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viernes, 28 de agosto de 2026

BAJANDO POR LA RÚA MAIOR (A FONSAGRADA, GALICIA) LA COPA DEL AGUA, A HORTA DE VELASCO Y EL GRAN HOTEL: EL BARRIO DAS RODAS Y LA ENTRADA DE O PADRÓN

 

Bajando por la Rúa Maior hacia la Avenida de Galicia. A Fonsagrada

Frente a la iglesia de Santa María da Fonsagrada y A Praza, el Camino de Santiago sube por la Rúa Maior, la que fue la principal de la villa hasta la construcción de las carreteras a Lugo y a Asturias a finales del siglo XIX, y llega al Pico del Pueblo, la zona más alta del casco urbano, como delata su nombre, empezando enseguida a bajar a la altura del Hotel Pórtico, construido en una casa dieciochesca reformada, centuria en la que la población, gracias a este Camino, más directo y corto, se consagraba como la principal de la antigua Terra de Burón, relegando a la entonces capital, A Proba, a un segundo plano hasta hacerle perder la capitalidad en 1835, naciendo entonces el nuevo concello (Ayuntamiento Constitucional se decía entonces), de A Fonsagrada

La rúa, si bien reformada y transformada todo este tiempo, como sus casas, es pues testimonio de la época del primer desarrollo urbano fonsagradino en base a este Camino, al que sucederá entre los siglos XIX y XX el de las carreteras, por las Avenidas de Asturias y de Lugo, siendo hacia esta segunda hacia la que nos encaminamos, ya en dirección a la salida de la población

Aunque en distancia, respecto a la bifurcación de Paradanova, donde se separan los dos caminos, hasta su reunión en A Serra do Hospital (Real Hospital de Santiago de Montouto), a unos ocho kilómetros de aquí, no supone una gran diferencia (poco más de un kilómetro menos por A Fonsagrada), el no tener que, tras una importante cuesta, tener que volver a bajarla hasta A Proba, y subirla de nuevo y bastante más, para llegar a dicha sierra y hospital de romeros, debió de ser determinante para la preferencia de esta ruta fonsagradina frente a la buronesa, por parte de la mayoría de los viajeros, entre ellos los peregrinos, del paso de Asturias a Galicia y viceversa


Y así, en el caso de los peregrinos, pese a que tenían hasta tres hospitales de acogida en A Proba de Burón, los de Santiago, Santísima Trinidad y la Reina, parece se contentaban en A Fonsagrada con el que hubo en la zona de la iglesia y rúa Ron, "donde se dice que hacían fuego y tocaban la campana en los días de densa niebla para que los vecinos no se perdiesen", como explica la Xacopedia


No solo para peregrinos, sino también para arrieros, feriantes y demás viajeros, mercaderes, artesanos ambulantes, emigrantes estacionales a la siega y otros trabajos, ganaderos, pastores y tratantes, vecinos de pueblos cercanos yendo y viniendo de ferias y mercados, funcionarios administradores y visitadores y demás gentes que pululaban por estos viejos caminos, abrían también ventas camineras y mesones como el que aquí había, A Casa do Mesón, que da nombre a una calleja transversal, la rúa Mesón, que dejamos a nuestra izquierda


Las viejas argollas para atar las caballerías mientras la gente entraba a tomar algo haciendo un alto guardan también el recuerdo de aquella época


Así, el filólogo y gran valedor y estudioso erudito del Camino Primitivo, Ricardo Polín, nos dice en su excelente trabajo O Camiño de Santiago (revista Lvcensia nº 6, 1993) que "el Camino de Santiago sube por el casco antiguo de la villa, dejando a la izquierda la antigua Casa do Mesón y bajando hacia el oeste, en dirección a Padrón", el siguiente pueblo y parroquia fonsagradina, que nos recibe al poco de salir del casco urbano


El Camino hace un poco de curva a la izquierda para seguir en suave descenso. La Rúa Maior, desplazada como eje principal fonsagradino por las avenidas nacidas al amparo de las nuevas carreteras, revive su esplendor con el paso continuo de peregrinos que le han dado nueva vida por su continuo trasiego rumbo a occidente


No es una calle de mucho tráfico, apenas el de los residentes y algún cliente de los hoteles, pensiones y apartamentos que han abierto en esta rúa a lo largo de los últimos años. Por eso, aunque las aceras sean estrechas, habríamos de caminar sin más problema que estar pendientes del paso, más bien ocasional, de algún vehículo


Al fondo, los bloques de pisos anuncian nuestra aproximación a la Avenida de Galicia, tramo urbano de la carretera de Lugo, actual LU-530 y que, en tiempos, fue la Comarcal C-630 Pravia-Lugo, la cual cruzaremos al final de esta cuesta


A nuestra izquierda se yergue A Copa da Auga, la 'copa del agua', depósito en altura para suministro de la población, la cual se yergue sobre su cota más alta (978 m). Es una referencia visual que se divisa desde muchos kilómetros de distancia, pero la misma villa también, pues situada sobre una montaña, ya pudimos comprobar su ubicación aún antes de entrar en Galicia, en lo alto de A Serra do Acevo, de ahí que se diga que "A Fonsagrada nunca baixan os lobos porque teñen que subir"


Si bien el paso de gentes hubo de ser habitual por esta antiquísima vía, romanizada en la mansio o población de parada viajera de Fontem Albei en el Itinerario de Antonino (mapa de la red de calzadas y sendas imperiales del siglo III), el que el rey peregrino Alfonso IX fundase una puebla en el valle, A Proba de Burón, como centro administrativo y urbano del territorio, hizo de ella la capital de A Terra de Burón hasta que, desplazada su capitalidad tras larga decadencia, pasó a ser una parroquia más del nuevo concello de A Fonsagrada en 1835. El paso, un medio siglo después, de las nuevas carreteras por aquí, la desplazó aún más de las rutas principales de comunicación


