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viernes, 18 de septiembre de 2015

ENTRANDO EN EL CONCEJO DE ALLANDE (ASTURIAS) LA GRAN BAJADA POR LA LADERA DEL PICU CORONA Y EL MONTE EL BUÑU A FERRÓY Y EL REGUEIRU CALEYU

 

Ferróy, en la falda de El Buñu

En la falda del monte El Buñu que marca la frontera con el vecino concejo de Tineo/Tinéu, la aldea de Ferróy es el primer pueblo del concejo de Allande para aquellos peregrinos que escogen el camino que por Samblismo, La Mortera y Colines se dirige a Porciles y, tras dejar La Campa Chavadoira entra en tierras allandesas


El Buñu propiamente dicho tiene tres cotas principales 899, 894 y 868 metros de altura respectivamente. Justo debajo de la primera, la más alta, el Camino de Santiago entra en el pueblo (la pista encima de la nave a la izquierda de la foto) y lo atraviesa de parte a parte 


Tras un corto trecho en llano  baja hacia la última de la derecha y sale del pueblo en dirección a la capital del concejo por el pequeño valle del Regueiru Caleyu, afluente del Nisón, con quien se une a la entrada de dicha villa

El Picu Corona desde La Campa Chavadoira

Realmente, antes de bajar a Ferróy y a la izquierda de La Campa Chavadoira, por donde pasan el Camino y la carretera AS-219, El Picu Corona (908 m) es el más alto de dicha serranía fronteriza de El Buñu, que aquí comienza

Entrando en Allande tras dejar atrás La Campa Chavadoira

Y en el Alto Chavadoira, a 806 metros de altitud, que separa El Picu Corona de La Sierra de Fonfaraón, por cuyas cotas altas pasa la famosa Ruta de los Hospitales (que se separa de esta poco antes de Samblismo), entramos en el concejo de Allande muy cerca del Campu la Veiga


Aquí el Camino cruza el camino vecinal a La Cueta y La Corcolina y sigue de frente, separándose de la AS-219, la cual baja por la falda meridional de La Sierra de Fonfaraón


Aquí está el mojón que nos indica bajar por esta hermosa senda hacia Ferróy y, de allí, a la capital allandesa, viendo de frente y al sur las estribaciones de La Sierra los Llagos, que cierra por el sur el valle del río Nisón


El sendero, de tierra y piedra, baja entre matorrales por la ladera occidental del Picu Corona que, como acabamos de decir, es el primero de esta serranía de El Buñu


En esta falda el Camino pierde altura suavemente al principio pero la bajada será larga hasta el paso del Regueiru'l Caleyu, unos dos kilómetros y medio aproximadamente en los que se descenderán más de 300 metros de desnivel


Hace unos años había aquí un pinar, el cual fue talado, dejándose más a la vista pequeñas matas de arbolado autóctono, castaños y carbayos jóvenes principalmente


A nuestra derecha es El Picu Formiguera o La Pena'l Formigueiru (1.209 m), el primero de La Sierra de Fonfaraón en este sector, recorrido por antiguos canales o antiguas de las minas de oro astur-romanas que tenían aquí sus lavaderos, de ahí el nombre de Chavadoira, L.lavadoira o Lavadoira. Por su ladera van también la carretera AS-216


Un poco más abajo, el paraje de Las Cuevas hace referencia a las galerías excavadas horizontalmente en la montaña, donde se prendían grandes hogueras y se hacía entrar el agua canalizada para, con la diferencia de temperatura y la presión conseguida, esta se derrumbase, extrayéndose luego las vetas auríferas para proceder a su lavado


Un poco más allá es el boscoso Monte Palaciu y La Granda, que cierran el valle del Regueiru Caleyu por el oeste. En la distancia y también en plena zona aurífera destaca El Picu Panchón (1.411 m), con El Picu los Campos (1.198 m) a su izquierda. Es una estupenda referencia visual pues justo a sus pies y a su derecha, aunque no lo vemos desde aquí, se encuentra el alto de El Palo, donde se unen este camino y la Ruta de los Hospitales


Esta sería la última gran bajada de la continua serie de subidas y bajadas que se acometen desde la capital tinetense a la capital allandesa, un recorrido de menos de 27 kilómetros aproximadamente pero muy exigente, por lo que los peregrinos suelen dividirlo en dos jornadas


La división del trayecto en dos etapas cortas puede dar ocasión de disfrutar de las excelencias de La Puela/Pola de Allande, una villa pequeña pero activa, con varios albergues, hotel, tiendas, comercios, farmacia, consultorio médico, piscina y otros servicios, destacando su hostelería y reputada gastronomía


Tras desaparecer los pinos ha quedado una ladera rasa y un tanto pelada, pero más abajo nos meteremos por algunos bosquetes antes y después de Ferróy, bajando al río. El profesor y eminente investigador Narciso Santos Yanguas relaciona este camino que estamos siguiendo con las antiguas explotaciones mineras auríferas de la zona y en su trabajo La vía de Pola de Allande a Grandas de Salime (vía romana del Puerto del Palo) nos cuenta así de este trayecto, o parte del trayecto, pues compartimos el que comprende hasta la capital allandesa:
"... desde la población actual de Fresno en el concejo tinetense, esta vía antigua se dirigiría hacia El Espín, para avanzar a continuación (a una altura que bascula en torno a los 700 ms.) hacia Borres y la Mortera, en cuyos alrededores se han detectado restos de dos explotaciones mineras de oro de época romana sobre yacimiento primario (filón stock-wer); el sistema de aprovechamiento de dichos tajos auríferos se identifica con las explotaciones más comunes utilizadas por los romanos, las constituidas por las cortas a cielo abierto. 

Entre ambas poblaciones actuales, un poco en dirección hacia el norte, se halla enclavado el complejo de canalizaciones de agua correspondientes a la explotación romana de Santiago de Cerredo, así como la explotación romana de oro; este yacimiento se cataloga como de tipo filón stock-werk, estando configurado, desde el punto de vista geológico-minero, a base de cuarcita con penetraciones de pirita. 

A continuación dicho camino ascendería hacia la zona de Colinas (a una altura cercana a los 750 ms.); este recorrido tan antiguo aún es posible observarlo en la actualidad en ciertos tramos próximos a la carretera, que tal vez se identifiquen plenamente con el trazado correspondiente al primitivo camino de peregrinación de época medieval.

Desde la actual población de Colinas, donde contamos igualmente con vestigios evidentes de aprovechamientos mineros desde tiempos muy antiguos, el trazado de dicha vía ascendería hasta Porciles (a unos 770 ms. de altitud), en cuyo territorio existen indicios de que pudo existir un recinto de población castreña de época romana así como un yacimiento aurífero, de acuerdo con lo que se desprende de la existencia de una «freita» (corte del terreno) bastante pronunciada y de un canal de desagüe, destinado sin duda a provocar la ruina montium (derrumbe/ desmonte) del terreno perteneciente a la explotación y contribuir a su laboreo.

Seguidamente este camino antiguo enfilaría las estribaciones de la Sierra de Fonfaraón, donde se produciría una bifurcación, de manera que, además del llamado «camino del Hospital» mencionado más arriba, que transitaría por las estribaciones de dicho relieve montañoso, otro ramal desembocaría en Lavadoira, justamente en el límite existente entre los concejos de Tineo y Allande, a una altura próxima a los 800 ms. 

