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viernes, 30 de enero de 2026

COLINAS: UN ALBERGUE CON OBSERVATORIO ASTRONÓMICO EN EL 'CAMINO DE LAS ESTRELLAS' (TINEO/TINÉU, ASTURIAS) PEPÍN EL CANTERO Y SU OBRA EN LA RUTA JACOBEA, PREMIO HISPANIA NOSTRA

 

Colinas. En medio, el albergue Los Hospitales

Sito en la ladera occidental del Picu Caborno y en la confluencia del Camino procedente de Samblismo y La Mortera con la carretera AS-219 Luarca-Pola de Allande, el pueblo de Colinas, estratégicamente situado, permite hacer un alto en la ruta jacobea primitiva y pernoctar para, al día siguiente, hacer por ejemplo una etapa corta con objeto de disfrutar de la capital allandesa, o acometer, desde aquí, la famosa Ruta de los Hospitales, subiendo a lo alto de La Sierra de Fonfaraón, y todo ello gracias al albergue Los Hospitales, allí situado, en una hermosa parcela entre el Camino de Santiago, que pasar por detrás, y la carretera, que vemos delante (en medio de la foto)

La Mortera y el Camino que viene, subiendo a Colinas

El Camino sube a Colinas por la ladera de El Cuetu, sobre el estrecho valle del Regueiru Rioscuro, que nace en sus estribaciones y se une al río La Mortera, al pie del pueblo de ese nombre, al que llegamos procedentes de Samblismo, donde se encuentra la bifurcación oficial del Camino de Santiago entre la Ruta de los Hospitales y la que va a La Puela/Pola de Allande, la capital allandesa, que es la que ahora estamos haciendo. A la derecha, La Sierra Calcabo cierra el valle por el este, discurriendo el de La Mortera al norte de la misma


Aquí vemos La Mortera (de frente) y Samblismo (a la derecha de la foto) donde, entre los bosques de la loma de La Espina y El Palo (NO confundir con La Espina de Salas y el puerto de El Palo en Allande), en el lugar de La Solana, se bifurcan ambas rutas. La que viene a Colinas llega por las casas de abajo, al pie de la carretera, mientras que la de Hospitales lo hace por arriba, tras subir la ladera sur del Picu'l Cuernu (787 m), entrando en La Mortera por la parte alta (casas a lo lejos a la izquierda de la foto)

La Mortera desde el Camino, saliendo a Porciles, observemos el mojón

Quienes hacen la Ruta de Hospitales llegan, por lo alto de la Colina, insistimos, inician la subida al Picu Picón y al Caborno desde la capilla de San Pascual (sita detrás de las casas de arriba del todo a la izquierda), mientras que quienes van 'por abajo' siguen la línea de casas de la parte inferior del pueblo unos metros por debajo de la carretera, hasta el Palacio de La Mortera (antiguo 'ayuntamiento' cuando fue coto señorial de la casa de Tineo) y Traspalaciu (la casa más próxima, a la izquierda de la foto)

Subida a Colinas

Al poco de salir de La Mortera hallamos esta bifurcación: la pista de la izquierda sube a las casas de Colinas de Baxu, que vemos en lo alto de un collado a lo lejos, pero nosotros vamos a Colinas d'Arriba o, sencillamente, Colinas, por lo que tomaremos el camino de la derecha


Así nos lo indica el mojón, con su concha identificativa y su pertinente flecha direccional; es un camino de grijo o zahorra, tierra y piedra, acondicionado en su momento para permitir el acceso de tractores a las fincas


Hemos de prestar muchísima atención pues, nada más empezar a subir hay otra bifurcación, en la que tomaremos el camino de la izquierda, el que sigue de frente


Insistimos en prestar atención, pues el desvío puede parecernos la entrada a la finca que vemos a la derecha y, además, el mojón está colocado en un lugar en el que se ve medio oculto, quizás para no estorbar el acceso a otro prado, a la derecha


Este es el Camino y por aquí seguimos, subiendo directos a Colinas


Es una senda sumamente bella, así, o más angostos, embarrados y pedregosos, serían todos los caminos de la zona antes de que se decidiera ensanchar los principales para el acceso de maquinaria agrícola


Otros, como este, en el que la caja caminera delata su antigüedad, fueron dejados más o menos intactos y preservados. Ahora, con el paso continuo de peregrinos, están bien trillados, pero antaño tendían a tupirse al crecer el matorral


Aquí este hermoso castaño es todo un símbolo, solitario sobre el sendero, que avanza encajado entre extensas praderías


A su sombra, se forma un riachuelo, tal vez nacido en un fontán o surgidero, pues hay agua siempre, incluso sin lluvia y en verano


Poco más arriba hay otro y, en lo alto, aquella línea está formada por los que se extienden a lo largo de la carretera


Según subimos, volvemos a ver las casas de Colinas de Baxu, extendidas, linealmente también, por el camino que las comunica con la AS-219


De estas tres, la del medio sería la antigua escuela, del año 1965, pero que no funcionaría demasiado tiempo pues con la concentración escolar cayó en desuso


A la derecha, un muro de contención, de piedra, garantiza que los argayos o corrimientos de tierra corten el Camino, el cual se desbroza periódicamente además, aunque el tránsito de romeros lo mantiene siempre expedito 


Entre las hojas del castaño vemos los primeros frutos de la temporada, protegidos por su erizada y punzante concha de púas


Siguen un grupo más de ellos, formando un pequeño castañar camino arriba


El sendero es, insistimos, una preciosidad. El trayecto hasta La Puela e incluso más allá, El Palo y aún más lejos, no tendrá demasiados tramos de asfalto o de hormigón, únicamente al atravesar las poblaciones y poco más


Estamos sobre el valle del Regueiru Rioscuro antes citado, viendo el camino, zigzagueante, que sube a Colinas de Baxu tras cruzar dicho arroyo


Más allá de las casas empieza a perfilarse la loma de El Picu Montouto (854 m), que se encuentra justo al este del Alto de San Roque en Porciles, que veremos desde más arriba, pues es otro de los hitos que jalonan este nuestro trayecto, a no ser que, recordemos, desde Colinas deseemos enlazar con el Camino de los Hospitales


Casas que se encuentran en el cantu o cresta de una colina que, al otro lado, da vista al valle del río Villaverde, otro de los que nacen en La Sierra de Fonfaraón


La cuesta no es larga ni de mucho repecho, pero ciertamente esta es una etapa, la que figura en las guías como de 27 kilómetros, más o menos, entre las capitales tinetense y allandesa, que los peregrinos mayormente suelen dividir en dos, dadas sus constantes subidas y bajadas. Pero bien es verdad también que es en su dureza donde el Camino Primitivo muestra toda su belleza


