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| Paradanova y su bifurcación desde A Fonsagrada |
En esta foto sacada desde la Avenida de Asturias, a la entrada de A Fonsagrada, vemos la aldea de Paradanova, abajo en el valle, a donde llega el Camino de Santiago desde Silvela tras bajar el monte del Alto de Paradanova en lo que son los primeros kilómetros de Santiago en Galicia. Desde aquí divisamos bien la bifurcación de los dos caminos que allí se separan, el Camín da Granxa, que sube hasta aquí, A Fonsagrada, por la cuesta que algunos llaman 'del Silencio', que es el más empleado por la mayoría inmensa de peregrinos; y el camino hacia A Proba de Burón, la antigua capital de la hasta 1836 llamada Terra de Burón, solar que fue de los condes de Altamira, que desde su castillo dominaban todo el territorio
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| A Fonsagrada desde el Camino, antes de Paradanova |
Se dice que la ubicación de A Fonsagrada, en lo alto de un monte a 952 metros de altitud, si bien obligaba a una buena cuesta final para llegar a ella, era un trayecto algo más corto para continuar luego ruta que el de A Proba de Burón, a donde primeramente habría que subir casi lo mismo, bajar en un largo descenso al valle del Río da Proba, en el que se se asienta la antigua capital, y volver a subir una importante cuesta hasta A Serra do Hospital, en cuyo
Real Hospital de Santiago de Montouto volvía a unirse a la ruta fonsagradina
Si tenéis la muy recomendable ocasión de visitar el
Museo da Fonsagrada, hallaréis este mapa con los dos trayectos, de los que podemos resumir que el fonsagradino es más corto: sube, llanea y luego asciende suavemente, salvo el último repecho final, al antiguo hospital de peregrinos de
Santiago de Montouto, que estuvo en servicio hasta la fecha extraordinariamente tardía de la posguerra civil
Por contra, utilizando la vía buronesa, además de ser sensiblemente más larga, obligaba a bajar desde los 911 metros de altura del collado del Monte do Marmoiral, al sur de A Fonsagrada, a los 650 metros del paso del río en A Ponte Grande, entrar en A Proba ya en cuesta y seguir subiendo por el repecho de A Bastia, prosiguiendo una serie de escalonados recuestos hasta llegar a unos 1.040 metros de altitud cerca de la cima de A Lagoa Seca o Laguaseca (1.107 m) y bajar de nuevo, ahora al Real Hospital de Santiago de Montouto (958 m), para enlazar con la ruta fonsagradina
Si bien el escritor
Jesús Evaristo Casariego escribe en su libro
Caminos y viajeros de Asturias que el itinerario por A Fonsagrada "
resultaba más corto, pero era mucho más fragoso y en parte del año lo empachaba la nieve", lo cierto es que, si bien A Proba de Burón sí estaba a una cota bastante más baja en el valle, la ruta obligada primeramente a ascender a una altura poco menor que A Fonsagrada, para luego llegar a una bastante mayor que la del hospital de Santiago de Montouto, por lo que, de quedar cortada por la nieve, podría quedarlo tanto como la de A Fonsagrada sino más
Ya en la Edad Media se registra el paso importante de viajeros, entre ellos naturalmente peregrinos, empleando la ruta fonsagradina para adentrarse en Galicia eludiendo A Proba de Burón, donde ya en 1265 se documente el "camiño que ven d'Ovedo" y se sabe que existieron tres muy importantes hospitales de acogida de peregrinos, el de la Santísima Trinidad -o Santísima Trinidade-, fundado hacia 1338, el de Santiago y el de la Reina -Hospital da Raíña-, mencionados ambos en documento de 1384, más un cuarto, este ya para leprosos o malatos, en el barrio de A Bastida: el de San Lázaro
Pero resulta que A Fonsagrada tenía también su hospital, u hospitales, que daban servicio a los
romeiros. El filólogo
Ricardo Polín, en
O Camiño de Santiago (revista
Lvcensia nº 6, año 1993) lo localiza "
