| Camino de Pedrafitelas y Montouto. Al fondo A Serra do Hospital |
Subiendo desde Vilardongo, al oeste de A Fonsagrada, el Camino atraviesa un enorme pastizal al aproximarse a las aldeas de Pedrafitelas y Montouto, donde empieza el repecho final hacia A Serra do Hospital, llamada así por ser el solar del histórico Real Hospital de Santiago de Montouto, de patronato real, como su nombre indica, fundado en 1698 en tiempos del rey Carlos II en el collado de dicha sierra donde confluyen los dos caminos oficiales de Santiago en este concello de A Fonsagrada: este que ha pasado por la capital del concello, la villa de A Fonsagrada, y el que pasa por la antigua, A Proba de Burón
Dicho hospital de peregrinos sustituía al antiguo, situado más al norte y más alto, sierra arriba y en plena vía buronesa, sin duda cuando era esa la ruta más empleada, fundado en 1367 por Pedro I de Castilla, para unos El Cruel y para otros El Justiciero, es posible que sobre un establecimiento anterior, documentado en 1232 como las "Tiendas de Montouto", acaso por estar hechas de materiales menos duraderos, como lonas o telas semejantes
Vemos la nave de la Ganadería Villaverde, en Pedrafitelas y, al fondo, Montouto, no el hospital sino el pueblo de este nombre, del latín montem altum 'monte alto', donde arrancan las últimas cuestas hacia el Real Hospital de Santiago, en cuya capilla, de advocación jacobita, se unen este Camino, el de A Fonsagrada, con el de A Proba de Burón
La ruta fonsagradina, acaso la de la antigua vía Lucus Asturum-Lucus Augusti del Itinerario de Antonino (s. III), del que se asume que la parada de Fontem Albei en él reflejada es la actual A Fonsagrada, es, además de un poco más corta, más directa, sube menos y más escalonadamente y, muy importante dentro de ello, es que no ha de bajar al valle del río da Proba para volver a ascender, apresurada y prolongadamente, hasta casi las cimas de A Serra do Hospital (1.107 m)
Es más, la ruta desde A Proba de Burón sube aún más alta que el collado solar del Real Hospital de Santiago de Montouto, al que ha de bajar por la ladera que vemos allí a mitad de la sierra, la de A Lagoa Seca o A Lagúa Seca. Esta fragosidad hizo decaer dicha ruta, provocar la decadencia de A Proba de Burón y favorecer la de A Fonsagrada, a la que se trasladó la capitalidad de la Terra de Burón en 1835, cambiando incluso el nombre del nuevo concello, o Ayuntamiento Constitucional, como se decía por entonces, al de su nueva capital
En A Proba de Burón llegó a haber hasta tres hospitales de peregrinos, lo que demuestra la tremenda importancia que tuvo la villa cuando son mencionados documentalmente por primera vez, como nos indica la Xacopedia:
"Fue uno de los núcleos medievales más significativos en el Camino Primitivo y como tránsito de la ruta de peregrinación referida como “Camino d´Ovedo” se constata documentalmente desde el siglo XIII. Se guardan documentos también de la existencia de tres hospitales vinculados al Camino de Santiago: el de la Santísima Trinidad -fundado hacia el 1338-, el de la Reina y el de Santiago -mencionados en un testamento de 1384- en los que los peregrinos solían buscar cobijo".
Pese a que la decadencia de A Proba de Burón se acusó notablemente en el siglo XVIII, cuando ya la ruta preferida era la fonsagradina, la pérdida de la capitalidad en 1835 supuso un impacto fortísimo. Incluso hoy en día, los pocos peregrinos que hacen esa ruta (una delicia para quienes gusten de caminos no transitados) suelen pernoctar y avituallarse en A Fonsagrada ante la carencia de servicios antes mencionada. Suelen ser caminantes más o menos experimentados, entusiastas del Camino, que ya conocer la vía por A Fonsagrada y vienen para descubrir esta
Fueron los principales caminos hasta la construcción de las actuales carreteras (a Lugo y a Asturias en el caso de A Fonsagrada) a finales del siglo XIX
Otra ventaja que ofrecía la ruta fonsagradina es que la subida, tras el primer gran repecho desde Paradanova a la villa, tiende a subir más suave y escalonadamente durante su itinerario, alternando cuestas con rellanos que ofrecen cierta tregua en la ascensión al puerto
La ruta buronesa, tras una subida similar un poco más al sur, entre el Monte do Marmoiral y Os Chaos, baja rotundamente al valle del río da Proba, atraviesa la población -con su pequeña subida- y ya sale prontamente en formidable y continuo ascenso hacia casi la misma cima de la sierra
Enlazamos con la pista de hormigón de acceso directo a la nave y seguimos a la derecha, siempre en llano
Las casas de Pedrafitelas están realmente unos metros más abajo y no pasamos por ellas. Por lo que las veremos desde arriba, desde el Camino, rumbo a Montouto
Empezando a bajar por esta pista ya vemos de frente dicha carretera. A partir de ella iniciaremos la subida al pueblo de Montouto y, acto seguido, al Real Hospital...