Quienes hacen la Ruta de Hospitales sí que han de realizar, sí o sí, una parada en alguno de estos pueblos, dado que hasta bien bajado y muy pasado El Palo (puerto a 1.146 m donde se reúnen ambas rutas), posiblemente hasta Berducedo, si no se abre algo antes, no hay posibilidad de avituallarse y pernoctar, a no ser que se vaya bien provisto en la mochila, especialmente de agua en verano, e incluso dispuesto a vivaquear


Empezamos a ver, más allá de las alambradas de cierre de estos pastos ganaderos, algunas casas de Colinas, así como, más arriba, la corona de uno de los monte de Fonfaraón, El Picu la Cabanona (1.021 m), que nos sirve también para saber dónde se encuentra en Alto de Porcieles, pues se yergue a su izquierda


Las distancias, y más si las divisamos aparentemente cercanas, se nos antojan próximas, pero este camino no es una llanura y un tramo en él equivale a su multiplicación varias veces, en cuanto a tiempo y esfuerzo, respecto al que haríamos en meseta, por ejemplo


Sendas barreras vegetales, además de la honda caja caminera, encajan el sendero cuando este pasa bajo otro de los totémicos castaños de esta subida a Colinas


El Camino avanza muy recto en esta vieja 'trinchera', no es difícil se trate, como el de los Hospitales por lo alto de la Sierra de Fonfaraón, de una de tantas rutas de comunicación con la que fue una muy rica y extensa zona aurífera explotada desde la prehistoria, desde el mismo Neolítico y Edad de los Metales, si bien fue con la romanización cuando de explotó masivamente, siguiendo técnicas ya conocidas de antes por los astures y, un poco más al occidente, por los galaicos, que poblaron estos parajes en la Edad del Hierro y época castreña 


No todas las minas son de oro, también hay 'minas de agua' y esta es una de ellas, empleada para usos de riego, excavada a mano a lo largo de unos 20 ó 30 metros, con un poco de pendiente hacia arriba. Su función es captar las filtraciones de agua bajo los prados, luego sale el agua por una riega o canalillo a un lado del camino, canalizada hacia los campos, según información de nuestro amigo y buen seguidor Gonzalo Rivas González, oriundo de esta zona


No puedo negar que este sistema recuerda a los de la canalización del agua como fuerza propulsora del derrumbe de grandes montañas para extraer sus vetas auríferas, empleado durante la dominación romana, pero basándose en una técnica que, como se ha descubierto, resultó ser anterior y autóctona, la arrugia o ruina montium, y es que minas son todas, al fin y al cabo y, además, galerías mineras


Y es que la misma galería nos recuerda a las auríferas, como la Cova de Xan Rata, que solo los muy muy contados peregrinos que ya conozcan la Ruta de los Hospitales, se aventuran a saber de ella, pues requiere de un desvío, parcialmente señalizado, pese a que fue camino oficial en 1993, e incluso conserva mojones


Pasamos la muria o murete de la 'mina de agua' y seguimos subiendo, de momento sin tregua, hacia las casas de Colinas, que se vislumbran entre el boscaje que se divisa cuesta arriba


"COLINAS DE ARRIBA/COLINAS D'ARRIBA. Aldea de la parroquia de Cerredo (Tineo). Tiene una población de 35 habitantes, y está situada a 300 m de Colinas de Abajo, emplazada en la carretera AS-219 a una altura de 751 m y distante 20,5 km de la capital municipal. Posee una rica y extensa pradería que sustenta una importante cabaña vacuna", nos dice del pueblo al que nos dirigimos el Diccionario geográfico de Asturias. Ciudades, Villas y Pueblos, según datos poblacionales del año de su publicación, 1998


"COLINAS DE ABAJO/COLINAS D'ABAXU. Aldea de la parroquia de Sangoñedo (Tineo). Se halla a 22,8 km de la capital municipal, emplazada a 700 m de altitud, a 0,4 km de la carretera AS-219. Su población es de 219 habitantes. Tiene un edificio-escuela (aula y vivienda) construido en 1968, hoy dedicada a centro social y a celebraciones litúrgicas", nos dice la misma obra. No deja de llamar la atención que dos enclaves que, en la práctica, sean uno, pertenezcan a diferentes parroquias, entidad administrativa civil, aparte de secularmente religiosa, en la estructura administrativa de los concejos asturianos


Ello acaso puede deberse a que por aquí pasaría la divisoria de dos antiguos cotos señoriales, el de Las Morteras de Villarmilde ya citado y el de Sangoñedo, que no se incorporarían, por 'vicisitudes políticas y socio-económicas', como suele decirse, hasta las reformas administrativas del siglo XIX


El Camino sube recto y gana altura bastante rápidamente; el topónimo de estos lugares no ofrece mayor misterio, "del latín collem ('colina'), más sufijo derivativo -atam, para designar un paso alomado entre dos altos", como bien explica el profesor Xulio Concepción Suárez en su Diccionario toponímico de la montaña asturiana


"Voz común aplicada a tantos parajes en alto, casi siempre vistosos, soleados, topaeros pal ganao -en expresión de los vaqueros", continúa diciendo este filólogo, que describe estos lugares como "camperas espaciosas" o "amplias colladas", pues 'collada' y 'collado' son palabras de significado idéntico a 'colina' y con parecida raíz


En su obra Toponimia asturiana. El porqué de los nombres de nuestros pueblos, otro filólogo, Xosé Lluis García Arias, nos da la noticia de que "se constata “Ecclesiam Sancti Romani de Collinas” correspondiente probablemente al citado Colinas de Tinéu ", lo que da a entender que hubo en Colinas una iglesia en un documento que, si bien fechado en 912, es posiblemente una interpolación más del Libro de los Testamentos del obispo Pelayo realizada unos dos siglos después



Y aquí tenemos La Sierra Calcabo, boscosa en sus laderas y amesetada en su cima de verdes camperas. "Es una corta agrupación orográfica que se eleva, fundamentalmente, entre los ríos de La Mortera y Villaverde", nos dice de ella la Enciclopedia del paisaje de Asturias. Etimológicamente 'cal', como 'car', vendrían del kal kar preindoeuropeos con el significado de 'roca, piedra' y, de ahí 'altura' y monte; mientras 'cabo' se interpreta como 'al fondo, al final', por lo que estaríamos ante un 'monte al fondo' respecto a los observadores de las aldeas que le rodean


Del paisaje extrospectivo de campos abiertos pasamos al introspectivo de nuestro entorno más inmediato al entrar en un bosquete caminero


El Camino se ensancha y suaviza su cuesta al pasar bajo los primeros árboles


Se han improvisado unos muy hermosos bancos hechos con losas de piedra apiladas en los que podremos descansar a la buena sombra antes de acometer el tramo final de la cuesta de Colinas


El suelo se cubre con mantos de hojarasca, más espesos en otoño, con la caída de la hoja, por supuesto, pero presentes en cualquier época del año en este trecho boscoso


Bello paisaje del valle del Rioscuro desde la cancela, con el camino a Colinas de Baxu