adosado a la antigua capilla" que luego sería la iglesia parroquial de Santa María, que no vemos desde aquí pero que situamos al extremo sur de A Fonsagrada, detrás de los edificios al pie de A Copa da Auga, en el barrio más antiguo de la villa. La
Xacopedia lo sitúa enfrente de Santa María da Fonsagrada, "
en la calle Ron donde se dice que hacían fuego y tocaban la campana en los días de niebla densa para que los peregrinos no se perdiesen". No sabemos si es el mismo, se trata de un traslado o existieron dos hospitales

La llegada del Camino a ese lugar, germen de A Fonsagrada, no obedecía a casualidad alguna, al pie del templo parroquial de halla A Fonte Sacra que da nombre a A Fonsagrada y, según se acepta, a su antecesora, la
mansio romana de
Fontem Albei (otra referencia a la
Fonte Sacra) del
Itinerario de Antonino (siglo III) en la vía
Lucus Asturum-Lucus Augusti, predecesora del Camino Real de Galicia, Camino Francés de Asturias y otros nombre de lo que ahora llamamos
Camino Primitivo o Astur-galaico del Interior. La existencia de una fuente sería fundamental para el establecimiento de una parada imperial y de una población, mientras que la iglesia de Santa María podría cristianizar antiguos cultos a las aguas, existiendo al respecto varias leyendas
"En los siglos XVIII y XIX, el itinerario más habitual parece ser por la villa de Fonsagrada (núcleo que le debe mucho al Camiño de Oviedo", dice Ricardo Polín. Quizás por entonces, con el crecimiento de la población, el Camino principal de acceso se desplaza unos metros más al norte de la iglesia, por donde está señalizado ahora, llegando tras dura cuesta, que algunos llaman del Silencio, frente al barrio de Os Chaos, zona de expansión urbana
La situación privilegiada de A Fonsagrada hizo que, al preferirse ir por allí en la ruta interior entre Asturias y Galicia, el trayecto por A Proba de Burón fuese abandonándose y la capital languideciese, lo que favoreció, junto con los vaivenes políticos de la época, guerras carlistas, desamortizaciones, luchas entre liberales y tradicionalistas, etc., que la entidad de la Terra de Burón fuese suprimida y pasase a ser concello de A Fonsagrada, perdiendo A Proba su capitalidad y convirtiéndose en la cabeza de una parroquia más de A Fonsagrada entre los años 1835 y 1836. Más adelante, en 1928, se aprobaría la escisión del concello de Negueira, que pasaría a ser posteriormente, en 1929, de Negueira de Muñiz en honor a
José Antonio Muñiz Álvarez, emigrante benefactor que auspició la creación de este nuevo concello
No demasiado tiempo después históricamente, el trazado de las nuevas carreteras a Lugo y Asturias (a donde llega actualmente el Camino, saliendo a la Avenida de Asturias), que pasan por A Fonsagrada, relegó aún más a A Proba de Burón y, hasta tal punto, que hoy en día aquellos peregrinos que quieren ir por la vía buronesa, han de avituallarse y pernoctar en A Fonsagrada ante la casi absoluta carencia de Servicios en A Proba de Burón y las aldeas que jalonan esa ruta
Se trata por lo general de peregrinos experimentados y que ya conocen el camino fonsagradino, desando hacer el buronés, muy apto para los que gustan de caminos más solitarios y poco o nada transitados, "
pues no cabe duda de que esta podría ser su mejor carta de presentación frente a una ruta, la inferior, "más domesticada", como dice el erudito experto caminero
Antón Pombo en
Camino Primitivo: la variante de A Proba de Burón para la
Guía Gronze
De todas maneras, el paso por A Fonsagrada se hace obligado sin duda, dada la cantidad de servicios que nos ofrece esta capital de concello y cabeza comarcal: albergues y otros alojamientos, hostelería (restaurantes -entre ellos afamadas pulperías-, cafés y confiterías), tiendas (entre ellas de comestibles), cajeros y entidades bancarias, farmacias, centro de salud, correos, etc.