Se estima sería esta la calzada o vía romana Lucus Asturum-Lucus Augusti, llamada por algunos estudiosos la 'Autovía del Oro', pues además de para comunicar sus dominios astures y galaicos, constituía para Roma el eje de comunicaciones de su gran comarca aurífera del noroeste peninsular. Sería el precedente del Camiño d'Ovedo, Camín Real de Galicia, Camín Francés de Asturias, Carreiro Francés, Camiño Real, Camiño Francisco y cuantos nombres existieron, en documentos, en topónimos y en el habla popular, para denominar al actual Camino Primitivo


Viejo caserón de piedra a nuestra izquierda y gran muro, también pétreo, de A Horta de Velasco, una de las fincas, esta relativamente arbolada, existentes dentro del núcleo urbano, Regalo de amor a todo un pueblo, la llama, titulando su artículo para el diario El Progreso del 24-11-2021, el periodista Arturo Reboredo, dando noticia que sus propietarios la donan al Ayuntamiento:
"COMO UN acto de profundo amor por el pueblo que la vio nacer. Solo así se puede entender la donación que la fonsagradina Carmen Asunción Gómez Álvarez y su esposo, Miguel Ángel Martínez Martínez, acaban de hacer al Concello de A Fonsagrada, una céntrica finca urbana de 1.700 metros cuadrados, valorada según la escritura de propiedad en 200.000 euros. 
La firma del cambio de propiedad del terreno se realizó ayer de forma oficial en un emotivo acto que tuvo lugar en el salón de plenos de la casa consistorial y al que asistieron tanto los donantes, acompañados de varios familiares, como toda la corporación municipal, con el alcalde, Carlos López López, a la cabeza. 
Pero tan importante como la propia entidad de la donación –ubicada en el número 1 de la Rúa Maior– son las altruistas condiciones impuestas al Ayuntamiento para poder recibir el bien. De este modo, el terreno solo podrá ser destinado a albergar espacios socioculturales, deportivos o como espacio verde de uso público. 
Además, a cambio de la finca, conocida en la villa como A Horta de Velasco, los donantes piden que en la dotación que se decida construir únicamente se instale "una modesta placa" en recuerdo de María Álvarez Teijeiro y su esposo Rodrigo Gómez Fernández, padres de la donante. 
Tras la firma de traspaso de la propiedad, Miguel Ángel Martínez señaló que ese acto "inolvidable" le permitía rendir un homenaje a A Fonsagrada y, de paso, "subrayar el enorme cariño por la familia que me adoptó hace 40 años". 
En su intervención, también recordó las condiciones impuestas al Ayuntamiento, "que el terreno sirva para cubrir necesidades de los vecinos y una placa en recuerdo de mis suegros". 
También agradeció el "comportamiento ejemplar» que con ellos siempre tuvo el Concello, "especialmente el alcalde y Nenoso Ortiz, que nos ayudaron a localizar el lugar del cementerio en donde está enterrada la abuela de Carmen", a la vez que tuvo un recuerdo especial para otro lugar del camposanto fonsagradino, en el que yacen "los asesinados" de la Guerra Civil, "hombres que no perdieron la vida, sino que se la arrebataron por defender sus ideales democráticos". 
Los portavoces de los distintos grupos municipales con representación en la corporación también pudieron agradecer públicamente el gesto del matrimonio. Así, la nacionalista Nenoso Ortiz definió la finca como un terreno «envidiable, no mellor sitio do pobo», y resaltó el hecho de que su uso solo pueda ser público «e non poida ir a iniciativas privadas». 
Por su parte, el portavoz del Partido Popular, José Luis Regueiro, agradeció el gesto «totalmente desinteresado» de la pareja, mientras que el socialista Argelio Fernández, que había iniciado los trámites de esta cesión en su época de alcalde, señaló que "dificilmente pódese atopar hoxe en día a alguén capaz de facer un xesto deste tipo". 
El alcalde fonsagradino, Carlos López, que intervino al inicio de este emotivo acto, también se sumó a esa cadena de agradecimientos, señalando que "pocas veces tenemos la oportunidad de reunirnos todos los portavoces para recibir un terreno», por lo que definió el día como "histórico para el municipio". 
Al finalizar el acto, el regidor invitó al matrimonio donante a firmar en el libro de honor del Ayuntamiento. 
Carlos López López también se mostró dispuesto a comenzar «o antes posible» a buscar la financiación necesaria para dar uso a estos terrenos cedidos altruistamente y que, según resaltó, ofrecen "moitas posibilidades para facer unha obra emblemática en beneficio de todo o pobo". 
Recuerdos. Aunque nació en A Fonsagrada, Carmen Gómez Álvarez se fue a vivir con sus padres y hermanos a A Coruña cuando apenas tenía dos años, pero esa marcha prematura nunca logró romper los vínculos con la villa. «Volvíamos a A Fonsagrada sobre todo en verano o cuando podíamos para visitar a mi abuela. Llegar aquí era una fiesta permanente, suponía la libertad absoluta», explica sobre sus recuerdos de infancia y adolescencia. 
Cuando su abuela falleció, Carmen las visitas a A Fonsagrada se espaciaron mucho más en el tiempo, aunque admite que nunca le gustó que la gente se vaya de un lugar y deje perder las propiedades que tiene allí. De acuerdo a esta mentalidad, su decisión de donar la finca "es dar valor a un lugar que marcó una etapa muy feliz de mi vida, pero al mismo tiempo mantener vivo el recuerdo de mi madre y de mi abuela y, sobre todo, una forma de agradecer a los vecinos y al pueblo lo bien acogidos que siempre nos hicieron sentir". Miguel Ángel Martínez es un político socialista, que entró por primera vez en el Congreso en 1977. Fue elegido secretario general del PSOE de Castilla-La Mancha en 1981 y desde 1999 ejerce como eurodiputado. El matrimonio reside desde hace años en Madrid".