Yeguada en la vega del río, que pasa al pie de la colina de Colinas


Vamos pues a por el tramo final de cuesta camino arriba entre los árboles


Se aprecian las rodadas de vehículos de trabajo en las fincas, posiblemente de algún tractor Pascualín


La cuesta acaba al llegar a la carretera, pero aún queda un trecho antes de llegar a Colinas, cuyas casasa vemos a la izquierda


Son las primeras del pueblo y desde las que puede subirse a enlazar con la Ruta de los Hospitales. El albergue se encuentra muy poco más atrás


Estamos en la ladera meridional de El Cuetu, estribaciones del Picu Picón, bajo cuya cima discurre dicho Camino de los Hospitales


Llegar a la carretera no quiere decir necesariamente tener que pisar asfalto, pues disponemos de una amplia franja para caminar en esta su vereda izquierda. Las señales, eso sí, anuncian precaución en este tramo común con la AS-219


La carretera fue ensanchada, peraltada y mejorada hace ya unos años, quitándole además bastantes curvas cerradas. No tiene normalmente demasiado tráfico pero este pasa veloz


Se trazó por primera vez cuando, hacia 1880, se emprendió la construcción de varias carreteras que comunicasen la capital allandesa con otras villas del occidente y, a través de ella, con el centro de Asturias, siendo esta actual AS-219 la llamada Luarca-Pola de Allande desde sus inicios


La cruzaremos unos metros más adelante, justo antes de la siguiente curva, donde hay un paso de peatones. Realmente podríamos caminar perfectamente por esta amplia vereda herbosa hasta allí, pero el hito jacobita nos indica adentrarnos en este bosquete carretero a la izquierda


En verdad, siempre es más gratificante caminar por estos arbolados senderos, a la sombra ahora de una hilera de carbayos


Al pie del Camino, una de tantas cancelas, canciechas o canciel.las de acceso a las fincas


Vemos, bien marcado, el surco del Regueiru Rioscuro prado abajo, aunque el regato no lo veremos hasta que lo crucemos, unos metros más allá del paso de cebra


La senda llanea a la buena sombra, entre arboledas y matorrales


Y, entre uno y otro árbol, hay un espacio desde el que se puede contemplar el paisaje


El camino que comunica 'las dos Colinas' recorre la cresta tras la que asoma El Picu Montouto, en el que el mapa Iberpix del Instituto Geográfico Nacional hace figurar tres alturas. El Picu la Cuesta el primero por la derecha, con 853 m, seguido del de La Texera con 835 m y el Montouto propiamente dicho con 823 m. Sin embargo, en algunas versiones en papel de los mapas 1:25000 de este mismo organismo el Montouto figura como el primero y el de La Cuesta el segundo. Viene esto a colación porque, como siempre decimos, las alturas y los topónimos pueden varias según la fuente empleada. No solamente en planos y guías, también según los informantes de cada pueblo o, incluso de cada casa y, si bien hay estudios toponímicos serios acá y allá, no siempre se plasman en la realidad


Más allá está El Chanu. Ese monte por el sur y La Sierra Calcabo por el norte cierran el valle del río Villaverde, que también cruzaremos, cerca de su cabecera, en el trayecto de Colinas a Porciles


Antes de volver a la carretera hay una pequeña cuesta bajo unos avellanos


Y ya estamos otra vez en la AS-219, que aquí ha sido ensanchada picando la roca madre de la montaña, formando una alta pared en el margen derecho


Margen derecho al que vamos a cruzar ahora por el paso de peatones antes reseñado


Al sur alza su silueta El Picu la Cabanona (1.021 m), así llamado, se cuenta, por una cabaña grande que hubo en su cima. Todos estos pueblos tenían y tienen arriba pastos comunales, cada uno con su camino o caminos hasta sus majadas pastoriles


Este monte ya está a cierta distancia de la Ruta de los Hospitales, pues esta toma rumbo suroeste desde detrás del Picu Tableiros, sito más a la derecha, hacia La Paradiel.la, donde estuvo el primero de los hospitales de la sierra, para ganar altura rápidamente hacia los siguientes, los de Fonfaraón y Valparaíso


El paso de cebra va a ser todo el asfalto que vamos a pisar de momento, pues a la derecha, pues a la derecha tenemos también un buen margen de sendero para caminar sin problemas


Esta es una de tantas curvas cerradas de esta carretera, que antes sin embargo era mucho más pronunciada. Fijémonos en las señales de advertencia para los conductores


Una cuneta de hormigón canaliza las aguas sobrantes hasta el Rioscuro, que vamos a pasar ahora


Primeramente llegamos al tramo 'recortado' de la pronunciadísima curva de la antigua carretera


Pero NO seguimos por ella, simplemente la cruzamos pues el Camino sigue al otro lado


Atención, no vemos mojón alguno y únicamente un par de pequeñas flechas pintadas en el suelo nos señalan este cruce


Nos metemos en un espeso bosque que ha crecido en la ribera, a la que nos acercamos


El sendero, bien pisado, desciende suavemente entre la fronda


Es posible que por aquí ya escuchemos el murmullo del agua


Y al llegar abajo, hace una curva a la izquierda. También en este lugar suelen improvisarse asientos en cualquier parte


Pasamos sobre el río por esta pasarela, antaño se hacía vadeándolo a pie un poco más a la derecha


Una advertencia, nunca nos apoyemos en los pasamanos ni aquí ni en ningún otro lugar, suele ser el elemento que 'primero falla'. Fijémonos siempre también en el estado de las tablas del suelo


Por ahí se vadeaba el Rioscuro antes, sobre las piedras. Estos ríos son cortos y poco caudalosos, pero sí suelen ser sonoros pues descienden por un fuerte desnivel. Con las lluvias y deshielos pueden formar impetuosos torrentes, inundando las orillas y arrastrando ramas y troncos incluso


Pasado el puente una señal nos confirma que hemos de ir a la izquierda


Otro tramo de hermoso sendero que atraviesa el bosque


Recordemos que va a ser muy poco el asfalto que pisemos en bastante tiempo, al menos hasta llegar a A Mesa, ya en Grandas de Salime, a excepción de los tramos camineros de las poblaciones. Y en cuanto a 'carretera general', únicamente a la salida de La Puela/Pola de Allande hacia El Mazu y, sobre todo, la subida del Salto de Salime a Grandas


A nuestra derecha, cubriéndose de vegetación, el paredón sobre el que pasaba la antigua carretera. Cuando se acabó esta supuso la desaparición de los antiguos 'caminos reales' como principales vías de comunicación, quedando relegados a vías pecuarias y caminos vecinales o locales


Y ahí tenemos el túnel por el que pasaremos bajo la actual carretera. Tras cruzarla y pasar el río hemos vuelto a ella haciendo una 'U' salvado el Rioscuro


También aquí se ha hecho un gran muro, este de rocas, para que la carretera pase sobre el río y salve su profundo surco


Aunque no parece haber otra posibilidad de paso, el ver una flecha amarilla garantiza que no nos hemos despistado dejando algún desvío atrás


A la salida del túnel, otras dos flechas


El Camino, siempre llano, atraviesa un paraje deliciosamente selvático


Un poco más adelante empieza a subir, pero vamos a prestar atención a lo que hay a nuestra derecha...