En honor a la historia del Camino, se señalizó, mejorándose notablemente, tanto la ruta por A Fonsagrada como por A Proba de Burón y ambos son trazados oficiales del Camino Primitivo de Santiago. De todas maneras, ello ha dado lugar a ciertas equivocaciones con la señalización: siempre que he hecho la ruta buronesa me he encontrado con algún peregrino que en Paradanova a seguido por la derecha y ha avanzado bastante, hasta llegar a A Proba algunos. Suelen dar la vuelta (otra tremenda subida extra), pues en mucho trayecto no van a encontrar ni fonda ni posada ni tienda alguna
Pasamos al lado, y un poco más arriba, de la carretera LU-701, una de aquellas antiguas carreteras que relegaron al viejo Camino a vía pecuaria, eso cuando no se superpusieron a él, como en este tramo, o simplemente lo hicieron desaparecer en según que trechos. En 2008, con motivo de su mejora y acondicionamiento, se optó, con buen criterio, a habilitar una pista para el creciente paso de peregrinos y evitar exponerlos al tráfico pisando el asfalto de la calzada
Más allá vemos A Lomba de Paradanova, que cierra por el oeste el valle del Río Rodil, que nace unos metros más abajo, siendo pues esta su cabecera
El Río Rodil avanza hacia el norte, pasando por el paraje de Entrerríos, donde recibe las aguas de varios arroyos
Ahí están las aldeas de Lidín y Pereira, que pertenecen a la parroquia de A Bastida. Más arriba están las camperas del Chao do Arco y en la lejanía pueden llegar a verse las alturas de sierras como la de Ouroso, paso hacia la costa cantábrica astur-gallega
Pese a nuestra cercanía aparente a A Fonsagrada, algo más de dos kilómetros por el Camino, estos últimos tramos constituyen una muy importante prueba física final que se va a cobrar su tributo en tiempo y esfuerzo: ya hemos dejado atrás la cuesta de Silvela pero ahora tenemos la del Alto de Paradanova, monte que alcanza la cota de 933 metros en su cúspide (nosotros caminamos a unos 900), y al que vamos a subir por su ladera septentrional para seguidamente bajar a Paradanova, en el valle del río de Arime, a unos 843 m de altitud

De allí seguiremos unos quinientos metros por dicho valle y, de repente y en un corto trecho (otros quinientos metros y algo más), hemos de alcanzar los 952 metros de altura de A Fonsagrada en el que se dice en algunas guías que puede ser el mayor desnivel del Camino Primitivo en Galicia. Siempre circunscribiéndonos a Galicia (Asturias es 'otro mundo' con sus abruptas serranías de El Palo y otras), otros dicen es
A Costa do Sapo, en la siguiente etapa, subiendo a A Lastra, en el vecino concello de Baleira
Esto nos indica que pasando de Asturias a Galicia aún no se han terminado las etapas más montañeras del Camino Primitivo, en las que radica su característica belleza montaraz, pero también su exigente dureza
Entre el Camino y la carretera se han plantado pinos y árboles autóctonos a manera de barrera vegetal, visual y acústica y se ha colocado una barandilla de madera a manera de separación con la caída hacia la calzada. Estas estructuras delimitan bien el Camino pero nunca hemos de apoyarnos en ellas, pues suelen ceder con el tiempo
Nosotros caminamos por la cresta de A Serra de Follabal, la cual constituye un pasillo natural de A Serra do Acevo, en el límite con Asturias, hacia el interior de Galicia, separando dos vertientes fluviales de ríos que pertenecen a la cuenca del Navia o Río Grande, pero formando cuencas fluviales subsidiarias y diferenciadas entre ellas