Siguen los muros de las fincas Rúa Maior abajo hasta llegar a los primeros edificios de pisos. Aquí el número de coches aparcados aumenta


También aparecen bajos con talleres, como este de Grúas Álvarez, fundado en 1987, garajes, almacenes y, enfrente, más estacionamientos al pie de los pisos


Enlazamos, al pie de estos edificios, con la rúa Parque, que viene de la Casa do Concello y del Museo da Fonsagrada, en O Campo, zona de expansión urbana


Al final del muro de A Horta de Velasco y en el cruce de calles, una señal nos indica continuar cuesta abajo por la Rúa Maior


Estos edificios de la derecha miran, al otro lado, a la Avenida de Galicia, como miran también los que vemos al fondo, cuesta abajo


Zona de crecimiento urbano hacia el oeste, se van edificando parcelas de fincas que fueron hace años parte del extrarradio


La acera, con barandilla, se acaba en el acceso a unos garajes y el Camino sigue Rúa Maior adelante


Una larga parcela sin edificar forma una larga franja verde hasta la Avenida de Galicia o carretera de Lugo, que ya vemos desde aquí


Al otro lado de la avenida vemos el Fogar Residencial Santa Lucía, ya casi saliendo de A Fonsagrada en dirección a Lugo


Justo en la curva está el Km 57 de la LU-530 que es la distancia que, por carretera, hay hasta la ciudad capital provincial. Por el Camino nos salen unos 55 kilómetros hasta su centro urbano


Un poco más adelante vemos la rotonda a la que llega la Rúa Maior. Nosotros la cruzaremos unos metros más allá, donde hay un paso de cebra


Dejaremos a la izquierda el Camiño do Cemiterio, acceso al cementerio, que vemos un poco más arriba, y continuamos calle abajo. Aquí ya más ancha y con algo más de tráfico normalmente


Ahí tenemos la rotonda y los últimos edificios de la población, los de la rúa das Rodas, por la que Saldremos de la villa, asomando tras el Fogar Residencial Santa Lucía


Bajamos un poco más y vemos la gasolinera: frente a ella está el paso de cebra (que vemos medio tapado por los árboles del cruce) por el que cruzaremos hacia la rúa das Rodas


A la derecha de la rotonda baja LU-740, que tiene ahí su kilómetro Cero. Por ella se va al Camping A Fonsagrada (también utilizado por los peregrinos para alojarse), a A proba de Burón y a otros pueblos y parroquias fonsagradinas


A lo lejos, al oeste, reconocemos A Serra do Hospital con el collado, paso natural, donde se encuentran las venerables ruinas del Real Hospital de Santiago de Montouto: allí es donde se unen esta vía fonsagradina y la vía buronesa


La vía buronesa sube escalonadamente por Vilardongo, alguna de cuyas casas de la zona alta, por donde pasa el Camino, vemos desde aquí y, más allá el pueblo de Montouto, que también divisamos bien: en él empieza el repecho final que sube a dicho hospital, acabando la cuesta en su capilla de Santiago, unión con el camino que viene de A Proba de Burón, el cual llega desde más arriba por el extremo meridional de la serranía de A Lagoa Seca, que es parte de A Serra do Hospital, a unos 1.050 metros de altura (Santiago de Motouto está a 1.025 m) y bajo el Pico do Hospital (1.099 m)


Antes aún el Camino pasa por O Padrón, a cuya iglesia de San Xoán, que vemos desde aquí, llegaremos tras salir de A Fonsagrada, pasando a su izquierda. Formaba parte de la Encomienda de Portomarín de la Orden de Malta, que antes fue de Rodas y, primeramente, de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén que, de sus instituciones hospitalarias para peregrinos en Tierra Santa, se extendieron por todos los caminos romeros de la cristiandad


Acabando la cuesta, una serie de pequeños edificios de tres plantas se suceden camino de la glorieta. El primero el de otro taller, Javi Auto, en el cruce con el Camiño Coto de Pedreira, que dejamos a la izquierda


A la derecha de la rotonda, al comienzo de la carretera, un hermoso y grande edificio en el arranque de la carretera LU-740, es el de un magnífico hotel abandonado que también tiene su historia, "Un hotel en ruinas y los datos de los huéspedes por los suelos", dice de él la corresponsal Tania Taboada en La Voz de Galicia del 21-9-2017:
"Aquel o aquella que en su día puso el ojo en el que pretendía ser el hotel de lujo de A Fonsagrada, el Fonte Sacra, puede tener un serio problema si lo eligió para disfrutarlo con alguien que no es su pareja oficial o para llevar a cabo alguna acción a escondidas.

Una gran cantidad de archivos donde figuran datos personales de huéspedes se encuentran actualmente tirados y esparcidos por varios cuartos y habitaciones de las instalaciones. Las fichas con los nombres, apellidos y demás datos personales de las personas que allí estuvieron hospedándose, están al alcance de todo ser humano que acceda ahora al abandonado hotel.

El hecho de que datos privados se encuentren tirados por las instalaciones puede causar malestar también a todo aquel, que sin cometer ningún desliz, no quiera que se sepa que estuvo allí. «Estiven nese hotel coa miña parella e non fixen nada malo pero ninguén ten porque saber que estiven alí», opina un ciudadano de Lugo que disfrutó un sábado en las instalaciones y en el Spa.

Además de la información de huéspedes, también se puede acceder a datos de proveedores y trabajadores. 
Spa y sauna finlandesa 
Los dos salones en los que se celebraban bodas y otros eventos se encuentran totalmente abandonados y repletos de basura. Lo que era la cocina, la zona de servicios y la lavandería también están totalmente en ruinas. 
Por su parte, las 44 habitaciones que se distribuyen entre el primer y segundo piso también están totalmente abandonadas así como la suite, el Spa y la sauna finlandesa. 
Materiales nobles como la piedra, la pizarra y la madera fueron los protagonistas de cada una de las estancias de estas instalaciones, ubicadas en la entrada del pueblo desde Lugo y en las que empezaron a trabajar once personas, además de los eventuales. 
A día de hoy, este complejo de cuatro estrellas está abandonado, en poder de una entidad bancaria por las supuestas deudas de su propietario e historias secretas que allí pudieron suceder se encuentran tiradas por los suelos y al descubierto".