En este enclave territorial existen indicios evidentes de explotaciones antiguas relacionadas con los recursos mineros de oro, cuyas tareas se llevarían a cabo sobre yacimientos primarios (filón stock-werk): se trata de cortas a cielo abierto, enclavadas a unos 980-1.000 ms. de altura, que todavía conservan visibles los restos de la canalización del agua (3 canales al menos, y muy posiblemente un cuarto). 

Ya en el concejo allandés, y a una altura próxima a los 700 ms., transitaría por un recorrido que enlazaba con el de la actual carretera LuarcaPola de Allande, en concreto por un lugar relativamente cercano a la población de Ferroy, significativo topónimo que tal vez debido a su denominación tengamos que relacionar con extracciones de hierro ya desde esa época romana más antigua.

De esta manera, tras discurrir por el suelo cercano a Penablanca, continuaría descendiendo hasta desembocar en el territorio correspondiente a la actual capital del concejo, dejando a su derecha el poblado castreño ubicado en la zona de Cimadevilla, a una altura aproximada de 560 ms."


Una línea de alta tensión pasa aquí sobre el Camino en la zona conocida como Las Canteras, por las que hubo un poco más arriba, en la carretera local a La Corcolina


Brezos y toxos crecen en la ladera izquierda, a la derecha los helechos. El sendero sigue bajando muy ligeramente


La hierba lo hace en ambas veredas. Poco más allá llegamos a un robledal

 
En Camino tiende a ensancharse y la bajada se hace un tanto más acusada


La senda, bien trillada y pisada, no da ocasión a pérdida ninguna, pero estemos pendientes cuando lleguen, un poco más abajo, los primeros cruces y bifurcaciones


En este primer tramo de bosque, la mayor parte de los árboles se extienden a la derecha del Camino, donde hay un gran desnivel cuesta abajo


Fijémonos en los troncos cómo se cubren de musgos y líquenes en las zonas más umbrías, donde menos les da el sol


Según bajamos ya hay buenas arboledas a ambos lados de la senda, que se va haciendo pista ancha


Es un muy agradable paseo por el bosque, preciosa antesala de la capital allandesa, que ya tenemos muy muy cerca


En otros tramos la hierba crece a los lados de la pista y esta se hace sendero en la franja pisada por los peregrinos


Curva a la derecha, siguiendo la sinuosidad de la falda del Picu la Corona


Cuesta abajo, Las Fonderas, la caída al boscoso valle del Regueiru Caleyu, que nace en las estribaciones de La Sierra de Fonfaraón. Poco más arriba vemos la carretera en la zona de El Brusco y la abrupta falda del Monte Palaciu. Más al oeste una magnífica vista del Picu los Campos y El Picu Panchón ya reseñados con El Picu Mosqueiru (1.396 m) a la izquierda del segundo. Más a la izquierda se extiende la Sierra los Llagos o los Chagos


Llega ahora un tramo bastante recto entre más árboles del robledal


Es un trayecto extraordinariamente bello en el que únicamente pisaremos asfalto en el pueblo de Ferróy y al entrar en La Puela


El valle, a la luz de la tarde, con su tremenda bajada


Cuestuda pradería entre los espesos bosques de Las Cuevas y Las Fonderas, hacia La Plana y El Valle Recuenos, bajo La Plana d'Arriba, por donde va la AS-219


Llega ahora un tramo en el que el Camino es casi llano pudiera decirse


La bajada es pues escalonada y no toda seguida, lo que la hace bastante más llevadera, máxime con estas vistas y este entorno tan maravillosos


Aquí tenemos incluso un poco de cuesta, en ligera subida


Este era otro lugar que estuvo plantado de pinos hasta hace unos años


Otra línea de alta tensión, que se cruza con la anterior un poco más abajo, Más allá vemos los caminos por la zona de El Fueru y, en lo alto de Las Penas de Caleyu, otra de sus grandes torres eléctricas


Tras la ladera de La Pena Formigueira empieza a asomar El Picu l'Áigla (1.138 m). "En buena parte del asturiano, las aiglaslas ailas son las 'águilas', en cualquiera de sus especies: aves muy observadas por los lugareños de los pueblos por el peligro que suponían para el ganado menor, sobre todo. Las águilas también se interpretaban como signos de varias cosas: animales muertos, cambios del tiempo...", cuenta  el profesor Xulio Concepción en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana, topónimo "aplicado a lugares frecuentados por las águilas con varios objetivos: cría, punto estratégico de oteo, o de merodeo sobre poblados y sembrados."


El Picu Formiguera o La Pena'l Formigueiru, con sus antiguas, o canales debe su nombre, se dice, a su forma de hormiguero, como otros montes con topónimos similares. Los dos señalan la frontera de concejos, como lo hacen El Picu Corona y El Buñu


A la izquierda, una fila de postes con alambres de cierre revelan los usos ganaderos de la finca


El Camino sigue por aquí bastante llano, a la derecha seguía antaño el gran pinar


Ahora desde aquí vemos los prados del pueblo de Caleyu, que da nombre también a esa estribación al norte de La Sierra de Fonfaraón y al río que forma este valle que se extiende a nuestros pies


Son un par de casas, de la que vemos únicamente una de ellas. Es muy posible que su nombre venga de un caleyu o camino rural que comunicaba el Palacio de Cienfuegos, también llamado de Peñalba y de los Señores de Allande, con sus posesiones en este monte, llamado Monte Palaciu por ello


Nos acercamos al lugar de La Fonte'l Mediu, donde hay un cruce de caminos, por lo que hay que estar atentos


Llegamos al final de estas finca y llegamos a la encrucijada


Crece a la derecha un poco de monte bajo donde antaño también había pinos


Allí, junto a la alambrada de otra finca está el mojón que nos indica ir a la derecha


Y aquí empieza una bajada bastante importante. Los prados, segados, están agostados, tostados por el sol al avanzar el verano


Esta es una foto más primaveral de un par de meses antes con la hierba recién segada y una vista que, de la falda de La Cuesta, en la ladera de occidental de El Buñu, que tenemos en primer término, llega al monte o alto de Las Chanas (796 m), que cierra por el sur el valle del río Nisón; luego a la loma de El Pasadeiru (881 m) y El Picu la Rasa (909 m) y, en la distancia algunas de las cumbres más altas, aún nevadas, de este sector de la Cordillera entre los concejos de Cangas del Narcea, Ibias y Degaña. De derecha a izquierda El Picu'l Conio (1.525 m), El Picu Valmayor (1.451 m), El Picu Cabrón (1.474 m) y otros


Al sur de El Buñu, por el paso de El Pontón, entra en términos allandeses otro importante camino histórico, que fue también paso de peregrinos, al que el historiador tinetense Rafael Lorenzo llama el Camino de Mirallo en su libro Tineo en la senda compostelana. En la actualidad y con un trayecto relativamente aproximado discurre la carretera AS-217 Tineo-Pola de Allande que, como la AS-219 Luarca-Pola de Allande, se abrieron hacia 1880 para comunicar varias villas del occidente asturiano con la capital allandesa


Estas carreteras, así como la de Cangas del Narcea, relegaron a los antiguos caminos a vías pecuarias o, como mucho, de comunicación local. Otro camino hacia Allande que, como el anterior, vio el paso de numerosos peregrinos, es que el que Rafael Lorenzo denomina la Senda Rierana de la Barca, el cual iba aún más al sur, siguiendo el curso del Narcea y enlazando con la anterior para entrar en el concejo 


