva el 30 de mayo de 1645, cuando se libraron 1.483 reales, una vez terminada la obra. Todas las imágenes labradas por Castro están doradas y estofadas con motivos vegetales (flores de lis y roleos) a punta de pincel. Los cabellos de algunas imágenes (la Magdalena y las dos del arcángel San Miguel) están dorados, y la encarnación es mate.

Pero el retablo, tal como hoy lo vemos, es el resultado de unos añadidos y una nueva policromía efectuada en 1795. Los añadidos fueron hechos entre 1771-1773 por José Fagín, como se ha dicho. Este maestro diseñó las cuatro hornacinas del primer piso, por encima del banco: las extremas trilobuladas y el resto, de medio punto sobre dinteles, estructuradas con ocho columnas abalaustradas. Las cuatro centrales, con cabezas de ángeles y colgantes en los tercios inferiores, nudos vegetales, y las partes superiores estriadas; las laterales, abalaustradas y divididas en dos partes: las inferiores con colgantes vegetales y las superiores estriadas. Las ménsulas son vegetales y se complementan con cabezas de querubines. En estas hornacinas están las imágenes de Santa Bárbara, San Matías, San José con el Niño y San Roque. Del mismo modo, Fagín amplio los relieves de los Apóstoles y Evangelistas del banco original de Juan de Castro, que eran de medio talle. Suyos son las partes inferiores de dichos relieves, así como el busto de Dios Padre del remate. 

El frontal de la mesa del altar y las dos credencias se realizaron entre 1775-1776, cuando José Fajín transformó el retablo. Su policromía marmoleada es de finales del siglo XVIII, acaso de 1795, año que figura en la inscripción pintada en el sotabanco del retablo.

Panel izquierdo: 

Pintose, Y dorose, Año / de 1795, Siendo Abad / desta cole / giata [florón]. 

Panel derecho: 

d,n jvan, antonio, gr.a; / martínez, & [florón]

En las cuentas de ese año figuran 2.763 reales librados a los pintores por terminar de pintar el retablo, el Crucifijo de la sacristía y los nichos sobre la puerta de ingreso a esta. A nuestro entender, lo que se policromó de nuevo fue el sotabanco, el frontal de altar, las credencias y la parte inferior de los relieves que están marmoleados, según el gusto y estilo del momento. En el anonimato queda el maestro que lo llevó a cabo, aunque es probable que se tratara de Blas Fernández Castelao (documentado en 1763-1811), vecino de la villa de San Martín de Oscos que ya había trabajado otras obras en la colegiata.

El retablo fue restaurado en 1992 por la Escuela de Artes y Oficios de Madrid"

En medio, en lo alto de la calle central, se encuentra Cristo Salvador, patrón de esta parroquial, en la escena de la Transfiguración, cuando, según explica la Wikipedia, "Jesús y tres de sus apóstoles, Pedro, Santiago y Juan el Apóstol se dirigen a una montaña (Monte Tabor o Monte de la Transfiguración) a orar. En la montaña, Jesús empieza a brillar con rayos brillantes de luz, generalmente llamada «luz tabórica» o Luz de Tabor. Entonces los profetas Moisés y Elías aparecen al lado de él y habla con ellos. Entonces Jesús es llamado "Hijo" por una voz en el cielo, que es Dios Padre, como en el Bautismo de Jesús". Efectivamente, por eso remata el ático una imagen tallada de Dios Pater en los cielos, bendiciendo con la mano derecha y portando en la izquierda la bola del mundo

A los lados vemos a San Pedro a la izquierda y a San Pablo a la derecha y, flanqueando este ático, sendos arcángeles, el de la izquierda con una espada es San Miguel luchando contra el demonio y el de la derecha San Miguel con la maqueta de la iglesia. Bajo todas estas imágenes corre un friso representando querubines o angelotes. El grupo de la Transfiguración es de comienzos del siglo XVIII y las demás imágenes se atribuyen a Juan de Castro:

"Estilísticamente, son imágenes caracterizadas por un leve movimiento corporal. Las telas anuncian la técnica del naturalismo barroco, con una multiplicación y movimiento de los pliegues que incluso llegan a quebrarse en algunas partes. Aunque las figuras son poco expresivas, se empiezan a abandonar el concepto de estatua cerrada y la impasibilidad de los semblantes. Los rostros están definidos por una nariz recta, ojos almendrados y mirada perdida. Los cabellos y las barbas están compuestos por mechones tratados con un afectado detalle".


