Tras dejar atrás la villa de Tineo/Tinéu y pasado El Mirador de Letizia con la cabaña del famoso Arcadio Rey, Panas, nos adentramos en los bosques de La Sierra Grullomayor, también llamada Sierra de Tineo o, sencillamente, La Sierra, desde donde seguimos teniendo excelentes vistas de la capital del concejo cada vez que volvemos la vista en algún claro entre la espesa arboleda, así como, más atrás, la Sierra la Curiscada, con las cimas de La Sierra Bixega en lontananza, puerta del Alto Narcea y del suroccidente asturiano
La cuesta, en buena parte a la sombra al tratarse de un bosque, no es que sea mayormente pronunciada pero sí larga, pues además de ir a una de las cimas de La Sierra, avanzamos hacia el oeste por la ladera meridional de la montaña...
El Camino, eso sí, es sumamente bello, predominando las castañales o castaños, carbayos o robles, fayas o hayas, avellanos, algún freno, y multitud de arbustos, helechos y demás plantas propias de estas latitudes, muchas de las cuales embelesaron al explorador, botánico y naturalista suizo-francés Michel Charles Durieu de Maissoneuve que, como capitán de infantería, fue comisionado para acompañar una expedición científica a España en 1835
Durieu había estado en España en 1823, participando en la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis que puso fin al Trienio Liberal y repuso el absolutismo de Fernando VII. Pero fue en esa expedición militar cuando, animado por el naturalista Jacques Étienne Gay, se propuso estudiar la flora asturiana, cosa que haría realidad cuando, el 18 de mayo del dicho año 1835 arribó al muelle gijonés, poniéndose en contacto con el farmacéutico y botánico asturiano Benito Pérez de Valdés y Cruz
"Después pasa a herborizar Grado de manera sistemática y metódica. Por La Espina, Tineo, Arganza y Corias se dirige a Cangas del Narcea, donde termina sus estudios", leemos en Vivir Asturias y, en la Gran Enciclopedia Asturiana, recogen esta cita de su maestro inspirador, el citado Jacques Gay, quien resume en sus obras el recorrido tinetense de Durieu con sus hallazgos:
"Se desciende a un valle profundo y muy hermoso, en declive hacia el oriente, al que da su nombre el pueblo de Pereda y que dista dos leguas de Salas. Allí observó Durieu los primeros vestigios de pizarra (entre calizas, muy mezclada), la que había luego de hacerse más y más común. El Asplenium septentrionale es allí frecuente, como en Tineo y Arganza (por más que en el resto de Asturias sea muy raro. No vio ninguna otra planta de interés en todo el valle de Pereda. Y habiendo remontado las vertientes meridionales del mismo valle, vino a dar a una fresca altiplanicie como de tres millas de anchura, en la que halló Spergula subulata Sw. y, por vez primera Scrophularia alpestris Gay (ambas en Asturias se comportan más bien como subalpinas). Por fin, a poco de rematar la travesía de dicha altiplanicie (y a dos leguas de Pereda), se encuentra la villa de Tineo, cuyo clima es más benigno, por el hecho de estar recostada en una ladera de orientación sur. En ella se detuvo para pernoctar nuevamente, y en torno a ella herborizó varias plantas, entre las cuales han de mencionarse Lolium multiflorum Lam, Juncus ericetorum, Campanula patula, Arnoresis pusilla G., Thrincia nula patula R., Valerianella Auricula lasiocarpa K., Cerastium glomeratum var. minutulum (ya visto en Grado), y Cistus hirsutus Lam (que no avanza más hacia la cordillera)."
Como vemos, Durieu habría seguido, desde la capital asturiana, básicamente el Camín Real de Galicia o Camín Francés que ahora conocemos como Camino Primitivo, pues las carreteras que lo relegarían a vía pecuaria local no se abrirían plenamente hasta unos años después. Así entró en tierras tinetenses por La Pereda o La Preda, procedente de La Espina. Allí se desviaría a la planicie de esta sierra, que allí comienza, donde suele llamarse La Sierra Busmayor, como vimos cuando pasamos por El Pedregal, y en algún momento baja a la villa y recorre estos sus alrededores
Sin duda alguna, la frondosidad de estos bosques de La Sierra, cuyo denso arbolado autóctono cobijaba tan variado sotobosque y monte bajo, acaparó su atención. "Aparte la valentía, entusiasmo científico y diligencia en su empresa, totalmente solo de nuestro Durieu, cabe destacar la exactitud muy notable de sus observaciones, botánicas y no botánicas", nos dice también la Gran Enciclopedia Asturiana. Se trata de uno de tantos viajeros que anduvo por estos y otros tantos caminos que fueron, desde la más remota noche de los tiempos, los principales de la secular red caminera desde tiempos prehistóricos, hasta la construcción de las primeras carreteras
La subida es escalonada, aunque hay escasos trechos llanos, sobre todo a partir del Regueiru Robléu, al pie del Mirador de Letizia, la cuesta es a veces más suave y otras más pendiente, como ahora, que nos toca un buen repecho, todo recto hacia arriba y ganando altura
"... la memoria de Gay o Durieu, de una u otra forma, se unió al descubrimiento de varios endemismos regionales o de área más amplia, mucho más a veces. Algunos de sus nombres eternizan el del benemérito Durieu. Los de otros se deben simplemente a Gay, publicados o no por él mismo. En más de un caso la homonimia dio pie a que se redenominase alguna de tales plantas. Así Holcus tenis Gay se llama hoy H. gayanus Bss,, mientras que la Carex filifolia Gay ha pasado a ser C. Duriaei Steud. ex Kunze. (...)La mayoría de los desenfoques narrativos o descriptivos corren a cuenta de Gay, talento muy preciso y atildado latinista, pero cuyas informaciones eran solo epistolares, a más de haber acudido a otras fuentes menos puras y directas."
En el Boletín del Instituto de Estudios Asturianos. Suplemento de Ciencias, nº 6, publicado en 1963, J. Íñiguez traduce la descripción de Gay, titulada Viaje de Durieu por Asturias, emprendido en el año 1835, para quien desee ahondar en la exploración emprendida por estos parajes por este auténtico 'peregrino de las plantas'
Si Durieu siguió hacia Arganza, es fácil que, en algún momento, hubiera bajado de La Sierra para tomar otro antiguo camino hacia Allande, frecuentado también por los peregrinos, pero que no pasaba por el monasterio de Obona u Oubona, el que el historiador tinetense Rafael Lorenzo llama el Camino de Mirallo en su libro Tineo en la Senda Compostelana, el cual pasaba por Piedralonga o Paral.longa, el pueblo que tenemos justo debajo
De esta manera, y desde la villa de Cangas, "sube con reiteración, durante casi todo el verano, hacia el Puerto de Leitariegos y montañas próximas (Cueto de Arbas, Pico de Canellas)". Luego, a su regreso, escribirá sus Notes sur quelques plantes nouvélles, critiques ou rares du midi de l'Espagne. En cuanto a sus epónimos, su nombre para las nuevas plantas por él encontradas, Wikipedia publica estos:
"(Asteraceae) Centaurea durieui Lojac.
(Asteraceae) Lupsia durieui Kuntze
(Caryophyllaceae) Silene durieui Hort. ex Fenzl
(Cyperaceae) Carex durieui Steud.
(Isoetaceae) Isoetes durieui Bory
(Liliaceae) Gagea durieui Parl.
(Liliaceae) Gagea durieui Pasche
(Malvaceae) Malva durieui Spach
(Plumbaginaceae) Limonium durieui Kuntze
(Poaceae) Agrostis durieui Willk.
(Poaceae) Holcus durieui Steud.
La abreviatura «Durieu» se emplea para indicar a Michel Charles Durieu de Maisonneuve como autoridad en la descripción y clasificación científica de los vegetales".
Por las montañas del suroccidente y sus puertos hacia Ancares, donde se unen Asturias, Galicia y León, existieron otras ancestrales rutas por puertos, valles y otros pasos naturales, alguna de ellas también recorrida por los peregrinos, si bien más minoritariamente sin duda que estos caminos situados más al norte, incluyendo este y el de la costa y sus ramales
En el extremo suroccidental de Asturias, un topónimo tan revelador como El Trayeito, 'trayecto', hace referencia a esta ruta, o rutas, que el Gran Atlas del Principado de Asturias engloba en La montaña occidental, dentro del apartado Los valles altos del Narcea (vías del Narcea, Trayeito y Muniellos), del que compartimos lo siguiente:
"Al margen del clásico itinerario del puerto de Arbás -L.leitariegos-, existieron otras vías de comunicación que enlazaban la comarca occidental asturiana y la Meseta. Entre ellas, se puede hacer referencia a una serie de rutas que remontan el curso del río Narcea encaminándose hacia el Bierzo y Galicia, pero que han tenido un curso secundario, vinculadas con la explotación maderera llevada a cabo en la zona desde la Edad Media.Dichos caminos han sido reseñados en ocasiones por historiadores y geógrafos, siendo probablemente la primera mención la insertada en el Diccionario Geográfico de Tomás López, de fines del siglo XVIII.Ya en el presente sigo, fueron descritos -sobre todo la ruta del Trayeito- por Fernández Ochoa y Santos Yanguas, quienes han hecho hincapié en aquellos aspectos que relacionan la vía con el mundo romano.En la actualidad, perdida su consideración de rutas de largo recorrido, éstas se mantienen como articuladoras de la comarca suroccidental de Asturias."