Hay un rellano, hecho de losas de piedra con un canalillo, en un abrigo entre las rocas, cubiertas de musgo, de la montaña


Por el canalillo baja el agua que mana de una fuente


El agua cae de una canaleta con una hendidura, un pingón, hecho en una laja de pizarra. No olvidemos que de aquí es Emilio José Pérez Rodríguez, Pepín de de Colinas, cantero que altruistamente engalana muros, puentes y manantiales del Camino de Santiago. De él escribe Ana M. Serrano en el diario La Nueva España del 22-9-2021 con motivo de su reconocimiento público, galardón y homenaje a su obra al concedérsele el prestigioso premio Hispania Nostra:
"Emilio José Pérez Rodríguez, vecino de 80 años de Colinas de Arriba (Tineo), se quita mérito si le hablan de su labor como cantero, pero tiene todo el reconocimiento y aplauso de la asociación de ámbito nacional Hispania Nostra, colectivo creado en 1976 para defender el patrimonio cultural y natural de España. 
La misma asociación que ayer le entregó una placa “por su dedicación a perpetuar la técnica de la construcción con piedra seca” en muros y puentes del Camino de Santiago Primitivo a su paso por el entorno de Colinas. 
“Estoy muy contento e ilusionado; cuando no esperas nada y te dan algo, la ilusión es mayor”, respondió el protagonista. Fue la arquitecta del grupo de investigación Territorio y Desarrollo Sostenible de la Universidad de Oviedo Miriam Alonso quien propuso a “Pepín” como candidato al mayor premio que entrega el colectivo. No pudo ser a nivel nacional. Sin embargo, el hacer como cantero del vecino de Colinas de Arriba tenía “algo especial, algo singular” que Hispania Nostra no pasó por alto.

Ayer, una delegación visitó Tineo y en la Casa de Cultura del municipio loó el trabajo altruista del célebre cantero. Pepín –“sin saberlo”, dice– contribuye a mantener vivo este arte de hacer muros con piedra que es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. 
Pérez Rodríguez se formó como cantero por azar. Dedicó su vida a la ganadería. Pero en su tiempo libre construía muros “con la cuarcita que hay en la zona”. Algunas de sus fincas lindan con el Camino de Santiago Primitivo a su paso por Colinas de Arriba, y quizás por ello esos muros que levantó empezaron a ganar protagonismo. 
Miriam Alonso también visibilizó su obra en el informe que firmó para el Ayuntamiento de Tineo sobre las construcciones con piedra seca del concejo. 
“Yo lo hago porque me gusta, porque me relaja”, confesó Pepín, quien señaló que para hacer un muro de piedra no hace falta seguir fórmulas escrupulosas: “Basta tener tiempo y ganas”. 
Además de levantar muros particulares, también se encargó del puente que atraviesa el río Villaverde a su paso por Colinas. “Me llevó mucho tiempo y ahora estoy con otro”, reveló. Sigue restaurando con cuarcita, “un material en el que no puedes hacer grandes cosas”. “Algunas piezas tienen superficies planas; tan solo hay que arreglarlas un poco con un pico para encajar; es como un puzle”, explica. Tras la entrega, Miriam Alonso ofreció una charla sobre el patrimonio cultural inmaterial de la piedra seca en Tineo."


El Camino se ensancha bastante, pues debió ser el que empleaba la gente de Colinas antaño para bajar a la fuente, incluso con carros, para cargar agua antes de que existiese la traída general


Aquí sí que tenemos un mullido suelo de hojas caídas. El entorno de la fuente rezuma humedad


Los árboles se comban sobre la senda, comenzando esta el último repecho antes de llegar al pueblo


Luego el sendero se estrecha, pues la vegetación ha crecido profusamente en sus veredas


Vemos claridad al fondo, señal que de estamos acabando de subir para salir de nuevo a la carretera


Salimos del castañar, flanqueados por verdaderas paredes vegetales de arbustos y zarzales


Dado el tránsito de caminantes, la senda nunca se cierra


Y aquí a la derecha tenemos ya los guardarraíles de la AS-219


Un pino joven a nuestra izquierda surge entre la vegetación


Hemos llegado a Colinas. Estas son las casas que veíamos antes en la subida. Por entre ellas puede subirse a la sierra y a la Ruta de los Hospitales


El Picu Montouto, de nuevo ante nosotros, al sur


Y ya empezamos a atisbar el valle del río Villaverde, con el Alto de San Roque en lontananza, otro de los collados de la ruta a Allande


Más casas de Colinas, con El Picu la Cabanona al suroeste


Observemos el gran desmonte de la carretera para ensancharla. Justo encima están las huertas


Caminamos en llano, pues hemos llegado a lo alto de este collado entre dos valles y dos serranías


A nuestra izquierda y al este, Colinas de Baxu, en la cresta del collado hacia La Sierra Calcabo


Detrás nuestro, todo el trayecto, casi todo subiendo, que hemos hecho desde La Mortera


La Mortera y la unión del valle del Regueiru Rioscuro con el del río La Mortera, entre las sierras de Calcabo a la derecha, Fonfaraón a la izquierda y El Picu'l Cuernu (787 m) al fondo, al norte, sobre el pueblo


El pueblo de La Mortera y el de Samblismo a su izquierda, un poco más lejos


Samblismo y el Camino de Santiago, que llega a La Mortera un poco más abajo de la carretera y paralelo a esta. Poco más arriba, entre el bosque de pinos, sale a las camperas del Picu'l Cuernu la Ruta de los Hospitales


Y por El Prau cimeru, bajando la falda del monte, el Camino de los Hospitales llega a La Mortera por las casas de arriba a la izquierda, hacia la ermita de San Pascual Bailón. Mientras, nuestro camino lo ha hecho por la fila de casas de la zona más baja del pueblo, hacia la Casa de la Inquisición y el Palacio de la Mortera (cubierto de vegetación), ambos entre los dos árboles de la izquierda


No vemos la capilla de San Pascual pero sí el gran caserón que hay antes de ella. Arriba a la izquierda. Por las casas de arriba a la derecha llega la Ruta o Camino de los Hospitales hasta el santuario, donde empiezan las primeras grandes cuestas de Fonfaraón


Si por alguna razón no hemos podido o querido tomar la Ruta de los Hospitales no haría falta volver atrás sino que, como decíamos al principio, podemos subir a ella si lo deseamos aquí en Colinas


Llegados al cruce con la carretera AS-219 iremos a la derecha para cruzarla


Aquí tenemos el pertinente paso de cebra para cruzarla. Estemos muy pendientes al hacerlo pues hay una curva muy cerrada


Nos dirigimos al albergue de peregrinos, sito al otro lado de aquellas arboledas, en lo que fue el antiguo trazado de la carretera


Cruzamos pues la carretera y en esta bifurcación bajamos a la izquierda en el que será uno de los escasos tramos en lo que pisaremos asfalto en esta ruta


Así nos lo señala el mojón que hay al lado de la señal de stop


A la derecha, otra de esas paneras sin pegollos, que se sostienen sobre casa o bodega, empleada normalmente como almacén de aperos y material, pero que puede tener otros usos, como cuadra, gallinero, taller, garaje, vivienda...