En el segundo cuerpo o piso (el de arriba en esta foto) serían de Juan de Casrto estas tallas que de izquierda a derecha representan a San Luis Obispo, San Juan Bautista, la Coronación de María, Santiago el Mayor y Santa María Magdalena

En la misma calle central y justo debajo de la Transfiguración aparece la Coronación de María, cuando esta sube al cielo y es coronada por Cristo (a la derecha), Dios Padre (a la izquierda) y el Espíritu Santo (sobre la cabeza, en forma de paloma), es decir, la Santísima Trinidad. Debajo, en una hornacina acristalada, el Niño Jesús, bendiciendo y con la bola del mundo, ya respondería a otro artista. Dice Pelayo Fernández Fernández que "Para el grupo de la Coronación de Virgen, dispuesto en el cuerpo de gloria del retablo, empleó Castro el mismo modelo que Moure para uno de los relieves de los sitiales de la sillería de coro de la catedral de Lugo".

Santiago Apóstol o el Mayor, con su atuendo de peregrino, y la Magdalena con el vaso de los perfumes, con el que se dice que perfumo a Jesús antes de la crucifixión. "A Santa María Magdalena no la representó según el modelo barroco de una santa penitente sino como una cortesana, tipo de gran éxito en esta zona de la Península, como se constata en la producción de su discípulo, Pedro Sánchez de Agrela (encabezada por la titular del retablo mayor de la colegiata de Santa María Magdalena de la villa de Cangas del Narcea, de 1643)"

La imagen de San Juan Bautista, es para Fernández Fernández " es de concepción tradicional y no traduce aún el modelo innovador y de tanto éxito que Moure inventó para el monasterio de San Julián de Samos, pero que sí se verá en el retablo mayor de la colegiata de Cangas del Narcea, hecho por Sánchez de Agrela en 1643", mientras que "Acaso la mejor y más bonita sea la imagen de San Luis de Tolosa, con el hábito y cordón franciscano, revestido con la capa pluvial, la mitra y el báculo con el manutergio, en su calidad de obispo de Toulouse"

En el primer cuerpo veremos tallas de otro artista, empezando a la izquierda por la de San Roque, seguida de San José, la ya referida del Niño Jesús de la calle central y debajo de la Coronación de la Virgen, luego San Pedro y Santa Bárbara. Abajo en el banco hay una serie de figuras sedentes talladas también por Juan de Castro: los cuatro evangelistas, representados por sus símbolos de su iconografía tetramorfos

Aquí a la izquierda están San Juan Evangelista, identificado por el águila y, a continuación, San Lucas con el Toro. Luego están Santiago el Mayor con su espada y San Felipe con su cruz, elementos ambos de su martirio. Sobre ellos San Roque muestra su clásico hábito de peregrino mientras enseña las llagas de la peste en su pierna, apareciendo aquí con el perro que se las lame y le trae pan y con el ángel que se las cura

A continuación San Pedro, siempre reconocible por las llaves del cielo, en cuyo libro aparece escrito «ecce / nos / reli / [qvi] // mvs / omnia / [seqv / ti]». Luego va el Sagrario con una imagen del Salvador sobre tres querubines y a la derecha San Pablo con la frase «ego / svm / mini / mvs  // apos / tolo~ / qvi n~ / svm.»; "correspondientes el evangelio de San Mateo [Mt 19, 27] y a la Primera Epístola de San Pablo a los Corintios [I Cor 15, 9]), explica Fernández Fernández. Sobre el Sagrario la hornacina con cristal del Niño Jesús. Fijémonos en la profusa decoración de ángeles, angelotes, querubines y demás motivos vegetales y geométricos que engalanan el retablo


Pasamos a San Bartolomé con su evangelio apócrifo y a San Andrés y su cruz en forma de X, símbolo también de su martirio. Encima está la talla de San Pedro en hornacina con sus llaves y a la derecha, la de Santa Bárbara, portando el rayo de su muerte y la palma de los mártires, así como la torre en la que fue enterrada. Debajo de ella, San Mateo y San Marcos, los dos evangelistas que nos quedaban por ver, obra de Juan de Castro como hemos dicho


