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jueves, 17 de septiembre de 2015

EL CHAO DE LLAGO Y EL 'CARREIRO FRANCÉS' A BERDUCEDO (ALLANDE, ASTURIAS) LAS MÁGICAS 'PIEDRAS CELTAS' DE LA CRUZ DE SANTIAGO, EL DESAPARECIDO AYUNTAMIENTO DE CORONDEÑO Y LA JOYA CASTREÑA DEL CASTELLO

El Chao de Llago

Tras reunirse en el puerto de El Palo los dos itinerarios oficiales del Camino Primitivo por tierras tinetenses y allandesas: la Ruta de los Hospitales y la del valle del río Nisón, la senda jacobita ha continuado su trayecto montañero por Montefurao hasta el pueblo de Llago, al oeste del concejo asturiano de Allande, cruzando la carretera AS-14 y acabando la subida en El Chao o Chao de Llago, una campera que, como su nombre indica, es un llano que el Camino atraviesa por su verde pradería a solamente tres kilómetros y medio de Berducedo aproximadamente, donde muchos peregrinos hacen parada y fonda (otros continuarán hacia A Mesa, otros cuatro kilómetros más allá


Es posible que en esta llanura, a 921 metros de altitud, estuviese antaño el lago que dio nombre a este pueblo y parroquia. El Camino, aquí sendero de tierra, se une a otro y sigue de frente en dirección oeste rumbo a Berducedo


Este trayecto hasta Berducedo, casi llano, constituye una verdadera 'tregua' de las continuas subidas y bajadas que hemos dejado atrás y de las que aún nos aguardan cuando pongamos rumbo hacia Grandas de Salime, A Fonsagrada y más allá...


Un suave cueto pelado y alomado, poblado de brezales y cuya cota se ubica 938 metros de altitud, es el punto más prominente de este hermoso lugar

 
También aquí crece el brezo, a nuestra izquierda, mientras a la derecha lo hace un bosquete de arbustos. El Camino es muy ancho en este lugar, senda de tierra y de hierba


El Chao y su verde pradería al sol, donde se apilan los fardos de hierba empacada, un elemento que ha pasado a formar parte del paisaje rural, como antaño lo hacían las casi desaparecidas varas de yerba o facinas


Sí hay una leve subida, en la que el Camino serpentea para ganar un poco de altura antes de entrar en los pinares de A Chanada, por donde proseguiremos, de nuevo en llano, hasta salir a las praderías de las inmediaciones de Berducedo


Tras los tramos más o menos boscosos que hemos dejado entre Berducedo y Llago esta campera llana y abierta constituye todo un contraste en el que disfrutaremos de preciosas vistas según vayamos avanzando


El Camino propiamente dicho es el que sube de frente a la derecha, al lado de la línea de postes y alambradas. Una pista entre los tojos a la derecha parece que es la empleada por los madereros para el transporte de troncos durante las talas


Alambres y pastores eléctricos revelan siempre los usos ganaderos del terreno. A lo lejos asoman algunos picos y serranías


Ahí está la corona del Alto de Valongo (1.082 m), la estribación más septentrional de la sierra de A Costa (la cuesta)


Pinares abajo es A Prida da Valía; cuando pasamos El Palo los topónimos reflejan la transición del asturiano occidental al asturgallego, así Valía es equivalente al asturiano vallina (valle pequeño), en gallego normativo valiña.


Por su parte, Prida sería una palabra procedente del latín proditam 'cuesta', aunque no se descarta que, al menos en algunos casos (es un topónimo muy extendido en todas sus variantes, tenga que ver con petritam 'piedra'. Ahí tenemos la pradería del Pico Cabana del Corno (887 m) en El Monte de Corondeño


Divisamos asimismo, cada vez más próximas, las serranías del otro lado del Navia, que discurre, profundo, bajo sus altas laderas, montes de Pezós (Pesóz) y Oscos (Ozcos), de los que quizás algún experto montañero podría contarnos, como A Serra de Pirelo, A Serra de San Isidro y otras


No siempre se ven bien, brumas y calimas son frecuentes tanto por la cercanía al Navia, gran reserva acuífera con sus varios embalses, como a la costa. Y es que, cuando hace calor, esto provoca la evaporación de muchísimos miles de litros de agua que forman densas nieblas, ya al caer la tarde, en muchas ocasiones


También es usual  que, al ir avanzando la mañana, dichas nieblas se disipen, al menos en verano y al ir subiendo el sol, dejando a la vista un gran campo de visión que llega hasta algunos picachos más cercanos al mar


Por todas esas sierras existen varios pasos naturales, empleados sobre todo antaño por los ganaderos trashumantes pero también por vecinos y todo tipo de viajeros, incluso peregrinos, si bien como rutas muy secundarias... o a veces no tanto; el que la famosa quiastolita, piedra variedad de andalucita considerada protectora y abundante en Boal (paso del alto al bajo Navia), además de llamada pedra da cruz por el dibujo cruciforme que forma, fuera llamada pedra de Santiago e identificase a los peregrinos es un dato muy a tener en cuenta, según leemos en la Wikipedia:
"La quiastolita llegó a los museos y colecciones europeas a mediados del siglo XVI, como un amuleto o recuerdo aportado por los peregrinos que volvían de Santiago de Compostela. En los catálogos se cita con el nombre de "lapis crucifer" o "lapis cruciatur", traducible por "piedra de cruz". la primera representación gráfica de una quiastolita aparece en el libro de Laet, De Gemmis et Lapidibus, publicado en 1648. Posteriormente apareció representada en otras obras. Entre las imágenes más notables están las de la Metallotheca, catálogo de la colección de minerales del Vaticano, preparada por Mercati pero publicada en 1717, mucho después de su muerte (y de la desaparición de la colección). Las planchas fueron grabadas por Eisenhot hacia 1580. Entre las secciones de quiastolita puede verse un ejemplar tallado en cabujón para su uso como gema.
Durante varios siglos solamente se conocían los yacimientos asturianos, situados en el entorno de Boal, hasta que a principios del siglo XVIII se encontró en el río de Las Cruces (que tomó el nombre precisamente de la presencia de esta piedra), un afluente del río Laraquete, en Chile. A mediados de ese siglo se encontraron también en Salles de Rohan (Francia), y posteriormente en otros muchos lugares".
Foto Vassil para Wikipedia

Hoy en día es muy común  que os la encontréis a la venta en toda Asturias pero sobre todo en esta zona, especialmente en poblaciones del Camino y en tiendas de recuerdos, artesanía, bisutería, joyería, etc. pero con el nombre más comercial de 'piedras celtas' y surgen en torno a ellas todo tipo de leyendas, tanto populares y ancestrales como otras de nuevo cuño relativas a esta piedra de misterioso origen de formación:
"La teoría más clásica y de más amplia aceptación acerca del proceso mineralógico metamórfico que permite que se formen estas curiosas cruces se apoya en la tesis propuesta por Frondel en 1934 acerca de la incrustación selectiva de impurezas en los cristales. Según esto, los cristales de andalucita, que son de crecimiento rápido, van incluyendo impurezas carbonosas mientras crecen y estas se van acumulando solo en determinados puntos (en las esquinas de los cristales). En la medida en que va aumentando la concentración de inclusiones (fundamentalmente grafito) en esos lugares, se va inhibiendo (desacelerando) el crecimiento del cristal. Esto concentra las inclusiones en la característica cruz de malta porque va produciendo reentrantes, donde el grafito es absorbido por el crecimiento del porfiroblasto de la andalucita. Este ciclo (crecimiento-retardo-crecimiento) se repite y va formando un patrón que se asemeja a una pluma de grafito en los cuatro brazos de distribución radial.
Estas «gemas», aunque opacas, pueden ser pulidas con fines de joyería y otros propósitos ornamentales. Tienen gran atractivo debido al simbolismo de la forma de cruz, se utilizan con frecuencia como amuletos, ofrecen espacio a la fantasía y a que se difundan localmente diversas leyendas sobre el origen de ellas".

Y este es El Pico l'Aigla (912 m) sito también en la suave pradería de El Monte Corondeño. Justo detrás y más al norte asoma la vertiente occidental de la Sierra de Murriellos y, a continuación, más visible, la de Carondio, con El Pico Violla (1.011m) El Pico Samoso (1.021 m) y El Pico Viqueira (1.118 m)


Más a la derecha es El Pico Guileira (1.184 m) y El Pico Carondio (1.22 m), que pertenece al concejo de Villayón. A sus pies confluyen dicho concejo, este de Allande en el que estamos nosotros, y el de Eilao (Illano)


La Sierra de Muriellos, más amesetada y baja, se confunde en la distancia a la vista con la de Muriellos, pero son distintas. Más cerca y a la derecha, El Monte Corondeño llega a Os Penedóis de San Pedro, su vertiente más oriental. Entre estos cordales nacen importantes afluentes del Navia, como El Regueiro Llouredo, entre Corondeño y Muriellos, o El Regueiro Carondio, entre Muriellos y Carondio


Una franja de árboles en medio de estos prados, As Praderas de Corondeño, señalan el curso del Regueiro das Rozadas, que nace aquí cerca, al norte de Llago


Su vegetación ribereña señala su curso al oeste bajo A Prida da Valía dando sus aguas al Regueiro dos Cabrios y pasar al Llouredo antes mencionado


Mirando ahora atrás tenemos, a la izquierda, El Pico Llago (993 m), bajo el que Caminamos viniendo del puerto de El Palo (a lo lejos y a su derecha), donde se unen la famosa Ruta de los Hospitales y la que viene de La Puela/Pola de Allande por La Ferreirada: El Mazu y La Reigada. A la derecha de El Palo empieza La Sierra los Llagos o Serra dos Llagos, frontera natural, lingüística, paisajística y cultural, donde destacan El Picu Panchón (1411 m) y El Mosqueiru (1.396 m). Bajo el primero reconocemos la loma del Sesto da Fonte (1.021 m), por donde vinimos de Montefurao. Esta hermosa aunque dura orografía nos da una idea del esfuerzo requerido para cruzar esas altas sierras


Por ello, este paisaje inmediato, de suaves lomas contrasta con el que hemos dejado atrás... pero no por demasiado tiempo. Los picachos en la distancia nos señalan que pronto volveremos a las extremas etapas 'rompepiernas' de grandes 'subeybajas' que caracterizan a buena parte del Camino Primitivo, en cuya dureza radica su belleza