Los hoteles abandonados siempre han tenido gran predicamento en el imaginario popular, avalado por la literatura y el cine. No es extraño pues, que en el mismo periódico y con la firma de Lucía Vidal forme parte de los escogidos dentro del artículo El ocaso de los grandes hoteles gallegos publicado el 17-8-2018:
"En enero de 2006 abría sus puertas este establecimiento de cuatro estrellas, con materiales nobles como la piedra, la pizarra y la madera. Once trabajadores fijos, eventuales aparte. El día de su presentación a la prensa, su promotor, Julio Fernández, un empresario local, aseguró que «vimos que podía ser viable e aproveitar para promocionar o Camiño Primitivo e o patrimonio natural da zona». Ofrecían 45 habitaciones. Con salones con capacidad para 600 personas, servicios de spa y saula finlandesa, estaba llamado a ser el hotel de lujo de la montaña lucense. Seis años después, en 2012, un banco lo ponía a la venta por 600.000 euros (costó cuatro millones y medio) tras no poder hacer frente su propietario a las hipotecas. Antes el juzgado lo había sacado a subasta, sin suerte".

Pasan casi ocho años cuando es en otro periódico gallego, El Progreso, donde se da la noticia, publicada por Silvia Iglesia, de que "Un grupo hotelero catalán estaría interesado en adquirir el antiguo hotel Fonte Sacra, situado en la entrada de A Fonsagrada. Aunque todavía no han trascendido muchos detalles, tal y como pudo saber este diario las negociaciones entre los compradores y la inmobiliaria estarían muy avanzadas e, incluso, ya se habría realizado un anticipo de cara a su futura compra". No habría de ser por tanto extraño que cuando vengáis acaso esté abierto e incluso podáis pernoctar en él. Incluso en el Camino no pocos peregrinos necesitan un poco más de descanso e intimidad en los no siempre tranquilos ni silenciosos albergues:
"De llegar a buen puerto este proceso, el otrora establecimiento de cuatro estrellas podría gozar de una nueva vida después de años en desuso, tras echar el cierre en el año 2011 y pocos meses después ser puesto a la venta por la inmobiliaria del Banco Santander, quien se quedó con la propiedad a través de un embargo.
A lo largo de estos años, el tiempo, y algunos actos vandálicos, acabaron haciendo mella en el local, de seis plantas, más de 40 habitaciones, salones, comedores, patios y un completo spa. 
Con una inversión de unos 4,5 millones de euros en su momento, su promotor, Julio Fernández, iniciaba su proyecto a principios de la década de los 2000 y en 2006 celebraba la inauguración de las instalaciones, con cerca de 6.000 metros cuadrados construidos, que acabarían saliendo al mercado por solo 600.000 euros".

Desde el hotel tenemos una espléndida vista del valle del Río da Proba, hacia el que baja la vía buronesa para luego subir otra vez de A Proba de Burón por Xestoso de Riba, pueblo que vemos al fondo cuesta arriba, ganando altura para subir a Lagoa Seca y de allí ir a la Serra do Hospital


A lo lejos divisamos los eólicos del Monte de Vaubello por el Teso das Medorras (956 m), su cota más alta y, aquí abajo y más cerca, el pueblo de Carracedo, que pertenece a la parroquia fonsagradina de O Padrón y donde se encuentra La casa de las primas kiwi, un interesante proyecto de empresa rural en base a los productos autóctonos a cuyo frente están las primas neozelandesas Fleur Morales y Kimberley, de las que nos cuenta Lorena Otero para El Progreso del 16-8-2024:
"En Nueva Zelanda, la mascota oficial es el kiwi. Se trata de una pequeña ave de lo más curiosa, porque no vuela y construye sus nidos en el suelo. Casi igual de singular es la trayectoria de estas dos primas, Fleur y Kimberley. Ambas dejaron atrás su vida en esa isla del Pacífico para llegar a Carracedo, en A Fonsagrada. Ahora, sus vecinos las conocen como las primas Kiwi. 
Fleur es profesora de inglés en la localidad y Kim sigue trabajando telemáticamente en una oficina australiana. "Llevábamos siete años comentando que queríamos  venir a vivir a un pueblo tranquilo de Europa, pero nadie nos creía", recuerda Fleur. 
Pasaron casi una década viviendo en Australia y desde allí planificaron su mudanza. Estaban decididas a comenzar una nueva vida y eran conscientes de que "no había vuelta atrás". En 2019, hicieron el Camino de Santiago en autocaravana y se enamoraron de la zona. Con la pandemia de por medio, alquilaron la casa en la que ahora viven y, desde ahí, planean ahora la compra de un inmueble para convertirlo en una casa rural. 
"Es un proyecto ambicioso, pero estamos decididas", comenta Fleur. Con la ayuda de la Rede de Mulleres han tenido la oportunidad de integrarse en el lugar y de conocer testimonios similares. "En el grupo hay otras compañeras con historias repletas de valor", comenta Kim, que todavía no domina por completo el castellano.  
Gracias a esta agrupación y a coordinadoras del proyecto como Fe Álvarez o Rocío Regueiro, las neozelandesas han podido establecer contactos también en el mundo laboral. "La próxima reunión de la Rede será en nuestra casa, en la que daré una clase de inglés", informa Fleur. 
Abandonar su vida no fue fácil para ellas, pero aseguran que no volverían a Australia. "En A Fonsagrada está todo lo que buscamos", coinciden ambas. Se han adaptando a la idiosincrasia que las rodea y, aunque la gente era "un poco fría al principio", ahora ya son unas vecinas más. 
Junto a sus dos perros, Monti, que también viajó desde Australia, y Caramelo, que rescataron de una camada abandonada, siguen su camino en la montaña lucense con la esperanza de abrir su propio negocio. Por el momento mantienen la ilusión en la búsqueda de su casa ideal y aseguran que dejarán sus trabajos cuando todo se ponga en marcha".