San Mateo junto al hombre que lo simboliza y San Marcos con el león. Leemos en Wikipedia:
"Un tetramorfo o, según el Diccionario de la lengua española, tetramorfos (del griego τετρα, tetra, "cuatro", y μορφη, morfé, "forma") es una representación iconográfica de un conjunto formado por cuatro elementos. La más extendida de estas es cristiana, que los asocia con los cuatro evangelistas, aunque esta tradición se remonta al Antiguo Testamento, cuando el profeta Ezequiel describió en una de sus visiones cuatro criaturas que, de frente, tenían rostro humano y, de espaldas y en cada lateral, tenían rostro animal (Ezequiel 1:10). Una visión muy similar aparece en un pasaje del Apocalipsis de Juan (Apocalipsis 4:1-9) que describe a cuatro ángeles zoomorfos que rodean al pantocrátor. Los tetramorfos y el pantocrátor son una constante del arte medieval, tanto en escultura como en pintura, sea mural o en códices miniados. 
Formas 
Desde el siglo VI se viene postulando una vinculación de los tetramorfos con los evangelistas: 
El hombre 
Se identifica con Mateo, ya que su Evangelio destaca predominantemente sobre los demás por su intención de caracterizar a Jesús como el Rey de los Judíos y el Mesías profetizado por las Escrituras, haciendo hincapié sobre su vida como hombre y dando menos atención a su caracterización como ser divino. Por su estilo y cantidad de semitismos en su escritura si lo comparamos con los demás evangelios, se puede deducir que fue escrito para una comunidad judía. 
El león 
Se identifica con Marcos, porque su evangelio se destaca predominantemente por caracterizar la voluntad del Cristo. El león es un animal que simboliza la fuerza, y en este evangelio se muestra predominantemente la fuerza de la voluntad del Cristo, capaz de echar demonios de las personas con su palabra. Por otra parte, el león es emblema de la ciudad de Jerusalén, de donde es oriundo Marcos. 

El toro

Sería Lucas, ya que el Evangelio, escrito por un médico, caracteriza predominantemente el sentimiento del Cristo. Los toros tienen un corazón fuerte (de hecho, en castellano existe la expresión «tener un corazón de toro» empleada para referirse a personas atléticas y con corazón sano y fuerte) y el corazón simboliza, desde antiguas tradiciones, los sentimientos (en la lengua oral hay múltiples frases hechas que hacen referencia a ello; «tiene un buen corazón», «tiene un corazón de oro», «tiene un corazón que no le cabe en el pecho», ...). En este Evangelio se nos transmiten, en gran parte a través de parábolas, los sentimientos de compasión y justicia de Jesucristo hacia la humanidad. 
El águila 
Ha sido asociada a la figura de Juan, ya que su Evangelio trata de caracterizar lo más elevado y profundo del pensar del Cristo. Por ello, narra los acontecimientos desde un punto de vista diferente al de los tres anteriores (no es sinóptico), centrándose en sublimes ideas de múltiples lecturas y para entender las cuales se necesita cierto esfuerzo. Es el evangelio místico. La complejidad de sus ideas (aunque transmitidas mediante un discurso sencillo que permite entender como mínimo la interpretación más superficial de estas) permite que los que quieran hacer un estudio profundo del cristianismo, con seriedad y constancia durante largo tiempo, puedan hacerlo, pues este Evangelio puede seguir ofreciendo nuevas revelaciones después de años de reiterada lectura..."

Desde el crucero miramos ahora hacia la portada occidental, sobre la que descubrimos el coro. A la izquierda es la puerta lateral meridional que antes vimos desde el interior

Esta otra puerta, volviendo a la capilla del Rosario, nos lleva a una sacristía en la que se alberga, en dos pisos, el museo parroquial

"San Salvador de Grandas cuenta en sus estancias auxiliares con un pequeño museo diocesano que custodia piezas de imaginería procedentes de los templos del entorno junto con diversas piezas del ajuar litúrgico. Ninguna de las obras conservadas se corresponde con el estilo románico", explican en Románico digital. Efectivamente la mayor parte de las tallas y objetos son de la centuria dieciochesca, época en la que se acometen las obras de los retablos


Tuvo una época acaso de cierto esplendor en todos los aspectos pues en 1773 el concejo de Grandas, aún no unido al de Salime, se dota de nuevas ordenanzas


Aquí tenemos un arcón y sobre él varias estampas y cuadros, una urna del Cristo yacente y la imagen de una Virgen coronada en actitud orante


Parece que la imagen hubiera sido repintada varias veces, cosa bastante usual que incluso sigue pasando en nuestros días. Algunas de las imágenes proceden de la iglesia del pueblo de Salime, sumergido por las aguas del embalse en 1954


En estas hornacinas bellamente cinceladas con numerosas filigranas doradas se exponen imágenes y objetos piadosos y litúrgicos


Un niño Jesús y estampas con imágenes religiosas y oraciones enmarcadas en marcos dorados rematados en cruces bellamente ornamentadas

Más estampas religiosas y multitud de objetos sagrados y litúrgicos

Cuadros, telas, aceitera, un rosario, un portavelas, la mano de un santo, etc.