Gran parte del territorio de Allande, especialmente el llamado 'del Palo acá', fue propiedad del poderoso monasterio cangués de San Juan Bautista de Courias en la Edad Media. También el de San Salvador de Cornellana y los ovetenses de San Vicente y Santa María de La Vega tenían posesiones en estos lugares, además de la propia mitra catedralicia de San Salvador, si bien la nobleza laica como Suero Vermúdez les disputaba también sus derechos, así como los reyes cuando quisieron afianzar su domino creando pueblas y territorios realengos aforados por la Corona


En este último caso, el de los reyes, la intervención de Alfonso IX de manera tan directa que fundó la Puebla de Tinegio hacia 1214, la primera de las asturianas fue absolutamente fundamental en la organización territorial del occidente asturiano y en su red viaria. En sus varias visitas, trata de delimitar exactamente qué zonas eran de la Corona y cuáles estaban sujetas a los monasterios y, en 1222, estipula el paso obligado por su villa de Tineo y el monasterio de Santa María la Real de Oubona a todos los peregrinos, lo que hará prevalecer esa ruta en detrimento de las otras variantes, aún siendo más cortas


Otro suceso fundamental fue la fundación aquí, en algún momento entre los años 1262 y 1268, de una nueva puebla, la de Allande, y no por parte de un rey sino del obispo Pedro II, pues la iglesia ovetense, que como hemos dicho tenía posesiones importantes aquí, vio beneficiosa la idea de crear una puebla en torno a la que se organizaría un alfoz, germen con el tiempo del actual concejo. Dicha fundación se hizo, eso sí, por petición de sus habitantes y por "fazer serviçio a nuestro sennor el rey e conplir rogo de don Gutier Suárez, su adelantado mayor en el regno de León". Es decir, se hacía de acuerdo con el rey y su representante, quien también se lo había solicitado "muchas vezes e mucho afincadamente"


Es posible que al ser territorio de la mitra el monarca reinante, Alfonso X El Sabio, quien otorgó carta puebla a numerosas poblaciones asturianas, unas preexistentes como núcleo poblacional y otras no, prefiriese delegar en el prelado esta fundación, si bien la competencia de las vecinas pueblas tinetense y canguesa de Tineo/Tinéu y Cangas no le permitió medrar tanto como ellas. Aún así Allande en 1277 participa en La Espina en la primera gran junta de hermandad de concejos asturianos


Abajo, allí donde El Regueiru Caleyo da sus aguas al Mouras, que nace en las faldas de El Buñu y, este a su vez y seguidamente, al río Nisón, vemos una pequeña porción de esta unión de valles con las casas de El Canto, bloques de edificios de pisos a la entrada de La Puela/Pola de Allande por el Camino de Santiago y sobre la AS-219. Justo encima vemos el cementerio, al otro lado del Nisón y sobre la carretera a Cangas, actual AS-14, bajo el Alto las Chanas


Las disputas cortesanas a finales de la Edad Media hicieron caer al concejo en la órbita de los grandes señoríos, como pago de los monarcas a las fidelidades de los nobles feudales, guerreros y terratenientes, siendo entregado por la reina María de Molina al poderoso magnate Rodrigo Álvarez de las Asturias, en pago a que tomase partido por su hijo, el entonces niño Fernando IV, siendo heredado posteriormente en 1334 por el hijo bastardo de Alfonso XI , ahijado de Rodrigo y futuro rey, Enrique de Trastámara, quien en 1369 cederá su domino a su vez, también pagando favores, a los Quiñones, luego condes de Luna, poderosa estirpe leonesa que extendía sus intereses por toda Asturias


Andado el tiempo, la decadencia de los Quiñones con el final del medievo y del feudalismo, hará que en 1515 Francisco Fernández de Quiñones venda este señorío allandés a don Rodrigo de la Rúa y Cienfuegos, contador mayor de los Reyes Católicos, cuyos descendientes ostentarán el título de condes de Peñalba, quienes ejercerán un absoluto dominio desde su Palacio de Cienfuegos o de Peñalba antes citado, acaso construido sobre una fortaleza altomedieval, o incluso anterior, castreña o, cuanto menos, baluarte romano en las rutas mineras del otro



Aunque los vecinos litigarán desde ese mismo siglo XVI para desprenderse de un férreo control señorial de la vida de la puebla y su territorio, no será hasta las reformas políticas y económicas decimonónicas, que pusieron fin al Antiguo Régimen y con él a los señoríos, cuando los allandeses consigan desprenderse de la obediencia al dueño del coto, el conde de Peñalba, quien había tomado partido por el absolutismo


Con la fundación de la Puebla de Allande (La Puela) habría acontecido un suceso importante para la red viaria y, con ella, las rutas de peregrinación a Compostela: los peregrinos que desde el monasterio de Oubona escogiesen ir por el interior (otros preferían dirigirse a la costa), podrían optar entre la actualmente llamada Ruta o Camino de Hospitales, por la cercanía de las cumbres de La Sierra de Fonfaraón, con sus hospitales de peregrinos de La Paradiel.la, Fonfaraón, Valparaíso y La Freita, o bajar a esta nueva pola asturiana, que si bien no alcanzó, reiteramos, el desarrollo de sus vecinas, posiblemente entre otras cosas por la extraordinaria duración de su régimen señorial, sí que contó con sus mercados, ferias, iglesia propia y núcleo poblacional de cierta importancia, al lado y luego al pie del palacio, cuando la villa se extendió hacia la vega del Nisón


Uno de esos elementos que la configuraban como villa caminera fue la existencia en la villa de un refugio de peregrinos, el Hospital de Cimadevilla, próximo al palacio de Peñalba o de Cienfuegos, del que se cuenta la historia del peregrino gascón, Pierre Villafloure, quien recobró aquí la salud tras una milagrosa intersección de la patrona allandesa, la Virgen del Avellano


Hacía por segunda vez el Camino de Santiago y guardaba reposo a consecuencia de una sangría de boca. Llevaba cuarenta días en el hospital de peregrinos sin que ni el cura ni el barbero, los más entendidos en ciencia médica que había, supiesen poner remedio. Es entonces cuando un fraile de Oubona que iba con asiduidad a la capilla del Avellano encomendó el enfermo a la Virgen, sanando en una semana


El gascón en agradecimiento prometió rezarle a la Virgen del Avellano todas las noches de su vida así como sufragar una misa anual en la parroquia parisina donde residía. Compartimos la historia según la versión que nos ofrece Wikipedia:
"La leyenda asegura que el gascón Pierre Villafloure, autor de la obra «Le Chemin de Monsieur Saint Jacques», se sanó milagrosamente de una gran hemorragia que tenía en la boca merced a la Virgen del Avellano. El escritor, que peregrinaba por segunda vez a Santiago por esta ruta, ya que la primera la hizo por Sangüesa y León, quedó postrado en cama durante cuarenta días en Pola de Allande sin que el barbero ni el cura, que eran los mayores conocedores de la ciencia médica de la zona, pudieran detener dicha hemorragia bucal. Estando el enfermo en esta situación, llegó a «La Pola» un monje de Obona camino del santuario de la Virgen del Avellano a la que solía visitar con frecuencia. El monje encomendó al francés a la Virgen del Avellano y «en una semana pasó de estar huesudo y macilento a orondo caballero». Al verse sano, Pierre de Villafleur hizo la promesa de rezar todos los días de su vida una Salve a la Virgen del Avellano antes de acostarse y sufragar en su parroquia de París una misa anual por las mismas intenciones."