Esta etapa, que los peregrinos suelen acabar en O Cádavo (Baleira) o Castroverde pues, en tanto alguien no inaugure otra cosa son las siguientes poblaciones con alojamientos (entre ellos albergues públicos y privados), va a mostrarnos que el haber pasado de Asturias y Galicia no ha puesto fin a las jornadas más 'montañeras' del Camino Primitivo
La Orden tuvo su origen en una fundación hospitalaria bajo la advocación de San Juan en Jerusalén que, con las Cruzadas, creó su rama militar. Además de su vertiente bélica haciendo frente a la expansión otomana siguió su función hospitalaria por los diferentes caminos de peregrinación de la cristiandad y muy especialmente en los que van a Santiago. Decayendo como las propias peregrinaciones con la Reforma de Lutero, aún vivió momentos de esplendor en las centurias siguientes hasta la confiscación paulatina de sus bienes a principios del siglo XIX, culminada con la Desamortización de Mendizábal en 1836
Atención pues en este lugar, donde vamos a cruzar primeramente la carretera: fijémonos al fondo en el mojón y el cobertizo
Una flecha, aunque muy gastada y borrada en la pared del tendejón, confirma el rumbo que hemos de tomar
Y aquí empezamos las cuestas, primero a Montouto y luego al hospital de su nombre. El mojón nos indica que estamos a poco más de 147 kilómetros de la Praza do Obradoiro, frente a la catedral de Santiago de Compostela, donde se encuentra el Kilómetro Cero del Camino...
El viejo Camino fue 'alicatado' con hormigón y capa de zahorra en 2019 dentro de una polémica actuación de la que nos hemos hecho eco en la entrada de blog dedicada a Vilardongo, el tramo anterior
La cuesta es suave y la subida no será del todo constante sino también escalonada, una de las ventajas de la ruta fonsagradina, como hemos dicho, que la impusieron a la buronesa
Abajo a nuestra izquierda, dos de las casas de Pedrafitelas, las del cruce de carreteras, que hace un momento veíamos desde la explanada de la Ganadería Villaverde, De frente vemos las estribaciones del Pico Rebolín (898 m), llegando la vista hasta los picachos de la Cordillera Cantábrica y montes de Os Ancares, entre Galicia, Asturias y León
En el bosque comparten espacio especies autóctonas con plantaciones de pino radiata foráneo, pues el pino silvestre o pino albar se considera extinguido
El pino radiata introducido a partir de la posguerra, sobre todo en antiguos montes y pastos comunales ha desaparecido también en grandes cantidades a causa de la infección masiva del hongo de las bandas roja y marrón, que obligaron a la tala general de muchos piñeirales, pues afecta a su madera y, por tanto, a su precio
Carballos, castiñeiros y otros configuran la masa arbórea autóctona en este tramo. La reintroducción del pino autóctono silvestre es una de las alternativas planteadas pues es resistente a esta plaga de hongos pero su lento crecimiento desincentiva a los agricultores. Otras son la vuelta a los antiguos pastizales y la plantación de eucaliptos o de castaños madereros
Aunque más atrás hemos visto cambios drásticos en el paisaje al desaparecer los enormes pinares del paisaje, este entorno en principio se mantienen tal cual. No obstante según evolucione esta problemática continuaremos viéndolo así o no
La cuesta se hace más pendiente y más dura según avanzamos por este bosquete
Y salimos a una zona sin árboles antes de volver a entrar en otro trecho de espesura
A la derecha se ven los desmontes efectuados en su momento para ensanchar el Camino y hacer de él esta pista forestal. Ladera abajo a la izquierda crece el brezal
Estas son las laderas de As Romeas, donde nace el rego de este nombre, un hidrónimo que podría evocar aparentemente a romeras en el sentido de peregrinas, o a romerías como peregrinaciones, a romeiros (plantas), a romo 'liso y no punzante' o vayamos a saber a qué razones filológicas
Más abajo un pinar crece sobre la carretera, viendo al otro lado del valle la loma de O Rebolín, que lo cierra por el sur
Vamos a subir un poco más pues desde un poco más arriba tendremos mucha mejor vista

La carretera, en una de sus pronunciadas hasta el Alto de Cerredo (960 m), al extremo sur de A Serra do Hospital, que la LU-530 bordea por esta su ladera oriental, por la meridional y por la occidental hacia Paradavella, realizando un gran rodeo
Un poco más arriba llegamos al final de este primer tramo de subida
Hay aquí un rellano y en él, en una vereda de suelo de losetas de piedra, una mesa con bancos, de madera (antes había dos)
De frente a nosotros, la loma del Cueto Rebolín, sobre el valle del río das Romeas. Más a la derecha es el Monte do Carballal (802 m)
El Cueto Rebolín llega a los 898 metros en su cota de mayor altitud. Más allá están en Teso de Perulledo (858) y el Monte Cuíñas (802 m). En la distancia está a Serra de Liñares a la izquierda, al fondo A Serra de Cuías (902 m). En lontananza y entre las brumas es A Serra de Valcárce con el Pico Redondela (1.215 m) en Ibias (Asturias)