Armario y confesionario

Nos dirigimos ahora a la escalera que sube a la planta alta, donde encontraremos otros elementos de sumo interés

Un confesionario más antiguo y sencillo, de cuatro tablas, y en la pared un documento excepcional

Es el epitafio de un tal Diego o, tal y como se transcribe, Didacus, fechado en el año 1297, bajo cuyo texto hay una imagen de Cristo crucificado entre dos escudos con cuatro franjas horizontales en zigzag

Este sería el texto y su traducción por el erudito profesor Francisco Diego Santos en su libro Inscripciones medievales de Asturias:

(A) e (ra) M CCC XXX IIII

Gl(ori)a q(u)id generis q(u)id honor q(u)id copia podest

in modicu(m) cineris labit(ur) omne quod est

flos fuit (a)etatis vir magnae nobiliatis

Didacus urbanus munific(a)eq(u)e manus

hic iacet in tumulo qui dolet in populo

milici(a)e t(r)ibuit qu(uae) ceperat induperator

pr(a)edia, sponte fuit vir bon(us) iste dator 

"Era de mil trescientos treinta y cuatro (Año 1.297 d. de C.). ¿Qué aprovecha la gloria de un linaje? ¿para qué honor? ¿para qué las riquezas? Todo cuanto son se desvanece en un poco de ceniza, Diego fue la flor de su edad, un hombre de gran nobleza, cortés y de mano dadivosa. Repartió entre sus soldados cuanto había adquirido siendo su jefe. Este hombre de bien era por naturaleza generoso".

La alusión a sus soldados nos hace pensar en un noble feudal local que quiso ser aquí inhumado, posiblemente por su vinculación con la antigua colegiata. El epitafio nos recuerda a algunos que vimos en el claustro de la Sancta Ovetensis a la que pertenecía por entonces. Subimos ahora las escaleras a la planta alta...

En la pared hay una imagen de la Virgen María coronada y con el Niño, sobre dos querubines y un pilar, que podría ser la Virgen del Pilar, con Santiago y uno de sus discípulos orando de rodillas ante ella, por lo que sería una representación de la aparición en Zaragoza

En la base, una inscripción muestra una dedicatoria "A devoción de María Antonia González de Francos Blanco de Cereiçeira", es decir, del cercano pueblo de Cereixeira, por donde pasaremos prontamente empezando la ruta hacia A Fonsagrada. El año es 1777

Llegando arriba vemos, en medio de la sala, un gran arcón y, sobre él, dos imágenes y un par de objetos litúrgicos

Un San Antonio con el Niño, este con los brazos extendidos, y debajo las cabezas de tres ángeles entre las nubes del cielo

Un hostiario u hostiero, pinzas con molde para hacer las hostias consagradas. Hemos visto varios de este estilo en la Capilla del Museo Etnográfico de Grandas de Salime "Pepe El Ferreiro". Detrás, un sagrario de madera

Otro San Antonio con el Niño, este con la bola del mundo. Debajo otras dos cabezas de ángeles

Vamos a ver ahora las imágenes que tenemos en la pared de enfrente, cada una sobre su pedestal

Santa Catalina de Alejandría, patrona de la Filosofía, talla de algún artista popular local del siglo XVII, siempre representada con la rueda de su martirio. Los colores de su vestido son rojo por ser mártir y vede por su sabiduría. En su mano derecha portaría la espada de su decapitación, de la que solamente conserva la empuñadura. Abajo se representaría al emperador Maximino o a Majencio, que ordenó su tortura y muerte, vencido y pisoteado, aunque también podría ser un sabio sofista pagano derrotado

A su izquierda, la Virgen María con el Niño y llevando una rosa en la mano derecha, talla del siglo XVIII

Sería una representación de María Rosa Mística. El Niño Jesús lleva una bola del mundo dorada en la mano izquierda y parece interactuar con su madre