Cuesta abajo empezamos a ver las casas de Ferróy y a partir de ellas, el bosque ribereño del Regueiru Caleyu bajo las casas de El Canto, sobre Las Veigas, unión de ríos. También se ve un poco la carretera AS-14


El Camino sigue en pronunciada bajada junto a una de las grandes fincas de La Fonte'l Mediu, descenso ya muy directo a Ferróy y  La Puela. A la derecha una buena helechal parece crecer tanto en altura como una persona, o más


Si bien sin duda fatigados, incluso aunque hayan hecho una etapa corta, la bajada rompepiernas se ve compensada con este excelso paisaje y con la proximidad a la villa, que bien merece la pena recorrer con tiempo


Se va perfilando así el centro del valle, con Las Pena de Caleyu a la derecha, El Buñu con Ferróy a la izquierda y de frente, Las Chanas


La unión de valles conforma también la de caminos y carreteras. Vemos ahora la entrada al Camino de Santiago, siempre en bajada, al pueblo de Ferróy


Ferróy o Ferrói debería su nombre, según el filólogo Xosé Lluis García Arias en su obra Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos, a un antropónimo, Ferrolius, posiblemente un antiguo posesor de una villae agrícola en el lugar. Si bien es verdad que el nombre recuerda al ferro o fierro 'hierro', aunque se desconocen yacimientos ahí, pero también a los ferreiros y sus fraguas, antaño famosos en el valle y en todos estos concejos del suroccidente astur


Si entre las tres rutas principales hacia la antigua puebla únicamente esta es actualmente considerada camino oficial de Santiago, la de los Hospitales sí lo es, por lo que, la existencia de ambas suele abrir debates sobre antigüedad, autenticidad, etc., más aún al calor del creciente éxito de las peregrinaciones, sobre todo a partir de las primeras décadas del siglo XXI


Aquellos peregrinos y otros viajeros, sobre todo arrieros, pero también emigrantes estacionales, ganaderos, etc. que deseasen llegar a Galicia lo más directos posible, es fácil escogieran el Camino de Hospitales, pero otros, al calor de una pequeña pero activa puebla, preferirían bajar al valle


No obstante hay opiniones y pareceres para todos los gustos, desde quien afirma que el Camino de Hospitales era el más antiguo y anterior a La Puela/Pola de Allande, hasta quien lo relega a simple vía ganadera y secundaria. Nosotros lo que decimos es que, quien haga el Camino Primitivo por un trayecto, no deje de repetirlo para hacerlo por el otro


De todas maneras tampoco queremos negar lo evidente, si las circunstancias meteorológicas o nuestras condiciones físicas no son las adecuadas, el paso por los altos de Fonfaraón, con unos cuantos kilómetros sin poblaciones ni posibilidades de avituallamiento, puede ser más que arriesgado y "no es aconsejable para peregrinos poco montañeros, pues atraviesa zonas altas, ventosas y despobladas", como bien dice el escritor y peregrino Antón Pombo en su famosa Guía del Camino de Santiago. Camino Norte


Y así, si bien la etapa de Hospitales supone teóricamente un día menos de camino, 'echar el ancla' en La Puela constituye una muy buena opción, aunque pueda ser un día más, para descansar y acometer la subida de El Palo al día siguiente, más frescos y pertrechados


Además, la proximidad a las carreteras y el paso por varios pueblos, algunos con albergue y bar, desde las cercanías de Samblismo, donde se separan ambas rutas, hasta Penaseita, río Nisón arriba, puede garantizar más cercanía a lugares donde proveerse, alimentarse, descansar, comprar algo o solucionar imprevistos rápidamente


Nos adentramos en otro bosquete de arboledas autóctonas en el que han desaparecido los pinos que antes abundaban en plantaciones que se llevaban empleando desde la posguerra para suministro de las fábricas madereras y luego de las de celulosa, aunque alguno queda, siendo además posible que los vuelvan a plantar, con lo que el paisaje volvería a cambiar en no pocos tramos


Poco más allá pasamos junto a otra de las torres eléctricas de las líneas de alta tensión que se cruzan en esta ladera de El Buñu


Y ahí tenemos los prados de Caleyu, encima de la carretera AS-219, aquí oculta por el denso bosque de El Castañéu y El Valle Fumbón


Poco más arriba, el paraje conocido como La Güerta'l Toxu, en la cuesta del Monte Palaciu


Más a la izquierda, Las Penas de Caleyu, La Raposera y La Comuña. La casa que vemos más abajo, solitaria, está en la carretera


Tramo al sol al que sigue otro a la sombra, pero siempre en continuo descenso en un lugar conocido como Las Colmenas, topónimo que García Arias no ha encontrado en ningún lugar poblado de Asturias, donde son más comunes los Truébanu y similares, que "significa inicialmente ‘tronco hueco’ de donde pasa a tener el sentido de ‘colmena’ porque ésta se fabricaba con el tronco vaciado de un árbol", aunque "ha de decirse que ésta no es palabra ajena a nuestra tradición pues pervive en usos actuales y en algún documento medieval y “colmenas” aparece al menos en 1300."


Aquí una línea de postes revela un antiguo cierre de alambre. La senda sigue bajando mientras continúa haciendo una larga curva a la derecha


Pero inmediatamente realiza un giro de 90 grados a la izquierda, zigzagueando


Toca ahora un trecho bastante recto, también cuesta abajo


Y el sentido descendente parece va suavizándose al empezar esta siguiente curva


 Pese al trabajo que constituye para nuestras sufridas piernas no es en principio una cuesta propensa a resbalones y sin demasiada piedra suelta ni pozos u otros inconvenientes bastante cotidianos en otros itinerarios similares


Caminamos casi en llano ahora, lo que se agradece bastante tras el intenso bajar que hemos dejado atrás


Enlazamos con otro camino y seguimos a la izquierda, tal y como nos dice la señal que vemos enfrente


Y ahora sí que llega un trecho llano, no muy largo pero que constituye una tregua que se va a agradecer


El Camino es ancho y desde él empezamos a ver la falda del llamado El Buñu I, la cima más alta de esta parte de la sierra encima de Ferróy, de 898 metros de altitud


Es la empinada falda de La Cuesta; poco más allá asoma El Buñu II (865 m)


Llegamos a un cruce muy parecido al anterior, nos unimos a una senda que llega a nuestra derecha y seguimos de frente al pie de estos árboles


Aquí otra señal jacobita confirma la dirección a seguir, mientras continúa el Camino todo en llano


Continuamos unos metros más y atención cuando parece que la pista por la que andamos sube una pequeña cuesta


Realmente NO vamos a subir por ahí, pues al llegar vemos que estamos en una bifurcación más en la que tendremos que bajar a la derecha


Pronto se ha acabado lo llano, pero al menos ha servido para, durante unos metros al menos, forzar menos el juego de piernas


No es difícil despistarse y sin duda por ello aquí se ha colocado una flecha amarilla, bien visible


Volvemos de nuevo a bajar, si bien parece que más suavemente que antes, acaso por eso a este lugar se le llame Suaviza, que no sabemos si tendrá que ver porque se 'suaviza' la bajada o tiene otra explicación etimológica