Seguidamente pasamos frente a dos casas, la primera es Casa Pedro


Y esta es la segunda, con su entrada bellamente ajardinada; una referencia muy importante, pues al pasarla y a su derecha está el desvío para tomar la Ruta de Hospitales, montaña arriba


Y de frente y a la izquierda es la entrada al bar, albergue de peregrinos y alojamientos Los Hospitales, del que hablábamos al principio, el cual ofrece diversas actividades, además de ser parada y fonda del Camino de Santiago, pues disponen hasta de un observatorio astronómico y mini campo de golf, tal y como leemos en su web:
"Situado en el Camino Primitivo de Santiago, el alojamiento Los Hospitales se encuentra ubicado en Colinas de Arriba, una aldea entre Tineo y Pola de Allande, a 20 kilómetros de Tineo,  8 de Pola de Allande y a 21 de Berducedo por la ruta de los Hospitales. Esta aldea fue braña vaqueira (lugar de asentamiento estacional para el pastoreo del ganado) que se convirtió en pueblo en los siglos pasados al ser habitado permanentemente, gracias a las mejoras de las comunicaciones por ser lugar de paso.

El alojamiento, edificado en 2022, catalogado como albergue de categoría superior, está situado en una amplia parcela con un pequeño campo de golf, observatorio astronómico, garaje para bicicletas, cuadras para caballos, etc.Un lugar de descanso  para los peregrinos, y  todos los que quieran practicar senderismo, MTB, o simplemente conocer esta comarca del suroccidente asturiano."

Fue inaugurado en el año 2023 y además de admitir mascotas ofrecen al posibilidad de acampar. Colinas de Arriba (Tineo) gana habitantes jóvenes gracias al Camino de Santiago, titula D. Álvarez, corresponsal del periódico La Nueva España, su reportaje de este albergue privado publicado el 3-3-2023 con motivo de su apertura:
"José Boto y Noelia Castro apuestan por el pueblo para emprender con un albergue-alojamiento en el que ofrecen la posibilidad de observar el cielo con telescopio. 
"El creciente atractivo del Camino de Santiago Primitivo con sus miles de visitantes anuales está ayudando a revivir a los pequeños pueblos por los que transita. Dotar a la ruta jacobea de los servicios que requieren los peregrinos hace que vecinos de la zona rural decidan diversificar su actividad con la creación de albergues o servicios hosteleros. Pero no solo: también atrae a nuevos pobladores que ven en el Camino una posibilidad de emprendimiento. Es el caso de José Boto Pérez, que junto a su pareja, Noelia Castro Fernández, ambos de 25 años, se han trasladado a vivir a Colinas de Arriba, aldea tinetense de una decena de habitantes, donde han puesto en marcha el alojamiento-albergue Los Hospitales, en el que también está involucrado el padre de él, José Boto Maldonado. 
José Boto Pérez nunca vivió en Colinas de Arriba, el pueblo de donde es natural su padre. Él se crio en Tineo y una vez acabado el instituto se fue a Oviedo para continuar su formación universitaria. Ahora este pequeño núcleo rural se ha convertido en su apuesta de futuro. Estudió Física y teletrabaja en el campo del tratamiento de datos, pero no se veía encerrado en una oficina. De este modo, una idea que había surgido de forma casual pensada para que la llevase a cabo su padre, se convirtió en un proyecto familiar más ambicioso del que el joven decidió ponerse al frente. 
“Nunca antes había pensado en venir a vivir a Colinas, pero como la inversión que nos fuimos planteando iba creciendo, decidí incluirme en el proyecto”, reconoce el joven. Sumar a su pareja en esta iniciativa emprendedora fue fácil porque la formación de ella está relacionada con el turismo. Había estudiado gestión y dirección de alojamientos y finalizó sus estudios con el deseo de trabajar en el ámbito del turismo rural, lo que le llevó a realizar sus prácticas formativas en Tineo, en el hotel Palacio de Merás. Porque aunque es natural de Oviedo, la joven reconoce que “siempre me gustó el campo”.
El proyecto del albergue comenzó a fraguarse en 2018, pero no fue hasta mediados de octubre de 2022 cuando finalizó la obra de construcción del edificio. Ello les permitió hacer una apertura de prueba de poco más de un mes antes de entrar al invierno para testar cómo podría ser el trabajo y la demanda que podría haber. La prueba les dejó muy satisfechos.  
“Abrimos el 1 de noviembre hasta el 8 de diciembre y fue una bienvenida muy buena. La gente se mostró muy agradecida y gustó mucho el alojamiento, el trato con los peregrinos fue muy familiar”, explica Noelia Castro. Tan bien estaba yendo la apertura de prueba que realmente se alargó más de lo previsto. “No pensábamos tener abierto hasta diciembre, pero nos empezaron a llegar reservas para el puente. No nos imaginábamos que la gente fuese a dedicar esos días para venir a hacer el Camino”, añade José Boto Pérez. 
Este nuevo albergue tiene capacidad para 20 personas y cuenta para ello con cuatro habitaciones: dos de ellas con seis camas y las otras dos de cuatro. Además, ofrecen servicio de desayuno, comida y cena para los peregrinos. “Es importante poder ofrece de todo porque en estos pueblos no hay apenas nada. Desde Campiello, que tiene tienda y restaurante, solo hay bar en Borres y en Porciles”, describen. 
Incluso en alojamiento, la oferta se queda corta en temporada alta, a pesar de que en estos últimos años han ido surgiendo más iniciativas privadas en pueblos cercanos al de Colinas de Arriba. “Ahora mismo hay mucha demanda y pocos alojamientos en la zona. Al final muchas veces se ven peregrinos que se quedan sin posibilidad de alojarse suplicando por una cama”, asevera. 
Uno de los principales atractivos con los que buscan llegar a sus clientes es dar a conocer que desde Colinas de Arriba se puede acceder a la "ruta de los hospitales", ofreciendo así a los amantes de la montaña un sitio donde pernoctar, antes de iniciar la etapa de los Hospitales hasta Berducedo, que cuenta con 21 kilómetros. 
Los estudios en Física de José Boto Pérez les ha llevado a incluir un servicio muy especial: la observación del cielo. Cuentan con un telescopio y una terraza en la planta superior del edificio desde la que tienen unas vistas privilegiadas a un cielo libre de contaminación lumínica. “En noviembre, cuando lo ofrecimos a nuestros clientes les encantó. Aquí tenemos muy buen cielo. Estas semanas de atrás, con las heladas y el cielo despejado, se contemplaba la Vía Láctea a simple vista”, comenta. 
Aunque Colinas de Arriba pertenece a Tineo, está a tan solo a ocho kilómetros de Pola de Allande, con lo que la intención de estos jóvenes es poder involucrarse en el proyecto de "turismo de estrellas" que el municipio vecino está poniendo en marcha y que cuenta con la certificación Starlight, que certifica la calidad del cielo. En ese punto, los promotores del albergue tienen claro cómo preservar su trozo de cielo y han rechazado solicitar alumbrado público al lado de su albergue para que no afecte a las observaciones nocturnas. 
Este proyecto turístico arranca con mucha ilusión de forma oficial el próximo lunes, 6 de marzo, previa celebración de una fiesta de inauguración el sábado 4. La expectación es enorme entre los vecinos del pequeño núcleo rural que “se muestran encantados de ver que hay vida y gente joven en el pueblo”. 