San Salvador, talla popular del siglo XVII

Es una talla muy estilizada que nos recuerda ciertas imágenes del arte contemporáneo

Y a la izquierda es Jesús predicando en la sinagoga, otra talla de estilo popular del siglo XVII

Sería la interpretación artística de Jesús enseña en Capernaúm o Cafarnaún, como nos lo refiere la Wikipedia:

"En el Nuevo Testamento, la perícopa de Jesús en la sinagoga de Cafarnaún marca el principio del ministerio de Jesús. 
Mateo 4:13 describe a Jesús abandonando Nazaret y estableciéndose en Cafarnaún. 
Marcos 1Marcos 1:21-28 describe a Jesús enseñando y curando en la sinagoga 
Lucas 4Lucas 4:16-37 describe a Jesús enseñando regularmente en la sinagoga, cf. Lucas 4:23, donde Jesús, hablando en la sinagoga de Nazaret, se refiere a «lo que se ha oído hacer» en Cafarnaún. 
Juan 6Juan 6:22-59: contiene el Discurso del Pan de Vida de Jesús; versículo 59 confirma que Jesús enseñó esta doctrina en la sinagoga de Cafarnaúm. 
El exorcismo descrito en Marcos 1:23–28 y Lucas 4:33–37 se considera uno de los milagros de Jesús".

El episodio del exorcismo se plasma en la cabeza del endemoniado:

"Según los Evangelios, el sábado Jesús y sus discípulos fueron a Cafarnaún (a orillas del mar de Galilea), donde Jesús empezó a predicar. La gente estaba asombrada por su enseñanza, porque les enseñaba como uno que tiene autoridad, no como los escribas de la ley. Justo en ese momento un hombre en la sinagoga que estaba poseído por un espíritu maligno gritó: 

¿Qué quieres de nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido para destruirnos? Sé quien eres -el Santo de Dios! 

¡Callate! dijo Jesús severamente. ¡Sal de él! 
El espíritu de mal sacudió al hombre violentamente y salió de él con un alarido. 

La gente estaba tan asombrada que se preguntaban entre sí, ¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva—y con autoridad! Incluso da órdenes a espíritus malignos y ellos le obedecen. Las noticias sobre Él se difundieron rápidamente por toda la región de Galilea".

Talla en madera de la Virgen María de época incierta

A la izquierda es San Julián Obispo, talla popular dieciochesca

Se le muestra con la palma que le dio la Virgen María y el libro sagrado, o de las constituciones de su diócesis

Seguidamente y a la izquierda de San Julián están San Roque, Santa Lucía, San Antonio y San Juan de la Cruz

San Juan de la Cruz, reformador de la orden carmelitana. Talla en madera del siglo XVIII

San Antonio de Padua, otra imagen dieciochesca

Santa Lucía con los símbolos de su martirio, talla siglo XVII

Y San Roque mostrando sus llagas, aquí sin el perro y sin el ángel, protector de los peregrinos y de las pestes, talla del siglo XVIII

Tras visitar este museo parroquial volvemos a bajar por las mismas escaleras por las que hemos subido...

Y una vez abajo nos disponemos a salir de la iglesia

Fijémonos en la decoración de esta separación de madera hacia el zaguán y, a la izquierda, a la escalera al coro, de llamativos círculos concéntricos policromados y otras filigranas, así como en la puerta, con las artísticas "chapas de hierro cincelado que llevó su puerta de roble, hoy colocadas en la que da acceso principal, similares a los herrajes de las iglesias de Tineo (antiguo convento de San Francisco), Sarria y Hospital (Lugo) y catedral de la ciudad de Lugo", como  leemos en la Gran Enciclopedia Asturiana y como tuvimos ocasión de comprobar en la parroquial tinetense de San Pedro, que fue convento franciscano de San Francisco del Monte, así como comprobaremos en la catedral de Santa María de Lugo, que también visitaremos en este periplo por el Camino Primitivo de Santiago

Un detalle de estos magníficos y artísticos herrajes, posiblemente del siglo XV

Salimos pues de la iglesia por la portada occidental, tal y como hicimos para entrar

Ya que nos fijamos en las puertas fijémonos en estos picudos clavos o tachones en la de la de entrada

El Camino sigue aquí ahora de frente por esta calle El Salvador hacia la calle El Carmen, que vemos al fondo