"La ruta parte de tierras leonesas, siendo identificable el trazado que desde Tormaleo se dirige hacia el puerto del Rañadoiro, pasando por los núcleos del Bao, La Viliel.la y Larón (L.larón), en cuyas cercanías son claramente visibles las labores de minería romana del oro.Desde la cumbre del puerto del Rañadoiro desciende hasta Rengos, punto en el que confluye con otra vía procedente de Monasterio de Hermo (Monesteriu d'Ermo) y prosigue hasta Ventanueva, lugar donde enlaza, a su vez, con la ruta proveniente de Muniellos.Muniellos: el itinerario discurre por términos de Cecos (Ibias), el puerto del Couniu, Moal y Ventanueva; su importancia a lo largo de la historia debe relacionarse con la explotación de la intensa riqueza forestal de la zona, aunque Tolivar Faes plantea su uso como ruta local de peregrinación a Galicia en la Edad Media.Fruto de este interés económica fueron los planes iniciados ya en el siglo XVIII para construir una nueva carretera desde Ventanueva a Cangas del Narcea, en los que se indicaba la necesidad de realizar un camino de piedra seca, con un ancho de cinco varas castellanas (unos cuatro metros) para sacas la madera.Ventanueva-Cangas: La importancia del núcleo de Ventanueva radicaba en su carácter de confluencia de rutas; allí se emplazaba el llamado puente de La Fondera, considerado vital para las comunicaciones en el siglo XVIII, toda vez que cerrado a menudo el puerto de L.leitariegos por las nieves, los caminantes solían dar un rodeo para llegar al Bierzo por el camino antes descrito.Desde Ventanueva, ya unidos todos los itinerarios, la ruta se dirigía a Cangas del Narcea por una zona poblada desde época antigua. Destaca el paso por términos de La Pescal y Cibuchu, donde se hallan sendos puentes antiguos, relacionados por distintos autores con las explotaciones mineras romanas de la sierra de Pando, pero cuya fábrica actual es sin duda posterior.Sobresale igualmente el núcleo de La Regla de Perandones (La Riela), lugar en el que confluye un camino procedente de Ibias por el valle del río Coutu; allí se creó, probablemente en los siglos IX o X, el monasterios benedictino de San Juan Bautista de Corias. En su ubicación debió de tener una importancia decisiva la presencia del hermoso puente de La Riela, claramente relacionado con la "via que discurrit de Prada", reseñada en un documento del año 944.Desde La Regla, topónimo consecuencia de la antigua presencia del monasterio, el camino seguía el curso del río y llegaba a Cangas tras pasar el viejo puente de Entrambasaguas."
"El Camino Real entre Cangas del Narcea e Ibias, tiene dos desarrollos distintos, el tramo que une la Regla de Perandones, con sus inputs jacobeos: Barrio de los Pelegrinos, el Puente medieval, la igelsia de Santa María, , luego tenemos Santiago las Peñas y su ermita e imagen del Señor de Trueno, para desfilar por Monasterio del Coto hasta El Pontigu, todo ello por la AS-29, en El Pontigu se entra a la vera del río del Coto para subir por las brañas de Brañota y Salain para alcanzar la sierra de Seroito, que hace de frontera entre las tierras del Narcea Ibias. El tramo entre Salain , presenta algunas trazas tomadas por la vegetaciónLa segunda parte de este Camnio Real y Peregrino , comienza en la frontera entre ambos concejos, en la Braña de Folguieras, y baja a San Antolin de ibias pasando por las Brañas de Valvaler, trazado por el cual circula el GR Por donde Camina el Oso, desde Las Brañas de Valvaler a pueblo del mismo nombre, el camiono es casi intransitables, esta carcomido por la vegetación. Desde Valvalez pueblo ya el recorrido se dirige a Forna y Uría y retroceder hasta Folgueiras de Aviouga para pasar pore Seroiro, y Dou y pasar por Pinos Altos la aldea de Piñeira ya enncima de San Antolín de Ibias."
"El Puertu L.leitariegos, conocido también como puerto Arbás, ha sido históricamente el paso de montaña más importante de las antiguas Asturias de Tineo.Su origen pudiera estar en la presencia de viejos trazados de trashumancia ganadera, reestructurados en época romana para las comunicaciones de la Meseta con la zona minera del occidente de Asturias. Fernández Ochoa ha estudiado el itinerario para el período romano, con especial atención a la presencia de castros y minas vinculables a la ruta.El paso de L.leitariegos mantiene un claro paralelismo con el origen y evolución del puerto de Payares, que es el más significativo de las Asturias de Oviedo. Al igual que éste, característico del centro asturiano, el primero pudo tener un antiguo trazado en altura por las brañas de la zona -tal y como se reseña en el Diccionario Geográfico de Tomás López del siglo XVIII- que se abandonará durante la plena Edad Media, al hacerse frecuente el descenso de los caminos a los valles".
"Es precisamente durante los siglos XI y XII cuando se produce un incremento en el comercio y el paso de caminantes y arrieros, unido al fenómeno de las peregrinaciones a San Salvador de Oviedo y Santiago de Compostela.De la importancia del paso comercial por L.leiteriegos de muestra el intento (1131) de los hombres del conde Suero Vermúdez -figura capital de la nobleza asturiana de la época y dominador de las Asturias de Tineo- de cobrar el portazgo correspondiente al trigo transportado por los recueros del monasterio de San Juan Bautista de Corias; éstos tenían, como se demostró en el pleito subsiguiente, libre tránsito por aquel lugar, además de exención de portazgos en el de Laciana.Fue precisamente dicho monasterio el que, durante el siglo XII, dotó o se hizo cargo de cuatro hospitales de peregrinos en las inmediaciones del puerto: los de Cafrenale, Ferreras, L.leitariegos y Brañas. Tal cantidad de centros asistenciales en un área tan reducida es una prueba más del gran número de caminantes que concurría en este itinerario; a esto debe añadírsele además la temprana presencia de puentes en los valles, con referencias documentales que llevan hasta el siglo XI.Un impulso añadido a la ruta fue la fundación de las pueblas de Cangas (1255), Villablino -la antigua puebla de San Mamés- y Luarca (1270), que conforman un eje comercial que no deja de recordar al de Avilés, Oviedo y León, con la puebla de Luarca como salida al mar de las Asturias de Tineo.De esta manera, con la articulación de la vía comercial entre estas pueblas y la creación de otros centros urbanos -Navia, Allande- se estructuró una red viaria de orientación norte-sur que contribuyó a unir los antiguos caminos trashumantes de carácter ganadero con la actividad comercial.La concesión, por parte de Alfonso XI, del privilegio de L.leitariegos a los habitantes de las aldeas del puerto (1236) muestra nuevamente la importancia de este lugar como principal acceso viario al occidente asturiano. Como contrapartida a las concesiones, los habitantes del coto correspondiente debían mantener limpio de nieve el paso de montaña y realizar labores asistenciales a los caminantes."
"De 1214 tenemos noticia de un hecho de excepcional interés para la comprensión de la posterior evolución histórica del concejo, pero cuyo documento original no se conserva. Se trata del viaje que Alfonso IX realizó aquel año a Tineo con el fin de averiguar qué hombres eran de realengo y cuáles eran siervos de los otros importantes señoríos eclesiásticos con influencia en la zona (la Iglesia ovetense y los monasterios de Corias, Bárcena, Obona, Cornellana y San Pelayo de Oviedo). Sólo se conservan de esta inquisitio las interesantes reseñas que el autor del Libro Registro de Corias incluyó en la obra, un centenar en total. La intervención comenzó en los actuales términos de Tineo mientras el rey se hallaba en el monasterio de San Miguel de Bárcena, infundiendo, sin duda, autoridad, y perseverancia en la realización de la magna empresa."