Llegamos a la rotonda de A Fonsagrada, inaugurada en la primavera de 2026, donde, llegados aquí, si vamos por esta acera derecha lo mejor será que crucemos el paso de cebra a la de la izquierda y sigamos cuesta abajo hasta el siguiente, el de la gasolinera


Además de la glorieta central hay un par de isletas más en este nudo de comunicaciones viarias frente al 'gran hotel'. En esta zona sí puede haber bastante tráfico en muchas ocasiones; vayamos bien atentos al cruzar


Seguimos por la acera de la izquierda, como hemos dicho, en dirección a la Estación de Servicio, donde hemos de saber que está el supermercado Claudio Express, por si hemos de avituallarnos. Su inauguración fue anunciada también por Silvia Iglesia en El Correo, a fecha 24-6-2023:
"Gadisa Retail acaba de abrir un nuevo establecimiento en A Fonsagrada, el octavo franquiciado a lo largo de este año, que estará atendido por nueve empleados. Se trata de un Claudio Express integrado en el área de servicio que está ubicada en una de las entradas al centro urbano, en la carretera LU-530. 
Este supermercado abrirá los 365 días del año y tendrá un amplio horario, coincidente con el de la propia gasolinera. A sus más de 750 productos de alimentación, higiene y droguería repartidos en los 75 metros cuadrados de su sala de ventas, tal y como especifican desde Gadisa, se suman los servicios que ofrecen estas instalaciones, como gasolinera, gasóleo a domicilio y taller".

Y llegados al final de la Rúa Maior, cruzamos el paso de cebra frente a la gasolinera. Pese a la preferencia de los peatones vayamos siempre ojo avizor


Al otro lado de la carretera LU-530, las señales nos confirman la dirección a seguir. Al fondo vemos los montes de Carracedo, como O Pivial (859 m), Chao de Pruída (882 m) y, a lo lejos, las aldeas de Mouriscos y Pacios en la ladera oriental del eolicolizado Monte de Vaubello


Seguimos cuesta abajo delante de la gasolinera y su supermercado. Ni que decir tiene que hemos de ir especialmente alerta a la entrada y salida continua de vehículos


Pasada la gasolinera nos dirigimos por esta explanada a la derecha, en dirección a la rúa das Rodas


Aquí tenemos, al empezar la calle el Bar O'Atallo con su terraza, especializado en gastronomía estilo pizzería y muy frecuentado por los peregrinos. Tengamos en cuenta que ya es posible que no encontremos más sitios para comer, desayunar o tomar algo hasta O Piñeiral (desviándonos ligeramente del Camino), bar-restaurante y hotel-albergue a unos cuatro kilómetro o, si no, ya hasta Paradavella al menos, a doce kilómetros largos


Y, ya que hablamos de kilometrajes, recordemos que en los mojones una plaquita nos dice cuánto nos queda hasta el Kilómetro Cero de la peregrinación en la Praza do Obradoiro de Santiago de Compostela: ciento cincuenta y dos kilómetros con setecientos diecisiete metros


Placa del Barrio das Rodas con el escudo de A Fonsagrada, con la imagen de su Fons Sacrata o Fonte Sacra que le dio nombre y que pudimos ver al paso del Camino al pie del ábside de la iglesia de Santa María. Lo cierto es que encontramos otra versión, con una torre entre dos cabezas de lobos, que sería la aprobada oficialmente en 2005


Pasado el bar tomamos pues a la derecha la rúa das Rodas, topónimo de este lugar, As Rodas, literalmente 'ruedas', pero que acaso tenga que ver con la orografía del terreno, del latín rotam 'rueda' y rotundam, 'redondeada', a las vueltas o 'redondas' del camino antiguo o a ser un camino muy transitado o 'rodado'


Esta llamativa casa en chaflán, que ya veíamos desde la bajada de la Rúa Maior, nos sirve de referencia para tomar este atallo 'atajo', de ahí el nombre del bar


Pasamos el bajo de Talleres Celín, empresa fundada en el año 1987. La calle es ancha y llana en este primer tramo entre los edificios


Y, seguidamente la Residencia As Rodas, donde empezamos otra vez a bajar, siempre calle adelante


En As Rodas hay viviendas y empresas, conformando un pequeño núcleo residencial-industrial a la salida de A Fonsagrada que se extiende entre esta calle y la carretera de Lugo (LU-530)


Dejamos a la derecha la entrada a unas naves y contemplamos a la derecha un hermoso paisaje de A Serra da Lagoa Seca y su larga loma, de cota máxima 1.107 m y también con su parque eólico


También enfrente, el collado entre dicha sierra y A Pena da Carba (1.076 m) en A Serra do Hospital, solar del Real Hospital de Santiago de Montouto y reunión de los caminos fonsagradino y buronés que se han separado en Paradanova


Ahí vemos las casas del pueblo de Motouto: el Camino pasa al lado derecho de las de arriba, mientras que abajo a la izquierda están las de la carretera. El Camino sube al antiguo Real Hospital entre el arbolado de la derecha, se junta con la vía buronesa al llegar a lo alto, donde está la rehabilitada capilla de Santiago, que celebra la romería patronal y Día de Galicia el 25 de julio, e inicia la larga bajada a Paradavella, enclave que fue también de la Orden de Malta dependiente de su encomienda de Portomarín