Es, como su nombre indica, la calle que lleva al barrio de El Carmen o El Carme y, de él, a la salida del casco urbano grandalés

A la derecha, en una preciosa casa restaurada, abre sus puertas la Peluquería Cristian S. B.. Un poco más allá está la entrada al albergue Casa Sánchez, inaugurado en 2016. También hay apartamentos

Casa Sánchez es también otro edificio histórico de esta villa, cuya capilla y caserón antiguo veremos unos metros más adelante, pues el Camino pasa justo enfrente

De frente está la Ferretería La Llave, al lado de la Peluquería Rocío y la Relojería Xico


Una placa en la fachada de la casa de la ferretería nos informa que la calle de la izquierda es la de Abad Queipo, que no fue un abad de la antigua colegiata, sino el ilustre religioso grandalés, natural de Vilarpedre, Manuel Abad y Queipo, nacido el 26 de agosto de 1751, obispo en México y ministro en España, además de activo oponente del absolutismo, nos cuenta la Wikipedia:
"Después de estudiar en Cataluña para sacerdote fue destinado a América. Allí fue elegido obispo de Valladolid, en el estado mexicano de Michoacán. Propuso diversas reformas en la administración para evitar la insurrección de los nativos, mostró ante Fernando VII (1814) su desacuerdo con la actuación del virrey Félix Calleja, lo que le valió ser acusado de traición por el Santo Oficio, pues propugnó ante la Regencia una legislación agraria que permitiese el reparto a los indios de tierras realengas y su acceso al cultivo de los latifundios. 
En 1816 fue nombrado ministro de Gracia y Justicia por Fernando VII, aunque sólo ocupó su cargo durante tres días, ya que fue destituido. 
Tras producirse el levantamiento y haber criticado la actuación española tuvo que afrontar varias acusaciones ante la Inquisición en España, a pesar de su postura contraria a la sublevación y de haber excomulgado al insurgente Miguel Hidalgo. Finalmente, fue absuelto de la acusación de traición a la corona, pero la Sagrada Congregación del Índice prohibió su obra titulada Breve exposición sobre el Real Patronato y sobre los derechos de los obispos electos de América, que en virtud de los reales despachos de presentación y gobierno administran sus iglesias antes de la confirmación pontificia. 
En 1820 fue designado obispo de Tortosa, aunque ocupó el cargo de manera informal durante el Trienio Liberal, ya que no recibió la confirmación papal. En 1823, perseguido, de nuevo, por los absolutistas, fue recluido en el monasterio toledano de Sisla, donde pasó sus dos últimos años de vida y donde falleció antes de cumplir la condena de 6 años que le había sido impuesta".

Nosotros seguimos por la calle del Carmen, tal y como señalan las conchas en las fachadas de las casas

 Aquí el Camino empieza a subir, al principio suavemente, hacia el barrio de El Carme

A nuestra derecha tenemos Casa Román, más conocida actualmente como Casa Sánchez o de los Sánchez, casona del siglo XVIII, pasando primeramente frente a su capilla de la Inmaculada

Seguidamente, un alto muro con dos puertas cierra el patio o corralada de la casona, cuya estructura tiene forma de 'U' invertida

Y en lo alto del muro, antes de la primera puerta, el blasón familiar

Un hermoso escudo solariego con celada y, abajo un corazón con dos alas labrado con la cruz de San Andrés

El portón, grande y de arco de medio punto

Seguimos subiendo calle adelante, viendo ya al oeste la colina boscosa del monte A Bornela (748 m) con sus altos de A Serra, Meixeira, Vilabolle...

Portón de la finca de Casa Román


Y esta es la fachada occidental de la casa, toda de piedra


Estos son los jardines. Detrás de los árboles a la derecha está el albergue de Casa Sánchez, cuya entrada está por la calle El Salvador


La cuesta se hace más pendiente según seguimos subiendo por la calle del Carmen, dejando atrás el centro urbano


Es la ladera occidental del monte A Bornela, que guarda a la población de los vientos del norte. Allí, en El Chao da Serra, una necrópolis tumular "de amplia cronología (del Neolítico hasta la edad de los metales)", como dice la Enciclopedia del paisaje de Asturias, revela el antiquísimo poblamiento de estos parajes


Estemos atentos pues nos acercamos a la Avenida de Galicia, tramo urbano de la carretera AS-12 Grandas de Salime-Alto del Acevo y es habitual la entrada de vehículos por este cruce