"No habían pasado más de ocho años cuando volvemos a encontrarnos al mismo monarca en tierra de Tineo, esta vez de camino hacia Santiago, acontecimiento que aporta noticias fundamentales para la historia del concejo tinetense. En el transcurso de aquel viaje, durante su estancia en el monasterio de Obona, el Rey concede un privilegio al cenobio que lo aloja, convirtiéndolo en paso ineludible de aquellos peregrinos que optaran por la ruta asturiana del camino de Santiago. La misma obligatoriedad contiene el privilegio respecto de la localidad de Tineo, a la que el propio monarca se refiere como "populationem meam de Tineo", revelando por tanto, que en el año 1222 ya había sido fundada la puebla de aquel territorio, la primera entre las asturianas, fruto de la política repobladora de Alfonso IX que alcanzó en Asturias, dicho sea de paso, un escaso desarrollo. De esta forma la pola tinetense se convirtió en la primera población asturiana con una cierta aspiración urbana, si dejamos al margen las ciudades medievales de fundación anterior, es decir, Oviedo y Avilés"
En el capítulo Rutas históricas de Asturias del Gran Atlas del Principado de Asturias (tomo 2), al referirse a la antigua ruta interior "De Oviedo a Galicia", dice que "el camino interior que enlaza el centro de Asturias con Lugo suele mencionarse como parte integrante de la ruta de Lucus Asturum (Lugo de Llanera) a Lucus Augusti (Lugo) citada en el Anónimo de Ravenna. No obstante, no han sido identificados ninguno de los puntos concretos mencionados en la citada fuente", así en Hisania Romana, por ejemplo, se decantan por identificarlos con localidades mas cercanas a la costa como Santianes de Pravia (¿Passicin) o Trevías (¿Amnani?), si bien en algún momento se dirigiría hacia el interior, pues el topónimo Ponte Albei se vincula con A Fonsagrada
"El Camino más frecuentado era, sin embargo, el que pasaba por la pola de Tineo (Tinéu), fundada por Alfonso IX a comienzos del siglo XIII en torno al castillo antiguo que estructuraba el territorio tinetense, al menos desde la plena Edad Media.Esta puebla, último núcleo verdaderamente urbano que se encontraba en Asturias, estaba dotada de un hospital, un monasterio de franciscanos y un sector comercial de importancia en el que no debía faltar un contingente de población de origen franco"
"De Tineo el camino continuaba, desde 1222 y por decisión del monarca leonés Alfonso IX, hacia el monasterio de Santa María de Obona (Oubona), dependiente del de San Juan de Corias. Proseguía bien por Bourres, donde existía un hospital desde el siglo XII. bien por el monasterio de Bárzana, fundado por la familia del conde Piniolo al finales del siglo IX o principios del X (...)Bárcena del Monasterio (Barzana'l Monesteriu) era el último punto en el que los caminantes podían optar por dirigirse a la costa a través del cauce del río Esva por el pueblo de Naraval, evitando así las dificultades de las sierras que separan Asturias y Galicia por el interior".
"... se puede aventurar que pese a esa aparición de Santiago, que se cree en el año 829, y en cuyo evento intervienen el eremita Paio y el obispo Teodomiro, sus consecuencias se puede decir que tardaron en tener repercusión en Asturias, y además no estaba dentro de las líneas maestras de la saga visigoda asturiana el desplazar su centro gravitatorio, que no era otro que Oviedo. De hecho, Alfonso II, cuando se deja tentar por Teodomiro y manda a los importantes de su reino (condes palatinos) a ese famoso curricumus instigado por las prisas del obispo de Iria Flavia, en dicho viaje, si es que lo hubo, quien al final fuera a Libredón deja como reconocimiento e interés por lo allí aparecido una modesta ermita de barro y arcilla, según acredita la arqueología, con una sola nave completada con un sencillísimo pórtico de entrada, que será el primer elemento del Loscus Sanctus Iacobi y la futura Compostela, y de allí se marcha raudo tras la obligada firma del protocolo de respeto de las tres leguas, como reconocimiento del hecho acaecido.Se especula si el citado protocolo presentado ante la cohorte de condes palatinos astures, y firmado por estos, no fue el resultado de la resistencia de los gallegos a dejarse arrebatar el Arca Marmárica y su contenido, ya que para los astures hubiera sido un buen trofeo que lo que allí hubiera se pudiera colocar en la catedral de Oviedo..."
Y en esto, tiempo después, fundada ya la puebla tinetense por un Alfonso más, el IX, quien, unos años después, escribiera la famosa frase"amenazo a todo aquel que osara desviar a los peregrinos a Santiago de mi pola de Tineo y Obona", que haría de este itinerario el principal, desde el que podrían además continuar por el interior o por la costa
"Está dependiente de la misma una venta que llaman Paratecha, por cuyos muros pasa el camino que antiguamente era de los peregrinos que del Salvador de Oviedo pasan a Santiago de Galicia"
Dicha venta está justo al bajar del Alto Guardia y Las Canteironas pero aún, recalcamos, bastante por encima del monasterio, como vamos a comprobar cuando lleguemos allí, pensamos podía ser venta de arrieros y que los peregrinos siguiesen monte abajo hasta el cenobio para acogerse directamente a la hospitalidad de los monjes, pero entendemos es una cuestión para dilucidar, pues desde allí sí podrían bien tomar la citada ruta a otro monasterio de acogida, San Miguel de Bárcena y, desde él, proseguir hacia La Mortera, o bien ir a La Mortera más directos por Borres o Bourres. Otra opción, ya dicha, dejar esta ruta interior e ir hacia la costa de Valdés por Trevías, enlazando con el ahora conocido como Camino Norte en Canero/Caneiru, donde había otro monasterio dedicado a la advocación de San Miguel justo antes del paso del Esva en la barquería cercana a la playa de Cueva
Altísimos robles jalonan el trayecto, acaso descendientes de aquellos que, en siglos pasados, se gustaba de plantar en los caminos, tanto para ofrecer buena sombra como para proteger en parte de lluvias y vendavales
Árboles que abundan en el paisaje, y que antes lo harían mucho más, pero lo que ahora nos parece una belleza natural, sobre todo estos frondosos bosques, podían causar temor en los viajeros de antaño, a merced de salteadores y de alimañas. El famoso bordón, entre otras varias utilidades, como bastón para caminar, hacer caer fruta de los árboles o llevar las calabazas llenas de agua o, más comúnmente, vino (menos propenso a corromperse en tiempos en los que no existía la potabilización), era también un instrumento de defensa
"El territorio occidental asturiano ofrece desde muy antiguo un trazado peregrino que se conoce como Camino Primitivo, aunque se carece de datos documentales de su realización, pese a su nombre. Este trazado hace referencia al primigenio viaje de Alfonso II a la Gallaecia, aunque no se sabe si en verdad se realizó y cuál fue el itinerario. Se cree que el rey utilizaría más bien a su cohorte de condes palatinos (Ramiro, Sancho, Suero, Brandilla, Ascario Utenaldo y Verenaldo), los cuales se trasladaron a Sublovio. Los recorridos fueron coincidentes, al menos en una gran parte, con la vía romana Astúrica-Lucus Augusti. que unía Lugo de Llanera con la ciudad de Lugo.Predios tramontanos por los cuales se dice que cabalgó Alfonso II con unos 70 años, poniendo rumbo a Padrón tras la llamada o visita del obispo iriense Teodomiro. Eso sí, antes de darlo a conocer a la cristiandad, lo primero que hizo Teodomiro fue elaborar un relato, legendario y sobrenatural conforme a la costumbre de la época, que justificara no solo el hallazgo y su notificación al mundo cristiano, y la conformación real ante el túmulo sepulcral del apóstol Santiago y sus discípulos Atanasio y Teodoro, lo que se dio en llamar la Inventio Locus Sancti Jacobi.De ese primigenio trazado, apenas si se tiene documentado su desarrollo, pese al supuesto objetivo de venerar lo hallado allá en la lejana Compostela, en el bosque Lberum Donum. A día de hoy, entre algunos historiadores, surge la hipótesis de que el objetivo del rey asturiano era rematar el proyecto de sus antepasados de hacer de Oviedo la capital política y religiosa del incipiente imperio de la monarquía visigoda asturiana. Por tanto, que se pudiese traer a su capital, Ovetao, lo que hubiera en la profunda Gallaecia era todo un logro, y traerlo a la capital del imperio sería miel sobre hojuelas, pues todo era bueno para engrandecer el tesoro de la Cámara Santa ovetense.Da la sensación de que entre el descubrimiento del ermitaño Paio y la puesta en escena de Teodomiro con la famosa Inventio, y la llegada del rey, o más bien la comitiva palatina enviada, la cosa se fue armando de muy diversa manera. Tal vez lo que más les hubiera gustado a los nobles y principales astures, los cuales al final salieron de Compostela con el rabo entre las piernas, o sea con el compromiso firmado a modo de un blindaje para tal hallazgo. Es decir, el compromiso de respeto de las tres leguas alrededor del sepulcro jacobita y, cómo no, con el tácito reconocimiento de que allí se hallaban los restos de Santiago Apóstol. Como testigo de esa acotación, se dejaba un testimonio en forma de una donación y el compromiso de construir una sencilla ermita en la zona".
"Este supuesto viaje real rumbo a tierras galaicas, lleno de montaña y de soledades, a resguardo de miradas, vino arropado por toda una leyenda mítica que atrajo desde muy temprana edad la llegada de peregrinos, aunque no sabemos con seguridad ni quiénes fueron los primeros peregrinos que por estas tierras astures transitaron. Aunque sí que tenemos conocimiento de que Oviedo fue la primera capital peregrina incluso antes que Compostela".
Efectivamente, la condición de la Sancta Ovetensis como verdadero relicario de las reliquias más sagradas en su Cámara Santa dentro de una nueva capital, las del mismo Cristo Salvador, de ahí la advocación de su catedral, junto con las de la Virgen María, San Pedro y otros santos, traídas según la tradición desde la misma Jerusalén en un largo viaje que se reemprendía según avanzaban, con el correr de los años, persas y árabes, tendrían que hacer de la capital un gran centro de peregrinación, como realmente lo fue pero, por avatares de la historia, casi desde los primeros tiempos fue Santiago de Compostela la que se convirtió, junto con Roma y Jerusalén, en una de las tres grandes ciudades sagradas de la cristiandad
"Monje y escritor asturiano (?-798). Defiende la dispersión de los apóstoles por el mundo para difundir el cristianismo y la relación de Santiago con la Península Ibérica. Lo hace en dos obras diferentes, los famosos Comentarios al Apocalipsis de San Juan, del 776 con una revisión posterior del 786, y en el himno O Dei verbum, ubicado entre los años 784 y 785. En la primera establece la predicación ibérica de Santiago, siendo el segundo texto hispano que lo afirma, tras una primera atribución a San Isidoro (s. VII). En la segunda obra, que algunos autores no acaban de considerar suya, lo cita por primera vez como patrón hispano. Los dos textos son anteriores en unos cuarenta años al descubrimiento del sepulcro de Santiago (ca. 820-830).