Esta es la entrada y así lo tenemos indicado en el cartel que pone ALBERGUE BAR y, al lado, pintada en trazos, una concha jacobea. Aquí, además de pernoctar, nos informarán de la subida a Hospitales, de la que también ofrecen información en su página, que queremos recomendar. Por su ubicación y su implicación en la divulgación de la astronomía recibió en 2024 el premio Starlight 


Verdaderamente, siempre se ha dicho que el Camino de Santiago es el 'Camino de las Estrellas' y la misma Vía Láctea recibía el nombre popular de Camino de Santiago pues indicaba a los peregrinos el camino al oeste en la noche, pensándose que la senda de la tierra era un reflejo de la del cielo


Nosotros, en este caso seguimos la ruta hacia La Puela/Pola de Allande, por lo que, desde el albergue, seguiremos por este antiguo tramo de carretera


Carretera que baja suavemente al lado de esta hermosa mata de hortensias que la separan de las casas adosadas que componen el albergue Los Hospitales


Ante nosotros, el Alto de San Roque (773 m) constituye un paso natural entre El Picu la Cabanona a la derecha y El Picu Montouto que anuncia la entrada a otro pueblo de esta ruta, Porciles, donde otro Boto, José Manuel Boto tuvo, hasta su jubilación, un gran referente caminero en su bar Casa Boto, del que habrá que hablar ampliamente en su momento


Más allá de San Roque asoma El Picu Corona (908 m) en la frontera con Allande, a cuyos pies dejaremos tierras tinetenses para entrar en las allandesas en La Campa Chavadoira o L.lavadoira (Lavadoria), así llamada por formar parte de los lavaderos de mineral del oro astur codiciado por Roma


Llegamos al extremo del campo del albergue, donde enseguida saldremos a la carretera AS-219 de nuevo, aunque apenas caminaremos por ella


Y aquí tenemos de nuevo ante nosotros El Picu la Cabanona, donde existen restos de algunas de sus minas y sus canales o antiguas, por donde entraba en las galerías excavadas el agua embalsada de los arroyos y fuentes de lo alto de la sierra, provocando el derrumbe de laderas enteras al entrar fría en las galerías citadas, donde se prendían grandes hogueras, con la presión y la gran diferencia de temperatura. Un proceso que los romanos adoptaron de los astures que, según han descubierto los hallazgos arqueológicos, ya empleaban desde antiguo, la ruina montium o arrugia, como la llamaba Plinio el Viejo en su Naturalis Historia:
"El oro se encuentra en nuestro mundo, dejando de lado el que, según se dice, es extraído por hormigas en la India o por grifos entre los escitas, de tres maneras: mediante partículas de los ríos, como en el Tajo de Hispania, el Po de Italia, el Hebro de Tracia, el Pactolo de Asia, y el Ganges de la India; y no hay oro más puro, pues ha sido pulido por el propio curso del agua y el roce. De otro modo, se extrae por medio de pozos excavados o se busca en el derrumbe de montañas (...)
El tercer método supera las obras de los Gigantes: Se excavan túneles a lo largo de grandes distancias dentro de las montañas, iluminados con lámparas; la duración de las jornadas es la misma que la de las vigilias, y durante muchos meses no se ve la luz del día. 
Este tipo de obra se llama arrugias. Las grietas se hunden de repente y sepultan a los trabajadores, de modo que ya parece menos temerario buscar perlas y púrpuras en las profundidades del mar. ¡Tanto más peligrosas hemos hecho las tierras."

Se reconocen muy bien las antiguas o canales del agua, casi rectos pero con una muy ligera inclinación pormenorizadamente trazada a lo largo de bastantes kilómetros, lo justo para que fluya sin desbordarse desde las 'piscinas' abiertas en las alturas a las galerías verticales excavadas por los mineros en la falda de la montaña. Así resultaba el proceso, explicado en Wikipedia:

"Mediante este sistema los mineros excavaban galerías verticales de donde en diversos puntos partían otras horizontales y ciegas. En un momento dado, se soltaba en tromba a través de ellas agua, que previamente había sido acumulada en depósitos y presas, lo que provocaba la compresión del aire atrapado en su interior y hacía explotar el conglomerado de arcilla y roca que formaba la montaña. La masa de lodo obtenida se conducía por gravedad hasta los canales de lavado y filtrado. Los canales de filtrado eran estructuras de madera en las que se hacía pasar la masa resultante, una vez extraídos los cantos rodados, que se amontonaban formando lo que hoy conocemos como "murias" o "pedreiras", y se obtenía el oro a través de filtros realizados con ramas de brezo. Se precisaba de una gran cantidad de agua que se recolectaba por los alrededores mediante grandes infraestructuras hidráulicas y, así, en Las Médulas hay más de 400 km de canales con algunos de más de 100 km, y siempre a una altura superior a la de la explotación. 
Tradicionalmente esta técnica fue atribuida a la ingeniería romana; sin embargo, el estudio de diversos castros astures cuyos materiales se adscriben únicamente a la Edad del Hierro (Castro de Ceruñales, Noceda del Bierzo, La Cogollina, Teberga) y cuyas defensas han sido excavadas mediante la técnica de Ruina Montium, permiten hoy día afirmar que se trataba de un sistema prerromano y tradicional de la minería de los astures.​ 
Fue muy usado en la zona de Las MédulasEspaña, cuyo paraje ha quedado marcado con una singular y única forma a raíz de las obras realizadas bajo el dominio romano."