Esta liviana cuesta no es nada en comparación pues con todo lo que hemos dejado atrás, pero solamente en sí misma, pues si la unimos a la gran subida a El Palo desde La Puela o, sobre todo, a la Ruta de los Hospitales, todo esfuerzo se cobra su tributo. Los peregrinos que hayan hecho la segunda llevan ya unas cuantas decenas de kilómetros sin núcleos poblados ni apenas agua. Únicamente la instalación en verano de una furgoneta con bebidas y tentempiés en la carretera de El Palo y en el mismo puerto puede paliar esa carencia


As Praderas de Corondeño, sino llanas, ofrecen en su verde y amplia extensión un contraste con las abruptas cimas que nos rodean, las que hemos dejado atrás, las que nos observan y las que nos esperan


En la suave ladera del Pico l'Aigla hay una casería con naves de ganado que pertenece a Corondeño, pueblo cercano pero que no llegamos a ver, perteneciente a la parroquia allandesa de Berducedo y que fue cabeza de un concejo independiente de efímera duración, de 1820 a 1823, durante el Trienio Liberal. Anteriormente había sido un coto señorial propiedad privada de los condes Marcel de Peñalba, de los que tanto hemos hablado al pasar bajo su palacio en la capital allandesa


Las tierras de Allande eran en la alta Edad Media propiedad de monasterios como el cangués de Courias y el de Cornellana, que conocimos en el concejo de Salas, así como el ovetense de San Vicente. También la nobleza laica y feudal tenía importantes posesiones, destacando el potentado Suero Bermúdez, al igual que la Corona, tanto es así que en 1214 el propio rey Alfonso IX acudió a verificar qué tierras eran de quien en una pormenorizada enquisa que abarcó buena parte del occidente asturiano, incluyendo Allande


Ese mismo rey fue quien promulgó ocho años más tarde el privilegio según el cual se estipulaba que todos los peregrinos a Santiago habrían de pasar obligatoriamente por la capital tinetense y seguidamente el monasterio de Santa María la Real de Oubona, lo que favoreció la preeminencia de este Camino frente a otros (aunque también hacia la costa, en perjuicio o competencia con La Espina, donde existía otra importante bifurcación costa-interior), de la que hablamos en su momento)


El Camino formaría parte de rutas antiquísimas, de origen prehistórico mismamente, basadas en pasos naturales este-oeste que se cruzaban con otros norte-sur (costa a puertos de montaña) cada cierto tramo, siguiendo rutas de arriería, comercio y trashumancia. La romanización las potenció como vías auríferas para la explotación, administración y comercialización de las grandes explotaciones mineras del preciado oro de la zona que enriqueció las arcas imperiales hasta que se abandonaron, parece ser que por escasa rentabilidad, tras las reformas económicas romanas del siglo III


Las villae o granjas de la romanización fueron, sucediendo a los castros, enclaves poblacionales de aquellos tiempos que, con la cristianización, pasaron a ser monasterios o propiedad de los mismos, y de la nobleza. Más adelante, se vio la oportunidad de fundar un nuevo ente administrativo, las pueblas, núcleos de población dependientes de la Corona directamente y que tuviesen sus propios fueros y privilegios como la celebración periódica de mercados y ferias, lo que asentaría en ellos la población, especialmente artesanos y comerciantes, que se mantendría fiel al rey más que a los señores laicos y eclesiásticos de cambiantes fidelidades respecto a los monarcas y al reino


Nacía así la Puebla de Allande, La Puela o Pola de Allande actualmente, cabeza de un territorio o alfoz que sería germen del actual concejo, pero mediante un curioso compromiso: no es el rey, en ese caso Alfonso X de Castilla, El Sabio, sino que, considerando este la preeminencia de la mitra ovetense, la funda el obispo Pedro II en algún momento entre los años 1262 y 1268, tras solicitarlo los mismos vecinos y el delegado o adelantado real Gutier Suárez, quien se lo había pedido "muchas vezes e mucho afincadamente" para "fazer serviçio a nuestro sennor el rey"


Y así Allande, tras un tiempo disfrutando de su independencia más o menos efectiva, hermanándose con otros concejos frente a los poderes nobiliarios siempre acechantes, la debilidad de los siguientes reyes propició su regreso al yugo señorial de la mano de la regente María de Molina, quien se lo dio. junto con otros, al poderoso magnate Rodrigo Álvarez de las Asturias, en pago a su fidelidad al aún pequeño heredero Fernando IV. Empezaba entonces un periodo truculento: hacia 1334 estas posesiones pasan al ahijado de Rodrigo y bastardo de Alfonso XI, Enrique de Trastámara, quien llegará a ser rey tras cruenta guerra civil con su hermanastro Pedro I. Entonces, una vez coronado con el nombre de Enrique II, da estas tierras a los Quiñones, poderosa familia leonesa que le apoyó en su lucha, en 1369


Pese a la tenaz oposición vecinal, que ansiaba volver a las libertades del territorio realengo de la vieja puebla, los miembros del linaje leonés, que pasaron a ser condes de Luna, permanecieron como sus dueños hasta que, entrados en decadencia, Francisco Fernández de Quiñones obtuvo permiso para venbder esta posesión en 1515 al contador mayor de los Reyes Católicos, don Rodrigo González de la Rúa y Cienfuegos, por un millón de maravedís. Los Cienfuegos serán posteriormente los condes de Peñalba y, pese a pleitos y recursos, serán los dueños de gran parte de Allande hasta la Constitución de 1812 de las Cortes de Cádiz, con la acérrima oposición del conde, que se hará combativo partidario del absolutismo


En la ladera de A Serra de Muriellos divisamos el pueblo de Is, donde existe la capilla del Ablano, solar original de la Virgen de este nombre que, castellanizado como Virgen del Avellano, pasó a La Puela/Pola de Allande, de la que es su patrona, como vimos al recorrer la población. Más a la derecha está Bendón, bajo El Campo Ordial


Más a la derecha y al este divisamos parcialmente Penotua, con el Cerro del Ciervo (946 m) y, más allá, El Picu Morrondu (958 m), Penas Forcadas (1.031 m), El Penón del Furacón (1.053 m), La Pena'l Conde (1.043 m), Doce Penas (1.115 m), La Pena la Cabra (1.089 m) y El Picu Queimáu (1.151 m), por donde pasa el famoso camino prehistórico de La Carreiriega los Gallegos


A nuestras espaldas van quedando, ya muy atrás, El Palo y las serranías de la gran dorsal asturiana que separa las cuencas del Navia y del Narcea. Sin embargo aún las veremos desde mucho más lejos aún, desde los altos de Buspol antes de bajar al Navia, desde el Alto do Acevo, paso a Galicia, y desde la Serra do Hospital, más allá de A Fonsagrada, ya bien entrados en tierras gallegas


Al norte de El Palo y aquí a la izquierda del Pico de Llago, reconocemos también desde la lejanía La Freita y La Marta, por donde viene la Ruta de los Hospitales procedente de la Sierra de Fonfaraón o Fanfaraón y donde estuvo El Hospitalín de la Freita, la primera en desaparecer de las fundaciones hospitalarias de ese trayecto pues, expuesta a los cuatro vientos, como señalan las crónicas, se abandonó ya en el siglo XVIII


Se encontraba justo encima de La Fana la Freita o A Fana da Freita, impresionante despeñadero provocado por el derrumbe 'fana' de la montaña de manera artificial dentro de los métodos de la minería aurífera romana que, según se ha comprobado, ya empleaban anteriormente los astures. Allí está la mitológica Cova de Xan Rata, galería minera del oro, habitada antaño por un terrible cuélebre devorador, según las leyendas


Se va acabando la cuesta al acercarnos a los pinares de La Llanada o A Chanada. Esta zona tuvo una gran actividad forestal, desapareciendo muchas especies autóctonas, que fueron sustituidas por pinos, de crecimiento más rápido


En la actualidad el Proyecto Cares busca su aprovechamiento, el de la resina en concreto, para la industria del cosmético, del pegamento, sanitaria y alimentaria, sin  que se tengan que talar los árboles. El mismo proyecto busca la reimplantación de especies autóctonas de rendimiento como el castaño


El Camino, llano y recto ahora, se cruza con la pista forestal, donde se ven las rodadas de los tractores, y sigue de frente


Gran parte del territorio allandés está dentro del paisaje protegido de las sierras de Carondio y Valledor y de estas plantaciones, su flora y fauna leemos lo siguiente en la Wikipedia:
"Sobre su compleja orografía de origen paleozoico, se extiende una nutrida vegetación de robledales, de hayas, de castaños y de abedules. Aunque la flora autóctona ha sido en parte sustituida por repoblaciones de pinos y eucaliptos. Una gran fauna de jabalíes, urogallos, rapaces, liebre, corzos e incluso algún oso completa la riqueza natural de Allande"

Flecha amarilla, muy gastada ya, pintada en una roca a la entrada del pinar


Como hemos dicho, el paisaje cambia totalmente y, en jornadas calurosas, es un tramo de intenso frescor que agradece el caminante muy especialmente


Las repoblaciones de pinos y de eucaliptos con fines industriales, si bien existentes de antes, se reforzaron en la posguerra, intensificándose en la década de 1970 con el antiguo Instituto para la Conservación de la Naturaleza, más conocido por sus siglas Icona. Se destinaba su madera a la construcción y la minería (la entibación de las galerías), si bien posteriormente se dedicó a las fábricas de celulosa (papeleras)


Se debate sobre la existencia de pinos autóctonos en estas latitudes, como el Pino Albar (Pinus sylvestris), pero estos ya no formarían bosques, sino ejemplares más bien solitarios o formando pequeños grupos en zonas de alta montaña


Sea como fuere, este tramo antes de Berducedo suaviza el duro trayecto anterior, hayamos hecho la Ruta de los Hospitales (sobre todo) o la de La Puela...


El musgo crece en las cortezas, sobre todo en la zona más umbría (la norte), formando a veces verdaderas 'melenas'


Un arbusto autóctono, el acebo o xardón, tan reconocible por sus hojas


El Camino sigue avanzando recto y llano; sería interesante saber si conservando su trayecto original o transformado este al parcelarse la zona para la plantación de pinos


En algunos trechos veremos sus raíces aflorando en la superficie del Camino...