Beato de Liébana fue un gran defensor del catolicismo frente a herejías como el adopcionismo -sostenía que Jesús era hijo adoptivo de Dios- que había alcanzado una notable implantación. Él y otros religiosos del norte cristiano hispano reaccionan contra esta corriente, liderada por el arzobispo de Toledo, Elipando. Lo hacen buscando las esencias originales del cristiano peninsular. En este punto, sitúa al apóstol Santiago el Mayor como el responsable de la predicación peninsular, inspirándose quizá en la primera fuente al respecto, el Breviario de los Apóstoles (s. VI-VII). Las dos obras de Beato -en el caso del himno, siempre con reservas sobre su autoría- han sido esgrimidas como uno de los principales argumentos para la defensa de una vinculación de Santiago con España, puesta en duda por otros autores".
"Al rey Alfonso II no podía escapársele el trabajo previo de promoción jacobea devenido de la mano del Beathus lebaniense, y una cosa era pensar en engrandecer la capitalidad ovetense y otra era dar la espalda a lo que hubiese en aquel bosque de Libredón. Y por eso, Alfonso no había vuelto no había vuelto a Gallaecia y los galaicos no miraban con buena voluntad a los astures y a sus reyes, con los cuales hubo más de un encontronazo, aunque Alfonso II contó con la ayuda de los señores gallegos para combatir a los musulmanes, y por ello hizo importantes donaciones a la sede lucense"
"(Ca. 790-850) Rey de Asturias (842-850). Hijo de Bermudo I el Diácono. Coetáneo de Abd-al-Rahman o Abderramán II, emir omeya de Córdoba. Sucesor de Alfonso II el Casto, quien refrendara el hallazgo del sepulcro de Santiago. Ramiro I será también un monarca clave para la consolidación del naciente fenómeno jacobeo. Durante su reinado tendría lugar la mítica batalla de Clavijo, hacia el año 844. En ella vencería al caudillo moro Abderramán II, Abd-al-Rahman, gracias a la intercesión del apóstol Santiago, montado en un caballo blanco y tras la que establecería el Voto de Santiago.
Con el objetivo de buscar la pacificación interna de su reino y la unión de este en la búsqueda de la expansión de sus límites territoriales, la figura del apóstol Santiago, como protector del reino en el que estaba enterrado, semejaba un elemento aglutinador de primer orden. El Apóstol como símbolo protector y victorioso contra los musulmanes y la unidad territorial cristiana, que tanto éxito va a tener a lo largo de los siglos posteriores, surgiría con Ramiro I, según ciertas posiciones."
Sucesivos reyes donarían a Santiago numerosos privilegios y tributos fortaleciendo así la afluencia de gentes a la llamada ciudad del Apóstol, por numerosos caminos y desde toda Europa y aún más allá, desde la misma Armenia. Los caminos asturianos, como los norteños en general, perderían fuelle frente a los de la meseta al expandirse los reinos cristianos al sur, pero siempre verían el paso de peregrinos, incluso regios, como Alfonso IX. Volvemos a leer a Víctor Guerra:
"Está claro que, con el tiempo, fueron centenares los romeros que realizaron el Camino Primitivo, aún reconociendo que el patronazgo de la llamada Vía de las Estrellas le correspondió por diversos avatares al Camino Francés, que evidentemente contó con el patrocinio político-religioso de una fuerza tan extraordinaria como la que desarrolló un monasterio tan importante como Cluny, empeñado en su objetivo de fijar esa marca territorial hispana por la cual circulara su ansiada reforma gregoriana."
Es sintomático que los cluniacenses también estuvieron en Asturias y en un monasterio del Camino, refundado por ellos, el mencionado de San Salvador de Cornellana, gracias a la donación del noble potentado de las Asturias de Tineo, Suero Bermúdez, bisnieto de la infanta Cristina, la primer fundadora, pero solo estuvieron un relativamente breve periodo, como conocimos cuando visitábamos el cenobio, pues parecieron concentrarse más en sus conventos de la meseta
A la derecha aflora una pared rocosa, acaso de una vieja cantera, donde el Camino hace un rellano y se ensancha
Un peregrino, con paso resuelto, avanza a buen ritmo por esta cuesta caminera bajo robles y castaños de este, "uno de los montes catalogados como de utilidad pública", como señalan en la Enciclopedia del paisaje de Asturias, "sierra de Tineo y Grullomayor, que se extiende de SO al NE desde la parroquia de Obona a las de La Pereda y Villatresmil". En sus cotas más altas comprobaremos que "en la actualidad está en gran parte repoblada con plantación de pinos silvestres", pero aquí imperan absolutamente los árboles autóctonos
"La sierra de Tineo engloba en su parte central, y como uno de sus principales accidentes orográficos, el denominado monte de Grullomayor, que tiene su principal elevación en el pico Grullomayor, que alcanza los 1.042 m, al lado suroriental del paraje de la Casa del Puerto. En el catálogo de montes de utilidad pública figura como la sierra de Tineo y Grullomayor como una unidad, ya que en efecto son inseparables"
Según ganamos altura divismos al occidente el ya no demasiado lejano alto o puerto de El Palo, en Allande. Según cómo viesen los peregrinos la meteorología podrían decidir seguir por ahí directos a Galicia o buscar condiciones climáticas más benignas bajando a la costa valdesana por San Miguel de Bárcena
"Reconocido como uno de los ríos más salmoneros del Cantábrico, nace en los montes de Monasterio de Hermo (Cangas del Narcea) de la suma de los regueros de la Granda de Reconco y Los Fueyos (1.500 m) que forman las Fuentes del Narcea (1.550 m), un lugar de privilegiada naturaleza y refugio de las más sobresalientes especies de la fauna salvaje asturiana que está incluida en el Parque Natural Fuentes del Narcea"
A lo largo de la mañana, sobre todo a partir del comienzo de la primavera, el paso de peregrinos es constante, decayendo hasta casi desaparecer al ir avanzando la tarde. Señalizado desde el año 1993, el Camino Primitivo era de los más transitados, si bien muy alejado de la masificación de otros. A partir del año 2010 aproximadamente se registró un notable incremento que llegó a ser superado incluso después de 2020 tras la crisis del covid. En la actualidad en ciertos momentos, sobre todo en temporada alta pero también en otros, pueden existir mismamente problemas de alojamiento en lugares determinados
Comparto de nuevo unas fotos del paisaje que se columbra desde este mismo lugar pero con las nieblas tan habituales en la zona, sobre todo matutinas, que es como lo verán muchos romeros que salgan de mañana desde su alojamiento en la villa. Esa niebla y nubes bajas unas veces nos ocultan la Cordillera y otras tapan el valle del Narcea y los que en él confluyen, de cada uno de sus numerosos afluentes 'y afluentes de sus afluentes', tal y como nos describen asimismo en la Enciclopedia del paisaje de Asturias:
"Desde su cabecera toma una dirección hacia el este, dejando hacia el norte la sierra de Caniechas y al sur la sierra de Degaña y el fayeo de Monasterio de Hermo, desde donde bajan los regueros de Carbazosa, Bachongo, Ordalella y Zreizaléu. Próximo al pueblo de Xedré toma dirección norte y a la altura de Rengos recibe las aguas de la Reguera los Prados, en Veiga de Rengos las aguas del río Guillón y en Ventanueva las de Muniellos. En la Muriella se alza en su orilla izquierda el palacio de los Queipo de Llano y un puente medieval de piedra comunicaba con las tierras de Pousada. Aguas abajo discurre por un estrecho valle donde cuelgan los peneos de Castiechu y en La Regla de Perandones en el lugar de Ambasaguas recibe por la izquierda las aguas del río del Coto. Divide el caserío de Cangas del Narcea y en Entrambasaguas entronca el río Lluiña. Unos metros más abajo se alza en su orilla derecha la basílica de Santa María Magdalena..."
Desde Cangas del Narcea el río pasa junto al monasterio de San Juan de Corias o Courias, dueño de gran parte de este territorio y con el que el rey Alfonso IX quiso delimitar bien sus tierras de realengo, lo que motivó su visita del año 1216. Seis años más tarde y visto que, muy posiblemente, el gran flujo de peregrinos no siempre pasaba por donde exactamente él deseaba, estipuló por escrito que...