La misma Orden de Malta que tenía otro de sus establecimientos aquí, en O Padrón, cuyas casas se agrupan principalmente a los lados de la iglesia de San Xoán, advocación ligada a la primera denominación de la Orden, Hermanos Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, por ser esta de origen piadoso y hospitalero en torno a su primer hospital de peregrinos en la ciudad santa, de advocación sanjuanista, como también se conoce a la Orden, que luego tuvo su rama militar, como nos cuentan en la Wikipedia:
"Los Hermanos Hospitalarios surgieron a principios del siglo XII en el apogeo del movimiento cluniacense, un movimiento reformista dentro de la orden monástica benedictina que buscaba fortalecer la devoción religiosa y la caridad hacia los pobres. A principios del siglo XI, comerciantes de Amalfi fundaron un hospital en Jerusalén dedicado a Juan el Bautista, donde los monjes benedictinos atendían a los peregrinos cristianos enfermos, pobres o heridos que iban a Tierra Santa. Cuando se estableció, el Beato Gerardo, hermano laico de la orden benedictina, se convirtió en su líder. Después de la conquista cristiana de Jerusalén en 1099 durante la Primera cruzada, los Hermanos Hospitalarios adquirieron prominencia y fueron reconocidos como una orden distinta por el papa Pascual II en 1113. 
La Orden de San Juan se militarizó en las décadas de 1120 y 1130, contratando caballeros que luego se convirtieron en Hermanos Hospitalarios. La organización pasó a ser una orden religiosa militar según su propia carta papal, encargada del cuidado y defensa de Tierra Santa, y luchó en las Cruzadas hasta el sitio de Acre en 1291. Tras la reconquista de Tierra Santa por las fuerzas islámicas, los caballeros operaron desde Rodas, de la que eran soberanos, y más tarde desde Malta, donde administraron un estado vasallo tras la victoria española en Sicilia. Los Hospitalarios fueron uno de los grupos más pequeños en haber colonizado partes de América, adquiriendo brevemente cuatro islas del Caribe a mediados del siglo XVII, que entregaron a Francia en la década de 1660. 
Los Caballeros se dividieron durante la Reforma protestante, cuando las ricas encomiendas de la orden en el norte de Alemania y los Países Bajos se volvieron protestantes y se separaron en gran medida del catolicismo, permaneciendo separadas hasta el día de hoy. Las relaciones ecuménicas modernas entre las órdenes de caballería descendientes son amistosas. La orden fue suprimida en Inglaterra, Dinamarca y otras partes del norte de Europa, y sufrió aún más daños con la conquista de Malta por Napoleón en 1798, tras lo cual se dispersó por toda Europa.
En la actualidad, varias organizaciones continúan la tradición hospitalaria bajo la federación de las órdenes mutuamente reconocidas de San Juan, que son la Soberana Orden Militar de Malta, la Venerable Orden de San Juan, el Bailío de Brandeburgo de la Orden de Caballería de San Juan, la Orden de San Juan en los Países Bajos y la Orden de San Juan en Suecia".

Cuesta abajo es O Chao de Padrón, bajo el que hay una serie de pequeños valles boscosos en los que nacen arroyos que dan sus aguas al río da Proba, que forma el valle en el que se asentó A Proba de Burón, la antigua capital



No vemos A Proba pero sí seguimos viendo el caserío de Carracedo, en la ladera occidental del Chao de Granda (787 m) y sobre el valle del Rego de Valindorro, uno de los afluentes del río da Proba. A lo lejos, el inmenso parque eólico del Monte de Vaubello destaca en el horizonte, al noroeste. A la izquierda, las casas de Xestoso de Riba, bajo el Alto de Xestoso (923 m)


Entre sus casas vemos, arriba a la izquierda, la iglesia de San Miguel, parroquial trasladada desde su emplazamiento original del enclave sanjuanista de A Bastida, saliendo de A Proba de Burón. El Camino buronés, también ruta oficial a Santiago en nuestros días, pasa al lado a las casas de la derecha, subiendo, por los bosques que hay más arriba y pasando encima de la iglesia, desde A Proba de Burón hacia A Serra do Hospital y ladera oriental de A Lagoa Seca o Lagúaseca


La subida de A Proba se hace por las verdes camperas de O Chao da Pruída (882 m), a cuyos pies nace el río da Proba, que pasa bajo el cueto de Pivial (859 m), en constante ascensión, cuando más suave y cuando más pendiente pero siempre subiendo. A lo lejos vemos A Serra de Meira, también con su parque eólico y su cota cimera en el Pico Chao de Martín (859 m). 


En medio de la foto vemos A Casa da Bastida, casa labrega restaurada en 2007 y dedicada a apartamentos rurales, por donde sube hacia Xestoso el camino que acaba de dejar atrás A Proba de Burón. Cerca de se localizan las ruinas de la antigua iglesia que fue de San Miguel da Bastida, otro lugar con presencia de la Orden de Malta o sajuanista; así como se sabe existió una malatería de San Lázaro. A lo lejos vemos el Monte Folgueiras (801 m) con la aldea de Piezais, de la parroquia fonsagradina de Neiro. Más a lo lejos están A Serra do Corno do Cervo y, a la izquierda, A Pena da Anduriña o Ouviaña (898 m) ya en términos del concello de Ribeira de Piquín, al Norte de A Fonsagrada


Puede decirse que la Casa da Bastida, aunque no enfocada directamente a los peregrinos, es hoy por hoy el único servicio que cuenta el Camino de Santiago por A Proba de Burón. Por este motivo, los escasos peregrinos que hacen esa ruta suelen pernoctar y abastecerse en A Fonsagrada. Por lo general son veteranos romeiros que ya conocen el mucho más transitado trayecto fonsagradino, que es el que estamos haciendo nosotros


La rúa das Rodas baja recta por esta acera jalonada de farolas. A la derecha hay casas y naves industriales


Estamos en la zona donde más divergen la vía fonsagradina y la buronesa, aunque tampoco hay demasiada distancia entre ambas, al menos en línea recta apenas llega a los tres kilómetros como mucho