Es la carretera que comunica con A Fonsagrada y que, al entrar en Galicia, pasará a ser la LU-701, con la que coincidiremos bastantes veces en este trayecto


Cruzamos en un tramo recto y de buena visibilidad, pero en el que los vehículos suelen pasar a velocidad, por lo que hay que extremar la precaución. A lo lejos vemos la gasolinera (a la derecha de la foto)


Esta carretera fue la antigua AS-28 y, más antiguamente, la carretera C-630 Pravia-Lugo del Plan Peña de 1939. Su trazado actual corresponde a la mejora efectuada en ella en el año 2008. con motivo de estas obras, el corresponsal de La Nueva España S. Pérez informa que esta vía "forma parte de la conocida como «Y» de Fonsagrada, que une los concejos de los Oscos y de Grandas de Salime con Galicia y la autovía La Coruña-Madrid. Constituye una infraestructura fundamental para el desarrollo de esta zona occidental de Asturias, comunicando ambas comunidades autónomas".


La Gran Enciclopedia Asturiana dice en su primera edición que "Las comunicaciones del concejo están aseguradas con la carretera de Pravia-Lugo, que enlaza a la capital con Tineo y Fonsagrada". Por entonces había una línea de autobuses, la de los Veiga, que conectaba Grandas con A Fonsagrada y Lugo. Fue fundada en 1925 por la familia Veiga-Caldeiro y en la actualidad, como Her-Vei S.L. mantiene la línea con Navia, pero no con A Fonsagrada


Cruzada la carretera, una concha nos indica continuar calle arriba. Realmente para mejor ser habría de ir acompañada de la flecha amarilla, único elemento plenamente direccional de la señalización jacobita. En contra de la creencia casi general la posición de la concha no indica necesariamente la dirección, sino que identifica al Camino


No obstante, se da por sentado en este caso que hay que continuar de frente. Alguna flecha amarilla más allá nos lo va confirmando. No obstante, y dado que aún se producen ciertas confusiones, estimamos conveniente compartir estos apartados de las Directrices para la señalización de los caminos de Santiago:


Farolas isabelinas jalonan este trayecto en cuesta por El Carme o El Carmen, ya en las afueras de la villa y saliendo del casco urbano, donde volveremos a caminar entre prados y bosquetes


Precisamente, más allá del bosquete que tenemos allí delante, reconocemos una casona o casoa, A Casa de Linera, del linaje de los Álvarez de Linera que llega aquí a mediados de la centuria del 1.500

 
Abarcaban sus posesiones otros concejos cercanos, por lo que vivían de las rentas de su extenso patrimonio, aunque desde finales del siglo XIX, se dedicaron también al comercio. Se conserva un importante Archivo de la Casa de Linera del que leemos lo siguiente en Archivos de Asturias:
"El linaje de los Álvarez de Linera se asienta a mediados del siglo XVI en Grandas de Salime, en el solar de Grandalés, desde donde fueron extendiendo sus posesiones e influencia a Pesoz, Illano y Vegadeo. Muchos de sus miembros ocuparon cargos municipales y judiciales, lo que explica la variedad de productores de la documentación, y se dedicaron a administrar las rentas de su patrimonio y al comercio, sobre todo a partir del último tercio del XIX. La estirpe, de la que permanecen los apellidos en ramas familiares de Pesoz y Vegadeo, se extingue en Grandas de Salime al fallecer a mediados de la década de 1970 la última representante de la misma, María de Linera. 
El origen del archivo se halla en la segunda mitad del siglo XVI, cuando el linaje de los Álvarez de Linera se asienta en el solar de Grandalés. La continuidad cronológica que se advierte en la documentación, sugiere que ésta no cambió de lugar a lo largo de los años y fue transmitiéndose de padres a hijos. El archivo se orientó al servicio familiar para su uso en litigios, cobro de rentas, control contable y de posesiones y trasmisiones testamentarias, lo que sin duda influyó en su permanencia en el mismo inmueble a lo largo de los siglos. Se desconoce cualquier otro dato de la historia archivística, si bien consta por boca del informante que a medidos del siglo XX parte de la documentación fue trasladada a Oviedo y a Madrid por un familiar.