"mando y dispongo que todos aquellos que marchen en romería a Santiago de Galicia lo hagan por mi puebla de Tineo y por mi convento y monasterio de Santa María la Real de Obona. Y que nadie, ni vecino ni soldado, osare el separarles por otra distinta"
Talmente se revela que el rey quería velar tanto por los privilegios de su puebla por él fundada y por los de los monasterios, buscando un equilibrio no siempre fácil de conseguir entre el poder de la Corona y el de la Iglesia, estando por el medio el de los nobles feudales guerreros y terratenientes, cuyo poder e influencia terminarían causando la vuelta a la órbita señorial de muchos territorios de realengo, aprovechando la debilidad de los monarcas que sucederían a Alfonso X de Castilla quienes, buscando asegurarse fidelidades y alianzas frente a otros pretendientes al trono, devolvían a poderosos señores, como fueron aquí los Quiñones, procedentes de León, la propiedad de extensos dominios reales
"En la ponte Argancinas entra en el concejo de Tineo y se suman las aguas del río Arganza teniendo que librar río abajo el embalse de Pilotuerto, construido en 1952 y con una capacidad para 0,8 hectómetros cúbicos de agua. Más abajo de la presa recibe las aguas del río Xera (Gera) y el Rodical"
El río del Rodical es el que forma, con sus afluentes el Máñores y el Vil.lar el profundo surco que vemos aquí abajo al pie del Picu la Cándana y el pueblo de Castañera. Por ahí bajan, o suben, según se mire, las carreteras que comunican Tineo/Tinéu y La Espina con el Corredor del Narcea (carretera AS-15), que a la vez conecta directamente Cangas del Narcea con el centro de Asturias
Sublime paisaje de las montañas del suroccidente astur, lo que fueron las antiguas Asturias de Tineo, una orografía así explicada en la Gran Enciclopedia Asturiana:
"El relieve de todo el municipio es montañoso, aunque con algunas planicies de meseta. Está situado dentro de la gran sierra del Rañadoiro que, desde los montes cantábricos, se dirige hacia el N. entre las cuencas de los ríos Navia y Narcea. Las mayores altitudes se encuentra al S., en las proximidades de Genestaza (sierra de la Cabra), pero los montes que configuran las cuencas hidrográficas de Tineo son los de la gran sierra de Fonfaraón y Mulleiroso, la cual atraviesa el concejo de O. a E. perfilando claramente una mitad norte (en la cuenca del río Esva) y otra mitad sur (en la del Narcea)"
Fonfaraón (a lo lejos a la derecha, conforma la frontera además con el concejo de Allande por la zona de los mencionados Alto del Hospital y Picu Cimeiro. A su izquierda están La Marta, La Freita, El Palo (paso del Camino) y el Panchón, ya en tierras allandesas
La línea de cumbres en el horizonte divide a su vez en dos el concejo de Allande, las partes conocidas como 'del Palo acá' y 'del Palo allá', las cuales conforman dos entidades geográficas, paisajísticas, sociales y culturales. Allí empieza la bajada a la cuenca fluvial del Navia y se forma la raya entre el asturiano occidental y el asturgalaico, la cual viene de Navia y Villayón y se prolonga al sur hacia Ibias
Más al sur, los pasos de la Sierra del Valledor eran duros y eminentemente pastoriles, a no ser el mal llamado de Las Mujeres Muertas (1.098 m), al sur de dicha sierra y en el límite de los concejos de Cangas del Narcea y Allande, por donde también pasa actualmente una carretera local. "Límite de variedades lingüísticas, es conocido dependiendo del valle como el Pozu Mucheres Muertas o Pozo Muyeres Mortas", dicen de él en la Enciclopedia del paisaje de Asturias, que nada tiene que ver con mujeres muertas:
"La dificultad del paso en épocas de invierno y el original topónimo son origen de numerosas leyendas. La posible confusión fonética lleva a la tradición oral a reconocer el Pozo de las Mujeres Muertas como el lugar donde encontraron la muerte víctimas del frío unas vaqueiras que transitaban por el puerto y se vieron obligadas a causa de una gran tormenta de nieve a buscar abrigo y refugio en un pozo existente en la cima. Sin embargo, la etimología del topónimo está más cercana de la palabra latinamollis, en asturiano mullar, en referencia al tipo de piedras blandas que abundan por el lugar, acompañado del adjetivo mortas en alusión a guas estancadas o muertas que recogidas de la lluvia permanecían en los depósitos o pozos en que culminaban antiguas"
Las antiguas eran los canales del agua labrados durante la explotación, prácticamente industrial, llevada a cabo intensamente durante la romanización de la gran veta aurífera astur-galaica que desde la costa llega al norte del actual Portugal...
El Camino está bien perfilado y, aunque no veamos señales en algún tramo, más bien corto, no tiene, de momento, más complicación al seguirlo
Pero estemos bien atentos siempre pues, no muy lejos, vamos a encontrarnos con una bifurcación que, en ocasiones, ha dado lugar a equívocos en el pasado
La cuesta parece ser menos pendiente en algún trecho, tal que ahora que pasamos al lado de un depósito de agua
Los helechos crecen profusamente en la vereda de la izquierda, donde una muria de piedras separa el Camino de una finca
Estamos en plena ladera del Brañugas, encima de Piedralonga o Paral.longa, un topónimo caminero que puede hacer referencia a piedra o mojón señalizador de la antigüedad en el camino y/o parada en el mismo, acompañado de longa o l.longa como 'larga' o 'prolongada'. Se trataría una vez más del antiguo Camino de Mirallo que refleja Rafael Lorenzo en su obra, citando al estudioso historiador medievalista Juan Uría Ríu cuando "escribe en un de sus muchos estudios relacionado con el Camino de Santiago" que "El camino más directo no tenía porque ir a Obona. Continuaba desde Santullano a Gera pasando luego el río del mismo nombre, y por la izquierda del Mirallo, hasta el alto de Tamallanes"
Esta ruta partiría de la villa de Tineo/Tinéu, capital del concejo, que volvemos a ver, parcialmente, desde aquí y mirando atrás, la cual sería senda secundaria pero más llevadera que la principal "por lo menos accidentado del terreno y sobre todo porque se evitan los rigores invernales de los altos de Navariego, Canteironas y Piedratecha", dice Rafael Lorenzo, que son hacia los que nos dirigimos nosotros siguiendo el trazado oficial
Bajando por la calle Mayor junto al antiguo convento de San Francisco y actual iglesia parroquial de San Pedro, pasando luego junto al Ayuntamiento y el Palacio de Merás, se continuaría dejando a la izquierda la Plaza de las Campas, solar del antiguo Castillo de Tineo, germen de la puebla, de la que nos habla también Rafael Lorenzo:
"La "Pobla" de "Tinegio" era sin duda una de las paradas obligadas para muchos de los pasantes a Santiago de Compostela por haber sido una importante "Villae" romana y coincidiendo con el secular auge jacobeo durante la Alta Edad Media, la capital de un amplio territorio que presidía las tierras comprendidas entre los ríos Navia y la Cabruñana.
El viajero hacia tierras gallegas, se encontraba a partir del siglo X y XI con una ciudadela guarecida por una muralla bajo las vigilantes almenas de un torreón "de sesenta pies de altura por cuarenta de base" que distinguía a los vecinos de "dentro" y "fuera"
"La Vª antiguamente se incluhia dentro de una cerca que iba desde el Castillo por donde oy llaman la casa del Forno sobre el huerto de la casa de Meras y a la casa de Ardesaldo sobre la de Bernardo y camino Real y a las de Andrés Prieto y las Matalonas y por debajo de las huertas de Andrés y de Bernaldo sobre la la laboría de Berdamor a cerrar con el Castillo que esta oy despoblado menos la Iglesia de San Pedro y casa dehai y llaman las Campas de San Pedro y habra como 200 As. que en las escrituras se ponían fulº vezº de dentro de la Vª el que era dentro de la cerca y el que no Vezº de la Vª no mas, tengo algun papel que lo dize y vilos tastros desta cerca sobre el huerto y prado de la casa de Meras"
Para Rafael Lorenzo "existía un vecindario supeditado al propio castillo, de potestad realenga, y otro vecindario dependiente del convento franciscano fundado en el siglo XIII, origen de los actuales barrios de Fondosdevilla y Picosdevilla:
"En torno a estos dos emporios arquitectónicos ya desaparecidos, la vida arrabalera se repartía en servicios al monacato de Asís y sus protectores Señores, García de Tineo, Merás, Riego, etc... y los "comites", capitanes o Condes de la Realeza"
Y así, aunque Alfonso IX escribió, o mandó escribir "Caminos qui vadit de Sancto Salvatore and Sanctum Iacobum vadat per populationem meam de Tineo", no todos lo hacían y, los que lo hacían, no todos iban a su también privilegiado monasterio de Obona u Oubona, sino que, bajando por donde ahora se encuentra la estación de autobuses, continuaban ruta sin subir a la sierra y de esta forma, en vez de cuesta, encontraban llano...
"Llana como la palma de la mano se atraviesa La Veiga de Máñores; por sendero terrero que en tiempo de recolección de cosechas llega a confundir "el maizón", se alcanza la aldea de Máñores. Una localidad cargada de historia, escogida por el monarca Alfonso IX para promulgar normas sobre estas sus tierras realengas, cuyo último testigo, el Carbayón, dejó malherido un rayo hasta su tala..."