Su gran hándicap hubo de ser, sin duda, no ya el kilómetro y pico de mas de dicho itinerario respecto a este para luego superar el collado de A Serra do Hospital y A Lagoa Seca, sino el bajar de los 901 metros del paso entre Os Chaos y el Monte do Marmoiral, al oeste de Paradanova y al sur de Os Chaos de A Fonsagrada, hasta los 680 aproximadamente de A Ponte Grande, paso sobre el río da Proba hacia A Proba de Burón, para luego tener que volver a subir


Al oeste, el Alto de Xestoso ya está a 932 metros de altitud, pero todavía habrá de subir otros cien metros más de cuesta por A Lagoa Seca y luego bajar a los 1.025 metros del Hospital de Montouto


Si a ello le unimos que el atajo que constituye la ruta fonsagradina elude esa gran bajada seguida del fuerte y largo repecho que viene después, sino que no vuelve al valle e inicia una ascensión más escalonada a la sierra, no deja de ser lógico que se terminase prefiriendo esta vía, que sería la ya empleada por los romanos en su itinerario Lucus Asturum-Lucus Augusti basándose en caminos muchísimo más antiguos


Es muy posible que cuando Alfonso IX fundase A Proba de Burón hacia 1200 buscase, él sus consejeros, o las gentes de la zona, un lugar no tan expuesto a la dura climatología de A Montaña, en el más benigno y suave valle, para asentar una nueva población que hiciese de núcleo administrativo del extenso territorio de Burón, pero el que sus principales accesos hubieran de hacerse por sus montañas circundantes, y en concreto por las de A Fonsagrada, pues el trayecto de Asturias a Galicia y el de la meseta a la costa se cruzaban además en A Fonte Sacra, como vimos al pasar por allí, constituían una desventaja


Efectivamente, A Proba de Burón, abajo en el valle, estaba más libre de las nevadas, por ejemplo, pero sus caminos de acceso no. Si la ruta se cortaba por ello en A Fonsagrada, tampoco se podía pasar, o salir de, A Proba de Burón. Sin embargo, aunque el territorio y la población volvieron a la órbita feudal con los Trastámara y luego con los condes de Altamira, sus señores gustaron de gobernarla desde su castillo de A Fortaleza, que se yergue sobre la población, auspiciando hasta tres importantes fundaciones hospitalarias que acogieron a numerosísimos peregrinos


En nuestros días puede ser un trayecto muy apetecible para los peregrinos más o menos experimentados y que gusten de recorrer caminos apenas pisados y más solitarios, incluso con apenas servicios, "como los de antes", como nos decía hace tiempo un caminante jacobita por esos lares


De la ruta buronesa, a la que naturalmente le dedicamos la pertinente entrada de blog, dice así el gran maestro de los caminos jacobitas, su divulgación e historia en la web de la Guía Gronze:
"Regresamos al Camino Primitivo para plantearnos, como lo hicimos recientemente en A Gudiña o en Borres, una pregunta: ¿por qué casi nadie elige la alternativa septentrional la Proba do Burón? 
Aquí la respuesta no tiene que ver con la distancia, ya que si desde la bifurcación situada en Paradanova, por la vía de A Fonsagrada son 10,145 km hasta Hospital de Montouto, a través de la de A Proba de Burón son 11,288, o sea, poco más de 1 km. Si la variante meridional gozara de predicamento pocos tendrían inconveniente en añadir esos 10-15 minutos a la marcha. 
¿Se trata acaso de un problema relacionado con la orografía o la dureza del itinerario? Pues tampoco, ya que si bien hay algo más de cuesta por A Proba, siendo preciso bajar hasta el valle en el que se asiente el núcleo para retomar luego la cota de la sierra do Hospital, entre los 900 y los 1.087 m de altura, no existe una gran diferencia con la ruta meridional, que discurre entre los 850 y los 975 m. 
A priori, además, la ruta septentrional de A Proba parecería tener más atractivo que la que prosigue en paralelo a la carretera LU-530, debiendo cruzarla varias veces.  
¿Entonces, cuáles son los motivos de la deserción? 
Pues bien, en primer lugar la rutina consolidada de las etapas y la oferta de los servicios, ya que en el Camino Primitivo, y menos en esta zona montañosa, no resulta tan fácil improvisar como en, por ejemplo, el Camino Francés o el Camino Norte. 
A Fonsagrada se ha convertido en un fin de etapa fijo para la mayoría de peregrinos que, a su vez, han pasado la noche anterior en Grandas de Salime: 25,2 km, una distancia asequible y normal. Por dicho motivo, la oferta de alojamiento se ha multiplicado en los últimos años, y ahora la localidad ya cuenta con un excelente albergue público y otros tres privados, el último inaugurado este mismo año (Casa Cuartel). Al ser capital de concello, con una población que ronda los 1.100 habitantes, dispone además de todo tipo de servicios para el peregrino. 
Asimismo, pasado A Fonsagrada, los peregrinos encontramos otro albergue-pensión próximo al camino, con bar-restaurante, en O Piñeiral, a 3,5 km de la villa. 

¿Qué sería necesario para que la variante de Burón fuese más popular?  
1. Antes que nada, que se señalizara y potenciara el enlace que existe desde A Fonsagrada, pues se puede alcanzar sin dificultad la ruta alternativa sin necesidad de regresar a Paradanova. Basta con tomar, junto a la Pensión Casa Manolo, el titulado como Camiño da Proba, bonita pista de tierra en la que desemboca el procedente de Paradanova antes de cruzar la carretera LU-740. 
2. Quizá tendría que modificarse la descripción que Turismo de Galicia hace, en el cartelón situado en Paradanova, de las dos variantes, calificando la de A Fonsagrada de dificultad Media, y la de «Burón», de Alta, que tampoco es para tanto, pues la de la primera nos parece realmente baja, y la de la segunda podríamos dejarla en media. 
También los divulgadores tendríamos que recomendar esta ruta a quien prefiera los caminos de monte, silenciosos y solitarios, pues no cabe duda de que esta podría ser su mejor carta de presentación frente a una ruta, la inferior, «más domesticada». 
Y todo ello sin olvidar la historicidad de una vía que atravesaba la que fue capital de la Terra do Burón, y antes que A Fonsagrada fuera la capital del municipio, contando con los hospitales medievales da Santa Trindade, da Reina, Santiago y San Lázaro, casi nada. 
3. Otro problema es la ausencia de servicios. No es un tramo largo, cierto, pero si hubiese un albergue en A Proba de Burón otro gallo cantaría, o al menos un bar que destacase por su buen trato a los peregrinos".