Las casas de la carretera, una de ellas Casa José, también conocida como A Cantina, que tuvo bar y tienda
Muy al este, la Sierra del Valledor en Allande (Asturias), al sur de El Palo, enseña sus picos más altos sobre las brumas y el mar de nubes que cubre el 'gran cañón' del Navia
Un efecto que se extiende también a sus afluentes, como el Suarna. Poco más allá está el vecino de Negueira de Muñiz, compuesto por seis parroquias que se escindieron de A Fonsagrada en 1928 y que tomaron el nombre de la pricipal. Al año siguiente pasa a denominarse Negueira de Muñiz en honor de José Antonio Muñiz Álvarez en honor del benefactor que auspició la independencia municipal
Pasada el área de descanso, o lo que queda de ella empezamos a bajar. A la derecha crece una espesa fraga de arbolado autóctono
A la izquierda, uz o brezo; poco más abajo nos metemos en la fraga. El Camino sigue siendo pista ancha y alicatada. No tiene pérdida
El Camino pierde altura un tanto rápidamente, lo que nos hace recordar que todo lo que bajamos lo vamos a tener que subir, y más, para llegar a Montouto
Curva a la izquierda, entre los árboles, que forman, sobre todo a la derecha, un tupido muro vegetal
En estos rellanos suelen hacer parada muchas veces los peregrinos. El Camino continúa bajando aún un poco más
Llegando casi a la carretera, que hace un momento veíamos bastante abajo, la bajada se suaviza al llegar a unas torres eléctricas. A lo lejos vemos A Serra de Foncuberta y, más al sur, el Pico Aradela (809 m) y el Restelo (961 m)
Seguimos llaneando un poco más y el Camino hace curva a la derecha. Al oeste volvemos a ver la falda oriental de A Serra do Hospital
De nuevo nos adentramos en zonas de espeso arbolado, aunque la pista, siempre ancha, está en todo momento expedita
El Camino, además sigue en llano, aunque pronto empezarán las cuestas hasta Montouto, primero, y el collado del histórico hospital de su nombre, después
Estamos en las inmediaciones del Valín do Gato. Monte arriba y entre los piñeirales más cercanos a la cima discurre la vía buronesa, a punto ya de bajar al Real Hospital de Santiago de Montouto y unirse a este nuestro camino
A nuestra izquierda, al oeste, vemos las casas de Montouto y el collado del hospital, así como el Parque Eólico de A Carba, a la izquierda
Por poco, no vemos los últimos repechos al Real Hospital, ni por muy poco tampoco su restaurada capilla de Santiago, a unos metros al sur de él, que es el lugar exacto en el que se unen las dos rutas. Construida de nueva planta después del famoso Xacobeo'93 que supuso la recuperación de las rutas jacobitas y la consolidación de las ruinas del hospital, se celebra el 25 de julio la romería del Apóstol. La antigua capilla se encontraba integrada dentro de las dependencias del hospital
A Carba, estribaciones sureñas de A Serra do Hospital que se extienden de norte a sur a partir del collado, conforma en su extremo norte un penedo de 1.078 metros de altura que es su cota cimera. Hacia el sur una serie de cumbres seguidas tienen una altitud ligeramente menor
Más abajo y más al sur, en su extremo meridional el Alto de Cerredo llega a los 982 metros. Poco más abajo la carretera que lo bordea llega a los 960 metros, como hemos dicho
Nos adentramos ahora en un tramo más umbrío de estas frondas camineras
El Camino avanza llano y recto a la sombra de los pinos, aún no han empezado las cuestas de Montouto
A un trecho arbolado le sigue otro algo más claro. Ya sabemos que esta percepción del paisaje más inmediato o introspectivo cambia en épocas de talas de pinos
El Camino hace ahora una curva cerrada a la izquierda y en ángulo recto
Una pasadela o bloque de piedra a manera de puente es una buena opción si corre el agua o lo vemos húmedo, pues la piedra lisa, mojada o con moho, del canalete, puede ser propensa a resbalones
Frondosa helechal a la derecha, formando una intrincada selva en la ladera
Vieja parede o murete de piedras con varias capas de musgos sobre ella
El Muro se hace algo más alta en este lugar y sin duda corresponde a los tiempos del viejo Camino, el cual siguió usándose hasta mucho después de hecha la carretera, dadas las noticias que del Hospital de Santiago de Montouto nos da la Wikipedia:
"Los vecinos del lugar recuerdan que el hospital aún disponía de un hospitalero a mitad del siglo XX, que residía sin vivir alquiler bajo la obligación de dar hospitalidad a los peregrinos. No hay constancia del año exacto de clausura, si bien cuando se instaura la romería de Santiago se le hace una restauración de mantenimiento para evitar la ruina total, lo que hace pensar que el hospital pudo quedar en desuso poco después de la guerra civil española".