Tomamos ahora otra recta, entre fincas bastante llanas


Es suelo es de tierra y piedra, volviendo a tener, en la distancia, una magnífica vista de las montañas del Alto Narcea hasta los puertos de la Cordillera



Los fardos de hierba, empacados en plástico de color blanco, negro, verde... o sin 'envolver' son desde hace tiempo un elemento característico del paisaje rural asturiano


La Cuesta y Los Penedones. Más arriba La Folgueirosa y La Campa l'Arenal, con las cimas alomandas de El Buñu en lo alto


Afloramientos rocosos en el suelo caminero. El porqué del topónimo Los Penedones en este lugar se hace evidente


Árboles y prados, cuestas y bosquetes, conforman este hermoso trayecto por la ladera de El Buñu


Y a la derecha tenemos otra hermosa vista del valle del Regueru Caleyu bajo la loma de El Monte Palaciu y las casas de Caleyu


Más atrás y a la derecha reconocemos algo mejor El Picu l'Aigla. La Ruta de los Hospitales sube un poco más al norte, a un kilómetro y medio de distancia


Durante otro trecho ya, el Camino, sino del todo llano, sigue yendo en moderado descenso


A partir de esta curva a la izquierda, con las casas de Ferróy enfrente, la bajada se resentirá un poco más. Sin embargo ya no habrá de ser con la impetuosidad que dejamos atrás por La Fonte'l Mediu


Según bajamos vemos cada vez mejor las casas del pueblo. "En 1092, Pantín (un paraje del actual pueblo de Ferróy) y Valbona, eran  propiedades del monasterio de Celón; y en 1112, Sancia Enalso dona a Corias illam villam de Ferroi et totam Casamaiore en cambio por la villa de Sexorio", según noticia que nos ofrece la Gran Enciclopedia Asturiana sobre las posesiones monacales en este lugar


Hermosa vista de Ferróy con las casas de El Canto, la carretera AS-219, Las Veigas, la carretera AS-14 y el cementerio con el monte Las Chanas. En El límite, artículo para la sección Asturias. Viejas y nuevas Polas, que el periódico La Nueva España publicó empezando la segunda década del siglo XX, Fermín Rodríguez y Rafael Menéndez, del Centro de Cooperación y Desarrollo Territorial, escriben así de la capital allandesa:
"Pola de Allande es el centro urbano de un extenso y montañoso concejo, poco poblado, que se encabalga sobre dos vertientes, la del Narcea y sus afluentes y la del Navia. Rodeada de montañas viejas, de cumbres alomadas que la rodean como fondo de una hermosa postal. Dos mundos separados por las altas sierras de Fonfaraón, el Palo y Los Lagos, que establecen una dorsal norte-sur que las comunicaciones salvan a través del puerto del Palo. Mundos cargados de historia y con presente demasiado escaso para lo que hubo. Culturas tradicionales que envejecen a la par que sus habitantes, luchando contra el olvido de una región adormecida que no sabe bien hacia dónde mira."

"Allande debe su nombre, quizá, al hecho de encontrarse situado ‘junto al límite’ que suponía en tiempos antiguos el río Navia", dice García Arias, refiriéndose a la gran transición geográfica, lingüística y cultural que suponen El Palo, Fonfaraón, Los Llagos y otras serranías que, como una larga dorsal, dividen las cuencas fluviales de los ríos Narcea y Navia, entre la costa y el interior, hasta más allá de Ibias y Ancares. Xulio Concepción Suárez se decanta más bien por un hidrónimo, pensando en la raíz prerromana al ('fluir'), pero sin descartar otras como el ad limiten latino "en alusión a los 'límites' entre astures y galaicos"


Continúa la bajada con la gran falda de La Cuesta, bajo El Buñu que cae sobre Ferróy y por donde discurre el Camino de Santiago, viendo enfrente las escarpadas praderías de Bárzana y La Besiga


En este recodo de otra de las zigzagueantes curvas pasamos junto a una cabaña que, a cierta distancia de las demás, sería la primera casa de Ferróy en el Camino de Santiago


Llega seguidamente otro trecho de arboledas que proporcionan buena sombra al Camino


Y caminamos en recto, en muy moderado descenso


Viejo muro de piedras para contención de la ladera


Prados abajo baja El Regueiru la Fonte, que nace poco más arriba, en La Fonte'l Mediu, por donde acabamos de pasar


Y aquí, una 'piscina' o depósito de agua


Agua que mana de un tubo, aprovechando un acuífero natural


Y es que, aquí a la izquierda, hay una vieja fuente


Tiene un abrevadero, ya en desuso relativamente combado para aprovechar la forma que aquí tiene ladera


El agua mana de aquel caño, casi oculto por el ortigal


Por esta zona hay abundantes morrillos, no pocos sueltos, tal vez restos de un antiguo empedrado


A la izquierda, en la pared de piedra de la caja caminera crecen los helechos, mientras que la muria de la derecha se cubre de musgo


Y llegamos al Regueiru la Fonte, apenas un charco en el Camino, al menos en verano


Pasamos sobre él sin dificultad, apenas mojando las botas. No obstante, con las lluvias, puede encharcar este lugar, llegando a formar un pequeño remanso


Salimos a un pequeño castañar y caminamos de nuevo entre las fincas de La Cuesta


La gran nave de ganado a la entrada del pueblo es toda una referencia visual desde la distancia que seguimos viendo según nos acercamos a Ferróy. El Camino entra en el pueblo bajando a su izquierda


Ganado que pasta en estas praderías regadas por El Regueiru la Fonte, cuyo surco, casi seco, descubrimos prado abajo


Una fila de postes y alambrada evita que el ganado se acerque demasiado a dicha hondonada


A nuestra izquierda, más vacas en los prados que caen de La Cuesta



Caminamos de nuevo un buen tramo en llano ladera adelante entre prados y algún castañar


Sobre la variedad de caminos que confluían en Allande, así como los que de La Puela suben hacia El Palo, el escritor y peregrino Víctor Guerra escribe en su libro Los caminos a la catedral de Oviedo:
"No hay que olvidar que los romeros, por lo general, eran desconocedores de la geografía que atravesaban, y para evitar riesgos por parte de bandoleros y gallofos varios, lo que hacían era, además de hacer grupos para afrontar una etapa, encomendar sus andariegas almas a los arrieros, trajineros y acemileros, que se movían de un lado a otro con sus respectivos jumentos y mercancías. Esto era necesario para llegar sano y salvo, amén de ir debidamente documentado y avalado por la autoridad competente, que era el salvoconducto para andar por los caminos adelante."