Las antiguas son actualmente verdaderos caminos sin apenas desnivel que llegan desde aquí a El Palo. Son mucho más largos que las rutas camineras pero algunos pocos peregrinos conocedores del terreno las exploran y recorren, como Victor Guerra, escritor y caminante


Las antiguas recorren también la falda este del Picu Tableiros (1.077 m), a cuyo otro lado, la falda oeste va el Camino de los Hospitales. Su nombre tiene que ver con 'tabla', acaso por sus laderas lisas y casi verticales, del latín tabulam, plancha. Un poco más abajo son los lugares llamados Trescantu y La Prida, donde nace el río Villaverde


Río Villaverde que forma el profundo valle al que vamos a bajar nosotros ahora tras cruzar la carretera es en esta recta con buena visibilidad y que tiene también, pocos metros más abajo, su oportuno paso de peatones, por donde vamos a cruzar sin necesidad de pisar más asfalto que ese


A la izquierda, se ha marcado sendero en otra franja de tierra y hierba fuera del asfalto de la AS-219, que hace aquí una larga recta descendente


Una flecha amarilla pintada en el reverso de la señal de tráfico que anuncia a los conductores el paso de peatones nos indica que poco más abajo nos desplazaremos a la izquierda para bajar al valle del río Villaverde, cuya vega vemos desde aquí


La bajada es corta pero forma parte de los subeybaja que hacen especialmente dura esta etapa entre capitales de concejos, razón por la que los peregrinos suelen dividirla en dos


Y es que luego de bajar, tocará ir subiendo por el bosque hasta llegar al Alto de San Roque, para bajar a Porciles, luego al valle del río de este nombre, subir a Chavadoira y seguidamente bajar al valle del río Nisón para entrar en la capital allandesa


Todos estos ríos y regatos forman parte de la cuenca del Narcea. "Nace en las proximidades de Colinas de Arriba, y en la falda del monte Tableiros. Es afluente del Gera, uniendo sus aguas a la altura de esta población, con los del San Martín y el Fontalba. En su recorrido riega tierras de las parroquias de Sangoñedo, Sobrado y San Martín, con más de 11 km de Cauce", dice del río Villaverde la Enciclopedia del paisaje de Asturias. Allí en la ladera del Picu Montouto vemos, solitario, el caserío de El Pasquín, entre prados y arboledas. Explica García Arias:
"Un prado de mala calidad y muy accidentado por el terreno reci be en asturiano, entre otros, el nombre de pascón, y está presente en nuestra toponimia menor (...). Aparece como núcleo de población (...) bajo la expresión diminutiva El Pasquín"

Vayamos pendientes de las señales pues dejaremos este borde de la carretera para empezar a bajar ya


La bajada al río la hacemos por este sendero, según nos advierte el mojón que tenemos un poco más adelante


Una línea de postes con alambre separa la senda del prado de la izquierda, que llega hasta la orilla del río


Ante nosotros, la boscosa ladera de La Prida, topónimo relacionado con la piedra o con las pendientes, pues "sin negar que en algunas ocasiones hayan podido haberse originado desde (VIAM) *PETRITAM ‘(camino) empedrado’, son mayoritariamente continuadores del participio de prodire, PRODITAM ‘(la cuesta) que está delante’ (...) ‘cuesta que da salida a un alto’ ", explica García Arias


El sendero baja directo y pierde altura rápidamente


Esta es la zona conocida como Tierras Grandes, en la cabecera del valle. La carretera pasa por la falda del monte, bajo La Prida


Coincidiremos con ella unos metros al llegar arriba, al Alto de San Roque, dejándola a la altura de la célebre Casa Boto de Porciles donde, como aquí, bajaremos a un valle para después subir a otro alto


El río está ahí abajo, muy cerca; acercándonos a él nos metemos de nuevo en un precioso bosque


Y la caja caminera se hace bastante profunda


El Camino, de tierra, parece ensancharse un poco en este lugar


Un poco más adelante se torna bastante pedregoso, con abundante piedra suelta


Los castaños tienden sus ramas sobre el sendero. Con tantos morrillos veamos bien dónde ponemos el pie


Es posible que oigamos el sonido del río, discurriendo entre las piedras de su lecho, bajo la espesura


Espesura que parece hacerse algo más selvática ya casi a la vista de la orilla, en la zona más umbría


Un mágico rincón en el que el murmullo del agua es la banda sonora que nos proporciona la naturaleza


Aquí el suelo suele estar siempre cubierto por una alfombra de hojas caídas


El río Villaverde parece hacer referencia a una villa 'verde', entenderíamos que por sus campos, sin embargo parece más bien haga una referencia a una villae o explotación agrícola propiedad de un tal Birtius Viridius aunque, realmente, no haya por aquí un núcleo de población con ese mismo nombre


El río forma aquí un remanso, esta foto es en verano y lleva poca agua, pero con las lluvias o deshielos puede incluso formar torrente


Como en el caso del Regueiru Rioscuro se ha hecho un puente para cruzarlo, pues antes se vadeaba pisando las piedras


En una piedra hincada en vertical se ha colocado un azulejos con la concha identificativa del Camino de Santiago


Y debajo la inscripción " 2010 José Pérez Satorno" sobre un trisquel. Entendemos sea Emilio José Pérez Rodríguez, Pepín el de Colinas, el galardonado cantero...


El río Villaverde y las piedras por donde se vadeaba antaño, hay unos bloques de sillería labrada dispuestos de orilla a orilla


Cruzado el puente seguimos a la izquierda


Y nada más bajar tocará subir. "En cuanto al perfil de la etapa se puede calificar, sin ambages, como rompepiernas", dice el escritor y peregrino Antón Pombo en su tan reeditada Guía del Camino de Santiago. Camino Norte, aunque antes afirma que "La mayor parte de la jornada vamos a discurrir por una cota entre los 600 y los 700 m, por tierras en los que el dominio ganadero alterna con bosques autóctonos de gran belleza", tal que este


Y es que, sin duda, en la dureza del Camino Primitivo radica sin duda su dicha gran belleza, con sus subidas y bajadas de collados y valles "atravesados por impetuosos regatos" que antaño habían de ser cruzados sobre piedras "y a veces con barro, ¡toda una aventura", sigue explicando Antón Pombo


La subida es recta y directa y no ofrece tregua, pero es sumamente agradable de caminar, inmersos en la fronda


Las hojas secas  de robles y castaños crujen al ser pisadas mientras las del acebo permanecen perennes y brillantes


De vez en cuando entre los árboles se ve en la distancia: aquí comprobamos lo rápido que hemos ganado altura


Colinas de Baxu , ahora en la ladera de enfrente. Atrás va quedando también La Sierra Calcabo


En otros trechos árboles y arbustos forman una intrincada pared vegetal, en la que crecen hierbas y helechos


La tupida foresta se extiende sobre todo a la derecha, a la izquierda se forma un seto natural que nos separa del prado


Ramas y hojas forman una mágica celosía que filtra la luz iluminando suavemente el Camino