Acabando el muro el Camino zigzaguea y sube levemente: empieza la cuesta al pueblo de Montotuto
Al poco de empezar a subir, el Camino, algo más estrecho ahora, hace una curva cerrada a la izquierda y empieza a ganar altura rápidamente
Por ahí sube, entre árboles y selváticas frondosidades
Naturalmente, los caminos antiguos no eran así en origen. En su artículo sobre los hormigonados de los Caminos de Santiago tan abundantes en gran parte del Camino Primitivo en A Fonsagrada, el erudito historiador jacobita Antón Pombo dice así en la web de la Guía Gronze del 16-11-2018:
"A raíz del debate suscitado en las redes sociales, donde la mayoría de los opinantes condena la actuación, sintiendo dolor e indignación por el daño causado a un patrimonio común, no ha faltado quien crea que este tipo de intervención es similar a la que hacían los romanos para mantener sus vías, aunque aquellas, no lo olvidemos, estaban concebidas para el paso de carros y cabalgaduras con carga, no solo de peatones. En efecto, la visión y puesta en valor de las calzadas descarnadas, caso de que existieran los enlosados, es algo más propio del Romanticismo en adelante, y la capa de rodadura sobre las piedras estaba formada por lo que más tarde se ha denominado macadán. Pero este sistema constructivo no incluía cemento Portland, ni áridos artificiales, sino naturales de diferente grosor".
En algunos momentos, incluso afloran a la superficie tramos de roca viva, como puede verse en los caminos antiguos que han perdido su empedrado original y la estructura del mismo
A nuestra izquierda hay un despeñadero, si bien cerrado de exuberante vegetación
Hierba que a veces toma el Camino, formando un bello y mullido tapete natural
El Camino se hace senda de tierra y la cuesta parece que se hace más liviana en este castañar
Castañar y pinar, porque volvemos a encontrarnos bastantes pinos. Algunos altísimos
Pinos y demás arbolado, junto con el sotobosque, disimulan la abrupta pendiente que hay a la izquierda
Otro hermoso murete, muy largo, Algunas hojas lanceoladas en el suelo delatan que hay también algunos eucaliptos
Recordemos que la mayor parte de los caminos antiguos eran llamados de 'herradura' pues solamente eran aptos para caballerías, aparte de caminantes, se entiende, de ahí las recuas de mulas de los arrieros, los grandes transportistas de antaño
Hacia el siglo XVIII, e incluso algo antes se sabe que muchos se arreglaron para permitir el paso de carruajes y carros más grandes, como es posible que sucediese aquí a causa del Real Hospital de Santiago de Montouto y del paso del camino a Lugo
Cuando, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XIX, se hicieron las primeras carreteras, el tráfico de carros, carretas, carruajes, e incluso caballerías y viandantes, se fue hacia ellas, quedando estas antiguas sendas como vías pecuarias, aunque algunas, como esta, que constituían un atajo, siguieron empleándose más tiempo
Hemos salido del bosque al acercarnos al pueblo de Montouto. Bajo nosotros vemos ahora la cabecera del valle del Rego de Lagos, cerrado al sur por el Alto de Cerredo, del latín cirrum 'rizo, moño, cresta', aplicado a la orografía del terreno, aunque también puede deberse a un tipo de hierba dura y resistente propia de terrenos rocosos
Sucesión de valles, colinas y sierras que caen hacia el Navia y, en la distancia "una Cordillera Cantábrica que nos ha venido acompañando desde Guipuzkoa, y que ahora concluye", escribe también Antón Pombo para su famosa Guía del Camino de Santiago. Camino Norte
Lo primero que vemos en una nave de ganado, un tanto voluminosa y que se divida desde la distancia. Luego le siguen tres casas: Casa de Aniceto, Casa de Boudín y Casa de Ovidio
Zona de charcos, tal vez por algún manantial. A la derecha un antiguo desmoronamiento del terreno en esta pared terrosa
Tras la loma por la que hemos venido, subiendo desde Vilardongo, vemos los edificios de A Fonsagrada, aunque Pedrafitelas, en cambio, queda oculta aquí cerca y más abajo por los bosques que acabamos de atravesar
Y a lo lejos y al este A Serra do Acevo. Paso a paso nos vamos alejando de Asturias. Un poco más abajo es A Serra de Liñares
En lontananza, son las sierras de Gallardo y de Vilar pero los picachos más altos son los de la zona de El Valledor, en Asturias
Y, una vez más, las sublimes cumbres de la Cordillera Cantábrica hacia Ibias, Degaña y Ancares
Y otra hermosa vista del Cueto Rebolín y los prados y bosquetes de su loma y laderas
La carretera LU-503 en los bosques entre Pedrafitelas y Montouto
Y en la carretera, ahora sí vemos A Casa de Baixo, la que está más abajo, como su nombre indica, del pueblo de Montouto. A lo lejos es A Serra de Louxas
Vamos calle arriba subiendo poco a poco junto a las casas. Una de estas habría sido la que sirvió de hospedaje de peregrinos entre la desaparición del Real Hospital de Santiago de Montouto medieval y la construcción del nuevo junto a Pedras Dereitas. En Misteros y certezas de la ubicación original del hospital de peregrinos de A Fonsagrada, artículo publicado en La Voz de Galicia del 25-1-2024, M. Guntín y M. Fernández indagan, con la opinión de varios investigadores, sobre su ubicación anterior:
"El conocido Hospital de Peregrinos de Montouto está situado en la sierra que da nombre al complejo, a los pies del monte O Muradal, en el concello lucense de A Fonsagrada. Estuvo habitado hasta mediados del siglo XX y funcionó como albergue que salvaguardaba la salud de los peregrinos durante las heladas que sacuden estos montes de Lugo cada invierno. Desde aquí, el Camino Primitivo emprende un descenso irregular hacia la Praza do Obradoiro, en Santiago de Compostela. Del Hospital de Montouto, que está a menos de nueve kilómetros del núcleo fonsagradino, sobresalen las ruinas que permiten entender cómo funcionó en tiempos el complejo.