Tanto en la Ruta de los Hospitales como en la del valle y las demás procedentes del este había diversos hospitales de peregrinos, pensando en la palabra hospital más como hospedaje que como centro sanitario, aunque si bien como hemos visto convalecían de sus dolencias camineras no pocos peregrinos


En el caso de los allandeses se desconoce su fecha de fundación de estas alberguerías, "y aunque los hospitaleros decían que eran de fundación real, se titulaban patronos de ellas, junto con el hospital de Montefurado, los Señores de Allande, los cuales percibían por esta regalía tres yantares para su persona, criado y perro", apunta la Gran Enciclopedia Asturiana según la documentación de la época


"Siete eran los hospitales que había en el concejo de Allande para atender a los peregrinos que seguían el camino de Santiago: Cimadevilla, Fonfaraón, Valparaíso, La Freita, Lago y Berducedo", sigue explicando la Gran Enciclopedia Asturiana. Entre ellos el de Cimadevilla, como hemos visto, sería en el que se alojarían los peregrinos que tomaban este camino, al ser el único en la capital del concejo y sus aledaños


De los demás, son los de Fonfaraón, Valparaíso y La Freita, este ya cerca de El Palo, los correspondientes a la Ruta de los Hospitales propiamente dicha, bastante cercanos el uno del otro, dada la fragosidad del itinerario


En dicha ruta por La Sierra de Fonfaraón estaba, antes que los allandeses citados, el Hospital de la Paradiel.la, aún en tierras tinetenses. Más adelante, a partir del de Montefurado, ya corresponden a los existentes luego de la confluencia de las dos rutas actualmente oficiales


Pero había más rutas y más centros de acogida, fuera incluso de las fundaciones hospitalarias propiamente dichas, por ejemplo y sin salir de Allande estaban "las hospederías monásticas de Celón y Villaverde bajo el cuidado de los monjes benitos", ambos en una ruta olvidada que pasaba más al sur, cercana al vecino concejo de Cangas


Hermosa vista del valle del Regueiru Caleyu, un topónimo caminero por excelencia que puede hacer referencia a un camino que, desde La Campa Chavadoira, fuese directamente al barrio alto de Cimadevilla por El Monte Palaciu, pues parece que en dicho barrio pudo estar, ante el Palacio de Cienfuegos, el origen de La Puela/Pola de Allande, estando además allí, recordamos también, el hospital de peregrinos


Además del Camino de los Hospitales y del que recorre el valle del río Nisón, los actuales trayectos oficiales, insistimos, sube a El Palo una tercera ruta que en su momento estuvo señalizada, la cual sale de La Puela por el pueblo de El Mazu y sube por La Braña Braniecha, en la falda de El Picu Panchón, llegando a las cercanías del puerto en La Fonte las Muyeres, en la carretera AS-14. Es una larga y muy dura subida y en la actualidad puede decirse que no pasa ningún peregrino, salvo que se trate de alguno 'muy montañero explorador y conocedor del territorio', que siempre los hay


Pasamos ahora un seto y una mata de avellanos, siempre en recto y en llano


El Picu Panchón es un como un faro que nos indica la dirección y distancia a El Palo, topónimo de raíz prerromana pal con el significado de 'roca, altura', común por tanto a varios lugares elevados pero en el que en Asturias el más conocido es este puerto, que marca, reiteramos, con toda la gran muralla de montañas que recorre esta zona occidental de Asturias de norte a sur, las cuencas fluviales de los ríos Narcea y Navia


Pasamos junto a lo que parece un viejo depósito de agua y empezamos a bajar suavemente y en recto


A nuestra derecha, el tejado de la nave de ganado que nos sirvió de referencia en la distancia. Arriba vemos ahora bastante bien las dos casas de Caleyu


Una buena mata de helechos crece a nuestra izquierda; a la derecha la hiedra cubre este tramo de muria


Aquí quedan ya más al descubierto, al final ya del sendero


Y es que aquí salimos a la pista, ganadera y forestal, que comunica Ferróy con las alturas de El Buñu, en la que iremos a la izquierda


De frente están las señales que nos lo indican. No siempre se las ve muy bien a la primera, pero cada que lleguemos a estos cruces y bifurcaciones hay que estar pendientes para descubrirlas si no se las encuentra a primera vista


La intuición, de todas maneras, nos diría que hay que bajar por esta ancha pista de zahorra, donde se ven los trabajos de ensanche efectuados en su momento en ella para permitir el paso de maquinaria


La mayor parte del terreno está dedicado a 'pasto y siega' al especializarse el campo asturiano en la ganadería para suministro de carne y lácteos a la demanda de las ciudades y áreas industriales. Por ello la mayor parte de los cultivos serán forrajeros


A diferencia de los concejos más cercanos a la costa y, sobre todo, los del centro de Asturias, la actividad ganadera impera totalmente sobre los usos turísticos y residenciales de los pueblos, si bien va en constante aumento, más en aquellos que jalonan el Camino de Santiago


La mayor parte de las casas de Ferróy se disponen de norte a sur siguiendo dos caminos principales, nosotros vamos a ir, al principio, por el de arriba


A la entrada de la nave de ganado, que queda a nuestra derecha, hay una gran explanada hormigonada. Aquí termina la bajada, de momento


Y en esta bifurcación tomamos el primer camino a la izquierda, el que va por la parte alta de Ferróy, como hemos dicho


Hay un banco dispuesto para que los caminantes puedan darse un descanso tras la gran bajada desde La Campa Chavadoira y, justo enfrente y al otro lado del camino, un mojón jacobita


El suelo hormigonado acaba justo frente a él, por lo que volvemos a caminar por la senda de zahorra


Seguidamente, otra señal más en la cancela de una finca. Ya estamos casi a las puertas del casco urbano de la capital del concejo, pero aún nos aguarda vadear el río, un trecho más abajo...


Atrás han quedado ya las alturas de Fonfaraón al oeste de La Campa Chavadoira, La Pena Formiguera o El Formigueiru y El Picu l'Águila con sus antiguas o canales mineros. Más abajo el muy boscoso valle del Regueiru Caleyu


El Camino, siempre hermoso, pasa entre estos setos siempre llaneando


Vamos detrás de aquellos peregrinos, que ya han llegado a las siguientes casas


Al llegar nosotros a ellas, vemos que el firme está asfaltado, para el correcto tránsito de los vehículos


A la derecha, una vieja cuadra o henar, de paredes de piedra y tejado a una sola agua


Al llegar al asfalto iremos primeramente a la izquierda


Y atención, pues cuatro pasos más allá hay una bifurcación en la que tomaremos el ramal que baja a la derecha


Justo por aquí, donde el suelo pierde el asfalto y empieza a ser de hormigón


En la huerta de esta primera casa a la derecha hay una buena plantación de berzas


Detrás, la panera está en el camino de abajo, al que vamos a salir ahora. Observemos enfrente el bosque por el que va la carretera AS-219


Seguimos calle abajo junto al cierre de la finca en dirección a la casa


Hay ahora un pequeño rellano en el que vamos a la izquierda



Pasamos delante de este portón y buscamos las siguientes señales jacobeas


Las veremos un poco más allá, en otra bifurcación más


Ahora por aquí continúa la bajada, por la derecha, pegados al muro de la casa


En la fachada, una flecha amarilla pintada en una de las piedras nos lo indica


Y también otro cartel un poco más abajo, a la izquierda


Corrada, portal y tendejón, que vemos al pasar junto al portón


Sigue el muro de piedra a la derecha y un alto seto coronado de helechos cubre otra pared a la izquierda


Ya en el camino de abajo hay que seguir bajando más. Cruzamos de frente viendo al otro lado de la calle la siguiente señal


Puede decirse que ya va a ser todo cuesta abajo hasta llegar al río


Pasamos primeramente junto a la Casa la Fragua, uno de los nombres relacionado con los ferreiros que existe en este pueblo


Hermosas macetas de coloristas flores sobre el Camino


Vistoso y buen aprovechado almacén de leña


Casa del Ferreiro, vinculada a la Casa la Fragua por la que acabamos de pasar


El nombre de la casa, a la entrada, en una placa de mármol con el escudo de Allande