Acera adelante vamos acabando la bajada al llegar a esta fila de naves industriales que llegan a la carretera


A la derecha, un vallado nos separa de una boscosa finca en la que nace, entre la fronda uno de los regos que alimentan al río da Proba


La última de las naves es la de los Talleres Benigno García. Casi caminamos en llano aunque la bajada seguirá al llegar a la carretera


De frente y al otro lado de la LU-530 vemos el almacén del gas butano y su parcela cerrada por altos muros blancos


Al llegar a la carretera general un cartel detrás de la señal de stop nos indica ir a la derecha, recomendándonos precaución en este trecho


Durante unos metros caminaremos por esta vereda, muy pendientes del tráfico
 

Vayamos pues lo más arrimados posibles a esta franja y no salgamos a la calzada


El mojón nos dice que estamos a 152, 371 kilómetros de la Praza do Obradoiro. Las cifras van menguando paso a paso


Rampa abajo, una señal indica a los automovilistas la salida de A Fonsagrada. Al fondo vemos la primera casa de O Padrón en el Camino


Atención: ejamos ahora la LU-530 en este desvío a la derecha, que sigue bajando hacia O Padrón


 Se trata en de un tramo de curva de la carretera antigua que fue eliminado en su momento y que nos ofrece caminar con mayor seguridad en este trecho


Arriba a la derecha, los edificios de la Avenida de Galicia. Nos despedimos de la villa de A Fonsagrada, que seguiremos viendo mucho rato cada vez que miremos al este, hasta llegar al collado del Real Hospital de Santiago de Montouto, cuando bajemos a Paradavella


A lo lejos, las sierras forman una dorsal de norte a sur en la que destaca el Pico do Muradal (1.109 m), entre las de A Lagoa Seca y el Monte de Vaubello


Otra señal nos confirma seguir adelante; aunque no parece haber mayor problema de pérdida, error ni equivocación siempre viene bien ver alguna en estos casos


Una larga franja de hierba, formando un prado en media luna, nos separa de la carretera. En medio, una vieja de madera, destartalada, delata que aquí hubo en sus tiempos una zona de descanso


Al fondo, la aldea de O Padrón jugó un papel determinante en el resurgir de la ruta jacobea astur-galaica del interior en unos tiempos en los que estas iniciativas, aunque parezca mentira, hallaban escaso eco salvo en unos contados entusiastas, algo que empezó a cambiar a raíz del famoso Xacobeo'93. Durante bastantes años, cuando en A Fonsagrada no había ningún albergue, la antigua rectoral hizo las veces de tal gracias al párroco don Ramón Rodríguez Mondelo 


Fallecido en febrero de 2017, el albergue público de la villa, abierto en agosto de ese mismo año, lleva su nombre en su honor. Dando la noticia de su muerte, el periódico El Progreso reseñaba así su trayectoria:
"Ramón Rodríguez Mondelo, que fue párroco de toda A Fonsagrada y cinco parroquias de Negueira de Muñiz durante medio siglo, falleció este domingo a los 78 años. Nacido en Montefurado, en Quiroga, donde su madre ejercía de maestra, aunque su familia era de A Rúa, estudió en el Seminario de Lugo. Su primera parroquia en A Fonsagrada fue San Martín de Suarna, en donde residió hasta su muerte, pero no tardó mucho en abarcar más responsabilidades.

Al margen de su importante labor pastoral y el aprecio que por él demuestran los vecinos de A Fonsagrada, este sacerdote pasará a la historia de la localidad como uno de los principales impulsores del Camino Primitivo, "cando pasaban catro peregrinos nada máis", recordaba él mismo en un reportaje publicado en este periódico cuando cumplió sus bodas de oro en el sacerdocio. En este ámbito, a Ramón Rodríguez Mondelo se le debe el primer albergue que hubo en el Camino Primitivo, concretamente en el lugar de Padrón".

Y aquí, a la derecha de esta curva, a la salida de A Fonsagrada y a la entrada de Padrón, en un pequeño prado que linda con el bosque, hay en nuestros días un refugio-parada para que los peregrinos descansen o se tomen un refrigerio


Está cerrado por una red de maya pero la portilla de acceso puede abrirse. A la entrada hay un cartel de advertencia


En varios idiomas se nos da la bienvenida y se nos dice que es un lugar de descanso, que no de fiesta, que es propiedad privada y que hay cámaras. Entendemos es una loable iniciativa de un particular


Un lugar ideal, con un par de casetas-refugio para sellar, descansar, tomar algo, sellar... hay también una fuente y hamacas y tumbonas


No desaprovechemos la ocasión pues insistimos que no va a haber bares hasta La Taberna de Paradavella, aún a respetable distancia. Más adelante sería el Bar Xestoso en A Lastra y, a no ser que reabran algunos como el de A Fontaneira, ya no tendremos nada más, ni tampoco tiendas, hasta llegar a O Cádavo, capital del concello de Baleira, donde muchos peregrinos acaban la jornada, a unos 24 kilómetros de aquí


Hay incluso un abrevadero para los canes, como bien se anuncia en esta señal de un peregrino con su perro


Otro cartel señala, en la cerca, que esto es una propiedad privada, pero que si la cuidas y no la ensucias puedes pasar a descansar


Un alto pues en el Camino a la entrada de O Padrón, antigua pertenencia de la Encomienda de Portomarín de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, protectora de los caminos y amparo de los peregrinos




 CC-BY-SA. Autor: Xurde Morán

CC-BY-SA. Autor: Xurde Morán
















































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