Rodadas de vehículos; al llegar la primavera se acometen tareas de desbroce y limpieza de la senda, cara a la llegada de la época de mayor afluencia de peregrinos


Placidez y serenidad en la tupida arboleda, silencio en los pinares: solo en ocasiones, el viento que pone en movimiento las ramas provoca un murmullo que aporta el son a la banda sonora de la foresta. El boscaje tamiza la luz y amortigua los ruidos del motor de algún coche que pasa por la cercana carretera


Troncos, ramas y hojas componen esta hermosa celosía natural que proporciona esta especial luminosidad, con sus zonas de penumbra, al atravesar el pinar


El Camino, siempre bien definido, hace un poco de bajada en esta curva a la derecha, perdiendo un poco de altura


Pronto vemos a la carretera AS-14 Grandas de Salime-Puente del Infierno, cuyo origen está en la prolongación a Berducedo de la que comunicó la capital allandesa con Cangas del Narcea a finales del siglo XIX


Cuando se construyó la presa del Salto de Salime se prolongó nuevamente como nueva vía de comunicación hacia aquella titánica empresa y, por ende, hacia la capital grandalesa, de ahí su denominación actual


Este es el Kilómetro 23 de dicha carretera. Antes era preciso caminar por ella casi un kilómetro para dejarla en el Collado del Couso y proseguir a Berducedo, pero ya hace años se habilitó una senda peatonal paralela a ella, que tomaremos a la derecha, sin llegar a pisar el asfalto


Es una pista de tierra señalizada por los correspondientes mojones o hitos jacobeos, como todo el trazado del Camino de Santiago



El Camino sigue siendo llano y así continuará salvo una pequeña y suave cuesta antes de llegar a Berducedo, cuando crucemos la carretera unos 900 metros más adelante


Aquí hemos de estar muy atentos, eso sí, porque nada más empezar la senda se bifurca


Nosotros tomaremos el sendero que sale a la izquierda y continúa al lado de la AS-14 y al pie de los pinos. Una flecha hecha de ramas en el suelo refuerza a la flecha amarilla pintada en otra roca


Aunque no suele haber excesivo tráfico, este pasa veloz, por lo que el tránsito peatonal por la AS-14, con varias curvas y sin arcenes, constituía un verdadero peligro


En la actualidad, esta senda nos proporciona paso fácil, cómodo y seguro en todo este itinerario


Ambos caminos se van separando pasada la bifurcación. El nuestro, el de la izquierda, sigue directo a Berducedo siempre entre los pinos y la carretera, el otro se adentra en el bosque. En el Plan Forestal de la Comarca de Pola de Allande, del Principado de Asturias, se nos dice así:
"Entre las formaciones forestales arboladas más importantes por extensión ocupada destacan los castañedos, pinares (pino silvestre, pino del país y pino insigne) y abedulares. Los brezales son la formación que mayor extensión ocupan con 27.000 ha, lo que supone más del 45% del territorio. Se corresponden generalmente a matorrales seriales y constituyen etapas de degradación de los bosques naturales, excepto las comunidades estables de matorral en las zonas altas de montaña por encima del límite altitudinal del bosque. La gran extensión que ocupan estas formaciones de matorral, se debe al uso tradicional del fuego para el manejo de pastizales. Los más abundantes son los brezales de brezo rojo (Erica aragonensis) que ocupan alrededor de 8.500 ha, constituyendo la formación vegetal más extendida en la Comarca".

Se fijan como objetivos de las repoblaciones "la producción maderera, la restauración hidrológico-forestal de laderas para la protección de cabeceras de cuenca, la restauración de la cubierta vegetal para la protección del suelo en situaciones de riesgo crítico de erosión, o una combinación de estos objetivos", contribuyendo al mantenimiento de la biodiversidad, "pues las masas arboladas creadas, constituyen intrínsecamente a largo plazo hábitats de gran importancia para la conservación de la naturaleza y el mantenimiento de los servicios ambientales que proveen los bosques (fijación de CO2, biodiversidad, regulación del ciclo hidrológico, conservación de suelos, biodiversidad, paisaje, espacios recreativos, etc.)". 


Ya empezando la década de 1970 la Gran Enciclopedia Asturiana explicaba que, de los montes de utilidad pública en Allande, con una extensión por entonces de 12.000 hectáreas, "están consorciados a la repoblación forestal y plantada de pinos, aproximadamente, la mitad de esta superficie".


Casi el 90% del territorio de Allande y concejo está considerado superficie forestal, excluyéndose prados y zonas de cultivo, destacando los pastizales de ganadería extensiva, como los que acabamos de ver en As Praderas de Corondeño


El paisaje rural cambió profundamente pues a lo largo de la historia, las plantaciones industriales en grandes cantidades se hicieron habituales pasando la posguerra con el éxodo rural y el abandono del campo, "ya que requieren menos tiempo y trabajo que un aprovechamiento agrícola y ganadero y suponen una forma sencilla de consolidar la propiedad", explican en el citado plan forestal de Allande y concejos aledaños


Otro trazado, el telefónico, de postes de madera 'como los de antes' sigue el trazado de la carretera y es otra referencia visual caminera, si bien la senda no ofrece, desde el cruce, mayor riesgo de pérdida ni extravío: hay que seguir siempre 'lo pisado'


La carretera siempre al lado y a un paso; en la actualidad, la existencia de un servicio de taxis especialmente pendiente de los peregrinos puede solucionarnos cualquier imprevisto, como lo es el que se nos eche la noche encima, agotamiento, etc.


Aunque como decimos no hay mayor riesgo de pérdida, el ver alguna flecha o señal jacobita cada cierto tramo confirma que seguimos en buena dirección y que no nos hemos dejando ningún desvío atrás


Se han plantado árboles autóctonos a lo largo de la senda; cuando crezcan proporcionarán buena sobra a los andariegos en aquellos trechos con menos pinos


Y es que a la izquierda de la carretera, el pinar es más tupido, pero a la derecha hay también terrenos de pradería


Fijémonos en las balizas o jalones de nieve, de color amarillo, en la AS-14, cuya función más importante es marcar el límite de la calzada para los automovilistas, cuando esta queda cubierta de nieve o granizo, guiándolos visualmente. Es asimismo una referencia para las máquinas quitanieves


A nuestra derecha, un prado cerrado por alambradas con algunos pinos en la ladera. Este cueto, de cota marcada en 958 metros, es la cota más alta de esta zona


Estamos pues en una altitud propensa a las nevadas según la época. Siempre hemos de recordar que en el norte de España no existe la estabilidad climática de otras partes de la península y esto implica a las previsiones meteorológicas. Lo mismo puede hacer calor algunos días de enero que nevar bien entrado mayo en estos puertos y cordales


No es inusual que, haciendo el Camino en meses como abril o mayo, por ejemplo, tengas prácticamente 'todas las estaciones y climas', pasando de tener que parar por temporal de nieve a temperaturas de 35º C en cuatro días, es decir, en menos de una semana


Si bien se dice que 'no nieva tanto como antes' la alternancia de días de frío y calor se hace especialmente relevante, aunque se hacen muy evidentes los efectos del calentamiento global. Algunos veranos se han registrado temperaturas de más de 40º C, algo inusitado desde que existen registros, lo que no quiere decir que, pasado un día o dos, no pueda haber lluvias y bajadas bruscas de las temperatura


Otro tramo 'a la sombra de los pinos'; el Camino pasa ahora uno poco más arriba de la carretera, existiendo pues alguna pequeña y liviana cuesta arriba y abajo, casi inapreciable podríamos decir


La construcción de las carreteras implicó la desaparición de los antiguos caminos reales o caminos franceses o, cuanto menos, su transformación en vías pecuarias o de comunicación local, en el mejor de los casos. Suponemos que en este tramo se superpuso al Camino la carretera AS-14, pero como hemos dicho desconocemos si sería su trazado original o modificado por concentraciones parcelarias o similares


Se ha especulado con el aquí llamado El Carreiro Francés, actualmente Camino Primitivo, fuese en buena parte siguiendo el trazado de la vía romana Lucus Asturum a Lucus Augusti pero, fuera del emplazamiento de los dos Lugos, el de Llanera y el de Galicia, no están claras del todo la ubicación de las demás poblaciones mencionadas en este itinerario del Anónimo de Ravena del siglo VII, pero hecho en base a documentación de los siglos III y IV


Hubo de ser sin duda un Camino muy transitado a tenor de la cantidad de hospitales de peregrinos fundados jalonando el recorrido en la Edad Media, prácticamente uno por cada pueblo y varios en las montañas en este paso del puerto de El Palo


Anteriormente habría formado parte de la red viaria de esta comarca aurífera que, si bien abandonada en el siglo III en lo que eran las técnicas más intensivas y agresivas, continuó explotándose, pues cuando el rey Juan I confirmó la donación del territorio allandés a los Quiñones efectuada por su padre y antecesor Enrique de Trastámara en 1369, el nuevo monarca se reservó para la corona las minas de oro, plata y azogue (mercurio) existentes


Durante siglos se mantuvo el trabajo de los bateadores, el sistema antiguo de búsqueda de pepitas en loas ríos, siendo unos de sus últimos exponentes los miembros de la familia Sanfiz de la localidad tinetense de Navelgas. En base a ellos en esta población se recuperó la tradición del bateo con la celebración del Campeonato Mundial de Bateadores y la creación del Museo del Oro de Asturias


El manejo y aprecio del oro debió de ser uno de los primeros frutos de la naciente metalurgia con la 'revolución neolítica' que trajo también las artes de la agricultura y la ganadería. En las necrópolis megalíticas se han hallado elementos suntuarios de oro, aunque más bien pocos, dado que eran tumbas muy propicias a los saqueos. Posteriormente, en época castreña, la orfebrería nos dejó un testimonio tan maravilloso como lo es la famosa Arracada de Berducedo, pendiente de oro localizado muy cerca de aquí, en el castro de Castello, a solamente un kilómetro y medio de distancia, al otro lado de los pinares

Foto: Fundación Belenos revista Asturies memoria encesa d'un país nº 36

Esta arracada fue encontrada por vecinos de dicho pueblo de Castello, parroquia de Berducedo, hacia 1932-1934, unas fuentes dicen que casualmente arando los campos y otras buscándolo siguiendo antiguas leyendas locales de tesoros escondidos. Posteriormente sería adquirida por Joaquín Manzanares, historiador y Cronista Oficial de Asturias para su colección del Tabularium Artis Asturiensis. Está hecho en base a dos láminas de oro de 22 kilates en forma de creciente lunar y seis gramos de peso, decorado con filigranas y granulados. El arqueólogo Eduardo Pérez-Fernández nos cuenta de ella en su web ArqueoAstur:
"El hallazgo más importante de yacimiento arqueológico es una arracada aúrea que fue hallada alrededor de los años 1932 o 1934 por gente de la zona hacia la parte inferior del acceso al castro. La pieza fue comprada por Joaquín Manzanares a su posesor, Justo Castrillón (González y Manzanares; Menéndez, 2019). 
Los vecinos que la encontraron también refirieron la aparición de «fragmentos de cacharros» y una pieza de piedra redondeada que pudiera ser una catillus (González y Manzanares, 1959) así como un fragmento de tegulae o teja plana con pestaña (Maya, 1988). 
Aunque no ha sido excavado, los materiales hallados, como la arracada, parecen referirse al momento prerromano, mientras que la existencia de tegula indica una pervivencia romana, que podría tener relación con la ubicación del enclave en un área de intensa explotación aurífera en época altoimperial. (...)