También aquí, portalón y buena corrada o corralada, cerrada por muro y portón


Y un poco más abajo el hórreo, asomado al Camino sobre el muro de cierre


Y al pie del hórreo salimos al camino vecinal asfaltado que baja a la carretera


Seguimos pues este último descenso antes de llegar al fondo del valle. De frente el monte de Las Chanas


No hay pérdida, la siguiente ya es la última casa de Ferróy en el Camino de Santiago, la primera vista desde el Ayuntamiento, pues es la nº 1


Tiene a la entrada un precioso hórreo en miniatura, también con el escudo de Allande


Lo contemplamos a la vez que volvemos a ver, ya muy cerca, la entrada a La Puela/Pola de Allande, así glosada en el referido artículo Viejas y nuevas polas...
"Pola de Allande se localiza en la parte del Palo p'acá, la que mira al Este, a la cuenca del Narcea y al centro de Asturias. Se asienta en un pequeño valle, bajo la mole cuarcita de aspecto colosal del Panchón (1.411 metros), desde ahí el núcleo urbano organiza y presta servicios a un extenso territorio rural en declive demográfico desde hace ya demasiado tiempo. Es el valle del río Nisón, que baja las aguas de la sierra hacia el Arganza y el Narcea y que tiene en Cangas del Narcea su referencia más próxima."

Si bien únicamente vemos una pequeña parte de la población, el barrio, relativamente 'nuevo' de El Canto, en comparación con el centro histórico al que se pasa a continuación, así como el cementerio, en Las Veigas, esta descripción puede bien servir para ubicarnos, siempre dentro del contexto en el que fue escrita, comenzando la década de 2010...
"La Pola se angosta en su pequeño valle entre montañas que superan los mil metros, con sus cumbres nevadas en el invierno, que aumentan la sensación de lejanía, aislamiento, quietud y olvido. Sin embargo, es una localidad hermosa, atractiva y bastante desconocida para las poblaciones urbanas del centro. A quienes parece que si no les ponen una autopista no se desplazan, con lo que se pierden la magnífica carretera-parque, la AS-217, que sobrevolando la meseta de Tineo nos lleva por un mundo de árboles centenarios y mágicos (el Carbayón de Valentín, la difunta Fayona de Eiros) al mundo mágico de Allande, en el que coexisten dioses tóxicos como los tejos de Lago y Santa Coloma y pacíficos alcornoques como los de Boxo. En cualquier caso se echa en falta la modernización del eje interior entre Oviedo y Lugo a través de Pola de Allande y Grandas de Salime. A falta de él, la pola sufre una situación de fondo de saco, recostada contra la sierra, como final de viaje. Mala situación para una villa que ha sido camino y cruce y nodo de organización local de un territorio amplio y arrugado. Olvido y supervivencia son términos que explican la situación actual de una pequeña localidad que organiza un territorio extenso y fundamental para la vertebración del occidente interior asturiano, ese territorio desfavorecido y de creciente marginalidad en nuestro sistema territorial regional. 
Y es una pola de importante historia, que ha dejado su huella en un notable patrimonio, como en el resto del concejo. Destacan, en el paisaje urbano, la imponente silueta del palacio de Cienfuegos y las edificaciones de los indianos. La huella indiana de nuevo marca el paisaje y la memoria urbana, dándole su característico sabor. Numerosos ejemplos de esta arquitectura se diseminan por el casco urbano: la casa Las Veigas, villa Rosario, el palacete de Ramos Ron, la casona de los Olalla-Valledor. Porque la pola ha sido villa de emigración, de lo que da fe, también, el monumento al emigrante, en el parque del Toural. Emigrantes a Santo Domingo, Puerto Rico, Cuba. También a Argentina y otros países. Emigración a Europa y al centro de Asturias. Mucha emigración, que ha dejado la población de la pola en menos de 500 residentes y la del concejo en 2.100. Poca y menguante población, a causa del envejecimiento que da un mayor número de defunciones que de nacimientos, nada nuevo en Asturias, que conoce esta situación desde mediados de la década de 1980. La pola ha pasado en la última década de 536 a 465 habitantes empadronados (747 en la parroquia). 
A pesar de su escasa población, mantiene su empaque de villa, su paisaje urbano, sus comercios, restaurantes y hoteles, su vida tradicional, con algún nuevo impulso en la economía ligada al sector servicios. Es también pola de ferias y mercados, como el concurso-exposición de ganado de San Antonio, el 13 de junio, y las fiestas de Nuestra Señora del Avellano, en septiembre. Comercio y servicios definen a las villas, aunque sean de tan pequeño tamaño."

El Camino entra en el casco urbano por la carretera AS-217 Tineo-Pola de Allande, pues la AS-219 baja hacia el otro extremo de la población. Allí, al llegar la barrio, se ha habilitado hace tiempo una senda que, evitando bordearlo por una curva sin arcén, como se hacía antes, deja dicha AS-17 y sube pasando primeramente al pie de los bloques de abajo, para, ya al otro lado, bajar a la Avenida de América, dedicada a los emigrantes allandeses de ultramar, al lado ya del albergue público de peregrinos y muy cerca de los demás


Avanzamos pues con paso resuelto animados por la inmediatez de la población, la cual "compone un hermoso paisaje urbano en un anfiteatro de montañas, surcadas con dificultad por viejos caminos, entre las cuencas del Narcea y Navia", como dicen Fermín Rodríguez y Rafael Menéndez En el límite...


No suele haber por aquí más tráfico que el de los residentes, pues este camino vecinal no pasa de Ferróy para turismos. Más allá y monte arriba son las sendas, caminos y pistas que hemos visto, aptos para tractores y similares, y a veces solamente para caminantes y monturas, duros incluso para bicicletas de montaña


Quien más quien menos, haya hecho etapa corta o larga, va a tener al menos las piernas un tanto machacadas de subidas y bajadas coronadas por este largo descenso final desde Chavadoira. Casi todos pernoctan aquí, aunque alguno tal vez se tome un piscolabis y siga hasta Penaseita, con su albergue de la antigua escuela y el renombrado bar de Casa Viñas


Más allá en principio ya no hay albergues tienda ni bares hasta Berducedo, lo que ya requiere de un día completo de andadura, en el que si se está bien de tiempo y fuerzas, aún puede prolongarse un poco más, hasta A Mesa, a la entrada del concejo de Grandas de Salime


Ya vemos abajo la carretera AS-217, la cual seguiremos unos pocos metros, bajaremos al río y luego volveremos a salir a ella un corto trecho antes de subir a El Canto


Y es que la AS-217 hace una larguísima curva, como una 'U' invertida, antes de entrar en la población, que nosotros evitamos tomando el camino antiguo, que baja aquí a la derecha


El Camino hace un poco de curva antes de llegar a ella en este lugar, donde hay una marquesina de autobús en la que se resguardó más de un peregrino de algún chaparrón


La señal nos indica ir a la derecha. También al lado de la marquesina hay un mojón. Esta zona es conocida como Solavilla


Aquí sí que hay que tener buen cuidado, pues estamos en una vía de cierto tráfico a la que salimos entre dos curvas cerradas de escasa visibilidad


Este es el kilómetro 32 de la AS-217, lo mejor sería cruzar ya a la izquierda en cuanto podamos, pues a ese lado sigue el Camino, además de tener un poco de prado para caminar sin pisar por el asfalto, donde no hay arcén