Pinos foráneos y eucaliptos se plantaron intensamente en la posguerra, sobre todo sobre antiguos pastizales de montes comunales, constituyendo la mayor transformación paisajística acontecida desde que en el Neolítico, unos cuantos milenios atrás, se rozó, roturó y quemó la 'selva' (de ahí Silvela) que imperaba en estos parajes para incorporarlos a las nacientes artes de la agricultura y la ganadería
El bosque se sabe tuvo avances y retrocesos, pero en cabeceras de ríos como esta del Rodil forma un tupida selva impenetrable. Más a lo lejos, en A Lomba de Paradanova, vemos cómo los piñeirales se impusieron a los prados de pasto y siega
Bajamos suavemente hacia la LU-701, que hace una curva muy cerrada bajo el Alto de Paradanova. A ella vamos a salir pero sin pisarla, pues la pista 'alicatada' nos ofrecerá paso seguro en paralelo a ella
A Fonsagrada se nos oculta momentáneamente a la vista por este tramo de buena sombra que se agradece en días de calor. Pensemos que la mayor parte de los peregrinos habrán salido de
Grandas de Salime, o de
Castro o de
Vistalegre, han subido
A Serra do Acevo y, cuando están llegando a la meta más habitual (otros aún más allá, en
O Piñeiral, a cuatro kilómetros pasada A Fonsagrada), les tocan estas vueltas y revueltas con una serie de cuestas a punto de acabar la etapa, lo cual no es 'una alegría' normalmente, pero así es el Camino y así son las cuestas de la vida misma
La pista caminera, siguiendo la estela de la carretera, la cual a la vez sigue la orografía de la colina del Alto de Paradanova, hace también aquí una gran curva a la derecha, por lo que, lo cerquísima que nos ha parecido A Fonsagrada en línea recta, se antoja travesía prolongada hasta el último de nuestros pasos entrando en el albergue o establecimiento de parada y fonda escogido para pernoctar
El ver ya aparentemente próxima A Fonsagrada, no ya desde aquí, sino incluso desde mucho más atrás, desde A Serra do Acevo, antes de entrar en Galicia, junto con las distancias sobre el papel, nos puede dar una idea errónea del tiempo real y fatigas requeridas para llegar a la primera capital municipal del Camino Primitivo en Galicia. No obstante no es algo que no hayamos vivido otras veces, como en la etapa anterior, la de Grandas de Salime, incluso más acusadamente
Caminamos en llano, y en este tramo, una franja verde con cuneta de aguas sobrantes de lluvias y deshielos en medio, nos separa de la carretera
Podría parecer que nos dirigimos directamente al asfalto y a tener que caminar por él, pero no es así, fijémonos en la pista que se hizo un poco más allá, en el margen izquierdo de la calzada
Pasamos sobre la cuneta, cuyo canal de aguas va subterráneo, por este suelo enlosado y, en este cruce, seguimos de frente en dirección a dicha pista al borde de la carretera. Las señales no obstante nos indican precaución en este tramo en el que el Camino coincide con la LU-701
Dejamos a la izquierda una pista que sube al monte y, sin pisar siquiera el asfalto, proseguimos pues todo recto
Un guardarraíl nos ofrece especial protección; no se nos ocurra caminar fuera de él. El tráfico no suele ser demasiado intenso pero siempre pasa a gran velocidad
Hay una ligera subida y en la margen izquierda apreciamos los trabajos de desmonte hechos en la carretera en 2008 para su ensanche
A la derecha vemos el cruce con el camino que va a Lidín, Pereira y
Queixoiro, pueblo este famoso por sus rutas senderistas a las
seimeiras,