El fondo documental resulta interesante para el estudio del linaje hidalgo de los Álvarez de Linera e incluso para conocer la evolución histórica y económica de parte de la comarca, con especial referencia a los Concejos de Grandas de Salime y Pesoz. Los tipos documentales principales de que se compone el fondo son : escrituras de compraventa (44 u. 1707-1919), testamentos (35 u. 1625-1920), cartas y ejecutorias de hidalguía, documentación judicial (24 u. 1755-1933) y fundaciones de Capellanías y Obras Pías (8 u. 1738-1857). Precisamente, esta última serie permite obtener información sobre el Hospital de Grandas de Salime, ligado a la ruta jacobea a lo largo del XVIII, y sobre varias ermitas del concejo. Hay, además, 2 tomos de respuestas particulares del Catastro de Ensenada de Grandas de Salime".

La capilla del Carmen, que da nombre a este barrio y a la calle, fue fundada en el siglo XVIII por la Casa de Linera, por lo que está vinculada a la casoa de la estirpe. Aún no la vemos desde aquí pero está muy cerca


La empezaremos a ver enseguida al pasar esta casa de tres plantas a mitad de la cuesta


A la izquierda, un huerto familiar delata que vamos dejando el núcleo urbano y pasamos a lo rural en este barrio de El Carme, por cuya calle pasa la procesión de la romería de julio, celebrando a la patrona


No olvidemos que, cuando se fundó la capilla, este era el principal camino entre Asturias y Galicia por el interior, por lo que el trasiego de gentes era considerable: arrieros, pastores y ganaderos, gentes yendo y viniendo de ferias y mercados, emigrantes estacionales, artesanos ambulantes, así como todo tipo de transeúntes y viajeros en general, incluyendo por supuesto a los peregrinos


La devoción a la Virgen del Carmen, o Santa María del Monte Carmelo, arranca hacia el año 1200 cuando un grupo de ermitaños se retiraron a vivir en dicho monte, sito cerca de Haifa, donde se recogió el profeta Elías y que en hebreo es Karmel o Al-Karem 'jardín de Dios', fundando la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, la cual se extendió por España, primeramente por la Corona de Aragón y luego por Castilla, a partir del siglo XIII, pero especialmente desde el XVI


Pasada la casa de tres plantas llegamos a una bifurcación delante de este cobertizo, en el que nosotros seguiremos subiendo a la derecha, empezando a ver entre los árboles los muros de la capilla


Si bien especialmente relacionada con los pescadores y la marinería, el culto a la Virgen del Carmen no es exclusivo de los núcleos costeros ni mucho menos, existiendo numerosísimos santuarios en el interior, cuya fundación se debe en gran parte al impulso dado a las devociones carmelitas a partir de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz en el citado siglo XVI, centuria en la que surgen las primeras cofradías del Carmen en Asturias, según leemos en la Gran Enciclopedia Asturiana:
"El Carmen es la fiesta de la devoción, de las gentes que salen de sus casas de madrugada y pasan las horas en torno a la iglesia o santuario esperando el momento de la oferta que han de cumplir durante la misa, en la procesión o en la ofrenda del ramo:
-Todos te pedimos,
¡oh Virgen del Carmen!,
que en vida y en muerte
no nos desampares"

En 1667 se funda la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen de Avilés y en 1690, más cercana, la de Cangas del Narcea. Los Álvarez de Linera, con sus extensas posesiones, estarían al tanto de estas corrientes religiosas carmelitas y fundarían la capilla de esta advocación en el siglo XVIII


La Casa de Linera es de planta rectangular y vemos desde aquí su fachada oriental. Al lado está el hórreo... o panera


Si la cubierta es piramidal estaríamos ante un hórreo independientemente del número de pegollos o pilares. Estos son muy del estilo de la zona, o de uno de los estilos, 'rechonchos' y hechos de piedra y argamasa o cemento. Su pegollera o tornarratos, piedra colocada sobre ellos en horizontal para evitar que trepen los roedores, son lousas de pizarra, como en el tejado, que son aseguradas por cantos de piedra. Observemos también las llamativamente rojizas corondias o tablas que forman la pared del granero

Al pie de A Casa de Linera, la Capilla del Carmen de Grandas, tiene pórtico abierto al Camino. Allí, aunque esté cerrada, podremos ver desde las ventanas enrejadas el retablo barroco de la Virgen con su imagen y las de otros santos, encomendándonos a su protección antes de seguir la cuesta hacia Picovilar y A Farrapa, en la ruta a A Fonsagrada, a unos 25 kilómetros de aquí...







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