Los vecinos que excavaron en Castello en 1932 o 1934 fueron orientados por una tradición oral que decía que «En el Castello de frente la Mesa, hay un tesoro. Cavarás en la parte de abajo, de la Baragaña, a la Palomera» (González y Manzanares, 1959)".


El paisaje por entonces sería muy diferente, habría frondosos bosques autóctonos, pastos en terrenos ganados a ellos y también agricultura, preferentemente cerealística. Un gran cambio se produjo con la minería del oro, cuyas cicatrices son aún bien visibles, como pudimos comprobar en la Fana la Freita


Luego, ya en el siglo XX, la especialización del campo asturiano en el suministro de carne y leche para las industrias lácteas que suministraban los mercados de las crecientes ciudades hizo desaparecer prácticamente el cultivo de cereales para hacer el pan en casa


La mejora de las comunicaciones fue permitiendo el suministro de pan a los pueblos desde las tahonas de las villas, aprovechándose todo el suelo posible para la ganadería. Pero luego, con el abandono del campo, muchos de esos terrenos fueron reaprovechados forestalmente, como es este el caso, repoblado de pinares


En la lejanía, los picos de la Sierra del Valledor, sobre el valle del Río d'Or, guardan en su nombre la memoria de aquella antigua comarca aurífera que luego fue eminentemente ganadera, incluso en aquellas alturas, donde existieron brañas vaqueiras de pastores trashumantes


Y aquí tenemos una combinación de usos campesinos, los prados de pasto y los pinares de la repoblación forestal, todo un ejemplo de los cambios socioeconómicos acontecidos sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX


Del antiguo hospital de peregrinos de Llago al de Berducedo hay solamente cuatro kilómetros, si a esto le añadimos que el siguiente, el de Buspol, esta a unos seis kilómetros más allá y que el anterior a Llago, el de Montefurao, está cuatro kilómetros más atrás, nos da una idea del tránsito de peregrinos por estos andurriales, aún pasado El Palo. Si bien se discute la importancia e intensidad de las peregrinaciones su mera existencia ya es un dato muy a tener en cuenta


Pensemos además en que habría además ventas y posadas, más empleadas por arrieros, pastores, ganaderos trashumantes, artesanos ambulantes y otros viajeros, pero en ocasiones también por los peregrinos. Otra cosa es que, de las instituciones hospitalarias, muchas veces tenemos únicamente información de su época más tardía, cuando ya habían entrado en franca decadencia


Señalización del Camino de Santiago en la carretera, para conductores, advirtiendo de la existencia de un paso de peatones un poco más allá, pasando la siguiente curva, pues allí cruzaremos la calzada


Estamos en la zona conocida como El Collado del Couso, que tal vez sea un topónimo caminero, evolución del latín cursum 'carrera', 'curso'


Nos apartamos ligeramente un poco más de la carretera para pasar a la derecha de esta franja de pinos y al lado de la alambrada que cierra el prado


Avanzamos todo recto viendo entre los árboles el lugar en el que vamos a cruzar la AS-14


El Camino baja suavemente y llega al final del prado, que dejamos a nuestra derecha


Nos cruzamos con el camino de entrada a la finca. Nosotros vamos a seguir de frente y en suave bajada unos metros más


Crucemos la calzada mejor donde mandan las señales, recordemos que no tiene arcén y lo más seguro es caminar lo menos posible por ella


Reconocemos bien las señales que nos indican el lugar del cruce, al que nos acercamos paso a paso


También vislumbramos la continuidad del Camino al otro lado, que empieza una subida pinar arriba, saliendo enseguida del bosque


Aunque aparentemente no veamos tráfico no nos confiemos y vayamos atentos al cruzar. Algunos vehículos pasan a gran velocidad. También es frecuente el paso de tractores, camiones, maquinaria pesada, autobuses, motos...


El Camino hace aquí un poco de curva a la izquierda para salir a la carretera


Ahí está la señal que advierte a los conductores del cruce de peregrinos en este paraje


El sendero pasa entre dos rocas y llega al asfalto...


Y esta es la señal que nos lo indica a nosotros, recomendando máxima precaución al pasar


Miremos siempre bien a los lados y estemos también atentos al oído: casi siempre antes que ver a un vehículo sentiremos el ruido de su motor


Y al llegar al otro lado estemos atentos también, pues en este rellano de tierra se abre un abanico de, al menos, tres caminos


Tenemos que ir por el de la derecha: fijémonos en el mojón


Antes del mojón y a la derecha hay otro poste indicador...


Es el del sendero GR (Gran Recorrido) 109 de la Asturias Interior, con el que coincidimos en este tramo


Conocido también como Camino Natural de la Cordillera Cantábrica, coincidiremos con él hasta llegar a Berducedo, a poco más de un kilómetro de aquí...


Y he aquí el 'monolito jacobita' con su pertinente concha acompañada de la flecha amarilla direccional. Volvemos a adentrarnos en un pinar, apartándonos de la carretera por El Carreiro Francés


Tradicionalmente todos los caminos por los que venían peregrinos y viajeros francos eran llamados francés, francisco, franco o similares. Solamente en un craso error gravemente acientífico y antihistórico la moderna nomenclatura oficial ha dado en ponerle este nombre a uno solo


El Camino sigue siendo mayormente llano atravesando el pinar del Collado del Couso, "Paso situado en el extremo septentrional del cordal de Berducedo", leemos en la Enciclopedia del paisaje de Asturias, "por donde discurre la carretera AS-14 y la carretera local hacia Castanedo. Tiene una altura de 853 m y por él pasa el Camino de Santiago con dirección a Grandas de Salime", a unos 20 kilómetros de aquí


Es una gran placidez caminar por aquí, si bien es cierto que muchos peregrinos apuran el paso, por cansados que estén, ansiando poner fin a una dura jornada andarina en alguno de los albergues de Berducedo, e irán más pendientes de ello que de seguir contemplando detalles paisajísticos y percibiendo otras sensaciones que la de llegar prontamente


Más señales del GR 109; tengamos presente que la señalética de estos senderos de gran recorrido está pensada para que pueda seguirse en ambas dirección y que en algunos trechos coincide con el Camino de Santiago y en otros no


Siempre en llano, vamos saliendo del pinar, que ahora queda a nuestra derecha. A la izquierda se extiende un pastizal con algunas arboledas


Ahí tenemos el cueto de Pedras Rubias, que en la Enciclopedia del paisaje de Asturias aparece reflejado con una cota de 906 metros mientras que en el Instituto Geográfico Nacional se señalan 961 metros. En las cercanías se encuentran los petroglifos del Campo Tiracouces, grabados posiblemente neolíticos, es decir, muy anteriores al periodo castreño de la arracada de Berducedo, pero en una época en la que ya surgía la metalurgia, como lo hacían la agricultura y la ganadería


En Pedras Rubias se han efectuado también plantaciones de especies autóctonas dentro de los nuevos planes de repoblación forestal, tal que estas que vemos al lado del Camino


A la derecha, pasamos los últimos pinos del pinar del Collado del Couso y empieza la última cuesta de cierta relevancia antes de llegar al pueblo de Berducedo


No es nada en comparación con las que hemos dejado atrás, insistimos, tanto si hemos venido por el valle del río Nisón, como por la Ruta de los Hospitales, pero a estas alturas ninguna subida, por corta y suave que sea, es 'poca cosa'


A la izquierda, otro poste con la señalización del GR 109. El Camino sigue siendo de tierra y piedra, ahora con prados a ambos lados


Hay abundantes morrillos, piedra suelta y menuda que se echa periódicamente para asentar el suelo y evitar que se formen grandes barrizales


Nos cruzamos con el camino que comunica con la cumbre de Pedras Rubias y seguimos subiendo, siempre en recto


Pasado el cruce y casi acabada la cuesta podemos hacer un alto para recuperar el resuello y admirar las hermosas vistas que se nos ofrecen


Y es que, ganando altura, ante nosotros de va abriendo otro paisaje hacia occidente, o al menos nuevos detalles de lo que antes veíamos desde El Chao de Llago


Estamos en otro buen mirador también pues, para descubrir muchos detalles interesantes del entorno que nos rodea...


En lontananza vemos de nuevo, ahora mucho mejor, el pico del Alto de Valongo con sus 1.082 m y, a su izquierda, el Penedo dos Coriscos (1.038 m). Es el límite septentrional de la Serra de Buspol y nos servirá de referencia geográfica y visual en todo este tramo de Camino de Berducedo hacia A Mesa


En esta su ladera E se ven grandes penedos y monte bajo. Un poco más abajo pasa la AS-14. A la izquierda, bajo otra franja de peñas y brezales hay algunas praderías del pueblo de A Figueiría o La Figuerina, que no llegamos a ver por poco...