Sin embargo, esta no es la ubicación original del hospital, un secreto que solo conocen estudiosos e interesados en la historia de la comarca fonsagradina como Gumersindo Rego y Gervasio López Portela. Ambos se remiten a las fuentes que les permitieron dar con la localización original del albergue. «Felipe Mera foi un mestre que xa avisou de que o Hospital de Montouto non era o que coñecíamos e apuntaba a outra ubicación, situada a menos dun kilómetro en liña recta. Dirixímonos a ela e atopamos releves difíciles de explicar e outros restos», aseguran.
Las fechas clave
Son los testimonios y la documentación que han podido recabar lo que les ha permitido entender la historia y conocer de primera mano todos los misterios: «O vello hospital comezou a funcionar no século XIII e estivo en activo ata o ano 1650, que é cando se comezou a facer o novo, o que coñecemos todos. Estreouse no século XVII e funcionou ata mediados do XX», relatan.
¿Y por qué se construyó un albergue nuevo si ya había otro en funcionamiento? La respuesta es compleja, pero la completan entre Gumersindo y Gervasio: «Arruinouse».
Sin embargo, del hospital original solo quedan los restos de una habitación y, bajo lupa, puede vislumbrarse un viejo muro. El esqueleto de la construcción, hecho además con una piedra que por aquel entonces no predominaba en esta zona de montaña, desapareció a mediados del siglo pasado. «Aplicouse un plan de repoboación na zona que fixo que tirasen con todo. Sepultouse baixo terra para facer unha plantación de pinos». Estos árboles siguen, a día de hoy, cubriendo la mayor parte de la ladera en la que se asentó el Hospital de Montouto original, un lugar que pudo haber sido elegido por tener agua de fácil acceso.
Sin embargo, nada recuerda la edificación del siglo XIII. Ni placas, ni indicadores ni senderos. «Polos documentos que puidemos conseguir soubemos que había unha casa grande, dúas capelas, tres cuadras e ata hórreo», explican Gumersindo y Gervasio.
Dos hermanos hospitaleros
Entre que el viejo hospital cayó en desgracia y empezó a funcionar el que se conserva actualmente, pasaron unos 40 años. «Durante esas décadas estivo facendo de albergue unha casa que hai no pobo de Montouto, e que a día de hoxe está habitada. Foi un lugar provisional, no que había dous irmáns que alí vivían e que actuaban de hospitaleiros e tamén traballaban as terras. Consérvanse documentos sobre todo isto», dicen los intelectuales.
Por ahora, todavía queda gente que recuerda a los antiguos habitantes del «nuevo» hospital, que se inauguró en 1699, cogiendo el relevo a la casa del pueblo que ejerció su función de forma provisional y a la antigua construcción, que se hundió en el pasado hasta desaparecer bajo tierra y ser hoy, un lugar desconocido hasta para los vecinos de A Fonsagrada"
El que aquel antiguo refugio 'provisional' estuviese aquí, en Montouto, y no en alguna aldea de la ruta Buronesa, como Xestoso de Riba, da a entender que la ruta por A Fonsagrada ya debía de ser, con diferencia, la más empleada. Luego, la construcción del nuevo Real Hospital en lo alto del collado de Pedras Dereitas y no en el alto del dolmen de Pedras Labradas, sobre el anterior, es absolutamente revelador
En la entrada que a Montouto le dedica la Wikipedia se baraja la posibilidad de que el origen del pueblo sería el de un asentamiento medieval al servicio del hospital de peregrinos, si bien en ese caso no sería del actual sino del antiguo, el de Penalabrada, también relativamente próximo. También se cuenta de una reubicación de los habitantes de un castro "origen del Hospital (lugar de cobijo) con cierto aislamiento de los inseguros caminos tras la caída de Roma, en busca de terrenos con más pastos y con más agua"
El Camino, como hemos dicho, sigue un paso natural ancestral empleado desde la Prehistoria, como avalarían los túmulos o medorras y los dólmenes referidos:
"La construcción del nuevo Hospital coincide geográficamente con un dolmen, el llamado dolmen de Montouto, y el antiguo no se halla muy lejos del menhir de Pena o Peña Labrada, lo cual refuerza la asociación primitiva del Camino de Santiago con una ruta de peregrinación precristiana.
Todavía conservan una función actual los dólmenes, que es la de servir de hitos para identificar los límites entre las aldeas".