"Sin inmiscuirse por las casas de esta antigua Villa de Máñores, y después de pasar ante la Iglesia de Nuestra Señora, ha de seguirse por la carretera en dirección Oeste hasta alcanzar el caserío de Fuejo, de unos 40 habitantes y de 17 casas, superadas por esta carretera vecinal, hace poco asfaltada, sobre el antiguo camino que Jovellanos llamara real"
"Tiene importancia actual, y aún mayor histórica y tradicional, la flora de aplicación medicinal, que en Tineo es variadísima. Aparte de algunas especies muy conocidas también en otras partes (como la celidonia o cirigüeña, y el saúco o sabugo) se encuentran otras que en multitud de remedios caseros y farmacopea de urgencia han conseguido gran fama y aplicación, tales como el abedul, el amargón o diente de león, el arándano, la cola de caballo, el digital, el eléboro, el cerezo, el centeno, el brezo, la bolsa de pastor, el sangoño, la euforbia, la fumaria, la genciana, el lino, el marrubio, la ortiga, el hipericón, la parietaria, el rusco, la verónica, la salicaria, el roble, la verbena, las retamas, la rosa silvestre, el tilo y muchas otras que harían excesivamente larga la relación."
"El llamado alto de Guardia es un punto singular en los montes de la sierra de Tineo, a la altura de 876 m, donde se cruzan los caminos que conducen a Cereza, Tablado y Obona. Y la sierra de guardia se extiende de sur a norte entre los montes de la sierra de Obona y la citada de Tineo. Hasta mediados del siglo XIX (antes de la actual red de carreteras), los caminos y vías interparroquiales que la cruzan, fueron muy utilizados por peatones y caballerías"
Prados abajo se encuentra Ansarás, otra de las aldeas o barrios de la parroquia, "a 7,6 km de la villa capital y a 540 m de altura (...). Emplazada en una fértil planicie, a 800 metros de la AS-217 y en un plano ligeramente inferior a la iglesia parroquial, es asiento de importantes explotaciones ganaderas, y sus tierras fueron (...) grandes productoras de trigo, maíz y patatas, substituidas ahora por forrajeras que aseguran una alta rentabilidad en producción lechera. Posee una ermita bajo la advocación de San Juan..."
"El origen de esta instalación ventera, ahora en desuso, hay que remontarlo seguramente a tiempos de la romanización. Su ubicación en un importante cruce de caminos, que tienen sus primeras trazas en las sendas romanas por lo menos, así lo hace suponer. Fue este lugar importante donación fundacional del Monasterio de Santa María la Real de Obona, que además servía de linde de sus propiedades monacales desde la instauración monacal en el siglo VIII.De tal modo debió de ser relevante que los Abades del cenobio cercano, se titulaban "Condes de Paratecha.La Venta ya existía, al menos, desde el siglo XVIII y no es erróneo pensar que hubiese casa de parada y fonda desde la Edad Media.Testigo del paso compostelano, en los finales del siglo XVIII, el Abad de Obona, Fray Millán Gutiérrez, escribe al geógrafo Tomás López, este apunte interesantísimo:"Está dependiente de la misma una venta que llaman Paratecha, por cuyos muros pasa el camino que antiguamente era de los peregrinos que del Salvador de Oviedo pasaban para Santiago de Galicia".
Fijémonos nuevamente en lo que es subir al Alto Guardia, bajar a Paratecha o Piedratecha y seguir bajando al otro lado de La Sierra Cortina hacia el valle de Oubona para luego retomar el camino directo hacia Allande, bien por La Sierra Fonfaraón como yendo a Colinas para bajar al valle del río Nisón
Y esta es la bifurcación a la que ya nos hemos referido, en la que iremos a la izquierda, reiteramos, pues hubo en su momento algunas equivocaciones. Arriba es la zona de Los Pocetones, cerca de la cima de Brañugas
Observemos bien la flecha amarilla pintada en el mojón que nos lo indica. Todos los hitos de esta zona parecen haber perdido la concha
Fijémonos también en la flecha amarilla de madera clavada en el poste de la entrada a una finca confirmando la dirección a tomar
Y un camino siempre bien pisado por el paso continuo de peregrinos, así como de algún vecino hacia las fincas
"Los nombres de lugar denominados La Frecha o La Freita parece que son aplicación al terreno de la palabra lati na FRACTAM ‘rota’, de origen adjetivo, con que se referirían, sin duda, a auténticas quiebras o a estrechamientos en el terreno o en el camino, motivadas por la orografía montañosa. Tal palabra parece que todavía pervive con la acepta ción de ‘raja’, ‘astilla”
"El paseo por la sierra de Tineo, que nos lleva en un demorado caminar por la falda del monte Brañugas y el pico Navariego, sin duda terminará siendo recordado por los peregrinos como uno de los más gratos de su caminata. Hay aquí frondosidades caducifolias, ingente vida animal y un estallido espectacular de todos los olores, ruidos y colores con que nos puede obsequiar la naturaleza. Queda a nuestra vista una sucesión de montes que se extiende hasta las tierras leonesas, y los más avezados en conocimientos geográficos serán incluso capaces de distinguir la silueta del temido puerto del Palo..."
"Es Piedrafita una aldea próspera de unos 120 habitantes y 38 casas, distribuidas en torno al cruce de caminos y carreteras que aquí se produce por ser paso que obliga a tomar las direcciones de Gera, Bárcena o Tineo, de donde se viene ahora. El camino Real que se viene siguiendo discurre paralelo a la carretera general, y antes de llegar a su cruce se encontrará el peregrino con la ermita del pueblo, antigua capilla de la casa solariega del Ilustre Letrado, Ministro de Carlos IV, y contemporáneo de Campomanes y Jovellanos, Eugenio Moral Álvarez Caballero, cuya casona y blasón ya no existen en la localidad, pero sus mayores aún recuerdan."
"Pertenecía a la pequeña nobleza tinetense, paisano y protegido de Campomanes, era señor de las Casas del Bao, de Piedrahita; de la del Campo, de la Oteda (hoy Teso); de la de Cabo, en Miño, y de la de Ricerta, en Cangas de Tineo. Sucesor y poseedor de los vínculos y mayorazgos y, como tal, patrono y presentero in solidum de las capellanías y beneficios eclesiásticos titulados de San Pelayo, de Piedrahita; San Miguel, de Cangas de Tineo y de Nuestra Señora de la Vega y de la del Buen Suceso, en este concejo.
Estudió en la Universidad de Oviedo y en ella obtuvo los títulos de licenciado en Leyes (1766) y dos años más tarde en Cánones. Catedrático de Prima de Leyes, después de haber ocupado interinamente la plaza durante dos años, formará parte activa en el progreso de los estudios jurídicos, en la vida administrativa y en las instituciones culturales del Principado hasta su elevación a cargos importantes de la Administración central, formando parte de una generación de ilustrados que intentó llevar el progreso de las Luces a su tierra.
En 1770 fue nombrado abogado de la joven Audiencia de Oviedo y, entre otras gestiones, presidió la elección de oficios de Justicia en los concejos de Rivera, Grado y Gozón. En 1773 fue nombrado regidor perpetuo de Tineo y su concejo, ejerciendo también como regidor perpetuo de la ciudad de Oviedo y de Cangas de Tineo.
Como otros de sus coetáneos y paisanos, era consciente de la necesidad de modernizar la enseñanza del Derecho, de abandonar las prácticas tradicionales, excesivamente teóricas y reconducir los estudios hacia fórmulas más utilitarias, y en este empeño se encuentra como uno de los fundadores del Colegio de Abogados (1775), que puede considerarse como un instituto filial de la universidad ovetense. La defensa de los intereses profesionales no era tan importante entonces como la tarea docente, y el colegio puso todo su afán en la renovación de los estudios jurídicos. Esta misma inclinación le llevó a crear en su domicilio una “cátedra doméstica”, una academia que, como otras que nacieron en su tiempo, comenzó a difundir los libros del Derecho español que no se estudiaban en el Estudio Ovetense. También fue uno de los impulsores de una cátedra de Dibujo de efímera existencia.
Asimismo, fue uno de los fundadores de la Sociedad Económica de Amigos del País de Asturias (1780) y como diputado de la Junta del Principado presidió la comisión encargada de redactar las Ordenanzas del Concejo de Llanes y, por ello, de la creada para redactar las nuevas Ordenanzas Generales que regirían la vida política de la región. Aunque fueron aprobadas en 1781 no tuvieron vigencia, pero constituyen un interesante proyecto de renovación de esta institución, que había visto recortadas sus competencias con la creación de la Audiencia y cuya composición había acabado por convertirla en un organismo de escasa eficacia.
En 1783 fue nombrado alcalde mayor y corregidor de Ferrol, y durante los siete años que permaneció allí dio un impulso a las obras públicas y, según diversos testimonios, logró establecer el orden en una ciudad donde “por la afluencia de tropas y gentes, no había día que no se alterase la tranquilidad”.
Estos servicios, y la protección de Campomanes, le facilitaron el nombramiento de oidor en la Real Chancillería de Valladolid en 1790, y dos años después la concesión de honores y antigüedad de alcalde de la Real Casa y Corte, un peldaño importante en su trayectoria, que fue reconocida con la gracia del hábito de la Orden de Santiago en 1794.
En 1798 fue elevado a fiscal del Real Consejo de las Órdenes Militares y a secretario de la Presidencia de Castilla y de la Suprema Junta de Sanidad del Reino. La culminación de su carrera llegó en 1807 al ser nombrado consejero de Castilla, y en este puesto tuvo una participación decisiva en el polémico Proceso de El Escorial, como integrante del tribunal encargado de sentenciar sobre la fracasada conspiración contra Carlos IV. Álvarez Caballero defendió esforzadamente la sentencia absolutoria de los cómplices de la conjura cuando se pretendía que aparecieran como únicos protagonistas de la misma. Falleció seis días después, sin poder conocer el fracaso de su actuación."