Por estas laderas bajan varios arroyos, El Regueiro de Busllavín, El Regueiro dos Crabios, El Regueiro de Canedo y otros, que son afluentes del Rozadas antes mencionado, afluente a su vez del Llouredo, que lo es del Navia


El topónimo Rozadas, muy común en sus formas y variantes, haría referencia a las labores que en sus tiempos se llevarían a cabo para rozar de maleza el terreno y ganarlo para pastos y cultivos. Ahí están  los prados de Cabornel y Baldedo, parroquia de Berducedo


Aquí abajo tenemos la carretera AS-14 y, en la lejanía, de nuevo las sierras que se yerguen al otro lado del Navia y se extienden hacia el Eo


Entre las muchas cumbreras destacarán las de la Serra da Bobia, paso al concejo de Boal y transición entre el alto y el bajo Navia, ya cercana a la costa, y cuya cota cimera son los 1.197 metros del Pico da Bobia. En días muy claros un parque eólico la hace especialmente reconocible


También destacan Penaguillén (1.163 m), El Pico Candamoxo (1.164 m), El Pico la Vaga (1.129 m) y otros muchos. Aquí abajo y mucho más cerca vemos los altos de Beveraso con Peno Blanco, en la Serra de Pruducentes, divisoria de Allande con Illano/Eilao


La Sierra de Pruducentes viene a ser la prolongación al oeste de la de Carondio, de la que vemos El Penedo Rubio y, de nuevo, los 1.011 metros del picudo Pico Violla en su fronteriza crestería


Aquí abajo y un poco más allá de la carretera, descubrimos el pequeño cueto en el que se localiza el castro de Castello, del que siempre se contaron apasionantes leyendas, siendo identificado y estudiado primeramente por el historiador y arqueólogo José Manuel González y Fernández Valles, quien lo añadió en 1966 a su catálogo de castros asturianos. En 1990 fue incluido en la Carta Arqueológica del concejo de Allande por Jorge Camino Mayor y Yolanda Viniegra Pacheco. Esta es su ficha en la citada web ArqueoAstur de Eduardo Pérez-Fernández:
"Recinto de difícil definición debido a las diversas alteraciones que ha sufrido la colina. Se localiza en una pequeña loma a 836 m.s.n.m. en la parte alta de un contrafuerte derivado del Cordal de Verducedo hacia el N, a modo de resalte sobre el collado que lo une a la sierra por el S.  Dos torrenteras discurren por los lados E y W y un arroyo por el septentrional, aislando la colina del entorno inmediato. 
Recinto de planta oval con tendencia rectangular y ángulos curvos con unas dimensiones aproximadas de 75 x 65 metros y superficie bastante llana con un ligero abombamiento o apuntamiento en la cima. Su aparato defensivo estaba compuesto por una serie de taludes escalonados y paralelos que, con trazado concéntrico, debieron extenderse por toda la colina, conservándose sus restos solo en los frentes E y SE (Camino y Viniegra, 1990). La línea defensiva superior que delimitaba el recinto es definida como un caballete elevado de un metro sobre el espacio intramuros y con caida en forma de escarpe de unos 5 metros hacia el exterior. Los numerosos derrumbes en este sector sugieren los vestigios de una muralla. En el extremo SE se documentó un gran socavón interpretado como un pozo de saqueo o cantera. La segunda o intermedia línea defensiva es descrita como una plataforma de 6 metros de ancho seguida de otro escarpe o talud de 2’50 metros de caída hacia el exterior, también con derrumbes de bloques de pizarra que fueron interpretados (González, 1976) como los restos de una muralla. La última línea defensiva o externa se dispone más abajo y está conformada por otra explanada, de entre 10 y 30 metros de anchura, seguida de otro talud elevado sobre la base de la colina entre 3’50 y 4 metros; según González (1976), este escarpe exterior rodeaba la loma a lo largo de unos 550 metros y los derrumbes reconocidos en su parte alta podrían indicar otra línea de muralla. Según Menéndez (2019), en algunas imágenes aéreas se pueden apreciar dos líneas de humedad que podrían indicar más estructuras negativas como fosos que, en paralelo, cerrarían la vertiente SW y enlazarían con los taludes del SE y E".

La existencia de una ermita dedicada al Santo Ángel significaría la cristianización de algún lugar de culto prerromano, tal y como acontece en otros muchos recintos castreños o en su inmediatez. La cercanía del castro al viejo Camín Francés delataría la antigüedad de este dentro de la red viaria de la zona


Cuesta abajo y al otro lado de la carretera son los pinares de Fontefría, continuidad de los de A Chanada y El Couso de Llago de los que acabamos de salir. Al fondo, otra preciosa vista de las sierras de Muriellos y de Carondio


Asoman sobre los pinares las suaves colinas verdes del Monte de Corondeño, con A Veiga del Pico y El Pico Cabana del Corno, que caen al otro lado al valle del río Llouredo y sus afluentes. "Orográficamente es una zona muy montañosa y accidentada, formada por un espinazo central, la Sierra del Palo, que hace no solamente de divisoria hidrográfica, sino también dialectal, costumbrista, económica y eclesiástica", detalla de la geografía allandesa la Gran Enciclopedia Asturiana, añadiendo:
"Todas estas estribaciones dejan entre sí valles y cañadas angostos, por los que discurre un buen número de arroyos que van a llevar sus aguas al Narcea, por medio del Argancinas, con sus afluentes el Nisón, que baña la villa de Pola de Allande, el Prada y Merúa, o al Navia, por medio del Oro, con sus tributarios el Trabaces y Orúa (...)

Estas series de montañas y valles no dejan entre sí apenas llanuras, que son aprovechadas en extremo por las praderas y los llanos de alguna extensión son más abundantes en las montañas que en los valles."

En Muriellos, más allá del campo del Pico Cabana del Corno, se reconocen las praderías de la braña de Is, de la que se dice que sus muros de piedra recuerdan a las antiguas defensas castreñas, tal y como escribe Ana Paz Paredes en el periódico La Nueva España del 1-4-2016:
"La inmensidad del paisaje resulta abrumadora cuando se llega a la sierra de Carondio camino de la braña de Is, en Allande, desde hace años abandonada por la falta de uso que antes le daban los vecinos del pueblo del mismo nombre. Elías García, guarda del coto de Allande, considera este lugar una joya etnográfica que debería ser preservada por su singularidad. De hecho, cree que es la braña más antigua del concejo. Pero lo que la hace singular son las lajas que coronan sus muros. A día de hoy sólo dos personas viven en el pueblo de Is (precioso, por cierto), lo cual no quiere decir que esté abandonado. Sólo hay un par de casas caídas, las demás han sido rehabilitadas y arregladas por sus propietarios, que regresan al pueblo bien los fines de semana o durante las vacaciones. "Antiguamente esta braña se destinaba a pastos de verano para el ganado menudo, cabras y ovejas, de los vecinos de Is. Se las subía a pastar y por las noches guardaban el ganado en las cabanas. Esta braña no es de alzada, como otras vaqueiras. El pastor tenía un camastro en el altillo y allí dormía", recuerda García.
Y añade: "Lo que pasa es lo que sucedió en muchos pueblos; unos se marcharon, otros fallecieron y al final la braña quedó en desuso, lo que no quiere decir que no tenga dueños, que los sigue teniendo", matiza. Hoy se aprovechan los pastos para las vacas en verano. Y es que cada casa de Is tiene su prao en este espacio; un lugar donde a día de hoy sólo queda una cabana en pie mientras que las demás están completamente en ruinas, buena parte de ellas sin tejado. No deja de producir cierto desasosiego pasear entre sus piedras y comprobar el estado de abandono de esta peculiar braña de Is. Y seguro que el visitante rememora, si alguna vez lo ha visitado, el castro de San Isidro, entre Pesoz y San Martín de Oscos, único también con sus piedras hincadas como defensa y popularmente conocidas como "caballos de Frisia". 
Y es que, tal y como explica Elías García, "todas las brañas que conozco tienen paredes normales con más o menos un metro de altura, pero no cerradas arriba con lajas almenadas o piedras hincadas. Las piedras puestas de punta eran para defender el ganado, sobre todo de los osos, porque un oso puede trepar por una pared normal si no es muy alta, pero con esos cierres se enganchaba las zarpas y no podía pasar", explica. También quedan en pie, en algunos prados, piedras hincadas en la tierra que servían como límite de los terrenos".

En documentos medievales, además de referirse al término de Alliande o Aliande (ad limiten, posiblemente por ser el límite secular asturgalaico) aparece el "territorio Hor u Or", es decir, 'del oro', que ha quedado grabado también en la toponimia: Valledor, Río d'Or, etc. El Gran Atlas del Principado de Asturias advierte así al comenzar el apartado de Historia en la parte dedicada a Allande:
"El término allandés se enmarca en la zona de los extensos concejos del occidente asturiano, compartiendo, en buena parte, la general evolución histórica de esa gran superficie comarcal. Sin embargo, quizá se perciba en este municipio como en ningún otro la separación la separación entre dos áreas submunicipales vinculadas a zonas diferentes dentro del punto de vista histórico y cultural. Del Palo allá habitan los gal.legos, que forman parte del ambiente extremo-occidental de Asturias; del Palo acá viven los curitos, enraizados en el mundo centro-occidental de la región. Esta división aparecerá aún más marcada en algunos de los procesos históricos que aquí se van a sintetizar."

Se vislumbra la profunda caída a la grande y estrecha hondonada por la que discurre el río Navia, como pronto tendremos ocasión de comprobar cuando bajemos al Salto de Salime, un grandioso descenso de unos 800 metros de desnivel que luego habrá que volver a remontar para llegar a Grandas


Pero no adelantemos acontecimientos, antes aún de bajar al Navia nos aguardan otras cuestas arriba y abajo muy importantes, la de A Prida da Madera, en el Cordal de Berducedo, y la de A Mesa a Buspol, esta ya en el concejo de Grandas de Salime. Por ello, se recomienda un buen descanso antes de acometer esa otra grande y dura etapa 'rompepiernas'


Otra de las muchas deliciosas praderías de la zona, la de la falda septentrional del monte de Pedras Rubias


Pradería que se extiende ladera arriba, hasta la cima, donde se ven a las vacas pastar


El Camino ya vuelve a llanear totalmente, y sigue de frente todo recto flanqueado por las estacas y alambradas de cierre de estos pastos


Dejamos a la izquierda los accesos a un par de fincas y seguimos avanzando por esta hermosa senda. El paisaje del pinar ha dejado paso definitivamente al de los prados de pasto y siega o, como solía decirse, 'de diente y guadaña'


Hay algunos árboles, sueltos y solitarios, jalonando el trayecto y, al fondo, ya llegando al pueblo, un bosque autóctono al lado de la carretera y al sur de Cabornel 'lugar de cabornos', troncos huecos de árbol


Al norte, la amesetada silueta de la Serra de Muriellos domina la escena, con la más alta y picuda de Carondio. De la primera nos cuentan así en la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Cordal situado en el cuadrantes noroccidental del concejo de Allande, entre las cuencas del río Lloredo por el sur y este y por el arroyo de Carondio por el lado oeste. En el norte nace en el collado de Veigosabades, mientras que en el sur es la cuenca del Lloredo el límite extremo. El eje de la sierra mantiene una dirección NE-SO, y sus alturas apenas superan los 1.000 m de altitud. Es una sierra desforestada (con repoblaciones de coníferas) y plana, utilizada como pastos de alta montaña para el ganado de los vecinos pueblos, y que se concentran en la braña de Is. Forma parte del contrafuerte de la sierra de Carondio y se encuentra protegida por la declaración de Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor."