Ya hemos dejado atrás las casas y llegamos a una zona de huertas y frutales
Vista atrás, con A Fonsagrada en la distancia, al este y, en primer término, el cueto, verde de pastos, al que hemos subido desde Vilardongo para llegar a Pedrafitelas
Parece que el camino de la derecha, de tierra, es el que iba al emplazamiento del antiguo hospital medieval, cerca de la cima de A Lagoa Seca pero, insistimos, nosotros seguimos a la izquierda
Ya sabemos que lo que bajamos lo tendremos que subir otra vez y más, pero incluso la subida final hacia el collado no será directa y continua sino también escalonada
Un precioso penedo a nuestra izquierda cierra, formando un pequeño desfiladero, el naciente valle del río das Romeas, que nace al sur de A Lagoa Seca, en plena Serra do Hospital
Abajo, en la carretera, vemos otra de las casas 'de baixo'. Dos son únicamente las viviendas de Montouto en la LU-530. Más allá vemos el camino que comunica dicha carretera con las aldeas de Pedrouzo, O Rebolín, A Fontecova y Pacios do Rebolín, en la parroquia de Vieiro
Andamos unos metros más cuesta abajo y a la sombra de la arboleda que crece en la banda izquierda
Atentos, pues justo ahí, antes de llegar a la carretera, tomaremos el desvío que nos llevará al Real Hospital de Santiago de Montouto
Y leemos que estamos a ciento cuarenta y cinco kilómetros con setecientos cuarenta y cinco metros de la mítica Praza do Obradoiro
Avanzamos en llano unos metros más y el Camino hace curva a la derecha
A la vez, otros pequeños cotos, pero distribuidos estratégicamente, eran dependencias sanjuanistas (Orden de Malta), tanto en el camino buronés como en el fonsagradino, como antes y como después de la separación y reunión de ambos
Camino buronés que pasa no mucho más arriba de aquel penedo que forma un espolón en lo alto. Como vemos una vez más, dicha ruta subía hasta una cota aún un tanto más elevada que el propio hospital de Montouto de Carlos II, al que por Real Cédula exige en 1699 "la obligación de recoger y tratar a los pobres peregrinos que llegaren a él con todo amor y piedad"
Por estos parajes, los romeiros de antaño, ya en parte aliviados tras pasar el pueblo de Montouto, oirían tocar la campana del hospital, que se tocaba "para que sirva de guía a los peregrinos y pasajeros y no perezcan en la obscuridad y rigor del tiempo, y el Hospital haga buenas lumbres para que se enjuguen los pobres y no entren mojados en las camas", pedía también Carlos II, El Hechizado, rey atormentado por creencias brujeriles de ahí su apodo
Además de por esta importante fundación hospitalaria, la vinculación de Carlos II con la ruta jacobea viene dada por su mujer o, mejor dicho, futura segunda mujer, Mariana de Neoburgo quien, aprovechando su viaje a España para casarse con él, peregrinó a Santiago. La Xacopedia también da cuenta de esta interesante historia:
"Citada también como Mariana de Austria. De origen alemán (Düsseldorf 1667-Guadalajara 1740), esta famosa, influyente y polémica reina consorte española (1689-1700) es la más conocida peregrina de cuantas llegaron a Santiago a través del Camino Inglés. Se conservan varias crónicas del viaje.
Tras casarse en 1689 por poderes en Neoburgo (Baviera) con el monarca español Carlos II el Hechizado -fue su segunda esposa-, viajó por mar a España en abril del año siguiente para realizar la boda en persona con el monarca, que se iba a celebrar en mayo en Valladolid. Antes de partir del puerto holandés de Flessinga, Mariana manifestó su deseo de aprovechar el viaje para peregrinar a Santiago de Compostela, algo que Carlos II celebró enviándole desde España un rosario para la ocasión.
La reina llegó al puerto de Mugardos, en la ría de Ferrol, debido a un temporal que desvió el barco del destino previsto, que era A Coruña. Por tierra viajó hasta esta ciudad, donde se celebraron grandes fiestas en su honor. Como muestra de agradecimiento a los coruñeses, los monarcas donaron posteriormente a la colegiata de Santa María do Campo un arca eucarística de plata (1691) y una custodia (1695). Ambas obras pueden contemplarse actualmente en su museo. Después de tres días en A Coruña, Mariana partió hacia Compostela por el Camino Inglés. Era un itinerario que muchos peregrinos anónimos de su misma nacionalidad, llegados en barco, habían seguido antes que ella. Aunque la suya no fue precisamente una peregrinación anónima; baste decir que salió de A Coruña con un séquito de 1.500 personas.
En Compostela también recibieron a la reina Mariana sin reparar en gastos, como nunca antes se había hecho con peregrino alguno, si nos atenemos a las crónicas de la visita. Además, se le obsequió con alguna de las mejores piezas del tesoro catedralicio. La reina, que respondió con varias ofrendas al Apóstol, permaneció en la ciudad desde el 16 al 19 de abril. Lo hizo en medio de una expectación popular sin precedentes, con la ciudad engalanada e iluminada de noche con antorchas y animando su estancia con festejos y representaciones teatrales, entre ellas la de la vida de Santiago el Mayor.
La peregrinación de Mariana dejó en Santiago otro recuerdo perenne: el día 18, mientras asistía a la misa en la catedral, el botafumeiro, puesto en funcionamiento en su honor, se desprendió con gran estruendo cayendo cerca de ella. Según las crónicas, milagrosamente no causó ningún daño personal. Al día siguiente Mariana y su séquito partieron camino de Valladolid.