"Jueves, 26.- salida a las siete, mañana dudosa, fría, malísima bajada: casa de D. Eugenio Manuel Alvarez fiscal de mi consejo. o nueva o reparada, con un gran escudo de armas a la parte del camino, también nuevo; parece que vive allí su yerno, casado."
"Esta senda continúa sorteando las irregularidades del relieve que otea por el Norte; se transcurre por entre las borías y pastos por el mismo camino, descuidado, durante poco menos de un kilómetro para acceder a Quintaniella, casería de 10 casas habitadas por una treintena de personas. Es esta aldeuela un lugar que la toponimia revela su posible origen romano; autores de trabajos sobre la romanización creen que aquí se aposentó un potentado romano instalado en una de aquellas "villae" allá por el siglo III."
"Los montes de la sierra de Armayán se elevan en la parroquia de Relamiego (Tineo), entre el río Gera y el arroyo de Ansarás, y ofrecen una riqueza forestal y cinegética. Conserva los restos de un castro en otero que domina la aldea de Perluces y sus mayores cotas alcanzan los 625 m."
Atrás va quedando la aldea de Ponte, en su bella meseta en la que, en cada campo o parcela, hay una tonalidad diferente de verde
"Se ubica en un promontorio de 530 msnm, en el extremo meridional de una plataforma terminal de la ladera meridional de la Sierra de Cortina.
Recinto de grandes dimensiones, 180 x 82 metros, y planta ovalada, con superficie algo abombada y un perímetro definido por una plataforma de 9 a 11 metros de ancho sobre un potente talud de 6-7 metros de altura. Su aparato defensivo se concentra a lo largo de todo el sector septentrional, donde el recinto se une a la plataforma; se compone de un conjunto de hasta 6 fosos, 5 parapetos y un antecastro.
El primer posible foso, bajo el talud del recinto, tiene un ancho de 3-16 metros y una profundidad de 1-4 metros. Le sigue el primer parapeto y el segundo foso, de 4-14 metros de ancho y una profundidad de 3-4 metros. A continuación, se levanta el segundo parapeto, de 12 metros de longitud y el tercer foso, de 100 metros de longitud, un ancho de 3,5-15 metros y una profundidad de 3-4 metros. Tras un tercer parapeto, de 6 metros de ancho y 2,5 de altura se abre el cuarto foso, tallado en la roca, de 100 metros de longitud, 3,5-15 metros de ancho y una profundidad de 3-4 metros. El cuarto parapeto es de planta oval a lo largo de 50 metros y está atravesado en diagonal por una trinchera de naturaleza incierta. Le sigue el quinto foso, de 275 metros de longitud, con una anchura de 6-14 metros y una profundidad de 1-2,5 metros y el antecastro, de planta cuadrangular de 32-35 metros de longitud y superficie plana; se caracteriza por tener en su cumbre una gran acumulación de derrumbes, restos de un posible torreón desaparecido. A continuación se dispone el sexto y último foso, de 74 metros de longitud, un ancho de 10-27 metros y una profundidad de 6 metros por su cara interna y 1,80 por la externa, culminando en un último parapeto (Camino Mayor y Rodríguez Otero, 1989).
El lugar también ha sido descrito como castro de grandes dimensiones, 180 x 80 metros, compuesto por una colina de 100 x 40 metros elevada 10 metros sobre la base defendida por un conjunto de 3 fosos y 2 contrafosos intermedios, un espacio de 120 metros de longitud de uso desconocido y un antecastro con restos de un torreón (Fanjul Peraza, 2005 y 2014)".
"Cuentan los vecinos de El Peligro, en Tineo, que el nombre de su pueblo es el reflejo del riesgo al que se enfrentaban, tiempo atrás, los caminantes que transitaban por la zona. Según la historia que narran, cuando el pueblo estaba compuesto por tan sólo una cabaña era el lugar perfecto para que los bandidos se escondieran en ella a la espera de transeúntes a los que robar sus pertenencias, en especial en fechas tan señaladas como la celebración de la feria de los Santos en el vecino pueblo de Gera. Así, los viajeros que utilizaban esa vía y conseguían atravesarla sin sobresaltos suspiraban de alivio y exclamaban: "Ya pasó el peligro", contribuyendo así a nombrar un pueblo que nació con apenas cuatro casas y que en las últimas décadas ha aumentado hasta la docena..."
"Salteador viene de saltus, "bosque" en latín, porque era el lugar preferido para sus fechorías, aunque era lo más común que sus acciones se desarrollasen en las montañas, donde entraban en connivencia con algunos venteros que ojeaban a las víctimas de más caudal y menos escolta y avisaban para que estuvieran esperando a la comitiva o diligencia en algún paso estrecho entre peñas. Enrique II quiso fortalecer estas leyes con disposiciones contra los encubridores en 1369, ley ratificada en 1471, por lo general venteros, posaderos, chalanes, cuatreros, prostitutas, contrabandistas, ermitaños o incluso merinos y corchetes asociados a los bandidos, por no citar a los mismísimos nobles, con frecuencia hidalgos pobres, antiguos soldados u hombres de armas comidos o apurados por las deudas: Juan I y Juan II se enfrentaron contra estos poderosos que encubrían malhechores, y que con frecuencia constituían los niveles más altos de asociaciones criminales organizadas."
Así, ya en el Libro de las Leyes, más conocido como Las Siete Partidas, escrito reinando Alfonso X El Sabio, se "contienen leyes para proteger a los mercaderes que son frecuentes víctimas de estos delincuentes, llamados por entonces bandidos, por haber sido pregonados en algún bando de busca o captura, forajidos, por haber sido expulsados o huidos de alguna ciudad, relegados, acotados o encartados".
La Xacopedia, por su parte recoge una amplia gama de bandidos y salteadores de los caminos que incluye desde la mencionada nobleza feudal guerrera y levantisca hasta falsos peregrinos o incluso peregrinos auténticos que, muchas veces por pura necesidad, llegaban a dedicarse al hurto sistemático:
"Durante la Edad Media, resultaba muy frecuente la presencia de ladrones en el Camino de Santiago. Según recoge Arribas Briones, gran estudioso español de la picaresca en la Ruta Jacobea, probablemente en el siglo XI los peregrinos ya eran víctimas frecuentes de robos. El expolio a estos viajeros ha constituido uno de los episodios comunes y desagradables de la historia de todas las peregrinaciones (también a Roma y Jerusalén) y ha ocupado abundantes episodios en la literatura odepórica jacobea, así como referencias en el Códice Calixtino, donde se retrata a los ladrones como una amenaza que acecha al peregrino. También desde muy temprano, los nobles se emplearon en substraer a los peregrinos sus pertenencias y ofrendas e incluso llegaron a detenerlos o matarlos, lo que puede considerarse esta otra modalidad de robo. Fue en Galicia donde estuvo más extendido este fenómeno del bandolerismo nobiliario.
Los asaltantes sabían que el peregrino solía viajar con dinero para poder hacer frente a los gastos, pero sobre todo era portador de limosnas y ofrendas, no sólo para la basílica compostelana, sino también para otros santuarios del Camino. Conocedores de que podían ser atracados, algunos romeros recurrían al truco de portar las monedas en los pliegues del sayal o en bordones huecos."
"Otro tipo de ladrón del Camino fueron aquellos que lejos de peregrinar por quasi causa orationis, se disfrazaban de peregrinos y se mezclaban con ellos, ganándose su confianza para después atacarles. Esto extendió una desconfianza general hacia los falsos peregrinos a partir del siglo XIV, que se prolongó en las centurias posteriores. Uno de ellos es Barholomeus Cassanu, quien fue ajusticiado de manera severa en Asturias.
El modo de actuar de los ladrones podía ir desde la forma del furtum [hurto], hasta la sustracción violenta o rapiña, ambas modalidades muy frecuentes en el Camino de Santiago. Solían asaltar en las zonas despobladas, en los caminos y en las ventas, aunque sus guaridas preferidas eran los montes y los pasos quebrados y angostos de la ruta. Esta delictiva actividad de los ladrones del Camino ha dado lugar a topónimos como es el caso de Valdeladrones, Auctares o un valle entre Valvanera y San Millán, como Umbría de Fuente Ladrones y a refranes populares como el que reza: “Si quieres robar, vete a los montes de Oca”. También en Santiago, aprovechándose del barullo y cosmopolitismo de la ciudad gallega, camparon a sus anchas este tipo de delincuentes.
Como respuesta a la crónica inseguridad en los caminos, en España se promulgaron normas y leyes que castigaban severamente este tipo de actividades que, según estudia Elías Valiña, constituía una de las más serias preocupaciones del legislador civil y eclesiástico, encargado de velar por la seguridad personal de los peregrinos. Algunos penalistas que han analizado la historia del derecho en aquellos tiempos, coinciden en apreciar una extraordinaria, dura, intensa y desproporcionada sanción de estos delitos contra el patrimonio.