También gustamos de compartir lo que nos dicen de Carondio, pues algunas de sus características físicas, geológicas, naturales, etc., coinciden con las de todas estas serranías:
"Sierra en los límites entre los concejos de Villayón, Illano (Eilao) y Allande, concejo éste cuyos límites se han ajustado por parte del Instituto Geográfico Nacional a la alineación sur de pico Carondio, Pico Sorribas, Pico Vigueira, y que anteriormente se hacían llegar al cordal de Gargalóis a costa del concejo de Eilao. Carondio es parte del Paisaje Protegido previsto en el PORNA junto con la sierra de Valledor. En Villayón, los límites del Paisaje Protegido son: A Pena'l Conde, Picuagudo, Aguamaroza (pueblo), serra de Prao de Roque (sigue por la divisoria), alto de Barandón, Pico Gargalóis, Chao del Pino, Carondio. 

El área se corresponde con la cuenca de recepción del río Carbonel, integrada por los arroyos y ríos que nacen en pequeñas fuentes (fontecayas desde las que el agua se va juntando hasta formar regatos) alrededor de los 900 m; salvan desniveles considerables, formando barrancos y saltos de agua que resuenan en el silencio de las tierras altas; destacan Vallourés, Llastrina, da Fayúa, Agredos, Llouseira o Roidiez. La vegetación varía en función de las pendientes y de la acción antrópica; hay alisos (humeiros, Alnus glutinosa) y fresnos de hoja estrecha (Fraxinus excelsior) en las riberas fluviales; el matorral de brezos (distintos tipos de eriáceas) predomina en las vertientes más alteradas, mientras que los bosquetes de roble con rebollo de castaños y abedules tienen importancia en las vertientes de los arroyos (especialmente entre los cauces del Llouseira y del Agredos, o monte de A Cuitella). Llama la atención el abancalamiento de la vertiente entre Castaedo y Barandón, realizado con potentes paredes todavía perfectamente limpias de maleza. 

De los antiguos molinos de centén aún funcionaban dos (el de Mingosuare y el de A Sella), ambos en el río dos Agredos. Entre Villayón y Allande, un camín real de vaqueiros recorres el cordal entre la Pena'l Conde y las inmediaciones del Pico Carondio; alineados a lo largo de dicho camino antiguo hay túmulos. Entre Villayón y Eilao, en el collado de Entrerríos, se encuentra uno de los dólmenes más importantes de la región, A Llastra da Filadoira. Por Villayón, la carretera llega a Castaedo (VY-6), continuándose por una pista suficientemente afirmada hasta Barandón  y por otra hasta Augamaroza; desde los tres pueblos, varios caminos y sendas llevan hacia los cordales y los picos: eran los caminos usados hasta no hace mucho por los pigureiros, chavales cuidadores de ganado menudo en los pastos altos.

En el concejo de Allande la sierra de Carondio y de Muriellos llegan hasta la pena del Conde por el Norte y el Navia por el sur. Tiene una longitud de 11 km dispuestos de sureste a noreste. En esta sierra se destaca la presencia humana la presencia humana desde tiempos neolíticos con numerosos testimonios tumulares que han llegado a formar un camino, denominado la Carreiriega de los Gallegos, y que ha sido utilizado desde tiempos prerromanos hasta nuestros días para la crianza de ganado vacuno y caballar.

Desde Illano presenta una dirección sur-oeste a norte-este, con altitudes que sobrepasan los 1.000 m (Vigueira, Violla, Carondio, etc.) hasta descender a los 800 m en las cercanías del río Navia, e incluso los 600 m en la zona de los altos de Berveraso. Está cubierta fundamentalmente por matorrales y geológicamente es un área muy diversa con pizarras negras, cuarcitas, y pizarras en general."

El Camino hace un poco de curva a la izquierda y ahora, al sur del Alto de Valongo, empezamos a ver un poco mejor algunas de las alturas de la loma que configura la gran dorsal del Cordal de Berducedo


Seguimos sin ver aún el pueblo, pese a su cercanía, pero sí la cuesta de A Prida da Madera, por donde sube el Camino en dirección a A Mesa. Esa parte del cordal es también de verdes praderías, con el alto de Gabás (1.038 m) a la izquierda


Pasada A Prida da Madera el Camino empezará a bajar por otro bosque, con plantación de pinos, y entrará en el concejo de Grandas de Salime, del que vemos a lo lejos El Pico Buspol (1.121 m), en la Serra da Costa ('cuesta'), por donde subiremos antes de la inmensa bajada al Salto de Salime


Los peregrinos de antaño también desearían llegar a Berducedo para acogerse a la hospitalidad de su "alberguería de pobres peregrinos", como se menciona en una vieja inscripción milagrosamente conservada en la que se menciona su reedificación en 1785 "siendo su patrono y bienhechor don Josef Albarez Lorenzo". Como vemos, fue reconstruida en una fecha extraordinariamente tardía, cuando otras instituciones hospitalarias estaban desapareciendo o languideciendo


Nos agradaría reconocer, o al menos adivinar, desde aquí, las inmediaciones del Alto da Garganta, paso a las veigueñas tierras del Eo y paso por tanto de los dos ramales oficiales del hermano Camino Norte de Santiago, que pasan por allí a Galicia rumbo a Lourenzá y Mondoñedo, uno por Vegadeo/A Veiga y otro por Ribadeo


La distante sierra Serra A Bobia nos trae la memoria de Amparo López, más conocida como A Bruxa de Brañavara, que fue bien conocida en estos contornos por su facultad de dar noticias de los difuntos. Compartimos el artículo que le dedicó el gran erudito Juan Zamora Terrés el 3-6-1978 en la revista Triunfo:





En la entrada que, basándose en este artículo, le dedica a la Bruxa de Brañavara el arqueólogo Alfonso Sánchez en su web Ástures, este nos explica el contexto en el que se desenvolvió Amparo López y quienes la conocieron:
"Tiene la brujería asturiana un matiz peculiar, y es que asociamos siempre bruja con el mal, como personaje imprescindible para llevar a cabo el daño o el perjuicio, sin embargo, en Asturies y Galicia, la bruxa no tiene por qué ser mala. Las hay buenas, que dan consejos sobre enfermedades, ganado, etc, y claro que las hay malas (y malos) que provocan el daño como venganza. 
Posiblemente, fueran el chivo expiatorio de determinados males que sucedían a la comunidad. Cuando algo malo pasaba, hacía falta alguna cabeza que echar a rodar. 
Asociados a la naturaleza, y a lo extraordinario, no era dificil encontrarlas dirigiendo manadas de lobos, o viviendo en lo profundo del bosque. Muchas de las tradiciones asociadas a ellas, las encontramos en el folklore bretón sobre todo, pero también en otras partes de la céltica. (...) 
Amparo hablaba con los muertos, sabía de parientes que estaban lejos, predecía males, y curaba enfermedades con remedios y consejos. No sabía leer ni escribir, y tenía dos ayudantes a través de los cuales mandaba sus mensajes. 
Tal era su fama que llegó a salir en un periódico de tirada nacional, y recientemente se han publicado algunos libros sobre ella y ha aparecido en documentales y programas de máxima difusión".

El Camino, recto, y las líneas de alambre y estacas a los lados, dibujan una hermosa perspectiva, a manera de línea de fuga, con A Prida da Madera en lontananza, paso al concejo de Grandas


Más a la derecha, la Serra de Buspol o Serra da Costa es también alomada hasta el Alto de Valongo. Entre ambas hay un valle, el de A Mesa, que pronto descubriremos


Más a la izquierda y más al sur, Penabernaz (1.071 m), otra de las alturas del Cordal de Berducedo, por donde discurre el cortafuegos del pinar que se extiende por la otra vertiente, ya hacia el concejo de Grandas de Salime


Justo al otro lado de los árboles que vemos prado abajo está Berducedo, cabeza de la parroquia de este nombre y donde están los primeros albergues que hallamos tras bastantes kilómetros. El topónimo podría explicarse a partir del latín viridem 'verde' o de viridiceum 'verdoso', o también del también latino virducum 'vástago de una planta'


De la misma manera que los peregrinos de ahora desean ver ya donde van a echar el freno y alojarse, los de ahora estarían con ganas de acogerse a la hospitalidad de aquel antiguo Hospital de Berducedo, cuyo edificio, la Casa del Hospital, se conservó hasta 1980. De él nos dice la Gran Enciclopedia Asturiana:
"Al de Berducedo se llegaba por el "carreiro francés", el cual, al parecer, había fundado en el siglo XIII el señorío de Neira de Jusá; aquí también atendían a los malatos de la comarca y aún se conserva la rigueira dos melatos, al SO. del pueblo, en el lindero con La Mesa; sus tentas consistían en 142 reales y 8 maravedíes de diferentes tierras y 115 de foros..."

Los malatos eran, textualmente, los enfermos de lepra y otros males de la piel que, en siglos pasados, se tenían por la misma enfermedad. No deja de ser llamativo que este y otros hospitales (en el sentido de alberguería) de 'pobres y peregrinos' acogiesen sin problemas a afectados por una de las más temidas enfermedades a la antigüedad pese al miedo al contagio


En cuanto al señorío de Neira de Jusá, así se llamó oficialmente y hasta 1975 un territorio que básicamente comprendía el actual concello de Baralla, en Os Ancares lucenses, al sur de Baleira y Castroverde (paso del Camino). El señorío lo ejercían linajes gallegos como el del conde de Lemos


Además de sus fines piadosos, los hospitales de acogida habían de ser negocios rentables para sus fundadores, con terrenos y bienes que arrendaban a los campesinos para su mantenimiento y el de su hospitalero, mayordomo o administrador (no pensemos en el de las películas de ambiente señorial inglés) y, por supuesto, de sus dueños


En el siglo XVIII estas instituciones solían estar en franca decadencia, sin embargo la de Berducedo fue, como vimos, reconstruida a finales de dicha centuria. Es posible que acogiese ya más a pobres transeúntes que a peregrinos, con el declinar de las peregrinaciones a Santiago, e incluso a malatos, al ceder la endemia leprosa y pasar los últimos enfermos a cargo del Real Hospicio


El Camino empieza ahora a bajar suavemente entre más prados, con la loma del Cordal de Berducedo al fondo y siempre bien a la vista. El siguiente hospital de acogida de romeiros jacobitas se encontraba no mucho más lejos, en Buspol


Nos cruzamos con otro acceso a las fincas y seguimos de frente, siempre en recto y en ligero descenso entre más prados