Atención pues aquí acaba un primer tramo de cuesta


Y es que enlazamos en llano con otro camino y seguimos a la izquierda


Pero es dar un paso y volvemos a subir, pues en esta bifurcación tomamos el camino de la derecha


Otro repecho en fuerte ascenso y también muy recto


Más acebos en el Camino, la perla verde del bosque


Poco más arriba, tendremos buenas vistas desde la entrada a aquella finca


Y en la entrada, un mojón, son los bosques de El Pasquín y la Castañal los que tenemos ante nosotros, en la ladera septentrional del Picu Montouto


El bosque, en primavera temprana, cuando empiezan a crecer las hojas


En el valle, una línea de árboles ribereños delata el curso del río Villaverde


Avanzamos, siempre subiendo, por este precioso túnel vegetal


Los árboles arquean sus largas ramas sobre el Camino, llegando a formar una galería de hojas


Atención a aquel mojón, donde acabamos otro trecho de subida


Hemos enlazado con el camino vecinal que comunica El Pasquín con la carretera, hacia donde vamos a subir nosotros ahora, yendo a la derecha


Es uno de los escasos tramos en los que pisaremos asfalto en nuestro periplo hacia tierras de Allande, ya muy cercanas


Es otro recuesto fuerte pero muy corto, enseguida llegaremos a la AS-219


El Picu la Cuesta o Motouto de nuevo ante nosotros. A la derecha está el Alto de San Roque


Otra hermosa vista de Colinas, La Sierra Calcabo y el valle del río Villaverde. Aquí abajo, el camino de El Pasquín


Poco más arriba, la señal de stop, bien visible, nos indica que ahí está ya la carretera


Al llegar a ella salimos del bosque en la zona de El Carcabón


Estamos en la ladera oriental del Picu la Cabanona, cuya cima tenemos encima pero ya no vemos desde aquí


Llegamos a la carretera y, sin necesidad de salir al asfalto, iremos a la izquierda


Y es que en esta vereda, donde hay un mojón, hay un bello sendero en la hierba, al lado de los árboles


Y por aquí seguiremos ahora en dirección al Alto de San Roque, a unos 400 metros escasos de aquí, puerta del pueblo de Porciles, cabeza de la parroquia tinetense de su nombre, en la frontera ya con Allande


Hemos salido del bosque pero otro, hermoso y tupido, se extiende a nuestra derecha


Y a la izquierda, los prados de El Carcabón, aumentativo de "la palabra asturiana cárcava o cárcova 'zanja, foso'", dice García Arias, "de la voz latina caccabus "('olla, cazuela'), aplicado de forma figurada al terreno para designar la 'cavidad marcada de un suelo", apunta Xulio Concepción


Bucólico paisaje hacia La Cuesta, La Texera, El Picu Montouto y San Roque, advocación de la iglesia parroquial de Porciles, la cual se encuentra al empezar a bajar el alto


El Carcabón acaso haga referencia a esta gran hondonada hasta el valle, cerrada al sur por La Sierra Calcabo, de la que vemos ahora las camperas y bosques de La Vena y El Plantíu. En la lejanía divisamos parcialmente La Sierra de Tineo o de Grullomayor


Tenemos un buen margen para caminar entre el guardarraíl y el seto. Avanzamos así cómodamente y en llano sin estar demasiado pendientes del tráfico que, repetimos, no suele ser intenso, pero sí pasa veloz por esta carretera arreglada


Llegamos a una recta y desaparece el guardarraíl. Las casas de Porciles no empezaremos a verlas hasta llegar al Alto de San Roque


Otro hermoso paisaje del valle con Colinas ya en la lejanía. Ahora a la izquierda asoma un poco del Picu'l Cuernu en La Mortera


Aviso a los conductores para que reduzcan la velocidad, pues llega la curva del Alto de San Roque (773 m), empezando la bajada a Porciles


Aquí empieza otro largo tramo de guardarraíl. La senda sigue por esta franja de hierba, agostada por el sol del verano


Si bien se da en pensar que Porciles recibe este nombre por la abundancia de jabalís o puercos salvajes, también existe la posibilidad de que se trate de un antropónimo, Porcilius, posesor de otra villae en estas que fueron tierras del oro astur codiciado por Roma


A partir de aquí vamos arrimándonos un poco al quitamiedos pues se forma un pco de socavón a la izquierda. A la derecha tenemos la señal que anuncia nuestra llegada al Alto de San Roque, otro hito geográfico de nuestro Camino a Compostela por estas tierras del occidente astur


Un poco más adelante, otra señal avisa a los conductores del cruce con la carretera TI-5, que está un poco más abajo, en el llamado Cruce de San Roque, al lado de la iglesia


El sendero, bien pisado por los muchos peregrinos que han pasado por aquí


Aquí hay un paso de cebra, pero nosotros mejor sigamos por esta vereda de la izquierda, pues por la de la derecha no hay además espacio alguno para caminar


Nos cruzamos con una pista ganadera y continuamos de frente, como indica el mojón, por la orilla de la carretera pero sin necesidad de pasar a ella


A mitad de la curva empezamos a bajar suavemente. Al fondo vemos el bar Casa San Roque, que viene a ser la primera casa de Porciles


Los fardos de hierba empacada constituyen parte ya del paisaje rural y ganadero en estos pueblos dedicados al ganado vacuno y caballar fundamentalmente


Señales de la entrada y salida a Porciles en la AS-219. Al fondo es La Pena Formiguera o Picu'l Formigueiru (1.029 m), que se yergue sobre La Campa Chavadoira y su cima marca la cima con el concejo de Allande. Se dice que estos topónimos aluden a la forma de hormiguero de la montaña


Esa serranía forma parte de la de Fonfaraón. Pasamos ahora a la altura del cementerio de Porciles. Nuestro sendero se hace aquí más ancho, a manera de pista peatonal


La crestería de Fonfaraón señala la frontera tinetense-allandesa en este sector. Asoma ahora a la derecha El Picu l'Áigla o Águila (1.138 m). "En buena parte del asturiano, las aiglas, las ailas son las 'águilas', en cualquiera de sus especies: aves muy observadas por los lugareños de los pueblos por el peligro que suponían para el ganado menor, sobre todo. Las águilas también se interpretaban como signos de varias cosas: animales muertos, cambios del tiempo...", cuenta Xulio Concepción, topónimo "aplicado a lugares frecuentados por las águilas con varios objetivos: cría, punto estratégico de oteo, o de merodeo sobre poblados y sembrados."


Si nos fijamos, veremos un poco más abajo el cruce de la AS-219 con la carretera TI-5 y, asomando, la espadaña de la iglesia parroquial de San Roque. Un poco más allá reconoceremos los tejados de algunas casas de Porciles, hacia donde nos dirigimos, no sin antes no hacer un alto aquí a tomar algo en Casa San Roque antes de proseguir nuestro periplo hacia las ya muy cercanas tierras allandesas








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