Unos poco metros más allá ya hemos de ver el mojón que nos señala la bajada al río


Hay mojón y una flecha de madera pues no es nada recomendable pasar de largo, aparte de por el peligro por el grandísimo rodeo que nos obliga a hacer el seguir por la AS-217


La senda arranca justo aquí, cuando empieza lo más cerrado de la curva


Bajando, nos adentramos en el bosque ribereño


Como en todos estos tramos, el suelo está bien pisado, se nota que han pasado muchos peregrinos por él


El sendero, de tierra y piedra, se mete en un hermoso túnel vegetal entre árboles y arbustos


Castaños y avellanos se extienden flanqueando el trayecto a ambos lados. A la izquierda hay alambrada y a la derecha una muria de piedra


Las veredas se cubren de hojarasca y empieza una curva a la derecha


Y en el ángulo de dicha curva aparece este mojón


No hay otro cruce ni dirección que nos lleve por ningún ramal equivocado, pero estos hitos y demás señales confirman que seguimos el trazado correcto


La caja caminera es profunda, lo que tal vez delate la antigüedad de este camino, el cual ha quedado bastante expedito y muy trillado con el trasiego de caminantes


Al llegar aquí hacemos un giro completo, siempre en descenso


Y ya bajamos directos al vado del río, al cual no veremos hasta prácticamente estar encima de él, oculto por la boscosa ribera


Piedra y tal vez señales de un antiguo empedrado en el suelo. La tierra está tan molida de ser pisada que es puro polvo


Viejos troncos que caen tumbados por los temporales del invierno se cortan y se apartan a un lado para mantener el camino abierto


Más empedrado y caja caminera


Pese a la aparente cercanía de la orilla siempre tenemos la impresión de que este último tramo de bajada se prolonga un tanto en tiempo y esfuerzo


Otra antigua muria de piedras, desmoronándose y cubriéndose de musgo


Esta larga bajada desde La Campa Chavadoira va a ser sin duda un buen 'entrenamiento' para otros dos grandes descensos montañeros que nos aguardan, el de El Palo a Montefurao y, sobre todo, el formidable desnivel de Buspol al Salto de Salime


Los avellanos extienden sus largas ramas, que salen del suelo, como en un abanico


Y las extienden sobre el Camino, haciendo una cubierta vegetal de buena sombra en verano y que, también, protege algo de la lluvia. Llegando el otoño la hojarasca va cubriendo el suelo


Prado abajo, las hojas de castaños y carbayos nos dejan ver un poco el río, ya muy próximo


Un tramos de muria bastante enterizo, como toda ella, eso sí, cubierto de musgo


El resto va cayendo piedra a piedra. Un pastor eléctrico evita que el ganado salte al camino


A la izquierda, pared vertical en roca viva


Y también roca viva en el suelo. Aquí es fácil encontrar algún pequeño pozo y algo de piedra suelta. Cuidado al pisar, sobre todo cuando está mojado y principalmente donde hay musgo u hojarasca resbalosa


Y de esta manera, paso a paso, llegamos a lo más profundo del bosquete y del valle. La zona de más umbría, aunque con el poderoso sol del verano no lo parece tanto


Y por fin ya, el final de la bajada; allí cruzaremos el regato y saldremos del bosque ribereño


 Atención de nuevo a los muchos morrillos esparcidos cubriendo el suelo


El suelo está seco pero cuando llueve puede formarse bastante barro y, en invierno sobre todo, con lluvias y deshielos, el arroyo puede bajar con fuerza y además inundar este vado


En este lugar había una señal que, cuando sacamos esta foto, había desaparecido. Esta nos indicaba seguir de frente pasando sobre una losa de piedra a manera de pasarela sobre el puente que salva no el río sino el canal de lo que puede haber sido un molino que existiese en las inmediaciones


Seguidamente, sí hay una pasarela, esta sí es la que pasan encima del Regueiru Caleyu


Como vemos, las barandas o pasamanos suele ser lo primero en fallar y caer, por eso recomendamos nunca apoyarse en ellos al cruzar


Fijémonos siempre también en el estado de las tablas, por supuesto y, en el caso que no lo veáis claro, máxime si el regueiru tiene poco caudal, mejor cruzarlo a pie


Aquí vemos por ejemplo un paso que parece fácil de vadear. El Camino sigue entre la orilla y el muro de cierre del perímetro de una nave industrial de material de construcción, cuya entrada la tiene por la carretera, a la que vamos a salir ya


Ahora el arroyo está a nuestra izquierda; la claridad del fondo anuncia que salimos a la zona descampada de una veiga


Seguimos pegados al muro, en cuya vereda crecen las ortigas


Muro que se hace aquí mucho más alto; continuamos camino todo en llano entre este y el arroyo, del que nos separa una estrecha franja vegetal


Y salimos a los campos de la veiga, que vemos intensamente verdes en estas fotos de primavera


Ahora, empezamos a subir. En el muro suelen publicitarse diversos alojamientos


Se acaba el gran paredón de la derecha y empieza un murete con una curiosa forma de 'V' invertida a la izquierda


Una muy hermosa y primaveral vista del valle en primavera en la zona de Las Veigas y Pontones, donde El Regueiru Caleyu da sus aguas al Mouras, ocultos ambos por la verde y alta hierba


El mismo lugar en verano, con la hierba segada y los prados agostados por el sol. Una estrecha franja verde delata el curso del agua...


Este se muro se prolonga hasta la carretera, cuya gran pared lo separa y eleva encima de la ribera, librándola de riadas e inundaciones, que tanto afectaban a los caminos antiguos


La cuesta es muy corta y liviana y enseguida llegamos arriba, de nuevo bajo las arboledas de un bosquete


Saliendo a la AS-217 iremos a la izquierda, caminando ya por el asfalto


El mismo cartel nos recomiendo máxima precaución en este tramo


A partir del mojón hay un poco de cuneta en esta vereda, la cual nos permite caminar con un cierto margen de protección


Pero cuidado pues estamos andando al mismo borde del muro. Un poco más adelante hay una curva muy cerrada y tras ella, cruzaremos la carretera para subir a El Canto


Un poco más arriba a la izquierda son las casas de Villafrontú, posiblemente un antiguo Villa Frontonii y, por lo tanto, un antropónimo del antiguo posesor de una villae agrícola durante la romanización o altomedieval. Por ahí pasa la AS-217 y acaso por ahí bajase antiguamente el Camino de Mirallo o uno de sus ramales


Pasada la curva llega una recta; a la izquierda sigue este trecho de buena vereda que tan bien nos viene para caminar. Al fondo, las primeras casas del casco urbano


Pero este providencial margen se acaba aquí. Este es el peligroso tramo sin arcén ni espacio que hay a la entrada de la villa


Pero como hemos dicho antes, por suerte hace tiempo se ha habilitado una senda que nos evita seguir por la AS-217, la cual vemos al otro lado. Crucemos en el momento que estemos seguros de que no pasen vehículos, pues aquí no hay los pasos de peatones que vimos en Colinas o Porciles, por ejemplo, en la AS-219


Es un hermoso pasillo enlosado, con murete de contención en la ladera y baranda de madera a la izquierda que nos lleva a El Canto, entrando así en la villa de La Puela/Pola de Allande, la capital allandesa, de la que os dejamos este vídeo, recorriéndola con el cronista oficial del concejo, Armando Barredo Suárez...






































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