fervenzas o cascadas en el río del mismo nombre, afluente del Rodil
Las señalética viaria advierte a los conductores de lo cerrada que es esta curva. Arriba a la derecha, detrás de las arboledas autóctonas, asoman las copas de una plantación de eucaliptos
La cuesta va acabando y tendemos a llanear cuando llegamos a la altura del cruce, donde hay una isleta
Y, unos metros más allá del cruce, ya vemos el Camino por el que subiremos la loma del Alto de Paradanova, a la izquierda, dejando la carretera
Los hitos kilométricos de la LU-701 nos indican que estamos a veintiséis kilómetros de Grandas de Salime, a sesenta de Lugo y a solamente dos de A Fonsagrada. Por el Camino podemos decir que es prácticamente igual que por la carretera, o incluso algo menos
No obstante, hemos de incidir en que, los dos mil metros que nos aguardan hasta A Fonsagrada es fácil que puedan parecer al menos el doble, por lo que no seamos demasiado prisioneros del reloj y acometámoslos sin prisas, sobreesfuerzos ni ahogos, pues los sobreesfuerzos de una etapa se cobran su tributo, sino en esta, sí en la siguiente
Por eso, más que alentar, como tantas veces se hace, a hacer las 13-14 etapas en las que se suele dividir el Camino Primitivo en menos días, habría de felicitarse a quien las hace en más, en quince o en veinte, pues ha tenido más tiempo para disfrutarlo, verlo, conocer cosas, visitar lugares, detenerse cuando convenga... luego ya, cada uno hace lo que quiere, puede o le dejan, como siempre
Aquí también, bajo un suelo de losas, pasa la canaleta de la hormigonada cuneta, y nos apartamos de la LU-701
Primeramente, andamos un par de pasos por lo que quedó de un trecho de carretera vieja...
Y acto seguido tomamos la senda que sube a la derecha en buena cuesta
Recordemos que en Galicia los hitos del Camino marcan en una plaquita la distancia al considerado Kilómetro Cero de la peregrinación en la
Praza do Obradoiro, frente a la fachada occidental de
Santiago de Compostela
Ciento cincuenta y seis kilómetros con cuatrocientos sesenta y ocho metros hasta dicho Kilómetro Cero
La subida no es mucha, pero es una más, a la que le seguirá una buena bajada hasta Paradanova; un buen trabajo de piernas...
Aquí, si el rápido crecimiento de los pinos nos lo permite, volveremos a ver A Fonsagrada y, a la derecha, la subida hacia el collado al norte de su barrio de Os Chaos, que se dirige a A Proba de Burón
Un poco más abajo de Os Chaos, con sus bloques de pisos (arriba a la derecha), vemos el desmonte de la carretera LU-701 que ahí, en su tramo urbano, es la Avenida de Asturias. Nosotros saldremos a ella un poco más a la izquierda, frente al cuartel de la Guardia Civil
Desde aquí, siempre que nos dejen las copas de los pinos, insistimos tenemos unas buenas referencias visuales del trayecto y de la población
Señalamos el lugar donde acaba la cuesta del 'Silencio' entramos en el casco urbano, al sur de Os Chaos. Luego seguimos por la Avenida de Asturias, pudiendo ir directamente hacia la iglesia de Santa María da Fonsagrada o tomar la ruta señalizada por la rúa da Penela hacia la rúa de Burón y, de ahí a la iglesia. Desde la parroquial el Camino sigue por la rúa Ron a la Rúa Maior y sale de la población por la rúa de Galicia, tramo urbano de la LU-703 o carretera de Lugo, hacia
O Padrón, donde había otro enclave de la Orden de Malta o sanjuanista, pues fue en origen de los caballeros hospitalarios de San Juan de Jerusalén
El que una Orden tan poderosa dispusiese de fundaciones tanto llegando a Fonsagrada (