El esfuerzo que las autoridades compostelanas pusieron en agradar a la reina germano-española no sirvió, sin embargo, para hacer más fluidas las relaciones de los monarcas con la Iglesia de Santiago y su apostólico sepulcro. Durante el siglo XVIII y gran parte del XIX ninguno de ellos sintió la necesidad de peregrinar a Compostela, todo un símbolo de la progresiva pérdida de influencia de la Iglesia santiaguesa y del desplazamiento del poder hacia el centro y el sur de España".
Ya que hablamos de personalidades vinculadas con el Camino de manera directa o indirecta, y en concreto con el hospital de Montouto podríamos referirnos a la leyenda, en absoluto verificada, según la cual La Bella Otero, o Agustina Carolina del Carmen Otero Iglesias, pontevedresa de Valga y famosísima "bailarina, cantante, actriz y cortesana española afincada en Francia y uno de los personajes más destacados de la Belle Époque francesa en los círculos artísticos y la vida galante de París", como explica Wikipedia, "cuando aún era una niña y fue violada, fue atendida en ese hospital y duró varios veces en recuperación internada allí"
Independientemente de la realidad o fantasía de la noticia, se entrevé que las antiguas instituciones hospitalarias de acogida de peregrinos que aún funcionaban en el siglo XIX evolucionaban hacia otros cometidos, más parecidos al sentido sanitario actual de un hospital que al de alojamiento de pobres y de romeros
![]() |
| La Bella Otero fotografiada por Léopold-Émile Reutlinger |
De esta corta y parca en datos leyenda de La Bella Otero de niña en Montouto hallamos diferentes referencias en unas cuantas fuentes pero, verdadera o falsa, sin aportar más información, al menos que yo sepa, que lo anteriormente dicho. Sí es verdad que sus vicisitudes en la infancia pasaron por este horrible episodio de la violación y posterior fuga de su casa y que, al inventar ella misma parte de su pasado para ocultarlo, las conjeturas concretas sobre ese periodo de su vida no son fiables. Compartimos buena parte de lo que también nos explica de su biografía la Wikipedia:
"Hija de una madre soltera y muy pobre (Carmen Otero Iglesias, 1844-1903) apenas tuvo acceso a una educación académica. Tuvo cinco hermanos: Gumersindo, Valentín, Adolfo y Francisco. El 6 de julio de 1879, a los diez años, fue violada por Venancio Romero "Conainas", zapatero del pueblo, a causa de lo cual quedó estéril y huyó de casa unos meses después para no volver nunca más a su pueblo natal, Valga. Tras la fuga decidió usar su segundo nombre: Carolina, en lugar del primero Agustina.
Trabajó en una compañía de cómicos ambulantes portugueses. Al dejar la compañía se vio obligada a ejercer oficios muy humildes para salir adelante, como trabajar de criada doméstica, bailar en locales de la más diversa índole, e incluso llegar a ejercer la prostitución.
En 1888 conoció en Barcelona a un banquero llamado Ernest Jurgens que la quiso promocionar como bailarina por Francia y la llevó a Marsella, aunque enseguida empezó a promocionarse a sí misma hasta llegar a ser una bailarina conocida en toda Francia como La Bella Otero. En la promoción enfatizaba su origen español (muy exótico en Francia por entonces) y se presentaba artísticamente como andaluza y de origen gitano. La construcción del personaje artístico de Otero está tan llena de mitos que incluso han perdurado hasta nuestros días, habiendo biógrafos que sitúan su nacimiento en Cádiz, hija de una gitana, tal y como ella afirmaba en su autobiografía.
Realizó giras por todo el mundo como bailarina exótica y actriz, consiguiendo fama internacional. Se sabe que actuó en Nueva York en 1890, además de visitar otros países como Argentina, Cuba y Rusia, coincidiendo en este último con Rasputín. Otero actuó durante muchos años en París en el Folies Bergère, donde era la estrella y en el Cirque d'Été, convirtiéndose en una de las primeras artistas españolas conocida internacionalmente.
Otero no era una bailarina profesional y su arte era más instintivo que técnico. Sus danzas eran una mezcla de estilos flamenco, fandangos o danzas exóticas. También era una cantante competente y tenía calidad como actriz. Representó Carmen de Bizet y piezas teatrales como Nuit de Nöel.
Carrera artística
En 1888 conoció en Barcelona a un banquero llamado Ernest Jurgens que la quiso promocionar como bailarina por Francia y la llevó a Marsella, aunque enseguida empezó a promocionarse a sí misma hasta llegar a ser una bailarina conocida en toda Francia como La Bella Otero. En la promoción enfatizaba su origen español (muy exótico en Francia por entonces) y se presentaba artísticamente como andaluza y de origen gitano. La construcción del personaje artístico de Otero está tan llena de mitos que incluso han perdurado hasta nuestros días, habiendo biógrafos que sitúan su nacimiento en Cádiz, hija de una gitana, tal y como ella afirmaba en su autobiografía.
Realizó giras por todo el mundo como bailarina exótica y actriz, consiguiendo fama internacional. Se sabe que actuó en Nueva York en 1890, además de visitar otros países como Argentina, Cuba y Rusia, coincidiendo en este último con Rasputín. Otero actuó durante muchos años en París en el Folies Bergère, donde era la estrella y en el Cirque d'Été, convirtiéndose en una de las primeras artistas españolas conocida internacionalmente.