Las Siete Partidas, promulgadas en el siglo XIII bajo la dirección personal de Alfonso X el Sabio, recogían una detallada descripción de los supuestos de robo, con penas que iban desde la multa a la muerte. Así en el caso del milagro del gallo y la gallina acontecido en Santo Domingo de la Calzada, no parece ser exagerado que la pena por haber robado una copa de plata fuese la horca, con la exposición pública del cuerpo del acusado. Y en el siglo XVII, con Felipe IV, se establecía el homicidio impune de los ladrones y asaltantes de Caminos “dando además derecho a reclamar un premio y su ahorcamiento, descuartizamiento, y exhibición posterior de los restos troceados en los lugares públicos, si eran detenidos por las autoridades”.
"La Iglesia también era contundente con los ladrones del Camino. El papa Nicolás II, en una carta de 1059 dirigida a los obispos de Galicia, Aquitania y Vasconia, les exhorta a sancionar con pena de excomunión a los que roben o hagan daño a los peregrinos; las disposiciones del Concilio de Letrán, en 1123, imponían idéntico castigo a quienes robasen a un peregrino. A pesar de esta rígida y contundente justicia, al peregrino le siguieron robando; posteriormente, los productos extraídos eran vendidos con gran facilidad a lo largo del Camino, sobre todo durante la Edad Media.
Tenían especial fama los ladrones ingleses, acusados incluso de suministrar brebajes a los peregrinos para adormecerlos. Estos también se empleaban en los primeros tiempos de la peregrinación a Compostela como piratas que abordaban los barcos de peregrinos, aunque hay constancia también de ladrones de mar de origen normando y árabe. Según Arribas, los coquillards franceses, mendigos o vagos que sobrevivían en el Camino habrían sido autores de varios hurtos."
Era corriente pues, que los peregrinos fuesen formando grupos para su autodefensa, a veces espontáneamente según avanzaban y otras ya saliendo de su misma localidad de origen, entre gentes que se conocían de antemano en muchas ocasiones; otra cosa es que entre ellos se infiltrase algún 'pícaro'. Independientemente de ello no pocas veces surgían disputas entre ellos mismos al convivir durante tantas jornadas y avatares...
"Para luchar contra estos frecuentes robos y asaltos, los peregrinos solían caminar en compañía. Para facilitar su unión, había ciertas localidades como Aquisgrán, San Martín de Tours, París, La Magdalena de Vézelay, Nôtre Dame de Le Puy, Cluny o Sainte Trophime de Arles, que eran lugar de encuentro de peregrinos en el que se formaban grupos de jacobitas para andar juntos. Por este mismo motivo se fundaron hospitales en zonas abruptas por personas conocedoras de esta situación, como fue el caso de Allard de Flandes, Juan de Ortega y el hijo del rey trovador Teobaldo II de Navarra..."
Junto con todos esos peligros 'palpables' estaban vivos otros más 'sobrenaturales' y, de la misma manera que la tradición habla de milagros y apariciones celestiales en favor de los peregrinos lo hace de seres del inframundo, desde el mismo Satanás con sus maldades, argucias y tentaciones hasta magias brujeriles, encantamientos y toda una serie de entidades mitológicas propias de cada lugar
En Asturias por sus lares
entre las frondas y riegas
con una pátina de agua
baja llorando la niebla;
se refugia con su canto
cuando la luna sestea
entre las nubes del cielo
y el manto de las estrellas.
La noche es de noche oscura
sin luces y boca negra
como el paladar de un perro
o una mortaja cualquiera;
llora un manantial que gime
y en su llanto se recrean
los lamento de los sapos
con un concierto de quejas.
De la misteriosa fuente
y entre las aguas someras
el peregrino nenúfar
muy frágil se balancea.
Mostrando sus negros ojos
y unas lacias cabelleras
salen las xanas bailando
desnudas por la ribera.
Con sus voces harán coro
para emocionar la tierra
y esas pequeñas figuras
parecen de nácar hechas.
Sobre sus senos relucen
collares de gotas, perlas,
donde la pálida luna
parece que centellea.
Y a esos cuerpos vaporosos
preñados de transparencias
la túnica que los cubre
son los jirones de niebla.
El Camino serpentea a partir de este fontán, formando por un arroyuelo que va prado abajo, y la senda vuelve a ganar rápidamente altura
Suelen estar extremadamente pulidos por el paso de gentes desde hace siglos y, mojados, con barro, musgo u hojas suelta, pueden ser resbalosos, pisemos con cuidado
Y es que ahí tenemos El Picu Puliares (933 m), con sus camperas bastante libres de árboles y a cuya derecha empezaremos a bajar a Piedratecha tras llegar al Alto Guardia (876 m), donde se acaba la subida y, luego de un tramo relativamente llano, empezaremos a bajar a Piedratecha y su antigua venta y, de allí al antiguo monasterio de Santa María la Real de Oubona
"Por la gran extensión de los montes, que representan las dos terceras partes de la superficie del término municipal, tienen importancia primordial tanto su riqueza forestal, como la de los pastos que sobre los mismos se crían, y que en la primera mitad del siglo actual sustentaban grandes corros de caballerías y elevado número de ovejas y cabras. El avance de la repoblación forestal, la escasez de mano de obra que pudiera dedicarse al pastoreo, y la general elevación del nivel de vida, han hecho casi desaparecer casi en su totalidad aquel ganado, aumentando en cambio el censo vacuno, el cual, más exigente en pastos de calidad, obligó a roturar muchos cientos de Ha. de monte bajo, convirtiéndolos en excelentes tierras de labor y praderías artificiales; este proceso, llevado a cabo a partir de la década de los 60, ha aunado los esfuerzos e iniciativas de particulares y organismos oficiales, contándose a principios de 1973 con más de 1.500 Ha. transformadas, o en proceso de serlo inmediatamente, dentro de un plan que comprende la reconversión de 10.000 Ha., debiendo dedicarse otras tantas al fomento de la repoblación forestal."
"Si duro sigue siendo hoy en día el Camino de Santiago para el devoto, para el ser humano del siglo XXI, si sigue siendo una auténtica aventura ponerse en marcha a través de una ruta que jamás, ni antes ni ahora, ha sido un camino de rosas, hay que imaginarse lo que podía significar de aventura, riesgo e intensos peligros para los peregrinos de antaño. Se abandonaba todo, la protección familiar, la aldea, el entorno próximo, para sumergirse en un universo desconocido, hostil pese a las instituciones que príncipes, reyes y la propia Iglesia establecieron a favor de ellos. Los cientos de cementerios de peregrinos que jalonan la ruta hablan de esa dureza y de la dificultad, sólo afrontada y explicada por la inmensa fe que, desde un principio, puso en marcha a verdaderas multitudes hacia Compostela, hasta el punto de reflejarse el asombro en la famosa manifestación del embajador del emir Alí Ben Yusuf, en pleno siglo XII: “Es tan grande la multitud de los que van y los que vienen [a Santiago] que ocupan toda la calzada de occidente.”
En estas cumbres montañeras es donde el Camino Primitivo muestra toda su dureza pero, a la vez, toda su belleza. "Esperan grandes y casi continuadas montañas en su primera mitad, combinaciones de verdes inimaginables, tramos de gran dureza y referencias jacobeas casi de continuo", explica la Xacopedia, mientras que, de la famosa Guía Gronze compartimos este texto:
"Una de las principales características de este camino, en comparación con los otros Caminos de Santiago, es la dureza del recorrido. De Oviedo a Lugo es un típico recorrido de montaña media. Excepto la bajada al embalse de Salime y la subida al Puerto del Palo no hay grandes desniveles a superar de una tacada. Sin embargo, el camino es un continuo sube y baja, con una sucesión de todo tipo de caminos: trochas, senderos, pistas de tierra (es fácil encontrar tramos embarrados), caminos pedregosos o de piedra suelta, y pistas de asfalto. Por lo tanto, es necesario un mínimo de preparación física para afrontar el reto con garantías. Afortunadamente, la distribución de los albergues a lo largo del recorrido permite, para aquéllos algo más lentos o menos preparados, realizar todo el camino sin tener que realizar ninguna etapa excesivamente larga. En invierno debe ser francamente complicado realizar este camino, entre otros motivos porque una buena parte del recorrido se sitúa por encima de los ochocientos metros de altitud.
Otras de las características más destacadas del Camino Primitivo, relacionada sin duda con la anterior, es la belleza del entorno y del paisaje. El camino cruza decenas de bosques, ríos, arroyos, prados de pastoreo (con ganado bovino), valles, colinas, montañas, aldeas... y los paisajes, sobre todo en el tramo asturiano, son fabulosos. También vemos numerosos caballos, algunos salvajes. Además, la mayor parte del camino transcurre en plena naturaleza y, afortunadamente, casi no hay contacto con carreteras de tráfico intenso".
Allá donde se pueda pintar, cada ciertos metros, una flecha amarilla, allí habríamos de verla, tal que aquí a la derecha
La muria, también de lajas pero estas dispuestas unas sobre otras en horizontal, y no hincadas o chantadas, muestra los diferentes tipos de cerramientos de terrenos existentes en la zona
Prado abajo, una bañera hace de abrevadero para el ganado. Maravilla de estampa de prados y montañas absolutamente inolvidable
Ya llegamos a la altura de los primeros pinares de La Sierra, los cuales se encuentran en las cotas más altas de la misma, como hemos dicho




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