Fonfría), como saliendo de ella por O Padrón y, a la vez también, en el camino buronés (A Bastida) y, una vez unidas ambas rutas, en
Paradavella, bajando del Real Hospital de Santiago de Montouto hacia Baleira, nos dice tanto de la influencia de los sanjuanistas, con base todo ello en su Encomienda de Portomarín, como de la importancia de ambas ruta y que la Orden quería estar presente en ambas, durante, antes y después de su separación y reencuentro
Y ya empezamos a bajar hacia Paradanova, puerta y antesala de A Fonsagrada, viendo justo encima de nosotros A Copa da Auga, la 'copa del agua', el depósito de suministro del agua corriente, que destaca sobre los demás edificios de la villa, cerca de la iglesia de Santa María y de A Fonte Sacra, de la que dice una leyenda que brotó agua por intercesión de una peregrina, que resultó ser la Virgen María, pues antes el manantial no existía. Otra dice que manó leche por milagro de otro peregrino, que resultó ser el apóstol Santiago, para alimentar a una viuda y a sus hijos

Paradavella 'parada vieja' y Paradanova 'parada nueva' hacen referencia sin duda a la existencia de antiguas ventas camineras y posadas que fueron paradas de arrieros, ganaderos trashumantes, artesanos ambulantes, pastores, vecinos yendo y viniendo de los mercados de la villa y todo tipo de viajeros, incluyendo peregrinos, si bien estos solían preferir los hospitales, en el sentido más de hospedaje de caridad que de sanatorio -aunque algunas curas siempre se harían- que, especializados en su piadosa acogida, jalonaban las rutas jacobeas, como los ya dichos de A Fonsagrada y A Proba de Burón, en este tramo
Pero tengamos en cuenta que los peregrinos no conocerían casi nada del Camino, a no ser los contadísimos casos de quienes repitiesen ruta y además por el mismo lugar, que si es que los había, pocos serían. Los
romeiros irían tanteando, solos o en grupos, muy convenientes para autodefensa de pícaros, bandoleros, fieras y demás adversidades, según lo que les iban contando sobre la marcha o, con suerte, algún relato del que tuviesen noticias antes de su partida
Seguirían muchas veces a los arrieros, los grandes transportistas de la antigüedad, los pastores y ganaderos y demás personajes camineros y ambulantes, todos los que pululaban por los campos, es decir 'per ager', de ahí peregrino
Es muy fácil que en Paradanova, sino ya muy posiblemente antes, supieran ya de las dos rutas para continuar hacia Lugo, la de A Fonsagrada y la de A Proba de Burón. Según sus circunstancias escogerían la una o la otra. Leemos así en
Xacopedia:
"La historia de A Fonsagrada parece remontarse a antes del siglo IV como estación de un itinerario romano entre Asturias y Lugo (Vía Ovetum-Lucus-Iria) que continuaba viejos caminos existentes en tiempos prehistóricos. Por lo que respecta a su desarrollo y crecimiento en la época medieval, está muy ligado al Camino Primitivo. Ya desde finales del siglo XII existe documentación sobre el paso de peregrinos por esta localidad, aunque los estudiosos jacobeos aseguran que el trazado original es el que discurre por A Proba de Burón, capital del municipio hasta finales del siglo XIX. A partir del XVIII esta localidad queda apartada del Camino Real galaico-asturiano y sufre una pérdida de entidad que influye positivamente en el desarrollo de A Fonsagrada, que asumirá la capitalidad municipal, lo que repercutió en el número de viajeros que en épocas sucesivas peregrinaron por este núcleo de población".