Otero no era una bailarina profesional y su arte era más instintivo que técnico. Sus danzas eran una mezcla de estilos flamenco, fandangos o danzas exóticas. También era una cantante competente y tenía calidad como actriz. Representó Carmen de Bizet y piezas teatrales como Nuit de Nöel.
Carrera como cortesana
A pesar de sus éxitos profesionales, Otero había conseguido ascender en el mundo artístico prostituyéndose y haciéndose amante de hombres influyentes. No era una práctica extraña que las artistas ejercieran de cortesanas para aumentar sus ingresos. En la Belle Époque era habitual y los hombres que podían pagar las astronómicas sumas que cobraban estas cortesanas conseguían prestigio. Otero era una de las más famosas y cotizadas de la alta sociedad parisina. Fue amante, entre otros, de Guillermo II de Alemania, Nicolás I de Montenegro, Leopoldo II de Bélgica, Alfonso XIII de España, Eduardo VII del Reino Unido, y los grandes duques Pedro y Nicolás de Rusia; con Aristide Briand mantuvo una relación entrañable que duró hasta la muerte del político. Otero llegó a reunir una fabulosa fortuna que, debido a la ludopatía que padecía, fue dilapidando en los casinos de Montecarlo y Niza.
Fallecimiento
Retirada de los escenarios en 1910, se estableció en Niza, donde vivió hasta su muerte en 1965 totalmente arruinada y sola. Vivía de una pensión que le pasaba el Casino de Montecarlo en agradecimiento por los millones de francos que en él dejara.[3] Nunca se casó.
Falleció de un infarto fulminante en su humilde departamento el 12 de abril de 1965, con noventa y seis años. A su entierro solo asistieron varios crupieres y el gerente del Casino de Montecarlo para despedirla.
De su vida se han escrito varias biografías y se han hecho películas y series para la televisión. Debido a que Otero inventó parte de su pasado para ocultar hechos como su violación o sus orígenes extremadamente humildes, muchas biografías, películas u otros trabajos en torno a su persona tienen datos inexactos y hechos que nunca sucedieron de verdad.
Reconocimientos
En el año 2003, en un parque de su municipio natal, se inauguró una escultura de bronce en su honor obra del escultor Camilo Rodríguez Vidal. También en Valga, desde 2004, se celebra la Muestra de la Camelia Bella Otero. La última planta del Museo de la Historia de Valga está dedicada a su trayectoria, así como un edificio anexo donde que se ha rehabilitado como una casa tradicional gallega y que estaría vinculado a la infancia de la artista".
El Camino hace una curva muy cerrada a la izquierda y pasa, posiblemente sin que nos demos cuenta, sobre el río das Romeas ya varias veces citado
Llegando a este mojón, empieza una cuesta, en recto
En el mojón, la distancia a Santiago de Compostela, metro a metro...
Pero por aquí aún subiría gente en camino, peregrinos o no, hasta la posguerra, pues el filólogo Ricardo Polín da noticias hasta del último de sus hospitaleros, al menos que se conozca: "El último pasar por ser el popular Tío Manuel, quien acabó sus días pidiendo limosna para mantener la numerosa prole con la que contaba"
De todas maneras y pese al cansancio acumulado esto no deja de ser para nosotros hoy en día una agradabilísima excursión de montaña baja-media en contraposición a las sensaciones de los peregrinos de antiguamente, como plasma de nuevo la Xacopedia:
"Tanto las ruinas de este viejo hospital de peregrinos y viajeros como su entorno están entre los más despejados, sobrecogedores y solitarios de cualquiera de las rutas jacobeas, un espacio privilegiado sólo levemente alterado desde mediados de la primera década del siglo XXI por un parque eólico que no respetó su fuerte simbología jacobea. Los orígenes del lugar se pierden en el tiempo, como recuerda el dolmen de As Pedras Dereitas, contiguo al viejo hospital y que ha sobrevivido hasta el presente".
Era "un tiempo en que atravesar el Camino Primitivo podía significar perderse bajo la nieve. No era un hospital como los actuales, sino un refugio levantado para recibir a peregrinos, pobres y caminantes en uno de los tramos más duros del viaje a Santiago", evoca del viejo hospital la web viajera El mapa oscuro
Una línea de postes telefónicos, de madera, como los antiguos, y no de hormigón, sin duda para no causar más impacto visual en el Camino, jalona el trayecto
Casi llaneamos cuando, en esta bifurcación, tomamos el ramal que sigue recto y de frente
Monte allá arriba baja la vía buronesa, el Camino que, con sus continuas y formidables 'montañas rusas' desde Paradavella, ha llegado a lo alto de A Serra do Hospital en prolongado y largo ascenso. Pronto nos encontraremos con ello en el Real Hospital de Santiago de Montouto, fundado por primera vez por un rey cruel y justiciero a un tiempo -depende quién cuente su historia-, refundado por un monarca exorcizado, nacido para refugio de pobres y peregrinos y que, quiere la tenue línea que separa la realidad de la fantasía, acogió a una niña que llegaría a ser uno de los mitos de la historia Europea en la alegre Belle Époque...
.jpg)




No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu visita y contribuir con tu comentario... Únete a la Página Oficial en Facebook para descubrir nuevos contenidos....Ultreia!