El Carreiro Francés no siempre habría tenido este aspecto. Su trazado sería en su momento ensanchado y aplanado para, aunque no asfaltado ni hormigonado, permitiese un correcto paso de vehículos ganaderos a las fincas


Más allá de los árboles son los prados de A Costa, un topónimo que se repite constantemente, pues así se conoce también a la Serra de Buspol, cuyo final en el Alto de Valongo divisamos constantemente


Camino abajo y a la derecha, son los campos y bosques de El Chao, otro topónimo muy frecuente en zonas llanas. El nombre de A Costa vuelve a estar presente en las laderas del Cordal de Berducedo, donde vemos ahora, al sur, Pena Palanca, que con sus 1.128 metros es el más alto de la serranía


En las cercanías se encuentra el santuario de Nuestra Señora de Bedramón, que celebra renombrada romería el 15 de agosto, edificada en el solar de una antigua capilla que cristianizaría una necrópolis megalítica de las muchas existentes en la zona


Eran pues estos no solamente caminos de romería a Santiago sino a otros santuarios locales como este de Bedramón, de gran predicamento en Allande y concejos limítrofes, pues por ejemplo el agua de la fuente que allí surge era considerada milagrosa y curativa de enfermedades como el bocio. La cofradía fue fundada en el año 1653 y en la centuria siguiente el templo fue reformado


Por la ladera del Valongo se trazó la prolongación de la carretera hacia Grandas de Salime cuando se hizo el embalse del Navia, tanto para transportar materiales y maquinaria (hubo también un teleférico hacia el muelle del Espín, en Coaña enfrente de Navia, en la gran ría de la desembocadura del río) como para sustituir a los otros caminos que, por Bedramón, el Valledor y Vilarpedre, quedaron cortados por las aguas de la presa, que hizo desaparecer a numerosos pueblos asturianos y gallegos de su cuenca fluvial


Toda la parte del Valledor, parroquias de Samartín y San Salvador, quedaron convertidas en un fondo de saco respecto a las comunicaciones, lo que favoreció su despoblamiento, el cual afectó también a todo el concejo, pero especialmente a los núcleos rurales más apartados o peor comunicados


Únicamente algunos ganaderos especializados en producción competitiva de carne y leche, pues las pequeñas caserías de antaño desaparecieron, productores de miel y jubilados permanecieron en algunos pueblos, si bien el turismo rural presentó una alternativa, máxime en enclaves como Berducedo, parada y fonda en el Camino


De todas maneras, el proceso no sucedió de la noche a la mañana; si bien desde el famoso Xacobeo'93 se divulgó y señalizó el Camino Primitivo el primer albergue de Berducedo, en público en la antigua escuela, no se abrió hasta 2007, al igual que el de la capital del concejo (antes la gente se alojaba en los polideportivos o 'donde pudiese'. El primer albergue en este tramo fue el de A Mesa, junto con el de Grandas, ambos públicos (el primero también en la antigua escuela y el segundo en los bajos del Ayuntamiento). El de Penaseita, también público, fue inaugurado en 2009, año en el que en Berducedo se abre el primero privado, Camín Antiguo, que cerró posteriormente a la vez que abrían otros


Vista abajo hacia los prados y arboledas que se extienden hacia la carretera, con las montañas del Bajo Navia y zona del Eo a lo lejos, al norte


Y la hondonada de la bajada hacia el Navia. Ahí tenemos, de menor a mayor: Pena Escrita (636 m), El Cerro de Payalín (736 m), El Pico del Vago (743 m), La Pena'l Xugo (845 m), Pena Redonda (954 m), Pena Porto (967 m) y El Pico Murias (1.023 m) entre otros, todos al otro lado del 'gran río'


La hostelería y hotelería son en muchos casos actividades complementarias con otras, como la ganadería, la más representada pese al paulatino abandono del campo, el cual continúa. Aportamos algunos datos del estudio Los impactos socioeconómicos del Camino Primitivo en Asturias:percepciones de los residentes, de Marta Magadán Díaz y Jesús I. Rivas García, de la Universidad Internacional de La Rioja, Facultad de Empresa y Comunicación:
"El número de peregrinos no para de crecer en el Camino Primitivo, y son muchos los días, especialmente en el verano, en los que los albergues de titularidad pública asturianos llenan sus plazas y los peregrinos han de buscar otras alternativas para pasar la noche. Este auge que está viviendo la ruta primitiva hizo que vaya a más la aparición de albergues de titularidad privada. 

Las tierras asturianas por las que discurre el Camino Primitivo mantienen su vinculación con las actividades agrícolas y ganaderas, conservando en buena medida el entorno de sus villas y de sus aldeas. 

Los datos de peregrinos que abordan el trazado primitivo resultan alentadores. No obstante, algunos estudios sobre los impactos turísticos en la ruta del Camino Francés, junto a la aparición de algunas voces discrepantes sobre cómo se está llevando a cabo la gestión de los flujos de personas que recorren el Camino, generan una cierta inquietud, cuando no incertidumbre, sobre los beneficios de este exponencial aumento del flujo de visitantes".

Este estudio es del año 2021, es decir, justo antes de la experimentación de otra gran afluencia de caminantes tras la pandemia de la Covid que afectó al mundo entero. No obstante ya se había registrado un muy importante crecimiento de peregrinos en años anteriores:
"En julio de 2020, el 6,74% de los peregrinos optaron por el Camino Primitivo para llegar a Santiago de Compostela, mientras que en 2019 fue del 4,81%, y en 2004 solo el 1,49% optaban por esta ruta. En el mes de julio la mayoría de los peregrinos fueron españoles".

Es muy interesante en este estudio cómo se percibía ya el riesgo de masificación; en la actualidad y sin llegar a ser los últimos famosos cien kilómetros del actual Camino Francés desde Sarria o del Portugués de la Costa, hay ya ciertos problemas de plazas a partir de Semana Santa sobre todo y hasta la llegada del otoño. Magadán Díaz y Rivas García se basan en estudios de otros investigadores a la hora de abordar este problema:
"Sin embargo, estas cifras podrían incentivar iniciativas locales (Montes, 2015), pero un aumento continuo del número de caminantes puede provocar una excesiva turistificación de la ruta (López, Pazos y Piñeiro, 2019; Martín-Duque, 2017) y una degradación de recursos (Martín y Morère- -Molinero, 2019). Esa posible masificación del itinerario y el consecuente empeoramiento de la experiencia de las personas que lo transitan (Porcal Gonzalo, Díez Angulo e Íñiguez de Heredia, 2012) podría provocar una mala percepción por parte de los habitantes de las zonas por las que pasa la ruta (Progano, 2018)".

Se debate sobre si ciertos problemas surgieron de manera inevitable o si las mismas instituciones fomentaron, vía medios de comunicación, opinión pública, etc., un éxito del Camino basado en cifras y datos de afluencia, con records anuales de caminantes, in crescendo, lo que ha llevado, incluso en el Primitivo y otros similares, a una turistificación no deseada. En este sentido se alega que la dureza de esta ruta sirve de 'filtro' ante esta situación:
"Una de las peculiaridades de esta ruta, frente al resto de Caminos de Santiago, es su dureza. Desde Oviedo hasta Lugo se puede observar que el Camino Primitivo se muestra como una típica ruta de montaña media, que exige una cierta preparación física para abordarla. En este sentido, los albergues facilitan la culminación del recorrido a los peregrinos menos entrenados o más lentos, acortando distancias entre etapas. Otra peculiaridad llamativa del Camino Primitivo guarda relación con su riqueza natural y paisajística que dota al trazado de una especial belleza, al atravesar infinidad de bosques, prados de pastoreo, valles, colinas, montañas, ríos, arroyos, aldeas... La mayor parte del Camino transcurre en plena naturaleza y, afortunadamente, casi no hay contacto con carreteras de tráfico intenso".

El aumento de peregrinos se hizo visible sobre todo a partir de la segunda década del siglo XXI, resultado de lo cual fue la creación de más albergues privados que solventasen las carencias de plazas de los públicos. Estos albergues privados hay que tener en cuenta que, salvo excepciones, son turísticos, especialmente dedicados a los peregrinos aunque no necesariamente exclusivos para ellos:
"El número de peregrinos no para de crecer en el Camino Primitivo, y son muchos los días, especialmente en el verano, en los que los albergues de titularidad pública asturianos llenan sus plazas y los peregrinos han de buscar otras alternativas para pasar la noche. Este auge que está viviendo la ruta primitiva hizo que vaya a más la aparición de albergues de titularidad privada".

Dentro de los privados, los de acogida, aunque minoritarios hoy día, pese a que fueron pioneros, sufren en este y otros caminos los efectos de cierta turistificación al confundir muchos usuarios conceptos como 'donativo=gratuidad' o parecido. En la actualidad abundan más los privados con precios estipulados, incluso con otros servicios que, normalmente, se cobran aparte: lavandería, secadora, etc., a veces propios y a veces externalizados. También se da un auge de solicitudes de habitaciones propias, individuales y para parejas o pequeños grupos, lo que favorece a las pensiones y hoteles y a que, no pocos albergues, también las ofrezcan


Todo esto, naturalmente, puede cambiar por diversos factores, pero la tónica general es que cada vez se ofrecen más facilidades, incluso transportando equipajes, mochilas y personas que, si bien dan mayor accesibilidad al Camino a un público que, en principio, no sería tan dado a caminar, y menos en las etapas de montaña media-alta que tiene el Primitivo hasta Lugo, se traducen en los consabidos problemas de plazas, e incluso de convivencia, con los muchos peregrinos que buscan un poco más de desconexión, libertad y aventura, tal y como podemos observar en los debates, a veces muy acalorados, que tienen lugar en grupos, foros y páginas del Camino:
"Los datos de peregrinos que abordan el trazado primitivo resultan alentadores. No obstante, algunos estudios sobre los impactos turísticos en la ruta del Camino Francés, junto a la aparición de algunas voces discrepantes sobre cómo se está llevando a cabo la gestión de los flujos de personas que recorren el Camino, generan una cierta inquietud, cuando no incertidumbre, sobre los beneficios de este exponencial aumento del flujo de visitantes (Martín-Duque, 2017). 