Es una buena bajada, nada que no haya visto y por lo que no haya pasado ya el peregrino del Camino Primitivo, pero que forma parte de este 'rompepiernas' final en una etapa un tanto dura y exigente que acumula el esfuerzo de las anteriores
La profunda caja caminera delataría asimismo la antigüedad de esta vía que, aunque con la apertura de la carretera, quedó como camino vecinal a las fincas, fue 'domesticada' o acondicionada en su momento para el paso de maquinaria y, luego, para el paso también de los peregrinos que, en creciente número desde el famoso
Xacobeo'93, recorren el Camino Primitivo
Llegados a esta zona de buena sombra, antes de las casas, muchos aprovechan para hacer un alto y descansar de este muy fatigoso final de etapa, como la peregrinos que vemos, sentada en el suelo, en un cruce que hay unos metros más abajo
Es una hermosa arboleda que forma un denso bosque lineal que llega a las primeras casas de Paradanova, topónimo que "
procedería probablemente del latín parata nova, en referencia a la existencia de posadas en el lugar. Así, y teniendo en cuenta lo riguroso del invierno en esta zona, es casi seguro que existieran establecimientos de acogida al viajero y peregrino", nos dice asimismo la
Xacopedia
Los helechos crecen en la vereda, donde se amontona la hojarasca de hojas caídas incluso en verano. La claridad al fondo revela que llegamos al pueblo
Ya estamos a la vista de las primeras casas, donde la bajada se suaviza y vamos saliendo del túnel vegetal que forma tan fresca umbría
Al fondo, empezamos a ver el valle del río de Arime, sobre el que se alza la cuesta que sube a A Fonsagrada, a donde se dice 'que nunca bajan los lobos', porque 'tienen que subir'
Entre las dos primeras casas de Paradanova hay una bifurcación, en la que nosotros iremos a la derecha
En la pared de esta crece una hermosa parra. A partir de aquí el suelo estará asfaltado a su paso por la aldea
Como hemos dicho, en la bifurcación tomaremos el camino principal, a la derecha, junto al muro de la parra, el que está asfaltado
Seguimos bajando, cada vez más suavemente, contemplando estas floridas veredas frente a la siguiente casa
Al fondo vemos la salida a la carretera y, poco antes, la capilla de la Santa Cruz de Paradanova, a la izquierda
Hermoso jardín el que vemos a nuestro paso a la entrada de esta casa. Fijémonos arriba también en las parras
Pacas de hierba en el Camino y en el portal de la vivienda revelan que estamos en un enclave ganadero
Este caserón de la derecha, por su tamaño y situación al final de la cuesta y frente a un gran rellano, tal vez fuese la antigua venta caminera del lugar, o estuviese vinculado a ella
En la corralada, un buen rebaño de hermosas vacas roxas gallegas
Nos dirigimos a la capilla de la Santa Cruz de Paradanova, una advocación vinculada a los cruces de caminos, "as cruces", donde solían colocarse además cruceiros y milladoiros. El cruce en el que se separan los caminos de A Fonsagrada y A Proba de Burón está situado pocos metros más adelante, a la izquierda del cruce de la carretera, detrás de la casa
A Fonsagrada, sobre la boscosa ladera que cae al valle del Arime, que nosotros seguiremos en llano unos 480 metros antes de subir de súbito por bosques y plantaciones de eucaliptos hacia la Avenida de Asturias (arriba a la derecha)
El Camino más antiguo, no obstante, iba directamente hasta A Fonte Sacra y la iglesia de Santa María da Fonsagrada, como hemos dicho, sitas ambas detrás del grupo de edificios a la derecha de A Copa da Auga
La capilla de Santa Cruz de Paradanova es de planta rectangular y cubierta de pizarra, cuya estructura se compone de
louxas que van encajando una a continuación de otra
Tiene una espadaña rematada en tejadillo a dos aguas sobre el que hay una cruz. Es de un solo vano para una única y pequeña campana
Dispone de un pequeño pórtico que bien a servido y servirá a los peregrinos para cobijarse de inclemencias meteorológicas; lluvias, granizadas, ventoleras, o el sol castigador
Suele estar cerrada pero desde las rejas de madera podemos ver el interior. Fijémonos antes en un hueco existente sobre la puerta
Es una hornacina con la imagen de Santiago cincelada por un canteiro local. En algunas guías y artículos aparece esta capilla bajo su advocación, no sabemos si por equivocación o por doble advocación
Aparece el Apóstol con su hábito de peregrino, con calabaza y bordón, además de mostrando un libro, simbolizando su predicación y evangelización
Aquí tenemos la estructura interior, de paredes revocada hasta el altar y este con paredes de piedra sillería, como la del altar, rematado en una meseta en la que se colocan las velas. La cubierta, a dos aguas, es de madera y sobre ella se colocan las
louxas de pizarra que vimos al exterior
El altar de Santa Cruz de Paradanova parece de estilo neoclásico popular. Arriba está la Santa Cruz, a la que está dedicado el santuario, en la que vemos algunos elementos de la Pasión como la corona de espinas, la escalera, el martillo o las tenazas. A la derecha hay un ángel custodio y, en las hornacinas acristaladas, dos imágenes de la Virgen del Rosario y una de San José
De la capilla seguimos camino por la explanada a la entrada de Paradanova por la carretera, viendo de frente la ladera oriental del Monte do Marmoiral (935 m)
Aunque no suele haber demasiado trasiego de vehículos hemos de ir atentos pues es el acceso desde la LU-701 a San Martín de Suarna, la cabeza de la parroquia fonsagradina a la que pertenece Paradanova
Un poco a la izquierda empezamos a ver la bifurfación; el camino que sigue de frente, que pasa junto a la casa blanca que hay al fondo, es el que va a A Proba de Burón, el cual sube al Monte do Marmoiral pero no cruza la carretera, sino que pasa debajo de ella
Durante bastantes años ese camino estuvo señalizado también para subir a A Fonsagrada, a la que se entraba por el barrio de Os Chaos, cuyas casas volvemos a ver en lo alto del monte (arriba a la izquierda de la foto
Y a la izquierda, es por donde se va a A Fonsagrada, por el Camín da Granxa, pero atención...
Es a la izquierda, pero cruzando la carretera y siguiendo el camino que continúa de frente a la izquierda de la casa situada justamente en la bifurcación
Aquí tenemos bien claros los dos destinos: a la izquierda de la casa a A Fonsagrada y, a la izquierda, a A Proba de Burón. El día que sacamos la foto dos peregrinos daban la vuelta porque se habían dado cuenta que seguían por el camino hacia A Proba. Realmente, si nos equivocamos (harto frecuente), no haría falta volver atrás, pues al llegar a lo alto del collado del Monte do Marmoiral, otras dos señales indican poder bajar hacia A Proba de Burón o entrar en A Fonsagrada por el barrio de Os Chaos
Aquí frente a la casa están los dos mojones que indican ambas direcciones, estemos atentos a ellos
Sí sería buena idea podar un poco el siguiente seto, pues los 'camufla' un poco. Esperemos que cuando vengáis esté resuelto este 'pequeño problema'
Este, el de la vía fonsagradina, nos indica diez kilómetros con ciento cuarenta y cinco metros hasta la reunión de ambos caminos en el Real Hospital de Santiago de Montouto, en A Serra do Hospital donde empieza la bajada a Paradavella
Y este, el de A Proba de Burón, nos indica once kilómetros con doscientos ochenta y ocho metros. Es decir, algo más de un kilómetro de diferencia, a lo que si sumamos la subida-bajada-subida y ciertas revueltas va a requerir algo más de tiempo y esfuerzos
Un poco a la derecha de este segundo mojón, al lado de una vieja señal a San Martín de Suarna, se ha colocado también un mapa al que se lo estaba tragando el seto
Ahí tenemos un mapa bastante claro de las dos rutas, con fotografías y textos
Arriba a la derecha se marca nuestra posición actual, en plena bifurcación y señalado con una '
A'. A Partir de ahí el camino de arriba, en naranja, es el buronés, el de abajo, en malva, el fonsagradino. Abajo a la derecha es el punto de reunión, justo en la restaurada capilla de Santiago del Hospital de Motouto
Nuestra es ahora la elección, por
A Fonsagrada o por
A Proba de Burón, teniendo presente todo lo que hemos comentado sobre ambas rutas en esta entrada de blog...

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