Los estudios existentes sobre el Camino Francés señalan su limitado impacto económico en los municipios por los que transcurre debido, principalmente, al reducido gasto medio registrado por peregrino y día (alrededor de los 30 €). Al tiempo, señalan que el Camino Francés no ha modificado de manera significativa la estructura demográfica de sus municipios (Santos, 2006) ni la dinámica poblacional de las pequeñas localidades que lo componen (Precedo, Revilla y Míguez, 2007) ni su desarrollo social (Andrade, Leira y Caramés, 2010). Sin embargo, sí se detecta cierto desarrollo en las ciudades cabeceras de comarca y en la ciudad de Santiago (Precedo et al., 2007). En cambio, si se tienen en cuenta los estudios realizados en los años en los que más se concentra la demanda (xacobeos), se registran cifras más alentadoras que, junto a un incremento importante de peregrinos, pone de manifiesto un destacado aumento del gasto medio por turista (Ulloa y Ruiz, 2010)".

Si bien interesante e importante, la obsesión con los datos económicos, su impacto y el del número de caminantes, es una de las críticas que se hacen a una promoción que parece incidir más en el aspecto turístico que en el cultural o espiritual. Las discusiones en este aspecto son, como hemos dicho, continuas y no pocas veces intensas, abarcando a instituciones, a particulares y al mismo asociacionismo jacobeo


Con datos, reiteramos, de 2021, que pueden cambiar en sucesivos estudios, Magadán Díaz y Rivas García nos ofrecen este panorama del impacto del Camino en Allande, cuyos gráficos y porcentajes también deseamos compartir por su evidente interés:
"En Allande, hay un consenso general mayoritario (94,23%) por parte de los entrevistados de las cuatro categorías que señala sin ambigüedad que el Camino Primitivo ha mejorado significativamente los ingresos de la localidad y que dicha mejora se ha extendido a una gran parte de la población local. Menos claro es el consenso sobre los efectos de derrama (spillover effects) en localidades limítrofes: las respuestas de los entrevistados de las categorías A y B apuntan hacia la existencia de impactos positivos sobre las localidades limítrofes, pero las respuestas obtenidas de los entrevistados de las categorías C y D no ven ese efecto de derrama positivo o no saben dar respuesta a la cuestión. 

En cuanto a la mejora, directa o indirecta, de los ingresos personales de los entrevistados por efecto del Camino Primitivo, se encuentra una valoración general afirmativa, especialmente señalada en las categorías A y B y parcialmente indicada en la categoría C. 

Las actividades locales que se perciben como más beneficiadas por el Camino Primitivo son claramente las de hostelería y restauración. Sin embargo, aparecen diferencias de opinión en cuanto a otros sectores de actividad: mientras que los entrevistados de las categorías A y B señalan claramente el comercio minorista como un beneficiado más o menos directo del Camino Primitivo, las categorías C y D no reflejan con tanta evidencia este resultado. 

Otro de los consensos evidenciados por las entrevistas telefónicas (84,61%) fue el relativo al mercado de trabajo, encontrando un lugar común en la idea de que el Camino Primitivo ha sido, efectivamente, un impulsor del empleo local. 

El efecto de atracción de nuevos visitantes (turistas y excursionistas) más allá de los propios peregrinos, es percibido ligeramente por los entrevistados de las categorías A, B y C y apenas indicado por los entrevistados de la categoría D. 

En líneas generales, todas las categorías (88,46%) han reconocido la aparición de nuevas actividades comerciales locales al amparo del Camino Primitivo, entre las que se identifican nuevos negocios de restauración y hostelería y el comercio minorista relacionado con la artesanía y con los regalos.
No hay una percepción por parte de las cuatro categorías entrevistadas (98,07%) de que a raíz del Camino Primitivo se hayan generado impactos negativos sobre otras actividades económicas y comerciales en la localidad, por lo que no se señalan de modo específico actividades perjudicadas. 

La mayoría de los entrevistados de las cuatro categorías (98,07%) no dudan de que el Camino Primitivo ha impulsado el desarrollo de infraestructuras y servicios, tanto públicos como privados, especialmente en lo relativo a la mejora de las comunicaciones físicas (carreteras y vías peatonales, principalmente) y de la señalética. No obstante, en ninguna de las cuatro categorías se observa que reconozcan la existencia de mejoras en los servicios de salud. 

Hay una escasa percepción positiva (9,6%) en cuanto a que el Camino Primitivo haya podido servir de pretexto para desarrollar mejoras en el transporte. En las cuatro categorías se percibe mayoritariamente esa sensación de cierto olvido, cuando no de abandono. No obstante, hay una cierta valoración positiva (82,69%) atribuida al Camino Primitivo sobre la mejora de las telecomunicaciones. 

Por lo que respecta al incremento de actividades culturales y a la protección del patrimonio local, no se percibe un consenso claro en ninguna de las categorías sobre un impacto positivo del Camino Primitivo en las mencionadas actividades (50%), y claramente no se identifican comportamientos incívicos de los peregrinos o de otros visitantes que perjudiquen a la comunidad local (96,87%)".


No toda la agricultura 'desapareció' frente a la ganadería, si bien las plantaciones de cereal han desaparecido en lo concerniente al consumo humano (elaboración de pan) salvo de manera muy residual y para ocasiones especiales, los huertos familiares para consumo propio o con un cierto excedente para los mercados locales, siguen siendo visibles, así como los frutales, tal que aquí


En cuanto a la producción agrícola-ganadera más tradicional y secular, la Gran Enciclopedia Asturiana señalaba en en 1970 dos grandes áreas que coinciden con las lingüísticas:
"Las dos partes en que se divide el concejo por la línea que señala el Puerto del Palo (1.146 m) poseen distinta condición agrícola, agrupándose en la oriental o "del Palo acá", con mucha diferencia, los pueblos y parroquias de mayor potencialidad agropecuaria, con terrenos propicios al cultivo intensivo y al aprovechamiento más moderno de los recursos ganaderos y campesinos. A sus habitantes, que hablan el bable occidental, los llaman coritos o curitos y son los antiguos pésicos del convento astur. En la zona "del Palo Allá", "Tras el Palo" o "Tras la Sierra", encontramos las parroquias del paisaje bravío, montaraz y pastoril; sus pobladores, que reciben en nombre de gatsegos, por su dialecto, y en alguna zona farracos, son herederos de los galaicos prerromanos".

Y de El Chao de Llago llegamos a El Chao de Bereducedo, otro de los muchos llanos, que, como las cuestas o Costas impregnan el paisaje y su toponimia


A nuestra derecha, sigue la huerta. "Las producciones del concejo son: patatas, centeno, maíz, forrajes, trigo, frutos secos (avellanas y castañas), miel y se cosecha algún vino", explica la Gran Enciclopedia Asturiana en sus primeras ediciones. Actualmente el maíz se planta como forrajera, la miel se ha revalorizado y el vino se integra en la Denominación de Origen Protegida Cangas


A partir de aquí la bajada, aunque seguirá siendo suave, se presentará un poco más acusada al acercarnos a los bosquetes


Además de la señalización pertinente el mismo trazado, bien trillado y pisado del Camino, no ofrece dudas en cuanto a su identificación


Afloramientos rocosos en el suelo, que sigue siendo mayoritariamente de tierra aplanada


En los cruces, siempre de frente y en recto


Tal vez esta franja pétrea forme parte del antiguo empedrado que hubo de existir como pavimento


El Camino hace un poco de curva a la izquierda y empieza a perder altura un poco más acusadamente


Los bosquetes son realmente filas de árboles a lo largo de los caminos y en la divisoria de estos con las fincas


Pequeños pozos y roquedos en el firme, donde es habitual ver las marcas de las ruedas de los tractores


Las alambradas dejan paso a una zona de setos, con arbustos y zarzales


Dejamos más entradas a fincas a izquierda y derecha mientras avanzamos todo este tramo cuesta abajo


Luego, a la derecha, otra fila de estacas y alambres delimitando un prado. Al fondo, en el pequeño valle del Regueiro del Canedo, empezamos a ver las casas de Berducedo


Son las de El Campón, que están realmente a la salida del pueblo por el Camino, que sube hacia A Prida da Madera, topónimo referido a la actividad maderera secular existente desde antiguo en la zona, tanto para la construcción como para hacer aperos, madreñas, hórreos, muebles, etc. como para alimentar las fraguas de los ferreiros. Prida parece tener explicación etimológica en el latín proditam 'la cuesta', aunque tampoco se descarta una viam petritam 'camino empedrado'


Ambas etimologías pueden ser posibles en estas cuestas y antiguas vías pétreas


Filas de árboles, mayoritariamente castaños, flanquean el tramo final del Camino hasta el pueblo, cabeza de la parroquia de su nombre, que es la segunda más poblada de Allande, tras la de la capital del concejo, si bien con gran diferencia entre ambas, de alrededor de 150 habitantes a unos 600


Llega otro camino a nuestra derecha, con el que vamos enlazando en este lugar y continuamos bajando todo de frente


Apacible antesala de la población, a la que, quien más quien menos, ya tiene más que ganas de llegar tras una dura etapa, principalmente, recalcamos, quienes hayan hecho la Ruta de los Hospitales


Como en otras localidades, a la entrada por el Camino suelen anunciarse establecimientos hoteleros-hospitaleros y hosteleros


Desde la distancia, un edificio anaranjado que se ve es el de la antigua escuela, desde 2007 albergue público de peregrinos


Un poco más allá está Casa Marqués, albergue, pensión y bar, y el albergue-restaurante Camino Primitivo, ambos al paso del Camino y el segundo en concreto al lado de la carretera


Al lado de la carretera vemos, en la que es la primera casa del pueblo, el consultorio médico, a cuya entrada se conserva la inscripción de la refundación del hospital de peregrinos de Berducedo en 1785, el cual se encontraba unos cuantos metros más allá, también al paso del Camino


Tras un muy corto trecho por la carretera, el Camino seguirá hacia la iglesia parroquial de Santa María, aquí tapada por los árboles de la izquierda, y por El Campón comenzará la subida de A Prida da Madera, como hemos dicho hace un momento


El Camino de Santiago sube desde la iglesia hacia la casa de piedra que vemos a la izquierda y, de ella, sigue hacia la nave de ganado situada más a la derecha (en el medio de la foto)


El Camino pasa a la derecha de la nave y acomete la subida final, bastante pendiente, la cual vemos bien desde aquí, hacia los bosques de la cima, a la derecha


Por lo general, los peregrinos que han hecho la Ruta de los Hospitales, ya muy cansados pues habrán caminado prácticamente un día entero, preferirán parar en Berducedo. Los que han salido de La Puela/Pola de Allande, si bien tienen aquí un lugar ideal, también pueden gustar de caminar cuatro kilómetros más, lo que viene a ser una hora andando, hasta A Mesa. Todo depende de gustos, fuerzas y, cada vez más, de las plazas disponibles en cada sitio...











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